ÉXODO 6, 7
TESOROS DE LA BIBLIA
• “Ahora verás lo que le haré al faraón” (10 mins.)
• Éx 6:1. Moisés iba a ver lo que haría la “mano poderosa” de Jehová.
• Éx 6:6, 7. Jehová rescataría a Israel (it-2 415 párr. 1).
Moisés
Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
Asimismo, hubo un cambio notable en los hombres de Israel. Al principio habían aceptado las credenciales de
Moisés, pero cuando se les impuso condiciones de trabajo más duras por orden de Faraón, se quejaron contra
él hasta el punto de que Moisés, desalentado, pidió ayuda a Jehová. (Éx 4:29-31; 5:19-23.) El Altísimo lo
fortaleció diciéndole que había llegado el momento de realizar lo que Abrahán, Isaac y Jacob habían esperado,
a saber, revelar completamente el significado de su nombre Jehová libertando a Israel y estableciéndolo como
una gran nación en la Tierra Prometida. (Éx 6:1-8.) Ni siquiera entonces escucharon a Moisés los hombres de
Israel. Pero después de la novena plaga, estuvieron totalmente de su lado, y cooperaron de tal modo que
después de la décima plaga pudo organizarlos y sacarlos de Egipto de una manera ordenada, “en orden de
batalla”. (Éx 13:18.)
• Éx 7:4, 5. El faraón y los egipcios tendrían que reconocer que Jehová es el Dios verdadero (it-2
414 párrs. 5, 6).
Moisés
Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
Ante Faraón en Egipto. Moisés y Aarón eran entonces figuras clave de una ‘batalla de dioses’. Por mediación
de los sacerdotes magos, cuyos jefes eran al parecer Janes y Jambres (2Ti 3:8), Faraón invocó los poderes de
todos los dioses de Egipto contra el poder de Jehová. El primer milagro que realizó Aarón ante Faraón por
instrucción de Moisés demostró la supremacía de Jehová sobre los dioses de Egipto, aunque Faraón se hizo
más obstinado. (Éx 7:8-13.) Más tarde, cuando llegó la tercera plaga, incluso los sacerdotes tuvieron que admitir:
“¡Es el dedo de Dios!”. Y la plaga de diviesos los afectó tanto, que ni siquiera pudieron comparecer ante Faraón
para oponerse a Moisés durante esa plaga. (Éx 8:16-19; 9:10-12.)
Las plagas ablandan a unos y endurecen a otros. Moisés y Aarón anunciaron cada una de las diez plagas.
Las plagas se produjeron según se habían anunciado, lo que demostró que Moisés era el representante de
Dios. El nombre de Jehová se declaró y divulgó por todo Egipto, ablandando a unos y endureciendo a otros con
respecto a ese nombre: los israelitas y algunos egipcios se ablandaron, y Faraón, sus consejeros y partidarios
se endurecieron. (Éx 9:16; 11:10; 12:29-39.) En vez de creer que habían ofendido a sus dioses, los
egipcios sabían que era Jehová el que estaba juzgando a sus dioses. Para cuando ya se habían ejecutado
nueve plagas, Moisés también se había hecho “muy grande en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de
Faraón y a los ojos del pueblo”. (Éx 11:3.)
• Busquemos perlas escondidas (10 mins.)
• Éx 6:3. ¿En qué sentido Jehová no les había dado a conocer su nombre a Abrahán, Isaac y
Jacob? (it-2 1140 párrs. 4, 5).
Respuesta: En el sentido de que estos hombres no tuvieron la oportunidad de ver a cabalidad el significado y
todo lo que abarca el nombre de Dios, es decir, lo vieron solo de manera limitada.
Comentario extra: Y la atalaya del 15 de marzo del 2004 explicaba que, aunque estos patriarcas emplearon el
nombre divino y recibieron promesas de parte Jehová, no conocieron a Jehová como el Cumplidor de dichas
promesas.
