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Matemáticas en la Cultura Maya

El documento presenta información sobre la civilización maya, incluyendo su ubicación territorial en la península de Yucatán y países vecinos, su historia dividida en períodos formativo, clásico y posclásico, y su organización social estratificada en castas como reyes, sacerdotes y campesinos.

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Matemáticas en la Cultura Maya

El documento presenta información sobre la civilización maya, incluyendo su ubicación territorial en la península de Yucatán y países vecinos, su historia dividida en períodos formativo, clásico y posclásico, y su organización social estratificada en castas como reyes, sacerdotes y campesinos.

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Trabajo Prá ctico

de Investigació n
Historia de la Matemá tica
En ese trabajo se presentara a la cultura maya. Su
civilización, su política, su comercio y sobre todo su
matemática. En base a eso trataremos de explicar sus
formas de representación de los números, la adición,
resto, multiplicación y división.

ISPER 3RO MATEMÁTICA

PROF: SALVATIERRA
FLORENCIA

ALUMNAS: MONTENEGRO
MICAELA; PEREIRA LUIZ
FERNANDA
LOS MAYAS

Hacia el año 1.000 antes de Cristo, algunas sociedades americanas de la época


evolucionaran hacia formas de organización más estructuradas y complejas, las que se
diferenciaran con las demás sociedades y grupos humanos nómades y sedentarios,
uno de estos pueblos serán los mayas.
Durante el periodo clásico floreció en los bosques tropicales de Mesoamérica una de
las culturas más asombrosas de la historia de la humanidad: la cultura maya.
La sociedad de la cultura maya presenta rasgos peculiares que la hacen diferente de las
otras sociedades mesoamericanas. Estos elementos distintivos son: el empleo de
una escritura jeroglífica compuesta por más de 700 signos; el uso de la bóveda falsa en
arquitectura; el desarrollo de una escultura monumental de carácter religioso que
asocia la estela y el altar; y , un sistema para medir el tiempo que parte de una fecha
concreta.
Así definida, la subárea cultura maya comprende el territorio de los actuales Estados
mexicanos de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, parte de los de Tabasco y Chiapas,
los Departamentos guatemaltecos de Petén e Izabal, el noroeste de Honduras, y Belice.
En total unos 280.000 km cuadrados. El Mayab o País de los mayas se divide en tres
zonas ecológicas: la península del Yucatán, la zona central del Petén y las Tierras Altas
de Chiapas y Guatemala. De las tres, la más problemática para el progreso humano es
la central, ya que la abundancia de lluvias, ríos y pantanos crea un denso bosque de
tipo tropical. Paradójicamente, fue en este difícil hábitat donde la cultura maya alcanzó
su mayor esplendor.

1
UBICACIÓN TERRITORIAL

La civilización Maya, se desarrollaron en el continente americano, los que se ubicaron


principalmente en la península de Yucatán, territorio que ocupan actualmente los
países de México, Guatemala, Honduras, Belice y El Salvador. Construyeron numerosas
ciudades (50 a 75) Estados que comprendían poblaciones y extensiones superficiales
diferentes. En el territorio se distinguen tres grandes regiones. Historia, geografía y
ciencias sociales 5º año básico, editorial MN Ltda. pág. 70, Chile, 2009. La región sur, es
la zona cercana al Océano Pacífico y se caracteriza por presentar altas montañas que
cuentan con numerosos volcanes. De ella se obtenían productos como el jade, la
obsidiana, el cacao y la sal. Ciudades importantes encontramos Izapay Copan. Historia,
geografía y ciencias sociales 5º año básico, editorial MN Ltda. pág. 70, Chile, 2009.

 La región sur, es la zona cercana al Océano Pacífico y se caracteriza por


presentar altas montañas que cuentan con numerosos volcanes. De ella se
obtenían productos como el jade, la obsidiana, el cacao y la sal. Ciudades
importantes encontramos Izapay Copan.

