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Clasificación y efectos de las drogas

El documento clasifica y describe diferentes tipos de drogas según sus efectos y acción en el organismo. También describe tres tipos de consumidores de drogas: consumo experimental, caracterizado por el contacto inicial con drogas; consumo ocasional, que implica el uso intermitente sin periodicidad fija; y consumo habitual, que supone un uso frecuente que puede conducir a la dependencia.
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Clasificación y efectos de las drogas

El documento clasifica y describe diferentes tipos de drogas según sus efectos y acción en el organismo. También describe tres tipos de consumidores de drogas: consumo experimental, caracterizado por el contacto inicial con drogas; consumo ocasional, que implica el uso intermitente sin periodicidad fija; y consumo habitual, que supone un uso frecuente que puede conducir a la dependencia.
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CAPÍTULO I

1. Drogas

Son aquellas sustancias cuyo consumo puede producir dependencia, estimulación o


depresión del sistema nervioso central, o que dan como resultado un trastorno en la
función del juicio, del comportamiento o del ánimo de la persona.

Es toda sustancia capaz de alterar el organismo y su acción psíquica la ejerce sobre la


conducta, la percepción y la conciencia. La dependencia de la droga es el consumo
excesivo, persistente y periódico de toda sustancia tóxica.

El término drogas visto desde un punto de vista estrictamente científico es principio activo,
materia prima. En ese sentido droga puede compararse formalmente dentro de la
farmacología y dentro de la medicina con un fármaco, es decir que droga y fármaco
pueden utilizarse como sinónimos. Los fármacos son un producto químico empleado en el
tratamiento o prevención de enfermedades. Los fármacos pueden elaborarse a partir de
plantas, minerales, animales, o mediante síntesis.

Existe una segunda concepción que es de carácter social, según ésta las drogas son
sustancias prohibidas, nocivas para la salud, de las cuales se abusan y que en alguna
forma traen un perjuicio individual y social.

Luego nos queda el problema dónde actúan estas sustancias, ya que todas estas drogas
tienen un elemento básico en el organismo que es el sistema nervioso central el cual es la
estructura más delicada y el más importante que tiene el ser humano, y si estas
sustancias actúan sobre esas estructuras dañándolas, perjudicándolas, indudablemente
que van constituir un elemento grave y peligroso para la colectividad; para la salud
individual y lógicamente para la salud pública.
2. Clasificación

Las drogas han sido clasificadas según múltiples sistemas de categorización,


predominando, en la actualidad, las clasificaciones en función de sus efectos
farmacológicos. Entre los diferentes tipos de clasificación empleados a lo largo del tiempo,
destacan los siguientes:

División farmacológica

Las drogas, en el ámbito farmacológico, pueden ser clasificadas ateniendo a sus efectos
sobre el sistema nervioso central y el cerebro.

Drogas depresoras

Una droga depresora es aquella que ralentiza o inhibe las funciones o la actividad de
alguna región del cerebro. Tienen la capacidad de ralentizar o dificultar la memoria,
disminuir la presión sanguínea, analgesia , producir somnolencia, ralentizar el pulso
cardíaco, actuar como anticonvulsivo, producir depresión respiratoria, coma, o la muerte.

Drogas estimulantes

Una droga estimulante es aquella que produce mejoras temporales de la actividad


neurológica o física. Pueden producir además síntomas adicionales como incremento de
la alerta, productividad, incremento de la presión sanguínea, aceleración del pulso
sanguíneo, mejora del equilibrio, hiperalgesia, euforia, disminución del apetito y/o el
sueño, convulsiones, manía o la muerte.

Drogas sedantes-hipnóticas

Una droga sedante-hipnótica o soporífica son aquellas cuya primera función es la


inducción al sueño. Pueden producir, según qué tipo de sedantes-hipnóticos, insomnio,
ansiedad, confusión, desorientación, depresión respiratoria, pérdida de equilibrio,
disminución del juicio, o muerte.

Drogas alucinógenas

Una droga alucinógena es aquella droga que produce cambios en la percepción,


consciencia, emoción o ambos.

Psicodélicos

Producen una alteración en la cognición y la percepción. Las experiencias suelen


asociarse a la meditación, el yoga, el trance o el sueño. Los psicodélicos suelen
agruparse en lisergamidas (destaca el LSD), feniletilaminas, piperazina, triptaminas y
otros.

Disociativos

Producen un bloqueo de las señales de la mente consciente hacia otras partes del
cerebro produciendo alucinaciones, privación sensorial, disociación y trance. Pueden
producir también sedación, depresión respiratoria, analgesia, anestesia o ataxia, así como
pérdida de las facultades mentales y la memoria.

Delirantes

Producen delirios, a diferencia de los alucinógenos psicodélicos y disociativos en el que


se mantiene cierto estado de consciencia.

Drogas anestésicas

Una droga anestésica es aquella que produce anestesia generalizada o local. Puede
producir además molestias de garganta, náuseas o vómitos, mareos, cefaleas o muerte.

Drogas anti psicóticas

Una droga anti psicótica es aquella que produce un alivio en los síntomas de la psicosis.
Pueden producir ganancia de peso, agranulocitosis, discinesia,acatisia, disfonía,
párkinson, hipotensión, taquicardia, letargia, pesadillas, hiperprolactinemia o disfunción
eréctil.

Drogas antidepresivas

Una droga antidepresiva es aquella que produce un alivio en los síntomas de la


depresión, la distimia, ansiedad; y en general todos los trastornos del estado de ánimo y
la fobia social.

Drogas ansiolíticas

Una droga ansiolítica es aquella utilizada para el tratamiento de la ansiedad y sus


desórdenes. Son considerados tranquilizantes menores. Pueden producir taquicardia,
pesadillas o pérdida de la consciencia.

Drogas euforizantes

Una droga euforizante es aquella que induce a sentimientos de euforia. Los efectos
pueden incluir relajación, control del estrés, felicidad o placer; ya que pueden actuar sobre
los centros de placer del cerebro.
Existen dos tipos de euforizantes: estimulantes, opioides, depresores y alucinógenos. El
ámbito de acción de estas drogas es generalizado encontrándose en varios tipos de
drogas psicotrópicas.

Drogas anti parkinsonianas

Las drogas anti parkinsonianas son aquellas drogas que tratan los síntomas de la
enfermedad de Parkinson.

Drogas nootrópicas

Las drogas nootrópicas son aquellas que incrementan las funciones mentales, como la
cognición, la memoria, la atención, o aumentan la motivación, o la concentración. Son
referidos generalmente como psicoestimulantes.

Drogas analgésicas

Las drogas analgésicas o analgésicos son aquellas drogas que reducen o inhiben el dolor.

Los analgésicos se dividen en: opioides, pirazolonas, cannabinoides, anilinas y


antiinflamatorios no esteroides.

Drogas anoréxicas

Las drogas anoréxicas o antiobésicas son aquellas que suprimen o reducen el apetito.
Suelen utilizarse para reducir peso.

La mayoría de estimulantes suprimen el apetito, y de hecho, la droga más consumida del


mundo, el café, es un potente supresor del hambre. Aquellas sustancias antagonistas y
agonistas inversas de estos receptores producirían el efecto contrario, esto es, la
disminución o la supresión el apetito.
3. Tipo de consumidores de drogas:

Cada sustancia produce en el organismo diversos efectos, pero éstos pueden variar
según su administración.

Hay que considerar que el uso de cualquier sustancia supone necesariamente la aparición
de problemas para el consumidor. Este uso puede ser meramente circunstancial, con un
objetivo experimental o en un momento determinado de la historia del individuo, y no
acarrear modificaciones en su personalidad, en el funcionamiento de su sistema nervioso
o en su estilo de vida. La repetición de estos usos experimentales o circunstanciales lo
que pueden conducir a una dependencia.