Todopoderoso
Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
Jehová empleó el título “Dios Todopoderoso” (ʼEl Schad·dái) cuando le hizo a Abrahán la promesa referente al
nacimiento de Isaac, una promesa que requería gran fe en el poder de Jehová para cumplirla. A partir de
entonces se usaba cuando se decía que Dios era el que bendeciría a Isaac y Jacob, los herederos del pacto
abrahámico. (Gé 17:1; 28:3; 35:11; 48:3.)
En armonía con esto, Dios dijo a Moisés tiempo después: “Yo solía aparecerme a Abrahán, Isaac y Jacob como
Dios Todopoderoso [beʼÉl Schad·dái], pero en cuanto a mi nombre Jehová no me di a conocer a ellos”. (Éx 6:3.)
Estas palabras no podían querer decir que aquellos patriarcas desconocieran el nombre de Jehová, pues tanto
ellos como sus antepasados lo utilizaron con frecuencia. (Gé 4:1, 26; 14:22; 27:27; 28:16.) En realidad, en el
libro de Génesis, donde se narran las vidas de los patriarcas, el término “Todopoderoso” solo aparece seis
veces, mientras que el nombre personal Jehová se escribió 172 veces en el texto hebreo original. No obstante,
aunque los patriarcas comprendían por su propia experiencia que Dios merecía el título “Todopoderoso”,
no habían tenido oportunidad de apreciar a plenitud el significado y las implicaciones que encierra su nombre
personal, Jehová. The Illustrated Bible Dictionary (edición de J. D. Douglas, 1980, vol. 1, pág. 572) comenta a
este respecto: “La revelación anterior, dada a los patriarcas, se refería a promesas pertenecientes al futuro
lejano; significaba que podían confiar en que Él, Yahweh, era un Dios (ʼel) capaz (un posible significado
de sadday) de cumplirlas. La revelación en la zarza fue más grande y personal, pues el poder de Dios y Su
presencia inmediata y permanente estaban implícitos en el nombre familiar de Yahweh”.
Éx 7:1. ¿Por qué Moisés era “como Dios” para el faraón, y en qué sentido Aarón fue el “profeta” de Moisés? (it-
2 414 párr. 2).
Respuesta: Porque Moisés contaba con el respaldo y la autoridad de Dios, y Aarón era el profeta de Moisés
porque era dirigido por él y era su portavoz.
Comentario adicional: La última objeción de Moisés fue eliminada por Dios. Moisés estaba maldispuesto para
presentarse por segunda vez delante de Faraón, que era tan superior a él desde un punto de vista mundano,
pero Dios le recordó que, como representante del Dios del cielo y de la tierra, él era superior a Faraón. El poder
de Faraón no era sino humano; el suyo era divino. Él iba a ser para Faraón como "dios", con autoridad y poder
para ordenar obediencia.
Moisés
Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
La falta de confianza en sí mismo no descalificó a Moisés. Sin embargo, Moisés demostró falta de confianza
en sí mismo, y arguyó que no podía hablar con fluidez. Este era un Moisés cambiado, bastante diferente del
que por propia voluntad se había ofrecido como libertador de Israel cuarenta años antes. Persistió en señalar
inconvenientes en lo que Jehová le decía, y finalmente le pidió que le excusara de aquella misión. Aunque
Jehová se molestó por esta actitud, no lo rechazó, sino que designó a su hermano Aarón para que fuese su
portavoz. Como Moisés era el representante de Dios, sería para Aarón como “Dios”, y Aarón hablaría en
representación suya. Parece ser que con ocasión del encuentro que tuvieron con los hombres de mayor edad
de Israel y los enfrentamientos con Faraón, Dios dio instrucciones y mandatos a Moisés, quien a su vez se los
comunicó a Aarón para que hablara ante Faraón (un sucesor del Faraón del que había huido Moisés cuarenta
años antes). (Éx 2:23; 4:10-17.) Posteriormente, Jehová llamó a Aarón “profeta” de Moisés, queriendo decir
que, así como Moisés era el profeta de Dios, dirigido por Él, de manera similar Aarón sería dirigido por Moisés.
También le dijo a Moisés que sería hecho “Dios para Faraón”, es decir, que recibiría poder divino y autoridad
sobre Faraón, de modo que no tenía por qué temer al rey de Egipto. (Éx 7:1, 2.)
