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La Desbandá: Masacre en Málaga 1937

Tras la toma de Málaga por las tropas franquistas en 1937, cientos de miles de personas huyeron por la carretera entre Málaga y Almería para escapar de la represión, pero miles fueron asesinados por los bombardeos y disparos de los franquistas, en lo que se considera una de las mayores masacres de civiles de la Guerra Civil española. Décadas después, se han realizado esfuerzos para reconocer a las víctimas y mantener vivo su recuerdo, como la creación de un parque memorial.

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La Desbandá: Masacre en Málaga 1937

Tras la toma de Málaga por las tropas franquistas en 1937, cientos de miles de personas huyeron por la carretera entre Málaga y Almería para escapar de la represión, pero miles fueron asesinados por los bombardeos y disparos de los franquistas, en lo que se considera una de las mayores masacres de civiles de la Guerra Civil española. Décadas después, se han realizado esfuerzos para reconocer a las víctimas y mantener vivo su recuerdo, como la creación de un parque memorial.

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LA CARRETERA DE LA MUERTE. (MÁLAGA – ALMERÍA.

FEBRERO DE 1937)

“Lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta marcha forzada, la más grande, la más horrible
evacuación de una ciudad que hayan visto nuestros tiempos. “Imaginaos ciento cincuenta mil hombres,
mujeres y niños que huyen en busca de refugio, temerosos del ejército nacionalista del general Queipo de
Llano. No hay más que un camino. No hay más vía de escape. La ciudad que buscan es Almería, y hay
que andar hasta allí cerca de doscientos kilómetros… huyendo entre declives de más de treinta metros. Un
camino encajonado entre los altos picos de la Sierra Nevada y el mar… hay que andar cuarenta o
cincuenta kilómetros al día, una caminata de cinco días con sus noches… Y no encontrarán alimento en
los poblados por donde pasan, ni medios de transporte. Tienen que caminar, caminar, mujeres, ancianos y
niños… tambaleándose, tropezando, abriéndose los pies en los pedernales polvorientos, mientras que los
fascistas los bombardean sin piedad desde los aviones y los cañonean desde el mar. “Es una inmensa
hilera humana, que se estira de Málaga a Almería… Aunque menos conocido que otros, fue el hecho más
criminal de la Guerra Civil: más que las matanzas de Badajoz, más que el bombardeo de Guernica…
(Norman Bethune).

Tras la toma de Málaga por las tropas sublevadas contra la República, la población vivió unos de las
mayores masacres que se pueden imaginar. Si recordamos las vulgares intervenciones radiofónicas
que Queipo de Llano emitía desde Radio Sevilla, amenazando a los malagueños, nos podemos dar
una idea del miedo de la población y el porqué de la “desbandá”. Éstas eran algunas de sus
palabras:

¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello
faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me
lo traigan a mí, que yo se lo pegaré". "Ya conocerán mi sistema: Por cada uno de orden que caiga, yo
mataré a diez extremistas por lo menos, y a los dirigentes que huyan, no crean que se librarán con ello:
les sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a matar"

Efectivamente, aquel “cabal” General, cumplió lo dicho; de hecho, rebasó su palabra. No solo mató
a dirigentes en fuga sino a todos cuantos huían: incluidos ancianos, mujeres y niños. No fueron
pocas las violaciones a tenor de lo que desde Radio Sevilla venía sugiriéndole a sus hombres, en un
inquietante “discurso”, por llamarle de algún modo, como sigue:

Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado de rojos cobardes, lo que significa ser hombres
de verdad. Y de paso también a sus mujeres. Ésto está totalmente justificado porque estas comunistas y
anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos, sabrán lo que son hombres y no milicianos
maricones. No se van a librar por mucho que berren y pataleen. (Queipo de Llano, 1936)

Este episodio de maldad humana vivido en la Guerra Civil, sumados a los que llevarían a la victoria
a tan sádicos “hombres de verdad”, en trinomio con alemanes e italianos, supondría, en realidad:

la única guerra ganada por Hitler y Mussolini, con Franco, quizá perdida al final, si
pensamos que la Constitución de 1978 asume en España los valores de los ganadores en la II
Guerra Mundial. Pero el asunto es aún más complejo, puesto que a la Constitución de 1978
se llega, sin romper la continuidad, desde las instituciones políticas del franquismo. (López,
2007)

