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121-2020 Amparo Maltrato Conce PDF

El documento presenta un recurso de amparo en contra de funcionarios de Gendarmería de Chile a cargo del CCP Bío Bío. Los amparados, dos hermanos privados de libertad, han sufrido hostigamiento y maltrato por parte de funcionarios, incluyendo despertarlos repetidamente por la noche e insultos. Uno de los amparados presenta desnutrición severa y depresión producto del acoso, mientras que el otro requiere medicamentos para la abstinencia que no le han sido proporcionados. Se solicita que la corte acoge la acción
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121-2020 Amparo Maltrato Conce PDF

El documento presenta un recurso de amparo en contra de funcionarios de Gendarmería de Chile a cargo del CCP Bío Bío. Los amparados, dos hermanos privados de libertad, han sufrido hostigamiento y maltrato por parte de funcionarios, incluyendo despertarlos repetidamente por la noche e insultos. Uno de los amparados presenta desnutrición severa y depresión producto del acoso, mientras que el otro requiere medicamentos para la abstinencia que no le han sido proporcionados. Se solicita que la corte acoge la acción
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EN LO PRINCIPAL : EJERCE ACCIÓN DE AMPARO.

PRIMER OTROSÍ : SOLICITA DILIGENCIAS.

SEGUNDO OTROSÍ : ACOMPAÑA DOCUMENTO QUE INDICA.

TERCER OTROSÍ : TÉNGASE PRESENTE.

CUARTO OTROSÍ : NOTIFICACIONES.

ILUSTRÍSIMA CORTE DE APELACIONES DE CONCEPCIÓN.-

MARCO ALEXIS ÁVILA ARCE, Abogado, Cédula Nacional de Identidad Número


17.573.404-K; y SEBASTIÁN GERMAN SALINAS CHANDIA, Abogado, Cédula Nacional de
Identidad Número 17.754.778-6, ambos con domicilio en Aníbal Pinto N° 222, Talcahuano, por
los condenados privados de libertad Don ABRAHAM ISAAC DURAN ESPINOZA, Cédula
Nacional de Identidad Número 19.071.351-2; y Don JOSE LUIS CIFUENTES ESPINOZA,
Cédula Nacional de Identidad Número 16.447.726-6, quienes se encuentran cumpliendo
condena en el CCP BÍO BÍO, MODULO 41, a Usía Ilustrísima respetuosamente decimos:

En virtud de lo dispuesto por el Articulo 21 de la Constitución Politica de la Republica,


venimos en ejercer la Acción Constitucional de Amparo en contra de Funcionarios de
Gendarmería de Chile, representada para estos efectos por el ALCAIDE de CCP BIOBIO El
Coronel Don LUIS LÓPEZ CISTERNA, con domicilio en Camino a Penco N° 450, Concepción,
solicitando a SS., Ilustrísima acoger la Acción Constitucional interpuesta, en base de los
antecedentes de hecho y fundamentos de derecho que a continuación se exponen:

I.- LOS HECHOS.

I.1.- ANTECEDENTES PREVIOS.

Las precarias condiciones del sistema penitenciario chileno, quedaron expuestas a raíz
del incendio en la Cárcel de San Miguel, en diciembre del año 2010 y el impacto mediático que
produjo la muerte de 81 internos. Este lamentable suceso, saco a relucir los grandes
problemas de las cárceles en Chile: El hacinamiento, las malas condiciones de habitabilidad y
para los efectos que nos interesa en la presente acción, la vulneración de los derechos
humanos de las personas privadas de libertad por parte de Gendarmería de Chile.

El instituto nacional de Derechos Humanos manifestó su preocupación al respecto en


su informe anual sobre situación de los Derechos Humanos el año 2011, que fue reiterado con
el transcurso del tiempo en los diversos informes del Instituto Nacional de los Derechos
1
Humanos, en efecto, ha sido una preocupación especial por parte de esta institución, los
derechos de las personas privadas de libertad1.

En concordancia con lo anterior, no ha sido solo el Instituto Nacional de los Derechos


Humanos que ha manifestado su preocupación por las condiciones carcelarias en Chile. Así a
modo de ejemplo, esta materia ha sido abordada por Human Rigths Watch 2, la Organización
de las Naciones Unidas (ONU)3, y a nivel nacional por el Centro de Derechos Humanos de la
Universidad Diego Portales, entidad que en los Informes correspondientes en los últimos dos
años ha destacado la reiterada vulneración a sus derechos, que experimentan las personas
privadas de libertad.

Siguiendo con la misma línea argumentativa, la vulneración de los Derechos de los


internos que se encuentran privados de libertad, y las precarias condiciones carcelarias de los
mismos, esto se hace patente con el hecho que se denuncia en el presente recurso de amparo
conforme se expone en el acápite siguiente.

I.2.- HECHOS QUE SE DENUNCIAN EN EL PRESENTE RECURSO.

Don Abraham y don Jose Luis son oriundos de Chillán, por circunstancias de la vida,
y falta de oportunidades, delinquieron, siendo ambos condenados por sus respectivos delitos.
La madre de los amparados, tiene su domicilio en Chillán, la cual padece una enfermedad
mental diagnosticada. Asimismo, viven en Chillán; el padre de ambos, las respectivas parejas
de los amparados, asi como tambien la hija de don Abraham, viviendo en definitiva toda su
familia y red de apoyo familiar, en un territorio jurisdiccional diverso al de su domicilio, cual es
Chillán.

Don Abraham Durán Espinoza, arribo desde CCP Chillán a CCP Valdivia, para
posteriormente ser trasladado a CCP BIOBIO la segunda semana de enero, en circunstancias
de que su domicilio y toda su red familiar es la ciudad de Chillán. Cabe hacer presente, que
Don Abraham, al momento de abandonar CCP Chillán, poseía una MB ( MUY BUENA) de
conducta, haciéndose acreedor en Valdivia de otra MB de conducta. A Don Abraham

1 Véase: “Circunstancias de especial connotación pública a lo largo del año: Derechos Humanos de las personas
privadas de libertad”, en Informe anual 2011. Situación de los Derechos Humanos en Chile. Instituto nacional de los
Derechos Humanos, paginas 21 a 32.

2 En informe mundial sobre Chile, elaborado en enero de 2011, al abordar las condiciones Carcelarias, el
organismo refiere que “Chile aún no ha adoptado medidas efectivas para subsanar la grave sobrepoblación en las las
cárceles del país y aliviar las condiciones que un funcionario judicial de alto nivel califico como “inhumanas” 2011. Informe
que se puede revisar en [Link]/es/world-report-2011/chile-o

3 Con fecha 10 de diciembre de 2011 el representante de la Oficina Regional para América del Sur del Alto
Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (Acnudh) manifestó que: “Las condiciones Carcelarias no son las
mas adecuadas en relación con la dignidad de las personas que este privadas de libertad”. En
[Link]
adecuadas/2011-12-10/[Link]

2
actualmente le restan aproximadamente 7 meses para cumplir totalmente su condena y
obtener su libertad.,

Por tu parte, don José Luis Cifuentes Espinoza, arribo desde CCP Chillán a CCP
Puerto Montt, para posteriormente ser trasladado a CCP BIOBIO la cuarta semana de enero,
en circunstancias que al igual que su hermano –Abraham – tienen su domicilio y su red familiar
es la ciudad de Chillán. Don José Luis Cifuentes Espinoza cumple actualmente una condena
privativa de 10 años y día de presidio mayor en su grado medio por el delito de Robo con
Violencia, conforme Causa RIT: 18-2014; RUC 1300809340-1, Tribunal de Juicio Oral en lo
Penal de Chillán. Restándole alrededor de 3 años para el cumplimiento efectivo de su condena.

