PRESENTACIÓN
“Rogad al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies”
(Mt 9,38)
Nuestro Señ or Jesucristo, antes de enviar a sus discípulos a evangelizar y acompañ ar
aquellas multitudes, que como nos lo cuenta el Evangelio, “estaban desamparadas y
dispersas como ovejas que no tienen pastor”, les propone un paso inicial antes que
cualquier otra cosa: “Rogad al dueñ o de la mies que envíe obreros a su mies”.
Manifiesta a Jesú s en estas sencillas palabras que primero que la acció n, la misió n y la
evangelizació n se encuentra en un lugar principal la oració n. La mies siempre será
mucha y los operarios muy pocos, por lo cual debemos pedir constantemente al Señ or
de la mies que nunca falten los obreros que prediquen y acompañ en a su pueblo. Esa
mies seguirá aumentando y creciendo en los campos del mundo de día en día y se
necesitan obreros que la cosechen. Pero ellos só lo pueden venir exclusivamente del
corazó n amoroso de Dio; pues É l es la fuente y el autor de todas las vocaciones, ellas
nacen de su iniciativa y de su amor.
Por eso ponemos en sus manos este libro de oraciones, con el ú nico propó sito de
intensificar nuestra acció n por esta intensió n especial de la Iglesia universal,
acogiendo la invitació n del Señ or, dando un lugar privilegiado a la oració n.
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Señ or Jesú s, Palabra eterna del Padre, que a tantos jó venes dices: ¡Ven y sígueme!.
Concédenos familias santas, verdaderas iglesias domésticas, santuarios de vida,
semilleros de vocaciones sacerdotales, religiosas, misioneras y laicales; para que
reinando en ellas la comunió n y la participació n se haga realidad la Nueva
Evangelizació n. Ayuda a quines deseando seguirte sufren dudas y temores. Ilumina
con tu Espíritu a lo que anhelan colaborar contigo en el plan divino de la salvació n.
María Madre y modelo de discípulos misioneros, acrecienta nuestra fe en tu Hijo, para
que conociéndolo y amá ndolo lo sigamos con un “sí” generosos como el de la
Anunciació n Amén.
A JESÚS POR LAS VOCACIONES
Señ or Jesú s, que has llamado a quienes has querido, llama a muchos jó venes a trabajar
por Ti, a trabajar contigo. Tú , que has iluminado con tu Palabra a los que has llamado
ilumínalos con el don de la fe en Ti.
Tú que los has sostenido en las dificultades, ayú dales a vencer las dificultades de
jó venes de hoy. Y si llamas a alguno de ellos para consagrarlo todo a Ti, que tu amor
aliente esta vocació n desde el comienzo y la haga crecer y perseverar hasta el fin.
Amén.
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
(Pablo VI)
Jesú s, Divino Pastor de las almas, que llamaste a los apó stoles para hacerlos
pescadores de hombres, atrae hacia ti las almas ardientes y generosas de los jó venes,
para hacerlos tus seguidores y tus ministros; hazlos partícipes de tu sed de redenció n
universal, en favor de la cual renuevas tu sacrificio sobre los altares.
Tú , Señ or, “siempre dispuesto a interceder por nosotros”, descú breles los horizontes
del mundo entero, donde la muda plegaria de tantos hermanos pide la luz de la verdad
y el calor del amor, para que respondiendo a tu llamada, prolonguen aquí abajo tu
misió n, edifiquen tu Cuerpo Místico, que es la Iglesia y sean “sal de la tierra”, “luz del
mundo”.
Extiende, Señ or, tu amorosa llamada también a muchas almas de mujeres puras y
generosas, e infú ndeles el anhelo de la perfecció n evangélica y la entrega al servicio de
la Iglesia y de los hermanos necesitados de asistencia y caridad. Amén.
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Señ or Dios, Padre nuestro, te damos gracias por los sacerdotes, que son un regalo y un
signo de tu amor. Ellos nos manifiestan tu corazó n bueno y rico en misericordia, nos
ofrecen la salvació n de Jesú s y nos ayudan a vivir en el Espíritu Santo. Concédenos
pastores segú n tu corazó n, bendice a los seminaristas, y haz que no falten en la Iglesia
niñ os y jó venes que sigan la vocació n sacerdotal. Por Jesucristo, nuestro Señ or. Amén.
