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Unidad 16

Este documento trata sobre las relaciones políticas internacionales y los estados como sujetos primarios de dichas relaciones. Explica conceptos como estado, nación, país y los elementos que componen a un estado como sujeto de la política internacional.

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Este documento trata sobre las relaciones políticas internacionales y los estados como sujetos primarios de dichas relaciones. Explica conceptos como estado, nación, país y los elementos que componen a un estado como sujeto de la política internacional.

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UNIDAD 16

LAS RELACIONES POLITICAS INTERNACIONALES:


El Estado como sujeto de la política internacional
Los Estados son sujetos primarios de las relaciones internacionales.
Llamase Estado a un conjunto de población que habita un determinado territorio y que se encuentra políticamente organizado bajo
la autoridad de un gobierno. Así pues, la población y el territorio son los elementos materiales del Estado en tanto que el gobierno
no es su elemento formal.
Las palabras “Estado”, “nación” y “país” suelen usarse indistintamente para designar a la misma realidad. En sentido riguroso, estas
tres expresiones no son equivalentes.
Cuando se habla de Estado, se pone el acento en la comunidad política en cuanto se encuentra jurídicamente organizada.
La palabra nación designa a la misma cosa, pero lo hace poniendo el acento en los aspectos socio-culturales de la comunidad. Podría
haber una nación no constituida en Estado, de la misma manera que un solo Estado podría ser plurinacional.
En cuanto a la palabra país, tiene una connotación predominantemente territorial.
El uso corriente de las tres palabras es indistinto. Consideramos más correcto el uso de la palabra “Estado” para referirnos a la
comunidad jurídicamente organizada
A los tres elementos ya mencionados –población, territorio y gobierno- la doctrina suele añadir un cuarto: la capacidad de mantener
relaciones con otros Estados.
La capacidad de mantener relaciones con otros Estados debe entenderse en un sentido jurídico y en un sentido moral. En un sentido
jurídico, es necesario que el Estado sea plenamente soberano. En el sentido moral, es necesario que una unidad política posea un
mínimo de aptitud para la convivencia.
Los elementos que acabamos de mencionar son comunes a todos los Estados. Pero aparte de estas notas definitorias, los Estados
poseen características que los diferencias profundamente.
Los Estados pueden diferir en extensión, en poderío y recursos, grado de madurez política, razas, modalidades del ser social.
De todas las diferencias apuntadas, la que más interesa desde el punto de vista de las relaciones internacionales es la que concierne
al grado de poderío, pues es el factor que más gravita para determinar su ubicación en el escenario internacional.

El poder
Se llama poder en política internacional a la capacidad que tiene un Estado para imponer su voluntad a los demás. Debemos
distinguir el poder de la fuerza. En tanto que la fuerza es un hecho puramente material y supone la posesión de elementos físicos
coercitivos, el poder es un hecho sicológico que supone, además, influencia o gravitación sobre las mentes. Tres son los elementos
generadores de poder. El primero es el temor a las sanciones; el segundo es la esperanza de premios y el tercero es la adhesión por
admiración o afecto.
El poder político en el plano internacional supone fuerza militar.
También la riqueza confiere poder político.
La identificación con una doctrina y la voluntad de expandirla confiere a los Estados un poder que a veces es superior a sus fuerzas
físicas (ejemplo: la Revolución Francesa; la invasión árabe al norte de Africa y a la península Ibérica; en la época actual, el
comunismo).

