Antofagasta DesarrolloLocalBasadoenMineria PDF
Antofagasta DesarrolloLocalBasadoenMineria PDF
net/publication/281372733
CITATIONS READS
2 1,036
4 authors:
Some of the authors of this publication are also working on these related projects:
All content following this page was uploaded by Juan Daniel Soto Díaz on 03 November 2015.
Miguel Atienza U.
Director del Departamento de Economía, UCN.
INTRODUCCIÓN
Es bien sabido que el principal activo de la Región de Antofagasta son sus recursos natura-
les. Esta Región posee gran parte de las reservas mundiales de cobre, plata y molibdeno de
Chile (COCHILCO, 2013), lo que ha configurado su economía. Desde la crisis del salitre, a partir
de los años treinta del siglo XX, la minería del cobre ha constituido su principal riqueza y ha
determinado su desarrollo económico durante los últimos setenta años (Meller, 2000). Como
caso de estudio, Antofagasta puede considerarse un experimento natural casi perfecto para
comprobar, por un lado, la inestabilidad de las regiones mineras, con sus ciclos de boom y
crisis, y, por otro lado, para verificar en qué medida y de qué modo es posible alcanzar un
desarrollo local basado en la minería en el momento actual.
Este capítulo analiza la evolución reciente de la Región de Antofagasta con el objetivo de de-
terminar si ha avanzado hacia una forma de desarrollo local sostenible desde una perspectiva
fundamentalmente económica, para lo cual prestaremos especial atención al proyecto de
creación de un clúster minero, que empezó a discutirse como estrategia de desarrollo local
hace ya veinte años. En primer lugar, nos aproximaremos a la Región de Antofagasta desde
la perspectiva de un conjunto de indicadores macroeconómicos tradicionales, como el creci-
miento, la exportación, la inversión extranjera directa y el empleo, donde esta zona luce como
1 Los autores reconocen y agradecen el apoyo y financiamiento prestados por la Iniciativa Bicentenario, a través de su proyecto “Nudos
del desarrollo en ocho territorios-tipo”, y por CONICYT, a través de su proyecto número 1150286 “El desarrollo regional en las redes de
producción global de la minería del cobre en Chile”.
97
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
una de las más exitosas de las últimas décadas en Chile e incluso en América Latina. Este juicio
no está exento de fuertes contrastes y controversias, como veremos en el segundo apartado
del capítulo cuando entremos a un análisis de los aspectos micro y meso económicos del
desarrollo de la Región, relacionados con la evolución de los encadenamientos productivos
y su posición en la red global de la minería.
Situada sobre lo que muchos han denominado una anomalía geológica, la Región de Antofagasta
destaca por su altísima especialización en la minería. En 2011, el sector minero generó el 65% de
la producción total de la Región (OCDE, 2013) y representó cerca del 50% de las exportaciones
de este sector en Chile (COCHILCO, 2013), uno de los principales países mineros del mundo. La
Región ha incrementado paulatinamente su participación mundial en la producción minera
gracias a la influencia de la inversión extranjera directa (IED), especialmente a partir del fuerte
ciclo de inversión extranjera directa iniciado a comienzos de los años noventa del siglo XX. Un
ejemplo de este hecho se ve reflejado en la producción chilena de cobre. En la década de los
cincuenta del siglo XX, la participación chilena en la producción mundial rondaba el 10%. En la
actualidad, Chile es el principal productor de cobre del mundo, con casi un tercio de las expor-
taciones mundiales, y es, además, el país con mayores reservas, con un 27,7% (COCHILCO, 2013).
98
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
Gráfico N° 1:
Evolución de las exportaciones de la Región de Antofagasta, 2000-2014.