Desde el respectivo traslado de ambos, del CCP de Chillán, ambos no han tenido
contacto ni comunicación con su madre, lo cual hace que su permanencia en CCP BIOBIO,
los tenga sumidos en un profundo dolor interno, con angustia, desesperación y una
preocupación constante del estado de su madre.

Desde su arribo a CCP BIO-BIO, el amparado Abraham Durán Espinoza, en conjunto


con su hermano José Luis Cifuentes Espinoza, también amparado, han vivido un verdadero
“INFIERNO” en dicho centro de cumplimiento penitenciario, siendo objeto de diversos
maltratos y/ o torturas por parte de funcionarios de Gendarmería de Chile.

En un inicio, comenzó con un hostigamiento hacia Don Abraham Durán Espinoza, por
parte de funcionarios de Gendarmería, al cual continuamente en la madrugada era despertado
por golpes en los barrotes del lugar donde duerme el amparado, alumbrando su rostro con
linternas de gran intensidad, solicitándole ponerse de pie, darse la vuelta con las manos en
alto, para posteriormente retirarse los funcionarios del lugar. La reiteración de dicha situación,
era de aproximadamente dos veces a la semana, de una vez en la noche, sin embargo,
posteriormente, comenzaron a realizarlo varias veces en la noche, siendo imposible poder
dormir, comenzando a permanecer todo el día con sueño. Cabe mencionar, además, que
Abraham Durán se encuentra durmiendo en el mismo lugar junto a su hermano mayor, el cual
según se señaló precedentemente, igual cumple una condena en dicho centro de cumplimiento
penitenciario, sufriendo en consecuencia los mismos hostigamientos su hermano Jose Luis
Cifuentes Espinoza, siendo ambos en definitiva hostigados por gendarmería.

Posterior a dicha forma de maltrato, don Abraham comenzó a ser maltratado


psicológicamente, al cual le señalaban que le harían pasar una gran “estadía” en CCP BIO-
BIO, para que no le queden ganas de seguir “robando”, todo esto, con énfasis a que solo le
faltan 6 o 7 meses para cumplir su condena.

3
Producto del hostigamiento por parte de gendarmería, y al acoso constante por parte
de ellos, don Abraham se encuentra sumido en una profunda depresión, con un constante
temor a ser despertado a mitad de la noche, y gran miedo hacia los funcionarios de
gendarmería. Actualmente su cuerpo no absorbe lo que debiese, producto de el stress en que
se encuentra, padeciendo una severa desnutrición, pesando actualmente 44 KG., en
circunstancias de que mide 1,68 cms., ha perdido una notable masa muscular, con un estado
anímico y físico deplorable.

En cuando a su alimentación, encontrándose diagnosticada su desnutrición, Don


Abraham debiese tener un régimen de alimentación diverso, fiscalizado constantemente por
una nutricionista, toda vez que la desnutrición que padece, ha incrementado
considerablemente en las últimas semanas, situación que no ha sido recogida por parte de
gendarmería, debiendo en consecuencia comer lo que “pueda”, sabiendo que su cuerpo no
está recibiendo lo que debería.

Por su parte, su hermano José Luis Cifuentes Espinoza, que también ha sufrido
hostigamiento por parte de gendarmería, debiese consumir medicina para la abstinencia que
padece ante el nulo consumo de drogas, manteniéndose igualmente en un deplorable estado
de salud, toda vez que no le ha sido proporcionado por gendarmería “Clonazepam” para tratar
su abstinencia.

El hecho más evidente y grave de esta denuncia fue el ocurrido hace aproximadamente
un mes (inicios del mes de abril), en circunstancias en que los amparados se encontraban al
interior de sus celdas, alrededor de 7 funcionarios de Gendarmería ingresaron en forma
sorpresiva, les rociaron gas a los ojos, para posteriormente ser ambos golpeados en
diversas partes de su cuerpo, sin poder identificar rostros o nombres de los
funcionarios. DON ABRAHAM FUE GOLPEADO EN SU NUCA, EN LA PARTE INFERIOR
IZQUIERDA, CON UN SABLE INSTITUCIONAL DE GENDARMERÍA, SUFRIENDO UNA
HERIDA CORTANTE DE APROXIMADAMENTE 5 CMS, CON LÍNEAS IRREGULARES,
PARA POSTERIORMENTE SER ARRASTRADO CON UNA MANO POR LOS PASILLOS
DEL MÓDULO EN QUE SE ENCUENTRA, MIENTRAS SEGUÍA SIENDO GOLPEADO POR
PARTE DE FUNCIONARIOS DE GENDARMERÍA, EL CUAL, CON 44 KG. DE PESO, SIN
MUSCULATURA, ERA ÍNFIMA LA RESISTENCIA QUE PODÍA PROPORCIONAR CONTRA
EL OFENSOR.

ANTE LA SITUACIÓN QUE SE ORIGINÓ, SU HERMANO AL VER QUE ABRAHAM


COMENZÓ A SANGRAR, QUISO INTERVENIR PARA DETENER LOS GOLPES EN LA
CABEZA QUE EL FUNCIONARIO LE PROPINABA A SU HERMANO, PERO ELLOS
QUIENES LOS SUPERABAN EN NÚMERO REACCIONARON MÁS VIOLENTAMENTE,

4
PROCEDIENDO A GOLPEAR AHORA A DON JOSÉ LUIS, IGUALMENTE EN LA CABEZA,
EL CUAL SUFRIÓ UN CORTE EN LA PARTE POSTERIOR DE SU NUCA, A LA ALTURA
DE SU OREJA DERECHA, DE APROXIMADAMENTE 4,5 CMS. DE LONGITUD, COMENZÓ
A SANGRAR PROFUSAMENTE, PROVOCANDO EL TEMOR DE LOS FUNCIONARIOS DE
GENDARMERÍA, SIENDO AMBOS TRASLADOS A ENFERMERÍA.

En enfermería, ambos fueron cocidos, debiendo aplicar diversos puntos en las heridas.
Don Abraham y don Jose Luis, le solicitaron a la enfermera que hiciera el parte asistencial, y
dejara constancia de las lesiones que presentaban, para realizar una denuncia al respecto, a
lo cual, el funcionario de gendarmería que los custodiaba, quien se encontraba afuera de la
sala donde eran atendidos, escucho dicha solicitud, y nuevamente los amenazo, quien les dijo
“si no quieren salir en una ataúd mejor quédense chaucha, sino van a ver lo que les va a
pasar”, a lo cual ambos amparados desistieron de su intención de denunciar los vejámenes y
torturas que como hermanos viven en el CPP BIO-BIO.

Posterior a dicha situación, ambos amparados fueron trasladados al área de castigo


por 2 días, pasando por alto lo sucedido gendarmería, no existiendo una constancia o parte
de atención médica, ni mucho menos una remisión de antecedentes a los superiores
jerárquicos para instruir un sumario interno. Al salir ambos de las celdas de castigo,
nuevamente fueron golpeados con sables institucionales, dejando hematomas en sus
brazos, y parte superior de la espalda, además de lanzarles escupitajos en su rostro y
gritarles “quieren sapear, sapeen con ganas, veamos cómo les va, a ver si los vamos a
dejar tener buena conducta, van a preferir matarse que seguir acá”.

