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Poemas de Alabanza y Esperanza en Cristo

Este poema cristiano expresa la fe y el amor hacia Jesucristo resucitado en tres oraciones. Celebra que Jesús venció a la muerte y trajo esperanza y alegría. El poeta se dirige a Cristo reconociendo su sacrificio y que, aunque sufrió la muerte, ahora sonríe y espera recibir nuestro amor. Finalmente expresa su deseo de que, al igual que Cristo resucitó, nuestra fe permanezca viva.

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Poemas de Alabanza y Esperanza en Cristo

Este poema cristiano expresa la fe y el amor hacia Jesucristo resucitado en tres oraciones. Celebra que Jesús venció a la muerte y trajo esperanza y alegría. El poeta se dirige a Cristo reconociendo su sacrificio y que, aunque sufrió la muerte, ahora sonríe y espera recibir nuestro amor. Finalmente expresa su deseo de que, al igual que Cristo resucitó, nuestra fe permanezca viva.

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CANTARÁN, LLORARÁN RAZAS Y

HOMBRES OH CRISTO, TÚ NO TIENES.


VEN, CREADOR, ESPÍRITU AMOROSO
Cantarán, llorarán razas y hombres, Oh Cristo, tú no tienes
buscarán la esperanza en el dolor, la lóbrega mirada de la muerte; Ven, Creador, Espíritu amoroso, OH DIOS, QUE ERES EL PREMIO
ven y visita el alma que a ti clama NOS DIJERON DE NOCHE.
el secreto de vida es ya presente: tus ojos no se cierran:
resucitó el Señor. son agua limpia donde puedo verme. y con tu soberana gracia inflama Oh Dios, que eres el premio, la corona
los pechos que criaste poderoso. Nos dijeron de noche
Oh Cristo, tú no puedes y la suerte de todos tus soldados,
Dejarán de llorar los que lloraban, que estabas muerto,
cicatrizar la llaga del costado: líbranos de los lazos de las culpas
brillará en su mirar la luz del sol, Tú que abogado fiel eres llamado, y la fe estuvo en vela
un corazón tras ella por este mártir a quien hoy cantamos.
ya la causa del hombre está ganada: del Altísimo don, perenne fuente junto a tu cuerpo;
noches y días me estará esperando. La noche entera,
resucitó el Señor. de vida eterna, caridad ferviente, El conoció la hiel que está escondida
espiritual unción, fuego sagrado. la pasamos queriendo
Oh Cristo, tú conoces en la miel de los goces de este suelo,
mover la piedra.
Volverán entre cánticos alegres la intimidad oculta de mi vida; y, por no haber cedido a sus encantos,
los que fueron llorando a su labor, tú sabes mis secretos: Tú te infundes al alma en siete dones, está gozando los del cielo eterno.
Con la vuelta del sol,
traerán en sus brazos la cosecha: te los voy confesando día a día. fiel promesa del Padre soberano;
volverá a ver la tierra
resucitó el Señor. tú eres el dedo de su diestra mano, Él afrontó con ánimo seguro la gloria del Señor.
Oh Cristo, tú aleteas tú nos dictas palabras y razones. lo que sufrió con varonil coraje,
Cantarán a Dios Padre eternamente con los brazos unidos al madero; y consiguió los celestiales dones No supieron contarlo
la alabanza de gracias por su don, ¡oh valor que convida Ilustra con tu luz nuestros sentidos, al derramar por ti su noble sangre. los centinelas,
en Jesús ha brillado su Amor santo: a levantarse puro sobre el suelo! del corazón ahuyenta la tibieza,
nadie supo la hora
resucitó el Señor. haznos vencer la corporal flaqueza, Oh piadosísimo Señor de todo, ni la manera;
Amén. Oh Cristo, tú sonríes con tu eterna virtud fortalecidos. te suplicamos con humilde ruego antes del día,
cuando te hieren sordas las espinas; que, en el día del triunfo de este mártir, se cubrieron de gloria
si mi cabeza hierve, Por ti, nuestro enemigo desterrado, perdones los pecados de tus siervos. tus cinco heridas.
Domeneq Cols y Puig,OP (1928-2011) haz, Señor, que te mire y te sonría. gocemos de paz santa duradera,
Presbítero ,compositor y organista español. y, siendo nuestro guía en la carrera, Gloria eterna al divino Jesucristo, Con la vuelta del sol,
Oh Cristo, tú que esperas todo daño evitemos y pecado. que nació de una Virgen impecable, volverá a ver la tierra
mi último beso darte ante la tumba, y gloria eterna al Santo Paracleto, la gloria del Señor.
también mi joven beso Por ti al eterno Padre conozcamos, y gloria eterna al sempiterno Padre.
descansa en ti de la incesante lucha. y al Hijo, soberano omnipotente, Amén. Si los cinco sentidos
ESTABA AL ALBA MARÍA y a ti, Espíritu, de ambos procedente,
Amén. buscan el sueño,
Poema con viva fe y amor siempre creamos. que la fe tenga el suyo
Estaba al alba María, Amén.
“Confidencia a mi Cristo” de Jorge Blajot (1921- vivo y despierto;
porque era la enamorada. la fe velando,
1992. Sacerdote jesuita, escritor y poeta . AL CANTO DE LOS GALLOS.
Fray Diego Tadeo González (1733-1794) para verte de noche
«¡María!», la voz amada. religioso agustino y poeta resucitando.
«¡Rabbuní!», dice María. Al canto de los gallos
El amor se hizo un abrazo viene la aurora;
Con la vuelta del sol,
junto a las plantas benditas; EMPRENDA LA ESPERANZA RAUDO VUELO los temores se alejan