La comunidad internacional
La comunidad internacional, aunque imperfecta, existe. Recién en los últimos años ha llegado a abarcar a todos los pueblos que
habitan el planeta. En el mundo antiguo no existió una comunidad internacional. Algunos pueblos establecieron entre ellos
relaciones permanentes que en cierto sentido tenían carácter internacional (los Estados-Ciudades de Grecia por ejemplo). Se trataba
de sociedades restringidas y de escasa estabilidad.
La Edad Media contempló el nacimiento y formación de una comunidad más amplia y más sólida. Ella abarcaba a todos los pueblos
cristianos y reconocía, al menos teóricamente, la doble autoridad del Papa y del Emperador. Luego por la Reforma y la disolución del
imperio, determinó un profundo debilitamiento de la comunidad internacional.
Después de la Revolución Francesa, la Comunidad Internacional se fundó en la defensa de los intereses comunes. En tanto los
nuevos estados extra-europeos se incorporaban al concierto de las naciones e iniciaban el proceso de universalización del orden
internacional. La emancipación de las colonias inglesas de América del Norte y la independencia de las posesiones luso-españolas,
llevaron al continente americano al seno de la comunidad internacional.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la Comunidad Internacional se expandió más que en cualquier periodo anterior, fundándose
las Naciones Unidas.
La comunidad de naciones es un hecho vigente y un elemento básico de la vida internacional.
EL ESTADO NACIONAL EN EL AMBITO DE LAS RELACIONES CON LOS ESTADOS:
Política internacional y Política exterior
La política exterior consiste en la acción que cada Estado desarrolla en el plano internacional. Esa acción puede desenvolverse en
forma bilateral o en forma multilateral.
La política exterior es una parte de la política internacional. Ocupa un lugar preponderante y cada vez mayor en las actividades del
Estado y no consiste en una mera sucesión de actitudes inconexas: lo que define la existencia de una política exterior es la
coherencia y la continuidad que guardan esas actitudes entre sí. Un país que obrara con total prescindencia de la conducta que ha
seguido, podrá tener relaciones internacionales, pero no tendrá política exterior. Buena o mala, acertada o errónea, la política
exterior exige un mínimo de unidad de acción.
Suele confundirse la política exterior con la diplomacia. La política exterior es el arte de dirigir las relaciones de un Estado con otros
Estados. La diplomacia es el conjunto de instrumentos mediante los cuales el Estado asegura la ejecución de esa política. La
diplomacia es, por tanto, la herramienta principal –aunque no la única- con que se elabora la política exterior.
La importancia que para cada Estado tiene la política exterior depende del grado de su gravitación e influencia en los asuntos
internacionales.
La existencia de la política exterior es una consecuencia directa de la división del mundo en Estados soberanos y recíprocamente
independientes. La política exterior presupone la libre determinación. El signo más claro de que un Estado goza de plena soberanía
es que lleva a cargo una política exterior independiente.

Los órganos de la política exterior


La política exterior de los Estados es, obviamente, conducida por sus respectivos gobiernos.
En cuanto a los órganos de gobierno a quienes toca participar en la conducción de los negocios extranjeros, el asunto es materia del
derecho interno de cada Estado.
En casi todas las legislaciones las decisiones se llevan a cabo a nombre del Jefe de Estado. Tal es la situación en los países
republicanos de régimen presidencialista. En cambio en las monarquías constitucionales o de régimen parlamentario, las relaciones
internacionales son competencia del Primer Ministro.
En los países donde existe una fuerte tradición de gobierno parlamentario, los órganos legislativos tienen una presencia actuante de
primer plano en la elaboración de la política exterior.
Tanto en los países de régimen presidencial como en los de régimen parlamentario, el manejo efectivo de las relaciones
internacionales corresponde al Ministro de Relaciones Exteriores. A él toca planear la orientación de la política exterior.
El Ministro (o Canciller como se lo llama en algunos países) debe poseer los conocimientos generales que son indispensables para
actuar en el plano internacional y sentido común e instinto para los problemas de la política exterior, además de una vasta
experiencia acerca de esos problemas.
En cuanto al responsable último por la conducción internacional, no es ni necesario ni conveniente que la totalidad de los asuntos
sea llevada a su consideración. En las cosas esenciales debe ser consultado, correspondiéndole personalmente la decisión a él.
Es necesario que exista una colaboración estrecha entre la Cancillería y los demás departamentos de gobierno interesados en los
problemas que puedan estar relacionados con sus respectivas actividades (economía, seguridad, defensa nacional), aunque la
decisión última le pertenece a la Cancillería en los problemas de política exterior, y cuando las circunstancias lo exijan, al Jefe de
Gobierno. Ningún otro organismo gubernativo podría pretender señalar rumbos al Ministerio de Relaciones Exteriores en materias
que le son privativas. Tal injerencia resulta desacertada y peligrosa, porque cada sector ve los problemas desde su punto de vista y
además porque la participación directiva de organismos heterogéneos le quita a la política exterior la unidad que debe tener para
que resulte inteligible y eficaz.
Tampoco parece conveniente que el jefe del gobierno busque asesoramiento en materia internacional en órganos ajenos a la
Cancillería.

