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El Pensamiento Crítico

El documento analiza el concepto de pensamiento crítico desde la perspectiva de los docentes universitarios. Se realizó una investigación con 230 docentes que reveló que la mayoría asocia el pensamiento crítico con procesos de análisis y razonamiento, aunque algunos también lo vinculan con la evaluación y toma de decisiones. Los resultados sugieren que el pensamiento crítico es considerado por los docentes como un aspecto muy importante de la formación universitaria.

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El Pensamiento Crítico

El documento analiza el concepto de pensamiento crítico desde la perspectiva de los docentes universitarios. Se realizó una investigación con 230 docentes que reveló que la mayoría asocia el pensamiento crítico con procesos de análisis y razonamiento, aunque algunos también lo vinculan con la evaluación y toma de decisiones. Los resultados sugieren que el pensamiento crítico es considerado por los docentes como un aspecto muy importante de la formación universitaria.

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Gracias al desarrollo del aprendizaje basado en competencias, se ha producido un gran interés por el pensamiento crítico en la

educación superior. La empleabilidad, por otra parte, ha influido poderosamente en su protagonismo como competencia
imprescindible en el desarrollo profesional en un entorno innovador. Diversos autores han estudiado el concepto de
pensamiento crítico y los procesos implicados en su desarrollo y formación. El presente artículo analiza qué entienden los
docentes universitarios por pensamiento crítico y la importancia que conceden al mismo. Es una investigación mixta
cuantitativa/cualitativa, con 230 docentes universitarios, que desvela interesantes resultados, como que la mayoría lo vinculan
a procesos de análisis y razonamiento, algunos al cuestionamiento, evaluación y toma de decisiones y muy pocos lo entienden
como acción y compromiso, siendo para todos unos aspectos muy importantes de la formación universitaria. Estos resultados
tienen grandes implicaciones para la enseñanza-aprendizaje del pensamiento crítico en la educación superior. Palabras clave:
educación superior, competencia profesional, pensamiento, aprendizaje, docencia.

1.- EL PENSAMIENTO CRÍTICO

Hay distintas formas de pensamiento: analítico, sistémico, reflexivo, lógico, creativo, analógico, divergente, lateral,
convergente, interrogativo, deliberativo, discursivo, colegiado, práctico, deductivo, inductivo, crítico (Villa y Poblete 2007).
Todas estas formas de pensar tienen en común que son pensamiento y, a veces, es complicado y difícil distinguirlas. Cada una
de ellas tiene algunas características propias, distintivas e incluso procesos y productos diferentes. Quien comprende cuáles
son las mejores maneras de pensar y por qué son mejores puede, si lo desea, modificar su propia manera de pensar para
mejorar su eficacia, es decir, para realizar mejor el trabajo (Dewey 1989), así como tener un rol más comprometido en la
sociedad y vivir de forma más plena. El pensamiento crítico es una de las formas más mencionadas y presentes en la literatura.
Los juicios a los que se llega mediante el pensamiento crítico se basan en criterios que pueden ser primordiales tales como la
libertad, la autonomía, la soberanía y la verdad entre otros. El pensamiento crítico implica estar sensibilizados, así como
contrastar una realidad social, política, ética y personal. En cierto modo, es un compromiso con el “otro”, con la sociedad, al
tomar una postura de acción transformadora de la persona y de la sociedad (Lipman 1987). De forma holística, es uno de los
elementos claves en la consecución de una sociedad sostenible (Wals & Jickling 2002). La clave no está en tener la razón, sino
en tener en cuenta todas las posibilidades y confiar en la razón más que en la emoción, para no permitir que nuestros
prejuicios sesguen nuestras decisiones (Kurland 2005). Especialmente en nuestra sociedad en la que los medios sociales
parecen dictar nuestra forma de pensar y actuar. El pensamiento crítico es esencial para la innovación, la mejora, la creatividad
y el compromiso. De aquí la importancia de desarrollarlo en la escuela y en la universidad. En todos los ámbitos se tiene en
cuenta y se valora el pensamiento crítico. Si nos centramos en un ámbito utilitario como puede ser el universo de todo tipo de
organizaciones (desde empresas, hasta ONG, pasando por centros sanitarios, educativos, religiosos, profesionales, sociales,
etc.), los empleadores consideran que el pensamiento crítico es uno de los principales requisitos de un empleado, a cualquier
nivel que se considere (directivo, técnico, mando intermedio, empleado administrativo u operarios, etc.) dando por sentado
que todos los integrantes de la organización desempeñan roles de una responsabilidad, que hacen que el conjunto trabaje con
una mayor eficacia. Así aparece comprobado en un informe sobre las competencias que consideran esenciales los empleadores
a la hora de contratar colaboradores, siendo al mismo tiempo, según ellos, la competencia más difícil de encontrar (Committee
for Economic Development 2015). En el ámbito laboral, el pensamiento crítico, no sólo es una competencia considerada
esencial, como se muestra mediante la coordenada horizontal de la Figura 1, que indica la importancia con que se solicita cada
competencia, sino que es difícil encontrarla en los individuos, como refleja la coordenada vertical. Esta competencia, como se
observa en el gráfico, se sitúa muy próxima a la resolución de problemas que se presentan en una actividad profesional. Puede
aventurarse que son dos tipos de competencia, no sólo próximos, sino que se exigen e implican mutuamente. El futuro del
mundo profesional está fuertemente influido por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y está siendo
necesario redefinir los puestos de trabajo que exigirán la cuarta revolución industrial en que estamos inmersos. Un informe del
World Economic Forum predice que esa cuarta revolución industrial.