volverá a ver la tierra
las llagas glorificadas como las sombras.
la gloria del Señor.
ríos de fuego y delicia; Emprenda la esperanza raudo vuelo PALABRA DEL SEÑOR YA RUBRICADA ¡Dios, Padre nuestro, Amén.
Jesús, esposo divino, siguiendo los caminos de nuestro Salvador, en tu nombre dormimos
María, esposa cautiva. y libre de nostalgias, camino de los cielos, y amanecemos!
Palabra del Señor ya rubricada José Luis Blanco Vega,SJ (1930-2005)
alegre el corazón.
es la vida del mártir ofrecida Sacerdote jesuita español, poeta y escritor.
Estaba al alba María, como prueba fiel de que la espada Como luz nos visitas,
para una unción preparada. Dijeron que te fuiste a las alturas Rey de los hombres,
juntándote a los coros del «Gloria» de no puede ya truncar la fe vivida.
como amor que vigila
Jesús en las azucenas Belén,
Fuente de fe y de luz es su memoria, siempre de noche; TESTIGOS DE LA SANGRE.
al claro del bello día. acaban hoy su canto en melodías puras
coraje para el justo en la batalla cuando el que duerme
En los brazos del Esposo con un solemne «Amén».
del bien, de la verdad, siempre victoria bajo el signo del sueño Testigos de la sangre
la Iglesia se regocija. con sangre rubricada,
Jamás te irás, Señor, porque eres nuestro, que, en vida y muerte, el justo en Cristo prueba la muerte.
¡Gloria al Señor encontrado, frutos de amor cortados
gloria al Dios de la alegría, serás Hijo del hombre sin fin de eternidad; halla. al golpe de la espada.
gloria al Amor más amado, los hombres, por tu nombre, de Dios hijos Del sueño del pecado
gloria y paz, y Pascua y dicha! ¡Aleluya! dilectos, Martirio es el dolor de cada día, nos resucitas, Testigos del amor
hermanos te serán. y es señal de tu gracia en sumisión callada,
si en Cristo y con amor es aceptado,
canto y cielo en los labios
Estaba al alba María, fuego lento de amor que, en la alegría la luz amiga.
al golpe de la espada.
es Pascua en la Iglesia santa. ¡Aleluya! Asciende victorioso del combate, de servir al Señor, es consumado. ¡Dios que nos velas!,
Amén. derrama sobre el mundo tu Espíritu de tú nos sacas por gracia Testigos del dolor
amor, Concédenos, oh Padre, sin medida, de las tinieblas. de vida enamorada;
Poema de Rufino María Grández, Ofmcap retorna jubiloso al seno de tu Padre, diario placer de muerte
y tú, Señor Jesús crucificado, al golpe de la espada.
(1936- ) Fray capuchino, poeta, compositor y tú volverás Señor. Gloria al Padre y al Hijo,
el fuego del Espíritu de vida
escritor español Amén. gloria al Espíritu,
para vivir el don que nos has dado. Testigos del cansancio
Amén. al que es paz, luz y vida, de una vida inmolada
al Uno y Trino; a golpe de Evangelio
y al golpe de la espada.
gloria a su nombre
y al misterio divino Demos gracias al Padre
Francisco Malgosa Riera (1926-2018) que nos lo esconde. por la sangre sagrada;
teólogo, escritor, poeta y sacerdote español. Amén. pidamos ser sus mártires,
y a cada madrugada
José Luis Blanco Vega,SJ (1930-2005) poder morir la vida
Sacerdote Jesuita español , poeta y escritor
al golpe de la espada. soles y lunas con muerte que estaban pobres!
Amén. en tus ojos y en tus labios. La tierra llora,
Amén. CRISTO, CABEZA, REY DE LOS PASTORES. porque sin ti la vida
es poca cosa.
CRECE LA LUZ BAJO TU HERMOSA MANO. Cristo, cabeza, rey de los pastores,
HORA DE LA TARDE. VEN, CREADOR, ESPÍRITU AMOROSO el pueblo entero, madrugando a fiesta, ¡Tantos hombres maltrechos,
Crece la luz bajo tu hermosa mano, sin ilusiones!;
canta a la gloria de tu sacerdote
Hora de la tarde, Padre celeste, y suben Ven, Creador, Espíritu amoroso, en ti buscan asilo
fin de las labores. himnos sagrados. sus manos torpes.
los hombres matutinos al encuentro ven y visita el alma que a ti clama
Amo de las viñas, de Cristo Primogénito. Tu amor amigo,
paga los trabajos y con tu soberana gracia inflama Con abundancia de sagrado crisma, todo tu santo fuego,
de tus viñadores. los pechos que criaste poderoso. la unción profunda de tu Santo Espíritu para su frío.
El hizo amanecer ante tus ojos
y enalteció la aurora, lo armó guerrero y lo nombró en la Iglesia
Al romper el día cuando aún no estaba el hombre sobre el Tú que abogado fiel eres llamado, jefe del pueblo. Yo roturé la tierra
nos apalabraste. mundo del Altísimo don, perenne fuente y puse trigo;
Cuidamos tu viña para poder cantarla. de vida eterna, caridad ferviente, tú diste el crecimiento
del alba a la tarde. El fue pastor y forma del rebaño, para tus hijos.
espiritual unción, fuego sagrado. luz para el ciego, báculo del pobre,
El es principio y fin del universo, Así, en la tarde,
Ahora que nos pagas, y el tiempo, en su caída, padre común, presencia providente, con el cansancio a cuestas,
nos lo das de balde, se acoge al que es la fuerza de las cosas Tú te infundes al alma en siete dones, todo de todos. te alabo, Padre.
que a jornal de gloria y en él rejuvenece. fiel promesa del Padre soberano;
no hay trabajo grande. tú eres el dedo de su diestra mano, Tú que coronas sus merecimientos, Quiero todos los días
