Marco teórico
Que es un páramo
Los páramos son ecosistemas que se encuentran entre los 3000 y los 4000
metros sobre el nivel del mar, son lugares o sitios de un orden estratégico
para la regulación hídrica y retención de aguas durante los 365 días del año.
De acuerdo con la clasificación del Atlas de Páramos de Colombia, “el país
cuenta con 34 páramos delimitados, con una superficie total de 1’932.395
hectáreas, lo que equivale a 1.6% del territorio.
Características generales
Ecosistema de alta montaña, relativamente abierto y caracterizado por la
dominancia de pastos y plantas con hojas arrosetadas (entre ellas, los
famosos frailejones). Debido a la alta humedad reinante, a la abundancia de
lagunas y de espesos colchones de musgos, los páramos son considerados
las mayores fábricas de agua de Colombia. En el páramo suceden
frecuentes cambios de clima: hay una gran insolación en algunos momentos
del día, seguida por cielos nublados. En las noches la temperatura puede
bajar por debajo de 0 grados Celsius.
Las duras condiciones climáticas de este ecosistema hacen que las cifras de
diversidad de flora y fauna presentes en una localidad determinada sean
relativamente reducidas en comparación a las de una localidad de una zona
más baja. Sin embargo, los páramos muestran un increíble grado de
endemismo: muchas especies están limitadas a una pequeña región
montañosa y en las regiones vecinas están representadas por “especies
hermanas”.
De esta manera, aunque la diversidad de una localidad por sí sola no sea
destacable, la suma de la diversidad global de los páramos colombianos
arroja cifras impresionantes: en los páramos de Colombia se han registrado
más de 3700 especies de plantas vasculares, 882 briófitos (musgos y sus
parientes, las hepáticas) y 90 especies de anfibios (Rangel 2000). Estas
cifras son particularmente importantes si se tiene en cuenta que los páramos
colombianos ocupan sólo un 2.6% de la superficie del país.
Flora
La vegetación dominante en el páramo abierto son varias especies de pastos
o “pajas” de los géneros Calamagrostis,Agrostis y Festuca y las plantas
arrosetadas, entre las que sobresalen diversas especies de frailejones de los
géneros Espeletia, Espeletiopsis, Libanothamnus y Paramiflos. Los
frailejones forman un grupo de asteráceas (las Espeletiinae) endémicas a los
altos Andes de Venezuela, Colombia y Ecuador; en las altas montañas
tropicales y subtropicales del Viejo Mundo tienen su equivalente en otras
asteráceas de porte muy similar, como lasDendrosenecio de África
y Argyroxiphium de Hawaii.
Otras plantas arrosetadas comunes en el páramo son los cardos (Puya),
carditos (Paepalanthus) y algunos helechos del género Blechnum.
Entremezcladas entre los pastizales crecen una gran cantidad de hierbas,
muchas de ellas endémicas a reducidas zonas de páramo. Sobresalen las
árnicas y otras especies de la familia de las margaritas (Asteraceae), los
apios de monte (Apiaceae), las gencianas, teresitas y cachitos
(Gentianaceae), los geranios silvestres (Geranium), los chochos (Lupinus),
las orquídeas (Orchidaceae), las plegaderas (Lachemilla) y las valerianas
(Valeriana), entre muchas otras.
Diversas especies de arbolitos y arbustos son comunes en partes del
páramo, dispersos por el terreno o formando matorrales y bosques de porte
bajo en cañadas y sitios protegidos. Estas plantas leñosas también forman
matorrales en el límite inferior del páramo (subpáramo), donde este hace
contacto con el bosque andino. La antigua dominancia de arbustos y
bosques enanos ya no es evidente en muchos páramos, pues estos han sido
destruidos por la tala y la quema para abrir los terrenos para la ganadería.
