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Gaceta Judicial: Doctrina y Jurisprudencia

Este documento presenta la Gaceta Judicial No 2 de 2016 publicada por la Corte Suprema de Justicia del Paraguay a través de su Instituto de Investigaciones Jurídicas. La gaceta contiene índices temáticos y por tribunales, artículos de doctrina sobre temas legales, y sentencias comentadas de varias salas de la Corte Suprema sobre casos de juicios ejecutivos, pagarés, cheques y excepciones relacionadas. El director del Instituto es el Dr. José Raúl Torres Kirmser y el equipo editor está conform
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
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Gaceta Judicial: Doctrina y Jurisprudencia

Este documento presenta la Gaceta Judicial No 2 de 2016 publicada por la Corte Suprema de Justicia del Paraguay a través de su Instituto de Investigaciones Jurídicas. La gaceta contiene índices temáticos y por tribunales, artículos de doctrina sobre temas legales, y sentencias comentadas de varias salas de la Corte Suprema sobre casos de juicios ejecutivos, pagarés, cheques y excepciones relacionadas. El director del Instituto es el Dr. José Raúl Torres Kirmser y el equipo editor está conform
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[ 1 ]

[ 2 ]
GACETA JUDICIAL

[ 3 ]
[ 4 ]
GACETA JUDICIAL

Director
Dr. José Raúl Torres Kirmser
Ministro

Año 2016 – Número 2

INSTITUTO DE INTERCONTINENTAL
INVESTIGACIONES JURÍDICAS E D I T O R A

Asunción, Paraguay
[ 5 ]
© Corte Suprema de Justicia – Instituto de Investigaciones Jurídicas.
Gaceta Judicial
Calle Alonso y Testanova, Asunción, Paraguay
Queda prohibida cualquier forma de reproducción, transmisión o archivo en sistemas
recuperables, sea para uso privado o público por medios mecánicos, electrónicos,
fotocopiadoras, grabaciones o cualquier otro sistema de archivo y recuperación de infor-
mación total o parcial del presente ejemplar, con o sin finalidad de lucro, sin autoriza-
ción expresa por escrito.

GACETA JUDICIAL Nº 2
Corte Suprema de Justicia; Instituto de Investigaciones Jurídicas.
GACETA JUDICIAL. Asunción, Paraguay.
Primera edición 2016: 500 ejemplares

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.


INSTITUTO DE INVESTIGACIONES JURÍDICAS (IIJ)
DR. JOSÉ RAÚL TORRES KIRMSER, MINISTRO ENCARGADO.
ABG. CARMEN MONTANÍA CIBILS, DIRECTORA IIJ.
ABG. PABLO COSTANTINI. COORDINADOR GACETA JUDICIAL

EQUIPO DE ELABORACIÓN-(IIJ)
ABOG. NATALIA MUÑOZ CARMAN, INVESTIGADORA.
ABOG. NORA MURDOCH GUIRLAND, INVESTIGADORA
ABOG. FANNY LÓPEZ RIVAROLA, INVESTIGADORA
PAULA MÉNDEZ F., ASISTENTE.

Contactos: revistagacetajudicial@[Link] . Tel.: (021) 420570, interno 2790

© INTERCONTINENTAL EDITORA S. A.
Caballero 270; teléfs.: 496 991 - 449 738
Fax: (595-21) 448 721
Pág. web: [Link]
E-mail: agatti@[Link]

Diagramación: Gilberto Riveros Arce

Hecho el depósito que marca la Ley Nº 1.328/98.

ISBN: 978-99967-48-22-6

[ 6 ]
CONTENIDO

1. ÍNDICES
– Indice Temático ...................................................................... 13
– Indice por Tribunales ............................................................. 15

2. DOCTRINA
– Enemistad, odio o resentimiento versus imparcialidad ......... 19
Abog. Marcela Gómez Navarro
– La doctrina del Disregard of the Legal Entity en el Derecho
Inglés ...................................................................................... 33
Abog. Pablo Costantini
– El Recurso Ordinario y Horizontal ......................................... 71
Abog. Violeta Silva

3. JURISPRUDENCIA

EXCEPCIÓN DE PRESCRIPCIÓN. PAGARÉ. Cómputo de la PRES-


CRIPCIÓN. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO.
PRINCIPIO DE CONGRUENCIA. T. Apel. Civ. y Com. Prime-
ra Sala. 23/03/2015.“Coopertiva de Producción y Agropecuaria
Industrial y Servicios La Barrereña Ltda. c/ Rosa Melgarejo de
Cárdenas s/ Preparación de Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº
19) ........................................................................................... 75
NOTIFICACIÓN. Nulidad de notificación. EXCEPCIÓN DE NULI-
DAD. RECONOCMIENTO DE FIRMA. JUICIO EJECUTIVO.
EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO. Procedencia.
TESTIGOS. PRUEBA DE TESTIGOS. NULIDAD PROCESAL.
EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. Presupuesto para la EXCEP-
CIÓN de falsedad. T. Apel. Civ. y Com. Primera Sala. 27/05/
2015. “David Leonardo Pin Ferreira c/ Reinado Duarte Gama-
84
[ 7 ]
CONTENIDO

rra. Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº 57) ...............................


JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. EXCEPCIÓN DE INCOMPETEN-
CIA DE JURISDICCIÓN. CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.
CÓDIGO DE ORGANIZACIÓN JUDICIAL. T. Apel. Civ. y Com
Primera Sala. “Jeansugn Hur c/ Luis Alberto Benítez Santa- 91
cruz s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y. Sent. Nº 74) ..........................
PAGARÉ. Pagaré a la Orden. EXCEPCIÓN DE PAGO. Requisito para
su procedencia. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTU-
LO. Procedencia de la excepción de inhabilidad de título. JUI-
CIO EJECUTIVO. Título Ejecutivo. T. Apel. Civ. y Com. Segun-
da Sala. 09/03/15. “Margarita Concepción Rolón de Morínigo c/
Eugenio Raimundo Garrido s/ Acción preparatoria de Juicio 96
Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 13) .................................................
PAGARÉ. Pagaré a la Orden. JUICIO EJECUTIVO. Título Ejecutivo.
T. Apel. Civ. y Com. Segunda Sala. 03/07/15. “Declaración Ofi-
ciosa de Incomp. En: Fabiola S.A. c/ Hector Andrés Martínez
Ayala e Hilario Sánchez Díaz s/ Acción Preparatoria de Juicio 101
Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº 43) ................................................
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. Principios Generales. JUICIO
EJECUTIVO. RECONOCIMIENTO DE FIRMA. T. Apel. Civ.
y Com. Segunda Sala. 16/07/15. “María del Rosario Bernabé
Espinoza c/ Juan Bautista Verón s/ Acción Preparatoria de 106
Juicio Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº 45) ......................................
RECURSO DE NULIDAD. Procedencia del recurso de nulidad. DE-
PÓSITO BANCARIO. Operaciones bancarias en cuentas co-
rrientes. CHEQUE. Pago Diferido. CHEQUE. JUICIO EJE-
CUTIVO. Principio de literalidad. Principios generales. CHE-
QUE. Rechazo del cheque. TApel. Civ. y Com. Tercera Sala. 8/
05/15. “Víctor Ramón Cabrera Sosa c/ Armelindo Galli y Otro s/ 109
Acción Ejecutiva”. (Ac. y Sent. Nº 28) .....................................
CHEQUE. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO. TApel.
Civ. y Com. Tercera Sala. 13/08/15. “Alberto Rafael Escobar
Urbieta c/ Marcial Reinaldo Nuñez Molina y Otros S/ Acción 116
Ejecutiva”. (Ac. y Sent. Nº 60) ................................................
PAGARÉ. JUICIO EJECUTIVO. Título ejecutivo. JUICIO EJECU-

[ 8 ]
CONTENIDO

TIVO. Título de crédito. EXCEPCIÓN DE PAGO. TApel. Civ. y


Com. Tercera Sala. 1/10/15. JUICIO: “Sergia Benita Burgos de
Villamayor c/ María Beatriz Ruíz de Lebrón y Otros s/ Acción 121
Preparatoria de Juicio Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº 78) ............
EXCEPCIÓN DE NULIDAD. Procedencia de la excepción de Nuli-
dad. EXCEPCIÓN. Procedencia de la excepción de Nulidad.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN. Procedencia de la excep-
ción de Nulidad. JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. EXCEP-
CIÓN. Procedencia de la excepción de Nulidad. JUICIO EJE-
CUTIVO. PAGARÉ. TApel. Civil y Comercial. Tercera Sala. 22/
12/15. JUICIO: “Gustavo Daniel Ríos Rainz c/ Emilio González 126
Amarilla s/ Prep. de Acción Ejec.”. (Ac. y Sent. Nº 101) .........
JUICIO EJECUTIVO. Título ejecutivo. MAGISTRADOS. Facultades
del Magistrado. TApel. Civil y Comercial. Tercera Sala. 30/12/
15. “Casa Hernández S.R.L. c/ Natalia Rossana Scavone Yegros 134
s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº 103)
CHEQUE. Endoso del cheque. TApel. Civil y Comercial. Cuarta Sala.
29/05/13. JUICIO: “Cooperativa Sagrados Corazones Limitada
c/ Interbanco S.A. s/ Indemnización de Daños e Intereses”. (Ac. 142
y Sent. Nº 57) ..........................................................................
PAGARÉ. TApel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 16/04/15. JUICIO:
“Medship Paraguay S.A c/ Carpe Diem S.A y Otros s/ Acción 150
Preparatoria de Juicio Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº 28) ............
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA. PRINCIPIO DE LITERALIDAD.
CHEQUE. Orden de no pago. TApel. Civil y Comercial. Cuarta
Sala. 27/11/15. “Cooperativa Coopavra Ltda. c/Banco Itaú S.A.
s/ Indemnizacion de Daños y Perjuicios por Responsabilidad” 157
(Ac. y Sent. Nº 108) .................................................................
JUICIO EJECUTIVO. Diligencias preparatorias. TApel. Civil y Co-
mercial. Cuarta Sala. 04/12/15. JUICIO: “Finlatina S.A. de Fi-
nanzas c/ Etiqueta S.A. y otros s/ Acción Preparatoria de Juicio 168
Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº 110) ...............................................
PODER. Poder para asuntos judiciales. PAGARÉ. CONTRATO DE
ADHESIÓN. Cuenta Corriente Bancaria. TApel. Civil y Co-
mercial. Cuarta Sala. 4/12/15. JUICIO: “Visión Banco S.A.E.C.A.
c/ Garay S.A. s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y 173

[ 9 ]
CONTENIDO

Sent. Nº 113) ...........................................................................


JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. DEUDOR- CODEUDOR. JUICIO
EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE PAGO. Pago parcial .RECO-
NOCIMIENTO DE DEUDA. RECONOCIMIENTO DE DO-
CUMENTO. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO.
JUICIO EJECUTIVO. Título Ejecutivo. PAGARÉ. T. Apel. Civ.
y Com. Quinta Sala. 03/03/2015. “Visión Banco SAECA c/ Shir-
ley Edith López Argüello y Otros s/ Preparación de Acción Eje- 178
cutiva (Ac. y Sent. Nº 20) ........................................................
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. PRUEBA DE
PERITO. Ofrecimiento. Pruebas de mejor proveer. PRINCIPIO
DE PRECLUSIÓN. T. Apel Civ. y Com. Quinta Sala. 16/03/
2015. “Hierropar SACI c/ Anderson Roberto Barrios Fedechen 186
s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº 28). .................................
PRESCRIPCIÓN Principios Generales. EXCEPCIÓN DE PRESCRIP-
CIÓN Cómputo. Interrupción de la PRESCRIPCIÓN JUICIO
EJECUTIVO. PAGARÉ. T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 08/
06/2015. “Bruno Martín Aquino Prieto c/ Ricardo Alberto Ama-
rilla s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecutivo (Ac. y Sent. Nº 192
55) ...........................................................................................
JUICIO EJECUTIVO. Título Ejecutivo. EXCEPCIÓN DE INHABI-
LIDAD DE TÍTULO. PAGARÉ .Principios Generales. T. Apel.
Civ. y Com. Quinta Sala. 14/07/2015. “Marcos Ortega González
c/ Luis Paredes Enciso s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecu- 198
tivo” (Ac. y Sent. Nº 61) ..........................................................
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTU-
LO. Efectos. CHEQUE. Cheque librado al portador. Protesto
del Cheque. Acción de Regreso. T. Apel Civ y Com Quinta Sala
09/11/2015. “Credicentro S.A c/ Atilio Francisco Gómez Grassi 202
s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 101)
PAGARÉ. CONTRATO DE MUTUO. JUICIO EJECUTIVO. Título
de Crédito. Acción Ejecutiva. PRINCIPIO DE LEGITIMACIÓN.
PRINCIPIO DE LITERALIDAD. T. Apel. Civ. y Com. Sexta
Sala. 19/05/2015. “Gabriel García Nascimiento c/ Jorge Nicolas 209

[ 10 ]
CONTENIDO

Garzia y Otros s/ Accion Ejecutiva” (Ac y Sent. Nº 18) ...........


JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. RECONOCIMIENTO DE FIRMA.
CÓDIGO CIVIL PARAGUAYO. T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala
30/06/2015. “Darío Eugenio Díaz Ocampos c/ Andreas Albert 216
Werner Kischkat s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº 25) ......
JUICIO EJECUTIVO. RECONOCIMIENTO DE FIRMA. CÓDIGO
PROCESAL CIVIL. EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. PRUEBA
PERICIAL. MALA FE. PRUEBA PERCIAL. Valor probatorio.
SANA CRÍTICA. T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 14/07/2015.
“Silvia Stefani Samudio c/ María Elena Álvarez González s/ 223
Acción Preparatoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 27) .
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE PAGO. Prueba. PAGARÉ.
Requisitos. T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 05/08/2015. “Cecilio
Bienvenido Lovera Acosta c/ Antonio Pelaez García s/ Acción 241
Preparatoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 32) ............
EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO. Procedencia de la
EXCEPCIÓN de Inhabilidad de Título. Prueba de la EXCEP-
CIÓN de Inhabilidad de Título. T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala.
6/08/2015 “Arnaldo Daniel Acosta Toledo c/ Gabriel Alcibiades
Portillo Cañete c/ Antonio Pelaez García s/ Acción Preparatoria 247
de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 33) ..................................

[ 11 ]
[ 12 ]
ÍNDICE TEMÁTICO

CHEQUE, 109, 110, 116, 117, 142, 157, 158, 203


Acción de regreso, 203
Librado al portador, 203
Rechazo del cheque, 110
Endoso del cheque, 142
Orden de no pago, 157, 158
Pago diferido, 109
CODEUDOR, 178
CÓDIGO CIVIL, 217
CÓDIGO PROCESAL CIVIL, 224
CÓDIDO DE ORGANIZACIÓN JUDICIAL, 92
CONTRATO DE ADHESIÓN, 174
Cuenta Corriente Bancaria, 174
CONTRATO DE MUTUO, 209
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, 92
DEPÓSITO BANCARIO, 109
Operaciones bancarias en cuentas corrientes, 109
DEUDOR, 178
ENDOSO, 216, 217
EXCEPCIÓN DE FALSEDAD, 85, 186, 187, 225, 227
Presupuestos de la Excepción de Falsedad, 85
EXCEPCION DE INCOMPETENCIA DE JURISDICCIÓN, 91
EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO, 76, 84, 96, 116, 117, 179, 198,
247
Procedencia de la excepción de inhabilidad de título, 84, 96, 247
EXCEPCIÓN DE NULIDAD, 84, 126, 127, 128
Procedencia de la Excepción de Nulidad, 126, 127
EXCEPCIÓN DE PAGO, 96, 122, 178, 180, 241, 242
Pago parcial, 178
Requisito para su procedencia, 96
EXCEPCIÓN DE PRESCRIPCIÓN, 75, 76, 192, 193
Cómputo de la Prescripción, 75, 76, 192, 193
Principios generales, 192
Interrupción de la prescripción, 76, 193

[ 13 ]
ÍNDICE TEMÁTICO

JUICIO EJECUTIVO, 84, 91, 92, 97, 101, 106, 109, 121, 122, 126, 127, 128, 134,
168, 178, 179, 180, 186, 187, 192, 198, 199, 202, 203, 209, 210, 216, 217,
223, 224, 241, 242
Acción ejecutiva, 210
Diligencias preparatorias, 168
Principios generales, 109
Título ejecutivo, 97, 101, 121, 134, 179, 199
Título de Crédito, 122, 209
MAGISTRADOS, 134
Facultades del magistrado, 134
MALA FE, 225
NOTIFICACIÓN, 84.
Nulidad de notificación, 84
NULIDAD PROCESAL, 85
PAGARÉ, 75, 76, 91, 92, 96, 101, 106, 121, 127, 128, 150, 174, 178, 179, 192,
198, 199, 209, 216, 217
Pagaré a la Orden, 96, 101
Principios generales, 106198
PODER, 174
Poder para asuntos judiciales, 174
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA, 157, 158
PRINCIPIO DE CONGRUENCIA, 76
PRINCIPIO DE LEGITIMACIÓN, 210
PRINCIPIO DE LITERALIDAD, 109, 157, 158, 210
PRINCIPIO DE PRECLUSIÓN, 187
PRUEBA, 227, 241, 242
Pruebas de mejor proveer, 187, 226
PRUEBA DE TESTIGOS, 84
PRUEBA DE PERITOS, 187, 225, 226
Ofrecimiento, 187
Valor probatorio, 225
RECONOCIMIENTO DE DEUDA, 179, 180
RECONOCMIENTO DE FIRMA, 86, 106, 217, 223, 224
RECURSO DE NULIDAD, 109
Procedencia del recurso de nulidad, 109
SANA CRÍTICA, 226
TESTIGOS, 84

[ 14 ]
ÍNDICE POR TRIBUNALES

TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL


Primera Sala
T. Apel. Civ. y Com. Primera Sala. 23/03/2015. “Cooperativa de Pro-
ducción y Agropecuaria Industrial y Servicios La Barrereña Ltda.
c/ Rosa Melgarejo de Cárdenas s/ Preparación de Acción Ejecuti-
va (Ac y Sent Nº 19) ................................................................... 75
T. Apel. Civ. y Com. Primera Sala 27/05/2015 “David Leonardo Pin
Ferreira c/ Reinado Duarte Gamarra. Acción Ejecutiva” (Ac. y
Sent. Nº 57) ................................................................................ 84
T. Apel. Civ. y Com. Primera Sala. “Jeansugn Hur c/ Luis Alberto
Benítez Sanatacruz s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº 74) ..... 91

TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL


Segunda Sala
T. Apel. Civ. y Com. Segunda Sala. 09/03/15. “Margarita Concepción
Rolón de Morínigo c/ Eugenio Raimundo Garrido s/ Acción pre-
paratoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 13) ..................... 96
T. Apel. Civ. y Com. Segunda Sala. 03/07/15. “Declaración Oficiosa de
Incomp. En: Fabiola S.A. c/ Héctor Andrés Martínez Ayala e
Hilario Sánchez Díaz s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecutivo”
(Ac. y Sent. Nº 43). ..................................................................... 101
T. Apel. Civ. y Com. Segunda Sala. 16/07/15. “María del Rosario Ber-
nabé Espinoza c/ Juan Bautista Verón s/ Acción Preparatoria de
Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 45) .......................................... 106

[ 15 ]
ÍNDICE POR TRIBUNALES

TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL


Tercera Sala
T. Apel. Civ. y Com. Tercera Sala. 8/05/15. “Víctor Ramón Cabrera
Sosa c/ Armelindo Galli y Otro s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº
28) .............................................................................................. 109
T. Apel. Civ. y Com. Tercera Sala. 13/08/15. “Alberto Rafael Escobar
Urbieta c/ Marcial Reinaldo Núñez Molina y Otros s/ Acción Eje-
cutiva” (Ac. y Sent. Nº 60).......................................................... 116
T. Apel. Civ. y Com. Tercera Sala. 1/10/15. “Sergia Benita Burgos de
Villamayor c/ María Beatriz Ruiz de Lebrón y otros s/ Acción
Preparatoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 78)................ 121
T. Apel. Civil y Com. Tercera Sala. 22/12/15. “Gustavo Daniel Ríos
Rainz c/ Emilio González Amarilla s/ Prep. de Acción Ejec.” (Ac.
y Sent. Nº 101) ........................................................................... 126
T. Apel. Civil y Com. Tercera Sala. 30/12/15. “Casa Hernández S.R.L.
c/ Natalia Rossana Scavone Yegros s/ Acción Preparatoria de
Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 103) ........................................ 134

TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL


Cuarta Sala
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 29/05/13. “Cooperativa Sagra-
dos Corazones Limitada c/ Interbanco S.A. s/ Indemnización de
Daños e Intereses” (Ac. y Sent. Nº 57) ....................................... 142
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 16/04/15. “Medship Paraguay
S.A c/ Carpe Diem S.A y otros s/ Acción Preparatoria de Juicio
Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 28) .................................................... 150
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 27/11/15. Cooperativa Coopa-
vra Ltda. c/Banco Itaú S.A. s/ Indemnizacion de Daños y Perjui-
cios por Responsabilidad” (Ac. y Sent. Nº 108) .......................... 157
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 04/12/15. “Finlatina S.A. de
Finanzas c/ Etiqueta S.A. y otros s/ Accion Preparatoria de Juicio
Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 110) ................................................... 168
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 4/12/15. “Visión Banco
S.A.E.C.A. c/ Garay S.A. s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecu-
tivo” (Ac. y Sent. Nº 113) ............................................................ 173

[ 16 ]
ÍNDICE POR TRIBUNALES

TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL


Quinta Sala
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala 03/03/2015. “Visión Banco SAECA c/
Shirley Edith López Argüello y otros s/ Preparación de Acción
Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº 20) .................................................... 178
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 16/03/2015. “Hierropar SACI c/ An-
derson Roberto Barrios Fedechen s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent.
Nº 28) ......................................................................................... 186
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 08/06/2015 “Bruno Martín Aquino
Prieto c/ Ricardo Alberto Amarilla s/ Acción Preparatoria de Jui-
cio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 55) ............................................... 192
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 14/07/2015. “Marcos Ortega Gonzá-
lez c/ Luis Paredes Enciso s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecu-
tivo” (Ac. y Sent. Nº 61) ............................................................. 198
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 09/11/2015 “Credicentro S.A c/ Atilio
Francisco Gómez Grassi s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecu-
tivo” (Ac y Sent Nº 101) ............................................................. 202

TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL


Sexta Sala
T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 19/05/2015. “Gabriel Garcia Nasci-
miento c/ Jorge Nicolás Garzia y otros s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y
Sent. Nº 18) ................................................................................ 209
T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 30/06/2015. “Darío Eugenio Díaz Ocam-
pos c/ Andreas Albert Werner Kischkat s/ Acción Ejecutiva” (Ac.
y Sent. Nº 25) ............................................................................. 216
T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 14/07/2015. “Silvia Stefani Samudio c/
María Elena Álvarez González s/ Acción Preparatoria de Juicio
Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 27) .................................................... 223
T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 05/08/2015.“Cecilio Bienvenido Love-
ra Acosta c/ Antonio Pelaez García s/ Acción Preparatoria de Juicio
Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 32) .................................................... 241
T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 6/08/2015. “Arnaldo Daniel Acosta
Toledo c/ Gabriel Alcibiades Portillo Cañete c/ Antonio Pelaez
García s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº
33) .............................................................................................. 247

[ 17 ]
[ 18 ]
Doctrina

ENEMISTAD, ODIO O RESENTIMIENTO VS. IMPARCIALIDAD

Marcela Gómez Navarro

Como causal de excusación

CS PARAGUAY, Sala Civil y Comercial. 2014/08/19. “FELICIDAD CHA-


MORRO DE ATAIA S/ SUCESIÓN” (A.I. Nº 1910).
VISTA: La impugnación formulada por Bartolomé Domínguez Paredes,
miembro del Tribunal de Apelación de la Niñez y la Adolescencia de la Circuns-
cripción Judicial Amambay, contra la inhibición del magistrado Modesto Cano
Vargas, de conformidad a constancias obrante a fs. 111, y,
CONSIDERANDO:
OPINIÓN DEL MINISTRO MIGUEL OSCAR BAJAC: Que por providen-
cia de 26 de marzo de 2014, el magistrado Modesto Cano Vargas, se inhibió de
entender en estos autos, manifestando hallarse comprendido con el Abog. San-
dro Ismael Vera, en la causal de excusación prevista en el Artículo 20 inciso j)
(enemistad, odio o resentimiento) por haber el citado profesional en su carácter
de Presidente del Colegio de Abogados formulado denuncia contra el mismo,
ante la Excma. Corte Suprema de Justicia (fs. 108).
Así mismo, por providencia de fecha 31 de marzo de 2014, se declaró com-
petente el Tribunal de Apelación de la Niñez y la Adolescencia de la Circunscrip-
ción Judicial de Amambay, integrado por los miembros Hugo Ramón Granee
Lezcano, Bartolomé Domínguez Paredes y María Francisca Prette de Villanue-
va. (fs. 110).
El miembro del Tribunal de la Niñez y la Adolescencia en lo Civil y Comer-
cial de Amambay, magistrado Bartolomé Domínguez, impugnó dicha inhibi-
ción en los términos del escrito obrante a fojas 111 en los siguientes términos:

[ 19 ]
MARCELA GÓMEZ NAVARRO

“Que si bien es cierto que el Miembro del Tribunal de Apelaciones inhibido,


invoca la causal prevista en el Artículo 20 inc. j del Código Procesal Civil, dicha
argumentación no fue presidida por ningún fundamento y menos prueba alguna
que corrobore su intención de separación, por lo tanto no se ha observado lo
dispuesto en el artículo 22 del C.P.C., que exige la obligación de parte del juez de
manifestar en forma circunstanciada la causal de excusación, por cuya orfan-
dad de los requisitos legales exigidos, el juez reemplazante debe impugnarla.
Termina su escrito solicitando se haga lugar a la impugnación planteada, y que
el miembro del Tribunal de Apelación, Abog. Modesto Cano Vargas, siga enten-
diendo en la presente causa”.
Dentro de las disposiciones contenidas en el Artículo 20 del C.P.C. se en-
cuentra la causal invocada por el Magistrado Cano Vargas, en su inciso j, ene-
mistad, odio o resentimiento que resulte de hechos conocidos.
De igual modo el Artículo 22 de la norma procesal dispone de la obligación
de manifestar de manera circunstanciada la causa de excusación, en donde
impera la obligación por parte del magistrado de exponer de manera pormeno-
rizada la causal a la que alude su excusación, así como en caso de incumplimien-
to de dicho mandato, impone al subrogante la obligación de impugnarla.
Del texto de la providencia de fecha 26 de marzo del cte., año, a fs. 109, surge
que la causal alegada por el magistrado resulta de uno de los ítems señalados de
manera taxativa en el Artículo 20 del C.P.C., en vista a la cual la ley faculta a los
jueces a separase de entender en las causas, cuando en ella resulta hallarse
comprendido, tanto el mismo o su cónyuge, con alguna de las partes o sus man-
datarios o letrados.
Ahora bien, resulta así mismo de la norma del Artículo 22, señalado más
arriba que la ley también exige al juez el deber de mencionar detalladamente las
circunstancias o motivos de su excusación, con la consiguiente obligación del
Magistrado reemplazante de impugnarla, en caso de su inobservancia.
Es de destacar que la norma precitada solo apunta a aquellos casos de
inhibiciones en las cuales el magistrado no refiera de manera detallada alguna
de las causales señaladas en el Artículo 20, o que tratándose de otros motivos que
lo obliguen de abstenerse de entender en el proceso, y que no sean las menciona-
das en la norma referida, esta no sea mencionada de manera pormenorizada.
(Art. 21 C.P.C.).
Un requisito indispensable en el momento de administrar justicia constitu-

[ 20 ]
DOCTRINA

ye la imparcialidad del juez ante quien es sometido el caso a decisión, sin cuyo
parámetro surge la obligación por parte del magistrado de apartarse de enten-
der en un juicio, en razón de que ella, constituye una exigencia fundamental del
juzgador.
En el mismo sentido es que a norma del artículo 14, inciso g) de la Ley
3759/09, se impone al juez del deber de separarse de los procesos en caso de
hallarse incurso en alguna causal de excusación, cuyo incumplimiento se erige
como mal desempeño de funciones que autoriza su remoción.
Vemos pues que hallándose el citado magistrado indispuesto en su fuero
interno para dirimir un proceso, en razón de abrigar sentimientos de enemistad,
odio o resentimiento con respecto a uno de los representantes de las partes, con-
forme a la causal determinada por la norma corresponde separarlo de entender
en estos autos, y en consecuencia rechazar la impugnación deducida por el ma-
gistrado Bartolomé Domínguez. ES MI VOTO.
OPINIÓN DEL DR. JOSÉ RAÚL TORRES KIRMSER: Por providencia
de fecha 26 de marzo de 2014, el magistrado Modesto Cano Vargas se inhibió de
entender en los autos principales, por hallarse comprendido con el Abog. Sandro
Ismael Vera Ortiz en la causal prevista en el art. 20 inc. j) del Cód. Proc. Civ.:
enemistad, odio o resentimiento que resulte de hechos conocidos (fs. 109).
El magistrado Bartolomé Domínguez Paredes impugnó dicha excusación
arguyendo, entre otras cuestiones, que el magistrado no dio cumplimiento a lo
dispuesto en el art. 22 del Cód. Proc. Civ. (f. 111).
Dicho artículo dispone que el juez deberá manifestar siempre –circunstan-
ciadamente– la causa de su excusación y, si no lo hiciere, el reemplazante deberá
impugnarla.
Cabe recordar, liminarmente, que la excusación es el deber que la Ley im-
pone al Juez de apartarse espontáneamente del conocimiento del asunto cuando
se hallare comprendido en alguna de las causales de recusación (vide Palacio,
Lino, “Tratado de Derecho Procesal Civil”, T. II, pág. 331, Ed. Abeledo-Perrot,
Bs. As., 1994). Con ello se impone al magistrado la obligación de apartarse del
conocimiento de un determinado proceso cuando la imparcialidad, que es inhe-
rente al ejercicio de su función, judicial se vea afectada por relaciones o situacio-
nes con alguna de las partes o con la materia controvertida.
En relación a la causal de excusación invocada por el mencionado magis-
trado Modesto Cano Vargas, se advierte que para que se configure la causal de
enemistad, odio o resentimiento prevista en el Art. 20, inciso j), del Código Pro-

[ 21 ]
MARCELA GÓMEZ NAVARRO

cesal Civil es necesario que dichos sentimientos adversos se encuentren en el


ánimo de los juzgadores y se manifiesten por hechos conocidos o por actos direc-
tos y externos, de manera tal que le impidan administrar justicia en forma
imparcial. En el caso de autos, el citado magistrado resolvió apartarse de enten-
der en los autos por hallarse comprendido con el Abog. Sandro Ismael Vera Ortiz
dentro de la causal de enemistad, odio y resentimiento. Esta causal ha sido
expresamente admitida por el juez, por lo que la prueba al respecto resulta supér-
flua. Esta circunstancia podría influir en su ánimo a la hora de juzgar con
imparcialidad y configura por sí misma un hecho grave de decoro. La citada
causal es considerada por la propia ley como suficiente para fundar un aparta-
miento. Con ello se ha cumplido con la obligación del juez de dar razón de las
causales de inhibición, exigida en el art. 14 inciso u) de la Ley 1.752/01.
A mayor abundamiento, cabe recordar que la Ley N° 3.759/2009, que regu-
la el procedimiento para el enjuiciamiento y remoción de magistrados, establece
que el magistrado que debe inhibirse por alguna de las causales previstas en el
Cod. Proc. Civ., y no lo hiciere incurrirá en mal desempeño de sus funciones, al
regular en el art. 14, inc. q): “Constituye mal desempaño de funciones que auto-
riza la remoción de magistrados judiciales y agentes fiscales: ... q) abstenerse de
su excusación en un juicio o investigación, a sabiendas de que se halla compro-
metido en algunas de las causales previstas en la ley, si de ello resulte grave
perjuicio o si dicha actitud menoscabe ostensiblemente la investidura del magis-
trado o agente fiscal”.
En estas condiciones, advertida la existencia de causal de separación, no
puede considerarse la misma improcedente, ya que el sentimiento de odio y
resentimiento invocado por el magistrado y previsto como causal de excusación
en el inciso j) del art. 20 del Cod. Proc. Civ., forma parte del fuero interno y
subjetivo del magistrado en cuestión.
Consecuentemente, por las motivaciones que anteceden corresponde no hacer
lugar a la impugnación promovida por el magistrado Bartolomé Domínguez
Paredes, contra la excusación del magistrado Modesto Cano Vargas; al tiempo
de devolver estos autos al Tribunal de apelación de la Niñez y la Adolescencia de
la Circunscripción Judicial de Amambay, conforme con el art. 33 del Cód. Proc.
Civ.
A su turno, el señor Ministro Dr. César Antonio Garay, manifiesta que se
adhiere al voto del Ministro que le precede por los mismos fundamentos.
Por tanto, la Excelentísima CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA

[ 22 ]
DOCTRINA

CIVIL Y COMERCIAL,
RESUELVE:
NO HACER LUGAR, a la impugnación formulada por el magistrado
Bartolomé Domínguez Paredes, miembro del Tribunal de Apelación de la Niñez
y la Adolescencia de la Circunscripción Judicial de Amambay, contra la inhibi-
ción del magistrado Modesto Cano Vargas, por los fundamentos expuestos en la
presente resolución.
ANOTAR, registrar y notificar.
BAJAC, TORRES Y GARAY – MINISTROS.
Ante mí: ALEJANDRINO CUEVAS-SECRETARIO JUDICIAL

Nota al fallo:

El art. 20, inciso j) del Código Procesal Civil, establece como causal de
excusación “la circunstancia de hallarse comprendido el juez, o su cónyuge, con
cualquiera de las partes, sus mandatarios o letrados, en alguna de las siguien-
tes relaciones ... j) enemistad, odio o resentimiento que resulte de hechos cono-
cidos”. Por su parte, el art. 22 del mismo Cuerpo legal dispone: “El juez deberá
manifestar siempre circunstanciadamente la causa de su excusación. Si no lo
hiciere, o si no fuere legítima la invocada, el juez o conjuez reemplazante deberá
impugnarla...”.
El Interlocutorio citado resolvió la impugnación planteada contra la excu-
sación basada en la causal de enemistad, odio y resentimiento respecto del
abogado interviniente, en razón de no haberse cumplido con la obligación de
manifestar la causa de separación circunstanciadamente. La cuestión principal
se centró en determinar si la sola invocación de enemistad, odio o resentimiento
por parte del magistrado inhibido respecto del profesional interviniente en el
juicio, es suficiente como manifestación circunstanciada de la causal en los
términos del art. 22 supra citado.
La Sala Civil y Comercial de la Corte Suprema de Justicia sostuvo que la
excusación tiene por finalidad garantizar la imparcialidad del magistrado y es
un deber impuesto al mismo; que la causal fue expresamente admitida por los
Jueces, por lo que la prueba al respecto resultaba supérflua, y en consecuencia
rechazó la impugnación planteada.
La resolución se funda en la finalidad de la excusación, que el Autor Lino
Palacio incluye en la definición de este instituto: “Es el medio que la ley propor-

[ 23 ]
MARCELA GÓMEZ NAVARRO

ciona al juez para apartarse espontáneamente del conocimiento de todo proceso


respecto del cual o de sus sujetos intervinientes no se encuentra en condiciones
de actuar con la plena garantía de imparcialidad e independencia que requiere
el ejercicio dc la actividad judicial. El instituto se presenta, así, como la contra-
partida o reverso de la recusación: ésta es un derecho de los litigantes, al paso
que la excusación configura un deber del juez” (Palacio, Lino. “CÓDlGO PRO-
CESAL CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN EXPLICADO Y ANOTADO
JURISPRUDENCIAL y BIBLlOGRÁFICAMENTE”. Tomo I. Rubinzal-Culzo-
ni Editores. Bs. As., 1997, pág. 388).
Respecto de la imparcialidad en la función judicial es una garantía de
rango constitucional. La Constitución Nacional, al consagrar el derecho a la
defensa de las personas, establece el derecho inviolable de toda persona posee
a ser juzgada por tribunales y jueces imparciales (art. 16).
Por su parte, el Código de Ética de la República del Paraguay, en su art. 5º
enumera los valores de la Judicatura –como función pública–, e incluye la im-
parcialidad como uno de los valores que el juez debe testimoniar; más adelante,
el art. 11 en su inciso 9º se refiere concretamente a la conducta imparcial que
debe ostentar el magistrado y ordena: “No mantener su intervención ni dilatar
su excusación en los procesos, cuando existiere causa que justifique su separa-
ción”.
Tal es el celo de nuestra legislación en el juzgamiento imparcial de los
magistrados, que la inobservancia al deber de apartarse en caso de existencia
de causal de excusación, configura mal desempeño del juez y autoriza su remo-
ción a tenor de lo dispuesto en la Ley Nº 3759, “Que regula el procedimiento para
el enjuiciamiento y remoción de magistrados y deroga las leyes antecedentes”,
que en su art. 14 dispone: “Constituye mal desempeño de funciones que autoriza
la remoción de magistrados judiciales y agentes fiscales: ... q) abstenerse de su
excusación en un juicio o investigación, a sabiendas de que se halla comprendi-
do en algunas de las causales previstas por la ley, si de ello resulte grave perjui-
cio o si dicha actitud menoscabe ostensiblemente la investidura del magistrado
o agente fiscal...”.
De todo ello resulta con claridad el interés de nuestro sistema jurídico en
garantizar la imparcialidad del juez como un componente del derecho a la de-
fensa de las personas, y la imposición del deber al magistrado de excusarse –sin
demora– ante el conocimiento de la existencia de alguna de las causales de
excusación, con la sanción de la separación del cargo en caso de inobservancia.

[ 24 ]
DOCTRINA

Ahora bien, concomitante con deber de excusarse, la ley procesal impone


al magistrado la obligación de “manifestar circunstanciadamente la causa de su
excusación”. Esto es así en razón de que el apartamiento de un magistrado de
la causa conlleva la alteración el orden de competencia, y por tanto debe reser-
varse para casos graves, en los que la ecuanimidad del juez se vea real y seria-
mente amenazada.
En el caso concreto, la causal que ocupa esta nota de fallo, es la establecida
en el art. 20 inciso j) “enemistad, odio o resentimiento que resulte de hechos
conocidos”. Así tenemos que el magistrado invocó la existencia de una relación
de “enemistad, odio o resentimiento”, y al formularla afirmó la existencia de
sentimientos enumerados en la norma hacia la persona individualizada, en
específico hacia el mandatario de una de las partes. Esta afirmación por sí sola
constituye la exteriorización del sentimiento que el magistrado albergaba en su
fuero. Esa exteriorización del sentimiento trae implícita la aceptación de la
falta de objetividad, que obstaculizaría el cumplimiento del deber de imparcia-
lidad debida, que es uno de los pilares que garantiza el derecho a la defensa.
En efecto, cuando el deber de imparcialidad peligra debido a los sentimien-
tos negativos que alberga el magistrado hacia alguna de las partes o sus man-
datarios, resultaría redundante y superfluo exigirle al magistrado que mani-
fieste circunstanciadamente sus sentimientos negativos o la razón de ellos,
cuando la sola presencia de los mismos en su ánimo ya vicia de por sí el deber
del objetivo, recto e imparcial juzgamiento.
Basta en estos casos con la afirmación de la existencia de los sentimientos
y respecto de quien para suponer que el mismo, -aún inconscientemente- podría
inclinarse en contra de sus pretensiones, y con ello vulnerarse el derecho a la
defensa en juicio, por lo que debe estarse a la finalidad de la excusación, cual es
garantizar la imparcialidad.

Como causal de recusación

CS PARAGUAY, Sala Civil y Comercial. 109/02/2015.


“CUADERNILLO DE RECUSACIÓN PLANTEADA POR EL ABOG.
DIEGO GONZÁLEZ RECALDE CONTRA LA MIEMBRO ABOG. JUSTINA
VENIALGO, EN LOS AUTOS CARATULADOS: “BERNADO ADOLFO VA-
CEQUE Y OTROS C/ ROBERT ASSEIL Y MARCELO PEYRAT S/ INTER-
DICTO DE RECOBRAR LA POSESIÓN” (A.I. Nº 40)

[ 25 ]
MARCELA GÓMEZ NAVARRO

Y VISTOS: La recusación con expresión de causa promovida por el aboga-


do Diego González Recalde, en nombre y representación de Robert Michel Asseily
y Marcelo Peyrat Díaz de Vivar, contra la Miembro subrogante del Tribunal de
Apelación Multifuero María Justina Venialgo Zárate de la Circunscripción
Judicial de Presidente Hayes, con asiento en Ciudad Villa Hayes, y;
CONSIDERANDO: El recusante en el escrito de fs. 1/3 de autos, recusó con
expresión de causa, invocando la causal contemplada en el Art. 20 inc. «j» del
Código Procesal Civil. Manifestó que la causal alegada -enemistad- proveniente
de la Magistrada recusada hacia el profesional se evidencia en el informe de
impugnación de recusación presentado en el expediente caratulado: «INDERT
S/ MENSURA», en el cual la misma utilizó términos tendientes a agraviar y
ofender a su persona en cuanto a su edad, honestidad y formación profesional,
solicitando además la aplicación de sanción sin presentar elemento probatorio
para dicha imposición. Por lo referido precedentemente alega haber perdido
confianza en la imparcialidad de la Magistrada, peticionando la integración del
Tribunal con otro miembro.
Elevado el informe de Ley, la conjuez recusada niega los hechos alegados
por el recusante, aclarando que la misma no se encuentra comprendida en la
supuesta causal de enemistad con el citado letrado, aclarando que mal podría
tener tal sentimiento hacia una persona a quien no conoce con la cual nunca
mantuvo algún tipo de relación social, comercial, profesional, deportivo, religio-
so, político o de cualquier otra índole. Refiere que al abogado Diego González
Recalde lo conoce de vista por concurrir al Juzgado a su cargo para la tramita-
ción de los procesos en el que es representante convencional de alguna de las
Partes. En relación a la supuesta utilización de velados términos tendientes a
agraviar y ofender a la persona del profesional y la petición de sanción, señaló
que mal podría entrar a debatir la defensa expuesta en el informe de impugna-
ción en razón de que dicho incidente se encuentra aún pendiente de resolución.
Habiéndose dado cumplimiento al segundo párrafo del Art. 31 del Código
Procesal Civil que dice: “Si el recusado fuere miembro del tribunal de apelación
se remitirá a la Corte, dentro de los tres días, el escrito de recusación, acompa-
ñado de un Informe sobre los hechos alegados...”, corresponde resolver la presen-
te incidencia.
Ahora bien, al realizar el estudio de la cuestión planteada, se debe entender
que la recusación de jueces es un resorte procesal que la ley establece a los fines

[ 26 ]
DOCTRINA

de precautelar la imparcialidad del juzgador, en aras a un juicio justo. Las


causas que lleven a una de las partes de un proceso, a utilizar el derecho a
recusar tienen que ser atinentes a aspectos intrínsecos del órgano jurisdiccional,
a alguna circunstancia que influya de tal manera que peligre su capacidad de
administrar recta justicia. El Órgano Juzgador no debe tener comprometida, en
manera alguna su imparcialidad, ya sea respecto al proceso en sí o respecto a las
Partes del mismo.
El recusante invocó la causal de «enemistad, odio o resentimiento que resul-
te de hechos conocidos», la cual se halla prevista en el Artículo 20 inciso j) del
Código de Forma. Para que se configure la citada causal, es necesario que dichos
sentimientos se encuentren presentes en el ánimo de los juzgadores y se manifies-
ten por hechos conocidos, o por actos directos y externos, de manera tal que le
impidan administrar justicia en forma imparcial; por tanto, resulta irrelevante
para el instituto de la recusación el sentimiento que albergan los justiciables.
La magistrada recusada ha mencionado expresamente que no alberga sen-
timiento alguno, ni mucho menos de odio respecto al recusante. El mismo no
ofreció prueba alguna de la cual se pudiera valer para probar sus alegaciones,
contrariando así lo dispuesto en el Art. 29 del Código de forma, la separación de
un Juez por razones invocadas por una de las Partes, sólo puede darse cuando
se prueba de modo categórico o según posiciónes sólidas muy serias, sobre la base
de indicios suficientemente probados, que el Juez está incurso en una de las
causales previstas en el Código Procesal Civil.
Es así que del escrito de recusación no surgen elementos que permitan
concluir la configuración de la causal de enemistad, odio y resentimiento alega-
da en autos. En tales condiciones la recusación con expresión de causa planteada
por el abogado Diego González Recalde en nombre y representación de Robert
Michel Asseily y Marcelo Peyrat Diaz de Vivar contra la Miembro Subrogante
del Tribunal de Apelación Multifuero María Justina Venialgo Zárate de la Cir-
cunscripción Judicial del Dpto. de Pdte. Hayes, con asiento en Ciudad de Villa
Hayes, debe ser rechaza por improcedente.
Opinión del Dr. José Raúl Torres Kirmser: Me adhiero a la opinión del
Ministro que me precedió, con las consideraciones siguientes:
La enemistad, odio y resentimiento, establecidos como causal de recusa-
ción, se refieren a la existencia de tales sentimientos en la persona del Juzgador
con respecto al profesional y no a la inversa, dado que sólo la primera hipótesis

[ 27 ]
MARCELA GÓMEZ NAVARRO

puede llegar a privar al letrado de una de las garantías constitucionales del


debido proceso, como es el ser juzgado por jueces independientes e imparciales.
Dado que la admisión de la recusación o excusación provoca alteración en
el régimen de Turnos establecido para los magistrados, y que en ciertos supuestos
determina también desplazamiento de a competencia por razón de la materia o
del territorio, no se debe separar al Juez sino por razones graves y atendibles que
hagan presumir que el mismo no actuará con ecuanimidad e imparcialidad. Al
respecto la ley es clara al imponer sólidas y fundadas en las prescripciones del
Artículo 20 del Código Procesal Civil. Aún más, un apartamiento indebido o
incausado provocaría consecuencias negativas para el magistrado, a tenor de lo
dispuesto en la modificación del Artículo 22 de la Ley de Enjuiciamiento de
Magistrados.
Por las motivaciones señaladas, corresponde rechazar la Recusación dedu-
cida, de conformidad con lo previsto en los Artículos 29 y 30 del Código Procesal
Civil.
POR TANTO, la Excelentísima CORTE SUPREMA De JUSTICIA, SALA
CIVIL Y COMERCIAL,
RESUELVE:
RECHAZAR la recusación con causa promovida por el abogado Diego
González Recalde, en nombre y representación de Robert Michel Asseil y Marcelo
Peyrat Díaz de Vivar, contra la Miembro subrogante del Tribunal de Apelación
Multifuero María Justina Venialgo Zárate de la Circunscripción Judicial es,
con asiento en Ciudad Villa Hayes, por ser improcedente.
ANOTAR, registrar y notificar.
BAJAC, TORRES Y GARAY – MINISTROS.
Ante mí: ALEJANDRINO CUEVAS. SECRETARIO JUDICIAL.

Nota al fallo:

El art. 26 del Código Procesal Civil dispone: “Causas de recusación. Son


causas de recusación las previstas en el artículo 20...”. El art. 29 establece:
“Forma de deducirla... En el escrito se expresará la causa de la recusación y se
propondrá y acompañará, en su caso, toda la prueba de que el recusante inten-
tare valerse. No se admitirá la prueba confesoria”; en concordancia, el art. 30
prevé el rechazo sin substanciación: “Si en el escrito correspondiente no se

[ 28 ]
DOCTRINA

cumplieren los requisitos del artículo anterior, ...la recusación será rechazada,
sin darle curso,... ”.
En este caso se planteó recusación con expresión de causa, invocando la
causal de enemistad, odio o resentimiento. El recusante solicitó la separación
del magistrado en razón de que albergaba enemistad, odio y resentimiento
hacia el recusado debido a...
Por el interlocutorio objeto de estudio, la Sala Civil y Comercial de la Corte
Suprema de Justicia sostuvo que los sentimientos de enemistad, odio o resen-
timiento que pueden fundar una recusación son los del magistrado hacia el
litigante o sus abogados y no viceversa, y rechazó la recusación planteada.
Igual que en el anterior caso, no debemos perder de vista la finalidad de la
excusación y recusación, que es asegurar la imparcialidad del juez.
Al respecto, se ha referido la doctrina más avezada. Así, Alsina sostuvo que
la recusación con causa tiene por objeto “evitar que intervengan en el litigio
personas de quienes se tema que pudieran actuar desfavorablemente hacia
alguna de las partes...”1. En igual sentido Palacio reseñó: “Denomínase recusa-
ción al medio acordado por la ley para apartar del conocimiento de un determi-
nado proceso al juez cuyas relaciones o situación con alguna de las partes o con
la materia controvertida sean susceptibles de afectar la garantía de imparcia-
lidad que es inherente al ejercicio de la función judicial”2.
La norma procesal establecida en el art. 20, inciso j) introduce la relación
de “enemistad, odio o resentimientos que resulte de hechos conocidos” como
causal de separación del magistrado. Debe por tanto invocarse cuando en el
magistrado existe alguno de estos sentimientos negativos hacia las partes o sus
mandatarios, y fueron exteriorizados por hechos conocidos, a lo cual se agrega
la carga del recusante de acreditar tal extremo. Desde luego que en estos casos
el derecho a la defensa se vería seriamente amenazado por la falta de imparcia-
lidad.

1. Alsina, Hugo, “Tratado Teórico y Práctico de Derecho Comercial Civil y Comercial.


Organización Judicial, Jurisdicción y Competencia”. Ediar. Bs. As. (2ª ed., 1957),tomo
II, p. 283.
2. Palacio, Lino, “Tratado de Derecho Procesal Civil”. Abeledo-Perrot, Bs. As.(1994),tomo
II, p. 385.

[ 29 ]
MARCELA GÓMEZ NAVARRO

Desde el enfoque de la imparcialidad, resulta claro que se trata de los


sentimientos que se encuentran en el ánimo del magistrado hacia las partes o
sus representantes, no así los sentimientos que alberguen las partes o sus
mandatarios hacia el magistrado3. La situación subjetiva del litigante respecto
del magistrado, su simpatía o antipatía, la falta de confianza, la valoración de
su sapiencia o idoneidad, o, en fin, el agrado o desagrado que infunda en la parte
o sus mandatarios, es completamente indiferente e irrelevante. Esto es así en
cuanto las partes pueden guardar sentimientos negativos hacia el juez sin que
esta circunstancia afecte su ecuanimidad y objetividad a la hora de juzgar4.
Otro escenario distinto se presenta cuando el recusado, en oportunidad de
elevar el informe, acepta abrigar sentimientos de odio ni de resentimiento con-
tra el recusante, entonces nos situamos nuevamente en el caso anterior, donde
el magistrado afirma la existencia de sentimientos negativos hacia las partes,
y basta como aceptación de falta de imparcialidad, con lo que la separación de
juez es pertinente, ya no como causal de recusación, sino de excusación.
Por último, la Sala Civil y Comercial de la Corte Suprema de Justicia ha
sostenido en reiterados fallos que no constituyen causal de recusación en razón
de enemistad, odio y resentimiento las siguientes circunstancias:

Denuncia ante el Jurado de Enjuiciamiento

CS, Paraguay, Sala Civil y Comercial, 2015/12/24. CONCEPCIÓN GUE-


RRERO DE DUARTE C/ FÉLIX JAVIER DUARTE VERA S/ DISOLUCIÓN
Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD CONYUGAL. (A.I. Nº 3225)

3. CS, Paraguay, Sala Civil y Comercial, 2014,05,31. RECUSACIÓN CON CAUSA PRO-
MOVIDO POR EL ABOGADO VIDAL MOLINAS CABELLO EN AGRO INDUSTRIAL
SAN AURELIANO S.A. S/ CONVOCATORIA DE ACREEDORES. A.I. Nº 533. “los
sentimientos de odio o resentimiento que pueden fundar la recusación son los del
Magistrado hacia el litigante o sus abogados y no viceversa, dado que sólo la primera
hipótesis puede llegar a privar al Letrado de una de las garantías constitucionales del
debido proceso, como es el de ser juzgado por Jueces independientes e imparciales. Es
preciso aquí aclarar que en el informe elevado a esta Alzada el Tribunal niega expre-
samente la existencia de dicha causal de excusación con el recusante”
4. Citas de jurisprudencia comparada: “La causal examinada juega obviamente respecto
del juez hacia la parte,resultando por completo indiferente la enemistad que ésta guar-
de para aquél”. Palacio, Lino, op. cit., p. 452.

[ 30 ]
DOCTRINA

“En efecto la sola circunstancia de haber sido denunciada ante el Jurado de


Enjuiciamiento de Magistrados por el hermano de la abogada representante de
la actora no hace suponer per se la existencia de enemistad, odio o resentimiento
de la magistrada recusada hacia el denunciante y menos aún respecto de toda la
familia de este. Así, pues, no habiendo acreditado circunstancias que concreta-
mente pueden hacer a la recusación fundada en el Art. 20 del Código Procesal
Civil, inciso j), corresponde el rechazo de la misma”.

Resoluciones contrarias a las pretensiones del recusante

CS, Paraguay, Sala Civil y Comercial, 2011,10,19. RECUSACIÓN CON


CAUSA PLANTEADA POR NÉLIDA M. PALACIOS LUGO C/ LOS MIEM-
BROS: RAÚL GÓMEZ F. Y EUSEBIO MELGAREJO C. EN EL JUICIO:
MEMORIAL S.A. ADM. Y MANDATOS C/ JUAN F. BOGADO G. S/ DEMAN-
DA ORDINARIA POR COBRO DE GUARANÍES (A.I. Nº 2.324).
“Se advierte que los recusados han fundado la decisión juzgada en la Re-
solución cuestionada, argumentado cuales son las razones que tuvieron para
revocar la dictada en Primera Instancia. Por lo que es oportuno recordar que la
mera disconformidad de la Parte en relación a lo resuelto o el dictado de Fallo
contrario a sus pretensiones, tiene prevista la utilización de los medios de impug-
nación que la Ley establece y no precisamente la recusación”.

Error in judicando

CS, Paraguay, Sala Civil y Comercial, 2014,05,31. RECUSACIÓN CON


CAUSA PROMOVIDA POR EL ABOGADO VIDAL MOLINAS CABELLO EN
AGRO INDUSTRIAL SAN AURELIANO S.A. S/ CONVOCATORIA DE
ACREEDORES. (A.I. Nº 533).
“Cualquier error in judicanto o in procedendo en que pudiere incurrir un
magistrado debe ser atacado por las vías pertinentes que la Ley procesal pone al
alcance de los litigantes, esto es, los Recursos y los Incidentes, pero la recusación
no es modo de impugnarlos”.

[ 31 ]
MARCELA GÓMEZ NAVARRO

Recusación con causa en otro juicio

CS, Paraguay, Sala Civil y Comercial, 2014,05,31. RECUSACIÓN CON


CAUSA PROMOVIDO POR EL ABOGADO VIDAL MOLINAS CABELLO EN
AGRO INDUSTRIAL SAN AURELIANO S.A. S/ CONVOCATORIA DE
ACREEDORES (A.I. Nº 533).
“... la recusación con causa tiene validez para cada Juicio de forma inde-
pendiente y sus efectos no pueden ni son extendidos a otras causas que el profe-
sional tenga con el mismo juez. Si el profesional recusó con causa a un Magistra-
do en otro Juicio, no hay razón para que deje de entender en los demás donde no
ha sido ejercido ese Derecho y, claro está, donde el Magistrado no tenga un deber
de excusación”.

Aplicación de sanción disciplinaria al profesional interviniente

CS, Paraguay, Sala Civil y Comercial, 2011,04,11. RECUSACIÓN CON


EXPRESIÓN DE CAUSA PLANTEADA POR EL ABOG. ALDO EDUARDO
LEÓN EN LOS AUTOS CARATULADOS: COMPULSAS DEL EXPTE.:
PYONG JIN KIM C/ INFOGA SRL S/ CUMPLIMEINTO DE CONTRATO Y/
O CUMPLIMIENTO DE CONTRATO Y/O COBRO DE GUARANÍES ORDI-
NARIO. (A.I. Nº 630)
“...los calificativos fueron citados en forma genérica, circunstancia que no
puede constituir prueba que acredite la existencia de odio o resentimiento por el
recusado para con el recusante, sino fragmento de la fundamentación de sanción
impuesta en otro expediente”.

[ 32 ]
LA DOCTRINA DEL DISREGARD OF THE LEGAL ENTITY
EN EL DERECHO INGLÉS

Pablo Costantini

ANTECEDENTES

El disregard of legal entity ha sido desarrollado en los Estados Unidos de


Norteamérica dentro del complejo sistema judicial en el que ellos están inmer-
sos, basado en la equidad, criterio que se ha convertido en piedra angular del
Derecho, y con el pragmatismo que los caracteriza, que a lo largo de los años les
ha dado un resultado verdaderamente fructífero, entienden a la persona jurídi-
ca como lo más parecido a una ficción. Según la doctrina y jurisprudencia, su
aplicación debe ser efectuada en forma excepcional, pero con amplitud de miras
y fundamentalmente con un criterio equitativo, restringido a los casos de fraude
o ilegitimidad, que eran los factores tradicionales que justificaban la interven-
ción de un tribunal de equidad. Así, entendieron que ello era factible, cuando por
ejemplo, en el año 1809 en el caso “Bank of the United States vs. Deveaux”, el juez
Marshall, quien fue llamado a resolver el caso, entendió que correspondía pene-
trar el velo social, sacando a la luz a sus integrantes, para así extender la
jurisdicción de los tribunales federales a las controversias suscitadas entre és-
tos por ser ciudadanos de distintos Estados, por cuanto la corporación es una
entidad artificial, invisible, intangible que sólo existe en la mente del legislador.
Esta decisión fue la primera que contrarió el criterio de que una sociedad era
indivisible e inextinguible conforme lo había sostenido el Tribunal Supremo de
Estados Unidos, y el medio por el cual se puso de manifiesto que las partes que
intervenían en la disputa eran esencialmente los socios y cómo éstos poseían la

[ 33 ]
PABLO COSTANTINI

ciudadanía de distintos Estados, correspondía que su juzgamiento fuera en el


fuero federal.
En el año 1898, el caso “Harris vs. Youngstone Bridge Co.”, sienta las bases
de la reformulación de la teoría, sobre la que se ha dado en llamar la doctrina
alter ego que se refiere a la intolerante relación o vinculación entre la sociedad
dominante y la subsidiaria que conduce a un resultado contrario a la equidad lo
que justifica hacer responsable a la primera por los actos de la segunda. En
definitiva, se ha resuelto que se encuentra justificado prescindir de la persona
jurídica cuando la vinculación existente ha sido utilizada para obtener un resul-
tado injusto, por más que haya habido una estricta observancia de las exigen-
cias y formalidades establecidas por la ley. Se privilegia así por encima de las
formalidades la equidad y la justicia. Para comprender las distintas manifesta-
ciones que a nivel doctrinal, jurisprudencial y legislativo se producen de la
doctrina del disregard of the legal entity en el Derecho norteamericano, es
necesario estudiar las bases comunes a todo el Derecho Anglosajón, sobre las
que se asienta la construcción de dicha doctrina. Los tres pilares fundamentales
son los conceptos de:
a) Equidad,
b) Fraude,
c) La doctrina de la “agency”1

LA EQUIDAD EN EL DERECHO ANGLOAMERICANO

A pesar de ser utilizada tanto por los tribunales de equidad como por los de
derecho, la teoría del disregard of the legal entity en el Derecho anglosajón es
una aplicación de los principios y procedimientos de equidad.
Dobson explica “Uno de los rasgos más sobresalientes del régimen jurídico
inglés y de los de él derivados consiste en su concepto y aplicación de un sistema
de equidad diferenciado. Este sistema de la equidad como régimen contrapues-
to y complementario de otro compuesto de normas jurídicas de interpretación

1. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pags. 124-125.

[ 34 ]
DOCTRINA

estricta constituye un pilar muy ostensible del derecho angloamericano, otor-


gándole a la vez un particular colorido.2
La equidad es uno de los rasgos más característicos del Derecho anglo-
sajón. En este Derecho, la equidad aparece como un régimen complementario y
contrapuesto al del common law, con sus propias reglas y su propia jurispruden-
cia. Esta dualidad de sistemas es fruto de los constantes avatares históricos
desde la Alta Edad Media. La rigidez del sistema del common law viene dada
por el poder que tienen los jueces de crear Derecho. El límite que se establecía
a este poder era doble. Por un lado, un número limitado de acciones concedidas
previamente. Por otra parte, la protección que otorgaban los jueces del common
law se limitaba a la reparación de daños con la única excepción de la acción de
reivindicación mobiliaria.3
La equidad constituye un régimen de carácter supletorio- de integración
del common law. Como regla general un tribunal de equidad solo puede asumir
su competencia frente a un caso cuando exista un daño irreparable de otra
manera. Un daño resulta irreparable cuando el tribunal de Derecho no concede
amparo alguno, o cuando el amparo ofrecido es inadecuado e injusto.4
La noción de la equidad en este sistema jurídico ha devenido en basal, por
lo que es dable señalar que resulta imposible su comprensión sin tener una
apreciación, siquiera aproximada, de las peculiares formas de la equity.
En esta concepción, la equidad llegó a convertirse en una rival del derecho,
con sus propias reglas y su particular jurisprudencia. A lo largo de la historia del
derecho inglés y norteamericano, sus instituciones han devenido en formas
morigeradoras de las severidades y asperezas propias de un régimen jurídico
rígido. Actualmente, las rivalidades entre la equidad y el derecho han finaliza-
do, complementándose ambas en un solo sistema de normas, con lo que la equi-
dad ha adquirido un carácter complementario, pero integrante de otro esquema
mayor y único”.5

2. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho


privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pag. 87.
3. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 85.
4. Ídem. Pág. 86
5. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho
privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pág. 97.

[ 35 ]
PABLO COSTANTINI

Encontrar una definición adecuada a este instituto del mundo anglosajón


resulta difícil, sin embargo, puede hacerse una aproximación por medio de las
características generales del mismo. Maitland, citado por Dobson, define a la
equidad como “Aquel cuerpo de leyes que es aplicado únicamente por los Tribu-
nales de Equidad”.6 Como puede verse dicha definición no aporta mayores ras-
gos de tan peculiar figura del Derecho Anglosajón.
En el Derecho Anglosajón la equidad aparece como un régimen comple-
mentario y contrapuesto al del common law, con sus propias reglas y su propia
jurisprudencia.
Al igual que la equidad, el common law suele ser definido con escasa pre-
cisión y en algunas ocasiones en contraposición a la equidad. Dobson define el
common law, como concepto distinto del derecho de equidad, indicando que “es
el conjunto de reglas y principios, escritos o no, que tienen una autoridad fija e
inmutable y que debe ser rigurosamente aplicado a las controversias en su
plenitud, sin posibilidad de ser modificado para ajustarse a las peculiaridades
de cada caso específico o teñido con la discrecionalidad del tribunal y que se
funda explícitamente en la costumbre o en la ley, distinguiéndose así de cual-
quier pretensión de superioridad ética”.7
La convivencia pacífica durante siglos entre el common law y la equity
dentro del sistema jurídico inglés ha determinado una ubicación de esta última
con un régimen de vigencia supletorio, con un carácter accesorio de integración.
Explica Dobson “Como regla general, una corte de equidad sólo puede
asumir su competencia frente a un caso, cuando exista un daño irreparable de
otra manera.
A estos fines, un daño resulta irreparable cuando el tribunal de derecho no
ofrece amparo alguno o cuando el amparo ofrecido es inadecuado o injusto.
Un daño resulta irreparable, sostuvo otro tribunal, cuando no exista un
patrón pecuniario cierto para dimensionar el daño, sin que ello importe que
daño irreparable y compensación inadecuada constituyan de manera alguna
sinónimos. He señalado ya la regla suprema de la convivencia pacífica entre la
equidad y el common law: La primera es suprema. Esta regla, como es obvio,

6. Ibíd. Pág. 98.


7. Ibíd.

[ 36 ]
DOCTRINA

hubo demarcar en forma indeleble el desarrollo del sistema jurídico angloame-


ricano, ya que la equidad tiene siempre la última palabra”.8

5.2.1. CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA ACTUAL DE EQUIDAD

A) Es un sistema de “trama abierta” regido por principios generales, su


marco de aplicación se ha mantenido impreciso deliberadamente, de manera
que pudiera captar la cambiante materia de las cuestiones que debía resolver.
En este sistema prevalecen los criterios de “razón y conciencia”, admitiéndose
las facultades del juzgador para negar el amparo jurisdiccional, cuando a su
criterio la regla de equidad no se ajusta a las particularidades del caso.
B) La equidad tiene una función accesoria, complementaria y supletoria,
las facultades de un tribunal en equidad no son absolutas ni puede establecer
cualquier remedio a cualquier situación de hecho, existen límites a su accionar,
el principal de los cuales apunta a su carácter supletorio, incluso, su propia
existencia es establecida de una forma negativa, cuando no exista remedio
adecuado en el common law, entonces aparece la equidad. La función de la
equidad consiste en completar el régimen de derecho, de manera de mantener
una elasticidad en él que permita captar las cambiantes situaciones de hecho,
sin por ello perder el orden tradicional.
C) Los tribunales de equidad tienen facultades discrecionales para admi-
tir o rechazar su propia competencia en el caso presentado requiriendo su am-
paro. También tiene facultades discrecionales para hacer frente a los hechos del
caso particular, siendo su propia discreción también la que fije los límites al
amparo brindado. El Juez resuelve conforme a los dictados de su conciencia.
La discrecionalidad de Tribunales de equidad se manifiesta en un triple
sentido -En primer lugar, en cuanto a su propia competencia, puesto que pueden
admitirla o rechazarla en los casos que frente a ellos se planteen. En segundo
lugar, en la libre apreciación de las pruebas y, por último, en la fijación de los
límites del amparo brindado.9

8. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho


privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pág. 121.
9. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 85.

[ 37 ]
PABLO COSTANTINI

D) Finalidad transformadora de la equidad, la amplitud de criterio, las


facultades de apreciación y la enorme gama de posibilidades en materia de
remedios judiciales que otorga la equidad, significa el cumplimiento de una
misión transformadora del derecho, adecuándolo a las circunstancias que lo
requieren. Ello es debido a la discrecionalidad de los tribunales de equidad y a
la amplia gama de recursos que ante ellos se pueden plantear. Se asegura de
este modo, el valor justicia frente a la cambiante realidad social, atemperando
el valor seguridad implícito en la idea del Derecho. No obstante, la equidad ha
desarrollado su propio y particular sistema de precedentes, que hasta cierto
punto también sujetan las actuaciones del juez. Otros límites a su actuación
son, por supuesto, la existencia de una acción disponible en el ámbito del com-
mon law para preservar un derecho y el que viene dado por la imposibilidad. de
que la equidad pueda actuar en contra de las leyes parlamentarias (statute
law).10
La equidad actúa con la finalidad de atenuar y flexibilizar las rigideces del
Derecho, adecuándolo a las distintas circunstancias que así lo requieren. Las
cortes de equidad tienen incluso el poder de adaptar sus procedimientos a las
exigencias de cada caso en particular.
F) El interés público es una consideración importante en el desarrollo y la
aplicación de la equidad, cuando el interés general o público se halla involucra-
do en la solución de un caso determinado, el tribunal de equidad se verá más
dispuesto a brindar su amparo que en los casos en que solo el interés privado se
halla en juego.
La doctrina del disregard of the legal entity cae íntegramente dentro del
ámbito de la equidad. A pesar de ser utilizada tanto por los tribunales de equi-
dad como por los de derecho, la Teoría del disregard es una aplicación de los
principios y procedimientos de equidad. De ello se desprende, en aplicación de
sus características de accesoriedad, complementariedad y subsidariedad antes
puestas de manifiesto, que no existe en el common law una acción análoga
contemplada para estos casos, así como la necesidad de utilización de este sis-
tema flexible para la mejor apreciación de los hechos de cada caso en particular.

10. Ídem. Pág. 87

[ 38 ]
DOCTRINA

El abuso de la personalidad jurídica aparece, de esta forma, como un campo


muy propicio para la aplicación de la equidad.11
En apoyo de lo anterior, aparece también el argumento de que los tribuna-
les de quiebras de los Estados Unidos son fundamentalmente tribunales de
equidad. La mayor parte de los casos a los que se aplica el disregard se refieren
a problemas de insolvencia de la persona jurídica y a la existencia de bienes en
manos de terceros (socio único, sociedad dominante) que pretenden, por la vía
de la utilización de la forma societaria, burlar su responsabilidad. El procedi-
miento que utilizan estos jueces de concursos es también de equidad, por lo que
se prescinde del jurado y sus sentencias son, a todos los efectos, consideradas
como sentencias de equidad.12
Cabe, por último, destacar un dato que explica también la ligazón existen-
te entre la equidad y eI disregard, y es el origen histórico del instituto del trust.
En la Inglaterra feudal del siglo XVI, y con el fin de evitar la confiscación de la
propiedad inmueble, fue muy habitual la constitución de trust o fideicomisos, en
los que el fideicomisario (trustee) seguía siendo titular del dominio pero el fidei-
comitente (cestui qui trust) ostentaba la totalidad de los derechos de uso, así
como la posesión y la facultad de transmitir unos y otra no ajustándose al
procedimiento del common law, ya que no transmitía el dominio. Sin embargo,
se hizo necesario proteger dichas transmisiones, ya que la regla del common law
indicaba que el cestui no se hallaba protegido frente a los acreedores del trustee.
Para no alterar el concepto de propiedad empezó a distinguirse entre el título
legal (legal title) del common law unido a la propiedad formal y el título de
equidad (equitable title), unido a la propiedad real. Pues bien, ya en el siglo XVI,
los tribunales de equidad consideran al trustee como una mera pantalla (mere
screen) cuya existencia se niegan a reconocer, apartando el velo y contemplando
la titularidad real del fideicomitente.13
Este punto enlaza, además con la doctrina del trust fund (o propiedad
fiduciaria) como nucleo y punto de partida de la doctrina del disregard, Dicha
doctrina se resume del siguiente modo: se considera el capital fundacional o

11. Ídem. Pág. 88


12. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho
privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Págs. 133-134.
13. Ídem. Págs. 109-110.