Formulación de la política exterior


La concepción y la ejecución de la política exterior, varía considerablemente según el grado de poder y de madurez política de cada
país.
Los países con poca tradición de vida internacional suelen manejarse de acuerdo con las circunstancias. Por el contrario, los países
con fuerte tradición internacional conceden a la política exterior y a los órganos que la manejan una importancia de primer plano.
La continuidad es la primera condición para que una política exterior sea formulada con autoridad y eficacia. No siempre los cambios
en la política exterior son indicios de inmadurez.
Para la formulación de la política exterior es indispensable valorar muy cuidadosamente las posibilidades y las necesidades del país. Y
también debe privar la razón sobre las pasiones, porque la política exterior exige inteligencia todavía más que poder.

Política exterior y política interna


La política exterior de un Estado es la proyección de su personalidad nacional más allá de sus fronteras. Los países que han alcanzado
un alto grado de madurez procuran reducir al mínimo la incidencia de los factores internos en la política exterior.
Política exterior y defensa nacional
Los temas relativos a la defensa nacional han adquirido una importancia de primer plano en la orientación de la política exterior de
casi todos los países.
La defensa nacional comprende el conjunto de medidas que el Estado adopta para lograr la seguridad nacional.
¿Qué factores podrían generar interferencias y perturbaciones en el plano internacional? Estos factores no son únicamente los que
emanan directamente de los Estados, pero una acción de origen foráneo –acción subversiva por ejemplo- puede afectar la seguridad
nacional y crear dificultades de orden internacional, cuando esta acción emana de un país limítrofe. En tales casos ¿qué órgano
competente debe actuar? En el orden interno, el mantenimiento del orden es competencia del Ministerio de Defensa con la
cooperación de las autoridades locales. En lo externo, la determinación de la acción a seguir corresponde al Ministerio de Relaciones
Exteriores.
Se reitera que en lo que a política exterior se refiere, las decisiones deben, en última instancia, ser adoptadas por el Ministerio de
Relaciones Exteriores bajo la autoridad y con la anuencia del Jefe de Estado.

Política exterior y opinión pública


Opinión pública consiste en el conjunto de puntos de vista que predominan en una comunidad sobre temas de interés general y que
son materia de discusión.
La opinión pública ha adquirido progresivamente una gravitación que resulta a veces decisiva en el curso de los acontecimientos
internacionales. La opinión pública es una fuerza. Su intensidad se genera casi siempre por motivaciones de carácter emocional que
muchas veces la razón y los hechos no confirman.
¿Cuál debe ser la posición de los conductores de la política exterior frente a reacciones de la opinión pública en los asuntos
internacionales? Los dirigentes deben atenerse a tres reglas fundamentales:
1) El conflicto se genera en la naturaleza misma de las cosas y es, por lo tanto, inevitable.
2) El gobierno debe estar convencido que su papel frente a la opinión pública no debe ser pasivo, sino orientador.
3) El gobernante debe distinguir entre lo que es deseable en política exterior y lo que es esencial.
Puede transigir en lo secundario, pero inconmovible en todo cuanto considere vital para los intereses del país.

LOS GRANDES ORGANISMOS INTERNACIONALES


Los organismos internacionales son, a grandes rasgos, organizaciones o sistemas diseñados para lograr metas y objetivos de carácter
y espectro internacional. Estos se dividen en dos grandes vertientes:

*Las organizaciones internacionales intergubernamentales (OII), que se caracterizan por que sus miembros se componen de los
representantes de los Estados soberanos o incluso por otras agencias u organismos intergubernamentales como es el caso de la
Unión Europea (UE) o de la Organización Mundial de Comercio (OMC), entre otras.

*Las organizaciones no gubernamentales o mejor llamadas ONGs, que se componen principalmente de miembros de la sociedad civil
y operan de manera privada con su propia libertad de gestión e ideología.

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