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Oh Jesú s, pastor eterno de las almas, dígnate mirar con ojos de misericordia a esta
porció n de tu grey amada. Señ or necesitamos sacerdotes, misioneros y religioso;
bendice nuestras familias, multiplica las vocaciones y santifica cada vez má s a
nuestros sacerdotes, misioneros y religiosos.
Te lo pedimos por la inmaculada Virgen María, tu dulce santa Madre, oh Jesú s, danos
sacerdotes, misioneros y religiosos segú n tu corazó n. Amén.
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES DE JUAN PABLO II
Padre bueno, en Cristo tu Hijo nos revelas tu amor, nos abrazas como a tus hijo y nos
ofreces la posibilidad de descubrir, en tu voluntad, los rasgos de nuestro verdadero
rostro.
Padre santo, Tú nos llamas a ser santos como Tú eres santo. Te pedimos que nunca
falten a tu Iglesia ministros y apó stoles santos que, con la palabra y con los
sacramentos, preparen el camino para el encuentro contigo.
Padre misericordioso, da a la humanidad extraviada, hombre y mujeres, que, con el
testimonio de una vida transfigurada, a imagen de tu Hijo, caminen alegremente con
todos los demá s hermanos y hermanas hacia la patria celestial.
Padre nuestro, con la voz de tu Espíritu Santo, y confiando en la materna intercesió n
de María, te pedimos ardientemente: manda a tu Iglesia sacerdotes, que sean
testimonios valientes de tu infinita bondad. Amén.
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
(Benedicto XVI)
Padre, haz que surjan entre los cristianos numerosas y santas vocaciones al
sacerdocio, que mantengan viva la fe y la conserven la grata memoria de tu Hijo Jesú s
mediante la predicació n de su Palabra y la administració n de los sacramentos con lo
que renuevas continuamente a tus fieles. Danos santos ministros del altar, que sean
solícitos y fervorosos custodios de la Eucaristía, sacramento del don supremo de
Cristo para la redenció n del mundo.
Llama a ministro de tu misericordia que, mediante el sacramento de la reconciliació n,
derramen el gozo de tu perdó n. Padre, haz que la Iglesia acoja con alegría las
numerosas inspiraciones del Espíritu de tu Hijo y, dó cil a sus enseñ anzas, fomente
vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada. Fortalece a los obispos,
sacerdotes, diá conos, a los consagrados y a todos los bautizados en Cristo para que
cumplan fielmente su misió n al servicio del evangelio. Amén.
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO POR LAS VOCACIONES SACERDOTALES Y
RELIGIOSAS DE JUAN PABLO II
Espíritu de amor eterno, que procedes del Padre y el Hijo. Te damos gracias por todas
las vocaciones de apó stoles y santos que han fecundado la Iglesia. Continú a, todavía, te
rogamos, esta tu obra. Acuérdate de cuando, en Pentecostés, descendiste sobre los
apó stoles reunidos en oració n con María, la madre de Jesú s, y mira la Iglesia que tiene
hoy una particular necesidad de sacerdotes santos, de testigos fieles y autorizados de
tu gracia; tiene necesidad de consagrados y consagradas, que manifiesten el gozo de
quien vive só lo para el Padre, de quien hace propia la misió n y el ofrecimiento de
Cristo, de quien construye con la caridad el mundo nuevo.
Espíritu Santo, perenne manantial de gozo y de paz, eres tú quien abre el corazó n y la
mente a la divina llamada: eres tú que hace eficaz cada impulso al bien, a la verdad, a
la caridad. Tus gemidos inenarrables suben al Padre desde el corazó n de la Iglesia, que
sufre y lucha por el Evangelio.
Abre los corazones y las mentes de los jó venes, para que una nueva floració n de santas
vocaciones manifieste la constancia de tu amor, y todos puedan conocer a Cristo, luz
verdadera del mundo, para ofrecer a cada ser humano la segura esperanza de la vida
eterna. Amén.
ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA POR LAS VOCACIONES
(Padre Santiago Alberione)
Dios te salve, María, madre, maestra y reina nuestra. Escucha con bondad la sú plica
que te presentamos segú n el deseo de Jesú s: “Rogad al Señ or de la mies que mande
trabajadores a su mies”. Vuelve tus ojos misericordiosos hacia todos los hombres.
Muchos andan extraviados en las tinieblas, sin padre, sin pastor y sin maestro. En ti,
María, encontrará n la senda para llegar a Cristo, pues el Padre te ha constituido
“apó stol” para dar al mundo a Jesú s, camino, verdad y vida.
Por ti, todos los cató licos, con todas las energías, por todas las vocaciones, para todos
los apostolados. Por ti, todos los creyentes por todos los no creyentes; todos los
comprometidos por todos los indiferentes; todos los cató licos por todos lo no
cató licos,. Por ti, todos los llamados sean fieles a su vocació n, todos los apó stoles sean
santos, todos los hombres los acojan. Al pie de la cruz tu corazó n se dilató para
acogernos a todos como hijos.
Danos un corazó n apostó lico, modelado segú n el de Jesú s, segú n el tuyo y el de san
Pablo, para que un día nos encontremos todos juntos contigo en la casa del Padre.
Bendice a tus hijos, María, madre, maestra y reina.
ORACION A MARÍA POR LAS VOCACIONES
Oh María, madre de la Palabra encarnada en tu vientre, ayú danos a abrirnos a la
Palabra del Señ or, para que, habiéndola recibido y mediado, pueda crecer en nuestros
corazones. Ayú danos a vivir, como tú , las bienaventuranzas de los que creen, y a
dedicarnos con caridad incansable a la evangelizació n de todos aquellos que buscan al
Señ or.
Concédenos servir a cada persona, convirtiéndonos en siervos de la Palabra, para que,
permaneciendo fieles a ella, encontremos la felicidad verdadera. Amén.
A MARÍA POR LAS VOCACIONES
Señ or, dame un corazó n enamorado como el corazó n de María; dame un corazó n
generosos como el corazó n de María; dame un corazó n abierto a tu Palabra como el
corazó n de María. Haz que descubra cada vez má s la riqueza insondable que eres tú , y
que nadie como tu madre conoce. Que descubra que só lo desde un corazó n
desprendido y abandonado podré poner mi confianza en ti, como la puso María, tu
madre.
Haz, Señ or, que al igual que para ella tú seas para mí, mi ú nica riqueza, mi sustento y
alimento; mi bien y mi alegría. Que como María siempre esté dispuesto a cumplir tu
voluntad, a vivir abandonado en ti, y a decirte con los labios, con el corazó n y con la
vida ¡aquí estoy… há gase en mí segú n tu Palabra!
ORACIÓN POR LOS SEMINARISTAS
Señ or Jesucristo, Pastor bueno, tú que conoces a todas las ovejas y sabes có mo llegar
al corazó n del hombre, abre la mente y el corazó n de los que buscan y esperan una
palabra de verdad para su vida; hazles sentir que só lo en ti pueden encontrar plena
luz; pero temen que tu llamada sea demasiado exigente; sacude el alamas de los que
quieran seguirte en el ministerio sacerdotal, pero no saben vences las dudas y los
miedos, y acaban por escuchar otras voces.
Tú que eres la Palabra que ilumina y sostiene los corazones, suscita en aquellos a
quienes llamas valor para dar la respuesta de amor: ¡Heme aquí, envíame! Amén.
ORACIONES POR LOS SACERDOTES
ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
Señ or, llena con el don del Espíritu Santo a los que te has dignado elevar al Orden
Sacerdotal apra que sean dignos de presentarse sin reproche ante tu altar, de anunciar
el Evangelio de tu Reino, de realizar el ministerio de tu palabra de verdad, de ofrecerte
los dones y sacrificios espirituales, de renovar a tu pueblo mediante el bañ o de la
regeneració n; de manera que vayan al encuentro de nuestro gran Dios y del Salvador
Jesucristo, tu ú nico Hijo, y reciban de tu inmensa bondad la recompensa de una fiel
administració n de su orden sacerdotal.