Por regla general, el uso y abuso de drogas puede generar dependencia debido al
fenómeno de la neuroadaptación. Este consiste en un cambio permanente (pero
reversible) de la estructura y funcionamiento de las neuronas sobre las cuales se localiza
el/los efecto/s de la/s droga/s.
En niveles más complejos, hay otros mecanismos de adaptación: emocional, conductual,
cognitivo, relacional, etc. Los cambios que se producen en una persona por el uso de
drogas no se limitan a la mera acción de la sustancia sobre la célula nerviosa, sino que
supone una transformación que se define en el marco de la relación entre el individuo, la
sustancia y el contexto.
Los patrones de consumo son un conjunto de variables que definen la relación entre los
individuos y la sustancia que se auto administran. Así, se puede considerar:
-Qué sustancia es la droga principal
-Qué otras drogas se presentan asociadas
-Cuáles son las vías por la que se administran (oral, fumada, inhalada, inyectada y otras).
-Qué cantidades se suele consumir
-En qué estado físico se produce el consumo
-Si la administración se produce en forma individual o en el marco grupal
-En qué período temporal se produce el consumo
-Qué pautas de comportamiento van asociadas
-Qué normas y valores ejercen de soporte cultural al consumo
Consumo experimental
Corresponde a las situaciones de contacto inicial con una o varias sustancias, de las
cuales puede pasarse a un abandono de las mismas o a la continuidad en el consumo.
La adolescencia es la etapa en que con mayor frecuencia surge este tipo de consumo, si
bien un alto porcentaje no reincide en el mismo.
Las motivaciones pueden ser varias: curiosidad, presión del grupo, atracción de lo
prohibido y del riesgo, búsqueda del placer y de lo desconocido, y aumento de la oferta,
entre otras.
Como indicadores de evaluación para definir este tipo de consumo se considera que el
individuo desconoce los efectos de la sustancia y que su consumo se realiza,
generalmente, en el marco de un grupo que le invita a probarla.

Consumo ocasional
Es el uso intermitente de la/s sustancia/s, sin ninguna periodicidad fija y con largos
intervalos de abstinencia.
Entre las motivaciones principales está facilitar la comunicación, la búsqueda de placer,
relajación, y transgredir las normas, entre otras.
Algunas características generales que definen este tipo de consumo son: el individuo
continúa utilizando la sustancia en grupo, aunque es capaz de realizar las mismas
actividades sin necesidad de drogas; ya conoce la acción de la misma en su organismo y
por este motivo la consume.

Consumo habitual
Supone una utilización frecuente de la droga. Esta práctica puede conducir a las otras
formas de consumo, dependiendo de la sustancia, la frecuencia con que se emplee, las
características de la persona, el entorno que le rodea, etc.
Entre las motivaciones expresadas para mantener el uso de las drogas están: intensificar
las sensaciones de placer; vivencia de pertenencia al grupo y necesidad de
reconocimiento dentro de éste; mitigar la soledad, el aburrimiento, la ansiedad; reafirmar
independencia o aversión hacia la sociedad, y reducir el hambre, el frío, la debilidad o el
cansancio.
Algunos indicadores que definen esta forma de consumo son: el sujeto amplía las
situaciones en las que recurre a las drogas; éstas se usan tanto individualmente como en
grupo; sus efectos son perfectamente conocidos y buscados por el usuario. Puesto que
no ha perdido el control sobre su conducta, manifiesta poder abandonar el hábito en caso
de proponérselo.

Consumo abusivo
El individuo necesita la sustancia y toda su vida gira en torno a ésta a pesar de las
complicaciones que le pueda ocasionar.
Consumo recurrente de drogas, que acarrea el incumplimiento de obligaciones en el
trabajo, la escuela o en casa (ausencias repetidas o bajo rendimiento; suspensiones o
expulsiones de la escuela; descuido de los niños o de las obligaciones de la casa).
Consumo recurrente de drogas en situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso
(conduciendo un automóvil o accionando una máquina).
Problemas legales reiterados con la sustancia (arrestos por comportamiento
escandaloso).
Consumo continuado de la sustancia, pese a tener problemas sociales recurrentes o líos
interpersonales causados o exacerbados por los efectos de las drogas (discusiones con la
esposa acerca de las consecuencias de la intoxicación, violencia física, etc.).
4. Drogas legales.

Son sustancias medicamentosas o no, que incorporadas al organismo determinan un


cambio en el mismo, actuando sobre el Sistema Nervioso Central. Su utilización no está
prohibida por la ley. De manera general se clasifican según sus efectos en estimulantes o
depresoras. La adicción a sustancias legales, sin la debida prescripción médica, puede
provocar en el individuo efectos indeseables y nocivos para la salud humana.

Las principales drogas legales que más se consumen son la cola, el té, el café, el tabaco,
el alcohol y los medicamentos indicados por el médico, según las necesidades de los
pacientes.

El tabaco.

Debido al consumo de cigarrillos, la nicotina es una de las drogas adictivas de mayor uso
y la principal causa prevenible de enfermedades, discapacidad y muerte en los Estados
Unidos. El hábito de fumar es responsable del 90% de los casos de cáncer de pulmón y la
inhalación pasiva del humo causa alrededor de 50,000 muertes al año.

El alcohol.

En Estados Unidos, 17,6 millones de personas abusan del alcohol. Y más hombres que
mujeres son alcohólicos o dependientes del alcohol, afirma el Instituto Nacional sobre el
Alcoholismo y Abuso de Alcohol (NIAAA). Los más propensos son los jóvenes de entre 18
y 29 años, y tasa más baja se da en los mayores de 65 años.

Energizantes.

Estas bebidas prometen energía y vitalidad. El Hospital de Niños de Boston informa que la
cantidad de cafeína de una lata de energizante es la misma que hay en la mitad de un
café pequeño y este estimulante actúa sobre el sistema nervioso. Además, contienen
aminoácidos agregados, hierbas, vitaminas y mucho azúcar.

Exceso de fármacos recetados.

Sólo hay que tomarlos siguiendo la indicación médica. En la última década aumentó
drásticamente el número de muertes atribuidas a sobredosis con medicinas recetadas
para el dolor: llega 15,000 personas por año. La cifra es mayor al número de personas
que fallecen por sobredosis con heroína y cocaína, según el Centro para el Control y
Prevención de Enfermedades (CDC)

Fármacos de venta libre

El abuso de medicamentos sin receta también constituye un problema serio. Muchas


veces se toman aspirinas, analgésicos, descongestivos o anti diarreicos sin saber que el
exceso puede ser muy peligroso. Por ejemplo, un jarabe para la tos y el resfrío hace bien
si se toma según las indicaciones, pero si se usa indebidamente, tiene consecuencias
graves para la salud.

Inhalar productos domésticos

Hay un grupo de sustancias volátiles con vapores químicos que se pueden inhalar y
producen efectos psicoactivos (alteran la mente). Son productos que se encuentran a
mano en la casa: pinturas en aerosol, pegamentos y líquidos de limpieza. Pero muchos no
los consideran drogas porque no fueron creados con la intención de ser usados para
drogarse.
5. Drogas Ilegales

La variedad de drogas llamadas ilegales es amplia. Algunas son de origen natural, como
las derivadas del cannabis, la coca, el peyote o el opio; otras son de origen artificial, como
la heroína, la cocaína, el crack o el éxtasis. Aún cuando los efectos que éstas causan son
variables, de forma general todas afectan el sistema nervioso central, ya sea porque
aumentan la actividad de la persona que la consume, la disminuyen o provocan
alucinaciones.

Muchas de las drogas de origen natural eran utilizadas en Asia, América y África desde
hace cientos de años y su consumo tenía fines místicos. Con el intercambio cultural que
hubo por las conquistas europeas en otros territorios del mundo, el uso de sustancias
tóxicas se extendió y fue cambiando sus fines.

Después de la segunda guerra mundial y especialmente durante la década de los


sesenta el uso de las sustancias tóxicas naturales se popularizó en todo el mundo, pero a
éstas se le sumaron de forma abierta la producción y consumo de las drogas artificiales.
Aun cuando los usuarios de sustancias tóxicas intentaban crearse un "paraíso artificial"
para evadir la situación económica y social del mundo, las consecuencias sociales y de
salud que atrajo todo este "bum" no se hicieron esperar. Las listas de muertes o
enfermedades graves por el consumo de sustancias se hicieron interminables y las redes
del narcotráfico cada vez más poderosas. Producir y distribuir sustancias ilegales, ya sea
artificial o natural, desde entonces hasta hoy, ha resultado ser un negocio redondo; a
pesar de los graves daños que ocasionan.

