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ESCENAS RETENIDAS
Pequeña escala en la arquitectura finlandesa
en el siglo XX: villas, residencias y saunas
TESIS DOCTORAL
Autor
D. Jairo Rodríguez Andrés
Directores
Dr. Julio Grijalba Bengoetxea
Dr. Juan Carlos Arnuncio Pastor
TESIS DOCTORAL:
Dirigida por:
DR. JULIO GRIJALBA BENGOETXEA
DR. JUAN CARLOS ARNUNCIO PASTOR
A ti Carolina,
gracias por tu aliento,
sin él nada sería lo que es;
nada sería posible.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ………………………………………………………………. 13
CONSTRUCTIVISMO FINLANDÉS.
MODULI 225 (1968) Y MARISAUNA (1968) …………………………………….. 197
ANEXO
6 artículos +1 entrevista ............................................................................................... I
1
CONNAH, Roger: “Persona obscura: releyendo a Reima Pietilä”, NÓRDICOS. Revista DPA: Documents de Projectes d'Arquitectura nº26. Barcelona, Edicions UPC,
2011, p. 84.
2
El título completo del artículo fue “The One and The Few - The Rise of Modern Architecture in Finland”. Aunque no resulta sencillo de traducir, su versión en
castellano puede enunciarse como “Él y los otros pocos” o “El uno y los pocos. El auge la Arquitectura Moderna Finlandesa”. BANHAM, Reyner: “The One and The
Few. The Rise of Modern Architecture in Finland”, The Architectural Review n.723, April 1957, pp. 243-250.
13
mismo modo que ocurrió con Eliel Saarinen, quien no había trabajado solo ni había sido el único
arquitecto destacado en su época, ni su única obra había sido la Estación de Ferrocarril de Helsinki
(1904-19), ocurrió con Carl Ludvig Engel o Jean Sibelius, y también con Aalto. En un país extenso
pero de población reducida como Finlandia, parecía no tener cabida, al mismo tiempo, especialmente
en su reflejo de cara al exterior, más de una figura predominante.
Aunque es innegable que durante el comienzo de la segunda mitad del siglo XX otros
arquitectos como Aarne Ervi, Heikki y Kaija Siren, Aarno Ruusuvuori o Reima y Raili Pietilä
alcanzaron cierta repercusión, Alvar Aalto continuó siendo casi el único referente del país finlandés.
Éste ha marcado la historia construida moderna de Finlandia con sus obras e incluso, en algunas
ocasiones, se ha utilizado su evolución para explicar, extrapolándola, la del resto del país. Tal ha sido
el alcance de este hecho que el resto de sus compañeros, no sólo los de su generación, sino algunos
01. y 02. Anverso y reverso de un billete de 50 marcos finlandeses anteriores y posteriores, se han visto injustamente desplazados por su presencia. Entre 250 y 300
referencias bibliográficas, unas 60 tesis doctorales y cerca de 1000 artículos relativos a su obra han
sido recopilados en la biblioteca del museo que, gestionado por la fundación que lleva su nombre,
también está dedicado a su figura. Hasta hace poco, del resto de arquitectos apenas eran distinguidos
algunos de sus proyectos sobre los que, en muchas ocasiones, era verdaderamente complicado
recopilar más información, encontrar referencias críticas o contextualizarlos en el resto de la
producción de sus autores y compañeros.
3
En muchas ocasiones la figura de Aalto ha sido comparada con la de un gran árbol en el bosque. Reima Pietilä en este sentido ha usado la metáfora para explicar, al
mismo tiempo, como algunos de sus compañeros encontraron en aquella sombra un cómodo cobijo desde el que atacar la figura de Aalto y como tras su desaparición
padecieron el fuego abrasador del sol sobre sus cabezas y el silencio en aquel claro en el bosque. CONNAH, Roger: Finland. Modern architectures in history. London,
Reaktion Books Ltd., 2005, p. 244.
4
Macolm Quantrill se propuso como objetivo iluminar tanto la figura (Alvar Aalto) como el fondo en una de sus últimas publicaciones: QUANTRILL, Malcolm: Finnish
Architecture and Modernist Tradition. London, E & FN Spon, 1995.
5
NORRI, Marja-Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Finland: 20th Century Architecture. Helsinki, Museum of Finnish Architecture, 2000.
6
Del reciente trabajo de Petra Ceferin relativo la imagen exportada al exterior por la arquitectura finlandesa, especialmente en los años cincuenta y sesenta, se destaca de
manera general la parcialidad producida en esta traslación, así como la necesidad de procurar una mayor pluralidad y diversidad. CEFERIN, Petra. Constructing a legend:
the international exhibitions of Finnish architecture 1957-1967. Helsinki, Suomalaisen Kirjallisuuden Seura, 2003.
03. Portada del libro de Roger Connah titulado Aaltomania, 2000
14
Aquellos arquitectos finlandeses que consiguieron sobreponerse a esta situación,
apareciendo en el panorama crítico y reflejando sus obras en revistas e historias escritas de la
arquitectura, lo hicieron gracias a trabajos de gran escala. Tras la total reconstrucción posbélica del
país y la consiguiente prosperidad de los años cincuenta y sesenta, el florecimiento nacional,
económico principalmente, generó un patrimonio construido que se caracterizó por unos edificios de
tamaño mayor. Finlandia exportó en esta fase, dentro de lo que se conoce como Funcionalismo
finlandés, auditorios, bibliotecas, centros religiosos y grandes urbanizaciones que dieron la vuelta al
mundo. Aquellos otros edificios que con anterioridad habían trascendido fuera de sus fronteras
pertenecieron del mismo modo a este grupo de edificios mayores. Así había sucedido con la ya citada
04. Eliel Saarinen, Estación Ferroviaria de Helsinki (1904/1910-14)
Estación de Ferrocarril de Helsinki, el Parlamento Nacional (1924-31), de Johan Sigfrid Sirén, o el
Sanatorio de Paimio (1928-32), a cargo de Aalto. De una escala intermedia, antes de esta eclosión,
destacaron algunos pabellones como los de la Exposición Universal de París de 1900, de Gesellius,
Lindgren y Saarinen, el del mismo evento y la misma ciudad en 1937, o el de la Feria Mundial de
Nueva York de 1939, estos dos últimos de nuevo a cargo de Aalto. Bajo esta situación se puede
afirmar que la vivienda unifamiliar y sus derivadas, muy prolíficas y abundantes en Finlandia, apenas
tuvieron repercusión más allá de los ejemplos aaltianos. Escalonadas en el tiempo, su propia vivienda
y estudio en Riihitie, Helsinki (1935), Villa Mairea (1938-39) en Noormarkku, su Casa
Experimental de descanso en Muuratsalo (1953) y la Maison Louis Carré en Francia (1956-59),
coparon de nuevo la escena.7 Basta preguntarse si, de manera general, es conocida alguna otra 05. Johan Sigfrid Sirén, Parlamento Nacional (1924-31), Helsinki
vivienda de origen finlandés que no haya sido construida por Aalto.
Como consecuencia de todo lo anterior, multitud de obras de pequeña escala del ámbito
residencial finlandés se han visto a lo largo del siglo XX abocadas a la indiferencia y el olvido. Este
hecho es especialmente destacable en un país en el que la práctica arquitectónica en este sentido es y
sigue siendo trascendental. La inagotable tradición de descanso estival en alojamientos y saunas de
verano ha elevado la cantidad y la calidad de estas edificaciones. En un país con tan sólo 5,4 millones
de habitantes existen alrededor de 480.000 residencias vinculadas al ocio, y alrededor de 5.000
nuevas son construidas cada año. Por otro lado, en cuanto a las saunas, se puede hablar de la
existencia de 1,7 millones de unidades, una por cada tres habitantes. Por ello, parte importante del
programa docente en las escuelas de arquitectura se ha centrado en esta fuente inagotable de trabajo
para los arquitectos. La revista Arkkitehti, referencia en el país y una de las más longevas aún en
circulación, viene dedicando periódicamente y con bastante frecuencia números monográficos a estas
tipologías. El reducido número de profesionales que, en comparación con otros países, desarrollan su
7
Alvar Aalto, por la estima sobre esta tipología, fue muy cuidadoso a la hora de aceptar el encargo de una vivienda. El impacto y repercusión de los anteriores ejemplos
residenciales de Aalto consiguieron también ensombrecer por completo el resto de su interesante obra dentro de esta categoría. Se considera que llegó a diseñar alrededor
de 100 viviendas de las cuales la mitad fueron llevadas a cabo. Viviendas como Villa Kokkonen en Järvenpää (1967-69), Villa Oksala en Korpilahti (1965-66/1974-76) o
Villa Skeppet en Tammisaari (1969-70) son prácticamente desconocidas.
15
actividad en Finlandia, ha encontrado aquí un medio de trabajo y expresión ilimitado, un auténtico
laboratorio arquitectónico, que ha permitido nutrir a esta revista y la historia construida del país. Si a
esta disciplina estival y a todas sus derivadas en forma de refugios, saunas-refugio y cabañas se añade
el conjunto de residencias de entidad algo mayor, también conocidas como villas, y que alternan su
uso entre permanente y esporádico, se conforma un destacado conjunto alrededor del hecho
residencial que puede estimarse no suficientemente atendido.
Desde hace aproximadamente medio siglo, disponer de una residencia con alguna de estas
características se ha convertido en un hecho popularizado en Finlandia, carente además de cualquier
tipo de connotación elitista. El origen de esta predilección hacia la vida y el descanso independiente
se remonta, en este país, a la necesidad de encontrar estímulos lo más intensos posibles, a través de un
contacto sincero con la naturaleza durante el efímero intervalo estival. Su comienzo se remonta en
Finlandia al siglo XIX y a la emergencia burguesa, como respuesta a añoranzas perdidas como lo
ordinario, lo infantil y lo primitivo. Un segundo estadio en su evolución se produce junto al
nacionalismo romántico, en el cambio de siglo, vinculado en este caso a una componente nacional y
artística impetuosa. El impulso final se produjo tras los años sesenta, con la mejora de la situación
económica y laboral. Se puede afirmar que ha sido y sigue siendo, de un modo particular y palpable a
lo largo del siglo XX, un hecho fuertemente vinculado a una cuestión identitaria finlandesa. La
06. Medianoche durante el solsticio de verano en Lauttasari, Helsinki ciudad y lo urbano, como contrapartida, han sido repetidamente interpretados como una
importación foránea. Como recuerda Karoliina Periäinen, el finlandés prefiere una relación más
cercana con el medio natural que con el resto de la población.8 La residencia unifamiliar y su
particular expresión en forma de alojamiento vacacional han alcanzado en este caso, al mismo
tiempo, una categoría latente en forma de tradición histórica, moderna y contemporánea.
8
PERIÄINEN, Karoliina. “Summer Cottages in Finland. The cultural construction of life, space and national identity” en The Nordic Journal of Architectural Research vol.
17, n. 4, 2004. Oslo, SINTEF Academic Press, 2004, p. 47.
9
COLQUHOUN, Alan: Modernidad y tradición clásica. Madrid, Júcar, 1991, p. 210.
16
trasladadas a las estructuras públicas mayores, en el alojamiento unifamiliar.10 Dentro de este grupo
existe una componente más que ha servido para llevar al extremo la condición de estas tipologías. Se
trata de las residencias proyectadas por arquitectos para su uso y disfrute personal. Este tema, al que
se ha prestado cierta atención en el ámbito internacional, no ha sido suficientemente valorado en el
caso finlandés, a pesar de la riqueza que presenta.11 Detrás de la Casa Experimental de Aalto en
Muuratsalo existe una extensa y compleja red de elaboradas residencias de descanso diseñadas para sí
por los arquitectos. En este particular tipo de trabajos autopromovidos los autores siempre se han
esforzado por aplicar una respuesta más sensible si cabe. En el caso finlandés, a pesar de ser un tipo de
proyecto tradicionalmente más expuesto a la crítica, no ha llegado a traspasar de manera manifiesta
las fronteras nacionales.
Resulta innegable sin embargo como, en comparación con otros países de entidad similar,
es mucho lo que se conoce de la historia de la arquitectura finlandesa. Junto a la inercia propiciada
por la figura de Aalto, otros aspectos importantes como la alta calidad generalizada, fruto de una
arraigada y disciplinada tradición académica, el incesante compromiso institucional y social, junto a
la insistente labor del Museo Finlandés de Arquitectura y otras corporaciones como el Museo Alvar
Aalto o la Asociación Finlandesa de Arquitectos, han resultado fundamentales en la repercusión
obtenida por parte de su arquitectura. Sin embargo, a pesar de ello, se puede afirmar que la imagen
07. Portada AV Monografías n. 132 (2005)
global percibida al respecto aún permanece incompleta o huérfana.
Es por esto por lo que se ha decidido atender desde este trabajo a este vacío. Recurriendo
a la cita con la que se ha iniciado esta introducción, se estima oportuno focalizar la atención en
aquellos proyectos que, habiendo soportado el test del tiempo, pero no habiendo pasado una
inmediata selección histórica, tras haber sido ignorados y confundidos, y en muchos casos despreciados,
merecen una reconsideración y análisis acorde a su particularidad y complejidad. Profundizar en el
ámbito de villas, residencias y saunas realizadas por arquitectos finlandeses, así como en algunas de
sus derivadas, se propone como cometido principal de este estudio. De manera cronológica, desde la
incipiente emergencia de la modernidad hasta el tercer cuarto del pasado siglo, como queda
enunciado en el título del presente trabajo, se tratará de dar visibilidad a las escenas resultantes de
estas arquitecturas relegadas. Para ello, será necesario retirar el doble lastre que las supedita,
descubriendo aquellas obras veladas por la extensa y reconocida obra aaltiana así como liberando las
10
TREIB, Marc: “Cultural exchange: Low Style: High Style” en BRONER-BAUER, Kaisa: Modernity and popular culture. The 3rd International Alvar Aalto Symposium.
Helsinki, Building Book, 1988, p. 55.
11
POSTIGLIONE, Gennaro y ACERBONI, Francesca (ed.): One hundred houses for one hundred european architects. Köln, Taschen, 2004. Esta cuestión, en el ámbito de
Finlandia, ha sido recientemente revalorizada por Jari y Sirkka-Liisa Jetsonen a través de la exposición itinerante My Paradise: A Hundred Years of Finnish Architects'
Summer Homes (Mi Paraíso: Cien Años de Casas de Verano de Arquitectos Finlandeses) y la publicación vinculada, JETSONEN, Jari y JETSONEN, Sirkka-Liisa: Finnish
Summer Houses. New York, Princeton Architectural Press, 2008. Netta Böök también se ha hecho eco de manera somera de esta particular circunstancia en su artículo 08. Erkki Kairamo y Aulikki Jylhä, Villa Aulikki en Halskär
“The architect´s summer” (“El verano del arquitecto”), BÖÖK, Netta: “The architect´s summer” en Arkkitehti 3/2008. Helsinki, The Finnish Association of Architects / (1986-2003)
SAFA, 2008, pp. 52-61.
17
retenidas en la historia a causa de la preeminencia de la escala mayor. Tras un exhaustivo recorrido
por la producción de escala menor en Finlandia, serán puestas en valor sensibilidades comunes que,
conformando relatos coherentes dentro de la escena de este país, han discurrido de manera paralela a
la obra de Aalto y a las corrientes más destacadas y conocidas de la escala superior. Se hará un
esfuerzo por distinguir, sintetizar y destilar estas vertientes alternativas insistiendo en sus rasgos y
resultados construidos más distintivos. Categorías como la ruralización o revernacularización del
clasicismo, el neoempirismo o funcionalismo romántico, el constructivismo finlandés o constructivismo en
madera y el primitivismo abstracto servirán para englobar y valorar estas aspiraciones anónimas. Obras
de arquitectos como Oiva Kallio, Aarne Ervi, Erik Bryggman, Juhani Pallasmaa, Kristian Gullichsen,
Aarno Ruusuvuori y Reima Pietilä conformarán el cuerpo principal del discurso y serán analizadas
con mayor exhaustividad. Junto a ellas aparecerán otras complementarias que servirán para apoyar en
su conjunto las categorías extraídas. Más abundantes y organizadas en unos casos, y limitadas y
dispares en otros, dotarán a cada apartado de una entidad propia, adaptada a la singularidad
propiciada en cada conjunto. El cuerpo principal de trabajó se verá completado al final con la
traducción por primera vez al castellano de una serie de siete artículos que, escritos por arquitectos
destacados de este país, han resultado relevantes para la historia de la arquitectura finlandesa y para
las categorías abordadas.
12
LUND, Nils-Ole: Nordic architecture. Copenhagen, The Danish Architectural Press, 2008, pp. 9, 21.
13
En referencia al artículo de Banham y a la emergencia de arquitectos alternativos en los años cincuenta, Sirkka-Liisa Jetsonen ecabezó con este subtítulo, “The One and
the Many”, uno de los apartados de su artículo “Humane Rationalism. Themes in Finnish Architecture of the 1950s”: JETSONEN, Sirkka-Liisa: “Realism or dreams –
Public buildings in the 1950s”, en NIKULA, Riitta (ed.): Sankaruus ja arki - Suomen 1950-luvun miljöö. Heroism and the everyday - Building Finland in the 1950s. Helsinki,
Suomen rakennustaiteen museo, 1994, p. 95.