[ 39 ]
PABLO COSTANTINI

activo patrimonial todavía existente de una persona jurídica como un fondo


tenido en calidad fiduciaria (trust fund) a favor de los acreedores en el caso de
que la sociedad tenga dificultades para atender los pagos. En este sentido, la
propiedad de la persona jurídica sobre su propio patrimonio pasa a tener carác-
ter fiduciario. Cuando los acreedores contrataron con la sociedad, obraban por
la confianza que les inspiraba el patrimonio de la persona jurídica, pues, preci-
samente, lo que falta es una responsabilidad personal de los miembros de la
sociedad. Por ello, los acreedores de la sociedad ostentan derechos más intensos
sobre el patrimonio social, en virtud de doctrina del trust fund que los miembros
de la misma a los que sólo corresponde una pretensión sobre el patrimonio
social, en el caso de liquidación o insolvencia, de la sociedad cuando todos los
acreedores de la sociedad han quedado plenamente atendidos. De ello resulta
que los accionistas son responsables de manera objetivamente limitada pero
directa frente a los acreedores: por ejemplo, en el caso de insolvencia de Ia
sociedad, cuando han recibido de ésta dinero o bienes que integraban el patri-
monio social, y que por tanto que pertenecían al trust fund, antes de haber sido,
pagados todos los acreedores. En virtud de la equity los acreedores en este caso
tienen derecho a dirigirse directamente contra los accionistas pasando por en-
cima la figura jurídica de la sociedad pues en tal supuesto aquéllos jamás pue-
den ser adquirentes de buena fe del patrimonio social. Dentro de estos límites,
el patrimonio de los accionistas será considerado como patrimonio de la persona
jurídica.14
La equidad utiliza un lenguaje deliberadamente vago e impreciso, se ca-
racteriza por reglas muy generales, por lo que esta imprecisión y generalidad se
ha trasladado a la doctrina de la penetración de la personalidad jurídica, al ser
éste un remedio de equidad, mantiene sus técnicas, como son su lenguaje vago
y ámbito de aplicación.15
Pero como explica Dobson: “Por ser un remedio de equidad supone la falta
de todo otro remedio por parte del common law para regular el caso, haciendo
jugar sus caracteres de complementaria, supletoria y accesoria. De manera que
su simple caracterización como remedio equitativo en el derecho inglés y anglo-

14. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 89.
15. Ídem. Pág. 88.

[ 40 ]
DOCTRINA

norteamericano supone que no existe un remedio adecuado en el common law


para regular el caso, así como la utilización de un sistema de características
muy flexibles, donde los jueces tienen facultades más amplias y mayor posibi-
lidad de apreciación de los hechos particulares”.16

EL FRAUDE EN EL DERECHO ANGLOSAJÓN

CONCEPTO

Dos son los conceptos que forman parte de la base de la teoría del disregard
y que constituyen su fundamento en las sentencias dictadas por esta cuestión.
Son los conceptos de fraude y agency.
La categoría de fraude en el Derecho anglosajón es bien distinta a la que
conocemos en el Civil law. El mismo vendría ser un concepto muy amplio en el
se subsumirán instituciones nuestra tales como los actos fraudulentos, la simu-
lación y el dolo.17
El uso del vocablo “fraude” en el Derecho Anglosajón es común a la equidad
y al common law, aun cuando los remedios previstos por cada uno de ellos sean
diferentes.
Sin embargo, como es usual en el Derecho Angloamericano, no se ocupan
de crear definiciones y/o clasificaciones doctrinales de sus instituciones jurídi-
cas en general, el fraude no es la excepción, por lo que resulta difícil hallar
conceptos generales de esta institución.
Esto se debe, principalmente, a dos razones. En primer lugar, a la animad-
versión por parte del Derecho anglosajón respecto a las definiciones generales,
y sobre todo, de una institución de carácter tan general; en segundo lugar,
precisamente a dicha característica de generalidad que hace preferible la au-
sencia de definición, ya que si esta existe podrían nacer nuevas formas de fraude
que intentaran eludirla.
Como explica Dobson: “No existe una noción omnicomprensiva del fraude
sino que cada caso debe ser considerado conforme a sus propios hechos peculia-

16. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho


privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pág. 135.
17. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 90.

[ 41 ]
PABLO COSTANTINI

res, por cuanto el tema del fraude implica una designación genérica y de tan
diversos grados y variadas formas, que los tribunales se han debido contentar
con obtener unas pocas reglas generales con el fin de descubrirlo y combatirlo,
y permitir que sean los hechos y circunstancias propias de cada caso, las que
calando hondo en la conciencia y entendimiento del Juez y del Jurado, determi-
nen la presencia o ausencia del fraude”.18
No obstante, haciendo una reseña de algunos de los numerosos fallos que
contienen conceptos de fraude, podemos establecer ciertas aproximaciones con-
ceptuales de carácter muy general, sin que la finalidad de sus autores haya sido
crear una definición, entre dichos fallos cabe citar: “Toda negociación injusta;
todo acto positivo del que resulte una intención de engañar; el artificio por el
cual una persona es engañada en su propio perjuicio; un acto voluntario y ma-
lintencionado, dirigido a cometer un daño a los derechos de los terceros; las
prácticas engañosas tendientes a privar o que efectivamente priven a otro de
sus derechos por medio de alguna artimaña o un artificio contrario a las reglas
de la honestidad común, el hacer aparentar un estado de cosas a una persona
con quien se halla al momento presente o se hallará en el futuro en negociacio-
nes, como si fuera la situación real, mientras se tiene conocimiento que el ver-
dadero estado de cosas es otro”.19
Sostiene Boldo que no es posible hallar un concepto doctrinal general y
omnicomprensivo del fraude que sea de general aceptación, sino que ha de
examinarse caso por caso para ver si nos encontramos ante conductas fraudu-
lentas. Sin embargo, los tribunales han podido elaborar una serie de reglas
generales que permitan observar la presencia o la ausencia de dichas conduc-
tas. El fraude en su sentido más genérico comprende “cualquier hecho destina-
do a engañar”, incluyéndose en ese concepto todos los actos, las omisiones, y los
ocultamientos que conduzcan al incumplimiento de un deber impuesto por la
ley o la equidad, o algún fideicomiso o relación de confianza debidamente otor-
gada que resulte en un perjuicio a tercero.20

18. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho


privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pág. 139.
19. Ídem. Pág. 140.
20. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 90.

[ 42 ]
DOCTRINA

CATEGORÍAS

En la teoría anglosajona del fraude se han desarrollado algunos conceptos


que, a su vez son utilizados frecuentemente en la doctrina del disregard of legal
entity, los límites para demarcar las diversas categorías de fraude no son preci-
sos, pero en términos generales la jurisprudencia suele distinguir entre las
diversas actitudes que asume una persona para engañar a otra o para inducirle
a error a fin de obtener una ventaja.21
La jurisprudencia distingue las siguientes categorías:
1) Las falsas manifestaciones: False representations.
Es la categoría más genérica del fraude y consiste en cualquier hecho que
proceda de un acto realizado por la parte cuestionada, que se estime suficiente
como para crear en la mente del perjudicado una impresión distinta de la rea-
lidad y capaz de inducirle a actuar en un sentido determinado.
2) Misrepresentation.
Consiste en un hecho positivo, una efectiva afirmación de una circunstan-
cia de hecho como verdadera, cuando en realidad es falsa: La presentación de lo
verdadero como falso.
3) False pretenses, imposture (impostura).
La primera expresión hace referencia a los artificios mediante los cuales se
accede a la propiedad de un bien de un tercero, mientras que la segunda designa
las falsas manifestaciones en cuanto a la solvencia personal de quien las reali-
za.22

CLASIFICACIONES DEL FRAUDE

Dobson sostiene que la clasificación más tradicional del fraude, seguida


tanto en Inglaterra como en los Estados Unidos de Norteamérica, fue estable-
cida en el caso “Chesterfield v. Janssen” por el Juez Hardwicke:
1) Fraude activo o actual;
2) Fraude que surge con evidencia de la naturaleza intrínseca del negocio;

21. Ibíd.
22. Ídem. Pág. 91.

[ 43 ]
PABLO COSTANTINI

3) Fraude presumido por las circunstancias y condiciones de los contratan-


tes;
4) El engaño practicado por una tercera persona por medio de un negocio
celebrado entre otras personas;
5) El fraude realizado sobre herederos futuros u otros con derechos en
expectativa tendiente a captar su voluntad para disponer de los bienes a adqui-
rir en el futuro;
Otras clasificaciones más modernas establecen diversos tipos de fraude:
1) El que resulta de una imposición directa sobre el perjudicado;
2) Aquel que es tácito o presunto de la relación entre las partes;
3) El que resulta de una imposición sobre terceros;
4) Aquel que puede ser deducido del valor intrínseco de la relación.
Existen otras categorías a las cuales se consideran fraudes particulares,
como las falsas manifestaciones dirigidas al público en general o la competencia
ilícita.23

CONDICIONES DE EXISTENCIA DEL FRAUDE

Los elementos mínimos del fraude requieren la falsa manifestación de un


hecho importante determinado, que el imputado sabía o debía saber que era
falso; manifestación ésta en que el perjudicado confió en su propio perjuicio,
siempre que un hombre común hubiera razonablemente confiado de la misma
manera.
Esta caracterización requiere la presencia de los siguientes elementos:
1) Una falsa manifestación relativa a hechos, no siendo suficiente la sim-
ple emisión de opiniones o la ocultación maliciosa;
2) La falsa representación debe ser sobre hechos determinados;
3) El conocimiento de la falsedad del hecho manifestado;
4) No existe derecho a amparo si resulta obvio que el engaño se produjo
como resultado de ignorar el perjudicado lo que cualquier persona normal hu-
biere debido entender o hubiera debido observar y prever.

23. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho


privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pág. 145.

[ 44 ]
DOCTRINA

Desde el punto de vista procesal, la carga de la prueba tanto en los proce-


dimientos de equidad como de common law, le corresponde al actor, y el elemen-
to intencional se probará comúnmente por los indicios.24

LA EQUIDAD Y EL FRAUDE

Uno de los campos de acción más importantes para la aplicación del dere-
cho de equidad es el del fraude. Probablemente sea éste el terreno donde la
aplicación de la equidad se haya efectuado con mayor liberalidad y sus remedios
utilizados con mayor frecuencia.
La regla de equidad establece que el amparo será otorgado en todos los
supuestos en que existan transacciones que hayan surgido de falsas afirmacio-
nes, haya o no habido intención fraudulenta por parte de su emisor. Todo lo que
debe acreditarse es que ha existido una falsa manifestación y que esa asevera-
ción ha inducido erróneamente a la persona a quien le fue formulada.25
También se aplica al campo del fraude la regla que indica que la jurisdic-
ción de equidad no es aplicable cuando existe un remedio adecuado en sede del
common law. Pero ocurre que los remedios que ofrece el common law en materia
de fraude son muy limitados y aun aquellos de que dispone, pocas veces son
adecuados.
Puede afirmarse que los remedios contra los actos fraudulentos son patri-
monio prácticamente exclusivo de la equidad y han sido utilizados con prepon-
derancia por sus cortes. Ello se debe a varias razones fundamentales. En primer
lugar la reacción del common law frente al fraude es primordialmente negativa,
en el sentido de impedir el progreso de una acción o una defensa fundada en el
hecho fraudulento.26
La equidad, al contrario, tiene asimismo una visión afirmativa del fraude,
confirmando la transacción y obligando al demandado a cumplir con su presta-
ción, transfiriéndose así lo ilícitamente obtenido a quien en justicia le corres-
ponde.

24. Ídem. Pág. 145.


25. Ídem. Pags. 147-148.
26. Ibíd.

[ 45 ]
PABLO COSTANTINI

La noción del fraude que tiene la equidad, es así más amplia que la que
tiene el common law. En este campo donde las pruebas directas son tan difíciles,
el common law ofrece el inconveniente de no admitir la prueba de indicios,
mientras que las cortes de equidad los admiten sin restricción.27
Puede concluirse entonces que existe una competencia concurrente de los
tribunales del common law y los de equidad en materia de fraude. A pesar de no
existir circunstancias de hecho que otorguen indefectible competencia a los
tribunales de equidad, por regla general éstos declinarán su competencia cuan-
do el remedio otorgado por el common law resulta adecuado, pero tomará tam-
bién primordialmente en cuenta el derecho al juicio por jurados, el que la equi-
dad no ofrece, es por ello que cuando las partes tienen derecho a determinar las
cuestiones de hecho por medio de un jurado, entonces las cortes de equidad
declinan su jurisdicción.
En materia de fraude, los tribunales de equidad pueden resolver en contra
de las palabras de una ley emanada de la legislatura.28

TIPOS DE FRAUDE EN LA JURISDICCIÓN DE EQUIDAD

Hay que distinguir dos tipos de fraude en la jurisdicción de equidad:


a) Fraude construido.
Consiste en cualquier acto de omisión contrario a las obligaciones legales
y deberes de equidad, o la violación a alguna relación de confianza depositada
en alguna persona que es la que realiza el acto que resulta contrario a la buena
conciencia y causa un perjuicio a otro.
Se trata de una pura determinación judicial sin que se, den los requisitos
establecidos para el fraude; se trata de evitar el enriquecimiento injusto de una
persona en beneficio de otra aunque no haya existido un acto intencional para
ello.29
Nos hallamos en este caso frente a una pura determinación judicial, sin
que en el caso se den los requisitos que el derecho angloamericano exige para la

27. Ibíd.
28. Ibíd.
29. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 91.

[ 46 ]
DOCTRINA

presencia del fraude, por lo que se adopta una mecanismo ambiguo para evitar
el enriquecimiento indebido de una persona en perjuicio de otra, aun cuando no
exista el menor indicio de la presencia de actos intencionales para ello.
En el caso del fraude, el derecho angloamericano admite que el Juez asigne
los efectos del fraude a situaciones en las cuales los requisitos de él no están
presentes “construyendo” así el fraude donde no lo hay.
El fraude construido o tácito ha sido caracterizado como un acto realizado
u omitido que equivale al fraude positivo, o es considerado tal por el Juez en
razón de su efecto pernicioso respecto de los interese públicos y de la confianza
tanto privada como pública, a pesar de la inexistencia de intención en el acto o
la omisión, de causar perjuicio mediante un acto considerado de fraude actual
o positivo en otras personas.30
b). Fraude actual.
Consiste en la decepción, el artificio y el engaño intencionales. Requiere
una directa operación de la mente e incluye todos los casos del empleo de la
astucia, el engaño y el artificio con el objeto de confundir al perjudicado. Requie-
re asimismo un hecho exterior positivo o negativo, sea algo efectivamente ex-
presado, realizado u omitido por una persona con el propósito de realizar lo que
tiene conciencia que es un engaño. El fraude actual, también es denominado
fraude positivo y requiere el engaño intencional, acaeciendo de tal manera que
se convierta en un vicio de la voluntad.
Es aquel que consiste en el engaño intencional; se distingue del anterior
por esa intencionalidad, que lo asemeja a nuestro concepto de dolo, y del mismo
modo que éste, se considera un vicio de la voluntad.31
Dobson explica que en el Estado de Dakota del Norte, la ley respectiva
define al fraude actual de la siguiente manera: “...consiste en la realización de
cualquiera de los siguientes actos por una de las partes en un contrato o con la
connivencia de esta, con la intención de engañar a otra parte en el, o para
inducirlo a contratar:
1) la sugerencia de un hecho efectuada por una persona que no cree en su
verosimilitud;

30. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho


privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pág. 154.
31. Ídem. Pág. 92.

[ 47 ]
PABLO COSTANTINI

2) la afirmación por parte de una persona que no se hubiere previamente


asegurado de su verdad, de un hecho que no es verdadero, a pesar de que la
persona que formula la aseveración este convencida de que lo es:
3) la supresión de la verdad por parte de una persona que tiene conoci-
miento de un hecho cierto:
4) la promesa hecho sin intención de cumplir:
5) cualquier otro hecho apto para engañar.
Así, entonces, el fraude positivo incluye los casos del empleo de la astucia,
maquinación o artificio con el objeto de engañar o decepcionar a otro.32

DIFERENCIAS ENTRE EL FRAUDE ACTUAL Y EL FRAUDE CONS-


TRUIDO

A) En el derecho angloamericano, la noción de “fraude actual” corresponde


a la caracterización del dolo en el derecho de origen romanista. Asigna a este
instituto los efectos propios del dolo: La nulidad del acto.33
Frente a la carencia de un instituto en el common law que ocupe el lugar
de la acción de fraude o pauliana, se ha visto obligado a elaborar remedios
jurídicos que comprendan las situaciones que ésta prevé, y a tal fin ha diseñado
la noción de “fraude construido”, por vía de su jurisdicción de equidad, en donde
es posible asignar los efectos del dolo a actos que no son dolosos, por cuanto se
entiende que resulta en la solución equitativa del caso. Pero dado el muy versá-
til y amplio espectro de soluciones que puede brindar la equidad, no sólo la
nulidad podrá ser utilizada como efecto al acto que se estima fraudulento, sino
muchos otros apropiados, a criterio del juez.34
Así entonces, el fraude construido constituye una herramienta sumamen-
te elástica en las manos del Juez de equidad, a la que recurre con frecuencia.
B) El fraude construido está reservado para las situaciones que importan
una violación a un deber fiduciario o a la relación contractual “uberrimae fidei”,

32. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho


privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pág. 155.
33. Ídem. Pág. 156.
34. Ibíd.

[ 48 ]
DOCTRINA

mientras que el fraude legal se establece para los casos en que ha habido una
falsa manifestación desconociendo el autor su falsedad.
Los tribunales de common law exigen la prueba de la existencia del fraude
actual, mientras que las cortes de equidad brindan su amparo sin la prueba de
tal existencia.
En los casos de fraude construido se presume asimismo que fueron los
actos fraudulentos los que determinaron la conducta del deudor.35

LOS REMEDIOS DE LA EQUIDAD CONTRA EL FRAUDE

Existe una gran flexibilidad de medios en sede de equidad en el derecho


angloamericano para combatir el fraude. Tal amplitud de soluciones es una
característica importante de la equidad.
Dentro de los remedios disponibles, existen algunos que se han consolida-
do en el tiempo y que pese a la flexibilidad del sistema de equidad, han adquirido
una estabilidad que permite determinar la presencia de remedios legales típi-
cos a este sector del derecho angloamericano.36
Entre dichos remedios destacan:
a) La rescisión (rescission): Consiste en la cancelación de un instrumento
del cual resulta un perjuicio para una parte otorgante, negando totalmente
efectos jurídicos a ese instrumento.
b) La reforma (reformation): Por medio del cual un instrumento otorgado
es alterado en su contenido de la manera en que la corte entienda que debió
haber sido redactado, de manera que exprese la real intención y los derechos
correctos de las partes, es decir, el contrato se modifica, se reescribe conforme a
lo que la corte entiende que la equidad exige.
c) El fideicomiso construido y judicial (constructive trust): Consiste en gra-
var un bien obtenido por medio de esta particular variante del fraude con un
fideicomiso (trust), el cual en este especial caso adquiere la denominación de
fideicomiso construido y judicial (constructive trust) a favor de la parte víctima
de la defraudación, cuyo efecto reside en aplicar la normativa del fideicomiso a

35. Idem. Págs. 156-157.


36. Ídem. Pág. 161.

[ 49 ]
PABLO COSTANTINI

un bien transferido en dominio pleno y cuyo resultado final permite recuperar


la propiedad de un bien a quien lo había transferido definitivamente.
d) Estoppel in pais: Mediante el cual se aplica la preclusión procesal y por
ende, la imposibilidad de negar un hecho o un conjunto de hechos, cuando se ha
creado la apariencia de ese hecho frente a los terceros.
e) Anulabilidad: El consentimiento obtenido fraudulentamente hace el
negocio jurídico anulable. La nulidad puede ser parcial, manteniendo el negocio
y declarando tan solo la nulidad clausula o condición.37

EFECTOS DEL FRAUDE EN EL DERECHO ANGLOAMERICANO

En general, el fraude es considerado como un vicio de la voluntad contrac-


tual, siguiendo el viejo aforismo latino “fraus omnia vitiat”.38
No obstante, es regla de derecho aceptada en materia contractual en los
Estados Unidos, que el consentimiento obtenido fraudulentamente resulta en
un acto anulable y no nulo, dándose a esta distinción el sentido que sólo puede
ser declarado inválido a instancia de parte. La opción entre la validez o la
nulidad depende de la parte perjudicada.
Además, en el fraude construido se admite la separación entre lo que es
nulo y lo que es válido, siendo posible mantener en pie el negocio sin perjuicio
de declarar la nulidad de alguna cláusula o condición.
En materia de fraude, la competencia de los tribunales de equidad es muy
amplia, la más amplia posible, toda vez que admite abarcar todas las formas y
las ramificaciones que puede llegar a tener el fraude, sin embargo, los remedios
no son ilimitados, sino que se hallan tipificados.
No existiendo un remedio adecuado en el common law, la corte de equidad
se halla autorizada para la consecución de la justicia, pudiendo hasta obligar a
las partes contractuales a “hacer lo que debe hacerse”, así como también a hacer
aquello que las partes acordaron al celebrar el contrato. Al establecer los reme-
dios contra el fraude, las cortes de equidad no solamente van más allá de las

37. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 92.
38. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho
privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Págs. 163.

[ 50 ]
DOCTRINA

reglas del common law, sino que incluso pueden establecer y de hecho estable-
cen, soluciones contrarias a las del common law, habiéndose establecido como
regla de equidad que ella “debe obrar con astucia para evitar el fraude, aunque
no existan precedentes aplicables al caso”.39

LA TEORÍA DEL FRAUDE EN LA DOCTRINA DE LA PENETRACIÓN


DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA

La teoría del fraude se halla en la base misma de la construcción jurídica


estadounidense de la penetración de la personalidad jurídica y es sobre ella que
se edifica esa doctrina.
La idea de fraude en el Derecho Anglosajón es muy amplia y en ella se
subsumen los conceptos de: Actos fraudulentos, la simulación y el dolo, concep-
tos que el derecho de origen romano distingue.40
a) El fraude-simulación.
La simulación aparece como fundamento de la aplicación del disregard en
la gran mayoría de los fallos sobre este tema, en todas las jurisdicciones, tanto
federales como estatales. Son varias las expresiones con las que aparece la
simulación, pero quizás las más usadas son: Instrumentality, alter ego, identity
y sham or shell corporations.41
Estas doctrinas no presentan una formulación diferente, sino que son esen-
cialmente la misma y numerosos tribunales las utilizan indistintamente.
Nos explica Dobson que pese a que en muchos casos la idea del fraude
simulación se utiliza en forma conjunta con la noción de la “dependencia” o
simple herramienta (“mere instumentality”), pueden separarse los conceptos,
determinando a la categoría de la simulación absoluta como fuente de gran
cantidad de soluciones a los problemas derivados del abuso de la personalidad
jurídica de las sociedades.
La teoría del “alter ego” se utiliza en los casos en que entre los titulares del
capital de una persona jurídica y ésta última exista tal unidad de intereses que

39. Ídem. Págs. 162-163.


40. Ídem. Pág. 164.
41. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 92.

[ 51 ]
PABLO COSTANTINI

las personalidades separadas de la sociedad y de sus socios ya no puedan admi-


tirse, por lo que permitir la separación sería proteger al fraude.
El efecto de aplicar la doctrina del “alter ego” resulta en que el acto reali-
zado por la sociedad se reputa realizado tanto por el socio como por la sociedad,
por lo que las relaciones contractuales, obligacionales o los efectos de una sen-
tencia condenatoria, le son extensibles. Esta es una doctrina de equidad, pese
a que el sistema del common law la ha aceptado en algunos casos.42
En la jurisprudencia norteamericana, estas doctrinas se formulan de la
siguiente manera:
1. The instrumentality doctrine
Basada en las decisiones del Tribunal Supremo de los Estados Unidos
relativas a diversos intentos de eludir la aplicación de las leyes, la doctrina de
la instrumentality fue formulada por Powell en 1931.43
Requiere la concurrencia de tres factores:
A) Excesivo control: El control se da sobre todo en las relaciones sociedad
dominada-sociedad dominante en el ámbito de los grupos de sociedades. Los
tribunales opinan que se da ese control cuando la sociedad dominante posee el
cien por ciento de las acciones de la dominada y que, sin embargo, la existencia
de directivos comunes no es suficiente para detectarlo, ya que debe ir unida a
otros factores de la organización de la dominada para establecer la falta de
independencia.
B) Conducta fraudulenta e injusta: Se incluye en este concepto una serie
muy amplia de actos, tales como haber utilizado a la sociedad para cometer
fraude, eludir el cumplimiento de normas o de cualquier obligación legal o con-
travenir los derechos del demandante.
C) Nexo causal: Es necesario un nexo causal entre el excesivo control y el
daño infringido (unjust loss). Algunos tribunales han especificado que la insol-
vencia es el típico ejemplo de nexo causal en relación al daño, requerido como
tercer factor, puesto que se presenta en casi todos los casos.44

42. DOBSON ÁLVAREZ, Juan, M. El abuso de la personalidad Jurídica (en el derecho


privado). Buenos Aires, Depalma, 1985. Pag. 164-165.
43. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 94.
44. Ídem. Pág. 93.

[ 52 ]
DOCTRINA

2. The alter ego doctrine.


La doctrina del “alter ego” es otro medio para levantar el velo que se utiliza
frecuentemente en los casos de extensión de la responsabilidad en los grupos de
sociedades, en coordinación con su variante, la “instrumentality doctrine” de la
que es prácticamente indistinguible.
Según la “alter ego doctrine”, se debe levantar el velo cuando existe tal
unidad de propiedad e interés entre dos sociedades pertenecientes al mismo
grupo, que han dejado de ser personas jurídicas separadas, y la dominada ha
sido relegada al status de alter ego de la dominante, de tal modo que el recono-
cimiento de ambas como personas jurídicas separadas llevaría necesariamente
a permitir el fraude u otros resultados injustos.45
3. The identity doctrine
Junto a las doctrinas de la “instrumentality” y del “alter ego”, existen refe-
rencias, tanto en la doctrina como en la jurisprudencia, de la denominada “iden-
tity doctrine”. Esta expresión se adopta también a partir de los escritos de Powe-
ll, pero, sin embargo, alcanza menor difusión que las anteriores. Se refiere a
algunos casos en los que existe una identidad común entre la sociedad dominan-
te y la dominada.46
Conforme con los principios en materia de fraude, la desestimación de la
personalidad sólo puede ser declarada a pedido de parte, la que debe demostrar
el perjuicio sufrido y en algunos casos se ha escogido la prueba de la mala fe, la
cual, puede identificarse con el fraude.
La desestimación de la personalidad requiere en el derecho angloamerica-
no una declaración jurisdiccional, por lo que no se ha aceptado que las reparti-
ciones públicas administrativas prescindan de la personalidad jurídica por sí
mismas.
A los fines de determinar la presencia del fraude “construido”, el derecho
angloamericano se funda en la presencia de indicios, los que no pueden ser
únicos, “la conclusión no puede fundarse en un solo factor, sino que debe invo-
lucrar a una serie de factores, a los que debe agregarse un elemento de injusti-
cia”.

45. Ídem. Pág. 95.


46. Ídem. Pág. 96.

[ 53 ]
PABLO COSTANTINI

Los indicios que han sido considerados relevantes para estos supuestos
son muy variados, dependiendo de los casos y de los tribunales que los juzguen;
así mismo, en los Estados Unidos dependen del Estado donde se encuentra el
Tribunal.47
Los indicios que se dan comúnmente en todos ellos son:
La existencia de una sociedad de un solo socio;
La capitalización insuficiente de la sociedad para los fines a los cuales está
dispuesta;
La falta del cumplimiento de formalidades en la vida de la sociedad;
La existencia de traspasos de fondos entre la sociedad y la persona domi-
nante;
La falta de vida social por ausencia de asambleas y reuniones;
La ausencia de contabilidad;
La falta de emisión de las acciones.48

5.5.1. LA PERSONALIDAD JURÍDICA SEPARADA DE LA SOCIEDAD.


EL CASO SALOMON.

Boldo Roda nos enseña que el principio de personalidad jurídica separada


se manifestó, en la jurisprudencia inglesa, en un famoso caso –en 1897– con
categoría de stare decisis, de auténtico precedente: el llamado Salomon v Salo-
mon & Co. Ltd. Aaron Salomon se había dedicado durante algunos años a la
trata de pieles y la manufactura de botas. Decidió constituir una sociedad que
adquiriese su negocio, sociedad formada por él mismo y seis miembros de su
familia, ostentando estos últimos tan sólo una acción cada uno. Después de que
él y dos de sus hijos fueran nombrados administradores, se firmó el contrato
para la venta del negocio a la sociedad. El precio fue de 38.000 libras, y las
acciones, salvo las seis correspondientes a los demás socios fundadores, perte-
necían a Salomon en la parte restante, hasta el número de 20.00075. El negocio
no prosperó y cuando la sociedad, un año después fue liquidada, su pasivo
(incluida la deuda de las obligaciones) excedía de su activo en 7.733 libras. El

47. Ídem. Pág. 97.


48. Ídem. Pág. 97.

[ 54 ]
DOCTRINA

liquidador –que representaba a los acreedores no privilegiados de la sociedad–


adujo que el negocio era, en realidad, todavía, el negocio de Salomon, y que la
sociedad no era sino una ficción destinada a limitar la responsabilidad por
deudas de Salomon contraídas en el ejercicio de su actividad empresarial. De
esta forma, Salomon tendría que ser obligado a satisfacer las deudas de la
sociedad y su crédito por las obligaciones suscritas debía ser pospuesto hasta
que los otros acreedores de la sociedad fueran satisfechos.
En los tribunales, el juez Vaugham Williams se mostró conforme con el
planteamiento del liquidador. Sostuvo que los suscriptores del negocio funda-
cional a Salomon eran meros testaferros, y que el solo propósito de Salomon al
formar la sociedad fue usarla como un “agente” que hiciera negocios por él. El
Tribunal de apelación llegó a la misma conclusión, aunque por medio de otro
razonamiento. Sostuvo que las Companies Acts intentaban conferir el privilegio
de la responsabilidad limitada sólo a los genuinos accionistas independientes
que aportaban su capital para comenzar una empresa y no a un hombre que, en
realidad, era el único propietario del negocio, y que sólo se dedicó a encontrar
seis testaferros junto con los que cumplir las formalidades de constitución de la
sociedad. En consecuencia, Salomon había constituido su sociedad con un pro-
pósito contrario a la ley. El Tribunal no pudo sostener la falta de constitución
porque la emisión del certificado de constitución era la evidencia concluyente de
que la sociedad había sido constituida, pero pudo contentar a los acreedores de
la sociedad obligando a Salomon a indemnizar a la sociedad por las responsabi-
lidades en las que había incurrido y a contribuir al activo de la misma con una
cantidad suficiente para satisfacer sus deudas.
Por último, la Cámara de los Lores revocó por unanimidad los fallos del
juez Vaugham Williams y del Tribunal de Apelación y sostuvo que Salomon no
era responsable ni ante la sociedad ni ante los acreedores, que las obligaciones
fueron válidamente emitidas y que el derecho de garantía que pesaba sobre el
activo de sociedad era efectivo contra ésta y sobre los acreedores. La Cámara no
tuvo en cuenta el propósito de Salomon al fundar la sociedad, ni la forma en que
ésta se formó, razones esgrimidas por el Tribunal de apelación, ni la tesis del
juez Vaugham Williams, que sostenía que la sociedad debía ser tratada como un
“agente de Salomon”, que era quien verdaderamente llevaba el negocio.
De este modo se afirma el principio de personalidad y de responsabilidad
patrimonial separada de la sociedad, principio que ha sido aplicado por comple-

[ 55 ]
PABLO COSTANTINI

to en el Derecho inglés a partir de este fallo, y no sólo en los casos en los que la
cuestión principal a debatir hacía referencia al Derecho de sociedades, sino
también en los casos en que la personalidad jurídica era una cuestión de impor-
tancia secundaria. Sin embargo, en los últimos tiempos, la interpretación de la
regla del caso Salomon ha sido considerablemente matizada. El moderno Dere-
cho inglés de sociedades presta mayor atención a la realidad que a la forma legal
de la que ésta se reviste. De tal modo, admite excepciones al principio de perso-
nalidad separada de las sociedades, levantando el velo de la misma para juzgar
conforme a la realidad subyacente. Para ello, los Tribunales se apoyan, ya en el
principio de que los artificios destinados a perpetrar fraude, o a eludir el cum-
plimiento de obligaciones han de ser tratados como nulos o bajo una presunción
de agency o trusteeship, que en un primer momento el caso Salomon parece
prohibir.49

EXCEPCIONES AL PRINCIPIO DE PERSONALIDAD JURÍDICA


SEPARADA. EL DISREGARD LEGISLATIVO

REDUCCCION DEL NÚMERO DE SOCIOS

Una de las más importantes excepciones al principio de la personalidad


separada de la sociedad establecida en el ordenamiento inglés era la recogida en
la sección 24 de la Companies Act de 1985, conforme a la cual, si una sociedad
se mantenía más de seis meses con menos de dos socios cualquier persona que
sea socio después de esos seis meses podía devenir responsable solidario –joint
and severally– junto con la sociedad, del pago de las deudas de ésta contraídas
durante el período.
Sin embargo, esa situación ha sido modificada tras la entrada en vigor, el
15 de julio de 1992 de las normas contenidas en la Companies (Single Member
Private Limited Companies) Regulations 1992. Con dicha normativa se incorpo-
ra al Derecho ingles el contenido de la Directiva 89/667/CEE, de 21 de diciembre
(12, Directiva Comunitaria en materia de sociedades) relativa a la sociedad de

49. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Págs. 102-103.

[ 56 ]
DOCTRINA

capital unipersonal resultando modificados algunos preceptos de la Companies


Act de 1985 y de la Insolveny Act de 1986. De hecho, en su Disposición transito-
ria se establece que la persona que antes de la entrada en vigor de esta norma,
sea responsable, en virtud de lo establecido en la sección 24 de la Companies Act
de 1985, del pago de las deudas de la sociedad, no lo será de las contraídas a
partir del día de la entrada en vigor de la presente disposición.50

FRAUDULENT O WRONGFUL TRADING

Un caso que alcanzaba más importancia en la práctica es el que hasta 1986


contemplaba la sección 332 de la Companies Act de l948. Se trataba de la tipi-
ficación de un delito consistente en el desarrollo de negocios por medio de una
sociedad con intención de defraudar. La norma establecía que si la sociedad se
hallaba en estado de quiebra, el Tribunal podía decidir que los culpables fuesen
personal, e ilimitadamente responsables de todas o algunas de las deudas de la
compañía en la extensión que el mismo Tribunal decretase. Tras las reformas
legislativas de 1985 y 1986, este delito se situó en la sección 458 de la Companies
Act, pero la sanción civil paso a desarrollarse en la sección 213 y 214 de la
Insolvency Act, de 1986.51

a) fraudulent trading

La sección 213, que trata sobre el “fraudulent trading”, establece que si en


el curso de la quiebra de una sociedad parece que algún negocio de ésta se ha
llevado a cabo con intención de defraudar a los acreedores de la sociedad, o a los
acreedores de cualquier otra persona o con cualquier otra persona o cualquier
propósito fraudulento... el Tribunal puede establecer que cualquier persona que
hubiese actuado como parte en los negocios realizados de tal forma, es respon-
sable de contribuir al activo de la sociedad en la forma que el tribunal considere
conveniente.52

50. Ídem. Pág. 105.


51. Ídem. Pág. 107.
52. Sección 213 de la Insolvency Act de 1986.

[ 57 ]
PABLO COSTANTINI

Esta sección se aplica únicamente a las sociedades en liquidación y la


solicitud puede ser hecha sólo por el liquidador, a diferencia del delito, ahora en
el artículo 332 de la Companies Act. Sin embargo, se puede dirigir contra per-
sonas distintas a los socios o administradores.
Para que esta disposición sea aplicable, hay que probar “deshonestidad
actual que lleve consigo, conforme a la concepción ordinaria de actuación leal
entre comerciantes, auténtica culpa moral”. Ello puede deducirse, si una socie-
dad continúa con su negocio incurriendo en deudas, cuando no hay, y es algo
conocido por los administradores, perspectivas razonables de que los acreedores
puedan ver satisfechos sus créditos. Es esta necesidad de probar una culpabili-
dad moral subjetiva lo que llevo al Jenkins Comittee, en 1962, a recomendar la
introducción de una medida contra el ejercicio imprudente de la actividad co-
mercial recomendación que fue seguida veinte años más tarde con la implanta-
ción de la figura del “wrongful trading”.
Con respecto a los efectos que pueden desprenderse de la aplicación de la
norma, aunque la imposición de responsabilidad personal sobre aquel que ha
participado en la actividad calificada como fraudulent trading hace desapare-
cer la protección otorgada a los administradores y socios por la personalidad
jurídica separada la sociedad, no desconoce completamente la existencia de la
misma.
El efecto de la sentencia no es el hacer a la persona en cuestión personal-
mente responsable frente al acreedor de la sociedad, sino que únicamente debe
satisfacer la suma ordenada por el tribunal al liquidador, quien la aplicará al
pago de todos los acreedores a prorrata, de manera que los acreedores defrau-
dados no tengan ningún derecho preferente para el cobro de sus créditos a cargo
de dicha suma. También puede ser que el Tribunal ordene que, siendo la perso-
na que ha defraudado acreedor hipotecario de la sociedad -o titular de cualquier
otro crédito privilegiado frente a ella- su preferencia para el cobro desaparezca,
y su crédito se postergue respecto de los de los demás acreedores de forma que
únicamente pueda verse satisfecho cuando ya todos lo están.53

53. Ídem. Pág. 109.

[ 58 ]
DOCTRINA

b) wrongful trading

El wrongful trading se refiere al contenido de la sección 214 de la Insolven-


cy Act. Esta sección facilita a los tribunales el dictar una sentencia similar a la
que dictarían aplicación de la sección 213, pero sólo en determinadas circuns-
tancias. Únicamente opera cuando la sociedad se encuentra en una situación de
insolvencia54. Si durante la quiebra de una sociedad que ha devenido insolvente
se prueba que persona, que era administrador o shadow director de la sociedad
con anterioridad a la declaración de la quiebra, sabía o debía haber sabido que
no había ninguna perspectiva razonable de que la sociedad pudiera evitar dicha
situación, el tribunal puede, en la solicitud del liquidador, ordenar que esa
persona contribuya al activo de la sociedad con la suma que el tribunal conside-
re conveniente.55
Sin embargo, los tribunales pueden no actuar en ese sentido si se prueba
que la persona involucrada actuó en cada momento con el objetivo de minimizar
las pérdidas potenciales de los acreedores de la sociedad en la forma debida,
teniendo en cuenta que no sabía que no había perspectivas razonables de pre-
venir una liquidación por insolvencia.
Para juzgar su actuación deberán tenerse en cuenta los hechos que debía
haber conocido o averiguado, las conclusiones a las que debía haber llegado y los
pasos que debía haber adoptado una persona razonablemente diligente que
tuviera el conocimiento general, la habilidad y la experiencia que se supone a
aquel que ejerce sus funciones en relación con la sociedad, junto con el conoci-
miento adicional y la experiencia que posee en la actualidad dicho responsable.
Sus funciones en relación con la sociedad incluyen todas las que estén confiadas
a el, incluso si no las realiza personalmente.
Con respecto a la figura del shadow director, como indica la sección 251 de
la Insolency Act, es “aquella persona conforme a cuyas direcciones o instruccio-
nes los administradores de la sociedad están acostumbrados a actuar”. Ello
amplía considerablemente el ámbito de las personas contra quienes puede diri-

54. Insolvency Act. 1986. Sección 214, 1, 2 y 7


55. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 110.

[ 59 ]
PABLO COSTANTINI

girse la decisión judicial. En relación con el shadow director está claro cuál debía
de haber sido su actuación. Aunque un solo administrador no pueda solicitar la
declaración de quiebra, sí lo puede hacer el consejo de administración (board of
directors), de lo que se deduce que el shadow director, una vez sepa que no existe
ninguna perspectiva razonable de evitar la quiebra, debe ordenar al consejo que
adopte esa decisión.56
La cuestión del shadow director, está en relación también con el tema de
los grupos de sociedades, ya que si en ese ámbito los administradores de las
subsidiarias están acostumbrados a actuar según las directrices de la sociedad
dominante, ésta será considerada como un shadow director, de las subsidiarias
y por tanto, posible responsable de una acción basada en esta sección, si las
otras condiciones exigidas se cumplen.57
La sección 214 se aplica –como se señala expresamente– sin perjuicio de la
aplicación de la sección 213, y pueden haber casos que justifiquen una solicitud
del liquidador basada en ambas. De hecho, la sección 215 contiene ciertas pre-
visiones de tipo procesal comunes a ambos, fraudulent y wrongful trading.
Ambas secciones producen efectos a pesar de que la persona a la que se refieren
puede ser considerada criminalmente responsable.
Lo que resulta más interesante es que la sección 215 también prevé que los
Tribunales puedan decidir que el crédito contra la sociedad del que es titular
aquella persona contra quien ha recaído la resolución judicial, sea pospuesto a
todos los demás para el cobro.

ACTUACIÓN DE ADMINISTRADORES INHABILITADOS

La Company Directors Disqualification Act de 1986 prevé en su sección 15


que “si una persona sobre la que ha recaído una sentencia condenatoria por
parte de los tribunales, en aplicación de la misma norma, actúa en la gestión de
la sociedad contraviniendo dicha condena, junto con cualquier otra persona
relacionada con la gestión de la misma sociedad que actúe bajo sus instruccio-
nes a pesar de saber que está inhabilitado, serán solidariamente responsables

56. GOWER, L.C.B., Principles of modern company law. 5ª ed. London. 1992. Pág. 112.
57. Ídem. Págs. 113-114.

[ 60 ]
DOCTRINA

(joint and severally) con la sociedad de las deudas en que ésta hubiera incurrido
en ese período”.
De esta forma, y a tenor de lo dispuesto en el precepto transcrito, si una
persona es administrador de una sociedad o está involucrado directa o indirecta
o indirectamente en su gestión mientras existe una sentencia judicial inhabili-
tándole para ser o actuar como administrador de cualquier sociedad, y los tribu-
nales no le han otorgado la correspondiente autorización, es personalmente
responsable de todas las deudas en que la sociedad haya incurrido mientras él
actúa como administrador o está relacionado con la gestión.58
Dicha responsabilidad puede ser reforzada en relación a los acreedores,
que podrán demandarle sólo o conjuntamente con la sociedad y con otras perso-
nas son también responsables.
Se reconoce, por otra parte, el derecho de la persona que satisface la deuda
de la sociedad a ejercitar su acción de regreso sobre ésta. Hay que destacar la
responsabilidad a la que se refiere la sección 15 de la Company Directors Dis-
qualification Act, se extiende a las deudas en las que incurrió la sociedad duran-
te el período relevante y no sólo las que nacen de los contratos en los que ésta
hubiese intervenido, de forma que el responsable, en relación a la mencionada
norma, lo es tanto por las deudas de naturaleza contractual como por las lega-
les.59

RESPONSABILIDAD POR EL USO DE NOMBRES PROHIBIDOS

La Insolvency Act, en su sección 216 (1 a 4), prohíbe a una persona que


haya sido administrador de la sociedad en los doce meses anteriores a que ésta
se encuentre en estado de liquidación, ser administrador o estar relacionado
directa o indirectamente en la promoción, formación o gestión de otra sociedad
sin autorización judicial en los cinco años posteriores a la declaración de insol-
vencia, si la otra sociedad es conocida por la misma denominación –o por una
denominación muy similar– que lo fue la sociedad original en los doce meses
anteriores a la liquidación.

58. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 111.
59. GOWER, L.C. B., Principles of modern company law, 5ª ed. London. 1992. Pág. 115.

[ 61 ]
PABLO COSTANTINI

Todas las prohibiciones de la mencionada sección se aplican también a la


persona que dentro de los doce meses anteriores a la liquidación por insolvencia
ha sido un “shadow director”, de la sociedad original.
El propósito de esta norma es evitar la constitución de las llamadas “phoenix
companies” cuyos administradores y gerentes son las mismas personas que los
de otra sociedad o sociedades que previamente explotaban el negocio bajo el
mismo o similar nombre antes de caer en una situación de insolvencia, haciendo
parecer que la sociedad sucesora es la misma o al menos relacionada con la
original y que es responsable de sus deudas, responsabilidades y obligaciones.60
Con relación a los efectos que produce la contravención de la señalada
norma, la persona que vulnera lo ordenado en ella es personalmente responsa-
ble de las deudas y otras obligaciones de la sociedad sucesora en las que haya
incurrido durante el período en el que es su administrador o está vinculado con
su gestión. La responsabilidad impuesta por la norma va más allá que aquella
que afecta al quebrado o al inhabilitado, porque se extiende no sólo a las deudas
en que ha incurrido la sociedad sucesora, sino también a otras responsabilida-
des de la sociedad durante el período relevante, incluyendo la responsabilidad
por daños derivados de ruptura contractual o ilícito civil.61

MIDESCRIPTION OF A COMPANY

Según los principios ordinarios de la agency, los empleados de la sociedad


podrán ser personalmente responsables, aunque actúen para la sociedad, si
eligen contratar personalmente (en el propio nombre); por ejemplo, no manifes-
tando que obran en nombre de la sociedad. Pero la Companies Act de 1985 va
más lejos y establece en su sección 349 (4) que: “si cualquier empleado (agente)
de la sociedad u otra persona que actúe en su nombre firma o autoriza a firmar
cualquier letra de cambio, pagaré, endoso, cheque u orden de dinero o mercan-
cías donde no se mencione el nombre de la sociedad (en caracteres legibles) será
responsable del pago de una multa y personalmente responsable respecto al

60. PENNINGTON, R.R., Company Law. 6ª ed. London, Dublin y Edinburg. 1990. Pág. 40.
61. BOLDÓ RODA, Carmen, Levantamiento del velo y persona jurídica en el derecho pri-
vado español. 4ª ed.; Ed. Aranzadi, 2006. Pág. 112.

[ 62 ]
DOCTRINA

tenedor de la letra de cambio, pagaré, cheque u orden de dinero o mercancías


por las sumas correspondientes (a menos que las sumas sean satisfechas debi-
damente por la sociedad).
El resultado de todo ello es que si el nombre correcto y completo de la
sociedad no aparece, el firmante será responsable personalmente del pago si la
sociedad no lo realiza. No le exime de ello el hecho de que el tercero no haya
resultado confundido por la omisión del nombre de la sociedad.62
En todo caso, la responsabilidad del firmante es importante tan sólo si la
sociedad es insolvente. Si el firmante ha sido autorizado para actuar en su
propio nombre, no escapará de dicha responsabilidad si se puede averiguar la
identidad de la sociedad, pero si se logra una sentencia condenándole al pago,
se encontrará legitimado, para repetir de la sociedad la suma correspondiente
al pago que efectuó. Si la sociedad es insolvente, sin embargo, se dota al tenedor
de una facultad cuyo ejercicio, puede ser injusto. Desde esa posición doctrinal se
aboga por la reforma de está sección en el sentido de dotar al firmante de la
posibilidad de oponerse al pago si puede probar que el tenedor conocía que la
actuación se efectuaba por cuenta de la sociedad: la jurisprudencia en este
sentido hacia la no aplicación de esta sección cuando se presenta caso.63

PREMATURE TRADING

Otro caso recogido también en la Companies Act es el de la sección 117. A


tenor de lo dispuesto en ella, una public limited, company recientemente cons-
tituida como tal no puede comenzar su actividad hasta que haya obtenido por
parte del Registro de Sociedades un certificado de que ha cumplido con las
previsiones de la ley relativas al capital mínimo o hasta que haya sido inscrita
como private company. Si comienza el ejercicio de su actividad contraviniendo
lo señalado anteriormente pueden serle impuestas sanciones, no sólo a la socie-
dad, sino a sus officers; y si la sociedad incumple sus obligaciones después de los
veintiún días de ser requerida a ello, sus administradores son responsables
personal y solidariamente frente a la otra parte de cualquier daño o pérdida
ocasionada por el incumplimiento de la sociedad.

62. GOWER, L.C.B., Principles of modern company law. 5ª ed. London. 1992. Pag. 116-117.
63. Ídem. Pág. 117.

[ 63 ]
PABLO COSTANTINI

Se discute por parte de un sector doctrinal si éste es o no un verdadero


ejemplo de levantamiento del velo. Técnicamente no hace a los administradores
responsables de las deudas de la sociedad, sino que más bien les penaliza por el
daño que pueda sufrir un tercero como resultado de su falta de diligencia en el
cumplimiento de lo previsto en la norma. Pero el efecto es el mismo. En la
práctica se utiliza bastante poco, puesto que lo normal es que las sociedades no
se constituyan inicialmente como public companies.64

GRUPOS DE SOCIEDADES

Con la incorporación al Derecho inglés de la 7 Directiva en materia de


sociedades (83/349/EEC), que dio lugar a una reforma de la Companies Act of
1989, se introduce una distinción entre la expresión “parent and subsidiary
undertakings” relativa a los informes financieros y la expresión “holding com-
panies and subsidiaries” relativa a otras previsiones legales.
Con respecto a los informes financieros, las cuentas del grupo deben pre-
sentarse en forma de balance consolidado y también de cuenta de pérdidas y
ganancias consolidada como si la sociedad dominante y sus subsidiarias forma-
ran una sola sociedad y se eliminaran las transacciones entre los miembros del
grupo.65
La sección 258 y el apéndice l0.A -añadido por la Ley de 1989- recoge unos
criterios (de los que basta con que uno se cumpla) que determinan la existencia
de la relación parent-subsidiary a efectos de la consolidación de cuentas.
Sin embargo, la Companies Act viene usando el concepto de relación pa-
rent subsidiary desde hace bastante tiempo en algunas áreas diferentes a la de
presentación de las cuentas. Está claro que si una de ellas es prohibir o controlar
ciertos tipos de transacciones con o a través de una sociedad, es necesario ase-
gurarse de que esto no pueda burlarse mediante transacciones con o a través de
otra sociedad del grupo. Así lo establecen numerosas secciones del capítulo.66
No obstante, hasta la reforma de la Companies Act de 1989, se aplicaba
una definición común de la relación parent-subsidiary a toda mención que a la

64. Ídem. Pág. 118.


65. Companies Act Section 227.
66. GOWER, L.C.B., Principles of modern company law. 5ª ed. London. 1992. Pág. 126.

[ 64 ]
DOCTRINA

relación holding-subsidiary se hiciera en la legislación societaria. Sin embargo,


las Directivas comunitarias han obligado a cambiar dicho concepto para la
aplicación de la normativa sobre cuentas consolidadas, lo que ha dado lugar a
cierta inseguridad. Al final se ha optado, sin perjuicio de la definición de socie-
dades parent subsidiary adecuada para la aplicación de las cuentas consolida-
das, por mantener una noción más simple que se aplique a otros casos no con-
templados por las Directivas. La principal diferencia entre ambas definiciones
es que la de la sección 736 se utiliza solamente cuando tanto la sociedad holding
como la subsidiaria son personas jurídicas.67
Aunque el Derecho inglés tiene ya una forma para reconocer la unidad
económica de un grupo, esto no resuelve la mayor parte de problemas que se
plantean en torno a el. Se supone que los acreedores de cada sociedad sólo
pueden esperar satisfacción de sus créditos por la sociedad en cuestión y no por
parte de la sociedad dominante. A pesar de ello, y como ya hemos señalado, la
situación se ha modificado algo como resultado de la Insolvency Act de 1979, que
en su regulación del fraudulent y wrongful trading establece que la sociedad
dominante puede ser como shadow director a los efectos de ser considerada
responsable en los términos ya expuestos.68

EXCEPCIONES AL PRINCIPIO DE PERSONALIDAD JURÍDICA SE-


PARADA. EL DISREGARD JURISPRUDENCIAL

Como hemos visto anteriormente, los tribunales ingleses son bastante


reacios a levantar el velo de la persona jurídica, hecho que diferencia a la juris-
prudencia inglesa de la norteamericana. De este modo, el principio de persona-
lidad jurídica separada sentado por el caso Salomon. v. Salomon & Co. Ltd. sólo
ha sido desconocido en casos bastante extremos.

67. Ídem. Pág. 121.


68. DOYLE LG, “Company directors, insuring against personal liability”, Solicitors jour-
nal, 10 de January 1992, num. 136, vols. 16-17, pág. 93.

[ 65 ]
PABLO COSTANTINI

COMIENZOS DE LA JURISPRUDENCIA DEL DISREGARD. LOS CA-


SOS DE NACIONALIDAD.

Las primeras resoluciones jurisprudenciales, como ya hemos dicho ut su-


pra, en esta materia surgen en relación con la nacionalidad, y salvo una, todas
se refieren a los períodos de guerras, estando involucrados nacionales de poten-
cias enemigas.
El primero de los casos, Daimler Co. Ltd. v. Continental Tyre & Rubber
Corp, se planteó durante la Primera Guerra Mundial en relación a una sociedad
constituida en Inglaterra cuyas acciones -todas salvo una- pertenecían a nacio-
nales alemanes residentes en Alemania. El demandado alegó que la sociedad
era enemiga y que, por tanto, no podía ser demandada sin autorización de la
Corona. La Cámara de los Lores mantuvo esa posición desconociendo el hecho
de la nacionalidad británica de la sociedad por haberse constituido en Inglate-
rra, y atendiendo, sin embargo, al hecho de quién detentaba el control de la
sociedad y de su activo para determinar su condición de enemiga.69
En otro caso, también durante la Primera Guerra Mundial, una autoridad
local rehusó renovar una licencia cinematográfica otorgada a una sociedad cons-
tituida en Inglaterra porque la gran mayoría de sus acciones estaba en manos
de nacionales alemanes y tres de sus seis administradores eran alemanes. Los
tribunales apoyaron dicho rechazo sosteniendo que el control, o, al menos, la
influencia que los nacionales enemigos podían ejercer sobre las actividades de
la sociedad era una cuestión relevante que la autoridad local debía tener en
cuenta.70
Según la Merchant Shipping Act de 1984 se considera que un barco es
británico cuando es propiedad de una sociedad que esta constituida según las
leyes de algún lugar con los dominios de Su Majestad y tiene el lugar principal
de sus negocios en ellos. Aunque se consideraba como inglés el barco propiedad
de una sociedad cuya mayoría de acciones pertenecieran a extranjeros, se em-
pezó a dudar si también esto era admisible cuando todas las acciones pertene-
cían a extranjeros. Para determinar el lugar principal de sus negocios se recu-

69. PENNINGTON. R.R., Company Law. 6ª ed. London, Dublin y Edinburg. 1990. Pág. 46.
70. Ídem. Págs. 46-47.

[ 66 ]
DOCTRINA

rrió entonces al lugar donde se ejercía el control sobre la sociedad; si el lugar de


ese control se situaba del territorio británico, el barco no tenía esa nacionali-
dad.71

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[ 69 ]
[ 70 ]
EL RECURSO ORDINARIO Y HORIZONTAL1

Violeta Silva

El recurso de reposición es un medio de impugnación con características


particulares y propias; lo analizaremos, primero doctrinariamente y luego en el
derecho paraguayo en el proceso civil.

Breve introducción

a) Los distintos medios de impugnación. Primeramente, se hará referencia


a los medios de impugnación en general, para luego pasar a analizar, de manera
más profunda, el recurso de reposición en la doctrina.
Antes que nada, cabe recordar que los actos del proceso tienen una finali-
dad u objetivo y se desarrollan conforme a reglas o formas predeterminadas. El
incumplimiento de las formas, y en especial el de los fines, origina la actividad
impugnativa que tiene por objetivo corregir esos errores o defectos.
Sostiene Alvarado Velloso2 que en el lenguaje del Derecho la posibilidad de
impugnar no se circunscribe solo a una decisión oficial, sino que alcanza a todo
acto jurídico que afecta de cualquier modo a una persona y que esta considera
ilegítimo o injusto:
a) Ilegítimo es lo que no está de acuerdo con la ley y, por tanto, siempre se
mide con criterios de objetividad.

1. También llamado recurso de reposición: [Link]


so_de_reposici%C3%B3n
2. Cfr. ALVARADO VELLOSO, Adolfo: Lecciones de Derecho Procesal Civil, La Ley Para-
guaya, Asunción, 2010, págs. 745-750.

[ 71 ]
VIOLETA SILVA

b) Injusto es lo contrario a cómo deben ser las cosas según la justicia, el


derecho o la razón, conforme con el parecer u opinión del afectado por el acto. Por
tanto, el vocablo se mide siempre con criterios de pura subjetividad.
De acuerdo con ello, y sin importar la razón de ser de la impugnación –ile-
gitimidad o injusticia– son impugnables tanto los actos de los particulares (en
su interacción con otros particulares), como los actos de la autoridad (ya sea
constituyente, administrativa, legislativa o judicial y, en ese orden, tanto nacio-
nal como internacionalmente).
Si los actos son ilegítimos o injustos; es decir, anormales, se habrá desviado
la finalidad común, mostrando un vicio que se traducirá en injusticia o por
ilegalidad, incorrección o defectuosidad en el actuar procesal3.
Ello va a determinar la producción y regulación de otra serie de actos
procesales tendientes al saneamiento de aquellos. Se trata de “previsiones sa-
neatorias o correctivas”. Cuando las partes dirigen su actividad en procura de
la corrección o eliminación jurisdiccional del posible defecto o injusticia del acto
cumplido, es cuando hacen valer un poder de impugnación4.
Prosigue diciendo Alvarado Velloso5 que las posibles impugnaciones están
sujetas a diferentes requisitos o condiciones de procedencia y de uso, por parte
del impugnante, de un medio impugnativo-procedimental adecuado. Asimismo,
remarca la importancia de entender que el objeto de una impugnación cualquie-
ra es siempre un acto, nunca un hecho ni una omisión de la autoridad.
En materia procesal, la voz impugnación tiene alcances restrictivos: al-
canza a actos de autoridad, nunca de particulares.
El poder de impugnación6, al cual se hace referencia líneas más arriba, es
una emanación del derecho de acción, o una parte de este.

3. OLMEDO, Clariá, citado por VESCOVI E.: Los recursos judiciales y demás medios
impugnativos en Iberoamérica, Ediciones Depalma, Buenos Aires, 1998, págs. 13-15
4. OLMEDO, Clariá, citado por VESCOVI E.: Los recursos judiciales y demás medios
impugnativos en Iberoamérica. Ediciones Depalma, Buenos Aires, Buenos Aires, 1998,
págs.13-15
5. Cfr. ALVARADO VELLOSO, Adolfo: Lecciones de derecho procesal civil, La Ley Para-
guaya, Asunción, 2010, pág. 746.
6. Cfr. COCA RIVAS, Mercy Julissa y RENDEROS GRANADOS, Miguel Alberto: La
Apelación dentro del Sistema de Impugnaciones del Código Procesal Civil y Mercantil,
Trabajo de investigación para obtener el grado de Licenciado (a) en Ciencias Jurídicas,
Ciudad Universidad, San Salvador, 2010, pág. 4.

[ 72 ]
DOCTRINA

Esta vinculación con el derecho de acción hace que se deba concluir, tam-
bién en este caso, que se trata de un derecho abstracto, que no está condicionado
a la existencia real del defecto o injusticia. O dicho de otra manera, no interesa
que quien recurra tenga un derecho concreto; basta que invoque su poder (abs-
tracto) para que se le permita ejercer la actividad impugnativa, aunque luego –
como puede suceder con la acción– se le deniegue el derecho. O, inclusive –como
acaece con la demanda, que es el acto que pone en movimiento el derecho de
accionar (ejerciendo la pretensión)– que se la rechace por defectos formales sin
darle curso.
Couture dice que también aquí la resolución la tiene, en definitiva, el
juzgador; la parte se limita a una acusación.7

7. COUTURE, Eduardo J.: Fundamentos de Derecho Procesal Civil, 3ª ed. póstuma, 16ª
reimpresión, Ediciones de Palma, t. III, Buenos Aires, 1993, pág. 57.

[ 73 ]
[ 74 ]
Jurisprudencia

TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 19

Cuestión debatida: En el presente fallo la apelante solicita al tribunal se


revoque la resolución dictada por la A-quo, por considerar que el documento
objeto de la ejecución se encuentra prescripto, en razón de que ya fue ejecutado
en un juicio anterior. Por los mismos fundamentos opone también la Excepción
de inhabilidad de título.
EXCEPCIÓN DE PRESCRIPCIÓN. PAGARÉ
Del análisis de autos se puede observar que el pagaré que se pretende
ejecutar en la actual demanda (fs. 4), ya ha sido presentado para su ejecución en
otro juicio caratulado: “Coop. La Barrereña Ltda. c/ Rosa Melgarejo de Cárde-
nas s/ Cobro de Gs.”, año 1998, conforme consta a fs. 28/38.
Ahora bien, se debe comparar el pagaré presentado en este juicio (fs. 4) y
el pagaré obrante a fs. 33 que fue presentado en el juicio iniciado en el año 1998.
Para esta Magistratura, ambos pagarés son idénticos, es decir, es uno solo, con
la única diferencia que en la ejecución promovida por la actora en el año 1998,
el citado instrumento obligacional no tenía fecha de vencimiento y en la presen-
te demanda, sí se ha completado la fecha de vencimiento, del 17/04/02.
EXCEPCIÓN DE PRESCRIPCIÓN. Cómputo de la PRESCRIP-
CIÓN. PAGARÉ
Lo expuesto en el párrafo anterior es importante a los efectos de establecer
el inicio para el cómputo del plazo de la prescripción del pagaré, que como, se
reitera, es uno solo en ambos juicios. En este sentido, se tiene que el pagaré (sin
fecha de vencimiento) presentado en el otro juicio de ejecución, fue exhibido en
fecha 13 de noviembre del año 1998 y que al culminar el citado juicio por cadu-
cidad de instancia, conforme los admiten ambas partes, el pagaré de referencia

[ 75 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

fue nuevamente objeto de ejecución en la presente causa por parte de la actora,


pero ya con el llenado de la fecha de vencimiento del 17/04/02.
Que, el artículo 1.536 del Código Civil, en el segundo párrafo, prescribe: “El
pagaré en el cual no se haya indicado el plazo del pago, se considera pagadero a
la vista”.
EXCEPCIÓN DE PRESCRIPCIÓN. Cómputo de la PRESCRIP-
CIÓN. PAGARÉ
En este caso puntual, esta Alzada considera que el inicio para establecer el
plazo de la prescripción debe ser considerada desde que el pagaré fue presenta-
do para su ejecución, en el juicio caratulado “COOP. LA BARREREÑA LTDA. C/
ROSA MELGAREJO DE CÁRDENAS S/ COBRO DE GS.”, conforme consta a
fs. 28/38, en fecha 13 de noviembre del año 1998, ya que en ese momento no
contaba aún con fecha de vencimiento, y en atención a lo dispuesto por el artí-
culo 1536 del código de fondo, el citado documento es pagadero a la vista (13 de
noviembre de 1998). Por tanto, teniendo en cuenta la fecha mencionada y la
interposición de esta demanda que data del 10 de setiembre de 2004, efectiva-
mente ha transcurrido más de cinco años.
EXCEPCIÓN DE PRESCRIPCIÓN. Interrupción de la PRESCRIP-
CIÓN. PAGARÉ.
Por otro lado, el Art. 648 del Código de Fondo, dispone que la interrupción
de la prescripción causado por demanda, se tendrá por no decretada si el juicio
culminaré por caducidad de instancia, y en atención a que el primer juicio
iniciado por la actora en el año 1.998 ha culminado por caducidad de instancia,
no es posible hablar de interrupción de la prescripción, situación ocurrida en
autos.
En atención a lo expuesto en los párrafos que anteceden, corresponde hacer
lugar a la Excepción de Prescripción opuesta por la parte demandada.
EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO. PRINCIPIO DE
CONGRUENCIA.
En cuanto a la Excepción de Inhabilidad de Título por falta de acción
opuesta en autos, se hace innecesario su estudio, en atención a lo resuelto en la
Excepción de Prescripción, por lo que corresponde su desestimación.
Conforme a los argumentos expuestos en párrafos anteriores, se llega a la
conclusión que, corresponde hacer lugar a la Excepción de Prescripción opuesta
por la demandada y desestimar la Excepción de inhabilidad de título y rechazar
la ejecución.