En la última visita que mantuvimos con los amparados, don Abraham solo nos hizo
señas, y mantuvo lenguaje no verbal, toda vez, que fuera de la sala donde nos entrevistamos
con ambos, se encontraba uno de los funcionarios de gendarmería que golpeo a ambos
amparados, manifestando don Abraham un miedo evidente a la presencia del funcionario,
haciéndonos presente que todos los días son amenazados de muerte en el caso de que “esto
se sepa”.

En palabras simples Usía Ilustrísima, los amparados sufren diariamente maltrato


psíquico y físico por parte de gendarmería, incluso se encuentran ¡AMENAZADOS DE
MUERTE SI EFECTÚAN UNA DENUNCIA!, lo cual esta Ilustrísima Corte no puede permitir y
debe tomar todas las medidas necesarias para evitar una tragedia.

II.- EL DERECHO.

El artículo 21 de nuestra Carta Fundamental, establece que la acción constitucional de


amparo podrá interponerse a favor de toda persona que se encontrare arrestada, detenida o

5
presa, con infracción a los dispuesto en la Constitución o las leyes, a fin de que la magistratura
ordene se guarden las formalidades legales y adopte las medidas que sean necesarias para
restablecer el imperio del derecho y asegurar la debida protección del afectado. En inciso final
del artículo 21 señala que la misma acción podrá deducirse a favor de toda persona que
ilegalmente sufra cualquiera otra privación, perturbación o amenaza en su derecho a la libertad
personal y seguridad individual.

La acción de amparo es el medio jurídico por excelencia destinado a proteger la


seguridad individual, ello por cuanto, “más que un derecho a gozar de la libertad personal, lo
que hay verdaderamente es un derecho a que las privaciones o perturbaciones de ésta
se realicen de acuerdo a lo que prescriben la Constitución y las leyes”4 . En eso consiste
precisamente la seguridad individual, y ese es el bien jurídico afectado por el actuar de
Gendarmería y que a través de esta acción constitucional se denuncia.

La presente acción, se interpone a favor de ABRAHAM ISAAC DURAN ESPINOZA y


JOSE LUIS CIFUENTES ESPINOZA.

Se considera que la acción desplegada por Gendarmería de Chile en contra de los


amparados ya individualizados constituye un acto ilegal y arbitrario, que atenta con los
derechos garantizados por esta acción, existiendo, además, una clara amenaza que estos
hechos vuelvan a repetirse.

II.1.- Derecho aplicable y el rol de los Tribunales Superiores de Justicia.

Para que sea procedente el recurso de amparo el amparado debe encontrarse


detenido, arrestado o preso, con infracción a lo dispuesto en la Constitución o las leyes o haber
sufrido ilegalmente cualquier otra privación, perturbación o amenaza en su derecho a la
libertad personal y seguridad individual.

Siguiendo la clasificación elaborada por Humberto Nogueira, en el caso que nos


convoca estamos en presencia de un amparo correctivo, por cuanto su finalidad es “dejar sin
efecto la agravación de la forma y condiciones en que se cumple la privación de libertad”5.

En el presente recurso se consideran, además, los estándares establecidos en el


Derecho Internacional de los Derechos Humanos, puesto que los tratados internacionales
suscritos por el Estado de Chile y que se encuentran vigentes forman parte de nuestro

4 NÚÑEZ, MANUEL ANTONIO, La Protección de los Derechos Fundamentales en el Régimen Jurídico Chileno. Las
acciones de amparo, protección e inaplicabilidad por inconstitucionalidad, página 334. En lecciones de Derechos Humanos,
Editorial Edeval, Valparaíso, Chile, año 1997.
5 El citado autor distingue cuatro tipos de acciones de amparo, a saber: preventivo, reparador, correctivo y restringido.
NOGUEIRA ALCALÁ, HUMBERTO, El Habeas Corpus o Recurso de Amparo en Chile. En
[Link]/biblio/DataBank/[Link]

6
ordenamiento jurídico. Además, por mandato constitucional, tienen primacía por sobre las
normas de derecho interno.

En efecto, el artículo 5° de la Constitución Política del Estado, establece expresamente


en su inciso 2° que “el ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto de los
derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana. Es deber de los órganos del
Estado respetar y promover tales derechos garantizados por esta Constitución, así como por
los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes”.

La Excma. Corte Suprema ha declarado que el artículo 5 inciso 2º recién transcrito,


otorga rango constitucional a los tratados que garantizan el respeto de los derechos humanos,
concediéndoles una jerarquía mayor que a los demás tratados internacionales, en cuanto
regulan los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana y que “en definitiva los
derechos humanos asegurados en un tratado se incorporan al ordenamiento jurídico interno,
formando parte de la Constitución material adquiriendo plena vigencia, validez y eficacia
jurídica, no pudiendo ningún órgano del Estado desconocerlos y debiendo todos ellos
respetarlos y promoverlos, como asimismo, protegerlos a través del conjunto de garantías
constitucionales destinadas a asegurar el pleno respeto de los derechos”6

Por otra parte, en el caso de las acciones constitucionales, se revela particularmente


la importancia del Poder Judicial como un poder contra mayoritario que necesariamente debe
actuar para la protección de los derechos fundamentales. La vinculación del órgano
jurisdiccional a los derechos fundamentales puede calificarse como aquella que mayor
relevancia presenta para el Estado de Derecho7. Y esto se explica por la doble faz de la
judicatura, como destinataria de los derechos fundamentales8, y como principal garante de los
mismos. Lo anterior, la Excelentísima Corte Suprema de Justicia lo ha expresado con las
siguientes palabras9: “Para esta Corte, en términos generales, incumbe a todo Juez de la
República la aplicación del ordenamiento jurídico a los casos concretos sometidos a su
decisión (…) La integralidad y coherencia de dicho sistema de normas obliga al juzgador a
elegir la norma o grupo de normas precisas que utilizará y el sentido de las mismas. En el

6 Corte Suprema: sentencia Rol 3125-04, de 13 de marzo de 2007, considerando trigésimo nono.
7 Resulta inconcuso que el juez se encuentra vinculado a la Constitución, como una norma suprema. De acuerdo con el
artículo 6° de la Carta Fundamental, podría negarse el deber de sumisión del juez a normas que no se encuentran dictadas
conforme a ella.
8 Como garante de los derechos fundamentales, el órgano jurisdiccional se encuentra en primer lugar ligado a aquellos
derechos específicamente dirigidos a su actividad; podríamos decir, a los derechos fundamentales de carácter procesal
aunados en el concepto de debido proceso, en la nomenclatura de la Constitución: “investigación y procedimiento
racionales y justos”. Este derecho, o elemento de la garantía de la jurisdiccional, nace al amparo de un procedimiento en
el cual el juez goza de amplias facultades, y se transforma en la denominación general de las exigencias de racionalidad
y “juego limpio” que se pueden dirigir hacia el órgano jurisdiccional. Por definición, se trata de un estándar abierto, de un
contenido que si bien puede precisarse en el momento del desarrollo actual de la institución, tiene por característica
fundamental una nota de indeterminación que le permite aceptar cualesquiera exigencias futuras específicas que puedan
plantearse a la acción del órgano jurisdiccional. Aldunate L., Eduardo, Derechos Fundamentales, Legal Publishing, p. 200.
9 Sentencia de la Corte Suprema Rol N° 5420-2008.