18
1. Granja careliana Pertinotsa, actualmente en el Museo al Aire Libre
de Seurasaari (1895)
1
Actualmente en territorio ruso, las tradiciones folclóricas de esta región sirvieron como inspiración durante el período romántico nacional finlandés siendo hoy en día un
referente cultural tradicional. Las expediciones a este región realizados por grupos de artistas, entre ellos muchos arquitectos, han sido muy reconocidas. Una de las más
celebradas fue la llevada a cabo por los arquitectos Yrjö Blomsted y Víctor Sucksdorff en 1894. PALLASMAA, Juhani (ed.): The language of wood: wood in Finnish 3. H. Gesellius, A. Lindgren y E.Saarinen, Hvitträsk, Kirkkonummi
sculpture, design and architecture. Helsinki, The Museum of Finnish Architecture, 1987, p. 18. (1903)
21
Noruega.2 Otros como la villa urbana de Hvitträsk (1903) o la Mansión Suur-Merijoki (1903),
ambas de Herman Gesellius, Armas Lindgren y Eliel Saarinen, ha sido valorados también como
portadores de distinguibles rasgos del Arts & Crafts inglés y de la arquitectura escocesa. Los edificios
urbanos de naturaleza institucional, administrativa o religiosa sufrieron un desplazamiento dentro de
esta tendencia hacia un lenguaje más cercano al del americano H. H. Richardson. Finalmente, no se
puede dejar de citar la construcción que dio fama internacional a sus autores: el pabellón de
Finlandia para la Exposición Universal de París de 1900, obra también de Gesellius, Lindgren y
Saarinen. Este edificio presentó armoniosamente combinados una amalgama tal de recursos locales y
foráneos que alcanzó, por este hecho, tanto el reconocimiento nacional como el internacional.3
2
Así lo declara Ritva Wäre, además de constatar el conocimiento de Lars Sonck de la antigua arquitectura folclórica Suiza. WÄRE, Ritva: “From Historicist Architecture
to Early Modernism” en NORRI, Marja-Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Op. cit. p. 35.
3
Sobre las diferentes influencias en este estilo en Finlandia pueden consultarse: SALOKORPI, Asko: Modern architecture in Finland. London, Weidenfeld and Nicolson,
1970, p. 7; NIKULA, Riita: Construir con el paisaje: breve historia de la arquitectura finlandesa. Helsinski, Editorial Otava, 1998, p. 99; WARE, Op. cit.
4
Más concretamente será en la ciudad de Gävle, en la costa este, al norte de Estocolmo, donde el parque de bomberos realizado por Ferdinand Boberg entre 1890 y 1891,
servirá a Frampton para situar el origen de este movimiento en el norte de Europa. FRAMPTON, Kenneth: Historia crítica de la arquitectura moderna. Barcelona, G.G.,
2010, p. 195.
5
PALLASMAA, Juhani (ed.): Op. cit., p. 17; MICHELI, Silvia: Erik Bryggman 1891-1955. Architettura moderna in Finlandia. Roma, Gangemi, 2009, pp. 64-65.
6. Ferdinand Boberg, Parque de bomberos, Gävle, Estocolmo (1890- 6
Resulta importante anotar como el nacionalismo romántico, el estilo más representativo y combativo en torno a la anhelada independencia, fue borrado de la escena
91) arquitectónica en este momento tras la obtención de la autonomía.
22
Recalar y profundizar en ellos ayudará a entender mejor la historia y la realidad arquitectónica de este
país, así como a completar el panorama visible de su interesante patrimonio construido.
Al fijar la atención ahora en Finlandia se descubre que la adopción aquí de esta nueva
corriente no fue una cuestión sencilla. De la mano de C. L. Engel, el lenguaje neoclásico, imperialista
y dependiente de San Petersburgo, había sido el más representativo del dominio soviético durante el
XIX. La joven república independiente se oponía a cualquier manifestación que recordara esta etapa
pasada. Así en 1924, Erik Bryggman fue acusado por la prensa local de enfatizar la condición
soviética cuando trató de mantener y resaltar, a través de una pequeña intervención en la Plaza del
Mercado de Turku, la presencia de la iglesia construida allí por Engel. Para los arquitectos
finlandeses, sin embargo, el clasicismo encarnaba también parte de los ideales que tanto admiraba de
Europa y de la vecina Suecia y por ello, les resultó imposible escapar de su influencia, a pesar de
haber sido también Suecia una potencia dominadora de su país. El vínculo entre estos dos países
había sido históricamente muy significativo. Durante los años 10´s y 20´s muchas de las
8. Carl Bergsten, Pabellón sueco para la Exposición de Artes
Decorativas Modernas de París de 1925.
7
El término Swedish grace fue acuñado por Philip Morton Shand en la revista Architectural Review en referencia a la arquitectura sueca de los años veinte y a la Exposición
de Artes Decorativas Modernas de París de 1925. MORTON SHAND, Philip: “Stockholm, 1930”, The Architectural Review, n. 68, (August 1930). London, London
Architectural Press, 1930, p. 70.
8
En un principio, el análisis de la obra del joven Alvar Aalto, o del que fuera su socio Erik Bryggman, quizá los más importantes representantes de la arquitectura nacional
en aquel momento, lleva inevitablemente a fijar la vista en Suecia como matriz en Finlandia de la corriente clasicista. E. G. Asplund, S. Markelius o S. Lewerentz fueron
en este país constantes e indiscutibles referentes.
9
Al igual que ocurriera con el nacionalismo romántico, no fue en el país responsable de su revitalización donde alcanzó el mayor éxito mediático. Más información sobre el
origen de este movimiento en Dinamarca se encuentra perfectamente recogida en PORPHYRIOS, Demetri: “Scandinavian Doricism”, Architectural Design 52, n. 5-6,
1982, London, Academy Group, p. 22; BALSLEV, Lisbet: “El clasicismo y la tradición funcional en Dinamarca”, en PAAVILAINEN, Simo (ed.): Clasicismo nórdico:
1910-1930. Madrid, Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, Secretaría General Técnica, Servicio de Publicaciones, 1983, p. 53.
23
9., 10. y 11. Fotografías tomadas por Hilding Ekelund en su viaje
a Italia en 1926.
24
publicaciones seguían realizándose en sueco. Alrededor de 1920, la Asociación Finlandesa de
Arquitectos estaba compuesta por 153 miembros de los cuales dos tercios eran eminentemente
suecoparlantes. Todo esto facilitaba la importación y el acceso a publicaciones del país vecino entre
las que debe destacarse la revista Arkitektur, frecuentemente consultada por muchos de ellos.10 Las
nuevas circunstancias fronterizas, resultantes de la reciente independencia, fomentaron el aperturismo
de la nación así como la focalización en lo sueco. Estocolmo, a través de su conexión marítima con
Turku, pasó a ser ciudad de paso obligado para todos los arquitectos finlandeses que realizaban viajes
al continente. Por ello, la capital sueca se convertiría en lugar de intercambio de ideas y en un
indiscutible y cercano referente. Los lazos entre arquitectos de ambos países se reforzaron, Suecia
acabó siendo un destino frecuente para los jóvenes titulados finlandeses y su arquitectura clasicista un
modelo a seguir.11 Sobre la acusación anterior vertida sobre Erik Bryggman, éste pasaría a manifestar
que aquel clasicismo no era de ninguna manera representativo de la cultura oriental soviética sino
todo lo contrario, un excelente ejemplo de la arquitectura occidental.12
12. Carl Petersen, Museo de Faaborg, Dinamarca (1912)
Al mismo tiempo, los viajes de estudios al país origen de este estilo sufrieron un
importante impulso. Fue Lindgren quien, siguiendo los pasos de sus compañeros suecos, animó 13. H. Kampmann, A. Rafn, H. Jacobsen y A. Frederiksen, Jefatura
de Policia, Copenhague (1919-24)
insistentemente a sus alumnos y consiguió popularizar la realización de tours a Italia.13 Estos viajes
tuvieron algunas consecuencias no previstas en cuanto al reconocimiento y percepción de los estilos
antiguos en su país de origen. Parte de los jóvenes arquitectos que visitaron el país mediterráneo
descubrieron y valoraron positivamente lo que se vino a llamar architettura minore. Este término
hacía referencia a aquella arquitectura anónima, popular y modesta, propia de pequeñas ciudades y
10
Bryggman estaba subscrito a ella y se sabe que Aalto también la consultaba. Otras publicaciones de la época al respecto como Sota-ajan rakennustoiminta muissa maissa
del finlandés Yrjö Similä en 1919 animaban a importar la arquitectura del país vecino. Otras de origen sueco como Praktiska och hygieniska bostäder de Osvald Almqvist no
faltaba en la biblioteca de la mayoría de los arquitectos finlandeses. NIKULA, Riita: “The inter-War Period: the Architecture of the Young Republic”, en NORRI,
Marja-Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Op. cit., p. 42.
11
Entre los ejemplos más significativos se pueden destacar tres. Un joven Erik Bryggman realizaría un viaje de estudios al país vecino en 1914 antes de terminar sus
estudios. Durante 1920, con 27 años, Hilding Ekelund también viajaría a Suecia para trabajar en los estudios de Hakon Ahlberg's primero e Ivar Tengbom después.
También un joven Alvar Aalto viajaría a Suecia en 1921 y, tras su primer objetivo frustrado de trabajar en el estudio del que acabaría siendo su amigo, Erik Gunnar
Asplund, pasaría a trabajar en el de Arvid Bjerke en la realización de algunas partes de la Gran Exposición de Gotemburgo de 1923. DOMÍNGUEZ, Luis Ángel: Alvar
Aalto. Una arquitectura dialógica. Col·lecció: Arquitectonics. Mind, land & society. Barcelona, Edicions UPC, 2003, p. 38.
12
NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt - architect. Helsinki, Suomen Rakennustaiteen Museo, 1991, p. 75.
13
En relación a este aspecto y la influencia de Lindgren se puede consultar. PEARSON, Paul David: Alvar Aalto and the International Style. New York, Whitney, 1980, p.
14; NIKULA, Riita: Construir con el paisaje: breve historia de la arquitectura finlandesa. Op. cit., p. 115; NIKULA, Riita: “The inter-War Period: the Architecture of the
Young Republic”. Op. cit., p. 40.
14. E. Bryggman, propuesta de la Plaza del Mercado, Turku (1924)
25
15., 16., 17. y 18. Portada del artículo Italia la bella en la revista
Arkkitehti de 1923 y dibujos interiores que lo ilustraban.
26
pueblos que, a pesar de estar basada en principios y motivos clásicos, con una configuración en
muchas ocasiones accidental y asimétrica, se adaptaba con naturalidad a las irregularidades
topográficas. Este descubrimiento refrescó la percepción del clasicismo, revitalizó sus nociones y
apoyó un nuevo tipo de enfoque y trabajo sobre el mismo. Si durante el nacionalismo romántico fue
la arquitectura de Carelia el punto de partida, fue en Italia, más allá de la arquitectura antigua y
monumental, donde de un modo natural, se encontró un nuevo referente a seguir. Arquitectos como
Bryggman, H. Ekelund o P. E. Blomstedt dejaron constancia de su interés por esta arquitectura en
sus cuadernos de viaje. Uno de los primeros en viajar con el objetivo de visitar esta arquitectura
doméstica fue Erik Bryggman en 1920. En 1921 lo hicieron Johan Sigfrid Sirén y Martti Välikangas.
Fruto de las recomendaciones de su amigo Välikangas, Ekelund se desplazó al país mediterráneo con
su mujer Eva Kuhlefelt-Ekelund durante 1921 y 1922.14 Con los dibujos de este viaje, en un número
monográfico dedicado a Italia en la revista Arkkitehti, se publicó en 1923 el artículo titulado Italia la
bella.15 Este artículo, que obtuvo una gran aceptación y repercusión, fue el que definitivamente dio a
19. I poveri Ricchi. Los pobres ricos, dibujo sin firma. Atribuible a
conocer esta architettura minore al resto de arquitectos finlandeses y con el que este clasicismo menos Ekelund o aguno de sus compañeros de viaje. Roma, 1922.
riguroso y normativo adquirió popularidad. Ekelund declararía en este artículo:
No existe ninguna duda de que también cautivó a un joven Alvar Aalto. La propuesta de
casa para su hermano, la Casa Väinö o Casa Atrio (1925), está directamente inspirada en el dibujo
con el que Ekelund abría este artículo. Al mismo tiempo, la luna de miel que junto a Aino llevaría a
cabo en Italia en 1924, pudo estar en parte subvencionada por una bolsa de viaje en cuya solicitud
Aalto manifestó su interés por estudiar la arquitectura y el urbanismo italiano de ciudades y pueblos,
con especial interés en su particular naturalidad arquitectónica.17
14
Se debe recordar que Asplund, quizá el primero en recuperar estos tours, viajó a Italia en 1913 y Aalto no lo haría hasta su luna de miel con Aino Aalto en 1924. En
relación a estos viajes a Italia por arquitectos finlandeses puede consultarse: TUOMI, Timo (ed.): Matkalla! En Route. Helsinki, Museum of Finnish Architecture, 1999;
BJÖRKLUND, Kim (coord.): Italia la bella. Arkitekterna Hilding och Eva Ekelunds resedagbok 1921-1922. Helsingfors, Svenska litteratursällskapet i Finland, 2004.
15
EKELUND, Hilding: “Italia la bella”, Arkkitehti 2/1923. Helsinki, The Finnish Association of Architects / SAFA, 1923, p. 18. El artículo “Italia la bella” se puede
encontrar traducido por primera vez al castellano en el anexo final de este trabajo. Por otro lado, la revista Arkkitehti ha sido desde 1903 la revista de referencia finlandesa
del colectivo de arquitectos. Dependiente de la Asociación Finlandesa de Arquitectos, SAFA, es una de las revistas arquitectónicas más antiguas del continente que aún
siguen vigentes en circulación.
16
PAAVILAINEN, Simo: “Classicism of the 1920´s and the classical tradition in Finland”, en AA.VV. (eds.): Abacus 1. vuosikirja/Yearbook Suomen rakennustaiteen museo.
Helsinki, Suomen Rakennustaiteen Museo, 1979, p. 103. 20 Alvar Aalto, Propuesta inicial Casa Väinö, Alajärvi (1925)
17
SCHILDT, Henri: “Erik Bryggman in Italy” en NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955 : arkkitehti - arkitekt - architect. Op. cit., pp. 106-107.
27
Al analizar la producción finlandesa de esta etapa se distingue una variedad de obras no
tan homogénea de lo que muchas veces se ha considerado. En un análisis más detallado, dejando de
lado el Parlamento Nacional realizado por J. S. Sirén en Helsinki de 1924 a 1931,18 se aprecian
principalmente dos vertientes del nuevo clasicismo. Mientras que la primera de ellas buscó
inspiración en la sugerente tendencia ligera sueca, la segunda lo hizo en la recientemente valorada
architettura minore italiana. Dentro del primer grupo aparece un conjunto de edificios para los que la
libertad y la sencillez compositiva instauradas en Suecia fueron importantes. Se debe destacar obras ya
conocidas de Aalto como el Club de los Trabajadores en Jyväskylä (1924) o la Cooperativa Agrícola
de Turku (1927). También son reseñables obras de Ekelund en Helsinki como la Iglesia de Töölo
(1927-30) o el Salón Municipal de Bellas Artes (1928). Otras como el Museo y Escuela de Arte de
21. J. S. Sirén, Parlamento de Finlandia, Helsinki (1924-31) Viipuri (1929-30) de Uno Ullberg, el bloque de viviendas en Mäkelänkatu (1924-26) o el Instituto
de los Trabajadores (1927), ambos de Gunnar Taucher, también forman parte de este grupo. Por
otro lado, existe otro conjunto de obras y proyectos en los que la inspiración clásica presentaba una
formalización más cercana a la recién descubierta arquitectura rural italiana. En este grupo aparecen
obras como el Edificio Atrium (1925-26) en Turku de Bryggman o su propuesta “Est Est Est” para el
concurso de la nueva ordenación del barrio de Töölö (1924), la iglesia de Muurame (1926) de Aalto
así como otros de sus proyectos eclesiásticos no realizados.
Sin embargo, es en el campo de la vivienda donde mejor quedó plasmada esta última
22. H. Ekelund, propuesta para el Salón Municipal de Bellas Artes, tendencia mediterránea. El ejemplo más destacado fue el barrio de Käpylä en Helsinki (1920-25), de
Helsinki (1928)
Martti Välikangas. A pesar de su sencillez y discreción es un ejemplo que merece una consideración
mayor y deber ser puesto en valor. A la hora de distinguir cual es el edificio más representativo del
período clasicista en Finlandia algunos críticos e historiadores reconocidos han apuntado a este
barrio, descartando el Parlamento de J. S. Sirén. Así Macolm Quantrill, M. R. Norri o S. Paavilainen
se han posicionado del lado de este conjunto de Käpylä como la obra más distintiva y significativa de
esta época.19
Esta extensa urbanización se llevó a cabo a las afueras de Helsinki con el fin de paliar las
23. Uno Ullberg, Museo y Escuela de Arte de Viipuri (1929-30)
necesidades residenciales obreras originadas tras el reciente enfrentamiento bélico. En un
emplazamiento con ligera pendiente, Välikangas tuvo la oportunidad de experimentar recursos
aprendidos en Italia en cuanto a la agrupación y la individualidad, la diversificación, la asimetría, la
18
A pesar de ser el Parlamento el edificio más conocido y de mayor repercusión no es representativo de la sensibilidad finlandesa de la época. Su trascendencia se debió al
esfuerzo desempeñado por el gobierno y el arquitecto para alcanzar, en un período de escasez y poco desarrollo, una verdadera obra de arte total de gran representatividad.
El carácter sólido, monumental y atemporal que presenta son casi excepcionales en Finlandia. Se trata de una creación independiente, ajena a novedades pasajeras. A pesar
de tener entre sus referentes obras intemporales y estrictas como el Altes Museum de Berlin de Schinkel, contradictoriamente aparecen otras obras de la arquitectura sueca
del momento citadas como relevantes en su concepción. Estas son la biblioteca de Estocolmo de E. G. Asplund (1924-28) y especialmente el Palacio de Conciertos de
Estocolmo de Ivar Tengbom (1923-126), el cual formó parte del jurado en el concurso del Parlamento. HAKALA, Liisa-Maria y SUHONEN, Pekka: The Finnish
Parliament: Its Background, Operations and Building. Eduskunta, 1990, p. 94; MERENMIES, Eija: “J. S. Srién´s architecture”, en AA.VV. (eds.): J. S. Sirén: arkkitehti -
architect: 1889-1961. Helsinki, Suomen Rakennustaiteen Museo, 1989, pp. 53-56.
