ORIGEN DEL FORMALISMO RUSO
El Formalismo surgió a partir de dos grupos diferenciados: el Círculo Lingüístico de
Moscú, fundado en 1915, y el OPOJAZ (o Sociedad para el Estudio de la Lengua
Poética). El primero, dinamizado por R. Jakobson (1896-1982), que marcha a Praga
en 1920, realizó estudios sobre la lengua poética y métrica; el grupo se vio
desarticulado en 1927. El OPOJAZ estaba constituido por profesionales del
lenguaje y teóricos como Viktor Shklovski (1893-1984) o Boris Eichenbaum (1886-
1959).
El valenciano Pau Sanmartín Ortí, en Otra historia del formalismo ruso(2008) replica
a esta versión oficial sobre el origen del formalismo, elaborada por Jakobson como
una escuela desarrollada a partir de los dos grupos. Según este autor, los actores
que aportaron las tesis y conceptos centrales del formalismo están en su mayoría
en OPOJAZ y no en el Círculo Lingüístico de Moscú, que había sido una escuela
de lingüistas y folkloristas, con escasas aportaciones al campo de la crítica literaria
o al estudio de la vanguardia. Del Círculo Lingüístico de Moscú sólo son
rescatables para la crítica literaria las aportaciones de Jakobson, que era también
miembro de OPOJAZ.
ETAPAS DEL FORMALISMO RUSO
…se perfilan las personalidades marcadas de sus componentes. Viktor Shklovski
representa la figura del líder, el más intuitivo e ingenioso y el de mayor capacidad
polémica; aunque también fue quien más contradicciones y “autocríticas” protagonizó a
lo largo de su evolución. Frente a él, Tyniánov es el profundo estudioso de la lengua
poética, mientras Eijembaum y Tomashevski se consolidaron como los más asiduos y
dotados para la inserción y articulación de los principios teóricos formalistas en la
sistemática de la Historia literaria. [Link] fue el animador de muchas de las ideas de sus
compañeros, sin procurar nunca protagonismo de escritura, aunque su solvencia
intelectual se revela en sus consideraciones sobre el ritmo. Por último, el poeta
Maiakovski representa para los formalistas el estímulo creador, ajeno por completo al
ámbito de la teorización pero en íntima convivencia con la escuela.
El caso de Jakobson merece un tratamiento especial… (Crítica Literaria, García Berrio
y Hernández Fernández, pág.61-62.)
Victor Erlich (Russian Formalism: History, Doctrine, 1955) señala tres etapas en el
desarrollo del formalismo ruso:
– 1916-1920: etapa de enfrentamiento y polémica (Hay que recordar que estos
son años conflictivos en Rusia, donde ha tenido lugar la Revolución de Octubre de
1917). 4. TEMAS PRINCIPALES
1. LA CIENCIA DE LA LITERATURA. El principal problema para los formalistas,
expuesto por Eichembaum en 1925, es la propia literatura como objeto de estudio,
su carácter intrínseco, porque la ciencia de la literatura tiene que llegar al
conocimiento de las particularidades específicas de los objetos literarios. Esto les
lleva a preocuparse por la creación de una teoría de la literatura; así, en palabras
de Jakobson, “el objeto de la ciencia de la literatura no es la literatura, sino la
literariedad, es decir, lo que hace de una obra concreta una obra literaria” (Questions de
poétique, 1973). Dicha “literariedad” se concreta a través de procedimientos
literarios, que se justifican por cumplir una función. Para hacer ciencia literaria hay
que fijarse en los rasgos formales que llevan a descubrir las cualidades intrínsecas
de dichos materiales, hay que enfrentarlos con materiales que no puedan
considerarse literarios pero que tengan en común con la literatura el lenguaje.
2. LENGUA LITERARIA vs LENGUA COMÚN. La comparación más obvia será
con el lenguaje cotidiano, lo que orienta a los formalistas hacia la Lingüística para
comparar la lengua en su funcionamiento literario y en su uso común. La finalidad
del lenguaje será distinta cuando es usado poéticamente: si en el uso cotidiano la
lengua tiene una función práctica y comunicativa, en su uso poético la
comunicación no es la principal finalidad: los propios sonidos pueden tener una
función autónoma, no vinculada al sentido (Es la línea de los poetas futuristas
rusos que buscaban una poesía donde la palabra fuera autosuficiente, la “poesía
transmental” o “lenguajezaum”). Esta concepción del lenguaje poético llevó a los
formalistas rusos a desarrollar, en su primera etapa, una preocupación por el
sonido y la grafía, con los problemas del metro y el verso. Como consecuencia,
acabaron con la dicotomía entre el fondo y la forma, puesto que el sentido, cuando
existe, es efecto de la forma, y la forma ya no es un “simple recipiente” del sentido.
