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23 de Octubre

El 23 de octubre de 1835 se promulgaron 'Las Siete Leyes', que establecieron un régimen centralista en México, impulsado por Lucas Alamán y el gobierno de Anastasio Bustamante. Estas leyes, que reemplazaron la Constitución de 1824, otorgaron amplios poderes al Ejecutivo y restringieron la participación política, lo que generó descontento entre liberales y conservadores. A pesar de sus intentos, 'Las Siete Leyes' no lograron estabilizar políticamente al país.

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23 de Octubre

El 23 de octubre de 1835 se promulgaron 'Las Siete Leyes', que establecieron un régimen centralista en México, impulsado por Lucas Alamán y el gobierno de Anastasio Bustamante. Estas leyes, que reemplazaron la Constitución de 1824, otorgaron amplios poderes al Ejecutivo y restringieron la participación política, lo que generó descontento entre liberales y conservadores. A pesar de sus intentos, 'Las Siete Leyes' no lograron estabilizar políticamente al país.

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23 de octubre de 1835.

- Promulgación de Las Siete Leyes

SABÍAS QUE...
Los diferentes grupos que habían estado en pugna por el acceso
al poder para tratar de imponer a la nueva nación, características
acordes a su ideología y/o intereses, estaban identificados con
las logias masónicas, unos con los yorkinos, federalistas, y otros
con los escoceses, centralistas.

Las ideas republicanas habían cobrado fuerza en 1823 y el


Congreso Constituyente, al redactar la Constitución de 1824, le
daría al país un régimen republicano y federal.

A pesar de contar ya, con un órgano constitucional la estabilidad


política aún no se daba plenamente en México.

Los desacuerdos que prevalecieron durante los primeros gobiernos republicanos estaban
íntimamente ligados con los fueros de los que gozaban el clero y los militares.

Los del grupo escocés, conformado por ricos, clero y militares seguían insistiendo en instituir
una república centralista, en tanto que los yorkinos continuaban defendiendo la república
federal.

Don Lucas Alamán, Secretario de Relaciones durante el gobierno de Anastasio Bustamante,


1830-1832, ambos con filiación escocesa, sabía que no sería fácil nulificar al federalismo.

Alamán, el cerebro del gobierno de Bustamante, inició de hecho y sin previa derogación o
modificación de la Constitución de 1824, un régimen centralista, conforme a acciones
encaminadas a derrocar gobiernos y congresos estatales federalistas y con elecciones
previamente arregladas para que salieran electos gobernadores, senadores y diputados
obedientes a las consignas del poder central.

En el aspecto administrativo, Alamán, en su esfuerzo por rescatar el poder para la antigua


oligarquía, logró en 1831, equilibrar la balanza de pagos, ingresos y egresos, de la nación.

Desde el punto de vista político, puede decirse que Bustamante sufrió un rotundo fracaso pues
para afirmar la autoridad gubernamental, se establecieron medidas policíacas represivas, se
extendió la acción de la policía secreta y de un nutrido grupo de delatores y se ejerció una
intensa persecución enfocada a opositores y periodistas.

La víctima más notable del gobierno centralista de Bustamante, fue don Vicente Guerrero,
quien fue traicionado y asesinado.

El régimen bustamantista libró a la iglesia de la autoridad civil y esta misma, prácticamente


ponía al servicio del clero sus instituciones.

Las medidas tomadas por Bustamante a favor del clero y en contra de la república federal,
causó finalmente, descontento tanto entre los yorkinos como entre los escoceses, ya que
ambos aún tenían presente las ideas liberales de la Revolución Francesa.

La situación política existente determinó que yorkinos y escoceses dieran paso a una división
más concreta con la realidad política del país: liberales y conservadores, respectivamente.

Ante los pronunciamientos gestados en contra de Bustamante, a los cuales no era ajeno Santa
Anna, cae el gabinete bustamantista y asume el gobierno Manuel Gómez Pedraza, 1832-1833,
quien de acuerdo a derecho correspondía la primera magistratura, de la cual había sido
despojado.

Las elecciones se aproximaban pero como los gobiernos y congresos estatales estaban en
manos de los conservadores, su propuesta para la presidencia era don Nicolás Bravo sin
oportunidad alguna para Santa Anna.

Santa Anna requería que Gómez Pedraza integrara un Congreso liberal y a su vez que éste
estuviera dispuesto a votar por él.

De nuevo, el gobierno quedó en poder de los liberales y Santa Anna fue electo Presidente de
la República.