 La región central, zona de tierras bajas con un clima muy lluvioso. El paisaje
característico es la selva, encontrando la ceiba (el árbol sagrado de los mayas),
la caoba, la palma y el chicozapote (el árbol del chicle). Ciudades importantes
tenemos Tikal, Palenque.

 La región norte, se ubica en la Península de Yucatán. Es una zona de tierras


bajas, pero con un clima más seco y, por lo tanto, tiene menos vegetación que
la selva. La lluvia es escasa y hay pocos ríos, pero existen unos pozos naturales
llamados cenotes, que se forman por las aguas subterráneas y posibilitan la
agricultura. Ciudades importantes encontramos a Chichén Itzá, Mayapán y
Tulum

2
HISTORIA DE LA CULTURA

Desde el punto de vista temporal, la larga historia de la cultura maya se inicia en el


Formativo y se extiende hasta la Conquista española. Abarca, por lo tanto, unos 2.600
años, separados en tres períodos: Formativo, entre el siglo X a. C. y el siglo III d. C.;
Clásico (siglos III al X d. C.); y Posclásico, de la décima centuria a la Conquista.

 Periodo Formativo

En la etapa formativa, pequeñas comunidades procedentes del altiplano


guatemalteco se asentaron en el Petén, fundando pequeños poblados que
recibieron pocos siglos antes de la Era Cristiana las influencias de Izapa, una
cultura de origen olmeca situada en la costa pacífica de Guatemala. Un factor
que, sin duda, contribuyó de manera decisiva al crecimiento de las ciudades de
la cultura maya fue la presencia de una poderosa colonia teotihuacana en
Kaminaljuyú, en los altos de Guatemala. La progresiva desaparición del poder
de Teotihuacán en la región creó una grave crisis política que se prolongó del
534 al 593 d. C.

 Periodo Clásico

La restauración de la paz social abrió una nueva fase histórica: el Clásico Tardío
(600-900 d. C.), caracterizado por una explosión cultural impulsada por los
gobernantes de las grandes ciudades-estado del período (Tikal, Palenque,
Copán, Quiriguá, Yaxchilán, Bonampak o Piedras Negras). La historia de estas
localidades se conoce a grandes rasgos gracias al desciframiento parcial de la
escritura jeroglífica de la cultura maya. Así, por ejemplo, sabemos que 18 Jog,
soberano de Copán, fue derrotado por Cauac Caan de Quiriguá, y que el
personaje enterrado bajo el Templo de las Inscripciones de Palenque se
llamaba Pacal. A lo largo de los siglos IX y X se produjo una gravísima crisis que
finalizó con el hundimiento total de la cultura maya. Las razones de este
colapso se desconocen, pero sus consecuencias no encierran misterio alguno:
las ciudades, manifestación material del poder de los reyes-dioses, se
abandonaron y la población volvió al sistema político igualitario de los primeros
tiempos del Formativo.

 Periodo Posclásico

El colapso afectó menos a los diminutos Estados de la península del Yucatán,


una zona marginal durante el período Clásico que se convirtió en la heredera de
la refinada cultura de las tierras centrales. La historia de los mayas yucatecos se
extiende a lo largo del período Posclásico y puede dividirse en tres fases.

3
 Primer periodo posclásico:

La primera gira alrededor de Chichén Itzá, un antiguo asentamiento clásico que


fue ocupado hacia el año 987 de nuestra Era por los itzá, un grupo étnico
procedente de las costas tabasqueñas muy influido por la cultura militarista del
Altiplano. Posteriormente, una nueva oleada invasora formada por gentes aún
más toltequizadas, cuyo gobernante llevaba el título de Kukulcán (Serpiente
Emplumada), pobló Mayapán, creando una urbe claramente tolteca en lo que
se refiere a costumbres y creencias religiosas.

 Segundo periodo posclásico:

La segunda fase se inició cuando la dinastía cocom de Mayapán, ayudada por


mercenarios procedentes del México Central, derrotó a los itzá al comenzar el
siglo XIII, e instauró un sistema político despótico que duró hasta el 1441; fecha
en que fue destruida por una liga de ciudades-estado capitaneada por Ah
Xupán Xiú, señor de Uxmal.

