SEMIOLOGÍA DEL OÍDO
INTRODUCCIÓN
Un elevado número de consultas efectuadas en el ámbito de la Atención Primaria están motivadas
por patología que asienta en la esfera otorrinolaringológica (ORL). Para un correcto manejo de las
mismas es imprescindible el uso adecuado de las técnicas exploratorias a nuestro alcance. En este
trabajo abordaremos detalladamente las técnicas de exploración en ORL, las principales pruebas
complementarias a las que tenemos acceso y los signos exploratorios fundamentales que nos
ayudan en el diagnóstico diferencial de las distintas patologías.(1)
ANAMNESIS
La entrevista ha de recabar información sobre los antecedentes familiares, especialmente de
hipoacusia y características de ésta. Los antecedentes personales han de incluir enfermedades
generales como diabetes, hipertensión arterial o afectación renal, patologías que se han
relacionado con mayor o menor frecuencia con sorderas, así como antecedentes de enfermedades
relacionadas con la esfera ORL, ordenando todos estos datos de forma cronológica.(2)
Respecto a la enfermedad actual, hay que concretar cuando comenzaron los síntomas y evolución
(progresivos, súbitos, estacionarios, etc.) para saber si estamos ante un proceso agudo o ante una
enfermedad crónica. El síntoma que se reconoce más frecuentemente es la otalgia. La otorrea,
acúfenos, los vértigos o la sordera súbita exigen sistemáticamente un examen otoscópico.(2)
Necesario indagar:
Edad: Orienta a determinadas patologías propias de algunos grupos etáreos
Niños: Procesos inflamatorios del oído externo y del medio.
Sexo: Otoesclerosis más en las mujeres que en los hombres.
Ocupación: Ejm Obreros de la construcción que se ven expuestos a trauma acústico crónico, que
produce la “sordera profesional”.
Hábitos de vida: alcohol y tabaco favorecen las laberintitis tóxicas.
Antecedentes: Afecciones rinofaríngeas son el punto de partida de lesiones en el oído. Afecciones
ocurridas a la madre durante el embarazo, parto y posparto inmediato: rubéola, la toxoplasmosis y
la sífilis, responsables de trastornos auditivos parciales o totales en el recién nacido(3)
INSPECCIÓN DEL OÍDO EXTERNO
Debe ir dirigida al hallazgo de inflamaciones, enrojecimientos, úlceras, neoformaciones,
malformaciones y cicatrices (endaurales o retroauriculares).(1)
Comporta la observación del pabellón auditivo para evaluar implantación, estructura, tamaño,
configuración, simetría, atresias y malformaciones. Hay que valorar el estado de la piel para
descubrir posibles alteraciones de la misma como enrojecimientos, inflamaciones, úlceras,
neoformaciones, etc. Deben observarse las regiones preauricular y retroauricular buscando
cicatrices de intervenciones anteriores, fístulas o quistes. Un pliegue retroauricular borrado y el
pabellón despegado (signo de Jacques) puede sugerir mastoiditis.(2)
PALPACIÓN
Es importante a tres niveles: palpación de la mastoides bimanual y bilateral en busca de edema,
dolor a la presión o a la percusión del plano mastoideo; palpación del pabellón auricular para
detectar dolor a la presión en el trago o a la tracción del pabellón, y palpación de los ganglios
linfáticos regionales preauriculares y retroauriculares a nivel del ángulo de la mandíbula para
descartar adenomegalias.(1)
Mediante la palpación se pretende hallar la existencia de adenopatías periauriculares y buscar
zonas dolorosas. Existen unos puntos clásicos de palpación. El punto antral se encuentra detrás de
la oreja, sobre la parte anterosuperior de la mastoides y al nivel del contorno posterior del CAE. El
punto mastoideo está situado en la cara externa de la punta de la mastoides en la zona de
inserción del músculo esternocleidomastoideo. El punto de la emisaria se ubica en la parte media
del borde posterior de la mastoides. En estos tres puntos, es dolorosa la presión en los pacientes
