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Sistema Responsabilidad Penal Juvenil.2

Este documento presenta un anteproyecto de ley para crear un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil en Argentina. El anteproyecto propone principios rectores como la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, y la reparación del daño causado. También establece la edad de imputabilidad penal en 16 años y describe sanciones socioeducativas y privativas de libertad. Incluye también un protocolo de mediación penal juvenil restaurativa. El objetivo general es adaptar el sistema de justicia penal a las necesidades

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Sistema Responsabilidad Penal Juvenil.2

Este documento presenta un anteproyecto de ley para crear un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil en Argentina. El anteproyecto propone principios rectores como la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, y la reparación del daño causado. También establece la edad de imputabilidad penal en 16 años y describe sanciones socioeducativas y privativas de libertad. Incluye también un protocolo de mediación penal juvenil restaurativa. El objetivo general es adaptar el sistema de justicia penal a las necesidades

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Sistema

de Responsabilidad
Penal Juvenil
Sistema de responsabilidad penal juvenil / 1a ed . - Ciudad Autónoma
de Buenos Aires :
Ediciones SAIJ, 2019.
Libro digital, PDF

Archivo Digital: descarga y online


ISBN 978-987-4196-77-4

1. Derecho Penal. 2. Ley de Protección Integral de Los Derechos de


las Niñas, Niños y Adolescentes. I. Título.
CDD 345.08

ISBN: 978-987-4196-77-4
1ra. edición: febrero 2019

Editado por Ediciones SAIJ de la Dirección Nacional del Sistema Argentino


de Información Jurídica.
Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Sarmiento 329,
CP 1041AFF, CABA
Correo electrónico: [email protected]

Esta publicación se encuentra disponible en forma libre


y gratuita en: www.bibliotecadigital.gob.ar

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II | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Ministro de Justicia y Derechos Humanos
de la Nación
D r . G e r m á n C . G a r a v an o

Secretario de Justicia
D r . S an t iag o O t amendi

Subsecretario de Justicia y Política Criminal


D r . J u an J o s é B eni t e z
Equipo de Trabajo Penal Juvenil

M a r ie l a M ach u ca

L u cas E . S a l e r n o

D eb o r ah D o bnie w s k i

L u c í a B ebeac u a

Ay e l é n Vicen t e

L u ciana C a r r asc o

S ebas t i á n G a r a t

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | V


ÍNDICE

página

Prólogo. Germán C. Garavano..........................................................................................................IX


Palabras preliminares. Santiago Otamendi...............................................................................XI
Presentación. Juan José Benitez................................................................................................. XIII
Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley
que crea un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil..................................................... 1
Presentación............................................................................................................................................. 1
1. ¿Qué características debe tener la Justicia cuando una niña, niño
o adolescente comete un delito? ..........................................................................................1
2. ¿Cómo se contemplan las necesidades de las niñas, niños y adolescentes
y de su medio social? ...............................................................................................................4
3. ¿Cuál es la primera respuesta al delito cometido por una niña, niño
o adolescente? ............................................................................................................................6
4. ¿Cómo se puede abordar el conflicto en el caso de niñas, niños
o adolescentes? ..........................................................................................................................7
5. ¿A partir de qué edad una niña, niño o adolescente es responsable
penalmente por su conducta? ............................................................................................10
6. Niñas, niños y adolescentes no imputables que delinquen ................................. 11
7. ¿Puede detenerse a una niña, niño o adolescente? ¿Cuándo, cómo y dónde? .14
8. ¿Qué pena privativa de libertad se le puede imponer a una niña, niño
o adolescente? .......................................................................................................................... 16
9. ¿Quiénes y cómo deben monitorearse las condiciones de privación
de libertad? ................................................................................................................................ 17
Introducción al Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil.............. 19
Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil.............................................. 21
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil...................................................................... 28
Capítulo 1. Ámbito de aplicación....................................................................................... 28
Capítulo 2. Principios rectores del sistema de responsabilidad penal juvenil..... 29

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | VII


Índice

página

Capítulo 3. Ejercicio de la acción penal............................................................................ 31


Capítulo 4. Causales de extinción de la acción y de la sanción.............................. 31
Capítulo 5. Sanciones socioeducativas, disciplinarias y privativas
de la libertad.............................................................................................................................. 34
Capítulo 6. Determinación de las sanciones.................................................................. 39
Capítulo 7. Medidas de coerción procesal......................................................................40
Capítulo 8. El equipo interdisciplinario y el legajo personal.................................... 41
Capítulo 9. Registro................................................................................................................ 42
Capítulo 10. Control................................................................................................................. 42
Capítulo 11. Medidas de salud..............................................................................................44
Capítulo 12. Centros especializados de privación de la libertad
y de las condiciones de detención que fomenten la reinserción.......................... 45
Capítulo 13. Inimputables...................................................................................................... 47
Capítulo 14. Oficina Nacional de Información sobre Niñez y Adolescencia.........48
Capítulo 15. Modificaciones a la Ley N° 20.056 y a la Ley de Protección
Integral de los Derechos de las niñas, niños y adolescentes N° 26.061..............48
Capítulo 16. Disposiciones finales......................................................................................49

Anexo I. Funciones de la Comisión de Implementación............................................... 51

Introducción para el Protocolo............................................................................................... 53

Resolución 813/2018. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos......................... 55

Anexo I. Protocolo en Mediación Penal Juvenil Restaurativa


y Acuerdos Restaurativos......................................................................................................... 59
1. Marco conceptual................................................................................................................. 59
2. Principios................................................................................................................................. 61
3. Objetivos................................................................................................................................ 62
4. Alcance normativo............................................................................................................. 62
5. Autoridad de aplicación................................................................................................... 63
6. Formación de mediadores y facilitadores de acuerdos restaurativos............64
7. Partes intervinientes........................................................................................................... 65
8. Metodología de trabajo especializada........................................................................ 65
9. Modalidad de abordaje interdisciplinario.................................................................. 67
10. Universo de aplicación.................................................................................................... 67
11. Reparación. Definición. Acuerdos posibles.............................................................. 68
12. Mecanismo de participación.......................................................................................... 68

Anexo de participantes.............................................................................................................. 69

VIII | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Germán C. Garavano

Prólogo

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, en el marco del


Programa Justicia 2020, tiene como meta lograr una justicia cercana a la co-
munidad, moderna e independiente, razón por la que ha impulsado una am-
plia reforma del sistema de justicia argentino para dar respuestas de calidad
a la sociedad en forma rápida y eficiente.

En esa línea se ha avanzado en la construcción de políticas públicas de justi-


cia, fomentando procesos de diálogo y la participación activa de la sociedad
civil y de los operadores del sistema de justicia.

Producto de este proceso son el Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Pe-


nal Juvenil y el Protocolo en Mediación Penal Juvenil Restaurativa y Acuerdos
Restaurativos que en esta edición se presentan, que pretenden constituirse
en herramientas para todas las jurisdicciones de la Argentina, en línea con los
proyectos de transformación de los sistemas de justicia en todo el país.

Ambos instrumentos son el resultado de una tarea llevada a cabo por diversos
operadores judiciales, legislativos y ejecutivos claves de distintas jurisdiccio-
nes de la Argentina y de Latinoamérica, que abogan por la implementación
de respuestas restaurativas en la justicia penal juvenil.

En lo que hace a la justicia penal juvenil, la Convención Internacional de los


Derechos del Niño señala que la intervención, cuando hay niños y adolescen-
tes imputados de delito, debe orientarse a fomentar la dignidad y el respeto
de esos niños por los derechos humanos y las libertades fundamentales de
todos los individuos de la sociedad.

Por eso, resulta muy importante devolverle la voz a las víctimas en el proceso
penal, un espacio que le ha sido negado históricamente, e involucrarlas en
la resolución de los conflictos para recuperar su confianza en el sistema de
justicia.

Asimismo, cabe resaltar las prácticas socioeducativas y/o restaurativas que


se proponen estimulan la reflexión del adolescente sobre su responsabilidad
y sobre el modo de afrontarla, con el fin de restablecer las relaciones sociales

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | IX


Germán C. Garavano

afectadas por el delito, enfatizando el papel reparador de la justicia, la parti-


cipación activa y voluntaria del adolescente infractor, su familia y/o personas
de apoyo, las víctimas y los miembros de la comunidad afectada en el proceso
penal.

El desafío es enorme, pero el cambio de paradigma resulta necesario. La pre-


sente publicación pretende ayudar a comprender la situacion actual en que
se encuentra la Argentina, y el camino a seguir para garantizar los derechos
de los niños, niñas y adolescentes del futuro.

Germán C. Garavano
Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación

X | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


P ala b ras pr e liminar e s

En esta ocasión, se presenta la obra “Sistema de Responsabilidad Penal Juve-


nil”, que tiene por finalidad dar cuenta del trabajo que se ha realizado desde
el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación para abordar la
problemática de los adolescentes en conflicto con la ley penal, a través de la
presentación de diversos documentos.

En este sentido, se encuentra incorporado a esta edición el Anteproyecto de


Ley del Sistema Penal Juvenil para sustituir la actual ley 22.278, que fuera de-
sarrollado de manera consensuada por intermedio del programa de participa-
ción ciudadana de esta cartera, Justicia 2020, a efectos de adecuar el sistema
normativo argentino a los estándares de la Convención Sobre los Derechos
del Niño.

Además, se han agregado las “9 Preguntas y Respuestas para entender el


Anteproyecto de Ley que crea el Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil”,
para dar a conocer de manera clara y sistemática las principales propuestas
del Anteproyecto, en conjunto con las normas internacionales que han sido
tomadas como su fundamento.

Por último, se ha incluido el Protocolo en Mediación Penal Juvenil Restaurati-


va y Acuerdos Restaurativos, aprobado en el año 2018, que fuera el resultado
del intercambio de experiencias entre diversos actores sociales que trabajan
en distintas jurisdicciones del país, en las que se han implementado prácti-
cas que promueven respuestas restaurativas. Dicho instrumento pretende ser
una herramienta de trabajo para ser utilizada por los operadores que estén
en contacto cotidianamente con adolescentes en conflicto con la ley penal,
como así también un instrumento de sensibilización y difusión, a efectos de
replicar prácticas exitosas en materia de justicia juvenil restaurativa en juris-
dicciones en las que aún no se hayan implementado.

Es importante mencionar que, desde el comienzo de nuestra gestión, se ha


impulsado la reforma integral del sistema de responsabilidad penal juvenil,
con el objeto de asegurar que tenga como finalidad fomentar la responsa-
bilización del adolescente que ha cometido una infracción penal y, a la vez,

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | XI


Santiago Otamendi

promover su integración social, mediante la oferta de servicios y programas


para el cumplimiento de medidas socio-educativas.

Ello por cuanto la psicología evolutiva entiende que el adolescente es una


persona en desarrollo y que se encuentra transitando una etapa de plena evo-
lución intelectual, emocional, educativa y moral, sin haber culminado aún el
proceso de formación para la vida adulta. En razón de ello, la reacción social
frente a sus actos delictivos debe tender a fomentar su desarrollo adecuado,
asegurando el cumplimiento de sus derechos fundamentales, incluyendo edu-
cación y participación en la vida social.

Para estos fines, se ha hecho hincapié en que los jueces deben ser especializa-
dos y tienen que tener en cuenta, a la hora de dar una respuesta al delito, no
solo la infracción cometida, sino una serie de factores sociales, psicológicos y
familiares sobre la base de los cuales se deben establecer las intervenciones
socioeducativas pertinentes. En esta línea, la Convención sobre los Derechos
del Niño y las Reglas de Beijing para la Administración de Justicia de Menores
recomiendan la organización de una justicia especializada que permita una in-
tervención interdisciplinaria para la implementación de medidas alternativas
a la sanción privativa de la libertad; lo cual ha sido receptado por las políticas
impulsadas por este Ministerio.

En este sentido, confiamos en que esta obra contribuirá en dar a conocer con
mayor profundidad y facilidad los avances propuestos por el Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos de la Nación, y a fomentar el debate público
necesario para modernizar la normativa actualmente vigente y asegurar que
esté ajustada a los principios reconocidos en el derecho internacional.

Santiago Otamendi
Secretario de Justicia

XII | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Juan José Benitez

P R E S E N TA C I Ó N

Desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos se está llevando a cabo


la reforma al sistema de justicia penal juvenil, cuyo objetivo es fortalecer insti-
tucionalmente a todos los operadores del sistema, pero sobre todo garantizar
los derechos de los niños, niñas y adolescentes contenidos en instrumentos
internacionales.

La presente iniciativa integra el Programa Justicia 2020 propiciado por el


Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, cuyo objetivo es que la justicia
se transforme en actor principal en la vida de los argentinos y permita la
resolución de conflictos en forma independiente, rápida y segura, mediante
el fortalecimiento integral del sistema judicial –la iniciativa “Proyecto de Ley
Penal Juvenil”, que está dentro del eje penal de Justicia 2020, se abrió el 16
de junio de 2016 y ha contado con más de 570 aportes–.

En el comienzo de nuestra gestión, iniciamos un diagnóstico y un releva-


miento federal de la situación normativa de las distintas provincias de la Ar-
gentina para determinar en qué medida adecuaron o no sus ordenamientos
internos al derecho internacional de los derechos humanos en materia de
protección integral de derechos –Convención sobre los Derechos del Niño y
demás instrumentos; Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre; Convención Americana sobre Derechos Humanos; Pacto Interna-
cional de Derechos Civiles y Políticos; Pacto Internacional de Derechos Eco-
nómicos, Sociales y Culturales; así como las normas de soft law que recogen
principios no vinculantes pero universalmente aceptados: Reglas Mínimas
de las Naciones Unidas para la Administración de la Justicia de Menores
(Reglas de Beijing), las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas sobre las
medidas no privativas de la libertad (Reglas de Tokio), las Reglas para la
Protección de Menores Privados de la Libertad (Reglas de la Habana), las
Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia
Juvenil (Directrices de Riad)–, en el marco de los procesos penales seguidos
a niños, niñas y adolescentes; y para chequear el funcionamiento de las dis-
tintas instituciones intervinientes.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | XIII


Juan José Benitez

En mayo de 2016 el entonces Subsecretario de Política Criminal Martín Casa-


res participó de la conferencia organizada por Unicef Argentina y la Oficina
del Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra
los Niños de las Naciones Unidas acerca de los “Sistemas de supervisión y
monitoreo de condiciones de privación de libertad de niñas, niños y adoles-
centes en conflicto con la ley penal”.

Los temas tratados en el encuentro fueron la definición de estándares inter-


nacionales de derechos humanos en materia de privación de la libertad, la
protección de los derechos de los niños y niñas privados de la libertad en los
sistemas de justicia penal, así como también las experiencias internacionales
comparadas.

El 26 de octubre de 2016 mediante la resolución ministerial 2016-984-E-APN-MJ


se creó el grupo de trabajo que articula el abordaje integral de las cuestiones re-
lativas a la situación de los menores de edad privados de libertad, integrada por
representantes de la Subsecretaría de Justicia y Política Criminal, de la Subsecre-
taría de Relaciones con el Poder Judicial y Asuntos Penitenciarios, de la Direc-
ción Nacional de Política Criminal en Materia de Justicia y Legislación Penal, de la
Dirección Nacional de Políticas Contra la Violencia Institucional y de la Dirección
Nacional de Protección de Derechos y Resolución de Conflictos.

Asimismo, fueron convocados a participar en dicho grupo de trabajo, por ra-


zones de idoneidad, representantes de Unicef; de la Secretaría Nacional de
Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), dependiente del Ministerio de Salud
y Desarrollo Social; de la Comisión de Seguimiento del Tratamiento Institu-
cional de Niñas, Niños y Adolescentes de la Defensoría General de la Nación;
de y la Procuración Penitenciaria de la Nación.

Se creó un link como herramienta de diagnóstico para conocer qué mecanis-


mos independientes de monitoreo existen en cada provincia y qué tipo de
relevamiento realizan. Y, sobre la base de ese relevamiento, se propuso pensar
en un protocolo único federal con mejores prácticas para unificar la forma de
medir.

En agosto de 2016 se organizó con Unicef Argentina, en la Facultad de De-


recho de la Universidad de Buenos Aires, el “Primer Ciclo de Diálogo Federal
hacia una nueva ley penal juvenil”, en el que participaron más de 150 repre-
sentantes de cada sistema de justicia del país, académicos, especialistas en la
materia y representantes de ONG vinculadas con la temática.

Se trabajó en mesas de debate sobre: justicia especializada, medidas alter-


nativas al proceso, medidas alternativas a la privación de libertad, condicio-
nes de detención, edad de imputabilidad, sanciones adecuadas a jóvenes y
condiciones de centros de detención. Fueron dos jornadas de trabajo en las
que surgieron una serie de lineamientos y documentos de trabajo.

En octubre del 2016, se hizo una reunión presencial de Justicia 2020 en la


Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Participaron más de 30 operadores del
XIV | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Presentación

fuero de menores de la provincia de Buenos Aires, del fuero nacional y del


fuero penal, contravencional y de faltas. Asimismo, en el mismo contexto,
en un encuentro de trabajo en la ciudad de Córdoba, se reunió la totalidad
de funcionarios del fuero provincial (más de 20 jueces, fiscales, asesores,
defensora del niño).

En noviembre de 2016 se realizó una mesa de trabajo sobre el diseño de un


Proyecto de Ley Penal Juvenil, con Nicolás Espejo Yasksic –asesor de la Ofici-
na de la Representante Especial del Secretario General sobre la violencia con-
tra los niños de las Naciones Unidas– y María Ángeles Misuraca –consultora
de Unicef Argentina–.

Desde el inicio de la gestión comenzamos a trabajar para contar con un siste-


ma de información estadístico nacional para conocer la situación real. En tal
sentido, se volvió a publicar la información; se avanzó –junto a Senaf– en la
mejora y potenciación de los datos de cada organismo; al tiempo que el Pre-
sidente, el Ministro de Justicia, todos los presidentes de las Cortes y los pro-
curadores del país firmaron un convenio para el intercambio de información
sobre la actuación de la justicia. Así surgió Justicia Abierta, cuyo portal de
datos (www.datos.jus.gob.ar) es un aporte al objetivo de garantizar el acceso
público a la información.

En agosto de 2017 se armaron recomendaciones para los diversos operadores


del sistema juvenil de distintos países latinoamericanos en el marco del Se-
minario Internacional organizado por Unicef Uruguay y la Oficina del Repre-
sentante Especial del Secretariado General sobre la Violencia contra los niños
sobre “Seguridad ciudadana y penas no privativas”.

Por su parte, la Subsecretaría de Justicia y Política Criminal tuvo una activa


participación en diversas jornadas provinciales de intercambio del fuero de
responsabilidad penal juvenil.

En noviembre de 2017 se organizó una mesa de diálogo con jueces del fuero
nacional sobre la procedencia de la nueva Ley de Flagrancia a la Justicia Penal
Juvenil.

De esta manera, se trabaja desde el inicio de la gestión en pos de una arti-


culación institucional con los organismos con competencia en la temática:
Poder Judicial, ministerios públicos, organismos internacionales, nacionales y
provinciales de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes, insti-
tuciones educativas, organizaciones de la sociedad civil, etc.

Como consecuencia de esa labor, comprendimos que el sistema de respon-


sabilidad penal juvenil venía sufriendo los embates del decreto ley 22.278:
antiguo, inquisitivo, impuesto por la última dictadura militar de la Argentina,
apartado de la doctrina de la protección integral de los derechos del niño, e
incapaz de ofrecer soluciones que den respuestas a niñas, niños y adolescen-
tes que infringen la ley penal ni de otorgarles una función constructiva en la
sociedad.
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | XV
Juan José Benitez

Con motivo de ello, el ministro Germán Garavano dictó la resolución


RESOL-2017-21-APN-MJ, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de
la Nación, que creó la Comisión de Trabajo y la Comisión Redactora para un
Nuevo Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil, cuyo objeto fue abordar la
discusión de los lineamientos esenciales para un nuevo sistema de responsa-
bilidad penal juvenil y generar las bases del Anteproyecto de Ley de Respon-
sabilidad Penal Juvenil.

En esa misma búsqueda hemos becado a referentes judiciales de todas las


provincias para realizar una capacitación anual sobre respuestas restaurati-
vas que brinda la Universidad de Ginebra con miras a formar formadores.
Además, lanzamos una capacitación online a través de una plataforma virtual
para operadores de la justicia penal juvenil no especializados, de forma tal de
que puedan incorporar a su trabajo la perspectiva de la justicia restaurativa y
sensibilizarse sobre la necesidad de buscar alternativas en clave de inserción
social, incluyendo la educación como motor.

A su vez, desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación se


realizó un relevamiento a nivel federal de aquellos programas que implementan
prácticas que promueven la implementación de respuestas restaurativas en la
justicia penal juvenil. Posteriormente, se celebraron jornadas de intercambio
de experiencias con los operadores a cargo de los mismos y con otros actores
sociales, incluyendo expertos de Argentina y del exterior, y representantes de
organismos internacionales. Todos ellos fueron convocados para confeccionar
un documento consensuado y elaborado de manera colaborativa, en el que se
establecieron las buenas prácticas y los estándares imprescindibles que deben
tener la mediación penal juvenil y los acuerdos restaurativos.

El resultado de dicho trabajo fue el Protocolo en Mediación Penal Juvenil Res-


taurativa y Acuerdos Restaurativos, aprobado por resolución 813/2018 del 19
de septiembre de 2018, que pretende constituirse en una herramienta para
todas las jurisdicciones de la Argentina, en línea con los proyectos de trans-
formación de los sistemas de justicia en todo el país. Asimismo, fue presenta-
do ante el XIV Congreso Mundial de Mediación y Cultura de Paz realizado en
esta ciudad, así como en las IV Jornadas Internacionales en Justicia Juvenil
organizadas por el Consejo de la Magistratura de la CABA.

Cabe destacar que, en mayo de 2018, el Ministerio de Justicia y Derechos Hu-


manos de la Nación integró la delegación que participó en la 79 Período de
Sesiones Plenarias ante el Comité de los Derechos del Niño en Ginebra, donde
brindó explicaciones sobre el estado de situación de la justicia penal juvenil,
y dio cuenta del contenido del Anteproyecto de ley de responsabilidad penal
juvenil.

Debe tenerse presente que la Convención Internacional de los Derechos del


Niño señala que la intervención, cuando hay niños y adolescentes imputados
de delito, debe orientarse a fomentar la dignidad y el respeto de esos niños por
los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos los individuos

XVI | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Presentación

de la sociedad. Por eso, resulta muy importante devolverle la voz a las vícti-
mas en el proceso penal, un espacio que le ha sido negado históricamente, e
involucrarlas en la resolución de los conflictos para recuperar su confianza en
el sistema de justicia.

En la presente publicación se reunen tres herramientas producto del trabajo


iniciado en diciembre de 2015. En primer lugar, el articulo titulado “9 pregun-
tas y respuestas para entender el Sistema Penal Juvenil”, el cual de manera
sintetica explica los principales objetivos del anteproyecto de ley. Luego, el
“Anteproyecto de Ley creador del Sistema de Responsabilidad Penal Juve-
nil”, donde se plantea una reforma integral e interdisciplinaria a la normativa
vigente. Y, por último, el “Protocolo en Mediación Penal Juvenil y Acuerdos
Restaurativos”, que constituye la primera respuesta federal de inclusión de la
víctima y la comunidad en el proceso de búsqueda de justicia en el sistema
penal juvenil.

Finalmente, no queda más que resaltar la importancia de trabajar de manera


consensuada y participativa con otros actores sociales, que es sin dudas uno
de los logros de este trabajo.

Juan José Benitez


Subsecretario de Justicia y Política Criminal

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | XVII


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

n u e v e P R EGU N T A S Y R E S P UE S T A S
PA R A E N T E N D E R E L A N T E P R OY E C TO
D E L E Y Q UE C R E A U N S I S T E M A
D E R E S P O N SA B I L I DA D P E N A L J U V E N I L

Presentación
En 2017, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, mediante
resolución, creó una Comisión de Trabajo y una Comisión Redactora, integra-
da por representantes de la sociedad civil, ONG, especialistas en la materia,
profesionales de distintas disciplinas, e integrantes del Poder Judicial, Ejecu-
tivo y Legislativo a los fines de delinear las bases de un Sistema de Responsa-
bilidad Penal Juvenil con alcance federal.

Este cuadernillo pretende poner en conocimiento de la sociedad cuáles son


las principales propuestas e innovaciones del Proyecto de Creación de un
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil, las que además de tener especial-
mente en cuenta diversas normas internacionales de derechos humanos en la
materia, pretenden dar una respuesta efectiva y concreta a las niñas, niños y
adolescentes infractores de la ley penal, a las víctimas y a la comunidad que
ve afectados sus derechos como consecuencia de tales infracciones.

Este documento se encuentra estructurado en nueve preguntas que incluyen


dos subpuntos: el primero de ellos hace referencias a las normas internacio-
nales vigentes en la materia, y el segundo a la normativa del Anteproyecto.