19
PAAVILAINEN, Simo: “Classicism of the 1920´s and the classical tradition in Finland”. Op. cit., p. 123; QUANTRILL, Malcolm: Op. cit., p. 30; NORRI, Marja-
24. Gunnar Taucher, bloque de viviendas en Mäkelänkatu, Helsinki Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Op. cit., p. 176-177.
(1924-26)
28
naturalidad compositiva y la adaptación al terreno. Gaia Remidi, titularía un artículo dedicado a
Käpylä y otros proyectos: Finlandia la bella.20 El propio Välikangas declararía que la mayor de la
inspiración en este trabajo provino de la arquitectura anónima italiana o architettura minore.21 Al
consultar uno de los croquis realizados para este proyecto se aprecian las aspiraciones italianas
anotadas anteriormente, así como la intencionalidad de realizar el conjunto en un revestimiento de
mortero característico de esta época clasicista. Sin embargo, debido principalmente a razones
presupuestarias propias de la escasez de medios a comienzos de esta década, el conjunto se realizó
íntegramente en madera. Tanto el sistema constructivo como los acabados se resolvieron con este
material. Incluso la característica decoración a base de guirnaldas, rosetones y medallones fue
realizada en madera. A tal punto llegó esta decisión que afectó al nombre de la urbanización, pasando
de Käpyla a Puu-Käpylä o Wood-Käpylä.22
y hacer patentes dos importantes conclusiones. Su cerramiento unitario ligneo supuso, en primer
lugar, la recuperación de un rasgo distintivo de la arquitectura en este país: la ambivalencia o
equivalencia entre piedra y madera.23 La habilidad adaptativa desarrollada en la sustitución de un
material por otro, que se había producido históricamente en Finlandia durante la importación de
diferentes estilos, se recuperó aquí de manera audaz.24 Como se verá más adelante, los efectos
posteriores de esto no acabaron siendo menores ya que sirvió para propiciar una interesante y
fructífera conexión entre la arquitectura del momento y los orígenes lígneos de la construcción y el
clasicismo. La necesidad de tener que utilizar sistemas y soluciones en madera supuso, en parte, tener
que recurrir a soluciones desarrolladas e históricamente testadas en el medio rural. De manera
voluntaria o no, se produjo un acercamiento a la construcción tradicional y al entorno en el que esta
26. E. Bryggman, propuesta “Est Est Est” para la nueva ordenación
se daba, el medio campesino. Junto a ello, la apariencia modesta y popular que presenta esta del barrio de Töölö (1924). SRM 13/3460
20
ANGELETTI, Paolo y REMIDDI, Gaia: Alvar Aalto e il Classicismo Nordico. Croma Quaderni n. 8, Università degli studi di Roma “La Sapienza”. Roma,
Dipartamento di architettura e analisi della città, 1998, pp. 41, 161.
21
NORRI, Marja-Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Op. cit., p. 176-177.
22
En finlandés, el prefijo puu- define el origen lígneo de la raíz a la que acompaña.
23
ASENSIO, Carlos. “El Clasicismo abstracto: la singularidad escandinava”, Aitim. Alvar Aalto, nº 159 jul/ago 1992, pp. 23-24.
24
A Alvar Aalto le gustaba recordar como el impresionante estilo barroco sueco había sido interpretado y adaptado por los constructores artesanos locales a los medios
existentes, eminentemente construcción en madera, dando como resultado las singulares iglesias de madera finlandesas. Algo similar ocurrió con las ciudades de madera
propias de este país y otras muchas importaciones. SCHILDT, Göran: “Alvar Aalto and the classical tradition”, en SALOKORPI, Asko (ed.): Classical Tradition and the
Modern Movement. Klassinen perintö ja modernismi. Den klassiska traditionen och modernismen. The 2nd International Alvar Aalto Symposium. Helsinki, Suomen
Rakennustaiteen Museo, 1985, p. 111. 27. Alvar Aalto, Propuesta inicial para la iglesia de Muurame,
Alajärvi (1926).
29
28., 29., 30., 31. y 32. Martti Välikangas, fotografía, documentación
gráfica y croquis inicial del barrio de Käpylä, Helsinki (1920-25)
30
33., 34., 35., 36., 37. y 38. Martti Välikangas, imágenes del barrio
de Käpylä, Helsinki (1920-25) y dibujos definitivos de los Tipos I
y IV de viviendas
31
39. Isla de Villinki, postal coloreada de la década de 1890 41. y 42. Villa Oivala, vista aérea y dibujo de planta inicial. SRM 84/1049
32
arquitectura, así como el estilo de vida y relación que propone, sirven para hacer también palpable la
diseminación de los postulados de Heinrich Tessenow en Finlandia.25
Un año antes de ser terminada la construcción del barrio de Käpylä, en 1924, Oiva
Kallio, un arquitecto hasta el momento desconocido, construyó para si mismo una pequeña y sencilla
residencia de descanso en la Isla de Villinki, cerca Helsinki, a la que llamó Villa Oivala. Su
repercusión inicial fue discreta, incluso hoy en día, fuera de Finlandia, es completamente desconocida
a pesar de la popularidad y reconocimiento que presenta en su país. 26 Llevada a cabo en un momento
en el que todo lo construido ha sido genéricamente encasillado dentro del clasicismo escandinavo,
esta obra fue también englobada e interpretada bajo el amparo de esta tendencia. Es evidente que
encuentra parte de su inspiración en el clasicismo, sin embargo resulta una descripción demasiado
reduccionista e incompleta para una construcción repleta de matices, significados e influencias cuyo
conocimiento se va a tratar de ampliar más adelante.
[…] esta pequeña villa aislada, cobijada por erosionadas rocas en la isla
Villinki, tiene tantas características encantadoras que no puede ser descrita con palabras, 43. Oiva Kalio, Edificio de oficinas para la aseguradora Pohjola,
Helsinki (1930). SRM 63/1560
uno ha de verla para poder comprenderla.27
imperantes.28
25
PAAVILAINEN, Simo: “Martti Välikangas ja 1920-luvun klassismi Käpylässä. Martti Välikangas and the Classicism of the ´20s in Käpylä”, Arkkitehti 1/1981.
Helsinki, The Finnish Association of Architects / SAFA, 1981, pp. 27, 51; FRAMPTON, Kenneth: “La Tradición Clásica y la Vanguardia Europea: anotaciones sobre
Francia, Alemania y Escandinavia” en PAAVILAINEN, Simo (ed.): Clasicismo nórdico: 1910-1930. Op. cit., p. 168.
26
Actualmente Villa Oivala es propiedad de la Asociación Finlandesa de Arquitectos-SAFA. Desde su donación por parte de Oiva Kallio a la entidad, ésta se ha
encargado de su restauración y actual mantenimiento. También es responsable del mantenimiento en uso de edificio. Sigue cumpliendo la función de residencia de
descanso para la que fue concebida. Es un destino muy solicitado por los arquitectos de la asociación que pueden disponer en régimen de alquiler de ella como lugar de
descanso estival.
27
NORRMÉN, P. H.: “Oivala. Oiva Kallion Kesäkoti”, Arkkitehti 3/1927. Helsinki, The Finnish Association of Architects / SAFA, 1927, p. 31.
28
Es conocida su predilección y confianza en la vida moderna que demostró al realizar su viaje a Italia en 1925 al volante de su propio Renault. Otras invenciones
modernas como el cine afectaron a sus proyectos. De este modo, algunas de las perspectivas realizadas para el plan de Töölö, en 1927, estuvieron influidas por la
recientemente estrenada Metrópolis de Fritz Lang. PAAVILAINEN, Simo: “Classicism of the 1920´s and the classical tradition in Finland”. Op. cit., p. 117;
45. Oiva Kallio, su mujer Lempi Kallio y Elsa Uusikylä en el Renault
PAAVILAINEN, Simo (ed.): Clasicismo nórdico: 1910-1930. Op. cit., p. 99; QUANTRILL, Malcolm. Op. cit., p. 59; NIKULA, Riita: “The inter-War Period: the que les llevó en 1925 a Italia.
Architecture of the Young Republic”. Op. cit., p. 59.
33
46. Fotografía patio de Villa Oivala
34
47. y 48. Fotografías exteriores de Villa Oivala
35
En aparente contradicción con estas nociones, Oiva Kallio proyectó su residencia de
verano, Villa Oivala. Situada cerca de la orilla más calmada de la isla en la que se asienta, sobre una
emergencia granítica que disfruta de privilegiadas vistas, se levanta esta humilde construcción. Kallio
delimitó el proyecto bajo una precisa planta cuadrada en la que el vaciado de un patio central asumió
un papel protagonista. Es destacable en un primer análisis la relación formal y funcional que se
propone entre figuras cuadradas y otras en “L” y en “U”. Éstas configuran una interesante
articulación entre espacios estanciales, de paso y de relación. El patio interior, también cuadrado, ha
sido el elemento más significativo y estudiado del conjunto. Se ha interpretado principalmente como
la primera y más influyente recuperación del atrio romano en la arquitectura finlandesa del siglo XX.
Su exuberancia interior representa el contrapunto a una apariencia exterior sencilla y algo rural,
definida por unos alzados supuestamente convencionales. La vegetación, cuidadosamente dispuesta y
atendida por un Oiva Kallio aficionado a la jardinería, se verá valorada en este patio por la consciente
importancia asignada a luz solar. Favorecida por la definición de una construcción poco elevada y
cubiertas de pendiente muy reducida, la luz natural será protagonista del valor asignado a este espacio
dentro de la residencia. Por su riqueza interior y naturalidad exterior, Villa Oivala ha sido definida
como un autorretrato de su autor y propietario.29
36
inmediatamente anterior a la época que se está tratando. Así el primero en abrir un museo de estas
características fue Noruega en 1867, Suecia en 1872 y 1891, Dinamarca en 1897, 1902 y 1904, y
finalmente Finlandia, con el Museo al aire libre de Seurasaari, en 1909.30 Aunque con algo de retraso
con respecto al resto de sus vecinos, los finlandeses comenzaban a dar, a comienzos del siglo XX, un
mayor valor e importancia a la cultura popular nacional.
Otra de las consecuencias posbélicas a tener en cuenta fue el rápido florecimiento 51. Ejecución en el medio rural por parte del Ejército Blanco
30
PORPHYRIOS, Demetry: Sources of modern eclecticism: studies on Alvar Aalto. London, Academy Editions / St. Martin´s Press, 1982, p. 69.
37
idiosincrático romanticismo rural y una idealización de la saludable vida en el campo.31 Dentro del
país se focalizó la atención en una región que representaba a la perfección todos estos valores y
además gozaba de una histórica tendencia nacionalista: Ostrobotnia. Esta zona agrícola que abarca el
centro y el oeste de Finlandia se convirtió en un nuevo referente, foco de atención y fuente de
inspiración a todos los niveles dentro del país.
A pesar de que la mayoría de los campos artísticos y culturales sufrieron esta influencia,
no ha sido una tendencia muy considerada fuera de Finlandia. Especialmente en el campo de la
53. Paisaje típico ostrobotniano
31
SAARIKANGAS, Kirsi: Model houses for model families: Gender, ideology and the modern dwelling: the type-planned houses of the 1940s in Finland. Helsinki, Societas
Historica Fennica – SHS, 1993, p. 55.
32
El desarrollo de este relato se lleva a cabo entre estas dos zonas claramente diferenciadas y opuestas, Kalevala y Pohjola, donde la primera representa a la actual Carelia, y
la segunda, por su nombre y emplazamiento, se identifica con la histórica Ostrobotnia. LÖNNROT, Elias. El Kalevala. Madrid, Ediciones Ibéricas, 1999. Traducción,
prólogo y notas por Juan Bautista Verruga. Es necesario precisar que en alguna ocasión ha sido asignada a la actual Laponia y a Kainuu la correspondencia con la histórica
Pohjola. La incorporación de estas dos regiones dentro de la histórica provincia de Ostrobotnia, así como la coincidencia en el origen etimológico de su antigua
denominación, Pohjanmaa, permiten hacer esta identificación. PENTIKÄINEN, Juha: Kalevala Mythology. Bloomington, Indiana University Press, 1990, p. 240. Esta
relevante polarización cultural del país también ha sido señalada por Ismael García en su trabajo sobre Aalto y Bryggman. GARCÍA RÍOS, Ismael: Alvar Aalto y Erik
Bryggman: la aparición del funcionalismo en Finlandia. Madrid, Instituto Iberoamericano de Finlandia, 1998, p. 17. Olli Alho también ha hecho una precisión equiparable
en ALHO, Olli: Finland: A Cultural Encyclopedia. Helsinki, Finnish Academy of Science & Letters, 1997, p. 105.
54. Dibujo del paisaje agrícola finlandés realizado por el arquitecto P. 33
Movimiento popular de carácter violento anticomunista y de fuerte carga fascista.
E. Blomstedt en los años veinte
38
arquitectura, la escasez de medios para llevar a cabo obras de gran tamaño y la necesidad de realizar
en primer lugar aquellas con un uso más apremiante, generalmente menores y de poca trascendencia
mediática, hicieron de la arquitectura de este período algo poco conocido. La fuerte irrupción del
funcionalismo, alrededor de 1928, dejó un margen de apenas de diez años para el pleno desarrollo y
asentamiento de esta influencia.
también reflejaron en sus cuadros este sentimiento. Son destacables Bando de 1917 o Talvimaisema
de 1925.
Como no podía ser de otro modo, los arquitectos, más que cualquier otro colectivo,
también experimentaron este cambio de sensibilidad aunque fuera a través de construcciones
modestas. Ellos fueron parte responsable de llevar a cabo la reconstrucción en estas zonas. El trabajo
continuado en este entorno rural, así como la necesidad de trabajar con soluciones constructivas
económicas y adaptadas a este medio, obligó a los arquitectos a conocer de primera mano y
familiarizarse con los materiales, sistemas constructivos y acabados locales. Desplazada ya la tradición
de Carelia y disminuido su poder de influencia, el tipo de construcción tomado como modelo fueron 56. E. Nelimarkka, Talvikuva (1943).
34
Tal y como reconoce la Fundación Nobel, el galardón fue concedido a Sillanpää en 1939 por su profundo conocimiento de los campesinos de su país y el arte exquisito con el
que ha retratado su forma de vida y su relación con la Naturaleza. <http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/1939/index.html> (03/05/2013)
35
PAAVILAINEN, Simo: “Classicism of the 1920´s and the classical tradition in Finland”. Op. cit., p. 107.
36
BALSLEV, Lisbet: Op. cit., p. 53. 57. Transporte fluvial de troncos.
39
común. De un modo más general, otros rasgos, como la predilección de esta región por la geometría
y la regularidad, también se impusieron sobre otros de anteriores modelos más pintorescos,
irregulares y dispersos. La decoración en estos ejemplos había sido reducida a su mínima expresión y
en la composición, a pesar de ser común la organización en dos alturas, predominaba una constante
preferencia por la horizontalidad.
[…]
37
Este artículo y los otros dos, Functionalism (Funcionalismo) y The modern apartment (La vivienda moderna), se pueden encontrar en sueco, finlandés e inglés en NIKULA,
Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., pp. 278-283. En castellano se puede encontrar, traducido por Ismael García Ríos en su
trabajo sobre Aalto y Bryggman, el artículo Funcionalismo. GARCÍA RÍOS, Ismael: Op. cit., p. 348.
38
MICHELI, Silvia: Op. cit., p. 46.
39
La importancia del texto al que se hace referencia ha llevado a incluirlo en el anexo final de este trabajo, traducido por primera vez al castellano bajo el mismo título:
“Arquitectura rural”. BRYGGMAN, Erik: “Rural architecture”, en NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955 : arkkitehti - arkitekt - architect. Op. cit., pp. 278-280.
40
MICHELI, Silvia: Op. cit., pp. 73, 86-88.
40
La arquitectura de generaciones pasadas fue marcada por una razonable
apreciación de las impresiones totales y el entorno, y es debido a eso que las granjas se
convirtieron en gemas arquitectónicas que aún hoy podemos ver. Pero esta sensibilidad
parece haber desaparecido por completo a día de hoy.
[…]
[…]
41
62. Erik Dahlbergh, Suecia Antiqua et Hodierna (Suecia antigua y
moderna), 1712.
42
distanciamiento mayor de lo soviético y su reciente dominación, así como de las tradiciones
carelianas pertenecientes a un pasado estilístico cercano ya superado. En último lugar, el
emparejamiento que ha existido entre el clasicismo y la cultura como principio ilustrado, permitió
dotar a estas intervenciones clasicistas de cierto carácter culturizador. Estas dos últimas reflexiones
encajan a la perfección con la noción que Garen Griffits expone en su artículo Finlandia: el sur y los
símbolos de enculturación. 44 En él se anota la importancia de Suecia y su arraigado clasicismo como un
elemento enculturizador en Finlandia. Para Griffits está idea quedó plasmada en el grabado de la
colección Suecia Antiqua et Hodierna (Suecia antigua y moderna) que, en el año 1712, realizaría el
dibujante Erik Dahlbergh sobre el Ducado de Finlandia. En él, un artesano en primer plano da
forma a un novedoso capitel corintio. En segundo plano se reproduce una escena finlandesa
típicamente rural caracterizada por las tradicionales construcciones de madera y labores de ganadería
propias.