[ 76 ]
JURISPRUDENCIA

T. Apel. Civ. y Com. Primera Sala. 23/03/2015. “Coopertiva de Pro-


ducción y Agropecuaria Industrial y Servicios la Barrereña Ltda. c/
Rosa Melgarejo de Cárdenas s/ Preparación de Acción Ejecutiva (Ac. y
Sent. Nº 19).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes
CUESTIONES:
¿Es nula la Sentencia recurrida?
En caso contrario, ¿es ella justa?
Practicado el sorteo de ley, a fin de establecer el orden de votación, resultó
que debían votar los señores Miembros en el orden siguiente: Magistrados Dr.
Oscar Augusto Paiva Valdovinos, Valentina Núñez González y Dr. Marcos Riera
Hunter.
Que, con el fallo recurrido se resolvió: “…I) NO HACER LUGAR a la excep-
ción de inhabilidad de título por falta de acción opuesta por la señora ROSA
MELGAREJO DE CÁRDENAS; II) LLEVAR ADELANTE la ejecución promo-
vida por el abogado Basilio Morán Peralta en nombre y representación de la
COOPERATIVA DE PRODUCCIÓN AGROPECUARIA INDUSTRIAL Y DE
SERVICIO LA BARREREÑA LTDA. contra la señora ROSA MELGAREJO DE
CÁRDENAS hasta que la parte actora se haga del íntegro pago del capital
reclamado en este juicio, que asciende a la suma de GUARANÍES CUATRO
MILLONES DOSCIENTOS (Gs. 4.200.000), sus intereses, como también las
costas, que se imponen a la parte ejecutada. III) ANOTAR, registrar y remitir
copia a la Excma. Corte Suprema de Justicia”.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO DR.
OSCAR AUGUSTO PAIVA VALDOVINOS, DIJO: La recurrente nada dice res-
pecto a este recurso. Sin embargo, independientemente de que la parte apelante
no haya fundamentado la nulidad, es sabido que el órgano de Alzada puede
analizar de oficio la Sentencia recurrida, por hallarse este recurso implícito en
el de apelación también deducida en estos autos.
En el sentido expuesto, se advierte que, en la sentencia en revisión la jueza
de grado inferior ha omitido pronunciarse sobre una de las peticiones de las
partes, en este caso, la Excepción de Prescripción opuesta por la demandada en
forma conjunta con la de Inhabilidad de Título por falta de acción, contra el
progreso de la presente demanda (véase fs. 25/26). Esta omisión hubiese podido

[ 77 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

repararse por medio del recurso de aclaratoria en la instancia inferior, pero, al


no haberse hecho uso de ese resorte procesal, en alzada ya no es posible conva-
lidarla en el vicio que atenta claramente a lo que dispone el Art. 15 inc. b) del
C.P.C.
Ahora bien, por el principio de congruencia, el juez no puede apartarse de
los términos en que ha quedado planteada la litis, y la sentencia debe necesaria-
mente guardar conformidad en cuanto a las personas, el objeto y la causa del
proceso. La violación a esta normativa, trae aparejada la nulidad de la senten-
cia, sin necesidad de entrar en otros análisis.
En consecuencia, por los fundamentos expuestos, corresponde que esta
Magistratura declare la nulidad de la Resolución recurrida. ASÍ VOTO.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS VALENTINA NÚÑEZ Y DR.
MARCOS RIERA HUNTER: Manifiestan que se adhieren a la opinión vertida
por el magistrado Dr. Oscar Augusto Paiva Valdovinos, por compartir sus mis-
mos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO DR.
OSCAR AUGUSTO PAIVA VALDOVINOS, prosiguió diciendo: Decretada la
nulidad de la sentencia, se hace innecesario entrar a analizar el recurso de
apelación, sin embargo, de conformidad a lo dispuesto por el Art. 406 del C.P.C.,
al declararse la nulidad formal de la sentencia, esta Alzada debe avocarse a
resolver sobre el fondo de la cuestión en reemplazo de la anterior.
Antes de ello, conviene señalar que, normalmente el juez al sentenciar
debe cumplir con las previsiones de los artículos 159 y 160 del C.P.C. especial-
mente en lo que corresponde a considerar todas las cuestiones que han articu-
lado las partes. Existen casos en que ello se hace innecesario, por ejemplo cuan-
do una de las defensas ya hace innecesario expedirse sobre las otras, como es
este caso que nos ocupa.
Por una cuestión de orden metodológico el A-quo debió haber comenzado
estudiando la prescripción y luego la inhabilidad de título, por cuanto que, si la
prescripción es acogida, ya no tiene sentido ocuparse de la inhabilidad. Pero
comenzó estudiando la inhabilidad, lo que ante el rechazo de esta, debió estu-
diar la prescripción y no lo hizo.
Y en esa tarea, se observa que la COOPERATIVA DE PRODUCCIÓN
AGROPECUARIA INDUSTRIAL Y DE SERVICIO “LA BARREREÑA LTDA.”,
promueve acción preparatoria de juicio ejecutivo contra la Sra. ROSA MELGA-

[ 78 ]
JURISPRUDENCIA

REJO DE CÁRDENAS, presentando para tal efecto un pagaré obrante a fs. 4 de


autos, por valor de Gs. 4.200.000.
Que, a fs. 25 de autos, la demandada se presenta a oponer contra el progre-
so de la presente acción, Excepciones de Inhabilidad de Título por Falta de
Acción y Prescripción (Art. 462 incs. d y e del C.P.C.). Señala la accionada que,
anteriormente ya se ha iniciado otro proceso con el mismo título en fecha 1 de
diciembre de 1998 por ante el Juzgado de Paz Letrada en lo Civil y Comercial
del 4º Turno de Asunción, motivo por el cual se halla prescripta en extremo el
instrumento que se pretende ejecutar. Expresa la excepcionante que, existe
falta de acción, por haberse agregado en forma fraudulenta el pagaré para su
cobro, ya que a una persona no se le puede juzgar más de una vez, contravinien-
do disposiciones de orden constitucional.
A los efectos de establecer la procedencia o no de las excepciones plantea-
das y por una cuestión de orden procesal esta Magistratura se abocara prime-
ramente al estudio de la Excepción de Prescripción, ya que si procede esta, se
haría innecesario el estudio la de Inhabilidad de Titulo por falta de acción.
Del análisis de autos, se puede observar que el pagaré que se pretende
ejecutar en la actual demanda (fs. 4), ya ha sido presentado para su ejecución en
otro juicio caratulado: “COOP. LA BARREREÑA LTDA. C/ ROSA MELGARE-
JO DE CÁRDENAS S/ COBRO DE GS.”, año 1998, conforme consta a fs. 28/38.
Ahora bien, se debe comparar el pagaré presentado en este juicio (fs. 4) y
el pagaré obrante a fs. 33 que fue presentado en el juicio iniciado en el año 1998.
Para esta Magistratura, ambos pagarés son idénticos, es decir, es uno solo, con
la única diferencia que en la ejecución promovida por la actora en el año 1998,
el citado instrumento obligacional no tenía fecha de vencimiento y en la presen-
te demanda, si se ha completado la fecha de vencimiento, del 17/04/02.
Lo expuesto en el párrafo anterior es importante a los efectos de establecer
el inicio para el cómputo del plazo de la prescripción del pagaré, que como, se
reitera, es uno solo en ambos juicios. En este sentido, se tiene que el pagaré (sin
fecha de vencimiento) presentado en el otro juicio de ejecución, fue exhibido en
fecha 13 de noviembre del año 1998 y que al culminar el citado juicio por cadu-
cidad de instancia, conforme los admiten ambas partes, el pagaré de referencia
fue nuevamente objeto de ejecución en la presente causa por parte de la actora,
pero ya con el llenado de la fecha de vencimiento del 17/04/02.
Que, el artículo 1.536 del Código Civil, en el segundo párrafo, prescribe: “El

[ 79 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

pagaré en el cual no se haya indicado el plazo del pago, se considera pagadero a


la vista”.
En este caso puntual, esta Alzada considera que el inicio para establecer el
plazo de la prescripción debe ser considerada desde que el pagaré fue presenta-
do para su ejecución, en el juicio caratulado “COOP. LA BARREREÑA LTDA. C/
ROSA MELGAREJO DE CÁRDENAS S/ COBRO DE GS.”, conforme consta a
fs. 28/38, en fecha 13 de noviembre del año 1998, ya que en ese momento no
contaba aún con fecha de vencimiento, y en atención a lo dispuesto por el artí-
culo 1536 del código de fondo, el citado documento es pagadero a la vista (13 de
noviembre de 1998). Por tanto, teniendo en cuenta la fecha mencionada y la
interposición de esta demanda que data del 10 de setiembre de 2004, efectiva-
mente ha transcurrido más de cinco años.
Por otro lado, el Art. 648 del Código de Fondo dispone que la interrupción
de la prescripción causado por demanda, se tendrá por no decretada si el juicio
culminaré por caducidad de instancia, y en atención a que el primer juicio
iniciado por la actora en el año 1.998 ha culminado por caducidad de instancia,
no es posible hablar de interrupción de la prescripción, situación ocurrida en
autos.
En atención a lo expuesto en los párrafos que anteceden, corresponde hacer
lugar a la Excepción de Prescripción opuesta por la parte demandada.
En cuanto a la Excepción de Inhabilidad de titulo por falta de acción opues-
ta en autos, se hace innecesario su estudio, en atención a lo resuelto en la
Excepción de Prescripción, por lo que corresponde su desestimación.
Conforme a los argumentos expuestos en párrafos anteriores, se llega a la
conclusión que, corresponde hacer lugar a la Excepción de Prescripción opuesta
por la demandada y desestimar la Excepción de inhabilidad de titulo y rechazar
la ejecución.
En cuanto a las costas, las mismas deben ser impuestas a la parte actora
perdidosa conforme a lo establecido en el Art. 192 del C.P.C. ASÍ VOTO.
A SU TURNO LA MAGISTRADA VALENTINA NÚÑEZ: Manifiesta que
se adhiere a la opinión vertida por el Magistrado Dr. Oscar Augusto Paiva
Valdovinos, por compartir sus mismos fundamentos.
A SU TURNO EL MAGISTRADO DR. MARCOS RIERA HUNTER DIJO:
Se comparte el criterio del preopinante en el sentido de que, una vez declarada
la nulidad de la sentencia (en este caso por vicio de forma en su estructura

[ 80 ]
JURISPRUDENCIA

externa –incongruencia citrapetita–), se torna improcedente el estudio del re-


curso de apelación.
Y EL MAGISTRADO DR. MARCOS RIERA HUNTER PROSIGUIÓ DI-
CIENDO: Habiéndose declarado la nulidad de la sentencia de Primera Instan-
cia, corresponde que el Tribunal dé cumplimiento a lo dispuesto en el artículo
406 del CPC y, en consecuencia, dicte la sentencia substitutiva que corresponda
en reemplazo de la que ha sido objeto de anulación.
En tal sentido, se advierte que la parte demandada opuso contra el progre-
so de la ejecución dos excepciones: la de prescripción y la de inhabilidad de
título.
En cuanto a la primera, cabe señalar que el documento (pagaré) que es
objeto de ejecución es exactamente el mismo que se había presentado en otro
juicio de la misma naturaleza en el año 1998. Así surge de las constancias que
han sido remitidas al Juzgado por la Dirección de Archivo de los Tribunales. La
única diferencia radica en que en el juicio iniciado en el año 1998 el documento
había sido librado sin fecha de vencimiento, en tanto que el que sirve de base a
la presente ejecución tiene fecha de vencimiento (17 de abril del 2002), obvia-
mente agregada al solo efecto del presente juicio ejecutivo. El juicio iniciado en
el año 1998 había sido remitido al Archivo de los Tribunales por hallarse para-
lizado, circunstancia que evidencia operada la caducidad de la instancia que,
como es sabido, en la legislación positiva se opera de pleno derecho, es decir, por
el sólo transcurso del plazo legal. La resolución que declara la caducidad (que
puede ser pronunciada de oficio, o a instancia de parte) no es constitutiva de la
caducidad, sino solamente declarativa. Es por ello por lo que, en las condiciones
antes anotadas, puede sostenerse válidamente que en proceso iniciado en el año
1998 se operó la caducidad de la instancia.
Con posterioridad, en el año 2004, se inició nuevamente el juicio ejecutivo
sobre la base del referido pagaré, pero esta vez figurando que el documento
tenía fecha de vencimiento (17 de abril del 2002). Sin embargo, esta referencia
no puede ser tenida en cuenta por el Tribunal porque, si bien los documentos de
esta naturaleza pueden ser librados en blanco y posteriormente llenado por el
tenedor o poseedor, no resulta posible –ni admisible en Derecho– que luego de
librarse el pagaré sin fecha de vencimiento, y luego de presentarse como base de
un pretensión ejecutiva (en el año 1998), se agregue la fecha de vencimiento al
sólo efecto de promover un segundo proceso ejecutivo y evitar así la prescripción

[ 81 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

del instrumento. A los efectos del análisis de la excepción de prescripción arti-


culada por la parte demandada en este juicio, como se dijo, la Magistratura debe
considerar el documento tal como fue librado originariamente y tal como se
presentó en el juicio iniciado en el año 1998, es decir, a la vista.
Conforme lo dispuesto en el artículo 661, inc. “c”, del C.C., las acciones que
derivan de los documentos endosables (pagaré) que han sido librado a la vista
prescriben a los cuatros años contados a partir de la fecha de libramiento. En la
especie, el documento en cuestión fue librado en fecha 7 de abril de 1997, en
tanto que la presente acción preparatoria de juicio ejecutivo fue notificada a la
parte demandada en fecha 3 de noviembre del 2004, conforme surge de la cédula
de notificación agregada a fs. 8 de autos, habiendo transcurrido con exceso el
plazo legal para que se opere la prescripción de la acción promovida por la parte
accionante.
Es por tales razones por las cuales corresponde hacer lugar a la excepción
de prescripción opuesta por la parte ejecutada contra la pretensión ejecutiva de
la parte accionante.
En cuanto a la excepción inhabilidad de título, no se comparte el criterio
del preopinante que, en mayoría, entiende que por haberse admitido la excep-
ción de prescripción ya no corresponde el estudio de la excepción de inhabilidad
de título. Nada más erróneo por cuanto que, precisamente por aplicación del
principio de congruencia que el mismo Conjuez ha aplicado al tratar la primera
cuestión planteada, deben analizarse y resolverse todas las cuestiones propues-
tas por las partes, y no solamente una o alguna. Tal principio sufre solamente
dos excepciones a la regla: en los casos de las excepciones de incompetencia y
litispendencia por cuanto que, en tales supuestos, resulta claro que el órgano
judicial no podría emitir pronunciamiento respecto de otras defensas articula-
das. En el primer caso, porque no resulta competente para entender en la litis
y en el segundo porque, habiendo pleito pendiente, las cuestiones propuestas
deben ser resueltas por el órgano ante quien se radicó originariamente el juicio
correspondiente. En la especie, este Tribunal resulta plenamente competente
para entender en la litis y, habiendo anulado la sentencia definitiva por aplica-
ción del artículo 404 del CPC, en concordancia con el art. 15, inc. “b”, del CPC
(asumiendo así las competencias del órgano juzgador de la instancia inferior,
art. 406, C.P.C, tanto en lo principal como en lo accesorio) corresponde que
analice y resuelva todas las cuestiones propuestas: la excepción de prescripción
(ya analizada) y también la excepción de inhabilidad de título.

[ 82 ]
JURISPRUDENCIA

Esta última excepción resulta claramente improcedente por cuanto que


del análisis del documento que sirve de base a la pretensión ejecutiva no se
advierten vicios formales o extrínsecos que pudieran fundar válidamente la
defensa antes indicada. El pagaré constituye una promesa lisa y llana de abo-
nar suma de dinero líquida y determinada, no hallándose sujeta a plazo o con-
dición. Por lo demás, formalmente no concurre la falta de legitimación activa o
pasiva por cuanto que la demanda ha sido promovida por quien figura como
acreedor y dirigida contra quien aparece en el documento como deudor. Corres-
ponde, pues, la desestimación de esta defensa por improcedente.
En consecuencia, por los fundamentos expresados, corresponde que el
Tribunal resuelva rechazar la excepción de inhabilidad de título, por improce-
dente, hacer lugar a la excepción de prescripción y rechazar la ejecución promo-
vida por la Cooperativa de producción Agropecuaria Industrial y de Servicios La
Barrereña Limitada contra la Sra. Rosa Melgarejo Cárdenas, por improceden-
te, con costas. ASI VOTO.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Sres. Magistrados por
ante mí de que certifico, quedando acordada la sentencia que sigue de inmedia-
to.
RESUELVE:
DECLARAR la nulidad del fallo recurrido.
HACER LUGAR a la Excepción de Prescripción opuesta por la Sra. ROSA
MELGAREJO DE CÁRDENAS, en contra de la ejecución promovida por la
COOPERATIVA DE PRODUCCIÓN AGROPECUARIA INDUSTRIAL Y DE
SERVICIO LA BARREREÑA LTDA.
DESESTIMAR la Excepción de inhabilidad de titulo opuesta por la de-
mandada.
RECHAZAR la ejecución promovida por el abogado Basilio Morán Peralta
en nombre y representación de la COOPERATIVA DE PRODUCCIÓN AGRO-
PECUARIA INDUSTRIAL Y DE SERVICIO LA BARREREÑA LTDA. contra
la Sra. ROSA MELGAREJO DE CÁRDENAS por improcedente.
IMPONER las costas a la parte actora perdidosa.
ANOTAR, registrar y remitir copia a la Corte Suprema de Justicia.
Magistrados: Oscar Augusto Paiva Valdovinos, Valentina Núñez González
y Dr. Marcos Riera Hunter.
Abog. Viviana Cabrera. Actuaria Judicial.

[ 83 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 57

Cuestión debatida: Se aboca el Tribunal al estudio de los agravios del


demandado, quien contra el progreso de la Ejecución opone excepción de Nuli-
dad por no haberse respetado las solemnidades prescriptas en el diligenciamien-
to del mandamiento de Intimación de Pago.
NOTIFICACIÓN. Nulidad de notificación. EXCEPCIÓN DE NULI-
DAD. RECONOCMIENTO DE FIRMA.
En cuanto a la Excepción de Nulidad cabe señalar que el hecho que la
notificación de la providencia inicial no se haya realizado es impugnable por vía
del Incidente de Nulidad, remedio procesal previsto para las actuaciones inco-
rrectas, ya que se trata de una diligencia procesal, y no por vía de la excepción,
como planteó el demandado, en razón que la excepción de nulidad (Art. 463 del
Código Procesal Civil) exige como requisitos de admisibilidad no haberse obser-
vado las prescripciones para la intimación de pago y citación de excepciones, el
depósito de la suma fijada en el mandamiento, el desconocimiento de la firma o
la obligación. Tampoco, se observa el perjuicio sufrido del que deriva el interés
en obtener la declaración de nulidad, y en su caso, las defensas que no ha podido
oponer. Se advierte que no se han cumplido ninguno de estos requerimientos
legales, por ende, la excepción de nulidad no puede proceder.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TITU-
LO . Procedencia.
En tal sentido, atañe reseñar que no se aprecia en los instrumentos obligacio-
nales, enmiendas, tachaduras, adiciones, supresiones u otras similares, en al-
guna de sus partes, igualmente, los cheques constituyen títulos ejecutivos a
partir de la constancia de rechazo por falta de fondos puesta por el banco con-
forme disponen el Art. 1.752 del Código Civil y el Art. 5º de la Ley N° 805/96 que
modificó el Art. 1752 del Código Civil: “Art. 1752. El cheque bancario que, pre-
sentado en tiempo útil, no fuese pagado y cuya negativa de pago se acredite
conforme a lo dispuesto en el artículo 1.742 tendrá fuerza ejecutiva por el capital
y sus accesorios” en correlación con los Artículos 439 y 448 inciso f) del Código
Procesal Civil.
TESTIGOS. PRUEBA DE TESTIGOS.
Asimismo, no resulta ocioso advertir la improcedencia de las declaraciones
del Oficial de Justicia y el demandante, por carecer de la entidad suficiente para

[ 84 ]
JURISPRUDENCIA

demostrar la falsedad material del mandamiento de intimación que ostenta la


categoría de instrumento público y que el cheque no trae aparejada ejecución,
tal como preceptúa el Art. 462 del Código Procesal Civil. Además, deben tenerse
en cuenta las restricciones del Código Civil respecto a la prueba testimonial que
constituye un resabio del valor atribuido a este medio de prueba, el cual resul-
taría procedente en caso de que no sea el único medio probatorio, lo cual no se
aprecia en estos Autos.
NULIDAD PROCESAL.
En efecto, como es sabido, las nulidades procesales solamente pueden ser
objeto de reclamo si la causa de la irregularidad ha provocado un vicio que
tenga, a su vez, el efecto de sumir en indefensión a la parte litigante afectada.
Caso contrario, la nulidad no puede hallar acogida favorable porque el Derecho
no admite la nulidad por la nulidad misma, o en beneficio de la ley. La intima-
ción de pago ha sido legislada como un trámite irrenunciable en los juicios
ejecutivos precisamente para dar oportunidad al deudor de pagar la deuda en
el acto de la intimación. Pero, si el demandado no deposita el monto reclamado
al tiempo de oponer la excepción de nulidad por inobservancia de las reglas de
la intimación de pago, ello pone en evidencia que no existe agravio alguno que
pudiera fundar la pretensión de nulidad. Solamente si la intimación de pago no
se hubiera diligenciado como corresponde y, a causa de ello el deudor no hubiera
podido pagar la deuda en el acto, la nulidad alegada por vía de excepción podría
ser admitida si, en el acto de excepcionar, el litigante afectado deposita el monto
que ha sido objeto de reclamo. Caso contrario, la excepción de nulidad articula-
da con tal base no resulta procedente. Al no haber depositado el demandado la
suma reclamada al tiempo de oponer la excepción, ésta resulta improcedente y,
por tanto, debe ser desestimada como tal.
EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. Presupuesto para la EXCEPCIÓN
de falsedad.
Por último, en cuanto a la excepción de falsedad a la cual alude el deman-
dado, cabe señalar que no se ha tenido en cuenta, para nada, la naturaleza de
la defensa que se ha querido oponer. En efecto, la excepción de falsedad supone
que el título base de la ejecución ha sido adulterado, total o parcialmente, pero
la excepción de falsedad de la ejecutoria (a la cual alude expresamente el excep-
cionante en el escrito de excepciones) no tiene relación alguna con adulteracio-
nes o falsificaciones materiales, sino con que el título que sirve de base a la

[ 85 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ejecución (ejecutorio específicamente), consistente en una sentencia judicial, no


puede ser objeto de reclamo porque la resolución no ha quedado firme, o, en su
caso, en el supuesto de que hubiera quedado firme, porque el plazo que se ha
otorgado al condenado para abonar la deuda no ha vencido o fenecido todavía.
T. Apel. Civ. y Com. Primera Sala. 27/05/2015. “David Leonardo Pin
Ferreira c/ Reinado Duarte Gamarra. Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº
57).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes;
CUESTIONES:
¿Es nula la Sentencia apelada?
En caso contrario, ¿está ella ajustada a Derecho?
Practicado el sorteo de ley, a fin de establecer el orden de votación, resultó
que debían votar los señores Miembros en el orden siguiente: Magistrados Dr.
Oscar Paiva Valdovinos, Dr. Marcos Riera Hunter y Mirtha Elena Ozuna de
Cazal.
A LA PRIMERA CUESTIÓN EL MAGISTRADO DOCTOR ÓSCAR AU-
GUSTO PAIVA VALDOVINOS, DIJO: El recurrente no fundó el recurso. Tam-
poco se han constatado conculcaciones expresas de forma o solemnidades que
hagan viable declarar la Nulidad de oficio. En consecuencia, corresponde decla-
rar desierto el Recurso de Nulidad. Así voto.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS DR. MARCOS RIERA HUNTER
Y MIRTHA ELENA OZUNA CAZAL: Manifiestan que se adhieren a la opinión
vertida por el Magistrado Dr. Oscar Augusto Paiva Valdovinos por compartir
sus mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL MAGISTRADO DOCTOR ÓSCAR AU-
GUSTO PAIVA VALDOVINOS, DIJO: Por S.D. N° 428 del 15 de julio de 2.014,
se resolvió: “NO HACER LUGAR las excepciones de nulidad, falsedad e inha-
bilidad de título, opuestas por el señor Reinaldo Daniel Duarte Gamarra contra
la ejecución seguida por el señor David Leonardo Pin Ferreira, por cobro de la
suma de Guaraníes Cuarenta y Dos Millones Ochocientos Mil (Gs. 42.800.000),
y en consecuencia, llevar adelante, con costas, la citada ejecución de autos,
hasta que el deudor haga íntegro pago de la suma mencionada, intereses y
costas del juicio...”.
El apelante consideró que la A-quo interpretó equivocadamente los ele-
mentos de convicción arrimados y refirió lo siguiente: I) La providencia del 7 de

[ 86 ]
JURISPRUDENCIA

febrero de 2014 no fue notificada por cédula tal cual dispone el Art. 133 del
Código Procesal Civil, el incumplimiento de la intimación de pago dispuesta por
la citada providencia y el mandamiento de intimación de pago fue retirado por
el Abogado patrocinante quien ni siquiera tiene poder habilitante en contrapo-
sición a lo dispuesto en las Acordadas N°s 398/2.005 y 8/1.951 y el Art. 171 del
Código de Organización Judicial. Asimismo, alegó la falsedad del Acta labrada
por el Oficial de Justicia donde consta que el demandado se negó a firmar el acta
que consiste en una impresión digital que no pudo haber sido impresa en dicho
momento a falta de conexión aunado al hecho que su cliente señaló desconocer
al funcionario, habiendo ofrecido como prueba el testimonio del Oficial de Jus-
ticia; II) Los documentos son inhábiles porque no fueron redactados por su
representado sino por el actor, por lo que solicitó en su momento la absolución
de posiciones del mismo. Finalmente, peticionó la revocación de la sentencia.
La adversa contestó traslado solicitando la confirmación de la sentencia y
señaló que el demandado no negó su firma, tampoco la deuda, ni fundó la inde-
fensión, el mandamiento fue entregado conforme a lo dispuesto en el Art. 1° de
la Acordada N° 8/51, además la Excepción de Nulidad e Inhabilidad y Falsedad
de la Ejecutoria no pueden ser deducidas por su notoria contradicción. Igual-
mente, señaló que los documentos obligacionales adolecen de sobrescritos, en-
miendas, tachaduras u otros tipos de adulteraciones materiales y que no ha sido
probada la adulteración.
La A-quo rechazó las pretensiones de la parte demandada en razón que no
se depositó la suma fijada en el mandamiento de intimación, no se desconoció la
obligación ni la firma, tampoco el perjuicio y que la falta de diligenciamiento de
la providencia inicial no se halla contemplada en el Art. 463 del Código Procesal
Civil, ni tampoco se encuadra en lo dispuesto en el Art. 133, inciso a) del citado
Cuerpo Legal. El retiro del mandamiento se hizo conforme a lo dispuesto en el
Art. 1° de la Acordada N° 8/51 y que la notificación que alude el Art. 451 del
Código Procesal Civil se refiere a aquellos casos en que el intimado no se encuen-
tre y en cuanto a la inhabilidad de título, el demandado no ha negado la firma.
En cuanto a la Excepción de Nulidad, cabe señalar que el hecho que la
notificación de la providencia inicial no se haya realizado es impugnable por vía
del Incidente de Nulidad, remedio procesal previsto para las actuaciones inco-
rrectas, ya que se trata de una diligencia procesal, y no por vía de la excepción,

[ 87 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

como planteó el demandado, en razón que la excepción de nulidad (Art. 463 del
Código Procesal Civil) exige como requisitos de admisibilidad no haberse obser-
vado las prescripciones para la intimación de pago y citación de excepciones, el
depósito de la suma fijada en el mandamiento, el desconocimiento de la firma o
la obligación. Tampoco se observa el perjuicio sufrido del que deriva el interés
en obtener la declaración de nulidad, y en su caso, las defensas que no ha podido
oponer. Se advierte que no se han cumplido ninguno de estos requerimientos
legales, por ende, la excepción de nulidad no puede proceder.
Con respecto a la Excepción de Inhabilidad de título fundada en que los
cheques fueron llenados por el actor, rige lo dispuesto en el Art. 462, inciso d) del
Código Procesal Civil que establece su procedencia sólo en dos casos: I) cuando
exista falsedad material o adulteración del documento; o II) cuando el instru-
mento no es de aquellos que traen aparejada ejecución.
En tal sentido, atañe reseñar que no se aprecia en los instrumentos obli-
gacionales, enmiendas, tachaduras, adiciones, supresiones u otras similares,
en alguna de sus partes, igualmente, los cheques constituyen títulos ejecutivos
a partir de la constancia de rechazo por falta de fondos puesta por el banco
conforme disponen el Art. 1.752 del Código Civil y el Art. 5 de la Ley N° 805/96
que modifico el Art. 1752 del Código Civil: “Art. 1752. El cheque bancario que,
presentado en tiempo útil, no fuese pagado y cuya negativa de pago se acredite
conforme a lo dispuesto en el artículo 1.742 tendrá fuerza ejecutiva por el capital
y sus accesorios”, en correlación con los Artículos 439 y 448 inciso f) del Código
Procesal Civil.
Asimismo, no resulta ocioso advertir la improcedencia de las declaraciones
del Oficial de Justicia y el demandante, por carecer de la entidad suficiente para
demostrar la falsedad material del mandamiento de intimación que ostenta la
categoría de instrumento público y que el cheque no trae aparejada ejecución,
tal como preceptúa el Art. 462 del Código Procesal Civil. Además, debe tenerse
en cuenta las restricciones del Código Civil respecto a la prueba testimonial que
constituye un resabio del valor atribuido a este medio de prueba, el cual resul-
taría procedente en caso de que no sea el único medio probatorio, lo cual no se
aprecia en estos Autos.
A tenor de las motivaciones expresadas, se concluye que la decisión adop-
tada por la A-quo se ajusta a Derecho y, en consecuencia, corresponde declarar
desierto el recurso de nulidad y confirmar la sentencia recurrida, con costas, con

[ 88 ]
JURISPRUDENCIA

sujeción a lo dispuesto en los Artículos 192 y el Art. 203, inciso a) del Código
Procesal Civil. ASÍ VOTO.
A SU TURNO EL MAGISTRADO DR. MARCOS RIERA HUNTER DIJO:
La parte demandada, al ser citada para que oponga sus defensas, opuso las
excepciones de nulidad, inhabilidad de título y falsedad de la ejecutoria, las
cuales fueron –todas ellas– desestimadas por el Juzgado de Primera Instancia
por medio de la sentencia que hoy se encuentra en grado de alzada ante este
Tribunal.
La excepción de nulidad ha sido opuesta con el fundamento de que no se le
ha notificado por cédula al demandado la intimación de pago en su domicilio
real. Sin embargo, independientemente de que tal acto notificatorio se haya
realizado o no, la parte excepcionante no ha depositado a la orden del juicio la
suma que es objeto del reclamo, conforme lo establece el artículo 463, inc. “a”, del
CPC.
En efecto, como es sabido, las nulidades procesales solamente pueden ser
objeto de reclamo si la causa de la irregularidad ha provocado un vicio que
tenga, a su vez, el efecto de sumir en indefensión a la parte litigante afectada.
Caso contrario, la nulidad no puede hallar acogida favorable porque el Derecho
no admite la nulidad por la nulidad misma, o en beneficio de la ley. La intima-
ción de pago ha sido legislada como un trámite irrenunciable en los juicios
ejecutivos precisamente para dar oportunidad al deudor de pagar la deuda en
el acto de la intimación. Pero si el demandado no deposita el monto reclamado
al tiempo de oponer la excepción de nulidad por inobservancia de las reglas de
la intimación de pago, ello pone en evidencia que no existe agravio alguno que
pudiera fundar la pretensión de nulidad. Solamente si la intimación de pago no
se hubiera diligenciado como corresponde y a causa de ello el deudor no hubiera
podido pagar la deuda en el acto, la nulidad alegada por vía de excepción podría
ser admitida si, en el acto de excepcionar, el litigante afectado deposita el monto
que ha sido objeto de reclamo. Caso contrario, la excepción de nulidad articula-
da con tal base no resulta procedente. Al no haber depositado el demandado la
suma reclamada al tiempo de oponer la excepción, ésta resulta improcedente y,
por tanto, debe ser desestimada como tal.
En cuanto a la excepción de inhabilidad de título, se comparte el criterio
sustentado por el Juzgado de Primera Instancia en el sentido de que no se
advierten en los documentos base de la ejecución (cheques) vicios extrínsecos

[ 89 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

que pudieran motivar legalmente la inhabilidad alegada por vía de excepción.


La circunstancia de que tales documentos hubieran sido llenados por la parte
actora y no por el demandado, como se refiere éste último, no constituye funda-
mento válido para la inhabilidad de título porque, de conformidad con el artícu-
lo 402 del C.C. “los instrumentos privados pueden ser firmados en blanco antes
de ser redactados, y en tal caso, harán fe, una vez llenados y reconocidas las
firmas”. En la especie, el reconocimiento de firmas resulta innecesario por tra-
tarse de cheques que fueron rechazados por el Banco girado por cuenta cance-
lada, conforme lo dispuesto en la Ley N° 805/96 que en su artículo 5 modifica el
artículo 1752 del Código Civil que, en su nueva redacción, establece que “El
cheque bancario que, presentado en tiempo útil, no fuese pagado y cuya nega-
tiva de pago se acredite conforme a lo dispuesto en el artículo 1742 tendrá fuerza
ejecutiva por el capital y sus accesorios”.
Por lo demás, la parte demandada no ha negado la deuda, no ha impugna-
do las firmas, ni ha acreditado que los documentos base de la pretensión ejecu-
tiva resultan inhábiles por falta de legitimación activa o pasiva, suma ilíquida,
o sujeta a plazo o condición. La excepción de inhabilidad opuesta por el deudor
deviene también improcedente.
Por último, en cuanto a la excepción de falsedad a la cual alude el deman-
dado, cabe señalar que no se ha tenido en cuenta, para nada, la naturaleza de
la defensa que se ha querido oponer. En efecto, la excepción de falsedad supone
que el título base de la ejecución ha sido adulterado, total o parcialmente, pero
la excepción de falsedad de la ejecutoria (a la cual alude expresamente el excep-
cionante en el escrito de excepciones) no tiene relación alguna con adulteracio-
nes o falsificaciones materiales, sino con que el título que sirve de base a la
ejecución (ejecutorio específicamente), consistente en una sentencia judicial, no
puede ser objeto de reclamo porque la resolución no ha quedado firme, o, en su
caso, en el supuesto de que hubiera quedado firme, porque el plazo que se ha
otorgado al condenado para abonar la deuda no ha vencido o fenecido todavía.
El demandado y recurrente ha confundido totalmente ambos tipos de ex-
cepciones de falsedad y, para más, ha pretendido fundar la inhabilidad de título
en supuesta falsedad material (llenado de los documentos por el actor). En la
especie, no existe ni falsedad material, ni falsedad de la ejecutoria (de hecho, lo
último no podría configurarse jamás porque los títulos presentados no son reso-
luciones, sino cheques bancarios).

[ 90 ]
JURISPRUDENCIA

Por tales fundamentos, corresponde que el Tribunal confirme, con costas,


la sentencia apelada (que rechaza las excepciones de nulidad, inhabilidad título
y falsedad, llevando adelante la ejecución, con costas) por hallarse la misma
ajustada a Derecho.
ASI VOTO.
A SU TURNO LA MAGISTRADA MIRTHA ELENA OZUNA CAZAL:
Manifiesta que se adhiere a la opinión vertida por los miembros que le han
precedido por compartir los mismos fundamentos en cuanto coinciden y se com-
plementan.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Sres. Magistrados
por ante mí de que certifico, quedando acordada la sentencia que sigue de inme-
diato.
RESUELVE:
DECLARAR desierto el recurso de nulidad.
CONFIRMAR, con costas, la S.D. N° 428 del 15 de julio de 2014, dictada
por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Cuarto Turno.
ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Justi-
cia.
Magistrados: Óscar Paiva Valdovinos, Dr. Marcos Riera Hunter y Mirtha
Elena Ozuna de Cazal.
Abog. Viviana Cabrera. Actuaria Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 74

Cuestion debatida: El agraviado por la Sentencia solicita la revocatoria


del fallo en razón de que el pagaré se ha firmado en una jurisdicción diferente al
de la Ejecución.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. EXCEPCION DE INCOMPETEN-
CIA DE JURISDICCIÓN.
A fojas 48/50 de autos, el demandado Luis Alberto Benítez Santacruz, por
derecho propio y bajo patrocinio de Abogado, fundamentó el recurso de apela-
ción. Al hacerlo refirió que en los PAGARÉS obrantes a fs. 3 y 4 de autos, se
puede notar en forma fehaciente que en ninguna parte de los mismos dice o

[ 91 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

consta Asunción o las supuestas iniciales AS. Alega que, figuran las siglas A/S
que no pueden ser interpretadas como ASUNCIÓN, por lo tanto, expresa el
recurrente que siendo su domicilio real en la ciudad de Villa Elisa, de conformi-
dad al Art. 17 del Código de Organización Judicial, la presente demanda debió
iniciarse en el Juzgado de la ciudad de Lambaré y no en Asunción. Con estos
argumentos peticiona la revocatoria del fallo recurrido así como su Aclaratoria,
con costas a la perdidosa.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.
CÓDIGO DE ORGANIZACIÓN JUDICIAL.
Al examinar los agravios del apelante, vemos que critica el argumento
realizado por la Jueza A-quo en el fallo apelado, al decir que, en el caso plantea-
do al observar los PAGARÉS, objeto de la obligación, se puede observar clara-
mente que obran en ellos las iniciales As, que interpretamos que significa Asun-
ción por una cuestión de lógica y sentido común, por lo que nos remitimos al Art.
17 del Código de Organización Judicial (sic), el cual considera errado y peticiona
la viabilidad de la excepción de incompetencia, debiendo radicar esta acción en
la Jurisdicción de Lambaré por ser el domicilio del demandado en la ciudad de
Villa Elisa.
T. Apel. Civ. y Com. Primera Sala. 26/06/2015. “Jeansugn Hur c/
Luis Alberto Benítez Santacruz s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº 74).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En caso contrario, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley, a fin de establecer el orden de votación, resultó
que debían votar los Sres. Miembros en el orden siguiente: Magistrados, Dr.
Oscar Paiva Valdovinos, Dr. Marcos Riera Hunter y Dr. Carmelo Castiglioni.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO DR.
OSCAR AUGUSTO PAIVA VALDOVINOS DIJO: El recurrente no fundamentó
en forma expresa este recurso, y como no se observa vicios o defectos de forma
en la resolución recurrida que pudieran invalidarla como acto jurisdiccional,
corresponde declarar desierto el recurso de nulidad. ASÍ VOTO.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS DR. MARCOS RIERA HUNTER
Y DR. CARMELO A. CASTIGLIONI: Manifiestan que se adhieren a la opinión

[ 92 ]
JURISPRUDENCIA

vertida por el Magistrado Dr. Oscar Augusto Paiva Valdovinos por compartir
sus mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO DR.
OSCAR AUGUSTO PAIVA VALDOVINOS PROSIGUIÓ DICIENDO: El Juez
de grado inferior, a través del A.I. Nº A.I. Nº 941 de fecha 13 de junio de 2014,
resolvió: “...1. RECHAZAR la excepción de incompetencia deducida por el Sr.
LUIS ALBERTO BENÍTEZ SANTACRUZ, conforme lo expuesto en el exordio
de la presente resolución; 2. IMPONER las costas al excepcionante; 3. ANO-
TAR...”.
Asimismo, por la S.D. Nº 439 del 23 de junio de 2014, aclaratoria de la
primera resolución, se dispuso: “...1. ACLARAR de oficio el A.I. Nº 941 del 13 de
junio de 2014, en el sentido que debe ser SENTENCIA DEFINITIVA y, en con-
secuencia, HACER LUGAR a la presente demanda promovida por el Sr.
JAESUNG HUR en contra de LUIS ALBERTO BENÍTEZ SANTACRUZ sobre
Acción Ejecutiva, y LLEVAR ADELANTE, con costas, la ejecución por cobro de
la suma de GUARANÍES VEINTIDOS MILLONES QUINIENTOS MIL (Gs.
22.500.000); 2. ANOTAR...”.
A fojas 48/50 de autos, el demandado Luis Alberto Benítez Santacruz, por
derecho propio y bajo patrocinio de abogado, fundamentó el recurso de apela-
ción. Al hacerlo refirió que en los PAGARÉS obrantes a fs. 3 y 4 de autos, se
puede notar en forma fehaciente que en ninguna parte de los mismos dice o
consta Asunción o las supuestas iníciales AS. Alega que, figuran las siglas A/S
que no pueden ser interpretadas como ASUNCIÓN, por lo tanto, expresa el
recurrente que siendo su domicilio real en la ciudad de Villa Elisa, de conformi-
dad al Art. 17 del Código de Organización Judicial, la presente demanda debió
iniciarse en el Juzgado de la ciudad de Lambaré y no en Asunción. Con estos
argumentos peticiona la revocatoria del fallo recurrido así como su Aclaratoria,
con costas a la perdidosa.
Por su parte, la parte apelada contestó el traslado de la fundamentación
del apelante (ver fs. 54) expresando básicamente que, lo resuelto en ambas
resoluciones recurridas se hallan ajustadas a derecho y solicita su confirma-
ción. Peticiona costas.
Con el resumen de lo actuado en esta instancia, se pasa al análisis de la
justicia de lo fallado.
Al examinar los agravios del apelante, vemos que critica el argumento
realizado por la Jueza A-quo en el fallo apelado, al decir: “…Que, en el caso

[ 93 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

planteado al observar los PAGARÉS, objeto de la obligación, se puede observar


claramente que obran en ellos las iníciales As, que interpretamos que significa
Asunción por una cuestión de lógica y sentido común, por lo que nos remitimos
al Art. 17 del Código de Organización Judicial (sic), el cual considera errado y
peticiona la viabilidad de la excepción de incompetencia, debiendo radicar esta
acción en la Jurisdicción de Lambaré por ser el domicilio del demandado en la
ciudad de Villa Elisa.
El artículo 17 del C.O.J. dispone: “…En las acciones personales será com-
petente el Juez del lugar convenido para el cumplimiento de la obligación y a
falta de esté, a elección del demandante, el del domicilio del demandado, o el del
lugar del contrato, con tal que el demandado se halle en el aunque sea acciden-
talmente.
Si hubiera varios coobligados, prevalecerá la competencia del Juez ante
quien se instaure la demanda.
El que no tuviera domicilio conocido podrá ser demandado en el lugar en
que se encuentre”.
En efecto, al examinar minuciosamente los PAGARÉS que obran a fs. 3 y
4 de autos, constatamos que al insertarse la fecha de emisión se lee: “A/S 11 de
abril de 2013”, así como la fecha de vencimiento que se expresa en “A/S 15 de
junio de 2013”. A nuestro criterio, si bien son atendibles los agravios del apelan-
te, por lo general y común las siglas A/S o As insertas en determinados instru-
mentos, como los documentos base de la presente ejecución, se refieren e iden-
tifican a la ciudad de Asunción, lo que nos indica que el lugar de emisión y el
convenido para el cumplimiento de la obligación era en la Jurisdicción de la
ciudad de Asunción.
En suma, resulta acertada la conclusión a que se ha llegado en las resolu-
ciones dictadas por la Inferior, en el sentido de rechazar la excepción de incom-
petencia y llevar adelante la ejecución por la suma reclamada en autos.
Por las motivaciones expuestas precedentemente se concluye que, tanto el
Auto Interlocutorio y la Sentencia Aclaratoria recurridos por la parte demanda-
da se encuentran ajustados a derecho y deben ser confirmados por la Alzada. En
cuanto a las costas, de conformidad al artículo 203 inc. a) del Código Procesal
Civil, corresponde que las mismas sean soportadas por el recurrente. ASÍ VOTO.
A SU TURNO EL MAGISTRADO DR. MARCOS RIERA HUNTER DIJO:
Se debate en esta Alzada la excepción de incompetencia que por razón del terri-
torio ha sido opuesta por la parte demandad contra el progreso de la ejecución.

[ 94 ]
JURISPRUDENCIA

En la especie, la pretensión ejecutiva se funda en los pagarés cuyas copias


se encuentran agregadas a fs. 3 y 4 de autos en las cuales no figura el lugar en
el cual han sido librados los documentos, no pudiendo entenderse, como lo ha
entendido el Juzgado de Primera Instancia (y también el preopinante en esta
Alzada), que los mismos han sido emitidos en la Ciudad de Asunción. Tiene
razón la parte recurrente cuando sostiene que la sigla “A/S” no puede significar
necesariamente la Ciudad de Asunción, pudiendo significar cualquier otra cosa,
más aun si se tiene en cuenta que en el documento de fs. 3 tal sigla figura al lado
de la fecha de libramiento y también al lado de la fecha de vencimiento, lo que
no parece tener sentido alguno. Desde el momento en que no se ha acreditado
el lugar convenido para el cumplimiento de la obligación y tampoco el lugar del
contrato, la competencia judicial para entender en el proceso es la que corres-
ponde al Juez del lugar del domicilio del ejecutado, de conformidad con lo dis-
puesto en el artículo 215, inc. “b”, del CPC, en concordancia con lo previsto en el
artículo 17 del Código de Organización Judicial (el domicilio del demandado).
Considerando que, en este caso, el domicilio del demandado se encuentra
en Villa Elisa, según denuncia del propio ejecutante en el escrito de fs. 5 de autos
(en concordancia con lo admitido por el demandado a fs. 27), se estima que el
Juez competente para entender en la presente litis por razón del territorio es el
de Lambaré, cuya jurisdicción comprende a aquella localidad. La excepción de
incompetencia por razón del territorio aparece, entonces, como procedente.
En consecuencia, por los fundamentos expresados, corresponde que el
Tribunal revoque, con costas, la sentencia apelada (resolución aclaratoria y
resolución aclarada) admitiéndose la excepción y desestimándose la acción eje-
cutiva, con el alcance prevenido en el artículo 7 del CPC. ASÍ VOTO.
A SU TURNO EL MAGISTRADO DR. CARMELO A. CASTIGLIONI DIJO:
Manifiesta adherirse a la opinión vertida por el Magistrado Dr. Oscar Augusto
Paiva Valdovinos por compartir sus mismos fundamentos.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Sres. Magistrados por
ante mí de que certifico, quedando acordada la sentencia que sigue de inme-
diato.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y los fundamentos en él esgrimidos, el TRIBUNAL DE APELACIÓN EN LO
CIVIL Y COMERCIAL DE LA CAPITAL, PRIMERA SALA,
RESUELVE:

[ 95 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

DECLARAR DESIERTO el recurso de nulidad.


CONFIRMAR, con costas, el fallo apelado y su Aclaratoria, conforme a los
argumentos expuestos en el exordio de esta resolución.
ANOTAR, registrar y remitir una copia a la Excma. Corte Suprema de
Justicia.
Magistrados: Dr. Oscar Paiva Valdovinos, Dr. Marcos Riera Hunter y Dr.
Carmelo Castiglioni.
Abog. Viviana Cabrera. Actuaria Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 13

Cuestión debatida: Se trata en autos de un juicio ejecutivo, precedido por


la preparación de los documentos base de la ejecución: Pagarés numerados. En
el Tribunal de Alzada se analiza la excepción de Pago y la inhabilidad de título.
PAGARÉ. Pagaré a la Orden.
Esta ampliación de la ejecución, debe ser desestimada, puesto que la mis-
ma no tiene respaldo documental, siendo que el Art. 458 del CPC, al regular la
ampliación de la sentencia, señala que misma se debe basar en el vencimiento
de un nuevo plazo de la obligación que se reclama y en autos no se han presen-
tado pagarés que contengan dicha obligación.
EXCEPCIÓN DE PAGO. Requisito para su procedencia.
En cuanto a la excepción de pago, cabe señalar que dicha forma de extin-
ción de obligaciones, debe estar instrumentado en un documento escrito que
reúna los requisitos del Art. 569 al 574 del Código Civil, es decir, acreditado por
escrito, mediante recibo que se expida mencionando la obligación cancelada,
librado por el acreedor a favor del deudor.
EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO. Procedencia de la
excepción de inhabilidad de título.
En cuanto a la inhabilidad de título, conforme al Art. 462 del CPC, la
misma solo puede fundarse en dos circunstancias: primera, que el documento
presentado, no sea de aquellos que traiga aparejada ejecución y segunda en la
falta de acción pasiva o activa de las partes.

[ 96 ]
JURISPRUDENCIA

JUICIO EJECUTIVO. Título Ejecutivo.


El pagaré a la orden, constituye una de las especies de los títulos de crédito,
por ende la obligación contenida en el mismo es de cumplimiento obligatorio
para el emisor, en los términos literales en que se halle concebido el título.
T. Apel. Civ. y Com. Segunda Sala. 09/03/15. “Margarita Concep-
ción Rolón de Morínigo c/ Eugenio Raimundo Garrido s/ Acción prepa-
ratoria de Juicio Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº 13).
Previo estudio de los antecedentes, el Tribunal resolvió plantear y votar
las siguientes:
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En caso negativo, ¿está ajustada a derecho?
PRACTICADO el sorteo, resultó que debían votar los Señores Miembros
en el siguiente orden: PAREDES BORDÓN, ZUCCOLILLO GARAY DE VO-
UGA, BÁEZ MAIOLA.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO PARE-
DES BORDÓN DIJO: El recurso no fue interpuesto por la recurrente en el
escrito de fs. 135, a pesar de lo cual el A-quo, erróneamente concedió este recur-
so. Del examen del expediente, surge que la A-quo no se ha pronunciado sobre
la excepción d pago opuesta por el demandado, sin embargo, es vicio es subsa-
nables por vía de la apelación, y siendo la nulidad de última ratio, y pudiendo
esta situación subsanarse en beneficio del afectado, por aplicación del Art. 407
del CPC, debe declararse mal concedido el recurso.
A SU TURNO LA MAGISTRADA ZUCCOLILLO GARAY DE VOUGA
adhiere al voto que antecede en el mismo sentido.
A SU TURNO, EN DISIDENCIA, EL MAGISTRADO BÁEZ MAIOLA
DIJO: Disiento respetuosamente en cuanto al art. 405 CPC considera implícito
el recurso de nulidad cuando formalmente sólo se expresa apelación, razón por
la que considero no errada la decisión del A quo de incluir también el recurso de
nulidad.
A LA SEGUNDA CUESTION PLANTEADA EL MAGISTRADO PARE-
DES BORDON PROSIGUIÓ DICIENDO: Por la sentencia en alzada, S.D. N°
679 de fecha 13 de agosto de 2014, la A-quo RESOLVIÓ: “1) HACER LUGAR
con costas, a la excepción de inhabilidad de título deducida por la parte deman-
dada en base a las razones expuestas en el exordio de la presente resolución. 2)

[ 97 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

DISPONER el rechazo y archivo de la presente ejecución promovida por la Sra.


Margarita Concepción Rolón de Morínigo contra el Sr. Eugenio Raimundo Ga-
rrido por cobro de guaraníes en base ala razones expuestas precedentemente. 3)
ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Justicia”.
Contra esta decisión expresa agravios la parte actora a fs. 139/150, solici-
tando la revocación de la misma, el rechazo de las excepciones opuestas y que se
haga lugar a la ampliación de la demanda y se lleve adelante la presente ejecu-
ción.
Los agravios de la parte actora, son contestados por la parte demandada
en el escrito de fs. 152/160, solicitando la confirmación de la sentencia y el
rechazo de los recursos.
Se trata en autos de un juicio ejecutivo, precedido por la preparación de los
documentos base de la ejecución, iniciado en fecha 6 de setiembre de 2013 por
la Sra. Margarita Rolón de Domínguez contra el Sr. Eugenio Raimundo Garri-
do, reclamando inicialmente la suma de Gs. 226.166.696, instrumentado en 14
pagarés, numerados del 11/24 al 24/24, por un valor individual de Gs. 16.154.764,
con vencimientos sucesivos desde el 25 de enero de 2013 al 25 de febrero de
2014, cuyas copias auténticas rolan de fs. 7 a 20 de autos.
Posteriormente a fs. 111 de autos, al contestar las excepciones opuestas, la
parte actora, solicita la ampliación de la ejecución en la suma de Gs. 161.545.740,
fundado este pedido de ampliación en el reconocimiento que hace el demandado
de no haber abonado diez pagarés restantes de los 24 que suscribió.
Esta ampliación de la ejecución, debe ser desestimada, puesto que la mis-
ma no tiene respaldo documental, siendo que el Art. 458 del CPC, al regular la
ampliación de la sentencia, señala que misma se debe basar en el vencimiento
de un nuevo plazo de la obligación que se reclama y en autos no se han presen-
tado pagarés que contengan dicha obligación.
En el tiempo procesal oportuno la parte demandada, interpuso dos excep-
ciones, la de pago total y la de inhabilidad de título, en el escrito de fs. 90 de
autos.
La excepción de pago, que no fue resuelta por la A-quo, la fundó en la
factura de fecha 29 de marzo de 2012, por Gs. 20.000.000, obrante a fs. 88,
librado a su favor por el Sr. Carlos José Morínigo, endosante de los documentos
presentados a ejecución, arguyendo que esa fue la cantidad por la cual le fueron
vendidas las acciones de la empresa AVANCE PHARMA S.A., origen de la obli-

[ 98 ]
JURISPRUDENCIA

gación que se reclama y la inhabilidad de título se funda en que los pagarés


presentados se hallan relacionados, o tienen su causa en el contrato de compra-
venta de acciones, cuya copia presenta a fs. 82 a 87, específicamente la cláusula
segunda de dicho contrato, donde se pacta la emisión de los 24 pagarés por valor
de 16.154.674, cada uno, y siendo accesorios al contrato de referencia, los mis-
mos solo pueden ser ejecutados por la vía ordinaria.
En cuanto a la excepción de pago, cabe señalar que dicha forma de extin-
ción de obligaciones, debe estar instrumentado en un documento escrito que
reúna los requisitos del Art. 569 al 574 del Código Civil, es decir, acreditado por
escrito, mediante recibo que se expida mencionando la obligación cancelada,
librado por el acreedor a favor del deudor.
En autos no se ha presentado documento alguno que acredite dicha cir-
cunstancia. La factura a que hace referencia el demandado no menciona en
ninguna parte, que la misma constituya la cancelación de los pagarés presenta-
dos a ejecución, por lo que esta excepción debe ser desestimada.
En cuanto a la inhabilidad de título, conforme al Art. 462 del CPC, la
misma solo puede fundarse en dos circunstancias: primera, que el documento
presentado, no sea de aquellos que traiga aparejada ejecución y segunda en la
falta de acción pasiva o activa de las partes.
En cuando al primer supuesto, a fs. 55 de autos, obra el acta de la audiencia
de reconocimiento de firma realizada en fecha 11 de octubre de 2013, donde el
demandado reconoce como suyas las firmas obrantes en los documentos presen-
tados y si bien en el mismo acto, afirma que las cuentas fueron canceladas, cabe
apuntar la disposición del Art. 445 del CPC, por el cual, reconocida la firma en
el documento, la acción ejecutiva queda preparada, aunque se negare el conte-
nido.
El Art. 439 del CPC, señala que se procederá ejecutivamente en virtud de
título que traiga aparejada ejecución, y el Art. 448 del CPC, entre los títulos
ejecutivos, menciona expresamente al instrumento privado reconocido judicial-
mente, es decir por la vía de la preparación de la acción ejecutiva, Arts. 443, 444
y 445 del mismo CPC, previsiones todas ellas cumplidas en el presente proceso.
Los pagarés presentados a su cobro, no mencionan como causa de emisión,
la compraventa de acciones, como señala el demandado.
El pagaré a la orden, constituye una de las especies de los títulos de crédito,
por ende la obligación contenida en el mismo es de cumplimiento obligatorio
para el emisor, en los términos literales en que se halle concebido el título.

[ 99 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Como no se expresa en ninguna parte de los pagarés, el que los mismos se


hallen supeditados a condición alguna, ni que tengan relación con el contrato
presentado por el demandado, dichos documentos traen aparejada ejecución, y
así también la ejecutante al poseer dichos instrumentos, por endoso de su bene-
ficiario original, se halla legitimada para exigir el cumplimiento de la obligación
contenida en el título, Art. 1522 del CC.
Por otro lado el Art. 465 del CPC, prohíbe el estudio de la causa de la
obligación en el juicio ejecutivo.
Por estas razones, y por aplicación de las normas procesales y de fondo
citadas precedentemente, las excepciones de pago y de inhabilidad de título,
debieron ser desestimadas y llevarse adelante la presente ejecución, hasta la
cantidad inicialmente reclamada por la parte actora.
En conclusión, voto por:
a) DECLARAR mal concedido el recurso de nulidad.
b) REVOCAR la sentencia en recurso.
c) RECHAZAR las excepciones de pago y de inhabilidad de título opuestas
por el demandado.
d) RECHAZAR la ampliación de la ejecución, promovida a fs. 111 de autos.
e) LLEVAR ADELANTE la presente ejecución hasta que la acreedora se
haga pago del capital reclamado, Gs. 226.166.696, más los intereses desde la
mora del deudor, o sea desde la fecha de vencimiento de la obligación.
f) IMPONER las costas al demandado, en ambas instancias, por aplicación
de los Arts. 192, 203 y 474 del CPC.
Es mi voto.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS ZUCCOLILLO GARAY DE VO-
UGA y BÁEZ MAIOLA adhieren al voto que antecede por sus mismos funda-
mentos.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros,
por ante mí quedando acordada la sentencia que sigue a continuación.
Visto: por mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos, el
Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Segunda Sala.
Resuelve:
a) DECLARAR mal concedido el recurso de nulidad.
b) REVOCAR la sentencia en recurso.
c) RECHAZAR las excepciones de pago y de inhabilidad de título opuestas
por el demandado.

[ 100 ]
JURISPRUDENCIA

d) RECHAZAR la ampliación de la ejecución, promovida a fs. 111 de autos.


e) LLEVAR ADELANTE la presente ejecución hasta que la acreedora se
haga pago del capital reclamado, Gs. 226.166.696, más los intereses desde la
mora del deudor, o sea desde la fecha de vencimiento de la obligación.
f) IMPONER las costas al demandado, en ambas instancias, por aplicación
de los Arts. 192, 203 y 474 del CPC.
ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Justi-
cia.
Magistrados: PAREDES BORDÓN, ZUCCOLILLO GARAY DE VOUGA,
BÁEZ MAIOLA.
Abg. María Teresa Cañete. Actuaria Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 43

Cuestión debatida: En autos se trata de un Juicio Ejecutivo promovido


sobre la base de un título de crédito: el Pagaré. En alzada se analiza si el Pagaré
es a la Vista o un título de crédito en garantía.
PAGARÉ. Pagaré a la Orden.
Esta exigencia está conforme con la definición doctrinaria del pagaré, que
señala que el mismo es un título de crédito formal y completo que contiene una
promesa pura y simple de pagar una suma determinada de dinero.
JUICIO EJECUTIVO. Título Ejecutivo.
De modo que el título, que de alguna forma condicione o no se refiera a una
promesa pura y simple, no puede ser considerado pagaré, aunque sí, contiene
una prestación a favor del acreedor, puede ser considerado como título de cré-
dito.
T. Apel. Civ. y Com. Segunda Sala. 03/07/15. “Declaración Oficiosa
de Incomp. En: Fabiola S.A. c/ Héctor Andrés Martínez Ayala e Hilario
Sánchez Díaz s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecutivo”. (Ac. y Sent.
Nº 43).
Previo estudio de los antecedentes, el Tribunal resolvió plantear y votar
las siguientes:
CUESTIONES:

[ 101 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

¿Es nula la sentencia apelada?


En caso negativo, ¿está ajustada a derecho?
PRACTICADO el sorteo, resultó que debían votar los Señores Miembros
en el siguiente orden: PAREDES BORDÓN, ZUCCOLILLO GARAY DE VO-
UGA, BÁEZ MAIOLA.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO PARE-
DES BORDÓN DIJO: el recurrente no ha fundado de manera separada este
recurso en el memorial de agravios de fs. 264/266. No se advierte tampoco en la
sentencia recurrida violaciones de forma o solemnidades que, conforme al Art.
404 del CPC, justifique una declaración oficiosa de nulidad; por tanto debe
declararse desierto el recurso.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS ZUCCOLILLO GARAY DE VO-
UGA Y BÁEZ MAIOLA votaron en el mismo sentido.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO PARE-
DES BORDÓN PROSIGUIÓ DICIENDO: Por la sentencia en apelación, S.D.
Nº 358 de fecha 13 de agosto de 2014, el A-quo RESOLVIÓ: “I. NO HACER
LUGAR a la excepción de PAGO TOTAL DOCUMENTADO opuesta por el de-
mandado HÉCTOR ANDRÉS MARTÍNEZ AYALA, por improcedente. II) LLE-
VAR ADELANTE la ejecución promovida por FABIOLA S.A contra HÉCTOR
ANDRÉS MARTÍNEZ AYALA e HILARIO SÁNCHEZ DÍAZ hasta que el acree-
dor se haga íntegro pago del capital reclamado de SETECIENTOS MILLONES
(700.000.000), más intereses, costos y costas. III. IMPONER las costas a la parte
demandada”.
Contra esta decisión expresa agravios la parte demandada, señalando en
síntesis que su parte ha probado fehacientemente a través de los documentos
presentados el pago total de la obligación comercial que existía con la parte
actora, por lo que solicita la revocatoria de la sentencia en apelación.
La parte actora, a su turno, solicita la confirmación de la sentencia, seña-
lando que la resolución recurrida se encuentra fundada en la ley y las constan-
cias de autos.
En autos se trata de un juicio ejecutivo, promovido sobre la base de un
título de crédito, individualizado como PAGARÉ A LA VISTA presentado por la
actora, donde constan las firmas de los deudores y las condiciones pactadas con
respecto a la deuda que se instrumenta en el mismo, cuya copia rola a fs. 10 de
autos.

[ 102 ]
JURISPRUDENCIA

De acuerdo al Art. 1.535 del Código Civil, para que un instrumento sea
considerado PAGARÉ A LA ORDEN, uno de los requisitos, concretamente en el
inciso b, es que el mismo contenga una promesa pura y simple de pagar una
suma determinada de dinero”.
Esta exigencia está conforme con la definición doctrinaria del pagaré, que
señala que el mismo es un título de crédito formal y completo que contiene una
promesa pura y simple de pagar una suma determinada de dinero.
De modo que el título, que de alguna forma condicione o no se refiera a una
promesa pura y simple, no puede ser considerado pagaré, aunque sí, contiene
una prestación a favor del acreedor, puede ser considerado como título de crédi-
to.
El instrumento presentado por la actora, no puede ser considerado como
pagaré en los términos señalados, ya que no es una simple y pura promesa de
pago porque contiene varias cláusulas que lo acercan más a un contrato de
fianza o garantía, que a un título de crédito; así, expresa en uno de sus párrafos:
“Conste que el presente instrumento se constituye en garantía del cumplimiento
de cualesquiera obligaciones comerciales realizadas con FANIOLA S.A., las cuales
podrán estar indistintamente instrumentadas en facturas, notas de remisión o
de envío, cheques, vales y/o cualquier otro instrumento de crédito que implique
una obligación a nuestro cargo.
El instrumento presentado a ejecución, no puede en estas condiciones se
considerado como un PAGARÉ A LA ORDEN, conforme al Art. 1535 del Código
Civil, porque, a) señala que el instrumento se constituye en garantía del cum-
plimiento de obligaciones comerciales realizadas por los firmantes con FABIO-
LA S.A., y b) que dichas obligaciones pueden estar instrumentadas en otros
documentos, como facturas, cheque, vales, etc.
Aun cuando no se lo considere como PAGARÉ A LA ORDEN, si puede ser
considerado como un título de crédito, desde que instrumenta una deuda a favor
del acreedor, debiendo considerarse los términos y condiciones insertos en su
texto, desde que lo literalmente expresado en el título, constituye el límite de la
obligación del firmante, conforme al principio de literalidad que es una de las
características típicas, que la doctrina y la cátedra señalan con respecto a los
títulos de crédito.
Recordemos la definición de César Vivante, al referirse a los título de
crédito, nos enseña, que el título de crédito; Es el documentos necesario para el
ejercicio literal y autónomo en él contenido”.

[ 103 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Este concepto se halla además sancionado en nuestro derecho positivo.


Así el Art. 1507 del CC, dispone: “El poseedor de un título de crédito tiene
derecho a la prestación indicada en él, contra su presentación, siempre que su
posesión esté justificada conforme a la prescripción de la Ley”.
Por otro lado, el documento presentado por la actora se declara emitido en
garantía de obligaciones asumidas por los firmantes con la actora y que esas
obligaciones, pueden estar instrumentadas, entre otros instrumentos, en factu-
ras.
Como el demandado presentó facturas de crédito, emitidas por la actora y
recibos de cancelación de dichas facturas por valor de Gs. [Link], (GUA-
RANÍES UN MIL NOVECIENTOS SETENTA Y OCHO MILLONES TRES-
CIENTOS SETENTAY CINCO MIL QUINIENTOS CATORCE), cantidad supe-
rior a los Gs. 700.000.000 (GUARANÍES SETECIENTOS MILLONES) recla-
mada por la actora, alegando que con ello se hallaba pagado la suma garantiza-
da por el instrumento presentado por la actora, correspondía a esta última,
acreditar que dichas facturas no refieren al pagaré librado en garantía ya que
para el cobro de la garantía, debe acreditarse el incumplimiento de la obligación
garantizada; caso contrario, estaríamos en presencia de una duplicación de
pagos, y enriquecimiento indebido.
Las facturas y recibos presentados por el demandado fueron emitidos por
la actora, lo cual no fue negado y como el instrumento que se ejecuta admite que
la deuda esté documentada en facturas, se da la conexidad que prevé los Arts.
569 al 571 del Código Civil para dar por acreditado el pago. Todo ello sin entrar
a investigar la causa de la obligación sino simplemente remitiéndonos al propio
texto del documento que se ejecuta y que se tiene transcripto precedentemente.
En ese sentido, es importante transcribir lo dispuesto en el Art. 1.508 del
CC que avala esta posición: “El deudor puede oponer al poseedor del título las
excepciones personales relativas a éste, las excepciones de forma, las que se fun-
den en concepto literal del título, así como aquellas que dependen de la falsedad
de la propia firma, del defecto de capacidad o de representación en el momento
de la emisión, o de la falta de condiciones necesarias para el ejercicio de la
acción…” (las itálicas son nuestras)
Así las cosas, la excepción de pago opuesta debió prosperar, por lo que la
sentencia en recurso debe ser revocada, y en su lugar hacerse lugar a la excep-
ción opuesta y rechazar la ejecución, con costas a la actora, por aplicación de los
Arts. 203 y 474 del CPC. Es mi voto.

[ 104 ]
JURISPRUDENCIA

A SU TURNO LA MAGISTRADA ZUCCOLILLO GARAY DE VOUGA


adhiere al voto que antecede por su mismo fundamento.
A SU TURNO EL MAGISTRADO BÁEZ MAIOLA DIJO: Por el mismo
motivo y su fundamento, adhiero a la brillante exposición del honorable preopi-
nante y, al sólo efecto de apoyar la decisión, es muy importante tener en cuenta
que, si bien el legislador condiciona los elementos para dar la validez a un
crédito como título ejecutivo, no obstante, la conducta procesal asumida por la
parte deudora puede atenuar la rigidez formal del derecho caratular y es por eso
que, aunque se ha denominado como pagaré al instrumento base de la presente
ejecución, las cláusulas insertas lo extrañan de la figura legal que establece el
art. 1.535 del Código Civil pero con la actitud asumida por la parte accionada,
tal comportamiento constituye reconocimiento de deuda, posible según inter-
pretación extensiva de los incisos d) y e) CPC.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros,
por ante mí quedando acordada la sentencia que sigue a continuación.
VISTO: por mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos, el
Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Segunda Sala,
RESUELVE:
DECLARAR DESIERTO el recurso de nulidad.
REVOCAR, la S.D. Nº 358 de fecha 13 de agosto de 2014 y, en consecuencia,
HACER LUGAR a la excepción de pago total documentado opuesta por el de-
mandado y, RECHAZAR la ejecución promovida por FABIOLA S.A. contra
HÉCTOR ANDRÉS MARTÍNEZ AYALA e HILARIO SÁNCHEZ DÍAZ.
COSTAS, imponerlas a la parte actora perdidosa.
ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Justi-
cia.
Magistrados: PAREDES BORDÓN, ZUCCOLILLO GARAY DE VOUGA,
BÁEZ MAIOLA.
Abog. María Teresa Cañete. Actuaria Judicial.

***

[ 105 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 45

Cuestión debatida: En el presente caso se llevó a cabo la acción prepara-


toria de juicio ejecutivo con el fin perfeccionar el título que se pretende ejecutar.
Si bien el demandado negó su firma, ésta fue objeto de peritaje y se llegó a la
conclusión de que la firma pertenece de puño y letra al demandado. En Alzada
se analiza la excepción de pago y de inhabilidad de título.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. Principios generales.
En cuanto a la falta de fecha de emisión del pagaré como requisito esencial
de validez, vasta jurisprudencia refuerza el siguiente razonamiento: cuando el
pagaré no reúne los requisitos formales para su ejecución se convierte en un
instrumento privado que debe ser reconocido. El título presentado en autos
tiene una firma, una promesa de pagar y una fecha de vencimiento (entre otros).
El art. 448 CPC en inciso b) establece que es título ejecutivo: “el instrumento
privado suscripto por el obligado, reconocido judicialmente, o cuya firma estu-
viere autenticada por escribano con intervención del obligado y registrada en el
libro respectivo”.
JUICIO EJECUTIVO. RECONOCIMIENTO DE FIRMA.
En base a esto, al momento de reconocer firma, este instrumento se convir-
tió en ejecutivo y quedó subsanado el defecto formal señalado. Mal podría el
obligado sustraerse de su obligación de pago por un defecto meramente formal,
más aún cuando cada persona es responsable de lo que suscribe, hasta cuando
se trata de un documento con espacios en blanco.
T. Apel. Civ. y Com. Segunda Sala. 16/07/15. “María del Rosario
Bernabé Espinoza c/ Juan Bautista Verón s/ Acción Preparatoria de
Juicio Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº 45).
Previo estudio de los antecedentes, el Tribunal resolvió plantear y votar
las siguientes:
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En caso negativo, ¿está ajustada a derecho?
PRACTICADO el sorteo, resultó que debían votar los Señores Miembros
en el siguiente orden: ZUCCOLILLO GARAY DE VOUGA, PAREDES BOR-
DÓN, BÁEZ MAIOLA.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, LA MAGISTRADA ZUCCO-
LILLO GARAY DE VOUGA DIJO: El recurrente desiste expresamente del re-

[ 106 ]
JURISPRUDENCIA

curso de nulidad y, al no encontrar méritos para la declaración de oficio, corres-


ponde tenerlo por desistido.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS PAREDES BORDÓN y BÁEZ
MAIOLA votaron en el mismo sentido.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, LA MAGISTRADA ZUCCO-
LILLO GARAY DE VOUGA PROSIGUIÓ DICIENDO: Por S.D. Nº 698 de fecha
22 de noviembre de 2013 se resolvió: “RECHAZAR, con costas las excepciones de
falsedad e inhabilidad de título opuestas por el Abog. Víctor Ilich Sánchez en
nombre de JUAN BAUTISTA VERÓN; LLEVAR ADELANTE, con costas la
ejecución seguida por MARÍA DEL ROSARIO BERNABÉ ESPINOZA, contra
JUAN BAUTISTA VERÓN hasta que el acreedor se haga íntegro cobro de la
suma de DÓLARES AMERICANOS TREINTA MIL QUINIENTOS CINCUEN-
TA (US$ 30.550) más sus intereses legales y costas del juicio; ANOTAR…” (sic).
El recurrente sostiene que su parte ha opuesto como medio de defensa que
la firma inserta en el documento de fs. 7 no era suya, negaba el contenido de
dicho documento, por lo tanto negaba la deuda y que desconocía a la actora de
este juicio. También manifiesta que “de conformidad a la interpretación armó-
nica del Art. 1535 inc. f) del C.C. que dice: El pagaré a la orden debe enunciar…
la indicación de la fecha y del lugar donde se suscribe del pagaré…, el Art. 1536
del mismo cuerpo legal que señala claramente el título al que le falta algunos de
los requisitos indicados en el artículo anterior no es válido como pagaré a la
orden” y el Art. 1537 del C.C. que expresa: Son aplicables al pagaré a la orden,
en cuanto no sean incompatibles con su naturaleza las disposiciones relativas a
la letra de cambio y en dicho sentido [Link]. conforme podrán apreciar obser-
vando el documento obrante a fs. 7 de autos, el mismo carece de la fecha de
emisión y esta circunstancia lo torna INHÁBIL” (sic).
De constancias de autos, surge que se llevó a cabo la acción preparatoria de
juicio ejecutivo con el fin perfeccionar el título que se pretende ejecutar. Si bien
el demandado negó su firma, ésta fue objeto de peritaje y se llegó a la conclusión
de que la firma pertenece de puño y letra a JUAN BAUTISTA VERÓN. Se dio
entonces la preclusión de esta etapa.
En cuanto a la falta de fecha de emisión del pagaré como requisito esencial
de validez, vasta jurisprudencia refuerza el siguiente razonamiento: cuando el
pagaré no reúne los requisitos formales para su ejecución se convierte en un
instrumento privado que debe ser reconocido. El título presentado en autos

[ 107 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

tiene una firma, una promesa de pagar y una fecha de vencimiento (entre otros).
El art. 448 CPC en inciso b) establece que es título ejecutivo: “el instrumento
privado suscripto por el obligado, reconocido judicialmente, o cuya firma estu-
viere autenticada por escribano con intervención del obligado y registrada en el
libro respectivo”.
Según Osvaldo R. Gómez Leo, en su “tratado del pagaré cambiario”: los
fines de la fecha de creación del pagaré son: determinar la capacidad del libra-
dor; si él se hallaba o no concursado, o fallido; el vencimiento del pagaré, el
término de la prescripción y otros. (pág. 245. Edit. Depalma, [Link]., 2002). En
este caso particular, al tener una fecha de vencimiento de la obligación, resulta
innecesaria la fecha de emisión.
En base a esto, al momento de reconocer firma, este instrumento se convir-
tió en ejecutivo y quedó subsanado el defecto formal señalado. Mal podría el
obligado sustraerse de su obligación de pago por un defecto meramente formal,
más aun cuando cada persona es responsable de lo que suscribe, hasta cuando
se trata de un documento con espacios en blanco.
En estas condiciones, corresponde confirmar con costas la sentencia recu-
rrida.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS PAREDES BORDÓN Y BÁEZ
MAIOLA adhieren al voto que antecede por sus mismos fundamentos.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros,
por ante mí quedando acordada la sentencia que sigue a continuación.
VISTO: Por mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos, el
Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Segunda Sala.
Resuelve:
TENER POR DESISTIDO el recurso de nulidad.
CONFIRMAR, con costas, la sentencia apelada.
ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Justi-
cia.
Magistrados: ZUCCOLILLO GARAY DE VOUGA, PAREDES BORDÓN,
BÁEZ MAIOLA.
Abog. Rigoberto M. Cabrera. Actuario Judicial.

