CLINICA COMUNITARIA
TEMA: HISTORIA DE LA ENFERMERÍA EN MÉXICO
EVOLUCIÓN DE LA PROFESIONALIZACIÓN DE ENFERMERÍA
EVOLUCIÓN HISTÓRICAS DE LAS TEÓRICAS EN ENFERMERÍA
ALUMNA: YESENIA CAGAL SINTA
5ªA
DOCENTE: L.E LIZETT ANGELICA OLMEDO CARLIN
25-SEPTIEMBRE-2020
SAN ANDRES TUXTLA
INTRODUCCION
La enfermería es una profesión que nace de la necesidad de cuidar al prójimo.
El término “enfermería” proviene del latín “infimitas” que significa
“enfermedad”. Este origen etimológico ha creado mucha confusión porque se
ha asociado a la enfermería como el cuidado de enfermos, aunque dicha
profesión no se limita únicamente a cuidar a los enfermos.
La enfermería es una actividad innata y fundamental del ser humano y, en su
forma organizada, su responsabilidad esencial es ayudar a los individuos y
grupos de familia a funcionar de forma óptima en cualquier estado de salud en
que se encuentren. La enfermera/o es una profesión en la que existe una
relación de ayuda hacia personas que muchas veces están padeciendo una
enfermedad (en proceso de curación, rehabilitación o en fase terminal),
situación que exige de la profesional que mantenga unas actitudes adecuadas
desde el punto de vista ético. Ciertas actitudes son más exigibles en las
profesiones que como la Enfermería, tiene como finalidad la ayuda a otras
personas.
Es este pequeño ensayado se muestra como fueron los inicios desde que fue la
etapa doméstica, etapa vocacional y etapa profesional de la enfermería como
es de que fue evolucionando desde tiempos atrás. Y como hasta la actualidad
ha sido reconocida.
Quien fue la primera enfermera que dio créditos a esta profesión plantando la
primera teoría que definiría a la enfermería. Así evolucionando con los años
hasta su profesionalización con las teorías plantadas.
Historia de la enfermería en México
La historia de la enfermería está dividida en cuatro etapas, en las cuales se destaca: La
etapa primitiva, llamada etapa doméstica, la etapa vocacional, era total y absolutamente
dominada por la religión, y los cuidados giraban en torno a las creencias que en esta se
manejaran. Etapa técnica, su objetivo principal era luchar contra la enfermedad para buscar
la salud. La última etapa recibe el nombre de Profesional debido a que la Enfermería
finalmente se consolida como una disciplina.
Etapa Doméstica
Denominada así, porque la mujer de cada hogar era la encargada de éste importante aspecto
de la vida cotidiana, ser la cuidadora. La mujer utiliza elementos del medio, como el agua
para la higiene, las pieles para el abrigo, las plantas y el aceite para la alimentación y las
manos como forma maternal para transmitir bienestar y así con estos elementos asegurar la
vida, su promoción y su continuidad. Se realizó en los primeros pueblos primitivos,
seguidamente aparecen las sociedades como Babilonia, el pueblo hebreo, Egipto, India,
China, el continente americano y sociedades del mundo clásico como Grecia y Roma.
En esta época las enfermedades eran consideradas un castigo, se clasificaba según el delito
cometido, por tanto, mientras más grave era la enfermedad, prácticamente eran desterrados
de su hogar confinado a vivir aparte, con el mínimo contacto con los demás familiares, la
única que se encargaba del enfermo era principalmente las madres, que prodigaban los
cuidados básicos, por ensayo y error, fijando el procedimiento a seguir en situaciones
similares a posteriori. Cuando se acudía al chaman o curandero, el método de curación,
consistía en una práctica netamente empírica, ya que se basaba en la adivinación, la magia
o la brujería.
Etapa vocacional
Tejedor y Etxabe (2007) dicen que “El calificativo vocacional se asocia con el nacimiento
de la religión cristiana: el enfermo, el que sufre, es un elegido de Dios y quien lo cuida
también se consagra a él. La etapa vocacional inicia con el mundo religioso donde la salud
y la enfermedad eran designios de Dios, por lo que es muy importante la persona cuidadora
ya que esta realizaba este cuidado para rendirle amor a Dios. El cristianismo expresa su
amor a Dios a través del cuidado y el amor a los pobres y enfermos, en razón a esta
creencia, es innegable que la enfermería recibe una gran influencia del cristianismo; valores
como la solidaridad, el respeto a la vida y el amor son reafirmados por la doctrina de Cristo.
