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Obligaciones y Contratos en Derecho Romano

1) El documento presenta una introducción al estudio de las obligaciones y contratos en el derecho romano. 2) Analiza el origen y evolución de la noción de obligación en el derecho romano desde su nacimiento hasta convertirse en un vínculo jurídico. 3) Examina los elementos de las obligaciones como los sujetos, el vínculo y el objeto, así como las fuentes de las obligaciones o causae obligationum y la clasificación de las obligaciones según el vínculo en el derecho romano.
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Obligaciones y Contratos en Derecho Romano

1) El documento presenta una introducción al estudio de las obligaciones y contratos en el derecho romano. 2) Analiza el origen y evolución de la noción de obligación en el derecho romano desde su nacimiento hasta convertirse en un vínculo jurídico. 3) Examina los elementos de las obligaciones como los sujetos, el vínculo y el objeto, así como las fuentes de las obligaciones o causae obligationum y la clasificación de las obligaciones según el vínculo en el derecho romano.
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Universidad Tecnológica de Honduras

ASIGNATURA:
DERECHO ROMANO

CATEDRÁTICO:
ABG. LUIS ALONZO CASTELLANOS

ALUMNO:
ANA JISSELA BACA

TRABAJO:
VISIÓN GENERAL DE LAS OBLIGACIONES Y CONTRATOS EN EL
DERECHO ROMANO

LUGAR Y FECHA
PESPIRE, CHOLITECA
13/08/2020

INTRODUCCION
1.1. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DELA OBLIGACIÓN EN EL
DERECHO ROMANO.
El derecho romano de obligaciones es una de las partes del derecho romano más interesantes
desde el punto de vista jurídico, por la creación de un ius aún presente en la mayoría de las
modernas codificaciones.
En este trabajo analizamos la noción de obligación, su evolución paulatina desde su nacimiento
en medio de la rusticidad que en dicha época reinaba en todas las relaciones personales y
crediticias; estas últimas nacen del rito religioso que se celebraba entre el debitor y créditor,
mediante el nexum, el cual va avanzando en sus formalidades a tal punto que se convierte en un
vinculum iuris sin que medie el corpus del debitor u obligatus como garantía de dicho debitum.
Además, debemos destacar como, desde la época antigua, la obligación se utiliza como un deber
jurídico y a su vez se emplea para el hecho de obligarse, para designar el vínculo jurídico entre
sujeto activo y sujeto pasivo, donde entre los mismos la relación jurídica debe satisfacer
necesidades y en su caso el deudor debe satisfacer una prestación a favor del acreedor que puede
consistir en un dare, facere, praestare.
Los romanos llevaron la teoría de las obligaciones al más alto grado de perfección; los
jurisconsultos romanos, interpretando la voluntad de las partes se dedicaron a desarrollar sus
principios con el cuidado debido. Las Institutas de Justiniano defendieron las obligaciones de la
manera siguiente: es un lazo de derecho que nos sujeta a la necesidad de pagar alguna cosa
conforme al derecho de nuestra ciudad. Según el autor italiano Bonfante: el concepto de
obligación debió aparecer en el campo de los delitos. La responsabilidad penal implicaba el
sometimiento del infractor, quien quedaba obligatus. Más que un significado patrimonial la
obligación implicaba un sometimiento personal.
Así, por ejemplo, al celebrarse un préstamo solemne por medio del nexum, se creaba una
dependencia de carácter físico entre acreedor y deudor. Refiriéndonos al deudor podemos
diferenciar dos aspectos distintos de la obligación: debitum o deuda; es decir, el deber de
cumplir, y obligatio o responsabilidad, o sea, la sujeción en caso de incumplimiento.

1.2. ELEMENTOS DE LAS OBLIGACIONES EN EL DERECHO


ROMANO.

La obligación crea un lazo de derecho (“vinculum”), que tiene dos extremos, supone dos sujetos:
uno activo, otro pasivo. La obligación tiene el efecto de sujetar a dos personas, en cierta medida
la una de la otra, quitándole algo de su libertad natural y haciendo adquirir a la otra una cierta
ventaja que no está contenida en el simple ejercicio de la suya. La persona ligada es el “debitor o
reus” (deudor o reo), la dueña del lazo recibe el nombre de “creditor” (acreedor). La ley pone a la
disposición d el acreedor determinados medios coactivos (las acciones y las vías de ejecución)
para lograr que el deudor preste la conducta debida
La obligación tiene un objeto determinado (“debitum o res debita”) que consiste en una
determinada conducta que el deudor debe prestar a su acreedor (“alicuius solvendae rei”). El
objeto de la obligación siempre debe ser apreciable en dinero.
Es un vínculo jurídico por el cual estamos constreñidos de pagar una cosa a alguien de
conformidad y acuerdo con el Derecho de nuestra Ciudad.
1. Los Sujetos: Un Sujeto Activo llamado Acreedor (creditor) Un Sujeto Pasivo o Deudor
(debitor)
2. Vínculo Jurídico: Autoriza al acreedor a constreñir al deudor al cumplimineto de la
prestación.
3. El Objeto de la Obligación: Es la prestación que el deudor debe realizar en beneficio del
acreedor, podía consistir en el deber (oportere) de dar, hacer o prestar

 dar (dare): es hacer propietario o constituir un derecho real, también rendir o prestar unos
servicios;
 hacer (facere): es todo acto que implique el observar un determinado comportamiento,
que comprende la abstención (facere o non facere) y el devolver una cosa a su propietario
(reddere);
 prestar (praestare): responder de algo o garantizar (en relación con praedes).

