Estocolmo y rio, primeros acercamientos referente a la necesidad de mitigar el
impacto de los procesos industriales en el medio ambiente, un tinte mas humano en cuanto
siendo conscientes que uno de los principales objetos del desarrollo sostenible consiste en
el mejoramiento de las condiciones de la sociedad, disminuir la desigualdad y la pobreza
extrema es uno de los principales objetivos.
Logística inversa o logística de la recuperación y reciclaje, se define como una serie de
procesos logísticos encaminados a la recogida, desmontaje de productos usados con el fin
de maximizar su aprovechamiento y fomentar su uso sostenible, el grupo PILOT y
REVLOG lo definen como el conjunto de actividades logísticas encaminadas a maximizar
el flujo de información y materiales desde su origen hasta su disposición final, con el fin de
recuperar valor o asegurar su correcta eliminación.
En términos generales se puede definir la logística inversa como el arte de planificar y
controlar el flujo de materiales e información desde el punto de consumo final hasta el
punto de origen con el fin de recuperar su valor a través de actividades de Re-fabricación y
renovación, o asegurar su correcta eliminación, con el fin que esta actividad impacte lo
menos posible el medio ambiente.
El proceso de planeación de la logística inversa abarca actividades desde el diagnostico de
la situación, pasando por la evaluación de las fuentes que generan o activan la cadena de
suministro de manera inversa, la clasificación del material en función de sus condiciones y
naturaleza, su recepción, almacenamiento y disposición final obedeciendo a la normativa
legal vigente sobre tratamiento de residuos dependiendo de su naturaleza e impacto al
medio ambiente, dicho proceso debe ser susceptible de ser medido y controlado tanto a
nivel interno de la compañía como por las autoridades ambientales locales. Es necesario
tener en cuenta que adicionalmente a los actores habituales en la cadena de suministro,
surgen nuevos integrantes en este proceso, como agentes especializados en transporte,
recuperación, almacenamiento y disposición final del producto involucrado en el proceso,
además de entes relacionados, con temas regulatorios, que garantizan el mínimo impacto
ambiental en un proceso de logística inversa.
El proceso de gestión de residuos se basa en la premisa de que producir de manera limpia
es mejor que limpiar y durante los años ha pasado de ser un proceso tradicional que
generaba sobrecostos a la operación, a convertirse en un proceso que puede llegar a generar
valor agregado a la cadena de abastecimiento.
A la hora de hablar de la disposición de los residuos, es necesario establecer las
características y el grado de aprovechamiento de los materiales en función de la naturaleza
de sus componentes. Esta disposición abarca desde el reacondicionamiento de un producto
devuelto por malas condiciones que no afectan su consumo final, como reparaciones,
restauraciones, refabricaciones en las que se diseña y ensambla nuevamente el producto,
hasta la extracción de componentes específicos de elementos donde su funcionalidad es
nulo, por ejemplo la recuperación de metales preciosos en componentes electrónicos y el
reciclaje, el cual consiste de la recuperación de materiales de los que esta fabricado el
articulo a recuperar, y que estos sirvan como insumo o materia prima para la elaboración de
nuevos productos
El principal fin de la recuperación es obtener un beneficio económico de esta actividad,
razón por la cual es necesario tener en cuenta principios que aseguren dicho objetivo. En
primera medida se debe garantizar que sea un producto que realmente no esté en
condiciones de ser consumido, que su recuperación incorpore valor dentro de la cadena de
suministro y por último que exista una disposición útil para los elementos recuperados.
A manera de conclusión, dentro del contexto geopolítico en el que nos desenvolvemos,
vemos que países mas desarrollados e industrializados poseen leyes mas estrictas en cuanto
a la disposición de los materiales recuperados y desechados.
Debido al alto grado de concientización del consumidor final, una adecuada gestión de
residuos y recuperación de materiales se convierten no solo en una fuente de optimización
de recursos, sino en una ventaja competitiva, ya que los productos amigables con el medio
ambiente se han convertido en un importante criterio a la hora de comprar.