100% encontró este documento útil (3 votos)
8K vistas53 páginas

Oraciones para Moribundos

Libro de oraciones de apoyo para las personas que estan proximas a trascender, también hay para pedir por un enfermo, para protección, etc

Cargado por

ieuc
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (3 votos)
8K vistas53 páginas

Oraciones para Moribundos

Libro de oraciones de apoyo para las personas que estan proximas a trascender, también hay para pedir por un enfermo, para protección, etc

Cargado por

ieuc
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LIBRO

DE

ORACIONES

PARA

AGONIZANTES

RECOP. GLORIA OCAMPO

1
TITULOS

1.- INVOCACIONES POR LOS MORIBUNDOS.


2.-ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN.
3.- ORACION
4.- PARA PEDIR LA GRACIA DE BIEN MORIR.
5.- OFRECIMIENTO A LA SANTÍSIMA TRINIDAD
6.- ORACION PARA UNA BUENA MUERTE
7.- TRES ORACIONES PARA BIEN MORIR
8.- PARA LA HORA DE LA MUERTE
9.- ORACIÓN PARA ALCANZAR UNA BUENA MUERTE
10.- SÚPLICA A JESÚS CRUCIFICADO
11.- ORACIÓN
12.- SÚPLICAS A LA VIRGEN
13.- ORACIÓN A MARÍA
14.- ORACIONES A SAN JOSE POR UNA BUENA MUERTE
15.- DEVOTO EJERCICIO
16.- ORACIÓN A SAN JOSE
17.- ORACIÓN A SAN JOSE PARA OBTENER UNA BUENA MUERTE
18.- DEPRECACIÓN A SAN JOSE
19.- ORACIÓN A LA VIRGEN DOLOROSA
20.- MEDITACIÓN SOBRE LA MUERTE
21.- PETICION POR LOS ENFERMOS.
22.- SAN CARLOS BORROMEO
23.- LETANIA DE LAS SIETE CAIDAS

2
24.- LETANÍA DEL CORAZÓN AGONIZANTE DE JESÚS
25.- ORACION AL SAGRADO CORAZON DE JESUS
26.-ACTO DE ACEPTACIÓN DE LA MUERTE
27.- ACEPTACION DE LA MUERTE
28.-ORACION
29.- JACULATORIAS
30.- LETANÍA DE LOS AGONIZANTES
31.-ORACIONES POR UNO QUE ACABA DE EXPIRAR
32.- ORACIÓN
33.- ORACIÓN
34.- SUPLICAS
35.-OFRECIMIENTO DE LA PROPIA VOLUNTAD A LA VOLUNTAD DE DIOS
36.-ORACION POR LOS MORIBUNDOS

3
1.- INVOCACIONES POR LOS MORIBUNDOS.

Recibe, Señor, a tu siervo (sierva) en el lugar que debe esperar de tu


Misericordia. R/ Amén.

Libra, Señor el Alma de tu siervo (a) de todos los peligros del infierno, de
los lazos de las penas y de todas las tribulaciones. R/Amén.

Libra, Señor, el Alma de tu siervo (a), como libraste a Enoch y a Elías de la


muerte común a los hombres. R/. Amén

Libra, Señor, el Alma de tu siervo (a), como libraste a Noé del diluvio.
R/.Amén.

Libra Señor, el Alma de tu siervo (a), como libraste a Isaac de ser


inmolado, y de la mano de su padre Abrahán. R/. Amén.

Libra, Señor, el Alma de tu siervo (a), como libraste a Lot de Sodoma y de


las llamas del fuego. R/. Amén.

Libra, Señor, el Alma de tu siervo (a), como libraste a Moisés de la mano


del Faraón, rey de los egipcios. R/. Amén.

Libra, Señor, el Alma de tu siervo (a), como libraste a Daniel en el foso de


los leones. R/. Amén.

Libra, Señor, el Alma a tu siervo (a), como libraste a los tres jóvenes del
horno de fuego ardiente, y de las manos de un rey cruel. R/. Amén.

Libra, Señor, el Alma de tu siervo (a), como libraste a David de las manos
del rey Saúl, y de las manos de Goliat. R/. Amén

4
Libra, Señor, el Alma de tu siervo (a), como libraste a Pedro y Pablo de las
cárceles. R/. Amén.

Y así como libraste de atrocísimos tormentos a tu Dichosísima Virgen y


Mártir Tecla, así también dígnate librar el Alma de tu siervo (a), y
concédele que contigo pueda gozar de los bienes del cielo.

Oremos: Encomendémoste, Señor, el Alma de tu siervo (a) y te rogamos,


Señor Jesucristo, Salvador del mundo, que no dejes de colocar en el Seno
de tus Patriarcas a esta Alma, por la cual Misericordiosamente bajaste a la
tierra. Reconoce Señor, a tu hechura, criada, no por dioses extraños, sino
por Ti, único Dios Vivo y Verdadero. En efecto, no hay Dios fuera de Ti, ni
comparable en tus obras. Alegra, Señor, esta Alma en tu presencia, y no
te acuerdes de sus antiguas iniquidades excesos que suscito la violencia y
ardor de sus pasiones. Pues aunque haya pecado, no ha negado al Padre,
ni al Hijo, ni al Espíritu Santo, sino que creyó, y tuvo amor y celo del Dios
que hizo todas las cosas.

Señor, te suplicamos que olvides los delitos e ignorancias de su juventud;


pero acuérdate de él en la Gloria de tu Caridad, según tu Gran
Misericordia.

Ábranse los cielos y alégrense con él los Ángeles. Recibe a tu siervo (a), en
su Reino. Recíbale San Miguel, Arcángel de Dios, que mereció ser Príncipe
de la Milicia Celeste.

Salgan a su encuentro los Santos Ángeles de Dios, y condúzcanle a la


Ciudad Celestial, Jerusalén. Recíbale el Bienaventurado Pedro Apóstol a
quien se dieron las llaves del reino de los cielos.

5
Ayúdele el Apóstol San Pablo que digno vaso de elección. Interceda por él
San Juan, Apóstol de Dios a quien fueron revelados los Secretos del Cielo.
Rueguen por él todos los Santos Apóstoles, a quienes el Señor dio el
poder de atar y desatar.

Intercedan por él todos los Santos y escogidos de Dios, que en este


mundo sufrieron grandes tormentos por el Nombre del Cristo; para que
desligado de las cadenas de la carne merezca llegar al Glorioso Reino de
los Cielos, por la Gracia de Nuestro Señor Jesucristo, quien con el Padre y
el Espíritu Santo Vive y Reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.

Oración: La Clementísima Virgen María, Madre de Dios, Piadosísimo


Consuelo de los tristes, encomiende a su Hijo el Alma del siervo(a)
__________ para que con esta intervención maternal, no tema los
horrores de la muerte; sino que con su compañía llegue alegre a la
deseada Patria Celestial. R/. Amén.

A ti acudo San José, Patrono de los moribundos, a tí en cuyo dichoso


tránsito estuvieron solícitos Jesús y María; por estas dos carísimas
prendas te encomiendo con empeño el Alma de este tu siervo(a)
__________________ que lucha en la extrema agonía; para que por tu
protección sea libre de las asechanzas del diablo y de la muerte perpetua,
y merezca ir a los Gozos Eternos.

6
2.-ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN.

Señor Mío Jesucristo, que por la Redención del mundo quisiste nacer, ser
circuncidado despreciado de los judíos, vendido por el traidor Judas con
beso de falsa paz, atado y llevado para ser crucificado como inocente
cordero, presentado ante los tribunales de Anás y Caifás, Herodes y
Pilatos, acusado con falsos testimonios, lastimado con afrentas y azotes, y
escupido y coronado con espinas; que quisiste ser herido con caña,
cubierto el rostro, desnudo y clavado en la Cruz, levantado en ella y
puesto entre ladrones; que quisiste que te diesen a beber hiel y vinagre, y
ser herido con una lanza: por estas tus Santísimas Penas, que yo, aunque
indigno, he traído a mi memoria, y por tu Santísima Cruz y muerte,
líbrame de las penas del infierno y llévame adonde llevaste al buen ladrón
crucificado contigo, que con Dios Padre, en Unidad del Espíritu Santo,
Vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.

3.- ORACION

Oh Dios, que en la muerte dolorosísima de Vuestro Hijo habéis


constituido un ejemplo y un auxilio para la salvación del linaje
humano: concedednos, os rogamos, que en el peligro último de
nuestra muerte merezcamos alcanzar el efecto de tan grande
caridad y entrar en la Gloria del Redentor. Por el mismo
Jesucristo Señor Nuestro. Amén.

7
4.- PARA PEDIR LA GRACIA DE BIEN MORIR.

¡Oh Dios Mío!, ante el Trono de tu Adorable Majestad me postro


pidiéndote la última de todas las Gracias: una feliz hora de muerte.
Muchas veces, en verdad, hice mal uso de la vida que me diste; pero a
pesar de ello te ruego, me concedas la Gracia de terminarla bien y de
morir en tu Gracia.
Déjame morir como los Santos Patriarcas, abandonando este valle de
lágrimas sin queja, para disfrutar del Descanso Eterno en mi Verdadera
Patria.
Déjame morir como San José, en los brazos de Jesús y María, e invocando
estos dulcísimos nombres que espero bendecir por toda la eternidad.
Déjame morir como la Virgen María, encendido de amor e inflamado por
el santo deseo de unirme con el único objeto de todo mi amor.
Déjame morir como Jesús en la Cruz, con los sentimientos más vivos del
aborrecimiento del pecado, del amor más filial y de la plena resignación
en medio de todos mis dolores.
Padre Eterno, en tus manos encomiendo mi espíritu; muestra en mí tu
Misericordia.
Oh Jesús, que has muerto por mi amor, dame la Gracia de morir en tu
Amor.
Oh María, Madre de mi Jesús, ruega por mí ahora y en la hora de mi
muerte.
Santo Ángel de mi guarda, fiel custodio de mi Alma, no me abandones en
la hora de mi muerte.
San José, por tu Poderosa intercesión alcánzame la Gracia de morir la
muerte de los justos. Amén.