1.3. FUENTES DE LAS OBLIGACIONES EN EL DERECHO


ROMANO: CAUSAE OBLIGATIONUM.
Las fuentes de las obligaciones son los hechos jurídicos que dan origen a ellas. Gayo enseñaba
todavía a mediados del siglo II, en sus Instituciones, que todas las obligaciones nacían de
contratos o de delitos. Luego, Justiniano, amplió la lista de las fuentes de las obligaciones,
señalando cuatro: contratos, delitos, cuasicontratos y [Link] de los campos más
importantes del derecho romano fue el del derecho de las obligaciones. La Obligación, definida
como un vínculo jurídico (iuris vinculum) nascía de diversas “Causae obligationum” o, en el
lenguaje moderno, de fuentes , o sea de hechos jurídicos de los cuales el derecho hacía depender
su existencia. El contrato, objeto de análisis del presente artículo, que fue acaso la fuente
originaria de las obligaciones, fue siempre la figura más importante sobre la cual se elaboró la
mayor parte de la doctrina de las obligaciones en derecho romano. En el presente trabajo,
analizamos su evolución a lo largo de los períodos histórico-jurídicos de Roma, su clasificación
y los instrumentos de defensa procesal de los diversos tipos de contrato. Se llaman causae
obligationum en terminología moderna, fuentes de las obligaciones, los hechos y actos jurídicos
a los que el derecho atribuye el efecto de hacer nacer relaciones obligacionales. Las fuentes
podían ser innúmeras y variadas, pero dada la tipicidad de las obligaciones, no infinitas.
Los contratos nominados que según el derecho clásico eran fuentes de “obligatio” se dividían en
cuatro categorías:
 “Verbis”, esto es, mediante el pronunciamiento de fórmulas solemnes. Eran “contratos
verbales“: el “nexum”, la “sponsio”, la “stipulatio”, la “dotis dictio” y la “promnissio
iurata liberti”.
 “Litteris”, esto es, mediante determinadas formas de escritura. Eran “contratos literales”:
el “nomen transcrípticium“, los “chirographa” y los “singrapha”.
 “Re”, esto es, mediante la entrega de una cosa. Eran “contratos reales”: la “fiducia“, el
“mutuo“, el “comodato“, el “depósito” y la “prenda“.
 ”Consensum”, esto es, mediante un acuerdo de las voluntades que creaba una obligaci6n
bilateral. Eran “contratos consensuales“: la “compraventa“, el “arrendamiento“, la
“sociedad” y el “mandato“.
 Tal clasificación se mantiene en el derecho justinianeo y así, pues, estudiaremos
individualmente cada una de estas categorías y después hablaremos de los “contratos
innominados” y de los “pacta“.

1.4. CLASIFICACIÓN DE LAS OBLIGACIONES SEGÚN EL


VÍNCULO EN EL DERECHO ROMANO.
En época romana, las obligaciones se clasificaban de la siguiente manera:
 Ambulatorias  Civiles.
 Atendiendo a los sujetos: Parciarias,  Atendiendo al derecho del cuál
mancomunadas o a prorrata. provienen
 Correales o solidarias.  Honorarias.
 Divisibles e indivisibles.  Obligaciones civiles.
 Atendiendo al objeto Genéricas y  Atendiendo a su eficacia procesal
específicas.  Obligaciones naturales.
 Alternativas y facultativas.

AMBULATORIAS
Se daban en los siguientes casos:4
 La obligación de pagar los daños causados por un animal, un esclavo o un hijo, a cargo
de quien sea el dominus, cuando el perjudicado ejerza la acción correspondiente.

 La obligación que tiene el propietario, el enfiteuta o el superficiario de pagar los


impuestos vencidos, aun cuando la falta de pago se deba a otras personas, es decir,
aquéllas que con anterioridad tuvieran tales títulos.

 Las obligaciones de restituir lo adquirido con violencia, que corresponde a cualquiera que
haya obtenido un provecho o que tenga la cosa en su poder.

 La obligación de reparar el muro a cargo de quien era dueño del inmueble sirviente en el
momento de ser pedida la reparación. En este caso también puede estar incierto el
acreedor, quien será quienquiera que sea el propietario del edificio dominante en ese
momento.

