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Análisis de la Sentencia T-406 de 1992

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones de la Sentencia T-406 de 1992 de la Corte Constitucional de Colombia. 1) Examina el papel del juez al aplicar la constitución y las leyes. 2) Discute cómo los principios de la parte dogmática de la constitución deben aplicarse para proteger los derechos fundamentales. 3) Describe cómo la constitución de 1991 otorgó a los jueces, y no a los legisladores, la potestad de ejercer los derechos a través de las acciones de tutela.

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Análisis de la Sentencia T-406 de 1992

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones de la Sentencia T-406 de 1992 de la Corte Constitucional de Colombia. 1) Examina el papel del juez al aplicar la constitución y las leyes. 2) Discute cómo los principios de la parte dogmática de la constitución deben aplicarse para proteger los derechos fundamentales. 3) Describe cómo la constitución de 1991 otorgó a los jueces, y no a los legisladores, la potestad de ejercer los derechos a través de las acciones de tutela.

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SENTENCIA T – 406 DE 1992

PARTE INICIAL
El juez al aplicar la constitución y las leyes está creando como una especie de unificación
legislativa lo que quiere decir es que está aplicando el derecho con su decisión por medio
del uso de la legislación.
La parte orgánica de la constitución adquiere valor cuando se aplican de manera correcta
los principios contenidos en la parte dogmática de la misma, es decir que no puede haber
ningún principio que este escrito en la constitución que vaya en contra de los derechos
fundamentales del ser humano.
En la constitución política de 1886, la aplicación de los derechos fundamentales quedaba
reducido a solo simbolismo ya que la mayor parte veces se colocaba por encima de los
derechos fundamentales a costumbres culturales, religiosas o políticas. Pero con la llegada
de la constitución de 1991 la potestad para ejercer los derechos les fue otorgada a los jueces
y ya no a legisladores o administradores, todo esto por medio de sentencias de tutela.
Toda aquella organización que haya dentro del estado no sirve de nada si su fin principal no
es velar por la protección de los derechos fundamentales del hombre, por lo cual fue creada
la acción de tutela como un mecanismo fácil, rápido y efectivo que protegiera de manera
inmediata los derechos del hombre frente a autoridades públicas, en donde la corte
constitucional puede intervenir y tomar las tutelas para así crear unos criterios de
interpretación y decisión para los otros casos es por esto que la corte constitucional
considera que para que un derecho obtenga la calidad de fundamental se necesita que este
sea: conexo directamente con los principios constitucionales, eficacia directa y de
contenido esencial.
La teoría de los frenos y contrapesos que fue propuesta por Montesquieu actualmente ha
sido diversificada en el sentido de que cualquiera de las ramas del poder puede presionar a
las otras para que estas actué y tomen decisiones que le faciliten sus funciones en particular.
Cuando se habla de violación de derechos con respecto a temas económicos, sociales o
culturales, se puede hacer uso de la acción de tutela siempre y cuando el derecho violado
tenga las facultades que ya tratamos anteriormente, si esto es así el juez deberá intervenir de
la manera que más sea competente para el caso, para poner fin a la violación del derecho,
cuando sucede esto es cuando generalmente la legislación no se ha pronunciado sobre ese
tema en específico y es allí donde llega la intervención del juez que es conocida como
justicia distributiva.
Uno de los aspectos importantes en la acción de tutela es la revisión del fallo, ya que esto
no se hace por costumbre sino más bien como una de las reglas fundamentales de esta
misma, con el fin de verificar errores y más aún para que quede estipulada como modelo de
jurisprudencia para la solución de otros casos similares a este y que pueda ser tomado como
modelo por cualquier autoridad.
Un ejemplo de esto es el tema del alcantarillado, ya que si este afecta de manera directa la
dignidad humana o incluso la vida misma, se puede considerar como un elemento n el cual
puede proceder la acción de tutela.
DESARROLLO
Expediente T – 778
Peticionario: José Manuel Rodríguez Rangel
Procedencia: tribunal administrativo de Bolívar
Magistrado Ponente: Ciro Angarita Barón
Articulo 88 constitución política
Art. 6 decreto 2591 se puede instaurar una tutela cuando se usó mecanismo transitorio para
evitar un perjuicio irremediable.
