PROVERBIOS 1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente
Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
Capítulo 1
Capítulo 2
Motivo de los proverbios
1:1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel. Excelencias de la sabiduría
1:2 Para entender sabiduría y doctrina,
Para conocer razones prudentes, 2:1 Hijo mío, si recibieres mis palabras,
1:3 Para recibir el consejo de prudencia, Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
Justicia, juicio y equidad; 2:2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
1:4 Para dar sagacidad a los simples, Si inclinares tu corazón a la prudencia,
Y a los jóvenes inteligencia y cordura. 2:3 Si clamares a la inteligencia,
1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y a la prudencia dieres tu voz;
Y el entendido adquirirá consejo, 2:4 Si como a la plata la buscares,
1:6 Para entender proverbio y declaración, Y la escudriñares como a tesoros,
Palabras de sabios, y sus dichos profundos. 2:5 Entonces entenderás el temor de Jehová,
1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Y hallarás el conocimiento de Dios.
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. 2:6 Porque Jehová da la sabiduría,
Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Amonestaciones de la Sabiduría 2:7 El provee de sana sabiduría a los rectos;
1:8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Es escudo a los que caminan rectamente.
Y no desprecies la dirección de tu madre; 2:8 Es el que guarda las veredas del juicio,
1:9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y preserva el camino de sus santos.
Y collares a tu cuello. 2:9 Entonces entenderás justicia, juicio
1:10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, Y equidad, y todo buen camino.
No consientas. 2:10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,
1:11 Si dijeren: Ven con nosotros; Y la ciencia fuere grata a tu alma,
Pongamos asechanzas para derramar sangre, 2:11 La discreción te guardará;
Acechemos sin motivo al inocente; Te preservará la inteligencia,
1:12 Los tragaremos vivos como el Seol, 2:12 Para librarte del mal camino,
Y enteros, como los que caen en un abismo; De los hombres que hablan perversidades,
1:13 Hallaremos riquezas de toda clase, 2:13 Que dejan los caminos derechos,
Llenaremos nuestras casas de despojos; Para andar por sendas tenebrosas;
1:14 Echa tu suerte entre nosotros; 2:14 Que se alegran haciendo el mal,
Tengamos todos una bolsa, Que se huelgan en las perversidades del vicio;
1:15 Hijo mío, no andes en camino con ellos. 2:15 Cuyas veredas son torcidas,
Aparta tu pie de sus veredas, Y torcidos sus caminos.
1:16 Porque sus pies corren hacia el mal, 2:16 Serás librado de la mujer extraña,
Y van presurosos a derramar sangre. De la ajena que halaga con sus palabras,
1:17 Porque en vano se tenderá la red 2:17 La cual abandona al compañero de su juventud,
Ante los ojos de toda ave; Y se olvida del pacto de su Dios.
1:18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas, 2:18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,
Y a sus almas tienden lazo. Y sus veredas hacia los muertos;
1:19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, 2:19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán,
La cual quita la vida de sus poseedores. Ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
1:20 La sabiduría clama en las calles, 2:20 Así andarás por el camino de los buenos,
Alza su voz en las plazas; Y seguirás las veredas de los justos;
1:21 Clama en los principales lugares de reunión; 2:21 Porque los rectos habitarán la tierra,
En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones. Y los perfectos permanecerán en ella,
1:22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, 2:22 Mas los impíos serán cortados de la tierra,
Y los burladores desearán el burlar, Y los prevaricadores serán de ella desarraigados.
Y los insensatos aborrecerán la ciencia?
1:23 Volveos a mi reprensión;
He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Capítulo 3
Y os haré saber mis palabras.
1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Exhortación a la obediencia
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
1:25 Sino que desechasteis todo consejo mío 3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley,
Y mi reprensión no quisisteis, Y tu corazón guarde mis mandamientos;
1:26 También yo me reiré en vuestra calamidad, 3:2 Porque largura de días y años de vida
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; Y paz te aumentarán.
1:27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, 3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Atalas a tu cuello,
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. Escríbelas en la tabla de tu corazón;
1:28 Entonces me llamarán, y no responderé; 3:4 Y hallarás gracia y buena opinión
Me buscarán de mañana, y no me hallarán. Ante los ojos de Dios y de los hombres.
1:29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, 3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no escogieron el temor de Jehová, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
1:30 Ni quisieron mi consejo, 3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y menospreciaron toda reprensión mía, Y él enderezará tus veredas.
1:31 Comerán del fruto de su camino, 3:7 No seas sabio en tu propia opinión;
Y serán hastiados de sus propios consejos. Teme a Jehová, y apártate del mal;
1:32 Porque el desvío de los ignorantes los matará, 3:8 Porque será medicina a tu cuerpo,
Y la prosperidad de los necios los echará a perder; Y refrigerio para tus huesos.
3:9 Honra a Jehová con tus bienes, Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.
Y con las primicias de todos tus frutos; 4:8 Engrandécela, y ella te engrandecerá;
3:10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado.
Y tus lagares rebosarán de mosto. 4:9 Adorno de gracia dará a tu cabeza;
3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Corona de hermosura te entregará.
Ni te fatigues de su corrección; 4:10 Oye, hijo mío, y recibe mis razones,
3:12 Porque Jehová al que ama castiga, Y se te multiplicarán años de vida.
Como el padre al hijo a quien quiere. 4:11 Por el camino de la sabiduría te he encaminado,
3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y por veredas derechas te he hecho andar.
Y que obtiene la inteligencia; 4:12 Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos,
3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y si corrieres, no tropezarás.
Y sus frutos más que el oro fino. 4:13 Retén el consejo, no lo dejes;
3:15 Más preciosa es que las piedras preciosas; Guárdalo, porque eso es tu vida.
Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. 4:14 No entres por la vereda de los impíos,
3:16 Largura de días está en su mano derecha; Ni vayas por el camino de los malos.
En su izquierda, riquezas y honra. 4:15 Déjala, no pases por ella;
3:17 Sus caminos son caminos deleitosos, Apártate de ella, pasa.
Y todas sus veredas paz. 4:16 Porque no duermen ellos si no han hecho mal,
3:18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, Y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno.
Y bienaventurados son los que la retienen. 4:17 Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos;
3:19 Jehová con sabiduría fundó la tierra; 4:18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,
Afirmó los cielos con inteligencia. Que va en aumento hasta que el día es perfecto.
3:20 Con su ciencia los abismos fueron divididos, 4:19 El camino de los impíos es como la oscuridad;
Y destilan rocío los cielos. No saben en qué tropiezan.
3:21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; 4:20 Hijo mío, está atento a mis palabras;
Guarda la ley y el consejo, Inclina tu oído a mis razones.
3:22 Y serán vida a tu alma, 4:21 No se aparten de tus ojos;
Y gracia a tu cuello. Guárdalas en medio de tu corazón;
3:23 Entonces andarás por tu camino confiadamente, 4:22 Porque son vida a los que las hallan,
Y tu pie no tropezará. Y medicina a todo su cuerpo.
3:24 Cuando te acuestes, no tendrás temor, 4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
Sino que te acostarás, y tu sueño será grato. Porque de él mana la vida.
3:25 No tendrás temor de pavor repentino, 4:24 Aparta de ti la perversidad de la boca,
Ni de la ruina de los impíos cuando viniere, Y aleja de ti la iniquidad de los labios.
3:26 Porque Jehová será tu confianza, 4:25 Tus ojos miren lo recto,
Y él preservará tu pie de quedar preso. Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
3:27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido, 4:26 Examina la senda de tus pies,
Cuando tuvieres poder para hacerlo. Y todos tus caminos sean rectos.
3:28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, 4:27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;
Y mañana te daré, Aparta tu pie del mal.
Cuando tienes contigo qué darle.
3:29 No intentes mal contra tu prójimo Capítulo 5
Que habita confiado junto a ti.
3:30 No tengas pleito con nadie sin razón, Amonestación contra la impureza
Si no te han hecho agravio.
3:31 No envidies al hombre injusto, 5:1 Hijo mío, está atento a mi sabiduría,
Ni escojas ninguno de sus caminos. Y a mi inteligencia inclina tu oído,
3:32 Porque Jehová abomina al perverso; 5:2 Para que guardes consejo,
Mas su comunión íntima es con los justos. Y tus labios conserven la ciencia.
3:33 La maldición de Jehová está en la casa del impío, 5:3 Porque los labios de la mujer extraña destilan miel,
Pero bendecirá la morada de los justos. Y su paladar es más blando que el aceite;
3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, 5:4 Mas su fin es amargo como el ajenjo,
Y a los humildes dará gracia. Agudo como espada de dos filos.
3:35 Los sabios heredarán honra, 5:5 Sus pies descienden a la muerte;
Mas los necios llevarán ignominia. Sus pasos conducen al Seol.
5:6 Sus caminos son inestables; no los conocerás,
Capítulo 4 Si no considerares el camino de vida.
5:7 Ahora pues, hijos, oídme,
Beneficios de la sabiduría Y no os apartéis de las razones de mi boca.
5:8 Aleja de ella tu camino,
4:1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, Y no te acerques a la puerta de su casa;
Y estad atentos, para que conozcáis cordura. 5:9 Para que no des a los extraños tu honor,
4:2 Porque os doy buena enseñanza; Y tus años al cruel;
No desamparéis mi ley. 5:10 No sea que extraños se sacien de tu fuerza,
4:3 Porque yo también fui hijo de mi padre, Y tus trabajos estén en casa del extraño;
Delicado y único delante de mi madre. 5:11 Y gimas al final,
4:4 Y él me enseñaba, y me decía: Cuando se consuma tu carne y tu cuerpo,
Retenga tu corazón mis razones, 5:12 Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo,
Guarda mis mandamientos, y vivirás. Y mi corazón menospreció la reprensión;
4:5 Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; 5:13 No oí la voz de los que me instruían,
No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; Y a los que me enseñaban no incliné mi oído!