1. Tipos de Drogas Ilegales:

1.1. De origen natural:

1.1.1. Marihuana:

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, se trata de “la sustancia


ilícita más utilizada en el mundo”. La regulación legal del consumo de cannabis
varía dependiendo de los países, existiendo tanto detractores como defensores de
su despenalización.

A) Consumo
Se trata de una sustancia psicoactiva que se suele consumir por vía respiratoria
(fumando), aunque también es posible su consumo por vía oral, pero es altamente
advertido su efecto al ser más alto el nivel de riesgo a delirios y pánico.

La marihuana o cáñamo se presenta en diferentes formas. La más conocida es el


fumar las flores secas y enteras (los cogollos de las plantas femeninas). Existe
también aceite de cannabis, que es un concentrado cuya extracción generalmente
implica el uso de disolventes como el alcohol y filtrados con carbón activo, lo cual
potencia los efectos, al estar más concentrado el tetrahidrocannabinol que es la
principal sustancia psicoactiva de la marihuana.

Una variedad manufacturada de la marihuana es la resina, que se llama hachís,


que se obtiene mediante la extracción de los tricomas, normalmente secada y
cortada en bloques de color marrón bastante oscuro y levemente verdoso y del
que también existe una variedad líquida o hash oil. Otra forma es la "marihuana
prensada", bloques de cogollos prensados y aglutinados mediante aditivos tales
como pegamento industrial o gasolina, por lo que resultan sumamente tóxicos.

La forma más habitual de consumo es en forma de cigarrillo liado (armado) a


mano: en estos casos se usan directamente los cogollos, secos y desmenuzados,
el hachís rubio o negro, o bien las hojas. Otros métodos incluyen el uso de pipas
muy pequeñas, también conocidos como one-hitters, y de narguiles o cachimbas
(pipas de agua) para fumar el cannabis o también el uso de bongs. Actualmente es
común el consumo por vaporización, el cual consiste en vaporizar los cogollos
secos y curados, a una temperatura tal que solo extrae los cannabinoides y no
aquellos productos nocivos que se generan con la combustión.

El Cannabis se usa también en la cocina, para la preparación de recetas como


tarta espacial o hash brownies. La ingestión por vía oral debe ser siempre bien
medida, ya que de esta forma se ingresa más porcentaje de THC que fumado o
vaporizado. También puede ser tomado disolviéndolo en copas de café, creando
así un bhang.

B) Los efectos de la marihuana

El efecto que tiene la marihuana sobre el cerebro no se conoce con claridad. En


parte, esto se debe a que el cannabis contiene muchos componentes diferentes
que son activos de un modo u otro. Se cree que el principal componente activo es
el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol). Sin embargo, los consumidores de
marihuana afirman que el THC por sí solo no tiene el mismo efecto que la
sustancia natural.

En general, la marihuana produce una sensación de relajación general, una ligera


euforia, y distorsiona el sentido del tiempo.

Disminución del funcionamiento intelectual. La mayoría de los receptores de


cannabinoides se encuentran en zonas del cerebro relacionadas con el placer, la
memoria, el pensamiento, la concentración, la percepción sensorial y del tiempo y
la coordinación de movimientos. Por este motivo, el consumo de marihuana causa
problemas para pensar y solucionar problemas, distorsiona las percepciones y
afecta la memoria y la capacidad de aprendizaje. Estos efectos pueden
permanecer durante días o semanas después de de haberla consumido. Por tanto,
las personas que consumen marihuana a diario pueden tener un funcionamiento
intelectual disminuido durante todo el día. Por este motivo, se ha asociado con el
fracaso escolar.

Disminución de la capacidad para conducir vehículos. La marihuana afecta a una


serie de habilidades necesarias para conducir, como estado de alerta, tiempo de
reacción, coordinación de movimientos y concentración, de manera que aumenta
la probabilidad de tener accidentes de tráfico.

Síntomas físicos: A nivel físico puede producir aumento de la frecuencia cardíaca,


boca seca, problemas de coordinación y tiempo de reacción más lento. Puede
causar palpitaciones y arritmias.

Pulmones: El consumo de marihuana afecta también a los pulmones. El humo de


la marihuana contiene entre un 50 y un 70 por ciento más de carcinógenos que el
humo del tabaco. El fumador habitual puede tener tos crónica con flema y una
mayor frecuencia de enfermedades respiratorias e infecciones pulmonares.

Adicción a otras drogas: Los consumidores de marihuana suelen usarla junto con
otras drogas como alcohol o cocaína. Algunos autores consideran que la
marihuana puede facilitar la adicción a otras sustancias, aunque es un tema que
no está bien estudiado. Sin embargo, sí es cierto que muchas personas comienzan
experimentando con marihuana para pasar después a utilizar cocaína u opiáceos.
Reacción psicótica: Cuando se consume en dosis altas puede producir
alucinaciones, paranoia y pánico o ansiedad.

C) Efectos a largo plazo

Los efectos a largo plazo tampoco se conocen con claridad. Se ha descrito un


síndrome de apatía y falta de motivación, aunque otras investigaciones han
refutado estos efectos. Y lo mismo puede decirse respecto a su asociación con la
esquizofrenia.

Lo que sí parece claro es que la marihuana suele empeorar los problemas que ya
tiene en su vida la persona que la consume. La alteración del estado de ánimo que
ocasiona esta droga permite a los consumidores evadir la realidad y evitar afrontar
sus problemas, y cuanto más eviten afrontar la realidad, más problemas se van
sumando en sus vidas.

No es raro que las personas que están recuperándose de la adicción a la


marihuana tengan que lamentar oportunidades perdidas, pérdida de productividad
en el trabajo, abstinencia laboral, problemas en sus relaciones o incluso relaciones
rotas.

D) Potencial adictivo

Existe una gran controversia respecto al potencial adictivo de la marihuana. En un


principio, se pensó que no era adictiva porque no hay un síndrome de abstinencia
observable. Pero con el paso del tiempo, las mejoras en el cultivo de esta planta
han hecho que sea bastante más potente que en el pasado, pudiendo producirse
un síndrome de abstinencia con ansiedad, insomnio, irritabilidad, disminución del
apetito y deseos de marihuana. Estos síntomas suelen comenzar al día siguiente
de haber dejado la droga, llegando a su punto máximo dos o tres días después y
disminuyen una o dos semanas después de haberla consumido por última vez.
Dado que la marihuana desaparece lentamente del cuerpo, el síndrome de
abstinencia no es marcado.

E) Usos terapéuticos

La marihuana suele utilizarse en casos de glaucoma, puesto que disminuye la


presión ocular, ayuda a contrarrestar las náuseas producidas por la quimioterapia
y se ha utilizado también para manejar el dolor, como relajante muscular y como
tranquilizante. Existen productos farmacéuticos derivados de esta planta, como el
Marinol, que se usa para las náuseas y como estimulante del apetito.

No obstante, los efectos negativos que se describen más arriba se producen


también en los casos en los que se consume de modo terapéutico.

1.1.2 LA COCAINA

La cocaína es una droga estimulante y poderosamente adictiva. Las personas que


la han probado describen la experiencia como una euforia potente que les da una
sensación de supremacía. Sin embargo, una vez que la persona comienza a usar
cocaína, no se puede predecir ni controlar hasta qué punto continuará usando la
droga.

El crack es la cocaína que no ha sido neutralizada por un ácido para convertirse en


sal de clorhidrato. Este tipo de cocaína viene en forma de cristales de roca que se
pueden calentar y cuyos vapores se pueden fumar. El término "crack" se refiere al
crujido que se oye cuando se calientan los cristales.*

No importa la forma ni la frecuencia de consumo, el usuario de cocaína se expone


a tener una emergencia cardiovascular o cerebro vascular aguda, como un ataque
al corazón o al cerebro (éste último también conocido como apoplejía, embolia,
derrame cerebral o trombosis en español y como "stroke" en inglés), que pueden
resultar en la muerte súbita. Las muertes relacionadas con la cocaína a menudo
son el resultado de un paro cardiaco o una convulsión seguida de un paro
respiratorio.

A) Formas de presentación

La presentación más común de la cocaína es el clorhidrato de cocaína el cual es


un polvo blanco, cristalino, soluble en agua y con efectos anestésicos al contacto
con la piel y mucosas. Además tiene efectos vasoconstrictores. Esta última
propiedad es la que explica su único empleo médico actual en el campo de la
cirugía de fosas nasales. Aparte de esto no posee ningún otro uso médico.
Su alto margen de consumo y su popularidad se explica debido al consumo ilícito
como droga "recreacional" que ha venido en un vertiginoso aumento entre los
jóvenes y adultos del mundo entero, en las últimas décadas.