8000
7000
Exportaciones (Miles de dólares corrientes)
6000
5000
4000
3000
2000
1000
0
Ene-Mar 2011
Jul-Sep 2011
Ene-Mar 2012
Jul-Sep 2012
Ene-Mar 2013
Jul-Sep 2013
Ene-Mar 2014
Ene-Mar 2000
Jul-Sep 2000
Ene-Mar 2001
Jul-Sep 2001
Ene-Mar 2002
Jul-Sep 2002
Ene-Mar 2003
Jul-Sep 2003
Ene-Mar 2007
Jul-Sep 2007
Ene-Mar 2008
Jul-Sep 2008
Ene-Mar 2009
Jul-Sep 2009
Ene-Mar 2010
Jul-Sep 2010
Ene-Mar 2004
Jul-Sep 2004
Ene-Mar 2005
Jul-Sep 2005
Ene-Mar 2006
Jul-Sep 2006
99
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
Como ya se mencionó, esta inversión experimentó un fuerte impulso en la década de los no-
venta, gracias a los positivos indicadores macroeconómicos del país y al restablecimiento de
la democracia (Comité de Inversiones Extranjeras, 2003). Gran parte de esta nueva inversión
se realizó en el sector minero y una proporción significativa se orientó hacia la Región de Anto-
fagasta. Entre 1979 y 2012, la Región sobresale como la segunda mayor receptora de inversión
extranjera directa del país, con un 23% del total, sólo superada por la Región Metropolitana,
con un 39% (Gráfico N° 2). Destacan también el resto de regiones del norte del país, como Ta-
rapacá y Atacama, las cuales también siguen una tradición productiva vinculada a la minería.
Gráfico N° 2:
Inversión Extranjera Directa en Minería y Total (Acumulado 1974-2012).
25000000
Minería
Total inversión
Exportaciones (Millones de dólares)
20000000
15000000
10000000
5000000
0
cá
o O ís o
ns
a
bo
le
ía
os
os
e S na
go
t ic m p o
am
bí
st
ot
an
au
gi
Rí
ag
pa
t ia
a d hi le
m
ra
o
ga
ac
ig
ac
c
M
ui
Bi
a
s
ra
sL
pa
an
au
lC
fa
r in
'H
o
q
aC
At
Ta
L
Co
l
to
Lo
Ar
e
Va
Pa
zd
An
La
rd
ay
ár
ñe
na
an
nt
ic
bá
er
A
Ar
li t
sI
po
.B
la
lo
sy
ro
al
ar
Gr
et
ne
.C
M
b.
la
al
Li
al
Gr
ag
el
M
nd
sé
Ay
100
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
Más del 90% de la IED que recibió la Región de Antofagasta entre 1974 y 2012 corresponde a la
inversión de empresas multinacionales (EMN) en el sector minero, mientras que otros sectores
relevantes para la producción de minerales, como energía, gas y agua, no tienen una participación
significativa, a pesar de la necesidad declarada en este sector de reducir los crecientes costos de
producción. Entre los principales proyectos mineros de las EMN se encuentran los de Escondida,
Zaldívar, Spence, Lomas Bayas y El Abra, propiedad de empresas multinacionales como BHP
Billiton, Barick Gold, Anglo American y Xtrata Cooper.
La Tabla N° 1 muestra la producción de cobre entre 2003 y 2013 de las empresas públicas y multi-
nacionales localizadas en Antofagasta. Destaca el aumento progresivo de la producción de las EMN
que alcanza el 67% en 2013, favorecida por el incremento de la inversión privada que tiene lugar
desde comienzos de los años noventa del siglo XX. La dependencia de la minería de la Región de
Antofagasta se complementa, por tanto, con una dependencia creciente de la producción de EMN.
Tabla N° 1:
Evolución de los Principales Proyectos Mineros Presentes en
la Región de Antofagasta Participación en la producción total.
