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Introducción a la Lógica Proposicional

Este documento presenta una introducción a la simbolización de proposiciones en lógica proposicional. Explica qué son las proposiciones y cómo se pueden combinar usando conectivos lógicos para formar proposiciones moleculares. Proporciona ejemplos de proposiciones atómicas y moleculares y analiza los diferentes conectivos como "y", "o" y "si...entonces". También incluye ejercicios para identificar proposiciones atómicas y moleculares y los conectivos utilizados.
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Introducción a la Lógica Proposicional

Este documento presenta una introducción a la simbolización de proposiciones en lógica proposicional. Explica qué son las proposiciones y cómo se pueden combinar usando conectivos lógicos para formar proposiciones moleculares. Proporciona ejemplos de proposiciones atómicas y moleculares y analiza los diferentes conectivos como "y", "o" y "si...entonces". También incluye ejercicios para identificar proposiciones atómicas y moleculares y los conectivos utilizados.
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Lógica proposicional simple

Luis Angel Zaldívar Cruz


30 de enero de 2006

1. Simbolización de proposiciones1
1.1. Introducción
Las matemáticas tratan principalmente con números: números naturales,
enteros, números racionales, números reales, números complejos y muchos otros.
Por consiguiente, es importante para el estudiante de matemáticas entender la
estructura básica del sistema de números complejos.
Considere las siguientes preguntas:

1. ¿Es 5 > −17? ¿por qué?


2. ¿Es |−a| = a? ¿siempre?
3. Puesto que 3 + 2i 6= 2 + 3i, donde i2 = −1, ¿es 3 + 2i < 2 + 3i o es
3 + 2i > 2 + 3i?
4. ¿Hay sólo un infinito? ¿qué es infinito?
5. ¿Hay un número real positivo más pequeño? Si es así, ¿cuál es?
6. Asumiendo que el conjunto nulo ∅ es el conjunto que no tiene elementos,
y que el conjunto A está contenido en el conjunto B, A ⊆ B, si y sólo si
todo elemento en A está también en B, ¿cómo podemos probar que ∅ ⊆ A
para todo conjunto B?
7. ¿Por qué (−a)(−b) = +ab?
8. Suponga que la proposición “si está lloviendo, entonces el suelo está mo-
jado” es verdad. Suponga también que no está lloviendo. ¿Podemos lógi-
camente concluir que el suelo no está mojado?
9. ¿Es la proposición “ningún libro en este estante es azul” equivalente a la
proposición “es falso que todos libros en este estante son azules”?
1 Robado de: 1) Fundamental modern algebra for A-level. K.H. Oke. Pergamon Press. 1967.

2) Logic, Sets & Numbers. Claton W. Dodge. Prindle, Weber & Schmidt Inc. 3) First Course
in Mathematical Logic. Patrick Suppes & Shirley Hill. Dover Publication, Inc.

1
10. Recordando que las raíces complejas de las ecuaciones polinomiales se
presentan en pares conjugados de la forma x = a±bi, ¿por qué la ecuación
x − 2 − 3i = 0 tiene solamente a x = 2 + 3i como una raíz y no a x = 2 − 3i
también?

Estas son unas cuantas preguntas básicas que intentaremos contestar. Estas
preguntas concernientes a los conjuntos, lógica y números, aunque son elemen-
tales, ciertamente no son fáciles de contestar. Muchas veces, los conceptos más
básicos requieren el examen más cuidadoso.
Para entender cómo los sistemas numéricos están lógicamente estructurados,
se necesita tanto de la notación de conjuntos como del estudio de la lógica
elemental en particular.

1.2. Simbolización de proposiciones


El propósito de este tema es estudiar las afirmaciones o proposiciones comun-
mente utilizadas en matemáticas: de manera más exacta, nos interesa más bien
investigar cómo las proposiciones son combinadas, que estudiar la naturaleza de
las proposiciones mismas–este último estudio es muy dificil y pertenece más
al campo de la lingüística que al de las matemáticas. Por ejemplo, ¿bajo qué
circunstancias la proposición

x2 − 2x = 0 o x2 + 2x = 0

es verdadera? En particular, ¿es cierta para x = 0? Considere la proposición:

“si está lloviendo, entonces el suelo está mojado.”

¿Es esta proposición verdadera si el suelo está mojado, pero no está lloviendo
(como cuando está lloviznando)? Para encontrar la respuesta matemática a éstas
preguntas y a otras relacionadas, es necesario que estudiemos un poco de lógica
simbólica.
Por una proposición, o un enunciado, entendemos una afirmación que es
verdadera o falsa, pero no ambas cosas al mismo tiempo.
Algunos ejemplos de proposiciones son:

1. Hoy es un día caluroso.


2. Hoy es viernes.
3. 2 es un número primo. (verdad)
4. 5 + 5 = 12. (Falso)
5. Ernesto Zedillo Ponce de León es el actual presidente de la República
Mexicana. (Falso)

Los siguientes no son proposiciones:

2
6. ¿Está escuchando?
7. La pícara mácara está bombacaché.
8. ¡Guau, qué día!
9. x es una y.
10. Esta frase es falsa.
Una proposición finaliza con un punto, no en un signo de interrogación o
exclamación. Así, (6) y (8) no son proposiciones. Debido a que (7) no tiene
sentido—no puede ser verdadera o falsa—y por ello no es una proposición. Simi-
larmente (9) no es una proposición pues aunque tiene la forma apropiada, hasta
que las variables x y y sean reemplazadas por términos significativos podremos
decir si es o no verdadera.
La afirmación (10) es engañosa; parece una proposición. Si fuera una proposi-
ción debería ser verdadera o falsa, pero no ambas cosas al mismo tiempo.
Supongamos que es verdadera. Si lo que dice es verdad, entonces es falsa. Pero
no puede ser verdadera y falsa al mismo tiempo. Por consiguiente, (10) no puede
ser clasificada como verdadera o falsa, de aquí que no pueda ser considerada una
proposición.
Hay varias manera de obtener nuevas proposiciones de otras proposiciones.
Por ejemplo, considere la proposición “Este es un triángulo y dos de sus ángulos
son iguales.” Esta es una proposición conformada de dos proposiciones más
simples o subproposiciones: “Este es un triángulo” y “Dos de sus ángulos son
iguales”. Las dos subproposiciones son unidas o enlazadas por la palabra “y”
la cual denominamos una conectiva o término de enlace. Cualquier sub-
proposición puede también estar conformada de subproposiciones. Por ejemplo,
“Esto es blanco y esto es negro, mientras estos dos son verdes” donde la palabra
“mientras” se utiliza en el sentido de “y”, y la subproposición “Esto es blanco
y esto es negro” está conformada de las dos subproposiciones: “Esto es blanco”
y “Esto es negro”.
A las proposiciones que no contienen términos de enlace se les denomina
atómicas. Las conectivas o términos de enlace son símbolos lógicos que enlazan
(o que conectan) dos proposiciones para formar una nueva proposición, denom-
inada una proposición compuesta o molecular.
Los términos de enlace que utilizaremos son las palabras “y”, “o”, “no”,
“si. . . , entonces” y otras más. Los términos de enlace son de gran importancia,
por lo que estudiaremos algunas reglas para su uso. No hay que olvidar que al
añadir un término de enlace a una o dos proposiciones atómicas se forma una
proposición molecular. Los términos de enlace “y”, “o”, “si. . . , entonces”, se
utilizan para enlazar dos proposiciones atómicas, mientras que el término de
enlace “no” se agrega a una sola proposición para formar una molecular.
A continuación se proporcionan algunos ejemplos de proposiciones molecu-
lares que utilizan los términos de enlace ya mencionados.
La proposición
La luna no está hecha de queso

3
es una proposición molecular que utiliza el término de enlace “no”. En este
ejemplo, el término de enlace actúa sólo sobre una proposición atómica: “La
luna está hecha de queso”.
El ejemplo siguiente es el de una proposición que utiliza el término de enlace
“o”:
A Juan le gusta Mónica o a Mónica le gusta Juan.
El término de enlace actúa sobre dos proposiciones atómicas, las cuales son: “a
Juan le gusta Mónica” y “ a Mónica le gusta Juan”.
La proposición molecular:

Si estamos en diciembre entonces pronto llegará la navidad

ilustra el uso del término de enlace “si. . . , entonces”, que también actúa sobre
dos proposiciones atómicas. ¿Cuáles son?

Ejercicio 1

A. Señalar cada proposición atómica aon una A y cada proposición molecular


con una M. Escribir junto a cada proposición molecular el término de enlace
utilizado.

1. La comida será hoy a las tres en punto.


2. El gran oso negro andaba perezosamente por el camino de abajo.
3. La música es muy suave o la puerta está cerrada.
4. A este perro le gusta cazar gatos.
5. Él pregunta por su pipa y pregunta por su escudilla.
6. Luis es un buen jugador o es muy afortunado.
7. Si Luis es un buen jugador, entonces participará en el partido del domingo.
8. Los estudiantes de primer semestre de ingeniería estudian lógica.
9. Se puede encontrar a Juana en casa de Susana.
10. A las focas no les crece el pelo.
11. Si María canta, entonces es feliz.
12. Los alumnos mayores no están antes que los jóvenes.
13. La asignatura preferida de Jesús es matemáticas.
14. Si los deseos fueran caballos, entonces los mendigos cabalgarían.
15. Esta proposición es atómica o molecular.

4
16. El sol calentaba y el agua está muy agradable.
17. Si x = 0 entonces x + y = 1.
18. x = 1 o y + z = 2.
19. y = 2 y z = 10.

B. Decir cuáles son los términos de enlace en las proposiciones siguientes.


Decir cuántas proposiciones atómicas se encuentran en cada proposición mole-
cular. Recuerde que “ si. . . , entonces” es un sólo término de enlace.

1. Este no es mi día feliz.


2. Ha llegado el invierno y los días son más cortos.
3. Los anfibios se encuentran en el agua fresca o se encuentran en la tierra
cerca de sitios húmedos.
4. Muchos gérmenes no son bacterias.
5. Este número es mayor que dos o es igual a dos.
6. Si es un número positivo entonces es mayor que cero.
7. Mi calificación es alta o perderé mi beca.
8. Si x > 0 entonces y = 2.
9. Si x + y = 2 entonces z > 0.
10. Si x = 1 o z = 2 entonces y > 1.
11. x + y = y + x.

1.3. La forma de las proposiciones moleculares


Las reglas para el uso de los términos de enlace son las mismas, cualesquiera
que sean las proposiciones atómicas que enlazan. La forma de las proposiciones
moleculares depende de los términos de enlace utilizado, no del contenido de
las proposiciones. Es decir, si en una proposición molecular se sustituyen las
proposiciones atómicas por otras proposiciones atómicas la forma de la proposi-
ción molecular se conserva. Podemos darnos cuenta de la forma de una proposi-
ción molecular, no escribiendo las proposiciones atómicas que la conforman y
sólo indicando el lugar que ocupan. Por ejemplo, se puede representar la forma
de una proposición molecular que contiene el término de enlace “y” de la manera
siguiente:
( )y( )
Se pueden sustituir los espacios por cualquier proposición y la forma es la
misma. Por ejemplo, eligiendo las proposiciones “Es rojo” y “es azul” y colocán-
dolas en los espacios señalados se tiene la proposición molecular “Es rojo y es

5
azul”. Si hubiéramos escogido las proposiciones “Yo soy alto” y “el es bajo”,
la proposición molecular resultante sería “Yo soy alto y él es bajo”. La forma
permanece igual, no cambia. Se trata de una proposición molecular en la que
se utiliza el término de enlace “y”. Cuando ya se tiene escrita la proposición,
la manera de poner de manifiesto la forma consiste en encerrar entre paréntesis
las proposiciones atómicas, como en los ejemplos siguientes:

(Es rojo) y (es azul).

(Yo soy alto) y (él es bajo).


Hemos mencionado que se pueden llenar los espacios con cualquier proposición,
lo cual significa que los espacios se pueden llenar también con proposiciones
moleculares. Por ejemplo, si con las proposiciones moleculares “Juan no está
aquí” y “Andrés no está aquí”, llenamos los espacios en blanco de la proposición
molecular “y”, obtendríamos la proposición molecular

Juan no está aquí y Andrés no está aquí.

También se podría combinar una proposición atómica y una molecular, como


en:
Juan no está aquí y Luis está aquí.
Lo importante es que cualesquiera que sean las proposiciones con las que se
llenan los espacios, la forma es la de una proposición molecular con el término
de enlace “y”.
Todo lo dicho antes para la proposición molecular “y” es aplicable a los
otros términos de enlace. Así, podemos poner de manifiesto las formas de las
proposiciones moleculares “o” y “si...., entonces” de la manera siguiente:

( )o( ).

Si ( ) entonces ( ).
Se pueden llenar los espacios con proposiciones cualesquiera, atómicas o molec-
ulares. A continuación se dan algunos ejemplos:

María está aquí o Elena está en casa.

(Juan está en el Tecnológico) o (María no está en casa).


Si 2 + 3 = x entonces x = 5.
Si (y + 1 = 4) entonces (y = 3).
Si (José no es infiel) entonces (María es fiel).
Algunas veces, en castellano se utiliza una sola palabra para un término de
enlace particular, pero otras veces se usan dos o más. Por ejemplo, se puede
utilizar la única palabra “o” como término de enlace como en:

Se pasa de listo o es tonto

6
o se puede escribir la misma frase añadiendo la palabra “o” al principio como
parte del término de enlace:

O se pasa de listo o es tonto.

Las dos letras “o” son parte del mismo término de enlace. En castellano, es
válido utilizar estas dos formas. La forma para el término de enlace “O. . . o” es:

O( )o( ).

Los ejemplos siguientes son de esta forma:

O Juan está en el Tecnológico) o María está en casa.

O (Juan está durmiendo) o (Juan está estudiando).


O x + y = 6 y y = 2, o x = 0.
O (x + y = 7 y y 6= 2) o (x > 0).
Similarmente, en algunos casos al utilizar el término de enlace “y” pueden in-
cluirse las palabras “A la vez”. Por ejemplo:

A la vez está lloviendo y hace frío.

Las palabras “A la vez” e “y” son partes del mismo término de enlace. La forma
para el término de enlace “A la vez . . . y. . . ” es:

A la vez ( )y( ).

Por ejemplo,
A la vez (x > 0) y (y 6= 0).
A la vez x 6= y y y 6= z.
En muchas situaciones en que se utiliza el término de enlace “si. . . , entonces. . . ”
se incluyen ambas palabras; sin embargo, también es frecuente encontrar casos
donde se suprime la palabra “entonces”. Por ejemplo:

Si es Felipe, es lento.

Proposiciones de esta clase están formadas por el término de enlace “si. . . ,


entonces. . . ” y son de la forma:

Si ( ), ( ).

Algunos ejemplos de esta forma son:

Si x + y = 2 y y = 0, x = 2.

Si (x + y = 7 y x = 6), (y = 1).
Si Ana quiere a Juan, Juan enloquece.

7
La palabra “no” se encuentra frecuentemente dentro de proposiciones y por su
tamaño es muy fácil omitirla por descuido. Así que una proposición molecular
como
Las matemáticas no son difíciles
se podría tomar como una proposición atómica. Una manera de resaltar el térmi-
no de enlace “no” consiste en utililizar la frase “no ocurre que”; así, la proposi-
ción sería
No ocurre que las matemáticas son difíciles.
La forma para una proposición molecular que utiliza el término de enlace “no
ocurre que” es
No ocurre que ( ).
o más brevemente
No ( ).
Ejemplos de esta forma son:

No ocurre que (x = 0).

No ocurre que (x + y < 2).


No (x = 2 + y).
El uso de la forma “No ( )” es poco frecuente en castellano, pero como
veremos posteriormente es de gran utilidad en el contexto de la matemáticas.
En las proposiciones de matemáticas en las que se utiliza el signo igual (=),
se indica su negación con una diagonal colocada sobre el signo igual, esto es, 6=.
Así, “x 6= 1” se lee “x no es igual a 1”.

Ejercicio 2

A. Utilizar paréntesis para poner de manifiesto la forma de las siguientes


proposiciones moleculares.

1. Juan está aquí y María ha salido.


2. Si x + 1 = 10 entonces x = 9.
3. O María no está aquí o Juan se ha ido.
4. Si x = 1 o y = 2 entonces z = 3.
5. Si x 6= 1 y x + y = 2 entonces y = 2.
6. Si Pedro está en casa o Juan está en el patio, entonces José es inocente.
7. y = 0 y x = 0.
8. O y = 0 y x 6= 0 o z = 2.
9. No ocurre que si x + 2 = 10 entonces x = 5.

8
B. Escribir en castellano proposiciones de las formas siguientes. Suprimir
los paréntesis al escribir las proposiciones.
1. O ( )o( ).
2. ( )o( ).
3. A la vez ( )y( ).
4. ( )y( ).
5. No ( ).
6. Si ( ) entonces ( ).
7. Si ( ), ( ).
8. Si no ( ) entonces no ( ).
9. No ocurre que ( ).

1.4. Simbolización de proposiciones


Es posible que las proposiciones sean frases largas. Para afrontar este proble-
ma, en lógica se utilizan letras minúsculas (p, q, r, etc.) en lugar de las proposi-
ciones completas.
Ejemplo 3 Sea:
p = “La nieve es profunda”.
q = “El tiempo es frío”.
Consideremos ahora la proposición “La nieve es profunda y el tiempo es
frío”. Primero escribimos la forma lógica de la proposición haciendo uso de los
paréntesis:
(La nieve es profunda) y (el tiempo es frío).
Utilizando “p” y “q” la proposición queda simbolizada de la manera siguiente:
(p) y (q).
Ejemplo 4 Supongamos que queremos simbolizar la proposición “Se puede ele-
gir sopa o se puede elegir ensalada”.
Sea
r = “Se puede elegir sopa”
s = “Se puede elegir ensalada”.
La proposición quedará simbolizada por (r) o (s).
Al simbolizar una proposición que contiene el término de enlace “no”, la
palabra “no” se pone delante del símbolo que sustituye a la proposición atómica,
aunque ordinariamente en castellano la palabra “no” se encuentre dentro de la
proposición atómica sobre la que actúa. El término de enlace, sin embargo, no
es una parte de la proposición y, por tanto, la palabra “no” debe separarse de
la proposición atómica.

9
Ejemplo 5 Simbolizar la proposición “Los patos no son animales de cuatro
patas”.
Sea
q = “Los patos son animales de cuatro patas”.
y la proposición molecular será
No (q).
El último símbolo sustituye sólo a la proposición atómica y no incluye el término
de enlace.
Ejercicio 6
A. Simbolizar las siguientes proposiciones moleculares sustituyendo las proposi-
ciones atómicas por letras minúsculas.
1. Necesito ponerme las gafas o esta luz está débil.
2. Los patitos no se transforman en cisnes.
3. Daba tres pasos hacia la derecha y entonces iba dos pasos hacia adelante.
4. Estos problemas no son fáciles para mí.
5. Si suena el timbre, entonces es hora de empezar la clase.
6. Si la clase de matemáticas ya ha empezado entonces llegaré tarde.
7. Una parte de la Luna no se ve desde la Tierra.
8. O Antonio irá al teatro o irá al cine.
9. Las rosas son rojas y las violetas son azules.
10. Si Brasil está en Sudamérica entonces está en el hemisferio Sur.
B. Simbolizar las siguientes matemáticas moleculares sustituyendo las proposi-
ciones atómicas por letras minúsculas. Recuerde que 6= es la negación de =.
1. Si x = y entonces x = 2.
2. Si x 6= y entonces y > 1.
3. Si x 6= 2 o x 6= 3 entonces x = 1.
4. Si x + y = 3 entonces y + x = 3.
5. Si x − y = 2 entonces y − x 6= 2.
6. x + y = 2 y y = 1.
7. x + y + z = 2 o x + y = 10.
8. Si x 6= y y y 6= z entonces x + y > 1.
9. Si x 6= y, entonces x 6= 1 y x 6= 2.

10
1.5. Simbolización de los términos de enlace
En esta sección, se considerará cada término de enlace y se le asignará un
símbolo. También se le dará un nombre a la proposición molecular formada con
cada término de enlace.

1.5.1. Conjunción
La unión de dos proposiciones con el término de enlace “y” se denomina con-
junción de las dos proposiciones. Un ejemplo de una conjunción es la proposi-
ción:

Sus ojos son azules y los ojos de su hermano también son azules.

Sea p la proposición atómica “Sus ojos son azules” y sea q la proposición atómica
“los ojos de su hermano también son azules”. Entonces, la proposición molecular
simbolizada, que es una conjunción, es

(p) y (q).

También, es útil simbolizar el término de enlace “y” con ∧. Utilizando este


símbolo, se puede escribir la conjunción de las proposiciones p y q, como sigue:

(p) ∧ (q).

El símbolo ∧ sustituye al término de enlace completo tanto si se refiere a “y”


como a “a la vez. . . y. . . ” en la lengua castellana.

Ejercicio 7
A. Simbolizar las proposiciones siguientes utilizando el símbolo lógico corre-
spondiente para los términos de enlace. Indicar la proposición atómica que cor-
responde a cada letra.

1. Juan vive en nuestra calle y Pedro en la cinco oriente.


2. Los discos antiguos de José son buenos pero los modernos son todavía
mejores.
3. Metió la nariz y ya sacó tajada.
4. El sol se oculta en las nubes y enseguida empieza a refrescar.
5. Juana tiene trece años y Rosa quince.
6. El avión se elevaba a nuestra vista y dejaba tras de sí una fina estela
blanca.
7. Jorge es alto y Andy es bajo.
8. La estrella de mar es un equinodermo y los erizos de mar son también
equinodermos.

11
9. Hoy es treinta y mañana será primero.
10. El juego ha empezado y llegaremos tarde.

B. Terminar la simbolización de las proposiciones que siguen sustituyendo


el término de enlace por el correspondiente símbolo lógico.

1. (p) y (q)
2. A la vez (a) y (b)
3. (h) y (c)
4. A la vez (t) y (g)
5. (s) y (q)

C. En las proposiciones matemáticas siguientes, simbolizar sólo el término


de enlace “y”, conservando los símbolos matemáticos.

1. x = 0 y y = 4.
2. x 6= 0 y x + y = 2.
3. x − x = 0 y x + 0 = x.
4. x + y = y + x y x + (y + z) = (x + y) + z.

1.5.2. disyunción
La unión de dos proposiciones con el término de enlace “o” se denomina
disyunción de las dos proposiciones. Un ejemplo de una disyunción es la proposi-
ción
Esta es el aula de Matemáticas o es el aula de Física,
es la disyunción de dos proposiciones. Esta proposición puede parecer un poco
rara. Posiblemente esto se debe a que en el lenguaje corriente se incluye la
palabra “o” al inicio de la frase junto con la palabra “o” en el centro de la frase.
Así, la proposición molecular se escribiría

O ésta es el aula de Matemáticas o es el aula de Física.

En ambos casos, las dos proposiciones atómicas son las mismas; primero, la
proposición “Esta es el aula de Matemáticas”, y segundo, “Es el aula de Física”.
Es decir, no debe incurrirse en el error de incluir la “o” inicial como parte de
la primera proposición. Se trata de una parte del término de enlace. El símbolo
que utilizaremos para la disyunción es: ∨.
En el ejemplo precedente, si f es la proposición “Esta es el aula de Matemáti-
cas” y r es la proposición “Es el aula de Física”, entonces la disyunción queda
completamente simbolizada por:

( f ) ∨ ( r ).

12
Leeremos esta proposición diciendo ( f ) o ( r ), y algunas veces también o ( f
) o ( r ). Recuérdese que el símbolo ∨ representa el término de enlace completo,
tanto si en la lectura o escritura de la proposición se emplea sólo “o” o bien
“o. . . , o. . . ”.