8
5.- OFRECIMIENTO A LA SANTÍSIMA TRINIDAD
PARA ALCANZAR UNA BUENA MUERTE

1. Ofrezcamos a la Santísima Trinidad los Méritos de Jesucristo en acción


de gracias por la Preciosa Sangre que Jesús derramó por nosotros en el
Huerto. Por los Méritos del mismo roguemos a su Divina Majestad por la
remisión de nuestros pecados.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria...

2. Ofrezcamos a la Santísima Trinidad los Méritos de Jesucristo en acción


de gracias por la Preciosísima Muerte que padeció por nosotros en la
Cruz. Por los méritos del mismo roguemos a su Divina Majestad por la
remisión de las penas debidas por nuestros pecados.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria...

3. Ofrezcamos a la Santísima Trinidad los Méritos de Jesucristo en acción


de gracias por la inefable caridad con que bajó del cielo a la tierra a tomar
carne humana y padecer y morir por nosotros en la Cruz; y por los
Méritos del mismo pidamos a su Divina Majestad que después de nuestra
muerte conduzca nuestras Almas, a la Gloria Celestial.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria…

¡Señor Jesucristo! Humildemente muriendo en la Cruz por nosotros,


sometisteis Vuestra Voluntad completamente a la Voluntad de Vuestro
Padre Celestial, para traernos la Paz. También habéis ofrecido Vuestra
Santa Muerte al Eterno Padre en rescate de__________________ y para
ocultar de su vista el castigo merecido por sus pecados. ¡Oh Padre
Eterno! Escuchadnos y perdonadle, Os suplicamos. Os lo pedimos por
Vuestro Único Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, que Vive y Reina ahora y
siempre con Vos, en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos.
Amén.

9
6.- ORACION PARA UNA BUENA MUERTE

Amadísimo hermano: yo te encomiendo al Omnipotente Dios, y te pongo


en Manos de aquel de quien eres criatura, para que, cuando pagues la
deuda de la humanidad con la muerte venidera, vuelvas a tu Autor, que
te formó del polvo de la tierra; y así, saliendo tu Alma de tu cuerpo,
acuda a recibirla un Escuadrón Lucido de Ángeles.

Sálgate al encuentro el Senado Judicial de los Apóstoles; se te presente el


Triunfante Ejército de los Cándidos Mártires; la Turba de los Confesores
adornados con azucenas, te cerque; te reciba el Coro de las Vírgenes
Alegres, y los Patriarcas te abracen estrechamente, llevándote al Seno del
Descanso; se te aparezca Jesucristo con Semblante Festivo, el que te
ponga con los que han de asistir perpetuamente a su lado. No llegues a
experimentar lo que es el horror de las tinieblas, el ardor de las llamas ni
el rigor de los tormentos; ríndase a ti el cruel Satanás con todos sus
ministros, y viéndote llegar acompañado de Ángeles, se estremezca y
retire al profundo caos de la eterna noche. Levántese el Señor, y se
desbaraten sus enemigos, y huyan de su presencia los que le
aborrecieren.

Desháganse como el humo en el aire y como la cera en el fuego los


pecadores en la Presencia de Dios, y los justos se alegren y se sienten a la
Mesa del Señor; confúndanse y llénense de vergüenza todas las legiones
tartáreas, y los ministros de Satanás no se atrevan a impedirte el camino.

Líbrete de los tormentos Jesucristo, que por ti fue crucificado. Líbrete de


la eterna muerte Jesucristo, que por ti se dignó morir. Colóquete
Jesucristo, Hijo de Dios Vivo, dentro de los Amenos Jardines de su Paraíso,
y este Verdadero Pastor te conozca por una de sus ovejas.

Veas cara a cara a tu Redentor, y asistiendo siempre en su Presencia,


mires con ojos felices la Verdad Clarísima. Colocado, pues, entre los Coros
de los Bienaventurados, goces de la Dulzura de la Contemplación Divina
por los siglos de los siglos. Amén.

10
7.- TRES ORACIONES PARA BIEN MORIR

1ª Oración

¡Señor Jesucristo! Siendo Vos el Hijo de Dios y también el Hijo de la


Santísima Virgen María, sois Dios y Hombre. Abrumado de gran temor
habéis sudado Sangre en el Huerto de los Olivos, para darnos la Paz.

Sabemos también que ofrecisteis todos Vuestros Sufrimientos a Dios,


Vuestro Padre Celestial, por nosotros, y por la salvación de este pobre
moribundo... No obstante, si por culpa de sus pecados él merece ser
castigado con la condenación eterna, os suplicamos perdonar todas sus
culpas. Oh Padre Eterno, os lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor
Vuestro muy Amado Hijo, que Vive y Reina con Vos y con el Espíritu Santo
ahora y siempre. Amén.

2a Oración

¡Señor Jesucristo! Humildemente muriendo en la Cruz por nosotros,


sometisteis Vuestra Voluntad completamente a la Voluntad de Vuestro
Padre Celestial, para traernos la Paz. También habéis ofrecido Vuestra
Santa Muerte al Eterno Padre en rescate de_______________ y para
ocultar de su vista el castigo merecido por sus pecados. ¡Oh Padre Eterno!
Escuchadnos y perdonadle, Os suplicamos. Os lo pedimos por Vuestro
Único Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, que Vive y Reina ahora y siempre
con Vos, en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

11
3a Oración

¡Señor Jesucristo! Después de haber guardado silencio, hablasteis por la


boca de los profetas, diciendo: "Os he atraído a Mí, a través del Eterno
Amor." Este mismo Amor Os ha traído del Cielo al Seno Virginal de María
Santísima. Después, habéis venido a este valle de lágrimas, al mundo
indigente. Este mismo Amor, Jesús mío, Os detuvo en este mundo
terrestre por 33 años. Además, para rubricar este tremendo Amor, habéis
entregado Vuestro Sacratísimo Cuerpo como Manjar Verdadero, y como
Bebida Verdadera Vuestra Preciosísima Sangre. Aun, como si todo esto
fuese poco, mi Buen Jesús, nos disteis otras señales de Vuestro gran
Amor. Es decir, Os habéis dejado ser prendido y llevado preso. Durante
Vuestra Sagrada Pasión fuisteis arrastrado de tribunal a tribunal, y de un
juez al otro. Además, Os habéis sometido a ser condenado a muerte, a
morir en la Cruz, y a ser sepultado. Todo esto habéis hecho para
demostrar Vuestro Profundo Amor a nosotros. Habiendo Resucitado al
tercer día, aparecisteis a Vuestra Santísima Madre, y a todos los Santos
Apóstoles. Luego, manifestando Vuestro Inmenso Amor, Oh Dulce
Salvador, habéis subido al Cielo por virtud de Vuestro Padre Celestial, el
Dios Eterno. A continuación, Oh Jesús, al demostrar Vuestro Infinito
Amor, habéis enviado al Espíritu Santo para encender los corazones de
los Apóstoles; y de todos los que creen y esperan en Vos. Por estos signos
de Amor Eterno, confiadamente esperamos alcanzar de Vuestra Bondad
todo género de Gracia. Oh Buen Jesús, abrid el Cielo hoy día a este pobre
moribundo... Perdonad todos sus pecados y llevadlo al Reino de Vuestro
Padre Celestial para gozar felizmente con Vos, ahora y siempre. Amén.

12
8.- PARA LA HORA DE LA MUERTE

Señor Dios Mío, ya desde ahora acepto de buena voluntad, como venida
de Vuestra Mano, cualquier género de muerte que os plazca enviarme,
con todas sus angustias, penas y dolores.

9.- ORACIÓN PARA ALCANZAR UNA BUENA MUERTE

¡Oh, Madre de Dios! si pongo en Vos mi confianza, seré salvo; nada tengo
que temer, si estoy bajo Vuestra Protección; porque ser vuestro devoto,
es tener la seguridad de salvarse, y Dios no la concede sino a los
predestinados. ¡Oh, María mi Dulce Esperanza! no quiero en adelante
estar inquieto por si estoy o no escrito en el libro de la vida; con tal que
tenga para con Vos una sincera devoción y un verdadero amor, y que
obtenga la protección de Vuestro Corazón, tan bueno y tan amante, estoy
seguro de no perderme eternamente, sino de llegar al cielo para Amaros
y Alabaros por toda la eternidad. Por lo cual, deseo tener siempre en la
boca, esta hermosa oración jaculatoria:

«Dulce Corazón de María, sed la Salvación Mía.»

Así lo espero, ¡Oh María! Así sea.

13
10.- SÚPLICA A JESÚS CRUCIFICADO
PARA OBTENER LA GRACIA DE UNA BUENA MUERTE

Jesús, Señor Dios de Bondad, Padre de Misericordia, aquí me presento


ante Vos, con el corazón arrepentido, humillado y confuso
encomendándote mi última hora y la suerte que después de ella me
espera.