• ¿Qué perlas espirituales ha encontrado sobre Jehová, el ministerio y otros temas en la lectura bíblica de
esta semana?
Ex. 6: 6
” Por lo tanto, diles a los israelitas: ‘Yo soy Jehová, y los libraré de las pesadas cargas que les imponen los
egipcios. Esta es como una analogía de nuestra redención en Cristo. Hoy nosotros llevamos la carga, el peso
del pecado y las dificultades de la vida oprimen nuestro corazón. Debemos admitir que, aunque el pecado
parezca placentero, la esclavitud que se deriva de la costumbre de practicarlo es dura, permanente y no es
posible liberarse de tal opresión sino por la fe en Jesucristo. Con la ayuda de Jehová.
Ex. 6:6
Los problemas pequeños sólo necesitan respuestas pequeñas. Pero cuando nos enfrentamos a problemas
grandes, Dios tiene la oportunidad de ejercitar su gran poder. Conforme los problemas de los hebreos iban de
mal en peor, Dios planeó intervenir con su gran poder y realizar grandes milagros para liberarlos. ¿Cuán grandes
son sus problemas? Los grandes problemas lo ponen en la posición perfecta para observar a Jehová dar
grandes respuestas
Ex. 6: 6
Los israelitas se encontraban en Egipto viviendo una vida de esclavitud y Dios prometió liberarles de aquellas
cadenas que les aprisionaban. La esclavitud constituye una condición de la cual nadie puede liberarse por sí
mismo; es necesaria una intervención externa. Cuando estaba vigente la esclavitud, había que pagar cierta
suma de dinero como rescate para obtener la libertad. Jesucristo es el medio establecido por Dios para liberar
a todo aquel que ponga Fe.
Ex. 6:6-8
Él los libró de la esclavitud, llegó a ser su Dios y los aceptó como su pueblo. Luego los guio a la tierra que les
había prometido. Cuando los hebreos fueron rescatados de la esclavitud, también nos estaban ejemplificando
a todos nosotros la salvación. Jehová nos salva del pecado nos libera, nos acepta y llega a ser nuestro Dios.
Luego nos guía hacia una nueva vida conforme lo vamos siguiendo.
Ex. 6: 9-12
Cuando Moisés le dio el mensaje de Dios al pueblo, este estaba demasiado desalentado para escucharlo. Los
hebreos ya no querían oír nada más acerca de Dios y de sus promesas porque la última vez que escucharon a
Moisés, todo lo que obtuvieron fue más trabajo y mayor sufrimiento. Algunas veces un mensaje claro de Dios
va seguido de un período en el que no hay ningún cambio aparente en la situación. Durante ese tiempo, los
aparentes problemas pueden hacer que la gente se aleje y no quiera escuchar nada acerca de Jehová. No se
rinda. Continúe dándoles el mensaje de Jehová como lo hizo Moisés. Los buenos líderes pueden ver más allá
de los problemas.
Ex. 6:9-13
Podemos identificarnos con los israelitas que vivieron en aquella época. Les resultaba imposible creer en Moisés
porque, en vez de haber sido de ayuda para su causa, era el responsable de que sus condiciones de vida
hubiesen empeorado. En consecuencia, Moisés no fue aceptado por los israelitas ni por Faraón. Jehová le dijo
que hablase nuevamente con Faraón y Moisés se mostró evasivo a hacerlo porque su mirada estaba fijada en
las circunstancias antes que en Dios.
Ex. 6: 10-12
Piense cuán difícil pudo haber sido para Moisés llevar el mensaje a Faraón cuando su propio pueblo no podía
creerlo. Finalmente, los hebreos estuvieron seguros de que Jehová había enviado a Moisés. Pero por un tiempo,
debió haberse sentido muy solo. Sin embargo, Moisés obedeció a Dios y ¡miren la diferencia! Cuando parezcan
débiles las oportunidades de éxito, recuerde que cualquiera puede obedecer a Dios cuando la tarea es fácil y
todos andan detrás de ella. Sólo aquellos que cuentan con una fe persistente pueden obedecer cuando la tarea
parece imposible.
