Literacidad: Competencias que la Definen, Desarrollo
La literacidad corresponde a un enfoque sociocultural desde el cual el aprendizaje de la lectura y la
escritura va más allá de las habilidades cognitivas e incluye prácticas sociales que permiten darle
sentido dentro de un contexto social específico. La palabra literacidad viene del inglés literacy.
Se diferencia de la alfabetización en que esta última se refiere solo a la habilidad técnica para
decodificar y manejar signos escritos a través de la lectura y escritura. La literacidad considera que
eso no es suficiente y que la lectura y la escritura son usadas en contextos específicos con fines
concretos, en una sociedad con relaciones de poder dadas.
Por esto, la literacidad no es solo una, sino que hay muchas asociadas a las diferentes situaciones y
contextos en los que se vea la persona. Por lo tanto, hay literacidades vernáculas (de la vida
cotidiana) y literacidades oficiales (reguladas). Por ejemplo, saber leer y escribir bien no es
suficiente para tener literacidad en una disciplina específica.
Esto es así debido a que el profesional de un campo debe manejar reglas, convenciones y
habilidades específicas para su disciplina; por ejemplo, para saber hacer una historia clínica o un
informe económico.
Literacidad y los nuevos estudios
Este enfoque sociocultural de la lectura y escritura es defendido desde la corriente teórica
conocida como los nuevos estudios de literacidad, que hace énfasis en la literacidad como una
práctica social que trasciende los símbolos escritos.
De esta forma, analiza estas prácticas de literacidad en diversos contextos políticos, sociales,
culturales, entre otros. Usualmente, estas investigaciones se han dado desde el punto de vista
etnográfico.
Principios sobre literacidad
Según esta corriente, estos son algunos de los principios con respecto a la literacidad:
-La literacidad está mediada por herramientas e interacciones socioculturales.
-El aprendizaje de la literacidad se da como una mezcla entre aprendizaje explícito e implícito, de
forma que cada vez más se va perfeccionando.
-La literacidad no se da solo en el contexto escolar, sino que las personas practican literacidad en
todos los grupos socioculturales y en todas las edades.
-Para aprender la literacidad, los estudiantes necesitan fines significativos para ellos que les
permitan realizar prácticas de literacidad, así como oportunidades para usarla en diferentes
actividades estimulantes y motivantes para ellos.
-Los aprendices no solo requieren conocer los símbolos escritos, sino que en la actualidad
requieren saber interpretar otro tipo de representaciones de información (iconos, símbolos,
gráficos, tablas, etc.).
Conceptos básicos de literacidad
Desde los nuevos estudios de la literacidad se manejan dos conceptos claves relacionados.
Por un lado están los eventos de literacidad (o letrados), definidos como todos los eventos en la
vida diaria en los que la palabra escrita tiene un papel importante. Es decir, actividades como leer
un letrero o rellenar un formulario pueden ser eventos de literacidad.
Sin embargo, para hacer parte de un evento de literacidad se requiere conocer una serie de
convenciones y reglas que están implícitas en el evento.
Es aquí donde entran las prácticas de literacidad (o letradas), que hacen referencia a esas
convenciones sociales y culturales que se llevan a los eventos de literacidad y que otorgan sentido
al evento. Estas prácticas son la parte invisible u oculta que está detrás del evento que es
observable.
Conceptos que la definen
Según la definición actual de literacidad, pueden existir multitud de literacidades vernáculas y
oficiales. Por ejemplo, se han propuesto la literacidad financiera, laboral, crítica, de la información,
digital y disciplinar, entre muchas otras.
Por lo tanto, las competencias para ser o no letrado en un tipo de literacidad, dependerá en gran
medida del tipo de literacidad y de cómo se defina.
Por ejemplo, la literacidad crítica es la habilidad de ir más allá de lo que se lee e identificar los
motivos del autor, formar opiniones con base en lo leído y evaluar la validez y fiabilidad de lo
expuesto.
Las competencias que se podrían considerar necesarias para este tipo de literacidad son:
-Ser capaz de codificar y descodificar el código de la competencia gramatical.
-Ser capaz de construir significados (competencia gramatical).
-Ser capaz de usar los textos con fines (competencia pragmática).
-Ser capaz de analizar críticamente el texto (competencia crítica).
Cómo se desarrolla
No existe un programa específico por el que se puede adquirir la literacidad, ya que variará según
las diferentes experiencias y contextos.
Literacidad emergente
Desde que el niño es muy pequeño se ve expuesto en diferentes situaciones a las letras y textos, y
a sus usos y significados. Esto se empieza a dar mucho antes de que se empiecen formalmente los
estudios.
Por ejemplo, desde pequeño el niño puede ver anuncios en la calle y saber que tienen un
significado, o saber que en unos objetos llamados libros hay historias que los adultos le [Link]
supuesto, esto dependerá de la cultura y las prácticas asociadas a cada cultura.
Este proceso previo a la alfabetización formal se conoce como literacidad emergente, y
corresponde a lo que ya el niño lleva previo sobre el lenguaje escrito antes de empezar con la
enseñanza de codificación y descodificación.
Ejemplos de esta fase pueden ser su contacto previo con formas de escritura (cuentos), el saber
cómo se agarra un libro y en qué dirección se debe leer, entre otras.
Aprendizaje formal
Cuando el niño empieza formalmente su aprendizaje de lectoescritura, empieza a hacerse
partícipe de experiencias que le hacen desarrollar su conciencia fonológica y el reconocimiento de
letras.
A continuación, la escritura y la lectura pasan de ser fines en sí mismos a ser medios; es decir,
herramientas para aprender nuevos conocimientos.
Literacidad
Paralelamente, además del aprendizaje formal, el niño va adquiriendo literacidad a través de
experiencias o eventos no necesariamente formales.
Estos eventos le irán preparando para la adquisición de competencias que le permitan acceder a
lenguaje cada vez más especializado.
Este es el lenguaje que se irá encontrando a medida que avance en sus estudios secundarios y
universitarios, y corresponden a literacidades disciplinares; es decir, literacidades específicas de
disciplinas como química, biología, entre otras.
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