***

[ 108 ]
JURISPRUDENCIA

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 28

Cuestión debatida: De las constancias de autos, y a los efectos del reexa-


men de la sentencia en alzada, la cuestión debatida en esta instancia se fundan
en dos temas de decisión: 1) la excepción de inhabilidad de título opuesta por la
parte codemandada, que ha hecho lugar el Juzgado y; 2) sobre la decisión del
Juzgado de llevar adelante la ejecución contra el Demandado.
RECURSO DE NULIDAD. Procedencia del recurso de nulidad.
La alegación genérica de nulidad, sin especificar un defecto estructural en
la resolución, o en el procedimiento precedente no es suficiente fundamentación
del recurso. Por ende, no advirtiéndose otros vicios o defectos que autoricen a un
pronunciamiento oficioso, el recurso debe ser declarado desierto.
DEPÓSITO BANCARIO. Operaciones bancarias en cuentas co-
rrientes. CHEQUE. Pago Diferido.
El hecho de que la cuenta bancaria se encuentre a nombre de ambos de-
mandados no significa que el cuenta correntista que no ha firmado el cheque
quede obligado solidariamente con quien solo lo ha suscripto. Consecuentemen-
te, corresponde hacer lugar a la excepción de inhabilidad de título opuesta por
tanto debe ser confirmado este punto.
CHEQUE. JUICIO EJECUTIVO. Principio de literalidad.
Es sabido que el principio de literalidad propio de los títulos de crédito
impone que cada obligado cambiario se obliga por el contenido expreso y literal
del documento, según surge de los arts. 1351 y 1352 del Cód. Civ., es decir
solamente a lo que la letra expresamente contenga en ella. Se caracteriza por
ser un derecho cartular dependiente de un instrumento literal. La literalidad de
la cártula implica que solo las manifestaciones textuales fijan o determinan el
derecho del tomador legitimado, es decir, las manifestaciones extracartulares
no son aplicables, en principio, a la relación obligatoria contenida en el título
cambiario, ni puede alterar o modificar su exigibilidad.
JUICIO EJECUTIVO. Principios generales.
Todo lo anteriormente dicho es a los efectos de dejar en claro que los títulos
ejecutivos presentados son, en su funcionalidad obligacional cartular, comple-
tamente independientes a la titularidad de la cuenta corriente contra la cual
fueron librados, y que la discusión respecto de la relación causal está vedada en
el juicio ejecutivo de conformidad con el art. 465 del Cód. Proc. Civ.

[ 109 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

CHEQUE. Rechazo del cheque.


Este Tribunal ya ha establecido en fallos anteriores que los cheques pre-
sentados a cobro y cuyo pago ha sido rechazado por el banco girado, con la
atestación correspondiente, tienen fuerza ejecutiva conforme con el art. 1752
del Cód. Civ. concordante con el art. 448 inc. f) del Cód. Proc. Civ.
T. Apel. Civ. y Com. Tercera Sala. 8/05/15. “Víctor Ramón Cabrera
Sosa c/ Armelindo Galli y otro s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent. Nº 28).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes;
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicando el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: VI-
LLALBA FERNÁNDEZ, BUONGERMINI PALUMBO Y MARTÍNEZ PRIE-
TO.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL DR. VILLALBA FERNÁN-
DEZ, DIJO: Los recurrentes no han fundado este recurso interpuesto y al no
haberse constatado en la resolución examinada vicios u omisiones procesales
que autoricen a este tribunal a una declaración de nulidad de oficio, conforme
lo establecen los arts. 15, inc. b) 113, y 404 del Código Procesal Civil, deben
declararse desierto este recurso.
OPINIÓN DE LA DRA. BUONGERMINI PALUMBO; DIJO, NULIDAD:
El Sr. Víctor Ramón Cabrera no ha fundamentado el recurso de nulidad inter-
puesto. Por consiguiente, y dado que no se advierten en la recurrida vicios o
defectos que autoricen a una declaración oficiosa de nulidad, el recurso debe ser
declarado desierto.
El Sr. Armelindo Galli manifestó en su escrito de expresión de agravios que
en el fallo recurrido se han violado normas de forma; sin embargo, no ha indi-
cado concretos agravios basados en vicios determinados que pudieran sustentar
esta pretensión. La alegación genérica de nulidad, sin especificar un defecto
estructural en la resolución, o en el procedimiento precedente no es suficiente
fundamentación del recurso. Por ende, no advirtiéndose otros vicios o defectos
que autoricen a un pronunciamiento oficioso, el recurso debe ser declarado
desierto.
A SU TURNO EL DR. MARTÍNEZ PRIETO; MANIFESTÓ: Que se adhie-
re al voto precedente.

[ 110 ]
JURISPRUDENCIA

A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL DR. VILLALBA FER-


NÁNDEZ PROSIGUIÓ DICIENDO: Por la sentencia apelada Nº 327 de fecha
24 de abril de 2014, la instancia anterior resolvió: “HACER LUGAR, con costas,
a la excepción de inhabilidad de título interpuesta por el señor Fabio Rogge
Fiori Galli, conforme el considerando de la presente resolución. LLEVAR ADE-
LANTE, con costas, la presente ejecución que promueve el señor Víctor Ramón
Cabrera Sosa contra el señor Armelindo Galli hasta que el acreedor se haga
íntegro pago del capital reclamado e intereses. ANOTAR..” (fs. 74 y vlta.).
De dicha sentencia recurre la parte actora y presenta su escrito de expre-
sión de agravios, que obra a fs. 80/81, manifestando su desacuerdo con la sen-
tencia pronunciada por la a quo. Argumenta, que el cheque librado y que sirve
de base para la ejecución pertenece a la cuenta cuyos titulares son los Sres.
ARMELINDO GALLI y FABIO ROGERO FIORI GALLI, por el cual le hace
responsables solidarios de la obligación asumida. Dice, que la instancia inferior
ha dictado su resolución haciendo lugar a la excepción de inhabilidad de título
en violación de lo dispuesto por la Ley N° 805/96 que modifica el Código Civil.
Términa su exposición con la formulación del petitorio de rigor.
Corrido el traslado la parte contraria presenta su escrito de fs. 85/94 de
autos, rechazando las alegaciones expuestas por la parte apelante y manifes-
tando su defensa de la resolución recurrida. Dice, que su parte no ha firmado el
cheque ni avalado la obligación contraída por el codemandado; siendo que es
elemento esencial para la validez de la obligación reclamada la firma del obli-
gado, conforme así lo establece la Ley N° 805/95, que modifica el Código Civil.
Alega, que al no reunirse todos los requisitos esenciales requeridos por la ley el
título presentado es inhábil. Culmina su contestación con el petitorio de rigor.
A su turno, el codemandado señor ARMELINDO GALLI contesta el tras-
lado a fs. 95 de autos. Manifiesta, que su parte se adhiere en todo lo manifestado
en la contestación realizada por el codemandado FABIO ROGGERO FIORI
GALLI. Formulando al final el petitorio de rigor.
En cuanto al recurso de apelación interpuesto por el señor ARMELINDO
GALLI, el mismo presenta su escrito de fundamentación obrante a fs. 98/99.
Alega que el Juzgado al hacer lugar a la excepción de inhabilidad de título, debió
no llevar adelante la ejecución contra su persona; considerando que el actor
planteó la acción contra dos demandados, por el mismo objeto y amparado por
el mismo instrumento. Términa su argumentación con el petitorio de rigor.

[ 111 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

De las constancias de autos, y a los efectos del reexamen de la sentencia en


alzada, la cuestión debatida en esta instancia se fundan en dos temas de deci-
sión: 1) la excepción de inhabilidad de título opuesta por la parte codemandada
señor FABIO ROGGE FIORI GALLI, que ha hecho lugar el Juzgado y; 2) sobre
la decisión del Juzgado de llevar adelante la ejecución contra el señor ARME-
LINDO GALLI.
En primer orden, en cuanto a la excepción de inhabilidad de título opuesta,
conforme las constancias de autos a fs. 06/07 los cheques de pago diferido cargo
Banco Integración S.A. perteneciente, a la Cuenta Corriente a nombre de los
Sres. ARMELINDO GALLI o FABIO ROGGE FIORI GALLI.
En ese sentido, siendo que el cheque de pago diferido es una orden de pago
pura y simple conforme lo establece el Art. 1696 del Código Civil Paraguayo,
modificado por el Art. 1° de la Ley N° 805/95 y que conforme el inciso f) del
artículo mencionado de la ley modificatoria establece como requisito esencial el
nombre y apellido y la firma del librador, que en este caso pertenece al codeman-
dado señor ARMELINDO GALLI y reconocido por el mismo en este juicio. Así,
la persona obligada al pago de la deuda es el señor ARMELINDO GALLI y no
conjuntamente el codemandado señor FABIO ROGGE FIORI GALLI, quien no
ha firmado los cheques. El hecho de que la cuenta bancaria se encuentre a
nombre de ambos demandados no significa que él cuenta correntista que no ha
firmado el cheque quede obligado solidariamente con quien solo lo ha suscripto.
Consecuentemente, corresponde hacer lugar a la excepción de inhabilidad de
título opuesta por tanto debe ser confirmado este punto.
En cuanto a la pretensión del codemandado señor ARMELINDO GALLI,
de no llevar adelante la ejecución en su contra por considerar que le toca la
misma suerte de lo decidido en la excepción de inhabilidad de título, tal preten-
sión deviene improcedente en razón que los cheques librados llevan su firma y
expresamente se ha obligado al pago diferido.
Entonces, estando reunidos los requisitos y acreditados lo extremos, es
criterio de este Miembro preopinante que la resolución recurrida debe ser con-
firmada en todas sus partes.
En cuanto a las costas, estas deben ser impuestas proporcionalmente a las
partes recurrentes en el cincuenta (50) por ciento, de conformidad con lo esta-
blecido en el Art. 203 inc. d) del Código Procesal Civil. ES MI VOTO.

[ 112 ]
JURISPRUDENCIA

OPINIÓN DE LA DRA. BUONGERMINI PALUMBO; DIJO, APELACIÓN:


Se trata de establecer la procedencia de la excepción de inhabilidad de título
opuesta al progreso de la presente ejecución.
El art. 462 inc. d) del Cod. Proc. Civil establece que una de las excepciones
admisibles en el juicio ejecutivo es la de inhabilidad de título con que se pide la
ejecución, la cual podrá fundarse en la falta de acción o en no ser el documento
de aquellos que traen aparejada ejecución. En el caso de autos, el codemandado
Fabio Rogge Fiori Galli aduce que no firmó los cheques cuya ejecución se preten-
de en autos, y que el hecho de que posea una cuenta corriente conjunta con el
codemandado Armelindo Galli no implica que exista una obligación solidaria
respecto de la deuda que se reclama. De ello se desprende que las alegaciones
del codemandado hacen referencia a su falta de acción pasiva.
Los instrumentos cuyo cobro compulsivo se pretende en el presente juicio
son dos cheques de pago diferido obrantes a fs. 6/7. Cabe señalar que en el
cheque de pago diferido –al igual que en el cheque a la vista u ordinario– aparece
una obligación cambiaria que encuentra su fundamento en una promesa unila-
teral, la que sin embargo se diferencia del cheque ordinario en que admite la
modalidad del plazo de pago, la cual difiere también la fecha para su presenta-
ción. Los mismos fueron emitidos contra la cuenta corriente N° 111.03.00307/0
cuyos titulares son los Sres. Armelindo Galli y Fabio Rogge Fiori Galli.
De las constancias de autos se advierte que el banco girado rechazó el pago
de los mismos, por lo cual fue promovida la presente acción ejecutiva. Ahora
bien, como ya fuera mencionado, el Sr. Fabio Rogge Fiori Galli expresó que no
firmó tales cheques, por lo cual no procede la demanda en su contra. Tanto el
actor como el otro codemandado coinciden en que el cheque no contiene la firma
del Sr. Fabio Rogge Fiori Galli, sino que fue librado por el Sr. Armelindo Galli
contra la cuenta corriente de la cual es titular conjuntamente con el Sr. Fabio
Rogge Fiori Galli.
Es sabido que el principio de literalidad propio de los títulos de crédito
impone que cada obligado cambiario se obliga por el contenido expreso y literal
del documento, según surge de los arts. 1351 y 1352 del Cód. Civ., es decir
solamente a lo que la letra expresamente contenga en ella. Se caracteriza por
ser un derecho cartular dependiente de un instrumento literal. La literalidad de
la cártula implica que solo las manifestaciones textuales fijan o determinan el
derecho del tomador legitimado, es decir, las manifestaciones extracartulares

[ 113 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

no son aplicables, en principio, a la relación obligatoria contenida en el título


cambiario, ni puede alterar o modificar su exigibilidad. En cuanto a este prin-
cipio, la doctrina ha dicho que: “Significa que el texto de la letra establece el
contenido y al propio tiempo el límite de la pretensión accionable del portador.”
(Antonio Segret/Aldo Carrato, “La Cambiale”, pág. 159/162, Ed. Giuffrè, Mi-
lán); “…implica que el contenido, extensión, modalidades de ejercicio y todo otro
elemento principal o accesorio del derecho cartular, son únicamente los que
resultan de los términos en que está redactado el título” (Donato, Jorge D.,
“Juicio Ejecutivo”, pág. 479, Ed. Universidad, Bs. As., 1993); “El derecho deriva-
do del título es literal en el sentido de que, en cuanto al contenido, a la extensión
y a las modalidades de ese derecho, es decisivo exclusivamente el tenor del
título.” (Messineo, “Título de crédito”, 1ª ed. pág. 8); “La literalidad de orden
material en sentido cambiario no implica otra cosa más que la exclusión de las
convenciones extrañas al documento, que han perdido relevancia frente al ne-
gocio cambiario. En consecuencia, el poseedor del título, como tal, es titular del
derecho cartular.” (C4° Civil, Comercial, Minas, Paz y Trib. Mendoza, 4/11/68).
Todo lo anteriormente dicho es a los efectos de dejar en claro que los títulos
ejecutivos presentados son, en su funcionalidad obligacional cartular, comple-
tamente independientes a la titularidad de la cuenta corriente contra la cual
fueron librados, y que la discusión respecto de la relación causal está vedada en
el juicio ejecutivo de conformidad con el art. 465 del Cód. Proc. Civ.
Así las cosas, no habiendo firmado el cheque el codemandado Fabio Rogge
Fiori Galli, no procede la demanda en su contra, por lo cual corresponde confir-
mar el primer apartado de la sentencia recurrida que hace lugar a la excepción
de inhabilidad de título opuesta.
En cuanto a los agravios del Sr. Armelindo Galli en esta instancia, el mis-
mo manifiesta que al haber hecho lugar a la excepción de inhabilidad de título
respecto del Sr. Fabio Rogge Fiori Galli tampoco procede llevar adelante la
ejecución en su contra, pues la acción se promovió en base a un mismo instru-
mento y por un mismo objeto. Como ya fuera señalado al principiar el análisis
del presente recurso, en el juicio ejecutivo, la excepción de inhabilidad de título
puede estar fundada en la falta de acción o en el hecho de que el documento no
sea de aquellos que traen aparejada ejecución. Como vimos, respecto del Sr.
Fabio Rogge Fiori Galli, la excepción de inhabilidad de título resultó procedente
por su falta de legitimación pasiva, pues el mismo no suscribió los títulos ejecu-

[ 114 ]
JURISPRUDENCIA

tivos presentados en estos autos. Por su parte, el Sr. Armelindo Galli reconoció
haber librado los cheques, por lo cual es titular de la relación obligacional car-
tular en que se funda la pretensión. Así como la legitimación pasiva para el pago
del título creditorio no está definida por la relación de cuenta corriente ni por lo
sujetos involucrados en ésta, lo opuesto, esto es, la falta de legitimación pasiva
tampoco puede determinarse por la vía de la participación o no en dicho contrato
bancario. No se configura, pues, respecto del codemandado el supuesto de falta
de legitimación pasiva. En cuanto a la legitimación activa, la misma no ha sido
cuestionada por el recurrente. En cuanto a la ejecutabilidad del documento vía
juicio ejecutivo, hay que recordar que la misma depende del cumplimiento de
ciertas formalidades. Este Tribunal ya ha establecido en fallos anteriores que
los cheques presentados a cobro y cuyo pago ha sido rechazado por el banco
girado, con la atestación correspondiente, tienen fuerza ejecutiva conforme con
el art. 1752 del Cód. Civ. concordante con el art. 448 inc. f) del Cód. Proc. Civ.
En efecto, el art. 1752 del Código Civil establece: “El cheque bancario que,
presentado en tiempo útil, no fuese pagado y cuya negativa de pago se acredite
conforme a lo dispuesto en el artículo 1742 tendrá fuerza ejecutiva por el capital
y sus accesorios”; ello condiciona la acción ejecutiva directa –que no exige pre-
paración– a la presentación del cheque ante el banco girado en tiempo útil.
Por otra parte, el Art. 448 del Código Procesal Civil también complementa
la disposición contenida en el artículo citado, en los siguientes términos: “Los
títulos que traen aparejada ejecución, de conformidad con el Art. 439 del mismo
Código son los siguientes: f) la letra de cambio, factura conformada, vale o
pagaré y el cheque rechazado por el banco girado, protestados de conformidad
con la ley, cuando correspondiera, o en su defecto, reconocidos en juicio”.
Por consiguiente, y de acuerdo al referido artículo 448 del Código Procesal
Civil en concordancia con el Art. 1752 del Código Civil, como los cheques Nº
16008306 y 16008307 fueron presentados al banco en tiempo útil y fueron re-
chazados por el mismo, se está en presencia de un título que trae aparejada la
ejecución directa.
En consecuencia, al ser los cheques rechazados títulos que traen aparejada
ejecución, y al haber sido el codemandado Armelindo Galli el librador de los
mismos, corresponde confirmar el segundo apartado de la sentencia recurrida.
Las costas deben ser impuestas a los recurrentes perdidosos de conformi-
dad con lo dispuesto en el art. 203 del Cód. Proc. Civil.

[ 115 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

A SU TURNO EL DR. MARTÍNEZ PRIETO, MANIFESTÓ: Que se adhie-


re al voto de la magistrada que antecede por los mismos fundamentos.
Con lo que terminó el acto, firmando los Sres. Miembros de conformidad y
quedando acordada la sentencia que sigue a continuación, todo por ante mí, de
lo que certifico.
VISTO: por el mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos,
el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Tercera Sala;
RESUELVE:
DECLARAR DESIERTO el recurso de nulidad interpuesto por los Sres.
Víctor Ramón Cabrera y Armelindo Galli.
CONFIRMAR la sentencia recurrida en todas sus partes.
IMPONER las costas a la perdidosa.
ANÓTESE, regístrese y remítase copia a la Excma. Corte Suprema de
Justicia.
Magistrados: Arnaldo Martínez Prieto, Neri Villalba, María Mercedes
Buongermini.
Ante mí: Rigoberto Cabrera, Actuario Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 60

Cuestión debatida: Se discute en autos la procedencia de la excepción de


inhabilidad de título opuesta por la codemandada, Sra. Ada Luz Portillo Mel-
garejo, contra el progreso de la ejecución de los cheques.
CHEQUE. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO.
Es harto sabido que la excepción de inhabilidad de título procede cuando
se cuestiona la idoneidad jurídica de aquél, sea porque no figura entre los men-
cionados por la ley, porque no reúne los requisitos a que ésta condiciona su
fuerza ejecutiva o porque el ejecutante o el ejecutado carecen de legitimación
sustancial en razón de no ser las personas que figuran en el título como acreedor
o deudor. En tal sentido, el art. 462 inc. d) del Cód. Proc. Civ. establece que la
inhabilidad de título puede basarse en la falta de acción o en no ser el documento
de aquellos que trae aparejada ejecución. Aquí, la codemandada basa su defen-
sa en el primero de los supuestos.

[ 116 ]
JURISPRUDENCIA

CHEQUE. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO.


Recordemos que lo que se ejecuta, cuando se presenta un cheque al cobro,
es el título cartular, no la cuenta corriente contra la cual se gira el cheque, que,
además, es un acto negocial extraño al tomador del cheque, o sea, res inter alios
acta.
T. Apel. Civ. y Com. Tercera Sala. 13/08/15. “Alberto Rafael Escobar
Urbieta c/ Marcial Reinaldo Núñez Molina y otros s/ Acción Ejecutiva”
(Ac. y Sent. Nº 60).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: MARTÍ-
NEZ PRIETO, BUONGERMINI P. y VILLALBA.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL DR. ARNALDO MARTÍ-
NEZ PRIETO DIJO: La recurrente ha desistido expresamente del recurso de
nulidad por ella interpuesto. Por consiguiente, y al no advertirse vicios o defec-
tos que autoricen a declarar la nulidad de las resoluciones recurridas de oficio,
debe tenerse por desistido el presente recurso.
A sus turnos los Dres. Buongermini y Villalba Fernández, manifestaron
que votan en el mismo sentido.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL DR. ARNALDO MARTÍ-
NEZ PRIETO, PROSIGUIÓ DICIENDO: Por la sentencia apelada Nº 151 de
fecha 16 de marzo de 2015 el a-quo resolvió: 1. NO HACER LUGAR, con costas
a la excepción de Inhabilidad de Título opuesta por la demandada Ada Luz
Portillo bajo patrocinio de Abogado, por los fundamentos expuestos en el consi-
derando. 2. LLEVAR ADELANTE, la ejecución promovida por ALBERTO RA-
FAEL ESCOBAR URBIETA contra MARCIAL REINALDO NÚÑEZ MOLINA
y AIDA LUZ PORTILLO MELGAREJO, hasta que el acreedor se haga íntegro
pago del capital reclamado de Guaraníes VEINTE MILLONES (Gs. 20.000.000),
intereses, costos y costas de juicio. 3. ANOTAR...” (sic) (fs. 22 vlto.).
De dicha sentencia recurre la Sra. Ada Luz Portillo Melgarejo, bajo patro-
cinio de abogado, y presenta su escrito de expresión de agravios obrante a fs. 30/
32. Manifiesta que su parte no ha refrendado ni librado los cheques traídos a

[ 117 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ejecución. Expresa que dichos cheques han sido firmados únicamente por el Sr.
Marcial Reinaldo Núñez Molinas y que, por ende, él es el único responsable de
la obligación. Sostiene que la solidaridad a la que se refiere el inferior no puede
ser presumida. Arguye que el hecho de que en los cheques conste que posee una
cuenta corriente conjunta con su cónyuge, no la obliga solidariamente. Aduce
que la responsabilidad solidaria solo existe administrativamente ante el banco
y no ante terceros. Por tales motivos, solicita se revoque la sentencia recurrida.
Corrido el traslado, la parte actora contesta dichos agravios en los térmi-
nos de su escrito obrante a fs. 33/34. Manifiesta que la recurrente en ningún
momento expuso el motivo que la llevó a interponer los recursos de nulidad y
apelación. Expresa que la adversa solo expuso cuestiones que no vienen al caso
y que no guardan relación con la resolución recurrida. Por último, solicita se
confirme la sentencia recurrida.
Se discute en autos la procedencia de la excepción de inhabilidad de título
opuesta por la codemandada, Sra. Ada Luz Portillo Melgarejo, contra el progre-
so de la ejecución de los cheques glosados a fs. 3 y vlta.
Es harto sabido que la excepción de inhabilidad de título procede cuando
se cuestiona la idoneidad jurídica de aquél, sea porque no figura entre los men-
cionados por la ley, porque no reúne los requisitos a que ésta condiciona su
fuerza ejecutiva o porque el ejecutante o el ejecutado carecen de legitimación
sustancial en razón de no ser las personas que figuran en el título como acreedor
o deudor. En tal sentido, el art. 462 inc. d) del Cód. Proc. Civ. establece que la
inhabilidad de título puede basarse en la falta de acción o en no ser el documento
de aquellos que trae aparejada ejecución. Aquí, la codemandada basa su defen-
sa en el primero de los supuestos.
En efecto, la defensa se centra, exclusivamente, en el hecho de que la
excepcionante alega no haber firmado los cheques en cuestión. Así, a fs. 3 de
autos, se observan fotocopias autenticadas del Cheque de Pago Diferido Serie
N° 45 832761, correspondiente a la Cta. Cte. N° 34-00221621-04, cargo del
Banco Continental, librado en fecha 21 de diciembre de 2011, con fecha de pago
21 de abril de 2012, a la orden del Sr. Alberto Escobar Urbieta, por la suma de
G. 10.000.000; y del Cheque de Pago Diferido Serie N° 45 832761, correspon-
diente a la Cta. Cte. N° 34-00221621-04, cargo del Banco Continental, librado
en fecha 23 de diciembre de 2011, con fecha de pago 26 de mayo de 2012, a la
orden del Sr. Alberto Escobar Urbieta, por la suma de G. 10.000.000. Al dorso del

[ 118 ]
JURISPRUDENCIA

primer cheque mencionado se pueden observar dos sellos estampados en fecha


21 de mayo de 2012 y la firma del ejecutante. En uno de los sellos, se hace
constar que el Banco Itaú dejó sin efecto el sello de la Cámara Compensadora;
en el otro, se hace constar que el banco girado devolvió el cheque por cuenta
inhabilitada. Al dorso del segundo cheque mencionado también se puede obser-
var la firma del ejecutante y un sello del Banco Continental que rechaza el
cheque por estar “inhabilitado para operar en cuenta corriente”.
Ahora bien, los dos cheques traídos a ejecución han sido librados por una
sola persona, y posteriormente presentados al cobro por el demandante, con lo
que el único endoso que obra al reverso de los referidos cheques es un endoso de
recibo, en los términos del art. 1712 del Cod. Civ., último párrafo. Con esto
tenemos, en todos los cheques, solo la firma del librador y la del ejecutante. Cae
de maduro, entonces, que una sola persona es la que libró el cheque y, consi-
guientemente, es la única persona que asume responsabilidad cambiaria en tal
carácter. Recordemos que lo que se ejecuta, cuando se presenta un cheque al
cobro, es el título cartular, no la cuenta corriente contra la cual se gira el cheque,
que, además, es un acto negocial extraño al tomador del cheque, o sea, res inter
alios acta.
Entonces, la pregunta que surge es si la firma de cuál de los dos demanda-
dos es la que obra en el espacio destinado en los formularios de cheques para que
el librador estampe su firma. El demandante promueve la presente demanda
contra los Sres. Marcial Reinaldo Núñez Molina y Ada Luz Portillo Melgarejo
por ser ambos los titulares de la Cta. Cte. N° 34-00221621-04, conforme consta
en los cheques traídos a ejecución en los cuales se indica como titulares a “NÚÑEZ
MOLINA MARCIAL Y/O PORTILLO MELGAREJO ADA”. Ahora bien, una
sola persona ha firmado los referidos cheques, pero sin aclarar su nombre, ni su
apellido, al pie de las mismas. Al respecto, la excepcionante ha afirmado que no
son suyas las firmas estampadas en los cheques que se pretenden ejecutar y que
sólo el Sr. Marcial Reinaldo Núñez Molina ha suscripto los mismos. Por otra
parte, el codemandado, Sr. Marcial Reinaldo Núñez Molina, no se ha presenta-
do a oponer excepciones. Como los cheques obrantes a fs. 3 y vlta. sólo han sido
suscriptos por uno de los codemandados, al haberse presentado uno de ellos a
desconocer que las firmas estampados en los mismos le corresponda, solo resta
atribuir las mismas al codemandado que no se ha presentado a oponer defensa
alguna. Por ende, cabe concluir, razonablemente, que la codemandada Ada Luz
Portillo Melgarejo no libró los cheques en cuestión.

[ 119 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Establecido, entonces, que la excepcionante no es libradora, cabe referirse


nuevamente al análisis de la réplica de la ejecutante, que al parecer se ampara
en la aplicación del art. 1424 del Cód. Civ. que expresa: “Si la cuenta corriente
estuviere a nombre de varias personas, con facultad para todas de realizar
operaciones aunque sea separadamente, los titulares serán considerados acree-
dores o deudores solidarios de los saldos de las cuentas”. Sin embargo, dicha
norma no es, en lo absoluto, aplicable al caso que nos ocupa. En efecto, como ya
lo dijimos, ella se refiere al contrato de cuenta corriente, o mejor dicho “a las
operaciones bancarias de cuenta corriente”. Es decir, se refiere a una relación
jurídica en la que el banco es parte contratante o proveedor de los servicios de
cuenta corriente, por ello se refiere a las acreencias o deudas de los saldos de la
cuenta. El actor no es un banco, ni lo representa; él pretende el cobro de un
cheque en calidad de tomador del mismo. Es decir, no se discuten aquí las
relaciones contractuales entre los titulares de la cuenta y el banco, marco en el
cual sí es aplicable el artículo citado, sino que se discuten aquí las relaciones
cambiarias que surgen entre librador y tomador por efecto del libramiento de
cheque. Es decir, nos hallamos ante un título de crédito, y no ante un contrato.
Respecto de los títulos de crédito, y específicamente del cheque, el art. 1742
indica claramente la procedencia de la acción de regreso: procede contra los
obligados cambiarios. Entonces cabe preguntarse quién es el obligado cambia-
rio al pago en este caso. La respuesta es obvia: el librador, que es aquél contra
quien se promueve la acción. Entonces, es clarísima la disposición del art. 1710
del Cód. Civ. “El librador del cheque responde del pago”. Responde el librador,
no los titulares de la cuenta. Respecto del tenedor del cheque, quien se obliga es
el firmante del título, no los titulares de la cuenta, porque esta última relación
vincula a tales sujetos solo con el banco, y no con el portador del cheque, que solo
tiene acción respecto del librador y los demás obligados cambiarios, que adquie-
ren tal carácter por la aposición de sus firmas en el título, quedando ajeno a toda
relación entre los titulares de la cuenta contra la que se libra el cheque y el
banco, vale decir, res inter alios acta, como ya lo hemos señalado. En pocas
palabras, no puede ser obligado cambiario quien no firmó el título.
Se desprende de las consideraciones que anteceden que la sentencia ape-
lada debe ser revocada en su primer apartado, en el sentido de hacer lugar a la
excepción de inhabilidad de título opuesta por la Sra. Ada Luz Portillo Melga-
rejo; y revocada parcialmente en su segundo apartado, rechazando la ejecución
promovida por el Sr. Alberto Rafael Escobar Urbieta contra la misma.

[ 120 ]
JURISPRUDENCIA

En cuanto a las costas, corresponde su imposición en ambas instancias a


la parte perdidosa, de conformidad con lo establecido en el art. 203 del Cód. Proc.
Civ.
A sus turnos los Dres. Buongermini y Villalba Fernández, manifestaron
que votan en el mismo sentido.
Con lo que terminó el acto, firmando los Sres. Miembros de conformidad y
quedando acordada la sentencia que sigue a continuación, todo por ante mí, de
lo que certifico.
VISTO: El mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos, el
Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Tercera Sala,
RESUELVE:
TENER POR DESISITIDO el recurso de nulidad interpuesto.
REVOCAR el primer apartado de la sentencia apelada y, en consecuencia,
HACER LUGAR a la excepción de inhabilidad de título opuesta por la Sra. Ada
Luz Portillo Melgarejo.
REVOCAR parcialmente el segundo apartado de la sentencia apelada y,
en consecuencia, RECHAZAR la ejecución promovida por el Sr. Alberto Rafael
Escobar Urbieta contra la Sra. Ada Luz Portillo Melgarejo.
IMPONER las costas, en ambas instancias, a la perdidosa.
ANÓTESE, regístrese y remítase copia a la Excma. Corte Suprema de
Justicia.
Magistrados: Ma. Mercedes Buongermini, Neri Villalba, Arnaldo Martí-
nez Prieto.
Ante mí: Rigoberto Cabrera, Actuario Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 78

Cuestión debatida: En autos se discute la procedencia de la excepción de


pago parcial opuesta al progreso de la presente ejecución de un pagaré, por la
parte demandada.
PAGARÉ. JUICIO EJECUTIVO. Título ejecutivo.
Tratándose de la ejecución de un título de crédito como el pagaré, la preten-
sión se asienta en el propio título. Analizar la relación substancial que pudiera

[ 121 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

subyacer al mismo importaría la investigación de la causa de su libramiento, lo


cual no es permitido, pues repugna al principio de abstracción que gobierna
estos títulos y aún más si se exigen por la vía del juicio ejecutivo; tal cuestión es
solo propia de un eventual juicio ordinario posterior.
JUICIO EJECUTIVO. Título de crédito. EXCEPCIÓN DE PAGO.
La excepción de pago, ya sea total o parcial, solo puede demostrarse con
instrumentos emanados de la parte ejecutante y referidos expresamente a la
obligación demandada, en donde conste de forma inequívoca que la obligación
ha sido saldada y debe ser de fecha posterior al título base de la ejecución. La
presentación de cualquier otro instrumento no es suficiente.
T. Apel. Civ. y Com. Tercera Sala. 1/10/15. JUICIO: “Sergia Benita
Burgos de Villamayor c/ María Beatriz Ruíz de Lebrón y otros s/ Acción
Preparatoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 78).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: MARTÍ-
NEZ PRIETO, VILLALBA FERNÁNDEZ y GÓMEZ FRUTOS, en carácter de
interino de la Dra. Valentina Núñez.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL Dr. ARNALDO MARTÍ-
NEZ PRIETO, DIJO: El recurrente no fundamenta el recurso incoado. Por lo
demás, no advirtiéndose vicios o defectos que autoricen a declarar de oficio la
nulidad del fallo recurrido corresponde declarar desierto el recurso de nulidad
interpuesto.
A SUS TURNOS los Dres. VILLALBA FERNÁNDEZ y GÓMEZ FRUTOS,
manifestaron que se adhieren al voto del Magistrado preopinante.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL Dr. ARNALDO MARTÍ-
NEZ PRIETO PROSIGUIÓ DICIENDO: Por la sentencia apelada la a quo
resolvió: “RECHAZAR la excepción de pago total documentado deducida por los
accionados por improcedente. LLEVAR ADELANTE la ejecución que promueve
SERGIA BENITA BURGOS DE VILLAMAYOR contra MARÍA BEATRIZ RUIZ
DE LEBRÓN y RICARDO LEBRÓN PARADEDA por la suma de DÓLARES
AMERICANO CIENTO VEINTICINCO MIL (USS 125.000), más intereses y

[ 122 ]
JURISPRUDENCIA

costas del juicio. IMPONER las costas a los accionados. ANOTAR...” (sic.) (fs.
138).
De dicha sentencia recurre el Abog. Juan Martín Barba Recalde, en nom-
bre y representación de los Sres. María Beatríz Ruiz de Lebrón y Ricardo Daniel
Lebrón, y se agravia de la resolución dictada por la inferior en los términos de
su escrito obrante a fs. 147/149 de autos. En tal sentido manifiesta que en el
presente juicio se pretende el cobro de un pagaré de fecha 10 de abril de 2013,
librado por la suma de USD 125.000, y que dicho título ejecutivo es el tercero de
cuatro firmados por sus mandantes en virtud de un contrato privado de compra-
venta de inmueble suscrito en la actora en el presente juicio y sus representados
convencionales, el cual se encuentra glosado a fs. 07/09 de autos. Aduce el re-
currente que sus representantes han promovido acción ordinaria sobre obliga-
ción de hacer escritura pública contra la Sra. Sergia Benita Burgos en razón del
supuesto incumplimiento de la cláusula cuarta del referido contrato de compra-
venta de inmueble, juicio que radica a la fecha ante el Juzgado de Primera
Instancia en lo Civil y Comercial del Undécimo Turno. Expresa además el recu-
rrente que el pagaré objeto de ejecución en el presente juicio forma parte del
contrato mencionado por su parte, el cual ha sido cumplido por su parte, ello en
atención al depósito de suma dineraria de USD 125.000, realizado en una cuen-
ta abierta en el marco del juicio caratulado: “RICARDO DANIEL LEBRÓN C/
SERGIA BENITA BURGOS S/ OBLIGACIÓN DE HACER ESCRITURA PÚ-
BLICA”. Así pues, el recurrente solicita que la sentencia apelada sea revocada
por contrario imperio, y, en consecuencia, se haga lugar a la excepción de pago
opuesta por su parte.
El representante convencional de la parte actora contesta dichos agravios
en virtud de su escrito obrante a fs. 150/152 de autos. En tal oportunidad expre-
sa que el depósito de dinero realizado en el marco de un juicio distinto al presen-
te no constituye pago alguno respecto de la obligación cartular reclamada en el
presente juicio. Por último, solicita se confirme la sentencia recurrida.
En autos se discute la procedencia de la excepción de pago parcial opuesta
al progreso de la presente ejecución por la parte demandada.
El título traído a ejecución se trata de un pagaré cuyas copia autenticada
se encuentra glosada a fs. 10 de autos. En base a ellos, la presente ejecución fue
promovida por el Abog. Marcelo Codas Frontanilla, en representación de la Sra.
Sergia Benita Burgos de Villamayor, contra los Sres. María Beatriz Ruiz de

[ 123 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Lebrón y Ricardo Daniel Lebrón, por la suma de USD 125.000, más intereses y
costas.
Tratándose de la ejecución de un título de crédito como el pagaré, la preten-
sión se asienta en el propio título. Analizar la relación substancial que pudiera
subyacer al mismo importaría la investigación de la causa de su libramiento, lo
cual no es permitido pues repugna al principio de abstracción que gobierna
estos títulos y aun más si se exigen por la vía del juicio ejecutivo; tal cuestión es
solo propia de un eventual juicio ordinario posterior.
Ahora bien, este Tribunal ya ha se ha pronunciado en forma reiterada en
relación con los requisitos que deben reunir los documentos para ser instrumen-
tos hábiles en orden de demostrar el pago en el marco de procesos ejecutivos
como el presente. En ese sentido, la excepción de pago, ya sea total o parcial solo
puede demostrarse con instrumentos emanados de la parte ejecutante y referi-
dos expresamente a la obligación demandada, en donde conste de forma inequí-
voca que la obligación ha sido saldada y debe ser de fecha posterior al título base
de la ejecución. La presentación de cualquier otro instrumento no es suficiente.
En efecto, la deuda ejecutada proviene de un pagaré, esto es, un título
circulatorio autónomo, literal e incausado. Tratándose de la ejecución de títulos
de crédito como los pagarés, la pretensión se asienta en el propio título, que es
consustancial con el derecho. Es importante recordar que la acción ejecutiva no
persigue la declaración de derechos controvertidos o dudosos, sino que constitu-
ye un procedimiento para hacer efectivo un crédito que viene ya establecido en
el documento. Es decir, constituye un proceso declarativo abreviado en cuanto
al debate de las partes t a los límites del conocimiento y de la decisión judicial.
Así, no puede discutirse en este tipo de juicios la causa de la obligación, ni la
buena ni la mala fe de las partes en la ejecución del contrato que se alega como
causa-fuente de la misma. El criterio opuesto significaría desvirtuar la índole
sumaria del juicio ejecutivo y subordinar la pretensión que constituye objeto de
éste a contingencias probatorias que deben ser materia del juicio de conocimien-
to posterior.
No implica ello negación de la relación jurídica sustancial, ni la vulnera-
ción vulnera de disposiciones de derecho de fondo, y que tiene siempre la vía
ordinaria para examinar de modo exhaustivo y definitivo la cuestión.
En cuanto a la excepción de pago opuesta por la parte ejecutada, tenemos
que la referida defensa se basa en la circunstancia de haberse realizado un

[ 124 ]
JURISPRUDENCIA

depósito de suma dineraria de USD 125.000 en una cuenta abierta en el marco


del juicio caratulado: “RICARDO DANIEL LEBRÓN C/ SERGIA BENITA
BURGOS S/ OBLIGACIÓN DE HACER ESCRITURA PÚBLICA”, cuyas com-
pulsas obran por cuerda separada al presente expediente, y que, a entender de
la parte ejecutada en el presente juicio, ello implica el cumplimiento de la obli-
gación contractual de pago que expresa habría dado lugar a suscripción del
título cartular objeto de ejecución en autos. Así pues, se advierte que la parte
ejecutada alega el cumplimiento de la relación subyacente al título, lo cual no se
puede discutir en el presente juicio ejecutivo de conformidad con lo establecido
en el art. 465 Cód. Proc. Civ. y lo expuesto en los párrafos que anteceden.
En esta tesitura, la alegación de la parte ejecutada de la circunstancia de
haberse realizado un depósito de suma dineraria en una cuenta abierta en el
marco de un proceso judicial distinto al presente no puede prosperar a fin de
demostrar el pago de la obligación cartular reclamada en autos, puesto que,
como se ha dicho supra, la excepción de pago solo puede demostrarse con instru-
mentos emanados de la parte ejecutante y referidos expresamente a la obliga-
ción demandada, en donde conste de forma inequívoca que la obligación cartu-
lar ha sido saldada y debe ser de fecha posterior al título base de la ejecución.
Por todas las consideraciones que anteceden, la excepción de pago resulta
improcedente. En consecuencia, la resolución recurrida debe ser confirmada.
En cuanto a las costas, corresponde su imposición a la parte perdidosa, de
conformidad con lo establecido en el art. 203 del Cód. Proc. Civ.
A SUS TURNOS los Dres. VILLALBA FERNÁNDEZ y GÓMEZ FRUTOS,
manifiestan que se adhieren al voto del Magistrado preopinante.
Con lo que terminó el acto, firmando los Sres. Miembros de conformidad y
quedando acordada la sentencia que sigue a continuación, todo por ante mí, de
lo que certifico.
VISTO: El mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos, el
Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Tercera Sala,
RESUELVE:
DESESTIMAR el recurso de nulidad interpuesto, de conformidad con los
fundamentos expuestos en el considerando de la presente resolución.
CONFIRMAR la sentencia recurrida, conforme con lo expuesto en el exor-
dio de la presente resolución.
IMPONER las costas a la parte ejecutada y perdidosa.

[ 125 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ANÓTESE, regístrese, y remítase copia a la Excma. Corte suprema de


Justicia.
Magistrados: Ma. Mercedes Buongermini, Neri Villalba, Arnaldo Martí-
nez Prieto.
Ante mí: Rigoberto Cabrera, Actuario Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 101

Cuestión debatida: Se trata de establecer la procedencia de una deman-


da ejecutiva a la cual se ha opuesto la excepción de incompetencia de jurisdic-
ción, de nulidad y de inhabilidad de título.
EXCEPCIÓN DE NULIDAD. Procedencia de la excepción de Nuli-
dad.
La excepción de nulidad es una subespecie de las nulidades procesales.
Como tal, debe reunir los mismos requerimientos de toda nulidad procesal: la
existencia de un vicio no convalidado y de un perjuicio. Aquí debemos también
recordar que el perjuicio, tratándose de juicios ejecutivos está expresamente
tasado y definido en el art. 463 del Cód. Proc. Civ. Esto es, tratándose de vicios
en la preparación ejecutiva o la intimación de pago, debe negarse la firma o la
deuda, o bien debe hacerse depósito de lo reclamado.
EXCEPCIÓN DE NULIDAD. Procedencia de la excepción de Nuli-
dad. JUICIO EJECUTIVO.
Tratándose de vicios en la preparación ejecutiva o la intimación de pago,
debe negarse la firma o la deuda, o bien debe hacerse depósito de lo reclamado.
EXCEPCIÓN DE NULIDAD. Procedencia de la excepción de Nuli-
dad. JUICIO EJECUTIVO.
Es requisito fundamental de las nulidades procesales, las cuales, como
vimos, son esencialmente relativas y exigen el cumplimiento del principio de
trascendencia, o perjuicio cierto, actual, concreto y vinculado directamente con
el vicio que se aduce. Hay que mencionar aquí que la excepcionante ha negado
la existencia de la deuda de modo genérico, pero no ha negado la firma que se le
atribuye.

[ 126 ]
JURISPRUDENCIA

EXCEPCIÓN DE NULIDAD. Procedencia de la excepción de Nuli-


dad. JUICIO EJECUTIVO.
En lo que respecta a la intimación de pago, el único perjuicio concreto que
se pudiera derivar de vicios en este acto procesal es la imposibilidad de abonar
de inmediato la deuda reclamada; en efecto, es sabido que dicha actuación tiene
por fin dar al deudor la oportunidad de pagar la cantidad reclamada y evitar el
embargo, por lo cual el recurrente, para demostrar el perjuicio sufrido, debió o
bien alegar que quería realizar el pago o bien ofrecer un bien a embargo por la
cantidad requerida, lo cual no ocurrió en autos.
EXCEPCIÓN DE NULIDAD. Procedencia de la excepción de Nuli-
dad. JUICIO EJECUTIVO.
Así pues, no se advierte un perjuicio real, de los admitidos taxativamente
por la ley procesal para los juicios ejecutivos, que autoricen a una declaración de
nulidad. No olvidemos que la nulidad por la nulidad misma, en el solo interés de
la ley no procede. El ejecutado ha negado la deuda, pero ello de mogo genérico,
la defensa que opone es la pura nulidad del tramo final del proceso de prepara-
ción ejecutiva, pero no aclara por qué desconoce la deuda, ni tampoco ha desco-
nocido.
EXCEPCIÓN. Procedencia de la excepción de Nulidad. JUICIO
EJECUTIVO.
El órgano jurisdiccional está compelido a estudiar la ejecutividad del títu-
lo, conforme surge del art. 450 del Cód. Pro. Civ., de modo que el análisis perti-
nente puede y debe hacerse inclusive de oficio. Más aún sí, como en este caso, la
inhabilidad ha sido puesta expresamente como defensa, no importa cuán esca-
sos o genéricos sus argumentos.
EXCEPCIÓN. Procedencia de la excepción de Nulidad. JUICIO
EJECUTIVO. PAGARÉ.
No contiene lugar de emisión del título, que es una de las exigencias con-
tenidas en el inc. f) del art. 1535 del Cód. Civ. Este es uno de los defectos formales
que le pudieran privar de su naturaleza de título circulatorio. La falta de men-
ción del lugar de emisión normalmente se suple con la indicación del lugar de
emisión con la mención de un lugar junto al nombre del firmante, porque la ley
entiende que este lugar es el de emisión, según lo estatuye el art. 1536 del Cód.
Civ. Pero si el título carece también de esta referencia de un lugar junto al
nombre del firmante, entonces la ausencia del requisito legal de la indicación
del lugar de emisión impide que aquel título pueda ser considerado pagaré.

[ 127 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

EXCEPCIÓN. Procedencia de la excepción de Nulidad. JUICIO


EJECUTIVO. PAGARE.
El demandante no está obligado a demostrar la relación sustancial, y que
es el accionado quien deberá cargar con la prueba de su inexistencia, invalidez
o extinción. Es obvio que un debate como éste escapa al estrecho margen suma-
rio previsto para los procesos ejecutivos.
TApel. Civ. y Com. Tercera Sala. 22/12/15. JUICIO: “Gustavo Daniel
Ríos c/ Emilio González Amarilla s/ Prep. de Acción Ejec.”. (Ac. y Sent.
Nº 101).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicando el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: VI-
LLALBA FERNÁNDEZ, BUONGERMINI PALUMBO Y MARTÍNEZ PRIE-
TO.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL DR. VILLALBA FERNÁN-
DEZ, DIJO: El recurrente en su escrito argumenta este recurso, al sostener que
la a-quo transgredió claras disposiciones legales de fondo y forma, como así
también, principios procesales que hacen al juzgamiento. Al respecto de la nu-
lidad esta representación ha venido pronunciándose repetidas veces, sobre este
efecto jurídico consecuencia del vicio incurrido en un acto procesal –como en este
caso, de decisión–, y a fin de reforzar el criterio de este Miembro cabe hacer la
siguiente reflexión. Así, cuando el Juzgador, en el acto procesal de decisión,
violenta los principios doctrinales y cae en vicios In Procedendo, dicha acción u
omisión afecta directamente al derecho a la tutela judicial efectiva o que es
decir, al derecho a la defensa. Siendo entonces, la indefensión el efecto que
produce el deficiente ejercicio del acto procesal de decisión, tal violación del
derecho a la defensa debe ser, además de formal, material. Es decir: a) que
produzca un perjuicio a la parte que lo sufre; b) que tal situación no haya sido
producida por culpa imputable a la misma; c) que haya sido denunciada y; d)
que no haya sido la parte damnificada repuesta en su derecho vulnerado. La
doctrina advierte sobre los actos nulos, diciendo que “no existe la nulidad por la
nulidad misma...”, es decir, que el acto para ser declarada su nulidad debe

[ 128 ]
JURISPRUDENCIA

afectar necesariamente el derecho a la defensa –causar indefensión–, allí donde


existe indefensión, existe nulidad y viceversa.
Bajo aquellos presupuestos condicionantes y de los elementos agregados
en autos, se observa que el agravio invocado por el nulidicente hace referencia
a la violación de requisitos procesales establecidos en los Arts. 444 y 461 del
Código Procesal Civil.
A ese respecto, del análisis de las actuaciones en el proceso se observa que
el demandado fue debidamente citado para el reconocimiento de firma del ins-
trumento acreditante de la deuda reclamada. Así también, obra el mandamien-
to de intimación de pago que fue diligenciado correctamente y fue citado a
oponer las defensas procesales que hacen a su derecho. Consecuentemente, del
fallo pronunciado por el Juzgado y las constancias de autos se observa que tal
resolución reúne las condiciones formales y materiales exigidos por el Principio
de Congruencia.
Por tanto, siendo los agravios vertidos por el recurrente servir de sustento
para este medio recursivo pudiendo ser resuelto por vía de la apelación, ya que
toda declaración de nulidad por regla desvalora el Derecho, debiendo ser el
último recurso cuando no exista modo alguno de subsanarlo. En consecuencia,
es criterio de éste preopinante que el recurso debe ser declarado desierto de
conformidad a lo dispuesto en el Art. 419 del Código Procesal Civil.
OPINIÓN DE LA DRA. BUONGERMINI PALUMBO; DIJO, NULIDAD:
Los argumentos de la nulidad hacen a la procedencia de la excepción de nulidad,
también interpuesta y rechazada en la baja instancia. La pertinencia de esta
decisión, su conformidad o disconformidad a derecho han de ser examinadas en
la sede pertinente, que es la de apelación.
No existiendo otros vicios o defectos que autoricen a este Tribunal a decla-
rar de oficio su nulidad, debe ser desestimado este recurso.
A SU TURNO EL DR. MARTÍNEZ PRIETO, MANIFESTÓ: Que se adhie-
re al voto precedente.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL DR. VILLALBA FER-
NÁNDEZ, DIJO: Por la Sentencia apelada Nº 654 de fecha 25 de mayo de 2015,
la instancia anterior resolvió: “I. NO HACER LUGAR, con costas, a las excep-
ciones de incompetencia de jurisdicción, nulidad e inhabilidad de título opues-
tas por el demandado Emilio González Amarilla por los motivos expuestos en el
exordio de la presente resolución y en consecuencia. II. LLEVAR ADELANTE

[ 129 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

la presente ejecución promovida por GUSTAVO DANIEL RÍOS RAINZ contra


EMILIO GONZÁLEZ AMARILLA por el cobro de la suma GUARANÍES QUIN-
CE MILLONES SEISCIENTOS CINCUENTA MIL (Gs. 15.650.000) hasta que
el acreedor se haga íntegro pago del capital reclamado, intereses, costos y costas
del juicio. III. NO HACER LUGAR, con costas, a la redargución de falsedad
deducida por el demandado Emilio González Amarilla por los motivos expues-
tos en el exordio de la presente resolución. IV. ANOTAR...” (fs. 52/53 y vlta.).
De dicha sentencia recurre la parte demandada y presenta su escrito de
expresión de agravios, que obra a fs. 63/66, manifestando su desacuerdo con la
sentencia pronunciada. Manifiesta que la sentencia desconoce lo establecido en
el Art. 463 del C.P.C., al haberse violado requisitos esenciales para la proceden-
cia de la preparación de acción ejecutiva. Dice, que su mandante nunca fue
citado para el reconocimiento de firma; como también nunca fue intimado del
pago y lo manifestado por el Oficial de Justicia en el acta es falso. Termina su
exposición con la formulación del petitorio de rigor.
Corrido el traslado la parte contraria –Fondo Ganadero– presenta su es-
crito de fs. 67/70 de autos, rechazando las alegaciones expuestas por la parte
apelante y manifestando su defensa de la resolución recurrida. Argumentado
en su escrito que los recursos deben ser rechazado y solicitando la declaración
de deserción del recurso. Culmina su contestación con el petitorio de rigor.
De las constancias de autos, y a los efectos del reexámen de la sentencia en
alzada, se constata en las actuaciones del juicio que a fs. 09/10 obra la cédula de
notificación al demandado en su domicilio denunciado por la actora; como así
también consta el mandamiento de intimación de pago y embargo ejecutivo de
fs. 20 de autos y el acta labrada por la Oficial de Justicia comisionada, habién-
dose diligenciado en el domicilio del demandado. Con más razón si en autos el
demandado no ha negado la firma que se le atribuye como también la deuda.
En cuanto a la excepción de incompetencia territorial cabe mencionar que
el Art. 42 del Código de Organización Judicial establece la competencia territo-
rial de la Justicia Letrada que abarca el Departamento Central, con el alcance
de lo dispuesto en la Ley No. 963/82 que amplía el Código de Organización
Judicial, especialmente en el Art. 42.
Por último, en lo relacionado a la excepción de inhabilidad de título, su-
puestamente por vicios contenidos en el pagaré que sirve de base para la recla-
mación; se observa que tal instrumento reúne las condiciones previstas en el
Art. 1535 y sus incisos del Código Civil Paraguayo.

[ 130 ]
JURISPRUDENCIA

Consecuentemente a criterio de este Miembro, corresponde que la senten-


cia recurrida sea confirmada en todas sus partes.
En cuanto a las costas, las mismas deben ser impuestas a la parte perdi-
dosa de conformidad a lo establecido en el Art. 203 del Código Procesal Civil.
OPINIÓN DE LA DRA. BUONGERMINI PALUMBO; DIJO, APELACIÓN:
Se trata de establecer la procedencia de una demanda ejecutiva a la cual se ha
opuesto la excepción de incompetencia de jurisdicción, de nulidad y de inhabi-
lidad de título.
La excepción de incompetencia fue rechazada en primera instancia, y ante
esta alzada no se han formulado agravios respecto de dicho rechazo, por ende
éste debe tenerse por consentido por la recurrente.
La excepción de nulidad se funda en vicios en la etapa de preparación de
la vía ejecutiva. Puntualmente, se aduce que la intimación de pago no fue hecha
con el demandado, arguyendo de falsa también el acta del oficial de justicia que
así lo afirma, y que la citación a reconocer firmas se hizo en un domicilio que no
corresponde al demandado.
La excepción de nulidad es una subespecie de las nulidades procesales.
Como tal, debe reunir los mismos requerimientos de toda nulidad procesal: la
existencia de un vicio no convalidado y de un perjuicio. Aquí debemos también
recordar que el perjuicio, tratándose de juicios ejecutivos está expresamente
tasado y definido en el art. 463 del Cód. Proc. Civ. Esto es, tratándose de vicios
en la preparación ejecutiva o la intimación de pago, debe negarse la firma o la
deuda, o bien debe hacerse depósito de lo reclamado.
Es requisito fundamental de las nulidades procesales, las cuales, como
vimos, son esencialmente relativas y exigen el cumplimiento del principio de
trascendencia, o perjuicio cierto, actual, concreto y vinculado directamente con
el vicio que se aduce. Hay que mencionar aquí que la excepcionante ha negado
la existencia de la deuda de modo genérico, pero no ha negado la firma que se le
atribuye.
En lo que respecta a la intimación de pago, el único perjuicio concreto que
se pudiera derivar de vicios en este acto procesal es la imposibilidad de abonar
de inmediato la deuda reclamada; en efecto, es sabido que dicha actuación tiene
por fin dar al deudor la oportunidad de pagar la cantidad reclamada y evitar el
embargo, por lo cual el recurrente para demostrar el perjuicio sufrido debió o
bien alegar que quería realizar el pago, o bien ofrecer un bien a embargo por la
cantidad requerida, lo cual no ocurrió en autos.

[ 131 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Así pues, no se advierte un perjuicio real, de los admitidos taxativamente


por la ley procesal para los juicios ejecutivos, que autoricen a una declaración de
nulidad. No olvidemos que la nulidad por la nulidad misma, en el solo interés de
la ley no procede. El ejecutado ha negado la deuda, pero ello de mogo genérico,
la defensa que opone es la pura nulidad del tramo final del proceso de prepara-
ción ejecutiva, pero no aclara por qué desconoce la deuda, ni tampoco ha desco-
nocido su firma.
Por todo lo dicho, corresponde confirmar el rechazo de la excepción de
nulidad.
Finalmente, en lo que respecta a la excepción de inhabilidad de título, la
misma tampoco ha sido sostenida en esta instancia; de hecho, el excepcionante
afirma en su escrito presentado en la instancia inferior que opone la excepción
al solo objeto de dar cumplimiento al art. 463 del Cód. Proc. Civ. (fs. 37), para
luego mencionar allí, en forma genérica, el supuesto incumplimiento de los
requisito formales de un título a la orden, pero sin especificar cuáles serían tales
defectos.
Recordemos aquí, sin embargo, que el órgano jurisdiccional está compelido
a estudiar la ejecutividad del título, conforme surge del art. 450 del Cód. Pro.
Civ., de modo que el análisis pertinente puede y debe hacerse inclusive de oficio.
Más aún sí, como en este caso, la inhabilidad ha sido puesta expresamente como
defensa, no importa cuán escasos o genéricos sus argumentos.
De un análisis somero del pagaré que se pretende ejecutar se advierte que
el mismo contiene la suma liquida que constituye el objeto de la promesa, con-
tiene la leyenda “pagaré a la orden”, la fecha de emisión y la firma del librador.
Empero, no contiene lugar de emisión del título, que es una de las exigencias
contenidas en el inc. f) del art. 1535 del Cód. Civ. Este es uno de los defectos
formales que le pudieran privar de su naturaleza de título circulatorio. La falta
de mención del lugar de emisión normalmente se suple con la indicación del
lugar de emisión con la mención de un lugar junto al nombre del firmante,
porque la ley entiende que este lugar es el de emisión, según lo estatuye el art.
1536 del Cód. Civ. Pero si el título carece también de esta referencia de un lugar
junto al nombre del firmante, entonces la ausencia del requisito legal de la
indicación del lugar de emisión impide que aquel título pueda ser considerado
pagaré.
En efecto, como la acción cambiaria se sustenta en un documento literal,
ello exige que el título invocado tenga todos los requisitos previstos legalmente

[ 132 ]
JURISPRUDENCIA

para que pueda tener el tratamiento correspondiente. Numerosa jurispruden-


cia, nacional y extranjera, se ha pronunciado en tal sentido.
Ahora bien, en reiterados fallos este mismo tribunal ha sustentado que la
falta de uno de los requisitos esenciales en el pagaré, por la teoría de la conver-
sión, y en particular en la disposición del Art. 1801 del Código Civil, que se
refiere a la promesa unilateral de pago, deviene en un instrumento exigible
siempre que reúna los requisitos primarios de esta última figura, esto es, que en
él conste una obligación de pagar una suma de dinero, líquida y exigible, de
fecha vencida, y que conste en él la firma del deudor. Hemos de decir, sin embar-
go, que un análisis más detenido del instituto nos lleva a conclusiones un tanto
divergentes de las sostenidas en el pasado. En efecto, la disciplina de las obliga-
ciones nacidas de fuente unilateral tiene también sus propias reglas; en parti-
cular la relativa a la vía para hacer valer el derecho prometido en el instrumen-
to, ya que la modalidad de la promesa de pago importa tan solo la operatividad
de la abstracción procesal prevista en la norma aludida, es decir, que el deman-
dante no está obligado a demostrar la relación sustancial, y que es el accionado
quien deberá cargar con la prueba de su inexistencia, invalidez o extinción. Es
obvio que un debate como éste escapa al estrecho margen sumario previsto para
los procesos ejecutivos.
Por consiguiente, y siendo que el documento con el que se pretende susten-
tar la ejecución carece de uno de los requisitos sustanciales de conformación, la
acción cambiaria ejecutiva no es procedente.
La excepción de inhabilidad de título debe prosperar y la ejecución debe ser
rechazada. La sentencia apelada debe ser revocada en consecuencia.
Las costas deben ser impuestas a la perdidosa, por aplicación de los arts.
192, 474 y 203 del Cód. Proc. Civ.
A SU TURNO EL DR. MARTÍNEZ PRIETO, MANIFESTÓ: Que se adhie-
re al voto de la Magistrada que antecede por sus mismos fundamentos.
Con lo que terminó el acto, firmando los Sres. Miembros de conformidad y
quedando acordada la sentencia que sigue a continuación, todo por ante mí, de
lo que certifico.
VISTO: por el mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos,
el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Tercera Sala,
RESUELVE:
DESESTIMAR el recurso de nulidad.

[ 133 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

REVOCAR la sentencia apelada, y en consecuencia, HACER LUGAR, a la


excepción de inhabilidad de título opuesta, conforme a lo expuesto en el exordio
de la presente resolución.
RECHAZAR la presente ejecución promovida por el Sr. Gustavo Daniel
Ríos Rainz, en contra del Sr. Emilio González Amarilla, conforme a los argu-
mentos expuestos en el exordio de la presente resolución.
IMPONER las costas a la perdidosa.
ANÓTESE, regístrese y remítase copia a la Excma. Corte Suprema de
Justicia.
Magistrados: Ma. Mercedes Buongermini, Neri Villalba, Arnaldo Martí-
nez Prieto.
Ante mí: Rigoberto Cabrera, Actuario Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 103

Cuestión debatida: En estos autos el rechazo de la primera ejecución se


debió a la falta del cumplimiento del proceso de reconocimiento de firmas, habi-
da cuenta que se trataba de instrumentos privados, que carecen de fehaciencia.
Es decir, no hubo pronunciamiento sustancial sobre la deuda, ni se opusieron
excepciones extintivas de la obligación; solo se rechazó la ejecución por defectos
formales procedimentales del título, que son perfectamente subsanables a través
del desarrollo y sometimiento al procedimiento legal previsto al efecto, y que
fuera omitido la primera vez en un juicio anterior
JUICIO EJECUTIVO. Título ejecutivo. MAGISTRADOS. Faculta-
des del Magistrado.
La circunstancia de haberse dado curso al juicio, librado el pertinente
mandamiento de intimación de pago y embargo, no obsta a la posibilidad de
observar oficiosamente el título por el tribunal en cualquier estado del proceso,
y aun ante el pedido de sentencia de remate.
JUICIO EJECUTIVO. Título ejecutivo. MAGISTRADOS. Faculta-
des del Magistrado.
“La inhabilidad puede ser declarada de oficio en la sentencia en el supues-
to de que el tribunal no haya apreciado debidamente los defectos del título en el

[ 134 ]
JURISPRUDENCIA

momento de despachar la ejecución. “Igual deber tiene de la Cámara”. “Inclu-


sive cabe la posibilidad de que el tribunal de alzada declare de oficio la inhabi-
lidad del título, al resolver el recurso deducido contra dicha sentencia”.
Está entonces claro que el tribunal tiene la facultad y el deber examinar de
oficio el título y determinar la procedencia de la ejecución.
T. Apel. Civil y Comercial. Tercera Sala. 30/12/15. JUICIO: “Casa
Hernández S.R.L. c/ Natalia Rossana Scavone Yegros s/ Acción Prepa-
ratoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 103).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes;
CUESTIONES:
¿Es nula la senencia apelada?
En su caso ¿se dictó conforme a derecho
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: VILLAL-
BA FERNÁNDEZ, BUONGERMINI PALUMBO Y MARTÍNEZ PRIETO.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, EL DR. VILLALBA FER-
NÁNDEZ, DIJO: El recurrente desiste de este recurso, y al no haberse observa-
do en la resolución examinada vicios u omisiones procesales de naturaleza so-
lemne o formal que autoricen su nulidad, corresponde tener por desistido este
recurso.
A SUS TURNOS LOS DRES. BUONGERMINI PALUMBO Y MARTÍ-
NEZ PRIETO, MANIFIESTAN: Que se adhieren al voto precedente.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL DR. VILLALBA FER-
NÁNDEZ, PROSIGUIO DICIENDO: Por la sentencia apelada S.D. N° 950 de
fecha 15 de diciembre de 2014 el a-quo resolvió: “1. RECHAZAR, con costas, la
excepción de cosa juzgada planteada por NATALIA ROSSANA SCAVONE
YEGROS. 2. LLEVAR ADELANTE, con costas, la presente ejecución promovi-
da por casa HERNÁNDEZ S.R.L. contra NATALIA ROSSANA SCAVONE
YEGROS, hasta el acreedor se haga íntegro cobro del Capital reclamado que
asciende a Dólares Americanos, veintitrés mil cuatrocientos setenta y seis con
cincuenta y seis centavos (USD 23.476,56) más sus intereses y costas. 3. ANO-
TAR.” (fs. 71/73).
El apelante al fundar el recurso de fs. 82/86 de autos, argumenta su ape-
lación agraviándose de la resolución dictada por el a-quo. Dice, que la parte
actora ha promovido otro juicio ejecutivo fundado en el mismo título, en el que

[ 135 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ejecuta los mismos pagarés quirografarios con idéntica causa petendí al ya


promovido fallo judicial favorable que hace lugar a la excepción de inhabilidad
de título, situación procesal que obliga a la ejecutante a promover el juicio
posterior ordinario si es que quería reclamar el cobro de los mismos pagarés
quirografarios y no promover un nuevo juicio ejecutivo. Finalmente refiere in-
vestigar la causa de la obligación que ha generado la S.D. N° 485 de fecha 23 de
julio de 2014 pretendiendo sembrar confusión al sostener que el documento
base para la acción ejecutiva Hipotecaria era la Escritura N° 35 y no los pagarés
quirografarios. Términa su exposición solicitando la revocación de la resolución
cuestionada.
Corrido el traslado a la adversa este alegando su defensa dice: que en
primer lugar es absolutamente falso que el demandante promovió una nueva
ejecución fundada en la misma pretensión o causa petendí de la ejecución hipo-
tecaria promovida en fecha 17 de julio de 2012 en contra de la Demandada la
cual fue tramitada ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial
del Sexto Turno, la cual se rechazó mediante la Sentencia N° 485 de fecha 23 de
julio de 2013. Haciendo lugar a la excepción de nulidad de título deducida por
la parte demandada. Dice, que la Escritura Pública N° 35 es un instrumento
público, el cual constituye un título ejecutivo completo de conformidad a lo
establecido en el Art. 448 (a) del C.P.C. Sin embargo, los pagarés que sirven de
base a la presente demanda requieren de preparación para constituirse en
títulos ejecutivos conforme los arts. 443 (a) y 448 (b) del C.P.C, termina su
pretensión con el petitorio de rigor.
Que los fundamentos del recurrente por lo que requiere la revocación de la
sentencia se basan en el hecho de que la Jueza de la instancia anterior no ha
considerado que en este nuevo proceso de ejecución la parte actora Casa Her-
nández S.R.L. reclama el mismo cobro de los mismos pagarés quirografarios
que ya ejecutó en la anterior acción ejecutiva que fue rechazada por el Juzgado
de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Sexto Turno quien ha declarado
inhábiles dichos pagarés por S.D. N° 485 de fecha 23 de julio de 2013, resolución
ésta agregada en autos; pero que tales títulos vuelven a ser ejecutados en este
nuevo juicio evitando el juicio posterior previsto en el Art. 471 del Código Pro-
cesal Civil, el que implica un trámite de juicio ordinario. Que analizadas las
constancias del expediente referido y aquel en el que ya se ha dictado sentencia
rechazando la ejecución, se observa que, efectivamente, existió anteriormente

[ 136 ]
JURISPRUDENCIA

entre las partes una acción ejecutiva hipotecaria que ha concluido con el dictado
de la resolución individualizada más arriba y que declaró inhábiles, tanto la
Escritura Pública N° 35 del 28 de julio de 2006 como los pagarés quirografarios
que documentarían las cuotas reclamadas judicialmente.
Que esta nueva acción ejecutiva, que se trae a estudio y que promueve la
actora CASA HERNÁNDEZ S.R.L., representa una nueva pretensión fundada
en el mismo título que la anterior, pues se tratan de los mismos pagarés quiro-
grafarios ya ejecutados que fueron declarados inhábiles judicialmente en la
forma ya relatada, vale decir, se discute si la causa petendí es la misma que en
el juicio primero, o no. Esta circunstancia fue establecida en el considerando de
la S.D. N° 485 de fecha 23 de julio de 2013, cuando el juez del primer juicio
analizó los títulos traídos a ejecución en dicha causa, y concluye que: “los más
importantes a los efectos de resolver la cuestión llamada a veredicto, es la
aserción siguiente: …suscribiendo la compradora igual número de pagarés…”.
Esta expresión hallada en la Escritura Pública N° 35 (fs. 24 de autos), demues-
tra fuera de toda duda que los títulos de créditos representados por los pagarés
agregados por la parte actora, son consecuencia de la aludida Escritura Pública.
No hay, pues, una escisión una autonomía, entre los pagarés y el instrumento
público fundante de la generación de ellos. Por ende, no es certero decir que en
la Escritura Pública no se hizo mención ni alusión a los pagarés que fueron
presentados por la parte accionante.” (sic) (fs.67/67 vlto.). Con ello, bien o mal,
quieran o no tal decisorio determinó que los pagarés se encuentran a la escritu-
ra y forman un título compuesto, y con ello debemos concluir que la causa
petendi es la misma. Este decisorio ya ha pasado en autoridad de cosa juzgada,
el rechazo de la acción se debió, aquella vez, a la falta de preparación de los
pagarés acompañados con el contrato hipotecario; esto es la falta de reconoci-
miento de sus firmas. Y también fue reconocido por la misma juzgadora en el
considerando de la resolución recurrida, cuando se afirma que se pretende el
cobro de la misma suma de dinero que la anterior ejecución. Lo que nos permite
concluir que se ha obviado el procedimiento señalado en el Art. 471 del Código
Procesal Civil y que fundado en el mismo título (mismos pagarés quirografa-
rios) ejerce la ejecutante la misma pretensión a la ya promovida y resuelta en
el juicio anterior.
Que tratándose claramente de la misma pretensión la que contiene y ejer-
ce la actora CASA HERNÁNDEZ SRL, fundada en el mismo título, implica la

[ 137 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

existencia de cosa juzgada formal y no puede volver pretender a promover el


juicio ejecutivo sumario, sino que tuvo que recurrir al procedimiento señalado
en la ley (Art. 471 del C.P.C.) por la vía del juicio ordinario, al no haberse
procedido así, la resolución recurrida debe ser revocada en consecuencia con
costas a la perdidosa por los motivos señalados precedentemente.
OPINIÓN DE LA DRA. BUONGERMINI PALUMBO, DIJO: Me adhiero
parcialmente a las consideraciones sobre el recurso de apelación en lo que atañe
a la existencia de identidad de sujetos, objeto y causa petendi entre los autos
“CASA HERNÁNDEZ S.R.L. c/ NATALIA ROSSANA SCAVONE YEGROS S/
EJECUCIÓN HIPOTECARIA” y el presente juicio. Empero, la cosa juzgada
tiene, en el juicio ejecutivo, parámetros especiales de ponderación. En efecto, si
el rechazo de la ejecución se debe a cuestiones formales, nada impide que el
acreedor pueda volver a plantear su pretensión ejecutiva, ya subsanadas las
deficiencias de su título. Solo las defensas y excepciones perentorias, que se
hayan hecho lugar, cierran definitivamente la posibilidad de futuras ejecucio-
nes. En este sentido también se ha manifestado la jurisprudencia más acepta-
da, así como la doctrina: “La excepción sub examine es viable, en primer térmi-
no, cuando, habiéndose rechazado la ejecución en razón de haber progresado
excepción perentoria (falsedad de título, prescripción, pago, compensación, etc.),
el ejecutante promueve una nueva pretensión ejecutiva fundada en el mismo
título que el anterior” (Jorge Donato, Juicio Ejecutivo, Editorial Universidad,
Buenos Aires, 1993, Pág. 633); “En virtud de que la pretensión ejecutiva no
emana del reconocimiento de una firma, sino del documento con el que se inicia
la ejecución, si en un primer juicio ejecutivo se declaró la prescripción del che-
que, no puede prosperar, por existir cosa juzgada, una nueva pretensión ejecu-
tiva fundada en el reconocimiento de su firma hecho por el deudor en el segundo
juicio” (CNCom., Sala C, ED, t. 46 p. 546).
En estos autos el rechazo de la primera ejecución se debió a la falta del
cumplimiento del proceso de reconocimiento de firmas, habida cuenta que se
trataba de instrumentos privados, que carecen de fehaciencia. Es decir, no hubo
pronunciamiento sustancial sobre la deuda, ni se opusieron excepciones extin-
tivas de la obligación; solo se rechazó la ejecución por defectos formales proce-
dimentales del título, que son perfectamente subsanables a través del desarro-
llo y sometimiento al procedimiento legal previsto al efecto, y que fuera omitido
la primera vez.