EL PENSAMIENTO CRÍTICO DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS DOCENTES

Las competencias esenciales y difíciles de encontrar en el mundo, desde diversos ámbitos: la robótica, la inteligencia artificial,
la biotecnología, la autonomía en el transporte, la exploración y las actuaciones sobre el genoma, supone un cambio en las
prioridades de las competencias exigidas en el curriculum profesional (W. E. F.2016). Dicho informe considera que el
pensamiento crítico es un proceso básico y aporta en los principales cambios en las competencias prioritarias del año 2015 al
año 2020.
2.- CONCEPTO DE PENSAMIENTO CRÍTICO

A pesar de existir coincidencia entre los autores que investigan y escriben sobre el pensamiento crítico, se registra una gran
variedad de definiciones, según enfaticen un aspecto u otro o según el ámbito en que se especialicen. Las descripciones
facilitan poco la definición de pensamiento crítico como una entidad concreta, ya que cada autor hace de la definición un uso
adecuado a su ámbito (filosófico, psicológico, educativo) y aplicación. Una de las definiciones más genéricas dice; “El
pensamiento crítico está relacionado con los procesos, estrategias y representaciones que la gente utiliza para resolver
problemas, tomar decisiones y aprender nuevos conceptos (Robert Sternberg 1986). En el marco de la educación, Robert Ennis
(filósofo estadounidense) comienza en los años sesenta a estudiar el pensamiento crítico. Para Ennis, es un proceso cognitivo
complejo que implica disposiciones y capacidades con tres dimensiones básicas: la lógica (juzgar, relacionar palabras con
enunciados), la criterial (utilización de opiniones para juzgar enunciados) y la pragmática (comprensión del juicio y la decisión
para construir y transformar el entorno). Se centra en lo que la persona puede decidir, creer o hacer algo de forma reflexiva,
razonable y evaluativa. Asimismo, implica un análisis, buscar la verdad a través de criterios y evidencias, así como llegar a un
juicio de valores. Este proceso se evidencia en situaciones problemáticas en las que hay que adoptar una posición y llevar a
cabo una actuación. Asimismo, describe quince capacidades para el pensamiento crítico, siendo las tres últimas habilidades
auxiliares (Ennis 1991, 2011, 2016): centrarse en la pregunta; analizar los argumentos; formular preguntas de clarificación y dar
una respuesta; juzgar la credibilidad de una fuente; observar y juzgar los informes derivados de la observación; Estudios
Pedagógicos XLIV, N° 1: 89-113, 2018 EL PENSAMIENTO CRÍTICO DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS DOCENTES UNIVERSITARIOS
93 deducir y juzgar las deducciones; inducir y juzgar las inducciones; emitir juicios de valor; definir los términos y juzgar las
definiciones; identificar los supuestos; decidir la acción que a seguir e interactuar con los demás; integrar disposiciones y otras
habilidades para realizar y defender una decisión; proceder de manera ordenada de acuerdo con cada situación; ser sensible a
los sentimientos, nivel de conocimiento y grado de sofisticación de los otros; emplear estrategias retóricas apropiadas en la
discusión y presentación, tanto oral como escrita (López Aymes 2013). Ennis clasifica estas capacidades en tres grupos: la
clarificación, la base de una decisión, la inferencia, y añade dos habilidades meta cognitivas, la suposición y la integración
(Ennis 2001). Por otro lado, Bloom evoca seis aspectos del pensamiento crítico, de creciente complejidad e íntimamente
ligados al proceso de aprendizaje (Bloom 1971). La taxonomía va desde el orden inferior al superior: desde recoger información
hasta juzgar un resultado (Anderson & Krathwohl 2001). Los niveles que propone son: 1. Conocimiento 2. Comprensión 3.
Aplicación 4. Análisis 5. Síntesis 6. Evaluación.

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