Universidad Argentina John F.
Kennedy
Carrera: Licenciatura en Psicopedagogía
Prof:Lic. Esp. Mariana Vazquez
Materia: Teoría del Psicoanálisis
Alumna: Luciana Gimena Hércules
Legajo nº : 216189
Trabajo monográfico
Explique el concepto de transferencia, y desarróllelo como motor y como obstáculo
para la cura.
La transferencia, desde la tópica Freudiana
Freud, S. (1981). La dinámica de la transferencia, nos dice que, "las disposiciones
congénitas y las influencias experimentadas por los sujetos en los años infantiles
determinan en cada individuo, la modalidad especial de su vida erótica, fijando los
fines de la misma, las condiciones que la persona habrá de exigir en ella y los impulsos
que en ella habrá de satisfacer. Una parte de su vida erótica ha realizado
una evolución psíquica completa, mientras que la otra parte, esas tendencias
libidinosas quedando detenidas en su desarrollo por la prohibición de la parte
consciente de su personalidad y de la realidad y solo se ha podido expresarse por
medio de la fantasía y ha quedado precipitada en la esfera de lo inconsciente, ignorada
por la personalidad consciente del sujeto. Cuando estas tendencias libidinosas no son
satisfechas, buscarán nuevas personas que se presenten en su camino".
La neurosis de transferencia es un producto psíquico, mórbido, espontaneo y
fundamentalmente inconsciente. Así como en la definición de la transferencia también
encontramos el elemento en común, el inconsciente, es decir, el sujeto hace las cosas
sin darse cuenta, pero también Freud agrega una palabra más, La neurosis de
transferencia es una neoformación, como si fuera un tejido canceroso, como un tejido
viviente. Esos son las palabras que usó Freud: "tejido viviente".
Freud también nos dice que la transferencia es una estructura inconsciente y
espontanea: Inconsciente por que el sujeto no percibe o no se da cuenta de
sus acciones y espontanea por que puede surgir en cualquier momento o en cualquier
situación cotidiana, pero, específicamente, es más proclive durante el proceso
terapéutico.
La transferencia o la neurosis de transferencia, es la actualización en el presente con el
analista, de antiguos deseos eróticos, o en otras palabras. La neurosis de transferencia
es uno de los posibles destinos de la pulsión (sublimación y represión). el término
pulsión. Y es lo que el paciente transfiere hacia la situación analítica, pulsiones, o sea
antiguos deseo eróticos infantiles, pero, estos deseos o pulsiones nunca van a ser los
mismos que se experimentaron desde la niñez, hasta la edad adulta, cambian. Freud
había dicho sobre la neurosis de transferencia, es una neoformación, esto se entiende
que los impulsos siempre van a ser diferentes, aunque con la misma connotación
sexual.
La pulsión en la neurosis de transferencia va hacia la persona del analista, gira
alrededor de él y vuelve al punto de partida. La transferencia se entiende como un
corte pulsional particular en la vida del analizado. Nunca va a ser las mismas pulsiones
que se vivieron de niño a las pulsiones de adulto. Cambia su significación.
La transferencia, basándome en lo que Freud decía acerca de la transferencia, es la
repetición en el presente de las experiencias pulsionales vividas en el pasado.
En los textos de Freud sobre la transferencia dice: "En tanto la neurosis de
transferencia se instaura en el comienzo de una fase de tratamiento, ocurre un
fenómeno particular, muchas veces los síntomas por los cuales el paciente está allí,
desaparecen". Y si hay algunos síntomas que permanecen, esos síntomas van a
connotar, a vehiculizar, una nueva significación que Freud llama "una significación
transferencial". Además de este efecto, Freud nos dice que, no solo los síntomas
antiguos desaparecen, sino que van a aparecer nuevos síntomas., producto de la
relación analítica. La significación transferencial Es como un mensaje al analista a
través de nuevos o antiguos síntomas por parte del paciente. Es decir el analista se
convierte en el interlocutor de los síntomas. Es en ese instante donde podemos
descifrar lo que el paciente nos dice con síntomas lo que no puede decir con palabras.