Ejercicio 8
A. Simbolizar las proposiciones siguientes utilizando el símbolo lógico corre-
spondiente para los términos de enlace. Indicar la proposición atómica que cor-
responde a cada letra.

1. El área del triángulo ABC es igual que el área del triángulo DEF, o el área
del triángulo ABC es menor que el área del triángulo DEF.
2. Tomará parte en el salto de altura o correrá los 400 metros planos.
3. O tomará parte en la representación o ayudará en el vestuario.
4. O el bote cruzó la barra o se lo tragaron las olas.
5. Hemos de llegar allí antes, u otro recibirá el empleo.
6. O la aguja está gastada o la grabación es mala.
7. O Juan será reelegido o será destinado para un puesto nuevo.
8. Se puede dar el vector por medio de dos componentes, o estamos en tres
dimensiones.

B. Terminar la simbolización de las proposiciones que siguen sustituyendo


el término de enlace por el correspondiente símbolo lógico.

1. (p) o (q).
2. O (p) o (q)
3. O (r) o (s)
4. (t) y (e)
5. O (p) y (n)

C. En las proposiciones matemáticas siguientes, simbolizar sólo los términos


de enlace “y” y “o”, conservando los símbolos matemáticos.

1. O x = 0 o x > 0.
2. x 6= 0 y y 6= 0.
3. O x > 1 o x + y = 0.
4. O y = x o y 6= x.

13
5. y + x > y + x + z o z = 0.
6. y + z = z + y y 0 + x = x.

D. En las proposiciones matemáticas siguientes, simbolizar sólo los términos


de enlace “y” y “o”, conservando los símbolos matemáticos y los paréntesis.

1. O (x + y = 0 y z > 0) o z = 0.
2. x = 0 y (y + z > x o z = 0).
3. O x 6= 0 o (x = 0 y y > 0).
4. O (x = y y z = w) o (x < y y z = 0).

1.5.3. Negación (no)


Cuando a una proposición se le añade el término de enlace “no”, se denomina
la negación de la proposición. Así, una negación es una proposición molecular
que utiliza el término de enlace “no”. El término de enlace “no” es análogo
a los otros términos de enlace, puesto que forma proposiciones moleculares a
partir de subproposiciones. Pero se distingue de los otros términos de enlace
pues usa una sola proposición. La palabra “no” en el lenguaje corriente se
acostumbra a encontrar dentro de la proposición. Sin embargo, en Lógica, nos
acostumbraremos a considerar el término de enlace separado de la proposición
sobre la que actúa. Esto es necesario para poder representar la negación por un
símbolo lógico. Un ejemplo es

Las elecciones presidenciales no siempre son sanas.

Esta proposición es la negación de la proposición atómica:

Las elecciones presidenciales siempre son sanas.

En Lógica, la adición del término de enlace “no” a una proposición atómica da


lugar a una proposición molecular. Como en el lenguaje corriente se acostumbra
hacer la negación colocando la palabra “no” dentro de la frase que conforma
proposición, es fácil cometer el error de olvidar la colocación de “no” delante de
la letra elegida para simbolizar la proposición atómica. La simbolización de la
proposición “Las elecciones presidenciales no siempre son sanas” es:
Sea
p = “Las elecciones presidenciales siempre son sanas”
entonces la negación es:
No (p).
Para simbolizar completamente la proposición, emplearemos el símbolo . La
proposición del ejemplo, totalmente simbolizada es:

p.

14
A veces es más fácil leer estas proposiciones empezando con la frase “no ocurre
que”, por lo que podemos considerar el símbolo como equivalente a “no
ocurre que”. Por ejemplo, para traducir al castellano la proposición p sobre las
elecciones presidenciales, se puede decir: “No siempre ocurre que las elecciones
presidenciales siempre son sanas”.
Los términos de enlace se pueden utilizar con una o más proposiciones mole-
culares, de la misma manera que con las atómicas. Por ejemplo, con la forma “Si
( ) entonces ( )”, se pueden llenar los espacios con proposiciones atómi-
cas o con proposiciones moleculares. Las negaciones se combinan frecuentemente
con otras proposiciones para formar una proposición molecular más larga. Por
ejemplo,

Si un número es mayor que cero, entonces no es un número negativo

es una proposición molecular con la forma “Si ( ) entonces ( )” en la que


el término de enlace une una proposición atómica y una molecular que es una
negación. La forma “O ( ) o ( )” puede incluir negaciones como en la
siguiente disyunción:

O la clase no ha empezado o no hubo clase.

Aquí se tiene una disyunción de dos proposiciones moleculares, ambas nega-


ciones. Su forma lógica se puede presentar con mayor claridad utilizando parén-
tesis:
O (la clase no ha empezado) o (no hubo clase).
Para simbolizar esta proposición molecular, sean s = “La clase ha empezado”
y c = “Hubo clase”, por lo que la simbolización completa es

(s) ∨ (c).

Ejercicio 9

A. Simbolizar completamente las proposiciones siguientes utilizando el sím-


bolo lógico correspondiente para los términos de enlace. Indicar la proposición
atómica que corresponde a cada letra.

1. En el hemisferio sur, julio no es un mes de verano.


2. Los tubos de neón no son incandescentes.
3. No ocurre que a todos los ingresos les correspondan impuestos propor-
cionales.
4. Marte no está tan cercano al Sol como la Tierra.
5. Puebla no es el estado más grande de la República Mexicana.
6. No ocurre que todos los líquidos hiervan a la misma temperatura.

15
7. Adolfo López Mateos no fue el segundo presidente de México.
8. No todos los gérmenes son bacterias.

B. Simbolizar las proposiciones siguientes utilizando el símbolo correspondi-


ente para cada término de enlace.

1. No ocurre que ( r ).
2. No ( q ).
3. No ( h ).
4. No ocurre que ( t ).
5. No ( j ).

C. En las proposiciones siguientes se utiliza más de un término de enlace.


Simbolizar completamente las proposiciones sustituyendo los términos de enlace
por los símbolos correspondientes.

1. ( p ) y no ( q ).
2. No ( r ) y no ( m ).
3. ( s ) o no ( b ).
4. O no ( p ) o no ( q ).
5. ( t ) y no ( r ).

D. Primero señalar cada término de enlace en las proposiciones siguientes.


Después simbolizar la proposición entera sustituyendo p = “Jaime es puntual”
y q = “Tomás llega tarde” en las proposiciones siguientes.

1. O Jaime es puntual o Tomás llega tarde.


2. O Jaime no es puntual o Tomás llega tarde.
3. Tomás llega tarde y Jaime no es puntual.
4. Tomás no llega tarde y Jaime no es puntual.
5. Jaime no es puntual y Tomás llega tarde.

E. Identificar cada una de las proposiciones moleculares siguientes escribi-


endo la palabra que denota su forma (por ejemplo, “negación”, “conjunción”,
“disyunción”).

1. ( q ).
2. ( p ) ∧ ( q ).

16
3. ( r ).
4. ( r ) ∨ ( s ).
5. ( r ) ∧ ( s ).
6. ( t ).
7. ( p ) ∨ ( q ).
8. ( r ) ∧ ( t ).

F. Examinar las proposiciones siguientes y señalar cada término de enlace


que se encuentre en ellas.

1. No es mediodía y el almuerzo no está listo.


2. Si no estamos allí, entonces perderemos nuestro voto.
3. Si dos números no son iguales, entonces uno es mayor que el otro.
4. María se ha ido o no está en su sitio.
5. Si es negro, entonces no reflejará la luz.
6. x > 0 o x = 0.
7. Si x + y = z, entonces y + x = z.
8. Si x + y = 0 y x > 0, entonces y < 0.
9. Si x + y = 0 y x = 0, entonces y = 0.
10. O x = 0 o x 6= 0.

1.5.4. Condicional
Cuando se unen dos proposiciones mediante el término de enlace “si. . . , en-
tonces. . . ” la proposición molecular resultante se denomina proposición condi-
cional. Ya sabemos que en lugar de los puntos se puede poner cualquier proposi-
ción. La palabra “si” precede a la primera proposición y la palabra “entonces”
precede a la segunda proposición. Un ejemplo de una proposición condicional
es:
Si llueve hoy, entonces se suspenden las clases.
La primera proposición atómica es “Llueve hoy” y la segunda proposición atómi-
ca es “se suspenden las clases”. Para poder simbolizar completamente esta
proposición condicional emplearemos el símbolo → para el término de enlace
“si. . . , entonces. . . ”.
Para simbolizar completamente una proposición condicional, primero se es-
cogen las letras para representar las proposiciones atómicas. Sean
p = “Llueve hoy”.

17
q = “Se suspenden las clases”.
y entonces se sustituye el término de enlace por su símbolo:

( p ) → ( q ).

En lógica, a la proposición que se encuentra entre las palabras “si” y “entonces”


se le denomina el antecedente y a la proposición que sigue a la palabra “entonces”
se le llama consecuente. Estos términos se utilizarán cuando se trabaje con
proposiciones condicionales.

Ejercicio 10

A. Simbolizar completamente las proposiciones siguientes utilizando el sím-


bolo lógico correspondiente para los términos de enlace. Indicar la proposición
atómica que corresponde a cada letra.

1. Si hace suficiente frío, entonces el lago se helará.


2. Si las luces están encendidas, entonces la familia Alvarez está en casa.
3. Si pierde el autobús, entonces tendrá que caminar.
4. Si usted se dirige hacia el norte, entonces llegará a Puerto del Aire en la
noche.
5. Si es un ácido, entonces contiene el elemento hidrógeno.
6. Si dos y tres son cinco, entonces tres y dos son cinco.
7. Si x es igual a dos, entonces x más uno es igual a tres.
8. Si hoy es siete, entonces el viernes es nueve.

B. Examinar las proposiciones condicionales del inciso A y señalar en cada


una el antecedente.
C. Examinar las proposiciones condicionales del inciso A y señalar en cada
una el consecuente.
D. Simbolizar completamente las proposiciones siguientes, sustituyendo los
términos de enlace por los correspondientes símbolos lógicos.

1. Si ( p ) entonces ( q ).
2. Si ( s ) entonces ( t ).
3. Si ( q ) entonces ( p ).
4. Si ( p ) entonces no ( q ).
5. Si no ( p ) entonces no ( q ).

18
1.6. Agrupamiento y paréntesis
Es frecuente encontrar proposiciones que tienen más de un término de en-
lace. Los términos de enlace pueden unir o pueden ser usados con proposiciones
moleculares de la misma manera que con las proposiciones atómicas. En todos
estos casos uno de los términos de enlace es el mayor. Por esto se le denominará
dominante porque es el que actúa sobre toda la proposición.
Recuérdese que uno de los tipos de proposición molecular es de la forma:

( ) ∧ ( ).

Esta es una conjunción y los espacios se pueden llenar ya sea con proposiciones
atómicas o con proposiciones moleculares. Pero si se utilizan proposiciones mole-
culares, éstas a su vez contienen otros términos de enlaces; sin embargo, la “y”
se mantiene como término de enlace dominante o mayor. Sea por ejemplo, la
conjunción de dos negaciones:

Antonio no estudia en la UNAM y Ana no estudia en la BUAP.

Si se designa por u la proposición “Antonio estudia en la UNAM” y por b


la proposición “Ana estudia en la BUAP”, las proposiciones que se colocarían
dentro de los paréntesis de la forma anterior, serían u y b, y se obtendría

(u) ∧ (b).

Ahora consideremos una conjunción cuyo primer miembro sea a su vez una
disyunción y cuyo segundo miembro sea una proposición atómica. El término
de enlace “y” enlazará una proposición molecular formada utilizando el término
de enlace “o” con una proposición atómica.

A la vez, x = 1 o x = 2, y y = 3.

Sea p = “x = 1”, q = “x = 2” y r = “y = 3”; entonces la disyunción es ( p )


∨ ( q ) y la proposición atómica es r. Si estas proposiciones se colocan en los
espacios correspondientes de una conjunción, el resultado es

((p) ∨ (q)) ∧ ( r ).

Esta proposición con tantos paréntesis es difícil de leer. Para facilitar su lectura
se adopta el siguiente convenio: una proposición que no contenga ∧, ∨, , ni
→, no necesita colocarse entre paréntesis. En consecuencia, en la proposición
anterior se pueden suprimir los paréntesis que encierran la p y la q, resultando
la forma simbólica siguiente:

(p ∨ q) ∧ r.

Se puede ver inmediatamente que se trata de una conjunción. El término de


enlace “y” une dos proposiciones. Una es la proposición atómica r; la otra es
una proposición molecular, la disyunción p∨q.

19
Los paréntesis son los símbolos de puntuación de la lógica. Muestran como
está agrupada una proposición y, por tanto, señalan cuál es el término de enlace
dominante. Un paréntesis que encierre p∨q, muestra que las partes están ligadas
constituyendo una proposición única. La proposición molecular se puede unir a
alguna otra por medio de un término de enlace, de manera análoga a como se
uniría una proposición atómica.
Obsérvese que en las proposiciones en lengua castellana simbolizadas anteri-
ormente, se logra el mismo objetivo por medio de la coma. Pero, supóngase que
la proposición se leyera
x = 1, o x = 2 y y = 3.
En este caso la coma expresa que el término de enlace dominante es “o”. Como
la forma de la disyunción es
( ) ∨ ( )
se llenarán los espacios con una proposición atómica y una conjunción:
(p) ∨ (q ∧ r).
Obsérvese que podemos prescindir de los paréntesis que encierran a la proposi-
ción atómica, por lo que la proposición quedaría así:
p ∨ (q ∧ r).
Cuando se simbolizan proposiciones en lengua castellana, se precisa alguna man-
era de destacar el término de enlace dominante. Así como en lógica, el paréntesis
señala siempre de manera muy clara cuál es el término de enlace dominante, en
las proposiciones escritas en castellano no siempre es tan claro, pues existen
diversos métodos para indicar la dominancia. Un método, según se ha visto es
el uso de comas.
El método más claro de poner de manifiesto la dominancia de un término de
enlace es usar el término en la forma gramatical más completa, ordinariamente
compuesto de dos partes, donde una de las cuales se escribe al principio de la
proposición molecular:
A la vez ( ) y ( ).
O ( ) o ( ).
Si ( ), entonces ( ).
Por ejemplo, considere la proposición:

O él está equivocado y yo tengo razón, o quedaré sorprendido. (1)


Escribiendo los paréntesis se tiene:
O (él está equivocado y yo tengo razón) o (quedaré sorprendido).
Los paréntesis señalan claramente que las letras “O” y “o” envuelven la
conjunción “él está equivocado y yo tengo razón” que es precisamente una parte
de toda disyunción. Así, la proposición ( 1 ) se puede simbolizar:
(w ∧ r) ∨ s. (2)

20
Por otra parte, si el paréntesis se coloca de manera que la “y” quede fuera,
entonces éste dominará y la proposición completa se transforma en una conjun-
ción,
w ∧ ( r ∨ s). (3)
La expresión en castellano sería:

El está equivocado, y o yo tengo razón o quedaré sorprendido. (4)

Observe la diferente colocación de la letra “o” en las dos proposiciones ( 1 ) y (


4 ). Si la “o” se presenta antes de la conjunción domina como en ( 1 ) y ( 2 );
si se presenta después de la conjunción no domina como en ( 3 ) y ( 4 ).
Es posible introducir la frase “A la vez” acompñando a la “y”. Poniendo
paréntesis con el fin de que se vea la forma claramente, la proposición ( 1 )
sería:

O (a la vez él está equivocado y yo tengo razón) o (quedaré sorprendido);


(5)
es decir, es claramente una disyunción simbolizada por la fórmula ( 2 ). La
proposición ( 4 ) con paréntesis sería:

A la vez (él está equivocado) y (o yo tengo razón o quedaré sorprendido), (6)

que es manifiestamente una proposición simbolizada por la fórmula ( 3 ).


Al escribir reiteradamente la frase “a la vez” y la “o” iniciales, da lugar
a un lenguaje poco elegante, por lo que no se suelen incluir, pero sin duda se
perdería claridad lógica si no se incluyeran. Cuando se utilizan estos términos, la
primera palabra de la proposición indica ya el tipo de proposición lógica de que
se trata: “a la vez” indica que es una conjunción formada con “a la vez. . . y. . . ”
como el término de enlace dominante, “o” indica que es una disyunción formada
con “o. . . o. . . ” como término de enlace dominante, y “si” indica que es una
condicional formada con “si. . . , entonces. . . ” como término de enlace dominante.
Para que la frase en castellano suene mejor se suprimen a veces las palabras
“o”, “a la vez” y “entonces” y la proposición puede seguir teniendo el mismo
significado. Sin embargo, desgraciadamente se suprimen también algunas veces
cuando son necesarias, siendo entonces imposible decidir cuál es el verdadero
significado de la proposición. Así resultan casos ambiguos como:

El está equivocado y yo tengo razón o quedaré sorprendido. (7)

No se puede asegurar si ( 7 ) es una conjunción o una disyunción.

Ejercicio 11

A. Cada una de las proposiciones simbolizadas siguientes es una conjunción


por lo que el término de enlace mayor o dominante es “y”. Poner los paréntesis
adecuadamente para indicar que “y” es dominante.

1. p ∨ q ∧ s.

21
2. q ∨ r ∧ s.
3. q ∧ r ∨ t.
4. p ∨ r ∧ q.
5. r ∧ p ∨ t.

B. Cada una de las proposiciones simbolizadas siguientes es una disyunción


por lo que el término de enlace mayor o dominante es “o”. Poner los paréntesis
adecuadamente para indicar que “o” es dominante.

1. p ∨ q ∧ s.
2. q ∨ r ∧ s.
3. q ∧ r ∨ t.
4. p ∧ q ∨ r.
5. p ∨ q ∧ r.

C. De cada una de las proposiciones siguientes se dice si es una conjunción


o disyunción. Indicar el agrupamiento adecuado de las proposiciones atómicas
poniendo paréntesis que señalen cuál es el término de enlace dominante.

1. disyunción s ∨ t ∧ r.
2. Conjunción t ∨ s ∧ q.
3. Conjunción t ∧ s ∨ r.
4. disyunción p ∨ q ∧ t.
5. disyunción p ∧ q ∨ r.

D. Simbolizar las proposiciones siguientes, indicando el agrupamiento por


medio de paréntesis cuando sea necesario.

1. O Pedro es presidente y Juan es tesorero, o Jaime es tesorero.


2. Pedro es presidente, y o Juan es tesorero, o Jaime es tesorero.
3. O Ramón es su hermano y Rosa es su hermana o Javier es su hermano.
4. Ramón es su hermano y o Rosa es su hermana o Javier es su hermano.
5. Jorge es el capitán o José es el capitán, y Carlos es el teniente.
6. A la vez el resultado es un número primo o María está equivocada y Rafael
está equivacado también.

22
E. Simbolizar las proposiciones matemáticas siguientes, eligiendo letras para
sustituir las proposiciones matemáticas atómicas.

1. Si x es menor que 2, entonces x es igual a 1 o x es igual a 0.


2. Si a la vez x es menor que tres y x es mayor que uno entonces x es igual
a dos.
3. y = 4 y si x < y entonces x < 5.
4. O x es mayor que cinco y x es menor que siete o x es no es igual a seis.
5. Si x + 3 > 5 y y − 4 > entonces y > 6.

Consideremos ahora la proposición

Si este cuadro es negro entonces aquél cuadro es rojo y


su rey está sobre el cuadro rojo.

Para simbolizar esta proposición molecular definimos:

p = “Este cuadro es negro”


q = “Este cuadro es rojo”
r = “Su rey está sobre el cuadro rojo”.

La proposición simbolizada es

p → (q ∧ r).

La proposición es una proposición condicional en la que el consecuente es una


conjunción. El término dominante es “si. . . , entonces. . . ”.
¿Cómo se podría cambiar el ejemplo de manera que el término de enlace “y”
fuera el dominante? En castellano se puede lograr insertando una coma:

Si este cuadro es negro entonces aquél cuadro es rojo,


ysu rey está sobre el cuadro rojo.

Se puede, si se desea, evitar la coma utilizando la palabra “a la vez” como parte


del término de enlace dominante.

A la vez si este cuadro es negro entonces aquél cuadro es rojo y


su rey está sobre el cuadro rojo.

Para señalar que “y” es el término de enlace dominante en la proposición sim-


bolizada, se cambia la posición del paréntesis,

(p → q) ∧ r.

23
Ejercicio 12

A. Junto a cada proposición molecular escrita a continuación, se ha puesto


el nombre del tipo de proposición molecular a la que pertenece. Añadir los parén-
tesis necesarios.

1. Condicional p → r ∧ s.
2. Condicional p → q ∧ r.
3. Condicional p ∧ q → r.
4. Condicional r ∨ p → q.
5. Conjunción p → q ∧ s.
6. Conjunción r ∧ p → q.
7. disyunción r ∨ q → t.
8. disyunción q → p ∨ s.
9. disyunción p → r ∨ q.
10. Condicional p → r ∨ q.
11. Conjunción p ∧ q → t.
12. Condicional p ∧ q → t.
13. disyunción p ∨ t → q.
14. disyunción q → r ∨ s.
15. Condicional q → r ∨ s.

B. Simbolizar las proposiciones siguientes, indicando el agrupamiento por


medio de paréntesis cuando sea necesario. Para todas las proposiciones, sea

j = “Juan está en la clase de Matemáticas”


c = “El está en la clase de Química”
k = “Alvaro está en la clase de Física”

1. Si Juan está en la clase de Matemáticas, entonces Alvaro está en la clase


de Física y él está en la clase de Química.
2. Si o Alvaro está en la clase de Física o él está en la clase de química,
entonces Juan está en la clase de Matemáticas.
3. O si Juan está en la clase de Matemáticas entonces él está en la clase de
Química, o Juan está en la clase de Matemáticas.

24
4. O Alvaro está en la clase de Química o si Juan está en la clase de
Matemáticas entonces él está en la clase de Química.
5. A la vez si Alvaro está en la clase de Química, entonces él está en la clase
de Química, y Juan no está en la clase de Matemáticas.

1.6.1. La negación de una proposición molecular


Hay casos en los que se desea expresar la negación de una proposición molecu-
lar completa. Por ejemplo, se quiere negar una disyunción como el caso siguiente

No ocurre que el libro o es rojo o es verde.

Supóngase que se simboliza esta proposición utilizando la letra p para represen-


tar la proposición “El libro es rojo” y la letra q para representar la proposición
“El libro es verde”. Entonces, la disyunción es p ∨ q. Luego, la forma simboliza-
da de la negación de la proposición es p ∨ q.
Considere la proposición

No ocurre que a la vez Juan tenga una hermana y tenga un hermano.

Aquí se quiere negar la proposición completa. Es decir, se desea manifestar


que Juan no tiene a la vez un hermano y una hermana. Al simbolizar esta
proposición, si se designa por p la proposición “Juan tiene una hermana” y por
q la proposición “Juan tiene un hermano”, se tiene

p ∧ q.

Finalmente, consideramos la negación de una condicional,

No ocurre que si usted ve un gato negro entonces tendrá mala suerte.

Aquí, es conveniente mencionar que hay otro símbolo para la negación: ¬. Sea p
la proposición “Usted ve un gato negro” y q la proposición “Usted tendrá mala
suerte”. Entonces, la simbolización de esta proposición molecular es:

¬(p → q).

o
p → q.

Ejercicio 13 ..