El equipo más premiado en este amplio concurso fue el compuesto por Borg-Sirén-Åberg
(Kaarlo Borg, Johan Sigfrid Sirén y Urho Åberg). Dado que existían varias categorías, este equipo
44
GRIFFITHS, Gareth: “Finlandia: el sur y los símbolos de enculturación”, NÓRDICOS. DPA n. 26. Documents de Projectes d'Arquitectura. Barcelona, Edicions UPC,
2011, pp 34-41.
45
Instituto de estadística finlandés: Tilastokeskus. <http://www.stat.fi/tup/suomi90/marraskuu_en.html> (03/052013)
46
Este modelo de escuelas tipo no era una novedad en Finlandia. Ya en el siglo XIX circulaban algunos modelos de escuelas que se iban repitiendo por la orografía
nacional. El modelo de concurso para estas escuelas tipo ya se había experimentado anteriormente, aunque con menor éxito, a comienzos de 1907. WÄRE, Ritva: Op. cit.,
p. 28.
43
64. Borg-Sirén-Åberg , propuesta para la escuelas rurales Tipo I (1921)
44
66. Borg-Sirén-Åberg , J. y T. Paatela y B. Liljeqvist propuestas de los tres equipos para el Tipo III de escuelas rurales (1921) 67. Gunnar Taucher , propuesta para la escuelas rurales Tipos IV (1921)
45
consiguió dos primeros premios, tres segundos y un tercero. Aunque ninguno de los modelos
ganadores destacó por tener un interés arquitectónico reseñable, sí que sirven para entender el acierto
que en su enfoque presentaron. Las propuestas vencedoras encajaron con los deseos planteados por el
ente nacional organizador. Entre los objetivos requeridos se destacó la demanda de una economía
extrema, una perfecta funcionalidad, así como una modestia en el estilo con ciertos matices
nacionales.47 En los proyectos más valorados, la sencilla monumentalidad que se observa, unido a la
capacidad para ser construidos con sistemas y recursos tradicionales, consiguió dar imagen a una
categoría arquitectónica solicitada nada sencilla, a caballo entre lo institucional-cultural y lo rural. Se
alcanzó de un modo general una dignidad, dentro la escasez del período y el medio, muy oportuna.
Así, para Eija Merenmies los planos reflejan el carácter carente de pretensiones de las antiguas granjas.48
Para Riitta Nikula, a través de dos afirmaciones diferentes, estas propuestas presentaron una doble
cara. Por un lado, como edificios clasicistas de madera eran bellos monumentos al ideal de la educación,49
y por otro debido al énfasis en el localismo de estos diseños que trataron de crear un sistema educativo
72. Lars Sonck, Catedral de Tampere (1907) homogéneo para todo el país, se desvela una interesante demostración de la ideología nacional romántica
de la época.50
47
NIKULA, Riita: “The inter-War Period: the Architecture of the Young Republic”. Op. cit., p. 54
48
MERENMIES, Eija: “J. S. Srién´s architecture”, en AA.VV. (eds.): J. S. Sirén: arkkitehti-architect: 1889-1961. Op. cit., p. 51.
49
NIKULA, Riita: Construir con el paisaje: breve historia de la arquitectura finlandesa. Op. cit., p. 117.
50
NIKULA, Riita: “The inter-War Period: the Architecture of the Young Republic”. Op. cit., p. 54.
51
MERENMIES, Eija: Op. cit., p. 51.
74. A. Lindgren y B. Liljequist, Iglesia de Säynätsalo (1926-27)
46
aspiraciones modestas y sencillas propias de la confesión luterana, unido a su emplazamiento rural,
fomentaron el uso de sistemas tradicionales. Por otro lado, su papel representativo e institucional, y
en algún momento formativo, facilitó al mismo tiempo el empleo de recursos clasicistas.52 Uno de los
ejemplos en este sentido fue la iglesia de Säynätsalo (1926-27) de A. Lindgren y B. Liljequist. Otro,
quizá el más representativo, pertenece a Oiva Kallio: la iglesia del pueblo de Aurejärvi (1921-24),
cerca de Tampere. Fruto de un concurso en el que requería una construcción completamente en
piedra, Kallio abstrajo esta noción recurriendo al recuerdo formal de las antiguas iglesias medievales
de piedra a través sin embargo de una ejecución casi completa en madera. Para ello dotó a la nueva
construcción de una formalización en planta rectangular y alargada de índole similar a la de las
anteriores. La gran cubierta, que también depende en parte de aquellos primeros templos, fue
definida a cuatro aguas y recubierta a base de tejas de madera alquitranada, dos rasgos característicos 75. Oiva Kallio, Iglesia de Aurejärvi (1921-24), dibujo interior
de las iglesias de Ostrobotnia del siglo XVII en adelante.53 Siguiendo con esta tradición, el
cerramiento exterior vertical fue revestido con el mismo sistema de tablillas verticales pintadas. La
fenestración, por su tamaño, división y disposición, también hace alusión a la práctica clasicista de
esta región. Por otro lado, es en su interior donde se aprecian rasgos y sistemas más humildes y
rurales. Así la sencilla construcción de troncos apilados queda vista al interior con un único
recubrimiento de pintura blanca. Para llegar conseguir una nave recta de tal longitud, Kallio recurrió
a uno de los sistemas considerados más típicos de la tradición constructiva local, los pilares en cajón.
Debido a las limitaciones de longitud del material empleado, los troncos de madera, en muros
lineales de gran dimensión, es preciso establecer un recurso intermedio que recoja la interrupción
necesaria de estos troncos. Los cuatro pilares cajón distinguibles en los laterales de la nave, alojan esta
discontinuidad necesaria entre troncos al tiempo que, como elemento arriostrador, da estabilidad al
conjunto. Se observa por tanto como en su conjunto son de nuevo combinados sistemas tradicionales
rurales y recursos clasicistas de la región de Ostrobotnia. Un elemento más a destacar por su singular
condición es la torre campanario anexa a la iglesia. En ella no es distinguible ninguna de las corrientes
analizadas hasta el momento ni tampoco alguna inmediatamente posterior. El uso totalitario en ella
de las tejas de madera alquitranada demuestra cierto grado de experimentación por parte de Kallio. Al
mismo tiempo, una cierta naturaleza primitivista de este elemento, servirá para aportar un interesante
contrapunto a la apariencia exterior clasicista del conjunto. 76. Oiva Kallio, Iglesia de Aurejärvi (1921-24)
52
En este sentido no se debe olvidar el importante papel que como institución vinculada a la cultura y la educación representaba la Iglesia. Desde el siglo XVI y hasta
comienzos del XIX fueron las parroquias rurales las encargadas de impartir educación en este medio. ALHO, Olli: Op. cit., p. 280. 77. Casa Peltonen en Kuortane, Ostrobotnia del Sur. Lugar en el
53
JESKANEN, Timo y LESKELA, Pekka: Oiva Kallio. Helsinki, Museum of Finnish Architecture, 2000, p. 65. que nació Alvar Aalto, su padre J. H. Aalto tuvo alquilada la planta
superior del edificio principal
47
68. y 69. Oiva Kallio, Iglesia de Aurejärvi (1921-24), planimetría y
perspectiva. SRM 20/6269 y SRM 80/6270
48
exclusivamente en el medio rural. La restauración y ampliación tanto de viviendas como de iglesias
menores focalizaron su trabajo y fomentaron un contacto directo con las tradiciones constructivas
vernaculares de este medio.54 Al mismo tiempo, asentado en Jyväskylä, el clasicismo de Ostrobotnia
también afectó a un joven Aalto. Ya en 1916, durante el verano previo a su ingreso en la Escuela
Politécnica de Helsinki, ejerciendo como ayudante del arquitecto Toivo Salervo, recorrió esta región
conociendo el valor de su arquitectura.55 Tras obtener su titulación, tanto la acumulación de gran
cantidad de trabajos iniciales en esta cercana región a Jyväskylä, así como sus influyentes orígenes,
una antigua granja en Kuortane (Ostrobotnia del Sur), favorecieron esta influencia. La referencia
clasicista, unido de nuevo a la necesidad de emplear los recientemente valorados sistemas más
tradicionales originó de nuevo la fusión clásico-vernacular. Quizá, los ejemplos más destacables sean
los llevados a cabo por Aalto en Alajärvi, Ostrobotnia del Sur. El caso del edificio para la Asociación
Juvenil de Alajärvi, realizado en 1919, y el Hospital Municipal de esta localidad, de 1924,
ejemplifican este hecho. En fotografías originales de los primeros años de estos edificios se descubre
como el lenguaje sincero y tosco, propio en la construcción de troncos y cubiertas vegetales, es
combinado con naturalidad con volumetrías, distribuciones y fenestraciones propias del idioma
clásico local.56 Tal y como se comprueba en imágenes recientes, las distintas rehabilitaciones y
78. y 79. Alvar Aalto, Hospital Municipal de Alajärvi (1924). Estado
modificaciones llevadas a posteriori sobre ambos edificios han desfigurado esta visión. Especialmente original y reformado
la sustitución de las cubiertas de teja de madera por otras, en un caso cerámica y en otro metálica, ha
desvirtuado estas construcciones a caballo entre las dos tradiciones. Se puede observar sin embargo
como éstas han servido para constatar la confianza en el lenguaje ostrobotniano a pesar de ser
trabajado bajo premisas más rústicas. El posterior revestimiento exterior realizado a base de tablillas
verticales ha servido para comprobar la validez de la estructura base, formal y compositivamente
clásica, empleada en ambos casos. Con este recubrimiento, los dos edificios han pasado a ser dos más
dentro del paisaje típico de la región.
54
ANGELETTI, Paolo y REMIDDI, Gaia: Op, cit., pp. 81, 171.
55
AA.VV. (eds.): Alvar Aalto: il Baltico e il Mediterraneo. Venecia, Marsilio, 1990, p. 50.
56
Por lo observado tanto en las fotografías como en los dibujos consultados, originariamente ambas cubiertas eran de carácter vegetal, a base de tejas de madera, muy
próximas a la tradicional utilizada por Kallio en la Iglesia de Aurejärvi. Al menos en el caso del hospital, el revestimiento exterior inicialmente elegido fue un mortero de
yeso. Muy probablemente, tanto la escasez económica como la de determinados materiales hizo renunciar a este acabado en favor de uno tradicional de troncos que,
posteriormente, se vería cubierto por otro más convencional de tabla en vertical pintada. SCHILDT, Göran: Buildings and projects: 1917-1926. Colection The
80. y 81. Alvar Aalto, Asociación Juvenil de Alajärvi (1919). Estado
architectural drawings of Alvar Aalto, 1917-1939. Volumen 1. New York, Garland Publishing, 1994, pp. 243-244, 248. original y reformado
49
82. y 83. Andreas Kirkerup, Pabellón de Hytten, Parque de Liselund,
Møn, Dinamarca (1790). Fotografías
84., 85. y 86. Andreas Kirkerup, Parque de Liselund, Møn,
Dinamarca (1790). Planta, alzado y planimetría general del parque
50
momento, el campesinado ostrobotniano y toda su región de influencia, saltaron al foco de atención.
Su clasicismo, modestia y austeridad encajaban con el espíritu nacional de la época y, estéticamente,
se postuló como un modelo válido dentro de la tendencia internacional imperante, el clasicismo
escandinavo. La fusión clásico-vernacular que se propició en Finlandia fue fruto de una exigencia más
pragmática que intelectual. Sin embargo, al mismo tiempo, presentó un acercamiento, no se sabe si
voluntario o no, a alguna de las experiencias llevadas a cabo recientemente por Asplund en la vecina
Suecia, una de las variaciones o evoluciones más intelectualizada e interesante del vigente clasicismo
moderno: la revernacularización del clasicismo.
57
Se debe valorar de nuevo, al igual que ocurrió con el Arts & Crafts y el Werkbund, el papel jugado por la cultura anglosajona como estimuladora de esta recuperación de
valores rurales.
90. Andreas Kirkerup, Parque de Liselund, Møn, Dinamarca (1790)
51
recorrió Dinamarca en bicicleta hasta llegar a Liselund.58 Allí Asplund valoró especialmente el
pabellón de Hytten, una pequeña construcción con cuerpo principal de orden clasicista pero con
pórticos de columnas de madera sin tratar y cubierta natural de paja. Esta espontánea combinación
entre lo formal y lo aparentemente casual le encandiló. Tras esta visita, Asplund modificó la
propuesta inicial de uno de los proyectos que más repercusión iba a tener dentro de su carrera, la
Capilla del Bosque. Adaptó su proyecto original hasta aproximarlo a lo que había visto en la isla de
Møn, propiciando tras su consecución en 1920 la admiración de sus compañeros y una nueva
recuperación simultánea de valores vernáculos y clásicos. Como ya se ha señalado, de una manera
condicionada por las necesidades y la particular situación nacional se produjo una mezcla similar en
Finlandia. A pesar de compartir resultados cercanos, el origen en ambos casos era totalmente opuesto
91. Andreas Kirkerup, Pabellón de Hytten, Parque de Liselund, ya que, mientras uno fue inevitable el otro, el ejemplo sueco, se basó en una reflexión intelectual y
Møn, Dinamarca (1790)
consciente alrededor del origen del clasicismo. Los arquitectos finlandeses, como se verá más
adelante, por la dependencia de la producción sueca que presentaron en este período, tampoco
fueron del todo ajenos a lo experimentado por Asplund. Por lo tanto, no resulta sencillo discernir en
el caso finlandés cuanto de voluntario o cuanto de forzado hubo en esta fusión en sus proyectos.
El ejemplo de Asplund, que ha atraído una gran atención tanto por la sensibilidad
demostrada como por el brillante empleo de recursos arquitectónicos, ha provocado en el último
cuarto de siglo un conjunto de interesantes artículos teóricos relativos a su origen conceptual y a lo
que se denominado reverncularización del clasicismo.59 Kenneth Frampton, Demetri Porphyrios,
Alan Colquhoun, Björn Linn o Hyon-Sob Kim, entre otros, han tratado este tema.60 Para Frampton,
basándose en los enunciados de Porphyrios, esta revernacularización tiene su origen en el doricismo
base del clasicismo escandinavo. El interés hacia valores simbólicos y representativos manejado por
Asplund en sus obras, quedó plasmado aquí de un modo más originario a través de la idea germen del
92. E. G. Asplund, Capilla del Bosque, Estocolmo (1918-20)
proyecto. Asplund indagó en el origen de la cabaña, el templo y su sentido dórico para, a través de
una voluntaria sencillez rústica, explorar la ontología de la construcción y el cobijo.61 Para Colquhoun
sin embargo, esta revernacularización del clasicismo no supuso un verdadero regreso a los orígenes del
estilo, sino que se trató de una recreación o ficción, una fantasía. Sea como fuere, ha sido probado
58
WREDE, Stuart: La arquitectura de Erik Gunnar Asplud. Madrid, Ediciones Júcar, 1992, pp. 56, 239.
59
El sustancial interés surgido a finales del siglo pasado hacia el empleo del clasicismo llevado a cabo por Asplund se debe a la irrupción del Postmodernismo en la escena
arquitectónica de los años ochenta, así como a la necesidad de dotar de significados a este movimiento.
60
Algunas referencias al respecto son: COLQUHOUN, Alan: “Classical, primitive, vernacular”. Casabella vol. 47, n. 492, 1983 jun. Milán, Electa, 1983, pp. 24-25;
COLQUHOUN, Alan: “Vernacular Classicism”. Architectural Design vol. 54, n. 5-6, 1984, London, Academy Group, 1984, pp. 21-31; FRAMPTON, Kenneth: GA
DOCUMENT. Special Issue 3. Modern Architecture 1920-1945. Tokyo, A.D.A. Edita, 1981; KIM, Hyon-Sob. “Revernacularization of Classicism and the Matter of the
Constructional Logic. A Study on Gunnar Asplund's Woodland Chapel (1918-20)”, 2011,
<http://auric.or.kr/User/Rdoc/DocCmag.aspx?returnVal=CMAG&catvalue=1&dn=178506> (18/07/2012); LINN, Björn: “The transition from classicism to
functionalism in Scandinavia”, en SALOKORPI, Asko (ed.): Classical Tradition and the Modern Movement. Klassinen perintö ja modernismi. Den klassiska traditionen och
modernismen. Op. cit., pp. 74-105. PORPHYRIOS, Demetry: Sources of modern eclecticism: studies on Alvar Aalto. Op. cit. PORPHYRIOS, Demetri: “Scandinavian
Doricism”. Op. cit. PORPHYRIOS, Demetri: “Caras reversibles: Arquitectura danesa y sueca 1905-1930”, en LÓPEZ PELÁEZ, José Manuel (ed.). Erik Gunnar
Asplund. Colección Estudios Críticos 3. Barcelona, Stylos, 1990, pp. 49-64, texto original “Reversible faces. Danish and Swedish architecture 1905-1930” en Lotus 16,
Milan, 1977.
61
93. E. G. Asplund, Capilla del Bosque, Estocolmo (1918-20) FRAMPTON, Kenneth: “La Tradición Clásica y la Vanguardia Europea: anotaciones sobre Francia, Alemania y Escandinavia”. Op. cit., p. 170.
52
que existió una sensibilidad hacia la raíz de la construcción clásica y de su estado original, ligneo en
este caso. Esta actitud, que ha podido ser valorada en algún caso como accidental por el relato que
rodea a la Capilla del Bosque, tiene un punto de partida que es preciso explicar.
resolvía a la perfección el dilema entre lo clásico y lo vernáculo. El origen natural de los órdenes era
una respuesta que se pudo apreciar de manera evidente en aquel caso. La aproximación natural que
entre los dos extremos aparecía en aquel orden dórico en madera, fue de gran inspiración para los
que, conocedores del conflicto, supieron apreciar su valor.