EMPRESA 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Propiedad Nacional
Codelco - Gaby 0% 0% 0% 0% 0% 3% 5% 4% 5% 5% 5%
Codelco - Chuqui, RT y MH 37% 36% 35% 35% 30% 28% 32% 33% 37% 30% 28%
EMN
Escondida 41% 44% 47% 46% 50% 47% 40% 40% 33% 41% 44%
Zaldívar 6% 5% 5% 5% 5% 5% 5% 5% 5% 5% 5%
El Abra 9% 8% 8% 8% 6% 6% 6% 5% 5% 6% 6%
El Tesoro 4% 4% 4% 3% 3% 3% 3% 3% 4% 4% 4%
Lomas Bayas 2% 2% 2% 2% 2% 2% 3% 3% 3% 3% 3%
Spence 0% 0% 0% 0% 4% 6% 6% 6% 7% 6% 6%
101
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
Sin embargo, esta cifra comienza a revertirse a partir de 2004 con el comienzo del ciclo posi-
tivo de precios del cobre y, especialmente, a partir de 2010 cuando la Región presenta tasas
de desempleo menores que las nacionales, si bien desde 2011 —y, especialmente, en 2014 y
2015— vuelve a producirse un aumento del desempleo, como resultado de la progresiva caída
del precio de la libra de cobre.
Gráfico N° 3:
Tasas de desempleo (%) de la Región de Antofagasta y Chile (1986-2013).
16
14
12
10
0
86
87
88
89
90
91
92
93
94
95
96
97
98
99
00
01
02
03
04
05
06
07
08
09
10
11
12
13
20
20
20
20
19
20
19
19
19
20
19
19
20
20
19
19
19
19
19
19
20
20
19
20
20
19
20
20
Antofagasta Chile
102
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
Gráfico N° 4:
Inversa del índice de Hirschman-Herfindal2. PIB Región de Antofagasta 1960-2012.
HH
3,5
2,5
1,5
0,5
0
1960 1970 1980 1990 2000 2010
2 La inversa del índice de Hirschman-Herfindal tiene un rango de valores que oscila entre 1, cuando la economía regional se encuentra
completamente concentrada en un sector, e infinito, cuando está completamente diversificada. En consecuencia, menores valores de
este indicador suponen un menor grado de diversificación productiva.
103
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
Esta estrategia se gesta a mediados de los años noventa del siglo XX, con motivo del impacto
de las grandes inversiones iniciadas durante esa década y logra su manifestación política a
comienzos del siglo XXI, cuando se reconoce como uno de los ejes de la estrategia regional
de desarrollo 2000-2006. Esto último es el resultado de una discusión de casi una década y
declara la necesidad de consolidar un “Complejo Productivo Minero, Industrial y de Servicios”
para aprovechar todo el potencial y la sinergia asociados a la minería, y para apoyar el creci-
miento y desarrollo de todos los otros sectores de la economía regional (Gobierno Regional
de Antofagasta, 1999).
En este apartado, estudiaremos en qué medida los objetivos propuestos a comienzos de este
siglo han avanzado quince años después. En primer lugar, analizaremos la evolución de los
encadenamientos productivos, uno de los focos centrales de la estrategia del clúster minero.
A continuación, estudiaremos si los encadenamientos son un criterio fiable para determinar
la existencia de un clúster minero. Para ello, estudiaremos la localización de los proveedores
de servicios a la minería local y las innovaciones vinculadas a la explotación del cobre.
104
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
Para los objetivos del trabajo, se entenderá, de acuerdo con Arias et al. (2014), que un clúster
minero es una aglomeración especializada en la producción de mineral con una marcada
presencia de grandes empresas y que posee las siguientes características:
• División del trabajo: como fruto de la especialización, la minería posee fuertes encade-
namientos hacia atrás con las empresas locales, lo cual reduce los costos de producción
y, a largo plazo, promueven la diversificación productiva.
• Mercado laboral denso: los trabajadores locales calificados pueden encontrar empleo en
la Región y las empresas encuentran a los trabajadores que necesita en el ámbito local.
a) Encadenamientos productivos
En su teoría clásica sobre la estrategia de desarrollo económico, Hirschman (1958, 1981) iden-
tifica tres tipos de encadenamientos en la producción de materias primas: en primer lugar, los
“encadenamientos fiscales” que se relacionan con la capacidad de los gobiernos para obtener
ingresos vía impuestos a las empresas y a la renta de los trabajadores o vía royalties. Estos
ingresos pueden usarse para promover el desarrollo de los sectores extractivos o de otros
sectores, en su región de origen o en otras.