A. Simbolizar las proposiciones siguientes, indicando el agrupamiento por


medio de paréntesis.
Sea
p = “Es jueves”
q = “Sucedió en lunes”

25
1. O no es jueves o no sucedió en lunes.
2. Si no ocurre que sucedió en lunes, entonces es jueves.
3. No ocurre que o es jueves o que sucedió en lunes.
4. No sucedió en lunes y es jueves.
5. No ocurre que a la vez es jueves y que sucedió en lunes.
6. Si no sucedió en lunes entonces no es jueves.
7. No ocurre que si es jueves entonces sucedió en lunes.
8. O no es jueves o sucedió en lunes.
9. No es jueves y sucedió en lunes.
10. No ocurre que a la vez sucedió en lunes y es jueves.

B. Simbolizar las proposiciones siguientes, tal como se indica en el ejemplo


siguiente.

1. O Juan es el más pequeño y Pedro es el más alto o Pedro es el más bajo


y Juan es el más grande.
Ejemplo: Sea p = “Juan es el más pequeño”
q = “Pedro es el más alto”
r = “Pedro es el más bajo”
s = “Juan es el más grande”.
(p ∧ q)∨ (r ∧ s).
2. Si una sustancia orgánica se descompone, entonces sus componentes se
transforman en abono y fertilizan el suelo.
3. O yo estoy equivocado, o la pregunta número uno es cierta y la pregunta
número dos es falsa.
4. A la vez yo estoy equivocado o la pregunta número uno es cierta, y la
pregunta número dos es falsa.
5. O yo estoy equivocado y la pregunta número uno es cierta o la pregunta
número dos es falsa.
6. No ocurre que, al vez Juana sea su hermana y Rosa sea su hermana.
7. Juana no es su hermana y Rosa es su hermana.
8. Si se conoce el período del movimiento de la Luna y se sabe la distancia de
la Tierra a la Luna, entonces se puede calcular la aceleración centrípeta
de la Luna.

26
9. O sus deberes están terminados, o si no están terminados tendrá que hac-
erlos por la noche.
10. No todas las regiones de Africa tienen un clima cálido y húmedo y no toda
Africa ecuatorial es una tierra de vegetación espesa y exuberante.
11. Si son las diez entonces la sesión de la asamblea general ha empezado, y
ahora el reloj señala las diez.
12. No ocurre que, o estrellas muy lejanas presentan paralaje o aparecen en el
telescopio como discos.
13. Si este mineral no es duro, entonces no está compuesto de cristales de
cuarzo.
14. Si es después de las cinco, entonces la puerta está cerrada y yo no tengo
la llave.
15. Si es después de las cinco entonces la puerta está cerrada y además, yo
no tengo la llave.

C. En cada una de las proposiciones matemáticas siguientes se indica el tipo


de proposición molecular. Colocar los paréntesis necesarios.

1. Condicional x = 0 ∨ x = 1 → y = 2.
2. disyunción x = 0 ∨ x 6= 0 ∧ y = z.
3. Conjunción x = 1 ∨ x 6= 1 ∧ y 6= 3.
4. Condicional x = y → y 6= z ∧ y > 5.
5. Conjunción x = y ∨ x = z ∧ y > 3.
6. Condicional x = y ∧ y = z → x = z.
7. Condicional x > y ∧ y > z → x > z.

1.7. Eliminación de algunos paréntesis


Adoptando algunas reglas simples acerca de la potencia de los términos de
enlace, se pueden eliminar algunos de los paréntesis en las proposiciones sim-
bolizadas:
REGLA 1
El → es más potente que los otros términos de enlace.
Utilizando la regla 1, en vez de

(p ∧ q) → r

se puede escribir simplemente

p ∧ q → r.

27
También, en vez de
p → (q ∨ r)
se puede escribir
p → q ∨ r.
Por otra parte, si se tiene
(p → q) ∨ r
no se puede eliminar los paréntesis, pues es necesario para indicar que ∨ es
el término de enlace dominante. También, si una proposición tiene dos condi-
cionales, se tiene que utilizar los paréntesis para indicar cuál es el término de
enlace dominante. Así, la proposición

p → (q → r)

tiene significado distinto de


(p → q) → r.
La segunda regla es tan natural que se ha hecho uso de ella sin haberla enunciado
explícitamente.
REGLA 2
El signo de negación ( o ¬) es más debil que cualquiera de los
otros términos de enlace.
Utilizando la regla 2, en vez de

(p) ∧ q

se escribe
p∧q
o, en lugar de
p ∨ (q)
se escribe
p∨q
o en vez de
(p) → (q)
se puede escribir:
p → q.
Pero el paréntesis es necesario en

¬(p ∧ q).

Finalmente, puesto que ∧ y ∨ son igualmente fuertes, cuando se presentan ambos


en una proposición se tienen que poner siempre los paréntesis para indicar cuál
es el término de enlace dominante. Así, el significado de:

p∨q∧r

28
no es claro, pues
(p ∨ q) ∧ r
es una conjunción, y
p ∨ (q ∧ r)
es una disyunción.
Ejercicio 14

A. Junto a cada una de las proposiciones siguientes, se indica el tipo de


proposición molecular al que pertenecen. Utilizando las reglas de prioridad es-
tablecidas sobre la potencia de los símbolos, añadir los paréntesis sólo donde
sean necesarios.
1. Condicional p → q ∨ r.
2. disyunción p ∨ q ∧ r.
3. Conjunción r → s ∧ t.
4. Negación r ∧ s.
5. Condicional p ∨ q → r.
6. Negación p → q.
7. Conjunción a ∧ b → c.
8. disyunción m → n ∨ p.
9. Negación p ∨ q.
10. Conjunción a ∨ b ∧ c.
B. Junto a cada una de las proposiciones matemáticas siguientes, se indica
el tipo de proposición molecular al que pertenecen. Utilizando las reglas de pri-
oridad establecidas sobre la potencia de los símbolos, añadir los paréntesis sólo
donde sean necesarios.
1. Conjunción x 6= 0 ∨ x > y ∧ y = z.
2. Condicional x = 0 → x > y ∧ y 6= z.
3. disyunción x = 0 ∨ x 6= 0 ∧ y = z.
4. Condicional x > y ∧ y > z → x > z.
5. disyunción x = 0 ∨ x > 0 → y = 0.
6. Conjunción x = y ∧ y = z ∨ x = z.
7. Condicional x = y ∧ y = z → x = z.
8. Conjunción x = y ∨ x = z ∧ y 6= z.

29
2. Inferencia Lógica
2.1. Introducción
En la sección anterior aprendimos a dividir las proposiciones en sus partes
lógicas y de este modo llegamos a conocer algo sobre la forma lógica de las
proposiciones.
Conocidas las formas de las proposiciones y su simbolización, el siguiente
paso es hacia una parte importante de la lógica formal: la inferencia y la deduc-
ción. Las reglas de inferencia que rigen el uso de los términos de enlace son muy
simples. Se pueden aprender estas reglas y su uso como se aprenden las reglas
de un juego. El juego se juega con proposiciones, o fórmulas lógicas, nombre que
se dará a las proposiciones simbolizadas. Se empieza con conjuntos de fórmulas
que se denominan premisas. El objeto del juego es utilizar las reglas de inferen-
cia de manera que conduzcan a otras fórmulas que se denominan conclusiones.
El paso lógico de las premisas a la conclusión es una deducción. La conclusión
que se obtiene se dice que es una consecuencia lógica de las premisas si cada
paso que se da para llegar a la conclusión está permitido por una regla. La idea
de inferencia se puede expresar de la manera siguiente: de premisas verdaderas
se obtienen sólo conclusiones que son verdaderas. Es decir, si las premisas son
verdaderas, entonces las conclusiones que se derivan de ellas lógicamente, han
de ser verdaderas.
Veamos algunos ejemplos de inferencia antes de estudiar las leyes formales de
inferencia. Se supone que se tienen dos premisas, la fórmula p → q y la fórmula
p. Se sabe que estas premisas están dadas; es decir, se empieza diceiendo que
se ha dado p y que se ha dado p → q. ¿Se puede sacar una conclusión de estas
dos proposiciones? Es decir, ¿se puede idear otra proposición que haya de ser
cierta si las premisas son ciertas? La conclusión es clara si se leen las premisas
en la forma:
Si p entonces q, y p.
La primera proposición expresa que si se verifica p, entonces se verifica q, y la
segunda dice que se verifica p. La conclusión es que se verifica q. La proposición
q es consecuencia lógica de las premisas p y p → q.
Veamos ahora una inferencia de la misma forma, pero cuyo contenido se ha
suplido por lenguaje corriente. La primera premisa es:

Si llueve, entonces el cielo ha de estar cubierto con nubes.

La segunda premisa es:


Llueve.
¿Qué conclusión se puede sacar de estas dos premisas? La respuesta es la con-
clusión “El cielo ha de estar cubierto con nubes”. Esta conclusión se puede
inferir lógicamente de las premisas dadas.

30
2.2. Reglas de inferencia y demostración
2.2.1. Modus Ponendo Ponens
La regla de inferencia aplicada en el ejemplo anterior tiene el nombre latino
modus ponendo ponens. Consideremos algunos ejemplos del uso de esta regla.

Premisa 1. Si Juan es un alumno de Matemáticas I, entonces él es un alumno


del Tecnolológico.
Premisa 2. Juan es un alumno de Matemáticas I.
Conclusión. El es un alumno del Tecnológico.

Otro ejemplo del uso de la regla modus ponendo ponens es el siguiente:

Premisa 1. Si no estudio, entonces no aprobaré Matemáticas I.


Premisa 2. No estudio.
Conclusión. No aprobaré Matemáticas I.

Simbólicamente, el primer ejemplo se expresa así:


Sea
p = “Juan es un alumno de Matemáticas I”.
q = “El es un alumno del Técnológico”.
entonces

Premisa 1. p → q.
Premisa 2. p.
Conclusión. q.

La regla de inferencia llamada modus ponendo ponens permite demostrar q


a partir de p → q y p.
El segundo ejemplo, se simboliza de la manera siguiente, donde p es la
proposición “Estudio” y q es la proposición “Aprobaré Matemáticas I”
¬p → ¬ q
¬p
––––
¬q
En cada uno de los ejemplos, la regla modus ponendo ponens permite pasar
de dos premisas a la conclusión. Decir que la conclusión es consecuencia lógica
de las premisas, es decir, que siempre que las premisas son ciertas, la conclusión
también es cierta. La regla de inferencia aprendida dice que si se tienen dos
proposiciones de la forma p → q y p, se puede deducir la proposición q.
Recuerde que la regla se aplica a la forma de las proposiciones, o sea, siem-
pre que se de un proposición condicional y se de precisamente el antecedente
de aquella condicional, se sigue precisamente el consecuente. La misma regla

31
se utiliza tanto si el antecedente o el consecuente es una proposición atómica
como si es una proposición molecular. En la condicional del ejemplo anterior
tanto el antecedente como el consecuente son proposiciones moleculares. A con-
tinuación se proporcionan algunas combinaciones en las que se aplica la regla
modus ponendo ponens.

1. r → s
r
–––
s
2. p
p→¬q
––––
¬q
3. p ∧ q → r
p∧q
––––
r
4. ¬p → q
¬p
––––
q
5. p → q ∧ r
p
––––—
q∧r

Recuerde que una condicional se puede escribir ( p ) → ( q ). Utilizando


paréntesis, la regla modus ponendo ponens es:
(p)→(q)
(p)
–––––
( q ).
Por consiguiente, si es de ayuda, se pueden usar paréntesis cuando el an-
tecedente o el consecuente son proposiciones moleculares, como en los ejemplos
siguientes:
p∨r→s∧q (p ∨ r) → (s ∧ q)
p∨r (p ∨ r)
s∧q (s ∧ q)

32
El nombre modus ponendo ponens se puede explicar de la siguiente manera:
es el método (modus), que afirma (ponens) el consecuente, afirmando (ponendo)
el antecedente.

Ejercicio 15

A. ¿Qué conclusión se puede sacar de cada uno de los siguientes conjuntos


de premisas? Es decir, ¿qué proposición lógica se sigue de las premisas?

1. Si usted está en Madrid, entonces su reloj señala la misma hora que en


Barcelona. Usted está en Madrid.
2. Si no nos despedimos ahora, entonces no cumpliremos nuestro plan. No
nos despedimos ahora.
3. Si esta planta no crece, entonces o necesita más agua o necesita mejor
abono. Esta planta no crece.
4. Son las cinco. Si son las cinco, entonces la oficina está cerrada.
5. Si vivo en la capital de los Estados Unidos, entonces no vivo en ninguno
de los cincuenta estados. Vivo en la capital de los Estados Unidos.

B. Utilizando modus ponendo ponens sacar una conclusión de cada uno de


los conjuntos de premisas siguientes. Escribir las conclusiones en la línea ( 3 ).

1. ( 1 ) p∨q→r
( 2 ) p∨q
(3)
2. ( 1 ) p→r
(2)p
(3)
3. (1)p
( 2 ) p→q
(3)
4. ( 1 ) p→q∧r
(2)p
(3)
5. ( 1 ) p→q∨r
(2)p
(3)

33
6. (1)r
( 2 ) r→q∧p
(3)

C. Utilizar la regla modus ponendo ponens para deducir una conclusión de


cada uno de los conjuntos de premisas siguientes:

1. Si x 6= 0 entonces x + y > 1. x 6= 0.
2. Si x + y = z entonces y + x = z. x + y = z.
3. Si x es un número e y es un número, entonces x + y es un número. x es
un número e y es un número.
4. Si x > y y y > z, entonces x > z. A la vez x > y y y > z.
5. A la vez x = y y y = z. Si x = y y y = z, entonces x = z.

Demostraciones Cuando se usa una regla de inferencia para pasar de un con-


junto de proposiciones a otra proposición se demuestra que la última proposición
es consecuencia lógica de las otras. Esto se puede expresar de muchas maneras.
Se puede decir que se ha derivado la conclusión de las premisas, que la con-
clusión se infiere de o es implicada por las premisas, que la conclusión se deduce
de las premisas, y otras. Todas estas frases significan lo mismo: dadas ciertas
proposiciones, si una regla de inferencia nos permite pasar a otra proposición,
entonces esta proposición es una conclusión lógica de las proposiciones dadas.
En ésta última sección se han visto algunas demostraciones cortas. Utilizando
la regla modus ponendo ponens, se demostró una conclusión a partir de un
conjunto de premisas. Por ejemplo, de r → s y r se demostró s. Se podría
esquematizar la demostración de manera clara escribiendo:
(1) r→s P
(2) r P
(3) s PP
Cada línea de la demostración está numerada. Después de las proposiciones
simbolizadas se indican cómo se obtiene cada proposición. Se han indicado con
P las premisas dadas. Las líneas que son premisas se representan por P en la
regla de premisas. Se parte de ellas y se deduce la línea ( 3 ) por la regla modus
ponendo ponens, lo que se indica en la línea por la abreviatura PP, escrita
después de la proposición.

Ejercicio 16

A. A continuación se dan un conjunto de premisas. Deducir una conclusión


de cada conjunto, indicando cómo se obtienen cada una de las terceras líneas
por medio de las abreviaturas P en la regla de premisas o PP en la regla modus
ponendo ponens.
Ejemplo:

34
(1) p→s P
(2) p P
(3) s PP

(1) a→b
1. (2) a
(3)
(1) m
2. (2) m→n
(3)
(1) r
3. (2) r→t∨q
(3)

(1) b→d∧a
4. (2) b
(3)
B. Simbolizar cada uno de los conjuntos de premisas del apartado A en
el Ejercicio 15. Después indicar una demostración como en la Sección A de
este ejercicio, numerando cada línea y señalando cómo se justifica cada línea
por medio de las abreviaturas P para las premisas y PP para la regla modus
ponendo ponens.
C. Simbolizar cada uno de los conjuntos de premisas del apartado C en
el Ejercicio 15. Después indicar una demostración como en la Sección A de
este ejercicio, numerando cada línea y señalando cómo se justifica cada línea
por medio de las abreviaturas P para las premisas y PP para la regla modus
ponendo ponens.

Demostraciones en dos pasos Algunas veces no se puede ir directamente


de las premisas a la conclusión mediante un sólo paso. Pero esto no impide poder
llegar a una conclusión. Cada vez que se deduce una proposición por medio de
una regla, entonces esta proposición se puede utilizar junto con las premisas
para deducir otra proposición. Considere el ejemplo siguiente, donde se tienen
tres premisas:
(1) a→b P
(2) b→c P
(3) a P
Se quiere probar la proposición c. Para llegar a c, se necesitan dos pasos,
cada uno permitido por la regla modus ponendo ponens, PP. Estos dos pasos
son las líneas (4) y (5) escritas a continuación:
(1) a→b P
(2) b→c P
(3) a P
(4) b PP 1,3
(5) c PP 2,4

35
Observemos atentamente el esquema de la demostración. Cada línea está
numerada, tanto si es una premisa como una línea deducida. Cada línea está
justificada, ya sea por ser premisa (indicada por P), o por ser deducida (indicada
por la abreviatura PP). Además, después de las abreviaturas correspondientes a
las reglas empleadas para obtener las líneas deducidas, se ha indicado el número
de las líneas a partir de las cuales se ha deducido esta línea. Por ejemplo, en la
línea (4) la etiqueta PP 1,3 significa que b se ha deducido por la regla modus
ponendo ponens utilizando las premisas de las líneas (1) y (3). Análogamente,
en la línea (5) se ha deducido c aplicando la regla modus ponendo ponens a
las proposiciones de las líneas (2) y (4). Observe que se puede utilizar una
proposición que se ha deducido, junto con las otras proposiciones para deducir
una nueva proposición. Esto es, cada proposición que puede ser justificada ya
sea por una premisa o por el uso de una regla, se puede utilizar en otros pasos
posteriores de la demostración.
Consideremos otro ejemplo. Se suponen dadas las premisas siguientes y se
quiere demostrar r:
(1) s→t P
(2) s P
(3) t→r P
(4) t PP 1,2
(5) r PP 3,4
Se utiliza PP para deducir la proposición de la línea (4) y entonces aplicando
PP a las proposiciones de las líneas (3) y (4) se obtiene la conclusión de la línea
(5). Se da un paso (permitido por una regla) y después se puede dar otro paso
usando la proposición deducida.
Ejercicio 17

A. En cada uno de los ejercicios siguientes se ha de demostrar que una


proposición es consecuencia lógica de las premisas dadas. Deducir la conclusión
escribiendo la abreviatura que corresponde a la regla que permite obtener cada
línea, y cuando se empleen líneas deducidas anteriormente, indicar el número
de cada línea que ha sido utilizada al aplicar la regla.
1. Demostrar: t
( 1 ) r→t P
( 2 ) s→r P
(3) s P
(4)
(5)
2. Demostrar: g
( 1 ) h→j P
( 2 ) h P
( 3 ) j→g P
( 4 )
( 5 )

36
3. Demostrar: c
( 1 ) a→b∧d P
( 2 ) b∧d→c P
(3) a P
(4)
(5)
4. Demostrar: m ∨ n
( 1 ) j→m∨n P
( 2 ) f ∨ g →j P
( 3 ) f ∨g P
( 4 )
( 5 )
5. Demostrar: s
(1) t P
( 2 ) t →q P
( 3 ) q→s P
(4)
(5)
B. Simbolizar cada una de las proposiciones de los conjuntos siguientes y
demostrar que la conclusión (la proposición que empieza con la frase “Por tan-
to...”) es consecuencia lógica. Se seguirá el mismo método de las demostraciones
de las páginas 35 y 36.
1. Si 2 es mayor que 1, entonces 3 es mayor que 1.
Si 3 es mayor que 1, entonces 3 es mayor que 0.
2 es mayor que 1.
Por tanto, 3 es mayor que 0.
2. x + 1 = 2.2
Si x + 1 = 2, entonces y + 1 = 2.
Si y + 1 = 2, entonces x = y.
Por tanto, x = y.
3. Si x + 0 = y entonces x = y.
x + 0 = y.
Si x = y entonces x + 2 = y + 2.
Por tanto, x + 2 = y + 2.
2 Cuando para expresar una proposición atómica se usan símbolos matemáticos, no es nece-

sario utilizar letras minúsculas para simbolizar la proposición atómica, pues se utilizarán los
símbolos matemáticos como símbolos lógicos. Por ejemplo, en el ejercicio 2 que envía a esta
nota, las premisas se pueden escribir
x+1=2
x+1=2→y+1=2
y + 1 = 2 → x = y.

37
4. Si x > y y y > z entonces x > z.
x > y y y > z.
Si x > z entonces x > 10.
Por tanto, x > 10.
5. Si se levanta aire húmedo, entonces refrescará.
Si refresca, entonces se formarán nubes.
Se levanta aire húmedo.
Entonces se formarán nubes.

C. No existe limitación respecto al número de veces que se puede aplicar


en una demostración la regla modus ponendo ponens. Los ejercicios que siguen
requieren más de dos aplicaciones. Deducir la conclusión que se desea demostrar,
expresando la regla aplicada para deducir cada línea e indicando las líneas que
se han utilizado al aplicar la regla.

1. Demostrar: n
( 1 ) r →s P
(2) r P
( 3 ) s→q P
( 4 ) q→n P
2. Demostrar: b
( 1 ) g→e P
( 2 ) e→k P
(3) g P
( 4 ) k→l P
( 5 ) l→m P
( 6 ) m→b P
3. Demostrar: r ∨ s.
( 1 ) c∨d P
( 2 ) c ∨ d →f P
( 3 ) f → a∧b P
( 4 ) a∧b → r ∨ s. P

Doble negación La regla de la doble negación es una regla simple que permite
pasar de una premisa única a la conclusión. Como un ejemplo, comenzamos con
la negación de una negación, que brevemente se denomina “doble negación”.
Sea la proposición:

No ocurre que Ana no es una estudiante.

¿Qué conclusión se puede sacar de esta premisa? Evidentemente, se puede decir:

Ana es una estudiante.

38
La regla de la doble negación también actúa en sentido contrario. Por ejemplo,
de la proposición:

Juan toma el autobús para ir a la escuela

se puede concluir la negación de su negación:

No ocurre que Juan no toma el autobús para ir a la escuela.

Así, la regla de la doble negación tiene dos formas simbólicas:


p p
–- y –-
p p
La abreviatura para esta regla es DN.
En los ejemplos siguientes, el uso de la doble negación permite demostrar
una conclusión como consecuencia lógica de una premisa.

(1) r P
1.
(2) r DN 1

(1) a P
2.
(2) a DN 1

(1) ¬¬(p ∧ q) P
3.
(2) p∧q DN 1

Ahora que se conocen ya dos reglas de inferencia se pueden hacer demostra-


ciones cortas que requieran el uso de ambas. Considérese el ejemplo que sigue en
el que la regla modus ponendo ponens, PP, y la doble negación, DN, se utilizan
para llegar a la conclusión.
(1) p→q P
(2) p P
(3) q PP 1,2
(4) q DN 3
En la demostración hay dos premisas y dos líneas derivadas. La línea (3) se
deriva de las líneas (1) y (2) por PP. La línea (4) se deriva de la línea (3) por
DN.

Ejercicio 18

A. ¿Qué conclusiones se pueden sacar de cada una de las proposiciones


siguientes por la doble negación?

1. Todos los mamíferos son animales de sangre caliente.


2. No ocurre que el núcleo de un átomo no está cargado positivamente.
3. El granito es un tipo de mineral ígneo.

39
4. En la República Mexicana las elecciones presidenciales tienen lugar cada
seis años.
5. No ocurre que un quinto no es el veinte por ciento.

B. En cada uno de los siguientes grupos de premisas deducir una conclusión,


cuando sea posible, por modus ponendo ponens. Si la regla modus ponendo
ponens no se puede aplicar a las premisas, indicarlo poniendo “no PP”.