Las acciones populares no han sido reglamentadas para la protección de derechos
colectivos.
Agrega que, si bien es cierto que el Decreto Reglamentario 2591 de 1991 establece entre las
causales de improcedencia contenidas en el artículo 6o. No 3, su inaplicabilidad cuando se
quieran proteger derechos colectivos, este mismo hace una salvedad para aquellos casos en
que el titular pretenda la protección de sus derechos amenazados o violados en situaciones
que comprometan intereses o derechos colectivos siempre que se trate de impedir un
perjuicio irremediable. Por otra parte, aclara que, si bien existen otros medios de defensa
judicial como la acción de reparación directa ante lo contencioso administrativo, interpone
la acción de tutela como mecanismo transitorio.
1."La acción de tutela sólo es procedente para la protección inmediata de los derechos
constitucionales fundamentales, que son los señalados expresamente en la Constitución
Título II, Capítulo I." Apoya este razonamiento en el concepto emitido por el Consejo de
Estado de fecha 5 Febrero de 1992, donde además se agrega la incompetencia de la Corte
Constitucional para definir otros derechos como fundamentales, aparte de los contenidos en
dicho título.
2. El accionante cita como violado el derecho contenido en el artículo 88 de la
Constitución Nacional, que no se encuentra expresamente señalado como fundamental en la
Constitución Nacional, lo cual lleva a la Sala a implicar por vía de la excepción de
inconstitucionalidad lo dispuesto en el artículo 2 del Decreto 2591 de 1991, que
establece:
"... la posibilidad de utilizar por razón de su naturaleza en casos concretos el mecanismo de
la tutela para derechos no contemplados como fundamentales por la Constitución, toda vez
que dicha disposición desborda lo establecido en el artículo 86 de la Carta."
Razones estas suficientes a juicio de la sala para negar la protección invocada por el
accionante.

Este fallo no fue objeto de impugnación. En cumplimiento de lo establecido en el artículo


31 del Decreto 2591 de 1991, el Tribunal Administrativo lo envió a la Corte para su
eventual revisión.
Art. 86 constitución
a. El estado bienestar surgió a principios de siglo en Europa como respuesta a las demandas
sociales; el movimiento obrero europeo, las reivindicaciones populares provenientes de las
revoluciones Rusa y Mexicana y las innovaciones adoptadas durante la república de
Weimar, la época del New Deal en los Estados Unidos, sirvieron para transformar el
reducido Estado liberal en un complejo aparato político-administrativo jalonador de toda la
dinámica social. Desde este punto de vista el Estado social puede ser definido como el
Estado que garantiza estándares mínimos de salario, alimentación, salud, habitación,
educación, asegurados para todos los ciudadanos.
b. El Estado constitucional democrático ha sido la respuesta jurídico-política derivada de la
actividad intervencionista del Estado. Dicha respuesta está fundada en nuevos valores-
derechos consagrados por la segunda y tercera generación de derechos humanos y se
manifiesta institucionalmente a través de la creación de mecanismos de democracia
participativa, de control político y jurídico en el ejercicio del poder y sobre todo, a través
de la consagración de un catálogo de principios y de derechos fundamentales que inspiran
toda la interpretación y el funcionamiento de la organización política.
En el estado social de derecho se presenta hoy, la pérdida de la importancia sacramental del
texto legal entendido como emanación de la voluntad popular y mayor preocupación por la
justicia material y por el logro de soluciones que consulten la especificidad de los hechos.
La intervención del juez no se manifiesta sólo como el mecanismo necesario para
solucionar una disfunción, sino también, y sobre todo, como un elemento indispensable
para mejorar las condiciones de comunicación entre el derecho y la sociedad.
En el Estado intervencionista se desvanece buena parte de la importancia formal (validez)
y de la importancia material (justicia) de la ley.
a-. Los valores representan el catálogo axiológico a partir del cual se deriva el sentido y la
finalidad de las demás normas del ordenamiento jurídico3 pueden tener consagración
explícita o no; lo importante es que sobre ellos se construya el fundamento y la finalidad de
la organización política.