Cuando mis pies, perdiendo el movimiento me adviertan que mi carrera


en este mundo está por acabarse;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis manos trémulas y torpes, no puedan ya estrechar el crucifijo


y, a pesar mío, lo dejen caer sobre el lecho de mi dolor;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis ojos apagados y amortecidos con el dolor de la muerte


cercana, fijen en Vos miradas lánguidas y moribundas;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis labios, fríos y balbucientes, pronuncien por última vez


Vuestro Santísimo Nombre;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mi cara, pálida y amoratada, cause ya lástima y terror a los


circundantes, y los cabellos de mi cabeza, bañados de sudor de la muerte,
anuncien que está cercano mi fin;

14
R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis oídos próximos a cerrarse para siempre a las conversaciones


de los hombres, se abran para oír de Vuestra Boca la sentencia
irrevocable que determine mi suerte por toda la eternidad;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mi imaginación, agitada de espantosos fantasmas, se vea


sumergida en mortales congojas, y mi espíritu, perturbado del temor de
Vuestra Justicia a vista de mis pecados, luche con el enemigo infernal, que
quisiera quitarme la esperanza de Vuestra Misericordia y precipitarme en
el abismo de la desesperación;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mi corazón débil y oprimido del dolor de la enfermedad, esté


sobrecogido del terror de la muerte, fatigado y rendido por los esfuerzos
que hubiere hecho contra los enemigos de mi Salvación;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando derrame las últimas lágrimas, síntomas de mi destrucción,


recíbelas, Señor, en sacrificio de expiación, para que muera como víctima
de penitencia, y en aquel momento terrible;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis parientes y amigos, juntos alrededor de mí, lloren al verme


en el último trance, y cuando invoquen Vuestra Misericordia en mi favor;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

15
Cuando, perdido el uso de mis sentidos, desaparezca el uso de mi vista, y
gima entre las últimas agonías y congojas de la muerte;

R. Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mi Alma salga para siempre del cuerpo, dejándolo pálido, frío y
sin vida, aceptad la destrucción de él como un tributo que desde ahora
ofrezco a Vuestra Divina Majestad: y en aquella hora tremenda;

R. Jesús Misericordioso, tened compasión de mí.

En fin, cuando mi Alma comparezca delante de Vos para ser juzgada, no


las arrojéis de Vuestra Presencia, sino dignaos recibirla en el Seno
Amoroso de Vuestra Misericordia, para que cante eternamente Vuestras
Alabanzas.

11.- ORACIÓN

Oh Dios Mío, que condenándonos a la muerte, nos habéis ocultado el


momento y la hora, haced que, viviendo santamente todos los días de
nuestra vida, merezcamos una muerte dichosa abrasados en Vuestro
Divino Amor. Por los méritos de Nuestro Señor Jesucristo, que Vive y
Reina con Vos, en unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.

16
12.- SÚPLICAS A LA VIRGEN
SANTÍSIMA , MADRE DEL ETERNO JUEZ

OH MADRE DE MISERICORDIA, YO ME ARROJO A VUESTROS PIES,


AVERGONZADO Y CONFUSO POR MIS PECADOS, Y TEMBLANDO DE
HORROR POR EL RIGUROSO JUICIO QUE ME ESPERA DESPUÉS DE MI
MUERTE.

TEMO AQUEL PASO TREMENDO DE ESTA VIDA A LA OTRA, CUANDO MI


ALMA ENTRE POR VEZ PRIMERA EN AQUELLAS REGIONES OSCURAS DE
LA ETERNIDAD Y EN AQUEL NUEVO MUNDO, DONDE ES GLORIFICADA
LA INFINITA BONDAD Y LA ETERNA JUSTICIA DE DIOS: Y ¿QUÉ SUERTE ME
HA DE CABER ALLÍ PARA SIEMPRE? OH MADRE DE MISERICORDIA, ROGAD
POR MÍ, MISERABLE PECADOR.

TEMO AQUEL ESPANTOSO TRIBUNAL, DONDE HA DE COMPARECER MI


ALMA, Y DONDE ME HE DE VER SOLO FRENTE A FRENTE DE TODO UN
DIOS PARA SER JUZGADO: ¿Y QUÉ VA A SER DE MI EN AQUEL RIGUROSO
JUICIO? OH MADRE DE MISERICORDIA, INTERCEDED POR MI, MISERABLE
PECADOR.

TEMO LA SABIDURÍA INFINITA DEL SOBERANO JUEZ, PORQUE ES TESTIGO


DE TODAS MIS OBRAS, PALABRAS Y PENSAMIENTOS; Y ¿QUÉ PODRÉ
RESPONDER SI EL ME ACUSA? OH MADRE DE MISERICORDIA, INTERCEDED
POR MI, MISERABLE PECADOR.

TEMO LA RECTITUD INFLEXIBLE DE AQUELLA DIVINA JUSTICIA QUE NO SE


TUERCE POR EL FAVOR NI POR EL INTERÉS, SINO QUE PESA EN
PERFECTÍSIMA BALANZA LAS OBRAS DE LOS HOMBRES, PARA DAR A
CADA UNO LO QUE HA MERECIDO: Y ¿EN DÓNDE ESTÁN MIS BUENAS

17
OBRAS Y MERECIMIENTOS? OH MADRE DE MISERICORDIA, INTERCEDED
POR MI, MISERABLE PECADOR.

TEMO EL PODER OMNIPOTENTE DEL SUPREMO JUEZ, Y DESMAYA MI


CORAZÓN AL SOLO PENSAMIENTO DE QUE PUEDE CONDENARME. Y SI EL
ME CONDENA ¿QUIÉN PODRÁ YA LIBRARME? OH MADRE DE
MISERICORDIA, INTERCEDED POR MI, MISERABLE PECADOR.

TEMO LA TERRIBLE ACUSACIÓN DEL MALIGNO ESPÍRITU, Y ME LLENO DE


ESPANTO, VIENDO QUE PODRÁ DECIR DE MI VIDA QUE HA SIDO UNA
CADENA DE INIQUIDADES Y PECADOS. Y ¿CÓMO ME DEFENDERÉ DE LOS
CARGOS QUE ME HAGA? OH MADRE DE MISERICORDIA, INTERCEDED POR
MI, MISERABLE PECADOR.

TEMO MI PROPIA CONCIENCIA, AGITADA COMO LAS OLAS DEL MAR


Y CONTURBADA POR LOS REMORDIMIENTOS, TESTIMONIOS
IRREFRAGABLES DE MI VIDA CULPABLE. Y ¿QUÉ PODRÉ REPLICAR A LAS
VOCES DE MI PROPIA CONCIENCIA? OH MADRE DE MISERICORDIA,
INTERCEDED POR MÍ, MISERABLE PECADOR.

TEMO AQUEL EXAMEN TAN RIGUROSO QUE SE HA DE HACER DE TODOS


LOS DÍAS Y ACTOS DE MI VIDA, DEL TIEMPO DE MI NIÑEZ, DEL TIEMPO DE
MI MOCEDAD, DEL TIEMPO DE MI EDAD ADULTA, DE LOS PECADOS QUE
HE COMETIDO, DE LOS QUE OCASIONÉ CON MIS ESCÁNDALOS, DE LOS
QUE NO IMPEDÍ PUDIENDO ESTORBARLOS, DE LAS BUENAS OBRAS MAL
HECHAS, Y DE LAS QUE DEJÉ DE HACER POR NEGLIGENCIA CULPABLE: Y
¿CUÁL SERÁ LA CUENTA QUE PODRÉ DAR A MI DIOS? OH MADRE DE
MISERICORDIA, INTERCEDED POR MI, MISERABLE PECADOR.

TEMO LA MISMA DEFENSA DE MI ÁNGEL CUSTODIO, QUE TAL VEZ, TRISTE


Y LLOROSO APENAS PODRÁ RESPONDER Y VOLVER POR MI: Y SOLO
PODRÁ OPONER A LA TERRIBLE ACUSACIÓN DEL DEMONIO, UNA

18
PENITENCIA POCO SINCERA DE MIS GRAVÍSIMAS CULPAS, Y ALGUNAS
OBRAS BUENAS LLENAS DE DEFECTOS Y DESAGRADABLES A LOS
PURÍSIMOS OJOS DE DIOS: Y ¿QUÉ SERÁ DE MI, SI EL ÁNGEL DE MI
GUARDA ME DESAMPARA? OH MADRE DE MISERICORDIA, INTERCEDED
POR MI, MISERABLE PECADOR.

TEMO FINALMENTE LA SENTENCIA INAPELABLE DEL ETERNO JUEZ, Y SE


ESTREMECEN MIS CARNES DE HORROR, AL CONSIDERAR QUE SI ME
HALLA INDIGNO DE ENTRAR EN LA MANSIÓN CELESTIAL DE LOS JUSTOS,
ME ARROJARÁ PARA SIEMPRE DE SU PRESENCIA, Y FULMINARÁ CONTRA
MI EL ESPANTOSO ANATEMA DE LA ETERNA REPROBACIÓN. NO LO
PERMITÁIS, OH MADRE DE BONDAD, Y POR LAS ENTRAÑAS DE VUESTRA
MISERICORDIA, OÍD LAS SÚPLICAS DE UN PECADOR ARREPENTIDO, QUE
CLAMA A VOS DICIENDO: OH MADRE DE MISERICORDIA, INTERCEDED
POR MÍ, MISERABLE PECADOR.

ORACIÓN.

OH PIADOSÍSIMA VIRGEN MARIA, MADRE Y REFUGIO DE LOS PECADORES,


A QUIEN EL DIOS DE LAS VENGANZAS CEDIÓ EL IMPERIO DE LA
MISERICORDIA; YA QUE EN AQUEL RIGUROSO JUICIO NO PODRÉ ACUDIR
A VUESTRA INTERCESIÓN, OS SUPLICO AHORA QUE ME ALCANCÉIS LA
GRACIA DE UNA SINCERA PENITENCIA, Y DE UNA PERFECTA ENMIENDA
DE MI VIDA, A FIN DE QUE AL COMPARECER DESPUÉS DE MI MUERTE
ANTE EL DIVINO TRIBUNAL, MEREZCA UNA SENTENCIA FAVORABLE DE
ETERNA SALVACIÓN. POR LOS MÉRITOS DE VUESTRO HIJO, NUESTRO
SEÑOR, QUE EN UNIÓN DEL PADRE Y DEL ESPÍRITU SANTO, VIVE Y REINA
POR TODOS LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.