PARCIARIAS, MANCOMUNADAS O A PRORRATA


Aquí existen diversos sujetos, ya sea un acreedor y varios deudores, o bien, varios acreedores y
un deudor, o viceversa, pero existe sólo una obligación que liga a estas personas.
La forma de cobro y pago se realizaban de la siguiente manera:
 Cada uno de los acreedores sólo tiene derecho de exigir una parte del crédito.

 Si habían varios deudores, cada uno de ellos sólo deberá pagar una parte de la deuda.

SOLIDARIAS Y CO-REALES

 Si se trata de varios acreedores, se habla de correalidad o solidaridad activa.

 Si hay varios deudores, se refiere a correalidad o solidaridad pasiva.

 Si existen varios acreedores y varios deudores, a la vez, se trata de correalidad o


solidaridad mixta.
Estas obligaciones se diferencian de las mancomunadas, porque cada acreedor tiene derecho al
crédito íntegro, o cada deudor debe pagar la deuda en su totalidad. El pago efectuado por uno de
los deudores extingue la obligación y libera a los demás. El que pagó puede a su vez cobrar a los
otros codeudores la parte que les correspondía; así como los coacreedores pueden exigir su parte
al acreedor que recibió el pago. Lo anterior era posible, bien porque los coacreedores o
codeudores así lo hubieran convenido antes de constituirse la obligación o porque existiera entre
ellos alguna relación interna. Solo este acuerdo de pago debía manifestarse por escrito, de lo
contrario se volvían mancomunadas.
En Roma sólo se consideraron que estas obligaciones solidarias se podían realizar mediante lo
siguiente:
 Contrato, pues mediante este instrumento se realizaban la voluntad y el consentimiento
de las partes, mismos que podían pactar la forma de cubrir las obligaciones entre las
partes.

 Testamento, porque el testador podía dejarlo así acordado para que sus herederos
cumplieran con sus disposiciones. El testador ordenaba que sus herederos entregaran
determinada prestación a favor de una persona.

 Ley, las que nacieran por medio de delitos, si es que eran cometidos por varias personas,
éstas tenían que ser responsables, cada una, de sus hechos cometidos.
DIVISIBLES E INVISIBLES
Son divisibles sólo cuando la prestación es posible ejecutarla en partes sin alterar su esencia, y
será indivisible en caso contrario. Por ejemplo, un bien inmueble es divisible, ya que se puede
vender en determinadas fracciones, excepto las servidumbres, pues la división perdería su
naturaleza, y es indivisible la compra-venta de un caballo, puesto que este bien no puede
fraccionarse, o bien, la compra-venta de un cuadro.

GENÉRICAS Y ESPECÍFICAS
Son genéricas aquellas que el deudor estaba obligado a entregarlas en su totalidad, no así en
partes, como, por ejemplo, un caballo, un esclavo, etc. De lo contrario, si se perdía la cosa
prestada, por fuerza mayor se podía restituir por otra igual, ejemplo: si el acreedor prestaba al
deudor un caballo y éste se perdía de su establo, el deudor podía restituirlo por otro igual de la
misma especie, valor y naturaleza.
Las específicas, la obligación era de entregar la misma cosa, por ejemplo, si se le prestaba un
rancho, el deudor estaba obligado a entregar el mismo bien, con las mismas características que
fue entregado al deudor, o bien si se le prestaba un esclavo, ese mismo lo tenían que regresar.
ALTERNATIVAS Y FACULTATIVAS
Las alternativas son las que se señalan varias prestaciones para que el deudor cumpla sólo alguna
de ellas, a elección suya o al acreedor, salvo que se haya llegado a otro acuerdo, por ejemplo: el
acreedor le prestaba al deudor un esclavo y se había llegado también al acuerdo que el deudor le
podía pagar con el esclavo o con un bien inmueble.
Las facultativas son aquéllas en que el deudor se obliga al cumplimiento de una prestación
determinada, aunque reservando para sí la facultad de liberarse cumpliendo con otra distinta. Así,
el obligado por un fallo condenatorio a resarcir los daños causados por un animal de su
propiedad,podía liberarse al entregar el animal noxae deditio.
CIVILES Y HONORARIAS
En las instituciones de Justiniano se dice que la división principal de las obligaciones se reduce a
dos clases: civiles o pretorianas; son civiles las que han nacido por las leyes, o reconocidas por el
Derecho Civil. Son honorarias, las que el pretor ha establecido por su jurisdicción, las nacidas
por el Derecho Honorario.
CIVILES Y NATURALES
Las primeras eran obligaciones provistas de una acción, las cuales permitía al acreedor exigir
judicialmente al deudor, en caso de incumplimiento. Y las segundas eran aquéllas que aun
cuando carecían de acción, producían consecuencias jurídicas; así, el acreedor insatisfecho podía
retener el importe de lo pagado voluntariamente por el deudor, sin que éste pudiera alegar pago
de lo indebido.