De este tipo son los valores de convivencia, trabajo, justicia, igualdad, conocimiento,
libertad y paz plasmados en el preámbulo de la Constitución. También son valores los
consagrados en el inciso primero del artículo 2 de la Constitución en referencia a los fines
del Estado: el servicio a la comunidad, la prosperidad general, la efectividad de los
principios, derechos y deberes, la participación, etc. Todos ellos establecen fines a los
cuales se quiere llegar. La relación entre dichos fines y los medios adecuados para
conseguirlos, depende, por lo general, de una elección política que le corresponde
preferencialmente al legislador.
No se debe abusar de los principios, valores y fines del estado para alcanzar algo, estos
debes de limitarse para que sean un apoyo a diversas decisiones jurídicas y no un elemento
que decida únicamente. Estas son normas de aplicación inmediata tanto para el juez como
para el legislador, Son principios constitucionales, entre otros, los consagrados en los
artículos primero y tercero: el Estado social de derecho, la forma de organización política y
territorial, la democracia participativa y pluralista, el respeto de la dignidad humana, el
trabajo, la solidaridad, la prevalencia del interés general (artículo 1); la soberanía popular
y la supremacía de la Constitución (artículo 2). Ellos se refieren a la naturaleza política y
organizativa del Estado y de las relaciones entre los gobernantes y los gobernados. El fin de
los principios es que se apliquen en tiempo presente ya que sin ellos, el aparato
organizacional del estado dejaría de funcionar, mientras que los valores indican pautas
jurídicas futuras a las que se quieren llegar a generar un orden en el mañana. (Art. 4 cpc).
En síntesis, un principio constitucional jamás puede ser desconocido en beneficio de otra
norma legal o constitucional o de otro principio no expresamente señalado en la
Constitución, pero puede, en ciertos casos, necesitar de otras normas constitucionales para
poder fundamentar la decisión judicial.
Los valores son normas que establecen fines dirigidos en general a las autoridades
creadoras del derecho y en especial al legislador; los principios son normas que establecen
un deber ser específico del cual se deriva un espacio de discrecionalidad legal y judicial. La
diferencia entre principios y valores no es de naturaleza normativa sino de grado y, por lo
tanto, de eficacia. Los principios, por el hecho de tener una mayor especificidad que los
valores, tienen una mayor eficacia y, por lo tanto, una mayor capacidad para ser aplicados
de manera directa e inmediata, esto es, mediante una subsunción silogística. Los valores, en
cambio, tienen una eficacia indirecta, es decir, sólo son aplicables a partir de una
concretización casuística y adecuada de los principios constitucionales.
En muchas circunstancias la ley pierde su tradicional posición predominante y los
principios y las decisiones judiciales, antes considerados como secundarios dentro del
sistema normativo, adquieren importancia excepcional.
El desarrollo de la democracia constitucional puso de presente que el órgano legislativo,
depositario tradicional de legitimidad popular, debe estar acompañado del control
jurisdiccional, que ha demostrado, a través de la historia del derecho constitucional
moderno, ser el órgano más eficaz en la defensa de los derechos de los ciudadanos y los
principios democráticos. Para así evitar que el poder ejecutivo domine por encima del poder
legislativo y del judicial. En síntesis, el control ejercido por jueces y tribunales en el
Estado constitucional contemporáneo resulta siendo la fórmula para la mejor relación
seguridad jurídica-justicia.
El problema fundamental de los derechos fundamentales no es el de su enunciación sino el
de su aplicación. Para la realidad del derecho es más importante establecer cuáles son los
criterios de interpretación y aplicación de las normas que establecer cuales es la lista de
aquellas normas que pertenecen a una determinada categoría.
Existe una nueva estrategia para el logro de la efectividad de los derechos fundamentales.
La coherencia y la sabiduría de la interpretación y, sobre todo, la eficacia de los derechos
fundamentales en la Constitución de 1991, están asegurados por la Corte Constitucional.