19
13.- ORACIÓN A MARÍA
PARA UNA BUENA MUERTE

OH MARÍA, CONCEBIDA SIN MANCHA DE PECADO, ROGAD POR


NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS. OH REFUGIO DE LOS PECADORES,
MADRE DE LOS AGONIZANTES, NO NOS ABANDONÉIS EN LA HORA DE
NUESTRA MUERTE, SINO ALCANZADNOS UNA PERFECTA CONTRICIÓN,
SINCERA COMPUNCIÓN, PERDÓN DE NUESTROS PECADOS, DIGNA
RECEPCIÓN DEL SANTO VIÁTICO, Y FORTALEZA POR MEDIO DEL
SACRAMENTO DE LA EXTREMA UNCIÓN, A FIN DE QUE CONFIADOS,
PODAMOS COMPARECER ANTE EL TRONO DEL SUPREMO JUEZ, JUSTO Y
MISERICORDIOSO, NUESTRO DIOS Y REDENTOR.

14.- ORACIONES A SAN JOSE POR UNA BUENA MUERTE

OH JOSÉ BENDITO, TÚ QUE EXPIRASTE EN EL ABRAZO AMOROSO DE


JESÚS Y MARÍA.
CUANDO EL SELLO DE LA MUERTE SE CIERNE SOBRE MI VIDA, VEN EN MI
AUXILIO JUNTO CON EL SEÑOR JESÚS Y SANTA MARÍA.
OBTÉNME ESTE SOLAZ PARA QUE EN ESA HORA PUEDA MORIR EN SUS
SANTOS BRAZOS A MI ALREDEDOR.
JESÚS, MARÍA Y JOSÉ, LES ENCOMIENDO MI SER, VIVIENTE Y
AGONIZANTE, EN SUS SANTOS BRAZOS. AMÉN.

20
15.- DEVOTO EJERCICIO EN TIEMPOS
DE AZOTES Y TRIBULACIONES

Jesucristo Rey de Gloria vino en Paz


Dios se hizo Hombre
El Verbo se hizo Carne
Cristo nació de María Virgen
Cristo pasaba tranquilo en medio de ellos
Cristo fue Crucificado
Cristo fue Muerto
Cristo fue Sepultado
Cristo Resucitó
Cristo subió al Cielo
Cristo Vence
Cristo Reina
Cristo Impera
Cristo nos defiende de todo mal
Jesús está con Nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria. ..

Padre Eterno, por la Sangre de Jesús, Misericordia: Señálanos con la


Sangre del Cordero Inmaculado Cristo Jesús, como señalaste a vuestro
pueblo de Israel para librarle de la muerte. Y Vos, Madre de Misericordia
María, ruega a Dios por nosotros y aplacadle y alcánzanos la Gracia que
pedimos.

Gloria al Padre….

21
Padre Eterno: por la Sangre de Jesús, Misericordia: Sálvanos del
naufragio del mundo, como salvaste a Noé del Diluvio Universal y Vos,
Arca de Salud, María, ruega a Dios por nosotros, aplacadle y alcánzanos la
Gracia que pedimos.

Gloria al Padre….

Padre Eterno, por la Sangre de Jesús, Misericordia: Líbranos de los


azotes que merecemos, como libraste a Lot del incendio de Sodoma. Y
Vos, Abogada Nuestra, rogad a Dios por nosotros, aplacadle y alcánzanos
la Gracia que pedimos.

Gloria al Padre….

Padre Eterno, por la Sangre de Jesús, Misericordia: Consoladnos en las


presentes necesidades y tribulaciones, como consolaste a Job, Ana y
Tobías en sus aflicciones. Y Vos Consoladora de los Afligidos, María, rogad
a Dios por nosotros, aplacadle, y alcánzanos la Gracia que pedimos.

Gloria al Padre……

Padre Eterno, por la Sangre de Jesús, Misericordia: Vos no queréis la


muerte del pecador, sino que se convierta y viva: dadnos por Vuestra
Misericordia espacio de penitencia para que reconocidos y arrepentidos
de nuestros pecados, causa de todo mal, vivamos en la Santa Fe,
Esperanza, Caridad y Paz de Nuestro Señor Jesucristo. Y Vos, Refugio de
los Pecadores, María, rogad a Dios por nosotros, aplacadle, y alcanzadnos
la Gracia que pedimos.

Gloria al Padre….

22
¡Oh Sangre Preciosa de Jesús Nuestro Amor! Clamad a Vuestro Divino
Padre: Misericordia, Perdón, Gracia y Paz para nosotros, para_________ y
para todos.

Gloria al Padre………

¡Oh María Madre y Esperanza Nuestra! Rogad por nosotros,


por______________y por todos, y alcanzadnos la Gracia que pedimos.

Gloria al Padre…….

Padre Eterno, yo os ofrezco la Sangre de Jesucristo en descuento de mis


pecados, por las necesidades de la Santa Iglesia y por la conversión de los
pecadores.

Inmaculada María, Madre de Dios, rogad a Jesús por nosotros,


por__________y por todos.

¡Jesús y María, Misericordia! San Miguel Arcángel, San José, San Pedro
y San Pablo, protectores de todos los fieles de la Iglesia de Dios, y vos
todos, Ángeles, Santos y Santas del Paraíso, rogad y alcanzad Gracia y
Misericordia para nosotros, para _________ y para todos. Así sea.

23
16.- ORACIÓN A SAN JOSE

¡OH MI SANTO PROTECTOR, GLORIOSO PATRIARCA SAN JOSÉ, QUE,


ESTANDO EN EL LECHO DE VUESTRO DULCE TRÁNSITO, OS VISTEIS
RODEADO DE ÁNGELES Y ASISTIDO DE SU REY, CRISTO JESÚS, Y DE SU
REINA, LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, ESPOSA VUESTRA, Y QUE CON ESTA
AMABILÍSIMA COMPAÑÍA SALISTEIS EN UNA PAZ CELESTIAL DE ESTA
MISERABLE VIDA!. ALCANZADME LA GRACIA DE PERSEVERAR EN EL BIEN
HASTA QUE MUERA RECLINADO EN VUESTROS BRAZOS. SÍ, SANTO MÍO,
POR AQUELLA DULCE COMPAÑÍA QUE JESÚS Y MARÍA OS HICIERON
HASTA LA HORA DE VUESTRA MUERTE, PROTEGEDME EN LA MÍA HASTA
QUE ME VEA CON VOS EN EL CIELO. COMPADECEOS TAMBIÉN DE LAS
POBRES ALMAS DEL PURGATORIO QUE INVOCAN VUESTRA GRACIA Y
PODER PARA CON ELLAS; AMPARADLAS Y LLEVADLAS PRONTO A
VUESTRA GLORIA, PARA QUE JUNTAS CON LA MÍA, GLORIFIQUEMOS
VUESTRO SANTO NOMBRE CON EL DE JESÚS Y MARÍA POR TODOS LOS
SIGLOS. AMÉN.

17.- ORACIÓN A SAN JOSE PARA


OBTENER UNA BUENA MUERTE

A TI ACUDO, SAN JOSÉ, PATRONO DE LOS MORIBUNDOS, Y A TI EN


CUYO DICHOSO TRANSITO ESTUVIERON SOLÍCITOS JESÚS Y MARÍA ,
POR ESTAS DOS CARÍSIMAS PRENDAS TE ENCOMIENDO CON
EMPEÑO MI ALMA CUANDO LUCHE EN LA EXTREMA AGONÍA: PARA
QUE POR TU PROTECCIÓN SEA LIBRE DE LAS ASECHANZAS DEL DIABLO Y
DE LA MUERTE PERPETUA, Y MEREZCA IR A LOS GOZOS ETERNOS.

24
18.- DEPRECACIÓN A SAN JOSE

POR LA SEÑAL... ACTO DE CONTRICIÓN.

DICHOSÍSIMO PATRIARCA SAN JOSÉ, QUE PRACTICANDO FIELMENTE


TODAS LAS VIRTUDES, Y CONFORMÁNDOOS EN TODO CON EL
BENEPLÁCITO DIVINO, CONSEGUISTEIS UNA MUERTE FELIZ Y DICHOSA EN
LOS BRAZOS DE JESÚS Y DE VUESTRA ESPOSA MARÍA; A MÁS DE LAS
GRACIAS QUE OS HE PEDIDO, ALCANZADME UNA PERFECTA CONTRICIÓN
DE MIS CULPAS Y UNA SUMISIÓN TAN AJUSTADA A LOS DECRETOS DEL
SEÑOR, QUE MI ÚNICO DESEO SEA CUMPLIR EN TODO SU SANTÍSIMA
VOLUNTAD; Y DE ESTA MANERA, LIBRE MI ALMA EN MI MUERTE DE LAS
ANGUSTIAS QUE EN AQUELLA HORA CAUSAN LOS PECADOS COMETIDOS,
PUEDA RESISTIR LAS ASECHANZAS DEL COMÚN ENEMIGO Y LLEGAR CON
VOS A LAS ETERNAS MORADAS DE LA GLORIA. ÉSTA, BONDADOSO SAN
JOSÉ, ES LA GRACIA QUE ESPERO LOGRAR DE DIOS POR VUESTRA
INTERCESIÓN PODEROSA, YA QUE NADA SABÉIS NEGAR AL QUE OS PIDE
DE VERAS. AMÉN.

19.- ORACIÓN A LA VIRGEN DOLOROSA

Madre Santísima de los Dolores, por el intenso martirio que


sufristeis al Pie de la Cruz durante las tres horas de agonía de
Jesús, dignaos en nuestra agonía asistirnos a todos los que somos
hijos de Vuestros Dolores, a fin de que con Vuestra Intercesión,
podamos pasar del lecho de muerte a ser Vuestra Corona en el
Santo Paraíso. Amén.