(1) p∧q→r
1.
(2) r

(1) q→r∨s
2.
(2) q

(1) r
3.
(2) q→r

(1) s
4.
(2) s →p

(1) s→t∧u
5.
(2) t∧u

(1) p→q
6.
(2) p

C. Poner la letra C junto a cada afirmación cierta. Poner la letra F junto


a cada afirmación falsa.

1. De r se puede deducir r.
2. De s se puede deducir s.
3. De p → q y p se puede deducir q.
4. De q se puede deducir q.
5. De r → s y s se puede deducir r.

D. Demostrar que las conclusiones son consecuencia lógica de las premisas


dadas en cada uno de los ejemplos que siguen. Dar la demostración completa
como en los ejemplos anteriores; es decir, se ha de numerar cada línea, indicar
la abreviatura de la regla usada, y los números de las líneas de las que se ha
deducido cada línea en la demostración.

1. Demostrar: t
( 1 ) s→t P
(2) s P
(3)
(4)

40
2. Demostrar: b
(1) a P
( 2 ) a→b P
(3)
(4)
3. Demostrar: g
( 1 ) h →g P
( 2 ) h P
( 3 )
( 4 )
4. Demostrar: p ∨ q
( 1 ) r →¬¬(p ∨ q) P
( 2 ) r P
( 3 )
( 4 )

5. Demostrar: n
( 1 ) m →p P
( 2 ) p→n P
(3) m P
(4)
(5)
(6)
6. Demostrar: q
( 1 ) j→k∧m P
( 2 ) j P
( 3 ) k ∧ m →q P
( 4 )
( 5 )
( 6 )

Modus Tollendo Tollens La regla de inferencia que tiene el nombre latino


modus tollendo tollens se aplica también a las proposiciones condicionales. Pero
en este caso, negando (tollendo) el consecuente, se puede negar (tollens) el an-
tecedente de la condicional. La deducción siguiente es un ejemplo del uso de la
regla modus tollendo tollens. La deducción siguiente es un ejemplo del uso de
esta regla de inferencia.

Premisa 1. Si tiene luz propia, entonces el astro es una estrella.


Premisa 2. El astro no es una estrella.
Conclusión. Por tanto, no tiene luz propia.

41
La simbolización de este ejemplo es:
Sea
p = “Tiene luz propia”
q = “El astro es una estrella”
Entonces
Premisa 1. p → q.
Premisa 2. q.
Conclusión. p.
La abreviatura del modus tollendo tollens es TT.
Cuando el antecedente o el consecuente es una proposición molecular, puede
usarse el paréntesis para mayor claridad:
(p) → (q).
¬(q).
¬(p).
Por tanto, la regla modus tollendo tollens permite pasar de dos premisas: (a)
una proposición condicional, y (b) una proposición que niega el consecuente, a
una conclusión que niega el antecedente.
Consideremos otro ejemplo para aclarar esta regla. La proposición condi-
cional es:
Si es por la mañana, entonces el sol estará en el Este.
Se niega el consecuente:
El sol no está en el Este.
Entonces se puede negar el antecedente:
Por tanto, no es por la mañana.
La regla se aplica a todo conjunto de premisas que tengan esta forma. El an-
tecedente o el consecuente pueden ser proposiciones moleculares o proposiciones
atómicas. En los ejemplos siguientes, se usa la regla modus tollendo tollens: en
cada una de ellos una de las premisas es una condicional, y la otra premisa niega
el consecuente.
(1) r→s P
1. (2) s P
(3) r TT 1,2
(1) q∧r→s P
2. (2) ¬s P
(3) ¬(q ∧ r) TT 1,2
(1) p→q P
3. (2) q P
(3) p TT 1,2

42
Consideremos ahora un ejemplo de una demostración en el que se aplican
las tres reglas expuestas hasta aquí. Se trata de demostrar r.
(1) p→q P
(2) q P
(3) p→r P
(4) p TT 1,2
(5) r PP 3,4
(6) r DN 5
En el ejemplo siguiente se utilizan dos reglas. Se desea demostrar a.
(1) a→b P
(2) b P
(3) b DN 2
(4) a TT 1,3
(5) a DN 4
El uso de la doble negación es aquí importante. Se necesita la negación del
consecuente en la primera premisa para poder aplicar la regla TT. El conse-
cuente es b. La negación de esta proposición molecular b es b. No se tiene esta
proposición en la premisas, pero se puede deducir de la segunda premisa b.
Observe que esto es lo que se ha realizado en la línea ( 3 ). Utilizando la regla
modus tollendo tollens se tiene la negación del antecedente. El antecedente es a
de manera que su negación a. Finalmente, todo se reduce a aplicar la regla DN
otra vez para obtener a de a.

Ejercicio 19

A. ¿Qué conclusión se puede deducir de cada uno de los conjuntos de premisas


siguientes utilizando la regla TT? Escribir las conclusiones en castellano.

1. Si la luz fuera simplemente un movimiento ondulatorio continuo, entonces


la luz más brillante daría lugar siempre a una emisión de electrones con
mayor energía que los originados por luz más tenue. La luz más brillante
no siempre emite electrones con mayor energía que los originados por luz
más tenue.
2. Si un ángulo de un triángulo es mayor de 90 grados, entonces la suma de
los otros dos ángulos es menor de 90 grados. La suma de los otros dos
ángulos no es menor de 90 grados.
3. Si el arriendo se mantiene válido, entonces el dueño es responsable de las
reparaciones. El dueño no es responsable de las reparaciones.
4. Si llovió la noche anterior, entonces las pistas se han limpiado. Las pistas
no se han limpiado.
5. José no es mi hermano. Si Susana es mi hermana, entonces José es mi
hermano.

43
B. Deducir una conclusión de cada uno de los conjuntos de premisas sigu-
ientes, aplicando la regla modus tollendo tollens.

(1) q→r P
1. (2) r P
(3)

(1) p→q P
2. (2) q P
(3)

(1) r→s P
3. (2) s P
(3)

(1) q→r P
4. (2) r P
(3)

(1) p→q∧r P
5. (2) ¬(q ∧ r) P
(3)

(1) p∨q→r P
6. (2) r P
(3)

C. Demostrar que las conclusiones son consecuencia de las premisas dadas.


Indicar la demostración completa.

1. Demostrar: c
(1) b P
( 2 ) a→b P
( 3 ) a→c P
2. Demostrar: r ∧ s
( 1 ) p →q P
(2) q P
( 3 ) p→r∧s P
3. Demostrar: f
( 1 ) g→h P
( 2 ) g→f P
(3) h P
4. Demostrar: e
(1) f P
(2) e→f P

44
5. Demostrar: s
( 1 ) s →r P
(2) r P

Más sobre la negación La regla de la doble negación se utiliza frecuente-


mente con la regla modus tollendo tollens, y con otras reglas que se introducirán
posteriormente. Puesto que el uso de la regla de la doble negación en conjun-
ción con la regla TT, esencialmente tiene la misma forma, se pueden acortar
deducciones, introduciendo una extensión de la definición de negación:

p es la negación de p.

Ya se sabe que p es la negación de p, y podemos aplicar la regla de la doble


negación para lograr esta extensión de la definición de negación. Dado p, su
negación es p, pero en virtud de la regla de la doble negación, se obtiene la
proposición equivalente p. Esta regla nos permite simplificar la regla TT.
Conociendo que q es la negación de q se simplifica la demostración siguiente:
( 1 ) p →q P
(2) q P
(3) p TT 1,2
De las dos premisas se obtiene la negación de p sin más que aplicar la regla
TT. Sin esta extensión de la definición de negación, la deducción necesitaría una
nueva línea en la que se aplique la regla de la doble negación.
( 1 ) p →q P
(2) q P
(3) q DN 2
(3) p TT 1,3
Observe que el efecto de reconocer q es la negación de q es extender la regla
TT a la forma lógica siguiente:
p→q
q
–––-
p
Otra extensión análoga de la regla TT se refiere al antecedente de la premisa
condicional:
p→q
q
–––-
p
Esta extensión se usa en el ejemplo siguiente:
( 1 ) a→ b P
(2) b P
(3) a TT 1,2
Si a no se reconociera como la negación de a, esta deducción necesitaría una
línea adicional para la aplicación de la regla de la doble negación:

45
( 1 ) a→ b P
(2) b P
(3) a TT 1,2
(3) a DN 3
Se puede utilizar esta extensión de la regla TT en el antecedente y el conse-
cuente, como se puede vee en el ejemplo siguiente:
( 1 ) a→b P
(2) b P
(3) a TT 1,2
Una ilustración de estas ideas en una deducción, utilizando proposiciones
matemáticas, es la siguiente. Se quiere demostrar que x = 0, y se tienen tres
premisas.
( 1 ) x 6= 0 → x = y P
(2) x=y→x=z P
( 3 ) x 6= z P
( 4 ) x 6= y TT 2,3
(5) x=0 TT 1,4
Observe que se obtiene la línea (5) de las líneas (1) y (4) puesto que x = 0
es la negación de x 6= 0.
Ejercicio 20

A. Usando la regla: p es la negación de p, evitar la regla de la doble negación


en las deducciones siguientes.
1. Demostrar: p
( 1 ) p →q P
(2) q P
2. Demostrar: a
( 1 ) a →c P
( 2 ) b→c P
(3) b P
3. Demostrar: p
( 1 ) p→q P
(2) q P
4. Demostrar: a
(1) a→b P
(2) b→c P
(3) c P
5. Demostrar: s
( 1 ) p→q P
( 2 ) q→r P
( 3 ) s→r P
(4) p P

46
6. Demostrar: a
( 1 ) a→b P
( 2 ) b→c P
( 3 ) c→d P
(4) d P

B Teniendo en cuenta que x = 0 es la negación de x 6= 0, evitar la regla de


la doble negación en las deducciones siguientes.

1. Demostrar: x = 0
( 1 ) x 6= 0 → x + y 6= y P
( 2 ) x+y =y P
2. Demostrar: x 6= 0
(1) x = 0 → x 6= y P
(2) x=z→x=y P
(3) x=z P
3. Demostrar: x = y
(1) x 6= y → x 6= z P
(2) x 6= z → x 6= 0 P
(3) x=0 P
4. Demostrar: x 6= 0
( 1 ) x=y→x=z P
( 2 ) x=z →x=1 P
( 3 ) x = 0 → x 6= 1 P
( 4 ) x=y P
5. Demostrar: x 6= y
( 1 ) x=y→y=z P
( 2 ) y=z →y=w P
( 3 ) y=w→y=1 P
( 4 ) y 6= 1 P
6. Demostrar: x = 0
( 1 ) x 6= 0 → y = 1 P
( 2 ) x=y →y=w P
( 3 ) y = w → y 6= 1 P
( 4 ) x=y P

Adjunción y simplificación Se suponen dadas dos proposiciones como premisas.


La primera es
Jorge es adulto.
La segunda es
María es adolescente.

47
Si ambas proposiciones son verdaderas, entonces se podrían juntar en una proposi-
ción molecular utilizando el término de enlace “y” y se tendría una proposición
verdadera que se leería
Jorge es adulto y María es adolescente.
Si ambas premisas son ciertas, entonces la conclusión tendría que ser cierta. La
regla que permite pasar de las dos premisas a la conclusión se denomina regla
de adjunción. La abreviatura de esta regla es A.
De manera simbólica se puede ilustrar la regla así:
De la premisas p
q
se puede concluir p∧q
o se puede concluir q ∧ p.
Con paréntesis, la regla se presenta de la manera siguiente:
De la premisas (p)
(q)
se puede concluir (p) ∧ (q)
o se puede concluir (q) ∧ (p).
Los paréntesis en la conclusión son necesarios sólo si p o q son proposiciones
moleculares que no sean negaciones.
El orden de las premisas es indiferente. En el primer ejemplo se hubiera podi-
do concluir “María es adolescente y Jorge es adulto”. El significado no cambiaría.
Si se tiene la proposición q como una premisa, seguida de la proposición p como
una premisa, la conclusión puede muy bien ser p ∧ q ya que por una parte el
orden de las líneas a las que se aplica la regla es indiferente, y también porque
en la conjunción se puede alterar el orden.
A continuación se dan varios ejemplos en los que se utiliza la regla de ad-
junción.
(1) p P
1. (2) r P
(3) p∧r A 1,2
(1) q∧s P
2. (2) t P
(3) t ∧ (q ∧ s) A 1,2
(1) t P
3. (2) u P
(3) u∧t A 1,2
(1) p∨q P
4. (2) q∨r P
(3) (p ∨ q) ∧ (q ∨ r) A 1,2
Consideremos ahora un ejemplo en el que precisamente se emplea la regla
opuesta a la que se acaba de estudiar. Se tiene una premisa que dice:
El cumpleaños de María es el viernes y el mío es el sábado.

48
De esta premisa se pueden deducir dos proposiciones. Una conclusión es:

El cumpleaños de María es el viernes.

La otra conclusión es:


El mío es el sábado.
Si la premisa es cierta, cada una de las conclusiones es también cierta. La regla
que permite pasar de una conjunción a cada una de las dos proposiciones que
están unidas por ∧ se denomina regla de simplificación, la cual se abrevia con
la letra S.
En forma simbólica la regla de simplificación es:
De la premisa p∧q
se puede concluir p
o se puede concluir q.
Añadiendo paréntesis, la regla es:
De la premisa (p) ∧ (q)
se puede concluir (p)
o se puede concluir (q).
Con los paréntesis se hace resaltar que la premisa ha de ser una conjunción.
La regla de simplificación no se puede aplicar a p ∧ q → r cuyo significado es:
(p ∧ q) → r; pero se puede aplicar a p ∧ (q → r) obteniéndose p o q → r.
Ejemplos del uso de la regla de simplificación son

(1) (p ∨ q) ∧ r P
1.
(2) r S1

(1) q∧s P
2.
(2) q S1

(1) (p ∨ q) ∧ r P
3.
(2) p∨q S1

(1) t∧v P
4.
(2) v S1

(1) (p ∧ q) ∧ r P
5.
(2) p∧q S1

Ejercicio 21

A. ¿Qué conclusión o conclusiones se pueden deducir de cada uno de los


conjuntos de premisas siguientes utilizando la regla A o la regla S?

1. Una sociedad es una colección de individuos que buscan una forma de vida
y la cultura es su forma de vida.
2. El número atómico del hidrógeno es 1. El número atómico del helio es 2.
3. James habla inglés. Ana habla castellano.

49
4. A Tomás le gusta esquiar y ha nevado en la montaña.
5. Esta inferencia es válida. Aquella no es válida.

B. Probar que las conclusiones siguientes son consecuencia lógica de las


premisas dadas. Dar la demostración completa.

1. Demostrar: s
( 1 ) r∧t P
( 2 ) s→r P
2. Demostrar: a ∧ b
( 1 ) c→a P
(2) c P
( 3 ) c→b P

3. Demostrar: q
(1) p∧q P
4. Demostrar: b ∧ d
(1) b∧c P
(2) b→d P
5. Demostrar: s ∧ q
(1) s→ q P
(2) ¬(t ∧ r) P
(3) s→t∧r P
6. Demostrar: a ∧ c
( 1 ) a∧b P
( 2 ) c→b P

disyunciones como premisas En las reglas estudiadas hasta ahora se han


utilizado conjunciones, condicionales y negaciones. Sin embargo, no se ha con-
siderado, ni se ha dado ninguna regla en la que intervenga el término de enlace
“o”. Es decir, no se han utilizado disyunciones en las premisas de las reglas de
inferencia hasta ahora estudiadas.
Consideremos el significado de una disyunción lógica. En el lenguaje corriente
hay dos maneras posibles de usar la palabra “o”. Algunas veces significa que se
presenta una u otra de dos cosas, pero no las dos al mismo tiempo. Este es el
sentido excluyente de la palabra “o”. Por ejemplo, en la proposición:

Juan vive en Tehuacán o vive en el D.F.

Se expresa que una de las dos proposiciones atómicas es cierta y la otra es falsa.
Sin embargo, en lógica, le daremos un significado más amplio a la disyunción–
el sentido incluyente. En el sentido incluyente, cuando se utiliza la palabra “o”,

50
se supone que por lo menos un miembro de la disyunción se presenta y quizás
ambos. Supongamos un aviso escrito pegado en los accesos de un estadio que
diga:
Los periodistas o fotógrafos pueden entrar por este acceso.
El significado de la proposición es la disyunción:

Los periodistas pueden entrar por este acceso o los


fotógrafos pueden entrar por este acceso.

Es una disyunción utilizada en el sentido incluyente; o sea, que por lo menos


es cierto un miembro de la disyunción y pueden serlo ambos. En este ejemp-
lo, la proposición significa que si una persona es un periodista entonces puede
entrar por dicho acceso o si es un fotógrafo también podrá entrar por dicho
acceso. Además, aquellas personas que sean fotógrafos y periodistas, también
podrían entrar por el mismo acceso. Ambos pueden ser ciertos. La disyunción
dice simplemente que por lo menos uno es cierto.
Aclarado el significado lógico de una disyunción, ¿puede pensarse en una
posible regla de inferencia que se aplique a una disyunción?
Consideremos la siguiente proposición como premisa:

O aumentamos la producción o aumentamos el precio.

Veamos si se puede imaginar una segunda premisa que nos permita deducir una
conclusión válida a partir de las dos premisas. En lógica, una conclusión será
válida cuando se pueda derivar de las premisas utilizando una “buena” regla
de inferencia; y una regla es “buena” si equivale simplemente a asegurar que
siempre que las premisas sean proposiciones ciertas la conclusión que resulta
por aquella regla también es una proposición cierta. Esto significa que reglas
válidas de deducción nunca permiten pasar de premisas ciertas a conclusiones
falsas.

Modus Tollendo Ponens. Esta regla de inferencia (modus) nos dice que
negando (tollendo) uno de los miembros de una disyunción se afirma (ponens)
el otro miembro.
Simbólicamente, la regla modus tollendo ponens se puede expresar:
De la premisa p∨q
y la premisa p
se puede concluir q.
o
De la premisa p∨q
y la premisa q
se puede concluir p.
La abreviatura para la regla modus tollendo ponens es TP.
Añadiendo paréntesis, la regla modus tollendo ponens se puede escribir:
De la premisa (p) ∨ (q)
y la premisa (p)
se puede concluir (q).

51
o
De la premisa (p) ∨ (q)
y la premisa (q)
se puede concluir (p).
Supóngase que se tiene como premisa la disyunción
O esta sustancia contiene hidrógeno o contiene oxígeno.
La segunda premisa dice
Esta sustancia no contiene hidrógeno.
Por medio de la regla modus tollendo ponens se puede concluir:
Esta sustancia contiene oxígeno.
Para aclarar la forma de esta inferencia, se puede simbolizar el ejemplo anterior.
Sea
p = “Esta sustancia contiene hidrógeno”
q = “Esta sustancia contiene oxígeno”.
La demostración de la conclusión es:
( 1 ) p∨q P
(2) p P
(3) q TP 1,2
Obsérvese que una premisa (la negación) niega uno de los miembros de la
disyunción. La conclusión afirma precisamente el otro miembro. No importa
cual sea el miembro negado, el derecho o el izquierdo. La disyunción dice que
por lo menos un miembro se cumple; por lo tanto, si se encuentra que uno de
los miembros no se cumple, se sabe que el otro ha de cumplirse.
Una disyunción en lógica significa que por lo menos una de las dos proposi-
ciones es cierta y quizás ambas. Suponiendo que se tiene una premisa que dice
que un miembro de la disyunción es cierto, ¿se puede concluir algo sobre el otro
miembro? Por ejemplo, considere la proposición anterior sobre el hidrógeno y el
oxígeno. Si la segunda premisa hubiera sido “Esta sustancia contiene hidrógeno”,
¿qué se podría concluir acerca de si la sustancia contiene oxígeno, en caso de
poder concluir algo? No se podría concluir nada.
Véanse los ejemplos siguientes. Son ejemplos del uso de la regla modus tollen-
do ponens. Estas reglas no están limitadas a proposiciones atómicas. Igual que
los otros tipos de proposiciones, la disyunción tiene lugar entre proposiciones
moleculares de igual manera que entre proposiciones atómicas. Observe que en
muchas proposiciones se necesitan paréntesis para indicar cuál es el término de
enlace dominante.
(1) q∨r P
1. (2) r P
(3) q TP 1,2
(1) (p ∧ q) ∨ s P
2. (2) s P
(3) p∧q TP 1,2

52
(1) s∨t P
3. (2) t P
(3) s TP 1,2

(1) p∨q P
4. (2) p P
(3) q TP 1,2

(1) (p ∧ q) ∨ (r ∧ s) P
5. (2) ¬(p ∧ q) P
(3) r∧s TP 1,2

Se usa también el hecho de que p es la negación de p al aplicar la regla


modus tollendo ponens, como se muestra en los ejemplos siguientes:

(1) q∨r P
1. (2) r P
(3) q TP 1,2

(1) ¬(p ∧ q) ∨ r P
2. (2) p∧q P
(3) r TP 1,2

(1) s∨t P
3. (2) s P
(3) t TP 1,2

Ejercicio 22

A. ¿Qué conclusión, en forma de proposición escrita en castellano, se puede


deducir de cada uno de los conjuntos de premisas siguientes utilizando la regla
TP?

1. Este hombre o es un abogado o es un político. No es un abogado.


2. El puerto de Veracruz o está en el golfo de México o está en el mar Caribe.
No está en el mar Caribe.
3. O la energía interna de un átomo puede cambiar con continuidad o cam-
bia sólo a saltos. La energía interna de un átomo no puede cambiar con
continuidad.
4. Juan o ha terminado el libro o no ha ido a devolverlo hoy a la biblioteca.
Juan no ha terminado el libro.
5. O hace frío y llueve o el festival se celebrará al aire libre. Ni hace frío ni
llueve.

B. Deducir una conclusión de cada uno de los siguientes conjuntos de premisas


usando la regla modus tollendo ponens.

53
(1) q∨r P
1.
(2) r P
(1) t ∨ (p → q) P
2.
(2) t P
(1) t∨r P
3.
(2) r P
(1) p ∨q P
4.
(2) q P
(1) (s ∧ t) ∨ r P
5.
(2) ¬(s ∧ t) P

(1) (p ∧ q) ∨ s P
6.
(2) s P

(1) q∨r P
7.
(2) q P

(1) t P
8.
(2) t∨s P

(1) ¬(p ∧ q) P
9.
(2) t ∨ (p ∧ q) P

(1) t∨u P
10.
(2) t P

(1) s∨t P
11.
(2) t P
(1) ¬(s ∧ r) ∨ t P
12.
(2) s∧r P

(1) ¬(p → q) ∨ r P
13.
(2) p→q P
C. En los ejercicios siguientes, demostrar que las conclusiones son conse-
cuencia de las premisas dadas. Dar una demostración completa.
1. Demostrar: p
( 1 ) p∨q P
(2) t P
( 3 ) q→t P
2. Demostrar: b
( 1 ) a∨b P
( 2 ) a→e P
(3) e P

54
3. Demostrar: m
( 1 ) s∧p P
( 2 ) m∨n P
( 3 ) s→n P
4. Demostrar: a ∧ b
(1) b P
(2) b→d P
(3) a∨d P
5. Demostrar: h
(1) s P
( 2 ) s ∨ (h ∨ g) P
(3) g P
6. Demostrar: p
(1) t→p∨q P
(2) t P
(3) q P
7. Demostrar: r
(1) q∨s P
(2) s P
(3) ¬(r ∧ s) → q P

D. Primero simbolizar las premisas y conclusiones siguientes. Después demostrar


que las conclusiones son consecuencia lógica de las premisas. Recuerde que cuan-
do las proposiciones atómicas están ya simbolizadas por símbolos matemáticos,
no hace falta utilizar letras. Conservar las proposiciones atómicas con sus sím-
bolos matemáticos y simbolizar los términos de enlace.