1. ¿Qué características debe tener la Justicia


cuando una niña, niño o adolescente comete un delito?

1.1. Normas internacionales


El artículo 75, inciso 22, párrafo 2° de la Constitución Nacional (CN) esta-
blece la jerarquía constitucional de ciertos instrumentos internacionales de
derechos humanos, entre ellos la Convención sobre los Derechos del Niño
(en adelante, CDN). Dos artículos de la citada Convención consolidaron las
bases de la justicia juvenil contemporánea: el art. 37 y el art. 40.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 1


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

Dischos artículos establecen el “principio de especialidad”: exigen a los Estados


Parte que tomen todas las medidas apropiadas para promover el estableci-
miento de leyes, procedimientos e instituciones específicas para asegurar que
las niñas, niños o adolescentes de quienes se alegue que han infringido las leyes
penales reciban una atención acorde a su edad y direccionada a promover su
reintegración y la asunción de una función constructiva en la sociedad.

La CDN es complementada por las “Reglas Mínimas de las Naciones Unidas


para la Administración de la Justicia de Menores”, conocidas como “Reglas de
Beijing”, que en su Regla 5.1 establece: “El sistema de justicia de menores hará
hincapié en el bienestar de éstos y garantizará que cualquier respuesta a los
menores delincuentes será en todo momento proporcionada a las circunstan-
cias del delincuente y del delito”.

El Comité de Derechos del Niño, órgano de expertos independientes que su-


pervisa la aplicación de la CDN por sus Estados partes y emite Observaciones
Generales (OG) al respecto, ha entendido que es necesario el establecimiento
de un “sistema amplio de Justicia de Menores” que comprenda a policías, jue-
ces, fiscales y defensores especializados, destacando que “recomienda enér-
gicamente que los Estados partes hagan el máximo esfuerzo por escuchar a
los niños individual y colectivamente” (OG 12) y “El interés superior del niño
como una consideración primordial” (OG 4).

Por ello, frente a la presunta comisión de un delito por parte de una niña, niño
o adolescente, la respuesta estatal debe ser diferente a la que le daría a una
persona adulta.

El principio de especialidad que se encuentra recogido en los instrumentos


internacionales se basa en la idea de que, conforme la psicología evolutiva, el
adolescente infractor es una persona en desarrollo que no ha tenido tiempo
para interiorizar las normas que rigen la sociedad en que vive. Esto no signifi-
ca que sea incapaz de discernir y que, por tanto, resulte inimputable, sino que,
la reacción social frente a sus actos delictivos no debe ser de castigo, debién-
dose procurar su integración social y evitar en todo momento que sea privado
de su derecho fundamental a la educación y la participación en la vida social.
Es decir, se reconoce a la adolescencia como una etapa de la vida en la que
las personas se encuentran en plena evolución intelectual, emocional, educa-
tiva y moral, sin haber culminado el proceso de formación para la vida adulta.

Esa diferencia de abordaje entre niños, niñas y/o adolescentes con adultos
comprende tanto a las normas aplicables como a los intervinientes en el pro-
ceso penal (juez, tribunal, fiscal, defensor, órganos y equipos dependientes
de las áreas ejecutivas encargadas de la promoción y protección de derechos,
etc.).

El “principio de especialidad” exige que los magistrados sean seleccionados


con base en ciertas cualidades y experiencia y, a su vez, estén sustancialmen-
te capacitados para poder abordar los delitos cometidos por niñas, niños o
adolescentes.

2 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley que crea un Sistema...

1.2 ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?


En esa línea, el Anteproyecto establece en su art. 5°, como principio rector,
que la finalidad del sistema penal juvenil es fomentar en la niña, niño o ado-
lescente el sentido de la responsabilidad por sus actos y procurar su integra-
ción social. Con ese objetivo, este régimen comprenderá un abordaje espe-
cial, integral, interdisciplinario y restaurativo.

A su vez el art. 8° establece que en los procesos penales, el control de las


medidas y la ejecución de las sanciones, estarán a cargo de órganos con
capacitación especializada en el trato con niñas, niños o adolescentes y cono-
cimientos de los contenidos de la CDN.

Expresamente en su art. 96 y Anexo I se establece que, en forma conjunta, los


Ministerios de Justicia y DDHH de la Nación, el Ministerio de Salud y Desarro-
llo Social, el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología y el Minis-
terio de Seguridad deberan crear una estructura de capacitaciones dirigida
a la formación de magistrados, funcionarios y empleados de los Ministerios
Públicos Fiscales, de los Ministerios Públicos de la Defensa y de los poderes
judiciales de las jurisdicciones nacional, federal y locales, de los aspirantes a
integrar los equipos interdisciplinarios, de los miembros de las fuerzas de se-
guridad nacionales, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y
de los miembros de los centros especializados de privación de la libertad de
todas las jurisdicciones.

En su art. 7° se define el interés superior de la niña, niño o adolescente como


el disfrute pleno y efectivo de los derechos reconocidos por la CDN y el de-
sarrollo físico, mental, espiritual, moral, psicológico y social del adolescente.
Ningún derecho deberá verse perjudicado por una interpretación restrictiva
del interés superior de la niña, niño o adolescente.

Para su integración social, prevé la participación de los padres o de refe-


rentes comunitarios o sociales en los procesos, así como en el art. 11, pre-
vé la brevedad de los procesos, los que no deberán exceder el término de
tres años contados desde el acto de la formalización de la investigación pre-
paratoria, mientras que el incumplimiento de dicho plazo o la no priorización
de los procesos en los que la niña, niño o adolescente se encontrare en pri-
sión preventiva hará incurrir al juez y al fiscal en falta grave y causal de mal
desempeño.

A su vez, se prevé que cualquier medida o sanción impuesta a una niña, niño
o adolescente deberá ser revisada con la finalidad de evaluar motivos para
mantenerla, revocarla, reducirla o sustituirla por otras.

El Anteproyecto de ley también prevé expresamente que los centros de pri-


vación de libertad sean especializados en niñas, niños o adolescentes y, en
tal sentido, en su art. 76 prescribe que el personal que se desempeñare en
los centros especializados de privación de la libertad deberá recibir capaci-
tación periódica sobre: a) la normativa internacional en materia de derechos
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 3
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humanos y, en particular, de los derechos de las niñas, niños o adolescentes;


b) la etapa del desarrollo biológico, psicológico, sexual y social que se en-
cuentra atravesando la niña, niño o adolescente; y c) las prácticas restaurati-
vas, negociación para el abordaje de conflictos en situaciones de encierro u
otras estrategias de gestión participativa de conflictos.

2. ¿Cómo se contemplan las necesidades de las niñas,


niños y adolescentes y de su medio social?

2.1 Normas internacionales


El Comité de Derechos del Niño tiene dicho que:

Los niños se diferencian de los adultos tanto en su desarrollo


físico y psicológico como por sus necesidades emocionales y
educativas. Esas diferencias constituyen la base de la menor cul-
pabilidad de los niños que tienen conflictos con la Justicia (…)
La protección del interés superior del niño significa, por ejem-
plo, que los tradicionales objetivos de la Justicia Penal, a saber,
represión/castigo, deben ser sustituidos por los de rehabilita-
ción y justicia restitutiva cuando se trate de menores delincuen-
tes (OG 10).

La Corte Interamericana ha sido explícita en considerar que los niños res-


pecto de los cuales deben tomarse medidas de protección de derechos, no
deben ser sujetos de un tratamiento punitivo. Por el contrario, se requiere
una intervención oportuna y esmerada de instituciones debidamente dotadas
y personal competente para resolver estos problemas o mitigar sus conse-
cuencias (OC-17/02, Condición Jurídica y Derechos Humanos del Niño, 28 de
agosto de 2002, Serie A N° 17, punto resolutivo 12).

Las Directrices de Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia ju-


venil, Directrices de RIAD, señalan en el capítulo de prevención general que:

Deberán formularse en todos los niveles del gobierno pla-


nes generales de prevención que comprendan... g) Estrecha
cooperación interdisciplinaria entre los gobiernos nacionales,
estatales, provinciales y municipales, con la participación del
sector privado, de ciudadanos representativos de la comuni-
dad interesada y de organismos laborales, de cuidado del niño,
de educación sanitaria, sociales, judiciales y de los servicios de
ejecución de la ley en la adopción de medidas coordinadas para
prevenir la delincuencia juvenil y los delitos de los jóvenes...

Por su parte, las reglas de Beijing, en el apartado 1.6, manifiesta:

Los servicios de justicia de menores se perfeccionarán y


coordinarán sistemáticamente con miras a elevar y mantener la
competencia de sus funcionarios e incluso métodos, enfoques

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Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley que crea un Sistema...

y actitudes adoptados” y que “Para facilitar la adopción de una


decisión justa por parte de la autoridad competente, y a menos
que se trate de delitos leves, antes de que esa autoridad dicte
una resolución definitiva se efectuará una investigación comple-
ta sobre el medio social y las condiciones en que se desarrolla la
vida del menor y sobre las circunstancias en las que se hubiere
cometido el delito.

Ello implica la necesidad de revisar el nivel de capacitación y coordinación


de las instituciones judiciales y los equipos interdisciplinarios que entran en
contacto con la niña, niño o adolescente.

2.2. ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?


En tal sentido, el Anteproyecto prevé, en el Capítulo 8, la existencia de un
“equipo interdisciplinario” al exigir que las diversas jurisdicciones deberán
conformar equipos interdisciplinarios autónomos que auxiliarán a los jue-
ces actuantes en causas en las que estuvieren involucrados adolescentes”,
integrados por al menos tres profesionales de distintas disciplinas, con for-
mación académica en alguna de las siguientes especialidades: pedagogía
infanto-juvenil, psicología, medicina, trabajo social, sociología, entre otras, y
con capacitación en el área de justicia restaurativa, el que tendrá a su cargo
el diseño de un Plan Individualizado para cada sanción o medida a aplicar
a la niña, niño o adolescente. Uno de los integrantes deberá ser trabajador
social.

A su vez, se prevé que el juez designará un integrante del equipo interdiscipli-


nario como supervisor del adolescente imputado, quien deberá:

Asistir y acompañar al adolescente durante el proceso; articular


entre el juez, el adolescente y los organismos administrativos;
sugerir al juez, fundadamente, la modificación de la sanción im-
puesta; elaborar informes periódicos sobre el desempeño del
adolescente, que se incorporarán al legajo personal y procurar
resolver afectaciones de salud mental o de adicciones.

Asimismo, el Anteproyecto establece la creación de un Comité de Se-


guimiento, integrado por especialistas del ámbito de la salud mental, del
trabajo social, de la sociología, del derecho o de profesiones afines, que
dependerá de los órganos de protección de los derechos de la niñez, ado-
lescencia y familia, nacionales o locales, a quien el juez actuante le remitirá
el caso tres meses antes de que el adolescente finalizare el cumplimiento
de la sanción.

Ello, con la finalidad de diseñar y monitorear un Plan de Seguimiento Integral


respecto de los adolescentes que hayan agotado el cumplimiento de una san-
ción, para que puedan regresar con su familia, participar en forma activa en la
vida en sociedad, acceder al trabajo y continuar con su educación. Para ello se
procederá a asignar a cada adolescente un referente de seguimiento.
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 5
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3. ¿Cuál es la primera respuesta al delito


cometido por una niña, niño o adolescente?

3.1. Normas internacionales


La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tiene dicho que
un sistema de justicia penal juvenil cuya política criminal esté orientada
meramente por criterios retributivos y deje en un segundo plano aspectos
fundamentales como la prevención y el fomento de oportunidades para una
efectiva inserción social, sería incompatible con los estándares internaciona-
les en la materia.

El cumplimiento de medidas en libertad, en el entorno social y comunitario al


que pertenece la niña, niño o adolescente infractor, debe ocupar el grueso de
los posibles listados.

3.2. ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?


En el Capítulo 5 se prevén sanciones socioeducativas: asesoramiento, orienta-
ción o supervisión periódica del equipo interdisciplinario; asistencia a progra-
mas educativos; asistencia a programas de formación ciudadana; asistencia
a programas de capacitación laboral; participación en programas deportivos,
recreativos o culturales; concurrencia a los servicios de salud acorde a la edad
del adolescente; participación en un tratamiento médico o psicológico.

También se estipula la aplicación de cualquier otra sanción socioeducativa


prevista en las leyes procesales especializadas provinciales, lo que implica la
obligación para la niña, niño o adolescente de asistir a servicios educativos
a fin de iniciar o completar la escolaridad obligatoria, realizar cursos o pro-
gramas dirigidos a evitar futuros conflictos, a comprender sus derechos y
deberes, aprender un oficio o profesión para su futura inserción laboral, entre
otros, siendo que el plazo máximo de dichas sanciones socioeducativas será
de tres años; sanciones disciplinarias (amonestación; prohibición de conduc-
ción de vehículos; resarcimiento del daño causado; prohibición o limitación de
residencia; abstención de concurrir a determinados lugares, establecimientos
o espectáculos o de relacionarse con determinadas personas; abstención de
uso de estupefacientes o de abuso de bebidas alcohólicas y prestación de
servicios a la comunidad).

Cuando el delito por el que se declarare penalmente responsable a la niña,


niño o adolescente se vinculare a la conducción de vehículos motorizados
de cualquier naturaleza, el juez podrá prohibirle la conducción de uno o más
tipos de vehículos por un plazo máximo de cinco años, mientras que el resar-
cimiento del daño causado implica una reparación o la compensación econó-
mica del daño sufrido por la víctima del delito.

Por su parte, se garantiza que la sanción de prohibición o limitación de resi-


dencia, consistente en la prohibición para la niña, niño o adolescente de resi-
dir en un determinado barrio o municipio o, en su caso, en la obligación de no
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Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley que crea un Sistema...

ausentarse de él sin autorización judicial, no podrá obstaculizar los vínculos


afectivos de importancia para la niña, niño o adolescente, la asistencia a luga-
res para su formación educativa o laboral, su jornada de trabajo o el acceso a
servicios de salud, ni exceder los tres años de duración.

Por último, la prestación de servicios a la comunidad implica la realización


por parte de la niña, niño o adolescente de tareas gratuitas en entidades de
asistencia, públicas o privadas sin fines de lucro, como hospitales, escuelas u
otros establecimientos similares, siendo que el tiempo para la realización de
las tareas no podrá exceder un plazo máximo de dos años.

4. ¿Cómo se puede abordar el conflicto


en el caso de niñas, niños o adolescentes?

4.1. Normas internacionales


El uso de salidas alternativas en el proceso penal debe ser promovido en
aquellos casos para evitar el deterioro personal y las dificultades de integra-
ción que suelen producir en las niñas, niños y adolescentes los procesos pe-
nales.

El principio de desjudicialización de los casos penales que involucran a niñas,


niños y adolescentes es viable en varios supuestos, siempre que vaya acompa-
ñado de una respuesta alternativa del Estado efectiva, en el entendimiento de
que se respetarán plenamente los derechos humanos y las garantías legales.

Las Directrices de Riad establecen que:

Deberá reconocerse la necesidad y la importancia de aplicar una


política progresista de prevención de la delincuencia, así como
de estudiar sistemáticamente y elaborar medidas pertinentes
que eviten criminalizar y penalizar al niño por una conducta
que no causa graves perjuicios a su desarrollo ni perjudica a los
demás. La política y las medidas de esa índole deberán incluir:
(…) e) El reconocimiento del hecho de que el comportamiento
o la conducta de los jóvenes que no se ajustan a los valores y
normas generales de la sociedad son con frecuencia parte del
proceso de maduración y crecimiento y tienden a desaparecer
espontáneamente en la mayoría de las personas cuando llegan a
la edad adulta (…) f) La conciencia de que, según la opinión pre-
dominante de los expertos, calificar a un joven de “extraviado”,
“delincuente” o “predelincuente” a menudo contribuye a que los
jóvenes desarrollen pautas permanentes de comportamiento in-
deseable (Directriz 5).

En lo que respecta a las figuras de la mediación y la remisión, las Directrices de


las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil (Directrices
de Riad 57) establecen que debería considerarse la posibilidad de establecer
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 7
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un mediador u órgano análogo independiente para los jóvenes que garanti-


ce el respeto de su condición jurídica, sus derechos y sus intereses, así como
la posibilidad de remitir los casos a los servicios disponibles. El mediador u
otro órgano designado supervisarían además la aplicación de las Directrices
de Riad, las Reglas de Beijing y las Reglas para la Protección de los Menores
Privados de Libertad. El mediador u otro órgano publicarían periódicamente
un informe sobre los progresos alcanzados y las dificultades encontradas en
el proceso de aplicación. Se deberían establecer también servicios de defensa
jurídica del niño.

Por su parte, la CSJN reconoció que el principio de especialidad, por el cual


los imputados menores de edad deben estar sometidos a procesos penales y
a un sistema judicial y de ejecución específicos, implica de manera concreta
un mayor uso de medidas alternativas a la judicialización.

4.2. ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?


El Anteproyecto prevé concretamente mecanismos diversos a la realización
del proceso penal tradicional en la justicia juvenil: 1) mediación, 2) acuerdos
restaurativos, 3) conciliación, 4) remisión del caso y 5) suspensión del pro-
ceso a prueba, exigiendo de tal modo un estándar mínimo necesario en res-
puestas al delito a ser aplicado en las diversas jurisdicciones del país, puesto
que muchas provincias aún no han adecuado sus legislaciones internas a las
exigencias internacionales.

Para poder realizar alguno de estos procesos es necesaria la voluntariedad de


la víctima, ya que de no ser así, en la mayor parte de los casos se continuaría
con el proceso. Dichos mecanismos deberán ir acompañados de medidas so-
cioeducativas o disciplinarias a cumplir por el adolescente infractor.

Si se verificare el incumplimiento injustificado por parte de la niña, niño o


adolescente de las condiciones impuestas en alguno de los mecanismos alter-
nativos descriptos, el juez podrá disponer que no se compute el tiempo que
hubiere durado ese incumplimiento o que se continúe con la tramitación del
proceso y se reanuden los plazos suspendidos.

La mediación puede solicitarse en cualquier etapa del proceso con anterioridad


al dictado de la sentencia, a pedido del Ministerio Público Fiscal, la víctima
o de la niña, niño o adolescente imputado. Tendrá un carácter confidencial,
voluntario, imparcial e informal, y estará a cargo de un mediador que deberá
ser una persona ajena al tribunal y con conocimientos en la materia. El con-
sentimiento de la víctima será condición necesaria para la procedencia de la
mediación.

Los acuerdos restaurativos significan que, en cualquier etapa del proceso con
anterioridad al dictado de la sentencia, la víctima, la niña, niño o adolescente
imputado, la dependencia estatal o la comunidad afectada, podrán proponer
al juez y al fiscal instancias de diálogo grupales, con el objeto de solucionar la
controversia motivo del delito denunciado y lograr un acuerdo que atienda las
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Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley que crea un Sistema...

necesidades y responsabilidades individuales y colectivas. El consentimiento


de la víctima será también condición necesaria para su procedencia.

Estos acuerdos permiten un abordaje mucho más profundo y efectivo de la


responsabilización subjetiva en el infractor. Los acuedos permiten trabajar
con el infractor el ánimo reparador, le dan a la víctima el lugar que el proceso
tradicional les quita, incorporan a los infractores a la comunidad afectada,
pretenden disminuir la reiterancia y reincidencia delictiva, permiten un abor-
daje sistémico e integral desde un enfoque socioeducativo, mediante un pro-
ceso interdisciplinario que procura una reparación integral.

El Anteproyecto tuvo especial consideración a la Declaración Iberoamerica-


na sobre Justicia Juvenil Restaurativa, aprobada por el Plenario de Ministros
de Justicia de los Países Iberoamericanos, que promueve: la inclusión de la
comunidad en la solución de los conflictos de naturaleza penal en la que se
involucran niñas, niños o adolescentes; la desjudicialización de infracciones de
menor potencial ofensivo; la utilización generalizada de medidas no privativas
de libertad correctamente aplicadas, cuando no pueda evitarse la apertura de
un proceso penal; una clara orientación educativa –la evaluación interdiscipli-
naria del niño, niña, o adolescente y la toma en consideración de las circuns-
tancias individuales de vulnerabilidad–; la valoración de los impactos de las
medidas privativas y no privativas de libertad mediante informes biopsicoso-
ciales y revisiones periódicas de las medidas socioeducativas aplicadas y de
las condiciones en las que se cumplen; el carácter educativo de las medidas
a tomar respecto de las niñas, niños o adolescentes que han infringido la ley
penal; el tratamiento psicosocial de las niñas, niños o adolescentes en un pro-
ceso de reflexión y responsabilización individual y colectiva; y, la reparación
directa e indirecta del daño causado.

Por su parte, la conciliación implica que, en cualquier etapa del proceso con an-
terioridad al dictado de la sentencia, la niña, niño o adolescente imputado y la
víctima, podrán celebrar acuerdos conciliatorios en los casos de delitos para los
que no fuere procedente la aplicación de una sanción privativa de la libertad.

A su vez, el Anteproyecto prevé la figura de la remisión, que consiste en de-


clarar extinguida la acción penal y disponer la incorporación de la niña, niño
o adolescente a programas comunitarios. Se entiende por programa comu-
nitario a todo plan de promoción de los derechos de las niñas, niños o ado-
lescentes brindados en forma articulada por organismos gubernamentales
descentralizados y organizaciones sociales, en los términos de la ley 26.061.
La remisión no procederá cuando el delito atribuido al adolescente tuviere
prevista una pena máxima superior a los diez (10) años de prisión en el Códi-
go Penal y su aplicación dependerá de un análisis de las circunstancias del he-
cho, de las causas que lo motivaron y del resarcimiento del daño, si lo hubiere.

También se incorpora la suspensión del proceso a prueba, que es un instituto


procesal por medio del cual la niña, niño o adolescente imputado de la comi-
sión de un delito se somete voluntariamente y durante un plazo determinado
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 9
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a un período de prueba y al cumplimiento de pautas de conducta, a cuyo


término se declarará extinguida la acción penal.

El Anteproyecto de Ley Penal Juvenil expresamente prevé que cuando a la


niña, niño o adolescente se le atribuyere la comisión de un delito para el que
no fuere procedente la aplicación de una sanción privativa de la libertad, o
cuando las circunstancias del caso no justificaren una privación de libertad
del niño, niña adolescente y, además, existiere prueba suficiente de su partici-
pación en la comisión del delito, es viable su aplicación.

El plazo de prueba dependerá de las medidas socioeducativas (que nunca


pueden exceder los tres años), disciplinarias o privativas que le fueran im-
puestas para su cumplimiento.

Si la niña, niño o adolescente cumpliere con las obligaciones asumidas duran-


te el plazo establecido, se extinguirá la acción penal a su respecto.

Cuando se suspende el proceso a prueba, las pautas de conducta que se im-


pongan a la niña, niño o adolescente deben ser razonables, definidas en forma
cierta, delimitadas en el tiempo y proporcionales al hecho atribuido.

5. ¿A partir de qué edad una niña, niño o adolescente


es responsable penalmente por su conducta?

5.1. Normas internacionales


El derecho internacional ha establecido claramente que la mayoría de edad se
alcanza a los 18 años cumplidos.

Cuando se presuma la comisión de un delito cometido por una persona me-


nor de 18 años, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos exige que
aquella deba estar sometida a un régimen especial de justicia.

Ahora bien, en lo que respecta a la edad mínima de responsabilidad penal


(EMRP), los instrumentos de derecho internacional de los derechos humanos
no la fijan. Sin embargo, el Comité de los Derechos del Niño ha recomendado
a los Estados fijarla entre los 14 y los 16 años, instando a no reducir dicha edad
mínima, y a no habilitar excepciones coercitivas por debajo de la edad que
cada país establezca.

5.2. ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?


El Anteproyecto de ley establece la responsabilidad penal del niña, niño o
adolescente a) de quince años, que cometiere algún delito reprimido con
pena máxima de quince años de prisión o más en el Código Penal o en las le-
yes especiales (los homicidios simples y calificados, lesiones gravísimas, etc.);
b) mayor de dieciseis y menor de dieciocho años, que cometiere un hecho
previsto como delito de acción pública en el Código Penal y las leyes especia-
les, con excepción de aquellos reprimidos con pena máxima de prisión igual
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Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley que crea un Sistema...

o menor a dos años, o sancionados con pena de multa o inhabilitación como


pena principal (quedan excluidas las lesiones leves, amenazas simples, hurtos,
entre otros).

La propuesta legislativa adopta un criterio objetivo (para todos), biológico


(basado en la inmadurez), y de gravedad y alta violencia del delito, no admi-
tiendo prueba en contrario. Esto no significa que efectivamente la niña, niño
o adolescente no posea capacidad de culpabilidad, sino que la norma veda
toda posibilidad de formular un análisis en este sentido por fuera de tales
supuestos.