7
ejercicio de esa labor intelectual de selección e interpretación puede identificar reglas jurídicas
que contienen sentidos opuestos, e incluso reglas jurídicas que se oponen a sendos principios
rectores del sistema jurídico. Pues bien, la solución de tales conflictos de normas es también
objeto del juzgamiento (…) No se discute, en la doctrina constitucional, que los jueces del
fondo tengan facultades para interpretar las reglas legales conforme a la Constitución, así
como tampoco la utilización de las normas constitucionales de un modo directo para la solución
del conflicto específico y, en ambos casos, el juez ha debido interpretar la Constitución”.

En este proceso de integración a que alude la Excma. Corte Suprema, que es


consustancial a la jurisdicción como señala el máximo tribunal, será tarea del intérprete judicial
buscar la forma de conciliar las distintas fuentes normativas (ley, Constitución, tratados) en
pos de conservar la unidad del ordenamiento, unidad que pasa por una aplicación del derecho
respetuosa de los derechos fundamentales.

II.2.- De los presupuestos del amparo.

Los elementos constitucionales de la acción de amparo son:

1. Arresto, detención, prisión o cualquiera otra privación, perturbación o amenaza al


derecho a la libertad personal y seguridad individual.
2. La ilegalidad y/o arbitrariedad de las conductas descritas, esto es, que dichas
conductas se verifiquen con infracción a lo dispuesto en la Constitución o las leyes10 o
sean irracionales o desproporcionadas.

A continuación, se analizarán los presupuestos de la acción constitucional en relación


a los hechos descritos:

a) La actuación de Gendarmería de Chile constituye una privación, perturbación


o amenaza ilegal y/o arbitraria del derecho a la libertad personal y seguridad individual
de los amparados.

La Constitución Política del Estado establece en al artículo 19 N° 7 el derecho a la


libertad personal y seguridad individual. Asimismo, este derecho se encuentra consagrado en
el artículo 7 de la Convención Americana de Derechos Humanos, la cual dispone: “toda
persona tiene derecho a la libertad y seguridad personales”.

En el caso que nos convoca, se ha privado, perturbado y amenazado la integridad


personal de los amparados ya individualizados, elemento propio del derecho a la libertad
personal y seguridad individual como rasgo inherente al ser humano. Sin perjuicio de existir
una sentencia que legitima la privación de libertad de los amparados, esta restricción no puede

10 NÚÑEZ, MANUEL ANTONIO, obra citada,página 336.

8
afectar más que el componente de la libertad ambulatoria estando prohibido la afectación a
otros elementos como la integridad personal pues, la privación de libertad sólo puede
ejecutarse en las “formas determinadas por la Constitución y las leyes”11.

Si bien nuestra Carta Fundamental no especifica cuáles son las garantías específicas
que comprende la seguridad individual, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos si
lo hace. En efecto, para la Convención Americana de Derechos Humanos, la libertad en
sentido amplio sería la capacidad de hacer y no hacer todo lo que esté lícitamente permitido.
En otras palabras, constituye el derecho de toda persona de organizar, con arreglo a la ley, su
vida individual y social conforme a sus propias opciones y convicciones. Por su parte, la
seguridad se configura en la ausencia de perturbaciones que restrinjan o limiten la libertad
más allá de lo razonable.

En el mismo orden de ideas, la seguridad también puede entenderse como la


protección contra toda interferencia ilegal o arbitraria de la libertad física. En este sentido,
destaca la Corte Interamericana de Derechos Humanos que en relación al actuar de las
fuerzas policiales en el espacio público “La Corte observa que un incorrecto actuar de esos
agentes estatales en su interacción con las personas a quienes deben proteger, representa
una de las principales amenaza al derecho a libertad personal, el cual, cuando es vulnerado,
genera un riesgo de que se produzca la vulneración de otros derechos, como la integridad
personal y, en algunos casos, la vida”12.

En los hechos que motivan la presente acción de amparo, los apremios ilegítimos de
los que han sido objetos los internos - amparados -, constituye una afectación a la libertad más
allá de lo razonable, exponiendo y aumentando considerablemente el riesgo a que se realicen
conjuntamente la vulneración y conculcación de otros derechos igualmente IMPORTANTES,
tales como LA INTEGRIDAD FÍSICA Y PSÍQUICA DE LA PERSONA, en el caso de marras,
LOS AMPARADOS.

En efecto, una de las garantías específicas de la seguridad individual, en conformidad


al Derecho Internacional de los Derechos Humanos es: EL DERECHO A RECIBIR UN TRATO
DIGNO EN LOS RECINTOS DE DETENCIÓN O PRISIÓN, de acuerdo a los principios de
segregación según su edad, el sexo o la situación procesal13. Dicha garantía en los hechos
denunciados HA SIDO CONCULCADA REITERADAMENTE.

b) Acerca de la ilegalidad del actuar de Gendarmería de Chile.

11 FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, MIGUEL ÁNGEL, El recurso de amparo, sobre todo considerando que un proyecto de ley
regule su tramitación. En [Link]/htm/revista/docs/estudiosconst/5n_2_5_2007/3_El_recurso.pdf
12 CORTE IDH, Caso Torres Millacura y otras Vs. Argentina. Sentencia de 26 de agosto de 2011.
13 Artículo 10 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

9
Los hechos que motivan la presente acción constituyen una afectación ilegal a la
libertad personal y seguridad individual de los amparados más allá de lo razonable, exponiendo
y aumentando considerablemente el riesgo de vulneración y conculcación de otros derechos
igualmente importantes, tales como la integridad personal.

Como se expondrá, la actuación descrita no es atentatoria sólo de la ley, sino también


de la Constitución y de los Tratados Internacionales ratificados por Chile y que se encuentren
vigentes.

Será necesario entonces, a fin de determinar si los actos denunciados se ajustan o no


a nuestro ordenamiento jurídico, revisar las normas atingentes a esta materia.

Al respecto, lo primero que cabe señalar es que Gendarmería de Chile es un servicio


público dependiente del Ministerio de Justicia. Como órgano del Estado, el actuar de
Gendarmería está regido por el artículo 6° de la Constitución Política, debiendo someter
su actuar a dicha norma fundamental y a las normas dictadas conforme a ella. Además
de estas normas generales, debe regirse por la Ley Orgánica Constitucional que la regula y
en este caso en particular sujetarse a lo prevenido en el Reglamento de Establecimientos
Penitenciarios, contenido en el Decreto Nº 518 del Ministerio de Justicia.

A su vez, el artículo 7° de la Constitución Política de la República, dispone que el


actuar de los órganos del Estado sólo será válido cuando sus agentes obren dentro de su
competencia y en la forma prescrita por la ley. El inciso 2º de la citada norma establece que:
“Ninguna magistratura, ninguna persona ni grupo de personas pueden atribuirse, ni aún a
pretexto de circunstancias extraordinarias, otra autoridad o derechos que los que
expresamente se les hayan conferido en virtud de la Constitución o las leyes”. Norma que tiene
su símil en el Decreto Nº 518, al disponer en su artículo 4º que la actividad penitenciaria debe
desarrollarse dentro de los límites impuestos por el ordenamiento jurídico. Por su parte, el
inciso segundo de la citada norma reglamentaria establece que: “Los funcionarios que
quebranten estos límites incurrirán en responsabilidad, de acuerdo con la legislación vigente”.