con mastoiditis. La movilización dolorosa del pabellón y del trago traducen la existencia de
inflamaciones en el segmento cartilaginoso del conducto auditivo externo (CAE) La presión sobre
el trago es dolorosa en la otitis del lactante (signo del trago o de Vacher)(2)
OTOSCOPIA
La otoscopia es el examen visual directo del CAE y de la membrana timpánica (MT) Ha de ser
sistemática y su objetivo es definir el carácter normal o patológico de las porciones externa y
media del oído. Se comienza explorando el oído sano, o el clínicamente mejor, observando las
características del pabellón auricular y la entrada al CAE. (2)
Para su correcta realización es preciso sostener el mango del otoscopio con la mano que coincida
con el lado del oído explorado; por ejemplo, al explorar el oído derecho del paciente, sostener el
otoscopio con la mano derecha. A la vez, con la otra mano, enderezar el conducto auditivo externo
(porción cartilaginosa) por medio de una tracción del pabellón hacia arriba y atrás para a
continuación introducir el otoscopio en el eje de la porción ósea de manera prudente y sin formar
ángulos bruscos en su extremo. En el lactante y en el niño pequeño ha de desplazarse el pabellón
auricular hacia abajo y hacia atrás para poder introducir el otoscopio.(1)
RESULTADOS DEL EXAMEN OTOSCOPICO
CONDUCTO AUDITIVO EXTERNO
Examen normal
En estado normal, el CAE describe un ángulo con variaciones de diámetro. Es cartilaginoso
en su parte externa y luego óseo. Se estrecha a la altura del istmo. Está recubierto de
pelos y contiene glándulas sebáceas. A medida que se avanza, la piel es cada vez más
delgada, hasta constituir una sola capa epidérmica sobre la membrana timpánica.(2)
Examen patológico
Un CAE edematizado con otorrea orienta a una otitis externa, de origen microbiano con
más frecuencia: pseudomonas aeruginosa provoca una otorrea verdosa. Los agentes
micóticos provocan una otorrea blancuzca con depósitos negros en el caso de Aspergillus
Níger. En ausencia de un aspecto significativo, es útil la toma de muestra con hisopo estéril
para la búsqueda de elementos micélicos. El tapón de cerumen implica un riesgo de
perforación. Antes de su aspiración bajo control microscópico, endoscópico o visual, es
preciso ablandarlo con algún producto solvente y antiséptico. Después de su extracción
debe realizarse siempre un examen riguroso del oído. Malformaciones anatómicas como
el osteoma, provocan un estrechamiento del CAE o la protrusión de la pared anterior que
dificulta la visión anterior del tímpano. En estos casos es más cómodo utilizar la óptica de
2,7 mm de diámetro y 0º de ángulo para visualizar la MT. La presencia de tumores en el
CAE dificulta el examen. Pueden haberse desarrollado en el conducto o provenir de la caja
timpánica como ocurre en carcinomas y paragangliomas. A menudo están enmascarados
por una otorrea concomitante.(2)
MEMBRANA TIMPÁNICA
Examen normal
En condiciones normales, la MT tiene un aspecto nacarado, de escasa transparencia, aunque
traslúcida, brillante y de color gris. Una vez identificada la misma, se deben visualizar una serie de
referencias anatómica visibles en todo tímpano normal:(2)
a) Mango del martillo: hace relieve en la MT, cruzando ésta de delante hacia atrás y de
arriba hacia abajo.
b) Ombligo o umbo del tímpano: es el extremo inferior del mango y el punto más deprimido
de toda la MT.
c) Apófisis corta del martillo: es una procidencia que se encuentra en la parte superior del
mango del martillo. En esta zona se localizan los repliegues timpanicomaleolares anterior
y posterior, que son la continuación del annulus fibrocartilaginosos: así quedan
delimitadas las dos regiones timpánicas, la pars tensa por debajo de los repliegues o
ligamentos y la pars fláccida por encima de éstos.
