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Santa Teresa: Tumba 2 y su Historia

Este documento describe la Tumba 2 encontrada en el sitio arqueológico de Santa Teresa en Huajuapan de León, Oaxaca. La tumba fue descubierta en 1998 durante mejoras realizadas en un camino cercano. La tumba tenía pinturas geométricas en los escalones y paredes interiores. Análisis de la cerámica encontrada indica que la tumba data de la fase Ñudée del Preclásico tardío. La investigación proporciona detalles sobre la construcción y decoración de la tumb

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Santa Teresa: Tumba 2 y su Historia

Este documento describe la Tumba 2 encontrada en el sitio arqueológico de Santa Teresa en Huajuapan de León, Oaxaca. La tumba fue descubierta en 1998 durante mejoras realizadas en un camino cercano. La tumba tenía pinturas geométricas en los escalones y paredes interiores. Análisis de la cerámica encontrada indica que la tumba data de la fase Ñudée del Preclásico tardío. La investigación proporciona detalles sobre la construcción y decoración de la tumb

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Huajuapan 22 Santa Teresa

de León Tumba 2

Marcus Winter
Esteban T. Cruz Ruiz
Centro INAH de Oaxaca

Santa Teresa es un sitio arqueológico del Preclási-


co ubicado en la agencia de policía local, correspon-
diente al municipio de Huajuapan de León, en la re-
gión de la Mixteca Baja, en el noroeste del estado de
Oaxaca [fig. 22.1]. El sitio arqueológico se encuen-
tra sobre una loma, al lado este del río Mixteco, tri-
butario del Balsas. El centro de la ciudad de Huajua-
pan se halla al oeste del río, aproximadamente a dos
kilómetros de Santa Teresa. Una gran plaza de po-
co más o menos cien metros norte-sur por cien me-
tros este-oeste forma el centro del lugar. Dos mon-
tículos alargados delimitan los lados este y oeste
de la plaza, y otro más pequeño, el del sur; el del
norte tiene vista hacia el valle y el río. El sitio se ex-
tiende más allá de la plaza, en especial en el lado
norte. Hacia el noreste, afuera de la plaza, se en-
cuentra un conjunto de estructuras, quizá de índo-
le habitacional y de alto estatus. Este conjunto fue
afectado en 1980, cuando se abrió un camino de la
carretera Huajuapan–Oaxaca a la agencia Santa Te-
resa y se cortó un montículo, con lo cual quedó a la
vista la Tumba 1 en el corte sur del camino. En 1998,
al realizar modificaciones en éste, se expuso la Tum-
ba 2, a unos diez o quince metros al oeste de la 1,
aproximadamente al nivel de la calle de entrada
[lám. 22.1].

1.1 Las pinturas decoran algunas partes de los esca-


lones y del interior de la tumba.

1.2 In situ, y no hay fragmentos removidos recien-


temente.
Huajuapan

Oaxaca

A México

Huajuapan de León
Cerro de las Minas A Tehuacán

Santa Teresa

0 2 km
o
tec
Mix
Río

A Juxtlahuaca
A Oaxaca

Figura 22.1. Huajuapan de León.


Santa Teresa, ubicación del sitio.
(Dibujo: J. Cruz Pascual y H. A. Domínguez, 2002.)
372 | Oaxaca I Catálogo

Lámina 22.1. Huajuapan de León.


Santa Teresa, Tumba 2, vista de la entrada.
(Foto: M. Winter, 1998.)

1.3 Las últimas investigaciones realizadas en Santa


Teresa demuestran que el sitio arqueológico afecta-
do por la urbanización de Huajuapan fue ocupado
D
E durante el Preclásico medio y el tardío. La cerámi-
C F

A
ca indica que fue a partir de por lo menos ochocien-
B
tos años a. C., continuando hasta quizás doscientos
años d. C. o finales de la fase Ñudée (las fases tem-
pranas aún no han sido nombradas, ya que el mate-
rial está en estudio). El sitio perdió su papel de cen-
tro único durante la fase Ñudée cuando Cerro de
Figura 22.2. Huajuapan de León. las Minas empezó a crecer. Hay indicios de una ocu-
Santa Teresa, Tumba 2, pación pequeña en Santa Teresa durante las fases
reconstrucción de la entrada.
Ñuiñe (Clásico) y Nuyoo (Posclásico), aunque otros
(Dibujo: J. Cruz Pascual y H. A. Domínguez, 2002.)
sitios cercanos, como Cerro de las Minas y El Som-
brerete, fueron los asentamientos principales en
el Clásico y Posclásico, respectivamente.
Varias líneas de evidencia indirecta indican que
la Tumba 2 corresponde a la fase Ñudée. En el se-
pulcro no se encontraron huesos ni objetos de una
ofrenda que proporcionaran información directa
con respecto al periodo de uso. La cerámica redepo-
sitada en el relleno incluye material de la fase Ñu-
dée. La construcción parece haber sido de planta
Huajuapan de León I Santa Teresa | 373

Amarillo

Verde Rojo
Amarillo
Rojo

Verde
Rojo
Amarillo
Rojo
Verde

Amarillo

Verde
Rojo

Amarillo

Verde

Figura 22.3. Huajuapan de León.