1. O x = y o x = z.
Si x = z entonces x = 6.
No es x = 6.
Por tanto, x = y.
2. A la vez 1 + 1 = 2 y 2 + 1 = 3.
O 3 − 2 = 1 o no ocurre que 2 − 1 = 1.
Si 1 + 1 = 2 entonces 2 − 1 = 1.
Por tanto, 3 − 2 = 1.
3. Si 0 6= x entonces x 6= y.
O x = y o x = z.
x 6= z.
Por tanto, x = 0.

55
4. O x = 0 o x = y.
Si x = y entonces x = z.
x 6= z.
Por tanto, x = 0.
5. Si x = y entonces x = z.
Si x = z entonces x = w.
O x = y o x = 0.
Si x = 0 entonces x + u = 1.
x + u 6= 1.
Por tanto, x = w.

Deducción proposicional Hemos aprendido algunas reglas de inferencia que


permiten pasar lógicamente de un conjunto de afirmaciones a otra afirmación.
Por ejemplo, de la proposición p → q y la proposición p se puede deducir la
proposición q.
Hemos visto que se puede demostrar que una conclusión se deduce lógica-
mente de un conjunto de premisas, aún cuando no se pueda ir directamente de
las premisas a la conclusión en un solo paso. Yendo por pasos sucesivos, cada
uno permitido por una regla, es posible alcanzar la conclusión deseada. Si es
así, se ha demostrado que la conclusión es consecuencia lógica de las premisas
dadas.
Con el manejo de unas pocas reglas, empezamos a aprender el método de las
deducciones formales. Es decir, hemos aprendido el camino preciso de demostrar
que los razonamientos son válidos. Un razonamiento es simplemente un conjunto
de proposiciones como premisas y una conclusión deducida de estas premisas.
Cuando decimos que es válido entendemos que la conclusión es consecuencia
lógica de las premisas. Una deducción formal es una serie de proposiciones o
pasos, en la cual cada paso o es una premisa o es una proposición deducida
directamente de los pasos que le preceden por medio de una determinada regla.
En la introducción a este capítulo, se comparaban las reglas de la lógica a
las de un juego; y se puede imaginar la deducción como la realización de un
juego. Se han aprendido reglas suficientes para hacer una deducción simple. La
deducción o demostración es el juego y las reglas del juego son precisamente las
reglas de inferencia. Se puede hacer cualquier movimiento, dar cualquier paso
que está permitido por una regla, y se ha de poder justificar cada paso que está
permitido por una regla, y se ha de poder justificar cada paso dado indicando
la regla seguida. El objetivo que nos proponemos alcanzar en este juego es la
conclusión establecida. El propósito de cada movimiento que se hace, es avanzar
un paso acercándose al objetivo. La posición de partida con la que se inicia el
juego es un conjunto de premisas. Las premisas están justificadas por la regla
de las premisas:

Una premisa puede ser introducida en cualquier punto de una deducción.

56
La regla de las premisas se ha utilizado ya al principio de las deducciones. Como
esta regla es familiar, la P para la regla de las premisas se omitirá corrientemente
cuando se da un problema en forma simbolizada. Sin embargo, en las deducciones
formales, se escribirá una P después de cada premisa dada, para indicar que las
líneas están justificadas por la regla de las premisas.
Resumiendo, se empieza con un conjunto de premisas y el objetivo es pasar
de estas premisas a una conclusión particular. Cada movimiento que se hace,
cada línea que se escribe abajo, ha de ser permitido por una regla de inferencia
definida.
Ya hemos aprendido a efectuar deducciones simples. Ahora se considerarán
algunas deducciones complicadas.

Ejemplo 23 Si la ballena es un mamífero entonces toma oxígeno del aire. Si


toma su oxígeno del aire, entonces no necesita branquias. La ballena es un
mamífero y vive en el océano. Por tanto, no necesita branquias.
La conclusión que se desea demostrar o deducir es la proposición “no necesita
branquias”. La frase “por tanto”, pone de manifiesto que la proposición final es
la conclusión del razonamiento.

Solution 24 El primer paso en este proceso es simbolizar el razonamiento de


manera que la deducción sea perfectamente clara.
Sea
w = “La ballena es un mamífero”
o = “Toma su oxígeno del aire”
g = “Necesita branquias”
h = “Vive en el océano”.
Entonces,
La primera premisa es w→o
La segunda premisa es o→g
La tercera premisa es w∧h
La conclusión es g
La deducción proposicional se puede escribir como se indica a continuación:
( 1 ) w→o P
( 2 ) o→g P
( 3 ) w∧h P
(4) w S3
(5) o PP 1,4
(6) g PP 2,5
Los tres primeros pasos son premisas. Los pasos 4, 5 y 6 están justificados
por las reglas de inferencia aplicadas a las líneas anteriores. A la derecha de
cada paso o línea, se indica la manera cómo se justifica aquella línea. Por ejem-
plo, puesto que las tres primeras líneas son premisas, se escribe la letra P a la
derecha de aquellas líneas. Estas líneas son dadas y no deducidas y, por tanto,
no necesitan ninguna otra justificación.
La línea 4 se deduce de la línea 3 por la regla de simplificación. Por tanto,
se escribe la abreviatura S de la regla a la derecha de aquella línea, seguida del

57
número de la línea de la que se ha deducido. La línea 5 se obtiene de las líneas
1 y 4 por la regla modus ponendo ponens. Considerando la línea 1, w → o, y
la línea 4, w, se puede ver rápidamente que la regla modus ponendo ponens nos
permite obtener o. Este movimiento se indica por la abreviatura PP de la regla, y
el número de las líneas de las que se ha deducido la línea 5. De forma análoga se
indica que la línea 6 se ha deducido por la regla modus ponendo ponens aplicada
a las líneas 2 y 5.
Puesto que la línea 6 representa la conclusión deseada, objetivo de nuestra
deducción, la deducción está completa. Se ha demostrado que g es consecuencia
lógica de las tres premisas del razonamiento. Así, puesto que g representa la
proposición “no necesita branquias” en el razonamiento puesto como ejemplo,
se ha demostrado que la conclusión de aquél razonamiento es válida. Este es un
ejemplo de una deducción formal.

A fin de que cada paso de la demostración resulte perfectamente claro a


todos aquellos que lo lean, nos atendremos estrictamente a la forma indicada
para hacer deducciones. No se olvide que un objetivo de la lógica es ser preciso.
Para estar seguro de la precisión, anótese cada paso que se efectúe y el por qué
está permitido. Para cada paso, escríbase primero el número de aquella línea,
después la proposición misma y finalmente lo que justifica aquel paso por la
abreviatura de la regla que lo ha permitido. Si el paso está deducido de otras
líneas por una regla, entonces añádase el número o números de las líneas de las
que se ha deducido.

Ejemplo 25 Si Tomás tiene diecisiete años, entonces Tomás tiene la misma


edad que Juana. Si Joaquín tiene distinta edad que Tomás, entonces Joaquín
tiene distinta edad que Juana. Tomás tiene diecisiete años y Joaquín tiene la
misma edad que Tomás y Tomás la misma que Juana.

Solution 26 Sea
e = “Tomás tiene diecisiete años”
s = “Tomás tiene la misma edad que Juana”
t = “Joaquín tiene la misma edad que Tomás”
j = “Joaquín tiene la misma edad que Juana”
Entonces
( 1 ) e→s P
(2) t→j P
( 3 ) e∧j P
(4) e S3
(5) s PP 1,4
(6) j S3
(7) t TT 2,6
( 8 ) t∧s A 5,7

Ejercicio 27

58
A. En cada uno de los ejemplos siguientes demostrar que la conclusión es
consecuencia de las premisas dadas. Hacer cada deducción exactamente igual a
como se han hecho las deducciones en los ejemplos anteriores, con líneas numer-
adas, abreviaturas para cada regla utilizada, e indicando además los números de
las líneas empleadas para la deducción de cada paso.

1. Si esta es una sociedad matriarcal, entonces el hermano de la madre es


la cabeza de familia. Si el hermano de la madre es la cabeza de familia,
entonces el padre no tiene autoridad. Esta es una sociedad matriarcal. Por
tanto, el padre no tiene autoridad.
2. O esta roca es una roca ígnea o es una roca sedimentaria. Esta roca es
granito. Si esta roca es granito entonces no es una roca sedimentaria. Por
tanto, esta roca es una roca ígnea.
3. Si Juan es más alto que Pedro, entonces María es más baja que Juana.
María no es más baja que Juana. Si Juan y Luis tienen la misma estatura,
entonces Juan es más alto que Pedro. Por tanto, Juan y Luis no tienen
la misma estatura.
4. Si A ganó la carrera, entonces o B fue el segundo o C fue el segundo.
Si B fue el segundo, entonces A no ganó la carrera. Si D fue el segundo,
entonces C no fue el segundo. A ganó la carrera. Por tanto, D no fue el
segundo.
5. Si el reloj está adelantado, entonces Juan llegó antes de las diez y vio
partir el coche de Andrés. Si Andrés dice la verdad, entonces Juan no vio
partir el coche de Andrés. O Andrés dice la verdad o estaba en el edificio
en el momento del crimen. El reloj está adelantado. Por tanto, Andrés
estaba en el edificio en el momento del crimen.

B. En los ejercicios siguientes, las premisas están ya en forma simbólica.


Dar una deducción completa de la proposición que se desea demostrar.

1. Demostrar: q
(1) s → (p ∨ q)
(2) s
(3) p
2. Demostrar: r
( 1 ) s→t
(2) t
( 3 ) s →r
3. Demostrar: s ∧ t
( 1 ) p∧r
( 2 ) p→s
( 3 ) r→t

59
4. Demostrar: s
(1) t→r
(2) r→s
(3) t
5. Demostrar: t
( 1 ) p→s
(2) s
( 3 ) p→t
6. Demostrar: s ∧ t
( 1 ) p→s
( 2 ) p→t
(3) p
7. Demostrar: s
(1) p∨q
(2) q
(3) p→s
8. Demostrar: s
( 1 ) t→r
(2) r
( 3 ) t∨s

9. Demostrar: t
( 1 ) p→s
( 2 ) p∧q
( 3 ) (s ∧ r) →t
( 4 ) q→r
10. Demostrar: r
( 1 ) s∨r
( 2 ) t→s
(3) t
11. Demostrar: s
( 1 ) p → (q ∧ r)
(2) p
( 3 ) t →q
( 4 ) t∨s
12. Demostrar: q
(1) t∨s
(2) s
(3) q →t

60
13. Demostrar: q ∨ r
(1) s →t
(2) t
(3) s → (q ∨ r)
14. Demostrar: s
(1) t∨r
(2) t
(3) s→r
15. Demostrar: r
( 1 ) q∧t
( 2 ) q→r
( 3 ) t →r

C. Dar una demostración formal completa de los razonamientos siguientes:

1. Demostrar: y + 8 < 12.


(1) x + 8 = 12 ∨ x 6= 4
(2) x=4∧y <x
(3) x + 8 = 12 ∧ y < x → y + 8 < 12

2. Demostrar: x < 4 ∧ y < 63 .


(1) x+2<6→x<4
(2) y < 6 ∨ x + y ≮ 10
(3) x + y < 10 ∧ x + 2 < 6
3. Demostrar: x = 5 ∧ x 6= y.
(1) x = y → x 6= y + 3
(2) x=y+3∨x+2=y
(3) x + 2 6= y ∧ x = 5
4. Demostrar: y > x.
( 1 ) x=y →x=z
( 2 ) x 6= y → x < z
( 3 ) x≮z∨y >z
( 4 ) y 6= z ∧ x 6= z
5. Demostrar: x < 5.
( 1 ) x<y ∨ x=y
( 2 ) x = y → y 6= 5
( 3 ) x<y∧y =5→x<5
(4) y=5
3 Por conveniencia se introducen las notaciones ≮ y ≯ para “no es menor que” y “no es

mayor que” de manera que “¬(x < y)” se pueda escribir “x ≮ y” y “¬(x > y)” se pueda
escribir “x ≯ y”.

61
6. Demostrar: tan θ 6= 0,577.
( 1 ) tan θ = 0,577 → sen θ = 0,500 ∧ cos θ = 0,866
( 2 ) sen θ = 0,500 ∧ cos θ = 0,866 → cot θ = 1,732
( 3 ) sec θ = 1,154 ∨ cot θ 6= 1,732
( 4 ) sec θ 6= 1,154
7. Demostrar: ¬(y > 7 ∨ x = y).
( 1 ) x<6
( 2 ) y > 7 ∨ x = y → ¬(y = 4 ∧ x < y)
( 3 ) y 6= 4 → x ≮ 6
( 4 ) x<6→x<y
8. Demostrar: x > 6.
( 1 ) x>5→x=6∨x>6
( 2 ) x 6= 5 ∧ x ≮ 5 → x > 5
( 3 ) x < 5 → x 6= 3 + 4
( 4 ) x = 3 + 4 ∧ x 6= 6
( 5 ) x = 3 + 4 → x 6= 5
9. Demostrar: x = 4.
( 1 ) 3x + 2y = 18 ∧ x + 4y = 16
( 2 ) x = 2 → 3x + 2y 6= 18
( 3 ) x=2∨y =3
( 4 ) x 6= 4 → y 6= 3
10. Demostrar: x < 3.
( 1 ) x+2>5→x=4
( 2 ) x=4→x+4≮7
( 3 ) x+4<7
( 4 ) x + 2 > 5 ∨ (5 − x > 2 ∧ x < 3)

Más sobre paréntesis Los paréntesis indican agrupamientos en las proposi-


ciones moleculares, en las que distintas agrupaciones pueden dar lugar a distintos
significados. Por ejemplo, una proposición simbolizada en la forma:
(a ∧ b) ∨ c
no tiene el mismo significado que una proposición simbolizada en la forma:
a ∧ (b ∨ c).
En la segunda simbolización se está cierto de que se presenta a, y se está
cierto también que se presenta o b o c. En la primera simbolización no se está
cierto de ninguna de las proposiciones. Sólo se sabe que se presenta o a ∧ b o c.
Al deducir conclusiones partiendo de conjuntos de premisas es esencial el
uso correcto de los paréntesis, pues de otra forma no se puede estar seguro de
la aplicación de las reglas. Sea por ejemplo la proposición:
a ∧ q ∨ r.

62
Sin paréntesis que indiquen el agrupamiento, no se puede decir cuál es el término
de enlace dominante ni se puede decir si la proposición es una conjunción o una
disyunción. No se puede saber si se puede utilizar la ley de simplificación o la
regla modus tollendo tollens.
Se puede indicar el término de enlace dominante utilizando paréntesis. Si la
proposición está agrupada en la forma:
(p ∧ q) ∨ r (8)
entonces es una disyunción y el término de enlace dominante es “o”. Es la
disyunción cuyo primer miembro es una proposición molecular (una conjunción)
y cuyo segundo miembro es una proposición atómica. Si está agrupada en la
forma
p ∧ (q ∨ r) (9)
entonces es una conjunción. En este caso se podría aplicar la regla de simpli-
ficación y deducir p de la proposición (9), pero no se puede deducir p de la
proposición (8). Tanto el significado de las proposiciones como la aplicación de
las reglas de inferencia dependen del uso correcto de los paréntesis.
Indicando el agrupamiento de las proposiciones simbolizadas, el paréntesis
nos mostrará cuál es el término de enlace dominante de la proposición. Hay que
recordar que el término de enlace de la condicional es más fuerte que los de
la conjunción, disyunción o negación. Cuando se presenta en una proposición
con cualquiera de los otros, no es necesario el uso de paréntesis para indicar
que es el término de enlace dominante. Como los términos de enlace “o” e “y”
son igualmente fuertes se necesita paréntesis para indicar cuál es el término de
enlace dominante. Tanto “y” como “o” son más fuertes que el término de enlace
“no”, de manera que ¬ se aplicará a una proposición molecular encerrada por
paréntesis, como ocurre en las proposiciones siguientes:
¬(p → q)
y
¬(p ∨ q).
Ejercicio 28

A. ¿Tiene la proposición ¬p∧q distinto significado que la proposición ¬(p∧


q)? En caso afirmativo, explicar la diferencia.
B. Supóngase que una proposición ha sido simbolizada en la forma: (¬p ∧ q)
¿Tiene esta proposición el mismo significado que alguna de las proposiciones del
ejercicio A?
C. Se supone que se ha dado como primera premisa la proposición p → q∨r.
La segunda premisa es la proposición ¬(q∨r). ¿Se puede deducir una conclusión
de estas premisas? ¿Se puede cambiar de sitio el paréntesis de la segunda premisa
y deducir una conclusión? Justifique su respuesta.
D. En cada una de las proposiciones siguientes, indicar cuál es el término
de enlace dominante y qué clase de proposición es (conjunción, disyunción,
negación o condicional).

63
1. r∧s
2. p→q∧r
3. (p → q) ∧ r
4. a∧b→c
5. p ∨ (r ∧ s)
6. ¬(q ∧ r)
7. (p ∧ q) ∨ (r ∧ s)
8. (a → b) ∧ (b → c)
9. a→b∨c
10. ¬(p → q)
11. (a ∧ b) ∨ c
12. (p ∧ q) → (a ∧ b)
13. ¬(p → q ∧ r)
14. p→q∨r
15. (p → q) ∨ r

E. Completar la simbolización de las proposiciones siguientes añadiendo


paréntesis donde sea necesario, de manera que la proposición simbolizada cor-
responda al nombre que se le ha dado.

1. p→r∧s Conjunción
2. p∧r∨s Conjunción
3. a∧b→c Condicional
4. p∧r∨s disyunción
5. ¬p → r Condicional
6. ¬p → r Negación
7. ¬p ∧ ¬r Conjunción
8. ¬p ∧ r Negación
9. a→b∨c disyunción
10. a→b∨c Condicional
11. ¬p ∨ q Negación

64
12. ¬p ∨ q disyunción
13. p→q∧r→s Conjunción
14. ¬¬p → r Negación
15. ¬p ∨ ¬q disyunción

F. Para cada uno de los conjuntos de premisas siguientes se ha establecido


una conclusión. En algunos casos, la conclusión es consecuencia lógica sólo si se
añaden paréntesis que indiquen la agrupación adecuada. Añadir los paréntesis
cuando sean necesarios a fin de hacer la conclusión válida.

p→q∧r Premisa
1.
r Conclusión

p→q∧r Premisa
2. ¬q ∧ r Premisa
¬p Conclusión

q∧p∨s Premisa
3.
q Conclusión

p→q∧s Premisa
4. p Premisa
q∧s Conclusión

Otras reglas de inferencia Para poder realizar un espectro más amplio de


demostraciones es necesario que estudiemos unas cuantas reglas de inferencias
adicionales, y es lo que haremos a continuación.

Ley de adición. La ley de adición expresa el hecho que si se tiene una


proposición que es cierta, entonces la disyunción de ésta proposición y otra
cualesquiera ha de ser también cierta. SI se da la proposición p, entonces puede
concluirse la proposición p ∨ q.
Para justificar esta ley, recuérdese el significado de una disyunción. La disyun-
ción p ∨ q indica que por lo menos una de las dos proposiciones ligadas por el
término de enlace “o” ha de ser cierta. Recuérdese que sólo una ha de ser nece-
sariamente cierta. Puesto que se ha dado p como proposición cierta, se sabe que
p ∨ q ha de ser cierta; y esto es precisamente lo que se entiende por una con-
clusión lógica válida. Cuando una premisa es cierta, la conclusión que se sigue
de ella ha de ser cierta.
Veamos algunos ejemplos en lengua castellana de esta regla. Si como premisa
cierta se da:
El libro es azul,
entonces se sabe que la proposición siguiente ha de ser cierta:

El libro es azul o es rojo.

65
Se puede también concluir:

O este libro es azul o es viejo

o
O este libro es azul o es nuevo,
y así sucesivamente. En todos estos ejemplos una parte es cierta y esto es todo
lo que se necesita para que una disyunción sea cierta.
En forma simbólica, si se tiene la proposición p, se puede concluir p ∨ q, o
p ∨ r, o s ∨ p, o t ∨ p, y así sucesivamente. La abreviatura para la ley de adición
es LA.
Ejemplos de la ley de adición son:

(1) q P
1.
(2) q∨r LA 1

(1) r P
2.
(2) s∨r LA 1

(1) t∧s P
3.
(2) (t ∧ s) ∨ r LA 1

(1) t∨s P
4.
(2) (p ∧ s) ∨ (t ∨ s) LA 1

Obsérvese que el orden en que se usa la ley de adición no importa. De p se


puede deducir p ∨ q o se puede deducir q ∨ p.

Ejercicio 29

A. Indicar una deducción de las conclusiones que siguen de los conjuntos de


premisas dados. Hacer una demostración formal, indicando el número de cada
paso, la justificación de cada línea mediante la abreviatura de la regla utilizada
y los números de las líneas de las que se deduce cada paso.

1. Demostrar: t ∨ s
( 1 ) q ∨ t)
( 2 ) q→r
(3) r

2. Demostrar: r∨t
(1) p
( 2 ) r→p
3. Demostrar: r∨s
( 1 ) s∧q
( 2 ) t →q
( 3 ) t→r

66
4. Demostrar: q
(1) s
( 2 ) t→s
( 3 ) t∨r→q
5. Demostrar: u
( 1 ) p∧t
( 2 ) s→t
( 3 ) s∨q
( 4 ) q∨p→u
6. Demostrar: t ∨ q
( 1 ) s→p∧q
(2) s
( 3 ) p∧q→t
B. Dar una demostración formal de los siguientes razonamientos:
1. Demostrar: y ≮ 4 ∨ x > 2
( 1 ) x>3∨y ≮4
( 2 ) x>3→x>y
(3 ) x≯y
2. Demostrar: x > y ∨ y ≮ 6
( 1 ) x>y∨x>5
( 2 ) x≯5∨y ≮6
( 3 ) x+y =1∧x>y
3. Demostrar: x 6= 3 ∨ x > 2
( 1 ) x + 2 6= 5 ∨ 2x = 6
( 2 ) x + 2 6= 5 → x 6= 3
( 3 ) 2x − 2 = 8 → 2x 6= 6
( 4 ) x + 3 = 8 ∧ 2x − 2 = 8
4. Demostrar: tan 30◦ = 0,577 ∨ cos 60◦ = 0,5
( 1 ) sen 30◦ = 0,5 → csc 30◦ = 2,0
( 2 ) sen 30◦ = 0,5
( 3 ) csc 30◦ = 2,0 → tan 30◦ = 0,577
5. Demostrar: x = 5 ∧ x 6= 4
( 1 ) x=2→x<3
( 2 ) x 6= 4 ∧ x ≮ 3
( 3 ) x 6= 2 ∨ x > 4 → x = 5
6. Demostrar: x = 3
( 1 ) x − 2 = 1 ∧ 2 − x 6= 1
( 2 ) x=1→2−x =1
( 3 ) x=1∨x+2 =5
( 4 ) x+2=5∨x−2 =1→x=3

67
7. Demostrar: y = x ∨ y > x
(1) y<6→y<x
(2) y ≮6∨x=5→y >x
(3) y≮x
8. Demostrar: y < 3 ∨ x > 5
( 1 ) y <4∧x=y+3
( 2 ) ¬(x 6= y + 3) → x > 2
( 3 ) y≯2→x≯2
( 4 ) y >2∨y =3→x>5
9. Demostrar: (x = 4 ∨ y 6= 8) ∧ x < 3
( 1 ) x=y∨x<3
( 2 ) y =x+4
( 3 ) (x < 3 ∨ x > 5) ∧ y = x + 4 → y 6= 8
( 4 ) x 6= y
( 5 ) y =6∨x<y →x<3

Ley del silogismo hipotético Primero examinaremos un ejemplo de la ley


del silogismo hipotético, cuya abreviatura es HS. De las premisas
( 1 ) Si hace calor, entonces Juana va a nadar.
( 2 ) Si Juana va a nadar, entonces arregla la casa después de comer.
Se puede concluir:
( 3 ) Si hace calor, entonces arregla la casa después de comer.
Para simbolizar el razonamiento, sea
d = “Hace calor”
s = “Juana va a nadar”
h = “Arregla la casa después de comer”
Entonces
(1) d→s P
(2) s→h P
( 3 ) d → h HS
La conclusión es una proposición condicional. Ambas premisas son proposi-
ciones condicionales. La conclusión no dice que hace calor ni que Juana arregla
la casa después de comer. Sólo dice lo que ocurrira si hace calor. Considérense las
dos premisas e imagínese que el antecedente de la primera premisa es cierto. Si
es así, entonces el consecuente de la segunda se deduciría con seguridad. Esto es
exactamente lo que dice la conclusión condicional. Simbólicamente, si se tiene la
proposición d → s y la proposición s → h y si también se tuviera la proposición
d, entonces se podría aplicar la regla modus ponendo ponens dos veces y obtener
h. Pero esto es precisamente lo que se concluye de d → s y s → h mediante la
ley HS.
En forma simbólica, la ley del silogismo hipotético es:
de p→q
y q→r
se puede concluir p → r

68
Puede resultar conveniente considerar que para aplicar la regla HS, se dan
los tres pasos siguientes. Primero, se hace una inspección general para com-
probar que se tienen las dos condicionales requeridas. Segundo, se comprueba
cuidadosamente que el antecedente de una de las condicionales coincida con el
consecuente de la otra. . Tercero, se forma como conclusión una condicional cuyo
antecedente es el otro antecedente de una de las premisas y cuyo consecuente es
el consecuente de la otra premisa.
En los ejemplos de la ley del silogismo hipotético dados a continuación, ob-
sérvese que algunos de los antecedentes y consecuentes son proposiciones mole-
culares. Sin embargo, la forma es la misma.

