MONICIONES PARA EL DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.
MONICIÓN DE ENTRADA.
Bienvenidos, hermanos, a la celebración de la Eucaristía. Venimos buscando al Señor
para que, con su presencia y su gracia, nos sostenga en el día a día. Peregrinos, no
podemos olvidar que necesitamos de su misericordia y de los demás. Este encuentro
dominical nos facilita todo ello al compartir una fe, un Señor, un mismo amor, una
misma vida.
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Is 55.6-9).
Buscar al Señor e invocarlo es la propuesta que nos hace el profeta. Abandonemos
caminos equivocados y podremos experimentar su gracia, su bondad y su perdón.
SALMO RESPONSORIAL (Sal 144): "Cerca está el Señor de los que le invocan."
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Flp 1,20c-24.27a).
Pablo, entregado totalmente a Cristo, anhela estar junto a Él, pero también sabe que es
necesario anunciarlo con su vida y su esfuerzo. Prescinde de sus deseos con tal de que
Cristo sea reconocido y amado.
MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 20, 1-16).
Se desprende del texto de Mateo que lo importante no es la cantidad de trabajo que se
pueda realizar, sino el responder a la llamada a la hora que sea, por muy intempestiva
que nos parezca.
Saber escuchar la Palabra de Dios que nos solicita y acudir a la cita: esa es la cuestión
clave.
ORACIÓN DE LOS FIELES.
1.- Oremos, hermanos, por toda la Iglesia: por el Papa, los obispos, los sacerdotes, los
religiosos y consagrados, llamados a entregar su vida y a ser pastores y guías de los
hermanos, para que sean fieles a la vocación recibida y que han aceptado. Roguemos al
Señor.
2.- Oremos por todos y cada uno de nosotros, para que en todo momento busquemos al
Señor y andemos por sus caminos. Roguemos al Señor.
3.- Oremos por los hermanos de Fuerteventura que celebran a su patrona, "La Virgen de
la Peña", para que por su intercesión descubran la importancia de hacer lo que Jesús les
indica. Roguemos al Señor.
4.- Oremos por nuestra nación que vive momentos en los que el fantasma del
rompimiento cobra cada vez mas fuerza. Roguemos al Señor.
5.- Oremos por la paz entre los pueblos y las naciones que se amotinan y van la guerra,
en donde siempre sufren los más débiles, para que encuentren caminos de paz y
concordia. Roguemos al Señor.