Esta etapa marcada por el cristianismo donde todo lo que se tiene se hace y se piensa es
debido a un Dios, y toda la ayuda que se preste al enfermo era para el perdón de los
pecados, se ve que en esta época se enmarcan valores y ayuda a los demás como una forma
de amor a cristo. Es oportuno resaltar, que en este tiempo aún no se le llamaba
“enfermería”, sino que se trataba de una práctica basada en la vocación de la persona que
deseaba ayudar a los enfermos.
Quintero comenta que “El fenómeno de expansión del cristianismo se comprende por los
rasgos que caracterizaron a esta época, entre ellos el hecho de que los cristianos vivieran en
el seno de una cultura religiosa, aunque se encontraran con un clima hostil.” (p.34) El
cristianismo marcado con el nacimiento de Jesús y las vivencias de este dieron al hombre
enseñanzas de una forma de cuidado al enfermo y una vida espiritual y religiosa para así
lograr venerar a Dios.
Blanco afirma que la enfermedad se entendió como una gracia recibida y un modo de
redención. La enfermedad era una oportunidad de vida, porque era una imitación de la vida
de Jesús, reafirmándose con el sufrimiento de su muerte y pasión. Así los cristianos tenían
la obligación de acudir al enfermo igualando la práctica que Jesús dejo como herencia. A
medida que las comunidades cristianas crecen, surge la necesidad de organizar los servicios
de caridad, a cargo de los diáconos y diaconisas, quienes se encargaban de visitar a los
pobres, para distribuir limosnas y cuidar de los enfermos.
Quintero sostienen que diáconos visitaban las prisiones para intentar la liberación de los
presos y socorrían a las familias cuando estos morían. De igual manera, sostiene que las
diaconisas eran mujeres maduras, viudas o vírgenes con experiencia en el cuidado de otros
Se distinguían por sus atuendos blancos, símbolo de virginidad. Eran personas respetadas y
consagradas y estaban situadas a nivel del clero”.
El mismo autor señalado, relata que Febe fue considerada la primera enfermera visitadora;
atendía a los enfermos en sus hogares y su principal actividad consistía en participar en los
bautismos por inmersión, ungiendo el aceite y apoyando las labores del diácono. Visitaba y
cuidaba a pobres, desvalidos y enfermos, proporcionando cuidados físicos y espirituales.
Desde entonces, la enfermería representa misericordia y caridad. Gracias a que Febe
cuidaba y visitaba a los enfermos, apoyando a los diáconos en sus quehaceres, y también
proporcionando cuidados a los pobres, influyó en la enfermería debido a que logró un
cuidado humano y piadoso.
Entre uno de los cambios propuestos fue la acogida de los enfermos en las casas de los
diáconos, ya que fueron habilitadas habitaciones especiales para ofrecer un mejor cuidado.
Esta propuesta llego en un momento muy vulnerable, por tanto, muy rápidamente estas
habitaciones se hacen insuficientes, se requiere la construcción de edificios para albergar a
estos enfermos y son los llamados Xenodoquio, que son hospitales primitivos que socorren
a los enfermos de la comunidad cristiana, pero poco a poco empiezan a atender a gente
necesitada sin hogar (huérfanos, ancianos, pobres). Aniorte (2001) considera que la
Xenodochias más importante fue la de San Basilio fue construida a mediados del siglo IV
en Asia. Consideradas como los primeros hospitales, a su vez se construyeron otras en
Constantinopla Samsom, Eubolos y Santa Irene.
“La persona encargada del cuidado, asociada al género femenino, posee conocimientos
adquiridos, por lo que es considerada como una amenaza para la Iglesia, siendo perseguida
y reprimida”. La mujer era considerada un riesgo para la iglesia ya que al adquirir
conocimiento y desarrollarlo por medio de acciones la alejarían de Dios. Torres (2006)
sostiene que existe un poder hegemónico de la Iglesia, la cual promueve sólo el desarrollo
del conocimiento masculino, amparado por el dogmatismo de la fe.” El poder en esta etapa
vocacional se basaba en la supremacía y estos eran en su mayoría los hombres (sacerdotes,
médicos,) quienes la iglesia protegía y colmaba de mucho conocimiento.
