EL JOVEN
CRISTIANO
Y LAS REDES
SOCIALES
¿Qué es una red social?
Una red social sencillamente es un
grupo ilimitado de personas que usan el
Internet como su plataforma, y esto les
permite mantenerse vinculados o
unidos por intereses comunes y
preferencias afines en una relación
constante, y a gran velocidad.
Las redes sociales siempre han existido.
Dado que en épocas pasadas no había
medios de comunicación instantáneos y
con el potencial de transmitir fotografías,
audio y videos como ahora, aquellas
redes sociales eran muy diferentes y su
medio de comunicación era teléfono,
telegrama, telégrafo, radio, televisión, y
correo convencional.
¿Qué nos viene a la mente cuando decimos
red social?
Algunos de los sitios electrónicos
reconocidos como redes sociales son
Facebook, Twitter, Instagram, Messenger,
Tumblr, Pinterest y LinkedIn. Cada uno
con características diferentes y con
herramientas o recursos muy particulares,
todas ellas son semejantes en cuanto a
mantener vinculados o comunicados a
grupos de personas. Eso es una red social.
La preferencia por las redes sociales
depende del nivel de estudios, la edad,
las creencias personales, y las
habilidades con la computadora. Sin
embargo, Facebook se ha hecho tan
amigable y accesible que para muchos
podría ser la única red social verdadera.
¿Por qué accedemos e invertimos
tiempo en las redes sociales?
Puede ser por:
• Compartir pensamientos y deseos
• Compartir logros y realizaciones
• Compartir conocimientos
• Aprender de la experiencia o el
conocimiento de otros
• Conocer mejor a una figura pública,
un escritor notable, un deportista
sobresaliente, un líder religioso o un
artista de gran talento
• Conocer mejor un producto, una
herramienta o un recurso
• Sentirnos queridos y admirados
• Competir con otros en popularidad
¿Cuáles podrían ser algunos inconvenientes del
uso de las redes sociales?
• Desarrollar una actitud de soberbia y
egocentrismo
• Desarrollar una mentalidad de derrotado o
frustrado
• Dar lugar a expectativas o anhelos muy fuera
de nuestra realidad
• Publicar algo de lo que después se sienta
arrepentimiento
• Perder el tiempo que demanda atender la red
social
• Afectar la vida familiar o profesional por
exponer contenidos cuestionables
• Afectar nuestra reputación expresándonos
con palabras profanas
• Afectar nuestra espiritualidad burlándonos,
teniendo mala voluntad hacia otros y
deseándoles un mal
• Puede tornarse adictiva
• Mal utilizada podría convertirse en un
obstáculo para la creatividad
• Caer en las manos de un delincuente o un
criminal
¿Qué beneficios puede brindarnos el participar
de las redes sociales?
Siempre y cuando se utilice con moderación y
prudencia:
• Aumentar la dignidad personal y la autoestima
• Para la gente de negocios, generar clientes o
colaboradores
• Mantenernos comunicados con los que más
apreciamos
• Conocer personas valiosas que comparten su
conocimiento o experiencia
• Generar nuevas oportunidades de estudio o de
trabajo
¿Qué recomendaciones debemos tomar en
cuenta para participar en las redes
sociales con el menor riesgo posible?
• Establecer un tiempo máximo de uso
• Evitar caer en la dependencia del uso de
la red social
• Disminuir el uso de dispositivos
electrónicos para que no vernos
tentados a acceder a las redes sociales
• No compartir asuntos personales que
no es prudente publicar
• Procurar generar contenidos útiles
para otras personas
• Ser extremadamente cuidadoso de lo
que se publica. LO SE PUBLICA
NUNCA SE PUEDE BORRAR DEL
INTERNET.
• No confundir creatividad con banalidad y
estupidez
• Entrenarnos en la creatividad para generar
contenidos útiles e interesantes
• Seguir las medidas de seguridad
recomendadas por los expertos en informática
en su área geográfica
• Equilibrar la vida entre las redes sociales
virtuales (Internet) y las redes sociales
tradicionales (padres, familiares, amigos y
todas las personas con quien podemos
relacionarnos en persona.)
¿Hay algún consejo bíblico que pueda
advertirnos con respecto al uso de las
redes sociales?
Afortunadamente, hay varios versículos
de la Biblia que ofrecen un marco
orientador, que bien analizados tienen
recomendaciones que se aplican a
muchos aspectos de la vida, pero que
también pueden aplicarse al buen uso de
las redes sociales.
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es
verdadero, todo lo honesto, todo lo justo,
todo lo puro, todo lo amable, todo lo que
es de buen nombre; si hay virtud alguna,
si algo digno de alabanza, en esto
pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis
y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el
Dios de paz estará con
vosotros” (Filipenses 4:8-9).