Por la atención prestada desde el país vecino a esta situación, parece que una sensibilidad
similar se venía desarrollando también en Suecia. Como se verá a continuación, fueron Ötsberg y
Asplund quienes mejor lo ejemplificaron. Al observar los dibujos originales de la primera propuesta
95. Desarrollo de la arquitectura desde la construcciones primitivas
de Asplund para la Capilla del Bosque se entiende su conocimiento y referencia a los primeros según William Chambers (1759)
modelos clásicos daneses que se estaban llevando a cabo. Estos dibujos, previos a la publicación de
Rafn sobre Liselund, descubre intenciones basadas en una claridad, solidez y rotundidad similares a
las de obras como el museo de Petersen. El tipo de edificio inicialmente elegido por Asplund,
inspirado directamente en el templo próstilo griego, dependiente del tradicional megarón, presenta al
mismo tiempo una predilección hacia etapas más primigenias de la arquitectura clásica.
Simultáneamente, las columnas que flanquean la entrada oscilan entre una solución esencialmente
62
PORPHYRIOS, Demetri: “Scandinavian Doricism”. Op. cit., pp. 23, 34.
63
BALSLEV, Lisbet: Op. cit., p. 56.
96. Carl Petersen, Museo de Faaborg (1912-15)
53
97., 98., 99., 100. y 101. Ragnar Östberg, Estudio Carl Eldh, Estocolmo
(1918). Fotografías históricas, actuales y documentación gráfica
54
toscana, por la ausencia de basa y acanaladuras en la columna, y otra corintia, debido al orden del
capitel que las corona. Esta doble apariencia presenta una variación más naturalista sobre el doricismo
imperante. No es de extrañar que los dibujos del pabellón de Hytten en Liselund emocionaran a
Asplund. Éstos se ajustaban a unos objetivos ya perseguidos por él desde el principio para esta
pequeña obra.
El que fuera maestro y referente para Asplund, Ragnar Östberg, también experimentó
con algo de anterioridad nociones similares. Así, en 1918 había construido en Estocolmo un estudio
para el escultor Carl Eldh fundamentado en reflexiones cercanas. Esta construcción, completamente
realizada en madera sin apenas tratamiento, presenta un pórtico adintelado de columnas de madera al
natural acompañado de un sencillo frontón lateral, también realizado en su totalidad en madera. Su
naturaleza a caballo entre el templo, la casa y la granja tradicional dota al edificio de un ambigüedad e
indeterminación que le hace especialmente atractivo dentro del tema tratado. No se ha encontrado
constancia de la influencia de esta obra sobre la de Asplund, pero es innegable que éste seguía la obra
de su compañero y profesor. El hecho de que este atelier fuera realizado en Estocolmo, pudo facilitar
su conocimiento por parte de este último.
De manera resumida, tras este análisis, se puede considerar que fue Dinamarca la
verdadera desencadenante de esta breve pero fructífera corriente. Fue allí donde se establecieron las
reglas del juego, donde fue enunciado el problema y donde se produjeron los estímulos necesarios
para una correcta respuesta. Sin embargo, como se ha comprobado, fue en la vecina Suecia donde se
materializaron las soluciones con más repercusión a aquel conflicto. Finlandia y sus arquitectos, a
pesar de la dura tarea de reconstrucción que tenía entre manos, no se comportaron como meros
espectadores. Como se ha anotado, los creadores finlandeses han dispuesto a lo largo de la historia de
una habilidad especial para sintetizar diferentes estilos. Junto e ello, la experiencia constructiva rural
de la que también se ha hablado, facilitaría la asimilación y puesta en práctica de este tipo de
experiencias. Tal y como ocurriera en los primeros ejemplos expuestos, fue la escala residencial la que
ofreció mayor independencia para trabajar con esta arquitectura. Como se verá más adelante, Villa
102. E. G. Asplund, Capilla del Bosque, Estocolmo (1918-20).
Primera propuesta de 1918
55
103., 104. y 105. Alvar Aalto. Residencia Terho Manner, Töysä,
Ostrobotnia del Sur (1923). Variaciones sobre el alzado y planta
106., 107. y 108. Alvar Aalto. Residencia Terho Manner, Töysä, Ostrobotnia
del Sur (1923). Fotografías exteriores y detalle constructivo
56
Oivala principalmente, y dos obras más de Aalto, la residencia Terho Manner de 1923 y Villa Flora
de 1926, servirán para ejemplificar el particular desarrollo que estas ideas tuvieron en Finlandia.
Junto a algunas de las obras que se han tratado anteriormente dentro del caso finlandés,
más vinculadas a situaciones de reconstrucción y escasez, existieron otras menos modestas en sus
condiciones iniciales que permitieron una mayor libertad a sus autores. En ellas quedaron reflejadas
conjuntamente algunas de las particularidades nacionales junto a reflexiones de esta última parte del
discurso. En este grupo de obras destaca la residencia realizada en 1923 por Alvar Aalto para el primo
de su madre, Terho Manner, en Töysä, en la actual Ostrobotnia del Sur, junto al lago Ponnenjärvi. A
pesar de su pomposa y ritual apariencia, es necesario recordar que se trataba de un edificio destinado
a un uso agrícola dentro de una pequeña localidad. De un modo inmediato, ha sido asociada tanto al
clasicismo palladiano como al propio de Carl Ludwig Engel desarrollado en madera.64 Sin embargo,
por el compromiso con su uso y con el emplazamiento que ocupa, Aalto recurriría sutilmente a la
tradición local imperante. Tanto la distribución interior como la agrupación elegida en torno a un
gran patio, aludieron a las prácticas campesinas ostrobotnianas. Por otro lado, las diferentes opciones 109. Alvar Aalto. Residencia Terho Manner, Töysä, Ostrobotnia del
Sur (1923). Emplazamiento
reflejadas por Aalto en sus dibujos para esta residencia desvelarán una sutil aproximación a este
doricismo lígneo que se viene tratando, así como a la experimentación con el clasicismo a través de su
origen vernacular. Se ha destacado con frecuencia el contraste propiciado entre el pulcro exterior y el
rudimentario aunque cuidado interior de algunas estancias de este ejemplo. La coexistencia entre las
dos tradiciones referidas no sólo será propiciada entre interior y exterior, sino que el propio sistema
constructivo basado en la apilación de troncos, en confrontación con el lenguaje formal elegido,
experimentará también esta dualidad. Resulta importante llamar la atención sobre este punto en el
que se evidencia una preocupación por hacer convivir las inclinaciones clásica y vernácula de un
modo más consciente e intelectualizado, similar al llevado a cabo por Asplund y Östberg. De este
modo se puede observar en diferentes representaciones de Aalto como las columnas definidas de
naturaleza dórica, varían entre estriadas y no. Se puede apreciar la diferencia en repetidos dibujos de
una misma zona, del acceso eminentemente, donde las columnas oscilan en su apariencia dibujada.
Se desconoce si esos dibujos fueron fruto de una duda en cuanto a la ejecución final o simplemente
una experimentación gráfica. De una u otra manera, finalmente Aalto optó por llevar a cabo en este
proyecto las dos soluciones al mismo tiempo. Así se puede comprobar como las cuatro columnas del
acceso principal presentan un acanalamiento ejecutado con tablas de madera, mientras que los cuatro
soportes del pabellón auxiliar anexo, también de naturaleza dórica, se ejecutaron cada uno de ellos de
manera más natural y sincera, a base de un único tronco liso pintado de blanco. Este último recurso
conecta directamente con las experiencias de Asplund y Östberg a través del reconocimiento del
origen ligneo de los órdenes antiguos.
64
ANGELETTI, Paolo y REMIDDI, Gaia: Op, cit., p. 179. 110. y 111. Alvar Aalto. Residencia Terho Manner, Töysä,
Ostrobotnia del Sur (1923). Exterior e interior
57
112. Alvar Aalto. Pabellón anexo en la residencia Terho Manner,
Töysä, Ostrobotnia del Sur (1923)
58
En el cerramiento general del edificio aparece otra experimentación llevada a cabo en este
sentido. Al igual que ocurre en otros edificios de Aalto en esta época, como por ejemplo el Hospital
de Alajärvi, la representación gráfica exterior varía entre lisa y entablillada. En la mayor parte de los
casos, el enlistonado que propone es horizontal y no vertical como venía siendo frecuente en la obra
de sus compañeros. Esta vacilación es directamente achacable al conflicto existente entre voluntad
por asemejar la apariencia exterior a la de la recién descubierta architettura minore y la imposibilidad
material y presupuestaria de llevarlo a cabo en algún tipo de mortero visto. Esta nueva horizontalidad
introducida por Aalto no deja de ser una innovación dentro del clasicismo imperante y la tendencia
ostrobotniana dominante. Éste modo de representación y construcción supone una clara traslación al
exterior del sistema constructivo tradicional finlandés de troncos horizontales con el que, al igual que
el resto de edificaciones populares, fue construida esta residencia. Esto, finalmente, sirvió a Aalto para
fusionar de nuevo la tradición clasicista y los orígenes vernáculos, en este caso locales, de la
construcción.65
En la pequeña isla de Villinki, lugar de emplazamiento de Villa Oivala, Oiva Kallio era
conocido al poco de construir su pequeña residencia de descanso como el hombre con el barco más
rápido y, refiriéndose a la villa, la casa más fea.66 Al igual que muchos otros arquitectos finlandeses, la 113. y 114. Alvar Aalto. Residencia Terho Manner, Töysä,
Ostrobotnia del Sur (1923). Pabellón anexo y pórtico de acceso
navegación era una de sus mayores aficiones. Esto le llevó a adquirir en esta isla un solar y a construir,
en 1924, Villa Oivala. A pesar de la opinión generalizada de sus vecinos de aquella época, se va a
tratar de demostrar que esta pequeña obra supuso un éxito de la arquitectura clasicista finlandesa en
los años veinte así como, sorprendentemente, el canto de cisne de este período.
65
Este tema queda también tratado y analizado en ANGELETTI, Paolo y REMIDDI, Gaia: Op, cit., pp. 179-180.
66
JESKANEN, Timo: Kansanomaisuus ja Rationalismi. Nakokohtia Suomen Puuarkkitehtuuriin 1900-1925. Esimerkkina Oiva Kallion kesahuvila Villa Oivala. Helsinki,
Helsinki University of Technology, 1998, p. 194.
115. Dibujos de veleros por Oiva Kallio
59
116. y 117. Villa Oivala, vista desde la costa y emplazamiento
HELSINKI
VILLINKI
Villa Oivala
60
simultaneó con colaboraciones con su hermano Kauno S. Kallio. Inicialmente conocido como buen
diseñador de viviendas unifamiliares de perfil tradicional, en 1924 pasaría a ser reconocido
nacionalmente por su éxito en el ya citado concurso para el ordenamiento del barrio de Töölö.67 En
una época nada abundante ni para el país ni para los arquitectos, los ingresos reportados por este
concurso de gran envergadura pudieron animar a Kallio a llevar a cabo ese mismo año su sencilla
residencia de verano, Villa Oivala.
Oiva Kallio escogió uno de los rincones más protegidos y aislados de esta isla de descanso
para la ejecución de su residencia. En el proyecto de 1924, además de su perfecta formalización
cuadrada y su patio central también cuadrado, destacó en su lado oeste un estar exterior cubierto y
parcialmente abierto. Está pieza será una de las señas de identidad de la casa, además del espacio
articulador, más atractivo y complejo del conjunto. Si se atiende en un primer lugar a su distribución
se observa como este porche está directamente conectado con un estudio de trabajo al norte, realizado
para si mismo por Kallio, y con el estar principal en la esquina sur. En este ala sur, junto al estar, se
encuentra la habitación principal y, a continuación, la cocina con un pequeño dormitorio de servicio.
El lado opuesto queda casi colmatado por un gran taller almacén, junto al cual, en la esquina noreste, 119. Portada de la revista Arkkitehti 4-5/1964 con una fotografía del
se situarán la sauna y una pequeña habitación de invitados. A nivel organizativo la residencia carece patio de Villa Oivala en su portada.
casi por completo de distribuidores interiores. La misión de éstos queda asumida por el porche, el
patio y el corredor exterior cubierto anexo a él. Debe ser destacado por último el acceso principal a la
casa. Propiciado en la cara este, se produce tras cruzar un enigmático y oscuro pasadizo en el eje del
67
Este concurso supuso un giro en su trayectoria. De una obra eminentemente historicista dependiente en parte de la influencia de su hermano Kauno, Kallio saltó al
panorama mediático y respondió al mismo, como ya se ha citado, con el primer edificio funcionalista de Helsinki en 1930, las oficinas de la Compañía Aseguradora
Pohjola. Otros edificios como la propuesta para sede para este mismo banco en Suojärvi (1942) o la de la Escuela Primaria de Rovaniemi (1937-39) destacan en esta nueva
trayectoria reformadora.
68
La copia cianotípica de uno de los planos de la residencia se conserva actualmente en la Asociación Finlandesa de Arquitectos (SAFA). Los números de la revista
Arkkitehti en los que aparecen artículos monotemáticos de esta obra son: Arkkitehti 3/1927: 29-34, Arkkitehti 4-5/1964: 1, 54-57, II y Arkkitehti 4/1997: 60-63.
69
LESKELÄ, Pekka: Arkkitehti Oiva Kallio 1884 – 1964. Helsinki, Helsinki University of Technology, 1998, p. 171.
70
En cuanto a su empleo docente se puede consultar. RUUSUVUORI, Aarno: Villa Oivala: teknillinen korkeakoulu. Arkkitehtuuri I. Ryhmätyö. Syksy 1965. Helsinki,
Teknillinen korkeakoulu, 1965; AA.VV.: Villa Oivala. Rakenteiden Tekninen ja Historiallinen Selvitas. Espoo, Sokonet Oy, 2008. 120. Viaje organizado por la Asociación Finlandesa de Arquitectos en
1978 a visitar Villa Oivala. A la derecha Reima Pietilä
61
121. Acceso a Villa Oivala
62
122. Único plano que se conserva de Villa Oivala
(1924), copia cianotípica en propiedad de la Asociación
Finlandesa de Arquitectos (SAFA)
63
123., 124. y 125. Oiva Kallio, Villa Oivala en Villinki (1924).
Emplazamiento, situación, plantas y alzados.
TALLER
DORMIT. ALMAC.
64
patio, en el lado opuesto al porche. Tras este paso se accede al patio, lugar en el que se abre ante el
visitante toda la exhuberancia de la vegetación del mismo así como una atractiva vista frontal de la
costa filtrada a través del porche y la escena que en éste se desarrolla.
Pocos años después, en 1929, Kallio construyó una sauna exenta, apartada de la casa. Esto
fue seguido en 1936 de la única reforma llevada a cabo en la casa que, afectando a aspectos puntuales,
no modificó su organización global. Dentro de estos cambios se incluyó la adicción dos pórticos, uno
dentro del corredor del patio y otro en el acceso exterior de la cocina. Se cambió tanto la
pavimentación como la vegetación del patio. La sauna, que en un principio se encontraba
incorporada dentro de la casa, debido a la existencia de una nueva anexa, se anuló, dejando sitio a
una nueva habitación. A pesar de la importancia que hayan podido alcanzar algunas de estas
modificaciones, por su originalidad y coherencia, se centrará la atención en el primer proyecto.
Existen dos maneras de aproximarse a este complejo de descanso. La primera de ellas es,
como no podía ser de otro modo, a bordo de una embarcación. El desembarco se produce en un
pequeño embarcadero frente a la casa, en su esquina noreste. La otra, probablemente más interesante,
se propicia tras la llegada al puerto general de la isla. Desde aquí, el recorrido debe hacerse a pie, a
través de un estrecho camino de tierra que cruza la isla, ya que ésta no se dispone de ningún tipo de
camino pavimentado. Sea cual sea la forma de llegar, la modesta vivienda se presentará con la
apariencia de una sencilla construcción rural, un almacén, un establo u otra similar. Sin duda alguna
esta es la razón que llevó a sus vecinos a juzgar en un primer momento su casa como la más fea del
entorno. Algo similar le ocurrió a Pehr. H. Norrmén, encargado en 1927 de escribir el artículo
dedicado a esta casa en la revista Arkkitehti. Norrmén, tras desembarcar en verano delante de la casa
comentó que debían de haberse equivocado, aquella no podía ser la casa que tenía que visitar.71 Todo 126. y 127. Acceso a Villa Oivala y fotografía desde la costa
lo relativo a la apariencia exterior en este conjunto lleva a pensar en una tradición rural humilde y
sencilla como fuente de inspiración. El enigmático portón de dos hojas en el acceso, la total ausencia
de ornamentación, la modestia constructiva y compositiva, así como los acabados escogidos por
Kallio participarán de esta lectura. El acabado a base de tablilla vertical de madera pintada in situ, así
como la fenestración y el tipo de hueco elegidos, sirven para señalar a la tradición campesina
ostrobotniana como fuente indudable de inspiración. En un período en el que, como ya se ha visto
anteriormente, se produjo una recuperación de los valores rurales y las costumbres de esta región,
resulta lógico pensar en esta afiliación por parte de un arquitecto que había nacido en un pequeño
municipio de esta zona y había podido conocerlos de primera mano. En este período de revitalización
ostrobotniana fueron principalmente los artistas y creadores nacidos y criados en esta región los que,
a través de su experiencia personal, mejor comprendieron y plasmaron en sus obras el espíritu de este
71
JESKANEN, Timo: Kansanomaisuus ja Rationalismi. Nakokohtia Suomen Puuarkkitehtuuriin 1900-1925. Esimerkkina Oiva Kallion kesahuvila Villa Oivala. Op. cit., p.
194.
