EL CONCEPTO DE MUERTE
La muerte es la pérdida total de las funciones vitales. Estancanti define la muerte como
la conclusión de la existencia terrena e histórica del hombre, símbolo de la finitud del
ser, que sufrida de forma impotente y pasiva no está en manos del hombre poder
evitarla. Con ella terminan los procesos biológicos fundamentales, pero también las
relaciones sociales del hombre. La muerte, es el acontecimiento universal por excelencia
que, en cierta forma, le confiere intensidad y valor a la vida; lo cual según Kubler,
permite configurar una vida más consciente, para ser más responsable con la
propia existencia y para madurar más intensamente.
Se habla de pacientes con una enfermedad terminal, para referirnos a la muerte
anunciada, pero hay ocasiones en que la muerte se presenta de manera inesperada y
repentina, dejando un gran vacío en quienes permanecemos todavía en esta dimensión
terrenal. Galindo plantea, que los monjes de clausura se familiarizan tanto con la
muerte, que la llaman “hermana muerte”, de igual manera existen otros que prefieren
ignorar la existencia de la muerte, creyendo que ella también los va a ignorar a ellos.
Y no faltan los que, con alevosía y soberbia, se ponen en situaciones de límite vital sin
necesidad alguna, con acciones de alto riesgo, experimentando una vivencia de máxima
expansibilidad del yo, porque se transforma en un yo meramente corporal.
La muerte es la compañera inevitable de la vida, es su etapa final. Puede ocurrir a
cualquier edad, repentinamente o después de padecer una larga enfermedad. A pesar
de saber que algún día tendremos que morir, el fallecimiento de un ser querido resulta
un hecho terrible, muy difícil de aceptar, que afecta nuestro yo. Cuando se rompe el
vínculo con la persona fallecida, el sufrimiento es tan grande, que se ponen en tela de
juicio los fundamentos del ser, de la existencia humana y nuestras más profundas
creencias, afectando de manera importante las relaciones familiares y sociales básicas.
El miedo a la muerte es algo universal, porque el ser humano le teme a lo
desconocido. En tal sentido, el inexplicable miedo a la muerte puede manifestarse en
un afán desmesurado por obtener logros que contrarresten esta angustia y la persona
emprende una carrera ansiosa contra el tiempo, sin disfrute de los propios logros, pues
vive pendiente de obtener el máximo posible. Sobre el particular Kubler y Kessler
señalan que todos los miedos del ser humano tienen su origen en el miedo a la muerte
y si aprendemos a mitigar ese miedo podremos enfrentarnos a todos los demás miedos
con mayor tranquilidad.
Si bien es cierto que la muerte es una realidad especialmente difícil de entender; hoy en
día lo es más, porque en la era del mundo globalizado se fomenta la ilusión de que vamos
a vivir muchos años y se alimenta la negación de la realidad de la muerte.
Nuestros antepasados, vivían en un mundo donde la muerte de las personas y de los
animales se vivenciaba como algo natural. Se moría en casa, rodeado de los seres
queridos y de sus “cosas” (su cama, su cuarto, su aroma). Desde niño, se aprendían
patrones de conducta al observar cómo se comportaban los adultos, en estas
situaciones de duelo. Las convicciones religiosas profundas, los rituales y las ceremonias
ayudaban a familiarizarse con la muerte. Los amigos y vecinos acompañaban al doliente
y al moribundo y le brindaban apoyo y consuelo en ese trance difícil del final de la vida.
Además el velorio del fallecido y los rituales funerarios se realizaban en el seno de la
familia y formaban parte de las ceremonias internas del sentir familiar.
Hoy en día, en el acompañamiento al cadáver, en las funerarias, que es el sitio donde se
practican los rituales del velorio, los familiares y amigos íntimos permanecen solo horas
y luego se van a sus casas y regresan para el entierro. Este hecho hace que el velorio se
envuelva en un halo de frialdad y desapego.