El Decreto Nº 518 establece en el inciso 1° de su artículo 6°, que: “Ningún interno


será sometido a torturas, a tratos crueles, inhumanos o degradantes, de palabra u obra, ni
será objeto de un rigor innecesario en la aplicación de las normas del presente Reglamento.”
El artículo 10° de dicha normativa establece en tanto que: “Los establecimientos
penitenciarios se organizarán conforme a los siguientes principios: a) Una ordenación de la
convivencia adecuada a cada tipo de establecimiento, basada en el respeto de los derechos y
la exigencia de los deberes de cada persona.” Asimismo, el artículo 25°, sujeta el régimen

10
penitenciario a las normas contenidas en la Constitución Política de la República y los tratados
internacionales ratificados por Chile y que se encuentran vigentes14.

El Título IV del Decreto Nº 518: “Del Régimen Disciplinario”, tipifica las conductas de
los internos que ameritan una sanción, y las sanciones a aplicar en cada caso. En ningún caso
se autoriza a Gendarmería a ejercer violencia sobre los internos por grave que sea la infracción
cometida.

Decreto Ley 2859, fija la Ley Orgánica de Gendarmería de Chile, en su artículo


15°dispone expresamente: “El personal de gendarmería deberá otorgar a cada persona bajo
su cuidado un trato digno propio de su condición humana. Cualquier trato vejatorio o abuso de
autoridad será debidamente sancionado conforme a las leyes y reglamentos vigentes.”

Como lo ha resuelto la jurisprudencia nacional, “el Estado se ha autoimpuesto un deber


especial de custodia sobre las personas privadas de libertad, atendido su evidente estado de
desprotección, obligándose constitucional, legal y reglamentariamente a proteger sus
derechos fundamentales, siéndole por lo demás imposible proceder de otro modo, ya que está
al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común, según lo ordena
el artículo 1 inciso 2° de nuestra Carta Fundamental”15.

Gendarmería de Chile “[…]en representación del Estado, es garante de la seguridad


individual de toda persona que se encuentra bajo su custodia […] lo expresado debe
vincularse con el Derecho Internacional que establece el deber que compete al Estado, de ser
garante de la seguridad individual de todos los procesados y condenados en un
establecimiento penitenciario regido por estas normas […]”16.
La respuesta jurisprudencial al rol garante de Gendarmería de Chile se adecua a la obligación
interamericana que imponen los Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las
Personas Privadas de Libertad en las Américas, elaborado por la CIDH en su labor
interpretativa de la Convención. El principio I inc. 2° previene que el Estado debe respetar y
garantizar, a las personas privadas de libertad, su vida e integridad personal, asegurando
condiciones mínimas que sean compatibles con su dignidad.

El inciso 3° del artículo 6 del Decreto 518 refuerza la posición de garante de los
agentes del Estado, prescribiendo que, “La Administración Penitenciaria velará por la vida,

14 Artículo 25.- “El régimen de los detenidos, sujetos a prisión preventiva y penados se sujetará a lo establecido en la
Constitución Política de la República, los tratados internacionales ratificados por Chile y vigentes, la ley procesal pertinente,
la Ley Orgánica de Gendarmería de Chile y otras leyes y reglamentos relacionados con materias penitenciarias, y las
normas del presente reglamento.”
15 Considerando séptimo de sentencia pronunciada por la Iltma. Corte de Apelaciones de Concepción, mediante fecha 8
de junio de 2015, en Rol 97-2015, confirmada por la Excma. Corte Suprema en sentencia de 22 de junio del mismo año,
en Rol 7823-2015.
16 Sentencia de fecha 10 de diciembre de 2013, Rol 15.266-2013.

11
integridad y salud de los internos y permitirá el ejercicio de los derechos compatibles con
su situación procesal.”

Basta un breve análisis de las normas citadas para comprobar que el actuar de
Gendarmería que se denuncia, se aparta de la legalidad vigente e infringe no solo las normas
especiales que regulan a dicha institución, sino que también excede el ámbito de atribuciones
que le han sido conferidas por la Constitución y las Leyes Chilenas.

Las actuaciones de Gendarmería denunciadas en este Libelo, infringen, no solamente


nuestra normativa interna, dentro de la cual se encuentra la Constitución Política de la
República, sino que también la normativa Internacional, que forma parte integrante de nuestro
ordenamiento jurídico vía artículo 5 inciso 2° de nuestra Carta Magna, como analizaremos a
continuación.

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos ha abordado con especial


dedicación la situación de las personas privadas de libertad, por cuanto se ha estimado que
en las cárceles o centros de detención aumenta el riesgo de malos tratos e incluso tortura
hacia los internos. Las personas privadas de libertad se encuentran en un estado de
indefensión que el propio Estado debe resguardar, es por ello que el Estado asume un
rol de garante frente a quién está privado de libertad, y desde esa óptica tiene
responsabilidad frente a las vulneraciones de que puedan ser objeto los reclusos17.

Bajo esta línea de razonamiento, reviste suma importancia para el caso que nos
convoca la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes, que en su artículo 1° define a la tortura como: “todo acto por el cual se inflija
intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o
mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de
castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o
coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de
discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público
u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su
consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que
sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales
a éstas.” Asimismo, en el artículo 16° los Estados Partes se comprometen a prohibir en su
territorio “otros actos que constituyan tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes
y que no lleguen a ser tortura tal como se define en el artículo 1, cuando esos actos sean
cometidos por un funcionario público u otra persona que actúe en el ejercicio de funciones

17 Al respecto véase el artículo: Principios Generales y Relación entre el Privado de Libertad y el Estado, en
[Link]

12
oficiales, o por instigación o con el consentimiento o la aquiescencia de tal funcionario o
persona. Se aplicarán, en particular, las obligaciones enunciadas en los artículos 10, 11, 12 y
13, sustituyendo las referencias a la tortura por referencias a otras formas de tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes.” Por tanto, INCLUSIVE EN EL EVENTO DE ESTIMAR
QUE LOS VEJÁMENES DENUNCIADOS NO CONSTITUYEN TORTURA, SI CONSTITUYEN
TRATOS INHUMANOS Y DEGRADANTES que han de ser prescritos por nuestra
institucionalidad, máxime cuando son funcionarios públicos quienes los imparten.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, prescribe textualmente en


su artículo 7° que: “Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes.”

A nivel latinoamericano, en tanto, la Convención Interamericana para Prevenir y


Sancionar la Tortura contempla en su artículo 7° dispone: “Los Estados partes tomarán
medidas para que, en el adiestramiento de agentes de la policía y de otros funcionarios
públicos responsables de la custodia de las personas privadas de su libertad, provisional o
definitivamente, en los interrogatorios, detenciones o arrestos, se ponga especial énfasis en la
prohibición del empleo de la tortura.

Igualmente, los Estados partes tomarán medidas similares para evitar otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes.”

La jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha destacado en


algunos de sus fallos el rol de garante del Estado frente a quienes están privados de libertad.
En tal sentido, es posible mencionar el caso Montero Aranguren y otros (Retén de Catia) vs
Venezuela, fallado el 05 de julio del año 2006, oportunidad en que la Corte sentencia: “El
Estado se encuentra en una posición especial de garante frente a las personas privadas
de libertad, toda vez que las autoridades penitenciarias ejercen un fuerte control o
dominio sobre las personas que se encuentran sujetas a su custodia. De este modo, se
produce una relación e interacción especial de sujeción entre la persona privada de libertad y
el Estado, caracterizada por la particular intensidad con que el Estado puede regular sus
derechos y obligaciones y por las circunstancias propias del encierro, en donde al recluso se
le impide satisfacer por cuenta propia una serie de necesidades básicas que son esenciales
para el desarrollo de una vida digna18”.

