FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS EMPRESARIALES
Y PEDAGÓGICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
CURSO: DERECHO CIVIL V (D. REALES)
TEMA: SEGUNDO EXAMEN PARCIAL – DERECHO DE
PROPIEDAD- CAS. Nº 3929-2013 LAMBAYEQUE MEJOR
DERECHO DE PROPIEDAD.
DOCENTE: Mgr. MARÍA DEL CARMEN LOZA QUIROZ
ALUMNA:
NADIA BERROSPI MANCILLA
CICLO: SÉPTIMO - VII
MOQUEGUA, AGOSTO DEL 2020
INTRODUCCIÓN
“El derecho, producto social, es la ciencia social por excelencia, la primera de todas por su urgencia,
su poder de apremio y su virtud de organización; es la regla social obligatoria, regla cambiante, de
aspectos múltiples y sucesivos, cuyo poder de adaptación es infinito”. (Louis Josserand).
Apropiarse de algo, poseerlo para sí, es el instinto más básico los seres humanos, de hecho, puede
decirse que este comportamiento se presenta también en el mundo natural. Ciertos animales tienen
territorios delimitados, por ejemplo: El lobo pelea con su manada por la presa, los cachorros por el
seno de la madre y como es sabido, los dominios de una soberbia de leones pueden cubrir varios
kilómetros de sabana africana. De hecho, existe una función de relación biológica llamada
amensalismo, por medio de la cual ciertas especies de plantas, como los pinos, segregan líquidos
tóxicos a través de sus raíces para impedir el crecimiento de otras especies alrededor suyo,
apoderándose así de espacios propios. Trasladándonos a nuestra especie, es posible que el
alimento haya sido el primer punto de discordia respecto al dominio. Esto, teniendo en cuenta que el
impulso por la simple supervivencia siempre nos acompañará. Sea suficiente situarse en un
escenario de hambruna en el cual no exista competencia por bienes suntuarios pero sí por la comida;
tal y como sucede hoy en ciertos países sin desarrollo económico significativo o los que han
enfrentado conflictos bélicos. No es menester mencionar el escenario violento en el cual nos
encontraríamos, si otra persona robara el pedazo de pan que se encuentra en nuestra esfera de
propiedad en situaciones en las que la necesidad apremia.
El profesor Francesco CARNELUTTI, en su obra Cómo nace el Derecho, nos expresa lo siguiente:
Hemos dicho, en la lección segunda, que la propiedad nace, en el terreno de la economía, antes que
en el derecho. Pero en este terreno su tutela se encomienda exclusivamente a las fuerzas del
propietario; si él no llega a defenderla, se le escapa la propiedad. Pero cuando quien se apodera de
las cosas de otro es castigado, es decir, cuando se prohíbe el hurto, no es ya solo el propietario
quien defiende su dominio, esto es, en primer lugar su casa; a la puerta de ella están los carabineros.
Entonces la propiedad de instituto puramente económico, pasa a ser un instituto jurídico y hasta se
convierte en un Derecho.
La propiedad, como se sabe, es el derecho real por excelencia, pues contiene todos los atributos
jurídicos que se pueden ejercer sobre un bien determinado. De ahí que el artículo 923 del Código
Civil defina a la propiedad como «el poder jurídico que permite usar, disfrutar, disponer y reivindicar
un bien». Este importante derecho se adquiere de diversas formas, según nuestro Código Civil, como
p. ej. Mediante la apropiación, la accesión o la prescripción adquisitiva de dominio (arts. 929, 938 y
950). Pero la forma más conocida y empleada es, sin lugar a dudas, transferencia de la propiedad
(arts. 947 y 949 del Código Civil). Así, la transferencia no es sino una de las formas –la más común–
de adquirir el derecho de propiedad de un bien mueble o inmueble. A su vez, la forma más común
de transferir la propiedad es, sin duda, el contrato de compra venta (otras formas son la donación, el
testamento, etc.).