 Último periodo posclásico:

La caída de Mayapán inició un periodo de conflictos civiles y guerras que


enfrentó a una veintena de pequeñas ciudades-estado. Las discordias internas
existentes entre los distintos estados dificultarían la conquista española hasta
tal punto que Tayasal, el último reducto maya de Petén, no capituló sino en
1697, setenta años después de la llegada del capitán español Francisco de
Montejo al Yucatán.

4
ORGANIZACIÓN SOCIAL

La estratificación social de la cultura maya se basaba en el parentesco. Este hecho, sin


embargo, no indica que los mayas formasen una sociedad igualitaria porque sus clanes
se dividían en linajes (grupos de familias) inferiores y superiores, según estuviesen más
o menos alejados del antepasado fundador. De forma que los descendientes directos
del hijo primogénito del creador del clan ocupaban la posición social más elevada, los
linajes procedentes de los primogénitos de sus hermanos, la escala inmediatamente
inferior, y así sucesivamente. En términos socioeconómicos, el grado de relación con la
línea directa del antepasado daba origen a auténticas castas cerradas que
condicionaban totalmente la vida de una persona. La pertenencia a un determinado
linaje obligaba al individuo no sólo a contraer matrimonio con una persona de su
mismo linaje, impidiendo con ello cualquier tipo de movilidad social, sino que, además,
le forzaba a vestir de una manera determinada, a ejercer la profesión del clan, y a vivir
de acuerdo con una conducta prefijada de antemano.

Sociedad Maya

La cultura de, a diferencia de lo que sucede en el resto de la América precolombina, sí


puede hablarse de castas o clases sociales integradas exclusivamente por reyes-dioses,
sacerdotes, guerreros, comerciantes, artesanos y campesinos. Los agricultores
mantenían a los parientes nobles con sus cosechas, construían los templos y los
palacios donde vivían, peleaban en las guerras y debían entregar de tiempo en tiempo
ofrendas para los dioses. A cambio de ello, recibían una pequeña parcela de 4 ó 5 ha
en usufructo, así como el derecho a levantar una pequeña choza en un lugar que, por
supuesto, dependía de la posición social de la familia.

Los esclavos se encontraban al margen del sistema de parentesco, pero de hecho


estaban incluidos en él, pues los hijos de los pentacoob nacían esclavos. Las razones
que conducían a la esclavitud no diferían mucho de las griegas o romanas: la guerra, la
delincuencia o el nacimiento. El sistema, pensado para comunidades agrícolas
autosuficientes, se modificó a medida que el crecimiento general creaba nuevas
necesidades. Las castas secundarias, como la de los comerciantes o los guerreros, se
desarrollaron con tanta rapidez que tal vez llegaron a poner en peligro el orden social
tradicional. Al respecto resulta importante señalar que los mayas, en contra de la
creencia popular, no fueron un pacífico pueblo de campesinos regidos por
intelectuales, sino una sociedad tan guerrera como cualquier otra.

5
ORGANIZACIÓN POLITICA-ADMINISTRATIVA

El gobierno de la comunidad de la cultura maya recaía, en el linaje principal, que


monopolizaba las tareas administrativas y, sobre todo, las religiosas. Los descendientes
del antepasado fundador eran verdaderos dioses vivientes que ostentaban el mando
político, económico, judicial y militar de la comunidad; y como tales tenían derecho a
ceder a sus hermanos y sobrinos los cargos políticos de mayor responsabilidad. El
omnipotente poder del Halach Huinic (el hombre verdadero), también denominado
Ahau (Señor) emanaba de su papel de intermediario entre sus parientes superiores, los
dioses, y sus parientes inferiores, los hombres. El cargo, hereditario, pasaba de padres
a hijos; pero si el Ahau moría sin descendencia masculina el título pasaba a las
mujeres. Si tampoco dejaba hijas, el cargo era heredado por el hermano de mayor
edad, lo cual conducía a una profunda remodelación de los diversos linajes del clan.