Él es quien nos reanima y fortalece, tú nos dictas palabras y razones. salir contigo,
danos la gracia de imitar su vida,
Das al de la tarde y hace posible el himno y volver a la tarde
lo que al mañanero. y al fin, sumisos a su magisterio, siendo tu amigo.
que, ante las maravillas de tus manos, Ilustra con tu luz nuestros sentidos,
Son tuyas las horas cantamos jubilosos. danos su gloria. Volver a casa
y tuyo el viñedo. del corazón ahuyenta la tibieza, Amén. y extenderte las manos,
He aquí la nueva luz que asciende y busca haznos vencer la corporal flaqueza, dándote gracias.
A lo que sembramos su cuerpo misterioso; con tu eterna virtud fortalecidos. Amén.
dale crecimiento. he aquí, en la claridad de la mañana,
Tú que eres la viña, el signo de tu rostro. Por ti, nuestro enemigo desterrado,
cuida los sarmientos. VELARON LAS ESTRELLAS EL SUEÑO DE
gocemos de paz santa duradera, SU MUERTE
Amén. Envía, Padre eterno, sobre el mundo y, siendo nuestro guía en la carrera,
el soplo de tu Hijo,
todo daño evitemos y pecado. Velaron las estrellas el sueño de su muerte,
José Luis Blanco Vega,SJ (1930-2005) potencia de tu diestra y primogénito
sus luces de esperanzas las recogió ya e sol,
Sacerdote Jesuita español , poeta y escritor de todos los que mueren.
Por ti al eterno Padre conozcamos, en haces luminosos la aurora resplandece,
Amén.
es hoy el nuevo día en que el Señor actuó.
y al Hijo, soberano omnipotente,
y a ti, Espíritu, de ambos procedente,
Fray Diego Murillo (1555-1616) Los pobres de sí mismos creyeron su palabra,
Franciscano español, gran predicador, poeta y con viva fe y amor siempre creamos.
la noche de los hombres fue grávida de Dios,
HOY DESCIENDE EL ESPÍRITU DE FUEGO autor espiritual Amén. él dijo volvería colmando su esperanza,
más fuerte que la muerte fue su infinito amor.
Hoy desciende el Espíritu de fuego
al corazón creyente de la Iglesia, Fray Diego Tadeo González (1733-1794)
MÁRMOL
el Señor que la quema y atraviesa CON SANGRE, TU FRENTE religioso agustino y poeta español. De angustia estremecida lloró y gimió la tierra,
enciende con su llama al universo. en lágrimas y sangre su humanidad vivió,
Mármol con sangre, tu frente; pecado, mal y muerte perdieron ya su fuerza,
Ebrios del Santo Espíritu, los Doce
rebosan de carismas y alabanzas; lirios con sangre, tus manos; CANTAD Y ALABAD AL SEÑOR. el Cristo siempre vivo es hoy nuestro blasón.
Dios baja al Sinaí, y en llamarada tus ojos, soles con muerte;
y en ímpetu de amor retumba el monte. luna con muerte, tus labios. De gozo reverdecen los valles y praderas,
Cantad y alabad al Señor,
los pájaros y las flores, su canto y su color,
Razas y pueblos quedan convocados; él nos ha dicho su nombre:
Así quiero verte, Cristo, celebran con los hombres la eterna primavera
Dios se muestra en Sión, la bella altura, Padre y Señor para el hombre.
y en voz concorde aquí a los hombres junta, sangriento jardín de nardos; del día y la victoria en que el Señor actuó.
desde Babel dispersos en pecado. así, con tus cinco llagas, Vida, esperanza y amor.
cielo roto y estrellado. Recibe, Padre santo, los cánticos y amores
Se lanzan por el mundo los testigos; Cantad y alabad al Señor, de cuantos en tu Hijo hallaron salvación,
y sin ceñir espadas lo conquistan, Rojo y blanco, blanco y rojo,
y sin oro a los pobres dan la vida; Hijo del Padre, hecho hombre: tu Espíritu divino nos llene de tu dones,
te vio la niña del cántico: los hombres y los pueblos se abran a tu Amor.
el Espíritu guía y Cristo invicto. Cristo Señor es su nombre.
bien merecido lo tienes, Amén.
por santo y enamorado. Vida, esperanza y amor.
El Viento es brisa y fuerza de huracanes,
y el Agua viva mueve los océanos;
alzan los brazos y oran bendiciendo Cantad y alabad al Señor, VENGO, SEÑOR, CANSADO.
Abismo reclama abismo:
y el gozo transfigura sus semblantes. ¿o no lo sabías acaso?; divino don para el hombre: Vengo, Señor, cansado;
el amor llama a la muerte: Santo Espíritu es su nombre.
Espíritu de amor y de verdad, ¡cuánta fatiga
Espíritu confín de las promesas, muerte y amor son hermanos. Vida, esperanza y amor. van cargando mis hombros
oh Santo, a ti la gloria siempre sea, al fin del día!
y a nosotros de ti la santidad. Amén. Amor quema, amor hiende
Cantad y alabad al Señor, Dame tu fuerza
carne y alma, pecho y labio.
él es fiel y nos llama, y una caricia tuya
Rufino María Grández , Ofmcap (1936- ) Amor, espada de fuego;
para mis penas.
Fray capuchino, poeta, compositor y escritor amor, cauterio y taladro. él nos espera y nos ama.
español Vida, esperanza y amor. Amén. Salí por la mañana
Así quiero verte, Cristo,
Entre los hombres,
con sangre, lirios y mármol;
¡y encontré tantos ricos
y, por las horas que te traigo muertas,
Alivia sus dolores con la hartura tú me darás una mañana viva.
de tu propio alimento; Amén.
y que vuelvan al fuego de tu casa
cansados y contentos. Poema de José Luis Martín Descalzo ( 1930-
Amén. 1991) fue un sacerdote, periodista y escritor
español