4:6 No la dejes, y ella te guardará; 5:14 Casi en todo mal he estado,
Amala, y te conservará. En medio de la sociedad y de la congregación.
4:7 Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; 5:15 Bebe el agua de tu misma cisterna,
Y los raudales de tu propio pozo. 6:24 Para que te guarden de la mala mujer,
5:16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, De la blandura de la lengua de la mujer extraña.
Y tus corrientes de aguas por las plazas? 6:25 No codicies su hermosura en tu corazón,
5:17 Sean para ti solo, Ni ella te prenda con sus ojos;
Y no para los extraños contigo. 6:26 Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a
5:18 Sea bendito tu manantial, un bocado de pan;
Y alégrate con la mujer de tu juventud, Y la mujer caza la preciosa alma del varón.
5:19 Como cierva amada y graciosa gacela. 6:27 ¿Tomará el hombre fuego en su seno
Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Sin que sus vestidos ardan?
Y en su amor recréate siempre. 6:28 ¿Andará el hombre sobre brasas
5:20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, Sin que sus pies se quemen?
Y abrazarás el seno de la extraña? 6:29 Así es el que se llega a la mujer de su prójimo;
5:21 Porque los caminos del hombre están ante los ojos de No quedará impune ninguno que la tocare.
Jehová, 6:30 No tienen en poco al ladrón si hurta
Y él considera todas sus veredas. Para saciar su apetito cuando tiene hambre;
5:22 Prenderán al impío sus propias iniquidades, 6:31 Pero si es sorprendido, pagará siete veces;
Y retenido será con las cuerdas de su pecado. Entregará todo el haber de su casa.
5:23 El morirá por falta de corrección, 6:32 Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento;
Y errará por lo inmenso de su locura. Corrompe su alma el que tal hace.
6:33 Heridas y vergüenza hallará,
Capítulo 6 Y su afrenta nunca será borrada.
6:34 Porque los celos son el furor del hombre,
Amonestación contra la pereza y la falsedad Y no perdonará en el día de la venganza.
6:35 No aceptará ningún rescate,
6:1 Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Ni querrá perdonar, aunque multipliques los dones.
Si has empeñado tu palabra a un extraño,
6:2 Te has enlazado con las palabras de tu boca, Capítulo 7
Y has quedado preso en los dichos de tus labios.
6:3 Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, Las artimañas de la ramera
Ya que has caído en la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo. 7:1 Hijo mío, guarda mis razones,
6:4 No des sueño a tus ojos, Y atesora contigo mis mandamientos.
Ni a tus párpados adormecimiento; 7:2 Guarda mis mandamientos y vivirás,
6:5 Escápate como gacela de la mano del cazador, Y mi ley como las niñas de tus ojos.
Y como ave de la mano del que arma lazos. 7:3 Lígalos a tus dedos;
6:6 Ve a la hormiga, oh perezoso, Escríbelos en la tabla de tu corazón.
Mira sus caminos, y sé sabio; 7:4 Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana,
6:7 La cual no teniendo capitán, Y a la inteligencia llama parienta;
Ni gobernador, ni señor, 7:5 Para que te guarden de la mujer ajena,
6:8 Prepara en el verano su comida, Y de la extraña que ablanda sus palabras.
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. 7:6 Porque mirando yo por la ventana de mi casa,
6:9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? Por mi celosía,
¿Cuándo te levantarás de tu sueño? 7:7 Vi entre los simples,
6:10 Un poco de sueño, un poco de dormitar, Consideré entre los jóvenes,
Y cruzar por un poco las manos para reposo; A un joven falto de entendimiento,
6:11 Así vendrá tu necesidad como caminante, 7:8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina,
Y tu pobreza como hombre armado. E iba camino a la casa de ella,
6:12 El hombre malo, el hombre depravado, 7:9 A la tarde del día, cuando ya oscurecía,
Es el que anda en perversidad de boca; En la oscuridad y tinieblas de la noche.
6:13 Que guiña los ojos, que habla con los pies, 7:10 Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro,
Que hace señas con los dedos. Con atavío de ramera y astuta de corazón.
6:14 Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en 7:11 Alborotadora y rencillosa,
todo tiempo; Sus pies no pueden estar en casa;
Siembra las discordias. 7:12 Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas,
6:15 Por tanto, su calamidad vendrá de repente; Acechando por todas las esquinas.
Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio. 7:13 Se asió de él, y le besó.
6:16 Seis cosas aborrece Jehová, Con semblante descarado le dijo:
Y aun siete abomina su alma: 7:14 Sacrificios de paz había prometido,
6:17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Hoy he pagado mis votos;
Las manos derramadoras de sangre inocente, 7:15 Por tanto, he salido a encontrarte,
6:18 El corazón que maquina pensamientos inicuos, Buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.
Los pies presurosos para correr al mal, 7:16 He adornado mi cama con colchas
6:19 El testigo falso que habla mentiras, Recamadas con cordoncillo de Egipto;
Y el que siembra discordia entre hermanos. 7:17 He perfumado mi cámara
Con mirra, áloes y canela.
Amonestación contra el adulterio 7:18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana;
6:20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Alegrémonos en amores.
Y no dejes la enseñanza de tu madre; 7:19 Porque el marido no está en casa;
6:21 Atalos siempre en tu corazón, Se ha ido a un largo viaje.
Enlázalos a tu cuello. 7:20 La bolsa de dinero llevó en su mano;
6:22 Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; El día señalado volverá a su casa.
Hablarán contigo cuando despiertes. 7:21 Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras,
6:23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Le obligó con la zalamería de sus labios.
Y camino de vida las reprensiones que te instruyen, 7:22 Al punto se marchó tras ella,
Como va el buey al degolladero, Cuando afirmaba las fuentes del abismo;
Y como el necio a las prisiones para ser castigado; 8:29 Cuando ponía al mar su estatuto,
7:23 Como el ave que se apresura a la red, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
Y no sabe que es contra su vida, Cuando establecía los fundamentos de la tierra,
Hasta que la saeta traspasa su corazón. 8:30 Con él estaba yo ordenándolo todo,
7:24 Ahora pues, hijos, oídme, Y era su delicia de día en día,
Y estad atentos a las razones de mi boca. Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
7:25 No se aparte tu corazón a sus caminos; 8:31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra;
No yerres en sus veredas. Y mis delicias son con los hijos de los hombres.
7:26 Porque a muchos ha hecho caer heridos, 8:32 Ahora, pues, hijos, oídme,
Y aun los más fuertes han sido muertos por ella. Y bienaventurados los que guardan mis caminos.
7:27 Camino al Seol es su casa, 8:33 Atended el consejo, y sed sabios,
Que conduce a las cámaras de la muerte. Y no lo menospreciéis.
8:34 Bienaventurado el hombre que me escucha,
Capítulo 8 Velando a mis puertas cada día,
Aguardando a los postes de mis puertas.
Excelencia y eternidad de la Sabiduría 8:35 Porque el que me halle, hallará la vida,
Y alcanzará el favor de Jehová.
8:1 ¿No clama la sabiduría, 8:36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma;
Y da su voz la inteligencia? Todos los que me aborrecen aman la muerte.
8:2 En las alturas junto al camino,
A las encrucijadas de las veredas se para; Capítulo 9
8:3 En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad,
A la entrada de las puertas da voces: La Sabiduría y la mujer insensata
8:4 Oh hombres, a vosotros clamo;
Dirijo mi voz a los hijos de los hombres. 9:1 La sabiduría edificó su casa,
8:5 Entended, oh simples, discreción; Labró sus siete columnas.
Y vosotros, necios, entrad en cordura. 9:2 Mató sus víctimas, mezcló su vino,
8:6 Oíd, porque hablaré cosas excelentes, Y puso su mesa.
Y abriré mis labios para cosas rectas. 9:3 Envió sus criadas;
8:7 Porque mi boca hablará verdad, Sobre lo más alto de la ciudad clamó.
Y la impiedad abominan mis labios. 9:4 Dice a cualquier simple: Ven acá.
8:8 Justas son todas las razones de mi boca; A los faltos de cordura dice:
No hay en ellas cosa perversa ni torcida. 9:5 Venid, comed mi pan,
8:9 Todas ellas son rectas al que entiende, Y bebed del vino que yo he mezclado.
Y razonables a los que han hallado sabiduría. 9:6 Dejad las simplezas, y vivid,
8:10 Recibid mi enseñanza, y no plata; Y andad por el camino de la inteligencia.
Y ciencia antes que el oro escogido. 9:7 El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta;
8:11 Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; El que reprende al impío, se atrae mancha.
Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella. 9:8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca;
8:12 Yo, la sabiduría, habito con la cordura, Corrige al sabio, y te amará.
Y hallo la ciencia de los consejos. 9:9 Da al sabio, y será más sabio;
8:13 El temor de Jehová es aborrecer el mal; Enseña al justo, y aumentará su saber.
La soberbia y la arrogancia, el mal camino, 9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,
Y la boca perversa, aborrezco. Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
8:14 Conmigo está el consejo y el buen juicio; 9:11 Porque por mí se aumentarán tus días,
Yo soy la inteligencia; mío es el poder. Y años de vida se te añadirán.
8:15 Por mí reinan los reyes, 9:12 Si fueres sabio, para ti lo serás;
Y los príncipes determinan justicia. Y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.
8:16 Por mí dominan los príncipes, 9:13 La mujer insensata es alborotadora;
Y todos los gobernadores juzgan la tierra. Es simple e ignorante.