El Anteproyecto de ley establece claramente la EMRP: 15 años. Y deja claro


que, por debajo de esas edades y por fuera de los únicos delitos que habilitan
esa EMRP, no hay excepciones de imputabilidad ni de punibilidad.

Por ello, el Anteproyecto no implica una baja de edad, toda vez que un ado-
lescente menor de 16 años hoy puede ser encarcelado, por cuestiones de
vulnerabilidad o peligrosidad, sin proceso previo, para finalmente recaer en el
sistema tutelar provincial o nacional .

En el sentido expuesto, el Anteproyecto de ley establece un claro cambio


de paradigma y pone fin a la conocida doctrina de la situación irregular aún
hoy vigente, por lo que no implica una baja de edad, sino la creación de un
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil homogéneo en el nivel federal que
permita hacer responsables a los adolescentes de 15 años únicamente por
los delitos más graves taxativamente enumerados. Y el Estado se hace car-
go de restablecer la paz social, así como de atender los casos extremos que
denotan que aquel adolescente llegó a perpetrar tales delitos con motivo de
una situación extrema de vulnerabilidad que también requiere de atención. Y
veda claramente que a los adolescentes imputables no se les puede imponer
ningún tipo de coerción penal.

6. Niñas, niños y adolescentes no imputables que delinquen

6.1. Normas internacionales


A juicio de la Comisión de Derechos Humanos, si el Estado determina que los
niños y niñas por debajo de cierta edad no tienen capacidad de infringir leyes
penales, no resulta admisible que sean sujetos de responsabilidad cuando
hayan infringido una ley que tipifica un delito especialmente grave.

El Comité de los Derechos del Niño también ha expresado su preocupación


respecto de las excepciones a la EMRP en casos de comisión de delitos graves
(OG 10, CRC/C/GC/10, Los Derechos del Niño en la Justicia de Menores, 25 de
abril de 2007, párr. 3450).

La CIDH mira con preocupación cómo varios Estados Miembros, a pesar de


haber establecido una EMRP ante el sistema de justicia juvenil, mantienen
vigentes normas, políticas y prácticas que les permiten privar de libertad a
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 11
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niños cuya edad es inferior a la edad mínima establecida para infringir leyes
penales. En Argentina, por ejemplo, aunque el decreto 22.278 establezca que
una niña, niño o adolescente menor de 16 años no pueda ser considerado
responsable por infringir leyes penales, la Comisión observa que sin perjuicio
de ello, algunos son privados de la libertad como medida de “protección”, en
virtud de que el mismo decreto dispone en su art. 1° que “si de los estudios
realizados resultare que el menor se halla abandonado, falto de asistencia, en
peligro material o moral, o presenta problemas de conducta, el juez dispondrá
definitivamente del mismo por auto fundado, previa audiencia de los padres,
tutor o guardador”.

Las niñas, niños o adolescentes que cometen un delito cuando todavía no


han cumplido esa edad mínima no podrán considerarse responsables en un
procedimiento penal pues, aún teniendo la capacidad de infringir la ley penal,
si cometen un delito antes de la EMRP, el presupuesto irrefutable es que no
pueden ser formalmente acusados ni considerárseles responsables en un pro-
cedimiento penal. De resultar necesario, podrán adoptarse medidas especia-
les de protección en el interés superior de esos niños (Comité de los Derechos
del Niño, OG 10, párr. 31).

La Comisión considera que la detención de una niña, niño o ado-


lescente por actos no delictivos, sino sencillamente porque se
encuentra en una situación de abandono social, riesgo, orfandad
o vagancia, representa un grave peligro para la infancia [...] El
Estado no puede privar de su libertad a niños y niñas que no
han cometido hechos tipificados como delitos, sin incurrir en
responsabilidad internacional por violación del derecho a la li-
bertad personal (artículo 7° de la CDN).

El Estado tiene un deber de prevención y rehabilitación y está en la obliga-


ción de proporcionarles medios adecuados para que puedan desarrollarse
plenamente (CIDH, Admisibilidad y Fondo, Menores detenidos, Honduras, 10
de marzo de 1999, párrs. 109 y 110.60).

El decreto ley 22.278 actualmente vigente, establece que no es punible todo


niña, niño o adolescente menor de 16 años.

Sin embargo, en toda la Argentina, tanto las fuerzas de seguridad como el


Poder Judicial igualmente proceden a detener a niñas, niños o adolescentes
menores de 16 años, con argumentos tutelares.

La respuesta a una conducta desarrollada por una niña, niño o adolescente


por debajo de la EMRP que infrinja las leyes y estés prevista en la legislación
penal no debiera ser punible o criminalizadora. En todo caso, su tratamiento
debiera ser socioeducativo, tomando en cuenta el interés superior del niño y
el corpus juris en materia de derechos de los niños, y atendiendo a las garan-
tías de debido proceso.

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Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley que crea un Sistema...

6.2. ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?


El Anteproyecto de ley esclarece en su Capítulo 13 que una niña, niño o
adolescente inimputable (en los términos del art. 2° del Anteproyecto, o con
motivo de que en el caso concreto se haya determinado que no pudo actuar
de otra manera o comprender lo que hacía), no será sometido a proceso
penal.

En estos supuestos, el juez declarará la inimputabilidad de la niña, niño o ado-


lescente, y el fiscal deberá realizar una investigación preliminar a los efectos
de determinar la existencia y circunstancias de un hecho ilícito, y la presunta
intervención en el mismo. Durante la referida investigación aquél gozará del
derecho a ser oído. Queda expresamente prohibida la adopción de cualquier
medida de coerción procesal.

El Anteproyecto ha tenido especial consideración a dos situaciones centra-


les: 1) la actual falta de respuesta estatal a los hechos delictivos en los que
intervienen menores de edad no imputables, en cuanto en la mayoría de los
supuestos no se articula con los organismos de protección de niñez a los fi-
nes de proteger sus derechos; y 2) la ausencia de una respuesta que procure
restablecer la paz social.

Por ello, por un lado, el Anteproyecto obliga al juez a dar intervención a los
organismos de protección de niñez de las distintas provincias o a los equipos
de salud previstos en la Ley de Salud Mental, siempre que se acrediten dere-
chos vulnerados de personas no imputables.

Y además, de modo innovador, siempre que la investigación preliminar de-


termine la presunta intervención del niño, niña o adolescente inimputable
en un delito reprimido con pena máxima de 10 años, los equipos interdis-
ciplinarios deberán mantener las entrevistas necesarias, y ser parte en el
acompañamiento y derivación del caso a mediación y/o acuerdos restau-
rativos.

Los organismos de protección de niñez, los organismos a cargo de llevar ade-


lante mediaciones o acuerdos restaurativos con la víctima y la comunidad y
los organismos de salud tienen la obligación, una vez recibido al adolescente,
de generar un trabajo en equipo interdisciplinario en miras a dar respuesta
a sus derechos vulnerados, a sus padecimientos en salud, a la víctima y a la
comunidad. A los tres meses deberán remitir un informe del estado de situa-
ción al juez o fiscal actuante.

En lo que respecta a la reparación del daño cometido, ello implica la obli-


gación de tales organismos de agotar las vías pertinentes para realizar ins-
tancias de mediación o acuerdos restaurativos, lo que significa diálogos
grupales con la intervención de la víctima y la comunidad afectada, desde
un abordaje psicológico de responsabilidad subjetiva, mediante vínculos de
confianza generados por especialistas, que permiten reparar los daños ge-
nerados.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 13


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7. ¿Puede detenerse a una niña, niño o adolescente?


¿Cuándo, cómo y dónde?

7.1. Normas internacionales


La principal regulación consiste en que la privación de la libertad ilegal o ar-
bitraria está vedada por la CDN:

Los Estados Partes velarán porque: (…) Ningún niño sea pri-
vado de su libertad ilegal o arbitrariamente. La detención, el
encarcelamiento o la prisión de un niño se llevará a cabo de
conformidad con la ley y se utilizará tan sólo como medida de
último recurso y durante el período más breve que proceda (…)
(art. 37b).

Las reglas fijadas por las normas internacionales coinciden en que debe
demostrarse que otro tipo de castigos son improcedentes antes de aplicar
una medida de privación de la libertad, la que deberá estar precedida siem-
pre por un cuidadoso estudio (Reglas de Beijing, Regla 17.1.b), que tenga en
cuenta el bienestar del niño y los derechos de las víctimas (CDN, arts. 37.b y
40.4; Reglas de Beijing, Reglas 5 y 17.a; Reglas de las Naciones Unidos para la
Protección de los Menores Privados de Libertad, Reglas 1 y 2).

Cuando una niña, niño o adolescente es detenido “debe ser inmediatamente


presentado ante la autoridad competente dentro de las 24 horas” (Comité
sobre los Derechos del Niño, OG 10) y notificarse en forma inmediata o
en el tiempo más breve posible a sus padres o tutores (Reglas de Beijing,
Regla 10.1).

La CDN regula que la prisión preventiva debe ser utilizada como una decisión
de último recurso, lo cual implica que el juez debe justificar de manera debida
su procedencia y la imposibilidad o ineficacia de aplicar otras medidas que
cumplan con esos fines cautelares de poder llevar adelante la investigación
penal sin peligro de fuga o que el niño en libertad entorpezca la investiga-
ción. La prisión preventiva de un niño quedará sujeta a las siguientes pautas:
a) El logro por parte del Estado de los fines del proceso penal, el que se
frustraría en su desarrollo frente a la existencia de “peligro de fuga” o “en-
torpecimiento de la investigación penal” si el niño se encuentra en libertad;
b) La presencia de elementos de la investigación penal que vinculen al niño
con el hecho delictivo (vgr. testigos, registros fílmicos, etc.); c) La proporcio-
nalidad con el castigo penal previsto para el delito investigado, en particular
la privación de la libertad; d) La excepcionalidad, entendida como el último
recurso posible (Reglas de Beijing, Regla 17.1.b); e) La extensión mínima (CDN,
art. 37.b); Reglas de Beijing, Regla 13.1.–; f) La obligación de que la prisión
preventiva sea sometida a un examen periódico para verificar si los motivos
que justificaron su dictado se mantienen. “El Comité también recomienda que
los Estados Partes adopten disposiciones jurídicas estrictas para garantizar
que sea objeto de examen periódico la legalidad de la prisión preventiva,
14 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley que crea un Sistema...

preferentemente cada dos semanas...” (Comité sobre los Derechos del Niño,
OG 10). Como cualquier otra decisión en un proceso penal, el niño tiene de-
recho a cuestionar la justificación de la prisión preventiva ante un tribunal
independiente e imparcial, con la asistencia de un abogado defensor (Reglas
de las Naciones Unidos para la Protección de los Menores Privados de Liber-
tad, Regla 18).

Este principio de excepcionalidad también debe comprender el uso del régi-


men abierto o semicerrado de manera preferencial al régimen cerrado (Re-
glas de las Naciones Unidos para la Protección de los Menores Privados de
Libertad, Regla 30; Reglas de Beijing, comentario a la Regla 19).

Al resolver una histórica diferencia conceptual planteada en Argentina, la


CSJN resolvió que:

la “internación” y la “prisión preventiva” comparten los mismos


efectos jurídicos (fundamentación, limitación, impugnación,
etc.), pero con un matiz en virtud de principio de justicia es-
pecializada: en lo que respecta a la situación de privación de
libertad, no hay diferencia, más allá de su denominación, en-
tre la sufrida por el adulto durante la etapa del proceso y la
soportada por un menor de edad durante el período de trata-
miento tutelar, resultando la institucionalización de los últimos,
más deteriorante aún, pues interrumpe su normal evolución…
(Fallos 330:5294).

En cuanto al lugar de cumplimiento de la medida cautelar, el personal del


establecimiento en el que la niña, niño o adolescente se encuentre privado
de su libertad deberá ser competente y contar con un número suficiente de
especialistas, como educadores, instructores profesionales, asesores, trabaja-
dores sociales, psiquiatras y psicólogos, a fin de consolidar la participación de
equipos interdisciplinarios en todas las fases del proceso penal juvenil (Reglas
de las Naciones Unidas para la Protección de los Menores Privados de Liber-
tad, Regla 81).

7.2. ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?

Receptando toda la normativa mencionada, el Anteproyecto de ley establece


en su art. 12 que se entenderá como medida privativa de la libertad a toda
forma de detención, internación, encarcelamiento o alojamiento de la niña,
niño o adolescente en un establecimiento público o privado del que no se le
permitiere egresar por su propia voluntad.

La privación de la libertad solo procederá como último recurso, de forma


fundada, revisable, por el plazo más breve posible, y el alojamiento de ado-
lescentes se hará efectivo en dependencias habilitadas y acondicionadas para
ese fin, que estarán bajo la dirección de personal civil idóneo para el trato con
aquellos.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 15


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

A su vez se prohíbe el alojamiento de niñas, niños o adolescentes en depen-


dencias de las fuerzas de seguridad o en establecimientos carcelarios junto
con personas mayores de edad.
Dentro de las veinticuatro (24) horas siguientes a la detención deberá tras-
ladarse a la niña, niño o adolescente a la sede del Juzgado, plazo que podrá
prorrogarse por idéntico término por única vez, cuando no hubiere podido
realizarse por motivos de organización del tribunal, o cuando la niña, niño o
adolescente lo solicitare para designar un defensor particular.
Se establecen diversas modalidades graduales de privación de libertad, sien-
do las mismas de menor a mayor: la privación de libertad domiciliaria; priva-
ción de la libertad durante el fin de semana; en centro abierto; y por último en
un centro especializado de detención.
En el Capítulo 7 se detalla la excepcionalidad de las medidas de coerción
procesal, solo para cuando existieren indicios suficientes sobre la comisión
del hecho y la participación de la niña, niño o adolescente en este y fuere
razonable presumir la existencia de peligro de fuga o entorpecimiento del
curso de la investigación, destacando concretamente que la prisión preventi-
va procederá como último recurso, luego de descartar fundadamente la apli-
cación de otras medidas de coerción procesal menos gravosas, y cuando pu-
diere corresponder la sanción privativa de la libertad en los únicos supuestos
explicados en los párrafos que anteceden, por el término máximo de un año,
prorrogable por igual plazo mediante resolución fundada, debiendo revisarse
la misma cada tres meses y la víctima tendrá derecho a expresar su opinión en
cada instancia de revisión, siempre que lo solicite expresamente.

8. ¿Qué pena privativa de libertad se le puede imponer


a una niña, niño o adolescente?
8.1. Normas internacionales
La CDN establece que: “los Estados Partes velarán porque: a) ningún niño sea
sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradan-
tes. No se impondrá la pena capital ni la de prisión perpetua sin posibilidad
de excarcelación por delitos cometidos por menores de 18 años…” (art. 37.a).
En relación con la sanción privativa de la libertad se establecen ciertos están-
dares a fin de asegurar que no deteriore a la persona (Reglas de Beijng, co-
mentario a la Regla 19) y promueva, o al menos no dificulte, su reintegración a
la sociedad (CDN, art. 40, inc. 1; Reglas de Beijing, Regla 26.1).
Solo es posible imponer una pena privativa de la libertad cuando el niño haya
cometido un delito grave con violencia contra otra persona o por la reinciden-
cia en la comisión de delitos graves (Reglas de Beijing, Regla 17.1.c).
La máxima brevedad posible se refiere a la duración de la pena en función del
tiempo vivido por un niño –que se diferencia de las escalas penales tempora-
les aplicadas a los adultos–, lo cual conduce a determinar un tope preciso a
las penas privativas de la libertad.

16 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Nueve preguntas y respuestas para entender el Anteproyecto de ley que crea un Sistema...

8.2. ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?


El Anteproyecto prohibe la reclusión y prisión perpetua, a la vez que prevé en
su art. 52 los únicos supuestos en los que se podrá imponer sanciones priva-
tivas de la libertad:

A los adolescentes: a) de quince años que cometiere algún delito reprimido


con pena máxima de quince años de prisión o más en el Código Penal o en las
leyes especiales; y a los b) mayores de dieciseis y menores de dieciocho años
que cometiere un hecho previsto como delito de acción pública en el Código
Penal y las leyes especiales, con una pena máxima de diez años de prisión o
más en el Código Penal o en las leyes especiales.

A su vez, constatado el incumplimiento injustificado de la sanción impuesta,


el juez podrá sustituirla por otra más gravosa, con proporcionalidad y gradua-
lidad, pero en ningún caso una sanción socioeducativa podrá ser sustituida,
ante un primer incumplimiento, por una privativa de la libertad, y de ser nece-
sario sustituir por una sanción privativa de la libertad se deberán reservar la
sanción privativa de la libertad en centro especializado como último recurso.

Asimismo prevé que, en los casos en que correspondiere la aplicación de una


sanción privativa de la libertad a una adolescente embarazada o con hijos,
la privación de la libertad tendrá lugar en su domicilio, sujeta al monitoreo a
través de un dispositivo electrónico, y al seguimiento y control del supervisor
o de quien la autoridad disponga.

El Anteproyecto de ley exige al juez valorar como atenuantes: a) la menor com-


prensión de la criminalidad del acto en función del especial grado de inmadurez
intelectual y afectiva del adolescente; y b) el comportamiento del adolescente
posterior al hecho, en cuanto revelare la disposición para reparar el daño, resol-
ver el conflicto, mitigar sus efectos o expresar su arrepentimiento.

Establece como plazo máximo de sanción privativa de libertad 15 años, res-


pecto de adolescentes de 15 años de edad.

A su vez se establece que los centros especializados de privación de la liber-


tad serán dirigidos por personal capacitado en adolescentes y en ningún caso
por personal de las fuerzas de seguridad.

En el interior de los centros especializados queda prohibida la presencia de


las fuerzas de seguridad.

9. ¿Quiénes y cómo deben monitorearse


las condiciones de privación de libertad?

9.1. Normas internacionales


Las instalaciones de todas las provincias en las que se encuentran niñas,
niños y adolescentes privados de libertad debieran estar sujetas a visitas o
inspecciones periódicas, sin previo aviso y por propia iniciativa, incluida la

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 17


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

posibilidad de mantener conversaciones con las niñas, niños y adolescentes


en condiciones de confidencialidad (CDN, OG 8).

Este tipo de inspecciones permite la verificación estricta de los estándares


de derechos fundamentales que deben ser respetados por los Estados, cada
vez que se priva o restringe a una niña, niño o adolescente de su derecho a la
libertad personal que también aborde los requisitos de “especialidad”.

A su vez, se tuvo expresa consideración a que la ley 26.827 estableció el Sis-


tema Nacional de Prevención de la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles,
Inhumanos o Degradantes (cuyo objeto es el de garantizar todos los derechos
reconocidos tendientes a la prevención y prohibición de la tortura y otros tra-
tos o penas crueles, inhumanos o degradantes; derechos que fueron consa-
grados por los art. 18 y art. 75, inc. 19 CN; por la Convención contra la Tortura
y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes; por el Protocolo
Facultativo de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles,
Inhumanos o Degradantes, aprobado por ley 25.932; y por demás tratados
internacionales que versaren sobre estos derechos) y que, en dicho marco,
se creó el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura con competen-
cia en todo el territorio de la República Argentina, entre cuyas funciones se
encuentra la de realizar todas las acciones relacionadas con el monitoreo y
prevención de torturas, malos tratos, penas crueles y degradantes a todas las
personas que se encuentren privadas de libertad en el país.

9.2. ¿Qué prevé el Anteproyecto de ley al respecto?


Los organismos responsables de los centros especializados de privación de la
libertad se encontrarán a cargo del monitoreo interno de las condiciones de
privación de la libertad.

El monitoreo externo se encontrará a cargo de todas aquellas entidades entre


cuyas funciones estuviere la defensa de los intereses de las niñas, niños y ado-
lescentes. Este monitoreo también deberá realizarlo el Comité Nacional para
la Prevención de la Tortura y por los organismos locales de prevención de la
tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

El monitoreo se efectuará a través de inspecciones periódicas y sin previo avi-


so. Las autoridades de los centros especializados de privación de la libertad
garantizarán el libre acceso a todas las instalaciones del establecimiento y a
la información sobre las niñas, niños y adolescentes, y permitirán la concerta-
ción de entrevistas individuales con ellos o con el personal del establecimien-
to en un ámbito de absoluta confidencialidad.

Las irregularidades advertidas con motivo de los monitoreos externos serán


comunicadas al juez competente y a los organismos responsables de los cen-
tros especializados con la finalidad de planificar su resolución.

18 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


INTRODUCCIÓN
al A N T E P R O Y Ec T O D E L E Y
d e R E S P O N SA B I L I DA D P E N A L J U V E N I L

La Comisión de Trabajo para una nuevo sistema de responsabilidad penal ju-


venil creada por resolución RESOL-2017-21-APN-MJ realizó reuniones partici-
pativas por ejes temáticos, integradas por legisladores nacionales; represen-
tantes de los poderes judiciales de la Nación, las provincias y los ministerios
públicos; docentes universitarios; organizaciones relacionadas con la temá-
tica; y especialistas y/o representantes de distintas áreas con incidencia en
educación, salud, medidas restaurativas y protección de derechos de niños,
niñas y adolescentes.

La Comisión de Trabajo trató los siguientes ejes: 1) abordaje temprano-pre-


vención; 2) justicia especializada; 3) medidas alternativas a la prisión y al pro-
ceso y medidas restaurativas; 4) delitos y Sanciones acores a la CDN; 5) con-
diciones de detención que fomenten reinserción: 6) sistema de articulación
permanente intersectorial; 7) creación de un sistema de información federal;
8) definición de imputabilidad.

Por su parte, la Comisión Redactora, sesionó semanalmente durante seis (6)


meses, elaboró las bases del Anteproyecto de ley de responsabilidad penal
juvenil, y contó con la presidencia del Dr. Ricardo Gil Lavedra y con la parti-
cipación de Alejandro Morlachetti, Gustavo González Ferrari, Adrián Paddi
Grassi, Martín Casares, Juan José Benítez y Deborah Dobniewski.

En este sentido, cabe aclarar que el producto realizado por la Comisión Re-
dactora sufrió modificaciones en miras a lograr mayores consensos y por
cuestiones que hacen a la política criminal.

El Anteproyecto de ley de responsabilidad penal juvenil que surgió de dicho


trabajo participativo prevé amplias medidas socioeducativas como primera
respuesta al delito: una comisión interministerial a cargo del diagnóstico te-
rritorial y de brindar capacitaciones constantes a operadores del Poder Judi-
cial, de ministerios públicos y de las fuerzas de seguridad en el nivel federal;
un amplio catálogo de medios no tradicionales de resolución de conflictos
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 19
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

dentro de los que se encuentra la mediación y los acuerdos restaurativos; y


funciones específicas y de seguimiento de casos de los equipos interdiscipli-
narios, entre otros aspectos.

Cabe resaltar que las prácticas socioeducativas y restaurativas que se propo-


nen estimulan la reflexión del adolescente sobre su responsabilidad y sobre el
modo de afrontarla, con el fin de restablecer las relaciones sociales afectadas
por el delito, enfatizando el papel reparador de la justicia, la participación ac-
tiva y voluntaria del adolescente infractor, su familia y/o personas de apoyo,
las víctimas y los miembros de la comunidad afectada en el proceso penal.

Se convierte así en la primera respuesta federal de inclusión de la víctima y la


comunidad en el proceso de búsqueda del sistema pena juvenil.

20 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


A nt e pr o y e ct o d e L e y
d e R e sp o nsa b ilidad P e nal J u v e nil

Al Honorable Congreso de la Nación:


Tengo el agrado de dirigirme a Vuestra Honorabilidad con el objeto de some-
ter a su consideración un proyecto de ley tendiente a modificar el Régimen
Penal de la Minoridad establecido en la Ley N° 22.278 y sus modificatorias y
crear un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil acorde a los estándares
internacionales en la materia.

La presente iniciativa integra el PROGRAMA JUSTICIA 2020 propiciado por el


MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS, cuyo objetivo es que la
justicia se transforme en actor principal en la vida de los argentinos y permita
la resolución de conflictos en forma independiente, rápida y segura, mediante
el fortalecimiento integral del sistema judicial.

La Ley N° 22.278, fue promulgada y sancionada en el año 1980, momentos


en que el poder se encontraba en manos de la última dictadura cívico militar.

La mencionada Ley estableció un régimen inquisitivo y tutelar, confundien-


do las respuestas estatales para los niños, niñas y adolescentes que necesi-
tan atención y protección por encontrarse en estado de vulnerabilidad, con
las de aquellos que están en conflicto con la ley penal, a la vez que mantie-
ne el paradigma de la situación irregular instaurada en nuestro país por la
Ley N° 10.903 hoy ya derogada.

La Ley N° 22.278 fue sancionada DIEZ (10) años antes de que nuestro país ra-
tificara, mediante la Ley N° 23.849, la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS
DEL NIÑO (CDN), la que reemplaza la doctrina de la situación irregular por el
de la protección integral de derechos.