El término “forma” será sustituido por el de “estructura”.
“Sobre las diferencias entre lenguaje poético y lenguaje estándar, V. Shklovski, en su
artículo de 1917 sobre “El arte como artificio”, insiste constantemente en el concepto de
automatización, al advertir que “si examinamos las leyes generales de la percepción,
vemos que una vez que las acciones llegan a ser habituales se transforman en
automáticas”.
En el mismo sentido se manifiesta B. Eichenbaum, si bien desde presupuestos semánticos,
al afirmar que el lenguaje poético modifica la dimensión semántica de la palabra, pues
deja de ser comprendida en sus sentidos referenciales para adquirir un valor semántico
válidamente operativo en los límites del discurso literario, determinado por su ambigüedad
y polivalencia significativa. Igualmente, I. Tyniánov considera que los nexos formales del
lenguaje poético son mucho más rigurosos y solidarios que los del lenguaje estándar ya
que, según su análisis de las interrelaciones entre los elementos semánticos y rítmicos del
poema, el examen de la lengua literaria revela una disposición formal cuyas exigencias no
satisface en absoluto el lenguaje cotidiano.” (Jesús G. Maestro · Introducción a la
teoría de la literatura – ISBN 84-605-6717-6.
3. LA DESAUTOMATIZACIÓN. Los formalistas se engloban en una concepción
estética general, cuyo principio básico es el de la desautomatización de la
percepción de la forma: el receptor de la obra de arte debe percibirla deteniéndose
a ello, con atención en el mismo proceso.
En los análisis de los formalistas, el enunciado literario logra, merced a la peculiar
tensión de las formas del texto, desautomatizar el valor de sugerencia del constituyente
verbal desgastado por el hábito de su empleo práctico cotidiano. De esa manera el
artificio formal aparece como la garantía más elocuente del arte literario en la famosa
fórmula de Shklovski del arte como procedimiento o artificio (“priem”). (Crítica Literaria,
García Berrio y Hernández Fernández, pág.60.)
Ya Sklovski (1917) había manifestado su oposición al concepto del lingüista
Alexander Potebnia (1835-1891) de que la imagen poética hace más asequible la
realidad; para el formalista, la imagen poética sirve al poeta como medio para
singularizar y hacer extraño el objeto al que se refiere. Esta singularización y
“desfamiliarización”, este extrañamiento (Ostranenie) hace que el receptor se fije
en lo que dice y en cómo lo dice y, por tanto, provoca la desautomatización, crea
una impresión máxima, mediante procedimientos como la metáfora, la
comparación, el paralelismo, la hipérbole… Al reforzar la sensación, se combate
el automatismo de la percepción, que es el enemigo del arte
Jakobson también ve los procedimientos literarios como medio para hacer más
sensible al objeto. (“Los tropos nos vuelven el objeto más sensible y nos ayudan a
verlo”, en Sobre el realismo artístico, 1921). El arte, que depende de la percepción,
ha de ser necesariamente construido mediante el principio del realce de la forma,
incluso en el arte realista, lo que implica la relatividad del concepto de
“verosimilitud” para Jakobson. Este formalista señala cuatro tipos de verosimilitud:
la del autor reformador, la del autor conservador, la del lector reformador y la del
lector conservador, según tengan una actitud reformadora o conservadora
respecto a los valores artísticos de su época.
4. TEORÍA DE LA HISTORIA LITERARIA. Los formalistas señalan que cuando
las formas se automatizan por la repetición de la percepción, pierden su carácter
artístico, y surge una nueva forma que la reemplace y cumpla con la función
estética. La forma de la obra literaria es una forma dinámica, y los procedimientos,
pues, se definen por su función en cada época.
Iuri Tinianov (“El hecho literario”, 1924) señala la dificultad que conlleva todo
intento de aislar la obra literaria. Años después, en “Sobre la evolución literaria”
(1927) desarrolla la noción de “construcción” (el carácter descomponible de la obra
literaria en unidades y niveles inferiores) y enfatiza el carácter relativo del hecho
literario, puesto que, en el momento en que éste deja de ser percibido como tal en
una época concreta, para otra época pasará a ser un fenómeno de otro tipo no
literario. Por tanto, las formas evolucionan también de manera autónoma.
