SISTEMAS ATENCIONALES
Neuropsicología grupo 3V
CASO PARA ANÁLISIS
Historia clínica
Michael es un niño de 12 años que vive en una familia estructurada junto a su hermana dos
años menor. Está en quinto curso y a lo largo del último año sus notas han empeorado
mucho. Evita el colegio, dice que está enfermo y cuando está en el colegio tiene una
conducta disruptiva y visita con frecuencia a la enfermera.
Los padres de Michael afirman que es difícil conseguir que haga los deberes y que tiene
"colapsos" y "rabietas" cuando le proponen actividades que requieren tiempo o que
demandan esfuerzo cognitivo. Su afición favorita son los videojuegos.
Sus padres también notan que Michael es muy olvidadizo. En casa, cuando llega al final de
las escaleras por la noche para realizar las rutinas antes de acostarse olvida literalmente por
qué está ahí y empieza a jugar con los Lego o a entretenerse con el gato. Además, aunque
Michael está interesado en ayudar a su padre a trabajar con máquinas y motores, olvida con
frecuencia las herramientas que le ha pedido. Los padres de Michael han consultado
después de reunirse con el pediatra por recomendación de los profesores y del orientador
educativo.
Exploración física y evaluación diagnóstica
Durante la entrevista inicial, además de la anamnesis realizada a los padres, se llevó a cabo
una exploración del estado mental mediante una entrevista clínica con el paciente. Esta
exploración puso de manifiesto una ansiedad relativamente alta, orientación en las tres
esferas, pensamientos coherentes y una afectividad contextualmente congruente. El
paciente tiene buen sentido del humor, y una capacidad normal de expresión oral, con
estructuración de oraciones complejas, y un vocabulario adecuado para su edad. También
es normal la memoria a corto y a largo plazo. No presenta alucinaciones, delirios, ni
conducta violenta. No tiene antecedente de traumatismo craneal ni de enfermedades
relevantes. Durante el crecimiento alcanzó todas las etapas de desarrollo en los plazos
normales. De hecho, se comprobó que habló y empezó a andar pronto. Además, sus padres
lo describen como "un niño activo, y le gusta salir de casa". Tampoco había antecedentes
de crisis familiares importantes ni de traumatismos emocionales. Entre los antecedentes
escolares iniciales del niño destacan informes de conducta disruptiva en clase, y necesidad
de salir. Sin embargo, en esos años fue capaz de cumplir las exigencias académicas sin
tener que hacer sus deberes.
Durante la sesión diagnóstica, el paciente se pone visiblemente nervioso, su lenguaje se
hace más balbuciente, sus orejas se ponen rojas, y se ruboriza cuando se le pide que lea un
párrafo de un texto para tercero de primaria, y que resuelva problemas aritméticos básicos.
Más adelante explica que cuando tiene que hacer tareas como estas, le da náusea, y nota
"calor". También refiere que a menudo presenta cefaleas cuando empieza a realizar tareas
que precisan una atención mantenida durante cierto tiempo, sobre todo "si son aburridas".
No tiene dificultad para memorizar los diálogos de los juegos (asiste a clase de teatro), y
tampoco tiene problemas para leer las notas musicales durante los ensayos de la banda de
música.
Reconoce que se siente "estúpido" en el colegio, y que descarga sus frustraciones en los
niños que él considera inteligentes, saboteando su aprendizaje con conductas disruptivas.
En una evaluación psicoeducativa integral realizada por profesionales docentes (incluyendo
la evaluación mediante las escalas de Conners por parte de los padres y los profesores), que
se llevó a cabo antes de la consulta, los padres indicaron que era incapaz de concentrarse en
las tareas, abandonaba aquellas que ya había empezado, comenzaba otras nuevas, y
fantaseaba con frecuencia.
Comentario
En la evaluación psicoeducativa escolar, los informes de los profesores mostraban síntomas
clínicamente relevantes de trastorno por déficit de atención/hiperactividad , y los informes
de los padres indicaban un riesgo ligeramente elevado en el rango clínico del trastorno por
déficit de atención/hiperactividad. La madre, que en el momento de realizar la anamnesis
del niño mencionó que a veces dudaba si su marido "tenía un cierto grado de trastorno por
déficit de atención/hiperactividad", calificó las conductas a un nivel de riesgo más alto de lo
que hizo su padre. Una de las claves para diagnosticar el trastorno por déficit de
atención/hiperactividad es que los síntomas están presentes tanto en el colegio, como en
casa.