Santa Teresa, Tumba 2, perspectiva.
(Dibujo: G. Ramírez, 2004.)

rectangular, igual que la Tumba 1, y con base en los 1.4 En abril de 1998 se mejoró el camino de entra-
trabajos realizados en Cerro de las Minas sabemos da a Santa Teresa; fue ampliado, se colocaron lo-
que los sepulcros rectangulares corresponden a la sas de concreto como pavimentación y se construye-
fase Ñudée (una tumba de alto estatus de la fase ron cunetas. La tumba fue detectada durante estos
Ñuiñe era de planta cuadrada). El uso del cinabrio, trabajos y reportada al Centro INAH de Oaxaca por
presente en la Tumba 2, aparece en Oaxaca durante Austerlitz Sánchez Méndez, custodio del INAH en
el Preclásico tardío (fase Ñudée en la Mixteca Baja Huajuapan. Los días 2 y 22–24 del mismo mes los
y época Monte Albán II en el valle de Oaxaca). Los autores realizaron el rescate arqueológico, que con-
diseños pintados en la tumba son geométricos; no sistió en vaciar el relleno de tierra y piedras en la
hay representaciones de personajes, glifos o volu- porción conservada del sepulcro, limpiar las pare-
tas típicos de la escritura de la fase Ñuiñe del Clá- des con brocha, hacer dibujos y tomar fotografías de
sico (Winter, 1996). las pinturas.
374 | Oaxaca I Catálogo

D E F

0 0.5 m
A

Lámina 22.2. Huajuapan de León.


Santa Teresa, Tumba 2, ubicación de las pinturas.
(Dibujo: M. Winter y E. Cruz, 2002.)

2.2 Solamente se encontró conservada una parte de primera capa rugosa hecha de lodo, y encima de
la tumba, a saber, los dos peldaños inferiores del ac- ella, un aplanado fino de casi 1 mm de grosor, rea-
ceso y algunas secciones de las paredes laterales lizado con estuco, el cual sirve de base a la policro-
[fig. 22.2]. Es posible que los muros este y oeste de la mía. Tanto este último como el recubrimiento de
cámara estuvieran pintados, pues lo que subsiste lodo estaban secos y tenían fisuras, grietas y defor-
del primero sí tiene pigmento. Debido a que no se mación superficial, provocadas por las raíces y las
hallaron fragmentos de las paredes en el relleno piedras del relleno. Había desprendimientos de la
de la tumba ni en el escombro cercano, es probable capa estucada y pérdida de pigmento, causados, po-
que el sepulcro haya sido destruido antes de 1998 siblemente, por la humedad en épocas de lluvia. En
[fig. 22.3]. Las pinturas se encontraron en regular vista del deterioro, se decidió consolidar la capa pic-
estado de conservación porque las paredes latera- tórica y el aplanado, sin limpiar la superficie [lám.
les —de mampostería (piedra, adobe y lodo)— es- 22.2]. Después de la intervención, se cubrieron las
taban afectadas por raíces. Sobre los muros hay una paredes de la tumba con un nailon y, de manera
Huajuapan de León I Santa Teresa | 375

provisional, se rellenó todo con tierra, pues aún fal- que continuaba hacia el norte y tal vez en todos
ta decidir cómo proteger y conservar las pinturas y los muros de la cámara;
las paredes en forma permanente. El sepulcro que- C: la huella del primer escalón;
da, aproximadamente, a un metro de distancia del D: la pared este del primer peldaño;
camino y al nivel de la cuneta, por lo que podría ser E: el peralte del segundo escalón;
afectado si llega a haber futuras construcciones en F: el muro oeste del primer peldaño.
el área. También hace falta consolidar y proteger la
Tumba 1 y los cortes a cada lado del camino, que No se hizo la exploración para determinar si la
forman el contexto de la construcción y utilización pintura continúa más al sur sobre la huella del se-
de ambos sepulcros. gundo escalón, ya que parecía en pobre estado de
conservación.
3.1 La tumba era de forma rectangular, con una es- Los diseños son geométricos, la mayoría recti-
calinata de entrada en el lado sur. Mide 206 cm de líneos. Los de la cámara incluyen, de abajo hacia
ancho, y se estima su largo original en 400 o 500 cm. arriba, una banda blanca (del estuco) con rectángu-
La escalinata mide 123 cm de ancho y se conservan los rojos, verdes y amarillos en posición encontrada;
por lo menos dos peldaños. una banda roja y en forma de u (como marco) con
rectángulos blancos colgados; una banda con tiras
3.2 Las pinturas tienen amarillo, verde, rojo, rojo diagonales amarillas, verdes y blancas; una banda
amarillento (cinabrio) y negro sobre estuco blan- roja y en forma de u decorada con una línea ondu-
co, el cual cubre la mampostería y fue incorporado lada en blanco, como negativo. Es difícil determi-
como fondo en los diseños. El cinabrio aparece co- nar el patrón del diseño en la pared este porque
mo manchas aplicadas con las puntas de los dedos, muy poco se ha conservado. La huella del primer
tal vez durante una ceremonia mortuoria, y no for- escalón muestra, en la orilla, una franja de 35 cm de
ma parte de los diseños geométricos [lám. 22.2]. ancho, con líneas diagonales y delgadas que alter-
Los colores Munsell de la pintura son: amarillo nan en blanco, rojo y negro. El mismo patrón con-
2.5 Y 7/8, verde 5 G 7/2 y rojo 7.5 R 4/6. El color del tinúa en la pared este (D) del escalón, y de la pared
cinabrio no se localizó en la tabla Munsell, pero es oeste (F) queda muy poco. El peralte del segundo
un rojo anaranjado brillante. peldaño (E) tiene, en el centro, una banda pintada
con rectángulos rojos, amarillos y verdes, así como
4.1 La fig. 22.2 ubica las pinturas, y la lám. 22.2 franjas diagonales amarillas y verdes, separadas por
muestra la decoración pintada en la tumba. Seis su- líneas negras y delgadas.
perficies tienen pinturas, indicadas con las letras
A–F en las figuras: 5 M. Winter, 1996.

A: el muro sur, que también es el peralte del


primer peldaño;
B: la pequeña porción conservada de la pa-
red este. La presencia de pintura aquí sugiere

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