0% encontró este documento útil (0 votos)
254 vistas7 páginas

Evolución del Alma en Septenios

Este documento presenta un informe sobre los septenios del alma y espíritu. Describe las diferentes etapas de desarrollo entre los 21 y 49 años, divididas en tres septenios corporales, tres del alma y uno espiritual. Cada etapa se caracteriza por un enfoque en el desarrollo del cuerpo físico, astral o etérico, y un proceso de maduración anímica y espiritual del yo. El resumen concluye con breves relatos personales de cuatro integrantes sobre sus experiencias en cada etapa.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
254 vistas7 páginas

Evolución del Alma en Septenios

Este documento presenta un informe sobre los septenios del alma y espíritu. Describe las diferentes etapas de desarrollo entre los 21 y 49 años, divididas en tres septenios corporales, tres del alma y uno espiritual. Cada etapa se caracteriza por un enfoque en el desarrollo del cuerpo físico, astral o etérico, y un proceso de maduración anímica y espiritual del yo. El resumen concluye con breves relatos personales de cuatro integrantes sobre sus experiencias en cada etapa.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

INFORME SEPTENIOS DEL ALMA Y SEPTENIOS YO ESPIRITUAL

INTEGRANTES:

 Macarena Aray
 Francisca Middleton
 Francisca Cortez
 Macarena García

ENCARNACIÓN DEL YO

A los 21 años encarnamos sólo si los tres cuerpos, físico, astral y etérico están bien desarrollados.

El YO encarnado va a depurar los tres cuerpos. El yo recibe desde Alma lo que tiene que trabajar
en el Espíritu.

El YO trabaja en Alma Sensible purifica Cuerpo Astral nutre el Yo espiritual


El YO trabaja en Alma Intelectual purifica Cuerpo Etérico nutre el Espíritu de Vida
El YO trabaja el Alma Consciente purifica Cuerpo Físico nutre al Hombre Espíritu.

Culminan los tres septenios a la edad de 21 años con la encarnación total del Yo. Este Yo es la
expresión de nuestro ser más profundo, mi Yo superior o ser espiritual. El ser humano es el único
de la creación que tiene un Yo y éste surge como una experiencia, lo vivo como ser único, no hay
nadie como yo. Desde este momento puede comenzar a trabajar en su propia biografía.

Los tres primeros septenios son los septenios corporales, donde el hacer, el sentir y el pensar son
parte de este proceso de crecimiento y evolución.

Todas mis encarnaciones anteriores están reflejadas en mis corporalidades: físico, etérico y astral.
Ahora comienza el trabajo de ennoblecimiento, de depuración y de lo que soy hasta hoy. Nuestro
cuerpo etérico o vital nos ennoblece y purifica. En este cuerpo quedan plasmados los hábitos, el
temperamento: es el piso de la memoria. Es un doble energético de nuestro cuerpo físico, siendo
el encargado de energizarnos y vitalizarnos logrando ser un puente o enlace para conectarnos con
otros cuerpos sutiles como por ejemplo: las emociones, lo mental y lo espiritual.

Todo esto confluye para darnos una inclinación moral.

Por lo tanto, este cuerpo etérico se irá auto educando durante los siguientes años y, a medida que
va madurando, el Yo descubrirá su misión en esta vida.
El arte y la religión (acto moral) son un real trabajo espiritual muy elevado que ayudan al
desarrollo de nuestro cuerpo etérico, logrando un gran impacto para ennoblecernos y
purificarnos.

Cada Yo va a tener una comprensión anímica respecto a los que me voy encontrando. Toda
comprensión consciente influye en el cuerpo etérico y de allí surge una consciencia moral, con
esto nos referimos a que yo comprendo algo, siento al respecto y actúo en concordancia con eso.
Es lo que finalmente va a impulsar al Yo por la vida.