Esta nueva relación entre derechos fundamentales y jueces significa un cambio
fundamental en relación con la Constitución anterior; dicho cambio puede ser definido
como una nueva estrategia encaminada al logro de la eficacia de los derechos, que consiste
en otorgarle de manera prioritaria al juez, y no ya a la administración o al legislador, la
responsabilidad de la eficacia de los derechos fundamentales.
Más aún, el aparato no tiene sentido si no se entiende como mecanismo encaminado a la
realización de los derechos. En segundo lugar, y en correspondencia con lo primero, la
existencia de la acción de tutela, la cual fue establecida como mecanismo de protección
inmediata de los derechos frente a todas las autoridades públicas y con posibilidad de
intervención de la Corte Constitucional para una eventual revisión de las decisiones
judiciales, que sirva para unificar criterios de interpretación. Hay unos derechos que son de
aplicación inmediata, que no requieren la intermediación de la norma legal para que ellos
tengan vigencia y por lo tanto permiten la utilización inmediata de los elementos de
protección de los derechos...". Según esto el derecho de tutela sólo podía ser aplicado frente
a la violación de alguno de estos derechos considerados como de aplicación inmediata.
Si hay algún artículo que debe caracterizarse por la flexibilidad es precisamente este (la
tutela), dentro de las recomendaciones que hace la Comisión codificadora se encuentra
además este criterio, que dice textualmente "no se excluye que la ley amplíe la tutela a otros
derechos", pero el texto sugerido por ellos no se encuentra la expresión que permitiera la
extensión de esa garantía a este tipo de derecho". Así mismo otra forma para determinar la
no taxatividad de los derechos fundamentales es aquella de dejarle al juez de tutela que
determine, en últimas, si un derecho es fundamental o no.
Para que un derecho obtenga la calidad de fundamental debe presentar los siguientes
requisitos:
Conexión directa con los principios
En consecuencia, ninguna norma o institución del sistema puede estar en contradicción con
los postulados expuestos en los principios. La movilidad del sentido de una norma se
encuentra limitada por una interpretación acorde con los principios constitucionales. Los
derechos fundamentales son, como todas las normas constitucionales, emanación de los
valores y principios constitucionales, pero su vinculación con estos es más directa, más
inmediata, se aprecia con mayor evidencia. Todo derecho fundamental debe ser emanación
directa de un principio.
Eficacia Directa:
La eficacia directa no se reduce a los derechos de aplicación inmediata o a los derechos
humanos de la llamada primera generación. En algunos casos los derechos económicos,
sociales y culturales pueden ser objeto de protección especial por medio de la tutela; tal es
el caso del artículo 50 sobre los derechos de los niños; los derechos consagrados en el
inciso segundo del artículo 53 sobre principios mínimos fundamentales de los trabajadores;
el derecho establecido en el artículo 73 sobre obtención de información contenida en
documentos públicos. De acuerdo con esto, la enumeración del artículo 85 no debe ser
entendida como un criterio taxativo y excluyente. En este sentido es acertado el enfoque del
artículo segundo del decreto 2591 de 1991 cuando une el carácter de tutelable de un
derecho a su naturaleza de derecho fundamental y no a su ubicación.
Contenido Esencial:
Según esto, quedan excluidos aquellos derechos que requieren de una delimitación en el
mundo de las mayorías políticas. Los derechos sociales, económicos y culturales de
contenido difuso, cuya aplicación está encomendada al legislador para que fije el sentido
del texto constitucional, no pueden ser considerados como fundamentales, salvo aquellas
situaciones en las cuales en un caso específico, sea evidente su conexidad con un principio
o con un derecho fundamental.
Criterios De Distinción:
Consagración Expresa:
El carácter de fundamental no coincide con el de aplicación inmediata. Siendo así, es
necesario distinguir entre derechos fundamentales de aplicación inmediata y derechos
fundamentales que no son de aplicación inmediata. Ante esta dificultad, corresponde a la
jurisprudencia, y en especial a la Corte Constitucional, la definición de la naturaleza y
alcance de los derechos fundamentales que no son de aplicación inmediata.
La remisión Expresa.:
En otros casos, tal como sucede con los derechos humanos y con la prohibición de
limitarlos en los estados de excepción, el constituyente ha estimado conveniente remitirse a
los tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, para reconocer su
prevalencia en el orden interno, no sólo en cuanto a su texto mismo sino como pauta
concreta para la interpretación de los derechos y deberes consagrados en la Constitución de
1991 (art. 93).