8:17 Yo amo a los que me aman, 9:14 Se sienta en una silla a la puerta de su casa,
Y me hallan los que temprano me buscan. En los lugares altos de la ciudad,
8:18 Las riquezas y la honra están conmigo; 9:15 Para llamar a los que pasan por el camino,
Riquezas duraderas, y justicia. Que van por sus caminos derechos.
8:19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; 9:16 Dice a cualquier simple: Ven acá.
Y mi rédito mejor que la plata escogida. A los faltos de cordura dijo:
8:20 Por vereda de justicia guiaré, 9:17 Las aguas hurtadas son dulces,
Por en medio de sendas de juicio, Y el pan comido en oculto es sabroso.
8:21 Para hacer que los que me aman tengan su heredad, 9:18 Y no saben que allí están los muertos;
Y que yo llene sus tesoros. Que sus convidados están en lo profundo del Seol.
8:22 Jehová me poseía en el principio,
Ya de antiguo, antes de sus obras. Capítulo 10
8:23 Eternamente tuve el principado, desde el principio,
Antes de la tierra. Contraste entre el justo y el malvado
8:24 Antes de los abismos fui engendrada;
Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. 10:1 Los proverbios de Salomón.
8:25 Antes que los montes fuesen formados, El hijo sabio alegra al padre,
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada; Pero el hijo necio es tristeza de su madre.
8:26 No había aún hecho la tierra, ni los campos, 10:2 Los tesoros de maldad no serán de provecho;
Ni el principio del polvo del mundo. Mas la justicia libra de muerte.
8:27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; 10:3 Jehová no dejará padecer hambre al justo;
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo; Mas la iniquidad lanzará a los impíos.
8:28 Cuando afirmaba los cielos arriba,
10:4 La mano negligente empobrece; Y la expectación de los malos perecerá.
Mas la mano de los diligentes enriquece. 11:8 El justo es librado de la tribulación;
10:5 El que recoge en el verano es hombre entendido; Mas el impío entra en lugar suyo.
El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza. 11:9 El hipócrita con la boca daña a su prójimo;
10:6 Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; Mas los justos son librados con la sabiduría.
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos. 11:10 En el bien de los justos la ciudad se alegra;
10:7 La memoria del justo será bendita; Mas cuando los impíos perecen hay fiesta.
Mas el nombre de los impíos se pudrirá. 11:11 Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida;
10:8 El sabio de corazón recibirá los mandamientos; Mas por la boca de los impíos será trastornada.
Mas el necio de labios caerá. 11:12 El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo;
10:9 El que camina en integridad anda confiado; Mas el hombre prudente calla.
Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado. 11:13 El que anda en chismes descubre el secreto;
10:10 El que guiña el ojo acarrea tristeza; Mas el de espíritu fiel lo guarda todo.
Y el necio de labios será castigado. 11:14 Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo;
10:11 Manantial de vida es la boca del justo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos. 11:15 Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un
10:12 El odio despierta rencillas; extraño;
Pero el amor cubrirá todas las faltas. Mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.
10:13 En los labios del prudente se halla sabiduría; 11:16 La mujer agraciada tendrá honra,
Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura. Y los fuertes tendrán riquezas.
10:14 Los sabios guardan la sabiduría; 11:17 A su alma hace bien el hombre misericordioso;
Mas la boca del necio es calamidad cercana. Mas el cruel se atormenta a sí mismo.
10:15 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada; 11:18 El impío hace obra falsa;
Y el desmayo de los pobres es su pobreza. Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.
10:16 La obra del justo es para vida; 11:19 Como la justicia conduce a la vida,
Mas el fruto del impío es para pecado. Así el que sigue el mal lo hace para su muerte.
10:17 Camino a la vida es guardar la instrucción; 11:20 Abominación son a Jehová los perversos de corazón;
Pero quien desecha la reprensión, yerra. Mas los perfectos de camino le son agradables.
10:18 El que encubre el odio es de labios mentirosos; 11:21 Tarde o temprano, el malo será castigado;
Y el que propaga calumnia es necio. Mas la descendencia de los justos será librada.
10:19 En las muchas palabras no falta pecado; 11:22 Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo
Mas el que refrena sus labios es prudente. Es la mujer hermosa y apartada de razón.
10:20 Plata escogida es la lengua del justo; 11:23 El deseo de los justos es solamente el bien;
Mas el corazón de los impíos es como nada. Mas la esperanza de los impíos es el enojo.
10:21 Los labios del justo apacientan a muchos, 11:24 Hay quienes reparten, y les es añadido más;
Mas los necios mueren por falta de entendimiento. Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a
10:22 La bendición de Jehová es la que enriquece, pobreza.
Y no añade tristeza con ella. 11:25 El alma generosa será prosperada;
10:23 El hacer maldad es como una diversión al insensato; Y el que saciare, él también será saciado.
Mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento. 11:26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá;
10:24 Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.
Pero a los justos les será dado lo que desean. 11:27 El que procura el bien buscará favor;
10:25 Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; Mas al que busca el mal, éste le vendrá.
Mas el justo permanece para siempre. 11:28 El que confía en sus riquezas caerá;
10:26 Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, Mas los justos reverdecerán como ramas.
Así es el perezoso a los que lo envían. 11:29 El que turba su casa heredará viento;
10:27 El temor de Jehová aumentará los días; Y el necio será siervo del sabio de corazón.
Mas los años de los impíos serán acortados. 11:30 El fruto del justo es árbol de vida;
10:28 La esperanza de los justos es alegría; Y el que gana almas es sabio.
Mas la esperanza de los impíos perecerá. 11:31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra;
10:29 El camino de Jehová es fortaleza al perfecto; ¡Cuánto más el impío y el pecador!
Pero es destrucción a los que hacen maldad.
10:30 El justo no será removido jamás; Capítulo 12
Pero los impíos no habitarán la tierra.
10:31 La boca del justo producirá sabiduría; 12:1 El que ama la instrucción ama la sabiduría;
Mas la lengua perversa será cortada. Mas el que aborrece la reprensión es ignorante.
10:32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada; 12:2 El bueno alcanzará favor de Jehová;
Mas la boca de los impíos habla perversidades. Mas él condenará al hombre de malos pensamientos.
12:3 El hombre no se afirmará por medio de la impiedad;
Capítulo 11 Mas la raíz de los justos no será removida.
12:4 La mujer virtuosa es corona de su marido;
11:1 El peso falso es abominación a Jehová; Mas la mala, como carcoma en sus huesos.
Mas la pesa cabal le agrada. 12:5 Los pensamientos de los justos son rectitud;
11:2 Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; Mas los consejos de los impíos, engaño.
Mas con los humildes está la sabiduría. 12:6 Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar
11:3 La integridad de los rectos los encaminará; sangre;
Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos. Mas la boca de los rectos los librará.
11:4 No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; 12:7 Dios trastornará a los impíos, y no serán más;
Mas la justicia librará de muerte. Pero la casa de los justos permanecerá firme.
11:5 La justicia del perfecto enderezará su camino; 12:8 Según su sabiduría es alabado el hombre;
Mas el impío por su impiedad caerá. Mas el perverso de corazón será menospreciado.
11:6 La justicia de los rectos los librará; 12:9 Más vale el despreciado que tiene servidores,
Mas los pecadores serán atrapados en su pecado. Que el que se jacta, y carece de pan.
11:7 Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza; 12:10 El justo cuida de la vida de su bestia;
Mas el corazón de los impíos es cruel. 13:18 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el
12:11 El que labra su tierra se saciará de pan; consejo;
Mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento. Mas el que guarda la corrección recibirá honra.
12:12 Codicia el impío la red de los malvados; 13:19 El deseo cumplido regocija el alma;
Mas la raíz de los justos dará fruto. Pero apartarse del mal es abominación a los necios.
12:13 El impío es enredado en la prevaricación de sus labios; 13:20 El que anda con sabios, sabio será;
Mas el justo saldrá de la tribulación. Mas el que se junta con necios será quebrantado.
12:14 El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; 13:21 El mal perseguirá a los pecadores,
Y le será pagado según la obra de sus manos. Mas los justos serán premiados con el bien.
12:15 El camino del necio es derecho en su opinión; 13:22 El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos;
Mas el que obedece al consejo es sabio. Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.
12:16 El necio al punto da a conocer su ira; 13:23 En el barbecho de los pobres hay mucho pan;
Mas el que no hace caso de la injuria es prudente. Mas se pierde por falta de juicio.
12:17 El que habla verdad declara justicia; 13:24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece;
Mas el testigo mentiroso, engaño. Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.
12:18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; 13:25 El justo come hasta saciar su alma;
Mas la lengua de los sabios es medicina. Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.
12:19 El labio veraz permanecerá para siempre;
Mas la lengua mentirosa sólo por un momento. Capítulo 14
12:20 Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal;
Pero alegría en el de los que piensan el bien. 14:1 La mujer sabia edifica su casa;
12:21 Ninguna adversidad acontecerá al justo; Mas la necia con sus manos la derriba.
Mas los impíos serán colmados de males. 14:2 El que camina en su rectitud teme a Jehová;
12:22 Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Mas el de caminos pervertidos lo menosprecia.
Pero los que hacen verdad son su contentamiento. 14:3 En la boca del necio está la vara de la soberbia;
12:23 El hombre cuerdo encubre su saber; Mas los labios de los sabios los guardarán.
Mas el corazón de los necios publica la necedad. 14:4 Sin bueyes el granero está vacío;
12:24 La mano de los diligentes señoreará; Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan.
Mas la negligencia será tributaria. 14:5 El testigo verdadero no mentirá;
12:25 La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas el testigo falso hablará mentiras.
Mas la buena palabra lo alegra. 14:6 Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla;
12:26 El justo sirve de guía a su prójimo; Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil.
Mas el camino de los impíos les hace errar. 14:7 Vete de delante del hombre necio,
12:27 El indolente ni aun asará lo que ha cazado; Porque en él no hallarás labios de ciencia.