A su vez, el Régimen Penal de la Minoridad aún vigente en nuestro país, tam-


poco incluye herramientas que habiliten al sistema de justicia a efectuar un
abordaje sistémico, integral e interdisciplinario, que fomenten la responsa-
bilización del adolescente que ha cometido una infracción penal y a la vez
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 21
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

promuevan su integración social mediante la oferta de servicios y programas


para el cumplimiento de medidas socioeducativas, acordes a la dignidad de
los niños, niñas y adolescentes, ignorando lo establecido por el artículo 40.1
de la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO.

El régimen actual otorga una enorme discrecionalidad al juez para someter a


proceso a un niño, niña y adolescente, omitiendo un serio abordaje interdis-
ciplinario que permita tanto otorgarle a este una función constructiva en la
sociedad, como trabajar sostenidamente con aquél en su concreta responsa-
bilidad subjetiva en el hecho cometido y sus consecuencias.

Dichas herramientas son imprescindibles en línea con el reconocimiento de la


adolescencia como una etapa de la vida en la que las personas se encuentran
en plena evolución intelectual, emocional, educativa y moral, sin haber culmi-
nado el proceso de formación para la vida adulta, lo que implica la necesidad
de buscar alternativa en clave de inserción social, en línea con la CONVEN-
CIÓN AMERICANA DE DERECHOS HUMANOS –CADH- en cuanto establece
en su artículo 19 que ”Todo niño tiene derecho a las medidas de protección
que su condición de menor requieren por parte de su familia, de la sociedad
y del Estado”. En ese sentido, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NA-
CIÓN en el fallo “Maldonado” ha sostenido que el sistema judicial de menores
históricamente no ha establecido una línea divisoria entre el niño imputado
de un delito de aquel otro desamparado o incluso de aquel que ha sido vícti-
ma, teniendo el juez para todos los casos respuestas similares, entre ellas, la
privación de libertad, lo que ha ocurrido en muchos casos.

Asimismo, sostuvo que la justicia de menores se ha caracterizado por un reta-


ceo de principios básicos y elementales que se erige en todo debido proceso,
tales como el de legalidad, culpabilidad, presunción de inocencia, proporcio-
nalidad y defensa en juicio.

A su vez, la CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS ha estable-


cido en el caso “César Alberto Mendoza y otros vs. Argentina” de fecha 14 de
mayo de 2013 (excepciones preliminares, fondo y reparaciones), que el Estado
Argentino debía ajustar su marco legal a los estándares internacionales en ma-
teria de justicia penal juvenil, lo que este Anteproyecto de ley viene a cumplir.

Es por ello que resulta imperativo sancionar un Sistema de Responsabilidad


Penal Juvenil, acorde a los principios establecidos por la CONVENCIÓN SOBRE
LOS DERECHOS DEL NIÑO y demás instrumentos internacionales, los que han
obtenido jerarquía constitucional en virtud del inciso 22 del artículo 75 de la
CONSTITUCIÓN NACIONAL.

Asimismo la adecuación legislativa propuesta sigue los lineamientos no sólo


de la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO, sino también de
aquellos instrumentos internacionales entre los que se destacan las Reglas
mínimas de las Naciones Unidas para la Administración de la Justicia de Me-
nores, conocidas como Reglas de Beijing (Resolución 40/33 de la Asamblea

22 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

General de las Naciones Unidas, aprobada el 29 de noviembre de 1985), las


Reglas de las Naciones Unidas para la protección de los Menores Privados de
Libertad (Resolución 45/113 de la Asamblea General de las Naciones Unidas
aprobada el 14 de diciembre de 1990), las Directrices de las Naciones Unidas
para la Prevención de la Delincuencia Juvenil, conocidas como Directrices de
Riad (Resolución 45/112 aprobada por la Asamblea General sobre la base del
Informe de la Tercera Comisión A/45/756 en el Cuadragésimo Quinto Período
de Sesiones de fecha 14 de diciembre de 1990), las Reglas básicas de Acceso
a la Justicia de las Personas Vulnerables (Reglas de Brasilia), así como tam-
bién las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas sobre las Medidas no priva-
tivas de la Libertad (Reglas de Tokio); Reglas de las Naciones Unidas para el
Tratamiento de las Reclusas y en Medidas no privativas de la Libertad para las
Mujeres delincuentes (Reglas de Bangkok); las Observaciones Generales del
Comité de los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas;
y las Opiniones Consultivas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Desde la recuperación de la vida democrática, se han presentado más de


NOVENTA (90) proyectos de ley en el ámbito del HONORABLE CONGRESO
DE LA NACIÓN, siendo sólo UNO (1) de ellos, que establecía un sistema de
responsabilidad juvenil enviado desde el PODER EJECUTIVO NACIONAL, en
el año 2009, que obtuvo media sanción por parte del HONORABLE SENA-
DO DE LA NACIÓN, y que luego fracasara en la HONORABLE CÁMARA DE
DIPUTADOS.

Ello demuestra que la discusión del Régimen Penal Juvenil lleva muchos años
a cuestas y sigue siendo una deuda histórica de la REPÚBLICA ARGENTINA
que debe ser cuanto antes zanjada.

Asimismo, el anteproyecto de ley recepta el contenido de la DECLARACIÓN


IBEROAMERICANA SOBRE JUSTICIA JUVENIL RESTAURATIVA aprobada en
el seno de la Comisión de Ministros de Justicia de los Países Iberoamerica-
nos (COMJIB), y el COMUNICADO ESPECIAL SOBRE EL FORTALECIMIEN-
TO DEL ESTADO DE DERECHO Y LA JUSTICIA ratificado en la XXV Cumbre
Iberoamericana de jefas y jefes de Estado y de Gobierno de los países ibe-
roamericanos, donde se acordó la necesidad de abordar la reforma al sistema
de responsabilidad penal juvenil desde un enfoque restaurativo, en tanto que
ello implica una forma de recomposición de la armonía social vulnerada por
el hecho ilícito, mediante la participación del adolescente en conflicto con
la ley penal, las víctimas y la comunidad afectada, en búsqueda de lograr la
inserción social y prevenir la reiterancia delictiva.

Cabe destacar que a nivel provincial, algunas jurisdicciones, pese a la aún


vigencia de la Ley N° 22.278 y sus modificatorias, han ido avanzando y adap-
tando sus legislaciones internas a los estándares internacionales, dictando
códigos procesales penales juveniles o leyes locales de protección integral de
niñez. Sin embargo conforme se desprende de relevamientos efectuados en
varias de tales jurisdicciones dicha letra aún no ha sido acompañada de las
estructuras necesarias que le den operatividad.
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 23
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

Otras jurisdicciones todavía no se han adecuado a la normativa internacional


vigente, continuando con la aplicación de un modelo de corte inquisitivo-tute-
lar que no se diferencia del sistema penal previsto para los adultos.

Por ello, es necesario poner en marcha un nuevo sistema de responsabili-


dad penal juvenil que en modo homogéneo establezca estándares mínimos
sustantivos de exigencias a todas las jurisdicciones, de conformidad con los
preceptos internacionales vigentes en la materia.

Frente al estado de situación desde el año 2016 el MINISTERIO DE JUSTICIA Y


DERECHOS HUMANOS DE LA NACIÓN, ha realizado varias acciones tendien-
tes a obtener un proyecto debatido con la sociedad civil y los actores princi-
pales en la materia, a través de reuniones presenciales en distintos puntos del
país, así como mediante la plataforma web del PROGRAMA JUSTICIA 2020.

En el año 2016 se organizó el “Primer Ciclo de Diálogo Federal hacia una


Nueva Ley Penal Juvenil” junto con el Fondo de las Naciones Unidas para la
Infancia (UNICEF), en el que se trabajó a nivel federal en mesas de debate que
versaron sobre justicia especializada, medidas alternativas al proceso, medi-
das alternativas a la privación de libertad, condiciones de detención, edad de
imputabilidad, sanciones adecuadas a jóvenes y condiciones de centros de
detención, ejes que fueron insumos de la discusión del presente proyecto de
ley.

El 12 de enero de 2017 el MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS


DE LA NACIÓN mediante la Resolución N° RESOL-2017-21-APN-MJ creó la
“COMISIÓN DE TRABAJO PARA UN NUEVO SISTEMA DE RESPONSABILI-
DAD PENAL JUVENIL”, integrada por representantes de los poderes ejecu-
tivos, judiciales, legislativos y de la comunidad civil de todo el país, así como
también la “COMISIÓN REDACTORA PARA UN NUEVO SISTEMA DE RES-
PONSABILIDAD PENAL JUVENIL”, ambas dentro de la órbita de la SUBSE-
CRETARÍA DE JUSTICIA Y POLÍTICA CRIMINAL dependiente de la SECRETA-
RÍA DE JUSTICIA de ese Ministerio, las que tuvieron a su cargo el diseño de
las bases del anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil que aquí
se eleva.

En tal sentido cabe destacar que los encuentros de la Comisión de Trabajo


abordaron OCHO (8) ejes, que incluyeron los SEIS (6) tratados en el “Primer
Ciclo de Diálogo Federal hacia una Nueva Ley Penal Juvenil” a los cuales se
sumaron DOS (2) más: Sistema de Articulación y Sistema de Información,
cuyas conclusiones se encuentran subidas en la plataforma web del PROGRA-
MA JUSTICIA 2020.

A raíz de dichos encuentros, la Comisión Redactora comenzó a sesionar


semanalmente hasta el mes de junio de 2017, con activa participación de
sus miembros e invitados especiales (dentro de los que merece especial
mención el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), lo que dio como
resultado las bases del presente anteproyecto de Ley de Responsabilidad
Penal Juvenil.

24 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

El anteproyecto, que tuvo especial consideración de diversos anteproyectos


efectuados oportunamente por diversos legisladores, destaca la importancia
de que el niño, niña y adolescente pueda tener una función constructiva en
la sociedad, por lo que propicia que aquél repare el daño causado, realice
actividades comunitarias o se capacite profesionalmente y sólo frente a la
comisión de delitos graves se aplique la pena privativa de la libertad como
último recurso.

Para ello estipula como primer respuesta al delito sanciones socioeducativas


y disciplinarias, dejando las sanciones privativas de libertad como última ratio
del sistema.

Se hace especial foco en la organización de una justicia especializada con un


enfoque interdisciplinario, a la vez que se establece el criterio de oportunidad
y la remisión, que permiten en algunos supuestos prescindir del ejercicio de la
acción penal, fundado en las circunstancias del hecho, la reparación del daño
y luego de dar voz a la víctima, incorporando al adolescente a programas
comunitarios, entendiéndose por tales planes de promoción de los derechos
de los adolescentes brindados en forma articulada por organismos guberna-
mentales descentralizados y organismos sociales.

Se incorporan los institutos de mediación, acuerdos restaurativos, concilia-


ción y suspensión del proceso a prueba con plazos de duración expresamente
estipulados.

A su vez, se dio una respuesta articulada a la situación de las niñas y niños


inimputables en infracción a la ley penal.

A modo ilustrativo, conforme surge del relevamiento de los dispositivos pena-


les juveniles 2017-2018 de la DIRECCIÓN NACIONAL PARA ADOLESCENTES
INFRACTORES DE LA LEY PENAL de la SUBSECRETARÍA DE DERECHOS
PARA LA NIÑEZ, ADOLESCENCIA Y FAMILIA DE LA SECRETARÍA NACIO-
NAL DE NIÑEZ, ADOLESCENCIA Y FAMILIA del MINISTERIO DE SALUD Y
DESARROLLO SOCIAL DE LA NACIÓN al mes de febrero de 2018 existen
alrededor de SETENTA Y OCHO (78) niñas, niños y adolescentes detenidos
sin proceso penal en la Provincia de BUENOS AIRES, y similar complejidad
reviste la situación en la Provincia de CÓRDOBA, lo que se encuentra en con-
tradicción con las garantías constitucionales, lo que resulta inaceptable en un
Estado de Derecho.

El anteproyecto de ley prohíbe cualquier medida de coerción procesal sobre


los niños y niñas que estén por debajo de la Edad Mínima de Responsabilidad
Penal (EMRP), por lo que nunca más podrá haber jóvenes inimputables insti-
tucionalizados.

A su vez el anteproyecto ha tenido especial consideración a la insuficiente


articulación con los organismos de protección de niñez a los fines de proteger
sus derechos por lo que el anteproyecto obliga al juez a dar intervención a los
organismos de protección de niñez de las distintas provincias o a los equipos

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 25


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

de salud previstos en la LEY NACIONAL DE SALUD MENTAL N° 26.657, siem-


pre que se acrediten derechos vulnerados de personas no imputables.

A su vez trae una novedosa respuesta para los jóvenes inimputables, a quie-
nes determinada la existencia del hecho ilícito y su probable participación
en éste a través de una investigación preliminar, previa consulta a un equipo
interdisciplinario, serán derivados a los órganos de protección previstos en la
LEY DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
N° 26.061 u otros órganos públicos para que implementen instancias restau-
rativas de resolución de conflictos con la víctima y la comunidad afectada.

Los equipos interdisciplinarios deberán mantener las entrevistas necesarias, y


ser parte en el acompañamiento y derivación del caso a mediación y/o acuer-
dos restaurativos, para realizar un abordaje de responsabilidad subjetiva que
permiten reparar los daños generados.

Respecto a la edad de imputabilidad, cabe destacar que los instrumentos de


derecho internacional de los derechos humanos no fijan una Edad Mínima de
Responsabilidad Penal (EMRP).

El Comité de Derechos del Niño a través de sus varios informes ha manifes-


tado el repudio a las excepciones a la Edad Mínima de Responsabilidad Penal
(EMRP), que se observan en aquellos sistemas de responsabilidad penal juve-
nil, como el actual argentino, que por un lado establecen una Edad Mínima de
Responsabilidad Penal (EMRP) pero en otros articulados habilitan excepcio-
nes coercitivas por debajo de dicha edad.

El proyecto de ley establece la Edad Mínima de Responsabilidad Penal


(EMRP): QUINCE (15), y deja en claro que por debajo de esa edad y por fuera
de los únicos delitos que habilitan esa Edad Mínima de Responsabilidad Penal
(EMRP) no hay excepciones de imputabilidad ni de punibilidad, buscando de
este modo el consenso que en los últimos TREINTA (30) años la REPÚBLICA
ARGENTINA no se ha permitido obtener, en pos de un sistema penal que pro-
teja los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

En tal sentido el anteproyecto de ley no implica una baja de edad, sino la


creación de un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil homogéneo a nivel
federal que permita hacer responsables a los adolescentes de QUINCE (15)
años únicamente por los delitos más graves taxativamente enumerados, ha-
ciéndose cargo el Estado de restablecer la paz social así como de atender los
casos extremos que denotan que aquél adolescente llegó a perpetrar tales
delitos con motivo de una situación extrema de vulnerabilidad que también
requiere de atención.

En Latinoamérica, todos aquellos países que dictaron un Sistema de Respon-


sabilidad Penal Juvenil, lo fijaron en CATORCE (14) años –CHILE, COLOMBIA,
PARAGUAY, PERÚ, o por debajo– siendo en todo caso cuestionables los que
lo hicieron a partir de los DOCE (12) o menos años de edad -NICARAGUA, en
TRECE (13) años de edad, COSTA RICA desde los DOCE (12) años, mientras
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Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

que PANAMÁ la redujo de CATORCE (14) a DOCE (12) años y MÉXICO la au-
mentó–. De igual modo, ESPAÑA, ALEMANIA, AUSTRIA, FRANCIA, ITALIA la
fijaron en CATORCE (14) años.

En este contexto regional, se enmarca el presente anteproyecto de ley, que


de conformidad con los estándares internacionales, implica la creación de un
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil que permita que los adolescentes
de QUINCE (15) años respondan penalmente únicamente por los delitos más
graves previstos en el ordenamiento jurídico y los de DIECISÉIS (16) y DIECISIE-
TE (17) años respondan por todos los hechos previstos como delitos en el CÓ-
DIGO PENAL y las leyes especiales, con excepción de aquellos reprimidos con
penas menores a DOS (2) años, multa o inhabilitación como pena principal.

La responsabilidad subjetiva que pregona el anteproyecto no significa priva-


ción de libertad necesariamente.

Las legislaciones han optado por un criterio biológico, puramente cronológi-


co, que ni siquiera es el mismo en todos los países, que facilita el automatismo
en la aplicación de la ley penal, pues únicamente hay que controlar la fecha y
hora de nacimiento del infractor, según tramos de edad, al margen de que se
compruebe la inimputabilidad de determinados menores o no.

Por lo que la instauración del límite de edad y de delitos graves por fuera de
los cuales queda excluida toda responsabilidad penal, no obedece tanto al he-
cho de considerar completamente irrelevantes las conductas delictivas come-
tidas por los menores de una determinada edad, ni tampoco la constatación
de que por fuera de tales casos no concurre en ningún caso capacidad de
culpabilidad, sino más bien por entender que no es conveniente ampliar des-
medidamente el contacto de tales chicos con las instancias de control judicial,
estimando que las instancias familiares y de protección deben responder de
forma más adecuada en estos casos.

En relación a las sanciones privativas de la libertad, se han tenido en cuenta lo


establecido en el artículo 37 de la CONVENCIÓN DE LOS DERECHOS NIÑOS
y lo sentenciado por la CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMA-
NOS en el caso “César Alberto Mendoza y otros vs. Argentina” al regular el
carácter excepcional de la sanción privativa de la libertad, ya que sólo podrá
imponerse cuando las sanciones socioeducativas y disciplinarias no resulta-
ren adecuadas para los fines de esta ley o hubieren fracasado con anteriori-
dad por razones imputables al adolescente.

A su vez, el anteproyecto prevé cuáles son los delitos sobre los que se po-
drá aplicar la privación de libertad y se han establecido plazos máximos
de pena, pautas de determinación y circunstancias atenuantes, para que la
imposición de ésta tenga por fin la efectiva integración del adolescente a la
sociedad.

Respecto al plazo máximo, el anteproyecto establece la prohibición de la im-


posición de las sanciones privativas de la libertad de reclusión y prisión perpe-
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 27
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

tua para los jóvenes y determina como tiempo máximo para los adolescentes
de QUINCE (15) años la sanción privativa de la libertad de QUINCE (15) años.

En otro orden de ideas el presente anteproyecto de Ley, de conformidad con


la normativa y jurisprudencia internacional en esta materia, establece como
estándar el carácter excepcional de la prisión preventiva, fijando un plazo
máximo de UN (1) año, prorrogable por un plazo idéntico mediante resolución
fundada, revisable cada TRES (3) meses con participación de la víctima, si así
lo requiriera expresamente.

Por los motivos expuestos, solicito al HONORABLE CONGRESO DE LA NA-


CIÓN, la aprobación del presente proyecto de ley.

Dios guarde a vuestra honorabilidad.

EL SENADO Y CÁMARA DE DIPUTADOS


DE LA NACIÓN ARGENTINA, REUNIDOS EN CONGRESO,
SANCIONAN CON FUERZA DE LEY:

S I ST E M A D E R E S P O N SA B I L I DA D
PENAL JUVENIL

Capítulo 1. Ámbito de aplicación


Artículo 1°.- Objeto. La presente Ley tiene por objeto establecer la respon-
sabilidad penal de los adolescentes mayores de QUINCE (15) y menores de
DIECIOCHO (18) años al momento de la comisión del hecho, de conformidad
con el artículo 2°.

Artículo 2°.- Ámbito de aplicación. Esta ley se aplicará al adolescente:


a. de QUINCE (15) años que cometiere algún delito reprimido con una
pena máxima de QUINCE (15) años de prisión o más en el CÓDIGO PE-
NAL o en las leyes especiales;
b. mayor de DIECISEIS (16) y menor de DIECIOCHO (18) años que come-
tiere un hecho previsto como delito de acción pública en el CÓDIGO
PENAL y las leyes especiales, con excepción de aquellos reprimidos con
pena máxima de prisión igual o menor a DOS (2) años, o sancionados
con pena de multa o inhabilitación como pena principal.

Artículo 3°.- Tentativa. Esta ley también se aplicará al adolescente que, con el
fin de cometer uno de los delitos comprendidos en el artículo 2°, comenzare
su ejecución pero no lo consumare por circunstancias ajenas a su voluntad.
El adolescente no estará sujeto a sanción cuando desistiere voluntariamente
del delito.

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Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

Artículo 4°.- Presunción de edad. Las edades indicadas en el presente capítu-


lo se entenderán siempre referidas al momento de comisión del hecho.

Si no resultare posible comprobar fehacientemente la edad mínima o máxima


establecidas en el artículo 1°, deberá presumirse que el imputado no las había
alcanzado al momento del hecho.

Capítulo 2. Principios rectores del sistema de responsabilidad penal


juvenil
Artículo 5°.- Finalidad. La finalidad principal del sistema de responsabilidad
penal juvenil es fomentar en el adolescente el sentido de la responsabilidad
por sus actos y procurar su integración social. Con ese objetivo, este régimen
comprenderá un abordaje integral, interdisciplinario y restaurativo.

Artículo 6°.- Principios, derechos y garantías generales. El adolescente goza-


rá de las garantías generales del derecho penal y procesal penal contempla-
das en la CONSTITUCIÓN NACIONAL, la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERE-
CHOS DEL NIÑO, las leyes especiales y demás instrumentos internacionales
ratificados por la REPÚBLICA ARGENTINA.

Artículo 7°.- El interés superior del adolescente. En la aplicación de la presente


Ley se tendrá en cuenta el interés superior del adolescente, que consiste en ga-
rantizar el disfrute pleno y efectivo de los derechos reconocidos por la CONVEN-
CIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO y el desarrollo físico, mental, espiritual,
moral, psicológico y social del adolescente. Ningún derecho deberá verse per-
judicado por una interpretación restrictiva del interés superior del adolescente.

El juez, cuando lo considerare conveniente para garantizar el interés superior


del adolescente, podrá ordenar la intervención de los órganos de protección
de los derechos de la niñez, adolescencia y familia, nacionales y locales, en los
términos de la LEY DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE LOS DERECHOS DE LAS
NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES N° 26.061.

Artículo 8°.- Justicia especializada. La sustanciación de los procesos penales


comprendidos en esta Ley, así como el control de las medidas y la ejecución
de las sanciones, estarán a cargo de órganos con capacitación especializada
en el trato con adolescentes y conocimientos de los contenidos de la CON-
VENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO y la presente Ley.

Artículo 9°.- Derecho a conocer la imputación. A los efectos de ejercer su


derecho de defensa, el adolescente deberá ser informado de la imputación
que se le formule. Se deberán arbitrar los medios y formas necesarios para
que dicha información resulte comprensible para él.

Artículo 10.- Derecho a ser escuchado. El adolescente tendrá derecho a


ser escuchado cada vez que lo solicitare, en cualquier etapa del proceso y

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 29


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durante la ejecución de la sanción que eventualmente se le hubiere impuesto.


Su opinión deberá ser tenida en cuenta en oportunidad de adoptarse decisio-
nes que pudieren afectarlo.

Artículo 11.- Brevedad y celeridad procesal. El adolescente tendrá derecho a


ser juzgado en un plazo razonable, sin dilaciones injustificadas o indebidas.

La duración máxima del proceso penal estará fijada en cada ley procesal y
no deberá exceder el término de TRES (3) años contados desde el acto de
la formalización de la investigación preparatoria o acto procesal equivalente.
No se computará a estos efectos el tiempo necesario para resolver el recurso
extraordinario federal.

El plazo establecido en el párrafo anterior se suspenderá por la declaración


de rebeldía o por cualquiera de las causas previstas en la ley.

El juez y el fiscal deberán tramitar con premura y priorizar los procesos en los
que el adolescente se encontrare en prisión preventiva y el incumplimiento
del plazo previsto en el segundo párrafo de este artículo hará incurrir al juez
y al fiscal en falta grave y causal de mal desempeño.

Artículo 12.- Requisitos de la privación de la libertad. Se entenderá como


medida privativa de la libertad a toda forma de detención, internación, en-
carcelamiento o alojamiento del adolescente en un establecimiento público o
privado del que no se le permitiere egresar por su propia voluntad.

La privación de la libertad procederá como último recurso, de forma fundada,


revisable, y por el plazo más breve posible.

Los adolescentes no serán pasibles de sanciones privativas o restrictivas de la


libertad en función de infracciones de naturaleza contravencional o de faltas.

El alojamiento de adolescentes se hará efectivo en dependencias habilitadas


y acondicionadas para ese fin, que estarán bajo la dirección de personal ci-
vil idóneo para el trato con aquéllos. Queda prohibido dicho alojamiento en
dependencias de las fuerzas de seguridad o en establecimientos carcelarios
junto a personas mayores de edad.