3 En cierta medida, el concepto de encadenamiento llegó a convertirse en sinónimo de clúster, como se puede observar en el logotipo
utilizado por el “Programa Territorial Integrado Clúster Minero” promovido por CORFO, que se inició en 2003.
105
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
y sus proveedoras de servicios e insumos. Todo ello, a pesar de que, a mediados de los años
noventa del siglo XX, la minería era una actividad con encadenamientos hacia atrás muy dé-
biles (Aroca, 2001). Curiosamente, la estrategia del clúster minero no se planteó el problema
de los encadenamientos fiscales para la Región, pese a que, en el mismo periodo, en Chile se
estaba discutiendo la propuesta de un royalty.
Atienza, Lufin, Soto, Cortes y Falabella (2015) analizan los cambios en los multiplicadores y
encadenamientos productivos de la minería entre 1996 y 2009, a partir de las respectivas ma-
trices insumo producto4. Ambas matrices permiten evaluar el efecto de los cambios debido
al mayor volumen de actividad asociado a la expansión sectorial que acompañó al boom de
precios de la minería y el efecto de los cambios en la forma de organización de la producción,
que pasó de un modelo relativamente integrado a uno fragmentado, cuya forma de articula-
ción da lugar a cadenas de contratistas y subcontratistas en servicios y productos vinculados
con el sector minero.
4 La matriz de 1996 se encontraba regionalizada, mientras que, en el caso del año 2009, los autores regionalizan la matriz nacional.
106
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
timan el efecto del incremento de una unidad producida en un determinado sector sobre el
resto de los sectores, esto es, el efecto potencial de cada industria en el resto de la economía.
El Gráfico N° 5 representa multiplicadores de producto para una clasificación de diez sectores,
tomando en cuenta los cuatro principales, esto es, la minería, la construcción, la industria y
el comercio (Atienza et al., 2015).
Este análisis se complementa con el de los encadenamientos productivos hacia atrás y hacia
adelante. Estos efectos pueden ser vistos de manera “directa”, es decir, observando el impacto
de un incremento en la demanda de un sector sobre el resto de los sectores, o como su “efecto
total”, es decir, incluyendo el efecto agregado de un incremento en la demanda final sobre
todos los sectores (Chenery y Watanabe, 1958).
En el caso de la minería, como ocurría con los multiplicadores de producto, entre 1996 y 2009
tiene lugar un aumento significativo de los encadenamientos hacia atrás tanto directos como
totales, fruto del aumento del tamaño del sector minero y del incremento de la externalización
de tareas durante este periodo. Al mismo tiempo, los encadenamientos hacia delante de la
minería han disminuido, lo que supone una menor vinculación de la economía de la Región
de Antofagasta con las actividades transformadoras de los minerales.
107
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
Gráfico N° 5:
Multiplicadores del producto5.
1,2 1,2
1 1
Multiplicador
Multiplicador
0,8 0,8
0,6 0,6
0,4 0,4
0,2 0,2
0 0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sector económico Sector económico
1,2 1,2
1 1
Multiplicador
Multiplicador
0,8 0,8
0,6 0,6
0,4 0,4
0,2 0,2
0 0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sector económico Sector económico
2009 1996
5 Los códigos utilizados para identificar a los sectores empleados en el análisis se encuentran en el Anexo 1.
108
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
Gráfico N° 6:
Cambios en los encadenamientos productivos.
°3 + 19 9 6
1.5
° 2009
°8
Encadenamientos hacia adelante
°7
+9
+4 +5
.5
°4 °6
+2
°9 °1
+7 +8
° 10 °5 °2
+ 10 + 1 + 6 + 3
0
0 .5 1 1.5 2
109
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
2009 como actividad en torno a la cual gira una parte sustantiva de la producción local. En
este sentido, Lufin y Garrido (2012) han verificado la existencia de un tejido productivo orga-
nizado como una red de ejes y radios, donde las grandes empresas mineras actúan como los
principales nodos. En torno a estos existe un conjunto de empresas locales organizadas como
radios, con altos niveles de subcontratación, organizados en cadenas de múltiples capas.
