INVESTIGACIÓN PREPARATORIA
La investigación preparatoria es la etapa del proceso penal en la que se realiza
una averiguación ágil y eficaz, pero respetuosa de las garantías instituidas a
favor de los ciudadanos, de los presuntos responsables del delito, como fase
previa al juzgamiento. Esta exigencia de respeto a los límites de la
investigación son consecuencias del deber de defensa de la legalidad y de los
derechos de los ciudadanos que tiene el Ministerio Fiscal; además, de la
obediencia del principio de objetividad que guía su actuar.
La investigación preparatoria prevista en el nuevo Código Procesal Penal
difiere enormemente de la instrucción del modelo mixto con tendencia
inquisitiva, vigente aún en gran parte del Perú. El nuevo modelo tiene como
finalidad dejar de lado las prácticas restrictivas de derechos que caen en la
arbitrariedad, así como el formalismo extremo, colocando a cada sujeto
procesal en su función constitucionalmente establecida. De este modo, y como
muestra más palpable de la nueva orientación en la administración de justicia,
tenemos que ahora es el fiscal quien investiga de forma exclusiva, dejando
reservada la tarea del juzgamiento al juez; estos roles hasta hace poco se
mezclaban hasta la confusión.
TÍTULO III
LA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA
Artículo 334˚. - Calificación
1. Si el fiscal al calificar la denuncia o después de haber realizado o dispuesto
realizar diligencias preliminares, considera que el hecho denunciado no
constituye delito, no es justiciable penalmente o se presentan causas de
extinción previstas en la ley, declarará que no procede formalizar y continuar
con la investigación preparatoria, así como ordenará el archivo de lo actuado.
Esta disposición se notifica al denunciante, al agraviado y al denunciado.
2. El plazo de las diligencias preliminares, conforme al artículo 3°, es de
sesenta días, salvo que se produzca la detención de una persona. No
obstante, ello, el fiscal podrá fijar un plazo distinto según las características,
complejidad y circunstancias de los hechos objeto de investigación. Quien se
considere afectado por una excesiva duración de las diligencias preliminares,
solicitará al fiscal le dé término y dicte la disposición que corresponda. Si el
fiscal no acepta la solicitud del afectado o fija un plazo irrazonable, este último
podrá acudir al juez de la investigación preparatoria en el plazo de cinco días
instando su pronunciamiento. El juez resolverá previa audiencia, con la
participación del fiscal y del solicitante.
3. En caso de que el hecho fuese delictuoso y la acción penal no hubiere
prescrito, pero faltare la identificación del autor o partícipe, ordenará la
intervención de la policía para tal fin.
4. Cuando aparezca que el denunciante ha omitido una condición de
procedibilidad que de él depende, dispondrá la reserva provisional de la
investigación, notificando al denunciante.
5. El denunciante o el agraviado que no estuviese conforme con la disposición
de archivar las actuaciones o de reservar provisionalmente la investigación,
requerirá al fiscal, en el plazo de cinco días, eleve las actuaciones al fiscal
superior.
6. El fiscal superior se pronunciará dentro del quinto día. Podrá ordenar se
formalice la investigación, se archiven las actuaciones o se proceda según
corresponda.
1. CALIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA
1.1. EL HECHO DENUNCIADO NO CONSTITUYE DELITO
Para determinar cuándo el hecho es un ilícito penal, es necesario recurrir a la
teoría del injusto penal o teoría del delito, ya que sin esta herramienta
dogmático-jurídica no es posible aplicar la ley penal.
Al examinar el sistema que recoge el Código Penal de 1991, se establece que
la determinación del ilícito penal no es el resultado de verificar si la
nominación de un hecho en la denuncia penal aparece en el catálogo de
delitos del Libro Segundo del Código Penal; por ejemplo, leer en la denuncia
fiscal que se ejercita la acción penal por delito de usurpación y encontrar que
éste se encuentra en el elenco de delitos del código.
La determinación de si el hecho es un ilícito penal se lleva a cabo aplicando la
teoría del delito, que exige comprobar en la imputación la concurrencia de los
tres presupuestos de la punibilidad: tipicidad, antijuricidad, y culpabilidad. La
falta de uno solo de los presupuestos de la punibilidad impide calificar el
hecho como crimen o delito, y consecuentemente imposibilita imponer pena al
procesado. Los tres presupuestos de la punibilidad configuran la faz positiva
del delito. Junto a la faz positiva del delito se encuentra la faz negativa del
delito, que consiste en la existencia de una serie de aspectos que cuando se
hacen presentes eliminan o impiden la concurrencia de alguno de los
presupuestos de la punibilidad.
Así, por ejemplo, cuando un hijo mata en defensa de su padre a un sujeto que
pretende victimarlo, si bien mata lo hace en legítima defensa de un tercero,
que es una causa de justificación cuyo efecto es eliminar al presupuesto de la
punibilidad, la antijuricidad y la posibilidad de calificar a la muerte del agresor
como delito de homicidio.