B) Vías de administración

El clorhidrato de cocaína es la forma de presentación más común de esta droga y


consiste en un polvo blanco insoluble con poder anestésico local y efecto
vasoconstrictores marcados. El clorhidrato de cocaína generalmente se consume
de forma intranasal donde produce anestesia y vasoconstricción de las mucosas y
presenta una rápida absorción a través de la vasculatura de la nasofaringe. El
clorhidrato también puede ser administrado por vía intravenosa demorando solo 16
segundos en llegar al cerebro y produciendo sus efectos máximos en 30 segundos
los cuales van decreciendo en los próximos 30 minutos.

Otra forma de administración frecuentemente usada es la inhalación de cocaína


volatilizada. Esta forma cada vez más popular de consumo produce una rápida
aparición de los efectos, y delirio de persecución con el uso crónico. Se produce
una rápida absorción de la cocaína volatilizada demorando 8 segundos en llegar al
cerebro y los efectos máximos se presentan a los 30 segundos y decrecen en una
forma muy rápida.

La cocaína puede también consumirse por vía intravenosa. Esta es la vía más
riesgosa de todas y debe ser evitada siempre que sea posible.

C) Adicción a la cocaína

Anteriormente se pensaba que la cocaína solo producía habituación psicológica y


no dependencia física. Sin embargo, hoy día no es útil la separación semántica
entre la dependencia psicológica y la dependencia física. La necesidad psicológica
de continuar el uso es una parte de la adicción tanto como la necesidad física de
evitar el síndrome de abstinencia. Con la cocaína, la dependencia psicológica es
mucho mayor que la dependencia física, sin embargo, la evidencia clínica sugiere
que existe un verdadero síndrome de abstinencia que sigue al uso prolongado de
cocaína: depresión, aislamiento social, deseo de usar, tremores, dolores
musculares, disturbios en el apetito, cambios en el electroencefalograma, cambios
en los patrones de sueño son definitivamente muestras de algo más que una
simple dependencia psicológica.

La definición moderna de la dependencia a la cocaína utiliza el término


dependencia química que incluye el consumo compulsivo, la pérdida del control
sobre el consumo y uso continuado a pesar de consecuencias negativas. Otro de
los síntomas característicos de esta dependencia es la negación, que incluye la
minimización, la racionalización, la justificación, como parte del componente
psicológico de la dependencia.

La dependencia a la cocaína es considerada como una enfermedad primaria,


crónica, progresiva y frecuentemente mortal si no se detiene. Existe tratamiento
disponible actualmente y se basa en la abstinencia total y terapias de grupo, ya
sea de manera intrahospitalaria como ambulatoria.

Existe también una comunidad cada vez más grande de personas que han
superado la adicción activa y que se están recuperando de esta enfermedad.

D) Efectos de la cocaína

La cocaína es un estimulante del Sistema Nervioso Central. Su consumo provoca


un aumento súbito de la frecuencia cardiaca, la presión arterial, el ritmo
respiratorio y la temperatura corporal. Produce además dilatación de las pupilas, y
disminución del apetito y del sueño.

Los efectos de la cocaína son inmediatos y consisten en una elevación de la


autoestima y la confianza en uno mismo, acompañado de una gran locuacidad,
excitación (pudiendo llegarse a la extrema irritabilidad). El efecto dura
relativamente poco tiempo (unos 30-60 minutos) y en cuanto empieza a declinar el
sujeto experimenta ansiedad por recibir otra dosis. A largo plazo, su uso
descontrolado produce adicción, desórdenes mentales y muerte, bien sea por
efectos físicos directos, suicidio, o accidentes.
E) Peligros para la salud

La cocaína es un estimulante poderoso del sistema nervioso central que interfiere


con el proceso de reabsorción de la dopamina, un mensajero químico asociado
con el placer y el movimiento. La acumulación de la dopamina resulta en una
estimulación continua de las neuronas “receptoras”, lo cual está asociado con la
euforia comúnmente reportada por las personas que abusan de la cocaína.

Los efectos físicos de la cocaína incluyen constricción de los vasos sanguíneos,


dilatación de las pupilas y aumento en la temperatura corporal, frecuencia cardiaca
y presión arterial. La duración de los efectos eufóricos inmediatos de la cocaína
(que incluyen hiperestimulación, agudeza mental y disminución de la fatiga)
dependen de la forma de administración. Cuanto más rápida sea la absorción, más
intensa será la euforia pero más breve será su duración. La euforia puede durar de
15 a 30 minutos si se inhala la cocaína, y de 5 a 10 minutos si se fuma. Un
aumento en el uso de cocaína puede reducir el período de tiempo de euforia en el
usuario y aumentar el riesgo de adicción.

Algunas de las personas que usan cocaína informan sentir desasosiego,


irritabilidad y ansiedad. Se puede desarrollar tolerancia a la euforia y muchos son
los adictos que informan tratar en vano de conseguir que la droga les produzca el
mismo placer que sintieron la primera vez que la usaron. Ciertos usuarios
aumentan su dosis para intensificar y prolongar los efectos eufóricos. Así como se
puede desarrollar tolerancia a la euforia, hay usuarios que también pueden
volverse más sensibles a los efectos anestésicos y convulsivos de la cocaína. Este
aumento de la sensibilidad puede explicar algunas de las muertes que ocurren
después de consumir dosis aparentemente bajas de cocaína.

Episodios de uso sostenido y repetido de cocaína, en dosis cada vez más altas,
pueden llevar a un estado creciente de irritabilidad, desasosiego y paranoia. Esto
puede resultar en un período de psicosis paranoica total en la que el usuario
pierde el sentido de la realidad y padece de alucinaciones auditivas.

Otras complicaciones asociadas con el uso de la cocaína incluyen alteraciones en


el ritmo cardiaco, ataques al corazón o al cerebro, dolor en el pecho, falla
respiratoria, convulsiones, dolor de cabeza y complicaciones gastrointestinales
tales como dolor abdominal y náusea. Ya que la cocaína tiene la tendencia a
disminuir el apetito, muchos usuarios habituales pueden presentar signos de
desnutrición.

Las diferentes maneras de consumo de la cocaína pueden ocasionar diferentes


efectos adversos. Por ejemplo, la inhalación regular de la cocaína puede llevar a la
pérdida del sentido del olfato, sangrados nasales, problemas para tragar, ronquera
y secreción nasal crónica. La ingestión de cocaína puede causar gangrena
intestinal grave debido a la reducción del flujo sanguíneo al intestino. Las personas
que se inyectan cocaína pueden experimentar una reacción alérgica aguda y al
igual que cualquier usuario de drogas inyectables, tienen mayor riesgo de contraer
el VIH y otras enfermedades de transmisión sanguínea.

1.1.3. El opio: una droga con historia

El opio o extracto de las cápsulas de adormidera es una de las primeras


sustancias farmacológicamente activas de la que se tiene noticia

En el siglo III antes de Cristo, Teofrasto se refería al jugo de adormidera y en


época Medieval, se preparaba un extracto líquido, denominado láudano. Hasta
épocas relativamente recientes, el láudano era ampliamente utilizado para tratar el
dolor y otros muchos procesos. En 1803 se aisló el principal componente del opio
al que se denominó como morfina nombre derivado de Morfeo, dios griego de los
sueños, que acabó sustituyendo las preparaciones a base de láudano. En 1868,
los químicos de la compañía farmacéutica Bayer introdujeron una pequeña
modificación en la molécula de morfina, sintetizando un compuesto tres veces más
potente que esta. Se la llamó heroisch (grande o fuerte). Debido a sus propiedades
antitusígenas, ya que todos los opiáceos deprimen el centro cerebral de la tos, fue
ampliamente empleada, hasta que se vio la enorme dependencia que creaba.
Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los países Mediterráneos
interrumpieron el suministro de opio a Alemania, los químicos buscaron un
sustituto, y en 1944 sintetizaron un compuesto, de estructura diferente a los
opiáceos, pero de efectos analgésicos similares, al que llamaron adolfina, como
homenaje a Adolfo Hitler. En la actualidad es conocida como metadona siendo
muy empleada para la deshabituación a la heroína, aunque también crea
dependencia.