El Halach Huinic controlaba la vida de la comunidad desde la capital del distrito


ayudado por el resto del linaje gobernante, los bataboob, que se encargaban de
administrar los centros secundarios subordinados, presidir los consejos comunales,
supervisar la recogida de tributos e impartir justicia. En épocas de guerra, los bataboob
debían ceder su autoridad al nacom, jefe militar supremo que gozaba de plenos
poderes durante un período de tiempo no superior a los tres años.

6
ECONOMIA

En el plano económico, la cultura maya sacó el máximo rendimiento a sus tierras. La


actividad agrícola, la principal rama de la producción, se organizaba de acuerdo con el
principio de parentesco, lo cual implicaba que la tierra pertenecía al Ahau, encarnación
del grupo, quien la distribuía en función de las necesidades de cada familia. Las
cosechas quedaban en poder del campesino, si bien este debía entregar una parte al
señor para contribuir al sostenimiento de la familia dominante y del aparato
burocrático. La recompensa por esta cesión era doble, por un lado, el linaje
gobernante aseguraba la existencia de los campesinos en épocas de crisis al
suministrarles alimentos y ropas procedentes de los almacenes del Estado; por el otro,
efectuaba los ritos necesarios para atraerse el favor de los dioses de la lluvia y la
vegetación. La ausencia de excedentes de producción, unida a la división sexual del
trabajo existente en la familia maya, impidió la aparición del comercio, salvo el que se
daba entre las distintas ciudades-estado, y que consistía básicamente en bienes
insuficientes, no producidos o de Iujo.

El comercio

El comercio, estaba controlado por el Hombre verdadero y era ejercido por la casta
hereditaria de los comerciantes, quienes crearon una gigantesca red mercantil. A
través de ella se importaban mercancías de lujo procedentes de Teotihuacán y otros
lugares de Mesoamérica (jade, sal, plumas de quetzal, etc.) y se exportaban piezas
artesanales y productos locales (cacao, algodón, hule, etc.). Un factor que favoreció el
crecimiento del comercio fue el complejo sistema hidrológico de las tierras centrales
que proporcionaba a los mercaderes mayas vías de comunicación rápidas y cómodas.
El progresivo incremento de la actividad mercantil impulsó la aparición de un
rudimentario sistema monetario centrado en el cacao, las cuentas de jade y, más
tarde, en las hachuelas de cobre, procedentes, según se sabe, del territorio
ecuatoriano.

Trabajo como tributo

El otro pilar de la economía maya lo constituía el tributo en trabajo personal gratuito


que encauzado convenientemente y justificado con razones religiosas, proporcionaba
la mano de obra necesaria para erigir los grandes edificios públicos.

7
Ciencias y artes

Se ha dicho de los mayas que fueron los griegos del Nuevo Mundo. Lo cual es del todo
cierto, porque pocos pueblos desarrollaron una cultura tan abstracta e intelectual
como los habitantes de las selvas del Petén.

MATEMATICA

El sistema de escritura maya, a menudo llamada jeroglífica por un vago parecido


superficial con la escritura del Antiguo Egipto, era una combinación de símbolos
fonéticos e ideogramas. El descifrado de la escritura maya ha sido un largo y laborioso
proceso. Desafortunadamente, los sacerdotes españoles ordenaron la quema de todos
los libros mayas poco después de la conquista. El hecho fue un gran golpe a la
conservación del conocimiento de la antigua escritura maya. No todos los mayas
hablaban la misma lengua.

Los mayas inventaron un sistema de numeración como un instrumento para medir el


tiempo y no para hacer cálculos matemáticos. Por eso, los números mayas tienen que
ver con los días, meses y años, y con la manera en que organizaban el calendario. En la
numeración maya sólo había tres símbolos para representar los números, aunque
estas formas podían variar según el uso: algunas eran para los monumentos, otras para
los códices y otras eran representaciones humanas.