Pero, para que se dé esta "significación transferencial", es necesario que aparezcan
ciertas condiciones en el analista.: la inflexión de la voz, como se conduce con el
paciente en las primeras sesiones, el set analítico y las expectativas que guarda el
paciente hacia la persona del terapeuta. En otras palabras, la manera en como el
analista encarna la figura imaginaria, es decir el falo, para decirlo con toda sus
palabras.
Para que los síntomas se conviertan en mensajes dirigidos hacía el analista, este debe
de ocupar el lugar del deseo del analizado, es decir, la expresión imaginaria del deseo
de la pulsión, donde la pulsión nunca puede ser satisfecha, no existe objeto que
satisfaga la pulsión. Si el analista logra ocupar ese lugar de objeto imaginario de la
pulsión, es decir el falo, este logra ocupar el lugar del Otro, en donde el analizado va a
dirigir todas sus demandas, dicho de otra manera, los síntomas se transforman en
demandas hacia el analista, porque este, ocupa el lugar del deseo del analista.
¿Y qué es el deseo del analista? Es el lugar del objeto recubierto por el manto de un
falo imaginario, esto es, el deseo del analista. Habría que aclarar que el deseo del
analista no es lo que quisiera ser una analista, no, es más específicamente. un
esquema donde el analista se convierte en el objeto del deseo del paciente, es en ese
momento donde los síntomas del paciente, cobran una nueva significación: El silencio,
la situación austera de del proceso analítico, la no satisfacción de
la demanda de amor del paciente por parte del analista, constituyen condiciones
necesaria para que el analista se acerque cada vez más a ese objeto insatisfactorio de
la pulsión del paciente y de esta manera haremos aparecer el Otro
Freud lo menciona claramente que, el momento más alto de las reacciones
transferenciales, se parecen mucho a lo que sucede con los sueños.
¿Pero qué pasa cuando el paciente experimenta el primer rechazo a su demanda de
amor? El yo del paciente se identifica ahora con el falo que le es rehusado y se
constituye como el falo, como el objeto del deseo del Otro, es decir, al ser el falo del
Otro por identificación, este último pierde su autoridad y se convierte en objeto
deseante por el Otro, que es el analista.
En este momento doloroso de la transferencia es donde se juega el proceso de la cura.
Sí podemos resolver la neurosis de transferencia en esta instancia, las cartas están
echadas, se puede decir que se ha roto el umbral de las resistencias del yo que han
trabajado para oponerse a que emerjan a la conciencia las fuerzas pulsionales del
inconsciente..
La transferencia, decía Freud, es una resistencia, un obstáculo. La actualización en el
presente de pasiones pasadas impiden en el analizante una libre asociación y por lo
tanto una dificultad para poder hacer emerger el inconsciente. Pero además, agrega en
su trabajo sobre la dinámica de la transferencia" que la transferencia se puede
convertir en un motor hacia la cura. Que sucede en la transferencia con la libido, Freud
dice, "el yo busca atraer sobre él, esa libido que está orientada hacia los objetos, y a
imponerse al ello como objeto de amor", es decir, los objetos están catectizados o
investidos y lo que hace el yo es, retrotraer la libido en los objetos, y ahora el yo se
encuentra investido libidinalmente. El yo se convierte de esta manera como el objeto
de amor, "Es así como el narcisismo del yo se convierte en narcisismo secundario
retirado de los objetos" Escribe Freud en el Esquema del Psicoanálisis.
Freud se pregunta por qué se alza como resistencia y analiza diferentes tipos de
transferencia.
Transferencia positiva
Es aquélla en la que los afectos proyectados hacia el psicoanalista son amistosos y
agradables. Esta transferencia de naturaleza favorable, y se la denomina transferencia
sublimada, y es que funciona como motor para la cura, es facilitadora del análisis. Este
tipo de transferencia es con la que nos manejamos la mayor parte de las veces. Pero a
su vez, dentro de la positiva existe la transferencia de sentimientos eróticos que es
obstáculo para la cura, aquí las mociones pulsionales se manifiestan sobre el analista
con vivencia de realidad si se vuelve demasiado intensa se convierte en una resistencia
que conlleva el fin de las asociaciones y posiblemente al fin del análisis.