1.5. OBLIGACIONES CIVILES. OBLIGACIONES NATURALES.

Obligaciones civiles eran aquéllas provistas de acción con la que el acreedor podía iniciar un
litigio en caso de incumplimiento del deudor, para constreñirlo judicialmente al cumplimiento.
Así era, por ejemplo, la obligación que nace de un contrato de depósito. Para que una obligación
sea plenamente eficaz es necesario que atribuya derecho al acreedor para compeler al deudor al
pago de ella. El medio ordinario y directo para obtener tal ejecución es la acción personal que el
acreedor intenta en juicio contra su deudor. Pero no siempre el acreedor tiene este medio, y así
existen obligaciones que no pueden hacerse valer por medio de una acción. De aquí la división
de las obligaciones en civiles y naturales.
OBLIGACIONES NATURALES, A PARTIR DE LA ÉPOCA CLÁSICA
A partir de la época clásica, fundamentalmente por obra de Juliano fue admitida la existencia de
obligaciones llamadas naturales (obligaciones naturales), que a diferencia de las civiles estaban
desprovistas de acción para litigar. En el lenguaje jurídico moderno el término obligación natural
se usa para indicar una situación jurídica intermedia entre el simple deber moral y la obligación
jurídica civil perfecta.

EFECTOS JURÍDICOS DE LA OBLIGACIÓN NATURAL


La obligación natural no puede confundirse con el simple deber moral, pues, aunque carece de
acción judicial para ser exigida, produce una serie de efectos jurídicos, entre los cuales citamos
las siguientes:
El más seguro y aplicable con carácter general a todos los casos es la soluti retentio (retención de
lo pagado), esto es, la facultad del acreedor de una obligación natural de retener cuanto el deudor
le haya espontáneamente pagado. Ello significa que si el deudor de una obligación natural,
cumple la prestación voluntariamente, no se le concede la condictio indebiti, una acción
encaminada a repetir el pago de lo indebido, porque, en el fondo, "se debe" realmente.
La posibilidad de oponer una obligación natural, mediante compensación, al acreedor que exige
el cumplimiento de una obligación civil.
La posibilidad de conversión de una obligación natural en civil mediante novación.
Las obligaciones naturales podían garantizarse mediante la constitución de un derecho de
prenda o hipoteca.
OBLIGACIONES CIVILES EN LA ANTIGUA ROMA
Las obligaciones civiles son las que pueden hacerse valer por medio de una acción, y según que
procedan del derecho civil propiamente dicho o del derecho honorario que poco a poco las
introducía, se llaman obligaciones del derecho civil u obligaciones honorarias o pretorias, como
procedentes del edicto del pretor.

OBLIGACIONES NATURALES EN DERECHO ROMANO


Las obligaciones naturales son aquellas que, fundadas en la equidad, existen jurídicamente, pero
carecen de acción para exigir su cumplimiento. El carácter distintivo, pues, entre las obligaciones
civiles y honorarias y las naturales, se funda en poder ser o no jurídicamente exigibles; pero no
deben confundirse por ello las obligaciones naturales con los simples deberes morales, pues
aunque las obligaciones naturales no pueden hacerse valer por medio de acciones, sin embargo,
producen efectos jurídicos más o menos importantes, según los casos, mientras que los segundos
no causan efecto alguno.

EFECTOS JURÍDICOS DE LAS OBLIGACIONES NATURALES


He aquí, por ejemplo, los principales:
 Lo que se da en pago de una obligación natural no puede repetirse.

 La obligación natural puede oponerse por vía de compensación al acreedor que exige el
cumplimiento de una obligación civil.

 La obligación natural puede dar origen a un derecho de retención.


 La obligación natural puede convertirse en civil mediante novación o constituyo de deuda,
y, finalmente, la obligación natural puede servir de fundamento a obligaciones civiles
accesorias. Sin embargo, es de advertir que no siempre la obligación natural produce todos
los citados efectos, y que cesan por completo cuando se trata de obligaciones formalmente
reprobadas por la Ley, y así cuanto se ha pagado en cumplimiento de tales obligaciones,
puede ser repetido. El derecho de retener lo dado en cumplimiento de una obligación
natural, es la nota característica de ésta; de modo que donde aquel derecho falte, no existirá
semejante obligación. Pero, en cambio, no siempre la existencia del mencionado derecho
implica la de una obligación natural.

OBLIGACIONES DE SUJETOS MÚLTIPLES: PERCIARIAS, CUMULATIVOS Y


SOLIDARIOS.

Las parciarias suponían la existencia de varios acreedores o deudores de objetos divisibles. Se


dividen en Parciariedad activa y Parciariedad Pasiva.