SISTEMA DE BASE 20

Los mayas idearon un sistema de base 20, con el 5 como base auxiliar. En el sistema de
numeración maya las cantidades son agrupadas de 20 en 20; por esa razón en cada
nivel puede ponerse cualquier número del 0 al 19. Al llegar al veinte hay que poner un
punto en el siguiente nivel; de este modo, en el primer nivel se escriben las unidades,
en el segundo nivel se tienen los grupos de 20 (veintenas), en el tercer nivel se tiene
los grupos de 20×20 y en el cuarto nivel se tienen los grupos de 20×20×20. Este
sistema de numeración es aditivo, porque se suman los valores de los símbolos para
conocer un número.

SIMBOLOS

Los tres símbolos básicos eran el punto, cuyo valor es uno (1); la raya, cuyo valor es
cinco (5); y el caracol (algunos autores lo describen como concha o semilla), cuyo valor
es cero (0).

8
COMPOSICIÓN DE LOS NÚMEROS
La unidad (1) se representa por un punto. Dos, tres, y cuatro puntos sirven para 2, 3 y
4. El 5 era una raya horizontal, a la que se añaden los puntos necesarios para
representar 6, 7, 8 y 9. Para el 10 se usaban dos rayas, y de la misma forma se continúa
hasta el 19 (con tres rayas y cuatro puntos) que es el máximo valor que se puede
representar en cada nivel del sistema vigesimal. El punto no se repite más de 4 veces.
Si se necesitan 5 puntos, entonces se sustituyen por una raya. La raya no aparece más
de 3 veces. Si se necesitan 4 rayas, entonces quiere decir que se quiere escribir un
número igual o mayor que 20 necesitándose así emplear otro nivel de mayor orden.

Para escribir un número más grande que veinte se usan los mismos símbolos, pero
cambian su valor dependiendo de la posición en la que se pongan. Los números mayas
se escriben de abajo hacia arriba. En el primer orden (el de hasta abajo) se escriben las
unidades (del 0 al 19), en el segundo se representan grupos de 20 elementos. Por esto
se dice que el sistema de numeración maya es vigesimal.

En el segundo orden cada punto vale 20 unidades y cada raya vale 100 unidades. Por lo
tanto, el 9 del segundo orden vale 9×20=180. Esas 180 unidades se suman con las 6 del
primer orden y se obtiene el número 186.

El tercer orden tendría que estar formado por grupos de 20 unidades (20×20×1); o sea,
cada punto tendría que valer 400 unidades. Sin embargo, el sistema de numeración
maya tiene una irregularidad: los símbolos que se escriben en este orden valen
18×20×1 para el sistema calendárico.[2] [3] Esto quiere decir que cada punto vale 360
unidades. Esta irregularidad tiene que ver con que los años mayas (tunes) están
formados por 360 días, el múltiplo de 20 más cercano a 365. Por lo que el punto en el
3er. nivel vale 360 únicamente en el cómputo de fechas y 400 en los demás casos.[4]

Los mayas vinculaban los números del primer orden con los días (kines, en maya
k’ino’ob), los del segundo orden con los meses (uinales, en maya uinalo’ob) y los del
tercer orden con los años (tunes, en maya tuno’ob). En el primer número, el valor de la
raya del tercer orden es 1800 (5×360), el valor del 9 del segundo orden es 180 (9×20) y
el valor del 8 del primer orden es 8 (8×1); por lo tanto, el número es 1.988.
9
El sistema de numeración maya tiene 4 niveles, que se utilizaban para hacer grandes
cantidades.