Entre los arbolitos y arbustos más típicos del páramo se cuentan varias
especies de Asteraceae, conocidas como romeros de páramo, chilcos y
amargueros (Monticalia, Diplostephium, Ageratina, Baccharis, Gynoxys, etc.),
los uvos de monte, pegamoscos y mortiños venenosos de la familia
Ericaceae
(Cavendishia, Macleania, Bejaria, Gaultheria,Disterigma, Pernettya, Vacciniu
m, etc.) y los tunos, charnes y sietecueros de la familia Melastomataceae
(Miconia,Bucquetia, Brachyotum, Monochaetum, Tibouchina, etc.), además
de varias especies de encenillos (Weinmannia) y chites (Hypericum). En
sitios pantanosos el chusque Chusquea tessellata forma densos matorrales.
Sobresalen, además, dos tipos de árboles, los coloraditos (Polylepis) y el
rodamonte (Escallonia myrtilloides), que antiguamente formaban bosques
enanos a alturas sorprendentes (llegando a 4400 m.s.n.m.), bosques que
actualmente han sido casi completamente destruidos.
Los páramos colombianos son el reino de los líquenes y los briófitos (musgos
y sus parientes, las hepáticas.) La dominancia de estos es aquí muy
manifiesta: las ramas de arbustos y arbolitos suelen estar cubiertas por
barbas colgantes de líquenes, musgos y hepáticas y en el suelo se forman
espesos colchones de musgos, los grandes almacenadores de agua del
páramo; sobresalen los colchones formados por musgos del
género Sphagnum, que forman turberas en sitios pantanosos.
Fauna
En el páramo, gran parte de los animales son de costumbres discretas y
permanecen ocultos la mayor parte del tiempo. Para los invertebrados, los
abrigos de hojas muertas que tienen los frailejones alrededor de su tallo
forman un refugio de primera importancia; en este microhábitat se
encuentran especies semejantes a las que habitan en la hojarasca del piso
de los bosques andinos, incluyendo cucarachas, gorgojos, colembolos,
arañas y larvas de varios insectos. Incluso pueden encontrarse ranas y
lagartijas ocultas entre las hojas de frailejón. Sobresalen por su ausencia
algunos grupos de insectos comunes en zonas bajas, como las mantis y las
termitas o comejenes. También hay relativamente pocas hormigas y estas no
son muy evidentes. Entre las mariposas del páramo predominan las especies
de tonos oscuros de la subfamilia Satyrinae.
Salvo por la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss), especie norteamericana
introducida en algunos lagos de alta montaña, los páramos colombianos
carecen de peces. Sin embargo, la laguna de Tota, situada a poco más de
3000 m.s.n.m., se encuentra cerca del actual límite inferior de la franja
paramuna y en ella habitó hasta la primera mitad del siglo XX una especie
endémica, el pez graso (Rhizosomichthys totae), que posiblemente se
extinguió por la competencia con el capitán de la Sabana (Eremophilus
mutisii), introducido por el ser humano en la laguna.
En el páramo habitan muchas especies de anfibios endémicos,
destacándose por su diversidad las ranas de los
géneros Eleutherodactylus y Atelopus. También se encuentran
salamandras Bolitoglossa. En comparación, los páramos son relativamente
pobres en reptiles; las únicas especies presentes son algunas lagartijas de
los génerosStenocercus, Phenacosaurus, Proctoporus y Anadia y unas
pocas serpientes no venenosas de los
géneros Atractus,Liophis y Saphenophis.
Una de las aves más vistosas y emblemáticas del páramo es el cóndor de los
andes. También destacan el águila de páramo (Geranoaetus melanoleucus),
varias especies de colibríes (Trochilidae), atrapamoscas (Tyrannidae),
semilleros (Emberizidae), furnáridos (Furnariidae) y otras pequeñas aves;
incluso habitan en el páramo un par de especies de periquitos
(Bolborhynchus ferrugineifrons y Pyrrhura calliptera.)
En el páramo hay pocas especies de murciélagos y los roedores forman el
grupo más diversificado de mamíferos. Aquí habitan algunos mamíferos que
son escasos o están ausentes de las zonas bajas como los marsupiales del
género Caenolestes y las musarañas Cryptotis. Otros mamíferos importantes
de las zonas de páramo son el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), la
danta de páramo (Tapirus pinchaque), el puma (Puma concolor), los venados
(Odocoileus, Mazama, Pudu) y el conejo (Sylvilagus brasiliensis.) [ CITATION
hof08 \l 9226 ]