Producida la detención de un adolescente, se lo deberá trasladar a la sede del


Juzgado dentro de las VEINTICUATRO (24) horas siguientes, plazo que podrá
prorrogarse por idéntico término por única vez, cuando no hubiere podido
realizarse por motivos de organización del tribunal, o cuando el adolescente
lo solicitare para designar un defensor particular. Sin perjuicio del plazo esta-
blecido en el presente párrafo, cada ley procesal podrá fijar un plazo menor.

Artículo 13.- Privacidad. El adolescente tendrá derecho a que se respete su


vida privada y la de su grupo familiar en todas las etapas del proceso judicial
que se sustanciare en su contra y durante la ejecución de la sanción que se
le impusiere.

30 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

Los procesos judiciales seguidos contra adolescentes, así como las constan-
cias y documentos que se emitieren durante su sustanciación, no serán públi-
cos, excepto que el adolescente, con asistencia letrada, así lo solicitare.

Se prohíbe la publicación de nombres, sobrenombres, filiación, parentesco o


residencia del adolescente o su familia, así como la exhibición de fotografías,
o de cualquier otro dato que posibilite su identificación, sin perjuicio de las
medidas que el magistrado pueda disponer para la individualización o locali-
zación del adolescente en conflicto con la ley penal.

El incumplimiento de lo dispuesto en el párrafo anterior será sancionado en


los términos del artículo 2° de la Ley N° 20.056.

Artículo 14.- Fortalecimiento de los vínculos familiares y sociales. Los padres


o responsables del adolescente podrán participar en la tramitación del pro-
ceso, salvo oposición fundada de éste, la que deberá ser resuelta por el juez
del caso.

El adolescente tendrá derecho a mantener contacto permanente con sus pa-


dres, familiares y demás vínculos afectivos durante el curso del proceso, ex-
cepto que le resultare perjudicial o inconveniente a su interés superior.

Capítulo 3. Ejercicio de la acción penal


Artículo 15.- Criterio de oportunidad. El fiscal podrá prescindir total o parcial-
mente del ejercicio de la acción penal respecto de un adolescente, excepto
cuando el delito que se le atribuyere tuviere prevista una pena máxima supe-
rior a los DIEZ (10) años de prisión.

La decisión de prescindir del ejercicio de la acción penal deberá fundarse en


las circunstancias del hecho, las causas que lo motivaron y el resarcimiento del
daño, si lo hubiere. Tal decisión deberá ser informada a la víctima, quien podrá
intervenir en el proceso conforme a las normas procesales correspondientes.

Capítulo 4. Causales de extinción de la acción y de la sanción


Artículo 16.- Causales de extinción de la acción. De conformidad con lo pre-
visto en esta ley y en las leyes procesales correspondientes, la acción penal
respecto de los adolescentes se extinguirá por:
a. la muerte del adolescente;
b. la prescripción;
c. la aplicación de un criterio de oportunidad;
d. la remisión;
e. el cumplimiento de los acuerdos celebrados en el marco de una media-
ción, conciliación o acuerdos restaurativos;
f. el cumplimiento de las condiciones establecidas para la suspensión del
proceso a prueba.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 31


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

Artículo 17.- Prescripción de la acción. El plazo de prescripción de la acción


penal operará luego de transcurrido:
a. el término de CINCO (5) años, cuando se tratare de un delito para el
cual pudiere corresponder una sanción privativa de la libertad;
b. el término de DOS (2) años, cuando se tratare de un delito para el cual,
en virtud del artículo 52 de la presente, no pudiere corresponder una
sanción privativa de la libertad.
La prescripción de la acción empezará a correr desde la medianoche del día
en que se cometió el delito o, si éste fuere continuo, en que cesó de come-
terse.

El plazo de prescripción corre, se suspende o se interrumpe separadamente


para cada delito y para cada uno de sus partícipes.

Artículo 18.- Interrupción de la prescripción. La prescripción se interrumpirá


por:
a. la comisión de otro delito declarado por sentencia firme;
b. el requerimiento acusatorio de apertura o elevación a juicio, efectuado
en la forma que lo establezca la legislación procesal correspondiente;
c. el dictado de sentencia condenatoria, aunque la misma no se encontra-
re firme;
d. la declaración de rebeldía.

Artículo 19.- Suspensión de la prescripción. La prescripción se suspenderá en


los supuestos de:
a. los delitos para cuyo juzgamiento fuere necesaria la resolución de cues-
tiones previas o prejudiciales que debieren ser resueltas en otro juicio;
b. los artículos 21 a 24 de la presente ley;
c. intervención del equipo de salud de la LEY NACIONAL DE SALUD MEN-
TAL Nº 26.657, conforme al artículo 71 de la presente.
Finalizada la causa de la suspensión, se reanudará el plazo de la prescripción.

Artículo 20.- Remisión. La remisión consiste en declarar extinguida la acción


penal y disponer la incorporación del adolescente a programas comunita-
rios.
Se entiende por programas comunitarios a todo plan de promoción de los
derechos de los adolescentes brindados en forma articulada por organismos
gubernamentales descentralizados y organizaciones sociales, en los términos
de la LEY DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS,
NIÑOS Y ADOLESCENTES N° 26.061.

El juez, a pedido del fiscal, podrá disponer la remisión en cualquier momento


del proceso.
32 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

La remisión no procederá cuando el delito atribuido al adolescente tuviere


prevista una pena máxima superior a los DIEZ (10) años de prisión en el CÓ-
DIGO PENAL.

A los fines de dictar la remisión, deberán tenerse en cuenta las circunstancias


del hecho, las causas que lo motivaron y el resarcimiento del daño, si lo hubiere.

La resolución judicial que disponga la remisión deberá adoptarse previa au-


diencia en la que se escuchará al representante del MINISTERIO PÚBLICO
FISCAL, a la víctima y al adolescente imputado, y será recurrible.

Artículo 21.- Mediación. En cualquier etapa del proceso con anterioridad al


dictado de la sentencia, el MINISTERIO PÚBLICO FISCAL, la víctima o el ado-
lescente imputado, podrán solicitar que se inicie proceso de mediación penal.
Este procedimiento tendrá carácter confidencial, voluntario, imparcial e in-
formal y estará a cargo de un mediador que deberá ser una persona ajena al
tribunal y con conocimientos en la materia.
El consentimiento de la víctima será condición necesaria para la procedencia
de la mediación.

Artículo 22.- Acuerdos restaurativos. En cualquier etapa del proceso con an-
terioridad al dictado de la sentencia, la víctima, el adolescente imputado, la
dependencia estatal o la comunidad afectada, podrán proponer al juez y al
fiscal instancias de diálogo grupales, con el objeto de solucionar la controver-
sia motivo del delito denunciado y lograr un acuerdo que atienda las necesi-
dades y responsabilidades individuales y colectivas.
El consentimiento de la víctima será condición necesaria para la procedencia
de la mediación.

Artículo 23.- Conciliación. En cualquier etapa del proceso con anterioridad al


dictado de la sentencia, el adolescente imputado y la víctima, podrán celebrar
acuerdos conciliatorios en los casos de delitos para los que no fuere proce-
dente la aplicación de una sanción privativa de la libertad.

Artículo 24.- Suspensión del proceso a prueba. Cuando al adolescente se le


atribuyere la comisión de un delito para el que no fuere procedente la aplica-
ción de una sanción privativa de la libertad o, cuando las circunstancias del
caso no justificaren una privación de libertad del adolescente con arreglo a
las disposiciones de la presente ley y, además, existiere prueba suficiente de
su participación en la comisión del delito, el juez podrá disponer, a solicitud
del adolescente imputado o la víctima, la suspensión del proceso a prueba.
Deberá contemplarse el resarcimiento del daño si lo hubiere.
Previo al otorgamiento de la suspensión del trámite del proceso se recabará
la opinión de la víctima en una audiencia con presencia de todas las partes.

Artículo 25.- Condiciones de cumplimiento. Las condiciones de cumplimien-


to determinadas en virtud de los institutos regulados en los artículos 21 a 24

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 33


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de la presente deberán establecerse de conformidad con las medidas, formas


y plazos dispuestos en las Secciones 1ª y 2ª del Capítulo 5.
En todos los casos deberá imponerse la sanción establecida en el artículo 29,
inciso b de la presente, si así correspondiere.

Artículo 26.- Plazos y cumplimiento. El otorgamiento de la suspensión del


proceso a prueba, así como la apertura de la mediación, del acuerdo restau-
rativo y de la conciliación, implicará la suspensión de las actuaciones y del
plazo de prescripción de la acción penal, que subsistirá hasta el efectivo cum-
plimiento de las obligaciones asumidas por el adolescente imputado.
Si el adolescente cumpliere con las obligaciones asumidas durante el plazo
establecido, se extinguirá la acción penal a su respecto.

Si se verificare el incumplimiento injustificado por parte del adolescente de


las condiciones impuestas, el juez podrá disponer que no se compute el tiem-
po que hubiere durado ese incumplimiento o que se continúe con la tramita-
ción del proceso y se reanuden los plazos suspendidos.

Artículo 27.- Causales de extinción de la sanción. La sanción respecto de los


adolescentes se extinguirá por el cumplimiento de la sanción impuesta o la
prescripción.

Artículo 28.- Prescripción de la sanción. Las sanciones impuestas en forma


definitiva prescribirán en un término igual al ordenado para cumplirlas. Las
sanciones no temporales prescribirán en UN (1) año.
Este plazo empezará a contarse desde la fecha en que el adolescente debiere
dar comienzo al cumplimiento de la sanción impuesta, o desde el incumpli-
miento de la sanción, si ésta comenzó a cumplirse.

El plazo de prescripción correrá, se suspenderá o se interrumpirá separada-


mente para cada delito y para cada uno de sus partícipes.

Capítulo 5. Sanciones socioeducativas, disciplinarias


y privativas de la libertad

Sección 1ª. Sanciones socioeducativas


Artículo 29.- Enunciación. Podrán imponerse al adolescente las siguientes
sanciones socioeducativas:
a. asesoramiento, orientación o supervisión periódica del equipo interdis-
ciplinario;
b. asistencia a programas educativos;
c. asistencia a programas de formación ciudadana;
d. asistencia a programas de capacitación laboral;
e. participación en programas deportivos, recreativos o culturales;

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Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

f. concurrencia a los servicios de salud acorde a su edad;


g. participación en un tratamiento médico o psicológico;
h. cualquier otra prevista en las leyes procesales especializadas provincia-
les.

Artículo 30.- Asesoramiento, orientación o supervisión periódica del equi-


po interdisciplinario. El juez dispondrá que durante un determinado período
de tiempo el adolescente conviva con su grupo familiar bajo asesoramiento,
orientación o periódica supervisión del equipo interdisciplinario.
Si el adolescente careciere de grupo familiar o éste resultare inconveniente y
perjudicial para el interés superior del mismo, el juez deberá dar intervención
a la autoridad competente en protección de los derechos de las niñas, niños
y adolescentes de cada jurisdicción, quien dispondrá su permanencia tempo-
ral en ámbitos familiares considerados alternativos, de conformidad con los
criterios del artículo 41 de la LEY DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE LOS DERE-
CHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES N° 26.061.

De manera excepcional, y hasta que la mencionada autoridad nacional o local


se expida, el juez podrá encargar el cuidado del adolescente en los términos
del referido artículo. En todos los casos se deberá oír y tener en cuenta la
opinión del adolescente.

Artículo 31.- Asistencia a programas educativos. La sanción establecida en el


artículo 29, inciso b) de la presente, consiste en la obligación para el adoles-
cente de asistir a servicios educativos a fin de iniciar o completar la escolari-
dad obligatoria.

Artículo 32.- Asistencia a programas de formación ciudadana. La sanción


establecida en el artículo 29, inciso c) de la presente, consiste en la obligación
para el adolescente de asistir a cursos o programas dirigidos a evitar futuros
conflictos, a comprender sus derechos y deberes, teniendo en cuenta las cir-
cunstancias particulares del caso.

Artículo 33.- Asistencia a programas de capacitación laboral. La sanción es-


tablecida en el artículo 29, inciso d) de la presente, consiste en la obligación
para el adolescente de asistir a programas de capacitación con el objeto de
aprender un oficio o profesión para su futura inserción laboral.
Cuando se tratare de adolescentes mayores a los DIECISÉIS (16) años se procu-
rará que adquieran trabajo o una pasantía laboral como así también su matricu-
lación en centros de formación profesional o artística, fuera del horario escolar.

Artículo 34.- Participación en programas deportivos o recreativos o cultura-


les. La sanción establecida en el artículo 29, inciso e) de la presente, consiste
en la concurrencia por parte del adolescente a programas o actividades re-
creativas, deportivas y culturales para su adecuado desarrollo personal y su
integración con sus pares.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 35


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Artículo 35.- Plazo máximo. El plazo máximo de las sanciones socioeducati-


vas será de TRES (3) años.
Sección 2ª. Sanciones disciplinarias

Artículo 36.- Enunciación. Podrán imponerse al adolescente las siguientes


sanciones disciplinarias:
a. amonestación;
b. prohibición de conducción de vehículos;
c. resarcimiento del daño causado;
d. prohibición o limitación de residencia;
e. abstención de concurrir a determinados lugares, establecimientos o es-
pectáculos o de relacionarse con determinadas personas;
f. abstención de uso de estupefacientes o de abuso de bebidas alcohólicas;
g. prestación de servicios a la comunidad.

Artículo 37.- Amonestación. La amonestación consiste en un reproche oral


formulado personalmente por el juez en audiencia privada y en presencia de
todas las partes del proceso.

Artículo 38.- Prohibición de conducción de vehículos. Cuando el delito por el


que se declarare penalmente responsable al adolescente se vinculare a la con-
ducción de vehículos motorizados de cualquier naturaleza, el juez o tribunal
podrá prohibirle la conducción de uno o más tipos de vehículos.
La prohibición no podrá exceder de los CINCO (5) años.

Artículo 39.- Resarcimiento del daño causado. El resarcimiento del daño im-
plica la reparación o la compensación económica del daño sufrido por la víc-
tima del delito, sin perjuicio de la responsabilidad civil que eventualmente
pueda reclamarse por encima de lo restituido o reparado.
La obligación de reparar el daño causado sólo podrá imponerse al adolescen-
te cuando existiere consentimiento de la víctima.

Luego de que el adolescente concluyere la reparación estipulada, el juez de-


berá oír a la víctima y determinar si la obligación se ha cumplido de la mejor
forma posible.

Esta sanción no podrá exceder el plazo de SEIS (6) meses en aquellos su-
puestos en que el resarcimiento implicare alguna forma de reparación que
conllevare el trabajo personal del imputado.

Artículo 40.- Prohibición o limitación de residencia. La sanción establecida


en el artículo 36, inciso d) de la presente, consiste en la prohibición para el
adolescente de residir en un determinado barrio o municipio, o bien en la obli-
gación de no ausentarse de él sin autorización judicial, según el caso.

36 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

En ningún caso se obstaculizarán vínculos afectivos de importancia para el


adolescente, la asistencia a lugares para su formación educativa o laboral, su
jornada de trabajo o el acceso a servicios de salud.

Esta sanción no podrá exceder de TRES (3) años.

Artículo 41.- Abstención de concurrir a determinados lugares, establecimien-


tos o espectáculos o de relacionarse con determinadas personas. La sanción
establecida en el artículo 36, inciso e) de la presente, consiste en la prohi-
bición para el adolescente de concurrir a determinados lugares, estableci-
mientos o espectáculos o de relacionarse con determinadas personas, según
corresponda.
En ningún caso se obstaculizará la asistencia del adolescente a lugares para
su formación educativa o laboral, o su jornada de trabajo o el acceso a servi-
cios de salud.

Esta sanción no podrá exceder de TRES (3) años.

Artículo 42.- Abstención de uso de estupefacientes o de abuso de bebidas


alcohólicas. La sanción establecida en el artículo 36, inciso f) de la presente,
consiste en la obligación para el adolescente de abstenerse de usar estu-
pefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas, cuando el adolescente sea
consumidor ocasional.
No procederá la aplicación de la presente sanción cuando resultare necesaria
la incorporación del adolescente a un programa de tratamiento de adicción.

Esta sanción no podrá exceder de TRES (3) años.

Artículo 43.- Prestación de servicios a la comunidad. La prestación de ser-


vicios a la comunidad consiste en la realización por parte del adolescente de
tareas gratuitas en entidades de asistencia, públicas o privadas sin fines de
lucro, como hospitales, escuelas u otros establecimientos similares.
Dichos servicios deberán ser determinados con estricta observancia de las
prohibiciones que en materia laboral se establecen respecto del trabajo de los
menores de DIECIOCHO (18) años en cuanto al tipo de tareas y al horario de
realización, los que deberán adecuarse a su jornada educativa o laboral. Las
tareas deberán asignarse según las aptitudes del adolescente.

El tiempo para la realización de las tareas no podrá exceder un plazo máximo


de DOS (2) años.

Sección 3ª. Sanciones privativas de libertad


Artículo 44.- Enunciación. Las sanciones privativas de la libertad son:
a. privación domiciliaria de la libertad;
b. privación de la libertad durante el fin de semana;

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 37


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c. privación de la libertad en centro abierto;


d. privación de la libertad en centro especializado de detención.

Artículo 45.- Formación, trabajo y salud. Las sanciones establecidas en este


Capítulo deberán permitir el acceso a servicios de salud y a la formación edu-
cativa o laboral del adolescente.

Artículo 46.- Privación domiciliaria de la libertad. La sanción establecida en


el artículo 44, inciso a) de la presente, consiste en la obligación del adoles-
cente de permanecer en un domicilio sujeto al monitoreo a través de un dis-
positivo electrónico y al seguimiento y control del supervisor o de quien la
autoridad disponga.
La privación de la libertad domiciliaria podrá ser continua o discontinua. En
este último supuesto se deberá cumplir por fracciones no menores a CUA-
RENTA Y OCHO (48) horas, procurando que ese período no coincida con
los días laborables de aquél ni entorpezca su asistencia a establecimientos
educativos.

Si fuere inconveniente o imposible cumplir la sanción en el domicilio del ado-


lescente, ésta se llevará a cabo en un ámbito familiar o convivencial alterna-
tivo. El juez podrá optar, previa opinión del supervisor, entre los domicilios
de personas vinculadas al adolescente a través de líneas de parentesco por
consanguinidad o por afinidad, o de miembros de la familia ampliada, o de la
comunidad; deberá contarse con el previo consentimiento del sancionado y
del titular del domicilio en cuestión.

Artículo 47.- Privación de libertad durante el fin de semana. La sanción esta-


blecida en el artículo 44, inciso b) de la presente, consiste en la permanencia
del adolescente en un centro especializado de privación de la libertad, por
fracciones no mayores de CUARENTA Y OCHO (48) horas; se procurará que
ese período no coincida con los días laborables de aquél ni entorpezca su
asistencia a establecimientos educativos.

Artículo 48.- Privación de la libertad en centro abierto. Los adolescentes so-


metidos a privación de la libertad en centro abierto residirán y tendrán domi-
cilio habitual en un centro abierto, con sujeción al programa y régimen interno
de éste.
El cumplimiento de la presente sanción se llevará a cabo en DOS (2) etapas.
La primera se cumplirá en el centro correspondiente y, la segunda, cumplien-
do el Plan Individualizado en el medio libre sujeto al monitoreo a través de un
dispositivo electrónico y al seguimiento y control del supervisor o de quien la
autoridad disponga.

Artículo 49.- Privación de la libertad en centro especializado de detención.


Los adolescentes sometidos a privación de la libertad en centro especia-
lizado de detención desarrollarán en el centro las actividades formativas,
38 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

educativas, laborales y de ocio. Sin embargo, el juez, de oficio o a pedido


de parte, podrá ordenar la realización de éstas fuera del establecimiento a
efectos de facilitar la integración social del adolescente.

Artículo 50.- Plazo máximo. Respecto de los adolescentes alcanzados por la


presente ley, queda prohibida la imposición de las sanciones privativas de la
libertad de reclusión y de prisión perpetua.
El plazo máximo de las sanciones privativas de la libertad respecto de adoles-
centes de QUINCE (15) años será de QUINCE (15) años.

Capítulo 6. Determinación de las sanciones


Artículo 51.- Pautas. El juez determinará la sanción aplicable de acuerdo a las
siguientes pautas:
a. la lesión o peligro concreto para el bien jurídico;
b. la extensión del daño causado a la víctima;
c. las causas que motivaron el delito;
d. las circunstancias que concurrieron en el delito;
e. la edad del adolescente y sus circunstancias personales, familiares y
sociales;
f. las condiciones de salud del adolescente;
g. la conveniencia para el desarrollo educativo o laboral del adolescente
sancionado.

Artículo 52.- Procedencia de las sanciones privativas de la libertad. Sin per-


juicio de lo establecido en el artículo 68 de la presente, las sanciones privati-
vas de la libertad podrán ser dispuestas respecto del adolescente:
a. de QUINCE (15) años que cometiere algún delito reprimido con una
pena máxima de QUINCE (15) años de prisión o más en el CÓDIGO PE-
NAL o en las leyes especiales;
b. mayor de DIECISEIS (16) y menor de DIECIOCHO (18) años que come-
tiere un hecho previsto como delito de acción pública en el CÓDIGO
PENAL y las leyes especiales, con una pena máxima de DIEZ (10) años
de prisión o más en el CÓDIGO PENAL o en las leyes especiales

La privación de la libertad podrá imponerse cuando las sanciones socioedu-


cativas y disciplinarias no resultaren adecuadas para los fines de esta ley o
hubieren fracasado con anterioridad por razones imputables al adolescente.
La resolución deberá expresar dichas razones.

Artículo 53.- Privación de la libertad de adolescentes embarazadas. En los


casos en que correspondiere la aplicación de una sanción privativa de la li-
bertad a una adolescente embarazada o con hijos, la privación de la libertad
tendrá lugar en su domicilio, sujeta al monitoreo a través de un dispositivo

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 39


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

electrónico y al seguimiento y control del supervisor o de quien la autoridad


disponga.

Artículo 54.- Atenuantes. El juez deberá considerar como atenuantes, entre


otras, las siguientes circunstancias:
a. la menor comprensión de la criminalidad del acto en función del espe-
cial grado de inmadurez intelectual y afectiva del adolescente;
b. la actuación por presión de una persona de la cual se dependa;
c. el comportamiento del adolescente posterior al hecho, en cuanto reve-
lare la disposición para reparar el daño, resolver el conflicto, mitigar sus
efectos o expresar su arrepentimiento.

Artículo 55.- Adopción de múltiples sanciones. El juez podrá imponer


UNA (1) o más de las sanciones previstas en el Capítulo 5 de la presente en
forma simultánea o sucesiva.

Artículo 56.- Concurso. En el caso de concurrir DOS (2) o más hechos inde-
pendientes, el juez o tribunal deberá unificar la sanción.
En ningún caso se podrá exceder el máximo previsto para la especie de san-
ción de que se tratare.

Artículo 57.- Unificación de sanciones. La unificación de sanciones se regirá


por las reglas del concurso y procederá cuando:
a. el adolescente estuviere cumpliendo una sanción por sentencia firme
por otro hecho distinto o cuando se hubieren dictado DOS (2) o más
sentencias respecto de la misma persona por hechos regulados por la
presente ley. El juez que hubiere impuesto la última sanción unificará la
condena;
b. el sancionado de acuerdo a la presente ley no hubiere agotado el cum-
plimiento de la sanción impuesta, y fuere condenado bajo el régimen
penal de adultos. El juez especializado en adolescentes que hubiere
impuesto la última sanción unificará la condena.

La unificación de las sanciones no procederá si éstas pueden ser cumplidas


simultáneamente.

Capítulo 7. Medidas de coerción procesal


Artículo 58.- Medidas de coerción procesal. Las medidas de coerción proce-
sal tienen carácter excepcional y podrán aplicarse mediante resolución fun-
dada cuando existieren indicios suficientes sobre la comisión del hecho y la
participación del adolescente en éste, y fuere razonable presumir la existencia
de peligro de fuga o entorpecimiento del curso de la investigación.
Para la selección de la medida coercitiva a imponer, deberán tenerse en cuen-
ta, entre otras pautas, la gravedad del hecho imputado, la sanción que pudie-
re corresponder y las consecuencias de la medida adoptar.

40 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

La prisión preventiva procederá como último recurso, luego de descartar fun-


dadamente la aplicación de otras medidas de coerción procesal menos gravo-
sas, y cuando pudiere corresponder la sanción privativa de la libertad en los
términos del artículo 52 de la presente Ley.
La prisión preventiva no podrá exceder de UN (1) año. El juez podrá disponer
su prórroga por igual plazo mediante resolución fundada. La medida debe-
rá revisarse cada TRES (3) meses y la víctima tendrá derecho a expresar su
opinión en cada instancia de revisión, siempre que lo solicite expresamente.
La decisión por la que se hubiere impuesto una medida de coerción procesal
será siempre recurrible.

Artículo 59.- Peligro de fuga. Para decidir acerca del peligro de fuga se debe-
rá tener en cuenta, entre otras, el comportamiento del adolescente durante el
procedimiento en cuestión o en otro anterior o que se encuentra en trámite.