CERO
La civilización maya fue una de las primeras en descubrir el cero. El símbolo del cero es
representado por una concha. Este era necesario para su numeración porque los
mayas tenían un sistema posicional; es decir, un sistema de numeración en el que cada
símbolo tiene un valor diferente según la posición que ocupa. Por ejemplo, para saber
qué número es éste hay que obtener el valor de los símbolos. El cero indica que no hay
unidades. Los dos puntos del segundo orden representan 2 grupos de 20 unidades; o
sea, 40. El número del tercer orden es un 8, pero su valor real se obtiene al
multiplicarlo por 360. Por lo tanto, el número es 2880+40+0= 2920. Es más fácil leer un
número cuando se representa con puntos, rayas y conchas, porque es una
representación sencilla que no deja lugar a dudas del valor de cada símbolo, de
acuerdo con la posición en la que se escribe. Con las representaciones más estilizadas,
es necesario conocerlas bien para entender el número que se escribe.

10
CALENDARIO LUNAR O TZOLKIN
Debido al sistema vigesimal de numeración, el calendario estaba compuesto por
múltiplos de 20. El Tzolkin o calendario sagrado, tenía 260 días, mientras que el Haab o
calendario solar, 360 más 5 días nefastos que no se incluían en él. El tzolkin resultaba
de la combinación de 20 nombres de los días con el número 13. Esquemáticamente se
puede representar por medio de dos ruedas dentadas; en una se encuentran los
números 1 a 13 y en la otra los nombres de los días. La primera gira hacia la derecha; la
segunda lo hace hacia la izquierda.

Los nombres de los días eran por orden: imix (maiz), ik (viento), akbal (oscuridad), kan
(serpiente), Chichan (cordel), Cimi (muerte), Manik (viento que pasa), Lamat (estrella
venus), Maluc (cerro), Oc (perro), Chuen (mono), Eb (agua), Ben (caña), Ix (mujer), Men
(cosa que envuelve), Cib (sabio), Caban (cera), Eznab (terremoto), Cauac (pedernal) y
Ahau (señor).

Combinados con el número 13, se obtendrían las siguientes fechas: 1 Imix, 2 Ik, 3
Akbal, 4 Kan, 5 Chichan, 6 Cimi, 7 Manik, 8 Lamat, 9 Maluc, 10 Oc, 11 Chuen, 12 Eb, 13
Ben, 1 Ix, 2 Men, 3 Cib, 4 Caban, 5 Eznab, 6 Cauac, 7 Ahau, 8 Imix, 9 Ik, y así
sucesivamente. Para que se repita el 1 Imix, fecha inicial del calendario, debían
transcurrir 260 días.

RELACIÓN DEL SISTEMA VIGESIMAL CON EL CALENDARIO MAYA

En Mesoamérica, los territorios mexicanos del istmo de Tehuantepec y la península de


Yucatán, así como Guatemala, Honduras y Belice, fueron cuna y asiento de la gran
civilización maya, una de las más destacadas dentro del las tierras del Nuevo Mundo.
La misteriosa cultura maya, que declinaba en su esplendor a la llegada de los
españoles, tuvo astrónomos con conocimientos superiores a los egipcios, griegos y
romanos contemporáneos a ella. Los mayas conocieron la diferencia entre el polo
norte y el polo magnético. Realizaron cálculos exactos de los movimientos de la Luna y
de Venus, además de estudiar diferentes constelaciones. Asimismo, crearon un
calendario que sólo muestra un error de dos horas cada 481 años y es el más exacto de

11
todos los que se han utilizado en el mundo hasta la actualidad. La duración del año en
el calendario maya se aproxima, como ninguno, al valor real del año astronómico.

Fueron mayas los primeros hombres del planeta en concebir un sistema de


numeración simple e ingenioso. Inventaron el cero y el principio de posición, que
facilitan los cálculos aritméticos. El sistema vigesimal maya es superior al rústico
sistema de numeración romana y muy parecido al sistema decimal, que usamos
actualmente. El sistema decimal, desarrollado por los indostanos e introducido en
Europa por los árabes, fue inventado, por los menos, tres siglos después que el sistema
vigesimal maya.