PARCIARIA ACTIVA: llamada también mancomunada activa. Los créditos o deudas se


dividen en tantos créditos o deudas como sujetos haya en cada correspondiente a cada acreedor
como el pago la deuda o deudas correspondientes al deudor se realizan individualmente.
OBLIGACIONES CUMULATIVAS: este tipo de deuda tuvo su origen en materia delictual, la
presentación debía pagarse integra a todos los acreedores o por todos los deudores. Así del delito
surgían tantas relaciones obligatorias en cuantos sujetos activos pasivos. Cada ladrón es
responsable en su totalidad de lo hurtado o delinquido, para cada uno de los sujetos activos.
OBLIGACIONES SOLIDARIAS: fueron aquellas en que, existiendo pluralidad de sujetos y
objeto divisible, un acreedor podía cobrarle el total de la deuda a uno de los deudores. (Solidaria
activa y solidaria pasiva).

CONTRATO
El contrato El contrato o contractus, fue una de las principales fuentes del derecho romano, y se
define como el acuerdo de voluntades entre dos o más personas para crear una o varias
obligaciones entre ellas. En el derecho romano el contrato debía estar sancionado y
regulado por la ley. Para que este tenga validez es necesario que cumpla con ciertos requisitos,
mismos que la ley otorga siendo, que existan sujetos y entre ellos tengan el consentimiento,
objeto causa y forma. Los sujetos son la parte fundamental para que un contrato nazca. La
persona que goce de capacidad jurídica podrá ser involucrada en un contrato, como acreedor y
deudor, siempre y cuando no carezca de edad, enfermedad, prodigalidad, incapacidad por
disposición legal, etc. Se clasifican en: sujeto activo o acreedor (Creditor), que tiene derecho a la
conducta del sujeto pasivo o deudor (Debitor), que tiene derecho jurídico de cumplir con ella. En
los contratos, también una tercera persona podría intervenir en el negocio jurídico, siempre y
cuando tuviera capacidad jurídica. Como tercera persona, se puede llamar a un representante, ya
que, en aquella época, se inmiscuía de manera directa o indirectamente en la obligación. La
directa es cuando el acto jurídico realizado por el representante produce consecuencias sobre el
patrimonio del representado, o sea, el representante terminaba por su cuenta algún negocio del
representado. En la indirecta, el representante realiza actos jurídicos para su propio patrimonio,
los cuales con posterioridad repercuten sobre el patrimonio del representado, en otras palabras, el
que administraba los asuntos de otro, ya fuera por razón de oficio, tutor, curador, por convenio,
procurador, mandatario, por decisión voluntaria del gestor sin mandato, terminaba un negocio en
interés del representado, pero los efectos del negocio repercutían en el representante, él los
adquiría, se obligaba, y sólo mediante un nuevo acto las consecuencias del negocio se transferían
al representado. El consentimiento, es el acuerdo entre las partes, para celebrar el acto jurídico, o
sea el contrato. En la época de Justiniano, el consentimiento fue el elemento indispensable para
la existencia de un contrato.
Todo contrato debe tener expresión de consentimiento, no debe contener vicios del
consentimiento, pues si el contrato se encuentra viciado, cualquiera de los sujetos que
intervienen en él, pueden solicitar la nulidad. En este segundo elemento de los contratos, pueden
o no existir vicios, los cuales son el error, el dolo, la intimidación y la lesión. 1. Error. Es el
desconocimiento o el falso conocimiento de los hechos o del derecho. Ulpiano afirmaba que
donde hay error, no hay consentimiento. Se clasificaba al error de dos maneras, a saber: Error de
derecho (error iuris), el individuo que comete este vicio, no puede alegarlo a su favor para pedir
la invalidez del negocio jurídico, es decir, perjudica a quien lo sufre, pues el desconocimiento de
la ley, no exime el cumplimiento de ésta, y no puede alegarse este tipo de error a favor. 

NEXUM
El “nexum” (del latín “nectere”, cuyo significado era atarse o ligarse) fue una antigua forma de
constituir el vínculo obligacional en el Derecho Romano, que requería la pronunciación de
palabras solemnes, mediante formalidades similares a las de la “mancipatio” (por el cobre y la
balanza), por el cual el deudor se auto mancipaba, sometiéndose a la potestad de su acreedor. Por
el “nexum” se establecía un vínculo físico que posibilitaba al acreedor ejercer la “manus
iniectio”, poniendo mano sobre la persona del deudor en caso de incumplimiento, sin hacer uso
de las acciones declarativas para lograr una sentencia condenatoria, en el sistema de las legis
actiones. Mientras tanto, quedaba en un estado de prisión redimible.
Sin embargo, hay discusiones sobre qué comprendía el “nexum”. En la nota 180 del Libro III de
las Institutas de Gayo, se dice que para Manius Manilius comprendía cualquier acto que se
celebrara “per aes et libram”, en cambio para Scaevola se refería al acto que daba
nacimiento a la obligación diferenciado de la “mancipatio”. La mayoría está de acuerdo en que
debía distinguirse en el “nexum”; por un lado, el convenio entre las partes, que hacía nacer la
obligación, y por otro lado, el vínculo, que era la atadura física que se generaba con el “nexum”.
Las víctimas de esta ligadura física, fuente terrible de violencia e injusticias eran
fundamentalmente los plebeyos que por su estado de pobreza debían contraer deuda con los
patricios. En el año 326 a. C. producto de una conmoción social se promulgó la ley Poetelia
Papiria que abolió el “nexum” en firma indirecta, pues declaró a libertad de todos los “nexi”,
prohibió el encarcelamiento de los deudores, que se los pudiera vender o matar, estableciendo
que los deudores a partir de entonces, responderían con sus patrimonios.