Otro aspecto importante que considerar es el sufrimiento que genera la muerte. El
sufrimiento, según Sadrin, es la respuesta emotiva/afectiva negativa, desagradable,
generada en los más altos centros nerviosos por el dolor y por otras situaciones que
psicológicamente se le asemejen, como pérdidas de personas queridas o de objetos de
amor importantes, con la consiguiente depresión, estrés, ansiedad y frustración que
suele acompañarlo.
Cuando se vivencia la pérdida de un ser querido, el sufrimiento acompaña todo el
proceso de duelo. Para Jaspers, el sufrimiento deriva de la consciencia del hombre
acerca de su finitud, por lo que la realización de la existencia de la humanidad está ligada
al tiempo. Plantea también que un hecho importante a destacar es que la vida emocional
del sujeto está presente en el origen y en el proceso del sufrimiento.
El mismo autor nos habla sobre un aspecto de suma importancia para la vida y el
sufrimiento, cuando afirma que el hombre avanza y se detiene en la realización de su
ser, va superando tensiones y contradicciones, pero cuando ha comprendido la vida y la
madurez alcanzada le muestra el camino a la verdadera satisfacción por su existencia,
ya la muerte está muy cerca. Para Jaspers, el hecho de no poder concluir su vida de
trascendencia es lo que más desespera al hombre, de allí la negación a la posibilidad
de morir.
Si bien es cierto lo que afirma Jaspers con relación a que el sufrimiento se deriva de la
consciencia del hombre acerca de su finitud; en el duelo por la muerte de un ser querido
el sufrimiento, además, tiene que ver con la separación, con ese no volver a ver, ni
hablar, ni compartir con la persona fallecida.
Por su parte Sócrates, referido por Pastorini, afirmaba que: “El temor a la muerte, no es
otra cosa que considerarse sabio sin serlo, ya que es creer saber sobre aquello que no
se sabe. Quizás la muerte sea la mayor bendición del ser humano, nadie lo sabe, y sin
embargo todo el mundo le teme como si supiera con absoluta certeza que es el peor de
los males”.
¿Qué es Muerte?
El término muerte significa el fin de la vida, es decir, cuando un organismo o ser viviente
deja de tener signos vitales.
La palabra muerte siempre ha sido temida por todas las personas, esto debe a su
significado, para algunos es el fin de la existencia, para otros es el comienzo de la vida
eterna. La muerte significa el final de un cuerpo vivo que se había creado a partir del
nacimiento. Según las distintas religiones la muerte significa:
Cristianismo: Para los cristianos morir significa la separación del cuerpo y alma,
es decir, la vida no se acaba porque un cuerpo ya no sirve, sino que continúa de la mejor
forma, con su alma, ésta va a ser juzgada por los buenos y malos actos realizados durante
la vida. Una vez que este proceso acaba, el alma va al cielo o al infierno. Para los
cristianos, la muerte es el camino desde la vida terrenal hacia el mismo Dios.
Religión musulmana: En la religión musulmana, la muerte significa lo mismo que para
los cristianos, sus almas serán juzgadas por sus obras realizadas. La diferencia se
encuentra en que ellos no creen que irán al infierno porque su profeta, Mahoma,
intervendrá en la condena.
Hinduismo: Luego se encuentra el Hinduismo, esta religión cuenta con más de 700
millones de creyentes y seguidores. Para ellos la muerte no significa el fin de la vida
terrenal y el comienzo de la vida eterna en el paraíso o en el infierno, como a lo cristianos
o musulmanes. Cuando una persona muere, ésta comenzará una nueva vida con la
reencarnación, es decir, su alma volverá a este mundo y no en otro cuerpo humano
necesariamente, puede ser en animales también. Lo que determina en qué reencarnarás
es el Karma con el resultado de tus acciones.
