Amor y misericordia
Amor y misericordia a todos mientras
llega la justicia divina del Apocalipsis.
Cada moneda de dominio es moneda
de traición a Cristo y está manchada
de sangre y maldita, y será cuerpo
de delito para el castigo, causante de desolación y ruina.
Todos los ricos son Judas que aún
están por ahorcarse, desesperados
y arrepentidos.
Amor y misericordia a los miserables
explotadores que están pecando
contra Dios en el hombre.
Amor y misericordia a los
inconscientes opresores y a los pobres
oprimidos en su doble dolor,
y compadeceos los unos a los otros
para que llegue la hora de la justicia
salvadora que habrá de rescataros
del mundo abyecto de los condenados,
una vez purificados en el lodo
y el sufrimiento que da a luz el Génesis
de la conciencia, ¡sol del espíritu!
porque todos, sobre todo los poderosos,
estáis fornicando contra el espíritu
en la lucha a muerte por la posesión
de los bienes materiales
que estáis usando mal en la explotación
del hombre y la prostitución de la vida,
desarmonizando la Tierra
y desatando su ruina.
GONZALO ARANGO
Amor y misericordia
Amor y misericordia a todos mientras
llega la justicia divina del Apocalipsis.
Cada moneda de dominio es moneda
de traición a Cristo y está manchada
de sangre y maldita, y será cuerpo
de delito para el castigo, causante de desolación y ruina.
Todos los ricos son Judas que aún
están por ahorcarse, desesperados
y arrepentidos.
Amor y misericordia a los miserables
explotadores que están pecando
contra Dios en el hombre.
Amor y misericordia a los
inconscientes opresores y a los pobres
oprimidos en su doble dolor,
y compadeceos los unos a los otros
para que llegue la hora de la justicia
salvadora que habrá de rescataros
del mundo abyecto de los condenados,
una vez purificados en el lodo
y el sufrimiento que da a luz el Génesis
de la conciencia, ¡sol del espíritu!
porque todos, sobre todo los poderosos,
estáis fornicando contra el espíritu
en la lucha a muerte por la posesión
de los bienes materiales
que estáis usando mal en la explotación
del hombre y la prostitución de la vida,
desarmonizando la Tierra
y desatando su ruina.
GONZALO ARANGO