d) Triángulo luminoso o reflejo de Politzer: como consecuencia de la inclinación de la MT,
ésta refleja parte de la luz incidente, creando y triángulo de mayor reflexión lumínica,
cuyo vértice es el extremo inferior del martillo, y que se dirige hacia delante. Para poder
concluir si el reflejo luminoso es normal, nos fijaremos, no sólo en su situación sino
también en su morfología (triangular, elíptico, circular, etc.) y en su número (único o
múltiple
e) Annulus timpánico: Es un anillo blanco fibrosos y cartilaginoso. Rodea la pars tensa y la
une sólidamente al hueso temporal.
Las imágenes timpánicas patológicas(1)
a) Congestión vascular y enrojecimiento: en la otitis externa (en ocasiones), en la
miringitis y en la otitis media.
b) Trasudado seroso: niveles líquidos, burbujas de aire en el líquido, aspecto brillante
en caso de trasudado en la caja, que cuando está completamente ocupada, puede
presentarse un tímpano azul, sobre todo en los estadios avanzados de la otitis
seromucosa.
c) Retracción timpánica como expresión de hipopresión en la caja: apófisis corta del
martillo muy saliente, desplazamiento del mango del martillo retraído hacia atrás
y arriba (acortamiento aparente), interrupción o desaparición del reflejo luminoso.
d) Abombamiento por la formación de exudados por detrás del tímpano: superficie
irregular rugosa, con abombamientos sacciformes y superficie turbia
e) Atrofia timpánica: con formación de bolsas de retracción secundarias a
inflamación crónica e hipopresión timpánica. El punto donde más frecuentemente
se produce es a nivel del cuadrante posterosuperior.
f) Engrosamientos timpánicos: superficie turbia, mate o deslustrada como expresión
de alteraciones degenerativas o de inflamaciones.
g) Cicatrices timpánicas: engrosamientos con inclusiones calcáreas (blanquecinas) y
sin ellas.
h) Perforaciones timpánicas: pueden clasificarse según su localización en centrales (a
nivel de la parte inferior del tímpano o pars tensa) o marginales (a nivel de la parte
superior del tímpano o pars flácida y/o del anillo fibroso); las primeras son la
expresión de una supuración crónica (otitis media crónica) y producen una mayor
afectación de la audición; las segundas aparecen frecuentemente asociadas a la
formación de un colesteatoma y producen menor hipoacusia.(1)
FUNCIÓN AUDITIVA
La hipoacusia o sordera se refiere a la pérdida o disminución de la audición, y puede ser de tres
tipos básicos: (1)
-De conducción o transmisión, ocasionada por algún defecto en el oído externo, tímpano u oído
medio que dificultan la transmisión del sonido. Su causa más frecuente es el tapón de cerumen.(1)
- De percepción o neurosensorial, debidas a lesiones del oído interno en su porción coclear o del
nervio auditivo y zona cortical auditiva. Su causa más frecuente es la sordera profesional (lesión
coclear relacionada con el ruido). (1)
-Mixtas, cuando se afectan simultáneamente ambos niveles en igual o distinto grado. Para su
correcta valoración, además de realizar una anamnesis exhaustiva en la que se recojan
antecedentes familiares, personales, laborales, forma de instauración de la sordera, antecedentes
de barotrauma (buceo, viaje en avión) y coexistencia de otros síntomas (dolor, otorrea, vértigo,
acúfenos, etc.) contamos con útiles exploraciones complementarias. La otoscopia será el primer
paso para establecer el origen de una pérdida auditiva ya que infecciones del conducto auditivo
externo, tapones de cerumen(1)
Según su intensidad, la hipoacusia se clasifica en: (4)
leve (pérdida menor de 35 dB),
moderada (pérdida entre 35 y 60 dB),
profunda (pérdida entre 60-99 dB) y
total o cofosis (pérdida superior a 90 dB).(4)