En este sentido, mediante el presente ensayo se sustenta y analiza un expediente judicial. Se analiza
y valora un interesante expediente civil de Tercería de propiedad, en donde la parte demandante
solicita al órgano jurisdiccional que se deje sin efecto el remate del segundo y tercer piso de un
inmueble que había sido hipotecado por unos esposos a favor de un banco, siendo estos últimos la
parte demandada. La parte demandante alega tener un derecho de propiedad sobre los referidos
pisos, mientras que el banco demandado aduce tener un derecho de hipoteca sobre dichos pisos,
produciéndose así un conflicto de derechos reales sobre un mismo bien inmueble.
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
1.1. DESCRIPCION DE LA REALIDAD PROBLEMÁTICA
1.1.1. LA DEMANDA
Pretensión
Se trata del recurso de casación interpuesto por María Augusta Murillo
Gonzáles a fojas seiscientos setenta y seis, contra la sentencia de vista de fojas
seiscientos sesenta y siete, de fecha veintiuno de agosto de dos mil trece,
emitida por la Primera Sala Especializada Civil de la Corte Superior de Justicia
de Lambayeque, que confirma la sentencia apelada de fojas quinientos setenta
y cinco, de fecha dos de abril de dos mil doce, que declara improcedente la
demanda interpuesta, sin costas ni costos.
Fundamentos de hecho de la demanda
Que, el recurso de casación fue declarado procedente por resolución de fecha
doce de diciembre de dos mil trece, por la causal de infracción normativa
prevista en el artículo 386 del Código Procesal Civil, en virtud de lo cual la
recurrente denuncia que:
a) Se infringen los artículos 188 y 197 del Código Procesal Civil, toda vez que
la Sala Superior señala que “(...) la parte actora ha debido concurrir al proceso
con el medio de prueba documental (Escritura Pública) y con su inscripción
registral de la misma (...). Además, ha debido concurrir al proceso indicando de
manera clara y precisa con qué tipo de documento el demandado afianza su
posición de sentirse también propietario del mismo inmueble y si el mismo está
registrado o no (...).Todo lo antes indicado, no se señala ni siquiera en el escrito
de la demanda, tampoco los medios de prueba aportados tiene[n] identificación
con ello (...)”; sin embargo, tanto en el expediente principal como en los
acompañados obran los títulos de propiedad de la demandante y de los
demandados, así como también su inscripción respectiva, teniendo que en la
demanda se detalla de forma específica cómo la actora ha adquirido el inmueble
sub materia, así como el tracto sucesivo hasta llegar al lote matriz y sus
propietarios primigenios. Por consiguiente, no se ha efectuado una valoración
conjunta de los medios probatorios ofrecidos por la demandante, ni tampoco la
prueba de oficio, ni mucho menos se ha cotejado el contenido de la demanda,
situación que afecta el principio de unidad de la prueba que deriva del derecho
a una valoración conjunta y razonada de las pruebas admitidas y actuadas;
b) Se infringe el artículo 139 inciso 5 de la Constitución Política del Perú, así
como los artículos 50 inciso 6 y 122 incisos 3 y 4 del Código Procesal Civil, toda
vez que el Ad quem no ha fundamentado adecuadamente la resolución
impugnada, pues no ha considerado los medios probatorios que obran en autos,
tales como los expedientes judiciales, los documentos ofrecidos por la
demandante y la prueba de oficio, ni mucho menos describe el dispositivo legal
que sustenta su apartamiento o rechazo total de los medios probatorios
aportados al proceso, limitándose a señalar que es necesario sanear
legalmente toda la documentación;
c) Se infringe el artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Civil, pues
la Sala Superior no ha emitido pronunciamiento sobre las pretensiones
planteadas, ni mucho menos sobre los puntos controvertidos fijados, ni tampoco
ha efectuado un análisis de los argumentos y de las pruebas aportadas al