128. Oiva Kallio, sauna en Villa Oivala (1929)
65
129., 130. y 131. Fotografías originales de Villa Oivala publicadas
tras su construcción en la revista Arkkitehti 3/1927
66
67
133. Fotografía exterior, alzado oeste, de Villa Oivala
68
69
134., 135. y 136. Fotografías interiores del estar de Villa Oivala y
del reloj-armario
70
movimiento.72 Kallio por su parte no sólo hizo referencia a la tradición constructiva de su territorio
natal a través de la apariencia formal, de un modo genérico, la austeridad empleada en todos los
aspectos de la construcción, así como en el estilo de vida para el que ha sido pensada esta residencia,
vuelven a recordar a la rigurosidad de la tradición de Ostrobotnia. Según Paavilainen, como contraste
a las ideas de vida moderna que Kallio empezaba a valorar y a adivinar para un futuro cercano, se
construyó esta íntima villa de verano inspirada en el atrium romano y el cortijo ostrobotniano.73
Han sido destacados dentro de la vivienda otros elementos que sirven para valorar aún
más el peso del origen de Oiva Kallio y consolidar la lectura anterior. Más concretamente, en
referencia al estar principal, este ha sido descrito en su estado original como un espacio netamente
ostrobotniano por Timo Jeskanen. Tanto el mobiliario como la decoración que se puede observar ver
en fotos de los años veinte hacen referencia a este origen. La chimenea que preside este espacio quizá
sea el elemento interior más representativo de la tradición aludida. Su configuración abierta, su
acabado liso en mortero pintado de blanco y los herrajes laterales de forja negros apuntan
directamente al modelo ostrobotniano. El singular reloj-armario de la sauna así como parte del
mobiliario interior, que ayudan también en esta lectura del proyecto, fueron originalmente enseres
históricos propiedad de la familia de Kallio.74
Será sin embargo el patio la parte de la residencia que ayudará a completar esta
interpretación. Se ha anotado como Paavilainen habló del cortijo ostrobotniano como inspiración de 137. y 138. Fotografías exteriores de Villa Oivala, alzado norte
Villa Oivala. Con esta breve cita, el crítico finlandés hizo alusión y traslación directa a Oivala de uno
de los elementos más distintivos de origen netamente autóctono de esta región: los piha o patios
agrícolas. Éstos son distinguibles como el espacio libre útil alrededor del cual eran organizadas las
diferentes edificaciones rurales pertenecientes a una granja. Como ya se ha comentado anteriormente,
en Ostrobotnia, tanto el piha como las construcciones que lo rodean, han destacado siempre por
tener una naturaleza geométrica y regular. Esta característica se encuentra en frontal oposición con el
patio más habitual en las construcciones del sureste, identificable con la tipología careliana, donde
cierta disposición aleatoria más natural y libre, adaptada a lo circundante, caracterizaba su
configuración. Sirve este rasgo para hacer palpable el posicionamiento del lado tradicional
noroccidental del país dentro de la dicotomía nacional propiciada entre lo ostrobotniano y lo
careliano.
72
De los artistas más relevantes citados anteriormente, en relación a esta corriente ostrobotniana, se debe destacar que tanto Eero Nelimarkka como Toivo Kuula nacieron
y crecieron en Vaasa, la ciudad más grande de esta región y capital de la histórica provincia de Ostrobotnia. Leevi Madetoja lo hizo en Oulu, Ostrbotnia del Norte, y Frans
Eemil Sillanpää, el más destacado de todos, provenía de una familia de origen campesino muy humilde de Hämeenkyrö, en la región Pirkanmaa, fuera de Ostrobotnia
pero afectada por el ámbito de influencia de esta.
73
PAAVILAINEN, Simo (ed.): Clasicismo nórdico: 1910-1930. Op. cit., p. 99.
74
En relación a todas estas conclusiones se puede consultar JESKANEN, Timo: Kansanomaisuus ja Rationalismi. Nakokohtia Suomen Puuarkkitehtuuriin 1900-1925.
Esimerkkina Oiva Kallion kesahuvila Villa Oivala. Op. cit., p. 227; JETSONEN, Jari y JETSONEN, Sirkka-Liisa: Op. cit., p. 38.
139. Puerta de acceso a Villa Oivala
71
140. y 141. Granja representativa de la arquitectura del centro y sureste
de Finlandia. Granja Niemelä, actualmente en el museo al aire libre de
Serurasaari, Helsinki
72
Uno de los ejemplos más notables del modelo ostrobotniano fue la granja de Korteniemi,
junto al río Tornio, en Pello. Esta fue detalladamente dibujada por el geógrafo francés Réginald
Outhier entre 1736 y 1737, y no es extraño pensar que Kallio se inspirara directamente en ella para
realizar su residencia. La forma perfectamente cuadrada del conjunto y el patio, el acceso a través de
un pasadizo entre dos construcciones y la disposición de las diferentes piezas del grupo llevan a
establecer una similitud entre ambas. Al observar con detenimiento el dibujo original conservado de
Villa Oivala, se aprecia como tanto el porche delantero como el almacén aparecen sucintamente
dibujados, como elementos totalmente abiertos, casi inexistentes. Así se puede entender el patio
como un espacio delimitado no por una continuidad construida sino por tres piezas de naturaleza
independiente y desigual. Esta lectura permite aproximar aún más el ejemplo tratado a las
tradicionales agrupaciones agrícolas. Pekka Leskela reconocería la influencia de la experiencia
personal del arquitecto en los patios abiertos al campo de su región de origen.75 Como recuerda
Marja-Riita Norri, en algún momento el propio Kallio citaría estos patios campesinos de su natal
Ostrobotnia como una influencia importante para su casa de verano.76 Al referirse a su residencia
estival Kallio afirmaría:
Como ya se ha expuesto, una de las razones que impulsó la recuperación de esta tradición
rural del noroeste del país finlandés fue su sustrato clasicista. Desde 1885, los futuros arquitectos en
Finlandia, eran educados bajo las más rigurosas nociones de los órdenes antiguos. La llegada del
clasicismo nórdico facilitó sin embargo la recuperación de principios ostrobotnianos menos severos.
El descubrimiento y respeto infundido hacia la archittetura minore italiana autorizó también un uso
más libre de este estilo, en consonancia con la imperante Swedish grace. Utilizando como vehículo la
tradición ostrobotniana, como se anotará a continuación, tanto la vertiente más estricta como la más
libre del clasicismo imperante hicieron acto de presencia de manera conjunta en este ejemplo.
El espacio abierto central de Villa Oivala no fue sólo una alusión o rémora de la tradición
ostrobotniana, en él también quedó representado el imperante interés que por el origen mediterráneo
del clasicismo se había impuesto. El elemento más reconocible y representativo de esta tradición
antigua en su vertiente más domestica en esta casa fue la figura del atrio. Dos son las fuentes que se
han propuesto como inspiradoras de este recurso para Kallio. En primer lugar la portada del artículo
75
LESKELÄ, Pekka: “Villa Oivala. Arkkitehdin omakuva”. Op. cit., p. 62.
76
NORRI, Marja-Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Op. cit., p. 178.
77 144. Oiva Kallio, único dibujo original conservado de Villa Oivala
Domus Magazine 4-5/1931. Milano, Editoriale Domus, 1931.
73
145. Fotografía exterior, alzado este, de Villa Oivala
74
de Ekelund, Italia la Bella, dedicada íntegramente al atrio de la Casa delle Nozze d'Argento.
Pompeya y especialmente la imagen de esta casa fueron muy valoradas durante esta época por los
arquitectos escandinavos. Por otro lado, el mismo año de publicación de este artículo, 1923, fue
inaugurada la Feria Internacional de Arte e Industria en Goteborg. Allí, quizá fruto de la popularidad
de la anterior domus, Hakon Ahlberg utilizó también el recurso del atrio en el Pabellón de la
Industria del Arte. Este impluvium es considerado como la primera recuperación de este recurso
romano en escandinavia durante el movimiento clásico, y la contribución más importante de su autor
a esta tendencia. 78 Muchos arquitectos finlandeses peregrinaron para ver esta exposición y el afamado
pabellón de Ahlberg. Ambos tuvieron mucha repercusión en el colectivo arquitectónico finlandés.79
Aunque no existe constancia de la visita por parte de Kallio a esta exposición, no es de extrañar que el
diseño del pabellón fuera también significativo para él. Su forma cuadrada, el papel principal del
atrio, la sutil asimetría del conjunto y un acceso similar permiten comparar ambas obras. El propio
Aalto tampoco pudo resistir a la atracción hacia este recurso. Aunque con posterioridad haría
también uso de él, así en su artículo De los escalones de entrada al cuarto de estar de 1926, Aalto
utilizaría el mismo atrio pompeyano, ilustrado en este caso a través de una fotografía, para acompañar
su texto y complementar la explicación de los dibujos de la casa atrio diseñada para su hermano
146. y 147. Granja de Ivars, originaria de Ostrobotnia, en el Museo
Väinö en 1925.80 al aire libre de Seurasaari (1764)
75
2
L 3
1/5L
2 3 2
76
al extremo enunciado Quatremère de Quincy por el que la percepción de una parte del alzado
debería servir para reproducir toda una construcción, sí que se puede afirmar que Oiva Kallio
consideró leyes proporcionales sencillas para definir la volumetría completa. De este modo es
reconocible una proporción de 2/3 entre la longitud del patio y la sección del volumen construido.
Ésta encontrará su correlación en la altura de la construcción donde Kallio empleará la proporción de
1/5 dependiente de las dimensiones anteriores. En último lugar, un elemento más que participa de la
imagen clasicista rigurosa es la escalinata que comunica el porche con el exterior. Su posición refuerza
la simetría del conjunto y su dimensión, abarcando todo el ancho de la galería, ofrece una imagen
más propia de arquitecturas monumentales que de estas menores más domésticas.
parte de los postulados experimentados especialmente en Suecia bajo el amparo de la Swedish grace: la
inclinación hacia la sorpresa. Junto al refinamiento y cierto amaneramiento que se destacó en parte
de la arquitectura sueca, también ha sido valorada la predilección por el empleo del juego y la
sorpresa en los proyectos. Villa Oivala ofrecerá al visitante que accede al patio un oasis dentro del
bosque. La apariencia exterior sobria y austera, y el paso a través del oscuro pasadizo, hacen del
ingreso en este lugar un evento inesperado. El claro abierto en la frondosidad gracias a este patio,
permite una abundante entrada de luz en comparación con el sombrío bosque desde el que se accede
a la casa. Del mismo modo, desde el interior se facilita una percepción abierta del cielo, la cual será
77
reforzada y ampliada por el color azul ligeramente violáceo elegido por Kallio para pintar el interior.81
Tanto en las fotos originales como en la visita al estado actual se comprueba como se trata de un
verdadero vergel. La vegetación elegida y cuidada por un Oiva Kallio aficionado a la jardinería,
potenciará este contraste y por tanto la capacidad de sorpresa del interior de la residencia. El propio
P. H. Norrmén que pensó haberse equivocado al llegar a la residencia y observarla desde fuera,
corregió y disculpó inmediatamente su opinión tras acceder a este patio. 82
Otro elemento que debe ser destacado, ligado también a experiencias suecas, es el porche
anexo al estar principal. Esta encantadora galería, junto al patio, es protagonista en la residencia. Su
función es la de una estancia más de la casa, pero en este caso en contacto directo con el exterior.
Dispone de dos de sus lados perfectamente cerrados, los que colindan con el estudio y el estar. Otro
de sus frentes, el que se ofrece a la costa, está semiabierto gracias a las tres puertas acristaladas que,
tanto abiertas como cerradas, ofrecen una atractiva vista desde un punto elevado del borde marítimo.
Finalmente, el cuarto de sus lados presentará una disposición totalmente abierta al patio, sin más
elementos que la interrumpa que los dos pilares que dan continuación al pórtico lateral del patio.
Como recuerdan P. Leskelä y T. Jeskanen, se trata de una solución directamente extraída de los
ensayos domésticos suecos. Más concretamente supone una reutilización directa del recurso
empleado en 1912 por un joven arquitecto sueco, Elis Benckert, en la Villa Norrgården, en Ägno, en
155. y 156. Fotos del patio de Villa Oivala en los años sesenta el archipiélago de Estocolmo. No es de extrañar que Kallio conociera esta vivienda dado que fue
publicada en 1914 en la revista Arkitektur, una de las revistas internacionales habitualmente
consultadas por él gracias a su dominio del idioma sueco.83 Esta solución le permite captar en una
misma sala todo el soleamiento del este y el oeste, así como al mismo tiempo la vida de la costa
natural y la quietud del patio. La versatilidad en la apertura o cierre de las puertas de la galería
reporta, principalmente, una protección frente a los vientos dominantes, sin perder el contacto con la
naturaleza. Este lugar queda configurado como un filtro habitable desde cuyo interior se disfruta de
los dos lugares entre los que media. Este espacio, por sus características y situación, se convirtió en
verdadero centro de la vida social en la vivienda. Si se recupera la importancia de la influencia
romana en esta residencia se descubre como el papel de esta estancia se aproxima mucho al del
tablinum en la domus.84
81
Tanto el interior como el exterior fueron pintados en azul. Sin embargo, mientras el exterior tiene una componente grisácea muy importante, el interior destacará y
adquirirá más relevancia por una mayor saturación de color. Para Pella Leskelä el azul interior supone una directa continuación del cielo. LESKELÄ, Pekka: Arkkitehti
Oiva Kallio 1884 – 1964. Op. cit., p. 175.
82
JESKANEN, Timo: Kansanomaisuus ja Rationalismi. Nakokohtia Suomen Puuarkkitehtuuriin 1900-1925. Esimerkkina Oiva Kallion kesahuvila Villa Oivala. Op. cit., p.
194.
83
LINN, Björn: Op. cit., p. 80.
84
Esta estancia que en la domus romana ocupaba la misma posición que en Villa Oivala, y al igual que aquí todo el ancho del peristilo, era una habitación de
representación social donde el señor de la casa se sentaba recibía a amigos y clientes. En ella siempre se disponía de una mesa, al igual que en Oivala, y muchas veces de
una cortina o mampara que separaba la sala del exterior.
157. y 158. Elis Benckert, Villa Norrgården en Ägnö, Suecia (1912)
78
A todo lo anterior se debe sumar una última lectura, quizá una de las más interesantes, en
relación al clasicismo de Villa Oivala. Se ha dedicado una amplia parte de este capítulo a analizar con
especial interés el origen y alguna de las consecuencias de la revernacularización del clasicismo.
Previamente a la repentina irrupción de la modernidad, esta variante desarrollada silenciosamente
dentro del clasicismo escandinavo, durante un breve intervalo de tiempo, puede ser considerada
como la maduración más depurada de este estilo. Como ya se ha comprobado, tanto el origen del
clasicismo nórdico en general como esta versión más intelectualizada, encuentran su raíz en
Dinamarca. También se ha anotado como a pesar de ello fue Suecia el centro de atención en esta 159. Reconstrucción de un tablinum romano en la exposició n
Romanorum Vita. Una historia de Roma, Obra Social ”la Caixa”
época. Aun así los creadores daneses mantuvieron una pequeña parcela de protagonismo. La
temprana atención prestada allí a las residencias de verano y la difusión conseguida de estos ejemplos
a través de la revista Architekten, hicieron de Dinamarca un referente en este sentido. Entre las
muchas referencias nórdicas señaladas como inspiradoras de Villa Oivala, destaca la presencia de
proyectos de arquitectos daneses. Inmediatamente anteriores a la residencia de Kallio, se pueden
destacar: la propuesta para el concurso Politiken de Ingrid Møller, de 1916, la casa de verano de
Cristian Kampmann en Asserbo, de 1919, o la casa del arquitecto Holger Jacobsen de 1919. Con
especial énfasis han sido reseñadas también dos viviendas patio de Povl Baumann en Copenhague: la
residencia de Hakon Schemedesille en 1915-16 y la de Aage Lunn de 1916.85 Si junto a esto son 160. Tablinum de Villa Oivala
considerados los dos viajes que Oiva Kallio realizó en 1907 y 1914 a este país, y las amistades
profesionales que allí mantuvo durante su carrera, se adivina como Kallio experimentó un
ATRIO
acercamiento al desarrollo del clasicismo en Dinamarca.
JARDÍN TABLINUM FAUCES
Sobre esta atracción por lo danés y en evidente alusión a Oivala, se hace necesario
recuperar en este punto un aspecto más relativo a la ya referida revernacularización del clasicismo.
