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SOLO TU SEÑOR, CONOCES MI CAMINAR

Salmo 139:1‐12
1
Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.

Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis
pensamientos.

Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.

Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano.

Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo
comprender.

¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?

Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí
tú estás.

Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,
10 
Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
11 
Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá
alrededor de mí.
12 
Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo
mismo te son las tinieblas que la luz.

NUNCA JAMAS, Los verdaderos hijos de Dios, podemos escapar de la presencia


del Dios que nos ama.
Dios quiere cuidarnos en toda situación y en todo momento.

INTRODUCCIÓN

PARA UN HIJO DE DIOS, Es casi imposible soportar una situació n de crisis en nuestra
vida.

El ministrar o servir a personas en crisis, es uno de los aspectos má s difíciles de la


tarea pastoral.
Cuando los ministros del evangelio, nos toca atender estas situaciones,…en esos
momentos de dolor, uno se identifica con el sufrimiento y el dolor que está n pasando.
Aunque en ciertas ocasiones es muy difícil ver el sufrimiento de los demá s. (A veces
nosotros los pastores, estamos pasando por situaciones iguales o peores, y en nuestro
caminar ministerial debemos de llevar la Palabra de consuelo al pró jimo).

I. LAS PERSONAS EN CRISIS

Las personas en crisis tienen muchas cosas en comú n, cuando se encuentra en el


“túnel’ de la desesperación” es decir, en una crisis. Veamos algunas cosas que estas
personas comparten en comú n.
·  NO ACEPTAN LA VERDAD O REALIDAD DEL PROBLEMA: Hay quienes niegan la
realidad, rehusá ndose a aceptar lo que está ocurriendo. Y ponen argumentos muy
humanos, pero totalmente fuera de foco.
·  OTROS TIENEN SENTIMIENTOS DE CULPA: Y esto, relativamente es cierto, pues pude
ser producto de LA INIQUIDAD, pero no siempre.
·  LA SOLEDAD: Se sienten solos, y comienzan a buscar culpables…a esto se le llama
VICTIMOLOGIA. Es decir, Todos tienen la culpa. MENOS ELLOS.
·  EL DESEO DE ESCAPAR: Las personas desean “salir corriendo”; desean huir de la
realidad…y aca hay que tener cuidado, porque esto puede desencadenar en una
situació n FATAL.

II. EL SILENCIO DE DIOS

Muchas veces, cuando usted está en aflicció n, en dolor, en penas, etc. Casi siempre no
le permite ver la presencia de Dios en su vida…y mucho menos, ver la ayuda de Dios,
en ese momento de desesperació n. Por eso, la persona se siente tan sola.

Ante esta situació n, las personas tienden a negociar con Dios, ofreciendo votos y
haciendo promesas que intentan mover la voluntad de Dios, y las cuales, muchas veces
solo son VANAS PROMESAS.

Pero esas promesas y votos no funcionan. Por el contrario, nos distraen y nos impiden
escuchar la voz divina.

SI ALGO ES CIERTO ES QUE: Dios no busca ni necesita nuestros sacrificios. Por el


contrario, Dios es quien envió a Jesucristo, su hijo, para sacrificarse por la salvació n
de la humanidad.
Las personas que se enfrenta al “silencio de Dios” se hunden en su crisis y en su
depresió n.

III. ¿A DÓNDE ME IRÉ DE TU ESPÍRITU?

En el Salmo 139 David, describe a una persona en total crisis. Una persona que ha


intentado salir y escapar de la realidad y de su dolor.

Sin embargo, cuando se detiene a meditar, y enfrenta con valor el momento por donde
está atravesando, SOLO ASÍ, puede discernir la presencia de Dios en su vida (vs. 1‐6).

Cuando una persona entiende y discierne el Poder de Dios y su presencia…y entiende


que por sus propias facultades humanas no puede salir de esa situació n, ES ACA EN
DONDE COMIENZA LA SOLUCIÓN A ESA CRISIS (vs. 7‐12).

En virtud de que, debemos de aprovechar ese grande AMOR DE DIOS PARA


NOSOTROS, EL CUAL ES TRANSFORMADOR DE VIDAS y entender que sin ese
REGALO TAN BELLO DE DIOS, NO PODEMOS SALIR VICTORIOSOS DE UNA CRISIS
EN NUESTRA VIDA.

TAN GRANDE ES EL AMOR DE DIOS PARA CON SUS HIJOS, que nadie puede escapar.

No hay acció n humana que pueda cancelar EL AMOR DE DIOS PARA CON SUS HIJOS.
No hay nada que usted puede hacer para cancelar el amor de Dios por usted.

CONCLUSIÓN

“¿A dónde me iré de tu Espíritu?” pregunta el salmista. Esa es la pregunta que usted


y yo también debemos hacer en esta hora: ¿A dó nde ir, para escapar de la presencia
divina? ¿Dó nde escondernos del amor de Dios? ¿Dó nde?
La respuesta es sencilla. Usted nunca podrá escapar la presencia del Dios que le ama.
No hay nada que usted pueda hacer para cancelar el amor de Dios por usted.
Reconocer la presencia y el amor de Dios es el primer paso para salir de la crisis en la
que usted se encuentra.
EN ESTE MOMENTO CADA UNO DE USTEDES DÍGALE AL SEÑ OR JESUCRISTO:
GRACIAS SEÑ OR POR TU GRANDE AMOR.

GRACIAS SEÑ OR, PORQUE SI NO FUERA POR ESE AMOR QUE TIENES HACIA
MI…QUIEN SABE ¿Qué SERIA DE MI?

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