Artículo 60.- Peligro de entorpecimiento. Para decidir acerca del peligro de


entorpecimiento, se deberá tener en cuenta la existencia de indicios que jus-
tifiquen la grave sospecha de que el adolescente:
a. hostigará o amenazará a la víctima o a testigos;
b. influirá para que testigos informen falsamente o se comporten de ma-
nera desleal o reticente;
c. inducirá a otros a realizar tales comportamientos.

Capítulo 8. El equipo interdisciplinario y el legajo personal


Artículo 61.- Equipo interdisciplinario. Las diversas jurisdicciones deberán
conformar equipos interdisciplinarios autónomos que auxiliarán a los jueces
actuantes en causas en las que estuvieren involucrados adolescentes.
Los equipos interdisciplinarios estarán integrados por al menos TRES (3) pro-
fesionales de distintas disciplinas, con formación académica en alguna de las
siguientes especialidades: pedagogía infantojuvenil, psicología, medicina, tra-
bajo social, sociología, entre otras, y con capacitación en el área de justicia
restaurativa. Uno de los integrantes deberá ser trabajador social.
El equipo interdisciplinario tendrá a su cargo el diseño de un Plan Individuali-
zado para cada sanción o medida a aplicar al adolescente.

Artículo 62.- Plan Individualizado. El Plan Individualizado deberá contemplar


aspectos sociales, educativos, recreativos y de salud, así como también, de
corresponder, un plan de abordaje restaurativo.

Artículo 63.- Supervisor. Desde el inicio del proceso y hasta el cumplimiento


de la sanción o la extinción de la acción penal, el juez designará un integrante
del equipo interdisciplinario como supervisor del adolescente imputado.
Se deberá garantizar que la cantidad de adolescentes asignados a cada su-
pervisor le permita el adecuado seguimiento del Plan Individualizado.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 41


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

El Supervisor deberá:
a. asistir y acompañar al adolescente durante el proceso;
b. articular entre el juez, el adolescente, los organismos administrativos,
el Comité de Seguimiento referido por la LEY DE PROTECCIÓN IN-
TEGRAL DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCEN-
TES N° 26.061 y la comunidad;
c. sugerir al juez, fundadamente, la modificación de la sanción impuesta;
d. elaborar informes periódicos sobre el desempeño del adolescente, que
se incorporarán al legajo personal;
e. procurar resolver afectaciones de salud mental o de adicciones.

Artículo 64.- Legajo personal. El supervisor deberá confeccionar un legajo


personal del adolescente que deberá permitir evaluar el cumplimento del Plan
Individualizado, por lo que deberá incluir:
a. el primer diagnóstico efectuado por los equipos interdisciplinarios, los
análisis, estudios, atenciones médicas, psiquiátricas y psicológicas or-
denadas y sus resultados;
b. el Plan Individualizado;
c. la información referida a la intervención del equipo de salud de la LEY
NACIONAL DE SALUD MENTAL N° 26.657, cuando corresponda;
d. todas las demás actuaciones que se realizaren en referencia al adoles-
cente en cuestión.
El legajo no es un documento de acceso público y quedará radicado en el
tribunal.

Capítulo 9. Registro
Artículo 65.- Registro de antecedentes. La información sobre los procesos
seguidos contra adolescentes, obrante en la Oficina Nacional de Información
sobre Niñez y Adolescencia, dependiente del Registro Nacional de Reinciden-
cia, que se crea por el artículo 88 de la presente, será de carácter confidencial
y sólo podrá ser informada en procesos regulados por esta ley.
El cumplimiento de la sentencia condenatoria o la extinción de la acción penal
cancelarán la inscripción registral. A partir de aquel momento, el tribunal y las
autoridades administrativas no podrán emitir informes referidos a tales ante-
cedentes. Los registros referidos no podrán ser utilizados en otros procesos
seguidos contra el adolescente cuando haya cumplido la mayoría de edad,
salvo los supuestos de unificación de sanciones previstos en el artículo 57,
inciso b) de la presente ley.

Capítulo 10. Control


Artículo 66.- Control Jurisdiccional. El juez competente estará a cargo de la
ejecución y control de las medidas y sanciones socioeducativas, disciplinarias
y privativas de la libertad.

42 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

Con tal fin, e independientemente de las demás obligaciones y facultades


establecidas por ley, los jueces competentes en ejecución deberán:
a. visitar los centros de privación de la libertad de su jurisdicción para
realizar inspecciones, al menos cada TRES (3) meses;
b. controlar que la ejecución de cualquier medida o sanción no exceda o
agrave lo dispuesto judicialmente;
c. establecer los plazos para que el organismo a cargo del relevamiento
informe sobre el modo en que el adolescente da cumplimiento a la me-
dida o sanción y sobre su evolución;
d. evaluar periódicamente las condiciones de cumplimiento impuestas en
el marco de los artículos 21 a 24 y las sanciones dictadas por sentencia
firme, conforme al artículo 67 de la presente.

Artículo 67.- Evaluación periódica. Las medidas impuestas en el marco de los


artículos 21 a 24 de la presente y las sanciones dictadas por sentencia firme
deberán ser revisadas con la finalidad de evaluar si, conforme a la evolución
demostrada por el adolescente, existen o no motivos para mantenerlas, revo-
carlas, reducirlas o sustituirlas por otras.
A esos efectos, el juez recibirá los informes del equipo interdisciplinario y de
los organismos administrativos a cargo del relevamiento del cumplimiento,
convocará a una audiencia a fin de escuchar al representante del MINISTERIO
PÚBLICO FISCAL, a la víctima y al adolescente con su defensor y valorará el
resultado obtenido hasta ese momento.

Las medidas o sanciones que comprendieren un plazo menor a DOS (2) años
deberán ser revisadas, al menos, cada UN TERCIO (1/3) del total de aquélla.

Las medidas o sanciones que comprendieren un plazo mayor a DOS (2) años
deberán ser revisadas, al menos, cada OCHO (8) meses.

Artículo 68.- Incumplimiento de la sanción. Habiéndose constatado el incum-


plimiento injustificado de la sanción impuesta, el juez podrá sustituirla por
otra más gravosa.
A esos efectos, la sustitución de sanciones deberá realizarse con proporcio-
nalidad y gradualidad. En ningún caso una sanción socioeducativa podrá ser
sustituida, ante un primer incumplimiento, por una privativa de la libertad.

Cuando por las condiciones del caso resultare necesario imponer una sanción
sustitutiva privativa de la libertad se deberán preferir las modalidades esta-
blecidas en los artículos 46, 47 y 48 de la presente, y se reservará la sanción
privativa de la libertad en centro especializado como último recurso.

Artículo 69.- Relevamiento por parte de la autoridad administrativa. Los


órganos de protección de los derechos de la niñez, adolescencia y familia,
nacionales y locales, deberán relevar el cumplimiento de las medidas y

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 43


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

sanciones socioeducativas y disciplinarias que debieren ser ejecutadas en el


medio libre.
Los organismos responsables de los centros especializados de privación de la
libertad deberán relevar el cumplimiento de las medidas y sanciones privati-
vas de la libertad, así como las socioeducativas y disciplinarias que debieren
ser ejecutadas en los centros.

El organismo a cargo del relevamiento informará al juez sobre el modo en


que el adolescente da cumplimiento a la medida y sobre su evolución, en los
términos del artículo 66, inciso c) de la presente.

Artículo 70.- Monitoreo de las condiciones de privación de la libertad. Los


organismos responsables de los centros especializados de privación de la li-
bertad se encontrarán a cargo del monitoreo interno de las condiciones de
privación de la libertad.

El monitoreo externo se encontrará a cargo de todas aquellas entidades


creadas por ley entre cuyas funciones estuviere la defensa de los intereses
de los adolescentes. Este monitoreo también deberá realizarlo el Comité
Nacional para la Prevención de la Tortura y los Organismos Locales de
Prevención de la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o De-
gradantes.

El monitoreo se efectuará a través de inspecciones periódicas y sin previo avi-


so. Las autoridades de los centros especializados de privación de la libertad
garantizarán el libre acceso a todas las instalaciones del establecimiento y a la
información sobre los adolescentes, y permitirán la concertación de entrevis-
tas individuales con ellos o con el personal del establecimiento en un ámbito
de absoluta confidencialidad.

Las irregularidades advertidas con motivo de los monitoreos externos serán


comunicadas al juez competente y a los organismos responsables de los cen-
tros especializados con la finalidad de planificar la resolución de éstas.

Capítulo 11. Medidas de salud


Artículo 71.- Regla General. En el supuesto que el juez o fiscal consideraren
que el adolescente presenta un uso problemático de drogas legales o ilegales,
se deberá recabar la opinión del equipo interdisciplinario quien deberá man-
tener las entrevistas necesarias, al menos durante CUARENTA Y OCHO (48)
horas, para que el adolescente realice el tratamiento que sea adecuado. Igual
temperamento se adoptará en el caso que el adolescente quiera abandonar el
tratamiento durante su ejecución.
Cuando el juez, el fiscal o el equipo interdisciplinario advirtieren que el
adolescente tiene afectaciones de salud mental o de adicciones, deberá
dar intervención al equipo de salud de la LEY NACIONAL DE SALUD MEN-
TAL N° 26.657.
44 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

Artículo 72.- Deber de informar. El equipo de salud referido deberá mantener


informado al juez penal de las medidas adoptadas en el marco de la LEY NA-
CIONAL DE SALUD MENTAL N°26.657.

Artículo 73.- Comunicación al juez civil. Para el supuesto de que se dispusie-


re la internación, el juez penal remitirá copia del legajo personal y de toda la
información pertinente del adolescente a su par de instancia civil.

Capítulo 12. Centros especializados de privación de la libertad y de


las condiciones de detención que fomenten la reinserción

Artículo 74.- Centros especializados de privación de la libertad. El cumpli-


miento de una medida de coerción o sanción privativa de la libertad se ejecu-
tará en centros especializados de gestión pública cerrados o abiertos, según
el caso.

Artículo 75.- Dirección y seguridad. Los centros especializados de privación


de la libertad serán dirigidos por personal capacitado en adolescentes y en
ningún caso por personal de las fuerzas de seguridad.
En el interior de los centros especializados queda prohibida la presencia de
las fuerzas de seguridad, como así también la portación y uso de armas. Se
admitirá su ingreso al interior de los centros especializados en caso de motín
o en otras situaciones de grave riesgo para los adolescentes alojados o para el
personal que allí se desempeña, previa autorización del director del estable-
cimiento o de la autoridad que se encuentre provisoriamente en esa función.
Se deberá dejar constancia de dicha decisión y comunicarla a los jueces com-
petentes y organismos de control correspondientes.

Artículo 76.- Capacitación del personal de los centros especializados. El per-


sonal que se desempeñare en los centros especializados de privación de la
libertad deberá recibir capacitación periódica sobre:
a. la normativa internacional en materia de derechos humanos y, en parti-
cular, de los derechos del niño, niña y adolescente;
b. la etapa del desarrollo biológico, psicológico, sexual y social que se en-
cuentra atravesando el adolescente;
c. prácticas restaurativas, negociación para el abordaje de conflictos en
situaciones de encierro u otras estrategias de gestión participativa de
conflictos.

Artículo 77.- Separación en módulos. Los centros especializados de privación


de la libertad contarán con módulos separados para el alojamiento de adoles-
centes, organizados en base a los siguientes criterios:
a. condiciones de salud;
b. naturaleza cautelar o sancionatoria de la privación de la libertad;

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 45


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

c. edad de los alojados. Se deberá procurar respetar las franjas etarias


establecidas en el artículo 2° de la presente;
d. diversidad sexual y de género de los alojados.

Artículo 78.- Atención médica, psicológica y psiquiátrica. En los centros se


garantizará el acceso a asistencia médica, psicológica y psiquiátrica, a cargo
de profesionales de la salud especializados en adolescentes. El juez compe-
tente deberá autorizar las salidas del adolescente en los casos en que debiere
ser atendido fuera del establecimiento, salvo supuesto de urgencia.

Artículo 79.- Educación. La educación primaria y secundaria es obligatoria.


Se implementarán programas específicos con atención al nivel de educación
alcanzado por el adolescente que ingresare al centro especializado y se ga-
rantizará el acceso a la educación terciaria y universitaria.
Los centros especializados contarán con espacios físicos de uso exclusivo
para la enseñanza y aulas debidamente equipadas.
Las sanciones disciplinarias no interrumpirán los estudios.

Artículo 80.- Actividades deportivas, culturales, religiosas y recreativas. Se


deberá promover el desarrollo de actividades deportivas, culturales, religio-
sas y recreativas orientadas a una efectiva inclusión social.
Los adolescentes tendrán derecho al acceso a libros, música y a las diversas
fuentes de información existentes.

Artículo 81.- Actividades formativas y de capacitación laboral. Los adoles-


centes tendrán derecho a recibir formación y capacitación laboral en miras a
una futura inserción social y laboral. Se brindará una amplia oferta de cursos
y talleres que permita al adolecente elegir entre aquéllos de acuerdo a sus
intereses y capacidades.

Artículo 82.- Actividades fuera de los centros especializados de privación de


la libertad. Se deberá privilegiar, siempre que sea posible, la realización fuera
del establecimiento de las actividades dispuestas en los artículos 78, 79 y 80
de la presente, a fin de facilitar la continuidad de éstas al momento del egreso
y favorecer la integración con la comunidad.

Artículo 83.- Informe trimestral. El director del centro especializado en el cual


el adolescente se encontrare privado de la libertad deberá diseñar un proyec-
to de cumplimiento basado en el Plan Individualizado referido en el artícu-
lo 62 de la presente. Este proyecto deberá estar preparado, como máximo,
UN (1) mes después del ingreso del sentenciado al centro especializado de
privación de la libertad y deberá comunicarlo al juez competente y al super-
visor.
El director del centro especializado enviará a la autoridad judicial competente
un informe trimestral sobre la situación del adolescente y el desarrollo del
tratamiento individual.
46 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

Artículo 84.- Mayoría de edad. Al cumplir los DIECIOCHO (18) años de edad,
las personas que aún no hubieren terminado de cumplir con la sanción im-
puesta de conformidad con esta ley, deberán ser alojadas en módulos para
tales fines que respeten la franja etaria.

Capítulo 13. Inimputables


Artículo 85.- Inimputabilidad. La niña, niño o adolescente no será sometido a
proceso penal cuando el hecho que se le imputare no encuadrare en lo esta-
blecido en el artículo 2° de la presente ley, o fuere de aplicación el artículo 34
del CÓDIGO PENAL.

En estos supuestos, el juez declarará la inimputabilidad de la niña, niño o ado-


lescente y el fiscal deberá realizar una investigación preliminar a los efectos
de determinar la existencia y circunstancias de un hecho ilícito, y la presunta
intervención en el mismo de la niña, niño o adolescente. Durante la referida
investigación la niña, niño o adolescente gozará del derecho a ser escuchado.
Queda expresamente prohibida la adopción de cualquier medida de coerción
procesal.

Artículo 86.- Respuesta a inimputables. Declarada la inimputabilidad en los


términos de la presente ley, el juez o fiscal deberá consultar al equipo inter-
disciplinario y dar intervención en forma conjunta o alternativa, según resulte
necesario, a:
a. los organismos de protección de derechos de la niña, niño o adolescente
u otros organismos públicos, para que implementen instancias de me-
diación y/o acuerdos restaurativos cuando se hubiere determinado la
presunta intervención de la niña, niño o adolecente en un hecho ilícito;
b. los organismos de protección de derechos de la niña, niño o adolescen-
te, para que actúen respecto de los derechos vulnerados;
c. los equipos de salud de la LEY NACIONAL SALUD MENTAL N° 26.657,
en los términos del Capítulo 11 de la presente.

Siempre que la investigación preliminar determine la presunta intervención de


la niña, niño o adolescente inimputable en un delito reprimido con pena máxi-
ma de DIEZ (10) años de prisión o más, los equipos interdisciplinarios previs-
tos en el articulo 61 de esta ley deberán mantener las entrevistas necesarias,
y ser parte en el acompañamiento y derivación del caso a los organismos de
mediación, acuerdos restaurativos, salud u organismos de protección de los
derechos de la niñez, adolescencia y familia, pudiendo hacerlo a su discrecio-
nalidad para el resto de los casos.

Todos los organismos que recepcionen el caso tienen la obligación, una vez
recibida a la niña, niño o adolescente, de generar un trabajo interdisciplinario
en miras a dar respuesta a sus derechos vulnerados, a sus padecimientos en
salud, a la víctima y a la comunidad.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 47


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

Cada TRES (3) meses los organismos intervinientes deberán remitir un infor-
me del estado de situación al Juez o Fiscal actuante, durante el tiempo que
duren las acciones.

Artículo 87.- Responsabilidad civil. La responsabilidad civil quedará a salvo y


se ejercerá ante la autoridad jurisdiccional competente.

Capítulo 14. Oficina Nacional de Información


sobre Niñez y Adolescencia
Artículo 88.- Creación y Funciones. Créase la OFICINA NACIONAL DE IN-
FORMACIÓN SOBRE NIÑEZ Y ADOLESCENCIA en el ámbito del Registro
Nacional de Reincidencia dependiente del MINISTERIO DE JUSTICIA Y DE-
RECHOS HUMANOS, la que tendrá las funciones que se determinen en la
reglamentación correspondiente.
En ningún caso podrán consignarse datos que revelaren la identidad de la
niña, niño o adolescente.

Artículo 89.- Privacidad de la información. Se deberá garantizar el uso re-


servado y confidencial de los datos correspondientes a cada adolescente, en
concordancia con su interés superior y en cumplimiento del derecho a la pri-
vacidad.

Capítulo 15. Modificaciones a la Ley N° 20.056 y a la LEY DE


PROTECCIÓN INTEGRAL DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS
Y ADOLESCENTES N° 26.061
Artículo 90.- Sustitúyese el artículo 2° de la Ley N° 20.056 por el siguiente:
“Artículo 2°.- La infracción a las disposiciones precedentes será sanciona-
da con una multa entre VEINTICINCO (25) y CIEN (100) Salarios Mínimos
Vitales y Móviles, sin perjuicio del comiso de los instrumentos donde cons-
te la difusión o publicidad y las demás sanciones administrativas a que
hubiere lugar.”

Artículo 91.- Incorpórase el Capítulo 5 “Seguimiento”, el que quedará integra-


do por los artículos 68 bis y ter, dentro del Título IV de la LEY DE PROTEC-
CIÓN INTEGRAL DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCEN-
TES N° 26.061.

Artículo 92.- Incorpórase como artículo 68 bis de la LEY DE PROTECCIÓN INTE-


GRAL DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES N° 26.061
el siguiente:
“Artículo 68 bis.- Comités de Seguimiento. Plan de Seguimiento Integral.
Los órganos de protección de los derechos de la niñez, adolescencia y
familia, nacionales o locales, deberán crear un Comité de Seguimiento in-
tegrado por especialistas del ámbito de la salud mental, del trabajo social,
de la sociología, del derecho o de profesiones afines.

48 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

Cuando las particularidades del caso lo ameritaren, el juez deberá remitirlo


al Comité de Seguimiento local con TRES (3) meses de antelación a que el
adolescente finalizare el cumplimiento de la sanción.

Los Comités de Seguimiento tienen las siguientes funciones específicas:

a. diseñar y monitorear un Plan de Seguimiento Integral respecto de los


jóvenes que hayan agotado el cumplimiento de una sanción, para que
puedan regresar con su familia, participar en forma activa en la vida en
sociedad, acceder al trabajo y continuar con su educación;
b. asignar a cada joven un referente de seguimiento; se debe garantizar
que la cantidad de jóvenes asignados a cada referente le permita aten-
der las necesidades de cada uno de modo personal y satisfactorio;
c. controlar el desempeño de los referentes de seguimiento, a quienes se
podrá sancionar o remover en caso de que infrinjan esta ley o sus nor-
mas reglamentarias.”

Artículo 93.- Incorpórase como artículo 68 ter de LEY DE PROTECCIÓN INTE-


GRAL DE LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES N° 26.061
el siguiente:
“Artículo 68 ter.- Referentes de seguimiento. Funciones. El acompaña-
miento individualizado de cada joven en el marco del Plan de Seguimiento
Integral está a cargo de un referente de seguimiento, quien deberá ga-
rantizarle una transición gradual y acompañada hacia la vida autónoma,
teniendo en cuenta su situación particular.
En todos los casos se deberá hacer saber al adolescente que tiene dere-
cho a solicitar que su referente sea alguien con quien ya tiene un vínculo
afectivo, aunque no integrare la nómina. Si el adolescente así lo solicitare,
el referente propuesto deberá prestar consentimiento y resultar aprobado
por el Comité, que sólo podrá rechazarlo por razones fundadas. Si fuere
aceptado, deberá cumplir con los requisitos de capacitación que determi-
ne la autoridad de aplicación para los referentes.”

Capítulo 16. Disposiciones finales


Artículo 94.- Asignación presupuestaria. Las erogaciones que requiriere el
cumplimiento de la presente ley se atenderán con los recursos que se incluye-
ren en las leyes presupuestarias correspondientes a cada ejercicio. Al efecto
de su implementación durante el ejercicio presupuestario correspondiente al
año de su entrada en vigencia, el Jefe de Gabinete de Ministros deberá dis-
poner la reasignación de las partidas correspondientes para el cumplimiento
de sus prescripciones.

Artículo 95.- Adecuación de regímenes procesales. Las Provincias y la CIU-


DAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES adecuarán la legislación procesal
penal y las normas administrativas aplicables a las personas menores de

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 49


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

DIECIOCHO (18) años a los principios, garantías y derechos consagrados en


esta Ley.

La Justicia Nacional de Menores de la CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AI-


RES aplicará la Ley N° 2451, que establece el Régimen Procesal Penal Juvenil
de la CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES, hasta tanto sean traspasados
los delitos a la justicia Penal, Contravencional y de Faltas.

Las autoridades competentes de cada jurisdicción dispondrán la conforma-


ción o adecuación de tribunales especializados a los fines de la aplicación de
la presente ley.

La falta de disposiciones procesales nacionales, provinciales o de la CIUDAD


AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES no obstará a la vigencia de esta ley. Los
Tribunales aplicarán las disposiciones vigentes adecuándolas en cada caso al
marco de lo dispuesto en la presente ley.

Artículo 96.- Comisión de implementación. Facúltase a los titulares del MI-


NISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS, del MINISTERIO DE SA-
LUD Y DESARROLLO SOCIAL, del MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA,
CIENCIA Y TECNOLOGÍA y del MINISTERIO DE SEGURIDAD para crear una
comisión de implementación de la presente Ley conforme las funciones que
se detallan en el Anexo I que es parte integrante de la presente.
La Comisión de implementación establecerá su integración y reglamento in-
terno, debiendo conformarse dentro del plazo de SESENTA (60) días de la
promulgación de la presente ley.

Artículo 97.- Derogaciones. Derógase la Ley N° 22.278 y sus modificatorias.

Artículo 98.- Plazo para concluir las actuaciones que se rigen por la
Ley N° 22.278. Al momento de entrar en vigencia la presente ley, la autoridad
judicial competente de cada jurisdicción deberá resolver en forma definitiva
todas las actuaciones en trámite que no estuvieren comprendidas en la pre-
sente ley, en el plazo máximo de CINCO (5) años.

Artículo 99.- Vigencia. La presente ley entrará en vigencia a los SESENTA (60)
días de su publicación en el BOLETIN OFICIAL DE LA REPÚBLICA ARGENTI-
NA, y la implementación del artículo 12, cuarto (4) párrafo; Capítulos 8, 12, 14 y
15 se efectuará de acuerdo al cronograma que determine la Comisión creada
por el artículo 96 de la presente ley, en un lapso que no podrá exceder los SIE-
TE (7) años para las Provincias y la CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
y los TRES (3) años para la justicia Federal.

Artículo 100.- Comuníquese al PODER EJECUTIVO NACIONAL.