Pero haber precioso del hombre es la diligencia. 14:8 La ciencia del prudente está en entender su camino;
12:28 En el camino de la justicia está la vida; Mas la indiscreción de los necios es engaño.
Y en sus caminos no hay muerte. 14:9 Los necios se mofan del pecado;
Mas entre los rectos hay buena voluntad.
Capítulo 13 14:10 El corazón conoce la amargura de su alma;
Y extraño no se entremeterá en su alegría.
13:1 El hijo sabio recibe el consejo del padre; 14:11 La casa de los impíos será asolada;
Mas el burlador no escucha las reprensiones. Pero florecerá la tienda de los rectos.
13:2 Del fruto de su boca el hombre comerá el bien; 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho;
Mas el alma de los prevaricadores hallará el mal. Pero su fin es camino de muerte.
13:3 El que guarda su boca guarda su alma; 14:13 Aun en la risa tendrá dolor el corazón;
Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad. Y el término de la alegría es congoja.
13:4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza; 14:14 De sus caminos será hastiado el necio de corazón;
Mas el alma de los diligentes será prosperada. Pero el hombre de bien estará contento del suyo.
13:5 El justo aborrece la palabra de mentira; 14:15 El simple todo lo cree;
Mas el impío se hace odioso e infame. Mas el avisado mira bien sus pasos.
13:6 La justicia guarda al de perfecto camino; 14:16 El sabio teme y se aparta del mal;
Mas la impiedad trastornará al pecador. Mas el insensato se muestra insolente y confiado.
13:7 Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; 14:17 El que fácilmente se enoja hará locuras;
Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas. Y el hombre perverso será aborrecido.
13:8 El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas; 14:18 Los simples heredarán necedad;
Pero el pobre no oye censuras. Mas los prudentes se coronarán de sabiduría.
13:9 La luz de los justos se alegrará; 14:19 Los malos se inclinarán delante de los buenos,
Mas se apagará la lámpara de los impíos. Y los impíos a las puertas del justo.
13:10 Ciertamente la soberbia concebirá contienda; 14:20 El pobre es odioso aun a su amigo;
Mas con los avisados está la sabiduría. Pero muchos son los que aman al rico.
13:11 Las riquezas de vanidad disminuirán; 14:21 Peca el que menosprecia a su prójimo;
Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta. Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.
13:12 La esperanza que se demora es tormento del corazón; 14:22 ¿No yerran los que piensan el mal?
Pero árbol de vida es el deseo cumplido. Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.
13:13 El que menosprecia el precepto perecerá por ello; 14:23 En toda labor hay fruto;
Mas el que teme el mandamiento será recompensado. Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.
13:14 La ley del sabio es manantial de vida 14:24 Las riquezas de los sabios son su corona;
Para apartarse de los lazos de la muerte. Pero la insensatez de los necios es infatuación.
13:15 El buen entendimiento da gracia; 14:25 El testigo verdadero libra las almas;
Mas el camino de los transgresores es duro. Mas el engañoso hablará mentiras.
13:16 Todo hombre prudente procede con sabiduría; 14:26 En el temor de Jehová está la fuerte confianza;
Mas el necio manifestará necedad. Y esperanza tendrán sus hijos.
13:17 El mal mensajero acarrea desgracia; 14:27 El temor de Jehová es manantial de vida
Mas el mensajero fiel acarrea salud. Para apartarse de los lazos de la muerte.
14:28 En la multitud del pueblo está la gloria del rey; Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.
Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe. 15:29 Jehová está lejos de los impíos;
14:29 El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Pero él oye la oración de los justos.
Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad. 15:30 La luz de los ojos alegra el corazón,
14:30 El corazón apacible es vida de la carne; Y la buena nueva conforta los huesos.
Mas la envidia es carcoma de los huesos. 15:31 El oído que escucha las amonestaciones de la vida,
14:31 El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor; Entre los sabios morará.
Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra. 15:32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma;
14:32 Por su maldad será lanzado el impío; Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.
Mas el justo en su muerte tiene esperanza. 15:33 El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría;
14:33 En el corazón del prudente reposa la sabiduría; Y a la honra precede la humildad.
Pero no es conocida en medio de los necios.
14:34 La justicia engrandece a la nación; Capítulo 16
Mas el pecado es afrenta de las naciones.
14:35 La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; Proverbios sobre la vida y la conducta
Mas su enojo contra el que lo avergüenza.
16:1 Del hombre son las disposiciones del corazón;
Capítulo 15 Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.
16:2 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia
15:1 La blanda respuesta quita la ira; opinión;
Mas la palabra áspera hace subir el furor. Pero Jehová pesa los espíritus.
15:2 La lengua de los sabios adornará la sabiduría; 16:3 Encomienda a Jehová tus obras,
Mas la boca de los necios hablará sandeces. Y tus pensamientos serán afirmados.
15:3 Los ojos de Jehová están en todo lugar, 16:4 Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo,
Mirando a los malos y a los buenos. Y aun al impío para el día malo.
15:4 La lengua apacible es árbol de vida; 16:5 Abominación es a Jehová todo altivo de corazón;
Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu. Ciertamente no quedará impune.
15:5 El necio menosprecia el consejo de su padre; 16:6 Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
Mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente. Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.
15:6 En la casa del justo hay gran provisión; 16:7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová,
Pero turbación en las ganancias del impío. Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.
15:7 La boca de los sabios esparce sabiduría; 16:8 Mejor es lo poco con justicia
No así el corazón de los necios. Que la muchedumbre de frutos sin derecho.
15:8 El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; 16:9 El corazón del hombre piensa su camino;
Mas la oración de los rectos es su gozo. Mas Jehová endereza sus pasos.
15:9 Abominación es a Jehová el camino del impío; 16:10 Oráculo hay en los labios del rey;
Mas él ama al que sigue justicia. En juicio no prevaricará su boca.
15:10 La reconvención es molesta al que deja el camino; 16:11 Peso y balanzas justas son de Jehová;
Y el que aborrece la corrección morirá. Obra suya son todas las pesas de la bolsa.
15:11 El Seol y el Abadón están delante de Jehová; 16:12 Abominación es a los reyes hacer impiedad,
¡Cuánto más los corazones de los hombres! Porque con justicia será afirmado el trono.
15:12 El escarnecedor no ama al que le reprende, 16:13 Los labios justos son el contentamiento de los reyes,
Ni se junta con los sabios. Y éstos aman al que habla lo recto.
15:13 El corazón alegre hermosea el rostro; 16:14 La ira del rey es mensajero de muerte;
Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate. Mas el hombre sabio la evitará.
15:14 El corazón entendido busca la sabiduría; 16:15 En la alegría del rostro del rey está la vida,
Mas la boca de los necios se alimenta de necedades. Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.
15:15 Todos los días del afligido son difíciles; 16:16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado;
Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo. Y adquirir inteligencia vale más que la plata.
15:16 Mejor es lo poco con el temor de Jehová, 16:17 El camino de los rectos se aparta del mal;
Que el gran tesoro donde hay turbación. Su vida guarda el que guarda su camino.
15:17 Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, 16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia,
Que de buey engordado donde hay odio. Y antes de la caída la altivez de espíritu.
15:18 El hombre iracundo promueve contiendas; 16:19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes
Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla. Que repartir despojos con los soberbios.
15:19 El camino del perezoso es como seto de espinos; 16:20 El entendido en la palabra hallará el bien,
Mas la vereda de los rectos, como una calzada. Y el que confía en Jehová es bienaventurado.
15:20 El hijo sabio alegra al padre; 16:21 El sabio de corazón es llamado prudente,
Mas el hombre necio menosprecia a su madre. Y la dulzura de labios aumenta el saber.
15:21 La necedad es alegría al falto de entendimiento; 16:22 Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee;
Mas el hombre entendido endereza sus pasos. Mas la erudición de los necios es necedad.
15:22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; 16:23 El corazón del sabio hace prudente su boca,
Mas en la multitud de consejeros se afirman. Y añade gracia a sus labios.
15:23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca; 16:24 Panal de miel son los dichos suaves;
Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es! Suavidad al alma y medicina para los huesos.
15:24 El camino de la vida es hacia arriba al entendido, 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre,
Para apartarse del Seol abajo. Pero su fin es camino de muerte.
15:25 Jehová asolará la casa de los soberbios; 16:26 El alma del que trabaja, trabaja para sí,
Pero afirmará la heredad de la viuda. Porque su boca le estimula.
15:26 Abominación son a Jehová los pensamientos del malo; 16:27 El hombre perverso cava en busca del mal,
Mas las expresiones de los limpios son limpias. Y en sus labios hay como llama de fuego.
15:27 Alborota su casa el codicioso; 16:28 El hombre perverso levanta contienda,
Mas el que aborrece el soborno vivirá. Y el chismoso aparta a los mejores amigos.
15:28 El corazón del justo piensa para responder; 16:29 El hombre malo lisonjea a su prójimo,
Y le hace andar por camino no bueno. Capítulo 18
16:30 Cierra sus ojos para pensar perversidades;
Mueve sus labios, efectúa el mal. 18:1 Su deseo busca el que se desvía,
16:31 Corona de honra es la vejez Y se entremete en todo negocio.
Que se halla en el camino de justicia. 18:2 No toma placer el necio en la inteligencia,
16:32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Sino en que su corazón se descubra.
Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una 18:3 Cuando viene el impío, viene también el menosprecio,
ciudad. Y con el deshonrador la afrenta.
16:33 La suerte se echa en el regazo; 18:4 Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre;
Mas de Jehová es la decisión de ella. Y arroyo que rebosa, la fuente de la sabiduría.
18:5 Tener respeto a la persona del impío,
Capítulo 17 Para pervertir el derecho del justo, no es bueno.