25
20.- MEDITACIÓN SOBRE LA MUERTE

¿Para qué nací? Para salvarme


Que voy a morir… es infalible
Dejar de ver a Dios, y condenarme,
Dura cosa será, pero posible.
Posible, ¿y tengo ánimo de alegrarme?
Posible, ¿y tengo amor a lo visible?
¿Qué hago? ¿En qué me empleo?
¿En qué me encanto?
O yo soy loco, o debo ser un Santo.

Retírate a un lugar tranquilo y allí, olvidando a todas las criaturas,


arrodíllate en presencia de un Crucifijo, y haz las reflexiones siguientes:

Imagínate que ha llegado la hora de tu muerte; que tu Ángel Custodio


viene a decirte, como en otro tiempo el Profeta a Ezequías: ¡Tu tiempo ha
concluido, arregla tus cosas, vas a morir!

No tengas miedo al familiarizarte con el pensamiento de la muerte:


mientras más pienses en ella, más se disminuirá el horror con que ahora
la ves. Lejos pues de rechazar esta idea, procura penetrarla vivamente y
repite en tu interior: ¡Yo he de morir!

26
Primera reflexión.

¡Yo he de morir! Es decir:

Lo dejaré todo, todo sin excepción. Dejaré a mis padres, a mi familia y les
daré un eterno adiós. Dejaré mi casa, mis muebles, mis intereses, todo
cuanto me pertenece… lo dejaré absolutamente todo, aún aquellas cosas
que más amo. ¿Te llenas de espanto, Alma mía, al pensamiento de tan
total abandono? Mas no hay remedio, porque has de morir. ¡Qué locura
apegar el corazón a lo que tan luego ha de pasar! Mucho sacrificio me ha
costado el adquirir lo que poseo, y todo lo he de abandonar. ¡Yo he de
morir, es decir, mi Alma se separará de mi cuerpo, y desde ese momento
será solo un objeto inoportuno del que muy pronto querrán verse libres
mis parientes y amigos…. Se le sepultará en la tierra…y allí ¿Qué vendrá a
ser este cuerpo que hoy tanto me preocupa?… ¿Qué vendrán a ser estas
manos, estos pies, esta cabeza? ¡Cuán insensato soy al lisonjear tanto lo
que muy pronto no será más que un puñado de gusanos y cenizas! ¡Qué
loco soy al exponer por tan vil cosa mi Alma y mi eternidad!…. ¿Habrá
quién entonces se acuerde de mí? ¡Ah, se piensa tan poco en los que se
mueren!¿ Qué caso se hace ya de mis parientes y amigos a quienes yo vi
morir? ¡Cuán poco vale la estimación de los hombres! Yo he de morir, es
decir…

Mi Alma comparecerá ante el Tribunal de Dios. ¡Oh momento terrible!


Hallarme sólo en Presencia de Dios.. ser interrogado sobre toda mi vida
por un Dios Soberanamente Justo y Sabio, Enemigo Eterno del Pecado y
en aquel momento Juez Severo y Terrible! (Nuestro Señor Jesucristo ha
prometido a quienes recen la Corona de la Divina Misericordia: " Y en la
hora de la muerte, para ellos no seré Juez, sino Redentor" ).

27
Segunda reflexión

¿Cuánto tiempo más viviré?

No lo sé; se muere en toda edad… ¿Tendré yo el tiempo suficiente para


prepararme para la muerte? Tampoco lo sé… Yo sólo sé que muchas
personas, aún después de una larga enfermedad, se mueren cuando
menos lo esperaban. ¿Recibiré los últimos Sacramentos o moriré sin
confesión? No lo sé. Piensa que la hora de la muerte es de todo punto
desconocida e incierta; así te asegura Jesucristo Nuestro Señor. No sabes
si vivirás diez, veinte o treinta años, pero ¿Viviré el mes que empiezo o
moriré antes de poder hacer otra vez esta meditación? No lo sé. Quién
sabe si algún día me dormiré quieto y reposado y no despierte si no en el
tribunal de Dios, como ha sucedido a muchos. Moriré de un accidente, de
cáncer, de un alimento dañino o por mano de algún asesino? No lo sé.
¿No ves cuantas experiencias de casos semejantes se ofrecen
diariamente? ¿Y no podría sorprenderte la muerte aun ahora mismo
mientras lees estas líneas?

Y si te sucediera este caso ¿Qué quisieras haber hecho? ¡Ay podría


suceder sin duda; mira pues cómo te hallas, pregúntate: ¿Estoy en Gracia
de Dios… o en pecado? ¿Qué pasiones me dominan, La lujuria, la avaricia,
la gula, la envidia, los afectos desordenados o la pereza para
encomendarme a Dios o cumplir mis obligaciones? ¿Qué uso hago de mis
bienes? ¿Cumplo con las obras de Misericordia? ¿Cómo me conduzco con
los de mi casa y con el prójimo? ¿Me domina la soberbia? Llegará la hora
de la muerte, porque si he de morir, y entonces quisiera haber sido
humilde; ¿Por qué no empiezo a ejercitarme desde ahora en esta bella
práctica? ¿Qué es lo que me detiene? El mundo, el respeto humano.
¿Acaso los hombres me aseguran la felicidad eterna?
28
Tercera reflexión

No se muere más que una sola vez.

Acuérdate que la muerte es única, es decir, que no morirás más que una
sola vez, y de ésta depende un bien infinito o un mal espantoso y eterno;
y esto también es cierto, es de fe, tú lo sabes y conoces bien. ¡Qué locura
tan grande no prepararse con tiempo! Si después de esta vida no hubiese
infierno ni paraíso. ¿Podría pensarse menos de lo que se piensa? Por este
olvido insensato se lleva una vida desarreglada. Si quieres vivir bien, trata
de pasar los días que te quedan en el pensamiento de la muerte.

El recuerdo de la muerte despoja el corazón de todos los objetos


terrenos. Y en efecto, pensando en la muerte es como todos los Santos
han despreciado los bienes temporales. ¡Qué descuido tan injustificable
el no pensar en que hemos de morir! ¿Eres tú de esos que dejan para
después, para la vejez, el arrepentimiento de las culpas cometidas?
¿Sabes si Dios te dejará tiempo para llorar con amargura de corazón las
ofensas que les has hecho?

Arregla tu vida con premura, no sea que la muerte venga a sorprenderte.


Quién sabe si la tienes cercana. Quién sabe si mañana no tendrás tiempo.
¿No te espanta el cuadro de tu vida pasada? Los días que has perdidos,
pasándolos olvidado de Dios, entregado a los placeres del mundo, ¿no te
remueve la conciencia? Esos días no volverán....jamás los recuperarás.
Tenlo bien presente.

29
21.- PETICION POR LOS ENFERMOS.

PADRE DE LOS ENFERMOS; ACERCATE A LA CABECERA DE TODOS LOS


ENFERMOS DEL MUNDO.

DE LOS QUE EN ESTE MOMENTO HAN PERDIDO YA EL CONOCIMIENTO Y VAN


A MORIR.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE HAN COMENZADO AHORA SU AGONIA.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE HAN PERDIDO TODA ESPERANZA DE CURACION.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE GRITAN Y LLORAN DE DOLOR.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE NO PUEDEN CURARSE POR FALTA DE DINERO.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE DESEARIAN ANDAR MUCHO Y TIENEN QUE QUEDARSE


INMOVILES.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE TENDRIAN QUE ACOSTARSE Y LA POBREZA LOS OBLIGA A


TRABAJAR.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

30
DE LOS QUE BUSCAN VANAMENTE EN EL LECHO UNA POSICION MENOS
DOLOROSA.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE PASAN LARGAS NOCHES SIN PODER DORMIR.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE AQUELLOS A QUIENES TORTURA EL PENSAMIENTO DE SU FAMILIA EN


RUINA.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE HAN DE RENUNCIAR A SUS MAS ACARICIADOS PROYECTOS EN


EL FUTURO.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

SOBRE TODO, DE LOS QUE NO CREEN EN DIOS.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE SE REBELAN Y MALDICEN A DIOS.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

DE LOS QUE NO SABEN QUE JESUCRISTO PADECIO POR ELLOS.

*TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

31
22.- SAN CARLOS BORROMEO
DECLARACIÓN O PROTESTA PARA HACERLO
EN SALUD Y RENOVARLO EN LA HORA DE LA MUERTE

SIENDO INNUMERABLES LOS PELIGROS A QUE ESTÁ SUJETA LA VIDA HUMANA, Y


CONOCIENDO, YO PECADOR, QUE HE NACIDO PARA MORIR, Y NO SÉ LA HORA; CON
EL FIN DE QUE NO ME HALLE LA MUERTE DESPREVENIDO, HE DETERMINADO
DISPONERME CON LA AYUDA DE DIOS; Y ASÍ POSTRADO A LOS PIES DE MI SEÑOR
JESUCRISTO CRUCIFICADO POR MI AMOR, DECLARO A TODAS LAS CRIATURAS DEL
CIELO Y DE LA TIERRA, QUE MI ÚLTIMA VOLUNTAD ES LA QUE AQUÍ EXPLICO EN LA
FORMA SIGUIENTE:

EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

PRIMERAMENTE DIGO, QUE COMO FUNDAMENTO DE MI SALVACIÓN, PROTESTO EN


PRESENCIA DE DIOS OMNIPOTENTE, DE LA VIRGEN SANTÍSIMA MADRE SUYA, Y DE
TODA LA CORTE CELESTIAL, QUE MI VOLUNTAD ES VIVIR Y MORIR OBEDIENTE A LA
SANTA IGLESIA CATÓLICA, APOSTÓLICA, ROMANA, CREYENDO FIRMEMENTE, COMO
CREO, TODOS LOS ARTÍCULOS DE LA FE ENSEÑADOS POR LOS SANTOS APÓSTOLES,
COMO LOS PROPONE Y EXPLICA NUESTRA SANTA MADRE LA IGLESIA. ASÍ, PUES, SI
ALGUNA VEZ ME OCURRIERE ALGUNA COSA CONTRA ELLOS, LAS TENGO DESDE
LUEGO POR ERROR Y POR TENTACIÓN DEL ENEMIGO. Y SI, LO QUE DIOS NO
PERMITA, DIJERE O HICIERE ALGO QUE SEA CONTRARIO, EN VIRTUD DE ESTA
CLÁUSULA LO REVOCO Y ANULO, Y ES MI VOLUNTAD QUE SE TENGA POR NO DICHO
NI HECHO.