[ 138 ]
JURISPRUDENCIA

Atendiendo todas las consideraciones que anteceden, se debe rechazar la


excepción de cosa juzgada.
En segundo término este Tribunal está compelido a hacer un análisis ofi-
cioso del título que se pretende ejecutar, para examinar y juzgar su habilidad
como título ejecutivo. Este es un examen al cual faculta y obliga la legislación
procesal vigente, como ya se tiene dicho reiteradamente en jurisprudencia y
doctrina, tanto nacional como extranjera.
En efecto es deber del juzgador –y, por ende, de este Tribunal– examinar
aún de oficio si el título que se pretende ejecutar es hábil y trae aparejada
ejecución. En efecto, al art. 450 del Cód. Proc. Civ. establece la obligación del
juez de examinar de oficio la calidad extrínseca e intrínseca de ejecutoriedad del
título presentado. Aún en la circunstancia de que no se haya opuesto excepción
de inhabilidad de título, el juzgador está obligado a pronunciarse sobre el punto.
Aquí se ha argüido la inhabilidad de título recién en esta alzada. Además el
hecho de que no se haya rechazado ab initio la ejecución no le impide verificar
nuevamente, al tiempo de dictar sentencia, si el título es hábil. Así lo han enten-
dido unánimemente la doctrina y la jurisprudencia: «El Juez [...] debe denegar
la ejecución si comprueba que el título invocado por el actor no es de los que el
código u otras leyes consideran como ejecutivos, o que es inhábil en razón de no
documentar una obligación en dinero, líquida y exigible, o que algunas de las
partes carece de legitimación procesal. El examen, por lo demás, no reviste
carácter definitivo ni genera en consecuencia preclusión alguna, pues puede
volver a efectuarse, aunque el ejecutado no haya opuesto excepciones, en opor-
tunidad de dictarse la sentencia, cabiendo incluso la posibilidad de que la inha-
bilidad del título sea declarada de oficio por el tribunal de alzada, con motivo del
recurso interpuesto contra dicha sentencia”. (Palacio, libro “Derecho Procesal
Civil”, T. VII, Nº 1.069, Ed. Abeledo-Perrot, 3ª Reimpresión, Bs. As.). “Presenta-
da la demanda ejecutiva, corresponde su examen por el Juez [...] A diferencia de
lo que ocurre con la demanda que incoa un proceso de conocimiento, respecto del
cual el magistrado tiene que controlar los presupuestos formales y sustanciales
del actor, en los juicios ejecutivos la ley impone, además, otro examen, es decir
el del título con que se inicia o prepara la vía ejecutiva. [...] La circunstancia de
haberse dado curso al juicio, librado el pertinente mandamiento de intimación
de pago y embargo, no obsta a la posibilidad de observar oficiosamente el título
por el tribunal en cualquier estado del proceso, y aun ante el pedido de sentencia

[ 139 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

de remate”. (Fenochietto - Arazzi, “Código Procesal Civil y Comercial de la


Nación”, T. II, págs.723 al 725, Ed. Astrea 2ª Edición, Bs. As. 1.993). “La inha-
bilidad puede ser declarada de oficio en la sentencia en el supuesto de que el
tribunal no haya apreciado debidamente los defectos del título en el momento
de despachar la ejecución” (L.L. 1.986 - A - 192, LL 1.983 - B - 49). “Igual deber
tiene de la Cámara” (J.A. L - 1.969 - 774). “Inclusive cabe la posibilidad de que
el tribunal de alzada declare de oficio la inhabilidad del título, al resolver el
recurso deducido contra dicha sentencia” (LL t.1980 - D - 222; LL t.111 p. 455;
ED t.6 p. 630).
Está entonces claro que el tribunal tiene la facultad y el deber examinar de
oficio el título y determinar la procedencia de la ejecución.
Hemos dicho que se ha tratado la ejecución como un título compuesto,
comprendido de la escritura hipotecaria y los pagarés garantizados por ésta. En
rigor este tipo de títulos no es propiamente compuesto. Solo si se quiere hacer
valer la garantía real debe también acompañarse el instrumento donde consta
ésta, así como las obligaciones que ampara y el límite máximo de afectación, si
se trata de hipoteca flotante.
En las hipotecas flotantes, referidas a créditos eventuales o futuros, el
fraccionamiento de la deuda previsto en el art. 2371 del Cód. Civ. no puede
darse, pues el crédito aún no existe con todos sus elementos, sino solo con algu-
nos de ellos: la eventualidad de su existencia o la futuridad de ella hacen el
crédito de imposible fraccionamiento. Incluso la mención de que el crédito podrá
aparecer bajo la forma de un título circulatorio, como el pagaré, no convierte a
éste en un pagaré hipotecario regido por el art. 2371, en el cual la garantía está
incluida y su endoso se transmite también junto con el crédito, sino solamente
en una de las posibles fuentes del crédito futuro o condicional, es decir un pagaré
que, al nacer, habrá de estar garantizado por la hipoteca, pero que no representa
una fracción del mutuo o de la garantía real; su endoso determina su exclusión
del pacto hipotecario, y por ende no está sujeto a inscripción, como lo tiene ya
largamente establecido la Dirección General de los Registros Públicos.
De una lectura de la escritura de constitución hipotecaria, se advierte
primeramente que se ha pactado una compraventa inmobiliaria a crédito y que
la garantía hipotecaria se ha establecido para asegurar el pago de las cuotas que
conforman el precio de venta –fs. 9/10– y cláusula primera de la escritura públi-
ca; empero, también se lee que en la cláusula novena se ha establecido que la

[ 140 ]
JURISPRUDENCIA

constituyente pacta la hipoteca “…garantizando el fiel cumplimiento de todas


y cada una de las obligaciones que tiene o que tuviere en el futuro…”. Esta
cláusula convierte a la hipoteca en flotante, dado que la configuración simultá-
nea de una hipoteca como cerrada y como flotante, a la vez, es imposible. Siem-
pre que se pacta una garantía abierta, la naturaleza de ésta es la que prevalece,
ya que la amplitud con que se la concierta hace que cualquier obligación parti-
cular y definida que se haya contraído en su seno o ámbito de protección queda
igualmente amparada por la reserva de valor de la garantía.
Analizando los pagarés obrantes a fs. 9/20, vemos que en los mismos se
consigna como obligada cambiaria a la Sra. Natalia Rossana Scavone. Asimis-
mo, por A.I. N° 545 del 9 de abril de 2014 se tuvieron por reconocidas las firmas
insertas en los citados documentos (fs. 35), con lo cual la acción ejecutiva quedó
preparada. Así también, los títulos traídos a ejecución consignan obligaciones
de dar cantidad líquida de dinero y todos ellos se encuentran vencidos. En estas
condiciones, se puede afirmar que el título está completo y es hábil.
Imponer costas a la perdidosa en ambas instancias conforme los arts. 192, 203
y 474 del Cód. Proc. Civ.
A SU TURNO EL DR. MARTÍNEZ PRIETO, MANIFESTÓ: Que se adhie-
re al voto de la Magistrada que antecede por sus mismos fundamentos.
Con lo que terminó el acto, firmando los Sres. Miembros de conformidad y
quedando acordada la sentencia que sigue a continuación, todo por ante mí, de
lo que certifico.
VISTO: por el mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos,
el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Tercera Sala,
RESUELVE:
TENER por desistido el recurso de nulidad.
CONFIRMAR la sentencia apelada.
IMPONER costas en ambas instancias a la perdidosa.
ANÓTESE, regístrese, y remítase copia a la Excma. Corte suprema de
Justicia.
Magistrados: Ma. Mercedes Buongermini, Neri Villalba, Arnaldo Marti-
nez
Ante mí: Rigoberto Cabrera, Actuario Judicial.

***

[ 141 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 57

Cuestión debatida: En el caso de estudio, el recurrente se agravia contra


la resolución del inferior alegando que en el caso de autos no se ha observado la
regularidad de los endosos, en razón de que el señor Leonardo Zeballos, depen-
diente de la Cooperativa Sagrados Corazones Ltda., no se encontraba autoriza-
do para endosar, y por tanto, califica dicho endoso de inválido. Al calificar de
inválido dicho endoso, dice que el banco no debió pagar los 25 cheques que
motivan esta demanda, por haberse interrumpido la cadena de endosos.
CHEQUE. Endoso del cheque.
En el caso de autos, no existen dudas sobre el control de la autenticidad del
cheque y la firma del librador. En cuanto a la firma del último endosante,
compartimos la tesis de la A-quo, y coincidimos que la misma ha sido debida-
mente verificada. Por último, en lo que respecta a la regularidad de los endosos,
creemos que existe una serie ininterrumpida de endosos que han sido controla-
dos debidamente por el banco actuante, puesto que se pueden observar firmas
y sellos al dorso del cheque, lo que pudo advertir el cajero al momento del pago.
Pretender que se controle la autenticidad o cantidad de firmas de todos los
endosos para verificar su “regularidad o validez”, es una diligencia que excede
a la impuesta por la ley, y no puede serle exigida a ninguna institución bancaria,
pues se estaría imponiendo una obligación de cumplimiento imposible, aten-
diendo al eminente carácter circulatorio del cheque. Además, la afirmación del
recurrente sobre que la firma del Sr. Zeballos fue realizada solo a efectos de
identificar al tenedor del cheque, y no como último endosante, no tiene asidero
legal, al haber firmado y no aclarado esto en el documento, su firma es la del
último endosante.
CHEQUE. Endoso del cheque.
No existía entonces por parte del girado el deber legal de verificar la veracidad
de la firma del primer endosante, simplemente tenía la obligación de controlar
la secuencia de endosos; por consiguiente sería errado interpretar que, habien-
do dado cabal cumplimiento a las disposiciones normativas que regulan lo refe-
rente a la presentación y cobro de cheques (art. 1732 CC), el banco girado incu-
rriera en la comisión de un acto antijurídico por omisión como le atribuye la
parte apelante y actora en autos.

[ 142 ]
JURISPRUDENCIA

T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 29/05/13. JUICIO: “Coope-


rativa Sagrados Corazones Limitada c/ Interbanco S.A. s/ Indemniza-
ción de Daños e Intereses” (Ac. y Sent. Nº 57).
Previo estudio del antecedente del caso, el Tribunal resolvió plantear y
votar las siguientes;
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de Ley resultó el siguiente orden de votación: CAR-
LOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA, OLGA TALAVERA TORRES Y VALENTINA
NÚÑEZ.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO CARLOS
A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: El recurrente omite fundar su recurso de
nulidad, Por lo demás, no se observan vicios, defectos, errores u omisiones gra-
ves que hagan viable la declaración de nulidad de oficio de la sentencia dictada
en autos, conforme lo disponen los Arts. 113 y 404 del Código Procesal Civil.
Dado que no existen vicios o defectos que hagan viable el mismo; por ende, debe
declararse desierto dicho recurso. Es mi voto.
A SUS TURNOS, LAS MAGISTRADAS OLGA TALAVERA TORRES Y
VALENTINA NÚÑEZ: Manifestaron adherirse a la opinión precedente, por los
mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO CAR-
LOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: Por el fallo recurrido, la jueza de Primera
Instancia en lo Civil y Comercial del Décimo Turno, resolvió: “RECHAZAR la
presente demandada de indemnización de daños y perjuicios, intereses, costos y
costas promovida por la COOPERATIVA MULTIACTIVA DE AHORRO, CRÉ-
DITO Y SERVICIOS SAGRADOS CORAZONES LTDA. en contra de INTER-
BANCO S.A. hoy ITAÚ PARAGUAY en reclamo de la suma de GUARANÍES
UN MIL DOSCIENTOS TRECE MILLONES OCHOCIENTOS CINCUENTA
Y SIETE MIL OCHOCIENTOS CINCUENTA Y TRES (Gs. [Link]) de
conformidad a los argumentos expuestos en el exordio de la presente resolución.
IMPONER las costas a la perdidosa.- ANOTAR, registrar y remitir copia a la
Excma. Corte Suprema de Justicia”. La recurrente se alza contra la sentencia
en estudio y expresa sus agravios en los términos del escrito agregado a fojas
535/548 de autos. En el mismo, critica los argumentos de la juez interviniente,

[ 143 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

en el sentido de que cree “preferible recurrir a la equidad” y afirma que la A-quo


ha interpretado incorrectamente las disposiciones contenidas en los Arts. 1342,
1716 y 1732 del Código Civil.
El representante convencional de la parte demandada, abogado Julio Er-
nesto Jiménez Granda, contesta el traslado de la fundamentación de la apelan-
te en los términos del escrito agregado a fs. 551 y siguientes. El mismo refuta las
afirmaciones realizadas por la misma, sosteniendo que la sentencia recurrida
se encuentra ajustada a derecho y solicita su confirmación con costas.
Revisadas las constancias procesales y las posiciones asumidas por las
partes en esta instancia, esta Magistratura observa que la apelante cuestiona
puntualmente que los funcionarios del banco demandado no han observado la
diligencia debida al haber omitido el control de la regularidad de los endosos
para proceder al pago de 25 cheques presentados en ventanilla e individualiza-
dos en autos.
En su escrito de expresión de agravios, la recurrente reconoce que las
normas de derecho –Arts. 1342, 1716 y 1732 del Código Civil– aplicadas por la
A-quo son las correctas, pero aduce que en la instancia inferior se ha hecho una
interpretación incorrecta de dichas normativas al reconocer la obligación del
girado de verificar la regularidad de los endosos, dándole validez “al supuesto
endoso hecho por Zeballos (con su firma dentro del sello), aun cuando se ha
demostrado que esta persona no es ni era la persona autorizada para librar ni
endosar cheques de la cooperativa…” (sic). Solicita a esta instancia recurrir a la
equidad, y a su vez, solicita la revocatoria de la resolución recurrida.
En este sentido, corresponde hacer un análisis de las circunstancias que
rodearon al pago de los 25 cheques que motivan la presente demanda, para
luego determinar el sentido y alcance de lo que la norma refiere como “control
de la regularidad de los endosos” a efectos de dilucidar la cuestión sometida a
estudio en esta instancia.
Si observamos los 25 cheques agregados a a fs. 34/85 y fs. 147/159 podemos
observar que los mismos fueron librados por la Cooperativa Sagrados Corazo-
nes Ltda., a su propia orden, con la firma conjunta de tres personas, de su propio
talonario. Al dorso, existen dos firmas, una adentro del sello de la Cooperativa
Sagrados Corazones Ltda., y otra en forma individual que corresponde, confor-
me constancia y afirmaciones de ambas partes en autos, al señor Leonardo
Zeballos, funcionario de la parte actora.

[ 144 ]
JURISPRUDENCIA

Que, coincidimos con la A-quo que de conformidad a los Arts. 1725/1735 del
Código Civil el banco, por regla general debe pagar los cheques en el acto de su
presentación verificando: a) la fecha de pago (Art. 1725 C.C.); b) la existencia de
fondos (Art. 1731 C.C.); c) la autenticidad del cheque, la firma del librador y la
del último endosante (Art. 1732 C.C.); d) y comprobar que los mismos no apare-
cieren falsificados, adulterados, raspados, interlineados o borrados en sus enun-
ciaciones esenciales (Art. 1733 C.C.).
Que, también coincidimos con la A-quo que a tenor de lo dispuesto por los
Arts. 1716 y 1342 del Código Civil, el girado debe verificar la regularidad de los
endosos, pero sin necesidad de comprobar la autenticidad de la firma de los
endosantes.-
En cuanto al término “regularidad de los endosos,” debemos advertir que
el mismo refiere a la existencia de una serie ininterrumpida de endosos, que
permita comprobar la tenencia legítima de dicho documento por parte de quien
se presenta al banco para su cobro. Ello surge del Anteproyecto del Código Civil
de Luis de Gásperi, quien, en la nota al pie del Art. 2300 de dicha obra, antece-
dente del Art. 1342 de nuestro Código Civil actual, nos indica: “… lo que sigue
del mismo parágrafo en relación a la diligencia que debe observar al tiempo del
pago, limitada a comprobar sólo la regular continuidad de la cadena de endosos,
pero no verificar la autenticidad de las de las firmas de los endosantes…”.
Que, en el caso de estudio, el recurrente se agravia contra la resolución del
inferior alegando que en el caso de autos no se ha observado la regularidad de
los endosos, en razón de que el señor Leonardo Zeballos, dependiente de la
Cooperativa Sagrados Corazones Ltda., no se encontraba autorizado para endo-
sar, y por tanto, califica dicho endoso de inválido. Al calificar de inválido dicho
endoso, dice que el banco no debió pagar los 25 cheques que motivan esta de-
manda, por haberse interrumpido la cadena de endosos.
Creemos que no se ajusta a derecho lo expresado por el recurrente. De las
constancias de autos, surge en forma indubitada que el Señor Leonardo Zeba-
llos era un funcionario dependiente de la Cooperativa Sagrados Corazones Ltda.
al momento en que se procedió al pago de los 25 cheques de referencia.
Si observamos lo dispuesto en los Arts. 1734/1735 del Código Civil, se
establecen puntualmente las circunstancias en las que responde el banco o el
librador en caso de circunstancias atípicas producidas en el pago de cheques
bancarios.

[ 145 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

El Art. 1734 del C.C. establece que “El banco que pague un cheque falsifi-
cado sufrirá las consecuencias: a) si la firma del librador o del último endosante
está visiblemente falsificada; b) si el cheque tiene alteraciones en algunas de sus
enunciaciones; y c) si el cheque no corresponde al talonario entregado al libra-
dor”.
El Art. 1735 del C.C. dispone: “El librador responde por los perjuicios: a) si
la falsificación de su firma no es visiblemente manifiesta y el cheque corresponde
a su propio talonario; y b) si el cheque ha sido firmado por dependiente o persona
autorizada”.
En el caso de estudio, el recurrente se agravia contra la falta de control del
banco en lo que respecta a la regularidad de los endosos alegando que las firmas
estampadas al dorso del cheque en carácter de tal, son inválidas y no surten los
efectos jurídicos del endoso propiamente dicho, motivo por el cual solicita se
haga responsable de dicho pago al banco demandado en autos.
Que las disposiciones de los Arts. 1734 y 1735 del Código Civil, son contun-
dentes, y en tal sentido, la pretensión de la parte actora podría tener algún
asidero si es que la persona quien estampara su firma al dorso no fuere depen-
diente de la misma. En el caso de estudio, quien firma al dorso, dentro y fuera
del sello, por propias afirmaciones de la parte actora, es dependiente de la
misma, y en estricta aplicación del Art. 1735 del Código de fondo, es el librador
quien debe asumir los perjuicios.
Ello obedece a las responsabilidades de cuidado en el manejo de los instru-
mentos de pago –cheques– que son entregados al cuenta correntista en el marco
del contrato de cuenta corriente que el mismo tiene con la institución bancaria,
que le son impuestas por el propio Código de fondo.
El ministro Raúl Torres K., el su comentario al Art. 1735 del Código de
fondo, en la obra “CÓDIGO CIVIL DE LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY
COMENTADO”, pág. 633, nos dice: “Esta disposición establece los casos en los
cuales “la falta no es imputable al mandatario” en los términos del art. 898 inc.
e) del Cód. Civ., varias veces mencionado. De este modo, el titular de la cuenta
corriente, mandante del banco respecto del servicio de caja y de los pagos reali-
zados por su cuenta a través del cheque, responde si la falsificación de la firma
no es visiblemente manifiesta y el cheque corresponde a su propio talonario; así
como si el cheque ha sido firmado por dependiente o persona autorizada, caso en
el cual, propiamente, hay culpa del cuenta correntista mandante en el servicio de
caja prestado a través de la cuenta corriente”.

[ 146 ]
JURISPRUDENCIA

Asimismo, en lo que respecta al control de la regularidad de los endosos,


coincidimos con la A-quo en que la misma debe ser controlada, sin que exista
obligación de la institución bancaria en cuanto al control de firmas específica-
mente, a tenor de lo dispuesto en el Art. 1342 del Código Civil.
Creemos, que conforme a las normativas impuestas por el Código de fondo,
son obligaciones de la institución bancaria la de: a) controlar la autenticidad del
cheque, b) la firma del librador; c) la del último endosante, y d) la regularidad
de los endosos sin la obligación de controlar las firmas que hacen a dichos
endosos (Arts. 1342, 1716, y 1732 del C.C.).
En el caso de autos, no existen dudas sobre el control de la autenticidad del
cheque y la firma del librador. En cuanto a la firma del último endosante,
compartimos la tesis de la A-quo, y coincidimos que la misma ha sido debida-
mente verificada. Por último, en lo que respecta a la regularidad de los endosos,
creemos que existe una serie ininterrumpida de endosos que han sido controla-
dos debidamente por el banco actuante, puesto que se pueden observar firmas
y sellos al dorso del cheque, lo que pudo advertir el cajero al momento del pago.
Pretender que se controle la autenticidad o cantidad de firmas de todos los
endosos para verificar su “regularidad o validez”, es una diligencia que excede
a la impuesta por la ley, y no puede serle exigida a ninguna institución bancaria,
pues se estaría imponiendo una obligación de cumplimiento imposible, aten-
diendo al eminente carácter circulatorio del cheque. Además, la afirmación del
recurrente sobre que la firma del Sr. Zeballos fue realizada solo a efectos de
identificar al tenedor del cheque, y no como último endosante, no tiene asidero
legal, al haber firmado y no aclarado esto en el documento, su firma es la del
último endosante.
Por tanto, en estricta aplicación a la contundente normativa de los Artícu-
los 1735 y 1732 y demás concordantes del Código Civil al caso de autos y a los
demás argumentos que anteceden, esta Magistratura llega a la conclusión de
que la sentencia recurrida se encuentra ajustada a derecho y debe ser confirma-
da. En cuanto a las costas, corresponde imponerlas a la apelante perdidosa
conforme a lo establecido en el Art. 192, en concordancia con el Art. 203 inc. a)
del C.P.C. ES MI VOTO.
A SU TURNO, LA MAGISTRADA OLGA TALAVERA TORRES: Concuer-
do plenamente con el Conjuez preopinante en sus fundamentos y en el sentido
de su voto, no obstante creo pertinente realizar unas breves apreciaciones acer-
ca del caso que nos ocupa.

[ 147 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Existe una argumentación que a criterio de esta Magistratura surge ele-


mental en el razonamiento expuesto por el recurrente: Que el Banco girado y
demandado en autos incurrió en negligencia (acto antijurídico), por intermedio
de sus cajeros, al no controlar la autenticidad de la firma del beneficiario, es
decir la Cooperativa, primer endosante. Es ésta la cuestión fundamental en la
que basa su recurso.
Al respecto debemos señalar que el artículo 1732 del Código Civil Paragua-
yo literalmente, en su segunda parte dispone: “…el girado que paga un cheque
endosable está obligado a verificar la autenticidad del cheque, la firma del libra-
dor y del último endosante”.
En autos ha quedado demostrado que los cheques en cuestión son autén-
ticos, todos han sido librados por los habilitados por la Cooperativa Sagrados
Corazones Ltda. para hacerlo, es decir, los miembros del consejo de administra-
ción y, por último, se ha comprobado la autenticidad de la firma del último
endonsante, quien era un ex funcionario de la misma cooperativa que se presen-
tó al banco para el cobro de los mismos.
El recurrente alega que son reglas básicas de control la verificación de la
firma del beneficiario, no obstante, la legislación vigente no lo establece así, por
lo que mal podría interpretarse que la omisión de hacerlo es un acto antijurídico,
pues valga la redundancia, la conducta se adecua a lo dispuesto expresamente
por la norma pertinente y previamente citada.
La mencionada norma dispone en tal sentido en razón de que el beneficia-
rio de un cheque puede ser cualquier persona con capacidad legal, y la entidad
girada puede o no poseer registros de firmas de la persona beneficiaria. Que la
entidad haya tenido registro de la firma del beneficiario, en este caso puntual,
carece de importancia, pues su verificación no es requerida por la legislación.
No existía entonces por parte del girado el deber legal de verificar la vera-
cidad de la firma del primer endosante, simplemente tenía la obligación de
controlar la secuencia de endosos; por consiguiente sería errado interpretar
que, habiendo dado cabal cumplimiento a las disposiciones normativas que
regulan lo referente a la presentación y cobro de cheques (art. 1732 CC), el banco
girado incurriera en la comisión de un acto antijurídico por omisión como le
atribuye la parte apelante y actora en autos.-
En consecuencia, no siéndole atribuible a la apelada –y demandada en
autos– una conducta antijurídica causante de un daño injusto sufrido por la

[ 148 ]
JURISPRUDENCIA

actora, y no existiendo un nexo causal entre la conducta de la demandada y el


daño alegado por la actora, esta Magistratura concuerda con el criterio esboza-
do por la A quo, así como por el Colega preopinante, en el sentido de que no existe
responsabilidad civil de resarcir daño ni perjuicio alguno por parte de la entidad
bancaria girada ITAÚ S.A., a la parte actora Cooperativa Multiactiva de Ahorro
y Crédito Sagrados Corazones Ltda. ES MI VOTO.
A SU TURNO, LA MAGISTRADA VALENTINA NÚÑEZ DIJO: Luego del
análisis de las actuaciones obrantes en autos, la sentencia recurrida y la expre-
sión de agravios de la apelante, adhiero al voto de los distinguidos conjueces que
me precedieron por los mismos fundamentos, siendo coincidentes y complemen-
tarias.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros de
conformidad, todo por ante mí que certifico, quedando acordada la sentencia
que sigue de inmediato.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y sus fundamentos, el TRIBUNAL DE APELACIÓN EN LO CIVIL Y COMER-
CIAL, CUARTA SALA;
RESUELVE:
1. DECLARAR DESIERTO, el recurso de nulidad interpuesto, por las
razones dadas en el exordio de la presente resolución.
2. CONFIRMAR, con costas a la parte perdidosa, la S.D. Nº 898 de fecha
14 de Diciembre de 2011, dictada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil
y Comercial del Décimo Turno, por las razones dadas en el exordio de este fallo.
3. ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Jus-
ticia.
Magistrados: Olga Talavera, Valentina Nuñez, Carlos Escobar.
Ante mí: Mónica Reguera, Actuaria Judicial.

***

[ 149 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 28

Cuestión debatida: Se ordena la ejecución de un pagaré suscripto por los


codemandados en favor del acreedor aquí pretendiente. Es decir, no siendo falso
el título y no negada la firma, y teniendo que quien demanda es el acreedor y que
los demandados son los firmantes, se encuentran reunidos los presupuestos para
la ejecución.
PAGARÉ.
En el pagaré, la abstracción, autonomía y literalidad existen desde la crea-
ción del título, no pudiendo el deudor oponer las defensas derivadas de la rela-
ción fundamental o subyacente. De lo contrario se desnaturalizaría la misma
finalidad económica de este tipo de instrumentos.
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 16/04/15. JUICIO: “Med-
ship Paraguay S.A c/ Carpe Diem S.A y otros s/ Acción Preparatoria de
Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 28).
Previo estudio del antecedente del caso, el Tribunal resolvió plantear y
votar las siguientes;
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de Ley resultó el siguiente orden de votación: MAGIS-
TRADOS CARLOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA, EUSEBIO MELGAREJO CO-
RONEL, RAÚL GÓMEZ FRUTOS:
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EN AUTOS, EL MAGISTRA-
DO CARLOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: Si bien este recurso no fue inter-
puesto por los recurrentes, aunque fue concedido por el Juzgado, este Tribunal
en ejercicio de sus facultades ordenatorias e instructorias, conforme lo establece
el Art. 18 del Código Procesal Civil, observa que no existen vicios que ameriten
la declaración de nulidad de oficio de la resolución dictada en el presente juicio,
por lo que corresponde declarar mal concedido el recurso de nulidad.
A SUS TURNOS, LOS MAGISTRADOS EUSEBIO MELGAREJO CO-
RONEL, RAÚL GÓMEZ FRUTOS: manifiestan que se adhieren al voto prece-
dente por los mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO CAR-
LOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: Se agravia el representante legal de la

[ 150 ]
JURISPRUDENCIA

firma demandada CARPE DIEM S.A y del Sr. GERHARD HANS BAUSER,
Abog. OSCAR SAID BOBADILLA, contra la sentencia dictada por la A-quo, a
través del cual resolvió: “NO HACER LUGAR, con costas, a las excepciones de
Nulidad e Inhabilidad de Título opuesta por los demandados, la firma CARPE
DIEM S.A y el señor GERHARD HANS BAUSER, en contra de la ejecución
seguida por la firma MEDSHIP PARAGUAY S.A, por improcedente. LLEVAR
ADELANTE, con costas, la citada ejecución que por cobro de la suma de DOLA-
RES AMERICANOS DOSCIENTOS CINCUENTA Y SEIS MIL QUINIEN-
TOS SETENTA Y SEIS (USD.256.576), promueve la firma MEDSHIP PARA-
GUAY S.A, en contra de la firma CARPE DIEM S.A y el Sr. GERHARD HANS
BAUSER, hasta que el acreedor se haga íntegro cobro del capital reclamado,
intereses y costas. ANOTAR, registrar, notificar por cédula y remitir una copia
a la Excma. Corte Suprema de Justicia.”.
La parte demandada en autos, CARPE DIEM S.A y el Sr. GERHARD
HANS BAUSER, en su memorial de expresión de agravios agregados a fs.312/
319 de autos, manifiesta que: “Sostiene equivocadamente la Juzgadora que
todas las formalidades previstas para los juicios ejecutivos han sido observadas,
cuando en realidad el proceso desde su inicio ha sido debidamente notificado
para la audiencia de reconocimiento de firma, tampoco ha sido debidamente
notificado para la audiencia de reconocimiento de firma, tampoco ha sido debi-
damente intimado de pago ni citado para oponer excepciones. Así también, a
pesar de haberse ofrecido pruebas en tiempo oportuno y urgido convenientemen-
te, el Juzgado no ha ordenado del debido diligenciamiento de las mismas. Como
si fuera poco, posteriormente la A-quo demostrando una parcialidad manifiesta
ha rechazado el pedido de suspensión de la etapa procesal siguiente solicitado
para la producción de las pruebas no diligenciadas por responsabilidad exclu-
siva del Juzgado. Tenemos así que por un lado MEDSHIP PARAGUAY S.A no
es el titular del derecho del acreedor que invoca, y por otro lado, CARPEDIEM
S.A no es propietaria de la carga transportada en los contenedores MSCU-
PY205739, MSCUPY209962, MSCUPY209285, MSCUPOY209111 y MSCU-
PY209707, mal podría asumir la deuda que representa los gastos de retorno de
estos, cuando que no era el beneficiado, lo era FRIGOASTRA SACIA. En autos
claramente sobresale que MEDSHIP PARAGUAY S.A carece de acción para
promover la presente ejecución y que CARPEDIEM S.A y GERHARD BAUSER
no están legitimados para soportar esta ejecución en calidad de demandados.

[ 151 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Reitero no se ha pretendido jamás investigar la causa de la obligación que dio


origen al documento ejecutado, pues ella (la causa) ya aparece expreso en el
documento, por lo que ya no es necesario hacerlo. Efectivamente, en el texto del
documento ejecutado se puede leer como cláusula del mismo, la determinación
de los intereses moratorios a una tasa del interés del 3% mensual más del 30%
de intereses punitorios. Sumados ambos porcentajes, la tasa de interés anual
alcanza 46,8%. El documento ejecutado no fue creado con la formalidad reque-
rida, ya que ha incluido una cláusula indebida, ilegal e inmoral. Al ser así, tal
como es, es inhábil para servir de base en un juicio ejecutivo. Según el fallo
impugnado en el pagaré que sirve de base a la presente ejecución, se halla esta-
blecido un domicilio, y mi representado el [Link] BAUSER ha suscripto
el mismo representante de CARPEDIEM S.A y como codeudor personal, por
ende tenía la posibilidad de fijar otro domicilio, pero sin embargo no lo hizo, por
lo que queda claro que su intención era establecer la mencionada dirección y
habiendo conocido de la demanda en su contra por la notificación practicada en
el domicilio establecido en el instrumento aquí ejecutado, la notificación ha
surtido pleno efecto y por lo tanto no hubo la indefensión alegada. Todo lo soste-
nido en autos por la firma CARPEDIEM S.A y el Sr. GERHARD HANS BAU-
SER se halla avalado con pruebas irrefutables que en tiempo y forma han sido
ofrecidas por esta representación, pero si las mismas no han podido ser diligen-
ciadas en su totalidad, por causas únicamente atribuibles al Juzgado. En fecha
5 de setiembre de 2013, el Juzgado admitió las pruebas ofrecidas y ordenó el
diligenciamiento de las mismas, disponiendo el libramiento de oficios en la
forma y a los efectos solicitados. Algunos de estos oficios fueron librados el mismo
día, en cambio otros no fueron librados nunca, a pesar de haber sido admitidos.
Así también las pruebas ofrecidas por mi parte fueron proveídas y ordenadas
recién en el noveno día del periodo de pruebas, es decir, luego de haber transcu-
rrido ya más de la mitad de dicho periodo, considerando que el plazo máximo
establecido es de 15 días según el Art.468 del Código Procesal Civil. De todo ello
surge que el retardo en la producción de las pruebas no puede ser imputado a mi
parte, quien ha ofrecido las mismas cumpliendo el ritual previsto en nuestro
ordenamiento jurídico y ha urgido el diligenciamiento de las mismas en más de
cinco ocasiones. También corresponde destacar que a pesar de haber sido admi-
tidas todas las pruebas ofrecidas por esta representación, existen oficios que
nunca el Juzgado ha librado, razón por la cual dichas pruebas de informes

[ 152 ]
JURISPRUDENCIA

fueron urgidas en más de cinco ocasiones, sin obtener una respuesta favorable,
en razón de que se ha dispuesto el cierre del periodo probatorio”.
Corrido traslado de los fundamentos del recurso de apelación a la parte
actora, éste contestó en tiempo hábil los fundamentos expuestos por el recu-
rrente en su escrito de contestación agregado a fs. 320/324 de autos, negando los
extremos sostenidos por el mismo, solicitando la confirmación, con costas, por
hallarse la citada Sentencia Definitiva arreglada a derecho.
De la revisión del expediente de marras, se advierte que el abogado OS-
CAR SAID BOBADILLA, representante legal de la parte demandada CARPE-
DIEM S.A. y GERHARD HANS BAUSER, en ciertos escritos, no aclara en
representación de quién actúa, lo que genera la presunción de que lo está ha-
ciendo en representación de ambos codemandados, notándose que efectivamen-
te representa a los demandados conforme a los instrumentos pertinentes que
obran en autos.
Si bien en el caso concreto que nos ocupa, hay caracteres comunes respecto
a la fundamentación de la inhabilidad de título alegada con la de nulidad,
debemos centrar la atención al cumplimiento de los presupuestos para la ejecu-
ción del pagaré y la finalidad de este tipo de títulos. La norma ritual dispone
que: unicamente podrá fundarse la excepción de nulidad en: a) no haberse ob-
servado las prescripciones para la intimación de pago y para la citación para
oponer excepciones, siempre que en el acto de pedir la declaración de nulidad,
el ejecutado depositare la suma fijada en el mandamiento u opusiere excepcio-
nes; y b) incumplimiento de las normas establecidas para la preparación de la
vía ejecutiva, siempre que el ejecutado desconozca la obligación, niegue la au-
tenticidad de la firma, el carácter de locatario o el cumplimiento de la condición.
Conforme se advierte de las constancias de estos autos, los demandados en el
presente juicio ejecutivo, no han impugnado la actuación del Oficial de Justicia.
No han desconocido la deuda, simplemente se limitaron a cuestionar la causa de
ella. No han negado la firma en el instrumento traído a ejecución. No han
atacado de falso el instrumento. Surge así, que luego del escrutinio propio del
juicio respectivo por la a quo, se ordena la ejecución de un Pagaré suscripto por
los codemandados en favor del acreedor aquí pretendiente. Es decir, no siendo
falso el título y no negada la firma, y teniendo que quien demanda es el acreedor
y que los demandados son los firmantes, se encuentran reunidos los presupues-
tos para la ejecución.

[ 153 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

En este sentido la jurisprudencia ha sentado el criterio que “La excepción


tiene andamiento cuando, además de ser negada la deuda, es negada la firma.
No se da la nulidad por la nulidad misma, ni en el solo beneficio de la ley; y
porque, dado que al quedar reconocida la firma, también lo esté lo obrado en el
instrumento, la excepción es improcedente” (Acuerdo y Sentencia Nº 96 del 25/
11/1987, Tribunal de Apelaciones 5ª Sala Civil). El recurrente discurre amplia-
mente sobre que el pagaré responde a un servicio prestado por una persona
distinta al pretendiente de esta ejecución, mencionando inclusive otros juicios
que a su criterio son antecedentes a la razón de la prestación inserta en el título,
en suma a la causa de la obligación. Lo que no alcanza a probar la parte ejecu-
tada, es la inexistencia de los presupuestos legales para considerar al título
plenamente hábil conforme a los artículos 443 literal a), 444, y 448 literal f) del
CPC. Sin pretender estudiar la causa de la obligación (Art.465 del CPC) recor-
damos a Capitant citado por el Maestro Silva Alonso cuando dice que “Todo el
que consiente en obligarse hacia otro lo hace por la consideración de un fin que
se propone alcanzar por medio de esta obligación. La obligación de quien contrae
está siempre y necesariamente dominada por el deseo de alcanzar un fin que él
ha previsto” (R. SILVA ALONSO, “Derecho de las Obligaciones”, Intercontinen-
tal, 2013, p.110).
En el pagaré, la abstracción, autonomía y literalidad existen desde la crea-
ción del título, no pudiendo el deudor oponer las defensas derivadas de la rela-
ción fundamental o subyacente. De lo contrario se desnaturalizaría la misma
finalidad económica de este tipo de instrumentos. Sobre la notificación, debe-
mos partir de que el fin de la notificación es que el demandado en este caso, tome
conocimiento de la demanda, por lo tanto debemos reconocer eficacia de la no-
tificación al conocimiento del acto logrado por otros medios, que al decir de
MAURINO se funda en los principios de celeridad y lealtad en el debate judicial.
Y por otro lado que “quien afirma que no vivía en el lugar donde se practicó la
notificación, carga con la prueba de ello. De no probarlo, debe estarse a las
afirmaciones del oficial notificador, por la presunción de autenticidad que rige
sus actos y por provenir de un oficial público” (A. MURINO, “Notificaciones
procesales”, 2ª Edición, Astrea, Buenos Aires, 2004).
La demandada no ha probado que no vivía en el lugar notificado, se ha
limitado a negarlo. El abogado que lo representa es el mismo quien representa
a su empresa codemandada. Tampoco ha desvirtuado la eficacia de la notifica-

[ 154 ]
JURISPRUDENCIA

ción de la empresa donde trabaja, por lo que por un medio u otro ha tomado
conocimiento de la demanda, que es lo que afirma en su escrito inicial, pero que
no podemos coincidir que operen en tiempos distintos. Traemos a colación en
razón a este concreto caso lo preceptuado por la primera parte del Art. 564: “Si
el deudor mudare de domicilio y este fuere designado a los efectos del pago, el
acreedor tendrá opción para exigirlo, sea en el actual o en el primero”.
En relación a lo ya dicho en lo que atañe al codemandado GERHARD
HANS BAUSER, un hecho que abona el sentido que toma el análisis del presen-
te caso, es la declaración que hace la parte de demandada en la segunda página
de su primer escrito (fs. 141): “Mi parte, debido a que esta demanda ha sido
planteada contra la firma CARPEDIEM S.A. y en razón de que la misma ha
recibido la citación para oponer excepciones, se ha enterado que ha sido citado
para oponer excepciones en oportunidad de verificar el expediente el día 20 de
mayo del cte. año...”, y el escrito conforme al cargo respectivo es de fecha 28 de
mmayo de 2013. Al revisar el demandado el expediente debió haber advertido
la providencia del Juzgado de fecha 03 de julio de 2012 y notificado a CARPE-
DIEM S.A. en fecha 08 de agosto de 2012 (fs. 26) y al Sr. GERHARD HANS
BAUSER en fecha 11 de julio de 2012 (fs. 27) para que los demandados compa-
rezcan al juzgado dentro del tercer día “...a objeto de reconocer la firma que se le
atribuye y que obra al pie del documento presentado en autos, bajo apercibimien-
to deque si así no lo hiciere sin alegar justa causa se tendrá por reconocida la
firma y por autentico el documento presentado”. Ambos han tomado conocimien-
to de los mismos actos. Los demandados no han negado la firma ni dentro del
plazo establecido por el Juzgado, el que estaba vigente, ni posteriormente.
En definitiva el que alega la nulidad debe señalar concretamente el acto o
procedimiento que se haya omitido y que este sea relevante para que impida la
ejecución, demostrando el nulidicente un interés legítimo y el daño concreto. Es
decir, qué hubiese cambiado si se hubiese tramitado de otra manera, o de que
defensas concretas fue privado. En el caso que nos ocupa los codemandados no
han probado que determinado procedimiento les impidió realizar un acto u
oponer defensas que hubiesen cambiado el sentido de la decisión del juzgador en
llevar adelante la ejecución.
Asimismo, de acuerdo a lo dispuesto en el Art. 465 del C.P.C., discutir la
causa en el juicio ejecutivo alteraría su sustancia sumaria, caracterizada por la
celeridad, formalidad y la autonomía de los títulos que lo instrumentan, puesto

[ 155 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

que para probar los hechos en torno a la causa de la obligación se necesitaría


mayor tiempo y medios.
Con relación a la suspensión de la etapa procesal siguiente solicitada por
la parte demandada, resuelto por A.I. Nº 161 de fecha 04 de marzo de 2014, que
la parte demandada alega es manifestación de parcialidad, se debe puntuar que
corresponde al marco propio de la etapa juzgadora y que de haber sido sustan-
cial, los demandados debieron haber activado los remedios procesales respecti-
vos, pero no lo hicieron, cerrando así el debate sobre el particular.
Por último, en cuanto a los agravios del porcentaje de las tasas de los
intereses moratorios y punitorios planteados por la parte demandada, los mis-
mos deberán ser debatidos en la etapa procesal correspondiente.
Por lo expuesto precedentemente, corresponde confirmar la S.D N° 461 de
fecha 17 de setiembre de 2014, debiendo imponerse las costas a la perdidosa, de
conformidad al Art. 203 del Código Procesal Civil.
A SUS TURNOS, LOS MAGISTRADOS EUSEBIO MELGAREJO CO-
RONEL Y RAÚL GÓMEZ FRUTOS: manifiestan que se adhieren al voto pre-
cedente por los mismos fundamentos.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros de
conformidad, todo por ante mí de que certifico, quedando acordada la sentencia
que sigue de inmediato.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y sus fundamentos, el TRIBUNAL DE APELACIÓN EN LO CIVIL Y COMER-
CIAL, CUARTA SALA,
RESUELVE:
I. DECLARAR, mal concedido el recurso de nulidad interpuesto.
II. CONFIRMAR, S.D. N° 461 de fecha 17 de setiembre de 2014, dictada
por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Décimo Tercer
Turno, de esta Capital, por las razones dadas en el considerando de la presente
resolución.
III. IMPONER, las costas a la parte perdidosa.
IV. ANOTAR, notificar, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Supre-
ma de Justicia.
Magistrados: Raúl Gómez Frutos, Eusebio Melgarejo, Carlos Escobar.
Ante mí: Mónica Reguera, Actuaria Judicial.

***

[ 156 ]
JURISPRUDENCIA

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 108

Cuestión debatida: Se discute la responsabilidad del Banco en el pago de


un cheque. Haciendo un análisis de la resolución del aquo sometida a conside-
ración de este Tribunal, notamos que la misma concluye que las personas que
intervinieron en la operación del pago del cheque son dependientes del Banco,
que han actuado en forma culposa al incumplir una orden de pago —formal y
oportuna– recibida por el cliente; y por tanto, les imputa el perjuicio sufrido por
el pago del cheque en cuestión por la suma de Gs. 125.000.000. Corresponde
hacer un estudio detallado de los hechos objeto de la demanda y analizarlos a la
luz de las normativas del derecho de [Link] primer lugar, debe existir una
conducta antijurídica.
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA. PRINCIPIO DE LITERALIDAD.
CHEQUE. Orden de no pago.
El cheque es una orden de pago pura y simple, que se libra a la vista o de
pago diferido contra un Banco en el cual el librador debe tener fondos suficientes
depositados en cuenta corriente bancaria, o autorización expresa para girar en
descubierto. (Art. 1696 Código Civil).
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA. PRINCIPIO DE LITERALIDAD.
CHEQUE. Orden de no pago.
Al ser una orden de pago pura y simple, el banco, por regla general está
obligado a pagar el cheque a su presentación, salvo que el cheque no cumpla los
requisitos del Art. 1696 del C.C., o el mismo apareciere falsificado, adulterado,
raspado, interlineado o borrado en cualquiera de sus enunciaciones esenciales
(Art. 1733 C.C.).
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA. PRINCIPIO DE LITERALIDAD.
CHEQUE. Orden de no pago.
Conforme se deprende de las constancias de autos, la Cooperativa. no ha
formalizado por escrito la orden de no pago sobre cuya base funda el obrar
negligente que le causara un perjuicio reclamado en la presente demanda. La
misma —orden de no pago– ha sido realizada en forma verbal, conforme propias
afirmaciones vertidas a lo largo de todo el proceso.
En tal sentido, corresponde a esta magistratura determinar si las órdenes
de no pago realizadas en forma verbal, pueden ser consideradas válidas a la luz
de las normativas de la legislación nacional.

[ 157 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Entendemos que la normativa del Art. 303 del Código Civil resulta inelu-
dible para los casos que la ley prevé una formalidad —solemnidad— determi-
nada. Permitir aceptar la validez de órdenes de no pago de cheques realizadas
en forma verbal, cuando que la ley –Art. 1729 C.C.– es clara y determinante en
la exigencia de que las mismas sean formalizadas por escrito, implicaría con-
sentir una transgresión legal, lo cual a todas luces no puede ser considerada una
opción por parte de este Tribunal.- Permitir la atenuación de formalidades que
nuestro legislador ha considerado en pos de la seguridad transaccional en el
derecho cartular, traería anárquicas consecuencias.
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA. PRINCIPIO DE LITERALIDAD.
CHEQUE. Orden de no pago.
En conclusión, conforme a los argumentos que anteceden, resulta claro
que en el caso sometido a consideración del Tribunal no ha existido una orden
de pago (formal ni oportuna) realizada por escrito conforme lo exige la ley.
Consiguientemente, es criterio de esta magistratura que las órdenes de no pago
verbales, no pueden ser consideradas válidas cuando existe una forma impues-
ta por imperio de ley.
En este sentido, al no considerarse válida la orden de no pago verbal sobre
la cual la parte actora funda la presente demanda, creemos que la misma carece
de sustento alguno por no haberse cumplidos los presupuestos genéricos para
que proceda el reclamo de indemnización de daños y perjuicios, motivo por el
cual, en estricta aplicación a lo dispuesto en el Arts. 303, 1729 y demás concor-
dantes del Código Civil, esta Magistratura llega a la conclusión de que la sen-
tencia recurrida debe ser revocada en todas sus partes, ordenando el rechazo de
la presente demanda.
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA. PRINCIPIO DE LITERALIDAD.
CHEQUE. Orden de no pago.
El demandado es un banco, que tiene carácter de girado en la relación
jurídica del cheque. El cheque es título de relación compleja compuesto de tres
relaciones jurídicas, pero que, básicamente, es un título de crédito instrumen-
tado en una orden de pago al girado, por prevalecer en el mismo los principios
que sustentan al título de crédito, que, entre otros, son el de literalidad y auto-
nomía, legitimación e irrevocabilidad. El cheque siempre es una relación trian-
gular y no es una simple orden de pago, por lo tanto, para resolver los problemas
con el suscitado, deben considerarse dichos principios en el funcionamiento del

[ 158 ]
JURISPRUDENCIA

cheque. El cheque contiene básicamente una relación entre el librador y girado


(banco) que se rige por la regla del mandato. Otra relación jurídica es entre el
librador y el beneficiario del cheque, que es una promesa de pago circulatoria y
que por eso es un título de crédito y es en esta relación jurídica que prevalece en
el cheque y, por tanto, cuando el banco tiene que realizar el pago debe considerar
los principios de autonomía y de literalidad.
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 27/11/15. “Cooperativa
Coopavra Ltda. c/Banco Itaú S.A. s/ Indemnizacion de Daños y Perjui-
cios por Responsabilidad” (Ac. y Sent. Nº 108).
Previo estudio del antecedente del caso, el Tribunal resolvió plantear y
votar las siguientes
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de Ley resultó el siguiente orden de votación:
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO PREOPI-
NANTE DOCTOR CARLOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: No se pronunció
con respecto a este recurso el recurrente, y esta Magistratura no encuentra
vicios o defectos en el razonamiento del juez de grado inferior así como tampoco
se observan defectos de forma en la resolución objeto de estudio. Por tanto,
corresponde declarar desierto el recurso de nulidad. ES MI VOTO.
A sus turnos, los Miembros Doctores VALENTINA NUÑEZ GONZALEZ
Y CARMELO A. CASTIGLIONI manifiestan que votan en igual sentido y por
los mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO DOC-
TOR CARLOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: Por el fallo recurrido, el Juez de
Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Octavo Turno, resolvió: “HACER
LUGAR, a la presente demanda de indemnización de daños y perjuicios por
responsabilidad contractual promovida por la COOPERATIVA DE AHORRO Y
CRÉDITO, PRODUCCIÓN, CONSUMO Y SERVICIOS DE LA ASOCIACIÓN
DE VENDEDORES DE RESPUESTOS Y AFINES DEL AUTOMOTOR ‘CO-
OPAVRA LTDA.’ contra BANCO ITAÚ PARAGUAY S.A. y en consecuencia,
CONDENAR al demandado a abonar a la actora en concepto de indemnización
la suma de Gs. 125.000.000, más sus intereses a partir del 30 de junio de 2010,
por los motivos expuestos en el considerando de esta resolución. COSTAS a la

[ 159 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

perdidosa. ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de


Justicia”.
La recurrente se alza contra la sentencia en estudio y expresa sus agravios
en los términos del escrito agregado a fojas 525/535 de autos. En el mismo,
critica los fundamentos de la resolución recurrida, haciendo menciones a erro-
res in iure e in iudicando, que hacen a la misma una sentencia injusta, motivo
por el cual solicita su revocatoria.
El representante convencional de la parte actora contesta el traslado de la
fundamentación de la apelante en los términos del escrito agregado a fs. 539/
544, sosteniendo que la sentencia recurrida se encuentra ajustada a derecho y
solicita su confirmación con costas.
Revisadas las constancias de autos y las posiciones asumidas por cada una
de las partes en esta instancia, esta Magistratura observa que el thema deci-
dendum se centra en el análisis
del pago del cheque Nº 9951811 de fecha 29 de junio de 2010, para luego definir
si se han configurado los presupuestos genéricos exigidos por la teoría general
de responsabilidad civil imperante en la materia: : a) Una conducta antijurídi-
ca; b) la producción de un daño o de un hecho exterior susceptible de ocasionarlo;
c) culpa o dolo que le sea imputable al agente del daño; y, d) relación de causa-
lidad ente el hecho antijurídico y el resultado dañoso.
Que, haciendo un análisis de la resolución del aguo sometida a considera-
ción de este Tribunal, notamos que la misma concluye que las personas que
intervinieron en la operación del pago del cheque son dependientes del Banco,
que han actuado en forma culposa al incumplir una orden de pago –formal y
oportuna– recibida por el cliente; y por tanto, les imputa el perjuicio sufrido por
el pago del cheque en cuestión por la suma de Gs. 125.000.000.
Corresponde hacer un estudio detallado de los hechos objeto de la deman-
da y analizarlos a la luz de las normativas del derecho de fondo.
En primer lugar, debe existir una conducta antijurídica. El acto ilícito es
todo acto
contrario al orden jurídico considerado desde una óptica unitaria, como un com-
plejo jurídico pleno e integral. “La ilicitud de un acto es independiente de las
circunstancias concernientes a los sujetos que realizan la acción; o sea, que el
acto contrario a derecho es siempre v por esto solo ilícito, aunque haya sido
practicado por un sujeto sin voluntad, como sería un menor de diez años, un

[ 160 ]
JURISPRUDENCIA

demente, etc. Lo que no habrá en estos casos es punibilidad para el agente, sea
en el orden penal para la aplicación de la pena, sea en el civil para la indemni-
zación de los daños; pero la aplicación de la pena o la obligación de resarcir no
son elementos de la ilicitud, sino sólo de sus eventuales consecuencias, de mane-
ra que la falta de imputabilidad no excluye el carácter objetivamente ilícito de la
acción, sino únicamente la responsabilidad de su autor” (Félix A. Trigo Represas
— Marcelo López Mesa, “Tratado de Responsabilidad Civil”, La Ley, 2004, pag.
349).
El acto antijurídico que la parte actora adjudica a la parte demandada, es
el pago del cheque 9951811 de fecha 29 de junio, pese a la supuesta existencia
de una orden de no pago formal y oportuna.
El cheque es una orden de pago pura y simple, que se libra a la vista o de
pago diferido contra un Banco en el cual el librador debe tener fondos suficientes
depositados en cuenta corriente bancaria, o autorización expresa para girar en
descubierto. (Art. 1696 Código Civil).
Al ser una orden de pago pura y simple, el banco, por regla general está
obligado a pagar el cheque a su presentación, salvo que el cheque no cumpla los
requisitos del Art. 1696 del C.C., o el mismo apareciere falsificado, adulterado,
raspado, interlineado o borrado en cualquiera de sus enunciaciones esenciales
(Art. 1733 C.C.).
“Nuestro Código Civil, en su art. 1729, no contempla el sistema de la revo-
cación del cheque, sino dos situaciones para el no pago: una, en caso de pérdida
o sustracción del cheque, el tenedor comunicará por escrito al banco que no lo
pague, y éste deberá negarse a pagarlo siempre que el aviso haya sido recibido
antes de la presentación del cheque; la norma obedece al propósito de proporcio-
nar al tenedor el medio de evitar el cobro del cheque por quien obtuvo en forma
ilegítima la tenencia del mismo... la otra hipótesis en la que los bancos deben
negarse a pagar un cheque es cuando el librado y el beneficiario le hayan comu-
nicado en la misma forma, es decir, por escrito, que no haga el pago y el aviso se
hubiera recibido antes de la presentación del cheque. Si el banco hubiese pagado
antes de recibir el aviso, quedará liberado...” (Raúl Torres Kirmser, “Código Civil
de la República del Paraguay Comentado”, Tomo VI — B, págs. 620-621).
Compartimos la opinión del Dr. Torres Kirmser, que, frente a la regla
general que el girado está obligado a pagar el cheque a su presentación, existen
situaciones para el no pago, las cuales exigen que la “orden de no pago” sea
formal y oportuna.

[ 161 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Al referirnos a la formalidad o forma en que debe ser instruccionada la


“orden de no pago” debemos acudir a lo dispuesto en el Art. 303 del Código Civil
que dispone: “en la celebración de los actos jurídicos deberán observarse las
solemnidades prescriptas por la ley. A falta de regla especial, las partes podrán
emplear las formas que estimen convenientes”.
En cuanto a la forma que deben observar las “órdenes de no pago”, es
contundente y meridianamente claro el Art. 1729 del Código Civil al disponer
que: “En caso de pérdida o sustracción de un cheque, el tenedor comunicará por
escrito al banco que no lo pague, y éste deberá negarse a pagarlo siempre que el
aviso haya recibido antes de la presentación del cheque. Los bancos se negarán
también a pagar un cheque cuando el librador y el beneficiario le hayan comu-
nicado en la misma forma que no haga el pago y el aviso se hubiera recibido antes
de la presentación del cheque. Si el banco hubiese pagado antes de recibir el
aviso, quedará liberado”. Ergo, todas las órdenes de no pago deben formalizarse
por escrito por imperio de ley.
En efecto, a tenor de lo dispuesto en el Art. 1729 del C. Civil transcripto
precedentemente, surge inequívocamente que las órdenes de no pago deben ser
formales (realizadas por escrito) y oportunas — antes de que el cheque se haya
presentado para el pago.
Conforme se deprende de las constancias de autos, la COOPERATIVA
COOPAVRA LTDA. no ha formalizado por escrito la orden de no pago sobre cuya
base funda el obrar negligente que le causara un perjuicio reclamado en la
presente demanda. La misma –orden de no pago– ha sido realizada en forma
verbal, conforme propias afirmaciones vertidas a lo largo de todo el proceso.
En tal sentido, corresponde a esta magistratura determinar si las órdenes
de no pago realizadas en forma verbal, pueden ser consideradas válidas a la luz
de las normativas de la legislación nacional.
Entendemos que la normativa del Art. 303 del Código Civil resulta inelu-
dible para los casos que la ley prevé una formalidad –solemnidad– determina-
da. Permitir aceptar la validez de órdenes de no pago de cheques realizadas en
forma verbal, cuando que la ley –Art. 1729 C.C.– es clara y determinante en la
exigencia de que las mismas sean formalizadas por escrito, implicaría consentir
una transgresión legal, lo cual a todas luces no puede ser considerada una
opción por parte de este Tribunal. Permitir la atenuación de formalidades que
nuestro legislador ha considerado en pos de la seguridad transaccional en el
derecho cartular, traería anárquicas consecuencias.

[ 162 ]
JURISPRUDENCIA

A la luz de lo resuelto en la S.D. Nº 1048 de fecha 27 de diciembre de 2012


que fuera recurrida, podemos observar que el aquo ha omitido analizar la for-
malidad de la orden de no pago, a la luz de las normativas expuestas. Se ha
limitado únicamente en analizar, sin mayor profundidad, la oportunidad de la
misma (orden de no pago), incurriendo en contradicciones en el propio exordio
de la resolución en cuanto al análisis de los hechos sometidos a su consideración.
Que, en el exordio de la resolución recurrida el aquo refiere que “si bien
existen contradicciones en la declaración testifical del Sr. Victor José Alonso
Benítez prestada ante este Juzgado (fs. 36) como ser que el mismo manifestó en
el preguntado cuarto que tuvo conocimiento de que el cheque fue hecho por un
monto menor luego de que se produzca el pago, y asimismo que la orden de no
pago fue posterior al pago del cheque. No obstanten, en el preguntado sexto
contestó que cuando la Sra. Lucila Trulls le solicitó el no pago de ese cheque, él
le solicito al cajero que no lo haga, pero como ya estaba pagando el cheque, le
solicitó el extorno del mismo. De lo expresado se advierte que el Gerente de Cuen-
tas efectivamente tomó conocimiento de la adulteración del cheque antes de que
el mismo sea pagado, y que por tanto, la orden de no pago fue realizadas antes
que se haga efectivo el pago”.
Que, si observamos la declaración a la que hace alusión el aguo podemos
notar –a fs. 36 de la carpeta de pruebas, parte actora– que en respuesta al
preguntado sexto, el señor Víctor José Alonso Benítez contestó: “Una vez que
ella me solicitó el no pago de ese cheque yo le solicité al cajero que no lo haga, como
que ya estaba pagado el cheque le solicité el extorno del mismo”.
De la transcripción de la testifical en cuestión, sobre la cual concluye el
aguo de que la orden de no pago –verbal– ha sido realizada antes de la presen-
tación al pago, surge que el mismo ha cometido un error al entender que dicha
comunicación había sido recepcionada cuando el cajero ya estaba pagando el
cheque, cuando que lo que realmente declaró el testigo, indica que fue cuando el
cheque ya estaba pagado. Observado este error, podemos inferir que el aguo se
ha confundido, en los términos de la declaración, y por tal motivo, ha interpre-
tado equivocadamente que tal comunicación –orden de no pago verbal– ha sido
recepcionada por la parte demandada antes de que el cheque fuera presentado
para el pago.
Asimismo, el a-quo indica que los “empleados del Banco Itaú, Sres. Víctor
José Alonso Benítez, Cesar Raúl Llano Brull y César Fernando Ramos Jiménez

[ 163 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

han manifestado en forma conteste y uniforme que la operación de pago del


cheque sería revertida (extornada) a fin de evitar se produzca el fraude. El hecho
de que el Banco Itaú haya ordenado la reversión de la operación, sólo puede
obedecer a motivos que denotan que se ha cometido un error”.
De las constancias de autos, se desprende que las afirmaciones que la
operación fue revertida, no constituye un hecho contradictorio, puesto que fue
admitido por la adversa. Ahora bien, la inferencia, a través de presunciones que
hace el a-quo al concluir que la reversión de la operación sólo puede obedecer a
motivos que denotan que se ha cometido un error, resulta a criterio de esta
magistratura improcedente, puesto que es la parte actora quien tiene la carga
de la prueba, y, conforme a las propias constancias de autos, no ha probado tales
afirmaciones, por lo que las presunciones a las que recurre el a-quo para conde-
nar a la demandada, no se ajustan a derecho.
En conclusión, conforme a los argumentos que anteceden, resulta claro
que en el caso sometido a consideración del Tribunal no ha existido una orden
de pago (formal ni oportuna) realizada por escrito conforme lo exige la ley.
Consiguientemente, es criterio de esta magistratura que las órdenes de no pago
verbales, no pueden ser consideradas válidas cuando existe una forma impues-
ta por imperio de ley.
En este sentido, al no considerarse válida la orden de no pago verbal sobre
la cual la parte actora funda la presente demanda, creemos que la misma carece
de sustento alguno por no haberse cumplidos los presupuestos genéricos para
que proceda el reclamo de indemnización de daños y perjuicios, motivo por el
cual, en estricta aplicación a lo dispuesto en el Arts. 303, 1729 y demás concor-
dantes del Código Civil, esta Magistratura llega a la conclusión de que la sen-
tencia recurrida debe ser revocada en todas sus partes, ordenando el rechazo de
la presente demanda por los motivos que anteceden.- En cuanto a las costas,
corresponde imponerlas a la apelante perdidosa conforme a lo establecido en el
Art. 192, en concordancia con el Art. 203 inc. a) del C.P.C. ES MI VOTO.
A su turno, la doctora VALENTINA NÚÑEZ GONZALES manifiesta que
vota en igual sentido y por los mismos fundamentos.
Que el recurso de apelación fue contra S.D. N° 1048 de fecha 27 de diciem-
bre de 2012, en la cual se hace lugar la demanda por daños y perjuicios, derivado
del hecho del no pago de un cheque por contraorden verbal por supuestamente
tener el monto adulterado. Que la demanda es de daños y perjuicios de carácter

[ 164 ]
JURISPRUDENCIA

contractual, por tanto es irrelevante la carpeta fiscal sobre supuesta estafa. En


un cheque implica una relación entre librador y el girado es netamente contrac-
tual, pero el cheque también importa una relación jurídica del librador y el
beneficiario, que en la ley está concebido como título de crédito.
El demandado es un banco, que tiene carácter de girado en la relación
jurídica del cheque. El cheque es título de relación compleja compuesto de tres
relaciones jurídicas, pero que, básicamente, es un título de crédito instrumen-
tado en una orden de pago al girado, por prevalecer en el mismo los principios
que sustentan al título de crédito, que, entre otros, son el de literalidad y auto-
nomía, legitimación e irrevocabilidad. El cheque siempre es una relación trian-
gular y no es una simple orden de pago, por lo tanto, para resolver los problemas
con el suscitado, deben considerarse dichos principios en el funcionamiento del
cheque. El cheque contiene básicamente una relación entre el librador y girado
(banco) que se rige por la regla del mandato. Otra relación jurídica es entre el
librador y el beneficiario del cheque, que es una promesa de pago circulatoria y
que por eso es un título de crédito y es en esta relación jurídica que prevalece en
el cheque y, por tanto, cuando el banco tiene que realizar el pago debe considerar
los principios de autonomía y de literalidad.
El demandante sostiene que el cheque fue librado por la suma de guara-
níes quinientos mil y que se transformó en ciento veinticinco millones sin su
consentimiento. Que observada la fotocopia del cheque obrante a fojas trece de
autos se constata que, la cifra, en letras y en números, es de ciento veinticinco
millones de guaraníes, pero no se observan indicios de la adulteración mencio-
nada que pueden darse en el tamaño de las letras y otros. Pero, es más y en
cualquier caso, la cifra que prevalece , según la ley, es en letras, y ahí dice
claramente la suma de guaraníes ciento veinticinco millones, y no hace falta
ninguna pericia para darse cuenta que dicho importe es muy diferente a qui-
nientos mil, hecho que desmiente que este último fue el importe de la emisión.
En la expresión escrita de ciento veinticinco millones, no existe la palabra qui-
nientos mil que pueda utilizarse para adulterar el importe en letras y no se
constata ningún borrado o sobreborrado o tachaduras, que permita sustituir
quinientos mil por ciento veinticinco millones por quinientos mil. Que el prin-
cipio de literalidad que rige al cheque, ampara al girado para el pago realizado,
dado que para ello no puede recurrir a ningún elemento extracartular para
resolver un problema como el suscitado, y, entonces, recurrimos a dicho princi-

[ 165 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

pio, que esta enunciado en el artículo 1704 del C.C. y es que debe prevalecer la
cifra en letras. El caso es que la cifra en letras no tiene indicios de adulteración,
por cuya razón, el pago realizado por el banco debe ser considerado buen paga-
do. El buen pago, se da a simple vista, si no se dan los presupuestos exigidos
para ello en la ley y que, son de aparecer falsificados, adulterados, raspados
interlineados o borrados en cualquiera de sus enunciaciones esenciales, según
el artículo 1733 C.C. No existe indicio o indicios, a simple vista, de estas situa-
ciones que ameriten decir que hubo un mal pago por parte del girado. Por lo
menos, no dijo el demandante en su escrito inicial que existen dichos indicios
exigidos en la ley para considerar un mal pago, al momento de presentar la
demanda. El banco, cuando a simple vista no aparece estos indicios para ser
considerado irregular, debe pagar el cheque y así lo hizo. Además, el demandan-
te no probó en autos que existieran los elementos de indicios de mal pago, según
el artículo 1733 C.C. No ofreció siquiera la prueba de pericial, para demostrarlo
alguna adulteración o borrado o sobreborrado, que justifique mal pago. Tampo-
co demostró que el pago se hizo después de la contraorden, pues ésta solo se
puede hacer por escrito.
Es sobre esta base que debe resolverse el problema planteado si el cheque
fue bien o mal pagado y, en este caso denegado el pago. El principio de literalidad
condiciona al girado a pagar conforme está concebido el cheque, el cual debe
verse en conexión con la regla de responsabilidad de “visiblemente manifiesta”
del Art. 1735 C.C., para responsabilizar al girado, que en este caso es el deman-
dado.
El cheque supuestamente fue revocado por el librador, hecho que no se
demostró en autos, por adulteración, pues la revocación de la orden de pago solo
puede hacerse por escrito para probarlo, según expresamente dispone el artícu-
lo 1729 C.C. No puede responsabilizarse al giradobanco cuando el cheque no es
“VISIBLEMENTE MANIFIESTA” la falsificación y no existe la contraorden
dada por escrito. La contraorden dada al banco solo puede probarse por escrito
y no por otros medios probatorios, ni siquiera la absolución de posiciones puede
sustituir esta prueba, pues la contraorden escrita hace plena prueba. La prueba
de contraorden por escrito es esencial para establecer la responsabilidad o no,
pues solo con la fecha y hora de presentación puede demostrarse de si hubo un
desacato o no a la contraorden y el aviso verbal no suple a esa prueba, pues
según la ley solo puede ser por escrito. Entonces, al no ser “VISIBLEMENTE

[ 166 ]
JURISPRUDENCIA

MANIFIESTA” la supuesta adulteración o falsificación, y no existir la contraor-


den escrita, no se dan los presupuestos de responsabilidad, pues al no demos-
trarse ningún acto voluntario de carácter ilícito que justifique la responsabili-
dad, y tampoco demostrarse algún factor de atribución de responsabilidad como
la culpa y menos el dolo y por tanto adhiero al sentido del voto que es por la
revocatoria de la S.D. Nº 1048 de fecha 27 de diciembre de 2012 y, en su lugar
disponer no hacer lugar a la demanda indemnización de daños y perjuicios
promovida por la cooperativa de Ahorro y Crédito, producción, Consumo y Ser-
vicios de la Asociación de Vendedores de Repuestos y Afines del Automotor
“COOPAVRA LTDA” contra Banco Itaú, por la razones señaladas. Las costas a
la perdidosa. Es mi voto.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros de
conformidad, todo por ante mi de que certifico, quedando acordada la sentencia
que sigue de inmediato.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y sus fundamentos, el TRIBUNAL DE APELACIÓN EN LO CIVIL Y COMER-
CIAL, CUARTA SALA,
RESUELVE:
DECLARA DESIERTO el recurso de nulidad.
REVOCAR, con costas a la parte perdidosa, la S.D. Nº 1048 del 27 de
diciembre de 2012, dictada por el Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comer-
cial del Octavo Turno, conforme a los fundamentos expuestos en el exordio de la
presente resolución.
ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Justi-
cia.
Magistrados: Carmelo Castiglioni, Valentina Nuñez, Carlos Escobar.
Ante mí: Mónica Reguera Rolon, Actuaria Judicial.