ORACIÓN DE PÍO XII POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES
Oh Jesú s, Pontífice Eterno, Buen Pastor, fuente de vida, que por singular generosidad
de tu dulcísimo corazó n no has dado sacerdotes para que podamos cumplir
plenamente los designios de santificació n que tu gracia inspira en nuestras almas; te
suplicamos: ven y ayú dalos con tu asistencia misericordiosa.
Sé en ellos, oh Jesú s, fe viva en sus obras, esperanza inquebrantable en las pruebas,
caridd ardiente en sus propó sitos. Que tu Palabra, rayo de la eterna sabiduría, sea, por
la constante meditació n, el alimento diario de su vida interior. Que el ejemplo de tu
vida y pasió n se renueve en su conducta y en sus sufrimientos para enseñ anza
nuestra, y alivio y sostén en nuestras penas.
Concédele, oh Señ or, desprendimiento de todo interés terreno y que só lo busquen tu
mayor gloria. Concédeles ser fieles a sus obligaciones con conciencia pura hasta el
postrer aliento. Y cuando con la muerte del cuerpo entreguen en tus manos la tarea
cumplida, dales, Jesú s, tú que fuiste su Maestro en la tierra, la recompensa eterna: la
corona de justicia en el esplendor de los santos. Amén.
ORACIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II A LA VIRGEN SANTÍSIMA POR LA
SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES
Oh María, madre de Jesucristo y madre de los sacerdotes: acepta este título con el que
hoy te honramos para exaltar tu maternidad y contemplar contigo el sacerdocio de
tuHijo unigénito y de tus hijos, oh santa Madre de Dios.
Madre de Cristo, que al Mesías sacerdote diste un cuerpo de carne por la unció n del
Espíritu Santo para salvar a los pobres y contritos de corazó n: custodia en tu seno y en
la Iglesia a los sacerdotes, oh Madre del Salvador.
Madre de la fe, que acompañ aste al templo al Hijo del hombre, en cumplimiento de las
promesas hechas a nuestros padres: presenta a Dios Padre, para su gloria, a los
sacerdotes de tu Hijo, oh Arca de la Alianza.
Madre de la Iglesia, que con los discípulos en el Cená culo implorabas el Espíritu para
el nuevo pueblo y sus pastores: alcanza para el orden de los presbíteros la plenitud de
los dones, oh Reina de los apó stoles.
Madre de Jesucristo, que estuviste con É l al comienzo de su vida y de su misió n, lo
buscaste como Maestro entre la muchedumbre, lo acompañ aste en la cruz, exhausto
por el sacrificio ú nico y eterno, y tuviste a tu lado a Juan, como hijo tuyo: acoge desde
el principio a los llamados al sacerdocio, protégelos en su formació n y acompañ a a tus
hijos en su vida y en su ministerio, oh Madre de los sacerdotes. Amén.
ORACION AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS POR LOS SACERDOTES
¡Oh Jesú s, eterno sacerdote! Guarda a tus sacerdotes al abrigo de tu corazó n.
Especialmente te pedimos por los sacerdotes de nuestra dió cesis para que guardes sin
mancha sus manos consagradas, que diariamente tocan tu Santo Cuerpo, y limpios
labios, tenidos por tu preciosa sangre.
Guarda puro su corazó n, marcado por el sello sublime del sacerdocio. No permitas que
el espíritu del mundo los contamine, y que tu santo amor los proteja de todo peligro.
Bendice sus trabajos y que el fruto de sus desvelos se la salvació n de muchas almas,
que será n su consuelo aquí y su corona eterna. Divino Corazó n de Jesú s, Corazó n lleno
de celo por loa gloria del eterno Padre, te rogamos por todos los sacerdotes; en tu
Corazó n Sagrado llénalos de celo, de pureza, de bondad, de amor y de caridad
apostó lica. Amén.
ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
Jesú s que sientes compasió n al ver la multitud que está como ovejas sin pastor,
suscita, en nuestra Iglesia, una nueva primavera de vocaciones.
Te pedimos que envíes sacerdotes segú n tu corazó n que nos alimenten con el pan de
tu Palabra y en la mesa de tu Cuerpo y de tu Sangre; consagrados que, por su santidad,
sean testigos de tu Reino; laicos que, en medio del mundo, den testimonio de ti con su
vida y su palabra.
Buen Pastor, fortalece a los que elegiste y ayú dalos a crecer en el amor y santidad para
que respondan plenamente a tu llamada.
María, madre de las vocaciones, ruega por nosotros. Amén.
ORACION A SAN JOSÉ POR LOS SACERDOTES
Oh glorioso patriarca san José, padre tutelar de Nuestro Señ or Jesucristo, en este día te
pido por todos los sacerdotes, los cuales fueron tomados de entre los hombres para
servir a Dios.
Ayú dalos a imitar tu gran fe, tu castidad perfecta, tu entrega total al servicio de Dios
sin mirar las consecuencias, tu humildad, tu trabajo constante, tu pobreza, tu
obediencia, todas tus virtudes y tu “sí” heroico. Ayú dalos a imitarte a ti y a tu Hijo
Jesú s en todo. Ayú dalos ser buenos sacerdotes para los ojos de Dios, ayú dalos en su
soledad y en sus momentos de tentació n. Acompá ñ alos en todos los momentos
difíciles de su vida y en sus momentos de alegría también. Defiéndalos de todos los
que quieres hacerles algú n dañ o físico o moral, como defendiste a Nuestro Señ or
Jesucristo, hasta que llegue al Reino de los cielos a gozar contigo para siempre de la
presencia de Dios nuestro Padre. Amén.
ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
Santa Teresa de Lisieux
¡Oh Jesú s! Te ruego por tus fervorosos sacerdotes, por tus sacerdotes tibios e infieles,
por tus sacerdotes que trabajan cerca o en lejanas misiones, por tus sacerdotes que
sufren soledad y desolació n, por tus jó venes sacerdotes, por tus sacerdotes ancianos,
por tus sacerdotes agonizantes. ¡Oh Jesú s guá rdalos a todos junto a tu corazó n y
concédeles abundantes bendiciones en el tiempo y en la eternidad. Amén.
ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
Padre Santiago Alberione
Jesú s, sacerdote eterno, guarda a estos ciervos tuyos, en el recinto santo de tu corazó n,
donde nadie pueda hacerles dañ o alguno.
Guarda inmaculadas sus manos consagradas que a diario tocan tu sagrado Cuerpo;
guarda sin mancha esos corazones sellados con el sublime cará cter del sacerdocio.
Haz que tu santo amor los envuelva y separa del contacto del mundo. Bendice sus
trabajos, con frutos abundantes, y sean las almas por ellos dirigidas y administradas,
su consuelo y gozo aquí en la tierra y después su hermosa corona en el cielo. Amén.
ORACIÓN POR LOS OBISPOS
Oh Dios, eterno Pastor de los fieles, que diriges y gobiernas a tu Iglesia con
providencia y amor, te rogamos concedas a los obispo de tu Iglesia, a quienes pusiste
al frente de tu pueblo en unió n con el Papa, sucesor de Pedro y Vicario en la tierra, la
gracia de presidir, en nombre de Cristo, la grey que pastorean, y ser maestros fieles a
la verdad, sacerdotes de los sagrados misterios y guías de tu pueblo santo. Por
Jesucristo Nuestro Señ or. Danos, Señ or, obispos santos segú n el deseo de tu corazó n.
Amén.
ORACIÓN FINAL
Te ofrecemos, oh Padre, en favor de los sacerdotes, y por las manos purísimas
de María, la Sangre preciosa de Jesús, que purifica, redime y salva.
Y tú, Espíritu Santo, que tanto amas a la Iglesia y que eres su alma y su vida,
dígnate escuchar las súplicas que hacemos por ellos. Te lo pedimos por María
Inmaculada, auxilio, consuelo, espejo y guía de todos los sacerdotes. Amén.
