Insecticida
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Este aviso fue puesto el 24 de septiembre de 2015.
Un insecticida es un compuesto químico utilizado para matar insectos. El
origen etimológico de la palabra insecticida deriva del latín y significa literalmente matar
insectos. Es un tipo de biocida.
Los insecticidas tienen importancia para el control de plagas de insectos en la
agricultura o para eliminar todos aquellos que afectan la salud humana y animal.
Los ácaros son artrópodos y pueden ser inmunes a algunos insecticidas (se eliminan
con productos específico, los acaricidas).
En el lenguaje cotidiano este término se utiliza para referirse a los productos que tienen
la propiedad de matar insectos y de una forma restringida a las suspensiones en botes
de aerosol, o como una crema para aplicación.
Índice
1Historia y origen
o 1.1Principales familias de insecticidas orgánicos sintéticos por orden de aparición
2Características ideales de un insecticida
3Áreas de utilización
4Mecanismo de acción
5Efectos secundarios en el ser humano
6Insecticida biológico
7Véase también
8Referencias
9Enlaces externos
Historia y origen[editar]
Ya en la época helenística se describe el uso de diferentes productos para ahuyentar
las moscas y las momias eran tratadas con diferentes esencias para protegerlas de la
acción de sus cuerpos. Tomaban cenizas y las combinaban con grasa de cerdo para
repeler a estos insectos.
El desarrollo de la botánica y los descubrimientos de nuevas plantas para su utilización
industrial y productiva en los siglos XVII y XVIII, llevó el descubrimiento de propiedades
insecticidas en esencias vegetales como el tabaco y el piretro.
No fue hasta el siglo XX con el desarrollo exponencial de la industria de síntesis
química cuando se comienzan a producir y diseñar productos insecticidas de síntesis o
sintéticos.
A partir del tercer tercio del siglo XX y comienzos del siglo XXI y debido a los
problemas de toxicidad inespecíficos de los insecticidas sintéticos se comienzan a
desarrollar productos menos tóxicos y más específicos.
Principales familias de insecticidas orgánicos sintéticos por orden
de aparición[editar]
Insecticidas organoclorados. Ejemplos: DDT, clordano, dieldrin
Insecticidas organofosforados. Ejemplos: malatión, temephos, chlorpyrifos
Insecticidas carbamatos. Ejemplos: carbaryl, carbofuran, pirimicarb
Insecticidas piretroides. Ejemplos: permetrina, cipermetrina, bifenthrin, cyalothrin, cyfluthrin
Insecticidas neonicotinoides. Ejemplos: imidacloprid, thiamethoxam
Insecticidas ryanoids. Ejemplos: chlorantraniliprole, cyantraniliprole, flubendiamide
Avermectinas.
IGR's. Insecticidas reguladores del crecimiento.
Características ideales de un insecticida[editar]
1. Gran especificidad. El producto solo afecta al organismo al que daña, dejando
indemnes al resto de seres vivos y al medio ambiente.
2. Baja toxicidad en humanos. El producto reviste un riesgo bajo tanto para sufrir
intoxicaciones agudas como a exposiciones a bajas dosis. Y...
1. Baja toxicidad para resto de fauna. Se contempla habitualmente su toxicidad
para la fauna dulciacuícola y la fauna polinizadora (abejas).
3. Baja dosis letal. El insecticida es efectivo con poca cantidad.
4. Bajo coste. El producto tiene que ser barato de bajo costo.
5. De característica latente El insecticida permanece en el lugar durante un período de
tiempo suficiente para interactuar y matar a la población constituyente de plaga a
combatir. Pero...
1. No persistente ni acumulable. Debe degradarse sin producir subproductos
tóxicos, es decir no ser persistente ni acumularse en los tejidos de los animales
de la cadena trófica tras haber actuado.
Obviamente estas características raramente están presentes en un mismo producto.
Áreas de utilización[editar]
Los insecticidas se utilizan en los siguientes ámbitos:
agricultura
ganadería
construcción
veterinaria
medicina
control de plagas
Mecanismo de acción[editar]
Los insecticidas pueden hacer acción sobre uno o diferentes de los estados de
desarrollo del artrópodo y se pueden
considerar ovicidas, larvicidas y adulticidas respectivamente si eliminan los huevos,
la larva o el adulto. La forma más habitual de funcionamiento es mediante
la inhibición de enzimas vitales.
Los insecticidas pueden llegar hasta el lugar donde realizan la acción fisiológica en el
insecto por varias vías:
Por contacto, al depositarse el producto sobre el insecto y penetrar a través de la cutícula.
Por ingestión, a través del tracto digestivo, al alimentarse de líquidos o sólidos que
contienen el producto.
Por respiración, desde el aire a través de la cutícula o las tráquea.
Estas vías pueden estar combinadas, es lo más habitual. Así tenemos:
Insecticidas de ingestión, dentro de ellos destacan los insecticidas sistémicos.
Insecticidas de contacto.
Insecticidas combinados de ingestión y contacto.
Insecticidas de respiración.
Muchos insecticidas modernos actúan por contacto y por ingestión. Al ser aplicados en
una planta estos penetran hasta los tejidos conductores de la misma y se reparte a
través de ellos por toda la planta. Son los llamados insecticidas sistémicos. De esta
forma aunque el producto al aplicarse no alcance toda la planta, no cubra toda su
superficie o no caiga sobre los parásitos, la planta se convierte en venenosa para la
plaga coman de donde coman.
Los insecticidas no sistémicos matan bloqueando las vías respiratorias o
envenenando.
La acción del insecticida sobre el organismo puede ser la muerte a corto o medio plazo.
A veces, provoca que dejen de comer o impiden la metamorfosis del insecto que a más
largo plazo implica la muerte.
Efectos secundarios en el ser humano[editar]
Se ha demostrado que el contacto extendido del ser humano con insecticidas puede
producir indigestión, dolores de cabeza, vómitos, manchas en la piel y dolor en los ojos.
También puede ocasionar reacciones alérgicas. Por sustancia tóxica o veneno se
entiende cualquier sustancia química que produce efectos nocivos cuando penetra en
el organismo humano. El uso abusivo de los insecticidas químicos puede traer muchas
consecuencias negativas que afecta a las personas. Cuando una persona entra en
contacto con un insecticida, que puede ser en una ocasión o en repetidas ocasiones,
se dice que se encuentra expuesta, el efecto que puede producirle dependerá del
tiempo de exposición, la nocividad del insecticida y la cantidad, como forma por la que
entra la sustancia en el organismo.
Insecticida biológico[editar]
También denominados bioinsecticidas, son productos de origen natural o incluso
organismos vivos que sirven también para el control de insectos. Se diferencian de los
insecticidas sintéticos en su origen natural, son menos agresivos contra el medio
ambiente, no suelen ser tóxicos para organismos superiores y plantas. También suelen
ser más efectivos ya que evitan que los insectos desarrollen resistencia a los mismos,
lo que suele ocurrir con los insecticidas químicos, en especial cuando se abusa de
ellos.
Véase también[editar]
Pesticida
Acaricida
Insecticida eléctrico
Jabón potásico
Declinación de polinizadores
Anexo:Enfermedades de las abejas (Enfermedades de las abejas)
Referencias[editar]
Enlaces externos[editar]
Reconocimiento y Manejo de los Envenenamientos por Pesticidas, quinta edición.