(1) p→q P
1. (2) q→r P
(3) p→r HS 1,2

(1) p→ q ∨ r P
2. (2) q ∨ r →t P
(3) p→t HS 1,2

(1) s→t P
3. (2) t→r∨q P
(3) s→r∨q HS 1,2

(1) (p → q) → r P
4. (2) r → (q ∧ t) P
(3) (p → q) → (q ∧ t) HS 1,2

Ejercicio 30

A. ¿Qué conclusión se puede sacar, si se puede sacar alguna, por la ley del
silogismo hipotético de los conjuntos de proposiciones siguientes?

1. Si el agua se hiela, entonces sus moléculas forman cristales. Si las molécu-


las forman cristales, entonces el agua aumenta de volumen.
2. Si Tomás conduce a la velocidad de 50 km/h, entonces en 9 horas habrá
recorrido 450 km. Si en 9 horas ha recorrido 450 km, entonces habrá recor-
rido 90 km más que ayer en el mismo período.
3. Si Sr. Lincoln es elegido, entonces los Estados del Sur se separarán con
seguridad. Si los Estados del Sur se separan, entonces estallará una guerra
civil.
4. Si un haz fino de fotones penetra en un gas en una cámara de niebla,
entonces los fotones expulsan electrones de los átomos del gas. Si los fo-
tones expulsan electrones de átomos de gas, entonces la energía de la luz
se convierte en enegía cinética de los electrones.

69
5. Si el número de representantes en el Senado está en relación con la población
de cada Estado, entonces Nueva York tiene más senadores que Nevada. Si
Nueva York tiene más senadores que Nevada, entonces Nueva York tiene
más de dos senadores.

B. Traducir los razonamientos en la Sección A anterior en símbolos lógicos


y demostrar que su conclusión es consecuencia lógica de las premisas.
C. Utilizar la ley del silogismo hipotético (HS) en una demostración formal
para obtener una conclusión de los siguientes conjuntos de premisas.

(1) q →p
1.
(2) p→ r

(1) p → r∧s
2.
(2) r∧s→ t

(1) s∨t→r∨q
3.
(2) r ∨ q →p

(1) s →t
4.
(2) t→r

D. Indicar una deducción formal de las siguientes conclusiones a partir de


las premisas dadas.

1. Demostrar: t
( 1 ) (q → r) ∧ p
( 2 ) r→t
( 3 ) (q → r) → t
2. Demostrar: p
(1) r
(2) p→ q
(3) q→r
3. Demostrar: q
( 1 ) r→s
( 2 ) s→p∧q
( 3 ) r→t
( 4 ) t

E. Dar demostraciones formales de los siguientes razonamientos.

1. Demostrar: (2 + 2) + 2 = 6 → 3 + 3 = 6
(1) (2 + 2) + 2 = 6 → 3 × 2 = 6
(2) 3×2=6→3+3=6

70
2. Demostrar: 5x − 4 = 3x + 4 → x = 4
( 1 ) 5x − 4 = 3x + 4 → 5x = 3x + 8
( 2 ) 2x = 8 → x = 4
( 3 ) 5x = 3x + 8 → 2x = 8
3. Demostrar: z > 6 ∨ z > y
(1) x>y→x>z
(2) ¬(z > 6) → ¬(x > y → z < 7)
(3) x>z→z<7
4. Demostrar: x = 6 ∨ x > 6
( 1 ) x 6= y → y < x
( 2 ) (x > 5 → y < x) → y = 5
( 3 ) y 6= 5 ∨ x = 6
( 4 ) x > 5 → x 6= y
5. Demostrar: x > y
( 1 ) x 6= y → x > y ∨ y < x
( 2 ) x > y ∨ x < y → x 6= 4
( 3 ) x < y → ¬(x 6= y → x 6= 4)
( 4 ) x 6= y
6. Demostrar: (y 6= 0 ∨ x < z) ∧ (x < y → x = 0)
( 1 ) x<y→x=0
( 2 ) y=0→x≮y
( 3 ) x<y∧z =3
( 4 ) x<y→x<z
7. Demostrar: ¬(z 6= 5) ∨ z > 5
( 1 ) x=3→x>y
( 2 ) x 6= 3 → z = 5
( 3 ) (x = 3 → x < z) → x ≮ z
( 4 ) x>y→x<z
8. Demostrar: x 6= 3 ∨ 4 > x
( 1 ) 5x = 20 → x = 4
( 2 ) 2x = 6 ∨ x 6= 3
( 3 ) 2x = 6 → ¬(5x − 3 = 17 → x = 4)
( 4 ) 5x − 3 = 17 → 5x = 20
9. Demostrar: y + z = 8
( 1 ) z = 5 → ((y = 3 → y + z = 8) ∧ z > y)
( 2 ) (xy + z = 11 → x = 2) → (y = 3 ∧ z = 5)
( 3 ) xy = 6 → x = 2
( 4 ) xy + z = 11 → xy = 6

71
10. Demostrar: x + z = 3 → y = 3
(1) (x + y = 5 → y = 3) ∨ x + z = 3
(2) z 6= 1 ∨ (x + z = 3 → x + y = 5)
(3) x + y 6= 5 ∧ z = 1

Ley del silogismo disyuntivo La ley del silogismo disyuntivo, la que se


abrevia DS, empieza con una disyunción y dos condicionales. Consideremos el
ejemplo:
O llueve o el campo está seco.
Si llueve, entonces jugaremos poker.
Si el campo está seco, entonces jugaremos baloncesto.
¿Qué conclusión se puede sacar de estas proposiciones? La conclusión es que
o jugaremos poker o jugaremos baloncesto. La conclusión es otra disyunción.
A continuación se simboliza el razonamiento anterior para obtener un esque-
ma claro de la forma de un silogismo disyuntivo. Sea
r = “Llueve”
d = “El campo está seco”
p = “Jugaremos poker”
b = “Jugaremos baloncesto”
Este razonamiento se simboliza
( 1 ) r∨d P
(2) r→p P
(3) d→b P
( 4 ) p∨b DS
La ley del silogismo disyuntivo se puede expresar así: de las tres premisas
r∨d
r→p
d→b
se puede concluir
p ∨ b o b ∨ p.
Puede ser conveniente considerar que aplicar la regla DS, se han de dar los
tres pasos siguientes. Primero, se hace una inspección general para comprobar
que se tienen las dos condicionales y la disyunción requeridas. Segundo, se com-
prueba cuidadosamente que los dos antecedentes de las dos condicionales son
precisamente los dos miembros de la disyunción. Tercero, se forma como con-
clusión una disyunción cuyos miembros son precisamente los dos consecuentes
de las dos condicionales.
A continuación se dan varios ejemplos de la ley del silogismo diyuntivo. En
la conclusión se puede poner como primero cualquier miembro de la disyunción.

( 1 ) ¬p ∨ q P
( 2 ) ¬p → ¬r P
1.
( 3 ) q→s P
( 4 ) ¬r ∨ s DS 1,2,3

72
( 1 ) p∨q P
( 2 ) p → ¬r P
2.
( 3 ) q → ¬s P
( 4 ) ¬s ∨ ¬r DS 1,2,3
( 1 ) ¬p ∨ ¬q P
( 2 ) ¬p → r P
3.
( 3 ) ¬q → s P
( 4 ) r∨s DS 1,2,3
( 1 ) p∨q P
( 2 ) p→r P
4.
( 3 ) q→s P
( 4 ) r∨s DS 1,2,3
( 1 ) p∨q P
( 2 ) p→r P
5.
( 3 ) q→s P
( 4 ) s∨r DS 1,2,3
Ejercicio 31

A. ¿Qué se puede concluir de cada uno de los siguientes conjuntos de premisas


por la ley del silogismo disyuntivo? Dar como conclusión una proposición en
lenguaje corriente.
1. O Juan tiene mayoría o Pedro tiene mayoría. Si Juan tiene mayoría,
entonces Pedro será el tesorero. Si Pedro tiene mayoría, entonces Juan
será el tesorero.
2. O este número es un número positivo o es un número negativo. Si es
número positivo, es mayor que cero. Si es un número negativo, es menor
que cero.
3. O esta roca es piedra caliza o es granito. Si es piedra caliza, es sedimen-
taria. Si es granito, es ígnea.
4. O la cámara fue adquirida legalmente por el vendedor o la cámara es mer-
cancía robada. Si la cámara fue adquirida legalmente por el vendedor, en-
tonces es mi cámara. Si la cámara es mercancía robada, entonces Tomás
es su propietario legal.
5. O la planta es una planta verde o es una planta no verde. Si es una planta
verde, entonces fabrica su propio elemento. Si es una planta no verde,
entonces depende de las materias de otras plantas para su alimento.
B. Simbolizar los razonamientos de la Sección A y demostrar que las con-
clusiones son consecuencia lógica de las premisas.
C. Utilizar la ley del silogismo disyuntivo para obtener una conclusión de
cada uno de los siguientes conjuntos de premisas:

73
(1) p∨q
1. (2) q→r
(3) p→s

(1) q∨r
2. (2) q→s
(3) r→t

(1) t∨s
3. (2) s→p
(3) t→q

(1) (r ∧ s) ∨ t
4. (2) (r ∧ s) → q
(3) t→p

D. Dar una deducción completamente formal de las siguientes conclusiones


a partir de las premisas dadas:

1. Demostrar: r ∧ (p ∨ q)
( 1 ) p∨q
( 2 ) q→r
( 3 ) p→t
( 4 ) t
2. Demostrar: t
( 1 ) p∨r
( 2 ) r→ s
( 3 ) p→t
(4) s
3. Demostrar: q∧s
(1) s∧r
(2) r∨t
(3) q→t
4. Demostrar: s
( 1 ) p→q
( 2 ) q →r
( 3 ) r
( 4 ) p ∨ (t ∧ s)

5. Demostrar: t∧p
( 1 ) s∨r
( 2 ) r→t
( 3 ) s→p
( 4 ) p

74
E. Dar una demostración formal de cada uno de los razonamientos sigu-
ientes:

1. Demostrar: x = 3 ∨ x = 2
( 1 ) x+y =7→x=2
( 2 ) y−x=2→x=3
( 3 ) x+y =7∨y−x=2
2. Demostrar: x > 2 ∨ x = 2
( 1 ) x<y→x=2
( 2 ) x<y∨x≮y
( 3 ) x≮y→x>2
3. Demostrar: y = 1
( 1 ) 2x + y = 7 → 2x = 4
( 2 ) 2x + y = 5 → y = 1
( 3 ) 2x + y = 7 ∨ 2x + y = 5
( 4 ) 2x 6= 4
4. Demostrar: y = 1 ∨ y = 9
( 1 ) ¬(x = 2 ∨ x = 8) → x = 6
( 2 ) 2x + 3y = 21 ∧ x 6= 6
( 3 ) x=2→y=9
( 4 ) x=8→y=1
5. Demostrar: ¬(x ≮ z) ∨ ¬(z 6= 6)
( 1 ) x>5∨y ≮6
( 2 ) y≮6→x<z
( 3 ) x>5→y<z
( 4 ) y ≮z∧z =6
6. Demostrar: x 6= 4 ∨ x > y
( 1 ) y = 0 → xy = 0
( 2 ) y =0∨y ≮1
( 3 ) xy = 0 ∨ xy > 3 → x 6= 4
( 4 ) y ≮ 1 → xy > 3
7. Demostrar: y < 12 ∨ x < 0
( 1 ) x<y∨y <x
( 2 ) y<x→x>6
( 3 ) x<y→x<7
( 4 ) (x > 6 ∨ x < 7) → y ≯ 11
( 5 ) y > 11 ∨ x < 0

8. Demostrar: x2 = 4 ∨ x2 = 9

75
( 1 ) 2x2 − 10x + 12 = 0 ∧ x < 4
( 2 ) x2 − 5x + 6 = 0 → x = 2 ∨ x = 3
( 3 ) x = 2 → x2 = 4
( 4 ) x = 3 → x2 = 9
( 5 ) 2x2 − 10x + 12 = 0 → x2 − 5x + 6 = 0
9. Demostrar: x = 4
( 1 ) x=5∨x<y
( 2 ) x>3∨z <2→z <x ∨ y =1
( 3 ) x<y→z<2
( 4 ) x=5→x>3
( 5 ) z<x →x=4
( 6 ) y = 1 → ¬(x > 3 ∨ z < 2)

Ley de simplificación disyuntiva Si alguien dice “El Cruz Azul ganará o


el Cruz Azul ganará”, se puede concluir que “El Cruz Azul ganará”. En forma
simbólica, si c = “El cruz Azul ganará”, el razonamiento es

c∨c

por tanto
c.
Este es un ejemplo de la ley de simplificación disyuntiva, cuya abreviatura es
DP.
Algunos ejemplos de esta ley son:

(1) p∨p P
1.
(2) p DP 1

(1) q∨q P
2.
(2) q DP 1

(1) (p ∧ q) ∨ (p ∧ q) P
3.
(2) p∧q DP 1

Una aplicación importante de la ley de simplificación disyuntiva se presenta


cuando un silogismo disyuntivo tiene la siguiente forma especial,
p∨q
p→r
q→r
por tanto,
r ∨ r.
En este caso particular se puede simplificar la conclusión r ∨ r reduciéndola
a r. Pues si r ∨ r es cierta, entonces r ha de ser cierta. La inferencia de r ∨ r a
r es un ejemplo de la ley de simplificación disyuntiva.

76
Ejercicio 32

A. Utilizar las leyes del silogismo disyuntivo y simplificación disyuntiva para


obtener una conclusión de cada uno de los siguientes conjuntos de premisas
simbolizadas.
(1) s∨t
1. (2) t→r
(3) s→r
(1) q→s
2. (2) p∨q
(3) p→s
(1) s →r
3. (2) t→r
(3) s∨t
(1) r→ s
4. (2) q∨r
(3) q→s
B. ¿Qué conclusiones se pueden sacar de los siguientes conjuntos de premisas
utilizando las leyes del silogismo disyuntivo y simplificación disyuntiva?
1. O hay tres miembros del comité o hay cinco miembros.
Si hay tres miembros, entonces no habrá empate de votos.
Si hay cinco miembros, entonces no habrá empate de votos.
2. Si esta figura tiene tres lados, entonces es un triángulo.
Si esta figura tiene tres ángulos, entonces es un triángulo.
O esta figura cerrada tiene tres lados o tiene tres ángulos.
3. O el equipo de futbol América o el equipo de futbol Chivas ganará el campe-
onato.
Si el equipo de futbol América termina en primer lugar, entonces el equipo
de futbol Tigres será tercero.
Si el equipo de futbol Chivas termina en primer lugar, entonces el equipo
de futbol Atlante será tercero.
C. Dar una demostración formal de las siguientes conclusiones a partir de
los conjuntos de premisas dados.
1. Demostrar: t ∧ s
( 1 ) p→q
( 2 ) p∨r
( 3 ) r→q
( 4 ) t→q
(5) s

77
2. Demostrar: q
(1) q∨s
(2) s→t
(3) t
3. Demostrar: s ∧ r
( 1 ) s→p
( 2 ) p∧t
( 3 ) t→r

D. Dar una demostración formal de cada uno de los razonamientos sigu-


ientes:

1. Demostrar: x < 4
( 1 ) x=y∨x>y
( 2 ) x<4∨x≮z
( 3 ) x=y→x<z
( 4 ) x>y→x<z
2. Demostrar: x = 1
( 1 ) 2x + y = 5 → 2x = 2
( 2 ) 2x + y = 5 ∨ y = 3
( 3 ) 2x = 2 → x = 1
( 4 ) y = 3 → 2x = 2
3. Demostrar: x = 2
( 1 ) x<3∨x>4
( 2 ) x < 3 → x 6= y
( 3 ) x > 4 → x 6= y
( 4 ) x < y ∨ x 6= y → x 6= 4 ∧ x = 2

4. Demostrar: x2 = 9
( 1 ) x = (+3) → 2x2 = 18
( 2 ) x = (+3) ∨ x = (−3)
( 3 ) x = (−3) → 2x2 = 18
( 4 ) 2x2 = 18 → x2 = 9

5. Demostrar: ¬(x 6= 5)
( 1 ) z > x → x 6= 7
( 2 ) x<6∨x=3
( 3 ) x=3→z>x
( 4 ) x<6→z>x
( 5 ) x=7∨x=5
6. Demostrar: y = z ∨ x 6= 5

78
( 1 ) x=y→x<z
( 2 ) x=5→x≮z
( 3 ) x=3→x<z
( 4 ) x≮y→x=y
( 5 ) x=3∨x≮y

7. Demostrar: x2 = 9 ∨ x2 > 9
( 1 )
x=3∨x=4
( 2 x = 3 → x2 − 7x + 12 = 0
)
( 3 x = 4 → x2 − 7x + 12 = 0
)
( 4 x2 − 7x + 12 = 0 → x > 2
)
( 5 x2 < 9 → x ≯ 2
)
( 6 x2 ≮ 9 → x2 = 9 ∨ x2 > 9
)

8. Demostrar: cos θ = 12 3 ∨ csc θ = 2
( 1 ) θ = 150◦ → sen θ = 12
( 2 ) θ = 30◦ ∨ θ = 150◦
( 3 ) sen θ = 12 → csc θ = 2
( 4 ) θ = 30◦ → sen θ = 12

Leyes conmutativas Probablemente estas reglas parecen triviales; sin em-


bargo, son necesarias pues no se puede dar ningún paso como conocido si no
se tiene una regla explícita que lo permita. El razonamiento que sigue es un
ejemplo del uso de las leyes conmutativas.

Galileo murió en 1642 e Isaac Newton nacio en 1642.


Por tanto, Isaac Newton nacio en 1642 y Galileo murió en 1642.

En forma simbólica:
De p∧q
Se deduce q ∧ p
Es muy obvia, pues se sabe que el orden de las proposiciones atómicas en
una conjunción no afecta el significado de la proposición molecular. Sin duda,
todos afirmarían que siempre que p ∧ q es cierta, q ∧ p también es cierta.
Otro tipo de proposición molecular a la que se aplica la ley conmutativa es
la siguiente:
O x es mayor que cinco o x es igual a cinco.
¿Es válida la conclusión siguiente?

O x es igual a cinco o x es mayor que cinco.

La respuesta es afirmativa. Para ilustrar la forma de la ley conmutativa sim-


bolizamos este razonamiento. Sea
p = “x es mayor que cinco”
q = “x es igual a cinco”
El razonamiento es:

79
De p∨q
Se deduce q ∨ p.
La ley conmutativa se aplica a conjunciones y disyunciones; es decir, el orden
de los miembros de las conjunciones o de las disyunciones no altera su significado.
La ley conmutativa no se aplica a las condicionales. La abreviatura de esta regla
es CL. A continuación se dan otros ejemplos:

(1) p∧q P
1.
(2) q∧p CL 1

(1) p∧q P
2.
(2) q∧p CL 1

(1) p∨q P
3.
(2) q∨p CL 1

Ejercicio 33

A. Demostrar que las conclusiones siguientes son válidas dando una deduc-
ción formal completa.

1. Demostrar: s ∧ q
(1) p∨t
(2) t
(3) p→q∧s

2. Demostrar: ¬(r∧t)
(1) (r ∧ t) → s
(2) p→s
(3) p∧q
3. Demostrar: s ∧ r
( 1 ) (r ∧ s) ∨ p
( 2 ) q →p
( 3 ) t →p
( 4 ) q∨t
4. Demostrar: r ∨ q
(1) s→r
(2) s∨t
(3) t
5. Demostrar: t
( 1 ) p→q
( 2 ) q→r
( 3 ) (p → r) → s
( 4 ) s∨t

80
6. Demostrar: s
( 1 ) t∨s
( 2 ) q→ t
( 3 ) q →r
(4) r
7. Demostrar: r
(1) s→r∨r
(2) s
(3) t
8. Demostrar: q ∧ p
(1) t→p∧q
(2) t∨r
(3) r
9. Demostrar: t
( 1 ) p∨r
(2) s
( 3 ) p→s
( 4 ) r→t
10. Demostrar: p
( 1 ) r→t
( 2 ) s→q
( 3 ) t ∨ q →p
( 4 ) r∨s
11. Demostrar: y ≮ 4 ∧ x < y
( 1 ) x>y∨x<4
( 2 ) x<4→x<y∧y ≮4
( 3 ) x>y→x=4
( 4 ) x 6= 4
12. Demostrar: y > 3 ∧ y < 5
( 1 ) x=3∨y =3
( 2 ) x>2∨x+y ≯5
( 3 ) y =3∨x=3→x+y >5
( 4 ) ¬(y < 5 ∧ y > 3) → x ≯ 2
13. Demostrar: x < 3 ∧ y = 7
(1) x<3∧y >6
(2) y 6= 7 → ¬(x = 2 ∧ y > x)
(3) y >6∧x<3→y >x∧x=2

81
14. Demostrar: x = 1 ∧ (y < 1 ∨ y < 2)
( 1 ) x + 2y = 5 ∨ 3x + 4y = 11
( 2 ) x≮2∨x>y →y <2∨y <1
( 3 ) 3x + 4y = 11 → x = 1
( 4 ) x>y∨x≮2
( 5 ) x + 2y = 5 → x = 1
15. Demostrar: x < 6
( 1 ) x>y∨x<6
( 2 ) x>y→x>4
( 3 ) x>4→x=5∧x<7
( 4 ) x<6→x=5∧x<7
( 5 ) x<7∧x=5→z >x∨y <z
( 6 ) x > y → ¬(y < z ∨ z > x)

Las leyes de De Morgan En castellano ocurre a veces que hay proposiciones


enunciadas de manera distinta pero que tienen el mismo significado. Por ejemplo

(1) No llueve y no está soleado, (10)

se puede también expresar, en forma algo forzada, diciendo:

(2) No ocurre que llueva o que esté soleado. (11)

Si (1) y (2) significan lo mismo en castellano, entonces en Lógica será válido


concluir (1) de (2) o (2) de (1), lo que expresado en símbolos es:

(a) De p ∧ q se puede concluir ¬(p ∨ q).

y
(b) De ¬(p ∨ q) se puede concluir p ∧ q.
Así (b) dice que si no se tiene o p o q, entonces no se tiene p y no se tiene q.
La regla que permite esta conclusión es una de las leyes denominadas leyes de
De Morgan.
Las premisas de (a) y (b) son dos de las formas proposicionales moleculares
a las que se les puede aplicar las leyes de De Morgan. Estas leyes también se
aplican a otras formas proposicionales, como se puede ver al considerar las dos
proposiciones equivalentes:

(3) O no hace calor o no nieva

y
(4) No hace a la vez calor calor y nieva,
y en forma más lógica

(4’) No ocurre a la vez que hace calor y que nieva.