***

[ 167 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 110

Cuestión debatida: Se pasa a examinar, primeramente, si la sociedad


demandada perdió el derecho de objetar la validez de la firma y posteriormente
si la excepción de inhabilidad de título, articulada, es o no la vía procesal corres-
pondiente, como lo afirma el recurrente.
JUICIO EJECUTIVO. Diligencias preparatorias.
En cuanto al derecho de la demanda a objetar la validez de la firma una vez
que se hizo efectivo el apercibimiento y se la tuvo por reconocida, el Art. 444 del
C.P.C., establece que, si el deudor citado para el reconocimiento del documento
no compareciere, ni excusare su incomparecencia con justa causa, se hará efec-
tivo el apercibimiento, sin perjuicio de las excepciones que pudieran oponerse
en su oportunidad, porque el reconocimiento ficto de los hechos preparatorios no
es obstáculo para oponer posteriormente la excepción lo cual rige para los casos
de incomparecencia injustificada. Por ello, sin duda, la sociedad ETIQUETAS
S.A. cuenta con el derecho de oponer excepciones al progreso de la acción.
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 04/12/15. JUICIO: “Finlati-
na S.A. de Finanzas c/ Etiqueta S.A. y otros s/ Acción Preparatoria de
Juicio Ejecutivo”. (Ac. y Sent. Nº110)
Previo estudio de los antecedentes, el Tribunal resolvió plantear y votar
las siguientes:
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia recurrida?
En caso negativo, ¿se halla ajustada a derecho?
Practicado el sorteo de Ley, a fin de establecer el orden de votación, resultó
de él que debían votar los señores Miembros en el orden siguiente: Doctores
CARLOS ESCOBAR ESPÍNOLA, RAÚL GÓMEZ FRUTOS Y EUSEBIO MEL-
GAREJO CORONEL.
A LA PRIMERA CUESTIÓN el Miembro Preopinante Doctor CARLOS
ESCOBAR ESPÍNOLA dijo: El recurrente en su escrito de fs. 220/224, desiste
expresamente de este recurso y como no se observan vicios en el procedimiento
que motiven su tratamiento de oficio, corresponde tenerlo por desistido. ES MI
VOTO.
A sus turnos, los Miembros Doctores RAÚL GÓMEZ FRUTOS Y EUSE-
BIO MELGAREJO CORONEL, manifiestan que votan en igual sentido y por
los mismos fundamentos.

[ 168 ]
JURISPRUDENCIA

A LA SEGUNDA CUESTIÓN planteada, el preopinante prosiguió dicien-


do: Se alza el recurrente, contra el segundo apartado de la S.D. Nº 029, fundando
su recurso en los términos del escrito de fs. 220/224, ya mencionado, en el que
manifiesta: “La sentencia recurrida resolvió rechazar la ejecución promovida
contra la empresa ETIQUETAS S.A. por supuestos “…errores deslizados en la
preparación de la acción ejecutiva…”.
Más adelante agrega: “La audiencia para reconocimiento de firma ha sido
debidamente notificada a la empresa ETIQUETAS S.A., de acuerdo a la cédula
de notificación obrante a fojas 26, en el domicilio de la Ruta 2 Km. 26,5 Nº 211
e/ Zubizarreta, de la ciudad de Capiatá. Este domicilio es el que surge de los
pagarés base del presente juicio”.
“Cabe resaltar que posteriormente se notifica a la empresa ETIQUETAS
S.A. la citación para oponer excepciones en el mismísimo domicilio, conforme a
cédula de notificación obrante a fojas 65 de autos. Lo curioso es que este empla-
zamiento si es contestado por la firma ETIQUETAS S.A. sin que la misma al
contestar niegue la validez de la cédula anterior a fojas 26, ni denuncie domicilio
real distinto al de los pagarés”.
Seguidamente transcribe lo dispuesto por el Art. 114 del C.P.C. y luego
expresa: “La empresa ETIQUETAS S.A. al momento de plantear sus defensas
debió refutar la validez de la cédula en cuestión y de todas las actuaciones
anteriores. Al presentarse, luego de ser notificada en el mismo domicilio, sin
plantear la nulidad del proceso, ha dado validez a todas las actuaciones anterio-
res, incluidas al inicio del juicio ejecutivo iniciado en su contra”.
“Este caso es claro, ya que se ha convalidado tácticamente la citación rea-
lizada para el reconocimiento de firma, por lo que el apercibimiento decretado
por A.I. Nº 689 por el cual se dio inicio a la ejecución, es enteramente válido”.
Cita una jurisprudencia relacionada al tema en estudio y luego agrega:
“En conclusión a este punto, es inconcebible que una acción sea rechazada por
supuestos vicios o errores en la preparación del juicio ejecutivo, siendo que no
existieron tales vicios y además siendo que los mismos no fueron siquiera obje-
tados por los demandados”.
En lo referente a la excepción de inhabilidad de título sostiene que el
pagaré ejecutado en autos reúne todos los requisitos para su validez como tal y
por ende, por mandato de la norma, es título ejecutable por sí solo. Agrega que
la excepción de inhabilidad de título solo será procedente cuando esté fundada
en defectos del título, situación que no se da en el presente caso.

[ 169 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Formula otras consideraciones y bajo el título de “CONCLUSIONES” ex-


presa: “El apartado segundo de la S.D. Nº 029 de fecha 09 de febrero de 2015,
debe ser revocado porque: La empresa ETIQUETAS S.A. perdió el derecho de
objetar la validez de la firma y la excepción de inhabilidad de título no es la vía
correspondiente para pretender negar dicha validez y rechazar un proceso eje-
cutivo ya iniciado. Los títulos presentados que sirvieron de base para iniciar el
juicio ejecutivo son planamente válidos y hábiles ya que reúnen todos los requi-
sitos exigidos por la norma para ello”. Concluye su presentación solicitando al
Tribunal dicte resolución revocando, con costas, el apartado segundo de la S.D.
029 de fecha 09 de febrero de 2015.
El abogado AMELIO CALONGA ARCE, representante convencional de
ETIQUETAS S.A., contesta los agravios del recurrente, en su escrito de fs. 227/
228, en el que refuta los agravios del apelante y en un aparte del mismo mani-
fiesta: “El primer argumento de la adversa es absurdo, y por absurdo, ilógico. No
me explico, como tan siquiera se puede pensar que una Sociedad Anónima, haga
un acto jurídico, como FIRMAR. Las entidades jurídicas, son personas ABSO-
LUTAMENTE INCAPACES, y como tales actúan a través de sus representan-
tes (PERSONAS FISICAS)”.
Más adelante agrega: “En cuanto a su segundo argumento, tampoco resul-
ta atendible, pues, al contrario de lo afirmado por la adversa, en esta ejecución,
la preparación fue evidentemente ilegal e irregular”.
“Para la preparación, en tratándose de instrumentos privados, emanados
de una Sociedad Anónima, lo correcto, es, que, el que pretenda ejecutar, debe
pedir el reconocimiento de su firma a la persona física que estampó su firma en
el documento, y simultáneamente (o antes de solicitar el despacho de la ejecu-
ción) presentar o acreditar que la citada persona física, con su firma obliga a la
sociedad, o citar a la entidad, como tal, a que por medio de sus personeros,
reconozca la obligación, sin otra opción”.
“Demás esta advertir a [Link]., que el ejecutante no ejerció ninguna de las
opciones señaladas”.
Finaliza su presentación solicitando al Tribunal confirme, con costas, el
segundo apartado de la sentencia recurrida, por estar ajustada a derecho.
Entrando al estudio de los fundamentos del recurso, de las constancias de
autos surge que a fs. 21/22, el representante convencional de la parte actora
expresó que la deuda emerge de un contrato de préstamo instrumentado en

[ 170 ]
JURISPRUDENCIA

doce (12) pagarés suscritos por EDUARDO MIGUEL HERNÁNDEZ PIÑA que
actúa como apoderado de la firma demandada, según poder General de Admi-
nistración. A fs. 23, por providencia del 28 de octubre de 2009, el A quo señaló
audiencia a fin de que los demandados EDUARDO MIGUEL HERNÁNDEZ
PIÑA y ETIQUETAS S.A. comparezcan al Juzgado a las audiencias del 23 de
diciembre de 2.009, las 9:00 y 9:15 horas a recocer las firmas que se le atribuyen,
de la cual se les notificó a fs. 25/28, y los demandados no comparecieron; a
consecuencia de ello y previo informe de la Actuaria dicta el A.I. N° 689 del 17
de mayo de 2010, fs. 32, que hizo efectivo el apercibimiento y tuvo por reconocida
la firma atribuida a ETIQUETAS S.A.
Antes que nada, corresponde señalar que en autos no se encuentra agre-
gado el poder mencionado por el actor, en su escrito de preparación de la acción
ejecutiva, y, que los pagarés cuyo cobro se pretende demandar se encuentran
firmados por quien el actor señala apoderado de la ejecutada y llevan estampa-
do el sello de “ETIQUETAS SA”. En esas condiciones, correspondía al ejecutan-
te acompañar, como prueba de la existencia del mandato otorgado por la socie-
dad al firmante, el testimonio de poder pertinente porque para que un proceso
ejecutivo pueda resultar válido, quién lo inicia debe acompañar el sustento que
muestre la legitimación sustancial, tanto activa como pasiva, porque la ejecu-
ción solo puede iniciarse por el titular de la obligación y contra el deudor de la
misma. Por ello, si del título no surge la legitimidad pasiva de la firma deman-
dada y no media coincidencia entre el ejecutante y quién figura como deudor del
documento, el mismo se revela inhábil a los efectos de la prosecución de la
demanda.
Hecha la aclaración, se pasa a examinar, primeramente, si la sociedad
demandada perdió el derecho de objetar la validez de la firma y posteriormente
si la excepción de inhabilidad de título, articulada, es o no la vía procesal corres-
pondiente, como lo afirma el recurrente.
En cuanto al derecho de la demanda a objetar la validez de la firma una vez
que se hizo efectivo el apercibimiento y se la tuvo por reconocida, el Art. 444 del
C.P.C., establece que, si el deudor citado para el reconocimiento del documento
no compareciere, ni excusare su incomparecencia con justa causa, se hará efec-
tivo el apercibimiento, sin perjuicio de las excepciones que pudieran oponerse
en su oportunidad, porque el reconocimiento ficto de los hechos preparatorios no
es obstáculo para oponer posteriormente la excepción lo cual rige para los casos

[ 171 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

de incomparecencia injustificada. Por ello, sin duda, la sociedad ETIQUETAS


S.A. cuenta con el derecho de oponer excepciones al progreso de la acción.
Establecido que la sociedad demandada se encuentra habilitada a oponer
excepciones, entramos a estudiar si la excepción de inhabilidad de título opues-
ta es o no procedente.
Sobre el punto, el Prof. Doctor Hernán Casco Pagano en su obra “CÓDIGO
PROCESAL CIVIL, COMENTADO Y CONCORDADO”, La Ley Paraguaya
S.A., año 2004, Sexta Edición, Tomo II, pág. 873, comentando el art. 462 del
C.P.C., dice:
1. EXCEPCIONES ADMISIBLES... 6. INHABILIDAD: La excepción de
inhabilidad se refiere al carácter del título, es decir a las condiciones indispen-
sables que debe reunir para que tenga fuerza ejecutiva, de acuerdo con la ley.
6.1. Procedencia: EL título es inhábil cuando:
6.1.1. No figura en la enumeración de los Arts. 448 y 449 del C.P.C.
6.1.2. No contiene una obligación exigible de dar cantidad líquida de dine-
ro (Art. 439 C.P.C.).
6.1.3. Quien lo ejecuta no es el titular de la obligación o se lo ejecuta contra
quien no es el deudor. La excepción de inhabilidad de título es improcedente si
no se desconoce la deuda, salvo que se funde en la falta de exigibilidad de la
obligación por no haberse cumplido el plazo o la condición”.
De lo transcrito se colige que la excepción de inhabilidad de título articu-
lada como defensa contra el inicio del procedimiento, Art.462, inc. d, fundada en
que los documentos no constituyen título ejecutivo por carecer de las condicio-
nes necesarias para que traigan aparejada la ejecución, es admisible en el juicio
ejecutivo y procede en los casos que en la preparación de la acción ejecutiva no
se respete el procedimiento para el reconocimiento del documento o que no sea
de aquellos que trae aparejada ejecución. Sobre el punto, el Código Procesal
Civil establece: “El reconocimiento ficto de la firma puesta al pie del título, del
documento o de la obligación, en la etapa de preparación del juicio ejecutivo, no
impide oponer luego la excepción de inhabilidad de título”. (CPC. T. III. Comen-
tado, p. 214).
Las constancias de autos, las consideraciones que anteceden, las disposi-
ciones legales y opiniones doctrinarias referidas me permiten llegar a la conclu-
sión de que la sentencia apelada se halla ajustada a derecho y debe ser confir-
mada por este Tribunal, imponiendo las costas al apelante, conforme lo estable-

[ 172 ]
JURISPRUDENCIA

cido en los art. 192 en concordancia con el art. 203, inc. a), del C.P.C. ES MI
VOTO.
A sus turnos, los Miembros Doctores RAÚL GÓMEZ FRUTOS y EUSE-
BIO MELGAREJO CORONEL, manifiestan que votan en igual sentido y por
los mismos fundamentos.
Con lo que terminó el acto firmando los Señores Miembros de conformidad
por ante mí que certifico, quedando acordada la sentencia que sigue a continua-
ción.
VISTO: Por el mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos,
el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Cuarta Sala,
RESUELVE:
TENER por desistido al abogado José Antonio Moreno Rodríguez del re-
curso de nulidad.
CONFIRMAR, con costas, el segundo apartado de la S.D. Nº 029 de fecha
09 de febrero de 2015, dictada por la Jueza de Primera Instancia en lo Civil y
Comercial del Décimo Tercer Turno, conforme los fundamentos expuestos en el
exordio de la presente resolución.
ANOTAR, registrar, notificar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema
de Justicia.
Magistrados: Eusebio Melgarejo, Raúl Gómez Frutos, Carlos Escobar.
Ante mí: Monica Romaguera, Actuario judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 113

Cuestión debatida: En primer lugar corresponde analizar si las excepcio-


nes opuestas por la demandada se encuentra dentro de las excepciones admisi-
bles en el juicio ejecutivo.
En cuanto a lo mencionado en el párrafo que antecede corresponde realizar
un cotejo de las actuaciones realizadas en autos para determinar si el rechazo en
primera instancia de la excepción de falta de personería y la excepción de inha-
bilidad de título, opuesta por la parte demandada, se ajusta o no a derecho.

[ 173 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

PODER. Poder para asuntos judiciales.


El Poder otorgado por la Empresa Visión Banco S.A., a la abogada Mirtha
Raquel Valinotti, no se encuentra inscripto en el Registro de Poderes, lo cual
conlleva su invalidez. Con respecto a este punto, nos remitimos al Art. 349 del
Código de Organización judicial que dispone: “En el Registro de Poderes se ins-
cribirán los mandatos que se otorguen en el país o en el extranjero debidamente
legalizados referente a la administración de bienes, transacciones, percepción de
sumas de dinero y de celebración sobre derechos reales y las revocaciones, susti-
tuciones, ampliaciones, limitaciones, suspensiones y renuncia de los mismos”;
ahora bien, tal como lo establece la norma, la Inscripción de Poder para asuntos
judiciales, no se encuentra dentro de los exigidos por la Ley de Organización
Judicial 879/81, por lo tanto, esta Magistratura comparte lo sostenido por el
Juez de Primera Instancia por encontrarse ajustada a derecho.
PAGARÉ. CONTRATO DE ADHESIÓN. Cuenta Corriente Banca-
ria.
No existe vínculo entre el pagaré (documento estrictamente quirografario
o común) y el contrato de apertura de línea de crédito con garantía hipotecaria
presentado, conforme consta en autos. El contrato de préstamo con garantía
prendaria es posterior a la firma del pagare que se pretende hacer valer como
prendario. Este contrato tiene validez desde la firma del mismo; es claro que el
documento presentado como base del presente juicio es un crédito quirografa-
rio.
T. Apel. Civil y Comercial. Cuarta Sala. 4/12/15. JUICIO: “Visión
Banco S.A.E.C.A. c/ Garay S.A. s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecu-
tivo” (Ac. y Sent. Nº 113).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes:
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En caso contrario, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: Dr. Carlos
ESCOBAR ESPÍNOLA; Dr. Raúl GÓMEZ FRUTOS, y Dr. Eusebio MELGARE-
JO CORONEL.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, EL DR. CARLOS ESCOBAR
ESPÍINOLA DIJO: El abogado Aníbal Darío Araújo Caballero, representante
convencional de la parte demandada, en su escrito de memorial de fs. 169/170,

[ 174 ]
JURISPRUDENCIA

nada dice con respecto a este recurso y no encontrándose vicios o errores en el


procedimiento que ameriten su tratamiento de oficio corresponde declararlo
desierto. ES MI VOTO.
A SUS TURNOS, los Magistrados Dr. Raúl GÓMEZ FRUTOS y Dr. Euse-
bio MELGAREJO CORONEL manifestaron su adhesión al voto que antecede
por los mismos fundamentos.
A la segunda cuestión planteada, el preopinante Doctor CARLOS ESCO-
BAR ESPÍNOLA prosiguió diciendo: El apelante, se alza contra la citada reso-
lución y al fundamentar la apelación en los términos del escrito de fs.169, ya
mencionado, manifiesta: “Que, el contrato de crédito con garantía prendaria fue
firmado en fecha 21 de junio de 2010, el crédito fue otorgado como un crédito
quirografario, sin embargo a los efectos de evitar los tramites legales de verifi-
cación de crédito (debido a que mi mandante cuenta con una convocatoria de
acreedores admitida), la actora, Visión S.A. pretende hacer valer el crédito qui-
rografario como crédito privilegiado”.
Seguidamente, continúa expresando: “Que, con el simple análisis de los
pagarés presentados en referencia a la escritura de apertura de línea de crédito,
ninguno de los montos de los pagarés figura en el contrato siendo esto un requi-
sito mínimo a ser tenido en cuenta a fin de lograr una conexión entre el contrato
de apertura de línea de crédito y los pagarés presentados como base de la pre-
sente acción”.
Más adelante, alega: “NO EXISTE CONEXIÓN ENTRE PAGARÉ y Escri-
tura Pública: este representa el primer punto que tiene que ser tenido en cuenta
por V.S. a fin de determinar la inhabilidad de título. Definitivamente, no existe
vínculo entre el pagaré (documento estrictamente quirografario o común) y el
contrato de apertura de línea de crédito con garantía hipotecaria presentado,
conforme consta en autos. El contrato de préstamo con garantía prendaria es
posterior a la firma del pagaré que se pretende hacer valer como prendario. Este
contrato tiene validez desde la firma del mismo; es claro que el documento
presentado como base del presente juicio es un crédito quirografario”.
Culmina su presentación solicitando se dicte resolución revocando la S.D.
Nº 194 de fecha 14 de abril de 2014.
La abogada María Raquel Valinotti, representante convencional de la parte
actora, contestó y controvirtió los agravios expuestos por el recurrente en los
términos del escrito que rola a fojas 172/174 de estos autos.

[ 175 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Con el resumen de lo actuado en esta Instancia, se pasa al análisis de la


justicia de lo fallado.
En primer lugar corresponde analizar si las excepciones opuestas por la
demandada se encuentra dentro de las excepciones admisibles en el juicio eje-
cutivo.
A ese respecto el art. 462 del Código Procesal Civil dispone: “Son excepcio-
nes admisibles en el juicio ejecutivo, las siguientes: …b) falta de personería en
el ejecutante o en sus representantes, por carecer de capacidad civil para estar
en juicio o de representación suficiente;…d) falsedad o inhabilidad de título con
que se pide la ejecución. La primera sólo podrá fundarse en la falsedad material
o adulteración del documento; la segunda, en la falta de acción o en no ser el
documento de aquellos que trae aparejada ejecución;
En cuanto a lo mencionado en el párrafo que antecede corresponde realizar
un cotejo de la actuaciones realizadas en autos para determinar si el rechazo en
primera instancia de la excepción de falta de personería y la excepción de inha-
bilidad de título, opuesta por la parte demandada, se ajusta o no ha derecho.
Como primer punto hablaremos de la excepción de falta de personería,
planteada por la parte ejecutada, en el que menciona que el Poder otorgado por
la Empresa VISIÓN BANCO S.A., a la abogada Mirtha Raquel Valinotti, no se
encuentra inscripto en el Registro de Poderes, lo cual conlleva su invalidez. Con
respecto a este punto, nos remitimos al Art. 349 del Código de Organización
judicial que dispone: “En el Registro de Poderes se inscribirán los mandatos que
se otorguen en el país o en el extranjero debidamente legalizados referente a la
administración de bienes, transacciones, percepción de sumas de dinero y de
celebración sobre derechos reales y las revocaciones, sustituciones, ampliacio-
nes, limitaciones, suspensiones y renuncia de los mismos”; ahora bien, tal como
lo establece la norma, la Inscripción de Poder para asuntos judiciales, no se
encuentra dentro de los exigidos por la Ley de Organización Judicial 879/81, por
lo tanto, esta Magistratura comparte lo sostenido por el Juez de Primera Ins-
tancia por encontrarse ajustada a derecho.
En cuanto a la excepción de inhabilidad de Titulo opuesta, el apelante
manifiesta que el titulo el cual se pretende ejecutar (pagaré), no tiene conexión
con el contrato de préstamos con prenda presentada a fs. 11/18, y que además
dicho instrumento no se encuentra inscripto en los Registros Públicos, invali-
dándolo a los efectos de hacerlo valer como crédito prendario, siendo este quiro-
grafario.

[ 176 ]
JURISPRUDENCIA

Sobre el punto, el Prof. Doctor Hernán Casco Pagano en su obra “CÓDIGO


PROCESAL CIVIL, COMENTADO Y CONCORDADO”, La Ley Paraguaya
S.A., año 2004, Sexta Edición, Tomo II, pág. 873, comentando el art. 462 del
C.P.C., dice:
“1. EXCEPCIONES ADMISIBLES... 6. INHABILIDAD: La excepción de
inhabilidad se refiere al carácter del título, es decir a las condiciones indispen-
sables que debe reunir para que tenga fuerza ejecutiva, de acuerdo con la ley.
6.1. Procedencia: El título es inhábil cuando:
6.1.1. No figura en la enumeración de los Arts. 448 y 449 del C.P.C.
6.1.2. No contiene una obligación exigible de dar cantidad líquida de dine-
ro (Art. 439 C.P.C.).
6.1.3. Quien lo ejecuta no es el titular de la obligación o se lo ejecuta contra
quien no es el deudor. La excepción de inhabilidad de título es improcedente si
no se desconoce la deuda, salvo que se funde en la falta de exigibilidad de la
obligación por no haberse cumplido el plazo o la condición”.
Que analizando el documento base de la presente ejecución, como ser el
Pagaré a la Orden Nº 642.077 de fecha 03 de junio de 2010, vemos que el pagaré
fue preparado, antes de hacerla valer como titulo ejecutable, es así que tenemos
el A.I. Nº 1665 de fecha 19 de septiembre de 2012 a fs. 122, donde tuvo por
reconocidas las firmas atribuidas a la Empresa GARAY S.A., y por auténtico el
documento presentado, dando por iniciado el juicio ejecutivo.
Por tanto, en atención al análisis precedente, y efectuados los controles de
veracidad, logicidad, y normatividad, se puede concluir que el fallo en revisión
es justo y lógico, por lo que el mismo debe ser confirmado. En cuanto a las costas
de esta Instancia, de conformidad al artículo 203 inc. a) del Código Procesal
Civil, corresponde que las mismas sean soportadas por el apelante. ASÍ VOTO.
A SUS TURNOS, los Magistrados Dr. Raúl GÓMEZ FRUTOS y Dr. Euse-
bio MELGAREJO CORONEL manifestaron su adhesión al voto que antecede
por los mismos fundamentos.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Sres. Miembros en
conformidad y quedando acordada la sentencia que sigue a continuación, todo
por ante mí de lo que certifico.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo que antecede
y sus fundamentos, el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial CUARTA
Sala de la Capital,

[ 177 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

RESUELVE:
DECLARAR desierto el recurso de nulidad.
CONFIRMAR la S.D. Nº: 194 del 14 de abril de 2014, dictada por la Jueza
de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Séptimo Turno de la Capital,
por los argumentos expuestos en el exordio de esta resolución.
IMPONER las costas de esta Instancia a la apelante.
ANOTAR, registrar, notificar y remitir una copia a la Excma. Corte Supre-
ma de Justicia.
Magistrados: Eusebio Melgarejo, Carlos Escobar, Raúl Gómez Frutos
Ante mí: Monica Reguera, Actuaria Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 20

Cuestión debatida: El presente fallo se aboca al estudio de la procedencia


o no de la Excepción de Inhabilidad de título planteada por la parte demandada
quien ha opuesto excepción de Inhabilidad de título ya que el documento ha sido
suscripto en representación de la Firma Electro S.R.L. y no de forma personal.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. DEUDOR- CODEUDOR.
Examinado el referido instrumento encontramos que en el mismo se ha-
llan consignados los demandados como deudor y co-deudor con sus respectivas
firmas y el sello con la inscripción de Elektro S.R.L., asimismo a fojas 13 se
encuentra agregado el pagaré cuyo número de préstamo es coincidente con la
Liquidación del préstamo en la cual se consigna a nombre de la firma, asimismo,
estos datos se encuentran también en los recibos de pago librados por la actora
Visión Banco SAECA reconociendo los pagos parciales efectuados por la perso-
na jurídica. En este sentido se comprueba que el préstamo fue otorgado a la
firma Elektro S.R.L., estando la EXCEPCIÓNante dotada de poder suficiente
para obligar a la firma, según el Estatuto Social, artículo 9° (fs. 66).
JUICIO EJECTUVO. EXCEPCIÓN DE PAGO. Pago parcial.
El co-demandado señor Roberto de Simone, sin embargo, dedujo la excep-
ción de pago parcial, con lo cual reconoce la deuda, y manifiesta que ya abonó la
suma de Gs. 175.536.238 del total del préstamo correspondiente a la suma de
240.480.000, es decir, 13 cuotas de 18. La parte actora reconoce desde el inicio

[ 178 ]
JURISPRUDENCIA

de la ejecución, que la parte demanda ha pagado parcialmente el préstamo, por


lo que el juicio se inició por el cobro de 6 cuotas, ya que 12 cuotas ya fueron
abonadas.
RECONOCIMIENTO DE DEUDA. RECONOCIMIENTO DE DOCU-
MENTO.
Asimismo, al haber estampado su firma el señor Roberto de Simone como
co-deudor, se entiende que el mismo lo hace en nombre propio y no a nombre de
la empresa, y teniendo en cuenta además que no opuso excepción de inhabilidad
de título, sino que, por el contrario, reconoce la deuda como suya en su calidad
de garante, tal como consta al pie del pagaré (fs. 13), razón por la cual se debe
llevar adelante la ejecución promovida por VISIÓN BANCO SAECA por la
suma de Guaraníes Setenta y Nueve Millones Setecientos Dos Mil Novecientos
Setenta y Siete en contra del señor Roberto de Simone, debiendo revocarse el
numeral II del fallo recurrido. ES MI VOTO.
JUICIO EJECUTIVO. EXCPECIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTU-
LO.
Que, voto por la confirmatoria total de la A.I. N°113 de fecha 10 de marzo
de 2014, dado que la excepción de inhabilidad de título es evidente. El título
base de la ejecución es un PAGARÉ en el que figura el nombre de ambos deman-
dados, pero lleva el sello de la firma ELEKTRO S.R.L. O sea, el título fue emi-
tido por Electro S.R.L. y, además, en el título de constitución de dicha sociedad,
precisamente consta que los demandados en autos son los cuotapartista de
dicha S.R.L. y que en el artículo 9º de dicha escritura de constitución consta que
“La Dirección administración de la sociedad, así como, el uso de la firma social
adptada, estará a cargo de los Sres. Roberto de Simone y Shirley Edith López
Argüello, en forma conjunta, seprada o alterantivamente, quienes con su sola
firma podran obligar a la sociedad con las mas amplias facultades”.
JUICIO EJECUTIVO. Título Ejecutivo. PAGARÉ.
Si el sello de la firma Elektro S.R.L. que consta en el pagaré presentado por
la ejecutante, no fue desconocido ni cuestionado por la misma al presentarlo
como base de la ejecución, para reconocimiento de firmas, es que admitía, desde
ese momento, que la emisión del pagaré fue realizada por Elektro S.R.L: y no
por los demandados y que los firmantes lo hicieron en uso de la representación
que ostentaban en nombre y a cargo de dicha sociedad comercial y que lo mismo
no lo hicieron como deudores solidarios de Elektro S.R.L sino por la representa-
ción de la sociedad.

[ 179 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE PAGO. RECONOCIMIEN-


TO DE DEUDA
Que al momento de plantearse la excepción de pago, por uno sus socios
gerentes, éste presentó sendos recibos de pago a cuenta de dicho PAGARÉ, para
la cuenta corriente bancaria N° 80053151- 5 y el pagaré 814401 (ver fojas 72 al
84), que también coincide porque consta los mismos números en el pagaré, que
consta a fojas 13 de autos. Lo cual quiere decir que dichos pagos fueron recibi-
dos, conforme consta en los recibos, a nombre de ELEKTRO S.R.L. y no de quien
lo presentara, el ejecutado Roberto de Simone de lo cual se deduce que el deman-
dante reconocía como deudor al Elektro S.R.L.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE PAGO. RECONOCIMIEN-
TO DE DEUDA
En dichos documentos dice que recibió de ELEKTRO S.R.L. y no de Rober-
to Simone, quien lo presentara en estos autos, y en los que consta que dicho
préstamo fueron otorgados para pequeñas empresas y para Elektro S.R.L., pero
lo más importante es que al contestar la excepción de pago parcial, fojas 93 de
autos, la ejecutante dijo que el ejecutado Roberto De Simone “ADJUNTA RECI-
BOS DE PAGO EXPEDIDOS POR MI MANDANTE”, con lo cual da plena
validez a dichos recibos. Pero para que no quepa duda alguna, en otra parte
expresamente reconoce que “EL BANCO RECONOCE EL PAGO REALIZADO
PARA SER APLICADO A LA DEUDA DE SHYRLEY EDITH LÓPEZ ARGÜE-
LLO Y ROBERTO DE SIMONE”. Pero en recibo no dice eso. En primer lugar no
existe la cuenta corriente a nombre de los demandados, pues en el PAGARÉ se
señala un número de cuenta corriente que es de Elektro S.R.L y no de los
demandados conforme consta en los recibos expresamente reconocidos y el pago
fue hecho para dicha cuenta corriente que es Elektro S.R.L. y con eso el accio-
nante reconoce que su deudor es Elektro S.R.L. y no los ejecutados.
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 03/03/2015. “Visión Banco SAECA
C/ Shirley Edith López Argüello y otros s/ Preparación de Acción Eje-
cutiva” (Ac. y Sent. Nº 20)
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes;
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
¿Se dictó esta conforme a derecho?

[ 180 ]
JURISPRUDENCIA

Practicado el sorteo de Ley resultó el siguiente orden de votación: YNS-


FRÁN SALDÍVAR, ESCOBAR ESPÍNOLA y CASTIGLIONI.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO LINNEO
YNSFRÁN SALDÍVAR DIJO: El nulidicente en el escrito de memorial no fun-
damentó de manera concreta el recurso interpuesto. No obstante, hemos proce-
dido a analizar el fallo, según las facultades otorgadas por la Ley a este Tribu-
nal, y al no constatarse vicios u omisiones que ameriten la declaración de nuli-
dad de la resolución recurrida, corresponde declararlo desierto. ES MI VOTO.-
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS CARLOS ESCOBAR ESPÍNOLA
Y CARMELO A. CASTIGLIONI manifiestan que se adhieren al voto del magis-
trado Ynsfrán Saldívar.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL MAGISTRADO YNSFRÁN SALDÍVAR
DIJO: El A-quo resolvió: “HACER LUGAR, a la excepción de inhabilidad de
título opuesta por la demandada SHIRLEY EDITH LÓPEZ ARG´ÜELLO…” y
“NO LLEVAR ADELANTE la ejecución promovida por VISIÓN BANCO SAE-
CA contra SHIRLEY EDITH LÓPEZ Y OTROS S/ ACCIÓN PREPARATORIA
DE JUICIO EJECUTIVO, por la suma de GUARANÍES SETENTA Y NUEVE
MILLONES SETECIENTOS DOS MIL NOVECIENTOS SETENTA Y SIETE
(GS. 79.702.977) (fs. 96/99).
Ante esta instancia, el apelante presenta su escrito de expresión de agra-
vios agregado a fs. 108/111 manifestando en parte del mismo lo siguiente: “…El
inferior consideró igualmente que al declarar inhábil el título con relación a la
demandada, SHIRLEY EDITH LÓPEZ ARGÜELLO, quien planteó la Excep-
ción de Inhabilidad de Título, también era Inhábil contra el demandado Roberto
de Simone quien NO planteó la Excepción de Inhabilidad de Título, sino excep-
ción de PAGO PARCIAL, las EXCEPCIONES planteadas debieron ser estudia-
das y resueltas por separado…”, en base a estos y otros argumentos, solicita se
revoque la resolución apelada.
Contesta el traslado la otra parte, refutando los argumentos esgrimidos
por el apelante, y entre otras cosas dice: “…sabido es que las EXCEPCIONES
de inhabilidad y pago no pueden ser opuestas conjuntamente debido a que son
contradictorias y excluyentes entre sí. En vistas de ello, debemos entender que
ambas EXCEPCIONES han sido opuestas en forma subsidiaria, la una para el
caso que no resulte procedencia la otra…” (fs. 112/114). Solicita, que se confirme
en todas sus partes la sentencia apelada.

[ 181 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

La parte ejecutada, Shirley Edith López Argüello opuso excepción de inha-


bilidad de título alegando que suscribió el documento base del presente juicio en
representación de la firma Elektro S.R.L. y que como persona física no tiene
deuda con la parte accionante.
Examinado el referido instrumento encontramos que en el mismo se ha-
llan consignados los demandados como deudor y co-deudor con sus respectivas
firmas y el sello con la inscripción de Elektro S.R.L., asimismo a fojas 13 se
encuentra agregado el pagaré cuyo número de préstamo es coincidente con la
Liquidación del préstamo en la cual se consigna a nombre de la firma, asimismo,
estos datos se encuentran también en los recibos de pago librados por la actora
VISIÓN BANCO SAECA reconociendo los pagos parciales efectuados por la
persona jurídica. En este sentido se comprueba que el préstamo fue otorgado a
la firma Elektro S.R.L., estando la EXCEPCIÓNante dotada de poder suficien-
te para obligar a la firma, según el Estatuto Social, artículo 9° (fs. 66).-
Por lo expuesto, la excepción de inhabilidad de título opuesta por la señora
Shirley Edith López Argüello es procedente por haberse constatado que la mis-
ma no es la verdadera deudora de la obligación, debiendo la sentencia confir-
marse en este punto, con aplicación de costas a la parte vencida.
El co-demandado, señor Roberto de Simone, sin embargo, dedujo la excep-
ción de pago parcial, con lo cual reconoce la deuda, y manifiesta que ya abonó la
suma de Gs. 175.536.238 del total del préstamo correspondiente a la suma de
240.480.000, es decir, 13 cuotas de 18. La parte actora reconoce desde el inicio
de la ejecución, que la parte demanda ha pagado parcialmente el préstamo, por
lo que el juicio se inició por el cobro de 6 cuotas, ya que 12 cuotas ya fueron
abonadas.
Del examen del expediente observamos que a fojas 84 se encuentra agre-
gado el recibo del pago de una cuota en fecha posterior al inicio de la demanda,
debiendo el cómputo del mismo ser diferido al momento de practicarse la liqui-
dación final del juicio, quedando a salvo su derecho a oponerlo en su oportuni-
dad. En estas condiciones no corresponde hacer lugar a la excepción planteada
por su improcedencia en esta etapa del proceso debiendo rechazarse la defensa
opuesta con costas a cargo del vencido.
Asimismo, al haber estampado su firma el señor Roberto De Simone como
co-deudor, se entiende que el mismo lo hace en nombre propio y no a nombre de
la empresa, y teniendo en cuenta además que no opuso excepción de inhabilidad

[ 182 ]
JURISPRUDENCIA

de título, sino que por el contrario reconoce la deuda como suya en su calidad de
garante, tal como consta al pie del pagaré (fs. 13), razón por la cual se debe llevar
adelante la ejecución promovida por VISIÓN BANCO SAECA por la suma de
Guaraníes Setenta y Nueve Millones Setecientos Dos Mil Novecientos Setenta
y Siete en contra del señor Roberto de Simone, debiendo revocarse el numeral
II del fallo recurrido. ES MI VOTO.
OPINIÓN DEL MAGISTRADO CARLOS ESCOBAR ESPÍNOLA: Mani-
fiesta que se adhiere al voto del magistrado Ynsfrán Saldívar.
OPINION DEL MAGISTRADO CARMELO A. CASTIGLIONI: Que, voto
por la confirmatoria total de la A.I. N° 113 de fecha 10 de marzo de 2014, dado
que la excepción de inhabilidad de título es evidente. El título base de la ejecu-
ción es un PAGARÉ en el que figura el nombre de ambos demandados, pero lleva
el sello de la firma ELEKTRO S.R.L. O sea, el título fue emitido por Electro
S.R.L. y, además, en el título de constitución de dicha sociedad, precisamente
consta que los demandados en autos son los cuotapartistas de dicha S.R.L. y que
en el artículo 9 de dicha escritura de constitución consta que “LA DIRECCIÓN,
ADMINISTRACIÓN DE LA SOCIEDAD, ASI COMO, EL USO DE LA FIRMA
SOCIAL ADOPTADA, ESTARÁ A CARGO DE LOS SRES. ROBERTO DE SI-
MONE Y SHIRLEY EDITH LÓPEZ ARGÜELLO, EN FORMA CONJUNTA,
SEPARADA O ALTERNATIVAMENTE, QUIENES CON SU SOLA FIRMA
PODRAN OBLIGAR A LA SOCIEDAD CON LAS MAS AMPLIAS FACULTA-
DES...”.
Si el sello de la firma Elektro S.R.L. que consta en el pagaré presentado por
la ejecutante, no fue desconocido ni cuestionado por la misma al presentarlo
como base de la ejecución, para reconocimiento de firmas, es que admitía, desde
ese momento, que la emisión del pagaré fue realizada por Elektro S.R.L: y no
por los demandados y que los firmantes lo hicieron en uso de la representación
que ostentaban en nombre y a cargo de dicha sociedad comercial y que lo mismo
no lo hicieron como deudores solidarios de Elektro S.R.L sino por la representa-
ción de la sociedad.
Que al momento de plantearse la excepción de pago por uno sus socios
gerentes, éste presentó sendos recibos de pago a cuenta de dicho PAGARÉ, para
la cuenta corriente bancaria N° 80053151- 5 y el pagaré 814401 (ver fojas 72 al
84), que también coincide porque consta los mismos números en el pagaré, que
consta a fojas 13 de autos. Lo cual quiere decir que dichos pagos fueron recibi-

[ 183 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

dos, conforme consta en los recibos, a nombre de ELEKTRO S.R.L. y no de quien


lo presentara, el ejecutado Roberto de Simone de lo cual se deduce que el deman-
dante reconocía como deudor al Elektro S.R.L.. En dichos documentos dice que
recibió de ELEKTRO S.R.L. y no de Roberto Simone, quien lo presentara en
estos autos, y en los que consta que dicho préstamo fueron otorgados para
pequeñas empresas y para Elektro S.R.L., pero lo más importante es que al
contestar la excepción de pago parcial, fojas 93 de autos, la ejecutante dijo que
el ejecutado Roberto De Simone “ADJUNTA RECIBOS DE PAGO EXPEDI-
DOS POR MI MANDANTE”, con lo cual da plena validez a dichos recibos. Pero
para que no quepa duda alguna, en otra parte expresamente reconoce que “EL
BANCO RECONOCE EL PAGO REALIZADO PARA SER APLICADO A LA
DEUDA DE SHYRLEY EDITH LÓPEZ ARGÜELLO Y ROBERTO DE SIMO-
NE”. Pero en recibo no dice eso. En primer lugar no existe la cuenta corriente a
nombre de los demandados, pues en el PAGARÉ se señala un número de cuenta
corriente que es de Elektro S.R.L y no de los demandados conforme consta en los
recibos expresamente reconocidos y el pago fue hecho para dicha cuenta co-
rriente que es Elektro S.R.L. y con eso el accionante reconoce que su deudor es
Elektro S.R.L. y no los ejecutados. El banco demandante reconoce el pago rea-
lizado con dichos recibos a nombre de Elektro S.R.L., pero intenta justificar que
fue recibido para la cuenta de los ejecutados citados, quienes no asumieron la
deuda por expromisión ni como delegados. El recibo consta que fue recibido para
la cuenta de Elektro S.R.L:, sin embargo, en todos los recibos presentados y
aceptados como auténticos por el ejecutante dice, que recibió de Elektro S.R.L.,,
y que es para la cuenta 8053151 cuyo número también obra en el PAGARÉ
presentado por el ejecutante fueron emitidos para Elektro S.R.L. como titular
de dicha cuenta. Con esto se demuestra que el sello de Elektro S.R.L. que obra
en el pagaré es para expresar que la cuenta es de Elektro S.R.L. y no de los
firmantes demandados, quienes lo hicieron en representación de la empresa y
no por sí mismos.
Que, siendo así, en virtud del artículo 94 del C.C. “Las personas jurídicas
son sujetos de derecho distintos de sus miembros y sus patrimonios son inde-
pendientes. Sus miembros no responden individual ni colectivamente de las
obligaciones de la entidad”.
En el expediente que acoge el juicio, está demostrado que la obligación es
de la S.R.L. y, por tanto, lo cuotapartistas firmante del PAGARÉ, no tienen que

[ 184 ]
JURISPRUDENCIA

pagar la deuda de su representada, conforme consta en la escritura pública


obrante a fojas /66 de autos, en la cual consta que los firmantes son gerentes
cuotapartista, con cargo de directores administrativos.
Que siendo así, y aun cuando, el ejecutado Roberto de Simone opusiera la
excepción de pago parcial presentando los recibos otorgados por la demandada
a Elektro S.R.L., en relación al pagaré base de la ejecución, N° 814401,, significa
que el deudor no es el mismo sino para la empresa a nombre y a cargo de quien
firmaron el pagaré, en el cual obra el sello de Elektro S.R.L. Por otra parte, no
resulta coherente hacer lugar a la excepción de inhabilidad, opuesta por uno de
los ejecutados , fundado en que la deudora es Elektro S.R.L. y en otro punto
llevar adelante la ejecución contra quien no es deudor, lo cual está probado en
autos. Que si se hace lugar a la excepción de inhabilidad de título para uno de
los firmantes, no puede hacerse valer contra el otro firmante, siendo que consta
el sello de la empresa que no fue demandada y, siendo así voto por la confirma-
toria total de la S.D. N° 113 de fecha 10 de marzo de 2014, imponiendo las costas
a la parte apelante. ES MI VOTO.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros de
conformidad, todo por ante mí que certifico, quedando acordada la sentencia
que sigue de inmediato.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y sus fundamentos, el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Quinta
Sala,
RESUELVE:
1. DECLARAR desierto el recurso de nulidad interpuesto.
2. CONFIRMAR, con costas, el numeral I de la S.D. Nº 113 de fecha 10 de
marzo de 2014, dictada por el Juzgado en lo Civil y Comercial del Octavo Turno,
y en consecuencia HACER LUGAR, a la excepción de inhabilidad de título
opuesta por la demanda Shirley Edith López Argüello, por las razones dadas en
el exordio del fallo.
3. NO HACER LUGAR, con costas, la excepción de pago parcial opuesta
por el señor Roberto de Simone por las razones dadas en el exordio del fallo.
4. REVOCAR, con costas, el numeral II de la S.D. Nº 113, de fecha 10 de
marzo de 2014, dictada por el Juzgado en lo Civil y Comercial del Octavo Turno,
y en consecuencia LLEVAR ADELANTE la ejecución promovida por Visión
Banco SAECA contra Roberto de Simone por la suma de Guaraníes Setenta y

[ 185 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Nueve Millones Setecientos Dos Mil Novecientos Setenta y Siete (GS. 79.702.977),
más intereses costos y costas del juicio.
5. ANOTAR, registrar y remitir una copia a la Excma. Corte Suprema de
Justicia.
Magistrados: Lineo Ynsfrán Saldívar, Carlos Escobar Espínola y Carmelo
Castiglioni.
Abog. Federico Miller Tellechea. Actuario Judicial

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 28

Cuestion debatida: El recurrente se agravia de la resolucion recaída en


autos que rechazó la excepción de falsedad o inhabilidad de título planteada en
razon de considerar que el título presentado carece de los presupuestos necesa-
rios para su ejecución.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE FALSEDAD.
Destaquemos que la falsedad a la que alude la norma transcripta es del
título. En consecuencia, sólo puede ser alegada respecto de la firma o la adulte-
ración material del documento; es decir; sólo puede referirse a las condiciones
extrínsecas del título. Con la falsedad, el juez analiza las cuestiones externas,
formas, solemnidades, requisitos, presupuestos, y con ello, si el título que se
ejecuta es auténtico o no. En cuanto a la inhabilidad de título, aquí el deudor,
manifiesta la improcedencia de la ejecución sobre la base de un título inhábil, es
decir, que carece de las cualidades o condiciones necesarias para que traiga
aparejada la ejecución.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE FALSEDAD.
Analizadas las constancias de autos, observamos el escrito agregado a
fs.40 de autos, donde el representante legal de la parte demandada, en fecha 14
de diciembre de 2011, opone excepción de falsedad o inhabilidad de título y
ofrece prueba pericial caligráfica. Este Tribunal sostiene que uno de los requi-
sitos fundamentales para que proceda la excepción de falsedad planteada, es la
negación por la parte demandada de la existencia de la deuda y la autenticidad
del documento base de la ejecución, cosa que no ocurrió en nuestro caso en
estudio. En cuanto al ofrecimiento de la prueba pericial caligráfica propuesta
por la parte demandada.

[ 186 ]
JURISPRUDENCIA

JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. PRUEBA DE


PERITO. Ofrecimiento.
Las EXCEPCIONES se opondrán dentro de cinco días en un solo escrito y
conjuntamente se hará el ofrecimiento de prueba, asimismo, el Artículo 344 del
Código Ritual menciona: “Ofrecimiento. Al ofrecer la prueba pericial el intere-
sado deberá: a) indicar la especialización que han de tener los peritos; b) propo-
ner peritos, haciendo constar la aceptación del cargo y juramento o promesa de
decir verdad. A este efecto, el perito propuesto suscribirá también el escrito; y c)
proponer los puntos de la pericia”. Coincidimos que la norma es clara en cuanto
al ofrecimiento de la prueba pericial, en el escrito obrante a fs.40 de autos no
observamos que la parte demandada haya propuesto al perito, con los datos
necesarios para su individualización, domicilio y especialización que posee, los
puntos de la pericia, es decir, las cuestiones que serán sometidas al dictamen
pericial y por último, la aceptación del cargo, el juramento o promesa de decir
verdad y la firma del perito propuesto.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. PRUEBA DE
PERITO. Ofrecimiento. Pruebas de mejor proveer.
La parte demandada, solicita la aplicación oficiosa por parte de la A-quo
del Artículo 350 del Código Procesal Civil, fundado en las facultades instructo-
rias que le confiere la ley en el Artículo 18 inciso f) del Código Procesal Civil.
Entendemos que la facultad instructoria de oficio se refiere a la potestad que
tiene el A-quo de producir prueba en el proceso con independencia de la volun-
tad de las partes, sin embargo, se debe distinguir si las pruebas ofrecidas for-
man parte o no de la carga probatoria de las partes, es decir, si correspondía o
no a una de ellas ofrecerla y producirla para respaldar sus pretensiones. En caso
afirmativo, el juez estaría sustituyendo la carga probatoria de una de las partes
(la que debía probar y no lo hizo), con lo cual comprometería la igualdad de las
partes y a la vez su imparcialidad, por lo tanto, en nuestro caso en estudio no es
procedente la aplicación oficiosa de la prueba pericial.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. PRUEBA DE
PERITO. Ofrecimiento. PRINCIPIO DE PRECLUSION.
En cuanto al diligenciamiento de la prueba pendiente, sostenemos que a
esta altura del juicio la etapa para producir pruebas, se encuentra preclusa. Al
respecto el Código Procesal Civil en su Art.103 dice: “Principio de Preclusión.
Clausurada una etapa procesal, no es posible renovarla, aunque haya acuerdo

[ 187 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

de partes. Por la cosa juzgada se opera la preclusión del proceso”. De este modo
no es posible regresar a etapas y momentos procesales ya extinguidos y consu-
mados, impidiéndose, en consecuencia, realizar actos propios de una etapa cuando
ya se ha pasado a la siguiente.
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 16/03/2015. “Hierropar SACI c/
Anderson Roberto Barrios Fedechen s/ Acción Ejecutiva “(Ac. y Sent.
Nº 28).
Previo estudio del antecedente del caso, el Tribunal resolvió plantear y
votar la siguiente
CUESTIÓN:
¿Se dictó conforme a derecho la sentencia apelada?
Practicado el sorteo de Ley resultó el siguiente orden de votación: CAR-
LOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA, CARMELO A. CASTIGLIONI Y LINNEO
YNSFRÁN SALDÍVAR.
A LA ÚNICA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO CARLOS A.
ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: CUESTIÓN PREVIA: El recurrente no ha inter-
puesto recurso de nulidad ni ha sido concedido, más en su expresión de agravios
manifiesta que se agravia en cuanto a lo resuelto por la A-quo; “1.) NO HACER
LUGAR, con costas, a las excepción de Inhabilidad de Título, deducida por el Sr.
Roberto Fabio Rojas Corrales, por improcedente. 2.) LLEVAR ADELANTE, con
costas, la presente ejecución que promueve la firma HIERROPAR S.A.C.I, con-
tra el señor ANDERSON ROBERTO BARRIOS FEDECHEN, hasta que el
acreedor se haga íntegro pago del capital reclamado e intereses. 3.) ANOTAR,
registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Justicia”.
El representante legal de la parte demandada, alega que; “Que mi parte se
agravia en la forma que el A-quo entendió el presente juicio al fundar y dictar
la resolución hoy recurrida, donde dice: “…Que del escrito de excepción se tiene
que el EXCEPCIONANTE en momento alguno ha negado la existencia de la
deuda que en estos autos se reclama…”, por lo que esta representación sostiene
que el inferior se basó en esta tesis para fundamentar a la resolución recurrida
en apelación por esta representación. Que esta representación al momento de
notificársele a oponer excepción, fs. 42, mi parte, haciendo uso de este resorte
procesal, opuso la excepción de falsedad o inhabilidad de título, basado a lo que
dispone el art. 462 inciso d), falsedad o inhabilidad de título con que se pide la
ejecución, la primera podrá en la falsedad material o adulteración del documen-

[ 188 ]
JURISPRUDENCIA

to… del Código Procesal Civil, fundado en que el documento (cheque obrante a
fs. 12 de autos), por el cual se promovió la acción ejecutiva en contra de mi
poderdante, se halla materialmente con la adulteración gráfica de la fecha de
emisión de dicho documento cabeza de la presente acción, conforme se aprecia
a simple vista en que “0” se ha convertido en un “2”, por lo que se presume que
dicha adulteración fue hecho a fin de que la accionante se encuentre dentro del
término para reclamar de pago ante la entidad bancaria, a fin de promover
dicho juicio. Que se ha solicitado la aplicación oficiosa del art. 530 del C.P.C en
concordancia con el Art. 18 inc. f) del C.P.C para esclarecer el derecho de los
litigantes. Que de comprobarse dicha adulteración del documento base la ac-
ción, además sería inhábil por tratarse de un documento que no trae aparejada
ejecución al haber perdido el ejecutante la acción cambiaria al presentar el
cheque para su cobro al banco girado fuera del plazo de treinta días (30), aspecto
que el juzgado debería de considerar en virtud al principio IURA NOVIT CURIA
sin perjuicio del “…dame los hechos que yo te doy el derecho…”. Que es por ello
que se solicitó al Juzgado fundando en el Artículo 350 del C.P.C y en las facul-
tades instructoras (producir pruebas de oficio) que le confiere el Art. 18 inciso f)
del C.P.C, la aplicación oficiosa de la prueba pericial y, en consecuencia, ordenar
el diligenciamiento de dicha prueba respetando el derecho a la defensa. Además
el art. 350 del C.P.C dice “…cuando el Juez estimare necesario podrá disponer,
de oficio, la prueba pericial”. Solicita seguidamente la revocatoria de la senten-
cia recurrida, con costas.
Corrido traslado del memorial arriba citado a la parte actora, esta, en
tiempo hábil contestó el mismo, en los términos relacionados en el escrito agre-
gado a fs. 83/86, negando los extremos sostenidos en el mismo, solicitando la
confirmación, con costas, por hallarse la citada resolución arreglada a derecho.
Agravia al recurrente en autos, que la A-quo en la sentencia recurrida
haya rechazado la excepción de falsedad o inhabilidad de título planteada,
manifiesta el representante legal de la parte demandada que han solicitado la
aplicación oficiosa del Artículo 350 del Código Procesal Civil en concordancia
con el Artículo 18 inciso f) del Código Procesal Civil, para la realización de la
pericia del documento base de la presente acción.
El Código Procesal Civil en su artículo 462 establece: Excepciones oponi-
bles. “Son excepciones admisibles en el juicio ejecutivo, las siguientes:… d)
falsedad o inhabilidad de título con que se pide la ejecución. La primera sólo

[ 189 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

debe fundarse en la falsedad material, o adulteración del documento; la segun-


da en la falta de acción o en no ser el documento de aquellos que traen aparejada
ejecución;…”. Analizada la resolución dictada en estos autos surge que el Abog.
Rafael Fabio Rojas Corrales en representación de la parte demandada opuso
excepción de falsedad o inhabilidad de título, conforme a los términos del escrito
agregado a fs.40 respectivamente.
Destaquemos, que la falsedad a la que alude la norma transcripta es del
título. En consecuencia, sólo puede ser alegada respecto de la firma o la adulte-
ración material del documento; es decir; sólo puede referirse a las condiciones
extrínsecas del título. Con la falsedad, el juez analiza las cuestiones externas,
formas, solemnidades, requisitos, presupuestos, y con ello, si el título que se
ejecuta es auténtico o no. En cuanto a la inhabilidad de título, aquí el deudor,
manifiesta la improcedencia de la ejecución sobre la base de un título inhábil, es
decir, que carece de las cualidades o condiciones necesarias para que traiga
aparejada la ejecución.
Analizadas las constancias de autos, observamos el escrito agregado a fs.
40 de autos, donde el representante legal de la parte demandada, en fecha 14 de
diciembre de 2011, opone excepción de falsedad o inhabilidad de título y ofrece
prueba pericial caligráfica. Este Tribunal sostiene que uno de los requisitos
fundamentales para que proceda la excepción de falsedad planteada, es la ne-
gación por la parte demandada de la existencia de la deuda y la autenticidad del
documento base de la ejecución, cosa que no ocurrió en nuestro caso en estudio.
En cuanto al ofrecimiento de la prueba pericial caligráfica propuesta por la
parte demandada, el Artículo 460 del Código Procesal Civil expresa: “…Las
excepciones se opondrán dentro de cinco días en un solo escrito y conjuntamente
se hará el ofrecimiento de prueba…”, asimismo, el Artículo 344 del Código Ri-
tual menciona: “Ofrecimiento. Al ofrecer la prueba pericial el interesado deberá:
a) indicar la especialización que han de tener los peritos; b) proponer peritos,
haciendo constar la aceptación del cargo y juramento o promesa de decir verdad.
A este efecto, el perito propuesto suscribirá también el escrito; y c) proponer los
puntos de la pericia”. Coincidimos, que la norma es clara en cuanto al ofreci-
miento de la prueba pericial, en el escrito obrante a fs. 40 de autos, no observa-
mos que la parte demandada haya propuesto al perito, con los datos necesarios
para su individualización, domicilio y especialización que posee, los puntos de
la pericia, es decir, las cuestiones que serán sometidas al dictamen pericial y por

[ 190 ]
JURISPRUDENCIA

último, la aceptación del cargo, el juramento o promesa de decir verdad y la


firma del perito propuesto.
La parte demandada, solicita la aplicación oficiosa por parte de la A-quo
del Artículo 350 del Código Procesal Civil, fundado en las facultades instructo-
rias que le confiere la ley en el artículo 18 inciso f) del Código Procesal Civil.
Entendemos, que la facultad instructoria de oficio se refiere a la potestad que
tiene el A-quo de producir prueba en el proceso con independencia de la volun-
tad de las partes, sin embargo, se debe distinguir si las pruebas ofrecidas for-
man parte o no de la carga probatoria de las partes, es decir, si correspondía o
no a una de ellas ofrecerla y producirla para respaldar sus pretensiones. En caso
afirmativo, el juez estaría sustituyendo la carga probatoria de una de las partes
(la que debía probar y no lo hizo), con lo cual comprometería la igualdad de las
partes y a la vez su imparcialidad, por lo tanto, en nuestro caso en estudio no es
procedente la aplicación oficiosa de la prueba pericial.
En cuanto al diligenciamiento de la prueba pendiente, sostenemos que a
esta altura del juicio la etapa para producir pruebas, se encuentra preclusa. Al
respecto el Código Procesal Civil en su Art. 103 dice: “Principio de Preclusión.
Clausurada una etapa procesal, no es posible renovarla, aunque haya acuerdo
de partes. Por la cosa juzgada se opera la preclusión del proceso”. De este modo
no es posible regresar a etapas y momentos procesales ya extinguidos y consu-
mados, impidiéndose, en consecuencia, realizar actos propios de una etapa cuando
ya se ha pasado a la siguiente.
En consecuencia, corresponde que el Tribunal confirme, con costas a la
parte perdidosa, la sentencia en alzada por hallarse la misma ajustada a Dere-
cho.
A SU TURNO LOS MAGISTRADOS CARMELO A. CASTIGLIONI Y
LINNEO YNSFRÁN SALDÍVAR: Manifestaron adherirse a la opinión prece-
dente, por los mismos fundamentos expuestos.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros de
conformidad, todo por ante mí de que certifico, quedando acordada la sentencia
que sigue de inmediato.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y sus fundamentos, el TRIBUNAL DE APELACIÓN EN LO CIVIL Y COMER-
CIAL, QUINTA SALA,
RESUELVE:

[ 191 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

I. CONFIRMAR, con costas, a la parte perdidosa, la S.D. N° 325 de fecha


24 de abril de 2014, dictada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y
Comercial del Quinto Turno, de esta Capital, por las razones expuestas en el
exordio de la presente resolución.
II. ANOTAR, registrar, notificar y remitir una copia a la Excma. Corte
Suprema de Justicia.
Magistrados: Carlos A. Escobar Espínola, Carmelo A. Castiglioni y Linneo
Ynsfrán Saldívar.
Abog. Federico Miller Telechea . Actuario Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 55

Cuestion debatida: Sostiene el apelante que se agravia de la Resolución


que rechazó la Prescripción por considerar la A-quo que la preparacion de Juicio
Ejecutivo constituye un acto procesal que interrumpe el plazo previsto en la
norma de fondo en materia de prescripción.
EXCEPCIÓN. PRESCRIPCIÓN Principios generales.
Antes de entrar a analizar si el plazo de prescripción transcurrió en este
proceso, consideramos prudente dar unos lineamientos generales sobre el ins-
tituto de la prescripción, la misma tiene fundamento en el interés público que
quiere la extinción del derecho al cabo de cierto tiempo, durante el cual el inte-
resado no hizo valer su derecho. Pues este instituto limita en el tiempo el ejer-
cicio de los derechos con el objeto de evitar que las partes eternicen los procesos.
EXCEPCIÓN DE PRESCRIPCIÓN. Cómputo.
En esta excepción basta con computar si han transcurrido los plazos indi-
cados por la legislación, para hacer lugar o no a la misma. El plazo se computa
a partir del nacimiento del derecho para reclamar pretensiones. Es importante
recalcar que la falta de iniciación de la demanda de la parte interesada durante
el tiempo que la ley otorga para el efecto indica un desinterés en esta.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ.
En este caso en particular el documento base es un pagaré con fecha de
vencimiento 21 de febrero de 2009; el Código Procesal Civil es claro al establecer
en su art. 443 que: “ Podrá prepararse la acción ejecutiva pidiendo previamente:

[ 192 ]
JURISPRUDENCIA

a) que sean reconocidos los documentos que por sí solos no traen aparejada
ejecución…”, debe ser reconocido o no en juicio es decir el mismo requiere per-
feccionarse, la misma ley dispone el procedimiento a seguir.
EXCEPCIÓN. PRESCRIPCIÓN. Interrupción de la PRESCRIP-
CIÓN.
Con respecto a lo alegado por el recurrente la jurisprudencia viene soste-
niendo que cualquier escrito que integre los autos, que acredite de una manera
auténtica que el acreedor no ha abandonado su crédito y que no tiene la inten-
ción de hacerlo, constituye un acto judicial útil a efectos de producir la interrup-
ción de la PRESCRIPCIÓN La certeza de la existencia del reclamo en si es lo
que la norma persigue.
Como presupuesto el efecto interruptivo no tiene la finalidad de dar noticia
del reclamo al deudor, sino la de dotar de absoluta certeza a la voluntad del
acreedor de no dejar prescribir su acción y producirse así la extinción de su
derecho de crédito.
A la ley lo que le interesa es la manifestación judicial de no abandonar
derechos antes que la eficacia procesal en su planteamiento, aunque la presen-
tación se realice ante juez incompetente o ante uno cuya competencia no corres-
ponda por razón del turno
EXCEPCIÓN. PRESCRIPCIÓN. Cómputo.
Siendo que el art. 635 del C.C. establece que la prescripción empieza a
correr desde que nace el derecho de exigir, y que constando el vencimiento, es
claro que el plazo de prescripción empieza a correr desde la fecha de vencimien-
to consignada en el documento base de esta acción. Por lo que desde el venci-
miento del documento base de la acción ( 21 de febrero de 2009), a la notificación
del proveído de fecha 19 de febrero de 2009, realizada en fecha 20 de febrero de
2013 (fs. 7, 7 bis ,8 y 9) no ha transcurrido el plazo establecido en el art. 661 del
Código Civil Paraguayo es decir no ha transcurrido más de 4 años
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 08/06/2015. “Bruno Martin Aquino
Prieto c/ Ricardo Alberto Amarilla s/ Acción Preparatoria de Juicio
Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 55).
Previo estudio del antecedente del caso, el Tribunal resolvió plantear y
votar las siguientes;
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?