ERES LA LUZ Y SIEMBRAS CLARIDADES GRACIAS, SEÑOR POR EL DÍA HOY ROMPE LA CLAUSURA
MÁRMOL CON SANGRE, TU FRENTE
Eres la luz y siembras claridades; MÁRMOL CON SANGRE, TU FRENTE Hoy rompe la clausura
abres los anchos cielos que sostienen, Gracias, Señor, por el día,
Mármol con sangre, tu frente; del surco empedernido
como un pilar, los brazos de tu Padre. por tu mensaje de amor lirios con sangre, tus manos; el grano en él hundido
Mármol con sangre, tu frente;
que nos das en cada flor; lirios con sangre, tus manos; tus ojos, soles con muerte; por nuestra mano dura;
Arrebatada en rojos torbellinos, por esta luz de alegría, tus ojos, soles con muerte; luna con muerte, tus labios. y hoy da su flor primera
el alba apaga estrellas lejanísimas; te doy las gracias, Señor. luna con muerte, tus labios. la rama sin pecado
la tierra se estremece de rocío. Así quiero verte, Cristo, del árbol mutilado
Gracias, Señor, por la espina Así quiero verte, Cristo, sangriento jardín de nardos; por nuestra mano fiera.
Mientras la noche cede y se disuelve, sangriento jardín de nardos; así, con tus cinco llagas,
la estrella matinal, signo de Cristo, que encontraré en el sendero,
así, con tus cinco llagas, cielo roto y estrellado. Hoy triunfa el buen Cordero
levanta el nuevo día y lo establece. donde marcho pregonero que, en esta tierra impía,
cielo roto y estrellado.
de tu esperanza divina; Rojo y blanco, blanco y rojo, se dio con alegría
Eres la luz total, Día del Día, gracias, por ser compañero. Rojo y blanco, blanco y rojo, te vio la niña del cántico: por el rebaño entero;
el Uno en todo, el Trino todo en Uno: te vio la niña del cántico: bien merecido lo tienes, y hoy junta su extraviada
¡gloria a tu misteriosa teofanía! Gracias, Señor, porque dejas bien merecido lo tienes, por santo y enamorado. majada y la conduce
Amén. por santo y enamorado. al sitio en que reluce
que abrase tu amor mi ser,
Abismo reclama abismo: la luz resucitada.
José Luis Blanco Vega ,SJ (1930-2005) porque haces aparecer
Abismo reclama abismo: ¿o no lo sabías acaso?;
Sacerdote Jesuita español , poeta y escritor tus flores a mis abejas, el amor llama a la muerte: Hoy surge, viva y fuerte,
¿o no lo sabías acaso?;
tan sedientas de beber. el amor llama a la muerte: muerte y amor son hermanos. segura y vencedora,
muerte y amor son hermanos. la Vida que hasta ahora
Gracias por este camino, Amor quema, amor hiende yacía en honda muerte;
LANGUIDECE, SEÑOR, LA LUZ DEL DÍA. donde caigo y me levanto, Amor quema, amor hiende carne y alma, pecho y labio. y hoy alza del olvido
donde te entrego mi canto carne y alma, pecho y labio. Amor, espada de fuego; sin fondo y de la nada
Languidece, Señor, la luz del día Amor, espada de fuego; amor, cauterio y taladro. al alma rescatada
mientras marcho peregrino, y al mundo redimido.
que alumbra la tarea de los hombres; amor, cauterio y taladro.
mantén, Señor, mi lámpara encendida, Señor, a tu monte santo. Así quiero verte, Cristo, Amén.
claridad de mis días y mis noches. Así quiero verte, Cristo, con sangre, lirios y mármol;
Gracias, Señor, por la luz con sangre, lirios y mármol; soles y lunas con muerte
Confío en ti, Señor, alcázar mío, que ilumina mi existir; soles y lunas con muerte en tus ojos y en tus labios. ES LA PASCUA REAL, NO YA LA SOMBRA.
me guíen en la noche tus estrellas, por este dulce dormir en tus ojos y en tus labios. Amén
alejas con su luz mis enemigos, que me devuelve a tu cruz. Amén Es la Pascua real, no ya la sombra,
yo sé que mientras duermo no me dejas. la verdadera pascua del Señor;
¡Gracias, Señor, por vivir! ERES TÚ LA MUJER LLENA DE GLORIA
Amén. DESDE LA CRUZ REDENTORA la sangre del pasado es solo un signo,
Dichosos los que viven en tu casa la mera imagen de la gran unción.
De la canción “Gracias” de Hermes Davide Fastino Croatto Eres tú la mujer llena de gloria,
gozando de tu amor ya para siempre, (Tony Croatto) 1940-2005) fue un cantante y compositor Desde la cruz redentora, alzada por encima de los astros;
dichosos los que llevan la esperanza italiano, conocido por sus interpretaciones de la música En verdad, tú, Jesús, nos protegiste
el Señor nos dio el perdón, con tu sagrado pecho das la leche
de llegar a tu casa para verte. folclórica puertorriqueña.
con tus sangrientas manos paternales;
y, para darnos su amor, al que en su providencia te ha creado.
todo a la vez, sin medida, envolviendo en tus alas nuestras almas,
Que sea de tu Día luz y prenda la verdadera alianza tú sellaste.
abrió en su pecho una herida Lo que Eva nos perdió tan tristemente,
este día en el trabajo ya vivido,
y nos dio su corazón. tú lo devuelves por tu fruto santo;
recibe amablemente mi tarea, Y, en tu triunfo, llevaste a nuestra carne
para que al cielo ingresen los que lloran,
protégeme en la noche del camino. COMO EL NIÑO QUE NO SABE DORMIRSE reconciliada con tu Padre eterno;
Santa cruz de Jesucristo, eres tú la ventana del costado.
abierta como dos brazos: y, desde arriba, vienes a llevarnos
Acoge, Padre nuestro, la alabanza Como el niño que no sabe dormirse a la danza festiva de tu cielo.
rumbo de Dios y regazo Tú eres la puerta altísima del Rey
de nuestro sacrificio vespertino, sin cogerse a la mano de su madre, en la senda del dolor, y la entrada fulgente de la luz;
que todo de tu amor es don y gracia así mi corazón viene a ponerse Oh gozo universal, Dios se hizo hombre