18:6 Los labios del necio traen contienda;
17:1 Mejor es un bocado seco, y en paz, Y su boca los azotes llama.
Que casa de contiendas llena de provisiones. 18:7 La boca del necio es quebrantamiento para sí,
17:2 El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, Y sus labios son lazos para su alma.
Y con los hermanos compartirá la herencia. 18:8 Las palabras del chismoso son como bocados suaves,
17:3 El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Y penetran hasta las entrañas.
Pero Jehová prueba los corazones. 18:9 También el que es negligente en su trabajo
17:4 El malo está atento al labio inicuo; Es hermano del hombre disipador.
Y el mentiroso escucha la lengua detractora. 18:10 Torre fuerte es el nombre de Jehová;
17:5 El que escarnece al pobre afrenta a su Hacedor; A él correrá el justo, y será levantado.
Y el que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo. 18:11 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada,
17:6 Corona de los viejos son los nietos, Y como un muro alto en su imaginación.
Y la honra de los hijos, sus padres. 18:12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del
17:7 No conviene al necio la altilocuencia; hombre,
¡Cuánto menos al príncipe el labio mentiroso! Y antes de la honra es el abatimiento.
17:8 Piedra preciosa es el soborno para el que lo practica; 18:13 Al que responde palabra antes de oír,
Adondequiera que se vuelve, halla prosperidad. Le es fatuidad y oprobio.
17:9 El que cubre la falta busca amistad; 18:14 El ánimo del hombre soportará su enfermedad;
Mas el que la divulga, aparta al amigo. Mas ¿quién sorportará al ánimo angustiado?
17:10 La reprensión aprovecha al entendido, 18:15 El corazón del entendido adquiere sabiduría;
Más que cien azotes al necio. Y el oído de los sabios busca la ciencia.
17:11 El rebelde no busca sino el mal, 18:16 La dádiva del hombre le ensancha el camino
Y mensajero cruel será enviado contra él. Y le lleva delante de los grandes.
17:12 Mejor es encontrarse con una osa a la cual han robado sus 18:17 Justo parece el primero que aboga por su causa;
cachorros, Pero viene su adversario, y le descubre.
Que con un fatuo en su necedad. 18:18 La suerte pone fin a los pleitos,
17:13 El que da mal por bien, Y decide entre los poderosos.
No se apartará el mal de su casa. 18:19 El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte,
17:14 El que comienza la discordia es como quien suelta las Y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar.
aguas; 18:20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre;
Deja, pues, la contienda, antes que se enrede. Se saciará del producto de sus labios.
17:15 El que justifica al impío, y el que condena al justo, 18:21 La muerte y la vida están en poder de la lengua,
Ambos son igualmente abominación a Jehová. Y el que la ama comerá de sus frutos.
17:16 ¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar 18:22 El que halla esposa halla el bien,
sabiduría, Y alcanza la benevolencia de Jehová.
No teniendo entendimiento? 18:23 El pobre habla con ruegos,
17:17 En todo tiempo ama el amigo, Mas el rico responde durezas.
Y es como un hermano en tiempo de angustia. 18:24 El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo;
17:18 El hombre falto de entendimiento presta fianzas, Y amigo hay más unido que un hermano.
Y sale por fiador en presencia de su amigo.
17:19 El que ama la disputa, ama la transgresión; Capítulo 19
Y el que abre demasiado la puerta busca su ruina.
17:20 El perverso de corazón nunca hallará el bien, 19:1 Mejor es el pobre que camina en integridad,
Y el que revuelve con su lengua caerá en el mal. Que el de perversos labios y fatuo.
17:21 El que engendra al insensato, para su tristeza lo engendra; 19:2 El alma sin ciencia no es buena,
Y el padre del necio no se alegrará. Y aquel que se apresura con los pies, peca.
17:22 El corazón alegre constituye buen remedio; 19:3 La insensatez del hombre tuerce su camino,
Mas el espíritu triste seca los huesos. Y luego contra Jehová se irrita su corazón.
17:23 El impío toma soborno del seno 19:4 Las riquezas traen muchos amigos;
Para pervertir las sendas de la justicia. Mas el pobre es apartado de su amigo.
17:24 En el rostro del entendido aparece la sabiduría; 19:5 El testigo falso no quedará sin castigo,
Mas los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra. Y el que habla mentiras no escapará.
17:25 El hijo necio es pesadumbre de su padre, 19:6 Muchos buscan el favor del generoso,
Y amargura a la que lo dio a luz. Y cada uno es amigo del hombre que da.
17:26 Ciertamente no es bueno condenar al justo, 19:7 Todos los hermanos del pobre le aborrecen;
Ni herir a los nobles que hacen lo recto. ¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él!
17:27 El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; Buscará la palabra, y no la hallará.
De espíritu prudente es el hombre entendido. 19:8 El que posee entendimiento ama su alma;
17:28 Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio; El que guarda la inteligencia hallará el bien.
El que cierra sus labios es entendido. 19:9 El testigo falso no quedará sin castigo,
Y el que habla mentiras perecerá.
19:10 No conviene al necio el deleite;
¡Cuánto menos al siervo ser señor de los príncipes! 20:16 Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño,
19:11 La cordura del hombre detiene su furor, Y toma prenda del que sale fiador por los extraños.
Y su honra es pasar por alto la ofensa. 20:17 Sabroso es al hombre el pan de mentira;
19:12 Como rugido de cachorro de león es la ira del rey, Pero después su boca será llena de cascajo.
Y su favor como el rocío sobre la hierba. 20:18 Los pensamientos con el consejo se ordenan;
19:13 Dolor es para su padre el hijo necio, Y con dirección sabia se hace la guerra.
Y gotera continua las contiendas de la mujer. 20:19 El que anda en chismes descubre el secreto;
19:14 La casa y las riquezas son herencia de los padres; No te entremetas, pues, con el suelto de lengua.
Mas de Jehová la mujer prudente. 20:20 Al que maldice a su padre o a su madre,
19:15 La pereza hace caer en profundo sueño, Se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa.
Y el alma negligente padecerá hambre. 20:21 Los bienes que se adquieren de prisa al principio,
19:16 El que guarda el mandamiento guarda su alma; No serán al final bendecidos.
Mas el que menosprecia sus caminos morirá. 20:22 No digas: Yo me vengaré;
19:17 A Jehová presta el que da al pobre, Espera a Jehová, y él te salvará.
Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar. 20:23 Abominación son a Jehová las pesas falsas,
19:18 Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Y la balanza falsa no es buena.
Mas no se apresure tu alma para destruirlo. 20:24 De Jehová son los pasos del hombre;
19:19 El de grande ira llevará la pena; ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?
Y si usa de violencias, añadirá nuevos males. 20:25 Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de
19:20 Escucha el consejo, y recibe la corrección, consagración,
Para que seas sabio en tu vejez. Y después de hacerlo, reflexionar.
19:21 Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; 20:26 El rey sabio avienta a los impíos,
Mas el consejo de Jehová permanecerá. Y sobre ellos hace rodar la rueda.
19:22 Contentamiento es a los hombres hacer misericordia; 20:27 Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre,
Pero mejor es el pobre que el mentiroso. La cual escudriña lo más profundo del corazón.
19:23 El temor de Jehová es para vida, 20:28 Misericordia y verdad guardan al rey,
Y con él vivirá lleno de reposo el hombre; Y con clemencia se sustenta su trono.
No será visitado de mal. 20:29 La gloria de los jóvenes es su fuerza,
19:24 El perezoso mete su mano en el plato, Y la hermosura de los ancianos es su vejez.
Y ni aun a su boca la llevará. 20:30 Los azotes que hieren son medicina para el malo,
19:25 Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado; Y el castigo purifica el corazón.
Y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia.
19:26 El que roba a su padre y ahuyenta a su madre, Capítulo 21
Es hijo que causa vergüenza y acarrea oprobio.
19:27 Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas 21:1 Como los repartimientos de las aguas,
Que te hacen divagar de las razones de sabiduría. Así está el corazón del rey en la mano de Jehová;
19:28 El testigo perverso se burlará del juicio, A todo lo que quiere lo inclina.
Y la boca de los impíos encubrirá la iniquidad. 21:2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión;
19:29 Preparados están juicios para los escarnecedores, Pero Jehová pesa los corazones.
Y azotes para las espaldas de los necios. 21:3 Hacer justicia y juicio es a Jehová
Más agradable que sacrificio.
Capítulo 20 21:4 Altivez de ojos, y orgullo de corazón,
Y pensamiento de impíos, son pecado.
20:1 El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, 21:5 Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la
Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio. abundancia;
20:2 Como rugido de cachorro de león es el terror del rey; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la
El que lo enfurece peca contra sí mismo. pobreza.
20:3 Honra es del hombre dejar la contienda; 21:6 Amontonar tesoros con lengua mentirosa
Mas todo insensato se envolverá en ella. Es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte.
20:4 El perezoso no ara a causa del invierno; 21:7 La rapiña de los impíos los destruirá,
Pedirá, pues, en la siega, y no hallará. Por cuanto no quisieron hacer juicio.
20:5 Como aguas profundas es el consejo en el corazón del 21:8 El camino del hombre perverso es torcido y extraño;
hombre; Mas los hechos del limpio son rectos.
Mas el hombre entendido lo alcanzará. 21:9 Mejor es vivir en un rincón del terrado
20:6 Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.
Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará? 21:10 El alma del impío desea el mal;
20:7 Camina en su integridad el justo; Su prójimo no halla favor en sus ojos.
Sus hijos son dichosos después de él. 21:11 Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace
20:8 El rey que se sienta en el trono de juicio, sabio;
Con su mirar disipa todo mal. Y cuando se le amonesta al sabio, aprende ciencia.