[ 193 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Practicado el sorteo de Ley resultó el siguiente orden de votación: CAR-


LOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA, LINNEO YNSFRÁN SALDÍVAR y RAÚL
GÓMEZ FRUTOS.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO CARLOS
A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: Este recurso interpuesto por el recurrente, fue
desistido expresamente por el mismo. El Tribunal, en ejercicio de sus facultades
ordenatorias e instructorias, conforme lo establece el Art. 18 del Código Procesal
Civil, observa que no existen vicios extrínsecos, violación y omisión de formas
procesales que ameriten la declaración de nulidad de oficio de la resolución
dictada en el presente juicio, por lo que corresponde tener por desistido al recu-
rrente del presente recurso. Es mi voto.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO CAR-
LOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: Sostiene el apelante en su memorial de
fs. 46/48 que: “La jueza alegó erróneamente en su fallo que el actor se presentó
a promover la etapa preparatoria de juicio ejecutivo y que esa preparación
constituye un acto procesal que interrumpe el plazo previsto en la norma de
fondo en materia de prescripción pues considera que la preparación de acción
ejecutiva es un acto interruptivo de la prescripción, lo cual se trata de un razo-
namiento o concepto errado e ilógico, pues la etapa preparatoria no interrumpe
ni suspende el plazo de la prescripción de la acción. En nuestro caso, el docu-
mento obligacional agregado a fs. 3 que sustenta la acción ejecutiva tiene fecha
de vencimiento el día 29 de febrero de 2009, por lo que la parte actora debía
notificar el traslado de la demanda hasta el día 29 de febrero de 2013, pero la
demanda ejecutiva fue notificada recién en fecha 2 de setiembre de 2013, cuan-
do la acción ejecutiva se encontraba irremediablemente prescripta, pues la
demanda me fue notificada exactamente a los cuatro años, seis meses y tres días
de la fecha de vencimiento de la obligación. En esta ejecución el documento base
de esta demanda ejecutiva agregado a fs. 3 de autos tiene fecha de vencimiento
el día 29 de febrero de 2009 y la demanda ejecutiva me fue notificada recién en
fecha 2 de setiembre de 2013, a los cuatro años, seis meses y tres días, de la fecha
de vencimiento de la obligación reclamada cuando ya se produjo por el solo
transcurso del tiempo la prescripción de la acción ejecutiva. La citación para
oponer EXCEPCIONES comienza con el juicio ejecutivo, no antes, el demanda-
do puede oponer defensa recién en dicha etapa, momento procesal en que se
produce el contradictorio, lo sucedido con anterioridad corresponde a una dili-

[ 194 ]
JURISPRUDENCIA

gencia preparatoria. Es más, el art. 460 del C.P.C. impone al demandado la


obligación de constituir domicilio procesal recién es esa etapa y no antes. Todas
las notificaciones supuestamente realizadas con anterioridad a la citación para
oponer EXCEPCIONES para nada aprovechan al actor, pues las mismas no
tienen el efecto de interrumpir o suspender el plazo de la prescripción, la etapa
preparatoria no interrumpe el plazo de la prescripción por que el demandado no
tiene la oportunidad de presentar o deducir defensa alguna, ni siquiera de pedir
el rechazo de la ejecución”.
Corrido traslado del memorial arriba citado a la parte actora, la misma
contestó el traslado corrido en los términos del escrito de fs. 52/53, manifestando
entre otras cosas: “el mismo funda su pedido de revocación de la resolución
dictada por el a-quo expresando y sosteniendo que la preparación de juicio
ejecutivo no puede ser considerada como acto procesal y con este argumento
está manifestando que el aquo desconoce por completo el derecho procesal. No
solo la doctrina considera a la preparación de juicio ejecutivo como un acto
procesal sino este fundamento se encuentra en la propia ley, que así lo dispone,
el juicio de ejecución por su naturaleza y estructura especial y el título que se
esta ejecutando no es un título completo es un documento que necesita ser
completado por medio de la preparación de acción ejecutiva (acto procesal) pues
así lo dispuso el legislador. Desconocer a la preparación de acción ejecutiva su
calidad de acto procesales desconocer por completo el derecho y dar cabida a
semejante disparate jurídico generaría una resolución contraria a la ley, y por
ende inconstitucional, dejando un precedente nefasto en esta materia. El profe-
sor Hernán Casco Pagano define al acto procesal expresando: “Los actos proce-
sales son aquellos hechos voluntarios que tienen por efecto directo e inmediato
la iniciación, el desarrollo o la extinción del proceso, v.g la demanda, la declara-
ción de un testigo, la sentencia etc.”. Podemos concluir entonces que acertada-
mente, el a-quo así lo entendió y aplicó la ley que no requiere mayor interpreta-
ción, la preparación de acción ejecutiva claramente es un acto procesal y su
interposición interrumpe el plazo para la prescripción.
Antes de entrar a analizar si el plazo de prescripción transcurrió en este
proceso, consideramos prudente dar unos lineamientos generales sobre le ins-
tituto de la prescripción, la misma tiene fundamento en el interés público que
quiere la extinción del derecho al cabo de cierto tiempo durante el cual el inte-
resado no hizo valer su derecho. Pues este instituto limita en el tiempo el ejer-
cicio de los derechos con el objeto de evitar que las partes eternicen los procesos.

[ 195 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

En esta excepción, basta con computar si han transcurrido los plazos indi-
cados por la legislación, para hacer lugar o no a la misma. El plazo se computa
a partir del nacimiento del derecho para reclamar pretensiones. Es importante
recalcar que la falta de iniciación de la demanda de la parte interesada durante
el tiempo que la ley otorga para el efecto indica un desinterés en esta.
Es oportuno rememorar que el Código Civil en el Art. 635 claramente
establece que: “La prescripción empieza a correr desde el momento que nace el
derecho de exigir…”.
El Art. 647 del mismo cuerpo legal dispone: “La prescripción se interrumpe
a) Por demanda notificada al deudor, aunque ella haya sido entablada ante juez
incompetente. c) Por cualquier acto inequívoco judicial o extrajudicial, que im-
porte reconocimiento del crédito por el deudor”.
El art. 661 de dicho Código preceptúa: “Prescriben por cuatro años las
acciones: inc. c) Las provenientes de cualquier instrumento endosable o al por-
tador, salvo disposiciones de leyes especiales. El plazo comienza a correr en los
títulos a la vista, desde la fecha de su emisión y en aquellos a plazo desde su
vencimiento”.
Adentrándonos al estudio de autos, vemos que el Sr. Bruno Martín Aquino
Prieto inicia acción preparatoria de juicio ejecutivo en contra del Sr. Ricardo
Alberto Amarilla por la suma de Gs. 112.650.000 en base a un pagaré con ven-
cimiento en fecha 21 de febrero de 2009, por proveído de fecha 19 de febrero de
2013 fs.4 vlto. Se tiene por iniciada la presente preparación de acción ejecutiva
citando al demandado para que dentro del tercero día de notificado comparezca
a reconocer la firma que se le atribuye. Notificándose el referido proveído el 20
de febrero de 2013 conforme a la cédula de notificación de fs.7, 7 bis, 8 y 9 de
autos (no siendo objetada la misma dentro del plazo legal).
En este caso en particular el documento base es un pagaré con fecha de
vencimiento 21 de febrero de 2009; el Código Procesal Civil es claro al establecer
en su art. 443 que: “Podrá prepararse la acción ejecutiva pidiendo previamente:
a) que sean reconocidos los documentos que por sí solos no traen aparejada
ejecución…”, debe ser reconocido o no en juicio es decir el mismo requiere per-
feccionarse, la misma ley dispone el procedimiento a seguir.
Con respecto a lo alegado por el recurrente la jurisprudencia viene soste-
niendo que cualquier escrito que integre los autos, que acredite de una manera
auténtica que el acreedor no ha abandonado su crédito y que no tiene la inten-

[ 196 ]
JURISPRUDENCIA

ción de hacerlo, constituye un acto judicial útil a efectos de producir la interrup-


ción de la Prescripción. La certeza de la existencia del reclamo en sí es lo que la
norma persigue.
Como presupuesto el efecto interruptivo no tiene la finalidad de dar noticia
del reclamo al deudor, sino la de dotar de absoluta certeza a la voluntad del
acreedor de no dejar prescribir su acción y producirse así la extinción de su
derecho de crédito.
A la ley lo que le interesa es la manifestación judicial de no abandonar
derechos antes que la eficacia procesal en su planteamiento, aunque la presen-
tación se realice ante juez incompetente o ante uno cuya competencia no corres-
ponda por razón del turno.
Siendo que el art. 635 del C.C. establece que la prescripción empieza a
correr desde que nace el derecho de exigir, y que constando el vencimiento, es
claro que el plazo de prescripción empieza a correr desde la fecha de vencimien-
to consignada en el documento base de esta acción. Por lo que desde el venci-
miento del documento base de la acción ( 21 de febrero de 2009), a la notificación
del proveído de fecha 19 de febrero de 2009, realizada en fecha 20 de febrero de
2013 (fs. 7, 7 bis ,8 y 9) no ha transcurrido el plazo establecido en el art. 661 del
Código Civil Paraguayo, es decir, no ha transcurrido más de 4 años.
En base a lo apuntado, el fallo dictado en la instancia inferior se ajusta a
derecho debiendo ser confirmado el mismo, con costas a la perdidosa, de confor-
midad al Art. 203 del C.P.C.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros de
conformidad, todo por ante mi de que certifico, quedando acordada la sentencia
que sigue de inmediato.
RESUELVE:
1. TENER POR DESISTIDO el recurso de nulidad interpuesto.
2. CONFIRMAR, con costas la S.D. Nº 460 de fecha 1 de julio de 2014,
dictada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Noveno
Turno, de esta Capital, por los fundamentos dados en el exordio de la presente
resolución.
3. ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Jus-
ticia.
Magistrados: Carlos A. Escobar Espínola, Linneo Ynsfrán Saldívar y Raúl
Gómez Frutos
Abog. Federico Miller Tellechea, Actuario Judicial.

[ 197 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 61

Cuestión debatida: El agraviado por la resolución fundamenta el pre-


sente recurso de apelación manifestando que el pagaré que sirve de base a la
presente ejecución, técnicamente no vale como instrumento de ejecución. Mani-
fiesta además que el pagaré debe inexorablemente ser protestado en razón de que
son aplicables al pagaré las disposiciones relativas a la letra de cambio, por lo
que solicita la revocatoria de la Sentencia con costas.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTU-
LO.
Los doctrinarios en forma unánime coinciden en que la excepción de inha-
bilidad de título procede cuando el título acompañado no reúne los requisitos
establecidos por el Código de Procedimientos Civiles o cuando quién se presenta
como ejecutante no es titular del derecho que invoca, cuando la persona a quién
se ejecuta no es obligada al pago, cuando la deuda está pendiente de plazo o
condición.
PAGARÉ .Principios Generales.
Del análisis de autos, se constata que el documento base de la presente
acción (pagaré, ver fs. 4), reúne todos los requisitos para que el mismo se cons-
tituya en título ejecutivo, más aun teniendo en cuenta que el agraviado fue
debida y legalmente notificado para el reconocimiento de su firma, sin que haya
comparecido ante el juzgado, ni haya justificado su inasistencia, situación ésta
que denota un reconocimiento tácito de la deuda. A mayor abundamiento es
importante recalcar lo que prescribe el Código Procesal Civil, en su Art. 448, que
dice: “…Títulos ejecutivos. Los títulos ejecutivos que traen aparejada ejecución,
de conformidad con el Art. 439, son los siguientes: inc f) la letra de cambio,
factura conformada, vale o pagaré y el cheque rechazado por el Banco girado,
protestados de confirmada con la ley, cuando correspondiere, o, en su defecto,
reconocidos en juicio.
PAGARÉ .Principios generales. EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD
DE TÍTULO.
En base a lo expuesto y a lo que dispone la norma transcripta, el título base
de la ejecución es enteramente hábil, tal como lo ha fundamentado el Juez
inferior en el Considerando de la resolución apelada. El hecho de que el pagaré
se haya librado al portador, le hace capaz para reclamar su pago, y debe ser

[ 198 ]
JURISPRUDENCIA

considerado como titular accionante dentro del proceso de ejecución. Estas ra-
zones dan como resultado que la excepción planteada por la falta de un requisito
formal, resulta improcedente.
JUICIO EJECUTIVO. Titulo Ejecutivo. PAGARÉ.
En estas condiciones, el acreedor se encuentra habilitado para accionar en
base al pagaré cuya posesión detenta, y en cuanto a la ejecutividad del mismo,
cabe remitirse al citado Artículo 448 inc. f) del C.P.C., donde se establece que el
pagaré, constituye título ejecutivo cuando se halle protestado de conformidad
con la ley o como en el caso que nos ocupa, haya sido reconocido en juicio. Esta
circunstancia se halla acreditada en el A.I. N° 772, de fecha 13 de noviembre de
2013, en el cual se resolvió tener por reconocida la firma obrante al pie del
instrumento. Por estos motivos consideramos que la decisión del inferior de
declarar improcedente la excepción opuesta se ajusta a derecho.
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 14/07/2015. “Marcos Ortega Gon-
zález c/ Luis Paredes Enciso s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecuti-
vo” (Ac. y Sent. Nº 61).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: YNS-
FRÁN SALDÍVAR, ESCOBAR Y CASTIGLIONI.
A LA PRIMERA CUESTIÓN EL MAGISTRADO YNSFRÁN SALDÍVAR
DIJO: En el escrito de expresión de agravios (fs. 63/64) el nulidicente desistió
expresamente de este recurso. No obstante ello, hemos procedido a analizar de
oficio la resolución, conforme a las facultades que la ley otorga al Tribunal y al
no constatar vicios u omisiones que ameriten la declaración de la nulidad de la
sentencia, corresponde tenerlo por desistido. ES MI VOTO.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS CARLOS ESCOBAR ESPÍNOLA
y CARMELO AUGUSTO CASTIGLIONI: Manifiestan que se adhieren al voto
del Magistrado Ynsfrán Saldívar.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN EL MAGISTRADO YNSFRÁN SALDÍVAR
DIJO: El fallo apelado resolvió: “…I. RECHAZAR, con costas, la EXCEPCIÓN
DE INHABILIDAD DE TÍTULO opuesta por la parte demandada, contra la

[ 199 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ejecución promovida en su contra por MARCOS ANTONIO ORTEGA GONZÁ-


LEZ, y en consecuencia, II. LLEVAR ADELANTE la ejecución con costas, la
ejecución promovida por MARCOS ANTONIO ORTEGA GONZÁLEZ en contra
de LUIS EDUARDO PAREDES ENCISO, hasta que el acreedor se haga con la
suma de DIEZ MIL DOSCIENTOS CINCUENTA Y CUATRO DÓLARES (U$S.
10.254), más intereses, costos y costas…” (sic. fs. 54 vlto. y 55).
Ante esta Alzada, el abogado NORMAN LOEB, presentó el escrito de agra-
vios que obra a fojas 63 y 64. En el mencionado memorial fundamenta el presen-
te recurso manifestando en parte del mismo que: “...la emisión de un pagaré a
la orden es un acto jurídico formal”. El art. 1.536, dispone: “El título al que le
falten algunos de los requisitos indicados en el artículo anterior, no es válido
como pagaré a la orden...”, y continúa diciendo “…Vale decir, que este pagaré
que sirve de base a la presente ejecución, técnicamente no vale como instrumen-
to de ejecución…”, manifiesta además que el pagaré debe inexorablemente ser
protestado en razón de que son aplicables al pagaré las disposiciones relativas
a la letra de cambio. Concluye solicitando la revocatoria con costas de la senten-
cia.
La otra parte al contestar el traslado esgrime una serie de fundamentacio-
nes contrarrestando lo manifestado por el apelante y solicita la confirmación del
fallo (ver fs. 65/67).
Pues bien, ante posiciones disímiles, creemos pertinente formular algunas
consideraciones sobre el tema debatido para luego proceder al estudio del caso
específico y determinar si el fallo del inferior se ajusta o no a derecho.
Los doctrinarios en forma unánime coinciden en que la excepción de inha-
bilidad de título procede cuando el título acompañado no reúne los requisitos
establecidos por el Código de Procedimientos Civiles o cuando quién se presenta
como ejecutante no es titular del derecho que invoca, cuando la persona a quién
se ejecuta no es obligada al pago, cuando la deuda está pendiente de plazo o
condición.
Del análisis de autos se constata que el documento base de la presente
acción (pagaré, ver fs. 4), reúne todos los requisitos para que el mismo se cons-
tituya en título ejecutivo, más aún teniendo en cuenta que el agraviado fue
debida y legalmente notificado para el reconocimiento de su firma, sin que haya
comparecido ante el Juzgado, ni haya justificado su inasistencia, situación ésta
que denota un reconocimiento tácito de la deuda. A mayor abundamiento es

[ 200 ]
JURISPRUDENCIA

importante recalcar lo que prescribe el Código Procesal Civil, en su Art. 448, que
dice: “…Títulos ejecutivos. Los títulos ejecutivos que traen aparejada ejecución,
de conformidad con el Art. 439, son los siguientes: inc f) la letra de cambio,
factura conformada, vale o pagaré y el cheque rechazado por el Banco girado,
protestados de confirmada con la ley, cuando correspondiere, o, en su defecto,
reconocidos en juicio…”.
En base a lo expuesto, y a lo que dispone la norma transcripta, el título
base de la ejecución es enteramente hábil, tal como lo ha fundamentado el juez
inferior en el Considerando de la resolución apelada. El hecho de que el pagaré
se haya librado al portador, le hace capaz para reclamar su pago, y debe ser
considerado como titular accionante dentro del proceso de ejecución. Estas ra-
zones dan como resultado que la excepción planteada por la falta de un requisito
formal, resulta improcedente. En estas condiciones, el acreedor se encuentra
habilitado para accionar en base al pagaré cuya posesión detenta, y en cuanto
a la ejecutividad del mismo, cabe remitirse al citado Artículo 448 inc. f) del
C.P.C., donde se establece que el pagaré constituye título ejecutivo cuando se
halle protestado de conformidad con la ley o como en el caso que nos ocupa, haya
sido reconocido en juicio. Esta circunstancia se halla acreditada en el A.I. N°
772, de fecha 13 de noviembre de 2013, en el cual se resolvió tener por recono-
cida la firma obrante al pie del instrumento. Por estos motivos consideramos
que la decisión del inferior de declarar improcedente la excepción opuesta se
ajusta a derecho.
Corresponde de esta forma, confirmar el fallo apelado, por los motivos
expuestos más arriba, y referente a las costas las mismas deben ser impuestas
al apelante conforme a lo dispuesto en el inciso a) del Artículo 203 del CPC. ES
MI VOTO.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS CARLOS ESCOBAR ESPÍNOLA
y CARMELO AUGUSTO CASTIGLIONI: Manifiestan que se adhieren al voto
del Magistrado Ynsfrán Saldívar.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros de
conformidad, todo por ante mí que certifico, quedado acordada la sentencia que
sigue de inmediato.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y sus fundamentos, el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, QUINTA
SALA,

[ 201 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

RESUELVE:
1. TENER POR DESISTIDO al nulicidente del recurso de nulidad inter-
puesto.
2. CONFIRMAR, la S.D. Nº 635, de fecha 11 de diciembre del 2014, dictada
por el Juzgado de Primera Instancia del Décimo Sexto Turno, por las razones
dadas en el exordio de la presente resolución.
3. IMPONER, las costas en esta instancia al apelante.
4. ANOTAR, registrar y remitir una copia a la Excma. Corte Suprema de
Justicia.
Magistrados: Linneo Ynsfrán Saldívar, Carlos Escobar y Carmelo Casti-
glioni.
Abog. Federico Miller Telechea, Actuario Judicial

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 101

Cuestión debatida: El presente fallo se aboca al estudio de la procedencia


de la Excepción de inhabilidad de título opuesta por la parte demandada. La
misma fundamenta dicha excepción en que la parte actora no ha cumplido los
requisitos de intimación y protesto necesarios para iniciar la Ejecución contra el
recurrente.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE INHABILIDA DE TÍTULO.
Efectos.
La inhabilidad de título esta destinada a enervar la fuerza ejecutiva del
instrumento que se presenta como base de la acción ejecutiva a través de una
valoración que se ciñe a lo estrictamente formal o extrínseco de las caracterís-
ticas del título ejecutivo. Es la defensa donde el deudor manifiesta la improce-
dencia de la ejecución sobre la base de un título inhábil, es decir, que carece de
las cualidades o condiciones necesarias para que traiga aparejada ejecución, en
definitiva que el documento no tenga calidad de “ejecutivo” la inhabilidad de
título es el reverso negativo de los presupuestos de la ejecución. Es decir, es el
señalamiento que realiza el demandado al juez de aquellos presupuestos proce-
sales que no fueron cumplidos por el actor y no pueden ejecutarse.

[ 202 ]
JURISPRUDENCIA

JUICIO EJECUTIVO. CHEQUE. Cheque librado al portador. Pro-


testo del cheque.
Es cierto que el cheque librado es uno “al portador”, pero el art. 1742 del
C.P.C. otorga la facultad para recurrir en caso de denegatoria de pago para que
quede habilitado a ejercer la acción de regreso contra el librador, los endosantes
y otros obligados si el cheque presentado en tiempo útil no fuese pagado, siem-
pre que la negativa del pago se acredite: a) por protesto; b) por declaración del
girado, escrita en el cheque con la indicación del lugar y del día de la presenta-
ción; o bien c) por declaración de una cámara de compensación, en la que conste
que el cheque no ha sido pagado a pesar de habérselo transmitido en tiempo útil.
La acción de regreso es aquella condicionada al protesto. En el derecho paragua-
yo no existe equivalente al protesto, que es un acto formal que, según el art. 1755
de C.C. establece: “ el protesto debe formalizarse por acta notarial” La declara-
ción del girado (banco)no es equivalente al protesto.
JUICIO EJECUTIVO. CHEQUE. Cheque librado al portador. Ac-
ción de Regreso.
Existe una interpretación errónea al equiparar el inciso a) con el inciso b);
entre el inciso a) y b) no existe conjunción o, para haberla disyuntiva. El “o bien”
a que se refiere el A-quo está entre el inciso b) y c). Lo que se entiende de esto es
que para la acción de regreso, el cheque además que el protesto, debe tener la
constancia del rechazo realizado por el banco, pero al no tener la conjunción “o”
no puede equipararse el protesto con la constancia del rechazo de pago. Ambos
deben concurrir para tener legitimación activa para demandar la acción de
regreso. Al no usarse en la ley la conjunción “o” entre el inciso a) y b) del art. 1742
del C.C. significa que ambos requisitos deben existir para tener legitimación
activa para la acción de regreso.
T. Apel. Civ. y Com. Quinta Sala. 09/11/2015. “Credicentro S.A c/
Atilio Francisco Gomez Grassi s/ Acción Preparatoria de Juicio Ejecu-
tivo” (Ac. y Sent. Nº 101).
Previo estudio del antecedente del caso, el Tribunal resolvió plantear y
votar las siguientes;
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?

[ 203 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Practicado el sorteo de Ley resultó el siguiente orden de votación: CAR-


LOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA, CARMELO A. CASTIGLIONI y LINNEO
YNSFRÁN SALDÍVAR.-
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO CARLOS
A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: Este recurso fue interpuesto conforme al escri-
to de fs. 60. En el escrito de fs. 64/66 el mismo omitió fundamentar discrimina-
damente el mismo. Este Tribunal, en ejercicio de sus facultades ordenatorias e
instructorias, conforme lo establece el Art. 18 del Código Procesal Civil, observa
que no existen vicios extrínsecos, violación y omisión de formas procesales que
ameriten la declaración de nulidad de oficio de la resolución dictada en el pre-
sente juicio, por lo que corresponde declarar desierto el presente recurso. Es mi
voto.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS CARMELO A. CASTIGLIONI y
LINNEO YNSFRÁN SALDÍVAR manifestaron adherirse a la opinión del pre-
opinante por los mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL MAGISTRADO CAR-
LOS A. ESCOBAR ESPÍNOLA DIJO: En sus agravios de fs. 64/66 el Abogado
manifiesta entre otras cosas “…La jueza de Primera Instancia cita el art. 448
del C.P.C. que dice: títulos ejecutivos los títulos que traen aparejada ejecución,
de conformidad con el art.439, son los siguientes: a), b), c), d), e), f), la letra de
cambio, factura conformada vale o pagaré y el cheque rechazado por el Banco
girado, protestados de conformidad con la ley. No se ajusta lo resuelto en la
sentencia. Habida cuenta que el cheque base de la presente acción nunca fue
protestado conforme lo establece la ley. Resulta claro lo que establece el art.
1744 del C.C. en el caso en particular que nos ocupa, la empresa no cumplió con
los requisitos legales establecidos en el art. 1744 del C.C. a lo cual estaba obli-
gado inexorablemente. En conclusión la excepción de inhabilidad de título plan-
teada por mi parte es perfectamente viable, pues Credicentro S.A. no ha dado
cumplimiento a la obligación que le impone el art. 1744 del C.C., ya que, sin
hacer ningún tipo de intimación ni protesto directo, promovió ejecución en con-
tra del recurrente”.
Corrido traslado, la parte actora contestó conforme al escrito de fs. 67/73,
manifestando: “...Los recursos interpuestos deben ser declarados desiertos, pues
el escrito de expresión de agravios presentado por la parte demandada no cons-
tituye una crítica razonada y fundada de la resolución, ya que no ha especificado

[ 204 ]
JURISPRUDENCIA

el error fáctico o jurídico en el que incurriera el juzgador. Es más bien un comen-


tario de aspectos y situaciones procesales que no hacen a la resolución impug-
nada. Ninguna de las argumentaciones expuestas por el apelante constituyen
elementos suficientes para conseguir la revocatoria de la resolución requerida.
Que en autos quedó ampliamente demostrado que el documento que sirve de
base a la presente ejecución, cheque cargo Banco Itaú, rechazado por el Banco
girado es totalmente hábil para sustentar la presente demandada, en la forma
que brillantemente es señalada por la juzgadora. La norma invocada por el
excepciónante no es aplicable al caso que nos ocupa, puesto que el art. 1742
otorga facultad para recurrir indistintamente a cualquiera de los procedimien-
tos previstos para que el tenedor del cheque, en caso de denegatoria de pago,
quede habilitado a ejercer la acción de regreso contra el librador o los endosan-
tes. Resalta mi mandante que ha utilizado la opción b) del art 1742 del cuerpo
legal señalado, ya que depositó el cheque para su pago y ante la situación de
cancelación de la cuenta, el banco girado consignó esta circunstancia al dorso
del documento en fecha 14 de marzo de 2014”.
Es conveniente recordar que el juicio ejecutivo se caracteriza por ser suma-
rio y la obligación está contenida en un título objetivo y si no contiene esta
característica se prepara la acción ejecutiva en estos juicios, no se estudia la
causa de la obligación porque simplemente se verifica si el título es efectivo para
promover ejecución.
La inhabilidad de título está destinada a enervar la fuerza ejecutiva del
instrumento que se presenta como base de la acción ejecutiva a través de una
valoración que se ciñe a lo estrictamente formal o extrínseco de las caracterís-
ticas del título ejecutivo. Es la defensa donde el deudor manifiesta la improce-
dencia de la ejecución sobre la base de un título inhábil, es decir, que carece de
las cualidades o condiciones necesarias para que traiga aparejada ejecución, en
definitiva que el documento no tenga calidad de “ejecutivo”, la inhabilidad de
título es el reverso negativo de los presupuestos de la ejecución. Es decir, es el
señalamiento que realiza el demandado al Juez de aquellos presupuestos pro-
cesales que no fueron cumplidos por el actor y no pueden ejecutarse.
El art. 439 del Código Procesal Civil dispone: “Podrá procederse ejecutiva-
mente siempre que en virtud de un título que traiga aparejada ejecución se
demande por obligación exigible de dar cantidad liquida de dinero”.
El art. 462 del Código de marras: “Son excepciones admisibles en el juicio
ejecutivo las siguientes: …d) falsedad o inhabilidad con que se pide la ejecución,

[ 205 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

la primera solo podrá fundarse en la falsedad material o adulteración del docu-


mento; la segunda, en la falta de acción o en no ser el documento de aquellos que
traen aparejada ejecución…”.
La primera condición que debe cumplir un documento para perfeccionar
su ejecutabilidad, es decir, debe ser suficiente por sí mismo, sin necesidad de
otras probanzas.
De las constancias de autos se desprende que el cheque cuyo cobro se
pretende (fs. 6) ha sido otorgado al portador y consta la nota de rechazo por
cuenta cancelada. No existen constancias que el portador haya avisado al libra-
dor respecto de la imposibilidad de cobrar el cheque emitido.
El apelante por su parte manifiesta que el cheque base de la presente
acción nunca fue protestado conforme lo establece la ley. La empresa deman-
dante no cumplió con los requisitos legales exigidos por el art. 1744 del C.C.
Es cierto que el cheque librado es uno “al portador”, pero el art. 1742 del
C.P.C. otorga la facultad para recurrir en caso de denegatoria de pago para que
quede habilitado a ejercer la acción de regreso contra el librador, los endosantes
y otros obligados si el cheque presentado en tiempo útil no fuese pagado, siem-
pre que la negativa del pago se acredite: a) por protesto, b) por declaración del
girado, escrita en el cheque con la indicación del lugar y del día de la presenta-
ción, o bien c) por declaración de una cámara de compensación, en la que conste
que el cheque no ha sido pagado a pesar de habérselo transmitido en tiempo útil.
La acción de regreso es aquella condicionada al protesto. En el derecho paragua-
yo no existe equivalente al protesto, que es un acto formal que según el art. 1755
de C.C. establece que: “el protesto debe formalizarse por acta notarial”. La
declaración del girado (banco) no es equivalente al protesto.
La realización del protesto es ineludible para la acción de regreso porque
sino sería acción directa. La única forma de eludir el protesto es que el cheque
tenga cláusula “sin protesto” y no es el caso.
Existe una interpretación errónea al equiparar el inciso a) con el inciso b);
entre el inciso a) y el b) no existe conjunción “o”, para hacerla disyuntiva. El “o
bien” a que se refiere el A-quo está entre el inciso b) y el c). Lo que se entiende
de esto es que para la acción de regreso, el cheque además, del protesto, debe
tener la constancia del rechazo realizado por el banco, pero al no tener la conjun-
ción “o” no puede equipararse el protesto con la constancia del rechazo de pago.
Ambos deben concurrir para tener legitimación activa para demandar la acción

[ 206 ]
JURISPRUDENCIA

de regreso. Al no usarse en la ley la conjunción “o” entre el inciso a) y el b) del art.


1742 del C.C. significa que ambos requisitos deben existir para tener legitima-
ción activa para la acción de regreso.
En el caso de autos no existe legitimación activa al no cumplirse con la
realización del protesto. Solo existe la constancia del rechazo del pago por el
Banco por lo que corresponde que la S.D N° 407 de fecha 29 de mayo de 2015 sea
revocada con costas a la perdidosa. Y en su lugar disponer hacer lugar a la
excepción de inhabilidad de título y no llevar adelante la ejecución en contra del
Sr. Atilio Francisco Gómez Grassi. Costas a la perdidosa. Es mi voto.
A SU TURNO EL MAGISTRADO CARMELO AUGUSTO CASTIGLIONI
manifestó que: El recurso de apelación fue contra la S.D. Nº407 de fecha 2 de
mayo de 2015, en el cual se rechaza la excepción de inhabilidad de título y lleva
adelante la ejecución, es un título inhábil por carecer de ejecutividad, pues
siendo un cheque con cruzamiento especial y emitido con la clausula “Para Ser
Compensado Por El Banco Continental Saeca” y teniendo el mismo un cruza-
miento especial, el mismo ni siquiera fue presentado a la Cámara Compensado-
ra por el Banco Continental SAECA, sino que un tercero que no es banco ha
presentado, y que ahora es parte ejecutante, directamente en ventanilla y ese
solo hecho es suficiente para declararlo inhábil por violar la ley, considerando
que no existe al dorso del cheque la constancia de que fue presentado a la
Cámara Compensadora, ni que haya sido presentado por el Banco Continental
SAECA a compensadora, pues este es el único que tiene legitimación para ha-
cerlo porque tiene cruzamiento especial, por tanto es incompleto para tener
ejecutividad. Un cheque que es incompleto en los términos que exige la ley no es
ejecutivo. Solo consta en el cheque el sello de que fue presentado en ventanilla
por el actual ejecutante y aunque sea al portador, aún así el cheque tiene el sello
de cruzamiento especial y el art. 1737 segundo párrafo dispone que: “el Cheque
con cruzmiento especial solo puede ser pagado por el girado al Banco designado,
o si este es el girado, a un cliente suyo. Sin embargo, el banquero designado
puede servirse para el Cobro de otro banquero”. Pero el cheque cruzado no
puede ser presentado en ventanilla sino a través del Banco designado y, en este
caso, no ha sido así, consecuentemente, no es título ejecutivo, por carecer de
acción al no producirse la mora, pues la condición para que se produzca la mora
es su presentación al girado porque tiene la legitimación para hacerlo. El título
presentado al banco para su cobro por quien no tiene legitimación para cobrarle

[ 207 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

al girado, es un título inhábil, pues no trae aparejada ejecución, por carecer de


acción y, por tanto, me adhiero al voto que es por la revocatoria de la S.D. Nº 407
de fecha 29 de mayo de 2015. Las costas a la perdidosa. Es mi voto.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los señores Miembros de
conformidad, todo por ante mi de que certifico, quedando acordada la sentencia
que sigue de inmediato.
A SU TURNO EL MAGISTRADO LINNEO YNSFRÁN SALDÍVAR mani-
festó adherirse a la opinión del preopinante Magistrado Carlos Escobar por los
mismos fundamentos.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y sus fundamentos, el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Quinta
Sala,
RESUELVE:
1. DECLARAR DESIERTO el recurso de nulidad interpuesto.
2. REVOCAR, S.D N° 407 de fecha 29 de mayo de 2015 dictada por el
Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Décimo Tercer Turno,
de esta Capital, por los fundamentos dados en el exordio de la presente resolu-
ción.
3. COSTAS a la perdidosa.
4. ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Jus-
ticia.
Magistrados: Carlos A. Escobar Espínola, Carmelo A. Castiglioni y Linneo
Ynsfrán Saldívar.
Abog. Abog. Federico Miller Telechea, Actuario Judicial.

***

[ 208 ]
JURISPRUDENCIA

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 18

Cuestion debatida: El presente fallo se aboca al estudio de la Resolución


que hizo lugar a la excepción de inhabilidad de título articulada por la parte
demandada y rechaza la presente acción ejecutiva; considerando el agravio de la
parte ejecutante que manifiesta que el A-quo incurre en el error de estudiar la
causa de la obligación prohibida por el art. 465 del C.P.C., dejando de lado la
valoración del título ejecutivo.
PAGARÉ. CONTRATO DE MUTUO.
Examinado el referido documento de pagaré a la orden, el mismo contiene
la obligación líquida y exigible de dar una suma de dinero, donde la deuda no ha
sido negada por la parte demandada. Asimismo, se evidencia la reunión de
todas las exigencias prescriptas por el art. 439 de nuestro código de forma, las
cuales son indispensables para constituirse en título ejecutivo y traer aparejada
la ejecución. Sin embargo, aduce el excepcionante que la obligación hoy recla-
mada no es exigible en razón de que las partes en juicio han celebrado un
contrato por mutuo consentimiento de fecha 08 de marzo de 2013, obrante a fs.
76/80, donde la ejecución del pagaré se encuentra supeditada a la verificación
fehaciente del cumplimiento de las cláusulas contenidas en el aludido acuerdo,
circunstancia tal que a la fecha no ha acontecido.
JUICIO EJECUTIVO. Título de Crédito.
En los títulos de crédito, el derecho contemplado en el documento es inde-
pendiente de su causa, lo que se inserta en él un derecho que existe fuera del
mismo, probablemente producto de alguna relación subyacente, que al incorpo-
rarse al documento adquiere vida propia a partir de ahí. Esta es una nota
distintiva, especialmente en los títulos denominados abstractos, pues al ser
incorporado el derecho de crédito como parte del documento, con vida propia,
independiente de la causa que le dio origen, contribuye a sustentar los princi-
pios básicos que le dará vida al título.
JUICIO EJECUTIVO. Título de Crédito. PAGARÉ.
Una vez suscripto el título de crédito, en el caso particular el del pagaré, el
crédito creado se introduce en el papel como derecho autónomo que tiene vida
propia y comienza su vida circulatoria, donde el importe del mismo ya no puede
ser anulado en razón de que se ha creado un crédito independiente de aquella
causa. Coincide lo expuesto con los principios de autonomía y en especial con el

[ 209 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

de literalidad que caracterizan a los títulos de créditos, puesto que los reduce a
la escritura la voluntad del obligado, aunque esa voluntad pueda no coincidir
con la originaria; y esto es así, por una razón de orden público que pretende dar
estabilidad al derecho. La ley pretende que se confíe en el documento, y no
puede mudarse a otras intenciones o voluntades aunque éstas puedan ser las
verdaderas, si es que no consta por escrito en el mismo.
JUICIO EJECUTIVO. Acción Ejecutiva.
Reiteramos nuevamente que en el caso que nos convoca el pagaré base de
la presente acción ejecutiva constituye un documento autónomo, formal y abs-
tracto, que no contiene ninguna cláusula que lo subordine al cumplimiento de
una condición suspensiva, o que lo vincule a otro instrumento distinto y separa-
do de él mismo. En otras palabras: el pagaré no hace referencia en modo alguno
al contrato de fs. 76/80, y aunque sí ocurriese lo contrario, ello no afectaría la
fuerza ejecutiva del título.
JUICIO EJECUTIVO. PRINCIPIO DE LEGITIMACIÓN. PRINCI-
PIO DE LITERALIDAD.
En lo que respecta a la literalidad, los títulos de crédito deben ceñirse a la
escritura, limitando a ella el efecto de la relación cartular y que se contrapone
a la regla de interpretación de los contratos que permite prevalecer una reali-
dad diversa a la voluntad que consta en la escritura del documento. En los
títulos de créditos el elemento consentimiento se encuentra ausente, donde es
suficiente para que nazca la obligación, solamente la voluntad de crear y que
esta conste por escrito, no necesitando la aceptación de quien lo detente. En
cuanto a la autonomía, ésta se recrea en cada transmisión del título cambiario
y circulatorio, independiente de la anterior aunque sin perder vínculo con la
relación original pero sin depender de ella, contraponiéndose con el principio de
transmisión de crédito realizada contractualmente en donde las defensas naci-
das de una relación anterior afectan las sucesivas relaciones posteriores.
Así también contamos con el principio de legitimación que es la presunción
legal de la titularidad del derecho en aquél que posee el documento de acuerdo
a su ley de circulación, teniendo como efecto principal dar consecuencia jurídica
al poseedor del título y es exclusivo de los títulos de créditos y nada tiene que ver
con el contrato como asimismo el Principio de Irrevocabilidad donde a diferen-
cia de los contratos, el título de crédito es siempre irrevocable.

[ 210 ]
JURISPRUDENCIA

T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 18/05/2015. “Gabriel García Nasci-


miento c/ Jorge Nicolás Garzia y otros s/ Acción Ejecutiva” (Ac. y Sent.
Nº 18).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes:
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: MIRTHA
OZUNA DE CAZAL, OLGA NINFA TALAVERA Y ARNALDO MARTÍNEZ
PRIETO.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, LA MAGISTRADA MIRTHA
OZUNA DE CAZAL, dijo: Este recurso no fue debidamente fundamentado por
los recurrentes. Por lo demás, no observándose vicios o defectos de carácter
procesal, que autoricen la declaración de nulidad de oficio de la sentencia recu-
rrida, conforme a los Arts. 113 y 404 del Código Procesal Civil, el mismo debe ser
declarado desierto.
A SUS TURNOS, LOS MAGISTRADOS OLGA NINFA TALAVERA Y
ARNALDO MARTÍNEZ PRIETO, manifestaron adherirse al voto precedente,
por los mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, LA MAGISTRADA MIR-
THA OZUNA DE CAZAL, dijo: Agravia a la parte actora la S.D.Nº 334 del 6 de
junio de 2.014, dictada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comer-
cial del Octavo Turno, que hizo lugar a la excepción de inhabilidad de título
articulada por la parte demandada y rechaza la presente acción ejecutiva,
manifestando que el A quo incurre en el error de estudiar la causa de la obliga-
ción prohibida por el art. 465 del C.P.C., dejando de lado la valoración del título
ejecutivo de cuya ejecución se trata, para entrar en la valoración de otro docu-
mento al cual otorga la facultad de modificar las atribuciones de autonomía y
literalidad del título ejecutivo considerado en sí mismo. Finaliza su presenta-
ción realizando el petitorio de rigor y solicitando sea revocada la resolución de
la instancia inferior.
Del escrito de fundamentación, se corre traslado a la adversa, quien lo
contesta según su memorial de fs. 312/318 de estos autos, expresando que el
pagaré que sirve de base esta ejecución no es autónomo, pues, el mismo no

[ 211 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

puede desligarse del contrato de inversión celebrado entre su principal y el


señor Gabriel García Nascimiento, en razón de existir conexidad entre los cita-
dos instrumentos. Finaliza su presentación solicitando la confirmación de la
resolución recurrida.
Entrando al análisis de las constancias de autos, es de notar que se ha dado
inicio a la acción ejecutiva, en base al instrumento obrante a fs. 3 (pagaré a la
orden), habiendo el demandado planteado contra el progreso de la ejecución, la
excepción de inhabilidad de título de conformidad a los fundamentos expuestos
a fs. 81/92 de los autos principales.
Examinado el referido documento de pagaré a la orden, el mismo contiene
la obligación líquida y exigible de dar una suma de dinero, donde la deuda no ha
sido negada por la parte demandada. Asimismo, se evidencia la reunión de
todas las exigencias prescriptas por el art. 439 de nuestro código de forma, las
cuales son indispensables para constituirse en título ejecutivo y traer aparejada
la ejecución. Sin embargo, aduce el excepcionante que la obligación hoy recla-
mada no es exigible en razón de que las partes en juicio han celebrado un
contrato por mutuo consentimiento de fecha 08 de marzo de 2013, obrante a fs.
76/80, donde la ejecución del pagaré se encuentra supeditada a la verificación
fehaciente del cumplimiento de las cláusulas contenidas en el aludido acuerdo,
circunstancia tal que a la fecha no ha acontecido.
En estas circunstancias, si bien existe un acuerdo de voluntades entre las
partes, la exigencia de éste debe ser reclamada por otro procedimiento, el que
tiene por finalidad probar la relación causal de la obligación, encontrándonos
así ante la llamada y conocida acción extracambiaria, cuyo procedimiento es el
ordinario.
Dada la situación, es necesario lo que debe entenderse por acción extra-
cambiaria, y bien lo define el Dr. Prof. Carmelo Castiglioni: “La acción extra-
cambiaria es otorgada para reclamar el pago de un título fundado en la causa,
pero no ya en el derecho cambiario. Por tanto es aquella que busca la protección
del crédito no ya la exclusiva y excluyentemente en el derecho cambiario incor-
porado en el título sino en aquella que demuestre el origen o la causa del mis-
mo”. “La explicación de todo esto es que la fuente de obligación en el título de
crédito cambiario es una ficción creada como si la verdadera causa sea la prome-
sa de pago, en el causa obligación es la sola voluntad de obligarse desvinculado
de su real y verdadera causa”.

[ 212 ]
JURISPRUDENCIA

En este sentido, atendiendo a los términos en que fue redactado el pagaré


a la orden de fs. 3, el mismo es claro, concreto, simple, y por el principio de
autonomía del cual se halla investido el referido título de crédito, debe concluir-
se que es perfectamente hábil para su reclamo por esta vía. En cuanto al contra-
to presentado por el demandado obrante a fs. 76/80, no tiene la virtualidad de
modificar el título base de esta ejecución, aquél puede hacerlo valer en otro
procedimiento si así conviniere a sus derechos, como ya se dijo.
En los títulos de crédito, el derecho contemplado en el documento es inde-
pendiente de su causa, lo que se inserta en él es un derecho que existe fuera del
mismo, probablemente producto de alguna relación subyacente, que al incorpo-
rarse al documento adquiere vida propia a partir de ahí. Esta es una nota
distintiva, especialmente en los títulos denominados abstractos, pues al ser
incorporado el derecho de crédito como parte del documento, con vida propia,
independiente de la causa que le dio origen, contribuye a sustentar los princi-
pios básicos que le dará vida al título. Una vez suscripto el título de crédito, en
el caso particular el del pagaré, el crédito creado se introduce en el papel como
derecho autónomo que tiene vida propia y comienza su vida circulatoria, donde
el importe del mismo ya no puede ser anulado en razón de que se ha creado un
crédito independiente de aquella causa. Coincide lo expuesto con los principios
de autonomía y en especial con el de literalidad que caracterizan a los títulos de
créditos, puesto que los reduce a la escritura la voluntad del obligado, aunque
esa voluntad pueda no coincidir con la originaria; y esto es así, por una razón de
orden público que pretende dar estabilidad al derecho. La ley pretende que se
confíe en el documento, y no puede mudarse a otras intenciones o voluntades
aunque éstas puedan ser las verdaderas, si es que no consta por escrito en el
mismo.1
La doctrina concuerda con lo dispuesto por el art. 465 del Código Procesal
Civil, que reza: “No podrá investigarse la causa de la obligación en el juicio
ejecutivo”. Sobre el punto, el Dr. Riera Escudero, sostiene cuanto sigue: “En el
proceso de ejecución (juicio ejecutivo), el juez sólo debe conocer la naturaleza
propia del juicio ejecutivo porque lo demás le está vedado. La ejecución se refiere
exclusiva y excluyentemente a obligaciones pecuniarias, de dar una cantidad

1. “Títulos Circulatorios. Acercamiento a una Teoría General”. Carmelo Castiglioni.

[ 213 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

inmutable de dinero. En las obligaciones de dar cantidad líquida de dinero la


prestación recaerá siempre sobre la suma debida (valor) y no sobre la cosa
debida (billete o moneda determinada). El juez, del título ejecutivo, obtendrá los
datos necesarios para establecer los sujetos, el objeto, analizar si cumplen los
presupuestos procesales y, luego, si procede –o no– la ejecución. Pero jamás
deberá ir más allá. Al juez no le interesa y no es competente en este tipo de
procedimientos para descubrir la fuente, el antecedente, el contrato de fondo, la
causa que ha dado lugar al título que se ejecuta. La coherencia del sistema
puede encontrarse en la limitación que la propia ley establece para el estudio de
las excepciones opuestas por falsedad o inhabilidad de título (art. 462, inc. d,
C.P.C.). La primera sólo puede fundarse en la adulteración del documento mien-
tras que la segunda en el hecho de no ser de los títulos a los que la ley otorga
calidad de ejecutivos. Por ende, siempre el juez está analizando cuestiones ex-
ternas; formas, solemnidades, requisitos, presupuestos, más nada.
Reiteramos nuevamente, que en el caso que nos convoca, el pagaré base de
la presente acción ejecutiva constituye un documento autónomo, formal y abs-
tracto, que no contiene ninguna cláusula que lo subordine al cumplimiento de
una condición suspensiva, o que lo vincule a otro instrumento distinto y separa-
do de él mismo. En otras palabras: el pagaré no hace referencia en modo alguno
al contrato de fs. 76/80, y aunque sí ocurriese lo contrario, ello no afectaría la
fuerza ejecutiva del título.
En abono a lo arriba mencionado, me permito trascribir nuevamente lo
expuesto por el Prof. Dr. Castiglioni, por lo que en doctrina se entiende como
caracteres de estos títulos de créditos, y que hacen a la naturaleza del mismo.
En lo que respecta a la literalidad, los títulos de crédito deben ceñirse a la
escritura, limitando a ella el efecto de la relación cartular y que se contrapone
a la regla de interpretación de los contratos que permite prevalecer una reali-
dad diversa a la voluntad que consta en la escritura del documento. En los
títulos de créditos el elemento consentimiento se encuentra ausente, donde es
suficiente para que nazca la obligación, solamente la voluntad de crear y que
esta conste por escrito, no necesitando la aceptación de quien lo detente. En
cuanto a la autonomía, ésta se recrea en cada transmisión del título cambiario
y circulatorio, independiente de la anterior aunque sin perder vínculo con la
relación original pero sin depender de ella, contraponiéndose con el principio de
transmisión de crédito realizada contractualmente en donde las defensas naci-

[ 214 ]
JURISPRUDENCIA

das de una relación anterior afectan las sucesivas relaciones posteriores. Así
también contamos con el principio de legitimación que es la presunción legal de
la titularidad del derecho en aquél que posee el documento de acuerdo a su ley
de circulación, teniendo como efecto principal dar consecuencia jurídica al po-
seedor del título y es exclusivo de los títulos de créditos y nada tiene que ver con
el contrato como asimismo el principio de irrevocabilidad donde a diferencia de
los contratos, el título de crédito es siempre irrevocable.
De todo lo up supra mencionado, es criterio de esta magistrada, que el A-
quo incurrió en un error de sistematización al ubicar a los títulos de créditos
cambiarios entre los contratos, dejando de lado sus caracteres esenciales y, por
ende, su naturaleza, por tanto, de conformidad a los fundamentos esgrimidos en
los párrafos precedentes, soy del criterio que la S.D. Nº 334 del 06 de junio de
2014, debe ser revocada en todas sus partes y, en consecuencia, llevar adelante
la ejecución promovida por el actor, imponiendo las costas en ambas instancias
a la perdidosa, de acuerdo lo dispone el art. 203 del Código Procesal Civil.
A SUS TURNOS, LOS MAGISTRADOS OLGA NINFA TALAVERA Y
ARNALDO MARTÍNEZ PRIETO, manifestaron adherirse al voto precedente,
por los mismos fundamentos.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros de
conformidad, todo por ante mí que certifico quedando acordada la sentencia que
sigue de inmediato.
VISTO: lo que resulta de la votación que instruye el Acuerdo precedente y
sus fundamentos, el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, SEXTA
SALA,
RESUELVE:
1. DECLARAR DESIERTO, el recurso de nulidad interpuesto.
2. REVOCAR, la S.D. Nº 334 de fecha 06 de junio de 2014, dictada por el
Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Octavo Turno de la
Capital y en consecuencia LLEVAR ADELANTE la presente ejecución promo-
vida por GABRIEL GARCÍA NASCIMIENTO contra JORGE NICOLÁS GAR-
ZIA y GARZIA GROUP S.A. por cobro de DÓLARES AMERICANOS TRES-
CIENTOS MIL (USD. 300.000) más los interés y costas, de conformidad a las
razones dadas en el exordio de esta resolución.
3. IMPONER, las costas en ambas instancias a la perdidosa.
4. ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Jus-
ticia.

[ 215 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

Magistrados: Mirtha Ozuna de Cazal, Olga Ninfa Talavera y Arnaldo


Martínez Prieto.
Abog. Marcos Rubén Molinas, Actuario Judicial.

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 25

Cuestión debatida: En el presente fallo se analiza la procedencia o no de


la EXCEPCIÓN de Inhabilidad de título opuesta por la parte demandada. Di-
cha parte sostiene que el accionante promovió demanda ejecutiva contra el libra-
dor y contra el beneficiario de los pagarés, en ejercicio de la acción de regreso
contra el endosante, sin haber realizado protesto previo contra el mismo. En esta
tesitura, el recurrente sostiene que los pagarés presentados como base de este
juicio ejecutivo sean inhábiles.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. RECONOCIMIENTO DE FIRMA.
Que, corresponde en consecuencia analizar los documentos bases de la
presente ejecución y tenemos dos pagarés obrante en autos a fs. 12 y 13 y se
constata que ambos documentos se encuentran endosados con la correspon-
diente firma de puño y letra del beneficiario del mismo, es decir, el señor Manuel
Saettone Galvez. Estas firmas no fueron desconocidas por el firmante en la
etapa oportuna por lo que su validez y verosimilitud ha sido reconocida y con-
sentida por el mismo.
Tratándose de pagarés, se aplican a los mismos las disposiciones relativas
a la letra de cambio de conformidad con el Art. 1537 del Código Civil Paraguayo.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. ENDOSO.
Que, el fundamento principal de los agravios expuestos por el recurrente
se basa en la falta de protesto de ambos pagarés y, en consecuencia, supuesta-
mente los mismos no quedan habilitados ejecutivamente contra el señor Ma-
nuel Saettone Galvez. Creo conveniente entonces establecer el significado jurí-
dico de la palabra “endoso”; siendo el mismo la forma en que se ceden y trans-
miten los derechos de un título de crédito con la escritura formulada de puño y
letra del propio beneficiario al dorso del documento quirografario. En este orden
de ideas estamos ante títulos de ejecutivos que llevan impresos en el cuerpo de
los mismos la cláusula relativa al tema decidendum en esta instancia y trans-

[ 216 ]
JURISPRUDENCIA

cripta literalmente expresa: “…la mora se producirá por mero vencimiento de


plazo, sin necesidad de protesto ni de ningún requerimiento judicial o extraju-
dicial por parte del acreedor”.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. ENDOSO. CÓDIGO CIVIL PARA-
GUAYO.
Así también hay que tener en cuenta lo dispuesto en el Artículo 1314 del
Código Civil Paraguayo, que en su primera parte expresa que el endoso trans-
fiere todos los derechos resultantes de la letra de cambio en consecuencia tam-
bién en los PAGARÉS. En concordancia con esta línea de razonamiento es ne-
cesario mencionar lo establecido en el Art. 1349 del Código Civil que en el primer
párrafo expresa: “El librador, el endosante, o el avalista pueden por medio de la
cláusula retorno sin gastos, o sin protesto, o cualquier otra equivalente, escrita
y firmada en el título, dispensar al portador de formalizar el protesto por falta
de aceptación o de pago, para ejercer la acción de regreso”.
JUICIO EJECUTIVO. PAGARÉ. ENDOSO. CÓDIGO CIVIL PARA-
GUAYO.
En consecuencia y a entender de esta magistratura, el señor Manuel Saetto-
ne Galvez, al endosar los títulos ejecutivos base de la presente ejecución de estos
autos, queda también obligado a la aceptación y pago de los mismos y se rige
bajo las mismas cláusulas en que fueron redactados en los títulos, sin que sea
necesario realizar el protesto de los mismos por parte del señor Dario Eugenio
Diaz Ocampos para que los mismos se tornen exigibles y ejecutables también
contra el endosante, pues nadie puede ceder o transferir mas o mejores derechos
2
de los que posee. (Art. 526 del Código Civil Paraguayo).
Ergo, al endosar los títulos que nos ocupan, el endosante (Sr. Saettone)
transfirió cambiariamente los derechos del que era titular como beneficiario de
los mismos títulos nominativos, y solo estos podía transferir vía endoso.
T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 30/06/2015. “Darío Eugenio Díaz
Ocampos c/ Andreas Albert Werner Kischkat s/ Accion Ejecutiva” (Ac y
Sent. Nº 25).
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación:
OLGA NINFA TALAVERA, MIRTHA OZUNA DE CAZAL y ALBERTO
JOAQUÍN MARTÍNEZ SIMON.

[ 217 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA LA MAGISTRADA OLGA


TALAVERA TORRES, DIJO: Este recurso, si bien fue interpuesto, no fue debi-
damente fundamentado por el recurrente. Por lo demás, no observándose vicios
o defectos de carácter procesal, que autoricen la declaración de nulidad de oficio
de la sentencia recurrida, conforme a los Arts. 113 y 404 del Código Procesal
Civil, el mismo debe ser declarado desierto.
A SUS TURNOS LOS DRES. ALBERTO JOAQUÍN MARTÍNEZ SIMÓN
y MIRTA OZUNA DE CAZAL, manifestaron que votan en idéntico sentido por
compartir idénticos argumentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, LA MAGISTRADA OLGA
TALAVERA TORRES, DIJO: La apelante ante este Tribunal presentó su escri-
to de expresión de agravios manifestando esencialmente que: “Mi parte se agra-
via de los fundamentos expuestos por la jueza originaria quien sostuvo, en
resumidas cuentas, que no se hace necesario el protesto en relación a mi man-
dante puesto que en el trámite de preparación de la acción ha quedado recono-
cido el documento y como que el mismo contiene la cláusula “sin protesto”, la
excepción de inhabilidad deviene improcedente. En primer lugar, la tesitura de
la jueza A-quo veda a mi mandante de cualquier posibilidad de oponer excepcio-
nes, pues sostiene que, el solo hecho de haber operado el reconocimiento ficto de
los instrumentos preparados enervó la oportunidad de oponer cualquier tipo de
excepciones que el demandado crea conveniente a sus derechos, cuando que en
rigor de verdad, en nuestro derecho rige la tesis contraria, es decir, el recono-
cimiento de los documentos privados en pos de un juicio ejecutivo no es obstá-
culo jurídico para que el demandado pueda defenderse en la etapa de excepcio-
nes. Ahora bien, queda claro que, la base de esta acción ejecutiva constituyen los
pagarés obrantes a fs. 12 y 13 de autos, librados por el señor Andreas Albert
Werner Kischkat a favor del Señor Manuel Alejandro Saettone Galvez, siento
este último el beneficiario. En tales instrumentos, el deudor, en caso de incum-
plimiento faculta el acreedor –mi mandante– a exigir su pago. El accionante
promovió demanda ejecutiva contra el librador, y contra el beneficiario de los
pagarés, en ejercicio de la acción de regreso contra el endosante, sin haber
realizado protesto previo contra el mismo, lo que hace que los pagarés presen-
tados como base de este juicio ejecutivo sean inhábiles, ya que mi mandante no
es librador o deudor de la obligación reclamada, tampoco se ha dispensado al
portador de la formalidad del protesto contra mi mandante. Al no haber reali-

[ 218 ]
JURISPRUDENCIA

zado protesto de la obligación dentro del plazo establecido en el Art. 1347 del
Código Civil, el tenedor del instrumento perdió la acción ejecutiva cambiaria
contra el o los endosantes y solamente pudo haber dirigido su acción contra el
librador aceptante, pero nunca contra el endosante, ello por la falta de la forma-
lidad del protesto. Siendo así, los pagarés con el que se pretende ejecutar a mi
mandante carecen de fuerza ejecutiva, y por lo tanto, son inhábiles para fundar
una ejecución por la falta de formalización del protesto dentro del plazo estable-
cido por la ley.
Por proveído de fecha 30 de marzo de 2015 se corrió traslado a la adversa
de los agravios de la recurrente y la misma contesta los mismos en su escrito
obrante en autos a fs. 95/98; manifestando lo siguiente: “…Que, el apelante
inicia su escrito de fundamentación, manifestando que se siente agraviado por
los fundamentos expuestos por la jueza originaria, quién, según el apelante, la
Aquo en resumidas cuentas, sostuvo que no es necesario el protesto para con su
mandante, pero hace caso omiso a que su cliente ha endosado el documento
quirografario como garantía de pago. Que, el colega falta a la verdad diciendo
que la juez veda a su mandante la posibilidad de oponer excepciones, la contra-
ria, aparentemente se olvida de que en el juicio de acción preparatoria es previo
al juicio ejecutivo y por su naturaleza en un juicio especial donde la norma legal
prohíbe en su Art. 465 del C.P.C. donde dispone: No podrá investigarse la causa
de la obligación en el juicio ejecutivo. Que, el apelante insiste en mencionar que
la falta de protesto inhabilita el pagaré para su cobro compulsivo, entre otra
cosas manifiesta que su principal no es librador o deudor de la obligación recla-
mada, el apelante sigue manifestando en forma equívoca y errónea que al no
haber realizado protesto de la obligación dentro del plazo establecido por la ley,
el tenedor del instrumento perdió la acción ejecutiva cambiaria contra él o los
endosantes, siendo de esta manera que los pagarés que se pretende ejecutar a
su mandante carece de fuerza ejecutoria y por lo tanto son inhábiles para fundar
una ejecución por falta de formalización del protesto; pero a modo de desvirtuar
tal hipótesis mencionado por el colega apelante, me remito a lo que dispone el
Art. 448 del C.P.C. en donde la ley cita los títulos que trae aparejada la ejecución,
y el Art. 439 del mismo cuerpo legal, trata cuando procede ejecutivamente; así
mismo es oportuno indicar que dentro del juicio ejecutivo, se le ha citado tanto
al señor Andreás como el señor Saettono a que se presenten ante el Juzgado a
objeto de reconocimiento de firmas que obran en los pagarés, bajo apercibimien-

[ 219 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

to de Ley, conforme [Link]. podrá apreciar en el marco del presente expediente.


Que, en forma repetitiva, errónea y equivoca el apelante insiste en mencionar
que la vía ejecutiva directa no quedó habilitada respecto a su mandante, pues
según el, es ineludible que cuando se demande ejecutivamente a un endosante-
beneficiario cuyo documento fue librado a su nombre, debe de formalizarse
previamente el protesto contra el endosante y librador; ante estas infundadas
manifestaciones hechas por al adversa me permito conceptuar la palabra “en-
doso”, conforme al Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales del
autor Manuel Ossorio, en donde el mismo define el significado jurídico del “en-
doso”. Modo de transmisión de los títulos de crédito, consistente en la firma de
quién transmite colocada al dorso del documento. El endosante, el que efectúa
el endoso, es garante de la aceptación y pago del documento; debo relucir de que
la supuesta falta de protesto no constituye una inhabilidad de título; teniendo
en cuenta que no existe inhabilidad de título cuando la ejecución ha sido promo-
vida contra todos los firmantes del documento en cuestión, por cuanto que todos
ellos son co-deudores solidarios, y puede el tenedor del título ejecutivo reclamar
a cualquiera de los firmantes del documento, base de la ejecución; a esto se
suma, lo que el código de forma prevé taxativamente las excepciones oponibles
en el juicio ejecutivo en su Art. 462; en tal sentido la falta de protesto como el
apelante alega no constituye un fundamento valido para inhabilitar un título
ejecutivo, siendo asi, existen innumerables fundamento válidos para el rechazo
de las pretensiones de la adversa; motivos por los cuales debe declararse desier-
to el recurso, puesto que los fundamentos expuestos por el apelante no hacen un
análisis razonado de la resolución recurrida, no son claros, concretos, puntua-
les, tampoco expone los motivos que tiene para considerarse injusta o viciada y
no tienen para considerarse injusta o viciada y no tienen sustento legal, por lo
que resulta improcedente y debe ser rechazado, confirmando lo resuelto por la
Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Cuarto Turno de la capi-
tal. Que, apelante a modo de abultar el escrito de fundamentos pasa a citar
varios artículos que nada mas hablan del protesto y su forma de hacerlo, pero
en ningún momento, él dice en que le agravia la resolución recurrida por ellos,
cual fue el derecho mal aplicado por la Juez de Primera Instancia, nada más se
limita a repetir que existe inhabilidad de título por no haberse realizado el
protesto, y finaliza su escrito de fundamentación diciendo que la A-quo alega
erróneamente en su sentencia que los documentos son hábiles y que no es nece-

[ 220 ]
JURISPRUDENCIA

sario formalizar el protesto, argumento, según el apelante, errado y antijurídi-


co, y afirma que los pagarés son totalmente inhábiles para fundar una ejecución
por carecer de requisitos fundamentales, cual es la exigibilidad o fuerza ejecu-
tiva; estas manifestaciones hechas por el apelante resultan ser totalmente es-
tériles, por lo que una vez más, esta parte solicita se de cumplimiento al Art. 425
del C.P.C. y declare desierto el recurso, puesto que lo manifestado por el apelan-
te no constituyen fundamentos legales y válidos”.
Que, corresponde en consecuencia analizar los documentos bases de la
presente ejecución y tenemos dos pagarés obrante en autos a fs. 12 y 13 y se
constata que ambos documentos se encuentran endosados con la correspon-
diente firma de puño y letra del beneficiario del mismo; es decir el señor Manuel
Saettone Galvez. Estas firmas no fueron desconocidas por el firmante en la
etapa oportuna por lo que su validez y verosimilitud ha sido reconocida y con-
sentida por el mismo.
Tratándose de pagarés, se aplican a los mismos las disposiciones relativas
a la letra de cambio de conformidad con el Art. 1537 del Código Civil Paraguayo.
Que, el fundamento principal de los agravios expuestos por el recurrente
se basa en la falta de protesto de ambos pagarés y en consecuencia supuesta-
mente los mismos no quedan habilitados ejecutivamente contra el señor Ma-
nuel Saettone Galvez. Creo conveniente entonces establecer el significado jurí-
dico de la palabra “endoso”; siendo el mismo la forma en que se ceden y trans-
miten los derechos de un título de crédito con la escritura formulada de puño y
letra del propio beneficiario al dorso del documento quirografario. En este orden
de ideas estamos ante títulos de ejecutivos que llevan impresos en el cuerpo de
los mismos la cláusula relativa al tema decidendum en esta instancia y trans-
cripta literalmente expresa: “…la mora se producirá por mero vencimiento de
plazo, sin necesidad de protesto ni de ningún requerimiento judicial o extraju-
dicial por parte del acreedor..”.
Así también hay que tener en cuenta lo dispuesto en el Artículo 1314 del
Código Civil Paraguayo, que en su primera parte expresa que el endoso trans-
fiere todos los derechos resultantes de la letra de cambio, en consecuencia,
también en los PAGARÉS. En concordancia con esta línea de razonamiento es
necesario mencionar lo establecido en el Art. 1349 del Código Civil que en el
primer párrafo expresa: “El librador, el endosante, o el avalista pueden por
medio de la cláusula retorno sin gastos, o sin protesto, o cualquier otra equiva-

[ 221 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

lente, escrita y firmada en el título, dispensar al portador de formalizar el pro-


testo por falta de aceptación o de pago, para ejercer la acción de regreso”.
En consecuencia y a entender de esta magistratura el señor Manuel Saetto-
ne Galvez al endosar los títulos ejecutivos base de la presente ejecución de estos
autos, queda también obligado a la aceptación y pago de los mismos y se rige
bajo las mismas clausulas en que fueron redactados en los títulos, sin que sea
necesario realizar el protesto de los mismos por parte del señor Darío Eugenio
Díaz Ocampos para que los mismos se tornen exigibles y ejecutables también
contra el endosante, pues nadie puede ceder o transferir mas o mejores derechos
de los que posee (Art. 526 del Código Civil Paraguayo).
Ergo, al endosar los títulos que nos ocupan, el endosante (Sr. Saettone)
transfirió cambiariamente los derechos del que era titular como beneficiario de
los mismos títulos nominativos, y solo estos podían transferir vía endoso.
Por todo lo expuesto esta Magistratura comparte el criterio esbozado por
la a-quo, por lo que considera debe ser confirmada la sentencia en alzada, con
costas conforme a lo dispuesto en el Art. 203 Inc. “a” del C.P.C.
A SUS TURNOS LOS DRES. ALBERTO JOAQUÍN MART ÍNEZ SIMÓN
y MIRTA OZUNA DE CAZAL, manifestaron que votan en idéntico sentido por
compartir idénticos argumentos.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros,
todo por ante mí, que certifico, quedando acordada la sentencia que sigue:
RESUELVE:
1. DECLARAR desierto el recurso de nulidad interpuesto.
2. CONFIRMAR, con costas, la S.D. Nº 7 de fecha 01 de febrero de 2012,
dictada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Cuarto
Turno, de conformidad a los fundamentos dados en el exordio del presente fallo.
3. ANOTAR, registrar, comunicar y remitir copia a la Excma. Corte Supre-
ma de Justicia.
Magistrados : Olga Ninfa Talavera, Mirtha Ozuna de Cazal y Alberto Joa-
quín Martínez Simón.
Abog. Marcos Rubén Molinas, Actuario Judicial.