Los profesores de lengua y de matemáticas calificaron sus dificultades en estas asignaturas
como compatibles con síntomas de un trastorno por déficit de atención/hiperactividad. La
evaluación mediante la Batería III Woodcock-Muñoz: Pruebas de Aprovechamiento indicó
que estaba en el percentil 37 de lectura y matemáticas. Aunque estas puntuaciones estaban
por debajo de la media, se encontraban en el intervalo previsible de rendimiento, debido a
su cociente intelectual de 102. Además, cuando se realizaron pruebas curriculares
académicas en una relación 1:1 con medidas para favorecer la concentración y sin
distracciones, obtuvo mejores resultados en las pruebas, que cuando las realizó en un
ambiente de clase escolar con distracciones y limitaciones de tiempo.
Entre las recomendaciones terapéuticas se incluyó un fármaco estimulante indicado por el
pediatra de atención primaria, y un programa de educación familiar para organizar mejor el
horario doméstico del paciente.
Análisis del caso
Para dar un diagnóstico de trastorno por déficit de atención/hiperactiva, lo primero hay
que tener una anamnesis medica completa, donde tenga una evaluación física y pruebas
de laboratorios necesarias para así descartar alguna patología que nos pueda relacionar
con este trastorno TDAH, pero en este caso no parece que tenga trastornos físicos o
médicos, no tiene ninguna alteración personal ni por parte de la familia, que pudieran
haber alterado su conducta. por qué según en la Exploración física y evaluación
diagnóstica nos indica que el niño mostro una ansiedad relativamente alta, se encuentra
orientado en sus tres esperas, tiene buena capacidad de expresión oral, la memoria a
corto y largo plazo esta normal, y no presenta alucinaciones, delirios ni conductas
violentas, según sus padres era un niño activo, que le gusta salir de casa.
Según la última versión del DSM-5 para realizar un diagnóstico del TDAH tiene que tener
unos criterios diagnósticos como la inatención, hiperactividad e impulsividad.
La inatención: los niños menores de 16 años deben presentar 6 o más síntomas mientras que
los mayores de 17 años deben presentar 5 a más síntomas. Asimismo, los síntomas deben
haberse presentado durante al menos 6 meses. Los síntomas de inatención son los siguientes.
(no) A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por
descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades.
(✓) A menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades
lúdicas.
(no) A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente.
(✓) A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u
obligaciones en el centro de trabajo.
(✓) A menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
(✓) A menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que
requieren un esfuerzo mental sostenido.
(✓) A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades.
(✓) A menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes.
(✓) A menudo es descuidado en las actividades diarias.
Hiperactividad e impulsividad es igual que los criterios de inatención, que los menores de 16 años
deben presentar 6 o más síntomas mientras que los mayores de 17 años deben presentar 5 a más
síntomas. Asimismo, los síntomas deben haberse presentado durante al menos 6 meses y ser
suficientes intensos e impacta negativamente para el nivel del desarrollo de paciente. Los cuales
son los siguientes
(✓) A menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento.
(✓) A menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se
espera que permanezca sentado.
(✓) A menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado
hacerlo.
(no) A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades
de ocio.
(✓) A menudo “está en marcha” o suele actuar como si tuviera un motor.
(✓) A menudo habla en exceso.
(no) A menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas.
(no) A menudo tiene dificultades para guardar tumo.
(✓) A menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros.
Entonces podemos decir con este caso clínico el niño presenta varios síntomas de inatención
fueron 7 síntomas e hiperactividad-impulsividad fueron 6 síntomas lo cual tiene una presentación
combinada, estos síntomas los presenta en varios ambientes en la clase y en la casa, se evidencia
que los síntomas están interfiriendo en la calidad del desarrollo. Lo cual lo confirmaron con la
batería de III Woodcock-Muñoz y el terapeuta lo medico ya que tienen los síntomas intensos que
están alterando el desarrollo del niño tanto en el colegio como en la casa.
Los estudios de investigación han relacionado el TDAH con la deficiencia de la noradrenalina y de
dopamina y pues para tratar este trastorno con medicación se utilizan fármacos que corrijan esas
deficiencias de esos neurotransmisores.
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