El concepto de historia literaria de Tiniánov no implica una continuidad, sino, por el
contrario, la destrucción de lo ya existente para crear algo nuevo a partir de ello.
Se trata de un aspecto dialéctico implícito en todo cambio artístico. En este
sentido, Sklovski habla de la “autocreación dialéctica de formas nuevas”, con lo
que insiste en la idea de autonomía de la evolución literaria. La evolución literaria
se explica en términos de sustitución de sistemas, y éstos cambian cuando cambia
la función de los elementos formales.
Por otra parte, en el marco del carácter descomponible de la obra literaria en
unidades y niveles inferiores, y dentro del sistema de la literatura, Tinianov (“Sobre
la evolución literaria”) considera la obra literaria como otro sistema, en el cual cada
elemento (estructuración de los hechos, estilo, ritmo, sintaxis, semántica…) tiene
una “función constructiva” de sus componentes por su posibilidad de entrar en
correlación con otros elementos de la obra o de otras obras. Además, ese
elemento puede relacionarse de dos maneras: bien con elementos diferentes de
otras obras y de la propia obra (función sínoma), bien con elementos semejantes
que pertenecen a otras series o sistemas (función autónoma). Cada sistema
refleja un aspecto homogéneo de la realidad a los que Tinianov llama “serie”, y el
“hecho literario” sólo existe como hecho diferencial de la serie literaria.
La vida social es una serie vecina que se relaciona con la serie literaria.
5. GÉNEROS LITERARIOS. Los formalistas, como fundadores de la teoría de la
literatura, fueron los primeros en desarrollar una teoría de los géneros literarios
con una perspectiva “teórico-literaria”, abandonando las teorías psicologistas o
metafísicas previas (Platón, Hegel…) y acercándose más a perspectivas formales
y constructivistas (Aristóteles). Enfocan el problema como la posibilidad de
agrupar las obras de acuerdo con la utilización de ciertos procedimientos, y
dividen los géneros en dos campos cerrados: el verso y la prosa. Cada género se
caracteriza por unos procedimientos perceptibles alrededor de los cuales se
agrupan los demás procedimientos. No hay un único criterio para diferenciar los
géneros, que pueden agruparse por temas, por el destino de la obra, por el uso de
verso…
En cualquier caso, cualquier clasificación no puede ser cerrada ni válida para
todas las épocas (puesto que la función de un procedimiento cambia en el
tiempo). Tinianov habla de “género variable” según el sistema con el que se
relacione, porque los rasgos del género cambian, y, en la misma
línea, Eichembaum señala que un género elevado degenera hacia lo cómico o lo
paródico. Boris Tomachevski (Teoría de la literatura, 1925) explica el desarrollo de
un género por la tendencia de una obra a parecerse a otra anterior, y distingue
grupos de obras según la combinación que se establece entre los procedimientos,
entre los que uno adquiere un papel de agrupar y al que Tomachevski
llama dominante:
-si los procedimientos se combinan por afinidad, hay una diferenciación natural;
-si se combinan por la finalidad de la obras, hay una diferenciación del hábito
literario;
-si la relación es de imitación con obras pasadas o tradiciones literarias, hay una
diferenciación histórica.
6. ESTILÍSTICA
-En cuanto a los géneros en verso, son muy importantes las teorías de métrica
formalistas, en las que el análisis busca la explicación estética. Osip Brik trabaja
sobre las repeticiones sonoras, el ritmo y la sintaxis; Tomachevski sobre el
ritmo; Tinianov integra la métrica en la semántica (El problema de la lengua poética,
1924); Zirmunskijsobre la rima de la poesía rusa y la métrica.
-Respecto a la escritura en prosa, uno de los principios organizadores de la
literatura en prosa es la diferenciación entre la fábula, lo que realmente ha ocurrido, y la
trama (o “siuzhet”), que es la manera en que se combinan los hechos ocurridos en
la obra. Establecieron tipos de “siuzhet” (construcción en escalera, en rondel, en
paralelo…) que fueron desarrollados por el estructuralismo posterior. Esta
diferenciación será el pilar fundamental de la narratología desarrollada en los años
60 y 70.
Fernando Cabo Aseguinolaza y María do Cebreiro (Manual de teoría de la
literaria, 2006) establecen un paralelismo terminológico:
También se relaciona con la narratología la teoría de Tomachevski sobre la
motivación, es decir, la justificación de la presencia de un elemento en la obra, y
distinguía entre motivación composicional (el motivo se justifica por su papel en el
desarrollo de la fábula), realista (el motivo es exigido por la verosimilitud) y estética
(el motivo obedece a un procedimiento de singularización de la forma).