El presidente electo, Santa Anna, debió asumir el cargo el primero de abril de 1833 pero
consciente del conflicto que se avecinaba entre los liberales hechos gobierno y los
conservadores, marginados del mismo, pretexta estar delicado de salud y no se presenta a la
toma de posesión, dejando al vicepresidente Valentín Gómez Farías, al frente del gobierno.

De acuerdo con Lucas Alamán, Santa Anna sabía que los liberales tratarían de implantar
medidas a la manera de la Revolución Francesa y que Gómez Farías jugaría "el papel de
Robespierre", lo que le atraería la animadversión de los conservadores, situación que
aprovecharía Santa Anna para ir y venir de su hacienda de Manga de Clavo, en Veracruz, a la
Presidencia, según se presentara la situación: a la presidencia para obstaculizar el trabajo de
Gómez Farías y alentar y proteger a los conservadores y a Manga de Clavo, para eludir
problemas y responsabilidades.

Naturalmente, el gobierno liberal de Gómez Farías trabajaba impulsando una legislación que
rompía con los privilegios del clero y los militares, quiénes para defenderse se aliaron bajo el
lema de "Religión y Fueros", además, pronto se originaron manifestaciones a favor de Santa
Anna para hacerlo dictador y pudiera nulificar las leyes que afectaban a los conservadores.

Una vez más, el 29 de abril de 1834, Santa Anna regresa a la presidencia, manteniendo una
actitud de disimulo cuando su vicepresidente, Gómez Farías, tiene que marchar al exilio,
presionado por sus enemigos.

Las leyes anticlericales fueron derogadas a excepción de la relativa a la exención del pago de
diezmos, aceptada con beneplácito por hacendados y agricultores, motivo por el cual Santa
Anna no se atrevió a eliminarla.

El centralismo conservador se consolidaría con Antonio López de Santa


Anna pues las condiciones para derogar la Constitución de 1824
estaban dadas y el paso a seguir era la elaboración de un marco jurídico
que se conocería como "Las Siete Leyes".

Las bases que darían lugar a "Las Siete Leyes" fueron aprobadas para
sustituir a la Constitución de 1824 y se llaman así porque su expedición
se dio en 7 etapas.

Los 15 artículos de la 1ª. Ley, otorgaba la ciudadanía mexicana a quien


supiera leer y tuviera una entrada anual de 100 pesos, además los
trabajadores domésticos no tenían derecho a participar en los comicios electorales.

La 2ª. Ley se refería a las características del Supremo Poder Conservador con funciones
ejecutivas y permanentes, con 5 miembros sustituibles uno cada dos años, con una renta anual
de mil pesos, con la facultad de clausurar el Congreso y suprimir la Suprema Corte y además,
sólo eran electos entre los funcionarios de alto rango.
58 artículos conformaban la 3ª. Ley, determinando la existencia de un Congreso bicamaral,
cuyos integrantes: diputados y senadores, electos por los órganos gubernamentales, debían
comprobar una percepción anual de mil y mil quinientos pesos, respectivamente; sus funciones
tenían una duración de 4 años para los diputados y de 6 para los senadores.

En la 4ª. Ley, sus 34 artículos se relacionan con el Poder Ejecutivo y son la Corte, el Senado y
la Junta de Ministros los órganos que proponen, por cada uno de ellos, 3 candidatos, es decir,
en total, 9 candidatos, a la Cámara de Diputados, la que elegirá, por mayoría de votos al
Presidente y al Vicepresidente, quiénes debían sustentar una entrada anual de 4 mil pesos y
cuyas funciones tendrían una duración de 8 años.

El Poder Judicial estaba regido por la 5ª. Ley y sus once miembros seguían la misma forma de
elección que se llevaba a cabo con el presidente, en síntesis el proceso de elección se daba
entre las mismas personas.

En cuanto a la 6ª. Ley, determinaba en sus 31 artículos la división política del territorio
nacional, convirtiendo los estados en departamentos cuyos gobernantes y miembros de las
Juntas Departamentales, estos últimos con funciones legislativas, eran designados por el
presidente.

La última de estas leyes, la 7ª., impedía por espacio de 6 años cualquier reforma a las mismas,
siendo el Congreso el único capacitado para resolver cualquier duda con relación a "Las Siete
Leyes".

Tampoco "Las Siete Leyes" lograron la estabilización política del país.

ENLISTA:
Las características de "Las Siete Leyes" con la Constitución actual.

COMPÁRALAS Y DISCUTE:
En tu grupo y obtén conclusiones.
 

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