DECLARO POR ESTA MI ÚLTIMA VOLUNTAD, QUE EN MI MUERTE DESEO RECIBIR EL


SANTO SACRAMENTO DE LA PENITENCIA , CONFESÁNDOME ENTERAMENTE DE MIS
PECADOS; Y SI POR ALGÚN ACCIDENTE NO ME PUDIERE CONFESAR, ES MI
VOLUNTAD CONFESARME Y DOLERME DE TODOS ELLOS, LLORARLOS
AMARGAMENTE, NO TANTO POR EL TEMOR DE LAS PENAS ETERNAS, CUANTO POR
HABER OFENDIDO AL SUMO BIEN, A QUIEN DEBO SERVIR Y AMAR SOBRE TODAS LAS
COSAS, LO CUAL AHORA PROPONGO FIRMEMENTE CON SU DIVINA GRACIA TODO EL
TIEMPO QUE ME RESTA DE VIDA.

32
ES MI VOLUNTAD RECIBIR TAMBIÉN EL SANTO VIÁTICO; Y SI POR ALGUNA CAUSA
NO PUDIERE SER, DECLARO QUE MI VOLUNTAD ES RECIBIRLE A LO MENOS
ESPIRITUALMENTE, ADORANDO DE CORAZÓN A MI SEÑOR JESUCRISTO
SACRAMENTADO, Y SUPLICÁNDOLE QUE SE DIGNE ACOMPAÑARME EN TAN
PELIGROSO VIAJE, DEFENDERME DE LOS ENEMIGOS INFERNALES, Y LLEVARME AL
PUERTO SEGURO DE LA ETERNA BIENAVENTURANZA.

DECLARO ASIMISMO QUE MI VOLUNTAD ES PASAR DE ESTA VIDA HABIENDO


RECIBIDO EL SACRAMENTO DE LA EXTREMAUNCIÓN; Y NO PUDIENDO RECIBIRLE,
RUEGO A MI DIOS Y SEÑOR SE DIGNE UNGIRME CON EL ÓLEO SANTO DE SU
MISERICORDIA, PERDONÁNDOME LOS PECADOS QUE COMETÍ CON LOS CINCO
SENTIDOS CORPORALES.

TAMBIÉN ES MI VOLUNTAD ACABAR LA VIDA ESPERANDO DE LA INFINITA


MISERICORDIA DE DIOS EL PERDÓN DE TODOS MIS PECADOS, Y LA SALVACIÓN DE
MI ALMA, TENIENDO COMO TENGO POR INFALIBLE LA PALABRA DE MI SEÑOR
JESUCRISTO, QUE DIJO: NO HE VENIDO A LLAMAR A LOS JUSTOS, SINO A LOS
PECADORES

CONFIESO QUE AUN LAS OBRAS BUENAS LAS HICE SIEMPRE CON MUCHAS
IMPERFECCIONES Y NEGLIGENCIAS, Y PARA QUE EL DEMONIO QUEDE CONFUSO,
DECLARO QUE NO PRESUMO POR SOLAS MIS OBRAS MERECER EL CIELO, SINO
PRINCIPALMENTE POR LOS INFINITOS MERECIMIENTOS Y PRECIOSA SANGRE DE MI
SEÑOR JESUCRISTO, DERRAMADA POR MI SALVACIÓN ETERNA.

ES MI VOLUNTAD PADECER CON PACIENCIA Y CONFORMIDAD, HASTA EL ÚLTIMO


ALIENTO DE MI VIDA, EN UNIÓN DE LO QUE MI DIVINO SALVADOR PADECIÓ POR MÍ,
CUALQUIER ENFERMEDAD Y DOLOR QUE DIOS ME ENVÍE; Y SI POR FRAGILIDAD Y
MISERIA CAIGO EN ALGUNA IMPACIENCIA A QUEJA INMODERADA, DESDE AHORA
ME ARREPIENTO DE LA CULPA Y MAL EJEMPLO QUE DE, SEA DE OBRA, SEA DE
PALABRA, ROGANDO A DIOS QUE NO ME DESAMPARE EN AQUEL PELIGROSO Y
ULTIMO TRANCE.

PERDONO TODAS LAS INJURIAS QUE ME HAYAN HECHO LOS HOMBRES,


ROGÁNDOLES QUE TAMBIÉN ELLOS ME PERDONEN A MÍ; Y A DIOS QUE DE ELLAS

33
NO LES TOME CUENTA, SINO QUE LOS AYUDE Y ASISTA CON SU GRACIA, USANDO
CON TODOS DE INDULGENCIAS Y PIEDAD.

DOY GRACIAS AL SEÑOR POR TODOS LOS BENEFICIOS QUE ME HA DISPENSADO, ASÍ
ESPIRITUALES COMO TEMPORALES, PARTICULARMENTE POR LOS DE LA CREACIÓN,
REDENCIÓN Y VOCACIÓN A SU SANTO CONOCIMIENTO, Y TAMBIÉN POR HABERME
HASTA AHORA ESPERADO A PENITENCIA, HABIENDO MERECIDO QUE ME CASTIGASE
MIL VECES CON PENAS ETERNAS. SEA PARA SIEMPRE BENDITA SU BONDAD Y
MISERICORDIA.

DESEO QUE DE ESTA MI ÚLTIMA VOLUNTAD SEA EJECUTORIA LA GLORIOSÍSIMA


VIRGEN MARÍA, ABOGADA DE PECADORES, EL GLORIOSO PATRIARCA SAN JOSÉ, Y
MIS PRINCIPALES ABOGADOS Y PROTECTORES, SAN N. Y SAN N., A LOS CUALES
RUEGO QUE ME FAVOREZCAN EN AQUELLA HORA, PIDIENDO AL SEÑOR SE DIGNE
POR SU INFINITA CLEMENCIA RECIBIR MI ALMA EN LA PAZ ETERNA DE LOS SANTOS.

CONSTITUYO Y NOMBRO POR DEFENSOR DE MI ALMA AL SANTO ÁNGEL DE MI


GUARDA, EN EL TRIBUNAL DE DIOS, CUANDO SE VEA MI CAUSA, Y SE PRONUNCIE
SENTENCIA DEFINITIVA, ROGÁNDOLE, QUE PUES NUESTRO SEÑOR LE ENCOMENDÓ
MI ALMA, PONIÉNDOLA BAJO SU TUTELA Y AMPARO EN ESTA VIDA, LA PROTEJA Y
COLOQUE POR SUS MANOS EN LAS MORADAS ETERNAS DE LA GLORIA.

RUEGO POR LAS ENTRAÑAS DE JESUCRISTO A TODOS MIS PARIENTES Y AMIGOS,


QUE ME AYUDEN CON ORACIONES Y OBRAS SATISFACTORIAS, Y ESPECIALMENTE
CON EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA, COMO MEDIO ENTRE TODOS EL MÁS
EFICAZ, PARA QUE SI, POR LA MISERICORDIA DE DIOS, FUERE MI ALMA DESTINADA
A LAS PENAS DEL PURGATORIO, SE LIBRE PRONTO DE ELLAS, Y VUELE A GOZAR DE
LA VISTA DE DIOS; QUE YO LES OFREZCO NO SER INGRATO A TAN GRAN BENEFICIO.

FINALMENTE, RINDIENDO HUMILDES GRACIAS AL SEÑOR, POR HABERME HASTA


AHORA CONSERVADO LA VIDA, PROTESTO Y DECLARO SER MI ÁNIMO ACEPTAR LA
MUERTE EN CUALQUIER MODO Y HORA EN QUE ME LA MANDE, RECIBIÉNDOLA
HUMILDEMENTE EN SATISFACCIÓN DE MIS PECADOS, Y CONFORMANDO EN ESTO Y
EN TODO MI VOLUNTAD Á LA SUYA SANTÍSIMA Y AMABILÍSIMA, DE LA QUE
RENDIDAMENTE LE SUPLICO NO PERMITA QUE ME APARTE JAMÁS. AMÉN.

34
23.- LETANIA DE LAS SIETE CAIDAS

Jesús pobre y abatido. (Ten Piedad de mí Señor)


Jesús no conocido y menospreciado.
Jesús aborrecido, calumniado y perseguido.
Jesús dejado de los hombres y del demonio tentado.
Jesús entregado y vendido por vil precio.
Jesús blasfemado, acusado y condenado injustamente.
Jesús vestido de un hábito de oprobios y afrentas.
Jesús abofeteado y burlado.
Jesús arrastrado con una soga al cuello.
Jesús tenido por loco y endemoniado.
Jesús azotado hasta derramar sangre.
Jesús pospuesto a Barrabás.
Jesús despojado de todas sus vestiduras con infamia.
Jesús coronado de espinas y saludado por burla.
Jesús cargado con la Cruz de mis pecados.
Jesús triste hasta la muerte.
Jesús consumido de dolores, de injurias y de humillaciones.
Jesús afrentado, escupido, ultrajado y escarnecido.
Jesús pendiente de un madero infame entre dos ladrones.
Jesús aniquilado y sin honra para con los hombres.