SEPTENIOS DEL ALMA

ALMA SENSIBLE (21 a 28 años)

En este proceso de búsqueda o desarrollo del ser humano se presenta EL ALMA SENSIBLE. El
hombre presenta un impulso interior y anímico fuerte a abrirse al mundo que lo rodea, a buscar, a
experimentar, viajar, conocer grupos de personas (podría compararse de cierta manera con el
primer septenio,) donde su desarrollo es explorar el mundo de una manera física y a través de sus
habilidades y vivencias desde lo corporal. Aprende de la vida misma.

El hombre tiene los ojos puestos en la tierra, quiere construir cosas nuevas, mirarse a sí mismo,
mirarse hacia adentro, se domestica para el encuentro con otros, el cual está preparado para
trabajar y empieza la autoeducación. Va conociendo y controlando sus impulsos. El YO está
trabajando en el cuerpo astral de forma equilibrada.

Esta etapa del alma sensible se vive desde el experimentar. Estamos convencidos de poder
conseguir cualquier cosa que nos propongamos aunque volvemos a depender en gran medida de
nuestro entorno en el terreno anímico.

Cada integrante relata brevemente su vivencia desde los 21 a 28 años. Se cierra con una palabra
para definir esa vivencia en el alma sensible.

 Macarena Aray: IMPULSO INTERIOR, por el llamado a la maternidad.


 Francisca Middleton: INTENSIDAD, por abrirse a la vida en todo su esplendor.
 Francisca Cortez: APRENDIZAJE, por aprender a ser esposa y mamá e ir a vivir a otra cuidad
lejos de la familia.
 Macarena García: FORTALEZA, por sacar lo mejor de mí y encontrar mi llama interior.
ALMA INTELECTIVA, RACIONAL, ÁNIMO (28 a 35 años)

Al entrar en esta fase, el hombre comienza a reflexionar sobre sus experiencias y quiere situar lo
que el alma sensible le ha entregado, dando paso al proceso del ALMA INTELECTIVA. Entre los 30 y
33 años, edad crística, se genera un punto de inflexión. El hombre reconoce su espiritualidad
entendiendo que es parte de un todo, que tiene una misión. Decide caminos gracias a la
racionalidad, a un elemento pensante que me hace observarlo todo, cuestionarlo todo.

Cada experiencia en el alma intelectiva lleva al hombre a experimentar la dualidad. Comienza el


trabajo del Yo desde el interior. Sutilmente comienza a sentir un llamado, una voz desde lo
profundo de su ser y se manifiesta la opción a poner los ojos en lo espiritual así como también
puede quedarse en lo terrenal, empieza a decidir qué camino seguir.

Nuestra corporalidad se encuentra profundamente penetrada por nuestra individualidad. Es


necesario integrar el pensamiento y el sentimiento a nuestra personalidad, es decir, ir
equilibrando nuestra razón con nuestro corazón a través del desarrollo de la tolerancia, el amor y
la compasión por uno mismo y por nuestro entorno.

Aumenta la capacidad para ser uno mismo, lo que lleva también a un aumento de la capacidad
para amar.

Se observa una tendencia a planificar su vida en el futuro.

Hemos llegado al punto más bajo de nuestra encarnación y nos encontramos cerca de la tierra, es
decir, conectado conscientemente con este plano. En esta etapa se trabaja sobre el cuerpo
etérico. El alma intelectiva se vive desde el realizar.

Gracias a sus experiencias, el hombre empieza a crear, a inventar cosas en la tierra y para la tierra.

Cada integrante relata brevemente su vivencia desde los 28 a los 35 años. Se cierra con una
palabra para definir esa vivencia en el alma sensible.

 Macarena Aray: ESTABILIDAD, RUTINA.