1.2. De Origen Artificial:

1.2.1. Los barbitúricos:

Son medicamentos depresores que al consumirse sin causa y control médico


producen graves problemas de abuso y dependencia. Debido a que se siguen
empleando para diversos tratamientos, su uso, distribución y venta está altamente
controlado. Así que quienes lo usan con fines personales tienden a adquirirlo en el
mercado negro o ilegal. Su consumo genera efectos parecidos a los del alcohol,
además de que tienden a disminuir la angustia.

1.2.2. Las anfetaminas:

Otra droga de uso médico es la anfetamina. El consumo de este medicamento


fuera del control y la prescripción médica tiende a desarrollar abuso y dependencia
y su adquisición se realiza en el mercado ilegal. Dentro de los efectos de esta
droga está estimular el estado anímico y disminuir el cansancio y el hambre.

Vale la pena mencionar que hay personas que utilizan barbitúricos o anfetaminas
para contrarrestar los efectos de la cocaína, el alcohol o de otras drogas;
arriesgándose no sólo a incrementar las consecuencias negativas en su salud sino
a crear una mayor dependencia.

1.2.3. El crack:

De un tiempo a la fecha se creó e hizo muy popular entre los sectores de bajos
recursos una droga artificial derivada de la cocaína llamada crack. Su creación
tuvo como principal objetivo igualar los efectos de la cocaína, pues durante
muchos años, por su elevado costo, ésta era erróneamente considerada por la
sociedad como una droga cuyo consumo hacía evidente un nivel socioeconómico
elevado y por tanto denotaba clase y estilo. Efectivamente el crack es la droga
que más iguala los efectos de la cocaína, pero por la agresividad de sus
ingredientes químicos ha resultado ser mucho más nociva y ocasiona mayores y
más rápidos efectos negativos en la salud.

1.2.4. El éxtasis o tacha:

Es una de las drogas artificiales que se ha vuelto muy popular entre los jóvenes
menores de 25 años. La principal sustancia de esta droga es la
metilenedioximetanfetamina, cuyos efectos tienden a relajar, desinhibir y generar
una sensación energetizante y ligeras alucinaciones.

1.2.5. Los inhalables:

Son sustancias tóxicas que se comercializan para uso doméstico, artesanal o


industrial. Aún cuando su posesión y adquisición no está penalizado es bien
sabido que gran cantidad de personas, sobre todo jóvenes de escasos recursos y
áreas marginadas, las inhalan para adquirir ciertos cambios en su organismo.

El grupo de los llamados inhalables se considera droga por los efectos que causa
en el organismo y por los procesos de intoxicación y dependencia que crea en las
personas.

Algunas de las sustancias que conforman este grupo son: Aerosoles , solventes ,
barnices , tolueno , isopropanol , xileno , alcoholes , acetona , metanol , gasolina ,
cetonas, hidrocarburos alifáticos

Su consumo produce alteraciones cardiovasculares y disminución del apetito;


además altera las funciones mentales por lo que provoca en sus consumidores
una sensación de bienestar y evasión de la realidad. Su inhalación habitual
produce graves y a veces irreversibles daños en la salud; como enfermedades
respiratorias, confusión mental, falta de coordinación motora, lesiones en riñones,
hígado, cerebro, etcétera.

Los efectos y las posibles consecuencias del consumo de éstas y otras drogas
guardan relación con la persona, sustancia, consumo y circunstancia. Pero hay
que tomar en consideración que cuando las consecuencias por el consumo de una
o varias drogas son ya trastornos y afecciones orgánicas, mucho antes que se
experimenten dichos trastornos ya se han producido otras consecuencias
igualmente graves como: pérdida de la autoestima, de lo afectos y del proyecto de
vida.

CAPÍTULO II

1. Drogadicción

La drogadicción es una enfermedad que consiste en la dependencia de sustancias que


afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales, produciendo alteraciones
en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas
son diversos, dependiendo del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se
consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar
sensaciones de euforia o desesperación. Algunas drogas pueden incluso llevar a la locura
o la muerte.

La dependencia producida por las drogas puede ser de dos tipos:

- Dependencia física: El organismo se vuelve necesitado de las drogas, tal es así que
cuando se interrumpe el consumo sobrevienen fuertes trastornos fisiológicos, lo que se
conoce como síndrome de abstinencia.

- Dependencia psíquica: Es el estado de euforia que se siente cuando se consume droga,


y que lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar u obtener placer. El
individuo siente una imperiosa necesidad de consumir droga, y experimenta un desplome
emocional cuando no la consigue.
Algunas drogas producen tolerancia, que lleva al drogadicto a consumir mayor cantidad
de droga cada vez, puesto que el organismo se adapta al consumo y necesita una mayor
cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto.

La dependencia, psíquica o física, producida por las drogas puede llegar a ser muy fuerte,
esclavizando la voluntad y desplazando otras necesidades básicas, como comer o dormir.
La necesidad de droga es más fuerte. La persona pierde todo concepto de moralidad y
hace cosas que, de no estar bajo el influjo de la droga, no haría, como mentir, robar,
prostituirse e incluso matar. La droga se convierte en el centro de la vida del drogadicto,
llegando a afectarla en todos los aspectos: en el trabajo, en las relaciones familiares e
interpersonales, en los estudios, etc.

2. La Drogadicción como enfermedad

La drogadicción es considerada enfermedad, cuando el individuo, que consume las


drogas, ha involucrado ya su organismo y deja de ser una situación síquica. Además la
drogadicción es considerada enfermedad, cuando se necesita un tratamiento para salir de
ella, y no puede ser controlada por el drogadicto. La enfermedad puede ser con drogas
ilícitas y con fármacos, que en un principio se utilizaron para el tratamiento de otra
enfermedad.

La adicción a las drogas, al igual que la adicción al alcohol, es una enfermedad, y esto
porque se encontró que los alcohólicos y los adictos a drogas tienen muchas cosas en
común, entre otras la de perder el control sobre sí mismos cuando inician ingiriendo su
"droga" favorita (alcohol, marihuana, tranquilizantes, inhalantes, cocaína, etc.), además de
que tanto los consumidores "fuertes" de bebidas alcohólicas como los de drogas ilegales
o los de inhalantes pueden perder la razón y terminar sus días en un Hospital Psiquiátrico
o también acabar con su vida por una sobredosis.

2.1. ¿Cómo comprender el concepto de enfermedad?

Para poder entender la razón por la cual la Adicción al alcohol y/o las drogas es
una enfermedad, hay que definir primeramente y con mucha precisión qué es una
enfermedad. Así se define como un fenómeno que presenta, al menos, estas tres
características:

Primera: Existen síntomas, mismos que son un conjunto de señales de alarma


que el organismo "emite" con la finalidad de indicar algún desperfecto en su
estructura o en su funcionamiento;

Segunda: Existe una progresión en cualquier enfermedad, esto es, las cosas
tienden a empeorar si no se atiende el problema;

Tercera: Puede hacerse un pronóstico de cuáles son los resultados cuando la


enfermedad sigue su curso natural.

2.2. DROGADICCIÓN SEGÚN LOS MEDICOS

Estos centran el análisis en la sustancia. La droga es el agente que infecta a las


personas.

Clasifican las drogas en

a.) Inocuas

b.) Peligrosas.

Y agregan a las ilegales, dentro de las peligrosas. Como también en esta categoría
al tabaco y alcohol.

Al considerar a la droga como activa en sí misma, consideran a las drogas como


flagelo. El flagelo que azota la humanidad, como en épocas anteriores fueron las
plagas y pestes consideradas castigos divinos por los pecados de los hombres. La
persona es el huésped en donde se aloja la droga.

Para ellos el medio es el entorno en donde se trata de detectar la población


vulnerable ante este agente peligroso, señalándose entonces los factores de
riesgo.

Estos factores de riesgo son determinados grupos económicos, demográficos,


sociales etc. Existe el peligro del contagio y se considera a la adicción como una
enfermedad (la droga con su acción enferma a la persona). Se toma el criterio de
nocividad.
A) DAÑOS MÉDICOS QUE CAUSAN LAS DROGAS:

Cerebelo: es el centro de la mayoría de las funciones involuntarias del cuerpo. El


abuso severo de drogas daña los nervios que controlan los movimientos motores,
lo que resulta en pérdida de coordinación general. Los adictos crónicos
experimentan temblores y agitación incontrolable.