35
Oración:

Oh Buen Jesús, que sufriste por mi amor una infinidad de oprobios y


afrentas, que yo no puedo comprender; imprime poderosamente en mi
corazón la estimación de tu paciencia y haz que desee imitarla. Amén.

(Ahora se reza tres Avemarías por las tres necesidades que tuvo María
Santísima al Pie de la Cruz.)

Dios te salve María…….

Y se acaba con la siguiente oración:

¡Oh Santísima Cruz!


¡Oh Inocente Cordero!
¡Oh Pena grave y cruel!
¡Oh Pobreza de Cristo mi Redentor!
¡Oh Llagas muy lastimadas!
¡Oh Corazón Traspasado!
¡Oh Sangre de Cristo derramada!
¡Oh Muerte de Cristo amargada!
¡Oh Divinidad de Dios, digna de ser reverenciada!

Ayúdame Señor para alcanzar la Vida Eterna en la hora de mi muerte.


Amén.

36
24.- LETANÍA DEL CORAZÓN AGONIZANTE DE JESÚS

Señor, Ten piedad de nosotros.


Jesucristo, Ten piedad de nosotros.
Señor, Ten piedad de nosotros.
Jesucristo, Escúchanos.
Jesucristo, Oyenos.
Dios Padre Celestial, Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del Mundo, Ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, Ten piedad….

• Corazón Agonizante de Jesús. (Ten Misericordia de los moribundos. )

• Corazón Agonizante de Jesús que, desde el primer instante de tu formación en el


Casto Seno de María has sufrido por Nuestra Salvación,

• Corazón Agonizante de Jesús, que durante toda tu Vida has sufrido tantas penas
interiores, especialmente durante tu Pasión.

• Corazón de Jesús, que llevaste contigo a tus más caros Discípulos para ser
testigos de tu Dolorosa Agonía en el Huerto de los Olivos.

• Corazón Agonizante de Jesús que dijiste a sus Apóstoles: Triste está mi Alma
hasta la muerte.

• Corazón Agonizante de Jesús, que fuiste sobrecogido de una mortal tristeza al


prever la inutilidad de tus sufrimientos para un gran número de Almas.

• Corazón Agonizante de Jesús que has sido saciado de amargura por causa
de nuestros pecados.

37
• Corazón Agonizante de Jesús que pediste tres veces a tu Padre Celestial alejase
de ti el Cáliz de tu Pasión.

• Corazón Agonizante de Jesús, que has repetido tres veces esta oración: Padre
Mío, que se haga tu Voluntad y no la Mía.

• Corazón Agonizante de Jesús, que has hecho esta queja amorosa a tus Apóstoles:
¡Cómo! ¿No has podido velar una hora conmigo?

• Corazón Agonizante de Jesús, cubierto por la violencia del dolor y por el exceso
de tu Amor, con un Sudor de Sangre Abundante, que empapó la tierra donde estaba
prosternado.

• Corazón Agonizante de Jesús, Abierto para los pobres pecadores.

• Corazón Agonizante de Jesús, Abismo de Misericordias.

• Corazón Agonizante de Jesús, que nunca te cansas de nuestros ruegos.

• Corazón Agonizante de Jesús, en el que esperamos contra toda esperanza.

• Corazón Agonizante de Jesús, nuestro asilo contra tu propia cólera.

• Corazón Agonizante de Jesús, Tribunal de Misericordia, al que podemos apelar en


los decretos de tu Justicia.

• Corazón Agonizante de Jesús, donde la Justicia y la Misericordia se han abrazado.

• Corazón Agonizante de Jesús, Obediente hasta la Muerte de Cruz.

• Corazón Agonizante de Jesús, que has pagado por nuestras iniquidades.

• Corazón Agonizante de Jesús, que has convertido al ladrón crucificado a tu


derecha.

• Corazón Agonizante de Jesús, que nos has prodigado tu dulzura.

38
• Corazón Agonizante de Jesús, al que en cambio hemos vuelto hiel y vinagre.

• Corazón Agonizante de Jesús, que has encomendado tu Alma Santísima en las


Manos de tu Padre.

• Corazón Agonizante de Jesús, Víctima Infinitamente Agradable a tu Padre.

• Corazón Agonizante de Jesús, Víctima a quien consumió el Fuego de Amor.

• Corazón Agonizante de Jesús, Sacrificio Perpetuo.

• Corazón Agonizante de Jesús, Sacrificio que aplacas la Justicia Divina.

• Corazón Agonizante de Jesús, Nuestra Luz en la sombras de la muerte.

• Corazón Agonizante de Jesús, Nuestra Fuerza en el último combate.

• Corazón Agonizante de Jesús, Dulce Refugio y Consuelo de los Agonizantes.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo. Perdónanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo. Ten Misericordia de nosotros
Señor.

V. Corazón Agonizante de Jesús, Esperanza de los que mueren en ti.

R. Ten Misericordia de los Moribundos

39
Oración :

¡Oh Amantísimo Señor Jesús! Que has querido Nacer, Sufrir y Morir por Salvar a
todos los hombres, es en nombre de todas las pobres Almas que sufren en este
instante y que sufrirán en el día de los combates de la agonía, que te suplicamos
humildemente por los Dolores de tu Corazón Agonizante les concedas la Gracia, del
arrepentimiento y del perdón.

Dígnate, oh Divino Salvador, escuchar estas Almas que has rescatado con tu
Preciosísima Sangre y que te claman por la intervención de sus hermanos en la fe. Es
hacia Ti, Oh Corazón Agonizante de Jesús, que vuelven nuestras miradas moribundas
y la esperanza de nuestras Almas en este día del último combate en que por la
mañana no esperamos ver la tarde, y en la tarde no esperamos ver la mañana, en
que todo es luto y abandono en torno nuestro; nuestros cuerpos caen en la
disolución, nuestras Almas están sobrecogidas de espanto, nuestros ojos ya
nublados se fijan en tu Imagen Crucificada, Oh Jesús, y en la de tu Corazón Herido
por los pecadores… Vemos esta herida abierta para ofrecernos un asilo contra los
enemigos de nuestra salvación… En ella buscamos nuestro refugio… ¡Oh Corazón
lleno de Compasión hacia nosotros! Sálvanos, Ocúltanos a tu propia Justicia, y no
nos trates según nuestras iniquidades. Sálvanos, Señor, puesto que tu Adorable
Nombre ha sido invocado sobre nosotros en el Bautismo, por la Iglesia, tu Santa
Esposa; no olvides que María, tu Madre, es también la nuestra; tu Corazón y
nuestros labios la han proclamado Inmaculada y Siempre Virgen. Danos la Fe y la
Contrición que diste al buen ladrón; acepta nuestros dolores y nuestras angustias en
unión a tu Dolorosa Agonía; Dígnate oh Misericordiosísimo Redentor del mundo,
dejar caer sobre nuestras Almas una Gota de ese Sudor Divino que destiló de tu
Sagrado Cuerpo en el Huerto de los Olivos, y de la Sangre Preciosa que salió de tu
Santísimo Corazón herido con la lanza en la Cruz. La Fuerza y la Dulzura de este
Celestial Licor lavará todas nuestras iniquidades, será el Bálsamo Divino que sanará
nuestras llagas y nos reconciliará contigo. Oh Jesús; en fin, Oh Corazón Agonizante
de Nuestro Salvador y de Nuestro Juez, atiende a nuestro deseos; que sostenidos
por María, Nuestra Tierna Madre, y por San José, Nuestro Poderoso Protector,
tengamos la dicha de unirnos a ti por toda la Eternidad. Amén.

40
25.- ORACION AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

¡Oh Misericordioso Jesús, abrasado en Ardiente Amor de las Almas!


Te suplico por las agonías de tu Sacratísimo Corazón y por los
Dolores de tu Inmaculada Madre, que laves con tu Sangre a todos los
pecadores de la tierra que estén ahora en la agonía y tienen que
morir hoy. Amén.

Corazón Agonizante de Jesús, ten Misericordia de los moribundos.

26.-ACTO DE ACEPTACIÓN DE LA MUERTE

Adoro, Dios Mío, Vuestro Ser Eterno: pongo en Vuestras Manos el que me
habéis dado, y que ha de cesar por la muerte en el instante en que Vos lo
hayáis dispuesto. Acepto esta muerte con sumisión y espíritu de humildad
en unión de la que sufrió mi Señor Jesucristo, y espero que con esta
aceptación merezca Vuestra Misericordia.

27.- ACEPTACION DE LA MUERTE

¡Señor, Dios Mío!: Desde este momento, con ánimo sereno y resignado,
acepto de Vuestras Manos cualquier género de muerte que os plazca
mandarme, con todos los dolores, penas y angustias que la acompañen.

41
28.-ORACION

¡Oh Dios de Bondad, Dios Clemente, Dios que, según la multitud de tus
Misericordias, perdonas a los arrepentidos, y por la Gracia de una entera
remisión borras las huellas de nuestros crímenes pasados!

Dirige una mirada compasiva a tu siervo ________________recibe la


humilde confesión que te hace de sus culpas, y concédele el perdón de
todos sus pecados. Padre de Misericordia Infinita, repara en él todo lo
que corrompió la fragilidad humana y manchó la malicia del demonio;
júntale para siempre con el Cuerpo de la Iglesia, como miembro que fue
Redimido por Jesucristo. Ten, Señor, piedad de sus gemidos,
compadécete de sus lágrimas, y puesto que no espera sino en tu
Misericordia, dígnate dispensarle la Gracia de la Perfecta Reconciliación.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

29.- JACULATORIAS

Jesús, José y María, os doy el corazón y el Alma mía.

Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.

Jesús, José y María, expire en Paz con Vos el Alma mía.

42
30.- LETANÍA DE LOS AGONIZANTES

Señor, ten piedad de él (o de ella)

Jesucristo, ten piedad de él (o de ella).

Señor, ten piedad de él (o de ella).

Santa María, ruega por él (o por ella).