“La asistencia al enfermo fue en todo este período más una obra de caridad o de
misericordia que de justicia, más patrimonio de la Iglesia que del Estado, más ejercicio de
sacerdotes que de médicos” Asimismo, Chía sostiene que “Los conocimientos teóricos no
eran propios de esta etapa del cuidado, los procedimientos para tratar eran simples, la
actitud de abnegación estaba dirigida hacia los enfermos, menesterosos y necesitado, por lo
que era suficiente la formación religiosa. “La técnica del procedimiento de asistencia no era
como tal de esta etapa ya que estos abarcaban la ley de dios y la sanación por medio de
oración y adoración.
Etapa profesional
Chamorro, reconoce que “La Enfermería es una profesión joven, que a través de diferentes
etapas hasta llegar a la profesionalización ha marcado una historia; la lucha de las
enfermeras por conquistar un mejor estatus social, laboral y económico ha costado mucho
trabajo a lo largo de los años. El desarrollo al paso de estos años ha permitido la
asimilación de sus características como arte, con bases técnicas y como ciencia”, todo esto
se ha esquematizado en los párrafos anteriores por lo cual podemos deducir que, para lograr
ser una profesión, tuvo una lucha diaria para permanecer en la sociedad, siendo reconocida
y respetada por sus modelos y teorías q la enmarcaron en la etapa actual.
Rodríguez, da a conocer que La enfermería es la ciencia del cuidado al ser humano, la etapa
profesional se reconoce a varios niveles como el técnico, licenciatura, posgrado e
investigación. La Gestión del Cuidado de enfermería será entendida como el ejercicio
profesional de la enfermera sustentada en su disciplina: la ciencia del cuidar. Esta se define
como la aplicación de un juicio profesional en la planificación, organización, motivación y
control de la provisión de cuidados, oportunos, seguros, integrales, que aseguren la
continuidad de la atención y se sustenten en las políticas y lineamientos estratégicos de la
institución. Por lo tanto, su fin último es ofrecer a los usuarios los mejores resultados
posibles en la práctica diaria, acorde con la información científica disponible que haya
demostrado su capacidad para cambiar de forma favorable el curso clínico de la
enfermedad y que considere la mejor administración de los recursos, los menores
inconvenientes y costos para el usuario y para la sociedad en su conjunto los cuidados que
se le brindan al paciente son la base de la enfermería siendo una gran profesión.
Evolución de la profesionalización de enfermería
La enfermería se le ha denominado la más antigua de las artes y la más joven de las
profesiones. Ha atravesado numerosas etapas y ha formado parte de los movimientos
sociales.
Como disciplina y como profesión tiene como sujeto de atención el hombre, la familia y la
comunidad. Su rol y las tendencias de cuidados de salud son y fueron influenciados por los
cambios políticos, sociales, culturales, científicos y por las problemáticas de salud de la
comunidad.
A través de los años, enfermería evolucionó y fue cambiando sus conceptos y las
definiciones. Se estableció como campo científico y se describió en numerosas
oportunidades como una serie de tareas y técnicas (subordinadas a la medicina); como un
servicio humano amplio, como una vocación aprendida y más recientemente como una
disciplina en el área de la salud, que maneja el cuidado de esta durante el transcurso del
ciclo vital.
Definiendo el cuidado de enfermería, Mackenna, citado por Boemer y Sampaio (1997: 33)
dice que “cuidar es la esencia de la práctica de enfermería”, agregando que el cuidado de
enfermería no debe ser comprendido como la realización de una tarea relacionada al
cuidado directo, sino que debe ser más amplio, como una óptica multidimensional,
abarcando dimensiones de naturaleza administrativa, educativa, investigativa y de
asistencia, requiriendo una competencia no solo técnica sino también política.
El concepto del cuidado de enfermería fue claramente definido por Florence Nightingale,
quien lo planteó en conceptos de ciencia y arte, en sus aspectos más valiosos: el cuidado y
la entrega. Los relevantes aportes de esta distinguida enfermera se basaron en una
investigación cuidadosa, lo que la convirtió en una persona significativa dentro de la
historia de la enfermería moderna.