2.3. SPONSIO.
Una sponsio, en Derecho romano, se definía originalmente como votos o promesas a la divinidad
y como esponsales o promesa de futuro matrimonio. Más tarde se sostiene la tesis de que la
sponsio había sido un procedimiento de caución, es decir, una garantía. De acuerdo con esto, el
sponsor no era el deudor propiamente tal, sino el garante, o sea, quien respondía ante el
incumplimiento del deudor. Quería decir "te vas a curar". A diferencia de la estipulación, la
sponsio era accesible solo para los ciudadanos romanos (actio iuris civilis).
Pueden utilizar romanos y peregrinos, lo que tiene importantes efectos respecto a la
estructura y alcance de negocio. Mientras el formalismo de la sponsio tiene carácter esencial
y se mantiene siempre en términos rigurosos hasta el punto que la ausencia o sustitución de las
palabras rituales, de origen religioso, implica la nulidad del acto, la stipulatio presenta una
evolución histórica en la que el formalismo se atenúa para dar paso a formas más abiertas y
flexibles.

LA DONACIÓN
Es en Derecho romano un acto mediante el cual una persona (donante) disminuye su patrimonio,
con fines de liberalidad, en favor de otra (donatario), que incrementa el suyo en la medida que
disminuye el del donante. Como acto de liberalidad la concibe el artículo 618 del Código civil.
El objeto de la obligación del donante u objeto indirecto del contrato, consiste en una prestación
positiva: la dación de una cosa.
El objeto material del contrato son los bienes que comprende la donación.
En algunas legislaciones civiles, se encuentran una serie de reglas relativas a la calidad y
cantidad de bienes que pueden ser materia u objeto de donación:
 Solo pueden donarse los bienes presentes del donante, entendiéndose por tales los que
existen en la naturaleza al momento de la donación.

 El donante no puede hacer donación universal de sus bienes presentes, puesto que debe
conservar los suficientes para vivir.

 Los bienes o cosas donadas deben ser determinadas o determinables en cuanto a su especie.
 Los bienes deberán estar dentro del comercio.

 La donación puede comprender tanto bienes muebles como inmuebles.


2.5. LOS CUASI CONTRATOS LA GESTIÓN DE NEGOCIOS. EL
ENRIQUECIMIENTO INJUSTO. LA COMUNIDAD DE BIENES.
Cuasicontrato es de una larga tradición histórica que parte en el derecho Romano Clásico donde
las fuentes de las obligaciones eran exclusivamente el delito y el contrato. De ellas se decía que
nacían quasi ex contractu, y los intérpretes terminaron por designarlas con el nombre de
cuasicontratos.
En efecto, si por una parte se distingue del contrato por razón de la falta de un consentimiento
verdadero y propio, expreso o tácito, por otra se le parece porque de ordinario se funda en un
consentimiento presunto, es decir, que, con motivo de ciertos hechos realizados por las partes, se
presume que hubieran consentido en la conclusión de determinado contrato.
Todo cuasicontrato se forma a imagen de un contrato y se sujeta a la teoría de éste, que le sirve
de tipo, salvo las modificaciones requeridas por la misma naturaleza de las cosas.

La gestión de negocios tiene lugar cuando una persona (gestor) gestiona voluntariamente los
negocios de otra (dominus negotii) sin haber recibido encargo alguno, esto es, sin mandato.
Resulta así una relación obligatoria análoga al contrato de mandato. El artículo 1888 del Código
civil recoge la noción romana indicada.
Fue una creación original y genuinamente romana, cuya naturaleza y razón de ser viene
divinamente explicada por Justiniano Cuando una persona está ausente, dice el texto, sin haber
dejado mandatario que vele por sus intereses, es muy útil que un tercero se encargue
espontáneamente de esta misión. Para que esto tan sutil pueda suceder -continúa-, es preciso que
tanto el gestor como el dominus estén obligados, el uno a rendir cuentas de su gestión, y el otro a
reembolsar los gastos ocasionados por la misma. Quiere decir Justiniano que, aunque nadie esté
obligado jurídicamente a cuidar de los negocios de otro sin encargo a propósito, cuando esta
misión tan útil y altruista tiene lugar, el Derecho debe regularla y protegerla debidamente.