El hecho constituye delito cuando concurren los presupuestos de la
punibilidad: tipicidad, antijuricidad y culpabilidad. Por aplicación de la regla
lógica del sentido contrario, el hecho no constituye delito cuando falta uno de
los presupuestos de la punibilidad, lo que equivale a decir, cuando se
presenta un caso de faz negativa del delito. Consecuentemente, procede
archivar la investigación preparatoria, en el supuesto normativo de que el
hecho no constituye delito, cuando se presenta alguno de los casos de faz
negativa del delito.
1) Faz negativa de la tipicidad
Son dos los casos de faz negativa de la tipicidad:
a) La ausencia de tipo: se da en aquellos casos en los que existe un
hecho, pero no un tipo penal al que se adecue o lo subsuma, por
tratarse de un comportamiento no previsto o criminalizado por la ley
como delito.
b) La atipicidad: se da en aquellos casos en los que existe un hecho y
un tipo penal con el cual realizar la operación de adecuación, pero
ocurre que el hecho no encuadra en los supuestos típicos al no
verificarse en él la concurrencia de algunos de esos elementos
morfológicos del tipo.
Cualquiera de los dos casos de faz negativa de la tipicidad determina
que el hecho imputado no constituya delito y es, por lo tanto, materia de
excepción de improcedencia de acción (artículo 6°.1.b).
2) Faz negativa de la antijuridicidad
La faz negativa de la antijuridicidad está compuesta por todos aquellos
elementos que justifican un comportamiento típico, tales como la
legítima defensa, el estado de necesidad justificante, entre otros
institutos del derecho penal (art. 20°.3.4. CP).
3) Faz negativa de la culpabilidad
La faz negativa de la culpabilidad está compuesta por los datos
normativos que el Derecho Penal denomina causas de exculpación,
como el estado de necesidad exculpante o el miedo insuperable de un
mal igual o mayor (art. 20°.5.7 CP).
2. EL HECHO DENUNCIADO NO ES JUSTICIABLE PENALMENTE
Un hecho no es justiciable penalmente cuando se presenta un caso de faz
negativa de la penalidad; esto es, de diversas situaciones fuera del injusto
(acción típica antijurídica) y de la culpabilidad en las que se excluye o suprime
la necesidad de pena. Un hecho no es justiciable penalmente cuando, a pesar
de que la persona ha cometido un delito, no se le castiga por la falta de una
condición objetiva de punibilidad o por una excusa absolutoria, que
imposibilitan imponer pena al agente infractor como consecuencia de la
decisión de política criminal asumida por el Estado.
Tal es el caso de los hurtos, apropiaciones, defraudaciones o daños entre
cónyuges, concubinos, ascendientes, descendientes y afines en línea recta, o
del encubrimiento real o personal en que incurre la persona estrechamente
relacionada con el favorecido (arts. 208°.1 y 406° CP).
3. PRESENCIA DE CAUSAS DE EXTINCIÓN DE LA ACCIÓN PREVISTAS
EN LA LEY
El Código Penal vigente (Decreto Legislativo N°635) establece en su artículo
78° las causales de extinción de la acción penal, identificando como tales a:
a) La muerte del imputado, prescripción, amnistía y el derecho de gracia.
b) La cosa juzgada.
c) El desistimiento y la transacción, cuando se trata de acción privada.
4. DISPOSICIÓN FISCAL CUANDO FALTARE IDENTIFICAR AL AUTOR
O PARTÍCIPE DEL DELITO O SE HAYA OMITIDO UNA CONDICIÓN DE
PROCEDIBILIDAD QUE DEPENDE DEL DENUNCIANTE
(ARTÍCULO 334° INSC. 3 y 4)
Cuando el hecho del que se da noticia criminal es delictuoso y la acción penal
no ha prescrito, pero no ha sido posible identificar a su autor o partícipe, el
fiscal ordenará la intervención de la policía para cumplimentar este propósito
(art. 334°.3).
Si el denunciante no ha satisfecho un requisito de procedibilidad específico,
que dé viabilidad a la acción, el fiscal dispondrá la reserva provisional de la
investigación, pues mal haría formalizándola si luego, ante esta omisión, se
dedujera una cuestión previa (art. 334°. 4) cuya consecuencia, de ser
declarada procedente, es la nulidad de todo lo actuado.
Tanto en los casos de archivo de lo actuado como en los de archivo
provisional, el denunciante queda habilitado a requerir la elevación de las
actuaciones al fiscal superior para que ordene al inferior la formalización de la
investigación, ratifique el archivo de esta o se actúe como corresponda; por
ejemplo, desplegando un mayor número de diligencias preliminares.
EXP. N.º 04258-2009-PHC/TC.-LIMA
ALICIA ORIALIS TAPIA URQUIZO
Lima, 9 de noviembre de 2009
ATENDIENDO A:
• 1.-Que, con fecha 18 de febrero de 2008, la recurrente interpone demanda
de hábeas corpus contra el Fiscal Provincial de la Segunda Fiscalía Provincial
Especializada en Criminalidad Organizada. Alega que el fiscal penal
emplazado, mediante resolución de fecha 31 de julio de 2008, la incluyó en
una investigación sobre delito de lavado de activos, la cual fue ampliada por
resolución fiscal de fecha 5 de febrero de 2009, lo que resulta arbitrario dado
que viene prolongándose indeterminadamente su duración, habiendo
trascurrido a la fecha más de cinco años desde que se inició, sin que el
Ministerio Público arribe a una decisión final, situación que vulnera sus
derechos constitucionales al debido proceso y a la libertad personal.