Asimismo, a nivel Supra-Nacional la ONU ha elaborado un compendio de Reglas


mínimas para el Tratamiento de los Reclusos, así la Regla 31 dispone que: “Las penas

18 Revisado en [Link]/[Link]

13
corporales, encierro en celda oscura, así como toda sanción cruel, inhumana o degradante
quedarán completamente prohibidas como sanciones disciplinarias.”

De la lectura de la normativa expuesta, SUBYACE CON CLARIDAD LA ILEGALIDAD


EN EL ACTUAR DE LOS FUNCIONARIOS DE GENDARMERÍA ASIGNADOS AL CUIDADO
DE LOS AMPARADOS YA INDIVIDUALIZADOS.

A ello se suma el que uno de los principios elementales de un derecho penal


democrático, como buen plantea, Juan Bustos Ramírez es el de la indemnidad personal, esto
es, “la sanción a aplicar no puede afectar al ciudadano en la esencia de su persona ni sus
derechos, la persona no puede ser instrumentalizada por la sanción, no puede ser medio para
fines más allá de ella misma, ni tampoco se le puede cercenar de tal modo sus derechos que
ello implique una limitación extrema de sus capacidades de desarrollo personal.”19

III. MEDIDAS SOLICITADAS EN EL PRESENTE RECURSO.

a) En cuanto a la eficacia de las medidas que permitan avanzar en la no repetición


de estos hechos.

A juicio de esta parte recurrente, existe una necesidad imperiosa que la presente
acción sea un recurso efectivo para asegurar el pleno goce de derechos de los amparados.

Los hechos que constan en el recurso, la vulneración de los derechos de las personas
privadas de libertad denunciados, el trato indigno e inhumano al que son sometidos, sumado
a la impunidad con la que hasta el momento se han desarrollado tales actos de autoridad nos
hacen prever una AMENAZA REAL de que estas acciones se repitan y perturben el pleno
respeto a la seguridad personal de los amparados, y que incluso nuevamente se vean
afectados gravemente en su integridad física y psíquica.

Cuando una institución del Estado se aparta de la estricta observancia de los Derechos
Humanos; será siempre el Poder Judicial el Primer Garante de los Derechos de las Personas,
teniendo como deber el actuar eficazmente para remediar la violación, reparar a las víctimas
y decretar medidas de protección para la no ocurrencia de nuevas vulneraciones.

La forma en que los ciudadanos pueden accionar los mecanismos de protección, es


típicamente a través de las acciones judiciales disponibles. Sin embargo, cuando existe
privación, perturbación o amenaza de derechos fundamentales están disponibles las acciones
constitucionales reguladas en los artículos 20 y 21 de la Constitución Política de la República
de Chile.

19 BUSTOS RAMÍREZ, JUAN, Principios Fundamentales de un Derecho Penal Democrático.

14
La naturaleza y objetivos de dichas acciones constitucionales, de capital importancia
en una sociedad democrática, se reflejan principalmente en una prescripción de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, el artículo 25.1, que establece lo siguiente: “25.1. Toda
persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante
los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos
fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente Convención, aun cuando
tal violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales”.

La Corte IDH sobre este artículo ha sostenido que “(…) es una disposición de carácter
general que recoge la institución procesal del amparo, entendido como el procedimiento
judicial sencillo y breve que tiene por objeto la tutela de todos los derechos reconocidos por
las constituciones y leyes de los Estados Partes y por la Convención”20 y que, por otra parte,
“el artículo 25.1 incorpora el principio, reconocido en el derecho internacional de los derechos
humanos, de la efectividad de los instrumentos o medios procesales destinados a garantizar
tales derechos (…) la inexistencia de un recurso efectivo contra las violaciones a los derechos
reconocidos por la Convención constituye una transgresión de la misma por el Estado Parte
en el cual semejante situación tenga lugar.”21. Dicha garantía “constituye uno de los pilares
básicos, no sólo de la Convención Americana, sino del propio Estado de Derecho en una
sociedad democrática en el sentido de la Convención.”22

Los Estados, y especialmente la práctica del Poder Judicial en el tratamiento de los


recursos, deben dotar a los recursos que cautelan derechos humanos (como la acción en
cuestión) de ciertos requisitos imprescindibles de acuerdo a la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, norma de rango constitucional en base al artículo 5 inciso segundo de
nuestra Carta Fundamental.

Así, el recurso debe ser sencillo, rápido, y, sobre todo, eficaz23. Si bien el texto
normativo explicita los dos primeros requisitos, el tercero (efectividad) es un elemento
igualmente presente en la jurisprudencia uniforme de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos y la Corte IDH24.

20 Corte IDH. El Hábeas Corpus Bajo Suspensión de Garantías (arts. 27.2, 25.1 y 7.6 Convención Americana sobre
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-8/87 del 30 de enero de 1987. Serie A No. 8. Párr. 32
21 Corte IDH. Garantías Judiciales en Estados de Emergencia (arts. 27.2, 25 y 8 Convención Americana sobre Derechos
Humanos). Opinión Consultiva OC-9/87 del 6 de octubre de 1987. Serie A No. 9. Párr. 24
22 [Link] Cantoral Benavides, supra nota 56, párr. 163; Caso Durand y Ugarte, supra nota 56, párr. 101; Caso Villagrán
Morales y otros (Caso de los “Niños de la Calle”), supra nota 52, párr. 234; Caso Cesti Hurtado, supra nota 118, párr. 121;
Caso Castillo Petruzzi y otros, supra nota 50, párr. 184; Caso Paniagua Morales y otros, supra nota 50, párr. 164; Caso
Blake, supra nota 52, párr. 102; Caso Suárez Rosero, supra nota 53, párr. 65 y Caso Castillo Páez, supra nota 52, párr.
82.
23 Cfr. MEDINA, Cecilia. Convención Americana: Teoría y Jurisprudencia. 2003. Pág. 370 y ss.
24 Ver, por ejemplo, Corte IDH. Caso Suárez Rosero Vs. Ecuador. Fondo. Sentencia de 12 de
noviembre de 1997. Serie C No. 35. Párr. 66.

15
El requisito de efectividad ha de entenderse como un recurso “capaz de producir el
resultado para el que ha sido concebido”25. Además, dicho recurso “no basta con que esté
previsto por la Constitución o la ley o con que sea formalmente admisible, sino que se requiere
que sea realmente idóneo para establecer si se ha incurrido en una violación a los derechos
humanos y proveer lo necesario para remediarla”26. A mayor abundamiento, en palabras de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos “(un) recurso judicial sería abiertamente
ineficaz, pues al no permitir el reconocimiento de la violación de derechos, en caso de que
ésta se haya comprobado, no sería apto para amparar al individuo en su derecho afectado ni
para proveerle una reparación adecuada”27.

Por todo lo anterior, LA DECLARACIÓN DE QUE SE VIOLARON DERECHOS POR


UNA CONDUCTA ILEGAL Y ARBITRARIA ES UNA OBLIGACIÓN EXPLÍCITA Y DIRECTA
PARA QUE UN RECURSO SEA EFECTIVO. La efectividad de un recurso, además, depende
que pueda producir el resultado para el que ha sido concebido, entre otros factores.