Eichembaum resalta la importancia que tiene el hecho de que las formas en prosa
se asocien al lenguaje escrito, y teoriza sobre el género “skaz” (tipo de
composición narrativa de cuentos populares de autores como
Gogol); Tomachevski trata las diferencias entre relato objetivo (el autor lo sabe
todo, el narrador omnisciente de hoy) y relato subjetivo (la narración se sigue por
un narrador concreto); Sklovski teoriza sobre narración corta y señala dos formas
de unir varias narraciones cortas: por enhebramiento –un personaje común-, o por
encuadre –una narración corta sirev de cuadro para un conjunto de narraciones
cortas-.
Pero, sin duda, una de las contribuciones fundamentales del formalismo fue
la Morfología del cuento, de Vladimir Propp (1928), en cuanto que supuso un
modelo de estudio de la narración. Propp compara entre sí los temas de los
cuentos maravillosos, para lo que aisla las partes constitutivas y llega a establecer
una morfología, una descripción de los cuentos a partir de sus partes y de las
relaciones entre ellas; así, se observan constantes y variables, que permiten la
formulación de cuatro principios:
1. las funciones de los personajes son constantes, y son las partes constitutivas
fundamentales
2. el número de funciones es limitado: Propp distingue 31.
3. la sucesión de las funciones es siempre idéntica
4. todos los cuentos maravillosos pertenecen al mismo tipo en lo que concierne a su
estructura.
LITERATURA: LOS PRIMEROS APORTES DE LOS
FORMALISTAS RUSOS A LA TEORÍA Y CRÍTICA
LITERARIA
La Literatura, siempre tuvo un antes y un después del nacimiento de la escuela
Formalista Rusa. En el antes, era porque se miraban los textos solamente desde
las subjetividades como sentimientos, placeres, goces, opiniones y
rememoraciones humanas. Pero esto, sólo fue hasta el año de 1914 que fue
exactamente donde surge la escuela formalista en San Petersburgo.
Ya que ella a pesar de haber retomado algunos elementos que hemos enunciado,
lo que les interesaba saber básicamente a los miembros pertenecientes a dicha
escuela, es la forma y el detenimiento que hace el autor para escribir estos
detalles dentro de la obra literaria. Y así determinar la veracidad de lo escrito con
la lengua. Tal y como lo planteó Román Jakobson en el año de 1928.
Por un lado, el cimiento que llevaron sus investigaciones fueron la teoría futurista
y las circunstancias sociales y culturales por indagar los problemas de la Literatura
desde una mirada formal para buscar su comprensión.
os formalistas rusos tuvieron que interrumpir sus estudios a causa de la segunda
guerra mundial y la guerra fría. Los retomaron entre 1945 y 1953, pero en esta
oportunidad, ya no solo observaron los elementos que ya tenían de trabajo, sino
que se expandieron a través de la teoría de la información y la semiótica, para
tener no solamente un punto de vista bien agudo sino mirar las relaciones que
había entre la Historia de la Literatura y las cuestiones lingüísticas.
La máxima capital de la escuela: “Es mejorar las capacidades del lector para leer
los textos literarios de una manera apropiada, es decir, con especial atención en
las propiedades “literarias o artísticas” del texto” (Fokkema & Ibsch, 1997.
Pág.29)Esto lo que nos deja entrever es que ya el acto de leer no es simplemente
desde el placer del disfrute u otras características, sino más bien, el medio para
aprender a diferenciar los distintos estilos de escritura literaria para buscarles el
sentido o los sentidos generales o particulares a los textos.
Y así tener un análisis profundo del mismo para conocer sus características
lingüísticas [Link], la escuela formalista, además de ver lo
lingüístico en la Historia de la Literatura, las relaciones entre Lengua y
Literatura o los signos del texto literario a través de lo semiótico. Era el papel de
las figuras Literarias en el poema o las funciones del lenguaje ordinario y
poético. Como lo plantea Jakobson desde lo poético y Sklovski en el ordinario.
Ahora bien, Jakobson utiliza el lenguaje poético (literario) en el año de 1921 por la
necesidad de considerar la Literatura como una ciencia. Para eso nos plantea el
concepto de Literaturidad(literaturnost’) “que plantea como estudio,” no lo textos
literarios en conjunto o individuales, según él, los mecanismos o principios
estructurales que hacen que un texto sea una obra de arte son el objeto
apropiado de la literatura” (Fokkema & Ibsch, 1997. Pág.30)
Viktor Scklovski, confrontó la teoría
de Jakobson, que la poesía no
es determinada tanto por el lenguaje
sino por las imágenes poéticas que
el autor logre crear para impresionar
a su lector con ayuda del lenguaje.