brazos tendidos de amor la vida que esta Virgen nos devuelve
en el Hijo Señor y el Santo Espíritu. sobre tus manos, al caer la tarde. para unir a los hombres con su Dios;
sosteniendo nuestros pasos. aplauda el pueblo que alcanzó salud.
Amén. se rompen las cadenas del infierno,
Como el niño que sabe que alguien vela Sólo al chocar en las piedras Sea la gloria a ti, Señor Jesús, y en los labios renace la canción.
su sueño de inocencia y esperanza, el río canta al Creador; que de María Virgen has nacido,
SEÑOR, CUANDO FLORECE UN NUEVO DÍA. así descansará mi alma segura del mismo modo el dolor, gloria contigo al Padre y al Paráclito, Cristo, Rey eterno, te pedimos
sabiendo que eres tú quien nos aguarda. como piedra de mi río, por sempiternos y gozosos siglos. que guardes con tus manos a tu Iglesia,
Señor, cuando florece un nuevo día saca del corazón mío Amén. que protejas y ayudes a tu pueblo
en el jardín del tiempo, Tú endulzarás mi última amargura, el mejor canto de amor. y que venzas con él a las tinieblas.
no dejes que la espina del pecado tú aliviarás el último cansancio, Amén. Amén.
vierta en él su veneno. tú cuidarás los sueños de la noche,
tú borrarás las huellas de mi llanto.
El trabajo del hombre rompe el surco
en el campo moreno; Tú nos darás mañana nuevamente
en frutos de bondad y de justicia la antorcha de la luz y la alegría,
convierte sus deseos.
y la vida, la verdad. y a ti, Señor, mi corazón entrego. y en hambre de tu trigo,
Amén. Amén. ven, siéntate a mi mesa, Cuerpo de duro roble,
dígnate ser mi amigo. alma azul de silencio;
Fragm. Canción “Cristo está conmigo” ¡Qué aprisa cae la tarde...!
del compositor litúrgico español Versos del sacerdote jesuita español miel silvestre de rocas
¡quédate conmigo!
Juan A. Espinosa (1940-) José Luis Blanco Vega (1930-2005) Amén. y un jubón de camello.
poeta, periodista y escritor.
No fuiste, Juan, la caña
Poema de Ernestina de Champourcín tronchada por el viento;
(1905-1999) poeta española.
sí la palabra ardiente
POR EL DOLOR CREYENTE QUE BROTA DEL tu palabra de acero.
PECADO.
SEÑOR, COMO QUISIERA. ¿QUÉ SERÁ ESTE NIÑO?
OH DIOS, AUTOR DE LA LUZ. En el Jordán lavaste
Señor, cómo quisiera Por el dolor creyente que brota del pecado; al más puro Cordero,
por haberte querido de todo corazón; «¿Qué será este niño?», decía la gente
en cada aurora aprisionar el día, Oh Dios, autor de la luz, que apacienta entre lirios
por haberte, Dios mío, tantas veces negado, al ver a su padre mudo de estupor.
y ser tu primavera tantas veces pedido, de rodillas, perdón. de los cielos la lumbrera, y duerme en los almendros.
en gracia y alegría, «¿Si será un profeta?, ¿si será un vidente?»
que el universo sostienes
y crecer en tu amor más todavía. ¡De una madre estéril nace el Precursor!
abriendo tu mano diestra. En tu figura hirsuta
Por haberte perdido; por haberte encontrado.
En cada madrugada Porque es como un desierto nevado mi oración; Antes de nacer, sintió su llegada, se esperanzó tu pueblo:
abrir mi pobre casa, abrir la puerta, porque es como la hiedra sobre un árbol cortado La aurora, con mar de grana, para una raza nueva
el recuerdo que brota cargado de ilusión. al fuego del niño lo cantó Isabel,
el alma enamorada, cubriendo está las estrellas, abriste cielos nuevos.
y llamó a la Virgen: «Bienaventurada»,
el corazón alerta, bautizando humedecida
porque ella era el arca donde estaba él.
y conmigo tu mano siempre abierta. Porque es como la hiedra, déjame que te abrace, con el rocío la tierra. Sacudiste el azote
primero amargamente, lleno de flor después, ante el poder soberbio;
Ya despierta la vida y que a mi viejo tronco poco a poco me enlace, El ya tan antiguo y nuevo Testamento
Auséntanse ya las sombras, y ante el Sol que nacía
con su canción de ruidos inhumanos; y que mi vieja sombra se derrame a tus pies. en él se soldaron como en piedra imán;
y tu amor me convida al orbe la noche deja, se apagó tu lucero.
¡Porque es como la rama donde la savia nace, muchos se alegraron de su nacimiento:
a levantar mis manos mi corazón, Dios mío, sueña que Tú lo ves! y al nuevo día el lucero,
fue ese mensajero que se llamó Juan.
y a acariciarte en todos mis hermanos. Amén. de Cristo imagen, despierta. Por fin, en un banquete
Lo envió el Altísimo para abrir las vías y en el placer de un ebrio,
Hoy elevo mi canto Poema “Como la hiedra” de Leopoldo Panero Tú, día de día, oh Dios, el vino de tu sangre
con toda la ternura de mi boca, del que trae al mundo toda redención:
Torbado (1909-1962) poeta español. y Luz de Luz, de potencia santificó el desierto.
al que es tres veces santo, como el gran profeta, como el mismo Elías,
soberana, oh Trinidad,
a ti que eres mi Roca a la faz del Hijo de su corazón.
y en quien mi vida toda desemboca. doquier poderoso reinas. Profeta de soledades,
Amén. labio hiciste de tus iras
El no era la luz: vino a ser testigo
Oh Salvador, ante ti para fustigar mentiras
de la que ya habita claridad sin fin;
inclinamos la cabeza, y para gritar verdades.
él no era el Señor: vino a ser su amigo,
y ante el Padre y el Espíritu, Amén.
su siervo, su apóstol y su paladín.
dándote gloria perpetua.
Amén. Poema del fray capuchino español,
Cántanle los siglos, como Zacarías: escritor y poeta Rufino María Grández (1936-)
«Y tú serás, niño, quien marche ante él;
eres el heraldo que anuncia al Mesías,
eres la esperanza del nuevo Israel.»