Budismo: Para los budistas la vida tiene mucho sufrimiento, su causa es el deseo, por
eso hay que combatirlo siguiendo el Óctuple camino, es decir, el esfuerzo, la vida, la
conducta, la conciencia, las aspiraciones la concentración y la visión.
La muerte en la medicina significa que una persona deja de existir porque sus funciones
y signos vitales comienzan a ser nulas. En esta rama de la ciencia también se habla de la
muy nombrada muerte cerebral, en términos médicos se denomina muerte
encefálica. Ésta se produce cuando el cerebro deja de funcionar completamente y de
forma irreversible.
Debido a este tipo de problemas de salud y otros más, surge la llamada “muerte digna“.
Se trata de un proceso en el que se acaba con la vida de una persona enferma para
terminar con su sufrimiento. Esta explicación parece suficiente para muchas personas,
sin embargo siempre han existido debates por otras que no están de acuerdo en tomar
este tipo de decisiones. En gran cantidad de países este proceso esta totalmente
prohibido, ya que es considerado como un homicidio.
Para las personas religiosas esto no debe permitirse debido a que el único que puede
decidir cuándo es el momento de nuestra muerte es Dios, él es el único que sabe el por
qué de las cosas y si a una persona le ha tocado pasar por esas circunstancias, las debe
atravesar porque es el plan del Señor y hay que respetarlo. Ningún ser humano puede
decidir sobre la vida o muerte de otro.
Fuente: [Link]
La muerte en la cultura
La concepción de la muerte como fin o como tránsito, su creencia en una vida después
de la muerte, en el Juicio Final... actúan como condicionantes para la actuación de los
individuos en un sentido u otro. La idea de inmortalidad y la creencia en el Más
allá aparecen de una forma u otra en prácticamente todas las sociedades y momentos
históricos. Sin embargo, hasta ahora no existen evidencias concluyentes a favor de esa
vida ultraterrena (véase experiencia cercana a la muerte). Usualmente se deja al arbitrio
de los individuos, en el marco de los conceptos dados por su sociedad, la decisión de
creer o no creer y en qué creer exactamente. La esperanza de vida en el entorno social
determina la presencia en la vida de los individuos de la muerte, y su relación con ella.
Su presencia en el arte es constante, siendo uno de los elementos dramáticos a los que
más se recurre tanto en el teatro, como en el cine o en novelas y relatos.
Muerte en la civilización egipcia
La creencia inicial en la inmortalidad de dioses y faraones, posteriormente extendida al
resto de los egipcios, significó que se practicara el embalsamamiento y la momificación,
para poder preservar la integridad del individuo en la vida futura, según los textos de la
mitología egipcia.
Muerte en la civilización maya
Según la religión maya, después de la muerte el alma emprende un camino a Xibalbá
(Mundo Subterráneo), donde debe atravesar un río ayudado de un perro (el xoloitz
cuintle).Entre los diversos tipos de muerte sagrada en Mesoamérica se encuentran: las
mujeres embarazadas muertas en el primer parto; las personas ahogadas, suicidadas,
muertas de lepra o sacrificadas y los guerreros muertos en batalla pues la calidad de
vida (buena o mala) no importaba tanto como la forma de morir. Al final, las almas de
los que morían sagradamente también descendían al inframundo. Los mayas
consideraban que el alma de una persona que iba al inframundo renacía en un individuo
dela misma especie, sin ningún recuerdo de la vida anterior
Desde un punto de vista genérico, la muerte es la finalización de las actividades vitales
de un organismo. En el caso particular de la realidad humana, la definición vigente desde
un punto de vista médico y legal alude a la cesación de toda actividad en el encéfalo,
demandándose además que esta finalización sea completamente irreversible.
Con el cometido de comprobar esta situación, deben cumplimentarse una serie
de procedimientos y de protocolos rigurosamente pautados. Es preciso señalar que la
definición de muerte ha sufrido una serie de variaciones a lo largo de la historia. En el
pasado, el criterio para declarar clínicamente muerta a una persona era la ausencia de
respiración y de latidos en el corazón. Con la evolución de la tecnología empleada, que
permitió la conservación artificial de la actividad cardiaca y respiratoria en pacientes,
este criterio debió ser revisado.
