El objetivo final de nuestra fe
Hebreos 12:11
Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de
gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los
que en ella han sido ejercitados.
En gran medida, el discipulado cristiano ha sido una doctrina que no se ha tenido
uy en cuenta en esta generación. Pocas personas quiere oír hablar del
discipulado. No enfatizamos la importancia de ser discípulos de Jesús, sino
simplemente ser salvos a secas al creer en Él.
Cuando una persona a decidido creer en el Señor Jesús, se abre ante ella una
vida grande y maravillosa. Pero después de eso se presenta un problema
gigantesco. Insistimos mucho en creer, pero en realidad se habla poco de la vida
que después de eso hay que vivir. Por eso muchos terminan viviendo la vida que
tenían antes.
Permítanme ilustrar mi idea en algo que seguramente sorprenda un poco: Es
simplemente eso: es un error que alguien piense que ser salvo es estar listo
automáticamente para ir al cielo.
DAR EL EJEMPLO DEL BEBÉ
De la misma manera, la persona que acaba de acudir a Jesús, es cien por ciento
cristiana, pero aun no esta lista para ir al cielo. Este nuevo cristiano o cristiana
tiene por delante toda una vida de discipulado, que le preparará para disfrutar la
eternidad.
Quizá algunos se pregunten ¿Pero que pasa con el ladrón de la cruz? O ¿Qué
pasa con aquel que en su lecho de muerte hace la oración de fe y muere? Sin
duda alguna que la Biblia nos dice que todo aquel que confiese en el nombre del
Señor Jesús será salvo. Y no cabe duda de que cuando el ladrón en la cruz puso
toda su confianza en Jesús, sin conocer todos los detalles de su persona fue
salvo. Pero no significa que esta preparado para disfrutar la vida en el cielo, por
que son casos excepcionales
Estoy seguro que este no es el plan de Dios para nosotros, el plan de Dios
consiste en que seamos cristianos y entonces por medio del discipulado, nos
convirtamos en todo lo que Dios quiere que seamos en esta vida. El crecimiento y
el desarrollo de nuestra vida cristiana son totalmente esenciales para prepararnos
para el cielo.
La salvación es solo el principio
El discipulado es un proceso constante que tiene estadios progresivos.
Cuando empezamos a relacionarnos con ese bebe recién nacido no empiezo
enseñándole la teoría de la relatividad de Einstein. Se comienza por lo más básico
y luego se edifica sobre ello. Cuando se bebe esta listo para ir al colegio, no
empieza su primer curso en el bachillerato o la preparatoria, va del grado más
básico hasta que se gradúa en su último año académico escolar. Este asunto del
discipulado consiste en ser progresivo.
El nuevo cristiano parte de lo más básico y luego va dando paso tras otro hasta las
cosas mas profundas de Dios, en pocas palabras hasta que se hace un hijo o una
hija maduros.
En hebreos 12 se nos habla de la importancia del discipulado. Si en el momento
de nuestra conversión estuviéramos listos para ir al cielo, para el fruto y para todo
lo que venga por eso, de seguro estaríamos allí de inmediato. Es importante
aclarar que obviamente, aunque no nos preparemos iremos al cielo, por que Dios
nos dio vida eterna, pero nos perdimos del proceso de crecimiento.
El cristianismo de hoy en día, tiene problemas por que hemos predicado un estilo
de vida indoloro e inmediatista. Es como si fuera una fórmula mágica, y el
resultado de esto es vender una idea de que somos todo lo que podríamos ser.
La gracia nos hace a todos iguales ante la ley, pero no borra las distinciones; no
pone coronas sobre cabezas huecas; no garantiza recompensas a quien no las
merezca. Dios recompensa la obediencia, el sacrificio, la fidelidad, el servicio y la
motivación costosa, teniéndolo todo en cuenta para preparar a su pueblo para las
recompensas venideras.
Lo que muchos de nosotros pasamos por alto dentro del reino de Dios son las
grandes expectativas que el tiene sobre la humanidad. Dios no nos creo y nos
dejo a la deriva, NO, Dios tiene un plan maravilloso par cada uno de nosotros, y
según ese plan Dios nos prepara aquí y ahora en el mundo en el que vivimos.
Para poder entender un poco mas acerca de ese plan de Dios, tenemos que
conocerlo un poco mas quien es Él. De ahí es que no debemos creer en la
evolución, ya que Dios no puso en marcha la creación y luego la dejo para que
esta funcione sola. Tras cada acto creativo de Dios, hay un propósito que nace de
un corazón lleno de amor y de gracia.
Es claro que nos es difícil entender esto, porque el propósito de Dios para cada
uno de nosotros se perdió cunado Adán y Eva pecaron.
No seamos Asnos salvajes y ovejas descarriadas.
Lo que devolvió al ser humano a ese lugar de propósito divino fua la redención.
Una vez que una persona nace de nuevo, entra en un estilo de vida lleno del
propósito de Dios. Este propósito se descubre paso a paso cuando nos
entregamos a un discipulado santo, que incluye la obediencia a la palabra y a la
voluntad de Dios.
Dios sabe que después de convertirnos y que el implante en nosotros su
naturaleza, seguimos siendo asnos salvajes. Job 11:12
El hombre vano se hará entendido, Cuando un pollino de asno montés
nazca hombre.
Dentro de nosotros hay un espíritu salvaje he indomable que hay que disciplinar,
meter en un corral y educar. En nosotros hay una ignorancia esencial que Dios
tiene que educar a fin de convertirte en un genio. Hay una terquedad que
Dios tiene que vencer, dominar y disciplinar. Tenemos una pereza que Dios
tiene disipar. Hay un amor propio que Dios tiene que crucificar. Luego tiene
que enseñarnos a obedecer. Y esto lo hace a través del discipulado.
Dios nos llama a al discipulado, nos llama a ser discípulos de la cruz. Mateo 16:24
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de
mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Pero sabes una cosa
no es tan difícil, por que su yugo es fácil y su carga ligera Mateo 11:30 porque mi
yugo es fácil, y ligera mi carga.
Debemos aprender como hijos de Dios a someternos a su disciplina.
El fruto pacífico de la disciplina
Es maravilloso pensar en el fruto pacífico de la justicia. Muchos tienen ideas
equivocadas de lo que es el discipulado, quizás por que no hay tenido buenas
experiencias con la disciplina en la tierra. Pero la disciplina de Dios fluye de un
corazón lleno de amor. Dios nunca hará nada en la vida de un creyente que
destruya su gozo. La destrucción es la labor del mundo, de la carne y del diablo.
Desde el punto de vista de Dios, el discipulado consiste solamente en armonizar
nuestras vidas con la suya. El Dios trino que vive en completa armonía desde el
inicio, quiere que yo comparta de esa armonía con Él.
Ruego para que, de alguna manera, en esta generación se produzca un despertar
al discipulado. Que el pueblo de Dios entienda que son hijos en la casa del Padre,
aprendiendo en este mundo a vivir en el otro.