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Tema 4 FENOLOGIA DEL ARBOL FRUTAL PDF

1) El documento describe el ciclo anual de los árboles frutales, incluyendo un período de reposo invernal y un período de actividad vegetativa y fructificación. 2) Durante el período de actividad, los árboles experimentan un ciclo de crecimiento vegetativo que incluye la brotación, crecimiento y parada estival, así como un ciclo reproductivo que culmina en la maduración de los frutos. 3) El documento explica los diferentes estados fenológicos por los que
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1) El documento describe el ciclo anual de los árboles frutales, incluyendo un período de reposo invernal y un período de actividad vegetativa y fructificación. 2) Durante el período de actividad, los árboles experimentan un ciclo de crecimiento vegetativo que incluye la brotación, crecimiento y parada estival, así como un ciclo reproductivo que culmina en la maduración de los frutos. 3) El documento explica los diferentes estados fenológicos por los que
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Unidad de aprendizaje 4

FENOLOGÍA DEL ÁRBOL FRUTAL

En todas las especies, como consecuencia del ritmo estacional termométrico, se


presentan en forma marcada e intensa, dos períodos anuales claramente definidos:
el reposo invernal y el período de actividad vegetativa.

Ciclo anual del árbol frutal.

En climas templados el ritmo estacional está condicionado por la temperatura


ambiental, donde, las especies frutales se adaptan a dos períodos:

A. Período de reposo invernal.


B. Período de actividad vegetativa y fructificación.

A. Periodo de reposo invernal

Para mantener una fisiología normal a lo largo de su vida, las especies de zona
templada o templado cálida parecen requerir de un período anual de reposo; este
período coincide normalmente con el final del otoño y con la época invernal,
alargándose, en ocasiones, parte de la primavera; denominándose de reposo
invernal, en este período el árbol frutal no muestra actividad vegetativa aparente y
no hay crecimiento ni floración, sean las que sean las condiciones ambientales;
algunos procesos fisiológicos, tales como la absorción radicular, la translocación
vascular, la respiración, la fotosíntesis y la transpiración, pueden tener lugar en
forma lenta y poco intensa, al principio y al final del período de reposo. Pero esta
actividad es prácticamente inapreciable en el árbol, si es caducifolio se desprende
de sus hojas durante este período y si es de hoja perenne, se muestra vestido, pero
sin ningún tipo de crecimiento.

B. Periodo de actividad vegetativa y fructificación

Es el período comprendido entre los primeros síntomas apreciables de actividad, a


fines de invierno o principios de primavera, y el final de esa actividad, que tiene lugar
en el otoño avanzado; durante este período el árbol realiza intensamente todos sus
procesos fisiológicos, y ello se traduce exteriormente en el desarrollo vegetativo de
brotes y ramas, engrosamiento del tronco, la formación de flores y frutos.

A lo largo de este período los elementos presentes en cada momento en la parte


aérea del árbol (yemas, brotes, flores, frutos, etc.), muestran un aspecto exterior
diferente. Este aspecto se denomina estado fenológico y el estudio del ritmo de

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sucesión en el tiempo de estos estados se llama fenología de la especie
considerada.

El primer síntoma externo y apreciable de que la actividad vegetativa ha


comenzado, es la hinchazón de las yemas. En la mayoría de las especies las yemas
florales o, en su caso, las mixtas empiezan a hinchar antes que las yemas
vegetativas; las escamas y brácteas protectoras de la yema se separan
paulatinamente, y entre ellos aparece la borra y zonas más claramente coloradas;
este cambio en la morfología externa de las yemas se llama desborre.

A partir del desborre, la evolución de las yemas de madera y de las florales es


diferente; las yemas de madera originan el ciclo de crecimiento vegetativo y las
yemas de flor, el ciclo reproductivo (proceso de floración y fructificación).

B1. Ciclo de crecimiento vegetativo.

A medida que avanza la primavera, el desborre se acelera; entre ocho a diez días
las escamas y brácteas se separan completamente y se produce la aparición de las
primeras hojas en crecimiento y del tallo inicial a consecuencia de la elongación del
meristemo gemular; este estado fenológico se denomina brotación.

Durante el período subsiguiente cuando las condiciones ambientales (temperatura


e insolación) son idóneas el crecimiento en longitud de los brotes, la aparición y
desarrollo de hojas y la formación de yemas axilares se acelera, proceso que dura
toda la primavera y aún parte de verano, en el que los brotes alcanzan de 60 a 70%
de su longitud. Este proceso se llama crecimiento de primavera y normalmente
termina cuando las temperaturas alcanzan, en pleno verano, valores muy altos (35
- 40º), superiores al umbral máximo de crecimiento; en este momento la elongación
se detiene y el meristemo terminal aparece defendido por escamas y brácteas, en
forma de yema terminal; se dice entonces que el brote se ha parado o que el árbol
está en la parada vegetativa de verano o parada estival.

En zonas con pluviometría escasa y en cultivos a secano esta parada de verano


puede producirse no sólo por el régimen de altas temperaturas, sino también por la
falta de agua durante el período de sequía y, en su caso, por ambos efectos
combinados.