Esto, lo que nos diría es que la Literatura para llegar a ser ciencia, no debería
detenerse tanto en el texto sino en los elementos que lo componen como la trama,
las palabras, los usos del lenguaje y las diferentes perspectivas en cómo son
empleados. Lo mismo que las acciones y personajes que hay inmersos dentro de
la obra literaria descriptos por el autor.
Otro elemento que llevó a Jakobson para su estudio dentro del lenguaje poético
fueron los sinónimos y homónimos que hay dentro de la poética, ya que estos
sirven para “emancipar las palabras de sus significados” como dice él [Link]
por otro lado, lo que vemos es que mediante la sinonimia y la homonimia, lo que el
autor de poética busca básicamente es develar de una manera diferente el sentido
de las palabras en su texto.
No obstante lo anterior se facilita, puesto que “los mecanismos literarios se
pueden abstraer de los textos literarios y la creencia de que la abstracción a partir
del texto es de hecho injustificada. Dicha contradicción ha creado mucha
confusión y ha alcanzado incluso algunos estudios contemporáneos de la
literatura” (Fokkema & Ibsch, 1997. Pág.31). En otras palabras, no siempre los
mecanismos para explicar y comprender los textos se encuentran en ellos, sino
que el lector puede buscarlos dentro de su lectura y así darle un sentido, fue una
premisa que nos dejó éste autor y todavía no se ha resuelto.
Scklovski, a pesar de estudiar el lenguaje ordinario, también planteó una teoría de
la poética:
“Determina no sólo la historia sino que es la introducción de los nuevos
mecanismos que estructuran y conforman el material verbal. Todo ello desde la
imagen poética, es sólo uno de los medios para intensificar la impresión y como
tal, su papel es similar a otros mecanismos de la lengua poético como el
paralelismo simple y negativo, el símil, la repetición, la simetría y la hipérbole” (33)
Lo que nos muestra, es que la escuela formalista también analizó la poética para
comprender el papel de las figuras literarias donde las expresiones del poema y
así buscar su sentido de manera más amplia y no quedarse con un sentido literal
sino abrirse a varios que podrían darse desde lo estético y el placer.
Del mismo modo, este análisis según Sklovski, se da porque es el medio para
diferenciar el lenguaje ordinario del poético. Puesto que mientras el primero se
dedica a lo breve a través de los hábitos desde el acto de habla, porque se vuelve
automático. Este proceso de automatización puede explicar las frases inacabadas
e incluso las palabras inconclusas que se dan frecuentemente en el lenguaje
ordinario (33)
A las conclusiones que llega este teórico es que mientras lo poético se da bajo la
mirada humana, lo ordinario se mediante la memorización y repetición de
palabras. Esto nos diría que el lenguaje literario quiere hacer al momento de la
escritura una intensa percepción del acto al que alude según el [Link] es decir
un “te amo” simplemente sino que con esa expresión se busque conmover al
lector sobre el poder que dicha palabra tiene en la persona al que protagonista la
dirige en la obra. O en el caso de la expresión “te voy a matar” es usar un tono de
voz que cuando se realice la lectura, el lector crea que en verdad si van a matar al
protagonista.
La Literatura en su escritura desde la mirada formalista, quiere ver son las
sensaciones que tiene tanto el lector como el autor a la hora de observar las
acciones que se desarrollan dentro del texto para buscar desde ellas mismas el
lenguaje propio para notar sus diferencias con el ordinario.
Ahora bien, la diferencia con el lenguaje ordinario es que se busca mirar los actos
de habla que lleva a los hablantes “x” o “y” expresiones para darle un sentido al
mensaje que se va emitir. Pero indiscutiblemente, lo que se busca es que lo diga
en el menor tiempo posible para salir del paso como se dice coloquialmente o para
generar un interrogante el cual entrelace la conversación.
En resumida, los primeros aportes del Formalismo Ruso es no hacer una lectura a
paso rápidos, más bien un espacio de calma y tranquilidad a la hora de analizar el
texto y detenerse en cada elemento que él subyace, porque nos permite como
diría Sklovski: “La Literatura comporta una función sicológica pues restaura la
experiencia inmediata de la vida” (35) Que en palabras resumidas es darnos una
oportunidad de comprender de manera profunda los comportamientos desde la
lectura, lo mismo que mediante sus expresiones adquirir una mayor comprensión
del mundo.