 Francisca Middleton: AMOR, ESPIRITUALIDAD
 Francisca Cortez: ENTENDIMIENTO, DESPERTAR
 Macarena García: COMIENZO DEL DESPERTAR
ALMA CONCIENTE (35 a 42 años)

A medida que avanza la evolución en la vida del hombre, éste comenzará a hacerse cargo de su
voz interior, de las decisiones que ha tomado. Comprende que el yo puede dirigirse
conscientemente al espíritu y a su vez trabajar su cuerpo físico, presentando así el ALMA
CONSCIENTE. No todo es materia hay un mundo espiritual, lo sabe y también lo puede sentir.
Comprende que materia y espíritu están unidos, son parte de un todo ya que tanto lo material
como lo espiritual es obra de la creación.

A partir de los 35 años, el Yo comienza a separarse de las fuerzas orgánicas a las que perfilado y
conformado.

La maduración de nuestra personalidad conlleva que ya no queremos vivir para aparentar, sino
para nuestro ser. El hombre comienza a actuar desde su convicción y su autenticidad, ve las cosas
de forma más clara y crítica.

Cada individuo está llamado a volver la mirada hacia atrás.

Alrededor de los 37 años se manifiesta un gran impulso de empezar de nuevo, de dejar atrás el
pasado para absorber nuevos valores y escalas. El ser humano vive entre la luz y la oscuridad,
mundo polar. A menudo siente conflictos internos y tiene la voluntad de cambiar algo. Esta
voluntad se transforma en una necesidad de ser mejor persona. Se prepara el rumbo que le quiere
dar a su vida después de cumplir 40 años.

El hombre ya llegó a su peak en la curva de la vida, ahora va en la curva descendente y se van


presentando, poco a poco, los procesos degenerativos del organismo que conllevan a una
apertura de la conciencia. Comienza a ver las cosas en su estado original y empieza a desarmar la
imagen ilusoria que se había hecho de sí mismo. Es capaz de distinguir lo esencial de lo superfluo,
de superar su egoísmo para percibir al otro en su esencia.

Es una fase de gran apogeo en lo espiritual.

La gran tarea para el hombre consiste ahora en transformar sus asuntos personales y su situación
vital desde el interior así lograría la madurez anímica.

Al término de este septenio se debería haber alcanzado la madurez vital, la plena consciencia de
nuestro Yo.

Cada integrante relata brevemente su vivencia desde los 35 a 42 años. Se cierra con una palabra
para definir esa vivencia en el alma sensible.

 Macarena Aray: CAMBIO DE RUMBO


 Francisca Middleton: NORTE
 Francisca Cortez: ORACION LA SALIDA ES HACIA ADENTRO
 Macarena García: LUZ INTERIOR
SEPTENIOS DEL ESPÍRITU
Tríada superior que se desarrolla a partir de los 42 años. Tenemos realidad espiritual concreta,
Alma consiente recibe instrucciones del Yo espiritual. Experiencias de la tierra se nutre trabajando
desde cuerpo astral y alma.

YO ESPIRITUAL (42 A 49 AÑOS)

El hombre incorpora desde el alma todo lo que es.

Reconoce la espiritualidad: primero en su interior y luego debe descubrirla en todas las


manifestaciones exteriores.

El cuerpo astral es conquistado y transformado por el YO.

El hombre recibe como intuición el bien y la verdad. El yo espiritual trabaja en el alma consciente y
nos da herramientas para trabajar en nuestro cuerpo físico. La fuerza, que en parte se desprenden
de nuestros órganos, las podemos poner al servicio de nuestra conciencia. Se convertirán en
nuevos órganos sensibles espirituales y así se encauzará por el sendero de la sabiduría.

Comienzan a madurar los frutos de nuestra vida. En esta fase el hombre suele haber alcanzado sus
metas personales y podría entregarse cada vez más a las metas de la humanidad, siempre y
cuando se haga cargo de escuchar sus propios cuestionamientos y necesidades.

El ser consecuente consigo mismo lo lleva a reconocer la espiritualidad en su interior y en el


exterior y se va generando a través del trabajo desde el cuerpo etérico.

Cada integrante relata brevemente su vivencia desde los 42 a 49 años. Se cierra con una palabra
para definir esa vivencia en el alma sensible.

