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Urgencia Divina: ¿Quién Irá?

Este sermón discute el dolor que siente Dios porque las almas se están perdiendo y su iglesia está distraída de las cosas del Señor. El predicador se ofrece a sí mismo como un mensajero para llevar el evangelio, siguiendo el ejemplo de Isaías. Luego compara la condición actual de la iglesia con la parábola de la gran cena, donde las personas se excusan de asistir dando prioridad a los negocios, el trabajo y el matrimonio por encima de Dios.

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Urgencia Divina: ¿Quién Irá?

Este sermón discute el dolor que siente Dios porque las almas se están perdiendo y su iglesia está distraída de las cosas del Señor. El predicador se ofrece a sí mismo como un mensajero para llevar el evangelio, siguiendo el ejemplo de Isaías. Luego compara la condición actual de la iglesia con la parábola de la gran cena, donde las personas se excusan de asistir dando prioridad a los negocios, el trabajo y el matrimonio por encima de Dios.

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Heme aquí, ¿envíame a mí?

Heme aquí, ¿envíame a mí?



Isaías 6:8; Mateo 6:33; 19:29-30; Lucas 2:49
Introducción:
Este sermón comienza con una pregunta de Dios
¿ A quien enviaré, y quien irá por nosotros? Al
escuchar esta pregunta, uno no puede mas que
entender que Dios tiene una urgencia en su voz,
porque él estaba buscando a alguien que fuera a
llevar su mensaje. Un mensajero que fuera fiel, y
que lo diera exactamente como él se lo daba.
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿ A quién
enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces
respondí yo: Heme aquí envíame a mí” (Isaías 6:8)
Este texto en la Biblia es conocido como el
llamamiento de Isaías, llamado a ser mensajero de
Dios.
Yo creo que en estos tiempos, la iglesia esta
desenchufada a lo que esta sucediendo alrededor
de ella. Las almas se están perdiendo, y no hay
muchos que sientan el dolor que esto le causa a
Dios.
EL DOLOR QUE TIENE DIOS EN SU CORAZÓN
* a) Porque las almas se están perdiendo
* b) Porque no tiene a quien enviar
* c) Porque su iglesia esta distraída, con las cosas
de este mundo
Hoy en día, se están levantando muchos
ministerios de alabanza por todas partes del
mundo; Pero lo que más se necesita hoy en día en
el pueblo de Dios son misioneros que vayan y
lleven el evangelio de salvación a todo el mundo.
(Romanos 10:14-16)
¿Porque es que muchos no sienten el dolor que
siente Dios? Será Porque estamos ocupados en
nuestras cosas, en lugar de estar ocupados en las
cosas del Señor.
Jesús dijo:
“Entonces él les dijo: ¿Porque me buscabais? ¿ No
sabíais que en los negocios de mi padre me es
necesario estar” (Lucas 2:49)
Por esta razón creo yo, que Jesucristo nunca se
desvió, porque siempre se mantenía ocupado en
los negocios de su padre.
Y hoy en día, esto es al revez, nosotros nos
desviamos por no estar en los negocios de nuestro
padre.
LA CONDICIÓN DE LA IGLESIA (EN GENERAL)
La condición de la iglesia de hoy en día, se puede
compara a la parábola de la gran cena:
“Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a
los convidados: Venid, que ya todo está preparado.
Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero
dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a
verla; te ruego que me excuses. Otro dijo: he
comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a
probarlos; te ruego que me excuses. Y otro dijo:
Acabo de casarme, y no puedo ir”
Los tres excusados:
1. El que compro una hacienda
2. El que compro una yunta de bueyes
3. El casado
En ningún lugar he leído yo que la Biblia prohíba
alguna de estas tres cosas. Y en si el problema no
esta en ninguna de estas tres cosas, sino en que
cada uno de lo9s excusados le dio prioridad a
cada una de estas cosas, antes que dale prioridad
al Señor.
El primer excusado:
Dice la Biblia que esta persona compro una
haciendo y que iba a verla, yo creo que nadie
compra sin ver. Podríamos decir que la verdad no
era esta, de la hacienda, sino que esta persona
estaba afanada en los negocios de este mundo. Y
dándole primer lugar a los negocios de este
mundo, que a los negocios de Dios. Y para él era
más importante una hacienda que atender a la
gran cena, la cual ya estaba preparada para él.
“Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí,
nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos
seguido” (Lucas 5:11)
El segundo excusado:
La Biblia dice que esta persona había comprado
cinco yuntas de bueyes, este segundo excusado
casi era primo del primero, porque casi andaban
en lo mismo, el primero en los negocios y este en
el trabajo. Así hay hoy en día muchos que se
excusan de no atender a la iglesia por causa del
trabajo, porque dicen: Que ya no les ajusta el
dinero! Por esto es que tienen que trabajar.
Porque ¿Qué aprovechará el hombre si ganare todo
el mundo, y perdiere su alma” (Marcos 8:36)
El tercer excusado:
La Biblia dice que esta persona se acababa de
casar. Como que si esto fuera un impedimento
para que la persona atendiera. Este le dio
preferencia a su matrimonio, antes que al Señor.
Jesús dijo: “ De cierto os digo, que no hay nadie
que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o
mujer, o hijos, por el reino de Dios. Que no haya de
recibir mucho mas en este tiempo, y en el siglo
venidero la vida eterna” (Lucas 18:29-30)

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