La red de relaciones que se conforma en este tipo de regiones se caracteriza por la presencia
dominante de grandes empresas, normalmente EMN (los ejes), en torno a las cuales existe
un conjunto de pymes (los radios) que mantienen la mayor parte de sus relaciones con los
ejes mediante la subcontratación de servicios especializados. Como era de esperar, las seis
empresas con mayor cantidad de proveedores en la red de la Región son empresas mineras,
entre las que destacan CODELCO y Minera Escondida Limitada (MEL) como los grandes ejes
mineros de la Región. Estos poseen un amplio conjunto de empresas proveedoras de servi-
cios que se organizan como cadenas de subcontratación con múltiples niveles (Gráfico N° 7)6.
La misma Markusen (1996, a y b), cuando describe las características de un “clúster de ejes y
radios”, acude a una analogía donde los encadenamientos son sólo un medio para lograr los
6 La altura y el tamaño de las esferas del Gráfico N° 7 es proporcional al número de empresas, proveniente de una muestra de 600
pymes locales, que las han mencionado como clientes o proveedoras. SODIMAC, Coca Cola y COPEC ocupan una posición relevante en
la red, pero no como clientes sino como proveedoras de servicios. La esferas de color verde son empresas mencionadas y las de color
rojo, empresas entrevistadas.
110
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
dos principales resultados que se esperan de este tipo de clúster. De acuerdo con Markusen,
los “clusters de ejes y radios” se definen por tener “hombros anchos y brazos largos”. La exis-
tencia de “hombros anchos” se refiere al hecho de que las relaciones entre los ejes produc-
tivos y sus proveedores locales favorecen, a largo plazo, el desarrollo de nuevas actividades
que reducen la dependencia de la actividad principal de una región y pueden dar lugar a una
diversificación productiva.
Gráfico N° 7:
Representación de la red según importancia/influencia de las empresas.
111
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
Cuando Markusen (1996a y b) habla de los “brazos largos” de los “clusters de ejes y radios”,
destaca el papel de los ejes como difusores del conocimiento y de la innovación en el tejido pro-
ductivo de proveedores locales de servicios. El hecho de que estos ejes sean mayoritariamente
sucursales de EMN las vincula directamente con los centros de producción de conocimiento e
innovación donde se encuentran sus casas matrices. De esta forma, los radios conformados por
las cadenas de proveedores podrían tener acceso a los últimos avances tecnológicos y llegar
a configurar un tejido productivo innovador y competitivo a través de la transferencia vertical
de conocimiento. Sin embargo, este resultado no está garantizado por la mera organización
como una red de ejes y radios.
Iammarino y McCann (2013) destacan el carácter estratégico de la localización de las EMN y las
empresas multiplanta. Cuando estas empresas deciden su localización, buscan principalmente
la internalización de las ventajas que ofrece cada territorio, sobre todo aquellas relacionadas
con la creación de conocimiento.
Desde esta perspectiva, el dónde se localizan las distintas funciones de la cadena de valor de
una EMN dependerá de las características de cada región o ciudad. De igual modo, cuánto es
el beneficio que una región puede obtener de la presencia de EMN dependerá de las carac-
terísticas de su entorno local, las que, a su vez, determinan su posicionamiento dentro de las
redes de producción global de una determinada actividad. Las regiones se encuentran en
un proceso dinámico de acoplamiento y reacoplamiento estratégico, o de desacoplamiento
entre los actores locales y la red global (Dawley, 2011, MacKinnon, 2012). En este último caso,
la presencia de grandes ejes productivos no sería capaz de provocar mayor competitividad,
sino fragilidad y dependencia.