Resulta sencillo pensar que Kallio y otros arquitectos finlandeses conocieran el primer conjunto 161. Casa romana tipo, siglo IV a. C.
residencial estival construido en Dinamarca: Tibirke Bakker, en North Zealand. Los objetivos para
este emplazamiento fueron muy similares a los que se iban a proponer pocos años después para la isla
donde se encuentra Oivala, Villinki, y para muchas otras en los archipiélagos finlandeses. Los
arquitectos que intervinieron en este emplazamiento contaban además con un reconocimiento
internacional que facilitó la difusión de sus obras. Entre los más destacados se encontraban seguidores
de la vertiente más severa del clasicismo danés como Carl Pettersen, Ivar Bentsen o Vilhelm
Lauritzen. Desde su comienzo, este nuevo complejo, Tibirke Bakker, nació con un alto sentido de
preservación del carácter paisajístico. Toda construcción que allí se llevaba a cabo debía estar
sometida en primer lugar a una estricta normativa en cuanto a su apariencia.86 Esto, junto al
clasicismo sobrio dominante, originó unos modelos de viviendas que respondieron quizá de un modo
involuntario al dilema planteado en Dinamarca. Como se puede comprobar en la vivienda de
Mogens Clemmensen allí, en 1915 en Bakkedalen 11, se propició un complejo sincretismo entre una
85
LESKELÄ, Pekka: Arkkitehti Oiva Kallio 1884 – 1964. Op. cit., pp. 185-187
86
SESTOFT, Jørgen y CHRISTIANSEN, Hegner: Guide to Danish architecture: 1000 - 1960. Copenhagen, Arkitektens, 1991, pp. 200-201. 162. Planeamiento de Tibirke Bakker llevado a cavo por Ejnar
Dyggve en 1916
79
163. Povl Baumann, residencia de Aage Lunn, Copenhague (1916) 165. Ingrid Møller, propuesta para el concurso Politiken (1916)
164. Povl Baumann, residencia de Hakon Schemedesille, Copenhague (1915-16) 166. Casa del arquitecto Holger Jacobsen (1919)
80
base clásica en apariencia y distribución, y una cubierta y un pórtico directamente dependientes de
tradiciones locales. Adelantándose a la teórica revalorización del conjunto de Liselund llevada a cabo
en 1919 y a las experiencias de Asplund y Östberg, este ejemplo en concreto y el conjunto en general,
puede suponer el primer encuentro de estas dos vertientes dentro del entorno nórdico y el ámbito
residencial en el siglo XX. Durante los años treinta fue tal la atracción generada hacia este lugar entre
el colectivo de arquitectos que muchos de los más renombrados lo escogieron como emplazamiento
de sus propias residencias estivales.87
Sea cual fuera el momento en el que Oiva Kallio se encontró con este esfuerzo sinténtico
danés, lo que resulta innegable es que este contacto existió, y que despertó en este arquitecto un
interés desde sus planteamientos más teóricos a comienzos de los años veinte. Esto se puede
comprobar en primer lugar de un modo gráfico y constructivo a través de su proyecto de 1922 para
la capilla funeraria de la localidad de Ruovesi, al norte de Tampere. Construida entre 1926 y 1928,
esta desconocida capilla destaca por estar inspirada directamente en la obra más representativa de esta
revernacularización, la Capilla del Bosque. La imagen exterior es casi idéntica a la obtenida por
Asplund unos años antes. Salvo por la extensa dimensión del pórtico y la formalización final del tipo
de pilar elegido para el mismo, originalmente cercano al doricismo danés pero finalmente más
próximo a la tradición románticista local, el resto de elementos exteriores son idénticos a los del
ejemplo del maestro sueco. Hasta el enfoque elegido para representar la capilla dibujada es el mismo
en ambos casos.
iglesia de Aurejärvi que en ese momento estaba construyendo, Kallio realizó el siguiente comentario:
87
Ibidem.
88
JESKANEN, Timo y LESKELA, Pekka: Oiva Kallio. Op. cit., p. 66.
81
168. E. G. Asplund, Capilla del Bosque, Estocolmo (1918-20). Croquis inicial y
170., 171. y 172. Oiva Kallio, Capilla funeraria en Ruovesi (1922-28).
alzado definitivo
Dibujos publicados en Arkittehti 9/1928 y fotografía actual
82
Aalto, La arquitectura de Carelia, en el que fueron de nuevo puestos en comparación, de un modo
instintivo, lo clásico y lo autóctono a través del aspecto que las ruinas de ambos sistemas producían.89
son los soportes verticales los que acumulan un mayor contenido clásico y vernacular
simultáneamente. La historia arquitectónica de Finlandia podría ser escrita atendiendo a la variación
experimentada en pilares, columnas y soportes en sus construcciones. Es conocido ya que todos los
arquitectos finlandeses habían recibido hasta 1929 una educación eminentemente clásica en la que el
trabajo alrededor de los estilos y su expresión en las columnas y sus capiteles era fundamental. En este
89
Aalto escribiría: Un pueblo careliano destartalado guarda cierta semejanza, desde el exterior, con las ruinas griegas […]. SCHILDT, Göran: Alvar Aalto. De palabra y por
escrito. Madrid, El Croquis Editorial, 2000, pp. 162-167. También se ha recogido el siguiente extracto de Aalto sobre esta consideración: lo que aquí hacemos nosotros con
madera lo hacían los griegos con mármol. BARDÍ, Berta, GARCÍA, Daniel, FREDIANI, Arturo y FERRER, Jaime: “Desde el norte” en NÓRDICOS. DPA n.26.
Documents de Projectes d'Arquitectura. Barcelona, Edicions UPC, 2011, p. 12. A pesar de que Aalto hiciera un empleo puntual de ciertos rasgos ostrobotnianos, en
especial en el comienzo de su carrera, su arquitectura, desde un análisis general, mantuvo siempre un sustrato más próximo al ámbito de lo careliano.
90
LESKELÄ, Pekka: Arkkitehti Oiva Kallio 1884 – 1964. Op. cit., p. 179.
175. Fotografía de Villa Oivala tras su reforma en 1936
83
sentido, y bajo el alto grado de control desarrollado sobre esta unidad arquitectónica, fueron
entendidos como el campo perfecto de experimentación:
176. y 177. A. Gallen Kallelaestudio pilares del estudio en Ruovesi Pilares como los del estudio de Ruovesi (1894) o el estudio Tarvaspää (1911-1913)
(1894) y del estudio en Tarvaspää (1911-1913)
ambos de Gallen Kallela, o los del Hypoteksbanken (1908) en Helsinki de Lars Sonk, adelantaron
cierto grado de experimentación en este sentido, materializando en aquellos casos un estado
intermedio entre el nacionalismo romántico y el nuevo clasicismo. Muchos más ejemplos posteriores,
algunos de Bryggman como los de la Capilla Funeraria de Turku (1938-1941), pero especialmente
todo el abanico de respuestas concebidas por Aalto, desde el Turun Sanomat (1928), al edificio para
el Cuerpo de Defensa en Jyväskylä (1926-1929) pasando por Villa Mairea (1938-1939) o el
Finlandia Talo (1967-1971), manifiestan esta distintiva cualidad.92 En Villa Oivala, los pilares-
columna a los que se hace referencia sólo ocupan espacios exteriores, quedando distribuidos en dos
partes: cuatro de ellos pertenecen al tablinum, y otros cinco, a los que se pueden sumar dos de los
anteriores, configuran el peristilo que delimita el patio por tres de sus lados. Todos ellos fueron
realizados de la misma manera, a partir de un tronco de madera en estado natural, simplemente
178. E. Bryggman, Capilla del Cementerio de Turku (1938-41)
desprovisto de su corteza y pintado de blanco. Estas columnas carecen de basamento y solamente un
reducido capitel de forma prismática sencilla, necesario en muchas ocasiones por razones
constructivas, corona su parte superior. Esta esencialización en madera de la columna dórica o
toscana, sin duda alguna indaga en los orígenes lígneos de la construcción clásica y de sus órdenes. Es
aquí, al igual que en la Capilla de Asplund o el estudio Carl Eldh de Östberg, donde simbólicamente
queda plasmada la solución al dilema danés entre lo clásico y lo vernáculo. Estas columnas, a caballo
entre la cubierta netamente primitiva, junto al cuerpo construido reflejo del clasicismo
ostrobotniano, son las que mejor evidencian la naturaleza intermedia, compleja y ambigua de esta
pequeña construcción.
91
ANDERSSON O., Henrik: “Clasicismo Moderno en Norden 1920-1930”, en PAAVILAINEN, Simo (ed.): Clasicismo nórdico: 1910-1930, Op. cit., pp. 28.
92
Se pueden consultar al respecto de estos ejemplos: PEARSON, Paul David: Op. cit., p. 14; PORPHYRIOS, Demetry: Sources of modern eclecticism: studies on Alvar Aalto.
Op. cit., pp. 14-17, 44, 72-73, 77-79; ANGELETTI, Paolo y REMIDDI, Gaia: Op, cit., pp. 133-152.
179. Columnas del atrio de Villa Oivala
84
Quiero llamar la atención sobre la remarcable flexibilidad propia sobre
todo de la cultura latina. Flexibilidad intelectual que permite que cada época construya
con espontaneidad y que, no obstante, las obras de las distintas épocas se fundan en un
conjunto armónico.93
La legitimación de esta fusión natural se vio paralelamente reforzada por planteamientos 180. H. Tessenow, Instituto Dalcroze en Hellerau, Dresde (1910-11)
que presentaban soluciones muy similares a dilemas semejantes dentro del panorama internacional.
Las respuestas que se han venido analizando, y especialmente el caso de Villa Oivala, no fueron el
resultado de una sensibilidad aislada, de aparición espontánea dentro del entorno nórdico. Se debe
valorar como, aunque con algo de retraso, parte importante de estas inclinaciones fueron importadas
a escandinavia desde el entorno germano. Allí, de 1902 en adelante, como recuerda Stuart Wrede
utilizando el trabajo doctoral de Stanford Anderson, fue donde se revalorizó lo vernáculo y se
asignaron rasgos de contemporaneidad a todo lo que suponía una confluencia de las formas de una
auténtica cultura antigua con las formas de los pueblos primitivos. Además cualquier acontecimiento
moderno que pareciese participar de dicho intento de unir el pensamiento y el sentimiento, la cultura
evolucionada y los instintos primitivos, era también interesante. Finalmente, y en total consonancia con 181. H. Tessenow, 1904Casa del Jardín de Goethe, Weimar (1904)
los visto hasta ahora, Wrede lo resumiría como un deseo de alcanzar los principios subyacentes, la raíces
de diversas arquitecturas, bien sean medievales, primitivas o clásicas.94 Esta voluntad se extendió hasta la
mitad de la década en la que se está trabajando a través del Deutscher Werkbund y su prolongación
en la primera etapa de la Bauhaus (1919-1923). El vínculo entre Finlandia y Alemania fue mayor en
este cambio de década de lo que muchas veces se ha considerado. Tras la Guerra Civil de 1918 en
Finlandia, gracias a la ayuda militar, política y económica prestada por el II Imperio Germano a los
vencedores de la contienda, los blancos, se establecieron importantes lazos entre ambos países que a
punto estuvieron de desembocar en una monarquía de origen teutón en Finlandia. En Alemania, uno
de los arquitectos que atendió al dilema anteriormente planteado y le dio una solución destacada
fuera de los límites nacionales fue Heinrich Tessenow. Uno de sus edificios más conocidos en el
entorno escandinavo, el Instituto Dalcroze de Hellerau (1910-11), se interpretó como un ejemplo en
el que equilibradamente se encontraban su cuerpo central clasicista y sus medievales volúmenes
laterales.
85
Según Marja-Riitta Norri las propuestas de Tessenow eran conocidas por la mayoría de los
arquitectos finlandeses y para Ritta Nikula acabó siendo una influencia importante, a la altura del
omnipresente Asplund, entre los arquitectos más influyentes del país en los años veinte:
Para Kenneth Frampton sólo Tessenow demostró de verdad un método con el que la forma
de construir clásico-vernácula podría llegar a realizarse, un método que tuvo su influencia más directa
sobre Finlandia […].97 En Villa Oivala se reconocen parte de estas aspiraciones no sólo en su imagen
general exterior sino también en sus interiores. Esto se hace especialmente palpable al comparar la
fotografía original interior del estar, con algunos de los característicos dibujos de Tessenow. En
ambos casos confluye una voluntad por distinguir lo abstracto y lo concreto dotando a los
paramentos de cierta indeterminación o naturaleza inmaterial, mientras que los suelos, junto a los
elementos muebles de diferentes épocas, serán los que definan realmente el espacio habitable. El
mobiliario, fabricado en su mayor parte de manera artesanal por Kallio, también refleja algunos de
184. H. Tessenow, dibujo interior para la agrupación de viviendas los ideales propuestos por el arquitecto alemán sobre el trabajo manual y la realización personal.
para repatriados de guerra, en Rähnitz, Dresde (1919)
Finalmente Paavilainen afirmaría que el caso concreto de Oivala representó la materialización de las
aspiraciones íntimas tessenovianas del clasicismo nórdico.98
Villa Oivala no representa sólo una destilación en Finlandia del clasicismo nórdico, su
raíz revernacularizadora y su relación con Heinrich Tessenow. Como se comprobará, en apartados
concretos de su concepción y ejecución se esconden rasgos de una incipiente modernidad, cuya
paulatina gestación se venía también fraguando en el círculo escandinavo. Es conocida la utilización
de modelos edificatorios tipo en el caso concreto de Finlandia en las escuelas desarrolladas a
96
HEINONEN, Raija-Liisa: “Some aspects of 1920s Classicism and the Emergence of Functionalism in Finland”, en DUNSTER, David (ed.): Alvar Aalto. Colección:
Architectural monographs nº4. London, Academy Editions / St. Martin's Press, 1978, p. 21; PAAVILAINEN, Simo: “Classicism of the 1920´s and the classical tradition
in Finland”. Op. cit., p. 101; NIKULA, Riita: Construir con el paisaje: breve historia de la arquitectura finlandesa. Op. cit., p. 122; NIKULA, Riita: “The inter-War Period:
the Architecture of the Young Republic”. Op. cit., p. 43.
97
Frampton también destacará en este sentido las figuras de los alemanes Paul Mebes y Hermann Muthesius como importantes en la recuperación de valores vernaculares.
FRAMPTON, Kenneth: “La Tradición Clásica y la Vanguardia Europea: anotaciones sobre Francia, Alemania y Escandinavia”. Op. cit., p. 168.
185. E. y M. Paalanen, Vivienda unifamiliar Tipo 1 para el Ministerio 98
PAAVILAINEN, Simo (ed.): Clasicismo nórdico: 1910-1930. Op. cit., p. 99.
de Servicios Sociales (1920)
86
comienzos de la década de los años veinte. Esta formula no sólo abarcó esta tipología de
construcciones, su germen, que se encontraba en la cultura doméstica sueca de la década anterior,
también afectó a la arquitectura residencial finlandesa, alcanzando su cenit entre los años 1922 y
1924. Estas arquitecturas residenciales de diseño estandarizado, en cuanto a su sistema proyectual y
constructivo, suponían un verdadero proceso modernizador. Es de destacar que su repercusión no fue
menor en Finlandia. En la segunda década del siglo XX, debido en parte a la reconstrucción
posbélica, el 12,25% del total de las viviendas ejecutadas fueron de este tipo. Los diseños más
sobresalientes y que mejor ejemplificaron esta tendencia fueron los de Akseli Toivonen y Elias
Paalanen.99 En todos los casos el lenguaje exterior no fue algo primordial ya que no dependía ni de
tendencias ni de modas, existió cierta libertad al respecto entre los arquitectos. La apariencia se
adaptaba de la mejor manera posible al medio, rural, agrícola o urbano, para el que estaba destinada
la vivienda, independientemente del sistema o proceso constructivo empleado.
99
La mayor parte de la información en relación a estas construcciones se encuentra en: SAARIKANGAS, Kirsi: Model houses for model families: Gender, ideology and the
modern dwelling: the type-planned houses of the 1940s in Finland. Helsinki, Societas Historica Fennica – SHS, 1993.
100
NIKULA, Riita: “The inter-War Period: the Architecture of the Young Republic”. Op. cit., p. 41. 187. Tipos ventanas estandarizadas comercialadas publicadas en
1921 en Arkkitehti 6/1921
87
188. Axonometría estructural dibujada por Sanna Heikkinen y Ville
Karhu para BONSDORFF: 2008
88
ligereza obtenida gracias a la atomización de la estructura en multitud de listones de producción
aserrada ensamblados mediante sistemas machihembrados y acanalados. El nuevo sistema compitió
con el pesado y tradicional sistema de troncos blocados en esquina. La rapidez y economía de este
procedimiento lo hacía especialmente viable en un país repleto de carpinteros en el que urgía la
reconstrucción de algunas de sus zonas habitadas.
101
KAILA, Panu: “From log to chipboard – the development of the Finnish wooden house”, en NORRI, Marja-Riitta y PAATERO, Kristiina (ed.): Timber construction
in Finland. Espoo, Museum of Finnish Architecture, 1996, p. 160.
102
MIKKOLA, Kirmo: “The transition from classicism to functionalism in Scandinavia”, en SALOKORPI, Asko (ed.): Classical Tradition and the Modern Movement.
Klassinen perintö ja modernismi. Den klassiska traditionen och modernismen. Op. cit., p. 66.
103
Más información al respecto en LINN, Björn: Op. cit., 86-88.
104
AA.VV.: “El clasicismo de Barrio Käpyla en Helsinki” en Aitim n. 196, nov/dic. Madrid, Aitim, 1998, p. 42.
105
SALOKORPI, Asko: Modern architecture in Finland. Op. cit., p. 15. Se empleará a lo largo de este trabajo la palabra funcionalismo con el significado asignado a la
misma a finales de los años treinta en Finlandia. Proveniente del término sueco Funkis, ha servido para hacer referencia en Finlandia a la arquitectura moderna englobada
también bajo la denominación de Estilo Internacional, cuyo apelativo y características fueron enunciadas tras la exposición organizada bajo este mismo título por Henry-
Russell Hitchcock y Philip Johnson en el MoMA de Nueva York en 1932. 191. Axonometría estructural dibujada por Sanna Heikkinen y Ville
Karhu para BONSDORFF: 2008
89
192. Peter Friedric, vivienda de producción masiva (1931)
193. Hannes Meyer, residencias para profesores en 196. y 197. Hugo Häring, casa en “L” (1928)
Bernau (1928)
90
Otro aspecto importante a tener en cuenta en Villa Oivala es su relación con experiencias
funcionales y organizativas modernas. En este sentido se puede citar el vínculo que en más de una
ocasión se ha establecido entre la residencia de Kallio y la “Haus at Horn” desarrollada un año antes,
en 1923, por Adolf Meyer y George Muche como un experimento en el seno de Bauhaus.106 No
existe constancia de su conocimiento por parte de Kallio pero algunos autores declaran innegable el
hecho. La proximidad dimensional y proporcional de ambas casas, sólo un metro de diferencia en su
tamaño exterior y medio en el patio, han servido en un primer momento como explicación en este
sentido. Por otro lado, la dependencia de un espacio central cuadrado como organizador y
distribuidor del resto de estancias y argumento principal del proyecto apoyan esta lectura. Existen
otra serie hechos que permiten hablar de una proximidad entre Kallio y la cultura arquitectónica
alemana en desarrollo. Es conocido que entre sus numerosos viajes al extranjero, uno de sus destinos
más frecuentes fue Alemania. Visitó tres veces el país germano, 1907, 1912 y 1920, en sus cuatro 198. Adolf Meyer y George Muche, Haus at Horn (1923),
salidas al extranjero durante este lapso de tiempo.107 Algunos años después, su interés por la cultura actualmente erigida en Weimar
106
LESKELÄ, Pekka: “Villa Oivala. Arkkitehdin omakuva”. Op. cit., p. 62; MACINTOSH, Duncan: The modern courtyard house: a history. Paper / Architectural
Association n. 9. London, Lund Humphries for the Architectural Association, 1973, pp. 23-25; LEJEUNE, Jean-Francois y SABATINO, Michelangelo: Modern
Architecture and the Mediterranean: Vernacular Dialogues and Contested Identities. London, Taylor & Francis, 2010, p. 236.