Corazón: El uso de drogas puede producir "Síndrome de Muerte Súbita". Las dos
sustancias que más frecuentemente han causado estas muertes son el tolueno y
el gas butano.

Medula Ósea: se ha comprobado que las drogas causan el envenenamiento esta,


causando causa leucemia.

Nervios Craneales, Nervios Ópticos Y Acústicos: las drogas atrofian estos


nervios, causando problemas visuales y pobre coordinación de los ojos. Además,
destruye las células que envían el sonido al cerebro. Ello deriva en graves
posibilidades de cegueras y sorderas.

Sangre: las drogas bloquean químicamente la capacidad de transportar el oxigeno


en la sangre.

Sistema Respiratorio: se puede producir asfixia cuando no se desplaza


totalmente el oxigeno en los pulmones. Además se presentan graves irritaciones
en las mucosas nasales y tracto respiratorio.

¿Cómo Afectan Las Drogas Al Cerebro? Las drogas, introducidas en nuestro


cuerpo por diferentes vías, llegan alojadas en el torrente sanguíneo hasta el
cerebro atravesando la barrera hematoencefálica. Una vez que han llegado al
cerebro, lugar donde reside el control de las funciones superiores del ser humano,
alteran su normal funcionamiento actuando sobre unas sustancias bioquímicas
naturales llamadas 'Neurotransmisores'.

Las señales nerviosas viajan a través de las células nerviosas, denominadas


neuronas, que están conectadas entre sí por las sinapsis. En la sinapsis es donde
se liberan los neurotransmisores, que actúan sobre la siguiente neurona en unos
puntos específicos llamados receptores. La interacción de los neurotransmisores
en los receptores produce una serie de cambios que permiten que la información
vaya de una neurona a otra.

Las drogas alteran el funcionamiento cerebral modificando la producción, la


liberación o la degradación de los neurotransmisores cerebrales de tal forma que
se produce una modificación del proceso natural de intercomunicación neuronal y
en la producción y recaptación de los neurotransmisores.

De esta forma es como las drogas logran alterar nuestra percepción sensorial, la
sensación de dolor o bienestar, los ritmos de sueño-vigilia, la activación, etc. Estos
cambios bioquímicos que se producen en el seno del cerebro se tratan con
medicación con el objeto de restablecer el equilibrio natural y permitir el normal
funcionamiento de nuestro sistema neurológico.

B) Cómo afectan las drogas al cerebro:


 El cerebro humano en breve

El cerebro humano es el órgano más complejo del cuerpo. Esta masa de materia
gris y blanca, que pesa 3 libras, se encuentra en el centro de toda actividad
humana y es necesaria para conducir un automóvil, saborear una comida, respirar,
crear una obra maestra y disfrutar de las actividades cotidianas. En resumen, el
cerebro regula las funciones básicas del cuerpo, permitiéndonos interpretar y
responder a todo lo que experimentamos y dando forma a nuestros pensamientos,
emociones y comportamiento.

El cerebro está compuesto por muchas partes que trabajan juntas en equipo. Las
diferentes partes del cerebro están encargadas de coordinar y realizar funciones
específicas. Las drogas pueden alterar áreas importantes del cerebro necesarias
para funciones que mantienen la vida y pueden guiar el abuso compulsivo de
drogas que es indicio de la adicción. Las áreas del cerebro afectadas por el abuso
de drogas:
 El tallo del cerebro, también conocido como tronco encefálico, controla las
funciones básicas esenciales para vivir, como la frecuencia cardiaca, la respiración
y el sueño.
 El sistema límbico contiene el circuito de gratificación del cerebro. Conecta
varias estructuras cerebrales que controlan y regulan nuestra capacidad de sentir
placer. El hecho de sentir placer nos motiva a repetir comportamientos como
comer, es decir, acciones esenciales para nuestra existencia. El sistema límbico se
activa cuando realizamos estas actividades y también con las drogas de abuso.
Además, el sistema límbico es responsable por nuestra percepción de otras
emociones, tanto positivas como negativas, lo que explica la capacidad de muchas
drogas para alterar el estado de ánimo.
 La corteza cerebral está dividida en áreas que controlan funciones
específicas. Diferentes áreas procesan la información que proviene de nuestros
sentidos, permitiéndonos ver, sentir, oír y saborear. La parte de adelante de la
corteza, conocida como la corteza frontal, pros encéfalo o cerebro anterior, es el
centro del pensamiento del cerebro. Nos permite pensar, planificar, resolver
problemas y tomar decisiones.

 ¿Cómo se comunica el cerebro?

El cerebro es un centro de comunicaciones que consiste de miles de millones de


neuronas o células nerviosas. Las redes de neuronas transmiten los mensajes de
ida y vuelta a las diferentes estructuras dentro del cerebro, la médula espinal y el
sistema nervioso periférico. Estas redes de nervios coordinan y regulan todo lo que
sentimos, pensamos y hacemos.

 De neurona a neurona
  Cada célula nerviosa en el cerebro envía y recibe mensajes en forma de
impulsos eléctricos. Después de que una célula ha recibido y procesado un
mensaje, se lo envía a otras neuronas.
 Los neurotransmisores – los mensajeros químicos del cerebro
  Los mensajes son llevados de una neurona a otra por sustancias químicas
llamadas neurotransmisores. (Ellos transmiten los mensajes entre las neuronas.)
 Los receptores – los destinatarios químicos del cerebro
  El neurotransmisor se adhiere a un sitio especializado en la célula llamado
receptor que recibe el mensaje. Cada neurotransmisor y su receptor operan como
“una llave y un candado”, un mecanismo sumamente específico que asegura que
cada receptor sólo enviará el mensaje apropiado después de interactuar con el tipo
correcto de neurotransmisor.
 Los transportadores – los recicladores químicos del cerebro
  Localizados en la célula que libera el neurotransmisor, los transportadores
reciclan los neurotransmisores (es decir, los devuelven a la célula que los liberó),
de esta manera concluyendo la señal entre las neuronas.

 ¿Cómo actúan las drogas sobre el cerebro?

Las drogas son sustancias químicas. Actúan sobre el cerebro penetrando el


sistema de comunicación del cerebro e interfiriendo con la manera que las células
nerviosas normalmente envían, reciben y procesan la información. Algunas
drogas, como la marihuana y la heroína, pueden activar a las neuronas porque su
estructura química imita aquella de un neurotransmisor natural. Esta similitud en la
estructura “engaña” a los receptores y permite que las drogas se adhieran y
activen a las células nerviosas. Aunque estas drogas imitan a las sustancias
químicas del cerebro, no activan las células nerviosas de la misma manera que los
neurotransmisores naturales y hacen que se transmitan mensajes anormales a
través de la red.

Otras drogas, como la anfetamina o cocaína, pueden hacer que las células
nerviosas liberen cantidades inusualmente grandes de neurotransmisores
naturales o pueden prevenir el reciclaje normal de estas sustancias químicas
cerebrales, haciendo que la señal se vea sumamente amplificada, lo que
eventualmente trastorna los canales de comunicación. La diferencia se puede
describir como la diferencia entre alguien que te susurra algo en el oído y alguien
que grita en un micrófono.

 ¿Cómo funcionan las drogas dentro del cerebro para producir placer?
Todas las drogas de abuso, directa o indirectamente, atacan el sistema de
gratificación del cerebro inundando el circuito con dopamina. La dopamina es un
neurotransmisor que se encuentra en regiones del cerebro que regulan el
movimiento, las emociones, la cognición, la motivación y los sentimientos de
placer. La sobre estimulación de este sistema, que recompensa nuestros
comportamientos naturales, produce los efectos de euforia que buscan las
personas que abusan de las drogas y les enseña a repetir este comportamiento.

 ¿Cómo nos enseña a seguir usando drogas esta estimulación del


circuito de gratificación del cerebro?