Por su parte, en relación con el derecho al recurso judicial efectivo, la Corte IDH ha
sostenido que la salvaguarda de la persona frente al ejercicio arbitrario del poder público es el
objetivo primordial de la protección internacional de los derechos humanos. En este sentido,
la inexistencia de recursos internos efectivos coloca a la víctima en estado de indefensión. El
artículo 25.1 de la Convención ha establecido, en términos amplios, la obligación a cargo de
los Estados de ofrecer, a todas las personas sometidas a su jurisdicción, un recurso judicial
efectivo contra actos violatorios de sus derechos fundamentales.
Dispone, además, que la garantía allí consagrada se aplica no sólo respecto de los derechos
contenidos en la Convención, sino también de aquéllos que estén reconocidos por la
Constitución o por la ley28.

En la misma línea, también la Corte IDH ha defendido que para que el Estado cumpla
con lo dispuesto en el citado artículo no basta con que los recursos existan formalmente, sino
que los mismos deben tener efectividad, es decir, debe brindarse a la persona la posibilidad
real de interponer un recurso que sea sencillo y rápido, en los términos del artículo 25 de la
Convención. (…)29.

b) Medidas que se solicitan para avanzar en la no repetición de estos hechos.

25 Corte IDH. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No. 4. Párr. 66.
26 Corte IDH. Garantías Judiciales en Estados de Emergencia (arts. 27.2, 25 y 8 Convención Americana sobre Derechos
Humanos). Opinión Consultiva OC-9/87 del 6 de octubre de 1987. Serie A No. 9. Párr. 24.
27 CIDH. Caso Carranza Vs. Argentina. INFORME Nº 30/97 (1997) Párr. 74.
28 Caso del Tribunal Constitucional Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de
enero de 2001. Serie C No. 71.
29 Caso del Tribunal Constitucional Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de
enero de 2001. Serie C No. 71

16
El Recurso de Amparo es principalmente una acción de naturaleza cautelar dirigida al
restablecimiento de los derechos a la libertad personal y a la seguridad individual vulnerados
que se encuentran garantizados por el artículo 21 del texto constitucional, a fin de procurar el
cese a la perturbación, privación y amenaza de los derechos conculcados.

El único límite del Juez está en su sujeción a las finalidades de esta acción procesal,
que consiste en restablecer el imperio del derecho y asegurar a las personas agraviadas la
protección debida. El Tribunal puede adoptar todas y cualesquiera clases de medidas
tendientes a estos objetivos, aunque no aparezcan establecidas en ningún código ni hayan
sido solicitadas por el recurrente.

En el caso en particular, se solicita a esta Ilustrísima Corte de Apelaciones declarar


que Funcionarios de Gendarmería de Chile no ha dado cumplimiento a su deber de garante
del derecho a la seguridad e integridad personal de los amparados, sino que por el contrario
han atentado dolosamente contra tales derechos, constituyendo esto un acto ilegal por parte
los Funcionarios de la unidad penitenciaria oportuna: , resolviendo, en definitiva, acoger esta
acción constitucional, otorgando la debida protección a los derechos fundamentales
vulnerados, ordenando las siguientes medidas u otra, que SS.I. estime

1.- Se declare la Ilegalidad de las Torturas y/o maltratos físicos y psíquicos a que son
sometidos los internos - amparados - Don ABRAHAM ISAAC DURAN ESPINOZA y Don
JOSE LUIS CIFUENTES ESPINOZA.

2.- Se declaren infringidos los derechos constitucionales a la libertad personal y a la


seguridad individual, consagrados en el artículo 19 N° 7 de la Constitución Política de la
República.

3.- Que, se ordene el traslado inmediato de los amparados, a otro complejo


penitenciario, en atención al peligro de que los maltratos físicos y psíquicos se vuelvan a repetir
y no existiendo ningún otro mecanismo eficiente para garantizar su integridad, proponiendo
respetuosamente a esta Ilustrísima Corte el CCP CHILLAN; CDP DE SAN CARLOS; CDP
YUNGAY, CCP BULNES, todos centros penitenciarios que se encuentran en la región de
residencia de la red de apoyo de los amparados, de conformidad a lo preceptuado en el articulo
53 inciso 2 del reglamento de establecimientos penitenciarios.30

30 Reglamento de establecimientos penitenciarios. Artículo 53. En resguardo del derecho a visitas,


los condenados deberán permanecer recluidos preferentemente cerca de su lugar habitual de
residencia.

17
4.- Que, se adopte todo tipo de medidas dirigidas a restablecer el imperio del Derecho
y asegurar la tutela de los derechos Fundamentales vulnerados, poniendo fin a los actos
ilegales descritos respecto de los amparados.

5.- Se impartan instrucciones a Gendarmería de Chile, dotación del CCP BIO BIO, a
fin de que tanto sus protocolos de actuación como sus actuaciones se adecuen a lo establecido
en las leyes, en la Constitución Política de la República y en los Tratados Internacionales de
Derechos Humanos, especialmente a lo dispuesto en la Convención contra la Tortura.

6.- Se ordene a Gendarmería de Chile que instruya las investigaciones y/o sumarios
internos respectivos que permitan dilucidar las responsabilidades administrativas involucradas
y adoptar las medidas necesarias para impedir que se repitan actos que importen atentados a
la libertad personal y a la seguridad individual.

7.- Se ordene a Gendarmería de Chile remitir copia de los resultados de las


investigaciones administrativas a esta Ilustrísima Corte.

8.- Se remiran al Ministerio Público todos los antecedentes relativos a estos hechos.

IV. CONCLUSIÓN.

En virtud de todo lo expuesto, entendemos que se cumplen los requisitos para que sea
acogida esta acción de Amparo, esto es:

a) se encuentra acreditadas acciones de parte de Funcionarios de Gendarmería de


Chile pertenecientes a la dotación del CCP BIO BIO, consistentes en la vulneración reiterada
a la seguridad individual de los amparados, que han sido sometidos a maltratos físicos y
psíquicos, castigos vejatorios y denigrantes de su condición humana;

b) Estos actos son ilegales, eso es, contrarios a lo establecido en Constitución Política
de la República, Tratados Internacionales y Leyes;

c) Estos actos producen claramente una privación, perturbación y amenaza al legítimo


ejercicio de los derechos a la libertad personal y a la seguridad individual consagrados en el
artículo 19 N° 7 de la Constitución Política de la República y cautelados por la acción de
amparo regulado en el artículo 21;

d) Existe una relación de causa a efecto entre las acciones ilegales que se denuncian
en el recurso y el agravio constituido por la privación, perturbación y amenaza a los derechos
fundamentales mencionados en esta acción constitucional, en forma que dichos agravios, que
afectan a los amparados, pueden considerarse como la consecuencia o resultado de aquel
comportamiento antijurídico.

18
Por lo anterior, y ante una privación, perturbación y amenaza clara de los derechos
constitucionales señalados, esta parte considera que esta Ilustrísima Corte debería declarar
la ilegalidad de los actos denunciados, oficiar a Gendarmería de Chile a fin de que cesen todo
acto atentatorio contra la integridad física y psíquica de los amparados, y se comporten
conforme a las normas establecidas en la Ley, Constitución, Tratados Internacionales de
Derechos Humanos vigentes, en especial a la Convención contra la Tortura u otros Tratos o
Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, y adoptar toda otra medida tendiente a restablecer
el imperio del derecho y asegurar la tutela de los amparados.