El desarrollo del primer programa organizado de formación de enfermeras en el año 1860,
subvencionado por la fundación Nightingale, marcó el inicio de una era distinta para la
enfermería. Pero, a pesar de que las primeras escuelas fueron creadas de manera
independiente a los hospitales, por comité o juntas facultadas para ello, pronto fueron
absorbidas por estos debido a la falta de presupuesto económico. Además, muchos de ellos
descubrieron que podían crear escuelas para cubrir sus necesidades de recursos humanos en
enfermería y al mismo tiempo obtener una valiosa fuente de trabajo casi gratuita. De ahí
que la prestación de cuidados se convirtió en el principal producto que se dispensaba en los
hospitales. La verdadera función de la escuela que Nightingale quiso plasmar en sus inicios
no era la preparación sino el servicio; educando en base a un modelo propio que no girara
sobre los ejes de enfermedad y tratamiento.
Pero estos intentos de Florence Nightingale por establecer una enfermería profesional,
basada en el entorno, fueron reemplazados por el entrenamiento orientado hacia los
aspectos biologistas, para el cual dependía de los hospitales para lograr su formación
práctica.
En sus Notas de enfermería, Florence Nightingale señalaba que “Enfermería es cuidar y
ayudar al paciente que sufre alguna enfermedad a vivir, lo mismo que la enfermería de la
salud es mantener o lograr que la salud de cualquier niño o persona sana se mantenga y no
sea susceptible de enfermedad”
Después de que Nightingale planteara esta definición y la diferenciara como profesión
independiente de la medicina, con metas propias, la enfermería, por lo antes expuesto,
permaneció casi setenta años en el oscurantismo conceptual, y su definición se transformó
en algo metafórico, asimilada a la imagen de la maternidad que caracteriza a las acciones de
nutrir, cuidar y otras formas maternales de comportamiento que influyen en la imagen
misma de la enfermera y en su forma de actuar y pensar.
La enfermería ha evolucionado en el tiempo; el siglo XIX fue la época en donde las
religiosas otorgaban los cuidados, hasta la llegada de Florence Nightingale y la creación de
la primera escuela de enfermeras el concepto de la enfermería cambió.
En esta evolución constante se promulgó a la enfermería como
profesión desde 1915, hasta la creación de las especialidades en enfermería. La
profesionalización enriquece el conocimiento de la enfermera por medio de la
investigación, la docencia y la práctica asistencial en donde adquiere la habilidad analítica y
crítica para la toma de decisiones; logrando así la excelencia en el desempeño profesional
científico, humano, ético y la responsabilidad de su función social como profesional de la
salud. El proceso enfermero dirigido con alguna teoría de enfermería se convierte en el
instrumento eficaz para la organización del cuidado seguro, oportuno, profesional y sobre
todo especializado y evidencia la profesionalización en enfermería.
Evolución histórica de las teorías en enfermería
Desde la fundación de la enfermería como profesión, por Florence Nightingale, a mediados
del siglo XIX,1 las enfermeras han logrado modificar su competencia y desempeño gracias
al incremento de sus conocimientos teóricos acerca de su joven ciencia, especialmente a
partir de la segunda mitad del pasado siglo XX. La milenaria práctica del cuidado comenzó
a encontrar justificación teórica desde ese momento y la apropiación de esa teoría ha
permitido a las enfermeras perfeccionar sus prácticas cotidianas mediante la observación,
descripción, explicación, predicción y control de los fenómenos de la realidad en la que
están inmersas; pero muy especialmente del objeto de estudio de su ciencia particular: el
cuidado de las personas, familia y comunidad.
Hasta el surgimiento de la profesión, la práctica del cuidado era absolutamente dependiente
de las órdenes médicas. Sólo la teoría, añadida a la práctica, ha podido fundamentar esas
acciones, servirles de guía, no sólo para la práctica misma, sino también para la educación y
la investigación, asociadas a las propias funciones profesionales. Sin teoría no puede haber
análisis, razonamiento lógico ni esclarecimiento de los valores éticos relacionados con el
actuar profesional, mucho menos definición de los objetivos de la educación, la
investigación y la práctica profesional.