Nuestros cerebros están diseñados para asegurar que repitamos las actividades
que sostienen la vida al asociar estas actividades con el placer o una recompensa
o gratificación. Cada vez que este circuito de gratificación se activa, el cerebro
nota que algo importante está pasando que debe recordar y nos enseña que
debemos repetirlo una y otra vez, sin pensarlo. Debido a que las drogas de abuso
estimulan el mismo circuito, aprendemos a abusar de las drogas de la misma
manera.

 ¿Por qué son más adictivas las drogas que las recompensas
naturales?

Cuando se consumen ciertas drogas de abuso, pueden liberar de dos a diez veces
la cantidad de dopamina que la liberada por las recompensas naturales. En
algunos casos, esto ocurre casi inmediatamente (como cuando se fuman o se
inyectan las drogas) y los efectos pueden durar mucho más que aquellos
producidos por recompensas naturales. El efecto resultante sobre el circuito de
gratificación del cerebro es mucho mayor que el producido por comportamientos
naturales de gratificación como el comer y el sexo. El efecto de una recompensa
tan poderosa motiva fuertemente a las personas a consumir drogas repetidamente.
Es por eso que los científicos a veces dicen que el abuso de las drogas es algo
que aprendemos a hacer muy, muy bien.

 ¿Qué le pasa al cerebro si se continúa consumiendo drogas?


De igual manera que bajamos el volumen cuando el radio está muy alto, el cerebro
se ajusta a las oleadas abrumadoras de dopamina (y de otros neurotransmisores)
produciendo menos dopamina o disminuyendo el número de receptores que
pueden recibir y transmitir señales. Como resultado, el impacto de la dopamina
sobre el circuito de gratificación del cerebro de una persona que abusa de drogas
se puede volver muy limitado y puede disminuir su habilidad para sentir cualquier
placer. Es por eso que el abusador eventualmente se siente triste, sin vida y
deprimido y no puede disfrutar de las cosas que anteriormente le producían placer.
Ahora necesita consumir drogas solamente para lograr que la función de la
dopamina regrese a lo normal. Es más, necesita tomar cantidades más grandes de
la droga de lo que antes consumía para crear la euforia de la dopamina, efecto que
se conoce como tolerancia.

 ¿Cómo afecta a los circuitos del cerebro el consumo de drogas a largo


plazo?

Sabemos que los mismos tipos de mecanismos que están implicados en el


desarrollo de la tolerancia pueden eventualmente causar cambios profundos en las
neuronas y en los circuitos del cerebro, con la posibilidad de comprometer
severamente la salud del cerebro a largo plazo. Por ejemplo, el glutamato es otro
neurotransmisor que influye sobre el circuito de gratificación y la habilidad para
aprender. Cuando se altera la concentración óptima del glutamato mediante el
abuso de drogas, el cerebro intenta compensar este cambio, lo que puede
deteriorar la función cognitiva. De manera similar, el abuso de drogas a largo plazo
puede disparar adaptaciones en los sistemas del hábito o de la memoria no
consiente. El condicionamiento es un ejemplo de este tipo de aprendizaje,
mediante el cual las señales ambientales terminan siendo asociadas con la
experiencia de la droga y pueden disparar deseos incontrolables en el usuario
cuando posteriormente sea expuesto a estas señales ambientales, aun cuando la
droga en sí no esté disponible. Este “reflejo” aprendido es sumamente fuerte y
puede resurgir aun muchos años después de haber dejado de usar la droga.
 ¿Qué otros cambios ocurren en el cerebro con el abuso de drogas?

La exposición crónica a las drogas de abuso interrumpe la manera en que las


estructuras esenciales del cerebro interactúan para controlar el comportamiento,
en particular, el comportamiento específicamente relacionado al abuso de drogas.
De igual manera que el abuso continuado puede llevar a la tolerancia o a la
necesidad de dosis más altas de la droga para producir efecto, también puede
llevar a la adicción, que hace que el abusador busque y consuma drogas
compulsivamente. La drogadicción corroe el autocontrol y la capacidad del usuario
de tomar decisiones sanas, mientras envía impulsos intensos para que consuma
drogas.

2.3 Drogadicción según lo legal y lo judicial

Clasifica a las drogas en:

a) Legales

b) Ilegales

Para lo judicial la droga es activa en sí misma. La persona es la víctima y también


el delincuente. En cuanto al medio social, se expresa en la ley con un criterio
normativo.

La norma señala la barrera que separa lo ilegal de lo legal, lo prohibido de lo


permitido, lo bueno de lo malo en términos absolutos.

Según un estudio realizado en el 2005 en población escolar de todo el país la


marihuana sigue siendo la droga de mayor consumo: la probaron por lo menos una
vez en su vida el 4,8% de la población escolar y en el último año 35,826
estudiantes la probaron por lo menos una vez (prevalencia de año). Asimismo, la
prevalencia del consumo de drogas entre los estudiantes de educación secundaria
se incrementa en relación directa a su edad: a mayor edad, mayor consumo

2.4 drogadicción según psicólogos y sociólogos


Aquí el problema traslada el protagonismo a la persona. No interesa el tipo de
droga que se consume.

Este modelo centra su atención en el vínculo que tiene el individuo con la droga,
para determinar si ese vínculo es de dependencia.

La adicción sería un síntoma individual. Considera también que el adicto es un


enfermo, pero con la diferencia que la adicción no es una enfermedad. La
enfermedad está en una situación estructurada tapada por la droga, generalmente
en la familia o grupos de pertenencia.

3. Causas del consumo de drogas:

 Las personas que consumen las distintas  sustancias parecen hacerlo por una diversidad
de razones, unas veces expresadas, otras inconscientes.

 Las causas más comunes son:

 Satisfacer la curiosidad sobre los efectos de determinados productos.


 Presión de los pares: pertenecer a un grupo o ser aceptados por otros.
 Tener experiencias nuevas, placenteras, emocionales o peligrosas.
 Expresar independencia y a veces hostilidad.
 Personalidad mal integrada. Desajuste emocionales, intelectuales, y
sociales.
 Descontento de su calidad de vida, ausencia de proyecto de vida.
 Carencia de autoestima.
 Falta de información acerca de los peligros del uso indebido de drogas.
 Ambiente desfavorable, crisis familiares y fácil acceso, a menudo, a
sustancias que producen. Dependencia.
 Escapar del dolor, la tensión o la frustración.
Se debe advertir que todos estos motivos no se hallan necesariamente asociados a una
patología individual ni a circunstancias sociales adversas.

Los importantes factores señalados, reforzados por los efectos farmacológicos y de otra
índole que producen las drogas causantes de dependencia, pueden hacer a estos
productos atractivos para algunos jóvenes que los experimenten.

Las posibles propiedades farmacodinamias de las drogas pueden ser, según la droga


empleada:

 Alivio del dolor de la ansiedad.


 Disminución de las inhibiciones.
 Sensación de bienestar.
 Relajación y embotamiento de la conciencia.
 Sensación de alivio de la fatiga.
 Producción de estados eufóricos, etc.

Se debe recordar que, para comprender la naturaleza de la farmacodependencia es


indispensable conocer la acción recíproca entre la droga y el sujeto que la toma, así como
la que hay entre éste y el medio ambiente.

Además de los factores citados, hay otros que tienen o pueden tener relación con el
consumo inicial o experimentación de una determinada droga para una persona dada:

La disponibilidad

La aceptación social: ciertas drogas no sólo son toleradas por una sociedad determinada
sino que, incluso, su consumo es estimulado por los medios sociales (por ejemplo, el
alcohol se anuncia y promueve por los medios de comunicación social, prensa, radio y
televisión) y hasta por la misma familia.

La familia es fundamental para el desarrollo emocional del niño y del adolescente. Debe
brindar un ambiente de amor y seguridad, de diálogo; es necesario saber escucharlo y
poder compartir sus sentimientos. Establecer límites que protejan a los hijos de
situaciones que todavía no son capaces de resolver, ser tolerantes y promover so
autoestima. Brindarle información acerca de los problemas de la sociedad actual:
sexualidad, delincuencia y otros temas que nos producen temor o preocupación.

Cuando el adolescente no encuentra en el grupo familiar el apoyo y la comprensión que


necesita, los busca fuera de ella, en un grupo de coetáneos, cuyas normas y costumbres
ha de aceptar. Entre ellas está, muchas veces, la de consumir drogas.