POR TANTO, conformé a lo expuesto y el artículo 21 de la Constitución Política, el


Auto acordado de la Excelentísima Corte Suprema sobre tramitación de Recursos de Amparo,
más las normas constitucionales, de tratados internacionales de derechos humanos y legales
ya citadas;

ROGAMOS A. S.S. ILTMA, se sirva acoger a tramitación la Acción Constitucional de


Amparo en contra de Gendarmería de Chile, por vulnerar la seguridad individual de los
amparados ya individualizados, se acoja la presente acción constitucional de amparo; se
declare la vulneración de los derechos constitucionales consignados en el numeral 7 del
artículo 19 de la Constitución Política y, en particular, se resuelva lo siguiente:

1.- Se declare la Ilegalidad de las Torturas y/o maltratos físicos y psíquicos a que son
sometidos los internos - amparados - Don ABRAHAM ISAAC DURAN ESPINOZA y Don
JOSE LUIS CIFUENTES ESPINOZA.

2.- Se declaren infringidos los derechos constitucionales a la libertad personal y a la


seguridad individual, consagrados en el artículo 19 N° 7 de la Constitución Política de la
República.

3.- Que, se ordene el traslado inmediato de los amparados, a otro complejo


penitenciario, en atención al peligro de que los maltratos físicos y psíquicos se vuelvan a repetir
y no existiendo ningún otro mecanismo eficiente para garantizar su integridad, proponiendo
respetuosamente a esta Ilustrísima Corte el CCP CHILLAN; CDP DE SAN CARLOS; CDP
YUNGAY, CCP BULNES, todos centros penitenciarios que se encuentran en la región de
residencia de la red de apoyo de los amparados. de conformidad a lo preceptuado en el articulo
53 inciso 2 del reglamento de establecimientos penitenciarios.31

31 Reglamento de establecimientos penitenciarios. Artículo 53. En resguardo del derecho a visitas,


los condenados deberán permanecer recluidos preferentemente cerca de su lugar habitual de
residencia.

19
4.- Que, se adopte todo tipo de medidas dirigidas a restablecer el imperio del Derecho
y asegurar la tutela de los derechos Fundamentales vulnerados, poniendo fin a los actos
ilegales descritos respecto de los amparados.

5.- Se impartan instrucciones a Gendarmería de Chile, dotación del CCP BIO BIO, a
fin de que tanto sus protocolos de actuación como sus actuaciones se adecuen a lo establecido
en las leyes, en la Constitución Política de la República y en los Tratados Internacionales de
Derechos Humanos, especialmente a lo dispuesto en la Convención contra la Tortura.

6.- Se ordene a Gendarmería de Chile que instruya las investigaciones y/o sumarios
internos respectivos que permitan dilucidar las responsabilidades administrativas involucradas
y adoptar las medidas necesarias para impedir que se repitan actos que importen atentados a
la libertad personal y a la seguridad individual.

7.- Se ordene a Gendarmería de Chile remitir copia de los resultados de las


investigaciones administrativas a esta Ilustrísima Corte.

8.- Se remiran al Ministerio Público todos los antecedentes relativos a estos hechos.

PRIMER OTROSÍ: Que, por este acto, venimos en solicitar a S.S. ILTMA. disponer las
siguientes medidas a objeto de acreditar los hechos denunciados:

1.- Se solicite informe a Director Regional de Gendarmería de Chile dentro del plazo
de 24 horas.

2.- Disponer la constitución de un Ministro de esta I. Corte en el CCP BIOBIO.


Fundamentando esta petición en la gravedad de los hechos relatados. De esta manera
S.S. ilustrísima, podrá disponer de todos los antecedentes para la resolución del asunto.
Dicho modo de actuar lo ha señalado la Excma. Corte Suprema en el fallo Rol Corte N° 6080-
201332 , así como en su Oficio AD-1125-2013 en donde se oficia a las Cortes de Apelaciones
del país, a fin de que se tenga presente en la tramitación de los recursos de amparo que se
refieren a situaciones que afecten los derechos de las personas recluidas en establecimientos
penitenciarios, la necesidad de disponer lo pertinente para reunir los mayores antecedentes

32 Santiago, veintidós de agosto de dos mil trece. Vistos: Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de su
fundamento tercero, que se elimina. Y se tiene en su lugar presente: Que los antecedentes allegados al proceso,
consistentes únicamente en informes del recurrido y constancias de actuaciones de funcionarios dependientes del mismo,
no permiten establecer las infracciones denunciadas en el recurso, así como tampoco que se haya cumplido cabalmente
con las exigencias de fondo de la Reglamentación Carcelaria, en cuanto a respeto mínimo de un debido proceso
administrativo sancionador y de la necesaria proporcionalidad que debe observarse cuando se impone castigos que
importan vulneración de derechos de los reclusos, como son la prohibición de las visitas o la internación en celda solitaria.
Que, en tales condiciones, deberá desestimarse la acción constitucional intentada, por falta de prueba; siendo del caso
señalar la importancia que reviste que la Corte de apelaciones respectiva disponga lo necesario para la mejor
decisión de este tipo de asuntos, como puede ser, por ejemplo, la visita oportuna de un Ministro al lugar de
ocurrencia de los hechos. Se confirma la sentencia apelada, de siete de agosto en curso, escrita a fojas 72. Atendido
que con frecuencia se recurre de amparo por situaciones que pueden afectar derechos de los reclusos, pasen estos
antecedentes al Tribunal Pleno para los fines pertinentes. Regístrese y devuélvase. Rol N° 6080-13.

20
que permitan una adecuada resolución, incluida la constitución de un Ministro en el lugar de
ocurrencia de los hechos para constatarlos y, eventualmente, disponer inmediatas medidas
correctivas.

3.- Oficiar al Director del Hospital Clínico Regional de Concepción Dr. Guillermo Grant
Benavente, a fin de que disponga que un facultativo médico de dicha institución se constituya
en el CCP BIO BIO y proceda a examinar corporalmente a los amparados, procediendo a la
confección de un informe del estado de salud de los mismos, el cual deberá ser remitido a esta
Ilustrísima Corte.

POR TANTO, en virtud de lo expuesto,

PEDIMOS A. S.S. ILTMA., acceder a lo solicitado.

SEGUNDO OTROSÍ: Que, por este acto, venimos en solicitar a S.S. ILTMA. tener por
acompañado los siguientes documentos:

• Set Fotográfico que da cuenta de las lesiones corporales que han sufrido los
amparados.

POR TANTO, en virtud de lo expuesto,

PEDIMOS A S.S.A. ILUSTRISIMA, tenerlo por acompañado.

TERCER OTROSÍ: Que, por este acto, venimos en solicitar a S.S. ILTMA. tener presente que,
dada nuestra calidad de abogados habilitado para el ejercicio profesional, patrocinaremos este
recurso y ejerceremos poder en forma personal.

POR TANTO,

PEDIMOS A S.S.A. ILUSTRISIMA, tenerlo presente.

CUARTO OTROSÍ: Que, por este acto, venimos en proponer a S.S. ILTMA. que todas las
resoluciones judiciales, actuaciones y diligencias le sean notificadas vía correo electrónico a
los siguientes:

• dfpenales@[Link]
• [Link]@[Link]

POR TANTO,

PEDIMOS A S.S.A. ILUSTRISIMA, tenerlo presente. -

21

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