 Macarena Aray:
 Francisca Middleton: CONSECUENCIA CON UNO MISMO
 Francisca Cortez: VALORAR CONCIENTEMENTE
 Macarena García: LIBERTAD
ESPIRITU DE VIDA (49 A 56 años)

Se hace del Yo consciente. Son las fuerzas de la vida que le dan al hombre una conformación en el
mundo espiritual. Las experiencias religiosas, así como otras experiencias, se imprimen en su
cuerpo vital y lo transforman en espíritu de vida sosteniéndolo en el mundo espiritual cómo lo
etérico sostiene al cuerpo físico en el mundo terrenal.

Es un tiempo en que las fuerzas se van retirando del sistema rítmico (pulmón y corazón), por lo
tanto, es de fundamental importancia encontrar un nuevo ritmo.

Se le puede denominar fase moral ya que el corazón es nuestro órgano de la consciencia o


moralidad.

Al hombre ya no le preocupa tanto su destino individual sino que toma cada vez más consciencia
del destino de la humanidad en general.

La sabiduría puede desarrollarse y florecer plenamente. Es muy importante que se aprenda a


escuchar los mensajes del entorno.

También es una época de inspiración. La inspiración se refiere a inspirar, inhalar. El hombre inhala
lo que el mundo quiere decirle y lo que quiere revelarle su voz interior.

Escuchar tiene un aspecto doble ya que une la extroversión con la introversión, es decir, va
hilando lo que escucha de afuera con lo que escucha de adentro, de sí mismo, generando una
perspectiva mayor respecto a su entorno y a sí mismo.

El hombre es capaz de lograr una mayor armonía con el cosmos y sobretodo con aquellos ritmos
del cosmos que se reflejan en el corazón y en el pulmón.

Cada integrante relata brevemente su vivencia desde los 49 a 56 años. Se cierra con una palabra
para definir esa vivencia en el alma sensible.

 Macarena Aray: MOTIVACIÓN


 Francisca Middleton: MOTIVACIÓN
 Francisca Cortez: MOTIVACIÓN
 Macarena García: MOTIVACIÓN
HOMBRE ESPIRITU (56 a 63 años)

El hombre ha llegado al punto en el que sus sentidos, sus ventanas al mundo exterior, se van
cerrando poco a poco. Es necesario cuidar de estos sentidos para que pueda seguir disponiendo y
haciendo uso de ellos y así seguir en contacto con el mundo que le rodea.

Entra en contacto profundo con la espiritualidad y su ser puede brillar cada vez con mayor fuerza
desde adentro hacia afuera.

Ahora le toca al hombre aprender a renunciar, a soltar. Vive una etapa que lo invita a una
retrospectiva de la vida. Los valores materiales pierden importancia. Las características
individuales se acentúan cada vez más.

Las fuerzas psíquicas y físicas siguen disminuyendo y lo anímico y espiritual se desprende cada vez
más del cuerpo físico.

Dentro del mundo espiritual tiene una suerte de individualización. Es decir, es un individuo
espiritual y a su vez se individualiza de todos los espíritus individuales pero siempre siendo parte
del Todo. Ahora se puede decir que es la completa representación del cosmos en sí mismo.

El transcurso de su vida, a partir de este momento, va a depender del tiempo anterior, sobre todo
desde los 42 años: de cómo ha vivido, si hubo valor y creatividad entre los 42 y 49 años; si entre
los 49 y 56 años se encontró un nuevo ritmo y una nueva sabiduría y si en el último septenio, éste
ha desarrollado la intimidad y la paciencia.

Cada integrante relata brevemente su vivencia desde los 56 a 63 años. Se cierra con una palabra
para definir esa vivencia en el alma sensible.

 Macarena Aray: GOTITA DEL TODO


 Francisca Middleton: GUÍA DE LUZ
 Francisca Cortez: GOTITA DEL TODO
 Macarena García: GOTITA DEL TODO

También podría gustarte