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Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil

ANEXO I

FUNCIONES DE LA COMISIÓN
D E I M P L E M E N TA C I Ó N

La Comisión de Implementación tendrá las siguientes funciones:


1) elaborar un cronograma de implementación del SISTEMA DE RESPON-
SABILIDAD PENAL JUVENIL, a partir del cual diseñará un programa de
capacitación destinado a la formación de magistrados, funcionarios y em-
pleados de los Ministerios Públicos Fiscales, de los Ministerios Públicos de
la Defensa y de los Poderes Judiciales de las jurisdicciones nacional, fede-
ral y locales, de los aspirantes a integrar los equipos interdisciplinarios, de
los miembros de las fuerzas de seguridad nacionales, provinciales y de la
CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES y de los miembros de los cen-
tros especializados de privación de la libertad de todas las jurisdicciones;
2) elaborar un diagnóstico de situación de los recursos existentes;
3) elaborar un protocolo de actuación que detalle los recursos humanos y
materiales necesarios para el funcionamiento del sistema de responsabili-
dad penal juvenil;
4) articular con los órganos de protección de los derechos de la niñez, ado-
lescencia y familia nacionales y locales, el diseño de los programas so-
cioeducativos necesarios para el cumplimiento del sistema de responsa-
bilidad penal juvenil;
5) establecer un mecanismo de articulación entre los poderes judiciales, ór-
ganos de protección de los derechos de la niñez, adolescencia y familia
nacionales y locales y los ministerios nacionales, provinciales y de la CIU-
DAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES;
6) Informar al HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN sobre el estado de
avance de la implementación en cada una de las Provincias y de la CIU-
DAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 51


I N T R O D U C C I ó N PA R A E L P R OTO C O LO

Para el taller realizado en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de


la Nación que motivó el Protocolo en Mediación Penal Juvenil y Acuerdos
Restaurativos, contamos con la participación del presidente del Consejo de
la Judicatura del Ecuador y Secretario Protémpore de la Cumbre Judicial
Iberoamericana, Gustavo Jalkh; autoridades del Comité Interinstitucional Pro
Implementación de la Declaración de Justicia Juvenil Restaurativa; los repre-
sentantes del Ilanud y Unicef; la especialista y docente Mary Beloff; el con-
sultor internacional y secretario general del Departamento de Menores de la
Junta de Castilla (León, España), Tomás Montero; el juez titular del Supremo
Tribunal del Perú y coordinador nacional del Poder Judicial ante la Cumbre
Judicial Iberoamericana, Cristian Hernández; la magistrada presidente de la
Sala Especializada en Violencia y Justicia Penal de Adolescentes del Tribunal
de Apelaciones de Managua (Nicaragua), Adda Benicia Vanegas; y el director
de la Unidad de Responsabilidad Penal Adolescentes y Delitos Violentos de la
Fiscalía Nacional de Chile, Rolando Melo.

Durante el taller, luego de las presentaciones de expertos extranjeros y de


un primer abordaje grupal sobre objetivos y metodología, conforme los li-
neamientos sugeridos inicialmente por este Ministerio, se efectuó un trabajo
dividido sobre la base de los siguientes ejes temáticos: 1) Principios, objeti-
vos, alcances normativos; 2) Partes intervinientes. Quiénes, cuándo y cómo;
3) Metodología de trabajo en la mediación penal juvenil; 4) Reparación. Defi-
nición. Acuerdos posibles; 5) Autoridad de Aplicación. Especialidad. Forma-
ción de mediadores. Modalidad de abordaje interdisciplinaria; 6) Delineación
de diversas etapas y sus contenidos: a) Derivación y preparación; b) contac-
to con las partes; c) análisis del mediador; d) implementación del programa;
e) evaluación e informe.

Los grupos de trabajo fueron liderados por el secretario del Juzgado de Me-
nores N° 2 de Corrientes, Edgardo Enrique Frutos; en representación de la
Dirección Nacional de Mediación y Métodos Participativos de Resolución de
Conflictos, Diana Eilbaum; el profesor de la Facultad de Derecho de la Univer-
sidad de Buenos Aires Martiniano Terragni; la jueza ante el Fuero de Respon-
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 53
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

sabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial de Lomas de Zamora (Pcia.


de Buenos Aires) y vicepresidente de la Asociación Internacional de Magistra-
dos de la Juventud y la Familia (AIMJF), Marta Pascual; el defensor de niños y
profesor del CAS Justicia Juvenil de la Universidad de Ginebra, Atilio Álvarez;
y el representante de Terres des Hommes y del Comité Interinstitucional Pro
Implementación de la Declaración de Justicia Juvenil Restaurativa, Víctor He-
rrero Escrich.

Hicieron sus aportes e integraron las mesas de trabajo, Damián Muñoz, Adria-
na Lander, Ricardo Ariel Riva, Silvana Paz, Cristian Hernández, Cecilia Baste-
rrechea, Adda Benicia Vanegas Ramos, Sonia Daulte, Blanca Gómez, Silvina
Paz, Rodrigo Juárez, Ana María Spagnolo, Ulf Christian Eiras Nordenstahl,
María del Rosario Saavedra, Daniel Prezioso, Florencia Alderizo, Gustavo Ja-
lkh, Francisco Bonilla, Gabriel Peñañori, Marcela Velurta, José Miguel Núñez
Burgos, Sandra Bajkovec, Germán Bauche, Juliana Sánchez, Julia Turcchetto,
María Elena Caram, Verónica López, Mariela Prada, Rolando Melo, Cecilia
Sánchez Romero, Juan Carlos Vezzulla, Fernanda Raffo Benegas, Jovanna
Calderón Altamirano, Tomás Montero, Raquel Munt y Deborah Dobniewski.

54 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Resolución 813/2018

Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

R e s o l u ci ó n 8 1 3 / 2 0 1 8   ( 1 )
MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS

Emisión: 19 de septiembre de 2018


Publicación: 21 de septiembre de 2018

VISTO: EX-2018-30752948-APN-DGDYD#MJ, el Decreto N° 174 del 2 de mar-


zo de 2018, la Resolución M.J.y D.H. N° RESOL-2017-21--MJ del 12 de enero de
2017 y

CONSIDERANDO:

Que de acuerdo con los objetivos establecidos en el Decreto N° 174 del 2 de


marzo de 2018 por el cual se modificó el organigrama de aplicación de la AD-
MINISTRACIÓN PÚBLICA NACIONAL en lo referente a este MINISTERIO DE
JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS, le compete a la SUBSECRETARÍA DE
JUSTICIA Y POLÍTICA CRIMINAL, entender en la definición de la política
criminal de la Nación y las acciones a seguir en la materia, asistir al Secre-
tario en la propuesta de lineamientos sobre el diseño del sistema de justicia
y la modernización judicial, entender en la elaboración de anteproyectos
de reformas y actualizaciones legislativas en las materias de su compe-
tencia, intervenir en las acciones relativas al PROGRAMA NACIONAL DE
PROTECCIÓN A TESTIGOS E IMPUTADOS, coordinar el desarrollo de polí-
ticas comunes con organismos internacionales y otros países, en materias
de diseño del sistema de justicia, modernización judicial y de política cri-
minal, promover la eficacia, la eficiencia, la calidad, la capacitación de los
operadores, el diseño organizacional, la modernización de los procesos, el
desarrollo de indicadores de gestión, la transparencia y el acceso a la infor-
mación pública, dentro del sistema de justicia, fomentar la implementación
de programas, el desarrollo de protocolos de actuación y el uso de tecnolo-
gía para mejorar la prestación del servicio de justicia, brindar asesoramien-
to y asistencia técnica a las jurisdicciones provinciales que lo soliciten, en

 (1) RESOL-2018-813-APN-MJ.

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 55


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

materia de fortalecimiento de los sistemas de justicia y la modernización


judicial, participar en el CONSEJO FEDERAL DE POLÍTICA CRIMINAL y en
el CONSEJO DE SEGURIDAD INTERIOR y promover estudios e investiga-
ciones y realizar estadísticas referentes a cuestiones de diseño de sistemas
de justicia, modernización judicial y política criminal.

Que la Resolución M.J. y D.H. N° RESOL-2017-21-APN-MJ del 12 de enero


de 2017, creó la “COMISIÓN DE TRABAJO PARA UN NUEVO SISTEMA DE
RESPONSABILIDAD PENAL JUVENIL”, que tiene por objeto abordar la dis-
cusión de los lineamientos esenciales para un nuevo sistema de responsabili-
dad penal juvenil y elaborar y presentar a la “COMISIÓN REDACTORA PARA
UN NUEVO SISTEMA DE RESPONSABILIDAD PENAL JUVENIL”, creada por
esa misma norma en su artículo 6°, un documento con las propuestas recibi-
das. La COMISIÓN DE TRABAJO PARA UN NUEVO SISTEMA DE RESPONSA-
BILIDAD PENAL JUVENIL abarcó ocho ejes temáticos: 1) Abordaje Temprano-
Prevención; 2) Justicia Especializada; 3) Medidas alternativas a la prisión y al
proceso y medidas restaurativas como sanciones; 4) Delitos y sanciones acor-
des a la Convención de Derechos del Niño; 5) Condiciones de detención que
fomenten la reinserción; 6) Sistema de articulación permanente intersectorial
– Dotación de recursos; 7) Creación de un sistema de información federal; 8)
Definición de Imputabilidad. Cada eje temático concluyó con un documento
en el que se plasmaron los consensos, los cuales fueron difundidos por me-
dio de la plataforma virtual del PROGRAMA JUSTICIA 2020.

Que en el encuentro de la COMISIÓN DE TRABAJO PARA UN NUEVO SISTE-


MA DE RESPONSABILIDAD PENAL JUVENIL del eje 3, que tuvo lugar en el
mes de febrero del año 2017, los operadores de los poderes ejecutivo, judicial
y legislativo de todo el país que la integraron acordaron la importancia de in-
corporar respuestas restaurativas a los jóvenes en conflicto con la ley penal
como primera respuesta, desde abordajes territoriales, y utilizar como una
herramienta posible la mediación con un claro enfoque especializado en
derechos de la infancia.

Que la COMISIÓN REDACTORA PARA UN NUEVO SISTEMA DE RESPON-


SABILIDAD PENAL JUVENIL tiene a cargo la consolidación de las bases
del Anteproyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil, tomando como
insumos los consensos de la COMISIÓN DE TRABAJO PARA UN NUEVO
SISTEMA DE RESPONSABILIDAD PENAL JUVENIL.

Que sobre la base del trabajo efectuado por la COMISIÓN DE TRABAJO


PARA UN NUEVO SISTEMA DE RESPONSABILIDAD PENAL JUVENIL y la
COMISIÓN REDACTORA PARA UN NUEVO SISTEMA DE RESPONSABILIDAD
PENAL JUVENIL, se elaboró un Anteproyecto de Ley que crea un Sistema de
Responsabilidad Penal Juvenil, el cual prevé la mediación penal juvenil y los
acuerdos restaurativos como respuestas posibles a la víctima, a la comunidad
afectada, y a la participación del adolescente en la elaboración del plan edu-
cativo que permiten que reflexione sobre las consecuencias de sus acciones.

56 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Resolución 813/2018

Asimismo, corresponde destacar que el día 7 de agosto de 2007, este Minis-


terio organizó en el HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN el SIMPOSIO
INTERNACIONAL “RESPUESTAS RESTAURATIVAS EN LA JUSTICIA PENAL
JUVENIL”, un debate abierto que tuvo como objetivo propiciar un espacio
de intercambio con distintos actores, para abordar definiciones concep-
tuales y relevar buenas prácticas, a partir de lo cual se procuró generar
propuestas que sirvan de insumo al fortalecimiento de las medidas restau-
rativas en la Justicia Penal Juvenil.

Que este abordaje recepta expresamente los lineamientos establecidos en la


DECLARACIÓN IBEROAMERICANA DE JUSTICIA JUVENIL RESTAURATIVA,
impulsada y aprobada entre otras organizaciones por la Conferencia de Minis-
tros de Justicia de los Países Iberoamericanos (COMJIB), la Cumbre Judicial
Iberoamericana, la Liga Iberoamericana de Sociedad Civil, el Organismo Inter-
nacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ), todos con el acompañamiento
técnico de la Fundación Terre des Homees Lausanne.

Que a su vez, con la impronta de promover la realización de un Protocolo


de actuación que dé cuenta de las buenas experiencias y delimite los están-
dares imprescindibles que debe tener la mediación penal juvenil, la SUBSE-
CRETARÍA DE JUSTICIA Y POLÍTICA CRIMINAL en forma conjunta con la
DIRECCIÓN NACIONAL DE MEDIACIÓN Y MÉTODOS PARTICIPATIVOS DE
RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS del MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS
HUMANOS, efectuaron un relevamiento a nivel federal sobre operadores de
distintas jurisdicciones de la REPÚBLICA ARGENTINA que venían realizando
prácticas que promueven la implementación de Respuestas Restaurativas en
la Justicia Penal Juvenil mediante la mediación penal juvenil.

Que se invitó a participar a dichos operadores, en la confección y redacción de


un documento que establezca y defina las características que debe ostentar
toda mediación penal juvenil, a través de un taller que tuvo lugar los días 20 y
21 de marzo del año 2018 en el MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMA-
NOS. También participaron del mismo representantes de Costa Rica, Ecuador,
Nicaragua, España, Perú y Chile, que al mismo tiempo forman parte de la
Comisión Interinstitucional para la Promoción de la Declaración de Justicia
Juvenil Restaurativa, ILANUD y el Fondo de las Naciones Unidas para la In-
fancia (Unicef).

Que como resultado de dicho trabajo se redactó un proyecto de Protocolo


Federal en Mediación Penal Juvenil Restaurativa y Acuerdos Restaurativos,
que fue presentado ante el Congreso Mundial sobre Justicia para niños, niñas
y adolescentes que tuvo lugar en la casa de la Unesco, PARÍS, los días 28 al
30 de mayo de 2018, y será presentado en el Encuentro Internacional sobre
Mediación que organiza este Ministerio en el segundo semestre del año.

Que el Protocolo Federal en Mediación Penal Juvenil Restaurativa y Acuerdos


Restaurativos procura constituir una herramienta de trabajo a nivel federal
para la aplicación de novedosos medios de resolución de conflictos en las

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 57


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

distintas jurisdicciones del país como así también un instrumento de sensibi-


lización de los operadores involucrados.

Que la DIRECCIÓN GENERAL DE ASUNTOS JURIDÍCOS ha tomado la inter-


vención que le compete.

Que el suscripto es competente para emitir este acto en virtud de lo dispuesto


por el artículo 4° inciso b), apartado 9 de la Ley de Ministerios N° 22.520 (t.o.
por Decreto N° 438 del 12 de marzo de 1992) y sus modificatorias.

Por ello,

EL MINISTRO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS

RESUELVE:
ARTÍCULO 1°.- Apruébase el PROTOCOLO EN MEDIACIÓN PENAL JUVENIL
RESTAURATIVA Y ACUERDOS RESTAURATIVOS que como ANEXO I, IF-2018-
46313307-APN-SSJYPC#MJ, forma parte de la presente.

ARTÍCULO 2°.- Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del


Registro Oficial y archívese.

Firmado: Germán C. Garavano.

58 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

ANEXO I

PROTOCOLO EN MEDIACIóN PENAL


J U V E N I L R E S T A U R A T I VA Y A C UE R D O S
R E S TA U R AT I V O S

1. Marco conceptual
A los fines de este Protocolo se entiende por niña, niño y/o adolescente todo
ser humano menor de DIECIOCHO (18) años de edad.

Cuando hablamos de niñas, niños y/o adolescentes en conflicto con la Ley


Penal o de la Justicia Penal Juvenil nos referimos a cualquier menor de DIE-
CIOCHO (18) años que entre en contacto con el Sistema Judicial por ser sos-
pechoso o estar acusado de cometer algún delito.

Un protocolo es un conjunto de procedimientos específicos, establecidos en


un plan, destinados a estandarizar acciones humanas frente a una situación
específica.

Actualmente se habla indistintamente de Justicia Restaurativa, Prácticas Res-


taurativas o Proceso Restaurativo, lo que refleja la necesidad de una precisión
terminológica y legal.

La Justicia Restaurativa en su dimensión estricta, referida al Sistema de Jus-


ticia Penal es definida por las Naciones Unidas como una respuesta evolucio-
nada al crimen, que respeta la dignidad y equidad de cada persona, construye
comprensión y promueve armonía social a través de la sanación de la víctima,
del infractor y de la comunidad.

Por su parte, la Declaración Iberoamericana sobre Justicia Juvenil Restau-


rativa, aprobada por la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países
Iberoamericanos (COMJIB), prescribe que “Los Estados Iberoamericanos
velarán para que las respuestas a las infracciones penales juveniles no
constituyan meras retribuciones punitivas o que se reduzcan al tratamien-
to psicosocial del infractor, sino que comporten un proceso de reflexión y

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 59


Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

responsabilización individual y colectivo de cara a las consecuencias le-


sivas del acto, incentivando su reparación”, a la vez que establece que:
“Los Estados respetarán el carácter educativo de las medidas a tomar
respecto de los adolescentes que han infringido la ley penal, priorizarán la
desjudicialización, las medidas alternativas a la privación de la libertad, y
la reparación directa e indirecta por los daños causados por la infracción.
En todos los casos se deberá tomar en consideración las circunstancias
particulares de vulnerabilidad de las partes implicadas directa e indirec-
tamente”.

Se entiende por mediación penal juvenil una solución extrajudicial alternativa


al proceso penal con un importante potencial educativo en el marco de la
cual víctima y autor del delito, con la participación de un facilitador/mediador
capacitado, se implican en la búsqueda de soluciones en el conflicto que los
enfrenta como consecuencia del hecho delictivo, devolviendo el protagonis-
mo a las partes para que sean ellos quienes decidan la forma en que quieren
reparar y ser reparados. Se contrapone a la Justicia Retributiva y sus caracte-
rísticas o principios más importantes son:
• participación de todos los implicados con especial espacio a la comunidad,
• reparación o compensación,
• responsabilidad subjetiva,
• reconciliación (o encuentro).
A su vez, se entiende por acuerdos restaurativos que, en cualquier etapa del
proceso con anterioridad al dictado de la sentencia, la víctima, el adolescente
imputado y la dependencia estatal o la comunidad afectada podrán proponer
al juez y al fiscal instancias de diálogo grupales, con el objeto de solucionar la
controversia motivo del delito denunciado y lograr un acuerdo que atienda las
necesidades y responsabilidades individuales y colectivas.
La mediación penal juvenil y/o los acuerdos restaurativos no son una mera
cuestión procesal atendible únicamente por cada provincia. Por el contrario,
constituyen un modelo de abordaje diferente del conflicto juvenil acorde con
los estándares internacionales en Derechos Humanos, que puede implicar una
alternativa al proceso o una salida anticipada dentro del mismo.
Estos dispositivos de abordaje de los conflictos protagonizados por adoles-
centes deben poseer las características propias de un proceso restaurativo y
especializado.
Se reconoce la especialidad como una convergencia de saberes interdisci-
plinarios que incluyen el conocimiento de los principios de la Justicia Res-
taurativa, de la Mediación y de la temática de la adolescencia, a la vez que la
valoración de que los adolescentes son sujetos en evolución y transformación.
La especialidad debe atravesar la totalidad de las etapas porque solo así po-
drá lograrse el objetivo de la reintegración del joven a su comunidad a través
del aporte constructivo que él puede hacer.
60 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Anexo I. Protocolo en Mediación Penal Juvenil Restaurativa y Acuerdos Restaurativos

La mediación penal juvenil y los acuerdos restaurativos son procesos basados


sobre el diálogo y el encuentro entre las partes que facilitan una comprensión
más amplia de lo sucedido y de los sujetos involucrados, del contexto y ase-
guran la participación comunitaria y otorgan protagonismo a las partes en la
autocomposición.

Los procesos restaurativos apuntan a evitar la recurrencia y se centran en el


fortalecimiento del lazo social buscando el reconocimiento de responsabili-
dades y una genuina reparación de las ofensas. Promueven la autonomía de la
voluntad y construcción de ciudadanía.

La mediación puede ser un modelo de trabajo desde lo técnico, que no exclu-


ye que existan otras experiencias con los mismos objetivos y principios.

Se entiende por programa comunitario todo plan de promoción de los de-


rechos de los adolescentes brindados en forma articulada por organismos
gubernamentales descentralizados y organizaciones sociales, en los términos
de la Ley N° 26.061.

2. Principios
Además de los principios propios de la mediación como la oralidad, neutrali-
dad, imparcialidad, confidencialidad, autonomía de la voluntad, informalidad
(refiriendo a un proceso flexible, aunque mantenga una estructura), los prin-
cipios relativos de la mediación penal juvenil y los acuerdos restaurativos, to-
mados como herramienta del derecho de la niñez en su enfoque restaurativo,
de manera enunciativa se clasifican en:
a) interés superior;
b) protección integral;
c) derecho a ser escuchado;
d) mínima intervención y concentración;
e) agilidad;
f) flexibilidad;
g) oportunidad;
h) proporcionalidad;
i) desjudicialización y desformalización;
j) información adecuada;
k) gratuidad;
l) participación social y comunitaria;
m) interdisciplina;
n) especialidad y especificidad;
o) interpretación pro minoris y pro homine;
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 61
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

p) autocomposición.
Tales principios deben aplicarse y articularse entre el Poder Judicial, fisca-
les, defensores, mediadores, equipos técnicos y el conjunto que conforma el
sistema de protección integral de niñas, niños y adolescentes, sin perder de
vista la importancia que tiene el involucramiento de las ONG y organizaciones
sociales sin fines de lucro que tengan por destinatarios este colectivo.

3. Objetivos
Son los objetivos de este Protocolo de Actuación Federal:

a) Promover la mediación penal juvenil y los acuerdos restaurativos como


una práctica transformadora tendiente a restablecer derechos vulnerados
acentuando la calidad de un proceso humano más que la obtención de un
resultado.
b) Permitir a las víctimas o los ofendidos del ilícito penal expresarse y que su
opinión y sus necesidades sean tenidas en cuenta, otorgándoles el prota-
gonismo que ameritan.
c) Permitir a la comunidad recuperar el tejido social dañado y trabajar sobre
la construcción deseguridad fundada en la confianza comunitaria.
d) Facilitar el acceso a la Justicia a los ciudadanos posibilitando formas ágiles
y participativas de la resolución de los conflictos.
e) Reducir los impactos relativos de la estigmatización o de la victimización
de los protagonistas dentro de un espacio humanizado.
f) Fomentar la internalización de responsabilidad y protagonismo del joven
ofensor en la autocomposición del conflicto, a partir de un espacio de diá-
logo y escucha acorde con su grado de madurez y desarrollo.
g) Procurar la reparación del daño a través de un proceso de autocomposi-
ción y de pacificación del conflicto.
h) Propiciar el trabajo en red y la participación de organizaciones públicas y
estatales y de la sociedad civil y/o miembros de la comunidad que faciliten
la realización efectiva y eficiente de la mediación penal juvenil.
i) Prevenir la reiteración de conductas delictivas.

4. Alcance normativo

Delinean, complementan e integran el presente procedimiento:

a) Los Tratados de Derechos Humanos (art. 75 inc. 22 C.N.) como la Con-


vención Americana sobre Derechos Humanos en sus art. 5.5 (tribunales
especializados) y 19 (medidas de protección) y, en su especificidad, espe-
cialmente los lineamientos de la Convención de los Derechos del Niño en
su art. 40.1 “… derecho de todo niño a ser tratado de manera acorde con el
62 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación
Anexo I. Protocolo en Mediación Penal Juvenil Restaurativa y Acuerdos Restaurativos

fomento de su sentido de la dignidad y el valor, que fortalezca el respeto


del niño por los derechos humanos y las libertades fundamentales de ter-
ceros y en la edad del niño y la importancia de promover la reintegración
del niño y de que éste asuma una función constructiva en la sociedad”;
40.3: “… medidas apropiadas para promover el establecimiento de leyes,
procedimientos, autoridades e instituciones específicos para los niños…”;
40.3 inc. b): “Siempre que sea apropiado y deseable, la adopción de me-
didas para tratar a esos niños sin recurrir a procedimientos judiciales, en
el entendimiento que se respetarán plenamente los derechos humanos y
las garantías legales”.
b) Reglas mínimas de las Naciones Unidas para la administración de la Justi-
cia de Menores – Beijing Regla 11.
c) Reglas de las Naciones Unidas para la protección de los menores privados
de libertad.
d) Regla 2.3 y 2.5 de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas sobre las
medidas no privativas de la libertad (Reglas de Tokio) – flexibilidad y pro-
porcionalidad y desjudicialización.
e) Directrices de las Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia
juvenil – Reglas 5, 6, 57 y 58 de las Directrices de Riad.
f) Proyecto de Directriz 15 de las Directrices de Acción Sobre el Niño en el
Sistema de Justicia Penal.
g) Observaciones Generales del Comité de los Derechos del Niño (10/07, 12
y 14/13).
h) Opiniones Consultivas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
relativas a la materia como la Opinión Consultiva N° 17/2002, Párrafo 135
(medios alternativos).
i) Declaración Iberoamericana de Justicia Juvenil Restaurativa, impulsada y
aprobada por la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Ibe-
roamericanos (COMJIB), la Cumbre Judicial Iberoamericana y los orga-
nismos internacionales que las conforman, y los pronunciamientos perti-
nentes.
j) La Ley N° 26.061 y todos los ordenamientos normativos comprensibles
del Sistema de Promoción y Protección Integral de Niñas, Niños y Ado-
lescentes.