proceso, centrándose únicamente en un razonamiento ilógico que concluye que
es necesario sanear legalmente toda la documentación (considerando octavo),
a pesar de que en el expediente judicial obran los medios probatorios que
sustentan la pretensión de la demandante, como también la fundamentación
fáctica que acredita el derecho invocado; por lo tanto, la Sala Superior ha
infringido el principio de congruencia procesal;
d) Se inaplican los artículos 949 y 968 inciso 1 del Código Civil, pues el Ad quem
pretende desconocer y excluir el tracto sucesivo de las transferencias del
inmueble sub litis (que se indican en el Cuadro Ayuda Memoria de fojas
quinientos cinco), situación que desnaturalizaría el contenido legal de las
transferencias y extinción de la propiedad del inmueble, dejando sin validez la
fe pública contractual de los otorgantes y adquirentes (incluida la demandante);
e) Se inaplica el artículo 2014 del Código Civil y se aplica de manera aislada el
principio de prioridad regulado en el artículo 2016 del citado Código Civil, no
obstante que dicho principiodebe ser interpretado de manera sistemática y
conjunta con el principio de fe registral, pues en el presente proceso la parte
demandada no ha acreditado que la demandante haya adquirido el inmueble
sub materia de mala fe, sino más bien por el contrario dicha adquisición fue
efectuada conforme a los parámetros legales de la buena fe registral.
1.2. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA (Tesis)
1.2.1. Objetivo general
Determinar la propiedad de María Augusta Murillo Gonzáles que interpone
demanda para que se declare el mejor derecho de propiedad a su favor
respecto del inmueble ubicado en la Calle 7 de Junio número 843 (antes
Manzana 18, Lote 19) del Distrito de Monsefú, Provincia de Chiclayo,
Departamento de Lambayeque, de quinientos setenta metros cuadrados (570
m2) de extensión, y se declare improcedente la sentencia interpuesta,
solicitando como pretensión accesoria la rectificación de la Partida número
11010750 del Registro de Propiedad Inmueble de Chiclayo
Objetivos específicos
Determinar la Propiedad de María Augusta Murillo Gonzáles que interpone
demanda para que se declare el mejor derecho de propiedad a su favor
respecto del inmueble ubicado en la Calle 7 de Junio número 843
Determinar la rectificación de la Partida número 11010750 del Registro de
Propiedad Inmueble de Chiclayo a favor de la demandante María Augusta
Murillo Gonzáles
1.3. FUNDAMENTOS DE DERECHO
La demandante adquiere la propiedad del bien sub litis de María Dominga
Chafl oque Gonzáles de Pisfi l. Es el caso que el día trece de agosto de mil
novecientos noventa y seis se realiza la primera inscripción de dominio del
inmueble en litigio en la Ficha número 19752 del Registro de Propiedad
Inmueble de Chiclayo, inscribiéndose la propiedad a favor de María Dominga
Chafloque Gonzáles de Pisfi l y luego el tracto sucesivo a favor de la
demandante. Por duplicidad, la Ficha número 19752 fue trasladada a la
Ficha número 18509 y ésta a su vez fue trasladada a la Partida número
P10062445 del Registro Predial Urbano.
Se infringen los artículos 188 y 197 del Código Procesal Civil, toda vez que
la Sala Superior señala que “(...) la parte actora ha debido concurrir al
proceso con el medio de prueba documental (Escritura Pública) y con su
inscripción registral de la misma.
Se inaplican los artículos 949 y 968 inciso 1 del Código Civil, pues el Ad
quem pretende desconocer y excluir el tracto sucesivo de las transferencias
del inmueble sub Litis
Se infringe el artículo 139 inciso 5 de la Constitución Política del Perú, así
como los artículos 50 inciso 6 y 122 incisos 3 y 4 del Código Procesal Civil,
toda vez que el Ad quem no ha fundamentado adecuadamente la resolución
impugnada.
Se inaplica el artículo 2014 del Código Civil y se aplica de manera aislada el
principio de prioridad regulado en el artículo 2016 del citado Código Civil.