SISTEMA DE NUMERACION MAYA


Los números en el sistema de numeración arábigo (que se escriben horizontalmente
de izquierda a derecha) adquieren diferentes valores, referentes a potencias de 10, en
función de la posición. Así, hablamos de unidades, decenas, centenas (primera,
segunda, tercera posición), lo cual nos permite escribir cualquier número, por grande
que éste sea, con sólo 10 símbolos, incluido el cero, mientras que la numeración maya
emplea una base 20 y solamente tres símbolos.

Los mayas representan la unidad (número 1) con un punto y cinco unidades equivalen
a una barra. El cero se puede simbolizar con un ojo (aunque no es la única
representación usada por los mayas). Los números del 1 hasta el 19 se escriben de la
siguiente forma:

LOS NUMEROS MAYORES SE REPRESENTAN DE LA SIGUIENTE FORMA:

12
OPERACIONES MATEMATICAS

SUMA

Para efectuar la suma, se propone un algoritmo consistente en construir dos columnas


(Magaña, 1990), esto es, que los elementos de los sumandos se coloquen unos sobre
otros según la posición de la base y la veintena que forman, efectuándose a
continuación, las simplificaciones necesarias de abajo hacia arriba, por ejemplo:

13
Resta

Para realizar la resta se propone un algoritmo similar a la suma con base en dos
columnas y las reducciones se hacen por niveles de abajo hacia arriba. Asumimos que
los mayas desconocían el uso de los números menores que cero.

1. Restar: 18 – 8 = 10

2. Restar: 20 – 18 = 2

3. Restar: 11.52 – 5.4825 = 6.0375

Este ejemplo merece una atención especial por cuanto incluye números no enteros.
Representemos los términos de esta resta como potencias de 20:

Se observa que la resta por columnas de los coeficientes en la primera columna de la


derecha (con potencias (-2)) es (8-13) que nos orilla a “pedir prestado” una veintena
del vecino inmediato, convirtiendo al 8 en 28 y al 10 en 9. De ahí que se obtenga 28 –
13 = 15 en la primera columna de la derecha y 9-9 = 0 en la segunda columna (con
potencias de (-1)). Los mayas realizaban operaciones similares (podemos apreciar
como un punto del nivel superior se convirtió en cuatro rayas en el nivel inmediato
inferior) pero empleando los símbolos de raya, punto y cero:
14
Multiplicación

Para efectuar la operación aritmética de la multiplicación, los mayas emplearon un


algoritmo diferente al utilizado en nuestro sistema de numeración decimal. En nuestro
sistema de numeración se multiplica cada uno de los dígitos que componen el factor
(A) por cada uno de los dígitos que componen el factor (B) y posteriormente sumamos
los resultados, dejando el espacio correspondiente. No es la única metodología, en
Chamorro (2003) podemos encontrar un algoritmo para multiplicar números arábigos
muy similar al empleado por los mayas.

Los mayas aprovechaban una cuadrícula que, conforme Magaña (1990) llamaremos
ábaco. Los factores se situaban en la parte externa del ábaco multiplicándose por
pares los números hasta llenar la cuadrícula. Un punto porun punto es igual a un punto
(lo que equivale a afirmar que uno por uno es igual a uno), un punto por una barra es
una barra (que equivale a afirmar que uno por cinco es cinco) y una barra por una
barra es igual a cinco barras, es decir, una barra en el primer nivel y un punto en el
segundo nivel (que equivale a afirmar que cinco por cinco es igual a veinte y cinco). La
respuesta de la multiplicación se obtiene a partir de las diagonales del ábaco, donde a
cada diagonal le corresponde un nivel. Así, en un ábaco de dos por dos se tienen
cuatro diagonales y en uno de tres por tres se tienen 5 diagonales.