Se debe agregar la posibilidad de que el uso indebido de drogas sea, para algunos grupos
de adolescentes, la manera, equivocada por su puesto, de expresar su rechazo de la
sociedad en que vive; la no aceptación de una sociedad de consumo, orientada hacia el
éxito, que enfatiza los valores materiales, olvidando la ética y los valores tradicionales de
convivencia, solidaridad y vida espiritual.

4. Efectos del consumo de Drogas

Las drogas y el cerebro: El cerebro controla e integra todo movimiento y conducta


humana, casi todos los efectos de las drogas modifican la conducta por acción en el
cerebro y en el tronco encefálico. Las modificaciones conductuales causadas por drogas
que provocan emociones incontrolables, restricción del almacenamiento de información,
capacidad limitada para tomar decisiones y otros tipos de conducta sin control, nos ha
llevado a estudiar, cómo reaccionan a las drogas las diferentes áreas del cerebro. Si se
logran entender qué fenómenos se desarrollan en la célula y otras estructuras superiores
más sofisticadas, se puede entender más fácilmente porque se adopta una determinada
conducta.

Tronco encefálico: El cerebro y el tronco encefálico comprenden ciertas estructuras


diferentes que tienen que ver con el control de acciones, pensamientos y emociones
específicas. La alteración de las transmisiones neuronales en estas áreas afecta tanto la
conducta física como mental.
Se sabe que los efectos de las drogas afectan a estas áreas, pero ciertas drogas son
específicas para ciertas estructuras, por tanto, cada droga presenta características
conductuales propias.

El Hipotálamo: Por medio de estudios experimentales se han encontrado áreas


específicas del hipotálamo que provocan sensaciones de placer completamente distintivas
cuando son estimuladas. Estas áreas de placer y dolor son de gran importancia en el uso
y abuso de drogas, porque provocan una intensa euforia, y esto hace que la estimulación
de estas áreas de placer del hipotálamo provoque depresión o inhibición de células de los
centros correspondientes al dolor.

¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes por causa del uso de
marihuana?

Los siguientes son algunos de los efectos secundarios comunes producidos por el uso de
marihuana:

• Dificultad para recordar cosas


• Somnolencia
• Ansiedad
• Estar paranoico, es decir sentir que las personas "están en su contra"
• Percepción alterada del tiempo.

El usar marihuana por un largo tiempo hace que algunas personas pierdan el interés en el
colegio, trabajo, en las relaciones y otras actividades. Además puede ocasionar
problemas con la ley. Usar marihuana puede ser especialmente peligroso en ciertas
situaciones tales como cuando usted está manejando.
¿Cómo me puede afectar físicamente la marihuana?

Los siguientes son algunos de los efectos físicos comunes producidos por el uso
de marihuana.

• Temblores, es decir tembladera


• Náuseas
• Dolor de cabeza
• Empeoramiento de la coordinación
• Problemas de respiración
• Aumento del apetito
• Disminución del flujo de sangre al cerebro.
• Cambios en los órganos reproductores

Como el tabaco, la marihuana contiene muchas substancias químicas que pueden


lesionar los pulmones y causar cáncer. Un cigarrillo de marihuana puede ocasionar más
daño a los pulmones que muchos cigarrillos de tabaco puesto que la marihuana contiene
más alquitrán y usualmente se fuma sin filtros.

5. Consecuencias en el uso de drogas

El consumo de drogas, legales e ilegales, constituye un problema de salud pública muy


importante. Los riesgos y daños asociados al consumo varían para cada sustancia.
Además, es necesario tener en cuenta las variables personales como el grado de
conocimiento o experiencia del usuario, su motivación, etc. y las propiedades específicas
de cada droga así como la influencia de los elementos adulterantes.

Estas consecuencias son muy diversas y pueden agruparse en dos grandes grupos:

Según el TIPO

1. Salud: el consumo de drogas origina o interviene en la aparición de diversas


enfermedades, daños, perjuicios y problemas orgánicos y psicológicos.

Por ejemplo: Hepatitis, Cirrosis, Trastornos cardiovasculares, Depresión, Psicosis,


Paranoia, etc.

2. Social: los adictos a drogas, con frecuencia se ven envueltos en agresiones, desorden
público, conflictos raciales, marginación,...
3. Economía: dado el ingente volumen de dinero que mueve el mercado de las drogas y
el narcotráfico, tanto los consumidores como los países contraen importantes deudas; se
crean bandas organizadas; se produce desestabilización económica nacional, etc.

Según el NIVEL

1. Individual: son los daños experimentados por el propio consumidor de drogas.

2. Comunidad: el consumo de drogas genera multitud de consecuencias negativas para


la familia del drogodependiente, sobre los amigos, los vecino, etc.

3. Sociedad: en la sociedad produce efectos sobre la estructura y organización de la


misma (aumento de las demandas en los servicios de salud, incremento de la inseguridad
ciudadana por delitos contra la propiedad, presencia del crimen organizado a través de las
redes de narcotraficantes).

Prevención

En prevención no existen soluciones mágicas, sino que se van realizando, poco a poco y
día a día, un conjunto de actuaciones en diversas direcciones.

Los expertos afirman que vivimos y vamos a vivir en una sociedad en la que hay y habrá
oferta de drogas, legales e ilegales. Es imposible eliminarlas todas. Por lo tanto, controlar
la oferta es una forma de hacer prevención, pero no es la única ni la más eficaz.

La disponibilidad de drogas es sólo una parte del problema. Tenemos que pensar que hay
drogas porque hay demanda. La prevención sobre esta demanda es la que podemos y
debemos hacer cualquier miembro de la comunidad y es, además, la que da mejores
resultados.

La prevención es una labor de todos, no sólo de los expertos en drogas. Se compone de


la suma de pequeñas aportaciones que cada uno podemos ofrecer desde el papel que
desempeñamos y desde el lugar que ocupamos. Todos tenemos algo que decir y algo
que hacer y nadie puede hacerlo todo por sí solo:
 Los padres fomentando en sus hijos, desde pequeños, hábitos y costumbres
saludables, acompañándoles y apoyándoles en su desarrollo personal como
sujetos responsables, libres y maduros, e informando y dialogando con los hijos
sobre las drogas.
 El profesorado en los centros educativos inculcando la importancia de la salud,
orientando sobre la manera de mantenerla y mejorarla, priorizando los aspectos
educativos sobre los conocimientos y fomentando un clima de relaciones y un
ambiente que contribuya a la evolución y a la madurez de sus alumnos.
 Los médicos y el personal sanitario promoviendo la mejora de la salud de la
comunidad, informando objetivamente sobre los efectos y riesgos de las drogas y
proporcionando tratamiento a los afectados por su consumo.
 Los policías y los jueces actuando fundamentalmente sobre la oferta y la
disponibilidad de drogas, persiguiendo a los narcotraficantes, etc.
 Los legisladores promulgando leyes que limiten la venta de drogas legales a
menores y que sancionen los comportamientos ilícitos de producción y venta de
drogas.
 Los trabajadores sociales apoyando y orientando ante situaciones de
desestructuración social y marginación que generan mayor debilidad ante las
drogas en algunas familias, barrios, ciertos colectivos, etc.
 Los mediadores y las asociaciones juveniles favoreciendo alternativas de ocio y
tiempo libre saludables para los jóvenes, facilitando la formación de nuevos grupos
de amigos, etc.

En definitiva, se trata de que todos juntos vayamos reduciendo los factores de riesgo y
creemos un estilo de vida saludable, tanto individual como colectivo, que haga innecesario
recurrir al consumo de drogas.

Alternativas para evitar el consumo de drogas

-Alimentarse sanamente, con productos que nos proporcionenuna dieta balanceada.

-Practicar deportes y ejercicios de esparcimiento.


-Establecer un horario para las actividades laborales, académicas y recreativas.

-Establecimiento de normas de conductas claras.

-Respeto a las individualidades y las diferencias, como paso previo a la tolerancia de


conductas y disparidad de opiniones.

-Buscar ayuda e información con especialistas que le permitan compensar sus


limitaciones.

-Procure el desarrollo de la confianza en sí mismo, afiance su autoestima.

-Estimule y promueva los intereses en pro de una mejor calidad de vida.

-Reúnase con personas que sólo le brinden diversiones sanas libres de drogas, y
afianzamiento de una vida en positivo.

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