20:9 ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, 21:12 Considera el justo la casa del impío,
Limpio estoy de mi pecado? Cómo los impíos son trastornados por el mal.
20:10 Pesa falsa y medida falsa, 21:13 El que cierra su oído al clamor del pobre,
Ambas cosas son abominación a Jehová. También él clamará, y no será oído.
20:11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos, 21:14 La dádiva en secreto calma el furor,
Si su conducta fuere limpia y recta. Y el don en el seno, la fuerte ira.
20:12 El oído que oye, y el ojo que ve, 21:15 Alegría es para el justo el hacer juicio;
Ambas cosas igualmente ha hecho Jehová. Mas destrucción a los que hacen iniquidad.
20:13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas; 21:16 El hombre que se aparta del camino de la sabiduría
Abre tus ojos, y te saciarás de pan. Vendrá a parar en la compañía de los muertos.
20:14 El que compra dice: Malo es, malo es; 21:17 Hombre necesitado será el que ama el deleite,
Mas cuando se aparta, se alaba. Y el que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá.
20:15 Hay oro y multitud de piedras preciosas; 21:18 Rescate del justo es el impío,
Mas los labios prudentes son joya preciosa. Y por los rectos, el prevaricador.
21:19 Mejor es morar en tierra desierta enviaron?
Que con la mujer rencillosa e iracunda. 22:22 No robes al pobre, porque es pobre,
21:20 Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; Ni quebrantes en la puerta al afligido;
Mas el hombre insensato todo lo disipa. 22:23 Porque Jehová juzgará la causa de ellos,
21:21 El que sigue la justicia y la misericordia Y despojará el alma de aquellos que los despojaren.
Hallará la vida, la justicia y la honra. 22:24 No te entremetas con el iracundo,
21:22 Tomó el sabio la ciudad de los fuertes, Ni te acompañes con el hombre de enojos,
Y derribó la fuerza en que ella confiaba. 22:25 No sea que aprendas sus maneras,
21:23 El que guarda su boca y su lengua, Y tomes lazo para tu alma.
Su alma guarda de angustias. 22:26 No seas de aquellos que se comprometen,
21:24 Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso Ni de los que salen por fiadores de deudas.
Que obra en la insolencia de su presunción. 22:27 Si no tuvieres para pagar,
21:25 El deseo del perezoso le mata, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?
Porque sus manos no quieren trabajar. 22:28 No traspases los linderos antiguos
21:26 Hay quien todo el día codicia; Que pusieron tus padres.
Pero el justo da, y no detiene su mano. 22:29 ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los
21:27 El sacrificio de los impíos es abominación; reyes estará;
¡Cuánto más ofreciéndolo con maldad! No estará delante de los de baja condición.
21:28 El testigo mentiroso perecerá;
Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho. Capítulo 23
21:29 El hombre impío endurece su rostro;
Mas el recto ordena sus caminos. 23:1 Cuando te sientes a comer con algún señor,
21:30 No hay sabiduría, ni inteligencia, Considera bien lo que está delante de ti,
Ni consejo, contra Jehová. 23:2 Y pon cuchillo a tu garganta,
21:31 El caballo se alista para el día de la batalla; Si tienes gran apetito.
Mas Jehová es el que da la victoria. 23:3 No codicies sus manjares delicados,
Porque es pan engañoso.
Capítulo 22 23:4 No te afanes por hacerte rico;
Sé prudente, y desiste.
22:1 De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, 23:5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas?
Y la buena fama más que la plata y el oro. Porque se harán alas
22:2 El rico y el pobre se encuentran; Como alas de águila, y volarán al cielo.
A ambos los hizo Jehová. 23:6 No comas pan con el avaro,
22:3 El avisado ve el mal y se esconde; Ni codicies sus manjares;
Mas los simples pasan y reciben el daño. 23:7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.
22:4 Riquezas, honra y vida Come y bebe, te dirá;
Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová. Mas su corazón no está contigo.
22:5 Espinos y lazos hay en el camino del perverso; 23:8 Vomitarás la parte que comiste,
El que guarda su alma se alejará de ellos. Y perderás tus suaves palabras.
22:6 Instruye al niño en su camino, 23:9 No hables a oídos del necio,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. Porque menospreciará la prudencia de tus razones.
22:7 El rico se enseñorea de los pobres, 23:10 No traspases el lindero antiguo,
Y el que toma prestado es siervo del que presta. Ni entres en la heredad de los huérfanos;
22:8 El que sembrare iniquidad, iniquidad segará, 23:11 Porque el defensor de ellos es el Fuerte,
Y la vara de su insolencia se quebrará. El cual juzgará la causa de ellos contra ti.
22:9 El ojo misericordioso será bendito, 23:12 Aplica tu corazón a la enseñanza,
Porque dio de su pan al indigente. Y tus oídos a las palabras de sabiduría.
22:10 Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda, 23:13 No rehúses corregir al muchacho;
Y cesará el pleito y la afrenta. Porque si lo castigas con vara, no morirá.
22:11 El que ama la limpieza de corazón, 23:14 Lo castigarás con vara,
Por la gracia de sus labios tendrá la amistad del rey. Y librarás su alma del Seol.
22:12 Los ojos de Jehová velan por la ciencia; 23:15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio,
Mas él trastorna las cosas de los prevaricadores. También a mí se me alegrará el corazón;
22:13 Dice el perezoso: El león está fuera; 23:16 Mis entrañas también se alegrarán
Seré muerto en la calle. Cuando tus labios hablaren cosas rectas.
22:14 Fosa profunda es la boca de la mujer extraña; 23:17 No tenga tu corazón envidia de los pecadores,
Aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella. Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo;
22:15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; 23:18 Porque ciertamente hay fin,
Mas la vara de la corrección la alejará de él. Y tu esperanza no será cortada.
22:16 El que oprime al pobre para aumentar sus ganancias, 23:19 Oye, hijo mío, y sé sabio,
O que da al rico, ciertamente se empobrecerá. Y endereza tu corazón al camino.
23:20 No estés con los bebedores de vino,
Preceptos y amonestaciones Ni con los comedores de carne;
22:17 Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, 23:21 Porque el bebedor y el comilón empobrecerán,
Y aplica tu corazón a mi sabiduría; Y el sueño hará vestir vestidos rotos.
22:18 Porque es cosa deliciosa, si las guardares dentro de ti; 23:22 Oye a tu padre, a aquel que te engendró;
Si juntamente se afirmaren sobre tus labios. Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
22:19 Para que tu confianza sea en Jehová, 23:23 Compra la verdad, y no la vendas;
Te las he hecho saber hoy a ti también. La sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.
22:20 ¿No te he escrito tres veces 23:24 Mucho se alegrará el padre del justo,
En consejos y en ciencia, Y el que engendra sabio se gozará con él.
22:21 Para hacerte saber la certidumbre de las palabras de 23:25 Alégrense tu padre y tu madre,
verdad, Y gócese la que te dio a luz.
A fin de que vuelvas a llevar palabras de verdad a los que te 23:26 Dame, hijo mío, tu corazón,
Y miren tus ojos por mis caminos. Y el quebrantamiento de ambos,
23:27 Porque abismo profundo es la ramera, ¿quién lo comprende?
Y pozo angosto la extraña. 24:23 También estos son dichos de los sabios:
23:28 También ella, como robador, acecha, Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno.
Y multiplica entre los hombres los prevaricadores. 24:24 El que dijere al malo: Justo eres,
23:29 ¿Para quién será el ay? Los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones;
¿Para quién el dolor? 24:25 Mas los que lo reprendieren tendrán felicidad,
¿Para quién las rencillas? Y sobre ellos vendrá gran bendición.
¿Para quién las quejas? 24:26 Besados serán los labios
¿Para quién las heridas en balde? Del que responde palabras rectas.
¿Para quién lo amoratado de los ojos? 24:27 Prepara tus labores fuera,
23:30 Para los que se detienen mucho en el vino, Y disponlas en tus campos,
Para los que van buscando la mistura. Y después edificarás tu casa.
23:31 No mires al vino cuando rojea, 24:28 No seas sin causa testigo contra tu prójimo,
Cuando resplandece su color en la copa. Y no lisonjees con tus labios.
Se entra suavemente; 24:29 No digas: Como me hizo, así le haré;
23:32 Mas al fin como serpiente morderá, Daré el pago al hombre según su obra.
Y como áspid dará dolor. 24:30 Pasé junto al campo del hombre perezoso,
23:33 Tus ojos mirarán cosas extrañas, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento;
Y tu corazón hablará perversidades. 24:31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos,
23:34 Serás como el que yace en medio del mar, Ortigas habían ya cubierto su faz,
O como el que está en la punta de un mastelero. Y su cerca de piedra estaba ya destruida.
23:35 Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; 24:32 Miré, y lo puse en mi corazón;
Me azotaron, mas no lo sentí; Lo vi, y tomé consejo.
Cuando despertare, aún lo volveré a buscar. 24:33 Un poco de sueño, cabeceando otro poco,
Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir;
Capítulo 24 24:34 Así vendrá como caminante tu necesidad,
Y tu pobreza como hombre armado.
24:1 No tengas envidia de los hombres malos,
Ni desees estar con ellos; Capítulo 25
24:2 Porque su corazón piensa en robar,
E iniquidad hablan sus labios. Comparaciones y lecciones morales
24:3 Con sabiduría se edificará la casa,
Y con prudencia se afirmará; 25:1 También estos son proverbios de Salomón, los cuales
24:4 Y con ciencia se llenarán las cámaras copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá:
De todo bien preciado y agradable. 25:2 Gloria de Dios es encubrir un asunto;
24:5 El hombre sabio es fuerte, Pero honra del rey es escudriñarlo.