“Poned la mira en las cosas
de arriba, no en las de la
tierra” (Colosenses 3:2).
“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros:
fornicación, impureza, pasiones desordenadas,
malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por
las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de
desobediencia, en las cuales vosotros también
anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.
Pero ahora dejad también vosotros todas estas
cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras
deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a
los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre
con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual
conforme a la imagen del que lo creó se va
renovando hasta el conocimiento
pleno” (Colosenses 3:5-10).
“Y todo lo que hacéis, sea de
palabra o de hecho, hacedlo todo en
el nombre del Señor Jesús, dando
gracias a Dios Padre por medio de
él” (Colosenses 3:17).
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino
sé ejemplo de los creyentes en palabra,
conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
Entre tanto que voy, ocúpate en la
lectura, la exhortación y la enseñanza.
No descuides el don que hay en ti, que te
fue dado mediante profecía con la
imposición de las manos del
presbiterio” (1 Timoteo 4:12-14).
“Ten cuidado de ti mismo y de la
doctrina; persiste en ello, pues
haciendo esto, te salvarás a ti mismo y
a los que te oyeren” (1 Timoteo 4:16).
“Mas tú, oh hombre de Dios, huye de
estas cosas, y sigue la justicia, la piedad,
la fe, el amor, la paciencia, la
mansedumbre. Pelea la buena batalla de
la fe, echa mano de la vida eterna, a la
cual asimismo fuiste llamado, habiendo
hecho la buena profesión delante de
muchos testigos” (1 Timoteo 6:11-12).
“Por lo cual te aconsejo que avives el
fuego del don de Dios que está en ti por
la imposición de mis manos. Porque no
nos ha dado Dios espíritu de cobardía,
sino de poder, de amor y de dominio
propio” (2 Timoteo 1:6-7).
“Tú, pues, sufre penalidades como buen
soldado de Jesucristo. Ninguno que milita
se enreda en los negocios de la vida, a fin
de agradar a aquel que lo tomó por
soldado. Y también el que lucha como
atleta, no es coronado si no lucha
legítimamente” (2 Timoteo 2:3-5).
“Procura con diligencia presentarte a
Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse, que usa
bien la palabra de verdad. Mas evita
profanas y vanas palabrerías, porque
conducirán más y más a la
impiedad” (2 Timoteo 2:15-16).
“Huye también de las pasiones juveniles, y
sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los
que de corazón limpio invocan al Señor. Pero
desecha las cuestiones necias e insensatas,
sabiendo que engendran contiendas. Porque el
siervo del Señor no debe ser contencioso, sino
amable para con todos, apto para enseñar,
sufrido; que con mansedumbre corrija a los
que se oponen, por si quizá Dios les conceda
que se arrepientan para conocer la verdad, y
escapen del lazo del diablo, en que están
cautivos a voluntad de él”(2 Timoteo 2:22-26).
“También debes saber esto: que en los postreros
días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá
hombres amadores de sí mismos, avaros,
vanagloriosos, soberbios, blasfemos,
desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin
afecto natural, implacables, calumniadores,
intemperantes, crueles, aborrecedores de lo
bueno, traidores, impetuosos, infatuados,
amadores de los deleites más que de Dios, que
tendrán apariencia de piedad, pero negarán la
eficacia de ella; a éstos evita”(2 Timoteo 3:1-5).
“Pero persiste tú en lo que has aprendido y te
persuadiste, sabiendo de quién has
aprendido; y que desde la niñez has sabido
las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden
hacer sabio para la salvación por la fe que es
en Cristo Jesús. Toda la Escritura es
inspirada por Dios, y útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instruir en
justicia, a fin de que el hombre de Dios sea
perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra” (2 Timoteo 3:14-17).
“Porque nosotros también éramos en otro
tiempo insensatos, rebeldes, extraviados,
esclavos de concupiscencias y deleites diversos,
viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y
aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se
manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y
su amor para con los hombres, nos salvó, no por
obras de justicia que nosotros hubiéramos
hecho, sino por su misericordia, por el
lavamiento de la regeneración y por la
renovación en el Espíritu Santo” (Tito 3:3-5).
“Pero evita las cuestiones necias, y genealogías,
y contenciones, y discusiones acerca de la ley;
porque son vanas y sin provecho. Al hombre que
cause divisiones, después de una y otra
amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se
ha pervertido, y peca y está condenado por su
propio juicio” (Tito 3:9-11).
“Y aprendan también los nuestros a ocuparse en
buenas obras para los casos de necesidad, para
que no sean sin fruto” (Tito 3:14).
CRÉDITOS
Este estudio es adaptado de la
presentación de Mtro. Adolfo
Montalvo Gil titulada: El Varón de
Dios y las Redes Sociales