82
Puesto que (3) y (4) tienen el mismo significado, una puede deducirse de la
otra. Por tanto, en símbolos lógicos se puede escribir:

(c) De p ∨ q se puede concluir ¬(p ∧ q),

(d) De ¬(p ∧ q) se puede concluir p ∨ q.


(c) y (d) son otros dos ejemplos de la aplicación de las leyes de De Morgan. Otro
caso es:
(e) De p ∧ q se puede concluir ¬(p ∨ q).
Finalmente:
(f ) De ¬(p ∨ q) se puede concluir p ∧ q
Con frecuencia hay más de una forma posible para la conclusión. Afortunada-
mente, estudiando las diferentes formas proposicionales a las que se aplican las
leyes de De Morgan se obtiene un modelo que se puede seguir siempre. Será posi-
ble entonces enunciar las leyes de De Morgan como una regla que se aplicará
a cada una de las premisas en las que puede utilizarse, y en todo caso se ob-
tiene la forma de la conclusión deseada. Para hallar este modelo examinaremos
cuidadosamente las seis formas proposicionales dadas.

p∧q
1.
¬(p ∨ q)

¬(p ∨ q)
2.
p∧q

p∨q
3.
¬(p ∧ q)

¬(p ∧ q)
4.
p∨q

p∧q
5.
¬(p ∨ q)

¬(p ∨ q)
6.
p∧q

Primero, observe que la premisa es siempre de una de las tres formas sigu-
ientes: (a) una conjunción como en (1) y (5); (b) una disyunción, como en (3);
o (c) una negación como en (2), (4) y (6). Si es una negación, ha de ser la
negación de una conjunción como en (4) o la negación de una disyunción como
en (2) y (6). La premisa no es nunca una condicional, ni la negación de una
condicional, ni la negación de una negación.
Segundo, observe que si la premisa es una negación, la conclusión no es una
negación como en (2), (4) y (6). Y si la premisa no es una negación, entonces
la conclusión es una negación como en (1), (3) y (5). Una fórmula completa se

83
niega, o bien añadiendo un símbolo de negación delante de la fórmula, o bien
quitando el símbolo de negación delante de la fórmula.
Tercero, observe que ∧ se cambia por ∨ y ∨ por ∧.
Cuarto, observe que cada miembro de una conjunción o disyunción siempre
gana o pierde un símbolo de negación. Así, al aplicar las leyes de De Morgan,
cada miembro se niega.
Resumiendo, lo que se ha de hacer para aplicar las leyes de De Morgan, cuya
abreviatura es DL, como una regla de operación, es verificar los siguientes tres
pasos:

1. Cambiar ∧ por ∨ o ∨ por ∧;


2. Negar cada miembro de la disyunción o conjunción;
3. Negar la fórmula completa.

Ejercicio 34

A. ¿Qué se puede concluir de las premisas siguientes utilizando las leyes de


De Morgan?

1. O los arácnidos no son insectos o no tienen ocho patas.


2. No ocurre que o el aire es un buen conductor del calor o el agua es un
buen conductor del calor.
3. No ocurre que un número es a la vez mayor que cero y que es negativo.
4. El río Mississipi no fluye en dirección Norte y el río Nilo no fluye en
dirección Sur.
5. No ocurre que los murciélagos son pájaros o que las focas son peces.

B. Traducir las premisas y conclusiones de la Sección A anterior en símbolos


lógicos y demostrar que su conclusión es consecuencia lógica de las premisas.
C. Aplicar las leyes de De Morgan a las siguientes proposiciones para deducir
conclusiones.

1. ¬(p ∧ q)
2. r∨t
3. ¬(r ∧ s)
4. g∨h
5. s∨t
6. p∧q
7. p∧q

84
8. ¬(c ∨ d)
9. ¬(p ∧ q)

10. s∨t
11. r∧s
12. ¬(a ∧ b)

D. Indicar una demostración formal completa para cada uno de los razon-
amientos simbolizados siguientes.

1. Demostrar: s
( 1 ) ¬(p ∧ q)
( 2 ) q→t
( 3 ) p→ t
( 4 ) s→t

2. Demostrar: ¬(a ∨ b)
(1) c∧d
(2) c →a
(3) d∨b
3. Demostrar: r ∧ q
(1) s → ¬(p ∨ t)
(2) t→q∧r
(3) s
4. Demostrar: r
( 1 ) p→q
( 2 ) q→s
( 3 ) (p →s) → t
( 4 ) r→t
5. Demostrar: d
( 1 ) a→b
( 2 ) c→b
( 3 ) c∨a
( 4 ) b∨d

6. Demostrar: t
( 1 ) t→p∧s
( 2 ) q →p
( 3 ) r →s
( 4 ) r∨q

85
7. Demostrar: p
( 1 ) r →p
( 2 ) (r ∧ s) ∨ t
( 3 ) t → (q ∨ u)
( 4 ) q∧u
8. Demostrar: r ∧ q
( 1 ) p∨q
( 2 ) s→q∧r
( 3 ) p→s
( 4 ) q→s

9. Demostrar: g∨h
( 1 ) e∨f →h
( 2 ) j→e
( 3 ) k→f
( 4 ) j∨k
10. Demostrar: s ∧ t
( 1 ) ¬(p ∨ r)
( 2 ) q∨p
( 3 ) r→s
( 4 ) (q ∧ s) → (t ∧ s)

E. Dar una demostración formal completa para cada uno de los razonamien-
tos siguientes:

1. Demostrar: ¬(x = 3 ∧ x < 2)


(1) ¬(x < 2 ∧ x = 3)

2. Demostrar: ¬(x = 5 ∧ y = 4)
(1) y 6= 3
(2) x+y =8→y =3
(3) x + y = 8 ∨ x 6= 5
3. Demostrar: y = 2 ∧ x > y
(1) ¬(y > 5 ∧ x 6= 6)
(2) x=6→x>y
(3) y≯5→x>y
4. Demostrar: x > y
(1) x≮y
(2) x < y ∨ ¬(x ≯ 3 ∨ x + y < 5)
(3) x > 3 → ¬(x ≯ y ∨ y 6= 2)

86
5. Demostrar: ¬(x = 2 ∨ y < 5)
(1) ¬(y − x = 2 ∨ x + y ≯ 8)
(2) ¬(x > y ∨ y < 5)
(3) x=2→x+y ≯8
6. Demostrar: x < y ∨ y 6= 4
( 1 ) x=1→x<y
( 2 ) x2 − 4x + 3 = 0 → x = 1 ∨ x = 3
( 3 ) ¬(x = y ∨ x2 − 4x + 3 6= 0)
( 4 ) x=3→x<y
7. Demostrar: 2 + 3 6= 3 × 3 ∨ 2 × 3 6= 1 × 4
(1) 2×3=1×4∧2+3=3×3→2+3=6
(2) 2 + 3 6= 6 ∨ 2 × 3 = 5
(3) 2 × 3 6= 5
8. Demostrar: x − y 6= 2
( 1 ) ¬(x > y ∧ x + y > 7)
( 2 ) x≯y→x<4
( 3 ) x+y ≯7→x<4
( 4 ) x−y =2→x≮4
9. Demostrar: x = 1
( 1 ) ¬(z < 3 ∨ x > y) ∧ y = 2
( 2 ) x≮y∨x=1
( 3 ) x>z→x>y
( 4 ) x≯z→x<y
10. Demostrar: ¬(x = y ∨ y ≯ 1)
( 1 ) y 6= 1 ∧ y ≮ 1
( 2 ) y ≯1→y <1∨y =1
( 3 ) x=3∨x>3
( 4 ) x > 3 → x 6= y
( 5 ) x = 3 → x 6= y

Proposiciones bicondicionales El término de enlace que define la proposi-


ción molecular denominada bicondicional es “si y sólo si”. El símbolo que se
utilizará para este término de enlace es ↔.
Este símbolo es muy significativo para la proposición bicondicional. El sig-
no aparece como dos signos condicionales que apuntan en sentidos opuestos.
Efectivamente, una proposición bicondicional se parece extraordinariamente a
dos proposiciones condicionales. Para ilustrar esto se considera un ejemplo en
el lenguaje habitual:

Estos campos se inundan si y sólo si el agua alcanza esta altura.

87
En forma simbólica la proposición sería:

p ↔ q,

donde p es el símbolo que representa la proposición “Estos campos se inundan”


y q es el símbolo que representa la proposición “El agua alcanza esta altura”.
Se puede leer esta proposición: p si y sólo si q.
La proposición bicondicional p ↔ q es equivalente a las dos proposiciones
condicionales p → q y q → p. En castellano la proposición significa que si el
agua alcanza cierta altura, entonces los campos se inundan. También signica
que si los campos se inundan, entonces el agua alcanza cierta altura.
Así, se tiene una nueva regla que nos permite deducir ambas p → q y q → p
de p ↔ q. Esta ley se denomina la ley de las proposiciones bicondicionales,
abreviada LB. Ejemplos de esta ley son:

p↔q P
1.
p→q LB

p↔q P
2.
q→p LB

p↔q P
3.
(p → q) ∧ (q → p) LB

p→q P
4. q→p P
p↔q LB

Se adoptará la regla de que la bicondicional “si y sólo si” es más poderosa


que cada uno de los otros términos de enlace. Así, sin paréntesis, se sabe que:

p → q ←→ s ∧ p

es una bicondicional; no es una condicional o una conjunción. Para convertirla en


una condicional, es necesario agregar paréntesis como se indica a continuación:

p → (q ←→ s ∧ p).

El consecuente de esta condicional es una bicondicional. Si se quiere que el


consecuente sea una conjunción, se debería agregar paréntesis adicionales como
se muestra a continuación:

p → ((q ←→ s) ∧ p).

Puesto que ←→ domina a los otros términos de enlace, mientras los paréntesis
no indiquen lo contrario, las fórmulas siguientes son bicondicionales:

p ←→ q
1.
r ∧ s ←→ p ∧ q

88
p ∧ q ←→ s
2.
p ∨ q ←→ r ∨ s

s ∨ t ←→ p
3.
t ←→ s

Ejercicio 35

A. Simbolizar completamente las premisas y conclusiones de cada uno de los


razonamientos siguientes y dar una deducción formal:

1. Esta ley será aprobada en este periodo si y sólo si es apoyada por la may-
oría. O es apoyada por la mayoría o el presidente se opone a ella. Si el
presidente se opone a ella, entonces será pospuesta en las deliberaciones
de la comisión. Por lo tanto, o esta ley será aprobada en este periodo o
será pospuesta en las deliberaciones de la comisión.
2. El sol sale y se pone si y sólo si la Tierra gira. La Tierra gira y la Luna se
mueve alrededor de la Tierra. Por tanto, el Sol sale y se pone o el clima
es muy caluroso o frío.
3. 3 × 5 = 12 ←→ 5 + 5 + 5 = 12
4 × 4 6= 13
5 + 5 + 5 = 12 → 4 × 4 = 13
Por tanto, 3 × 5 6= 12
4. El terreno puede ser cultivado si y sólo si se provee un sistema de riego.
Si el terreno puede ser cultivado, entonces triplicará su valor actual. Por
tanto, si se provee de un sistema de riego, entonces el terreno triplicará
su valor actual.
5. Un líquido es un ácido si y sólo si colorea de azul el papel tornasol rojo.
Un líquido colorea de azul el papel tornasol rojo si y sólo si contiene iones
hidrógeno libres. Por tanto, un líquido es un ácido si y sólo si contiene
iones de hidrógeno libres.
6. Si no ocurre que si un objeto flota en el agua entonces es menos denso
que el agua, entonces se puede caminar sobre el agua. Pero no se puede
caminar sobre el agua.
Si un objeto es menos denso que el agua, entonces puede desplazar una
cantidad de agua igual a su propio peso.
Si puede desplazar una cantidad de agua igual a su propio peso, entonces
el objeto flotará en el agua.
Por tanto, un objeto flotará en el agua si y sólo si es menos denso que el
agua.

89
B. Dar una demostración formal completa de cada uno de los razonamientos
siguientes:

1. Demostrar: 2 × 5 = 5 + 5 → 2 × 4 = 4 + 4
(1) 2 × 4 = 4 + 4 ←→ 2 × 5 = 5 + 5
2. Demostrar: x = 4 ←→ 3x + 2 = 14
( 1 ) 3x + 2 = 14 ←→ 3x = 12
( 2 ) 3x = 12 ←→ x = 4
3. Demostrar: x + y = 5
( 1 ) ¬(x > y ∧ x + y > 7)
( 2 ) 3x + y = 11 ←→ 3x = 9
( 3 ) 3x = 9 → 3x + y = 11 ←→ y = 2
( 4 ) y 6= 2 ∨ x + y = 5
4. Demostrar: ¬(2x 6= 8 ∧ x 6= 3)
( 1 ) ¬(x > y ∧ x + y > 7)
( 2 ) 2x = 6 ←→ x = 3
( 3 ) 2x = 8 ←→ x = 4
( 4 ) 2x = 6 ∨ x = 4
5. Demostrar: ¬(y = 2 ∧ x + 2y 6= 7)
(1) 5x = 15 ←→ x = 3
(2) 5x = 15 ∧ 4x = 12
(3) x = 3 → x + 2y = 7
6. Demostrar: x ≮ y ∧ x 6= y
(1) y ≯ x ←→ x = y ∨ x < y
(2) ¬(y < 1 ∨ y ≯ x)
7. Demostrar: x < y ←→ y > x
(1) y > x ←→ x < y
8. Demostrar: x < y ∧ y = 6
(1) x < y ←→ y > 4
(2) y = 6 ←→ x + y = 10
(3) y > 4 ∧ ¬(x + y 6= 10)
9. Demostrar: xy 6= 0
(1) y > x ←→ x = 0
(2) xy = 0 ←→ x = 0
(3) y≯x

90
10. Demostrar: ¬(x < y ∧ x = 1)
( 1 ) x=y→x≮y
( 2 ) y =0∨x≮y
( 3 ) x = 0 ∨ xy = 0 → y = 0
( 4 ) (x = y → y = 0) → x = 0

3. Certeza y validez
Considere las siguientes proposiciones simples: “México está en el hemisferio
sur.” “Todos los números pares son divisibles por dos.” Claramente la primera
proposición es falsa, mientras que la segunda proposición es verdadera. Supong-
amos que tenemos las siguientes proposiciones compuestas: “a(b + c) = ab + ac,
y a × (b× c) = (a × b) × c”, “México está en el hemisferio sur y todos los números
pares son divisibles por dos”. La primera proposición compuesta es verdadera
(en álgebra ordinaria) y así también lo son sus subproposiciones, pero ¿cómo
podemos decidir sobre el valor de verdad (esto es, sobre la verdad o falsedad)
de la segunda proposición compuesta donde sus subproposiciones son respecti-
vamente falsa y verdadera?
Ahora estamos preocupados con el problema de la composición de proposi-
ciones y en la determinación de sus valores de verdad.

3.1. Conectivas
3.1.1. Negación (no)
p p
1 0
0 1
La negación de una proposición p (escrita p) está definida por la tabla de
verdad que se muestra arriba donde 1 y 0 denotan verdad y falso respectiva-
mente. Así p es cierta cuando p es falsa, y p es falsa cuando p es cierta.

3.1.2. disyunción (o)


Es de gran ayuda observar algunos ejemplos:

(a) Cualquier par de líneas rectas se intersectan o son paralelas (en la geometría
euclideana en el plano).
(b) Algunos aspectos de los números pueden ser estudiados ya sea por métodos
geométricos o por métodos algebraicos.
(c) El clima de mañana puede ser soleado o con mucho viento.
(d) Cualquier número real es racional o irracional.

91
p q pYq
1 1 0
1 0 1
0 1 1
0 0 0

Cuadro 1: Disjuncion exclusiva

p q p∨q
1 1 1
1 0 1
0 1 1
0 0 0

Cuadro 2: Disjuncion inclusiva

En los incisos (a) y (d), la conectiva o está utilizada en el sentido de p o q,


pero no ambos, donde p y q son las subproposiciones; mientras que en (b) y (c),
la conectiva o se utiliza en el sentido de p o q con la posibilidad de p y q, esto
es, p y/o q. En matemáticas debemos ser muy claros en cuanto al sentido en el
que se utiliza la conectiva o. En el primer sentido denominamos a la conectiva
o disyunción exclusiva, y en el segundo sentido disyunción inclusiva.
Las definiciones de los dos tipos de disyunción están dadas en las tablas
de verdad mostradas en los Cuadros 1 y 2. Así, la disyunción exclusiva, en la
que las dos proposiciones son ciertas o las dos son falsas, es falsa; la disyunción
inclusiva, en la que las dos proposiciones son falsas, es falsa, aunque es cierta
para las restantes posibilidades lógicas.
La disyunción inclusiva es la más común de las dos formas, y a menos que otra
cosa sea especificada, la palabra disyunción en el resto del capítulo significará
disyunción inclusiva.

3.1.3. Conjunción (y) (escrita p ∧ q)


p q p∧q
1 1 1
1 0 0
0 1 0
0 0 0
La definición de la conjunción está dada por la tabla de verdad mostrada
arriba; así, la conjunción de dos proposiciones verdaderas es verdadera; en las
restantes posibilidades lógicas, la conjunción es falsa.
Recordando el ejemplo de la sección §1.1, si suponemos que p es la proposi-
ción “México está en el hemisferio sur” y q la proposición “Todos los números
pares son divisibles por dos”, vemos que la tabla de verdad que p ∧ q es 0 (falsa)
por definición.

92
Supongamos, en el ejemplo anterior, que negamos p para que p = 1 y como
q = 1, de acuerdo con la tabla de verdad para la conjunción p ∧ q = 1. Sin
embargo, es más importante notar que no estamos en la posición de deducir lo
siguiente: la falsedad de “México está en el hemisferio sur y todos los números
pares son divisibles por dos” implica la verdad de la proposición “México no
está en el hemisferio sur y todos los números pares son divisibles por dos”.
Porque, aunque es muy tentador encontrar tal relación, no hay nada establecido
en las definiciones de las conectivas que nos permita relacionar proposiciones
en esta manera. El problema de definir una relación entre proposiciones lo
estudiaremos en la sección §1.5.

Ejemplo 36 Si p es “A Juan le gusta Mónica” y q es “A Mónica le gusta


Juan”, entonces

(a) A Juan le gusta Mónica o a Mónica le gusta Juan, es p ∨ q.


(b) A Juan le gusta Mónica y a Mónica le gusta Juan es, p ∧ q.
(c) Ni a Juan le gusta Mónica ni a Mónica le gusta Juan es, p ∧ q.
(d) No es verdad que a Juan le gusta Mónica o a Mónica le gusta Juan es,
(p ∨ q).

Observe que (c) y (d) son proposiciones idénticas.

Ejemplo 37 Si tuviéramos que construir la tabla de verdad para la proposición


p ∨ (q ∧ r), podríamos determinar en primer lugar el número de posibilidades
lógicas (esto es, el número total de proposiciones que pueden ser formadas dando
los valores de verdad 1 y 0 a p, q y r es 8), en segundo lugar los valores de verdad
de q ∧ r, y finalmente los valores de verdad de p∨ (q ∧ r). El número de renglones
en la tabla de verdad es por consiguiente 8:
p q r q ∧ r p ∨ (q ∧ r)
1 1 1 1 1
1 1 0 0 1
1 0 1 0 1
1 0 0 0 1
0 1 1 1 1
0 1 0 0 0
0 0 1 0 0
0 0 0 0 0

Ejemplo 38 Construya tablas de verdad para cada una de las siguientes proposi-
ciones: (a) p (b) (p ∧ q) (c) (p ∨ q) ∨ (q ∨ p).

p p p
(a) 1 0 1 esto es p es idéntica con p.
0 1 0

93
p q p∧q (p ∧ q)
1 1 1 0
(b) 1 0 0 1
0 1 0 1
0 0 0 1

p q p∨q (p ∨ q) q∨p (q ∨ p) (p ∨ q) ∨ (q ∨ p)
1 1 1 0 1 0 0
(c) 1 0 1 0 1 0 0
0 1 1 0 1 0 0
0 0 0 1 0 1 1
Observe en esta tabla que p∨q y q ∨p son idénticas, y que (p ∨ q), (q ∨ p) y
(p ∨ q) ∨ (q ∨ p) también son idénticas. Nosotros estudiaremos el concepto
de identidad en §1.5.

Ejercicios
1. Supongamos que p es la proposición “Yo leeré un libro” y q “Es verano”.
Interprete en buen español, cada una de las siguientes proposiciones:
(a) p ∧ q (b) p ∨ q (c) p ∨ q (d) p ∧ q (e) (p ∧ q) (f) (p ∧ q) ∨ (p ∧ q)
(g) (p ∨ q) ∧ (p ∧ q).
Las preguntas 2-4 deberían resolverse utilizando tablas de verdad.
2. Pruebe las siguientes reglas de identidad:
(a) p ≡ p (b) p ∨ p ≡ p (c) p ∧ p ≡ p.
3. Pruebe las siguientes reglas:

a) Asociatividad:
p ∨ (q ∨ r) = (p ∨ q) ∨ r.
p ∧ (q ∧ r) = (p ∧ q) ∧ r.

b) Conmutatividad:
p∨q = q ∨ p.
p∧q = q ∧ p.

c) Distribución de la disyunción sobre la conjunción:


p ∨ (q ∧ r) = (p ∨ q) ∧ (p ∨ r).

d) Distribución de la conjunción sobre la disyunción:


p ∧ (q ∨ r) = (p ∧ q) ∨ (p ∧ r).

4. Pruebe las siguientes leyes de De Morgan:


(a) (p ∨ q) = p ∧ q (b) (p ∧ q) = p ∨ q.

94
p q p→q
1 1 1
1 0 0
0 1 1
0 0 1

Cuadro 3: Condicional

p q p↔q
1 1 1
1 0 0
0 1 0
0 0 1

Cuadro 4: Bicondicional

3.2. Condicionales
Además de las conectivas anteriormente vistas hay otras dos que son muy
importantes: la condicional y la bicondicional.
Como ejemplos, tomemos las siguientes proposiciones:
“Si la ecuación de una curva en el plano (en un sistema de coordenadas
rectangulares) es x2 +y 2 +2gx+2f y +c = 0, entonces la curva es un círculo cuyo
centro está en (−g, −f ) y cuyo radio es la raíz cuadrada positiva de (g 2 +f 2 −c)”.
“Si un sistema de fuerzas actuando en el plano esta en equilibrio, entonces
la suma algebraica de los momentos de las fuerzas alrededor de cualquier punto
en el plano es cero”.
“Un número es racional si y sólo si puede ser escrito en la forma a/b, donde
a y b son enteros, b 6= 0”.
“El clima es bueno si y sólo si el barómetro registra una presión atmosférica
alta”.