Y de pujante vigor el hombre docto. 25:3 Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la
24:6 Porque con ingenio harás la guerra, tierra,
Y en la multitud de consejeros está la victoria. Y para el corazón de los reyes, no hay investigación.
24:7 Alta está para el insensato la sabiduría; 25:4 Quita las escorias de la plata,
En la puerta no abrirá él su boca. Y saldrá alhaja al fundidor.
24:8 Al que piensa hacer el mal, 25:5 Aparta al impío de la presencia del rey,
Le llamarán hombre de malos pensamientos. Y su trono se afirmará en justicia.
24:9 El pensamiento del necio es pecado, 25:6 No te alabes delante del rey,
Y abominación a los hombres el escarnecedor. Ni estés en el lugar de los grandes;
24:10 Si fueres flojo en el día de trabajo, 25:7 Porque mejor es que se te diga: Sube acá,
Tu fuerza será reducida. Y no que seas humillado delante del príncipe
24:11 Libra a los que son llevados a la muerte; A quien han mirado tus ojos.
Salva a los que están en peligro de muerte. 25:8 No entres apresuradamente en pleito,
24:12 Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos, No sea que no sepas qué hacer al fin,
¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? Después que tu prójimo te haya avergonzado.
El que mira por tu alma, él lo conocerá, 25:9 Trata tu causa con tu compañero,
Y dará al hombre según sus obras. Y no descubras el secreto a otro,
24:13 Come, hijo mío, de la miel, porque es buena, 25:10 No sea que te deshonre el que lo oyere,
Y el panal es dulce a tu paladar. Y tu infamia no pueda repararse.
24:14 Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría; 25:11 Manzana de oro con figuras de plata
Si la hallares tendrás recompensa, Es la palabra dicha como conviene.
Y al fin tu esperanza no será cortada. 25:12 Como zarcillo de oro y joyel de oro fino
24:15 Oh impío, no aceches la tienda del justo, Es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.
No saquees su cámara; 25:13 Como frío de nieve en tiempo de la siega,
24:16 Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Así es el mensajero fiel a los que lo envían,
Mas los impíos caerán en el mal. Pues al alma de su señor da refrigerio.
24:17 Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, 25:14 Como nubes y vientos sin lluvia,
Y cuando tropezare, no se alegre tu corazón; Así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad.
24:18 No sea que Jehová lo mire, y le desagrade, 25:15 Con larga paciencia se aplaca el príncipe,
Y aparte de sobre él su enojo. Y la lengua blanda quebranta los huesos.
24:19 No te entremetas con los malignos, 25:16 ¿Hallaste miel? Come lo que te basta,
Ni tengas envidia de los impíos; No sea que hastiado de ella la vomites.
24:20 Porque para el malo no habrá buen fin, 25:17 Detén tu pie de la casa de tu vecino,
Y la lámpara de los impíos será apagada. No sea que hastiado de ti te aborrezca.
24:21 Teme a Jehová, hijo mío, y al rey; 25:18 Martillo y cuchillo y saeta aguda
No te entremetas con los veleidosos; Es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.
24:22 Porque su quebrantamiento vendrá de repente; 25:19 Como diente roto y pie descoyuntado
Es la confianza en el prevaricador en tiempo de angustia. Porque siete abominaciones hay en su corazón.
25:20 El que canta canciones al corazón afligido 26:26 Aunque su odio se cubra con disimulo,
Es como el que quita la ropa en tiempo de frío, o el que sobre el Su maldad será descubierta en la congregación.
jabón echa vinagre. 26:27 El que cava foso caerá en él;
25:21 Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, Y al que revuelve la piedra, sobre él le volverá.
Y si tuviere sed, dale de beber agua; 26:28 La lengua falsa atormenta al que ha lastimado,
25:22 Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, Y la boca lisonjera hace resbalar.
Y Jehová te lo pagará.
25:23 El viento del norte ahuyenta la lluvia, Capítulo 27
Y el rostro airado la lengua detractora.
25:24 Mejor es estar en un rincón del terrado, 27:1 No te jactes del día de mañana;
Que con mujer rencillosa en casa espaciosa. Porque no sabes qué dará de sí el día.
25:25 Como el agua fría al alma sedienta, 27:2 Alábete el extraño, y no tu propia boca;
Así son las buenas nuevas de lejanas tierras. El ajeno, y no los labios tuyos.
25:26 Como fuente turbia y manantial corrompido, 27:3 Pesada es la piedra, y la arena pesa;
Es el justo que cae delante del impío. Mas la ira del necio es más pesada que ambas.
25:27 Comer mucha miel no es bueno, 27:4 Cruel es la ira, e impetuoso el furor;
Ni el buscar la propia gloria es gloria. Mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?
25:28 Como ciudad derribada y sin muro 27:5 Mejor es reprensión manifiesta
Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda. Que amor oculto.
27:6 Fieles son las heridas del que ama;
Capítulo 26 Pero importunos los besos del que aborrece.
27:7 El hombre saciado desprecia el panal de miel;
26:1 Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la Pero al hambriento todo lo amargo es dulce.
siega, 27:8 Cual ave que se va de su nido,
Así no conviene al necio la honra. Tal es el hombre que se va de su lugar.
26:2 Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su 27:9 El ungüento y el perfume alegran el corazón,
vuelo, Y el cordial consejo del amigo, al hombre.
Así la maldición nunca vendrá sin causa. 27:10 No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre;
26:3 El látigo para el caballo, el cabestro para el asno, Ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción.
Y la vara para la espalda del necio. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos.
26:4 Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, 27:11 Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón,
Para que no seas tú también como él. Y tendré qué responder al que me agravie.
26:5 Responde al necio como merece su necedad, 27:12 El avisado ve el mal y se esconde;
Para que no se estime sabio en su propia opinión. Mas los simples pasan y llevan el daño.
26:6 Como el que se corta los pies y bebe su daño, 27:13 Quítale su ropa al que salió fiador por el extraño;
Así es el que envía recado por mano de un necio. Y al que fía a la extraña, tómale prenda.
26:7 Las piernas del cojo penden inútiles; 27:14 El que bendice a su amigo en alta voz, madrugando de
Así es el proverbio en la boca del necio. mañana,
26:8 Como quien liga la piedra en la honda, Por maldición se le contará.
Así hace el que da honra al necio. 27:15 Gotera continua en tiempo de lluvia
26:9 Espinas hincadas en mano del embriagado, Y la mujer rencillosa, son semejantes;
Tal es el proverbio en la boca de los necios. 27:16 Pretender contenerla es como refrenar el viento,
26:10 Como arquero que a todos hiere, O sujetar el aceite en la mano derecha.
Es el que toma a sueldo insensatos y vagabundos. 27:17 Hierro con hierro se aguza;
26:11 Como perro que vuelve a su vómito, Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
Así es el necio que repite su necedad. 27:18 Quien cuida la higuera comerá su fruto,
26:12 ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra.
Más esperanza hay del necio que de él. 27:19 Como en el agua el rostro corresponde al rostro,
26:13 Dice el perezoso: El león está en el camino; Así el corazón del hombre al del hombre.
El león está en las calles. 27:20 El Seol y el Abadón nunca se sacian;
26:14 Como la puerta gira sobre sus quicios, Así los ojos del hombre nunca están satisfechos.
Así el perezoso se vuelve en su cama. 27:21 El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro,
26:15 Mete el perezoso su mano en el plato; Y al hombre la boca del que lo alaba.
Se cansa de llevarla a su boca. 27:22 Aunque majes al necio en un mortero entre granos de
26:16 En su propia opinión el perezoso es más sabio trigo majados con el pisón,
Que siete que sepan aconsejar. No se apartará de él su necedad.
26:17 El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno 27:23 Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas,
Es como el que toma al perro por las orejas. Y mira con cuidado por tus rebaños;
26:18 Como el que enloquece, y echa llamas 27:24 Porque las riquezas no duran para siempre;
Y saetas y muerte, ¿Y será la corona para perpetuas generaciones?
26:19 Tal es el hombre que engaña a su amigo, 27:25 Saldrá la grama, aparecerá la hierba,
Y dice: Ciertamente lo hice por broma. Y se segarán las hierbas de los montes.
26:20 Sin leña se apaga el fuego, 27:26 Los corderos son para tus vestidos,
Y donde no hay chismoso, cesa la contienda. Y los cabritos para el precio del campo;
26:21 El carbón para brasas, y la leña para el fuego; 27:27 Y abundancia de leche de las cabras para tu
Y el hombre rencilloso para encender contienda. mantenimiento, para mantenimiento de tu casa,
26:22 Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y para sustento de tus criadas.
Y penetran hasta las entrañas.
26:23 Como escoria de plata echada sobre el tiesto
Son los labios lisonjeros y el corazón malo.
26:24 El que odia disimula con sus labios;
Mas en su interior maquina engaño.
26:25 Cuando hablare amigablemente, no le creas;
Capítulo 28 Mas el que exige presentes la destruye.
29:5 El hombre que lisonjea a su prójimo,
Proverbios antitéticos Red tiende delante de sus pasos.
29:6 En la transgresión del hombre malo hay lazo;
28:1 Huye el impío sin que nadie lo persiga; Mas el justo cantará y se alegrará.
Mas el justo está confiado como un león. 29:7 Conoce el justo la causa de los pobres;
28:2 Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos; Mas el impío no entiende sabiduría.
Mas por el hombre entendido y sabio permanece estable. 29:8 Los hombres escarnecedores ponen la ciudad en llamas;
28:3 El hombre pobre y robador de los pobres Mas los sabios apartan la ira.
Es como lluvia torrencial que deja sin pan. 29:9 Si el hombre sabio contendiere con el necio,
28:4 Los que dejan la ley alaban a los impíos; Que se enoje o que se ría, no tendrá reposo.