San Abel, ruega por él (o por ella).

Coro de los Justos, ruega por él (o por ella).

San Abraham, ruega por él (o por ella).

San Juan Bautista, ruega por él (o por ella).

San José, ruega por él (o por ella).

Santos Patriarcas y Profetas, rogad por él (o por ella).

San Pedro, ruega por él (o por ella).

San Pablo, ruega por él (o por ella).

San Andrés, ruega por él (o por ella).

San Juan, ruega por él (o por ella).

Santos Apóstoles y Evangelistas, rogad por él (o por ella).


43
Santos Discípulos del Señor, rogad por él (o por ella).

Santos Inocentes, rogad por él (o por ella).

San Esteban, ruega por él (o por ella).

San Lorenzo, ruega por él (o por ella).

Santos Mártires, rogad por él (o por ella).

San Silvestre, ruega por él (o por ella).

San Gregorio, ruega por él (o por ella).

San Agustín, ruega por él (o por ella).

Santos Pontífices y Confesores, rogad por él (o por ella).

San Benito, ruega por él (o por ella).

San Francisco, ruega por él (o por ella).

San Camilo, ruega por él (o por ella).

San Juan de Dios, ruega por él (o por ella).

Santos Monjes y Ermitaños, rogad por él (o por ella).

Santa María Magdalena, ruega por él (o por ella).

Santa Lucía, ruega por él (o por ella).

Santas Vírgenes y Viudas, rogad por él (o por ella).

44
Santos y Santas de Dios, rogad por él (o por ella).

Séle propicio, perdónale, Señor.

Séle propicio, líbrale, Señor.

Séle propicio, líbrale, Señor.

De tu cólera, líbrale, Señor.

Del peligro de la muerte, líbrale, Señor.

De la mala muerte, líbrale, Señor.

De las penas del infierno, líbrale, Señor.

De todo mal, líbrale, Señor.

Del poder del demonio, líbrale, Señor.

Por tu Natividad, líbrale, Señor.

Por tu Cruz y Pasión, líbrale, Señor.

Por tu muerte y sepultura, líbrale, Señor.

Por tu Gloriosa Resurrección, líbrale, Señor.

Por tu Admirable Ascensión, líbrale, Señor.

Por la Gracia del Espíritu Consolador, líbrale, Señor.

En el día del juicio, líbrale, Señor.

45
Así te lo pedimos, aunque pecadores, óyenos, Señor.

Te rogamos que le perdones, óyenos, Señor.

Señor, ten piedad, óyenos, Señor.

Jesucristo, ten piedad, óyenos, Señor.

Señor, ten piedad, óyenos, Señor.

31.- ORACIONES POR UNO QUE ACABA DE EXPIRAR

Padre, te encomendamos a tu hijo (a) ________, para que viva unido (a) a
Ti después de haber muerto para el mundo, y Tú que eres la misma
Bondad, dígnate perdonarle los pecados que haya cometido por la
fragilidad de su condición humana. Por Cristo Nuestro Señor.

R/. Amén.

Oh Dios, Padre de Bondad, nuestra fe proclama a tu Hijo, Muerto y


Resucitado; concede, propicio, por tu Ministerio Pastoral, que tu hijo (a)
______________que se durmió en Cristo se alegre, por El, al resucitar.
Por Cristo Nuestro Señor,

R/. Amén.

46
32.- ORACIÓN

Sal de este mundo, Alma Cristiana, en Nombre de Dios Padre


Todopoderoso, que te creó;

En Nombre de Jesucristo Hijo de Dios Vivo, que padeció por ti;

En nombre del Espíritu Santo, que en ti se infundió;

En Nombre de la Gloriosa y Santa Virgen María, Madre de Dios;

En Nombre del Bienaventurado José, ínclito Esposo de la misma Virgen;

En Nombre de los Ángeles y Arcángeles;

En Nombre de los Tronos y Dominaciones;

En Nombre de los Principados y Potestades;

En el de los Querubines y Serafines;

En el de los Patriarcas y Profetas;

En el de los Santos Apóstoles y Evangelistas;

En el de los Santos Mártires y Confesores;

En el de los Santos Monjes y Ermitaños;

En Nombre de las Santas Vírgenes y de todos los Santos y Santas de Dios.

Sea hoy en Paz tu Descanso y tu habitación en la Jerusalén Celestial.

47
33.- ORACIÓN

Te recomiendo a Dios Todopoderoso, mi querido hermano (o hermana), y


te pongo en las Manos de aquel de quien eres criatura, para que después
de haber sufrido la sentencia de muerte, dictada contra todos los
hombres, vuelvas a tu Creador que te formó de la tierra. Ahora, pues, que
tu Alma va a salir de este mundo, salgan a recibirte los Gloriosos Coros de
los Ángeles y los Apóstoles, que deben juzgarte;

Venga a tu encuentro el Ejército Triunfador de los Generosos Mártires;

Rodéete la multitud brillante de Confesores;

Acójate con alegría el coro radiante de las Vírgenes,

Y sé para siempre admitido con los Santos Patriarcas en la Mansión de la


Venturosa Paz.

Anímete con Grande Esperanza San José, Dulcísimo Patrón de los


moribundos;

Vuelva hacia ti benigna sus ojos la Santa Madre de Dios;

Preséntese a ti Jesucristo con Rostro lleno de Dulzura, y colóquete en el


Seno de los que rodean el Trono de su Divinidad.

No experimentes el horror de las tinieblas, ni los tormentos del suplicio


eterno.

Huya de ti Satanás con todos sus satélites, y, al verte llegar rodeado de


Ángeles, tiemble y vuélvase a la triste morada donde reina la noche
eterna.

48
Levántese Dios, y disípense sus enemigos, y desvanézcanse como el
humo.

A la presencia de Dios desaparezcan los pecadores, como la cera se


derrite al calor del fuego, y regocíjense los justos, como en una fiesta
perpetua ante la Presencia del Señor.

Confundidas sean todas las legiones infernales;

Ningún ministro de Satanás se atreva a estorbar tu paso.

Líbrete de los tormentos Jesucristo, que fue Crucificado por ti;

Colóquete Jesucristo, Hijo de Dios Vivo, en el Jardín siempre ameno de su


Paraíso, y Verdadero Pastor como es, reconózcate por una de sus ovejas.

Perdónete Misericordioso todos tus pecados;

Póngate a su Derecha entre sus elegidos, para que veas a tu Redentor


cara a cara, y morando siempre feliz a su lado, logres contemplar la
Soberana Majestad y gozar de la Dulce Vista de Dios, admitido en el
número de los Bienaventurados, por todos los siglos de los siglos. Así sea.

49
34.- SUPLICAS

Señor: Recibe a tu Siervo en el lugar de la Salvación que espera de tu


Misericordia.

R. Así sea.

Señor: Libra el Alma de tu siervo de todos los peligros del infierno, de sus
castigos y males.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como preservaste a Enoch y Elías de la muerte


común a todos los hombres.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a Noé del diluvio.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a Abraham de la tierra de los Caldeos.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a Job de sus padecimientos.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a Isaac de su Padre Abraham cuando


iba a inmolarle.

R. Así sea.
50
Señor: Libra su Alma, como libraste a Lot de Sodoma y de la lluvia de
fuego.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a Moisés de las manos de Faraón, rey
de Egipto.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a Daniel del lago de los leones.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a los tres jóvenes del horno
encendido y de las manos del rey impío.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a Susana del falso testimonio.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a David de las manos de Saúl y Goliat.

R. Así sea.

Señor: Libra su Alma, como libraste a San Pedro y San Pablo de las
prisiones.

R. Así sea.

51
Y como libraste a la Bienaventurada Tecla, Virgen y Mártir, de los más
crueles tormentos, dígnate librar el Alma de tu siervo, y permítele gozar a
tu lado de los Bienes Eternos.

R. Así sea.

35.-OFRECIMIENTO DE LA PROPIA VOLUNTAD


A LA VOLUNTAD DE DIOS PARA LA HORA DE LA MUERTE

Dulce Jesús Mío, quiero morir en tu Voluntad. Uno mi agonía y la de


todos los hombres a la tuya , y tu agonía sea mi Fuerza , mi Luz , mi
Defensa y la Dulce Sonrisa de tu Perdón.

Mi último suspiro lo pongo en el último respiro que diste por mí en la


Cruz , para que pueda presentarme ante Ti, con los méritos de tu
misma muerte .

Ah, Jesús Mío , ábreme el Cielo y ven a mi encuentro a recibirme con


aquel mismo amor con el cual te recibió tu Padre, cuando exhalaste
sobre la Cruz tu último respiro .

Luego, recíbeme en tus brazos, y yo te besaré y me deleitaré de Ti


eternamente.

Madre Mía , Ángeles y Santos , vengan a asistirme como asistieron a


la muerte de Jesús , ayúdenme , defiéndanme y llévenme al Cielo .

Así sea.

52
36.-ORACION POR LOS MORIBUNDOS

Oh Madre Mía, entremos en las estancias de los moribundos. ¡Cuánto


dolor! Hay algunos que, después de una vida de pecado, quieren darle a
Jesús el último dolor a su Corazón tan repetidamente traspasado,
coronando su último respiro con un acto de desesperación.

Cantidad de demonios se encuentran a su alrededor poniendo en su


corazón terror y espanto de los Divinos Juicios , para darles el último
asalto y llevárselos a la perdición .

Otros agonizantes, atados por vínculos terrenos, no quieren resignarse a


dar el último paso. Ah, Madre Mía, son los últimos momentos, tienen
tanta necesidad de ayuda. Démosles a cada moribundo la Sangre
Bendita y Preciosa de Jesús, para que haciendo huir a todos los enemigos
de su Alma, los disponga a recibir los últimos Sacramentos y los prepare
a una buena y santa muerte.

53

También podría gustarte