Los dos primeros son ejemplos de la condicional y los dos últimos son ejem-
plos de la bicondicional. Las definiciones de estas conectivas se dan en las tablas
de verdad mostradas en los cuadros 3 y 4.
Así, la proposición p → q es falsa cuando p es verdadera y q es falsa, y es
cierta en las restantes posibilidades lógicas.
La proposición p ↔ q es cierta siempre y cuando p y q sean ciertas o cuando
p y q sean falsas; en otra manera es falsa.
Nota: Algunas veces podrán ocurrir situaciones paradójicas si el lector aplica
la definición de la condicional al uso cotidiano del lenguaje. Por ejemplo, de
acuerdo a la tabla de verdad para una condicional, la proposición “Si negro
es blanco, entonces el rojo es azul” es verdad, mientras que “Si 2 × 2 = 4,
entonces yo soy un tío de los monos” es falsa. En el lenguaje de todos los
días usamos la condicional en un sentido de causalidad (esto es, 2 × 2 = 4 me
causa que yo sea un tío de los monos), mientras que en las definiciones de las

95
conectivas antes mencionadas no hay tal limitación debido a una relación de
causalidad. Normalmente, en el lenguaje cotidiano, podríamos decir que ambas
proposiciones no tienen sentido, y no hay que considerar la noción de verdad o
falsedad de cada una de ellas.

3.3. Tautología. Contradicción


Si construimos tablas de verdad para proposiciones tales como (p → q) ↔
(q → p) o p ∨ p, por ejemplo, vemos que las proposiciones son siempre ciertas,
esto es, lógicamente ciertas para todas las posibilidades lógicas, esto es, para
todos los posibles valores de verdad de sus subproposiciones.
p q p → q q p q → p (p → q) ↔ (q → p)
1 1 1 0 0 1 1
1 0 0 1 0 0 1
0 1 1 0 1 1 1
0 0 1 1 1 1 1

p p p∨p
1 0 1
0 1 1
A tales proposiciones se les denomina tautologías. Por otra parte, las proposi-
ciones que son lógicamente falsas, esto es, falsa para todas las posibilidades lóg-
icas se denominan contradicciones. Ejemplos de contradicciones son p ∧ p y
p → (p ∨ q).
p p p∧p
1 0 0
0 1 0

p q p ∨ q p → (p ∨ q) p → (p ∨ q)
1 1 1 1 0
1 0 1 1 0
0 1 1 1 0
0 0 0 1 0
Ahora probaremos que la negación de una tautología es una contradicción,
y la negación de una contradicción es una tautología:

(i) Consideremos la última columna de la tabla de verdad de una tautología;


consiste totalmente de 10 s. De aquí que la negación de una tautología re-
quiere de la adición de una columna a la tabla de verdad correspondiente
a los valores de verdad de la tautología negada. Por definición de la ne-
gación, esta columna consistirá totalmente de 00 s. Así, por definición de
la contradicción, se sigue que una tautología negada es una contradicción.
(ii) La prueba para la negación de una contradicción es similar.

96
3.4. Relaciones lógicas
Hasta ahora hemos considerado proposiciones aisladamente, aunque discu-
timos la posibilidad de relacionar proposiciones en §1.2. Dos de las más impor-
tantes relaciones son la implicación y la equivalencia.

3.4.1. Implicación (escrita p ⇒ q)


Decimos que p ⇒ q (p implica q) si la condicional p → q es una tautología,
esto es, lógicamente cierta. Por ejemplo, p ∧ q ⇒ p ∨ q.
p q p∧q p∨q p∧q ⇒p∨q
1 1 1 1 1
1 0 0 1 1
0 1 0 1 1
0 0 0 0 1
Deberíamos notar en este ejemplo que p ∨ q ; p ∧ q (donde ; significa “no
implica”).

3.4.2. Equivalencia (escrita p ⇐⇒ q)


Si p ↔ q es una tautología, entonces decimos que p y q son equivalentes o
idénticos. Por ejemplo, p ∨ q ⇐⇒ p ∧ q.
p q p ∨ q p ∨ q p q p ∧ q p ∨ q ⇐⇒ p ∧ q
1 1 1 0 0 0 0 1
1 0 1 0 0 1 0 1
0 1 1 0 1 0 0 1
0 0 0 1 1 1 1 1
Así, en §1.4, (p → q) ↔ (q → p) puede ser escrita (p → q) ⇐⇒ (q → p).
Ahora ya podemos entender exactamente el significado de una identidad, la cual
se mencionó en §1.2.

3.4.3. Ejercicios
1. Muestre que (p ↔ q) → (p → q) es una tautología y puede, por con-
siguiente, ser escrita: (p ↔ q) =⇒ (p → q). También muestre que
(p ↔ q) → (p ∨ q) no es una tautología.
2. Pruebe que las siguientes son tautologías:

a) [p ∧ (p → q)] → q.
b) q → q ∧ r.
c) (p → q) ↔ (p ∨ q).
d) (p → q) ↔ (p ∧ q).
e) (p → q) ∧ (r → s) → [(p ∨ r) → (q ∨ s)].

3. Si p es lógicamente cierta, pruebe que:

97
a) p ∨ q es una tautología.
b) p ∧ q es una contradicción.
c) p ∧ q ↔ q es una tautología.
d) p ∨ q ↔ q es una tautología.
[Cada tabla de verdad comienza con las columnas
p q
1 1
1 0
esto es, hay sólo dos posibilidades lógicas, ya que p es lógicamente
cierta (esto es, siempre es cierta)].

4. Construya tablas de verdad para p =⇒ q y p ⇐⇒ q.


(Ayuda: en el caso p =⇒ q, es imposible para p = 1 y q = 0 al mismo
tiempo. También, en el caso p ⇐⇒ q, es imposible para p = 1 y q = 0 al
mismo tiempo o p = 0 y q = 1 al mismo tiempo).
5. ¿Cuál de las siguientes condiciones son implicaciones?

a) Si a2 = b2 , entonces a = b (a y b números reales).


b) Si a = b, entonces a2 = b2 (a y b números reales).
c) Si n es par, entonces es divisible por 2.
d) Si x ≮ y, entonces x > y.
e) Si n es primo, entonces es impar.
f ) Si está soleado, entonces el clima es bueno.

6. ¿Cuál de las siguientes bicondicionales son equivalencias?

a) El clima estará bien si y sólo si el barómetro marca una presión alta.


b) a = b si y sólo si a2 = b2 (a y b números reales).
c) aα2 + bα + c = 0 si y sólo si x = α es una raíz de ax2 + bx + c (a, b
y c números reales distintos de cero).
d) Dos lados de un triángulo son iguales si y sólo si el triángulo tiene
sus ángulos base iguales.
e) Tres fuerzas actuando en el plano son concurrentes si y sólo si están
en equilibrio.
f ) a(b + c) = ab + ac si y sólo si la ley distributiva de la multiplicación
sobre la adición se cumple (a, b y c números reales o complejos).

98
3.5. Relativas de una condicional
Hay tres condicionales comunes asociadas con una condicional p → q. Ellas
son:
(i) q → p es la recíproca de p → q.
(ii) p → q es la inversa de p → q.
(iii) q → p es la contrapuesta de p → q.
Para ver cómo estas condicionales están relacionadas a la condicional p → q,
veamos la siguiente tabla de verdad combinada:
p q p→q q→p p→q q→p
1 1 1 1 1 1
1 0 0 1 1 0
0 1 1 0 0 1
0 0 1 1 1 1
Notamos que q → p ⇐⇒ p → q, esto es, la condicional es equivalente a su
contrapuesta. También, q → p ⇐⇒ p → q, esto es, la inversa de una condicional
es equivalente a la recíproca. Sin embargo, la condicional no es equivalente a su
inversa o a su recíproca.
Estas tres condicionales a menudo surgen en matemáticas y son muy útiles
en la clasificación de ciertas falacias. Por ejemplo, considere la condicional “Si
dos triángulos tienen sus ángulos base iguales a 60◦ , entonces los dos triángulos
son isóceles”:
Condicional. Si dos triángulos tienen sus ángulos base iguales a 60◦ , entonces
los dos triángulos son isóceles. (Dando, cierto).
Recíproca. Si dos triángulos son isóceles, entonces cada triángulo tiene sus
ángulos base iguales a 60◦ . (Falso).
Inversa. Si dos triángulos no tienen sus ángulos base iguales a 60◦ , entonces
ninguno de los triángulos es isóceles. (Falso).
Contrapuesta. Si dos triángulos no son isóceles, entonces los ángulos base de
cada triángulo no son iguales a 60◦ . (Verdad).
La recíproca es considerada falsa en el ejemplo anterior, ya que los ángulos
base pueden cada uno ser iguales a 47◦ (como un ejemplo). Similarmente, la
inversa es considerada falsa. Muy a menudo la recíproca de una condicional se
asume como cierta en matemáticas, cuando de hecho no es así. Por supuesto, la
recíproca puede ser cierta en algunos casos, por ejemplo: “Si n es un número par,
entonces es divisible por dos” es cierta y así su recíproca, “Si n es un número
divisible por dos, entonces es un número par”. Por definición de la condicional
y la recíproca, es claro que la recíproca de p → q será cierta si p ↔ q. (Un caso
de ésto es el ejemplo anterior).
Otro punto importante a observar es: puesto que p → q ⇐⇒ q → p,
entonces si p → q es lógicamente cierta, esto es, p =⇒ q, entonces q → p es
una implicación y puede ser escrita q =⇒ p.

99
3.6. Algunos métodos de prueba importantes
Antes de discutir los métodos de prueba, debemos aclarar los varios modos
de expresión utilizados a este respecto. Que podría surgir alguna confusión eso es
inmediatamente obvio cuando consideramos que “si q entonces p” es equivalente
a decir “si p entonces q”. Una manera alternativa de establecer “si p entonces
q” es “q si p”; la última expresión sugiere que p es requerida para q, aunque
puedan existir otras posibilidades no consideradas (por ejemplo, “q si r”). Así, p
no es necesaria para q pero es suficiente para q. Por otro lado consideremos “p
sólo si q” (no confundir con “p ↔ q”); puesto que tenemos p sólo si tenemos q,
se sigue que no tenemos p si no tenemos q, esto es, “p sólo si q” es una manera
alternativa de establecer “q → p” o su equivalente “p → q”. Así q es necesaria
para p.
Consideremos ahora a la bicondicional “p ↔ q”. Conocemos que “p ↔ q”
es equivalente a “p → q” y “q → p”, y por lo comentado antes “p → q” puede
establecerse como “p es suficiente para q y q es necesaria para p” y “q → p”
puede establecerse como “q es suficiente para p y p es necesaria para q”. Así,
“p ↔ q” puede ser interpretada como “p es necesaria y suficiente para q y q es
necesaria y suficiente para p”. También “p ↔ q” puede ser escrita “p sólo si q y
q sólo si p”, esto es, “p si y sólo si q” (siendo esta forma la más familiar).
La siguiente tabla resume lo que hasta aquí se ha discutido en esta sección:
p → q Si p entonces q q si p p sólo si q p es suficiente para q
q es necesaria para p
p ↔ q Si p entonces q y p si q y p si y sólo p es necesaria y
si q entonces p q si p si q suficiente para q
Una prueba es esencialmente un argumento que muestra que una condicional
de la forma p → q es lógicamente cierta, esto es, p =⇒ q; p es la conjunción de
las premisas y q es la conclusión. A continuación ejemplificaremos esto:

1. Dadas las premisas (del tríangulo recto que se muestra abajo):

Figura 1:

100
a b a
sen θ = , cos θ = , tan θ = .
c c b

sen θ
Probar. = tan θ (esto es, la conclusión).
cos θ
Prueba.
a b a
sen θ = y cos θ = y tan θ =
c c b
sen θ a c a
=⇒ = × = = tan θ.
cos θ c b b

2. Dadas. Todos los hombres son mortales. Todos los griegos son hombres.
Probar. Todos los griegos son mortales.
Prueba. Todos los griegos son hombres y todos los hombres son mortales.
=⇒ Todos los griegos son mortales.
3. Dada. La ecuación cuadrática ax2 + bx + c = 0.

−b ± b2 − 4ac
Probar. x = da las raíces de la ecuación.
2a
Prueba.

ax2 + bx + c = 0
bx c
=⇒ x2 + + =0
a a
µ ¶2
b b2 c
=⇒ x+ − 2 + =0
2a 4a a
µ ¶ r
b 2
b − 4ac
=⇒ x+ =±
2a 4a2
µ ¶ √
b ± b2 − 4ac
=⇒ x+ =
2a 2a

2
−b ± b − 4ac
=⇒ x= .
2a

4. Dada. Si (b2 − 4ac) ≥ 0, entonces ax2 + bx + c = 0 tiene raíces reales.


Considere x2 − 7x + 12 = 0.
Probar. x2 − 7x + 12 = 0 tiene raíces reales.
Prueba. En la ecuación x2 − 7x + 12 = 0, el discriminante es positivo, esto
es,

(49 − 48) > 0


=⇒ x2 − 7x + 12 = 0 tiene raíces reales.

101
5. Dada. Si a = b, entonces a2 = b2 , donde a y b son números reales.
Considere a = b = 2.
Probar. 22 = 22 .
Prueba. Puesto que 2 es un número real, 22 = 22 .
6. Dada. xy es impar donde x y y son enteros.
Probar. Tanto x como y son impares.
Prueba. Supongamos que x y y no son ambos impares, digamos que x es
par y y impar. Entonces x = 2n, donde n es un entero, y xy = 2(ny) el
cual es par. Pero xy es impar (premisa), por lo que hemos llegado a una
contradicción. Argumentos similares eliminan las posibilidades de que x
sea impar y y par y de que x y y ambos sean pares. Así, tanto x como y
deben ser impares, la única posibilidad que queda.

7. Probar. 2 es irracional.
√ √
Prueba. Supongamos lo contrario: que 2 es racional y sea 2 = a/b,
donde a y b son enteros relativamente primos (esto es, el máximo factor
común de a y b es 1, lo cual significa que a/b está en su forma más simple).
Así, elevando al cuadrado obtenemos

a2 = 2b2 =⇒ a2 es par =⇒ a es par.

Sea a = 2n, donde n es un entero, entonces a2 = 4n2 = 2b2 , esto es

2n2 = b2 =⇒ b2 es par =⇒ b es par.

puesto que a y b son pares, a/b puede ser simplificado por cancelación;
esto contradice la suposición de que a/b está en su forma más simple. Así,

2 no puede ser racional y debe por consiguiente ser irracional (la única
posibilidad que queda).
8. Dada. a/b = c =⇒ a = bc, donde a,b y c son números reales.
Probar. La división por cero carece de sentido.
Prueba. Supóngase lo contrario: que a/0 es significativa, y sea a 6= 0;
entonces
a/0 = c =⇒ a = 0 × c = 0.
Así, tenemos que a 6= 0 y a = 0. Hemos llegado a una contradicción, y así
a/0 carece de sentido (la única posibilidad que queda).

Cuando revisamos esta lista de ejemplos podemos pensar que cada prueba se
aparta cada vez más de la definición simple de una prueba dada anteriormente.
Sin embargo esto es sólo una ilusión como veremos a continuación:
En (1) no se requiere alguna explicación; es un ejemplo directo de p =⇒ q.
En (2) y (3) el razonamiento es de la forma

(p =⇒ q) ∧ (q =⇒ r) =⇒ (p =⇒ r);

102
aquí (p =⇒ q) y (q =⇒ r) son las premisas y (p =⇒ r) es la conclusión. En
(2) p es Griegos, q es hombre, y r es mortal. En (3),

p es ax2 + bx + c = 0,
bx c
q es x2 + + = 0,
a a
µ ¶2
b b2 c
r es x + − 2 + = 0,
2a 4a a
µ ¶ r
b b2 − 4ac
s es x + =± ,
2a 4a2
esto es µ ¶ √
b ± b2 − 4ac
s es x + =
2a 2a
y √
−b ± b2 − 4ac
t es x = ;
2a
así,

(p =⇒ q) ∧ (q =⇒ r) ∧ (r =⇒ s) ∧ (s =⇒ t) =⇒ (p =⇒ t).

En (4) y (5) el argumento es de la forma (p =⇒ q) ∧ (p es cierta) =⇒ (q


es cierta). En el caso del ejemplo (4), p =⇒ q es “Si (b2 − 4ac) ≥ 0, entonces
ax2 + bx + c = 0 tiene raíces reales” y que p es cierta es evidente en el caso
x2 − 7x + 12 = 0. En el caso del ejemplo (5), p =⇒ q es “Si a = b, entonces
a2 = b2 ” y p claramente es cierta al ser 2 = 2.
El ejemplo (6) es un argumento de la forma (q =⇒ p) el cual sabemos que
es equivalente a (p =⇒ q). Aquí p es “xy es impar donde x y y son enteros” y
q es “Tanto x como y son impares”.
En (7) y (8) la√prueba es de la forma (p ∧ q) =⇒ (r ∧ r). En el caso √ del
ejemplo (7), p es “ 2 √es un número y 2 no es un cuadrado perfecto” y q es “ 2
es irracional” y r es “ 2 = a/b donde a y b son enteros relativamente primos”.
En (8), p es “a/b = c =⇒ a = bc, donde a, b y c son números reales” y q es “la
división por cero carece de sentido” y r es “a 6= 0”.
Entonces, las formas diferentes de una prueba son todas básicamente iguales
a p =⇒ q; las tablas de verdad siguientes muestran esto:

Regla del silogismo hipotético[(p =⇒ q) ∧ (q =⇒ r) =⇒ (p =⇒ r)]

103
(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8)
p q r p =⇒ q q =⇒ r (p =⇒ q) p =⇒ r (p =⇒ q) ∧ (q =⇒ r)
∧(q =⇒ r) =⇒ (p =⇒ r)
1 1 1 1 1 1 1 1
1 1 0 1 0 0 0 1
1 0 0 0 1 0 0 1
0 0 0 1 1 1 1 1
0 1 1 1 1 1 1 1
0 0 1 1 1 1 1 1
0 1 0 1 0 0 1 1
1 0 1 0 1 0 1 1
En esta tabla de verdad se elimiman los renglones 2, 3, 7 y 8 ya que en ellos
o p ; q o q ; r (esto es, los valores de verdad simultáneos de p, q y r no son
lógicamente posibles en estos renglones).
De las columnas (4) y (8) tenemos [(p =⇒ q) ∧ (q =⇒ r) =⇒ (p =⇒
r)] ⇐⇒ (p =⇒ q).

Regla Modus Ponendo Ponens [(p =⇒ q) ∧ (p es cierta) =⇒ (q es cierta)]


p q p =⇒ q
1 1 1
0 1 1
0 0 1
Del primer renglón de la tabla de verdad, se ve que q es cierta si p es cierta.

Regla Reductio ad absurdum [(p ∧ q) =⇒ (r ∧ r)]


(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7)
p q r p∧q r∧r (p ∧ q) p =⇒ q
=⇒ (r ∧ r)
1 1 1 0 0 1 1
1 1 0 0 0 1 1
1 0 0 1 0 0 0
0 0 0 0 0 1 1
0 1 1 0 0 1 1
0 0 1 0 0 1 1
0 1 0 0 0 1 1
1 0 1 1 0 0 0
En esta tabla se eliminan los renglones tercero y octavo puesto que en ellos
(p ∧ q) ; (r ∧ r).
De las columnas (6) y (7), tenemos [(p ∧ q) =⇒ (r ∧ r)] ⇐⇒ (p =⇒ q).
Resumimos estas reglas en la tabla siguiente:

104
Pruebas directas Pruebas indirectas
Aplicación directa Regla del Modus ponendo Contra- Reductio ad
de la implicación silogismo ponens posición absurdum
p =⇒ q (p =⇒ q) ∧ (q =⇒ r) (p =⇒ q) (q =⇒ p) (p ∧ q) =⇒
=⇒ (p =⇒ r) ∧(p es cierta) ⇐⇒ (p =⇒ q) (r ∧ r)
=⇒ (q es cierta)
Ejemplo (1) Ejemplos (2) Ejemplos (4) Eje.(6) Ejs. (7)
y (3) y (5) y (8)
Esta tabla muestra algunas de las formas más comunes de pruebas por de-
ducción en matemáticas. Posteriormente estudiaremos otro método diferente
para probar teoremas, el método denominado por inducción.

Ejercicios
1. “Para que un sistema de fuerzas coplanares esté en equilibrio es necesario
que la suma algebraica de los momentos de las fuerzas alrededor de algún
punto en el plano sea cero”.
¿Cuáles de las siguientes son ciertas?

a) Si un sistema de fuerzas coplanares está en equilibrio, entonces la


suma algebraica de los momentos alrededor de algún punto en su
plano es cero.
b) Una condición suficiente para que un sistema de fuerzas coplanares
esté en equilibrio es que la suma algebraica de los momentos de las
fuerzas alrededor de algún punto en el plano sea cero.
c) Un sistema de fuerzas coplanares está en equilibrio sólo si la suma
algebraica de los momentos de las fuerzas alrededor de algún punto
en su plano es cero.
d) Si la suma algebraica de los momentos de las fuerzas, en un sistema
coplanar, alrededor de un punto en su plano no es cero, entonces las
fuerzas no están en equilibrio.

2. “Una condición necesaria y suficiente para que dos triángulos sean simi-
lares es que sean equiangulares”.
“Una condición necesaria y suficiente para que dos triángulos sean sim-
ilares es que un ángulo de uno debería ser igual a un ángulo del otro y
que las razones de los lados correspondientes que contienen estos ángulos
deberían ser iguales”.
Deberíamos notar que tenemos aquí un ejemplo de que las “condiciones
necesarias y suficientes” no necesariamente es única.
¿Cuáles de las siguientes son ciertas?

a) Dos triángulos son similares sólo si son equiangulares.

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b) Si en caso de dos triángulos un ángulo de uno de ellos es igual a un
ángulo del otro y las razones de los lados correspondientes que con-
tienen esos ángulos son iguales entonces los triángulos son similares.
c) Dos triángulos son equiangulares si y sólo si ellos son similares.

3. Pruebe la validez del siguiente argumento:


“Para que pueda ir a caminar es suficiente que el clima sea cálido y solea-
do. El clima es cálido y soleado sólo si es verano. No es verano, y por
consiguiente no puedo ir a caminar”.
4. Pruebe la validez del siguiente argumento:
“Si él estudia mucho entonces el estará bien calificado y obtendrá un buen
trabajo. Por consiguiente, si él no está bien calificado o no tiene un buen
trabajo entonces él no estudió mucho”.
5. De una prueba directa y entonces de una prueba indirecta de:
“Si un entero positivo a divide a bc y es relativamente primo a un factor
de b, entonces debe dividir al otro factor c”.
6. Utilizando reductio ad absurdum como método de prueba, pruebe que el
número de primos es infinito. [Ayuda: suponga lo contrario y sea n el
número primo más grande, entonces considere el producto 2 × 3 × 5 ×
7 × 11 × · · · × n en el que cada factor es un número primo. ¿Qué clase de
número se formaría adicionando 1 a este producto? (Dos posibilidades).]
7. Examine la afirmación “Todos los números primos son impares”. (Ayuda:
un único contraejemplo refutará un teorema).

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