Género, masculinidades y lenguaje incluyente y no sexista
Módulo 3. Uso de un Lenguaje Incluyente y No Sexista
Nombrar correctamente a los grupos de población
El lenguaje incluyente contribuye a hacer visibles a personas y grupos de población
históricamente discriminados. Los criterios para denominarlos son los siguientes:
• Nombrarles conforme a los instrumentos internacionales de derechos humanos.
• Atender a los consensos generados entre las personas de cada grupo, ya que “la
elección de un término por parte de un grupo para representarse a sí mismo tiene
un poder político para reivindicar la presencia y el valor de ese grupo” (Islas, 2005).
• La forma en que las personas desean, solicitan o prefieren ser nombradas.
Nuestra obligación, como personas servidoras públicas, tanto en nuestras comunicaciones
orales como escritas, es tratarlas invariablemente con respeto.
INCORRECTO CORRECTO
Personas con capacidades diferentes
o especiales, discapacitados/as,
Personas con discapacidad.
inválidas/os, disminuidos/as o
minusválidas/os.
Personas adultas mayores.
Viejito/as, adultos en plenitud.
Personas mayores.
Personas indígenas.
Indios/as. Pueblos y/o comunidades indígenas.
Inditas/os. Personas de pueblos o comunidades
originarias.
Raros. Personas/población LGBTTTIQ+
Maricones. (lesbianas, gays, bisexuales, travestis,
Marimachas. transexuales, transgénero, intersexuales,
Tortilleras. queer).
Sidosos/as. Personas que viven con VIH.
Niños de la calle. Niñas y niños en situación de calle.
Indigentes. Personas en situación de calle.
Negritas/os, personas de color. Afromexicanas/os o afrodescendientes.
Sirvientas/es, muchachas, chachas
Trabajadoras/es del hogar.
(“mi” muchacha).
Víctimas de trata.
Trata de blancas.
Trata de personas.
Enanos/as. Personas de talla baja.
Prostituta/o Trabajadora/trabajador sexual.
1
Niñez y adolescencia
EVITAR MEJOR USAR
Niñas, niños y adolescentes o
Menores, pequeños o pequeñas.
niñez y adolescencia.
Menores de edad. Personas menores de edad.
Personas adolescentes en conflicto
Menores infractores.
con la Ley.
Niñas, niños y adolescentes en
Menores vulnerables.
condiciones de vulnerabilidad.
Niñas, niños y adolescentes con
Incapaces.
discapacidad.
Nota: Menor(es) de edad se utiliza cuando lo que calificamos es la edad de la
persona y no a la persona misma.
Cuadro elaborado con información del Programa de Asuntos de la Niñez y Familia de la Comisión
Nacional de los Derechos Humanos.
2
Personas LGBTTTIQ+
La sigla LGBTTTIQ+ se refiere a (L) lesbianas, (G) gays, (B) bisexuales, (T) travestis, (T)
transexuales, (T) transgénero, (I) intersexuales, (Q) queer, y se usa para visibilizar a este
grupo de la población históricamente discriminado.
No se les nombra como personas de la diversidad sexual, ya que todo ser humano
tiene distintas formas de asumir, expresar y vivir su sexualidad, lo que incluye a la
heterosexualidad.
No hay un consenso generalizado sobre el uso de las siglas LGBTTTI (tres “T”) o LGBTI (una
“T”) (Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 2017).
En la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se ha optado por utilizar las siglas
LGBTTTI, atendiendo a las observaciones realizadas por personas trans, que acuden a
solicitar los diferentes servicios que la institución brinda y que manifiestan la importancia
de visibilizar las diferentes identidades de género.
Es deber de todas las personas, en especial de las servidoras públicas, tratarlas con respeto
y evitar utilizar expresiones que las insulten, ridiculicen o violenten. Palabras como “puñal”
o “maricón”, resultan ofensivas y discriminatorias conforme a un discurso homofóbico y de
odio, tal y como lo estableció la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN, 2012).
Recuerda: Lo mejor es dirigirse a las personas como ellas expresen su género y como a
ellas les gusta ser nombradas.
3
CORRECTO
Personas lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales,
transgénero, intersexuales, queer.
Personas LGBTTTIQ+.
Persona homosexual.
Persona gay.
Hombre homosexual.
Hombre gay.
Persona lesbiana.
Mujer lesbiana.
Mujer homosexual.
Persona bisexual.
Mujer bisexual.
Hombre bisexual.
Persona trans.
Mujer transexual/travesti/transgénero.
Hombre transexual/travesti/transgénero.
Persona intersexual.
Cuadro elaborado con información del Programa de VIH y Derechos Humanos de la Comisión Nacional de los Derechos
Humanos.
4
¿Cómo nombrar a una persona con discapacidad?
Nuestra obligación, como personas servidoras públicas, tanto en nuestras comunicaciones
orales como escritas, es tratar con respeto a las personas con discapacidad.
INCORRECTO CORRECTO
Personas con capacidades diferentes
o especiales, “discapacitados/as”, Persona con discapacidad.
“inválidas/os”, “disminuidos/as”.
Minusválido/a, incapaz, impedida/o. Persona con discapacidad motriz.
Sordomudo/a, sordita/o (y todos los
Persona con discapacidad auditiva.
diminutivos).
Invidente, cieguita/o (y todos los
Persona con discapacidad visual.
diminutivos).
Retrasada/o mental, mongol/a,
Persona con discapacidad intelectual.
tonto/a, tarada/o, deficiente.
Loco/a, loquita/o, demente. Persona con discapacidad psicosocial.