El tiempo de la parada de verano puede, en determinadas zonas y para algunas


especies, ser prácticamente inapreciable; en otros casos puede durar varias
semanas, cuando las temperaturas son muy altas, o las condiciones de sequía
extremas. En cualquier caso, al finalizar el verano cuando las condiciones

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ambientales vuelven a ser adecuadas para el crecimiento, se produce el rebrote de
otoño. Esta nueva brotación se alarga hasta los primeros fríos otoñales y da origen
al crecimiento de otoño o segundo crecimiento; la intensidad de éste suele ser
menor que la de primavera y terminan con la parada otoñal.

Fig. Nº 2 Diagrama del ciclo anual

A partir de ese momento, la intensidad de los procesos fotosintéticos desciende, la


traslocación de reservas y la lignificación de la madera se incrementa y
progresivamente el árbol inicia su reposo invernal de nuevo. Este reposo, en las
especies caducifolias, se considera cuando comienza en el estado fenológico, la
caída de hoja. En las de hoja perenne el comienzo es más difícil de precisar, pero
se puede considerar la misma fecha que para las especies caducifolias; con ello el
período de actividad vegetativa termina y el ciclo anual se reinicia.

B2. Ciclo reproductivo.

La evolución de las yemas de flor empieza con él desborre y las yemas de madera
según las especies evolucionan antes, simultáneamente o después del desborre

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A partir de este momento las yemas de flor en su evolución van pasando por una
serie de sucesivos estados fenológicos; estos estados son tan importantes para
efectos prácticos, para caracterizar a las diferentes especies; los principales estados
fenológicos son:

ESTADO
FENOLÓGICO CARACTERÍSTICAS
Botón verde Se aprecia la flor, todavía envuelta por los sépalos
Botón rosa Empiezan a aparecer las puntas de los pétalos de la flor.
Plena floración La flor está completamente abierta, dejando ver sus órganos
reproductores
Caída de pétalos Se ha producido la fecundación; los pétalos se marchitan
desprenden.
Cuajado del fruto Los efectos de la fecundación se hacen aparentes; se aprecia el
pequeño fruto de 2/3 mm de diámetro.

Estos estados son fases del proceso de floración; durante éste proceso se produce
la polinización, germinación del polen, crecimiento del tubo polínico, fecundación y
cuajado del fruto. El proceso completo dura entre los diez y veinticinco días y al final
del mismo la flor se ha transformado en fruto.
El proceso de floración termina, con el cuajado y comienza el desarrollo del fruto y
la maduración; los frutos crecen aumentando de tamaño, hasta alcanzar el tipo de
la especie y en ellos se producen las transformaciones físico-químicas que definen
su sabor, color, olor y restantes características, a esto se llama maduración y su
final es el estado fenológico de madurez, estado en el que el fruto se recoge
(cosecha), se consume, se desprende del árbol o se pudre.

Los procesos de desarrollo y maduración de los frutos pueden tener una maduración
absolutamente variable en función de la especie, de la variedad y de las condiciones
ambientales; la madurez se alcanza a veces en la misma primavera o a principios
del verano (frutos tempranos); otras veces en pleno verano o a principios de otoño
(frutos de estación); otras en otoño y aún en invierno (frutos tardíos).

En definitiva, la evolución completa de las yemas de flor puede ser más corta, igual
o más larga que las yemas vegetativas.

Proceso de floración

El objetivo fundamental de toda plantación de especies frutales, es producir fruta de


calidad para ser económicamente rentable y superar en cada caso el nivel

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cuantitativo de producción. Cada fruto es una consecuencia del proceso evolutivo
de una flor, resulta evidente que el número final vendible depende del número inicial
de flores, consciente de este hecho, el fruticultor busca la cuantía de la floración,
como medio básico de conseguir una mejor producción final.
La forma más factible de influir en la producción final, ha consistido en cuidar con
particular esmero el proceso de la floración, entre él desborre de las yemas de flor
y el cuajado de los frutos

El ciclo reproductivo no comienza con el desborre de la yema de flor, sino que se


inicia con: a) Inducción floral, b) Iniciación floral y c) Diferenciación floral.

Inducción floral. El cambio fisiológico que se produce en un determinado momento


en una yema, y que condiciona su evolución a yema de flor, se denomina inducción
floral; este proceso se produce al final del período de crecimiento primaveral.

Las bases fisiológicas que condicionan la evolución a yema de flor de determinadas


yemas son varias. Las primeras teorías plantean las siguientes hipótesis:
 La inducción floral se favorece por la presencia de una gran superficie foliar;
el hecho de que ramas anilladas y defoliadas después de la inducción formen
flores, parece confirmar que las hojas tienen una influencia más hormonal
que nutricional.
 Trabajos posteriores demuestran paulatinamente las contradicciones de la
teoría anterior, y van dando paso a las teorías basadas en la influencia de
hormonas endógenas sobre la inducción floral. La presencia de estas
hormonas parece totalmente vinculada a las reservas de carbohidratos, la
inducción floral se ve claramente favorecida por una gran superficie foliar y
una gran actividad fotosintética.
 Otra teoría, señala que la inducción floral está claramente condicionada por
el valor de la relación C/N en el árbol; según esta teoría, si esta relación es
moderadamente alta se promueve la inducción floral, mientras que, si es
baja, se favorece el crecimiento vegetativo
 La hipótesis más aceptada, vincula la formación de las yemas de flor, a un
complicado equilibrio hormonal interno de la propia yema, tanto individual
como en conjunto y de las influencias: ambientales, nutricionales, fisiológicos
y genéticos, lo que hace todavía difícil definir claramente el proceso.