***

[ 222 ]
JURISPRUDENCIA

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 27

Cuestión debatida: El presente fallo hace lugar a la Excepción de False-


dad material del documento ejecutado. El único agravio expuesto por el apelante
se puede sintetizar de la siguiente manera: La perito tercera designada por el
Juzgado dijo en el desarrollo de su dictamen que a simple vista se pueden obser-
var en el instrumento peritado dos elementos escritores, uno de ellos correspon-
diente a la escritura del monto obligacional en letras y específicamente en el
número “9” del monto en cifras; y el otro de ellos correspondiente a los números
“5.500.000” escrito en cifras y a la firma y domicilio de la supuesta suscriptora
del pagaré. Sin embargo, la misma perito tercera, concluyó que el número “9”
corresponde al mismo elemento escritor utilizado para la firma del pagaré (cuando
en el desarrollo había dicho que el número “9” corresponde al otro elemento
escritor), solicitando por ende la revocatoria del fallo.
JUICIO EJECUTIVO. RECONOCIMIENTO DE FIRMA.
2
La cuestión es aparentemente difícil, por lo que dicen el art. 404 del Có-
3
digo Civil y el art. 445 del CPC, que prima facie inducen a pensar que el reco-
nocimiento de la firma impide cualquier cuestionamiento posterior sobre la
autenticidad de otras partes del documento que no sean la firma ya reconocida;
y sin embargo, al mismo tiempo, el art. 4624 inciso d) del CPC dispone que sí se
puede cuestionar la autenticidad del documento alegando la falsedad material
y la adulteración del documento.
JUICIO EJECUTIVO. RECONOCIMIENTO DE FIRMA.
Al respecto, interpretamos que dentro del contexto específico del reconoci-
miento de firmas de la preparación de la acción ejecutiva, el reconocimiento de
la firma tiene sólo el efecto de acreditar la autenticidad de la firma inserta en el

2. Art. 404 in fine: “…El reconocimiento judicial de la firma importa el del cuerpo del
instrumento”.
3. Art. 445. Efectos del reconocimiento de la firma. Reconocida la firma del instrumento,
queda preparada la acción ejecutiva, aunque se negare su contenido.
4. Art. 462. Excepciones oponibles. Son excepciones admisibles en el juicio ejecutivo, las
siguientes:… d) falsedad o inhabilidad del título con que se pide la ejecución. La prime-
ra sólo para fundarse en la falsedad material, o adulteración del documento; la segun-
da en la falta de acción o en no ser el documento de aquellos que traen aparejada
ejecución;

[ 223 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

documento que se quiere preparar, al sólo efecto de tener por preparada la


acción y que pueda procederse ejecutivamente, sin perjuicio de las defensas que
posteriormente el ejecutado pueda oponer para cuestionar la autenticidad de
las demás partes del documento que no sean su firma.
JUICIO EJECUTIVO. RECONOCIMIENTO DE FIRMA. CÓDIGO
PROCESAL CIVIL.
Es verdad que el art. 445 del CPC no dice que el único efecto que tiene el
reconocimiento de firma en el contexto de la preparación de la acción ejecutiva
sea el de que quede preparada la acción ejecutiva, pero puede llegarse a dicha
conclusión mediante otros argumentos, que exponemos a continuación.
El art. 445 del CPC tiene un alcance limitado y muy específico, que es el
que ya dijimos en el punto anterior: tener por preparada la acción ejecutiva,
aunque se niegue el contenido del documento.
Este alcance específico del art. 445 del CPC excluye, de esta forma, por el
principio de especialidad, que puedan extenderse los efectos de la norma gene-
ral contenida en el art. 404 del CC al caso específicamente regulado por el art.
445 del CPC.
Esto quiere decir que siempre que se reconozca la firma inserta en un
documento en el contexto específico de la preparación de la acción ejecutiva, no
se producen los efectos que ordinariamente produce el reconocimiento judicial
de la firma en virtud del art. 404 del CC. Para reforzar esta tesis, podemos
agregar cuanto sigue: necesariamente el art. 445 del CPC debe tener un alcance
distinto al art. 404 del CC, ya que no sería racional que el legislador se haya
ocupado –al regular la preparación de la acción ejecutiva– de regular nueva-
mente los efectos del reconocimiento de firma que ya existían en el art. 404 del
CC.
JUICIO EJECUTIVO. RECONOCIMIENTO DE FIRMA. CÓDIGO
PROCESAL CIVIL.
Así, mediante la explicación del alcance normativo limitado del art. 445
del CPC, se entiende tanto porqué no se pueden extender los efectos del art. 404
del CC a los reconocimientos de firmas realizados en el contexto de la prepara-
ción de la acción ejecutiva, como asimismo, porqué sí puede plantearse la excep-
ción de falsedad de las demás partes del documento que no sean la firma. Esto
último se sigue también, de la última parte del art. 145 del CPC, que dice
“aunque se niegue su contenido”, lo que puede entenderse en el sentido de que

[ 224 ]
JURISPRUDENCIA

dicha negación del contenido, si bien no tiene efectos en el momento de la au-


diencia de reconocimiento de firmas, sí puede plantarse posteriormente.
EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. PRUEBA PERICIAL. MALA FE.
Por último, podemos agregar a todo lo dicho hasta aquí que así como se
permite a quien no comparece al reconocimiento de firmas al que fue citado (o
que compareciendo, no contestare categóricamente) a oponer excepciones sin
5
limitación alguna , también debe admitirse la misma solución a quien reconoce
voluntariamente su firma, ya que de lo contrario se estaría reconociendo un
derecho a la defensa más amplio a quien no comparece a la audiencia que a
quien sí comparece y reconoce su firma, lo cual parece irrazonable.
Aclarados estos puntos previos, seguiremos con la fundamentación de la
cuestión de fondo específicamente planteada por la ejecutada en 1ª Instancia.
Retomemos la fundamentación desde la parte en la que la habíamos deja-
do, recordando que la deudora:
a) Reconoció haber firmado el pagaré y completado el monto en cifras sólo
por la suma de Gs. 5.500.000 y no por la suma de Gs. 95.500.000, alegando que
delante del monto en cifras de Gs. 5.500.000 se habría adicionado el número “9”,
razón por la cual se opuso la excepción de falsedad específicamente con respecto
a esa parte de la escritura en cifras.
b) Reconoció que la parte del documento destinado a contener el monto de
la obligación escrito en letras, fue –al momento de la emisión– dejado en blanco,
y completado de mala fe posteriormente.
A fin de probar la falsedad alegada, la excepcionante ofreció en su momen-
to la prueba pericial caligráfica (fs. 44/45), haciendo lo mismo la actora al mo-
mento de contestar el traslado de la excepción (fs. 49/52). Ambos medios de
prueba fueron admitidos por el Juzgado, que a su vez designó perito tercero (fs.
55), cargo que fue aceptado a fs. 81.
PRUEBA PERICIAL. Valor probatorio. Prueba de peritos.
Al respecto, debemos decir que las premisas de las que partieron los peri-
tos de la actora y de la ejecutada para llegar a la conclusión de que la firma sí es

5. Art. 444 2º párrafo del CPC: “…Si no compareciere ni excusare su incomparecencia con
justa causa, o si compareciendo se negare a declarar o no contestare categóricamente, se
hará efectivo el apercibimiento, sin perjuicio de las excepciones que pudieren
oponerse en su oportunidad…”.

[ 225 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

auténtica, nos parecen insuficientes. Por esta razón, debemos darle menos peso
probatorio a los dictámenes mencionados, ya que no nos producen el grado de
convicción suficiente como para aceptar la tesis por ellos expuesta, de que la
parte de la escritura peritada sí es auténtica. Exponemos las razones pormeno-
rizadamente, a continuación.
Como punto de partida de esta valoración probatoria, debemos traer a
colación la regla de que es al órgano judicial al que corresponde dicha tarea
valorativa, en el sentido de que la opinión de los peritos, por más técnica que sea,
no vincula necesariamente al órgano judicial. Éste tiene la más amplia libertad,
siguiendo obviamente la regla de la sana crítica y de la razonabilidad, para
apreciar la prueba, dando las razones que le llevan a dar mayor o menor mérito
6
de las pruebas, como lo tiene reconocida la más autorizada doctrina .
PRUEBA PERICIAL . Valor probatorio. SANA CRITICA. Prueba
de peritos.
Y decimos más verosímil no en abstracto, sino en concreto y en compara-
ción con la misma tarea técnica llevada a cabo por los demás peritos, ya que
éstos (recordemos: el perito de la actora y la perito tercera) no describieron con
precisión –como sí lo hizo el perito de la ejecutada– cada uno los golpes gráficos
que observaron en la escritura dubitada y la indubitada, con citación de las
semejanzas y las diferencias relevantes: prácticamente se limitaron a citar que
los golpes gráficos constan de dos partes, sin caracterizar puntualmente el arran-
que, o el remate entre ambas escrituras, como sí lo hizo el perito de la ejecutada.
Otro hecho que, valorado según la regla de la sana crítica y de la experien-
cia, nos permite argumentar a favor de la falsedad alegada, es lo apuntado por

6. “Al juez…le corresponde apreciar estos aspectos intrínsecos de la prueba. No obstante


ser una crítica menos difícil que la de sus fundamentos, puede ocurrir también que el
juez no se encuentre en condiciones de apreciar sus defectos, en cuyo caso tendrá que
aceptarla; pero si considera que las conclusiones de los peritos contrarían normas gene-
rales de la experiencia o hechos notorios o una presunción de derecho o una cosa juzgada
o reglas elementales de lógica, o que son contradictorias o evidentemente exageradas o
inverosímiles o que no encuentran respaldo suficiente en los fundamentos del
dictamen o que están desvirtuadas por otras pruebas de mayor credibilidad,
puede rechazarlo, mediante providencia motivada, aunque emane de dos
peritos en perfecto acuerdo. La doctrina es uniforme en este sentido” (ECHANDÍA,
Hernando. Tratado de la Prueba Judicial, Tomo II. Buenos Aires: Editorial Víctor P. de
Zavalía. Pp. 336/337). Negritas son del Tribunal.

[ 226 ]
JURISPRUDENCIA

la perito tercera cuando dijo que la escritura del Nº “9” peritado y la escritura del
monto en letras corresponde al mismo tipo de tinta, que, a su vez, es distinta de
la tinta utilizado en la escritura del resto del monto en cifras y del nombre,
domicilio y firma de la libradora.
EXCEPCIÓN DE FALSEDAD. PRUEBA.
Por estas razones, e invocando nuevamente la regla de la sana crítica en la
valoración de la prueba –que creemos haber cumplido acabadamente en los
párrafos anteriores– determinamos que la conclusión a la que llegó el perito de
la ejecutada es la más razonable y suficiente para la demostración de los hechos
alegados en la excepción. En estas condiciones, por más que 2 de los 3 peritos
hayan concluido que la escritura peritada sí es auténtica, nosotros concluímos
lo contrario, en base al dictamen del único perito disidente, porque éste nos
parece mucho más convicente (que la convicción es la finalidad de la prueba
según el art. 2697 del CPC) para determinar que la escritura no es auténtica.
La carga de la prueba sobre la falsedad de un documento (o parte de él)
recae sobre quien la alega (salvo el caso del sucesor universal que se limite a
decir que no sabe si la firma atribuida al causante es o no auténtica), es decir,
sobre el impugnante, a tenor del art. 3078 del CPC que impone la prueba en
9
contrario al impugnante, y el art. 310 del mismo Código que impone al impug-
nante la carga de indicar los documentos para el cotejo pericial caligráfico.

7. Art. 269. Apreciación de las pruebas. Salvo disposición legal en contrario, los jueces
formarán su convicción de conformidad con las reglas de la sana crítica. Deberán
examinar y valorar en la sentencia todas las pruebas producidas, que sean esenciales y
decisivas para el fallo de la causa. No están obligados a hacerlo respecto de aquellas que
no lo fueren.
8. Art. 307. Autenticidad de documentos. Los documentos presentados en juicio por una de
las partes, y atribuidos a la otra, se tienen por auténticos salvo impugnación y prueba
en contrario. Cuando los documentos privados fuesen atribuidos al causante a título
universal o singular, los sucesores podrá limitarse a manifestar que ignoran si la firma,
la letra o el contenido, son o no auténticos.
Los documentos privados emanados de terceros que no son partes en el juicio, ni causan-
tes de las mismas, deberán ser reconocidos mediante la forma establecida para la prue-
ba testifical, en cuyo caso no regirá la limitación del artículo 318.
9. Art. 310. Documentos para el cotejo. Además de los requisitos previstos en el artículo
344, el impugnante que ofreciere la prueba pericial caligráfica, deberá indicar los docu-
mentos que propone para el cotejo de letra o firma. La otra parte podrá hacer igual
proposición en la oportunidad de contestar el traslado establecido en el artículo 345.

[ 227 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

En el caso de autos, estamos convencidos de que la impugnante cumplió


cabalmente con la carga de probar la falsedad alegada, por lo que la presunción
de autenticidad del documento contenida en el art. 307 del CPC, ha quedado
desvirtuada.
T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 14/06/2015. “Silvia Stefani Samudio
c/ María Elena Álvarez González s/ Acción Preparatoria de Juicio Eje-
cutivo” (Ac. y Sent. Nº 27).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes:
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
En caso contrario, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: ALBER-
TO MARTÍNEZ SIMÓN, OLGA TALAVERA TORRES y JUAN CARLOS PA-
REDES BORDÓN.
A LA PRIMERA CUESTION PLANTEADA EL MAGISTRADO ALBER-
TO MARTÍNEZ SIMÓN DIJO: Por la S.D. recurrida, la Jueza de 1ª Instancia
resolvió: “I. NO HACER LUGAR, con costas, a la Excepción opuesta por la Sra.
MARÍA ELENA ÁLVAREZ GONZÁLEZ por las razones expuestas en el consi-
derando de la presente resolución, y en consecuencia; II. LLEVAR ADELANTE
la ejecución promovida por la Sra. SILVIA STEFANI SAMUDIO contra la Sra.
MARÍA ELENA ÁLVAREZ GONZÁLEZ por cobro de la suma de Guaraníes
Noventa y Cinco Millones Quinientos Mil (Gs. 95.500.000), hasta que el acree-
dor se haga íntegro pago del capital reclamado, intereses, costas y costos del
juicio. III. ANOTAR, registrar, notificar por Cédula y remitir copia a la Excma.
Corte Suprema de Justicia”.
La recurrente fundó este recurso, pero dando argumentos que nada tienen
que ver con los presupuestos de validez de las resoluciones judiciales, y que por
tanto, son insuficientes para que la nulidad sea declarada por la vía recursiva.

 Si no hubiere acuerdo en cuanto a los documentos, el juez ordenará que se practique el


cotejo con los instrumentos públicos, o instrumentos privados reconocidos en juicio, que
señalare, y dispondrá las medidas necesarias para que los peritos puedan examinarlos.

[ 228 ]
JURISPRUDENCIA

En efecto, los argumentos de que la sentencia y el proceso que la precedió


son nulos porque el título base de la ejecución está adulterado, y porque en la
S.D. del juicio ejecutivo no puede estudiarse la causa de la obligación, no tienen
ni siquiera remotamente fuerza para desvirtuar la validez del fallo, no solamen-
te porque son argumentos que ya fueron planteados y juzgados en 1ª Instancia,
sino también porque ni siquiera señalan cuál es el vicio nulidificante concreto
que habría cometido el órgano jurisdiccional y que amerita la nulidad pretendi-
da.
En estas condiciones, el recurso de nulidad debe ser rechazado, por impro-
cedente.
Naturalmente, lo resuelto precedentemente no obsta a que el Tribunal
cumpla el deber que le compete de revisar de oficio la validez del fallo, a fin de
saber si se cumplieron con los requisitos mínimos de validez que debe tener
cualquier resolución judicial.
Pues bien: en el caso concreto, la S.D. de 1ª Instancia es totalmente nula,
por violar el deber que tiene el órgano jurisdiccional de fundamentar suficien-
temente sus decisiones, y dar cumplimiento así, al principio de razón suficiente.
En efecto, la S.D. de 1ª Instancia es meramente descriptiva de las actua-
ciones procesales, y, especialmente, de las conclusiones de los peritos actuantes
en el proceso, pero no contiene los fundamentos que la llevaron a fallar la cues-
tión planteada en el sentido en el que fue fallada.
En estas condiciones, el Tribunal debería anular la S.D. recurrida por el
mencionado vicio de falta de fundamentación.
Sin embargo, y como se verá en sede de apelación, la cuestión de fondo
puede ser decidida a favor de la recurrente, lo que nos impone el deber de acatar
la prohibición de declarar la nulidad contenida en el art. 407 del CPC (prohibi-
ción que no obsta al estudio consideración de los vicios de nulidad encontrados:
la prohibición se limita al pronunciamiento de la nulidad), y reparar los agra-
vios sólo por la vía de apelación.
A SUS TURNOS, LAS MAGISTRADAS MIRTHA OZUNA DE CAZAL Y
OLGA TALAVERA TORRES, DIJERON: Que se adhieren al voto del preopi-
nante, por compartir sus mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, EL MAGISTRADO ALBER-
TO MARTÍNEZ SIMÓN DIJO: El único agravio expuesto por el recurrente se
puede sintetizar de la siguiente manera: la perito tercera designada por el
Juzgado dijo en el desarrollo de su dictamen que a simple vista se pueden

[ 229 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

observar en el instrumento peritado dos elementos escritores, uno de ellos co-


rrespondiente a la escritura del monto obligacional en letras y específicamente
en el número “9” del monto en cifras; y el otro de ellos correspondiente a los
números “5.500.000” escrito en cifras y a la firma y domicilio de la supuesta
suscriptora del pagaré. Y sin embargo, la misma perito tercera, concluyó que el
número “9” corresponde al mismo elemento escritor utilizado para la firma del
pagaré (cuando en el desarrollo había dicho que el número “9” corresponde al
otro elemento escritor).
ANÁLISIS DE LA CUESTIÓN DE FONDO.
Se trata de resolver acerca de la falsedad o no de la cifra “9” incluida en la
suma escrita en cifras en el pagaré base de la presente ejecución, y consecuen-
temente del texto en letras del monto del pagaré.
Antes que nada, es conveniente señalar que la libradora del título cambia-
rio no desconoce la autenticidad de la firma, ni tampoco, que adeuda específica-
mente la suma de Gs. 5.500.000 escrita en cifras en el citado título de crédito.
Por estos fundamentos, la sentencia debe ser confirmada sin más explica-
ciones en lo que respecta a dicho monto, debiéndose llevar adelante la ejecución
por Gs. 5.500.000, más costos y costas.
Lo controvertido radica puntualmente en los restantes Gs. 90.000.000 que
se pretenden ejecutar, ya que la libradora dice que delante de la suma indicada
en cifras de 5.500.000 por ella reconocida, se agregó el número “9”, a fin de
convertir de dicha forma una deuda legítima de Gs. 5.500.000 en una deuda de
Gs. 95.500.000.
Otro dato importante que agregó la libradora del pagaré es que la parte del
documento destinado a contener la suma en letras, fue dejada en blanco, llenán-
dose posteriormente por un tercero por la suma de guaraníes noventa y cinco
millones quinientos mil.
Contestación de la apelación: Antes de continuar el análisis, debemos decir
que no pasamos por alto el argumento de la apelada, que invocó la norma del art.
10
1704 del CC, en el sentido de que el caso planteado reconoce una solución
normativa expresa.

10. Art. 1704. El cheque cuyo monto se halla escrito a la vez en letras y en cifras, vale en caso
de diferencia, por la suma escrita en letras. El cheque cuyo monto se halla escrito varias
veces, sea en letras, sea en cifras, no vale en caso de diferencia, sino por la suma menor.

[ 230 ]
JURISPRUDENCIA

Al respecto, debemos dejar en claro dos cosas: a) Que, desde un punto de


vista puramente jurídico, es inaplicable el art. 1704 del CC, porque este artículo
rige específicamente para el cheque, y porque la norma aplicable al pagaré a la
orden en el caso de diferencia entre letras y cifras no es la contenida en el art.
1704 del CC, sino en el art. 130311 del CC, por así disponerlo el art. 153712 del
CC. Si bien ambos artículos dicen prácticamente lo mismo, traduciendo la mis-
ma norma jurídica, no puede dejar de mencionarse que las reglas por las cuales
se rige el pagaré subsidiariamente no son las que regulan el cheque, sino las que
regulan la cambial; b) En este caso, la cuestión13 a resolverse judicialmente no
consiste en saber si debe darse prioridad a la suma escrita en letras o en la suma
escrita en cifras, sino en la autenticidad de una parte de la escritura (específi-
camente, el Nº 9 del monto escrito en cifras). En efecto: para que pueda aplicarse
la solución normativa del art. 1303 del CC, no debe existir duda alguna sobre la
autenticidad de la escritura, sino sólo una diferencia entre lo escrito en letras y
lo escrito en cifras, siendo ambas escrituras (en letras y en cifras) auténticas.
Asimismo, y a fin de reforzar lo que vamos a decir seguidamente, debemos
hacer una breve explicación previa acerca de una cuestión frecuentemente plan-
teada en los tribunales: el reconocimiento de firma del deudor en el contexto de
la preparación de la acción ejecutiva, ¿impide plantear posteriormente la excep-
ción de falsedad de otras partes del título que no sean la firma?
La cuestión es aparentemente difícil, por lo que dicen el art. 40414 del
15
Código Civil y el art. 445 del CPC, que prima facie inducen a pensar que el

11. Art. 1303. La letra de cambio que lleva escrita la suma a pagarse en letras y cifras vale,
en caso de diferencia, por la suma indicada en letras. Si la suma que debe pagarse ha
sido escrita más de una vez, en letras o cifras, la letra vale, en caso de diferencia, por la
suma menor.
12. Art.1537.- Son aplicables al pagaré a la orden, en cuanto no sean incompatibles con su
naturaleza, las disposiciones relativas a la letra de cambio.
13. Esto es: aquello sobre lo cual recae, específicamente, el litigio. Como se verá en lo que
sigue del párrafo que estamos aquí anotando, la cuestión introducida –por la vía de la
excepción de falsedad– por la ejecutada se sintetiza en la afirmación por ella formulada
de que el monto escrito en cifras fue adulterado mediante la adición del número “9”.
14. Art. 404 in fine: “…El reconocimiento judicial de la firma importa el del cuerpo del
instrumento”
15. Art. 445. Efectos del reconocimiento de la firma. Reconocida la firma del instrumento,
queda preparada la acción ejecutiva, aunque se negare su contenido.

[ 231 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

reconocimiento de la firma impide cualquier cuestionamiento posterior sobre la


autenticidad de otras partes del documento que no sean la firma ya reconocida;
y sin embargo, al mismo tiempo, el art. 46216 inciso d) del CPC dispone que sí se
puede cuestionar la autenticidad del documento alegando la falsedad material
y la adulteración del documento.
Al respecto, interpretamos que dentro del contexto específico del reconoci-
miento de firmas de la preparación de la acción ejecutiva, el reconocimiento de
la firma tiene sólo el efecto de acreditar la autenticidad de la firma inserta en el
documento que se quiere preparar, al sólo efecto de tener por preparada la
acción y que pueda procederse ejecutivamente, sin perjuicio de las defensas que
posteriormente el ejecutado pueda oponer para cuestionar la autenticidad de
las demás partes del documento que no sean su firma.
En efecto, el art. 445 del CPC, ubicado específicamente bajo la rúbrica de
preparación de la acción ejecutiva señala, ya desde su epígrafe, que el efecto del
reconocimiento de la firma en el contexto de la preparación de la acción ejecu-
tiva es el de que quede preparada la acción ejecutiva, aunque se niegue el
contenido del documento.
Es verdad que el art. 445 del CPC no dice que el único efecto que tiene el
reconocimiento de firma en el contexto de la preparación de la acción ejecutiva
sea el de que quede preparada la acción ejecutiva, pero puede llegarse a dicha
conclusión mediante otros argumentos, que exponemos a continuación.
El art. 445 del CPC tiene un alcance limitado y muy específico, que es el
que ya dijimos en el punto anterior: tener por preparada la acción ejecutiva,
aunque se niegue el contenido del documento.
Este alcance específico del art. 445 del CPC excluye, de esta forma, por el
principio de especialidad, que puedan extenderse los efectos de la norma gene-
ral contenida en el art. 404 del CC al caso específicamente regulado por el art.
445 del CPC.

16. Art. 462. Excepciones oponibles. Son excepciones admisibles en el juicio ejecutivo, las
siguientes:… d) falsedad o inhabilidad del título con que se pide la ejecución. La prime-
ra sólo para fundarse en la falsedad material, o adulteración del documento; la segun-
da en la falta de acción o en no ser el documento de aquellos que traen aparejada
ejecución;...

[ 232 ]
JURISPRUDENCIA

Esto quiere decir que siempre que se reconozca la firma inserta en un


documento en el contexto específico de la preparación de la acción ejecutiva, no
se producen los efectos que ordinariamente produce el reconocimiento judicial
de la firma en virtud del art. 404 del CC. Para reforzar esta tesis, podemos
agregar cuanto sigue: necesariamente el art. 445 del CPC debe tener un alcance
distinto al art. 404 del CC, ya que no sería racional que el legislador se haya
ocupado –al regular la preparación de la acción ejecutiva– de regular nueva-
mente los efectos del reconocimiento de firma que ya existían en el art. 404 del
CC.
Por ende, no es concebible que el legislador haya regulado dos veces la
misma materia creando así una redundancia normativa, lo que nos lleva a la
conclusión de que lo más razonable es entender que el legislador no quiso sim-
plemente repetir una norma que ya existía en el sistema, como aparece prima
facie, sino que creó una norma distinta, con un alcance y finalidad distintos a los
de la norma del art. 404 del CC, como ya expusimos precedentemente.
Así, mediante la explicación del alcance normativo limitado del art. 445
del CPC, se entiende tanto porqué no se pueden extender los efectos del art. 404
del CC a los reconocimientos de firmas realizados en el contexto de la prepara-
ción de la acción ejecutiva, como asimismo, porqué sí puede plantearse la excep-
ción de falsedad de las demás partes del documento que no sean la firma. Esto
último se sigue también, de la última parte del art. 145 del CPC, que dice
“aunque se niegue su contenido”, lo que puede entenderse en el sentido de que
dicha negación del contenido, si bien no tiene efectos en el momento de la au-
diencia de reconocimiento de firmas, sí puede plantarse posteriormente.
Por último, podemos agregar a todo lo dicho hasta aquí que así como se
permite a quien no comparece al reconocimiento de firmas al que fue citado (o
que compareciendo, no contestare categóricamente) a oponer excepciones sin
17
limitación alguna , también debe admitirse la misma solución a quien reconoce
voluntariamente su firma, ya que de lo contrario se estaría reconociendo un

17. Art. 444 2º párrafo del CPC: “…Si no compareciere ni excusare su incomparecencia con
justa causa, o si compareciendo se negare a declarar o no contestare categóricamente, se
hará efectivo el apercibimiento, sin perjuicio de las excepciones que pudieren
oponerse en su oportunidad…”.

[ 233 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

derecho a la defensa más amplio a quien no comparece a la audiencia que a


quien sí comparece y reconoce su firma, lo cual parece irrazonable.
Aclarados estos puntos previos, seguiremos con la fundamentación de la
cuestión de fondo específicamente planteada por la ejecutada en 1ª Instancia.
Retomemos la fundamentación desde la parte en la que la habíamos deja-
do, recordando que la deudora:
c) Reconoció haber firmado el pagaré y completado el monto en cifras sólo
por la suma de Gs. 5.500.000 y no por la suma de Gs. 95.500.000, alegando que
delante del monto en cifras de Gs. 5.500.000 se habría adicionado el número “9”,
razón por la cual se opuso la excepción de falsedad específicamente con respecto
a esa parte de la escritura en cifras.
d) Reconoció que la parte del documento destinado a contener el monto de
la obligación escrito en letras, fue –al momento de la emisión– dejado en blanco,
y completado de mala fe posteriormente.
A fin probar la falsedad alegada, la excepcionante ofreció en su momento
la prueba pericial caligráfica (fs. 44/45), haciendo lo mismo la actora al momento
de contestar el traslado de la excepción (fs. 49/52). Ambos medios de prueba
fueron admitidos por el Juzgado, que a su vez designó perito tercero (fs. 55),
cargo que fue aceptado a fs. 81.
Al momento de presentar su dictámenes periciales, los peritos concluyeron
cuanto sigue:
a) La perita tercera Ma. Lourdes Almada, concluyó: “1. Que el número 9
(nueve) del importe de Gs. 95.000.000, presenta los mismos rasgos escriturales
que las obtenidas en el cuerpo de escritura correspondiente a la Sra. María
Elena Álvarez. 2. Que el importe escrito en números (cifras) Gs. 95.500.000
corresponde al puño y letra de la Sra. María Elena Álvarez. 3. Que el pagaré por
Gs. 95.000.000, donde el monto se describe en cifras, el número “9” fue escrito
a posteriori del número “5” y se puede observar la presencia de más de un
elemento escritor en el documento peritado en cuestión” (fs. 91)
b) El perito de la actora, Lic. Darío Vázquez Piatti, concluyó que: “Confor-
me los cotejos expuestos en las páginas Nº 6 y 7 de este informe pericial, se ha
podido demostrar que el número 9 (nueve) del importe Gs. 95.500.000 corres-
ponde al puño y letra de la señora María Elena Álvarez… Conforme los cotejos
expuestos en las páginas Nº 6 y 7 de este informe pericial, se ha podido demos-
trar que el importe escrito en números (cifra) 95.500.000 corresponde íntegra-

[ 234 ]
JURISPRUDENCIA

mente al puño y letra de la señora María Elena Álvarez… Conforme a lo que se


puede constatar en las páginas anteriores, se evidencia que en ninguna sección
del pagaré por Gs. 95.500.000, tanto en la cifra numérica, en letras, en firma y
aclaraciones no se observan indicios de adulteración, raspado, borrones, lavado
y otro tipo de alteración documental” (fs. 99)
c) El perito de la ejecutada, Lic. Juan Esteban Caligaris, concluyó: “Que, el
Nº 9 (nueve) del importe de Gs. 95.500.000 no corresponde al puño y letra de la
Sra. MARIA ELENA ÁLVAREZ. Que el importe escrito en letras (cifra) 95.500.000
no corresponde de puño y letra a la Sra. María Elena Álvarez. El citado escrito
fue agregado a posteriori de la confección del citado pagaré. Que, el pagaré a la
orden por Gs. 95.500.000 presenta una adulteración consistente en el agregado
del Nº 9 a la cifra de Gs. 5.500.000 el cual fue estampado a posteriori de la citada
suma, presentando la utilización de más de un elemento escritor para la confec-
ción del citado pagaré”.
Como se ve, tenemos que el perito de la actora y la perito tercera concluye-
ron que el Nº “9” de la suma en cifras de Gs. 95.500.000 corresponde al puño y
letra de la Sra. MARÍA ELENA ÁLVAREZ, básicamente porque tanto el Nº “9”
indubitado como el dubitado se consigna con dos golpes gráficos, inclinado hacia
la derecha y con el óvalo que arranca y remata en la parte superior izquierda
(esto surge del dictamen el Lic. Vázquez Piatti, a fs. 98, y también en términos
similares del dictamen de la Lic. Ma. Lourdes Almada a fs. 87).
Cabe dejar constancia de que la perito tercera mencionó que en el pagaré
se notan dos elementos escritores: “se puede notar que donde dice el monto en
número, el monto de 5.500.000 presenta una leve inclinación a la derecha y se
trata de un elemento escritor tipo flotín de punta fina y tinta liquida al igual que
el nombre, firma y dirección que están completados en la zona inferior del
pagaré; mientras que el número “9” está dibujado en un elemento escritor tipo
stavilo, que corresponde a un tipo de punta redondeada y tipo pastosa. Al igual
que el monto en letras” (fs. 90).
Por su parte, el perito de la ejecutada, Lic. Juan E. Caligaris, dijo que el
número “9” dubitado “presenta características disímiles al dubitado las mismas
son: el arranque de los indubitados se inicia en la parte interior del óvalo, en
cambio el dubitado está en la parte exterior del óvalo (flechas azules), el palote
del número presenta una ligera curvita lado derecho del óvalo, en cambio del
dubitado no se contempla este gesto (flechas verdes), y por último en remate de

[ 235 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

palote es acerado, en cambio en el dubitado es con apoyo (círculos rojos)” (fs.


105).
Asimismo, el perito de la ejecutada analizó el segmento dubitado del paga-
ré tomando imágenes bajo luces especiales del Scanner VSC600, a fin de deter-
minar la existencia de agregados, color de tintas, enmiendas borradas o correc-
tivas. En la descripción de este análisis, puede verse que en las 4 tomas fotográ-
ficas realizadas con el mencionado scanner, tanto el Nº “9” como la escritura en
letras van desapareciendo a medida que van siendo analizados bajo distintas
luces. Según el perito, esto se debe a la presencia de dos tipos de tinta en la
utilización del agregado (ver fs. 103).
Así las cosas, debemos pasar ahora directamente a la valoración de la
prueba, a fin de determinar el grado de convicción que ellas nos produce para
decidir acerca de la falsedad o la autenticidad de la parte de la escritura impug-
nada.
Al respecto, debemos decir que las premisas de las que partieron los peri-
tos de la actora y de la ejecutada para llegar a la conclusión de que la firma sí es
auténtica, nos parecen insuficientes. Por esta razón, debemos darle menos peso
probatorio a los dictámenes mencionados, ya que no nos producen el grado de
convicción suficiente como para aceptar la tesis por ellos expuesta, de que la
parte de la escritura peritada sí es auténtica. Exponemos las razones pormeno-
rizadamente, a continuación.
Como punto de partida de esta valoración probatoria, debemos traer a
colación la regla de que es al órgano judicial al que corresponde dicha tarea
valorativa, en el sentido de que la opinión de los peritos, por más técnica que sea,
no vincula necesariamente al órgano judicial. Éste tiene la más amplia libertad,
siguiendo obviamente la regla de la sana crítica y de la razonabilidad, para
apreciar la prueba, dando las razones que le llevan a dar mayor o menor mérito
18
de las pruebas, como lo tiene reconocida la más autorizada doctrina .

18. “Al juez… le corresponde apreciar estos aspectos intrínsecos de la prueba. No obstante
ser una crítica menos difícil que la de sus fundamentos, puede ocurrir también que el
juez no se encuentre en condiciones de apreciar sus defectos, en cuyo caso tendrá que
aceptarla; pero si considera que las conclusiones de los peritos contrarían normas gene-
rales de la experiencia o hechos notorios o una presunción de derecho o una cosa juzgada
o reglas elementales de lógica, o que son contradictorias o evidentemente exageradas o

[ 236 ]
JURISPRUDENCIA

Siguiendo este punto de partida, debemos decir que los dictámenes del
perito de la actora y de la perito tercera sólo dan una razón que los lleva –a los
peritos– a concluir que el número “9” dubitado es auténtico. Estas razones son
que entre el “9” dubitado y la grafía indubitada, surge que en ambas el Nº “9” se
consigna con dos golpes gráficos, inclinado hacia la derecha y con el óvalo que
arranca y remata en la parte superior izquierda. No existe mayores fundamen-
tos ni explicaciones de por qué se afirma que el número “9” sí es auténtico (ver
los dictámenes a fs. 87 y 98, respectivamente).
La exposición de estos parcos fundamentos19 de parte de los peritos nos
lleva, decididamente y por ese sólo motivo, a restar fuerza de convicción a los
motivos técnicos que adujeron para llegar a la conclusión de que el número “9”
sí es auténtico. A lo dicho, podemos agregar que si los motivos aducidos por los
peritos de la actora y tercera fueran suficientes, debería admitirse que siempre
que se constate que dos grafías se consignan en tantos golpes gráficos similares,
debería concluirse que el autor de las mismas es la misma persona, lo cual nos
parece contrario al buen sentido.
Además, podemos agregar que el dictamen del perito de la ejecutada nos
parece más solvente, ya que lo que dijo el citado perito parece (decimos parece
porque no somos técnicos) mucho más razonable a la luz de los elementos indu-

 inverosímiles o que no encuentran respaldo suficiente en los fundamentos del


dictamen o que están desvirtuadas por otras pruebas de mayor credibilidad,
puede rechazarlo, mediante providencia motivada, aunque emane de dos
peritos en perfecto acuerdo. La doctrina es uniforme en este sentido” (ECHANDÍA,
Hernando. Tratado de la Prueba Judicial, Tomo II. Buenos Aires: Editorial Víctor P. de
Zavalía. Pp. 336/337). Negritas son del Tribunal.
19. “Al juez se le debe mostrar o presentar el caso en forma que pueda entenderlo y juzgarlo,
y de nada valdrán los maravillosos colores en las fotografías ni rimbombantes palabras
técnicas si el perito no trasunta en el informe aquella propia seguridad en su conclusión.
Es lamentablemente común observar pericias que se limitan a señalar algunas analo-
gías formales entre tres, cuatro, o cinco letras cotejadas, como la base de una conclusión
de igualdad de origen, pero que ignoran diferencias de otros elementos, los verdadera-
mente importantes, que son, como hemos dicho, los que ‘personalizan’ la escritura.
Ningún juez hará mérito en su fallo de un peritaje caligráfico de pobre y escueto funda-
mento, y ningún juez será tan inocente para tomar en cuenta un dictamen pericial de esa
calidad” (LÓPEZ PEÑA, Fernando. La prueba pericial caligráfica. Buenos Aires, Abe-
ledo-Perrot. P. 130).

[ 237 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

bitados que tuvo en cuenta en la tarea pericial: en efecto, el perito de la ejecu-


tada parece haber descripto –a nuestro criterio– mucho más detalladamente las
diferencias que encontró entre la escritura dubitada y la indubitada, diciendo
que el arranque de los “9” indubitados se inician en la parte interior del óvalo,
en tanto que en el “9” dubitado se inicia en la parte exterior; y que el remate de
los “9” indubitados es acerado, en tanto que el del “9” dubitado es con apoyo. Este
cotejo realizado por el perito de la ejecutada nos parece mucho más detallado y
verosímil, ya que mucha de sus apreciaciones se ven a simple vista (ver fs. 105).
Y decimos más verosímil no en abstracto, sino en concreto y en compara-
ción con la misma tarea técnica llevada a cabo por los demás peritos, ya que
éstos (recordemos: el perito de la actora y la perito tercera) no describieron con
precisión –como sí lo hizo el perito de la ejecutada– cada uno los golpes gráficos
que observaron en la escritura dubitada y la indubitada, con citación de las
semejanzas y las diferencias relevantes: prácticamente se limitaron a citar que
los golpes gráficos constan de dos partes, sin caracterizar puntualmente el arran-
que, o el remate entre ambas escrituras, como sí lo hizo el perito de la ejecutada.
Otro hecho que, valorado según la regla de la sana crítica y de la experien-
cia, nos permite argumentar a favor de la falsedad alegada, es lo apuntado por
la perito tercera cuando dijo que la escritura del Nº “9” peritado y la escritura del
monto en letras corresponde al mismo tipo de tinta, que, a su vez, es distinta de
la tinta utilizado en la escritura del resto del monto en cifras y del nombre,
domicilio y firma de la libradora.
El hecho de que la tinta que corresponde al Nº “9” peritado sea la misma
que la utilizada para llenar el monto en letras, es, a la luz de la regla de valora-
ción de la sana crítica, un indicio demasiado notorio que refuerza (conjuntamen-
te con todo lo que ya dijimos hasta aquí) la tesis de que el Nº “9” no corresponde
al puño y letra de libradora.
Por estas razones, e invocando nuevamente la regla de la sana crítica en la
valoración de la prueba –que creemos haber cumplido acabadamente en los
párrafos anteriores– determinamos que la conclusión a la que llegó el perito de
la ejecutada es la más razonable y suficiente para la demostración de los hechos
alegados en la excepción. En estas condiciones, por más que 2 de los 3 peritos
hayan concluido que la escritura peritada sí es auténtica, nosotros concluímos
lo contrario, en base al dictamen del único perito disidente, porque éste nos
parece mucho más convicente (que la convicción es la finalidad de la prueba

[ 238 ]
JURISPRUDENCIA

20
según el art. 269 del CPC) para determinar que la escritura no es auténtica.
La carga de la prueba sobre la falsedad de un documento (o parte de él) recae
sobre quien la alega (salvo el caso del sucesor universal que se limite a decir que
no sabe si la firma atribuida al causante es o no auténtica), es decir, sobre el
impugnante, a tenor del art. 30721 del CPC que impone la prueba en contrario
22
al impugnante, y el art. 310 del mismo Código que impone al impugnante la
carga de indicar los documentos para el cotejo pericial caligráfico.
En el caso de autos, estamos convencidos de que la impugnante cumplió
cabalmente con la carga de probar la falsedad alegada, por lo que la presunción
de autenticidad del documento contenida en el art. 307 del CPC, ha quedado
desvirtuada.
Por estos fundamentos, estimamos que está suficientemente probado el
hecho alegado en la excepción de falsedad: esto es, que el número “9” del monto
en cifras del pagaré base de esta ejecución, no corresponde al puño y letra de la
Sra. María Elena Álvarez.
Por estos fundamentos, debemos revocar la resolución recurrida, haciendo
lugar a la excepción deducida y rechazando la ejecución por el monto de Gs.
90.000.000, por improcedente.

20. Art. 269. Apreciación de las pruebas. Salvo disposición legal en contrario, los jueces
formarán su convicción de conformidad con las reglas de la sana crítica. Deberán
examinar y valorar en la sentencia todas las pruebas producidas, que sean esenciales y
decisivas para el fallo de la causa. No están obligados a hacerlo respecto de aquellas que
no lo fueren.
21. Art. 307. Autenticidad de documentos. Los documentos presentados en juicio por una de
las partes, y atribuidos a la otra, se tienen por auténticos salvo impugnación y prueba
en contrario. Cuando los documentos privados fuesen atribuidos al causante a título
universal o singular, los sucesores podrá limitarse a manifestar que ignoran si la firma,
la letra o el contenido, son o no auténticos.
Los documentos privados emanados de terceros que no son partes en el juicio, ni causan-
tes de las mismas, deberán ser reconocidos mediante la forma establecida para la prue-
ba testifical, en cuyo caso no regirá la limitación del artículo 318.
22. Art. 310. Documentos para el cotejo. Además de los requisitos previstos en el artículo
344, el impugnante que ofreciere la prueba pericial caligráfica, deberá indicar los docu-
mentos que propone para el cotejo de letra o firma. La otra parte podrá hacer igual
proposición en la oportunidad de contestar el traslado establecido en el artículo 345.
Si no hubiere acuerdo en cuanto a los documentos, el juez ordenará que se practique el
cotejo con los instrumentos públicos, o instrumentos privados reconocidos en juicio, que
señalare, y dispondrá las medidas necesarias para que los peritos puedan examinarlos.

[ 239 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

COSTAS: Se trata de un caso de procedencia parcial del recurso de apela-


ción, contemplado en el art. 203 inciso “c”23 del CPC.
En estas condiciones, las costas en 2ª Instancia deben ser soportadas por
la recurrida en cuanto se hace lugar al recurso de apelación, y por la recurrente
por la parte en que se rechaza el recurso de apelación.
En 1ª Instancia, se debe seguir la regla del vencimiento parcial y mutuo del
art. 19524 del CPC, cargando la ejecutante por las costas derivadas del rechazo
parcial de la ejecución, y la ejecutada de las derivadas de la procedencia parcial
de la ejecución.
Por estos fundamentos, las costas se imponen en la forma indicada en la
parte dispositiva de este fallo.
A SUS TURNOS, LOS MAGISTRADOS MIRTHA OZUNA DE CAZAL Y
OLGA TALAVERA TORRES, DIJERON: Que se adhieren al voto del preopi-
nante, por sus mismos fundamentos.
Con lo que se dio por terminado el acto firmando los Sres. Magistrados por
ante mí de que certifico, quedando acordada la sentencia que sigue de inmedia-
to.
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y los fundamentos en el esgrimidos el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comer-
cial, 6ª Sala,
RESUELVE:
1) DECLARAR DESIERTO el recurso de nulidad.
2) HACER LUGAR, con costas, parcialmente, al recurso de apelación de-
ducido por la ejecutada, REVOCAR parcialmente el apartado II de la S.D. recu-
rrida, y en consecuencia:
a. HACER LUGAR a la excepción de falsedad material deducida por la
ejecutada Sra. MARÍA ELENA ÁLVAREZ, declarando que el Nº “9” inserto en
cifras en el pagaré base a la ejecución, no corresponde al puño y letra de la
ejecutada, y por tanto,

23. Art. 203. Costas en segunda instancia. Para la aplicación de las costas en segunda
instancia se observarán las siguiente reglas: c) si el recurso prosperare parcialmente, las
costas se abonarán en forma proporcional
24. Art. 195. Vencimiento parcial y mutuo. Si el resultado del pleito o incidente fuere par-
cialmente favorable a ambos litigantes, las costas se compensarán, o se distribuirán por
el juez, en proporción al éxito obtenido por cada uno de ellos.

[ 240 ]
JURISPRUDENCIA

b. RECHAZAR LA EJECUCIÓN parcialmente, por la suma de GUARA-


NÍES NOVENTA MILLONES (Gs. 90.000.000), por improcedente.
c. COSTAS por el rechazo de la ejecución, a la ejecutante.
3) RECHAZAR, con costas, parcialmente, el recurso de apelación deducido
por la ejecutada, y en consecuencia, CONFIRMAR parcialmente el fallo de 1ª
instancia en cuanto resuelve llevar adelante la ejecución por GUARANÍES
CINCO MILLONES (Gs. 5.000.000).
4) ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Jus-
ticia.
Magistrados: Alberto Martínez Simón, Olga Talavera Torres y Juan Car-
los Paredes Bordón.
Abog . Marco Rubén Molinas, Actuario Judicial

***

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 32

Cuestión debatida: El apelante se agravia de la resolución que rechazó la


Excepción de Pago Total opuesta contra el progreso de la ejecución por conside-
rar que los comprobantes presentados como prueba de la misma hacen prueba
directa entre el contrato de cuenta corriente y pagaré presentado para su ejecu-
ción.
JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE PAGO. Prueba.
De esta manera, en el caso que nos ocupa se discute la procedencia de la
excepción de pago total interpuesta por el ejecutado –Antonio Peláez García– al
progreso de la acción. Tanto de la doctrina como de la jurisprudencia menciona-
da a continuación, pueden inferirse los requerimientos necesarios para configu-
rar la viabilidad de una excepción de pago: “…La excepción de pago sólo puede
probarse por instrumentos que emanan del acreedor, de fecha posterior al título
base de la ejecución y que hacen expresa referencia al cumplimiento de la obli-
gación que se reclama, mencionando expresamente la obligación con indicación
de todos sus elementos ” (La Ley 1999, p. 298). Asimismo, “…La excepción de
pago, contempla la extinción de una obligación. Si hubo o no pago es un hecho
que depende de la valoración del documento presentado, y esta cuestión debe
ser juzgada en la estación probatoria” (La Ley 1999, p. 1388).

[ 241 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

JUICIO EJECUTIVO. EXCEPCIÓN DE PAGO. Prueba.


Este Tribunal se ha pronunciado en forma reiterada en relación a los re-
quisitos que deben reunir los documentos para ser instrumentos hábiles en
orden de demostrar el pago. En ese sentido, los documentos presentados deben
emanar del ejecutante, referirse expresa e inequívocamente a la obligación
demandada y debe ser de fecha posterior a la misma.
PAGARÉ. Requisitos.
Las documentales agregadas a autos por el excepcionante (fs. 155/159) no
reúnen los requisitos necesarios, pues no representan a la clase de obligación
requerida y no se refieren en forma expresa e inequívoca a la obligación concreta
demandada, en razón que la deuda ejecutada proviene de un pagaré, considera-
do tal como título circulatorio autónomo, literal e incausado. Tratándose de la
ejecución de títulos de crédito como el pagaré, la pretensión se asienta en el
propio título, que es consustancial con el derecho. Analizar la relación substan-
cial que pudiera subyacer en estos títulos importaría la investigación de la
25
causa de su libramiento, lo cual no es permitido pues repugna al principio de
abstracción que gobierna estos títulos y aún más si se exigen por la vía del juicio
ejecutivo; tal cuestión es solo propia de un eventual juicio ordinario posterior,
con lo que la actividad probatoria por parte del ejecutado no tuvo efectividad
alguna para comprobar la vinculación del contrato y la cuenta corriente con la
obligación reclamada. Las pruebas presentadas por la demandada para com-
probar el saldo total de la deuda y la inexistencia en consecuencia de la obliga-
ción reclamada no hacen referencia alguna a ésta –obligación reclamada– ni al
documento que se ejecuta por lo que no pueden ser considerados como documen-
tos idóneos para sustentar la excepción opuesta tal como manda el art. 466 del
CPC.
T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 05/08/2015. “Cecilio Bienvenido
Lovera Acosta c/ Antonio Pelaez García s/ Acción Preparatoria de Jui-
cio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 32).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes

25. Art. 465. De la causa de la obligación. No podrá investigarse la causa de la obligación


en el juicio ejecutivo.

[ 242 ]
JURISPRUDENCIA

CUESTIONES:
¿Son nulas las resoluciones recurridas?
En caso contrario, ¿se hallan ajustadas a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación: OLGA
TALAVERA TORRES, ALBERTO MARTÍNEZ SIMÓN y MIRTHA OZUNA DE
CAZAL.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, LA MAGISTRADA OLGA
TALAVERA TORRES DIJO: Este recurso, si bien fue interpuesto, no fue funda-
mentado por el recurrente. Por lo demás, no observándose vicios o defectos de
carácter personal, que autoricen la declaración de nulidad de oficio de la senten-
cia recurrida, conforme los arts. 113, 404 y 405 del CPC, el mismo debe ser
declarado desierto.
A SUS TURNOS LOS MAGISTRADOS ALBERTO MARTÍNEZ SIMÓN
y MIRTHA OZUNA DE CAZAL manifiestan que: se adhieren al voto de la
Magistrada Preopinante por compartir idénticos argumentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, LA MAGISTRADA OLGA
TALAVERA TORRES DIJO: Por la S.D. apelada S.D. N° 65 de fecha 4 de marzo
del 2015 (fs. 354/355), el A-quo ha resuelto: “I. NO HACER LUGAR a la excep-
ción de pago total, opuesta por la parte demandada de conformidad a los térmi-
nos expuestos en el exordio de la presente resolución y en consecuencia. II.
LLEVAR ADELANTE la presente ejecución promovida por CECILIO BIENVE-
NIDO LOVERA contra ANTONIO PELAEZ, por cobro de suma de GUARA-
NÍES CIENTO NOVENTA Y SIETE MILLONES SEISCIENTOS VEINTIO-
CHO MIL (GS. 197.628.000). III. IMPONER las costas a la parte perdidosa. IV.
ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Justicia”
(sic).
La sentencia recurrida, citada en el párrafo que antecede, fue impugnada
por vía del recurso de apelación por la parte demandada Antonio Pelaez García,
a través de su representante convencional Abog. Mariela Silva. En su expresión
de agravios (fs. 363/365) menciona en cuanto sigue: que el Juez Inferior no se
expidió sobre las pruebas documentales (fs. 155/159) arrimadas a autos por su
parte al momento de oponer la excepción de pago total, siendo éstas de suma
importancia ya que se refieren al supuesto vínculo existente entre el contrato-
cuenta corriente-pagaré con la parte actora –Cecilio Bienvenido Lovera Acosta–

[ 243 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

y de ahí surge que la obligación que pretende la actora hacer valer se halla
totalmente satisfecha, siendo así la conclusión alcanzada por el A-quo parcial,
incongruente y carente de validez en virtud de lo que disponen los arts. 158 y
159 del CPC., ya que la fundamentación hecha por éste no es la que corresponde
al caso que nos ocupa, sino es una opinión generalizada de los doctrinarios con
respecto a todos los posibles casos presentados en idénticas o similares condicio-
nes, no es el resultado de un estudio pormenorizado de los hechos y de las
pruebas obrantes en autos. Por consiguiente, peticiona la revocación en su tota-
lidad de la Sentencia Definitiva, protestando las costas.
La parte actora –Cecilio Bienvenido Lovera Acosta– contesta el memorial
(fs. 366/367) expresando que el A-quo falló conforme a derecho, consistiendo así
la pretensión de la parte demandada carente de justificación jurídica y lógica en
base a los arts. 469/474 del CPC, específicamente donde se hace mención a la
forma de otorgamiento del recibo de pago de una obligación y con respecto al
estudio de la causa de la obligación dentro del juicio ejecutivo en virtud del art.
465 del CPC. Siendo así, insostenible la vinculación entre las documentales
presentadas por la demandada, ya que no configuran los presupuestos legales
exigibles para su valoración. Sostiene, que está absolutamente de acuerdo y
conforme con las sustentaciones legales contenidas en la resolución recurrida y
que se adhiere totalmente a ellas.
De esta manera, en el caso que nos ocupa se discute la procedencia de la
excepción de pago total interpuesta por el ejecutado –Antonio Peláez García– al
progreso de la acción. Tanto de la doctrina como de la jurisprudencia menciona-
da a continuación, pueden inferirse los requerimientos necesarios para configu-
rar la viabilidad de una excepción de pago: “…La excepción de pago sólo puede
probarse por instrumentos que emanan del acreedor, de fecha posterior al título
base de la ejecución y que hacen expresa referencia al cumplimiento de la obli-
gación que se reclama, mencionando expresamente la obligación con indicación
de todos sus elementos…” (La Ley 1999, p. 298). Asimismo, “…La excepción de
pago, contempla la extinción de una obligación. Si hubo o no pago es un hecho
que depende de la valoración del documento presentado, y esta cuestión debe
ser juzgada en la estación probatoria…” (La Ley 1999, p. 1388).
Este Tribunal se ha pronunciado en forma reiterada en relación a los re-
quisitos que deben reunir los documentos para ser instrumentos hábiles en
orden de demostrar el pago. En ese sentido, los documentos presentados deben

[ 244 ]
JURISPRUDENCIA

emanar del ejecutante, referirse expresa e inequívocamente a la obligación


demandada y debe ser de fecha posterior a la misma.
Las documentales agregadas a autos por el excepcionante (fs. 155/159) no
reúnen los requisitos necesarios, pues no representan a la clase de obligación
requerida y no se refieren en forma expresa e inequívoca a la obligación concreta
demandada, en razón que la deuda ejecutada proviene de un pagaré, considera-
do tal como título circulatorio autónomo, literal e incausado. Tratándose de la
ejecución de títulos de crédito como el pagaré, la pretensión se asienta en el
propio título, que es consustancial con el derecho. Analizar la relación substan-
cial que pudiera subyacer en estos títulos importaría la investigación de la
causa26 de su libramiento, lo cual no es permitido pues repugna al principio de
abstracción que gobierna estos títulos y aún más si se exigen por la vía del juicio
ejecutivo; tal cuestión es solo propia de un eventual juicio ordinario posterior,
con lo que la actividad probatoria por parte del ejecutado no tuvo efectividad
alguna para comprobar la vinculación del contrato y la cuenta corriente con la
obligación reclamada. Las pruebas presentadas por la demandada para com-
probar el saldo total de la deuda y la inexistencia en consecuencia de la obliga-
ción reclamada no hacen referencia alguna a ésta -obligación reclamada- ni al
documento que se ejecuta por lo que no pueden ser considerados como documen-
tos idóneos para sustentar la excepción opuesta tal como manda el art. 466 del
CPC27.
En este juicio, al no cumplirse esos requisitos tal como se ha referido co-
rrectamente el sentenciador de Primera Instancia, corresponde confirmar la
sentencia apelada por sus mismos fundamentos.

26. Art. 465. De la causa de la obligación. No podrá investigarse la causa de la obligación


en el juicio ejecutivo.
27. Art. 466. Trámite de las excepciones. Excepciones improcedentes. El juez desestimará
sin sustanciación alguna las excepciones que no fueren de las autorizadas por la ley o
que no se hubieren opuesto en forma clara y concreta, cualquiera sea el nombre que el
ejecutado les hubiera dado. En ese mismo acto dictará sentencia de remate. Si se halla-
ren cumplido los requisitos pertinentes, dará traslado de las excepciones al ejecutante
por cinco días, quien al contestar ofrecerá la prueba de que intente valerse. No se hará
declaración especial previa acerca de la admisibilidad o inadmisibilidad de las excep-
ciones.

[ 245 ]
TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

En cuanto a las costas corresponde su imposición a la parte perdidosa, de


conformidad con lo establecido en el art. 203 del Código Procesal Civil. ASÍ
VOTO.
A SUS TURNOS LOS MIEMBROS ALBERTO MARTINEZ SIMÓN y
MIRTHA OZUNA DE CAZAL, expresan que: votan en igual sentido que la
Magistrada Preopinante por compartir los criterios esbozados.
Con lo que terminó el acto, firmando los Sres. Miembros de conformidad y
quedando acordada la sentencia que sigue a continuación, todo por ante mí, de
lo que certifico.
VISTO: El mérito que ofrece el acuerdo precedente y sus fundamentos, el
Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial y Comercial, Sexta Sala,
RESUELVE:
I) DECLARAR DESIERTO el recurso de nulidad interpuesto por la Abog.
Mariela Silva en nombre y representación de ANTONIO PELAEZ GARCÍA,
contra la S.D. N° 65 de fecha 4 de marzo del 2015, dictada por el Juzgado de
Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Décimo Sexto Turno.
II) RECHAZAR el recurso de apelación interpuesto por la Abog. Mariela
Silva en nombre y representación de ANTONIO PELAEZ GARCÍA, contra la
S.D. N° 65 de fecha 4 de marzo del 2015, dictada por el Juzgado de Primera
Instancia en lo Civil y Comercial del Décimo Sexto Turno.
III) CONFIRMAR la sentencia apelada.
IV) IMPONER las costas a la perdidosa.
V) ANOTAR, registrar y remitir copia a la Excma. Corte Suprema de Jus-
ticia.
Magistrados: Olga Talavera Torres, Alberto Martínez Simón y Mirtha Ozuna
de Cazal.
Abog. Marcos Rubén Molinas. Actuario Judicial.

***

[ 246 ]
JURISPRUDENCIA

ACUERDO Y SENTENCIA Nº 33

Cuestion debatida: El fallo se aboca al estudio de los fundamentos ex-


puestos por el apelante que considera inhábil el instrumento que fue ejecutado,
en este caso un cheque, por no cumplir con los requisitos esenciales de plazo y
condición
EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO. Procedencia de la
EXCEPCIÓN de Inhabilidad de Título.
La excepción de inhabilidad de título sólo se puede fundar en las formas
extrínsecas del título relativas a su encuadre en la enumeración legal, liquidez,
exigibilidad de la deuda, y titularidad activa y pasiva de los sujetos involucrados
en la relación sustancial y procesal.28
La conducta del demandado en autos, es decir, la incomparecencia a la
citación señalada en el párrafo anterior acarreó el efecto del reconocimiento del
documento en este juicio, en consecuencia se tornó directamente ejecutable de
conformidad a lo establecido en el Art. 448 del C.P.C. Habiéndose tornado el
documento con la exigibilidad legal correspondida por la ley y el mismo no se
halla contaminado por agentes que conlleve a su inexigibilidad, consecuente-
mente se colige la improcedencia de la excepción de inhabilidad de título articu-
lada en autos.
EXCEPCIÓN DE INHABILIDAD DE TÍTULO. Prueba de la EX-
CEPCIÓN de Inhabilidad de Título.
“El citado tiene la carga procesal de reconocer o negar la firma de la instru-
mental que se le exhibe. No es un derecho ni un deber; es una conducta faculta-
tiva cuya omisión le trae aparejada una consecuencia disvaliosa (carga proce-
sal). Es que el silencio opuesto a actos, o a una interrogación, no es considerado
como una manifestación de voluntad, conforme el acto o a la interrogación, sino
en los casos en que haya una obligación de explicarse por la ley… En consecuen-
cia: a) la negativa a declarar; b) la falta de contestación categórica; c) la negativa
general; o d) las respuestas evasivas; resultan equiparables a la incomparecen-
cia.

28. Excepciones Procesales, de Graciela Farías, Pág. 378, N° 1.581.

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TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

T. Apel. Civ. y Com. Sexta Sala. 06/08/2015. “Arnaldo Daniel Acosta


Toledo c/ Gabriel Alcibiades Portillo Cañete c/ Antonio Pelaez García s/
Accion Preparatoria de Juicio Ejecutivo” (Ac. y Sent. Nº 33).
Previo estudio de los antecedentes del caso, el Tribunal resolvió plantear
y votar las siguientes
CUESTIONES:
¿Es nula la sentencia apelada?
¿En su caso, ¿se dictó conforme a derecho?
Practicado el sorteo de ley resultó el siguiente orden de votación:
OLGA NINFA TALAVERA, ALBERTO JOAQUÍN MARTÍNEZ SIMÓN y
MIRTHA OZUNA DE CAZAL.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA LA MAGISTRADA OLGA
TALAVERA TORRES, DIJO: Este recurso, si bien fue interpuesto y concedido
por el inferior, el apelante ha desistido expresamente del mismo conforme al
escrito de expresión de agravios obrante en autos. Por lo demás, no observándo-
se vicios o defectos de carácter procesal, que autoricen la declaración de nulidad
de oficio de la sentencia recurrida en conformidad a los Arts. 113 y 404 del
Código Procesal Civil, corresponde tener por desistido al recurrente del mismo.
A SUS TURNOS LOS DRES. ALBERTO JOAQUÍN MARTÍNEZ SIMÓN
y MIRTA OZUNA DE CAZAL, manifestaron que votan en igual sentido por
compartir idénticos argumentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, LA MAGISTRADA OLGA
TALAVERA TORRES, DIJO: La apelante ante este Tribunal presentó su escri-
to de expresión de agravios manifestando esencialmente que “La resolución
citada causa agravio a mi mandante, pues modificó sustancialmente el estatus
jurídico de un instrumento de crédito a otro de mayor exigibilidad. Y en el
proceso interpretó el Art. 462 Inc. “d” del Código Procesal Civil con la parciali-
dad indebida, transcribiendo en forma incompleta un comentario del Prof. Dr.
Hernán Casco Pagano, omitiendo la parte que dice con respecto a la inhabilidad
como excepción en su apartado 6.1.3. Procedencia: El título es inhábil cuando:...
6.1.3. quien lo ejecuta no es el titular de la obligación o se le ejecuta contra quien
no es el deudor..” (Libro “Código Procesal Civil Comentado y Concordado”. 9ª
Edición. Tomo II. Pág. 873). Esta omisión de mención produce el efecto del
pretexto de desviar el contexto. Claramente el Prof. Dr. Hernán Casco Pagano
se refirió al sentido de la falta de acción como motivo de inhabilidad, la NO

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JURISPRUDENCIA

correspondencia del obligado como es el caso que nos ocupa. Además el mismo
profesor Casco Pagano explicó en el último párrafo de este asunto la contunden-
cia de la salvedad… Salvo que se funde en la falta de exigibilidad de tal obliga-
ción por no haberse cumplido el plazo o condición… En este caso la condición que
impone nuestra legislación civil, Art. 1744 del Código Civil sobre materia de
Cheque, en cuestiones de las relaciones jurídicas y sus efectos entre el portador,
el endosante y el librador es clara e indiscutible. El portador debe dar aviso al
propio endosante y al librador de la falta de pago dentro de los cuatro días
inhábiles siguientes al día del protesto o de la declaración equivalente, y así el
cheque contuviese la cláusula de “retorno sin gastos”, el mismo día de la presen-
te. Si bien es cierto, el Art. 471 del C.P.C. nos da la chance de iniciar un juicio
ordinario dentro de los 60 días posteriormente a la sentencia firme, sin embargo
aquí no estamos discutiendo sobre el famoso fondo de la cuestión origen de la
deuda o existencia o no de la obligación. Esta excepción opuesta es la herramien-
ta que nos da la norma de desvirtuar una demanda o una acción ejecutiva cuyos
titulares activo y pasivo de la obligación no se corresponden, en virtud de un
principio desde el cual se ha legislado de esa manera: el derecho a la defensa. Es
por eso que se estableció la fórmula de la acción de regreso en la cual se le otorga
al deudor mediato (librador del cheque) la oportunidad de defenderse, teniendo
en cuenta que un cheque librado a la orden de alguien posee naturaleza jurídica
diferente al caso del libramiento al portador”.
Por proveído de fecha 25 de marzo de 2015 se corrió traslado a la adversa
de los agravios del recurrente y la misma contesta los mismos en su escrito
obrante en autos manifestando lo siguiente “En primer término advertimos a
V.V.E.E., sobre la improcedencia de la excepción opuesta por el demandado
Gabriel Alcibiades Portillo Cañete, en razón que el demandado no ha negado, ni
desconocido la deuda reclamada en autos, presupuesto necesario que exige la
ley para el estudio de la pretensión formulada por el ejecutado. Por este motivo
la excepción opuesta por el señor Gabriel Portillo, fue rechazada por el Juzgado
A-quo y la sentencia recurrida se halla ajustada a derecho y la misma debe ser
confirmada en todas sus partes. En efecto, surge de las constancias de autos que
en la fundamentación del recurso de apelación interpuesto, el representante del
ejecutado, Sr. Gabriel Portillo, en su confusa presentación pretende enervar el
normal desarrollo de esta ejecución, no sabemos si su excepción se funda en la
falta de acción o en no ser el documento de aquellos que trae aparejada ejecu-

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TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

ción, como para que se declare inhábil al título base de la presente demanda
ejecutiva, cheque obrante a fs. 6 de autos. No existe ninguna modificación del
status jurídico del instrumento base de la presente ejecución, ni de una inter-
pretación parcialista e indebida del Art. 462 del C.P.C., pues la ley es clara y a
este respecto no surge en autos, circunstancia que pueda dar lugar a a una falta
de acción con motivo de inhabilidad por la supuesta no correspondencia entre el
obligado, el endosante y el ejecutante, o por no haberse cumplido una condición
sobre el instrumento base de la presente ejecución, esto es un absurdo y así lo
ha entendido acertadamente el Juzgado A-quo en la resolución recurrida para
rechazar la excepción opuesta por el demandado. Sobre la cuestión sometida a
estudio de este Excelentísimo Tribunal, resulta oportuno traer a colación que no
se dan ninguno de los dos supuestos que requiere la norma Art. 462 Inc. d) del
CPC para la procedencia de la excepción intentada. No se requiere dar aviso al
endosante ni al librador del cheque de la falta de pago, por lo cual no existe
ninguna obligación de comunicar al endosante, ni ejecutado, de ello es una
facultad que tiene el portador del documento, conforme lo establece el Art. 1742
del C.C., que refiere que el portador puede ejercer la acción de regreso contra los
endosantes, el librador y los otros obligados, conservando sus derechos contra el
librador. Además recordemos que el cheque se transmite por su solo endoso a
favor del portador y el mismo en cualquiera de los casos tiene acción contra el
librador del cheque que en este caso es el ejecutado Gabriel Portillo. En otro
orden, el título ejecutado reúne las condiciones indispensables para ser conside-
rado como un título ejecutivo de acuerdo con la ley. En efecto, el mismo, figura
en la enumeración taxativa de los Arts. 448 y 449 del C.P.C.; el documento
contiene una obligación, por lo que corresponde que la resolución recurrida sea
confirmada en todas sus partes. Por otro lado, y analizadas las constancias de
autos notamos que el documento base la presente ejecución, obrante a fojas 06
de autos, es el cheque Nº 5203022, cargo Banco Itaú, nombre de Gabriel Portillo
y Romina Marisi F., el cual según sus propias afirmaciones del ejecutado, ha
sido librado por el mismo, por lo que la legitimación activa y pasiva son mani-
fiestas, ya que el tenedor de un cheque puede accionar individual o conjunta-
mente contra cualquiera de los obligados cambiarios, teniendo en cuenta la
norma mencionada consagra la solidaridad cambiaria de acuerdo a lo que deno-
ta el Art. 1746 del Código Civil”.
Que, analizadas las constancias procesales se constata que el documento
base de la presente ejecución es el cheque de pago diferido con cargo al Banco

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JURISPRUDENCIA

Itau por la suma de Guaraníes Novecientos Veinte y Tres Millones (Gs.


923.000.000) librado por el señor Gabriel Portillo a favor del señor Pedro Alcides
Acosta y este endosó el documento y el portador Arnaldo Daniel Acosta inició la
presente acción preparatoria de juicio ejecutivo.
El demandado en autos fue citado a objeto de reconocer la firma que se le
atribuye de conformidad a lo establecido en el Art. 444 del C.P.C. y el mismo, a
pesar de haber sido notificado, conforme se desprende de la cédula de notifica-
ción de fecha 01 de septiembre de 2011 (fs. 26) no ha comparecido a la citación
y el inferior efectivizó el apercibimiento e inicio el juicio ejecutivo.
En la etapa correspondiente el demandado en autos articuló la excepción
de inhabilidad de título conforme al escrito obrante en autos de fs. 109/110,
basando en la falta de comunicación al librador y endosante de la imposibilidad
del pago.
INHABILIDAD DE TÍTULO. El Art. 462 del C.P.C., preceptúa: “Excepcio-
nes oponibles. Son excepciones admisibles en el juicio ejecutivo, las siguien-
tes:... d) falsedad o inhabilidad del título con que se pide la ejecución. La primera
sólo podrá fundarse en la falsedad material o adulteración del documento; la
segunda, en la falta de acción o en no ser el documento de aquellos que traen
aparejada ejecución”.
La excepción de inhabilidad de título sólo se puede fundar en las formas
extrínsecas del título relativas a su encuadre en la enumeración legal, liquidez,
exigibilidad de la deuda, y titularidad activa y pasiva de los sujetos involucrados
en la relación sustancial y procesal.29
La conducta del demandado en autos, es decir, la incomparecencia a la
citación señalada en el párrafo anterior acarreó el efecto del reconocimiento del
documento en este juicio, en consecuencia se tornó directamente ejecutable de
conformidad a lo establecido en el Art. 448 del C.P.C. Habiéndose tornado el
documento con la exigibilidad legal correspondida por la ley y el mismo no se
halla contaminado por agentes que conlleve a su inexigibilidad, consecuente-
mente se colige la improcedencia de la excepción de inhabilidad de título articu-
lada en autos.
“El citado tiene la carga procesal de reconocer o negar la firma de la instru-
mental que se le exhibe. No es un derecho ni un deber; es una conducta faculta-

29. Excepciones Procesales, de Graciela Farías, Pág. 378, N° 1.581.

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TRIBUNAL DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL

tiva cuya omisión le trae aparejada una consecuencia disvaliosa (carga proce-
sal). Es que el silencio opuesto a actos, o a una interrogación, no es considerado
como una manifestación de voluntad, conforme el acto o a la interrogación, sino
en los casos en que haya una obligación de explicarse por la ley… En consecuen-
cia: a) la negativa a declarar; b) la falta de contestación categórica; c) la negativa
general; o d) las respuestas evasivas; resultan equiparables a la incomparecen-
30
cia”.
Por todo lo expuesto esta Magistratura considera debe ser confirmada la
sentencia en alzada, con costas conforme a lo dispuesto en el Art. 203 Inc. “a” del
C.P.C.
A SUS TURNOS LOS DRES. ALBERTO JOAQUÍN MARTÍNEZ SIMÓN
y MIRTHA OZUNA DE CAZAL, manifestaron que votan en idéntico sentido.
Con lo que se dio por terminado el acto, firmando los Señores Miembros,
todo por ante mí, que certifico, quedando acordada la sentencia que sigue:
VISTO: Lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo precedente
y sus fundamentos, el Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, SEXTA
SALA;
RESUELVE:
e) TENER POR DESISTIDO al recurrente del recurso de nulidad inter-
puesto.
f) CONFIRMAR, con costas, la S.D. Nº 519 de fecha 13 de agosto de 2014,
dictada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Primer
Turno, de conformidad a los fundamentos dados en el exordio del presente fallo.
g) ANOTAR, registrar, comunicar y remitir copia a la Excma. Corte Supre-
ma de Justicia.
Magistrados: Olga Ninfa Talavera, Alberto Joaquín Martínez Simón y
Mirtha Ozuna De Cazal
Abog. Marcos Rubén Molinas. Actuario Judicial.

30. Tratado de la Ejecución, de Luis A. Rodríguez, T. 2B, Págs. 510/511.

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