El mundo se llena de gran regocijo,


Juan es el preludio de la salvación;
alabanza al Padre que nos dio tal Hijo, CUANDO EL GALLO, TRES VECES.
la gloria al Espíritu que fraguó la acción.
YA NO TEMO, SEÑOR, LA TRISTEZA ERES LA LUZ Y SIEMBRAS CLARIDADES.
Amén. Cuando el gallo, tres veces
PORQUE ES TARDE, DIOS MÍO.
Ya no temo, Señor, la tristeza, negaste a tu Maestro;
Eres la luz y siembras claridades, PROFETA DE SOLEDADES
ya no temo, Señor, la soledad; y él tres veces te dijo:
eres amor y siembras armonía Porque es tarde, Dios mío,
porque eres, Señor, mi alegría,
desde tu eternidad de eternidades. porque anochece ya «¿Me amas más que éstos?»
tengo siempre tu amistad. Profeta de soledades,
y se nubla el camino,
labio hiciste de tus iras
Ya no temo, Señor, a la noche, Por tu roja frescura de alegría, Se te puso muy triste
porque temo perder para fustigar mentiras
ya no temo, Señor, la oscuridad; la tierra se estremece de rocío, tu llanto y tu silencio:
las huellas que he seguido, y para gritar verdades.
porque brilla tu luz en las sombras, Hijo eterno del Padre y de María. pero la Voz te habló de apacentar corderos.
no me dejes tan solo
ya no hay noche, tú eres luz.
y quédate conmigo. Desde el vientre escogido
En el cielo del hombre, oscuro y frío, Tu pecado quemante
Ya no temo, Señor, los fracasos, fuiste tú el pregonero,
eres la luz total, fuego del fuego, Porque he sido rebelde se convirtió en incendio,
ya no temo, Señor, la ingratitud; para anunciar al mundo
y he buscado el peligro, y abriste tus dos brazos
porque el triunfo, Señor, en la vida, que aplaca las pasiones y el hastío. la presencia del Verbo.
y escudriñé curioso al madero sangriento.
tú lo tienes, tú lo das.
las cumbres y el abismo,
Entro en tus esplendores, Cristo, ciego; perdóname, Señor, El desierto encendido
Ya no temo, Señor, los abismos, La cabeza hacia abajo
mientras corre la vida paso a paso, y quédate conmigo. fue tu ardiente maestro,
ya no temo, Señor, la inmensidad; y el corazón al cielo:
porque eres, Señor, el camino pongo mis horas grises en tu brazo, para allanar montañas
Porque ardo en sed de ti porque, cuando aquel gallo,
y encender los senderos.
negaste a tu Maestro. proclamad la verdad en los caminos. SEÑOR, TÚ ME LLAMASTE.
Amén. Amén.
Señor, tú me llamaste
para ser instrumento de tu gracia,
LOS PUEBLOS QUE MARCHAN Y LUCHAN para anunciar la buena nueva,
. para sanar las almas.
Los pueblos que marchan y luchan
Instrumento de paz y de justicia,
con firme tesón pregonero de todas tus palabras,
PARA VOSOTROS, EL MISTERIO DEL PADRE. TE DOY GRACIAS SEÑOR.
aclamen al Dios de la vida. VOSOTROS SOIS LUZ DEL MUNDO. agua para calmar la sed hiriente,
Cantemos hosanna que viene el Señor. Para vosotros, el misterio del Padre; Te doy gracias, Señor. mano que bendice y que ama.
con vosotros, la luz del Verbo; Vosotros sois luz del mundo ¡Tanto estabas enojado conmigo!
en vosotros, la llama del Amor y ardiente sal de la tierra, Tú eres un Dios de amor, Señor, tú me llamaste
Agiten laureles y olivos,
ciudad esbelta en el monte, y ahora soy tu amigo, para curar los corazones heridos,
es Pascua de Dios, que es fuego. fermento en la masa nueva. te busco a cada instante y te persigo. para gritar, en medio de las plazas,
mayores y niños repitan: que el Amor está vivo,
«Cantemos hosanna que viene el Señor.» ¡Hontanares de Dios!, Vosotros sois los sarmientos, para sacar del sueño a los que duermen
Eres tú mi consuelo,
¡hombres del Evangelio!, y yo la Vid verdadera; tú eres el Dios que salva y da la vida; y liberar al cautivo.
Jesús victorioso y presente ¡humildes inteligencias luminosas!, si el Padre poda las ramas, eres todo el anhelo Soy cera blanda entre tus dedos,
ofrece su don ¡grandes hombres de barro tierno! más fruto llevan las cepas. de esta alma que va herida, haz lo que quieras conmigo.
a todos los justos del mundo. ansiándote sin tasa ni medida.
Vosotros sois la abundancia Señor, tú me llamaste
Cantemos hosanna que viene el Señor. El mundo tiene hambre de infinito del reino que ya está cerca, En mi tierra desierta, para salvar al mundo ya cansado,
y sed de cielo; los doce mil señalados para amar a los hombres
tú de la salvación eres la fuente;
Resuenen en todo camino las criaturas nos atan a lo efímero que no caerán en la siega. que tú, Padre, me diste como hermanos.
eres el agua cierta
de paz y de amor y nos vamos perdiendo en el tiempo. que se vuelve torrente, Señor, me quieres para abolir las guerras,
alegres canciones que digan: Dichosos, porque sois limpios y el corazón arrasa dulcemente. y aliviar la miseria y el pecado;
«Cantemos hosanna que viene el Señor.» Para nosotros, y ricos en la pobreza, hacer temblar las piedras
y es vuestro el reino que sólo ¡Quiero escuchar tu canto! y ahuyentar a los lobos del rebaño.
el misterio que aprendisteis del Padre;
se gana con la violencia. ¡Que tu Palabra abrase mi basura Amén.
Que Dios, Padre nuestro amoroso, con nosotros, la luz que os dio el Verbo; Amén.
en nosotros, el Amor ingénito. con alegría y llanto!
el Hijo y su Don
¡Que mi vida futura