Fuente: Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Dirección General de Atención a la Discapacidad, en
http://www.cndh.org.mx /Discapacidad_Tipos
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Eliminar expresiones discriminatorias o que ofenden a las personas
El sexismo en el lenguaje ha hecho de la mujer su principal blanco de burla y ataque,
generando estigmas y reforzando en muchas ocasiones la violencia hacia las mujeres y
niñas.
Algunos refranes, dichos populares, bromas y chistes, así como letras de canciones y
expresiones cotidianas que parecieran inocentes, dan al lenguaje un uso discriminatorio,
ya que colocan a las mujeres en situación de subordinación, sujeción o cosificación, y a lo
femenino como un hecho o condición inferior, en relación con lo masculino.
Los refranes o proverbios son frases que suponen una enseñanza derivada de las
experiencias de los pueblos, acumuladas a través del tiempo y que se construyen en los
contextos de cada cultura. El efecto que el mensaje de los proverbios provoca en los/as
escuchas, es el de inmediata aceptación de una evidencia, misma que sólo existe para un
grupo determinado, para una sociedad que comparte códigos culturales similares.
En México, recurrimos frecuentemente a proverbios y refranes, con el fin de ejemplificar
lo que decimos, para darle fundamento y consistencia; para hacerlo creíble. Refranes y
proverbios forman parte de nuestra cultura y ocupan un lugar importante en el discurso
oral (Petrich, 2002).
Sin embargo, hay una gran cantidad de refranes que no son inocentes y no aportan
costumbres o tradiciones positivas; por el contrario, llevan un mensaje que justifica la
violencia en contra de las mujeres o las presentan como tontas e ignorantes, y en ocasiones
como objetos.
Es una realidad que en nuestra cultura existen proverbios en que se muestran juegos de
connotación, como “Caballo, mujer y escopeta a nadie se presta”, en donde se justifica la
mentalidad machista, o los casos de apropiación simbólica, como “Apenas les dicen mi
alma y ya quieren su casa aparte”. También los hay de connotación sexista: “Gallo, caballo
y mujer, por la raza has de escoger”; “Déjalas que cacareen, ya vendrán por su maíz”; “No le
hace que duerman alto, echándoles maíz se apean” (ibíd.).
Cabe destacar que la ideología, que prevaleció en un momento determinado y originó
ciertos proverbios, no necesariamente es la que sigue vigente; por lo tanto, podemos
cambiar la cultura y evitar el uso de refranes o proverbios sexistas o discriminatorios.
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Refranes o dichos sexistas
“La mujer, como la escopeta, cargada y en un rincón”
“Guárdeme Dios de las malas mujeres, que de las buenas ya me guardaré yo”
“La mujer es un animal de pelo largo y pensamiento corto”
“El hombre propone, Dios dispone y la mujer todo lo descompone”
Los chistes son dichos, ocurrencias o historias breves que tienen la finalidad de hacer reír y
de ser graciosos. En ocasiones encierran un doble sentido, una burla o una idea disparatada.
Existen chistes sexistas que ofenden o discriminan a mujeres y a hombres; sin embargo,
son mucho más comunes los chistes que hacen burla o mofa de las mujeres. Generalmente
hacen referencia a su supuesta y falaz falta de inteligencia, o bien, enfatizan aspectos
que tienen que ver con el cuerpo femenino, o con referencias al mismo, como si fuera un
objeto a utilizar. Refuerzan estereotipos sobre las tareas que las mujeres “deben” o pueden
realizar, como asociadas necesariamente o “naturalmente” a su género, como las labores
del hogar o tareas reproductivas. También reproducen estereotipos que presentan a las
mujeres como derrochadoras, chismosas, celosas o descuidadas de su persona.
Chistes sexistas
¿Qué tienen en común las rubias y las botellas de
cerveza? Que están vacías del cuello para arriba.
¿En qué se parecen los dinosaurios a los hombres
inteligentes? En que los dos se extinguieron hace
mucho.
Los chistes y las expresiones sexistas y misóginas alimentan un clima en el que diversas
formas de violencia física y verbal son toleradas o aceptadas por algunas personas. No
debemos ampararnos en el humor o el derecho a la libertad de expresión para ofender o
discriminar a ninguna persona.
Evitar reproducir estos chistes y cuando sean expresados, no unirnos a la burla, es parte
de lo que podemos hacer para promover relaciones de respeto entre mujeres y hombres.
La violencia, la discriminación y el sexismo en el lenguaje no son normales y no deben
pasarnos inadvertidos.
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Referencias
CNDH. (2017). Guía para el uso de un lenguaje incluyente y no sexista. Ciudad de México:
Dirección General de Comunicación, Unidad de Igualdad de Género.
Comisión Interamericana de Derechos Humanos. (2012, 23 de abril). Utiliza las siglas LGBTI,
con base en el estudio “Orientación sexual, identidad de género y expresión de género: algunos
términos” (Doc. OEA/Ser.G, CP/CAJP/INF.166/12, párrafo 19). Ciudad de México. [Criterio
que retoma en Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, 2017, en su publicación
Glosario de la diversidad sexual, de género y características sexuales, p. 8.]
Islas, H. (2005). Lenguaje y discriminación. Cuadernos de la igualdad (p. 14). Ciudad de
México: Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación.
Petrich, P. (2002). La palabra proverbial mexicana. Pandora: Revue d’etudes hispaniques,
2(8), 203-214. Université Paris. Consultado en junio de2019 de https://dialnet.unirioja.es/
servlet/articulo?codigo=3160101
SCJN. (2012). Conceptos peyorativos (Amparo directo en revisión 2806/2012). Ciudad de
México: Suprema Corte de Justicia de la Nación.