Si bien no disponemos de información sobre el tipo de las actividades que se prestan desde
cada uno de estos territorios, las compras locales de las grandes empresas mineras se dan en
el ámbito de los servicios que requieren una mayor proximidad, mientras que la compra de
112
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
bienes y maquinaria y el desarrollo de los proyectos de inversión suelen ser en su gran mayoría
contratados a otras EMN y a empresas chilenas localizadas en Santiago, que representan el 78%
del total de las compras. Sin embargo, del total de estas compras, apenas un 17% se realiza en
la Región de Antofagasta (Fundación Chile, 2013).
Según las Fundación Chile (2013), los principales motivos por los que se localizan en el centro
del país los proveedores de servicios a la minería son el acceso a redes de servicios y externa-
lidades tecnológicas en la Región Metropolitana, la escasez de trabajadores especializados en
el Norte Grande y el alto precio del suelo en ciudades como Antofagasta. Estos antecedentes,
pese al reducido nivel de detalle que se cuenta de ellos —debido a la falta de mayor informa-
ción—, son un claro indicador de que, aun cuando han aumentado los encadenamientos de la
minería en la Región de Antofagasta, su papel en la cadena de abastecimiento es secundario
y está principalmente centrado en actividades con bajo contenido tecnológico. Este hecho
se revela también en los patrones espaciales de solicitudes de patentes relacionados con la
minería del cobre.
La distancia tecnológica que separa a las grandes empresas mineras de los proveedores locales
de servicios desincentiva la transferencia de conocimiento desde los grandes ejes de la Región
hacia el resto del tejido productivo. En la Región de Antofagasta, los acuerdos de colaboración
entre empresas proveedoras locales y compañías mineras son muy limitados. Además, pre-
dominan los contratos a corto plazo y la mayoría de los acuerdos de colaboración se orientan
a la comercialización de productos y no a la innovación o mejora de productos y procesos.
Durante dicho periodo, se solicitaron 1.090 patentes, de las cuales el 41,38% correspondía a
empresas o particulares de Chile. De nuevo, el principal rasgo que caracteriza la distribución
113
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
regional de las patentes de la minería del cobre es su fuerte concentración en la Región Me-
tropolitana, que representa más del 75% del total y el 68%, cuando eliminamos las patentes
solicitadas por empresas mineras. La Región de Antofagasta, pese a ser la segunda dentro del
país en cuanto a número de patentes solicitadas, presenta un porcentaje significativamente
inferior a su participación en el producto. Representa en torno al 50% de la producción, pero
apenas solicita el 10,7% de las patentes totales del cobre y el 14,1%, cuando no se consideran
las empresas mineras (Tabla N° 2).
Este resultado vuelve a reflejar el patrón altamente concentrado que presenta la red de
abastecimiento de servicios a la minería existente en Chile. Además, confirma que, si bien
existe capacidad de innovación en la Región de Antofagasta, las empresas y los particulares
dedicados a actividades más intensivas en tecnología y conocimiento no tienden a localizarse
en las regiones mineras. Dentro de la Región, destaca además la primacía casi absoluta de
la comuna de Antofagasta, que representa el 95,6% de las patentes solicitadas, a pesar del
carácter históricamente minero de la comuna de Calama, y la escasa participación de las uni-
versidades regionales, con apenas un 4,4% de las patentes locales, por debajo del promedio
nacional de 6,4% (Atienza et al., 2015).
Tabla N° 2:
Distribución regional de las solicitudes de patentes de la minería del cobre,
2000-20097.
7 Dada la localización de las casas matrices de las empresas mineras en la Región Metropolitana, se opta por presentar la información
con y sin estas empresas para tener una idea más precisa de capacidad de innovación de las empresas proveedoras de servicios.
114
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
— Arias, M., Atienza, M., and Cademartori, J. (2014). “Large mining enterprises and regional
development in Chile: Between the enclave and clúster”, Journal of Economic Geography,
14: 73-95.
— Aroca, P. (2001). “Impacts and development in local economies base on mining: the case of
the Chilean II region”. Resources Policy, 27, 119-134.
— Atienza, M. (editor) (2012). “La Pyme de la Región de Antofagasta. 2005-2009”, Ediciones Uni-
versitarias UCN, Antofagasta, Chile.