a todos protejan y acojan. espejo sea sin fin de tu hermosura!
Cantemos hosanna que viene el Señor. ¡Hombres de Cristo, maestros de la Iglesia! LUZ MENSAJERA DE GOZO.
Amén.
Amén. dadnos una vida y un anhelo,
Luz mensajera de gozo,
la angustia por la verdad, hermosura de la tarde,
por el error el miedo. CUANDO LA LUZ SE HACE VAGA
llama de la santa gloria,
Jesús, luz de los mortales. MENTES CANSADAS.
Cuando la luz se hace vaga
NO ME PESA, SEÑOR, HABER FALTADO. Dadnos una vida de rodillas y está cayendo la tarde,
Te saludamos, Señor, Mentes cansadas,
ante el misterio, venimos a ti, Señor, manos encallecidas,
una visión de este mundo de muerte oh luz del mundo que traes para cantar tus bondades.
No me pesa, Señor, haber faltado en tu rostro sin pecado labriegos al fin de la jornada,
por el eterno mal que he merecido, y una esperanza de cielo. jornaleros de tu viña,
pura la divina imagen. Los pájaros se despiden
ni me pesa tampoco haber perdido venimos, Padre,
piadosamente en los árboles, atardecidos de cansancio,
el cielo como pena a mi pecado. Padre, te pedimos para la Iglesia Cuando el día se oscurece, y buscan calor de nido agradecidos por la lucha,
la ciencia de estos maestros. buscando la luz amable y blandura de plumajes.
nuestras miradas te siguen a recibir tu denario.
Amén.
Pésame haber tus voces despreciado a ti, lumbre inapagable.
y tus justos mandatos infringido, Así vuelven fatigados Llenos de polvo,
porque con mis errores he ofendido VERBO DE DIOS, ETERNA LUZ DIVINA. los hombres a sus hogares, el alma hecha girones,
Salve, Cristo venturoso, cargando sus ilusiones
tu corazón, Señor, por mí llagado. Hijo y Verbo en nuestra carne, romeros al filo de la tarde,
Verbo de Dios, eterna luz divina, o escondiendo sus maldades. peregrinos de tus montes,
brilla en tu frente el Espíritu,
fuente eternal de toda verdad pura, das el corazón del Padre. venimos, Padre,
Llorar quiero mis culpas humillado, Quieren olvidar la máquina, heridos por los desengaños,
y buscar a mis males dulce olvido gloria de Dios, que el cosmos ilumina, olvidar sus vanidades;
Es justo juntar las voces contentos por servir a tu mesa,
en la herida de amor de tu costado. antorcha toda luz en noche oscura. descansar de tanto ruido a recibir tu denario.
en el descanso del viaje, y morir a sus pesares.
y el himno del universo
Palabra eternamente pronunciada Hartos de todo,
Quiero tu amor pagar, agradecido, a ti, Dios nuestro, cantarte. Ya todo pide silencio,
amándote cual siempre me has amado en la mente del Padre, ¡oh regocijo!, llenos de nada,
se anuncia la noche amable: sedientos al brocal de tus pozos
y viviendo contigo arrepentido. que en el tiempo a los hombres nos fue dada Oh Cristo que glorificas convierte, Padre, sus penas y hambrientos de tu casa,
Amén. en el seno de Virgen, hecha Hijo. con tu vida nuestra sangre, en abundancia de panes.
acepta la sinfonía venimos, Padre,
de nuestras voces filiales. el corazón entre tus brazos,
Las tinieblas de muerte y de pecado, Alivie tu mano pródiga, la frente humilde de delitos,
Amén. tu mano buena de Padre,
en que yacía el hombre, así vencido, a recibir tu denario.
su verdad y su luz han disipado, el cansancio de sus cuerpos, Amén.
con su vida y su muerte ha redimido. sus codicias y sus males.
Amén.
TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR
Con destellos de luz que Dios envía,
no dejéis de brillar, faros divinos; Te damos gracias, Señor,
de los hombres y pueblos sed su guía, porque has depuesto la ira
y has detenido ante el pueblo
la mano que lo castiga. VOSOTROS QUE ESCUCHASTEIS LA
Fiesta es la lucha terminada, LLAMADA.
Tú eres el Dios que nos salva, vida es la muerte del Señor,
la luz que nos ilumina, día la noche engalanada, Vosotros, que escuchasteis la llamada
la mano que nos sostiene gloria eterna de su amor. de viva voz que Cristo os dirigía,
y el techo que nos cobija. abrid nuestro vivir y nuestra alma
Fuente perenne de la vida, al mensaje de amor que él nos envía.
Y sacaremos con gozo luz siempre viva de su don,
del manantial de la Vida Cristo es ya vida siempre unida Vosotros, que invitados al banquete
las aguas que dan al hombre a toda vida en aflicción. gustasteis el sabor del nuevo vino,
la fuerza que resucita. llenad el vaso, del amor que ofrece,
Cuando la noche se avecina, al sediento de Dios en su camino.
Entonces proclamaremos: noche del hombre y su ilusión,
«¡Cantadle con alegría! Cristo es ya luz que lo ilumina, Vosotros, que tuvisteis tan gran suerte
¡El nombre de Dios es grande! Sol de su vida y corazón. de verle dar a muertos nueva vida,
¡Su caridad infinita! no dejéis que el pecado y que la muerte
Demos al Padre la alabanza, nos priven de la vida recibida.
¡Que alabe al Señor la tierra! por Jesucristo, Hijo y señor,
Cantemos sus maravillas. denos su espíritu esperanza Vosotros, que lo visteis ya glorioso,
¡Qué grande, en medio del pueblo viva y eterna de su amor. hecho Señor de gloria sempiterna,
el Dios que nos justifica!». Amén. haced que nuestro amor conozca el gozo
Amén. de vivir junto a él la vida eterna.
Amén.