SACERDOTE F. NACIMIENTO F. ORDENACIÓN
S.S. FRANCISO 17.XII.36 27.VI.92
Mons. FROILÁN CASAS ORTIZ 21.V.48 24.III.12
ALBERTO ARAGONEZ CHACÓN 22.IV.982 28.IX.02
ALEJANDRO SÁNCHEZ VALENCIA 21.VI.65 25.II.2006
ALIRIO GARCIA SOTO 8.IV.57 26.XI.94
ALONSO SANCHEZ MORALES 27.IV.59 23.III.85
ÁLVARO ENCISO HERNÁNDEZ 20.VII.86 9.XII.00
ANDRÉS STEVE FIGUEROA ARTUNDUAGA 3.VI.84 2.IV.11
ANGEL ALBERTO RAIGOSO MOLANO 15.XI.42 17.VIII.69
CARLOS ALIRIO PARADA ORTEGA 21.IX.62 14.XII.91
CARLOS ANDRÉS PUENTES POLANIA 16.VIII.88 7.XII.13
CARLOS JAVIER SUAREZ MONSALVE 6.X.68 9.XII.95
CARMELO ARIAS VELASCO 22.X.69 15.VIII.98
CESAR ADRIAN CASTAÑEDA PÉREZ 22.IV.81 20.XI. 2010
CESAR AUGUSTO MESA 1.VIII.89 26.XI.16
CLÍMACO SUAZA SÁNCHEZ 5.VI.81 15.VIII.09
DARÍO ALONSO CARVAJAL ARANDA 10.X.81 18.I.61
DIÓGENES VALENZUELA CÉSPEDES 26.III.43 15.VIII.72
EDGAR HORTA GARZON 27.II.65 9.XII.00
EDILBERTO GUERRERO PEÑA 18.XII.52 7.XII.13
EDWIN ECHEVERRI ECHAVARRIA 20.III.86 2.IV.11
EDWIN AVILÉS LOMBANA 24.XI.81 26.XII.08
FARID CÓRDOBA MORENO 7.XII.90 28.XI.15
FABIO GUZMÁN DUQUE 12.I.90
FREDYS RAMOS ALCALÁ 19.XI.64 23.V.00
FREDY CALDERÓN GARCÍA 21.XI.83
GABRIEL JOJ CHACAJ 22.XI.2003
GERMÁN QUINTERO LOSADA 4.X.67 8.VI.96
HERNANDO ENRIQUE RICARDO SÁNCHEZ 14.I.70 15.XII.2003
HÉCTOR FABIO AGUDELO 10.X.82 25.XI.2005
HENRY HERRERA ORDÓÑEZ 18.I.72 6.XII.2003
HERNANDO BERNAL VILLEGAS 23.XI.38 2.I.72
HERNANDO PÉREZ MONTENEGRO 26.III.73 28.IX.02
HUGO FERNEY NARVAEZ PERDOMO 13.II.63 29.V.10
HULFENCIO PRIETO LEAL 27.VII.74 28.IX.02
JAIRO TRUJILLO POLANCO 17.II.37 4.VI.66
JAVIER NAVARRO GONZÁLEZ 4.VI.77 31.III.07
JAVIER ROJAS PERALTA 2.VII.68 27.XII.97
JESÚS EMILIO RIVERA MEJÍA 25.XII.75 23.I.2010
JESUS JOAQUIN MARTINEZ TRIANA 23.XII.45 4.XII.73
JHON CABRERA RODRÍGUEZ 22.VII.76 8.XII.04
JHON ALEJANDRO PERDOMO 8.II.83 14.VI.014
JHON FREDY OBANDO MEJÍA 21.IV.77 15.V.04
JHON HENRY PERDOMO BAUTISTA 17.XI.69 3.I.2009
JHON JAIRO PRIETO GARCIA 4.XI.58 8.XII.84
JORGE IVÁN GONZÁLEZ SILVA 21.IV.60 2.XII.1995
JORGE ALBERTO PUENTES LOSADA 1.VI.50 30.I.77
JORGE ALBERTO VARGAS RAMOS 9.II.85