Ex. 6:14-16
En medio de tantos problemas, la inclusión de esta lista es un hecho extraño. Jehová se preocupó en presentar
otra vez una lista de las familias de Israel, lo cual es un asunto de importancia. Sinceramente, leer todos estos
nombres podría resultarnos aburrido, pero ellos son importantes para Dios y Él ha dispuesto que las listas de
ascendientes se añadan al relato, para que conozcamos a los personajes de la historia Bíblica, quiénes fueron
ellos y sus hijos. Y Él tiene los mismos sentimientos hacia ti, y hacía mí, pues quiere que seamos Sus hijos por
medio de la fe.
Ex. 7: 1,2
El profeta, no era tanto uno que predecía el futuro, sino uno que “hablaba en lugar de otro”. Por cierto, si Jehová
quería proyectar un mensaje hacia el futuro, el profeta lo anunciaría. El profeta era el portavoz de Dios que
entregaba el mensaje divino a quienes el Señor le indicaba. Por ejemplo, a pesar del valor eterno del mensaje,
la tarea de Aarón en aquel momento no era la de entregar un mensaje cuyo valor entraría en vigor en una época
futura, sino que era decir al faraón en aquel tiempo que dejara ir de su tierra a los hijos de Israel.
Ex. 7:1-3
¿Qué significa esta frase sobre el endurecimiento del corazón de Faraón? ¿Haría Dios esto? Si Faraón hubiera
sido una persona compasiva y bondadosa, deseosa de volver a Dios y dispuesta a permitir que Moisés liberase
a los israelitas porque quería hacer algo a favor de ellos, entonces habría sido injusto que Jehová endureciese
el corazón del buen Faraón. Pero ése no fue el caso. La palabra endurecer es una expresión figurativa que
significaba que Dios sacaría o pondría de manifiesto lo que realmente había en el corazón de Faraón,
obligándole a hacer lo que aquel soberano realmente deseaba. En la actualidad muchas personas al hablar
nunca expresan sus verdaderos sentimientos ni intenciones. Faraón no quería dejar salir de Egipto a los
israelitas y, sin embargo, quería mostrarse como un gobernante benevolente y generoso. Pero en su
confrontación con Israel, era duro, inflexible. Así que Dios iba a someterle a la presión de sus juicios para hacerle
admitir sus intenciones reales.
Ex. 7:3
Hay personas que no cumplen sus acuerdos u obligaciones hasta que se enfrentan con la posibilidad de ser
llevados a un juicio ante un tribunal de justicia. Es lo que Jehová estaba haciendo con Faraón. Fue como si Dios
llevase a Faraón ante un tribunal, diciéndole: "Tu tendrás que revelar lo que verdaderamente está en tu corazón.
No puedes decir una cosa y hacer otra completamente diferente". Por cierto, esto es exactamente lo que Dios
va a hacer con cada uno de nosotros cuando algún día comparezcamos ante Su presencia. Seremos vistos
como realmente somos. Nadie podrá disimular ni enmascarar su verdadera personalidad.
Ex. 7:4-12:30
Las 10 pagas no fueron meras coincidencias. Se predijeron y sucedieron como se había indicado, eso
demuestra vívidamente el dominio del creador sobre el agua, luz solar la vida animal y los seres humanos.
También demuestran que Jehová puede de manera selectiva traer calamidad sobre sus enemigos mientras
protege a sus adoradores
Ex. 7:4-7
El faraón de Egipto en cambio actuó como el hombre más orgulloso del mundo, como respondió Moisés y Arón
cuando Jehová les mando que declararan su sentencia a Jehová. El relato dice se pusieron a hacer
precisamente así. Qué ejemplo de valor para nosotros, quienes declaramos los juicios divinos en la actualidad.
Ex. 7:17,18
Con la primera plaga Jehová estaba demostrando su poder sobre la potencia mundial de ese entonces, Egipto.
La economía dependía del Rio Nilo y resultó una calamidad para los egipcios, esto nos enseña que a pesar de
su poderío y prominencia que demuestre tener un gobierno o potencia mundial; el poder de Jehová es
infinitamente superior y sus medios para ejercerlo son efectivos que nada se interponen su propósito.