OTORREA
Flujo mucoso o purulento que se exterioriza a través del meato auditivo externo procedente del
conducto auditivo externo, y también de la caja del tímpano cuando, a consecuencia de
enfermedad, se ha perforado la membrana timpánica.(4)
Otitis externa: La otorrea es prácticamente constante en todas las infecciones del oido externo,
generalmente no muy abundante y esta se manifiesta de manera tardía tras un periodo más o
menos largo de dolor o molestias. Cuando es de etiología bacteriana en un primer momento es
una secreción clara que arrastra cierta cantidad de contenido descamativo del conducto auditivo
externo. Con la evolución se convierte en francamente purulenta, llegando a ser de color verdoso,
muy viscoso y maloliente. Ayuda al diagnóstico unas historia donde se detalle un trauma ótico (uso
de bastoncillos, lavados por irrigación…) o baño previo. La típica presentación incluye otalgia y
edema.(4)
También es característica la otorrea en las otitis medias secretorias; esta sucede en el estadio de
perforación timpánica y supuración. El momento del cese del dolor por parte del paciente, suele
coincidir con el comienzo de la supuración. El contenido procede del oido medio, y llega al
conducto externo a través de la perforación. En un primer momento es serosanguinolento por la
hemorragia tras la perforación timpánica, posteriormente se transforma en purulento, amarillo o
verdoso y a veces maloliente. Conforme la infección va remitiendo, el exudado se torna mucoso(4)
ACUFENOS
Puede resumirse como la percepción de un sonido no engendrado por una vibración del mundo
exterior e inaudible para otras personas. El acúfeno es una percepción sonora, es decir, un
fenómeno psicosensorial experimentado en cortex auditivo. Esto es de suma importancia pues,
nos hace presentes que todo acúfeno es analizado, interpretado y procesado en el sistema
nervioso central, cualquiera que sea el mecanismo que lo produce.(4)
PRURITO OTICO
De esta manera queda definido el picor de oídos. Entre los diagnósticos más comunes se
encuentran el eczema de CAE y la otomicosis. Por otro lado su incidencia es alta en portadores de
audífonos y los que sufren otorrea de una forma crónica. Otras patologías que pueden cursar con
prurito son el eczema verdadero de conducto auditivo o eczema de contacto. Psoriasis que afecte
al pabellón auricular, las lesiones suelen ser pruriginosas, al contrario que en el resto de
localizaciones, pueden asociar lesiones por rascado. Es posible la afectación aislada del conducto.
La dermatitis seborreica aparte del eritema característico, a menudo también produce lesiones
pruriginosas.(4)
OTORRAGIA
Con este término nos referimos a la exteriorización de contenido hemático por el conducto
auditivo externo. Este sangrado puede proceder del conducto, principalmente de heridas
producidas en el mismo o del oído medio, asociada a traumatismo cráneoencefálico o a proceso
infeccioso(4)
OTOLICUORREA
Denominamos así a la salida de líquido cefalorraquídeo por el conducto auditivo externo.
Podemos observar un líquido transparente, de forma aislada o mezclado con sangre, que drena a
través del CAE. Esta salida puede producirse de manera aislada o en relación con un traumatismo
craneal con fractura del peñasco y desgarro dural.(4)
BIBLIOGRAFIA
1. Pérez-Hervada Payá A, Jadraque Jiménez P. Exploración otorrinolaringológica en Atención
Primaria. SEMERGEN - Med Fam. enero de 2003;29(6):318-25.
2. Carmona EF, Molina PC, Palma PS. EXPLORACIÓN FÍSICA DEL OIDO. :9.
3. Semiología de oí[Link].
4. Gómez UB, Jiménez AR, Quintero JA. SEMIOLOGÍA DEL OÍDO (HIPOACUSIA, VÉRTIGO,
OTALGIA, ACÚFENOS, OTORREA Y OTROS SÍNTOMAS). :14.