El enriquecimiento injusto también denominado enriquecimiento sin causa o enriquecimiento


injustificado es un principio general del Derecho establecido en casi todos los ordenamiento
jurídicos que prohíbe que una persona se enriquezca injustamente en perjuicio de otra. Cuando se
produce una atribución o desplazamiento patrimonial en una persona debe estar sustentado en
alguna razón de ser que el ordenamiento jurídico considere suficiente. En caso contrario nace
una acción a favor de quien se ha visto empobrecido como consecuencia de tal atribución, que va
dirigida a reclamar la restitución del valor del enriquecimiento. El concepto jurídico del
enriquecimiento injusto plantea controversia en relación con su denominación, origen y
aplicación práctica, lo que pone de manifiesto la falta de delimitación del mismo. Y es que el
enriquecimiento injusto es un principio general del Derecho que se reconoce de manera implícita
o explícitamente en la mayoría de los ordenamientos jurídicos y sus funciones son las propias de
todo principio general, sobresaliendo la de informar el ordenamiento jurídico y su aplicación.
La comunidad de bienes es aquella situación de titularidad sobre un bien o un derecho, real o de
crédito, por dos o más sujetos, y esta situación de comunidad en cuanto a su aprovechamiento
puede realizarse a través del sistema de comunidad romana, predominante en el Código Civil, o a
través del sistema de comunidad germánica.
El Código Civil no ofrece una definición de la comunidad de bienes, pero se puede extraer del
Art. 392 ,Código Civil que consiste en que dos o más sujetos comparten la titularidad sobre un
derecho, real o de crédito.
En nuestro ordenamiento, existen dos tipos de comunidad de bienes (aunque nuestro Código se
inspira en el sistema romano o por cuotas)

DOLO EN EL DERECHO.
El vocablo dolo deriva del latín “dolus” que significa “trampa”; por lo que en reiteradas
ocasiones es utilizado como sinónimo de fraude, simulación o engaño. En el ámbito de derecho y
las leyes la palabra dolo alude a la voluntad o intención de forma deliberada de incurrir o
consumar un determinado delito conociendo su ilegalidad; es decir se trata realizar un acto
impune con toda intención y voluntad, con el objeto de quebrantar la ley. En la antigüedad, en el
Derecho Romano justinianeo se le conocía como dolus, dolus malus, propositum, que hacia
referencia a la intención que guardaba el delito, toda conciencia del acto criminal que se
cometería.
Dolo bueno y dolo malo: Es una antigua clasificación del Derecho Romano ya en desuso.
Llamaban “dolus bonus” a las astucias lícitas, maquinaciones que podían hacerse contra el ladrón
o enemigo sin sanción legal. Al dolo malo Labeón lo definió como toda falacia, astucia o
maquinación destinada a engañar a otro.
4.-LA CULPA EN EL DERECHO ROMANO.
El derecho romano distingue tres clases de culpa: lata, leve y levísima; la culpa lata implica un
negligencia excesiva, y la levísima, la falta de una exactísima diligencia; existe culpa leve en
abstracto cuando falta la diligencia que es propia de un buen padre de familia (véase diligencia
del buen padre de familia ). Esta idea de diligencia referida al criterio del comportamiento de un
buen padre de familia pervive en el Código civil.
Dispone el art. 1104 CC: La culpa o negligencia del deudor consiste en la omisión de aquella
diligencia que exija la naturaleza de la obligación y corresponda a las circunstancias de las
personas del tiempo y del lugar. Cuando la obligación no exprese la diligencia que ha de
prestarse en su cumplimiento, se exigirá la que corresponda a un buen padre de familia.
La expresión "buen padre de familia" ha hecho fortuna y quizás convenga dejarla así; deriva del
sintagma latino pater familias, que viene a significar "jefe de casa" o "cabeza de familia".
 Según su régimen jurídico: de derecho civil o de derecho penal.

 Según su ámbito, contractual o no: contractual (que conlleva el incumplimiento o el


retraso, la mora o demora, en el cumplimiento de un contrato) o extracontractual,
llamada, como antes hemos dicho, culpa aquiliana.

 Según la naturaleza del comportamiento del acto negligente: por acción o por omisión.

 Según su graduación: grave o no grave; la culpa grave se aproxima al dolo.


Conforme estipula la parte final del art. 1105, "nadie responderá de aquellos sucesos que no
hubieran podido preverse o que, previstos, fueran inevitables". El CC exonera de responsabilidad
al deudor en aquellos casos en que la falta de cumplimiento se deba a la existencia de un caso
fortuito o de un supuesto de fuerza mayor.

5.-CASO FORTUITO Y FUERZA MAYOR EN EL DERECHO ROMANO.