JORGE ENRIQUE RESTREPO MEJIA 10.VIII.64 21.XI.92
JORGE LUIS VILLEGAS URIBE 8.IV.37 31.X. 65
JORGE IVÁN DÍAZ CARREÑO 6.VII.80 27.VI.2014
JORGE IVÁN GONZÁLES SILVA 21.IV.60 2.XII.95
JOSÉ HERIBERTO LÓPEZ LAVERDE 31.XII.63 14.VIII.99
JOSE MIGUEL BARON RINCON 18.X.60 12.XII.87
JOSE RAMON MARINEZ TORO 6.XII.68 5.VII.97
JUAN CARLOS LIEVANO 25.III.62 27.XI.87
JULIÁN ANDRÉS VARGAS PENAGOS 20.III.89 7.XII.13
LEONARDO AUGUSTO PÉREZ MACIAS 8.VI.34 16.XII.66
LUIS ALEJANDRO MORA DUARTE 15.II.67 29.VI. 03
LUIS CARLOS LOZANO TRUJILLO 12.VI51 8.XII.87
LUIS ENRIQUE CAPERA ORTEGON 14.VII.69 5.XII.98
LUIS MIRLLAN DIAZ PULIDO 25.XI.67 28.IX.02
MAURICIO HERRADA MAZO 8.II.73 29.VI.2002
MANUEL ANTONIO PARRA SEGURA 4.VII.30 8.II.53
MARLIO ESQUIVEL MARIN 29.X.56 15.VIII.09
MILCIADES VARGAS MOTTA 7.III.45 15.VIII.72
MILLER SERRANO HURTADO 6.I.57 12.I.90
MILTON EDUARDO RODRÍGUEZ ROMERO 13.V.84 28.I.12
NORBEY ARTUNDUAGA TORRES 30.VII.81 13.XI.2013
NIKOLAUS MAIDHOF VINZENZ 25.III.39 29.III.70
RUBER FIERRO CLEVES 6.IV.72 28.XI.98
ORLANDO HERMOSA AMAYA 10.VIII.54 26.I.80
ORLANDO RODRIGUEZ MEDINA 5.XI.61 20.IX.87
OSCAR DANILO VELÁSQUEZ UÑATE 12.IX.64 20.II.99
OSCAR PERDOMO MORALES 11.X.71 21.XII.96
OYDEN ROJAS MORENO 5.XII.40 15.VIII.64
PEDRO MARÍA PÉREZ TRUJILLO 24.IX.82 29.V.10
RAMIRO CHARRY PUENTES 22.IV.72 15.VIII.72
REGULO PEREZ HERNANDEZ 2.V.28 16.I.55
RICARDO ANIBAL PERDOMO LOSADA 19.I.87 2.IV.11
ROGELIO SERRATO HERRERA 18.III.66 7.XII.13
RUBEN DARIO CASTRO SILVA 20.XI.73 6.XII.97
RUBER FIERRO CLEVES 6.IV.72 28.XI.98
SALOMÓN ESPINOSA OTÁLORA 29.X.66 9.XII.95
SAULO PÉREZ LUJAN 20.X.66 15.II.1997
SERGIO VARGAS SAENZ 17.11.83 26.XII.08
ULMER LEIDENY FIGUEROA MONTIEL 19.VIII.79 14.X.2012
VICTOR LEON QUINTANA 5.VII.56 5.XII.98
VÍCTOR MANUEL ORDOÑEZ YUNDA 29.X.80 26.XII.08
VÍCTOR ULISES CORTES RAMÍREZ 12.XI.33 19.III.61
WALTER ELIÉCER ZAPATA VÉLEZ 25.II.74 30.XI.2001
WILSON PERDOMO HURTADO 16.I.88 7.XII.13
YEISON JAIR RAMÍREZ CAICEDO 5.III.89 7.XII.13
ZACARÍAS BAQUERO AGUDELO 2.VIII.69 15.XII.2012
ZULEIN ALDANA GARZON 28-I-63 22.XII.90