POR LAS NEGLIGENCIAS DIARIAS.
Una religiosa clarisa, recién muerta, se apareció a su Abadesa o Madre Superiora mientras que la
Abadesa rezaba por el alma de la fallecida. En ese momento, la difunta habló diciendo: “Yo fui
admitida directamente al Cielo, porque mediante esta Oración, que yo rezaba todas las noches, se
pagaron todas mis deudas.”
ORACIÓN:
Padre Eterno, yo Te ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús, con todo SU AMOR, todos SUS
SUFRIMIENTOS y todos SUS MÉRITOS.
1º Para expiar los pecados que he cometido en este día y durante toda mi vida. 75
Gloria al Padre...
2º Para purificar el bien que he hecho mal en este día y durante toda mi vida.
Gloria al Padre...
3º Para suplir por el bien que yo debía haber hecho, y que he omitido en este día y durante toda mi
vida. Gloria al Padre...
ORACIÓN PARA OBTENER LA GRACIA DE TODAS LAS MISAS EN EL MUNDO
Padre Eterno, humildemente Te ofrecemos la donación de nuestra pobre presencia y la de toda la
humanidad, desde el principio hasta el fin del mundo.
Deseamos asistir a todas las Misas que ya se han celebrado en el mundo y a todas las que se
celebrarán en el futuro. Te ofrecemos todas las penas, sufrimientos, oraciones, alegrías y horas de
reposo en nuestra vida y en las de la humanidad. Ofrecemos todo en unión con estas mismas
acciones de nuestro Dulce Jesús, durante su estancia aquí en la Tierra. Te ofrecemos la
Preciosísima Sangre de Jesucristo, todas Sus Heridas y toda Su Agonía, por la salvación de la
humanidad entera. Te hacemos esta petición y ofrenda, por medio del Doloroso e Inmaculado
Corazón de María. Amén.
POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO Y POR TODOS LOS PECADORES Santa
Gertrudis, Alemania (1256-1301)
Padre Eterno, yo Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo Jesús, en unión con las
Misas celebradas en el día de hoy a través del mundo entero, por todas las benditas Almas del
Purgatorio y por la conversión de los pecadores del mundo; por los pecadores de la Iglesia y por
aquellos en nuestra propia casa y dentro de nuestra familia. Amén. 74
(74 El Señor le dijo a Santa Gertrudis que cada vez que rezara esta oración, pudiese librar 1.000 Almas del Purgatorio.)
LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS (Ida Peerdeman, vidente, Holanda (1905-1996) 78
Señor Jesucristo, Hijo del Padre, manda ahora Tu Espíritu sobre la Tierra. Haz que el Espíritu
Santo habite en el corazón de todos los pueblos, para que sean preservados de la corrupción, de las
calamidades y de la guerra. Que la SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS, la Santísima Virgen
María, sea nuestra Abogada. Amén.
CONSAGRACIÓN A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESUCRISTO (Rezar diariamente
meditando)
Consciente de mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus Pies, y Te
agradezco por la Gracia que has derramado hacia mí, ingrata criatura; y especialmente Te
agradezco por haberme liberado, mediante Tu Sangre Preciosa, del poder destructor de Satanás. En
presencia de mi querida Madre, María, de mi Ángel Custodio, de mis Santos Patronos, y de toda la
Corte Celestial, me Consagro voluntariamente con corazón sincero, ¡oh, queridísimo Jesús!, a Tu
Preciosa Sangre, por la cual has redimido al mundo del pecado, de la muerte y del infierno.
Te prometo, con la ayuda de Tu Gracia, y con mi mayor empeño, promover y propagar la Devoción
a Tu Preciosísima Sangre, Precio de nuestra Redención, a fin de que Tu Sangre Adorable sea
honrada y glorificada por todos. De esta manera, deseo reparar mi deslealtad hacia Tu Preciosa
Sangre de Amor, y compensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra
del Admirable Precio de su Salvación.
¡Oh! Si mis propios pecados, mi frialdad y todos los actos irrespetuosos que he cometido contra Ti,
¡oh, Santa y Preciosa Sangre!, pudieran ser borrados.
He aquí, querido Jesús, que Te ofrezco el Amor, el Honor y la Adoración que Tu Santísima Madre,
Tus fieles Discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Sangre Preciosa. Te pido que olvides mi
falta de fe y frialdad en el pasado, y que perdones a todos los que Te han ofendido.
¡Oh, Divino Salvador! Rocíame a mí y a todos los hombres, con Tu Preciosa Sangre, a fin de que
Te amemos, ¡oh, Amor Crucificado!, de ahora en adelante, con todo nuestro corazón, y que
dignamente honremos el Precio de nuestra Salvación. Amén.
PODEROSA INVOCACIÓN PARA PEDIR PROTECCIÓN 99
¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración, Sangre de Jesucristo, oh, Arma Poderosa!
¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración a Tu Sangre Preciosa!
Misericordioso Jesucristo Agonizante, derrama Tu Sangre Preciosa sobre las almas. Satisface
nuestra sed y vence al enemigo. Amén.
¡Poderosa Sangre de Salvación! Combate al enemigo (TRES VECES). Amén.
ORACIÓN DE JESÚS AL PADRE ETERNO OFRECIENDO SU PRECIOSÍSIMA
SANGRE Sierva de Dios Luisa Picarreta, Italia (1865-1947)
¡Padre Mío, Te ofrezco esta Mi Sangre! Haz que esta Sangre cubra todas las inteligencias de las
criaturas y haga vanos todos sus malos pensamientos; que apague el fuego de sus pasiones y haga
resurgir inteligencias santas. Esta Sangre cubra sus ojos y haga velo a su vista para que, por los
ojos, no entre en ellos el gusto de los placeres malos, y no se ensucien con el fango de la Tierra.
Cubra y llene su boca esta Sangre Mía, y haga muertos sus labios a las blasfemias, a las
maldiciones y a todas sus palabras malas.
Padre Mío, esta Mi Sangre, cubra sus manos y haga que le den horror al hombre tantas acciones
infames. Esta Sangre circule en Nuestra Voluntad Eterna, para cubrir a todos, para protegerlos a
todos y para que sea Arma Defensora a favor de las criaturas, ante los Derechos de Nuestra Justicia.
Amén.