Es precisamente la importancia de la teoría lo que ha motivado el tratamiento del tema,
relacionado con la primera teórica en enfermería, Florence Nightingale, quien supo aplicar
sus conocimientos de historia y filosofía al estudio de la realidad, en particular a esa parte
de la realidad que se constituyó en el centro de su vida: el cuidado de la salud de las
personas.
Este trabajo tiene como objetivo el analizar la lógica del pensamiento de la fundadora de la
enfermería profesional y las bases filosóficas, tanto epistemológicas como éticas de su
teoría. Para el análisis se ha realizado el estudio de su principal obra, su epistolario, así
como también han sido revisadas fuentes secundarias de teóricas más recientes, quienes han
desarrollado sus propias teorías y modelos a partir de la lógica del pensamiento
nightingaleano.
Los modelos conceptuales de enfermería, presentan unas proposiciones fundamentadas en
grandes teorías y corrientes filosóficas que definen desde su perspectiva particular los
conceptos del modelo. En los modelos se refleja la estructura sustantiva o conceptual y la
estructura sintáctica de la disciplina. La conceptual describe los conceptos y explica qué es
y qué no es enfermería; su campo de interés y los métodos de indagación que deben
utilizarse. La estructura sintáctica ayuda a las enfermeras a comprender los talentos, las
destrezas y las habilidades que debe desarrollar; describe los datos que deben ser
recolectados para demostrar el impacto de enfermería en la práctica (8, 9). Por todo lo
anterior, contribuyen a generar nuevo conocimiento e indicar en qué dirección debe
desarrollarse la enfermería en el futuro´´. En este artículo nos describe con exactitud la
importancia que tienen los modelos en la profesión constantemente.
La primera teórica en enfermería, Florence Nightingale, supo aplicar sus conocimientos de
historia y filosofía al estudio de la realidad, en particular a esa parte de la realidad que se
constituyó en el centro de su vida: el cuidado de la salud de las personas. Este trabajo tiene
como objetivo analizar la lógica del pensamiento de la fundadora de la enfermería
profesional y las bases filosóficas, tanto epistemológicas como éticas de su teoría, a partir
del análisis del propio contexto histórico sociocultural en el cual se desarrolló esta
personalidad histórica´´ La evolución de las teorías empieza desde una gran mujer que
marco a la enfermería convirtiéndola en una profesión y siendo la pionera y base de estas
teorías.
CONCLUSIÓN
La enfermería en la actualidad está desarrollando y utilizando más su cuerpo
de conocimientos, basado en modelos y teorías, para fundamentar su práctica
y así dejar esta dependencia que ha caracterizado a la disciplina y que la ha
dejado sólo como la realización de tareas complementarias a la labor médica.
La mayor especialización y educación de las enfermeras, así como el
desarrollo a nivel de postgrado en magister y doctorados ha favorecido a
cultivar el pensamiento y realizar reflexiones respecto de la práctica
fundamentadas en estudios de diferentes profesionales conociendo la visión de
cada uno y también la implicancia, utilidad y aplicación de teorías y modelos.
De este modo un “saber de papel”, sufre una metamorfosis, un cambio de estar
escrito, a algo tangible, comprobable y visible por medio de innumerables
estudios que fundamentan la práctica y reafirman nuestra identidad como
enfermeros, así podemos ver cómo se aplican entre otras cosas, los distintos
pensamientos en el desarrollo de habilidades de análisis, como es el de
visualizar quitando los posibles modelos mentales adquiridos por la
experiencia y de reflexionar para saber qué alternativas tomar para decisiones
futuras.
A medida que nos adentramos en el tema, lo analizamos y reflexionamos al
respecto, vemos lo complejo, variado y motivante que es el desarrollo de la
enfermería. El largo camino que nos queda por recorrer para aumentar el
conocimiento y la misión de difundirlo, motivando a los diferentes
profesionales. Conocer y saber respecto de nuestra profesión incrementa
nuestra identidad, nuestra autoestima y al mismo tiempo aumenta el amor por
lo que realizamos, trabajar con personas y dedicarnos a realizar “la gestión del
cuidado”, como una tarea consciente y racional, nos distingue y nos fortalece.