Conexión Directa Con Derechos Consagrados:
Algunos derechos no aparecen considerados expresamente como fundamentales. Sin
embargo, su conexión con otros derechos fundamentales es de tal naturaleza que, sin la
debida protección de aquellos, estos prácticamente desaparecerían o harían imposible su
eficaz protección. En ocasiones se requiere de una interpretación global entre principios,
valores, derechos fundamentales de aplicación inmediata y derechos económicos sociales o
culturales para poder apoyar razonablemente una decisión judicial. Un derecho
fundamental de aplicación inmediata que aparece como insuficiente para respaldar una
decisión puede llegar a ser suficiente si se combina con un principio o con un derecho de
tipo social o cultural y viceversa. Esto se debe a que la eficacia de las normas
constitucionales no está claramente definida cuando se analiza a priori, en abstracto, antes
de entrar en relación con los hechos.
Carácter De Derecho Inherente A La Persona:
De aquí la importancia del artículo 94 de la Constitución según el cual, la enumeración de
la carta de derechos no debe entenderse como la negación de otros que, siendo inherentes al
hombre no figuren expresamente en la Constitución o en los convenios internacionales
vigentes. Esta disposición concuerda con el sentido amplio y dinámico que debe tener el
concepto de derecho fundamental en el Estado social. En otros términos: los criterios que
determinan el carácter de fundamental de un derecho, sobrepasan la consagración expresa y
dependen de la existencia de un consenso, histórico y de una voluntad colectiva en torno a
la naturaleza específica de un derecho, con todas sus implicaciones relativas al contenido
esencial, a la conexión con los principios y a la eficacia directa. Por eso el criterio de la
consagración expresa es insuficiente.
Facticos:
Importancia Del Hecho:
A partir de estos dos elementos, normas y hechos, el juez constitucional debe ir
construyendo una interpretación razonable de la carta de derechos; esto quiere decir que el
resultado final de la interpretación debe tener en cuenta las dificultades estructurales de la
realidad económica colombiana sin que dichas dificultades hagan inocua la voluntad
constituyente de construir, desde el presente, una sociedad más justa, más libre y más
democrática, tal como lo establece el preámbulo de la Carta.
Carácter Histórico:
No todos los derechos han sido fundamentales siempre, ya que algunos fueron
fundamentales en un pasado y perdieron esta calidad y viceversa, también se debe tener en
cuenta la visión que la sociedad tiene sobre estos derechos.
Es más razonable pensar que el constituyente quiso otorgarle verdadero carácter normativo
a los textos del capítulo segundo título segundo, entregándole al legislador la prerrogativa
de discrecionalidad política en la materia pero facultando al juez para ejercer dicha
discrecionalidad, limitada a casos concretos, en ausencia de ley. De esa manera se logra el
respeto de las prioridades en materia de delimitación política de los textos fundamentales y
el respeto de la superioridad jurídica de la Constitución sobre la ley. De esta manera se
logra -parafraseando a Herbert Kruger- que las leyes valgan en el ámbito de los derechos
fundamentales en lugar de que los derechos.
Derechos Sociales, Culturales Y Políticos
En ocasiones la norma constitucional proporciona este criterio. Así, por ejemplo, el artículo
366 es muy claro cuando afirma que en "los planes y presupuestos de la Nación y de las
entidades territoriales, el gasto social tendrá prioridad sobre cualquier otra asignación". Sin
embargo, es posible que ella no sea lo suficientemente iluminadora para resolver el caso sin
llegar a consecuencias inaceptables o imposibles de llevar a cabo. En consecuencia, es
necesario que el juez haga uso de la "lógica de lo razonable" 11 de tal manera que la
solución final que adopte sirva, ante todo, para proteger el derecho violado, y además tenga
en cuenta las condiciones financieras de los entes públicos. Arts 13 y 366 cpc.
La constitución de 1991 protege mucho más ampliamente la salud que la carta de 1886 que
solo hacía referencia a la asistencia pública.
Servicios públicos.

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