Mas los que la guardan contenderán con ellos. 29:10 Los hombres sanguinarios aborrecen al perfecto,
28:5 Los hombres malos no entienden el juicio; Mas los rectos buscan su contentamiento.
Mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas. 29:11 El necio da rienda suelta a toda su ira,
28:6 Mejor es el pobre que camina en su integridad, Mas el sabio al fin la sosiega.
Que el de perversos caminos y rico. 29:12 Si un gobernante atiende la palabra mentirosa,
28:7 El que guarda la ley es hijo prudente; Todos sus servidores serán impíos.
Mas el que es compañero de glotones avergüenza a su padre. 29:13 El pobre y el usurero se encuentran;
28:8 El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, Jehová alumbra los ojos de ambos.
Para aquel que se compadece de los pobres las aumenta. 29:14 Del rey que juzga con verdad a los pobres,
28:9 El que aparta su oído para no oír la ley, El trono será firme para siempre.
Su oración también es abominable. 29:15 La vara y la corrección dan sabiduría;
28:10 El que hace errar a los rectos por el mal camino, Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.
El caerá en su misma fosa; 29:16 Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgresión;
Mas los perfectos heredarán el bien. Mas los justos verán la ruina de ellos.
28:11 El hombre rico es sabio en su propia opinión; 29:17 Corrige a tu hijo, y te dará descanso,
Mas el pobre entendido lo escudriña. Y dará alegría a tu alma.
28:12 Cuando los justos se alegran, grande es la gloria; 29:18 Sin profecía el pueblo se desenfrena;
Mas cuando se levantan los impíos, tienen que esconderse los Mas el que guarda la ley es bienaventurado.
hombres. 29:19 El siervo no se corrige con palabras;
28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Porque entiende, mas no hace caso.
Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. 29:20 ¿Has visto hombre ligero en sus palabras?
28:14 Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Más esperanza hay del necio que de él.
Mas el que endurece su corazón caerá en el mal. 29:21 El siervo mimado desde la niñez por su amo,
28:15 León rugiente y oso hambriento A la postre será su heredero.
Es el príncipe impío sobre el pueblo pobre. 29:22 El hombre iracundo levanta contiendas,
28:16 El príncipe falto de entendimiento multiplicará la Y el furioso muchas veces peca.
extorsión; 29:23 La soberbia del hombre le abate;
Mas el que aborrece la avaricia prolongará sus días. Pero al humilde de espíritu sustenta la honra.
28:17 El hombre cargado de la sangre de alguno 29:24 El cómplice del ladrón aborrece su propia alma;
Huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá. Pues oye la imprecación y no dice nada.
28:18 El que en integridad camina será salvo; 29:25 El temor del hombre pondrá lazo;
Mas el de perversos caminos caerá en alguno. Mas el que confía en Jehová será exaltado.
28:19 El que labra su tierra se saciará de pan; 29:26 Muchos buscan el favor del príncipe;
Mas el que sigue a los ociosos se llenará de pobreza. Mas de Jehová viene el juicio de cada uno.
28:20 El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones; 29:27 Abominación es a los justos el hombre inicuo;
Mas el que se apresura a enriquecerse no será sin culpa. Y abominación es al impío el de caminos rectos.
28:21 Hacer acepción de personas no es bueno;
Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. Capítulo 30
28:22 Se apresura a ser rico el avaro,
Y no sabe que le ha de venir pobreza. Las palabras de Agur
28:23 El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia
Que el que lisonjea con la lengua. 30:1 Palabras de Agur, hijo de Jaqué; la profecía que dijo el
28:24 El que roba a su padre o a su madre, y dice que no es varón a Itiel, a Itiel y a Ucal.
maldad, 30:2 Ciertamente más rudo soy yo que ninguno,
Compañero es del hombre destruidor. Ni tengo entendimiento de hombre.
28:25 El altivo de ánimo suscita contiendas; 30:3 Yo ni aprendí sabiduría,
Mas el que confía en Jehová prosperará. Ni conozco la ciencia del Santo.
28:26 El que confía en su propio corazón es necio; 30:4 ¿Quién subió al cielo, y descendió?
Mas el que camina en sabiduría será librado. ¿Quién encerró los vientos en sus puños?
28:27 El que da al pobre no tendrá pobreza; ¿Quién ató las aguas en un paño?
Mas el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones. ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra?
28:28 Cuando los impíos son levantados se esconde el hombre; ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?
Mas cuando perecen, los justos se multiplican. 30:5 Toda palabra de Dios es limpia;
El es escudo a los que en él esperan.
Capítulo 29 30:6 No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
Y seas hallado mentiroso.
29:1 El hombre que reprendido endurece la cerviz, 30:7 Dos cosas te he demandado;
De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina. No me las niegues antes que muera:
29:2 Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; 30:8 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí;
Mas cuando domina el impío, el pueblo gime. No me des pobreza ni riquezas;
29:3 El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre; Manténme del pan necesario;
Mas el que frecuenta rameras perderá los bienes. 30:9 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es
29:4 El rey con el juicio afirma la tierra; Jehová?
O que siendo pobre, hurte, Ni de los príncipes la sidra;
Y blasfeme el nombre de mi Dios. 31:5 No sea que bebiendo olviden la ley,
30:10 No acuses al siervo ante su señor, Y perviertan el derecho de todos los afligidos.
No sea que te maldiga, y lleves el castigo. 31:6 Dad la sidra al desfallecido,
30:11 Hay generación que maldice a su padre Y el vino a los de amargado ánimo.
Y a su madre no bendice. 31:7 Beban, y olvídense de su necesidad,
30:12 Hay generación limpia en su propia opinión, Y de su miseria no se acuerden más.
Si bien no se ha limpiado de su inmundicia. 31:8 Abre tu boca por el mudo
30:13 Hay generación cuyos ojos son altivos En el juicio de todos los desvalidos.
Y cuyos párpados están levantados en alto. 31:9 Abre tu boca, juzga con justicia,
30:14 Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.
cuchillos,
Para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de Elogio de la mujer virtuosa
entre los hombres. 31:10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
30:15 La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡dame! Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras
Tres cosas hay que nunca se sacian; preciosas.
Aun la cuarta nunca dice: ¡Basta! 31:11 El corazón de su marido está en ella confiado,
30:16 El Seol, la matriz estéril, Y no carecerá de ganancias.
La tierra que no se sacia de aguas, 31:12 Le da ella bien y no mal
Y el fuego que jamás dice: ¡Basta! Todos los días de su vida.
30:17 El ojo que escarnece a su padre 31:13 Busca lana y lino,
Y menosprecia la enseñanza de la madre, Y con voluntad trabaja con sus manos.
Los cuervos de la cañada lo saquen, 31:14 Es como nave de mercader;
Y lo devoren los hijos del águila. Trae su pan de lejos.
30:18 Tres cosas me son ocultas; 31:15 Se levanta aun de noche
Aun tampoco sé la cuarta: Y da comida a su familia
30:19 El rastro del águila en el aire; Y ración a sus criadas.
El rastro de la culebra sobre la peña; 31:16 Considera la heredad, y la compra,
El rastro de la nave en medio del mar; Y planta viña del fruto de sus manos.
Y el rastro del hombre en la doncella. 31:17 Ciñe de fuerza sus lomos,
30:20 El proceder de la mujer adúltera es así: Y esfuerza sus brazos.
Come, y limpia su boca 31:18 Ve que van bien sus negocios;
Y dice: No he hecho maldad. Su lámpara no se apaga de noche.
30:21 Por tres cosas se alborota la tierra, 31:19 Aplica su mano al huso,
Y la cuarta ella no puede sufrir: Y sus manos a la rueca.
30:22 Por el siervo cuando reina; 31:20 Alarga su mano al pobre,
Por el necio cuando se sacia de pan; Y extiende sus manos al menesteroso.
30:23 Por la mujer odiada cuando se casa; 31:21 No tiene temor de la nieve por su familia,
Y por la sierva cuando hereda a su señora. Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
30:24 Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, 31:22 Ella se hace tapices;
Y las mismas son más sabias que los sabios: De lino fino y púrpura es su vestido.
30:25 Las hormigas, pueblo no fuerte, 31:23 Su marido es conocido en las puertas,
Y en el verano preparan su comida; Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
30:26 Los conejos, pueblo nada esforzado, 31:24 Hace telas, y vende,
Y ponen su casa en la piedra; Y da cintas al mercader.
30:27 Las langostas, que no tienen rey, 31:25 Fuerza y honor son su vestidura;
Y salen todas por cuadrillas; Y se ríe de lo por venir.
30:28 La araña que atrapas con la mano, 31:26 Abre su boca con sabiduría,
Y está en palacios de rey. Y la ley de clemencia está en su lengua.
30:29 Tres cosas hay de hermoso andar, 31:27 Considera los caminos de su casa,
Y la cuarta pasea muy bien: Y no come el pan de balde.
30:30 El león, fuerte entre todos los animales, 31:28 Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
Que no vuelve atrás por nada; Y su marido también la alaba:
30:31 El ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío; 31:29 Muchas mujeres hicieron el bien;
Y el rey, a quien nadie resiste. Mas tú sobrepasas a todas.
30:32 Si neciamente has procurado enaltecerte, 31:30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
O si has pensado hacer mal, La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
Pon el dedo sobre tu boca. 31:31 Dadle del fruto de sus manos,
30:33 Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla, Y alábenla en las puertas sus hechos.
Y el que recio se suena las narices sacará sangre;
Y el que provoca la ira causará contienda.
Capítulo 31
Exhortación a un rey
31:1 Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su
madre.
31:2 ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre?
¿Y qué, hijo de mis deseos?
31:3 No des a las mujeres tu fuerza,
Ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.
31:4 No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber
vino,