2.- Que de autos se aprecia que la actora cuestiona la excesiva duración de la
investigación fiscal, lo que implica una demora del pronunciamiento final; no
obstante, cabe precisar que en el eventual caso que el fiscal demandado
promueva acción penal contra la recurrente, facultad que le asiste como el
titular del ejercicio de la acción penal, esta actuación sólo es postulatoria y no
decisoria respecto a la apertura de un proceso penal, y no importa restricción
alguna del derecho a la libertad individual. Asimismo, si bien la recurrente
alega que la investigación preliminar fiscal resulta excesiva en su duración, se
advierte que ésta, al momento de la interposición de esta demanda
constitucional, llevaba no más de ocho meses sujeta a las pesquisas fiscales,
lapso que no acusa una demora extralimitada tratándose de un caso referido
a una organización criminal.
RESUELVE
Declarar IMPROCEDENTE la demanda de hábeas corpus.
EXP. N.º 3509-2009-PHC/TC
LIMA
WALTER GASPAR-CHACÓN MÁLAGA
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 19 días del mes de octubre de 2009, la Sala Segunda del
Tribunal Constitucional integrada por los Magistrados Mesía Ramírez,
Beaumont Callirgos y Eto Cruz, pronuncia la siguiente sentencia.
Criterios Para Determinar La Duración Razonable Del Proceso Penal
20. Habiéndose planteado en el presente caso, la eventual violación del
derecho al plazo razonable del proceso o, lo que es lo mismo, que éste no
sufra dilaciones indebidas, la determinación de si se violó o no su contenido
constitucionalmente protegido es un tema que solo puede obtenerse a partir
del análisis de los siguientes criterios: a) la actividad procesal del interesado;
b) la conducta de las autoridades judiciales, y c) la complejidad del asunto; los
cuales fueron establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos
en los casos Genie Lacayo y Suárez Rosero al analizar el tema del plazo
razonable del proceso, los mismos que han sido recepcionados por el
Tribunal Constitucional (Cfr. Exp. N.º 618-2005-PHC/TC. Caso Ronald
Winston Díaz Díaz. FJ N.º 11; Exp. N.º 5291-2005-PHC/TC. Caso Heriberto
Manuel Benítez Rivas y otra. FJ N.º 6). Tales elementos permitirán apreciar si
el retraso o dilación es indebido (que es la segunda condición para que opere
este derecho), lo que debe realizarse caso por caso y según las
circunstancias.
RESUELVE
1. Declarar FUNDADA EN PARTE la demanda de hábeas corpus, por
haberse acreditado la vulneración del derecho al plazo razonable.
2. Disponer que la Sala penal emplazada excluya al recurrente del procesal
penal que se le sigue por la presunta comisión del delito de enriquecimiento
ilícito.
3. Declarar INFUNDADA la demanda de hábeas corpus en lo demás que
contiene.
Artículo 335˚. - Prohibición de nueva denuncia
1. La Disposición de archivo prevista en el primer y último numeral del artículo
anterior, impide que otro Fiscal pueda promover u ordenar que el inferior
jerárquico promueva una Investigación Preparatoria por los mismos hechos.
2. Se exceptúa esta regla, si se aportan nuevos elementos de convicción, en
cuyo caso deberá reexaminar los actuados el Fiscal que previno. En el
supuesto que se demuestre que la denuncia anterior no fue debidamente
investigada, el Fiscal Superior que previno designará a otro Fiscal Provincial.
Para evitar deformaciones como las denuncias en “cascada”, las
disposiciones fiscales de archivo, impiden que otro fiscal promueva u ordene
que el inferior jerárquico promueva investigación por los mismos hechos,
siempre que no se aporten nuevos elementos de convicción que aconsejen
reexaminar lo actuado por el fiscal que previno (art. 335°).
Es importante destacar que las disposiciones del Fiscal tendientes al
archivamiento del caso, implica la imposibilidad de que dicho caso pueda ser
promovido por otro Fiscal. Excepcionalmente, la norma deja abierta la
posibilidad de reabrir la investigación si es que se aportan nuevos elementos
de convicción o se acredita que la denuncia no fue debidamente investigada.
BIBLIOGRAFÍA
LÓPEZ BARJA DE QUIROGA, Jacobo, Derecho Penal. Parte general. t. I.,
Gaceta Jurídica, Lima, 2004.
RODRIGUEZ HURTADO, Mario, Manual De La Investigación Preparatoria Del
Proceso Penal Común, Lima, 2012
SÁNCHEZ VELARDE, Pablo, Introducción al nuevo Proceso Penal, Ideosa,
Lima, 2005.
Talavera Elguera, Pablo, Comentarios al nuevo Código Procesal Penal,
Grijley, Lima, 2004