1. Multiplicar: 45 * 3 = 135

En este caso el resultado se obtiene de las tres diagonales tomadas según lo indica la
flecha de doble punta. En el primer nivel (cuadro inferior izquierdo) tenemos 15 (tres
puntos que multiplican a una barra equivalen a las tres barras del cuadro inferior

15
iquierdo) y en el siguiente nivel 6 (barra y punto sumada a cero). El número de la
tercera diagonal (cuadro superior izquierdo) no se toma en cuenta debido a que es
cero (es el equivalente al “cero a la izquierda” en el sistema de numeración arábigo)

2. Multiplicar: 2023*2028 = 4102644

En este ejemplo hay necesidad de reagrupar los números conforme las reglas de
escritura de números empleados por los mayas, donde cinco puntos se convierten en
una raya y cuatro rayas en un punto en el superior. Los pasos intermedios se muestran
en los dos rectángulos a la derecha del ábaco, mientras que la respuesta final
corresponde al tercer rectángulo (a la derecha):

Se pueden apreciar cinco diagonales en el ábaco (en el dibujo sólo se señalan, con
flechas de doble, punta tres de ellas, faltando las diagonales de los cuadros de los
extremos superior izquierdo e inferior derecho) que corresponden a los cinco niveles
que se muestran en la respuesta.

3. Multiplicar: 21.15 * 1.35 = 28.5525

En el siguiente ejemplo, aunque el ábaco tiene cinco diagonales, la respuesta consta de


cuatro niveles, debido a que en la última diagonal (cuadro superior izquierdo) se tiene
un cero. El lugar donde se cruzan las rectas vertical y horizontal de los cuadrados
vigesimales señala la separación entre la parte entera y la no entera del número que
expresa la respuesta (rectángulo en el extremo derecho).

16
División

En el algoritmo que se presenta para la división (Díaz, (2002), Hawit y Sandoval (2001)),
se ubica el divisor en la parte izquierda del ábaco, mientras que el dividendo ocupa su
lugar en la diagonal.

1. Dividir: 1200 entre 50

Inicialmente hay que buscar un número que multiplicado por dos resulte 3 (casilla A1).
El más aproximado es 1. El sobrante (un punto que baja de nivel y por tanto, es
equivalente a 4 rayas) se distribuye, en éste caso, en partes idénticas entre las casillas
B1 y A2. Por cuanto no existe ningún número que multiplicado por diez (dos rayas) dé
cero (cuadro inferior derecho), entonces se bajan dos puntos del nivel superior (cada
punto que baja se convierte en cuatro rayas) y se ubican en la casilla B2.

17
Para terminar, buscamos un número que multiplicado por 2 dé 8, sin que al
multiplicarlo por diez sobrepase la cantidad en B2. Como en este caso la división es
exacta, entonces cuadra perfectamente el ábaco, y la respuesta la tenemos en la parte
superior: 24 (un punto, nivel izquierdo, 4 puntos nivel derecho).

2. Dividir: 460 entre 23

El divisor (23) se coloca verticalmente a la izquierda del ábaco, en cambio, el dividendo


(460) se coloca en forma de diagonal dentro del ábaco.

Como en la casilla A1 tenemos un punto; necesitamos saber qué número se debe


colocar en el cociente 1, para que al multiplicarlo por el divisor A, se obtenga como
resultado un punto en la casilla A 1. El valor buscado es un punto que se ubica arriba
de A1:

De forma inversa a la multiplicación, en lugar de sumar las diagonales, se trata de


separar el número que ya se tiene de manera que concuerde la multiplicación del
cociente con el divisor. En el caso que nos ocupa, los tres puntos del dividendo se
trasladan a la casilla B1 para cerrar la primera columna del ábaco debido a que punto
por tres puntos , es igual a tres puntos.

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Observamos que para cerrar la segunda columna necesitamos un cero en el cociente 2,
de esta forma sólo nos restaría ubicar un cero en la casilla A2.

Se cierran todas las columnas y tenemos que la res puesta (en la parte superior del
ábaco) es 20. Podemos, entonces, apreciar que el sistema de numeración vigesimal, de
tres símbolos, con uso del cero, empleado por los mayas, es muy versátil en la
realización de las operaciones aritméticas, sobre todo de la suma, por lo que se
justifica la inclusión de su aprendizaje.

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