Iniciación floral. Es el primer cambio morfológico como el ensanchamiento en el


ápice de la yema debido al crecimiento de los primordios florales que son los
sépalos, pétalos y corola.

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Diferenciación floral. Tras el cambio fisiológico que se produce en la inducción
floral, se produce una diferenciación morfológica que conduce a la aparición de
primordios seminales.

Reposo de la yema. En la mayoría de las especies empieza en verano y se detiene


con la llegada del invierno y entra en reposo profundo, causado por un factor
endógeno y finaliza cuando las yemas han estado en reposo a temperaturas horas
frío, es decir que la especie frutales requieren de horas frío.

Las horas frío se miden como el número de horas invernales, entendiendo como
horas invernales las que tengan temperaturas menores a 7º C. en este momento
las yemas están quiescentes pues son factores exógenos los que condicionan el
brote.

Las yemas no crecen inmediatamente sino que requieren temperaturas favorables


para brotar; pero cuando las condiciones son adecuadas, las yemas se hinchan, se
abre y pasa por numerosos estados fenológicos hasta la floración, este es el más
sensible del ciclo reproductivo frutal, que determina la época de floración, donde la
elección de una especie, variedad y polinizantes compatibles son fundamentales,
en zonas templadas es una fase crítica en cuanto a plagas, enfermedades, heladas
y otros factores, que pueden afectar significativamente. La floración finaliza con la
antesis de la flor igual a la apertura de los pétalos (corola).

Alternancia o vecería. Es la tendencia de los árboles frutales a la producción de


una cosecha adecuada en un año seguida por una cosecha nula al año siguiente;
esto tiene lugar a nivel de la planta, sin embargo, la producción se relaciona con el
clima y los patógenos.

Las plantas frutales presentan, año de cosecha, año de carga o año sin cosecha y
año de descarga, la alternancia tiene implicaciones negativas para el fruticultor en:

 El dimensionamiento de la estructura productiva: se realiza para años de


carga y para los años de descarga se infrautiliza.
 Aumentan los precios en los años de cosecha escasa que no compensan
con los bajos precios en años de cosecha buena.
 Manejo de plantas con desequilibrio.
 Las causas de la alternancia son explicadas por las hipótesis hormonal y
nutricional.

Hipótesis hormonal. La ausencia o no de flores es la que causa la alternancia, las


variedades de manzanos con semilla son veceras y variedades sin semillas no son

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veceras, la presencia de semilla es la que hace que exista fruto, donde el
crecimiento del fruto y la inducción floral tiene lugar en el mismo momento y no
existe una competencia entre ambos procesos.

En la semilla del fruto hay una fuente generadora denominada giberelinas que
provocan que las yemas que se desarrollan en el mismo momento y no induzcan a
la floración. Uno de los mecanismos de control es:

 limitar el número de frutos en los años de carga a través de la poda y aclareo


de frutos.

Hipótesis nutricional. El árbol después de una cosecha excesiva agota sus


reservas y no puede tener otro año seguido de gran producción.

En el año de carga hay poco crecimiento vegetativo y la energía va unida al


crecimiento del fruto, por eso hay mayor producción, se ha demostrado que la
nutrición de un árbol que florece poco es mejor que el de un año de carga, la
alternancia en la producción de frutos es debido a la presencia o no de flor.

Por otra parte, la alternancia, es la tendencia de los árboles frutales a alternar años
de importantes cosechas con otros de producciones pobres. Estas sucesiones
tienen carácter bianual y las causas deben buscarse en factores internos del árbol.
En diversas hipótesis se manejan las siguientes causas:

 Interferencia entre crecimiento vegetativo e inducción floral. El control de los


brotes sobre la inducción floral parece ser de naturaleza hormonal.
 Interferencia entre crecimiento de frutos y crecimiento vegetativo. Los frutos
compiten con los ápices vegetativos. Estos tienen un menor desarrollo, por
lo que la cosecha que tienen que soportar al año siguiente será más reducida.
 Agotamiento de las reservas de hidratos de carbono en las raíces.

Diversas prácticas culturales presentan buenos resultados para el control de la


alternancia:
 Aclareo de los frutos. Realizado en los primeros estados del desarrollo del
fruto.
 Rayado. Es una práctica habitual en cítricos para aumentar la floración por
encima de las zonas rayadas.
 Anticipación de la época de recolección.
 Poda. La poda regular y moderada reduce la vecería en muchas especies.
 Tratamientos hormonales en la inducción floral.

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