AUTOCONCEPTO
El autoconcepto es básicamente la imagen que tenemos de nosotros
mismos. Esta imagen se forma a partir de un buen número de variables,
pero es particularmente influenciado por nuestras interacciones con las
personas importantes en nuestras vidas.
Incluye la percepción de nuestras capacidades y nuestra propia
singularidad, y a medida que envejecemos estas auto-percepciones se
vuelven mucho más organizadas, detalladas y específicas.
De acuerdo con una teoría conocida como la teoría de la identidad
social (desarrollada por Henri Tajfel en la década de los setenta), el
autoconcepto se compone de dos partes fundamentales: la identidad
personal y la identidad social.
Nuestra identidad personal incluye variables tales como los rasgos de
personalidad y otras características que hacen a cada persona única. La
identidad social por su parte incluye los grupos a los que pertenecemos
dentro de la comunidad, la religión, la universidad o la propia familia.
FACTORES QUE DETERMINAN EL AUTOCONCEPTO
La imagen de ti mismo, o cómo te ves
Es importante darse cuenta de que la auto-imagen no coincide
necesariamente con la realidad. La gente puede tener una auto-imagen
inflada y creer que las cosas son mejores de lo que realmente son. Por el
contrario, las personas son generalmente propensas a tener auto-imagen
negativa y percibir o exagerar los defectos o debilidades.
La autoestima, o cuánto te valoras
La autoestima se refiere a la medida en que nos gustamos, aceptamos o
aprobamos a nosotros mismos, o dicho de otro modo, cuánto nos
valoramos. La autoestima siempre implica un grado de evaluación y por
tanto puede resultar en una visión positiva o negativa de nosotros mismos.
El Yo ideal, o cómo te gustaría ser
En muchos casos, la forma en que nos vemos y cómo nos gustaría vernos a
nosotros mismos no coincide. Esto significa que los auto-conceptos no
siempre están perfectamente alineados con la realidad.
El autoconcepto y su importancia en la adolescencia
El fácil llegar a la conclusión de que el autoconcepto es un factor clave en la
formación de la personalidad, que además, se relaciona con el bienestar
personal a lo largo de toda la vida. Desarrollar un autoconcepto positivo
desde la adolescencia posibilita un buen ajuste psicosocial y previene
futuros problemas psicológicos y de adaptación personal en general.
En esta línea, compartimos para su descarga el documento “Revisión
teórica sobre el autoconcepto y su importancia en la adolescencia”, de gran
interés para adquirir una comprensión adecuada del constructo, que es
abordado por los autores de un modo riguroso en su definición, significado,
factores, dimensiones y etapas.