Históricamente, el deslinde entre caso fortuito y fuerza mayor ha sido complejo:
 Los hechos provenientes de la naturaleza serían casos fortuitos, mientras que los
causados por el hombre serían supuestos de causa mayor.
 Atendiendo a la imprevisibilidad del suceso, serían casos fortuitos los imprevisibles
mientras que los inevitables serían de fuerza mayor.
Para evitar continuas disquisiciones sobre el tema, los redactores del Código Civil optaron por no
utilizar ninguna de tales expresiones en el art. 1105, limitándose a disponer que, salvo
precisiones, el deudor quedaría exonerado de responsabilidad en el caso de que el
incumplimiento de la obligación se debiera a la presencia de sucesos tanto imprevisibles cuanto
inevitables.
Por consiguiente concluir que caso fortuito y fuerza mayor son expresiones que, heredadas del
Derecho romano, pueden considerarse sinónimas y describirse sencillamente como aquellos
hechos o circunstancias que, siendo absolutamente extraños a su voluntad (fenómenos
meteorológicos, guerras, etc.), hacen que el deudor, aunque no pueda llevar a cabo el
cumplimiento de la obligación, quede exonerado del incumplimiento.
MORA
Cuando un deudor no cumple debido a su negligencia; por ejemplo: retraso injustificado para la
entrega de una determinada mercancía; a esto se le denominaba mora debitoris, este
incumplimiento tenía que comprobarse
siempre y cuando la deuda estuviera vencida, así como el acreedor tenía que hacerlo valer
mediante una interpelación.
También el acreedor podría incurrir en mora, en el supuesto de que éste rechazara, sin justa
causa, la oferta del pago ofrecido por el deudor, a esto se le denominaba mora creditoris, el
deudor podía depositarla en establecimientos públicos y así quedaba liberado de la obligación.

7.- MODOS DE EXTINCION IPSO IURE EN LAS OBLIGACIONES MODOS DE


EXTINCIÓN EXCEPTIONIS OPE EN LAS OBLIGACIONES.
EXTINCION DE OBLIGACION: Cuando cesa obligación con todas las consecuencias q de ella
se derivan. Ej : 2ador, hipoteca. En principio general teermina cuando se cumple con la
prestación plasmada en la obligación. La obligación se extingue cuando el deudor paga lo que
debe, cuando el acreedor recibeaquello a que tenía derecho, o también, cuando el obligado es por
otra causa liberado desu débito.
MODOS DE EXTINCIÓN DE LAS OBLIGACIONES IPSO IURE: La obligación se
extinguía de pleno derecho cuando el deudor observaba el comportamiento que
estaba obligado frente al acreedor. En el derecho quiritario, el simple cumplimiento de la
prestación no extinguía el vínculo. En derecho civil an2guo, no alcanzaba q deudor cumpliera
con oblig sino que lo mas importante era el aspecto formal
 LA SOLEMNIDADERA imprescindible que se realizará el contrarius actus, rito contrario al
cual se había contraído obligación. Eso bastaba para que obligación se diera por cumplida. Con
la evolución del derecho, se presta cada vez mas atención al real cumplimiento de las
obligaciones. Modos antiguos de extinguir ipso iure las obligaciones:  Solu#o per aes libram:
ex#nguia obligación surgida a par#r de mancipa#o.
Era unmodo formal que se realizaba con el mismo rito que la mancipatio, es decir,mediante el
procedimiento del cobre y la balanza. En principio se hacia solo sideudor efec#vamente había
pagado, pero si este rito se cumplia, deudor quedabaliberado, termino siendo una forma
simbolica de ex#nguir obligación sin necesidad deq realmente se hubiera cumplido la
obligación. Liberación del nexum deudor-acreedor. Termino solu#o implica liberación.
En el derecho de Justinianodesapareció.o Acep#la#o: rito contrario a otro modo de
adquisición de obligaciones, que fue la sponsio yla s#pula#o, manera de generar
obligaciones mediante formulas verbales [Link] y respuestas #enden a que se
tenga cumplida la obligación. Luego se comenzó au#lizar tambien para cuando acreedor por
algún mo#vo no quería cobrar la deuda. causasolemne de extinción de las relaciones
obligacionales, consiste en una respuesta del acreedor que a la pregunta del deudor respondía
haber recibido el [Link] en derecho Jus#[Link] tambien por otros modos.
MAYOR EVOLUCION DE DERECHO ROMANO IPSO IURE: De pleno derecho, quedaba
ex2nguida la obligación ,automácamente liberaba al deudor. PAGO: Modo principal y
natural de extención de obligaciones, que consiste en el cumplimiento de la prestación
debida. Tambien se lo denomino soluo. En su acepción más amplia significa la disolución
del nexo obligatorio, y comprende todos los modos de extinción de las obligaciones. Según
Ulpiano en el Digesto: “paga el que hizo lo que prometió hacer”. Pago en si mismo se
independiza de la prueba de que se haya hecho. Para que sirva como modo detención de
obligación tiene requisitos, no cualquier cumplimiento de prestación da lugar a que se tenga por
ex#nguida

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