No podemos concebir la magnitud del terror de quienes huyendo pretendían esquivar lo probable,
en un porcentaje tan cierto: la ejecución. Está documentada la existencia de 4343 víctimas, solo en
la fosa de San Rafael (Málaga). La más grande excavada en toda España. De todas formas no es
fácil dar una cifra exacta porque varía continuamente. Según algunos autores, entre ellos el
historiador británico Antony Beevor, que menciona un informe elaborado por el cónsul británico en
1944, la primera semana de control del ejercito sublevado fusilaron a 3500 personas, y entre el 15
de febrero de 1937 y el 25 de agosto de 1944, otras 16952 fueron condenadas a muerte y fusiladas
en la ciudad malacitana. A las que habría que añadir las víctimas que huían hacia Almería, que:
por tierra, mar y aire, durante cuatro días, fueron asesinados miles de civiles inocentes. Saber con
precisión cuántos fueron es imposible, aunque algunas fuentes hablan de entre 5000 y 7500. No hay
constancia exacta de la gente que murió porque muchos cadáveres fueron trasladados a los cementerios de sus
localidades de origen después de que sus familiares los reconocieran. En otros casos, las víctimas fueron
enterradas en tumbas anónimas. Conforme iba avanzando la ofensiva nacional tiraban los cadáveres a las
fosas que hacían, luego les vertían cal. La presa del río Guadalfeo, en Salobraña (Granada) fué
bombardeada y los cadáveres caídos al cauce arrastrados al mar. Hasta mediados de los años 50 fueron
encontrados restos de los cuerpos. Es la mayor barbarie que se ha perpetrado contra la población
civil en España, quitando el bombardeo de Gernika. (El País, 2012).

Izquierda Unida en 2013 instó a la diputación a homenajear a las víctimas de la masacre de la carretera Málaga –
Almería

IU insta a la Diputación a homenajear a las víctimas de la masacre de la carretera Málaga-Almería.


El grupo de IU en la Diputación instará a la entidad supramunicipal a que en vísperas del 76
aniversario del crimen de la carretera Málaga-Almería, que se cumplía en febrero de 2013, se
organice un acto institucional en homenaje a las víctimas, contando, para ello, con la participación
de las asociaciones de memoria histórica de la provincia.

En 2004 la Diputación Provincial de Málaga propuso al artista Rogelio López Cuenca la realización
de un monumento que dejase huella permanente del recuerdo de estos hechos. Dicha propuesta fue
reconvertida por el creador malagueño en un proyecto multimedia de recuperación de la memoria
histórica que, desde el ámbito de las prácticas artísticas contemporáneas, propone una relectura
crítica y dialógica, que recoja la multitudinaria polifonía de los protagonistas y testigos de esta
historia. Dicho proyecto comprende tanto la creación de un espacio público —un parque dedicado a
la memoria de las víctimas y que, diseñado en colaboración con el arquitecto Santiago Cirugeda, se
encuentra en Torre del Mar (Vélez–Málaga)— como la exposición Málaga 1937, de la que forman
parte tanto la edición facsímil del primer testimonio y denuncia de aquella tragedia, el folleto
publicado por el doctor Norman Bethune en 1937, como el presente libro o la elaboración de una
página web [Link]. Como Diputado de Cultura y Educación de la Diputación de
Málaga considero un deber de ciudadanía y una obligación moral promover y apoyar cuantas
iniciativas conduzcan a la recuperación de la memoria histórica, levantando el peso del olvido sobre
unos hechos que nunca debieron ocurrir y que jamás pueden volver a repetirse.

La Junta declaró Lugar de Memoria un parque de Torre del Mar, en recuerda a las víctimas de la
'desbandá'. Una placa declara este parque como Lugar de Memoria, núcleo costero en el que en
1937 confluyeron la población que huía de Málaga y de la que procedía del interior de los pueblos
de la comarca de la Axarquía.

La colocación de esta placa forma parte de un programa "mucho más amplio y ambicioso" de la
Junta, que tiene la intención "de visualizar en todo el territorio andaluz el mapa del horror del
franquismo, de manera que vamos a llenar el territorio de Andalucía de Lugares de Memoria".

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