Además, otra circunstancia hacía necesaria esta revisión: la posibilidad de utilizar los
órganos de pacientes carentes de actividad cerebral para salvar vidas. Es por ello que
luego de un período de evaluación, la comunidad médica decidió adoptar la nueva
definición de muerte, aquella que hace énfasis en el papel del cerebro como articulador
principal de las funciones del cuerpo.
La muerte es el término de la vida a causa de la imposibilidad orgánica de sostener el
proceso homeostático. Se trata del final del organismo vivo que se había creado a partir
de un nacimiento.
El concepto de muerte, de todas maneras, ha variado a lo largo de la historia. En la
antigüedad se consideraba que la muerte, como evento, tenía lugar cuando el corazón
dejaba de latir y el ser vivo ya no respiraba. Con el avance de la ciencia, la muerte pasó
a entenderse como un proceso que, a partir de un cierto momento, se vuelve
irreversible.
En la actualidad, una persona puede haber dejado de respirar por sus propios medios y,
sin embargo, seguir con vida a través de un respirador artificial Por otra parte, puede
hablarse de muerte cerebral para hacer referencia al cese completo e irreversible de la
actividad cerebral.
Más allá de la biología, existe una concepción social y religiosa sobre la muerte. Se suele
considerar a la muerte como la separación del cuerpo y el alma. Por lo tanto, la muerte
implicaría el final de la vida física pero no de la existencia. La creencia en la rencarnación
también es bastante común.
La muerte es el poder absoluto que dispone de nosotros. Ella nos pone el límite, finiquita
nuestra existencia. Mientras podemos ocasionar y anticipar, panificar y ordenar muchas
cosas, se sustrae la muerte a la arremetida estratégica. Ella viene, cuando quiere, viene
como el ladrón en la noche. A cada momento es posible que ella asalte. En el entorno
de su vida puede el hombre disponer de algo, tiene poder de disposición sobre cosas y
procesos - pero no tiene poder de disposición sobre la muerte, él está entregado a ella.
La muerte aparece como el señor infinito sobre los vivientes, que tiemblan ante ella.
Pero esto vale en un sentido muy determinado. El hombre no puede mantener a
distancia a la muerte, no puede escapar a ella, no puede ocultarse ni esconderse de ella.
A cada cual lo alcanza - precisamente con una "seguridad mortal"
Qué significa la muerte para los seres humanos
El sentido de la muerte se encuentra en la vida misma, en cuanto sabemos que vamos a
morir, dirigimos nuestros esfuerzos hacia la vida intensamente vivida, el morir nos
enseña a amar, querer, recordar. La muerte postergada hacia la eternidad no puede sino
constituir el más absurdo de los absurdos. En cuanto ésta dejaría de ser fuente de vida,
vivir en el más acá, requiere la certeza de la finitud. La muerte es un espejo en el cual
contemplamos nuestra vida entera, la historia personal se perfila hacia
un proyecto común de todos los hombres, de los que están y los que vendrán,
el dialogo del espíritu con el corazón, resuelven su acuerdo de vida en un instante, el
corazón ofrece energía para la acción, y el espíritu ofrece un viaje hacia el crecimiento.
Entender esto, significa entender que la vida misma no es más que un periodo pequeño
de nuestra existencia.
La vida cobra sentido en cuanto se revela como un transito, morir es cambiar de estado
y el bien morir puede ser entendido en términos de desprenderse finalmente de todo lo
material que nos confina a este mundo para facilitarnos el paso a la eternidad. El bien
morir es estar dispuesto con humildad a despedirse de la vida, entregar la existencia que
nos fue dada, sin rencores ni arrepentimientos, sin culpa y sin dolor.