Transferencia negativa
Es en la que hay sentimientos de odio y aversión hacia el analista, desafío constante,
descalificación, competencia, provocación, una transferencia negativa intensa puede
conllevar el fin de la terapia.
Por tanto, las transferencias positivas eróticas y la transferencia negativas se presentan
como resistencia y obstáculos para la cura.
La transferencia se convierte para el analista en un arma de dos filos; como resistencia
y como herramienta fundamental en la cura. Decía Freud, en su artículo Dinámica de la
transferencia. "La libido ha emprendido (total o fragmentariamente) una regresión y
así ha reanimado las imágenes infantiles. En este camino es seguida por la cura
analítica, que quiere descubrir la libido, hacerla de nuevo asequible a la conciencia y
ponerla al servicio de la realidad. Allí donde la investigación analítica tropieza con la
libido, encasillada en sus escondites, tiene que surgir un combate. Todas las fuerzas
que han motivado la regresión se alzarán, en calidad de resistencias, contra la labor
analítica, para conservar la nueva situación, sin la introversión o regresión de la libido
no hubiese estado justificada por una determinada relación con el mundo exterior
(generalmente por la ausencia de satisfacción)".
La libido, al sustraerse de los objetos que han sido investidos por ella, tiene como
consecuencia un debilitamiento y pérdida de la realidad, el sujeto se abandona de
toda percepción de las cosas y emprende un viaje a lo fantasioso e ilusorio. Estas
fuerzas inconscientes que motivan al paciente a la regresión, tienen que ser vencidas
por el analista, ya que representan el obstáculo más infranqueable para la cura y la
razón que procura la enfermedad. De esto podemos concluir que la intensidad de la
transferencia depende fundamentalmente del grado de resistencia que presente el
sujeto. Por lo que el analista deberá estar siempre atento a este fenómeno.
Freud, S. (1981). Lecciones introductorias al psicoanálisis. Lección XXI
Desarrollo de la libido y organizaciones sexuales. En L. L. Ballesteros y de Torres
(Trad.). Obras Completas. Vol. II. Argentina. Bs As. Ed. Milenio. (Trabajo original
publicado en 1917). Pag. 2322-2333
Freud, S. (1981). Lecciones introductorias al psicoanálisis. Lección XXII Puntos
de vista del desarrollo y de la regresión. Etiología. En L. L. Ballesteros y de
Torres (Trad.). Obras Completas. Vol. II. Argentina. Bs As. Ed. Milenio. (Trabajo
original publicado en 1917) Pag. 2334-2344
Freud, S. (1981). Lecciones introductorias al psicoanálisis. Lección XXIII Vías de
formación de síntomas. En L. L. Ballesteros y de Torres (Trad.). Obras
Completas. Vol. II. Argentina. Bs As. Ed. Milenio. (Trabajo original publicado en
1917). Pag. 2345-2357
Freud, S. (1981). Lecciones introductorias al psicoanálisis. Lección XXVII La
Transferencia. En L. L. Ballesteros y de Torres (Trad.). Obras Completas. Vol. II.
Argentina. Bs As. Ed. Milenio. (Trabajo original publicado en 1917). Pag. 2391-
2401
Freud, S. (1981). Inhibición, síntoma y angustia Punto VIII. En L. L. Ballesteros y
de Torres (Trad.). Obras Completas. Vol. III. Argentina. Bs As. Ed. Milenio.
(Trabajo original publicado en 1925).Pag. 2859-2866
Freud, S. (1981). La dinámica de la transferencia. En L. L. Ballesteros y de Torres
(Trad.). Obras Completas. Vol. II. Argentina. Bs As. Ed. Milenio. (Trabajo original
publicado en 1912).Pag. 1648-1653
Laplanche, J. Pontalis, J. (1996). Diccionario de Psicoanálisis. Argentina. Bs. As.
Ed. Paidós