5. Autoridad de aplicación
Los operadores a cargo de llevar a cabo tanto una mediación penal juvenil
con enfoque restaurativo, como los acuerdos restaurativos, deben respetar
los siguientes estándares:
a) Debido al carácter federal de la organización del Estado Nacional se reco-
mienda que cada jurisdicción contemple y decida cuál será el organismo
(público o comunitario) a través del cual se implemente el dispositivo de
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 63
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

intervención. Debe ser de carácter gratuito sin excepción, conforme con


la normativa de cada jurisdicción y las posibilidades efectivas para ello.
Independientemente del ámbito en el que se inserte, el dispositivo deberá
contar con autonomía técnica, de modo que puedan ser respetados los
principios de la mediación y de los procesos restaurativos.
b) El proceso de mediación estará conducido por un mediador o dos en co-
mediación capacitados en el trabajo con adolescentes y con especial én-
fasis en la interdisciplina.
c) Los acuerdos restaurativos podrán ser facilitados por los profesionales
que el juez designe.
d) Se sostiene un criterio amplio respecto de las instituciones que pueden
derivar casos a una mediación penal juvenil o un acuerdo restaurativo,
esto es: el fiscal, el defensor, las partes u otros organismos de la comuni-
dad civil.
e) Se establece la conveniencia de la articulación entre derivadores y recep-
tores, manteniendo siempre los principios de la mediación.
f) Se propicia que se suspendan los plazos procesales a fin de favorecer la
articulación del proceso de mediación o del acuerdo restaurativo con el
proceso penal.

6. Formación de mediadores
y facilitadores de acuerdos restaurativos
Para el abordaje integral e interdisciplinario es imprescindible que los media-
dores y/o facilitadores tengan esta formación:
a) Tener un perfil adecuado para el trabajo con adolescentes y en procesos
de diálogo que debe incluir capacitación en:
• mediación;
• mediación penal y penal juvenil;
• justicia restaurativa;
• victimología;
• derecho Internacional de los derechos humanos;
• profundización en la temática de adolescencia en sus aspectos psicológi-
co, educacional, sociocultural y económico.
b) Capacitación en la integración con un equipo interdisciplinario a fin de
articular el modo de trabajo entre mediador y equipo.
c) Previsión de una instancia de revisión de la práctica y de supervisión con
vistas a la prevención del burn out de los profesionales intervinientes en
los procesos.
d) Formación para el trabajo en red y el desarrollo de sus habilidades concre-
tas para la derivación eficaz.

64 | Ediciones SAIJ < Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación


Anexo I. Protocolo en Mediación Penal Juvenil Restaurativa y Acuerdos Restaurativos

7. Partes intervinientes
En una mediación penal juvenil restaurativa y/o en un acuerdo restaurativo es
menester que se tomen los recaudos suficientes para que puedan intervenir
las siguientes personas:
a) La o las víctimas y el adolescente que se presume infractor.
b) Uno o varios representantes de la comunidad (escuela, barrio, municipio,
familiar, etc.).
c) Tanto el joven que se presume infractor como la víctima podrán estar
acompañados en parte o durante todo el proceso por sus padres, algún
referente adulto, un líder comunitario, un tercero significativo o por quien
sientan seguridad y apoyo.
d) El mediador podrá, con el consentimiento de las partes, convocar terceros
interesados que puedan colaborar con el proceso de mediación.
e) Tanto el abogado del adolescente que se presume infractor como el de la
víctima podrán estar presentes durante todo el proceso. Deberán siempre
estar presentes en caso de la firma de un acuerdo, con la finalidad de velar
por el respeto de sus derechos.

8. Metodología de trabajo especializada


A fin de respetar el “principio de especialidad” y la mirada restaurativa, toda
mediación penal juvenil y/o acuerdo restaurativo debe respetar la siguiente
metodología:

a) Se propone el modelo de “mediación transformativa”, haciendo énfasis en


el proceso antes que en el resultado.
b) Debe ser un modelo sistémico, lo que significa orientar la mirada hacia las
relaciones, las interacciones y los procesos. Postula que la realidad no se
puede fragmentar para entenderla, porque no está hecha de elementos
que interactúan sino de procesos en retroalimentación dinámica y en múl-
tiples niveles. La realidad es percibida como un todo y es comprensible de
la realidad adolescente.
c) El abordaje de las entrevistas y los espacios físicos donde se lleven a cabo
las mismas debe diferenciarse del modelo de trabajo con adultos. En este
caso se trabaja con personas en desarrollo, en plena evolución intelectual,
emocional, educativa y moral, sin haber culminado el proceso de forma-
ción para la vida adulta.
d) Los procesos restaurativos pueden extenderse en el tiempo. Esta fase
puede durar una o varias sesiones, según la complejidad del caso, la si-
tuación emocional de las partes o el número de víctimas, ya que requieren
múltiples intervenciones.
e) Debe ser un proceso con un contenido pedagógico, que le permita al joven
que se presume infractor reflexionar sobre su vida, pero no aleccionador.
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 65
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

f) Los acuerdos deben respetar lo que las partes deciden, con el límite del
orden público, los derechos del adolescente y sus posibilidades concretas
de cumplimiento.
g) Las víctimas participan voluntariamente y con más intervención que en el
proceso penal.
h) En aquellos casos en los que no hay víctimas identificadas, o no quieran
participar, o sean delitos de peligro, se puede trabajar también en forma
indirecta, con el adolescente y con representantes de la comunidad, pu-
diéndose firmar un acta compromiso de reparación que, a diferencia de un
acuerdo, no es suscripta por la parte ofendida.
i) El procedimiento se inicia siempre con reuniones privadas, primero con el
adolescente y, una vez que éste acepta estar en el proceso, se convoca a la
víctima, a fin de evaluar la posibilidad del trabajo en mediación.
j) En las primeras reuniones con el adolescente presuntamente infractor se
debe explorar el nivel de responsabilidad, la capacidad de reparación, su
relato y vivencia de los hechos, su modo de percibir el conflicto, su capa-
cidad de ponerse en el lugar de la víctima. Una vez ello, se debe explorar
sobre las motivaciones de su conducta a fin de abordar el efecto que la
misma ha tenido no sólo en la persona directamente afectada sino tam-
bién en su grupo social.
k) En las primeras reuniones con la víctima, luego de escuchar sus vivencias
y percepción de lo ocurrido, se debe explorar su grado de victimización,
las expectativas en la Justicia, las consecuencias que ha supuesto la infrac-
ción, la disposición para participar en la mediación.
l) Si es posible deben redirigirse reuniones conjuntas, en el marco de las cua-
les se establecerán normas mínimas de relación, respeto, comunicación y
escucha.
m) Para el supuesto de que los progenitores se opongan a la participación
de sus hijos en este proceso y los jóvenes, por el contrario, manifiesten
interés en atravesarlo, el mediador deberá trabajar a fin de comprender
las razones de la negativa e intentar el consentimiento, sin perjuicio de lo
cual se promueve la participación y escucha del adolescente en el proceso
conforme con su grado de madurez y los preceptos de la Convención so-
bre los Derechos del Niño.
n) Es fundamental la confidencialidad. La participación en un proceso de me-
diación en ningún caso puede significar la asunción de responsabilidad
penal.
o) El acceso a la información es un derecho del adolescente que implica que
se le informe de manera que pueda comprender ante quiénes se encuen-
tra, por qué está allí, cuáles son los hechos que se le atribuyen, en qué con-
siste el proceso, cuáles son sus consecuencias y cuál es el rol del mediador.
p) El acceso a la información es un derecho de la víctima que implica que se
le informe sobre la propuesta del proceso de mediación, la voluntariedad

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Anexo I. Protocolo en Mediación Penal Juvenil Restaurativa y Acuerdos Restaurativos

de su colaboración, los objetivos que se persiguen, la disposición del ado-


lescente a participar, los mecanismos para hacer valer sus derechos y el rol
y los límites del mediador.
q) El proceso de mediación restaurativo debe respetar el derecho a ser escu-
chado de los adolescentes.
r) La mediación penal juvenil o el acuerdo restaurativo puede llevarse a cabo
antes del proceso penal, durante su tramitación o durante la ejecución de
una medida, aun cuando no necesariamente implique la suspensión del
proceso penal. También, cuando el adolescente no haya participado del
hecho y tiene voluntad de explicárselo a la víctima.
s) Los equipos técnicos designados deben tener una estructura que les per-
mita hacer un seguimiento del caso a caso y una interacción fluida con la
víctima.
t) El mediador y los equipos interdisciplinarios deben poder contar con una
red de programas comunitarios que faciliten el trabajo de empoderamien-
to de los adolescentes y su integración social.

9. Modalidad de abordaje interdisciplinario


A fin de promover la interdisciplina y el trabajo en equipo se propone:
a) el trabajo en comediación;
b) intervención de Equipo Interdisciplinario desde su propia perspectiva de
trabajo y metodología;
c) fortalecimiento de la articulación y el trabajo en red con otros organismos
estatales judiciales, policiales o de la comunidad civil para no superponer
intervenciones y para evitar la inflación de operadores;
d) generación de mecanismos para contar con los informes preexistentes de
distintos organismos;
e) posibilidad de que exista una figura de representante de la comunidad.

10. Universo de aplicación


Previo a iniciar una práctica restaurativa se requiere tener en cuenta los si-
guientes puntos:
a) Es menester que los criterios de derivación sean lo suficientemente am-
plios como para permitir un abordaje a definir en cada situación concreta.
b) Ciertos casos podrían ser excluidos por un interés del Estado (orden públi-
co, la simbología de determinados delitos, políticas de persecución penal).
c) El derivador debe basar la posibilidad de derivación sobre los informes
elaborados por equipos técnicos interdisciplinarios.
d) A fin de lograr la comparecencia de las partes al proceso de mediación o
a los acuerdos restaurativos es necesario un acercamiento al territorio en
el que habitan las partes en conflicto.
Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 67
Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

11. Reparación. Definición. Acuerdos posibles


Con la impronta de distinguir el sujeto con el que se trabaja (un adolescente
en estado evolutivo) y el fin restaurador, toda reparación debe basarse en los
siguientes puntos:

a) La reparación es el resultado que alcanzan las partes en un proceso que


se inicia a partir del reconocimiento de un conflicto, en el que se trabaja la
dimensión de lo humano afectada por la controversia.
b) Este proceso estará centrado en las expectativas y emociones de víctima,
victimario y la comunidad presente. La fortaleza del acuerdo se asienta en
el pensar, sentir y hacer de las partes involucradas.
c) El acuerdo debe obedecer a cada situación específica y contextualizada
y no responder a estándares prestablecidos, por lo que debe ser flexible,
creativo y al mismo tiempo presentar características singulares que favo-
rezcan su cumplimiento efectivo.
d) La redacción deberá ser comprensible para los involucrados.
e) El acuerdo podrá ser revisado a requerimiento de alguna de las partes.
f) En el Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil anclado en los principios
de Justicia Restaurativa la reparación no se limita a una comprensión ma-
terial o económica, sino también todas aquellas formas que representen
para las partes a reparar la satisfacción de sus necesidades e intereses.
g) Incluye asimismo el despliegue de un proyecto personal de carácter so-
cioeducativo que puede estar asociado con la comunidad de la que el
adolescente es parte.
h) Cuando se observa la vulneración de derechos y/o falta de acceso a los
recursos socialmente disponibles en el proceso de mediación será nece-
saria la articulación con los organismos de protección de derechos en las
respectivas jurisdicciones.

12. Mecanismo de participación


Deben diseñarse mecanismos de consulta y participación de los adolescentes
en la construcción del modelo de Justicia Restaurativa.

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A n e x o d e P articipant e s

Listado de participantes en el eje Procesal Penal


de Justicia 2020 (www.justicia2020.gob.ar)

Abdala Norma Edith Argarañaz Paula Benincasa María Virginia


Abella Sonia Arias Romina Benítez Cecilia Karina
Abraham Judith Armatta Pablo Benítez Juan José
Acinas Darío Assef Roberto Berraondo Soledad
Acosta Juan Ignacio Aubone Ana Fabiola Bianchi Nicolás
Aguilera Marta Miriam Augman Ricardo Blanco Ana María
Aisicoff Sandra Aumac Ricardo Blasco Alicia
Aizpeloa Silvia Aumada Adolfo Bobek Martina
Alavila Pablo Aumann Ricardo Bogado Tula Ramón
Alconada Alfonsín Rocío Auteri Cristina Bongianino Mario Oscar
Alderisio Florencia Ávila María Eugenia Bongiovanni Franco
Almazan Silvia Bajkovec Sandra Bonifacio Gerardo
Almeida Mario De Baquero María Noelia Bonilla Francisco
Alonso Laura Barberis Liliana Bonino Juan Pablo
Alvarado Juan Barbirotto Pablo Borrelli Martin
Álvarez Atilio Barbis Patricia Bossatti Alejandro
Álvarez Diego Barbosa Mariana Brandi Eduardo
Álvarez Lucero Nadia Bargiela Ana María Briñon Silvina
Álvarez María Alejandra Barrionuevo Andrea Brunnetto Érica
Álvarez Veronica Barrios Camila Bruno Romina
Ancieta Fabiana Basterrechea Cecilia Bruzzo Pablo
Angulo Durga Battaglia Alejandro Budano Roig Magdalena
Apalategui Mariana Bauche Germán Buffa Daniela
Aramayo Agustina Bauer Florence Burgos Gabriela
Aramayo Paola Bebeacua Lucía Burgos Melisa
Arancibia Rodríguez Marisol Beinat Mónica Bustos Estela
Aranovich Mariana Belarra Adriana Beatriz Cabezas Gladys
Aréchaga Patricia Beloff Mary Caccioppoli Carla
Areco María Jimena Bemposta Letizia Cáceres Santillán Joaquín

Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil | 69


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Calderón Altamirano Jovanna Curto María Magdalena Ferreyra Liliana Mabel


Camacho Sáenz Nicolás Damato Marcela Beatriz Ferreyra Ruiz Franco
Cambria Gabriela Das Neves Yanina Ferri Blanca
Camejo Lorena Dasso Natalia Ficoseco Mauricio
Camiletti Jorgelina Daulte Sonia Findeisz Analía
Canal Virginia Luján Daulto Sonia Finocchiaro Enzo
Canido Itatí Mariana De Apellanis Esteban Flores Jorge
Canteros Jorge De Bartolo Nora Flores María Angela
Cañavate Sebastián De Graaff Sebastián Florez Brañez Pablo
Capdevila Gladys Beatriz De La Maza Silvana Fontdevila Mariana
Cappiello Rosana De Marinis Laura Fontemachi María Amanda
Caputo Silvina De Mendoza Ana Fortes Gabriela
Caram María Helena De Rosa Pablo Alberto Forti Liliana
Carbone María Julia De Stefano Enrique Oscar Fortuzzi Ana Laura
Carchiri Bruno De Tezanos Gonzalo Fossati Victoria
Cardaci Solange Vanesa De Tezanos Oliver Frencia Sergio
Cardozo Pablo De Tezanos Pinto Celina Frontelli Fabio
Cardozo Silvia Dekmak Nicolás Frutos Edgardo
Carpanzano Nancy Del Val Teresa Maria Fuentelsaz Patricia
Carpanzano Norma Devoto Mauricio Funes Diego
Carril María Paula Di Giorgio Clelia Galbiatti Miguel Federico
Carrillo Alejandro Díaz Gómez María Marta Gallastegui Malla Eduardo
Carrillo Carmen Díaz Karina Gallo Gustavo
Carrizo Ana Díaz Marcela Galvaliz María Josefa
Carrizo María Díaz Silvia Galván Carolina
Casares Martín Diez Horacio Garay Cueli Dalmiro
Casasco Domingo Dip Torres María Tatiana García Carolina
Castellano Viviana Dobniewski Déborah García de Ghiglino Silvia
Castillo María Domingo de la Fuente Virginia García María Aurora
Catani Mercedes Domínguez Juan Carlos García Morabitto María Laura
Cavaliere Carla Domínguez Pablo Garcilaso Graciela
Cazal Rosalía Dopploer Navarro Ingrid Garrido Matías
Cedrón Juan Drlje María Gatti Zaida
Cerdeira Hernán Dueñas Moncada Nallely Gershani Fabricio
Chain Alejandro Dujovne Andrea Giacchino De Ribet María Isabel
Chavez Karina Durga Angulo Marcela Gil Lavedra Ricardo
Chiantaretto Marina Eilbaum Diana Gil Urquiola Carlos
Chute Gonzalo Escobedo Paz María Cristina Ginelli Carlos
Cilleruelo Alejandro Espinola Stella Maris Giordano Echegoyen María G.
Cirio Catalina Estrada José Manuel Goldstein Rosa Mirta
Cociancich Carlos Eyheraguibel Amparo González Blanca
Colicchio Yanina Fabro Marina González Carina
Colombo Analía Farulla Vaamonde Javier González Carlos
Conde Norma Favelukes Mónica González Del Solar José
Corneo Arrechea María De L. Feito Manuel González Gabriel
Cortiñas María Alejandra Fermoselle Julia González Ramón
Cosoli Antonela Fernández María Granillo Fernandez Felipe
Costaz Pedro Fernández Martin Greco Silvana
Covalschi Erika Fernández Silvia Gripaldi Ignacio Miguel
Cucho Alexis Fernández Zuker Ana Paula Gudiño Marcela
Curcho Guillermina Ferrari Gustavo Guemureman Silvia

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Anexo de participantes

Guerrero Julio López Courtade María Eugenia Moeykens Federico


Guillen Marcos López García José María Molina María Pilar
Guisnato Alicia Lopez Lemmo Marcelo Molinari Liliana
Gutiérrez de la Recova Ezequiel Lopez Maida Javier Molino Laura
Hachmann María Fernanda López Medrano Santiago Monath Hernán
Halperín María Marta López Seco Sofía Mones Ruiz Eduardo
Hamam Fernando López Verónica Monsalvo Horacio
Hasperue María Constanza Lossino Patricia Montero Tomás
Hernández Cristian Lourenco Virginia Montes María Fernanda
Hernández Juan Lucero Nadia Montiel Mateo
Herrera Alejandro Lucero Pablo Morabito Mario
Herrero Gustavo Luchi Mónica Morales Esteban
Herrero Víctor Luengo Soledad Morlachetti Alejandro
Hinojo María del Rosario Luna María Alejandra Moro Débora
Huebra Alejandra Luna Paula Moro Joaquín
Iacopetti Silvia Machain José Moro María Belma
Ibarra Carla Maciel Nora Morone Adriano
Inklemona María Virginia Maiella María Karina Mosqueira Hilda
Iorio Laura Maldonado Mario Munt Raquel
Ithuralde Nicolás Mamani Mariana Muñoz Damián
Jalkh Gustavo Marano Sanchis Julia Muñoz Elisa
Jantus Pablo Margetic Stella Maris Musa Laura
Juncosa Llimos María Isabel Marinero Lorena Navarrete Gabriela
Jusit Silvia Marsiglio María De Los Ángeles Navarro Guillermo
Klass Ricardo Martearena Juan Ignacio Navarro Hugo
Klentak Patricia Marti Garro Alejandro Navarro María Alba
Kojdamnanian Fravetto Romina Martin Germán Navas Jimena
Krawchik Raquel Martin Reinas Fernando Nicolai Fabían
Kusserow Alejandra Martina Claudia Nieto María Alejandra
Lagos Francisco Martina Verónica Nogaledo María Isabel
Lahitte Claudio Martínez Ana Núñez Burgos José Miguel
Lamberti Nicolás Martínez Emanuel David Núñez Gabriela
Lander Adriana Martínez Gorostiaga Lisandro Núñez Rodolfo
Lanzi Lucia Martínez Huerta Cándido Olaeta Hernán
Lanzilotta Sofía Martínez María Josefina Oliva María Candela
Lara Mara Martinez Rizzo Daniela Orizaola Guillermo
Lartigue Silvia Herminia Massimino Sandra Oses Nara
Lazarte Luis Mateo Victoria Otamendi Santiago
Leguizamón Ileana Mattina María Gabriela Palacios Gonella María Virginia
Leguizamón Karina Mazzeo Patricia Claudia Panno Julieta
Leguizamón María Paula Medan Marina Paoloni Daniela
Leicker Alcides Medina María Del Pilar Paredes Andrea Fabiana
Leiva Luz Meier Paleari María Paredes Daniel
Ligato María Cristina Melo Rolando Parodi Alejandra
Liwski Norberto Mendivil Roberto Parrino Augusto
Llapur Hugo Messiano Lorena Pascual Marta
Llugdar Eduardo Mignogna Silvina Pasquini Ignacio
Lobo Ana Laura Miralles Gloria Paterlini Mariana
López Amelia Miranda Amalia Patti Pablo
López Andrés Misuraca María Ángeles Pattiño Melina Soledad
López Castro María Solana Mizawak Claudia Paulero Rosaura

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Subsecretaría de Justicia y Política Criminal

Paz Silvana Reyes Andrea Sandoval Juan Manuel


Paz Silvina Ribeiro Lucas Sansierra Ernesto
Peñañori Gabriel Ribet Isabel Santamaria Silvina
Perassi Claudia Ricchini María Laura Sanz Cerbino Jorgelina
Perelmuter David Rico Valeria Sarabia Patricio
Pereyra Ana María Rinaldi Liliana Sarda Laura
Pereyra Patricia Rio María Eugenia Sarmiento Luciana
Pérez Aranaz María Inés Ríos Lorena Sarubi Montero Sofía
Pernas Susana Ríos Mario Sayago María
Petri Luis Rittatore Reynaldo Scarvaci Matías
Petroff María Susana Riva Ricardo Schellemberg Marcela
Pettigiani Gerardo Agustín Rivarola Pablo Schmit Gabriela
Piccini Valentina Rivas Ana Schulman Daniel
Piccinini Georgina Rizzello Víctor José Segovia Edna
Piccinini Liliana Roca María Ester Seleno Alejandra
Piemonte Fabiola Rocca Juan Pablo Sepe Sabina
Pietranera Agustina Rocchi María Susana Serradel María Laura
Pignata Noris Rodino Agustín Servera Eliana
Pinetta Juan Rodríguez Ana Sierra Gastón
Pisano Fernando Rodríguez Débora Amalia Silva Dora Del Valle
Pisapia María Dolores Rodríguez Etchebarne María C. Silvi María Elisa
Pocho Cintia Rodríguez Gabriela Slamovits Susana
Poggi María Fernanda Rodríguez Ladisa Estrella Sobrino María José
Poggioli Camila Rodríguez María Fernanda Sola Daniela
Polero Carolina Rodríguez Melluso María Sorbello Juan
Ponce De Paoli Cristina Rodríguez Patanella Valeria Soria María Candela
Ponce Marcela Rodríguez Senese María Paz Soruco Silvia
Popovich María Elena Roggero Daniel Sosa Analía Andrea
Pose Marcela Roldán Rodrigo Sosa Hernán
Pose Sabrina Romano Claudia Souto Celeste
Prada Mariela Romero Beely Azul Spagnolo Ana
Prades Daniel Romero Macarena Stebner Lorena Rosalía
Presman Claudio Rondon Walter Stornini Natalia Soledad
Prezioso Daniel Rosa Andrés Sullivan María Alejandra
Quantin Carlos Rosendo Ernestina Terragni Martiniano
Quevedo Hector Rossaroli Ana Clara Teruel Fernando
Quevedo Julieta Rossi Claudia Silvina Thomann Virginia
Quinteiro Alejandra Rubio Ana María Tisman Diego
Quival Nadia Russo Cristina Togni Daniel
Rabecoff Mariana Saavedra María del Rosario Tolaba Daniel
Racca Gustavo Sagasta María Eugenia Tollo Miguel Angel
Raffo Benegas María Fernanda Sajoux Jalowicki Laura Valeria Torres Cristian
Ramírez Ana Cecilia Salaberren Rubén Gregorio Toymil Alenandra
Ramírez Cabrera Norma Salazar Mayra Turchetto Julia
Ravera Godoy Mirta Angélica Salem Tatiana Valencia Donat Nancy
Read Pablo Salerno Lucas Valente Horacio
Reali Alfredo Salvia Florencia Florencia Valle María Eugenia
Rech Alendra Sánchez Cerantes Javier Vallejos Nadia Gissel
Reggiardo Nélida Beatriz Sanchez Juliana Vallino Moyano María Florencia
Renda Luisetto Hugo Sánchez Nelson Vanegas Adda
Renner Tania Isabel Sánchez Romero Cecilia Varela María del Pilar

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Anexo de participantes

Varela Marta Vetere Daniela Zalazar Paula


Vargas Yolanda Vezzulla Juan Carlos Zamar Herrera María
Vasile María Virginia Vidal Mauriz Juan Manuel Zambrano Paola
Vázquez Romina Villa Álvaro Joaquín Zarate Núñez Amelia
Velázquez Basílica Beatriz Villa María Alejandra Zarza Alejandra
Velurtas Marcela Villalba Gisela Zarza Daniela
Venegas María Volpi Alberto Zarzuri Patricio
Verde Claudia Volpi Mariana Zazzali Leonardo
Verón Claudia Von Leers Cristian

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