COLUMNAS DE LA IGLESIA, PIEDRAS VIVAS.

¡Columnas de la Iglesia, piedras vivas!


¡Apóstoles de Dios, grito del Verbo!
Benditos vuestros pies, porque han llegado
para anunciar la paz al mundo entero.

De pie en la encrucijada de la vida,


del hombre peregrino y de los pueblos,
CRISTO, EL SEÑOR lleváis agua de Dios a los cansados,
hambre de Dios lleváis a los hambrientos.
Cristo, el Señor,
como la primavera, De puerta en puerta va vuestro mensaje,
PRESENTEMOS A DIOS NUESTRAS como una nueva aurora, que es verdad y es amor y es Evangelio.
TAREAS. resucitó. no temáis, pecadores, que sus manos
son caricias de paz y de consuelo.
Presentemos a Dios nuestras tareas, Cristo, nuestra Pascua,
levantemos orantes nuestras manos, es nuestro rescate, Gracias, Señor, que el pan de tu palabra
porque hemos realizado nuestras vidas nuestra salvación. nos llega por tu amor, pan verdadero;
por el trabajo. gracias, Señor, que el pan de vida nueva
Es grano en la tierra, nos llega por tu amor, partido y tierno.
Cuando la tarde pide ya descanso muerto y florecido, Amén.
y Dios está más cerca de nosotros, tierno pan de amor.
es hora de encontrarnos en sus manos,
llenos de gozo. Se rompió el sepulcro,
se movió la roca,
En vano trabajamos la jornada, y el fruto brotó.
hemos corrido en vano hora tras hora,
si la esperanza no enciende sus rayos Dueño de la muerte,
en nuestra sombra. en el árbol grita
su resurrección.
Hemos topado a Dios en el bullicio,
Dios se cansó conmigo en el trabajo; Humilde en la tierra,
es hora de buscar a Dios adentro, Señor de los cielos,
enamorado. su cielo nos dio.

La tarde es un trisagio de alabanza, Ábranse de gozo


la tarde tiene fuego del Espíritu: las puertas del Hombre,
adoremos al Padre en nuestras obras, que al hombre salvó.
adoremos al Hijo.
Amén. Gloria para siempre
al Cordero humilde
¿DONDE ESTÁ MUERTE, TU VICTORIA? que nos redimió.
Amén.
¿Dónde está muerte, tu victoria?
¿Dónde está muerte, tu aguijón?
Todo es destello de su gloria,
clara luz, resurrección.

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