1.3.1. MEDIOS PROBATORIOS
Ofrece los siguientes:
La demandante presenta registro de propieda a favor de María Dominga
Chafloque Gonzáles de Pisfi l y luego el tracto sucesivo a favor de la
demandante. Por duplicidad, la Ficha número 19752 fue trasladada a la
Ficha número 18509 y ésta a su vez fue trasladada a la Partida número
P10062445 del Registro Predial Urbano.
Refiere que los demandados alegan ser propietarios de los inmuebles
ubicados en la Calle 7 de Junio números 843 y 851 en mérito a la Escritura
Pública de fecha catorce de noviembre de mil novecientos treinta y cuatro,
sin considerar que parte del bien ha sido objeto de una serie de ventas desde
esa fecha y que, por lo tanto, ellos solo serían propietarios del inmueble sito
en la Calle 7 de Junio número 851, de trescientos veintiún punto cincuenta
metros cuadrados (321.50 m2) de extensión.
Se advierte que la sentencia impugnada ha incurrido en infracción del deber
de motivación a que se refi ere el artículo 122 inciso 3 del Código Procesal
Civil, toda vez que lo resuelto no se sujeta al mérito de lo actuado.
1.3.2. ADMISIÓN DE LA DEMANDA
Al configurarse la causal de infracción normativa de carácter procesal y la
afectación del derecho al debido proceso de la recurrente, específicamente la
vulneración a su derecho a la motivación de las resoluciones judiciales y el
derecho de prueba, el recurso de casación debe ser amparado, debiendo
proceder conforme a lo normado en el artículo 396 inciso 1 del Código Procesal
Civil, careciendo de objeto pronunciarse sobre la causal de infracción de normas
de derecho material.- Por estos fundamentos y de conformidad con lo dispuesto
en el inciso 1 del artículo 396 del Código Procesal Civil, declararon: FUNDADO el
recurso de casación interpuesto por María Augusta Murillo Gonzáles a fojas
seiscientos setenta y seis; CASARON la resolución impugnada, en consecuencia,
NULA la sentencia de vista de fojas seiscientos sesenta y siete, de fecha
veintiuno de agosto de dos mil trece, emitida por la Primera Sala Especializada
Civil de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque; DECLARARON que carece
de objeto pronunciarse sobre la causal de infracción normativa de carácter
procesal referida en los acápites d) y e) de los fundamentos del recurso de
casación; ORDENARON que la Sala Superior emita nuevo fallo, con arreglo a
derecho y a lo actuado
1.4. CONCLUSIONES
1.4.1. Cuando en la demanda de propiedad se opone el derecho de propiedad frente a otro
derecho real, sobre un mismo inmueble materia de ejecución, para que tal demanda prospere
no basta con ser propietario del inmueble objeto de ejecución: se requiere además que el
derecho de propiedad que se opone se haya inscrito con anterioridad al de aquel a quien se
opone; conforme al art. 2022 del Código Civil, concordante con el art. 533 del Código Procesal
Civil.
1.4.2. La mencionada inscripción registral no es de ninguna manera para demostrar que el
demandante tiene el derecho de propiedad sobre el bien objeto de ejecución, pues en nuestro
país la propiedad de un bien inmueble se transfiere por el solo consenso de las partes, acorde
al artículo 949 del Código Civil. Dicha inscripción registral es para oponer con éxito el derecho
de propiedad, frente al derecho real del demandado ejecutante sobre el mismo bien.
1.4.3. En el derecho de propiedad no se discute si el demandante tiene o no derecho de
propiedad sobre el bien objeto de ejecución, pues la acreditación de tal derecho es solo un
requisito de admisibilidad de la demanda, según el artículo 535 del Código Procesal Civil. Lo
que se discute es si tal derecho de propiedad prevalece o no frente al derecho real o personal
del ejecutante sobre el mismo bien.