115
PRIMERA PARTE
¿ES LA REGIÓN DE ANTOFAGASTA UN CASO EXITOSO DE DESARROLLO LOCAL BASADO EN LA MINERÍA?
Miguel Atienza U., Marcelo Lufin V., Juan Soto y Yasna Cortés
— Atienza, M., Lufin, M., Soto, J., Cortes, Y. y Falabella, G. (2015). “La deslocalización del desarrollo
minero en Chile. Oportunidades perdidas de la Región de Antofagasta en tiempos de boom”, Serie
de Documentos de Trabajo del Departamento de Economía de la UCN, Antofagasta, Chile.
— Buitelaar, R. (2001). “Aglomeraciones Mineras y Desarrollo Local en América Latina”, CEPAL/
IDRC/Alfaomega, Bogotá.
— Chenery, H. y Watanabe, T. (1958). “International comparisons of the structure of production”,
Econometrica, 4 (26), 487-521.
— COCHILCO (2009). Yearbook: “Copper and Other Mineral Statistics”. Comisión Chilena del
Cobre, Gobierno de Chile.
— COCHILCO (2013). “Anuario de estadísticas del cobre y otros minerales” (1993-2012), Chile,
Comisión Chilena del Cobre, Gobierno de Chile.
— Comité de Inversiones Extranjeras (2003). “Estudio de Medición de Impacto de la Inversión
Extranjera Directa”, Comité de Inversiones Extranjeras, Santiago, Chile.
— Gobierno Regional de Antofagasta (1999). “Estrategia Regional de Desarrollo 2000-2006.
Región de Antofagasta”, Gobierno de Chile, Región de Antofagasta.
— Dawley, S. (2011). “Transnational corporations and local and regional development”, en A.
Pike, A. Rodríguez-Pose, J. J. Tomaney (eds.), Handbook of Local and Regional Development,
394-412, Londres, Reino Unido, Routledge.
— Fundación Chile (2013). “El impacto de la industria minera en empresas proveedoras locales”,
en Ministerio de Minería (2013). Minería en Chile: Impacto en Regiones y Desafíos para su
Desarrollo, Chile, Ministerio de Minería, 139-158, Chile.
— Hirschman, A. O. (1958). “The Strategy of Economic Development”, New Haven, Yale University
Press, Yale.
— Hirschman, A. O. (1981). “Essays in Trespassing: Economics to Politics and Beyond”, Cambridge
University Press, Nueva York.
— Iammarino, S. y McCann, P. (2013). “Multinationals and economic geography: Location, tech-
nology and innovation”, Cheltenham, Reino Unido.
— Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INAPI) (2010). “Patentamiento en el clúster mine-
ría del cobre. Análisis de presentaciones realizadas en Chile”, INAPI, Gobierno de Chile, Chile.
— Kaplan, D. (2012). “South African mining equipment and specialist services: Technological
capacity, export performance and policy”, Resources Policy, 37, 425-433.
— Lagos G. y Blanco E. (2010). “Mining and Development in the Region of Antofagasta”, Resour-
ces Policy, 35 (4), 265-275.
— Lufin, M. y Garrido, N. (2012). “Organización del tejido industrial de la Región de Antofagasta:
Una perspectiva de redes aplicadas a las relaciones de cliente-proveedor”, en Atienza, M.
(editor) (2012), La Pyme de la Región de Antofagasta. 2005-2009, Ediciones Universitarias
UCN, Capítulo 4, Antofagasta.
— MacKinnon, D. (2012). “Beyond strategic coupling: reassessing the firm-region nexus in global
production networks”, Journal of Economic Geography, 12, 227-245.
116
SISTEMAS, COALICIONES, ACTORES Y DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL EN REGIONES MINERAS
ANEXOS
1 Pesca
2 Minería
3 Industria manufacturera
4 Electricidad, gas y agua
5 Construcción
6 Comercio, hoteles y restaurantes
7 Transporte y comunicaciones
8 Intermediación financiera y servicios empresariales
9 Servicios personales
10 Administración pública
117