107
JESKANEN, Timo: Kansanomaisuus ja Rationalismi. Nakokohtia Suomen Puuarkkitehtuuriin 1900-1925. Esimerkkina Oiva Kallion kesahuvila Villa Oivala. Op. cit., p.
199.
108
En los años veinte la mayoría de los arquitectos finlandeses manejaban el informe oficial sueco El habitat funcional e higiénico publicado en 1921. NIKULA, Riita:
Construir con el paisaje: breve historia de la arquitectura finlandesa. Op. cit., p. 116. En relación a la consideración de estos novedosos principios en Finlandia se puede
consultar: SAARIKANGAS, Kirsi: Model houses for model families: Gender, ideology and the modern dwelling: the type-planned houses of the 1940s in Finland. Helsinki,
Societas Historica Fennica – SHS, 1993, pp. 305-321. 199. Sección constructiva del sistema original dibujada por Timo
Jeskanen
91
El ya comentado interés de Kallio hacia la prefabricación, dio como resultado la
concepción del proyecto de su residencia en un pequeño laboratorio de ensayo donde explorar
también las nuevas alternativas del campo constructivo. El primer y más destacable rasgo en este
sentido se encuentra en la estructura. De un modo natural, Villa Oivala debería haber sido
construida, al igual que ocurría con el resto de residencias de descanso inmersas en el bosque,
mediante un sistema de troncos blocados en esquina revestidos con tablilla de madera. Sin embargo
Kallio definió la totalidad de la estructura de la casa a base de listones de madera aserrados y no
hachados, con un procedimiento similar al recientemente importado Balloom frame americano. Para
ello eligió un número mínimo de escuadrías que fueron repetidas en los diferentes componentes
estructurales de la construcción. El objetivo final era normalizar y optimizar al máximo la realización
200. Patio y ventanas originales de Villa Oivala
de la estructura. Esto le permitió llevar a cabo una segunda prueba que consistió en tratar de erigir la
residencia en el menor tiempo posible. Sorprendentemente el plazo en el que fue llevada a cabo en su
totalidad fueron dos meses, un auténtico hito para la época.109 Todo esto dotó al conjunto construido
y a la representación dibujada de la residencia de una ligereza que suponía un verdadero cambio y un
antecedente dentro de la tradición doméstica vacacional finlandesa.
A esta lectura protomoderna de Oivala pueden añadirse también otros rasgos menores
que complementan los anteriores. Por un lado debe citarse la reducción espacial y de programa que,
en comparación con otras residencias de verano de la época, se da en esta vivienda. Pensada
únicamente para el período estival, todas las estancias fueron reducidas al mínimo consiguiendo
109
JESKANEN, Timo: Kansanomaisuus ja Rationalismi. Nakokohtia Suomen Puuarkkitehtuuriin 1900-1925. Esimerkkina Oiva Kallion kesahuvila Villa Oivala. Op. cit., p.
225.
202. Alzado oeste de Villa Oivala
92
introducir en tan sólo setenta y dos metros cuadrados útiles el programa ya conocido. A pesar de ello
la casa no dejó de ofrecer una infinidad de experiencias a través de las diferentes relaciones con el
espacio exterior circundante y el inteligente aprovechamiento espacial. Por otro lado, la austeridad
voluntaria elegida por Kallio, así como el deseo de ejecutar el conjunto de la manera más sencilla y
económica posible, también denotaron el avance en el pensamiento del arquitecto finlandés. Otros
rasgos más concretos como la horizontalidad del conjunto y la escasa pendiente de la cubierta
también destilaron cierta vanguardia, más aún si es comparada en este sentido con los verticales
modelos ostrobotnianos que sirvieron de inspiración. En último lugar, uno de los elementos en los
que más se ha insistido, las columnas de madera, también participaron de esta última interpretación.
Su esbelta configuración, en comparación con cualquiera de las proporciones los modelos clásicos, la
ausencia de basa, el acabado blanco y su naturaleza lisa, cilíndrica y uniforme, parecieron hacer
referencia a los futuros pilotis de Le Corbusier. Éstos serían empleados por el arquitecto suizo poco 203. A. AAlto, croquis del mirador del Cuerpo de Defensa en
después, en 1928, en la Villa Baizeau en Cartago, Túnez, y un año más tarde en la Villa Saboya en Jyväskylä (1926-1929)
93
206., 207., 208., 209. y 210. Aino Aalto, Villa Flora en Alajärvi (1926). Fotografías y
documentación gráfica. En una de las imágenes Aalto descansando en el porche
94
perfectamente cuadrada y el carácter experimental perseguido por los arquitectos en sus respectivas
casas de descanso también sirven para acercar los proyectos. La dimensión final del cuadrado
delimitador es muy próxima en ambos casos, 13,85 metros en el caso de Kallio y 14 metros en el de
Aalto. Además, las dos residencias están regidas por una ley geométrica interna que organiza los
conjuntos. Como ya se ha visto, cada uno de los lados de Oivala fue dividido en siete partes y en
función de esto se organizó el interior, con cuatro módulos, dos a cada lado para la residencia y tres
para el patio. Análogamente Aalto dividió cada lado del cuadrado en tres partes, y de los nueve sub-
cuadrados resultantes destinó cinco a la vivienda en “L” y cuatro al patio. El hogar central emplazado
por los dos arquitectos en el centro geométrico de sus respectivos patios puede servir para cerrar este
emparejamiento. Se desconoce si Oivala sirvió de algún modo de inspiración en Muuratsalo, pero
tanto el impluvium de Hakon Ahlberg en la Feria Internacional de Goteborg en 1923, como el
artículo Italia de Bella de Ekelund del mismo año, y Villa Oivala un año después, supusieron una
recuperación de la cultura antigua romana que también sedujo Aalto. Ya se ha anotado el empleo
puntual que éste hizo en 1925 y 1926 de este recurso en la Casa Väinö y en su artículo De los
escalones de entrada al cuarto de estar. Un año después, en 1927, como se aprecia en los dibujos
iniciales de planta, Aalto volvió a recurrir a ello, quizá con una similitud mayor a Oivala, en su
propuesta para el concurso de la Iglesia de Viinikka en Tampere. Tras estas primeras experiencias
Aalto se sumergió en la cultura romana en algunos de los proyectos de su etapa en ladrillo rojo de los 211. A. Aalto, croquis inicial para el concurso de la Iglesia de
Viinikka en Tampere (1927)
años cincuenta.
114
212. Alvar Aalto en Villa Flora junto al fuego en 1944 dibujado por
Comentario literal de Aino recogido en: JETSONEN, Jari y JETSONEN, Sirkka-Liisa: Op. cit., p. 48.
Aino
115
FRAMPTON, Kenneth: “La Tradición Clásica y la Vanguardia Europea: anotaciones sobre Francia, Alemania y Escandinavia”. Op. cit., pp. 172-173; WESTON,
Richard: Op. cit., pp. 27.
116
Existe sin embargo en este discreto proyecto una diferencia con respecto a los anteriores. Aino desprendió totalmente los pilares-columna de cualquier tipo de referencia
clásica al no utilizar basa, ni capitel ni ninguna otra alusión a este respecto. La realización de la cubierta completamente vegetal y natural, junto a esta apreciación relativa a
los pilares, aproxima más este ejemplo a tradiciones populares y primitivas que los casos anteriores.
95
213. Alvar Aalto, propuesta Konsoli para el concurso de viviendas convocado
por Aitta en 1928
215. Alvar Aalto, propuesta Merry-Go-Round para el concurso de 216. Erik Bryggman, propuesta para el concurso de viviendas
viviendas convocado por Aitta en 1928 convocado por Aitta en 1928
96
En contraste con esto, Aino definió un cuerpo inferior de composición asimétrica, con arquerías en
sus alzados más cortos y con un revestimiento de mortero completamente blanco que sin duda
apunta, más que en ningún otro caso, a los modelos menores recientemente descubiertos de la
arquitectura doméstica italiana y al clasicismo sueco. En su conjunto supone una interesante
variación más sobre los temas tratados hasta el momento. Resulta interesante descubrir como pudo
ser Oiva Kallio el desencadenante del interés despertado en Aino, y consecuentemente en Aalto, por
estas arquitecturas vernaculizadoras. Antes de comenzar a trabajar junto a Aalto en 1924, Aino, el
mismo año de su titulación, 1920, entró a trabajar a en el estudio de Kallio. Allí pasaría, hasta 1923,
los tres primeros años profesionales de su carrera. Aino pudo tener contacto a través de Kallio con las
inquietudes y postulados sueco-daneses e incluso llegar a conocer de primera mano los dibujos
iniciales y las aspiraciones de Kallio para Villa Oivala. En 1923, Kallio ya era propietario del terreno
en el que construiría su futura residencia y durante ese mismo año ya se trabajó en una versión inicial
del proyecto de la misma.117 Se debe valorar por tanto como pudo ser Aino, a través de su experiencia
con Kallio durante estos tres años cruciales de maduración de esta tendencia, la que asentó y
confirmó el interés hacia esta inclinación en el estudio de Aalto. Según Kenneth Frampton esta
inquietud al respecto, y cierta predilección por lo rudo, perduraron de manera latente en la posterior
carrera de Aalto.118
Más evidente fue la repercusión de Villa Oivala poco después, en 1928, cuando la
conocida revista Aitta, publicada por Otava, convocó un concurso de diseño de viviendas. No
casualmente, el jurado designado para el concurso estuvo compuesto por Martti Välikangas y Oiva
Kallio, considerados dos de los arquitectos más conocidos y progresistas del país. Divida la
convocatoria en dos secciones, una destinada a pequeñas casas de verano y otra al diseño de villas con
tres dormitorios, en ambos casos se solicitó la necesidad de desarrollar modelos vinculados a las
peculiaridades de la vida moderna. A este concurso concurrieron la mayor parte de los arquitectos
finlandeses y en ambas categorías el primer premio lo recibieron proyectos presentados por Aalto. En
la primera resultó ganadora la propuesta denominada Konsoli. Ésta, al igual que otra que presentó en
217. Oiva Kallio, Villa Lönnroth en Espoo (1936)
esta misma sección, Kumeli, fue una variación más modernizada de la reciente Villa Flora ejecutada
por Aino.119 En la segunda categoría, bajo el lema de Merry-Go-Round, Aalto presentó una propuesta
circular mucho más atrevida que las anteriores. En este caso y según Richard Weston, quizá como un
guiño a la presencia de Kallio en el jurado, el patio circular de este proyecto hacía alusión directa al
ejecutado unos años antes en Villa Oivala.120 En otros ejemplos de este mismo concurso la referencia a
la residencia de Kallio fueron menos discretas. De este modo, la propuesta con la que otro de los
117
LESKELÄ, Pekka: Arkkitehti Oiva Kallio 1884 – 1964. Op. cit., p. 161.
118
FRAMPTON, Kenneth: “La Tradición Clásica y la Vanguardia Europea: anotaciones sobre Francia, Alemania y Escandinavia”. Op. cit., pp. 172-173.
119
Esto lleva a pensar que, aunque hasta el momento no se ha encontrado referencia al respecto, pudo intervenir Aino directamente en ambas propuestas. WESTON,
Richard: Op. cit., pp. 72-74.
120
WESTON, Richard: Op. cit., p. 74.
97
reconocidos participantes tomó parte en esta convocatoria, Erik Bryggman, supuso una revisión aún
más evidente de Oivala. A pesar de emplear un lenguaje exterior más innovador, como se comprueba
en sus dibujos, su organización y jerarquización espacial en planta respondieron casi literalmente a
principios establecidos por Kallio en Villinki.
Oiva Kallio continuó trabajando con la misma discreción en su país natal. Resulta
complicado rescatar obras posteriores significativas más allá de las ya citadas. Quizá el bloque de
viviendas en la calle Topeliuksenkatu 7 (1950-53) en Helsinki, la sede para el Union Bank en
Riihimäki (1936-37) o las saunas proyectadas en 1939 para los Juegos Olímpicos de 1940,
suspendidos por la irrupción de la Segunda Guerra Mundial, merezcan ser anotados. La repercusión
de Oiva Kallio sobre la cultura vacacional y sobre otros campos del ocio y descanso en Finlandia,
principalmente a través de su experiencia en Villa Oivala, será recuperada y valorada más adelante.
Villa Oivala ilustra mejor que ninguna otra obra el diferente estado y maduración que en
el momento de su consecución padecían las tres inclinaciones que se han tratado. De manera
simultánea ejemplifica el final de la tendencia que tras la contienda bélica recuperó los valores
campesinos y agrícolas de perfil clasicista de la región de Ostrobotnia, refleja la maduración en su
estado intermedio de la corriente revernaculizadora de raíz sueco-danesa y, al mismo tiempo,
presenta, a través de sus elementos prefabricados y sus sistemas estandarizados, el incipiente estado de
la industrialización en la arquitectura y la construcción. De un modo temprano en la modernidad
finlandesa, este ejemplo demuestra la capacidad anotada al principio de este capítulo de sus
arquitectos para sintetizar y hacer convivir de un modo equilibrado tendencias de diferente
procedencia geográfica e histórica. Su compromiso al mismo tiempo con estas tres variables de
121
LESKELÄ, Pekka: Arkkitehti Oiva Kallio 1884 – 1964. Op. cit., pp. 196-197; MACINTOSH, Duncan: Op. cit.; WESTON, Richard: Op. cit., p. 78.
122
Desgraciadamente, debido al juicio emitido sobre su arquitectura y su figura a través de su obra más destacada, el Parlamento de Finlandia o Eduskuntatalo (1926-31),
219. y 220. J. S. Siren, Maison Bleue, Lingonsö(1938-39). Planta tanto J. S. Sirén como el resto de su obra han sufrido y siguen padeciendo una injustificada desatención.
y fotografías
98
diferente naturaleza y correspondencia histórica, todas ellas conjugadas de manera coherente por
Kallio, le otorgan cierto grado de intemporalidad. Como dejaría notado P. H. Norrmen, uno de los
primeros en visitarla, esta construcción perdurará y desafiará los cambios de gusto.123
Todo lo comentado hasta el momento otorga a Kallio y a esta pequeña obra una posición
distinguida en el panorama arquitectónico finlandés.124 Su figura y obra, aunque muy desconocidas
fuera de Finlandia, han gozado de un alto grado de reconocimiento y valoración en su país. La
pequeña obra en la isla de Villinki, a pesar de la aparente oposición entre su espíritu clásico y los
cambios arquitectónicamente modernizadores que empezaban a atisbarse, destacó al poco de su
construcción como un proyecto de referencia. Desde aquel momento y hasta nuestros días ha sido
muy estimada y cuidada por parte del colectivo de arquitectos, los cuales siguen empleándola con
fines docentes y con aquellos para los que fue concebida, el descanso en temporada estival.
123
NORRMÉN, P.H.: Op. cit., p. 29.
124
Durante este período, Kallio formó también parte del jurado en destacados concursos como el de la Estación ferroviaria de Tampere y el de las Oficinas Centrales de la
Compañía de Correos y Telégrafos ambos en 1934.
99
NEOEMPIRISMO Y FUNCIONALISMO ROMÁNTICO EN FINLANDIA
VILLA NUUTILA (1947-49) Y VILLA ERVI (1946-50)
Con mayor fuerza que con la que el clasicismo irrumpió en la escena finlandesa lo hizo el
funcionalismo. Su aparición provocó, en la mayor parte de los arquitectos jóvenes, una rápida
adopción de la arquitectura blanca y racional del ámbito internacional. El clasicismo imperante
inmediatamente anterior resultó ser una antesala preparatoria para la nueva corriente emergente.
Muchos principios de ambas tendencias fueron sorprendentemente próximos y, por otro lado,
algunas de las nuevas aspiraciones ya habían sido auguradas en Finlandia en los escritos de Sigurd
Frosterus y Gustaf Strengell, así como en algunos proyectos de Selim A. Lindqvist.1 Uno de los
jóvenes que recibió inicialmente este movimiento con los brazos abiertos en Finlandia fue Alvar
Aalto. Sus escasas obras funcionalistas han llegado a copar la escena visible de esta arquitectura fuera
de Finlandia. Con la inclusión de su edificio para el periódico Turun Sanomat de Turku (1928-30)
en la exposición organizada en 1932 en el MoMA de Nueva York por P. Johnson, H. R. Hitchcock y 2. Alvar Aalto, Turun Sanomat, Turku (1928-30)
A. Barr bajo el título The Internacional Style: Architecture since 1922, no solo quedó lanzada
internacionalmente la carrera de Aalto sino que la repercusión de su obra comenzó a tupir el
panorama nacional. Debido a ello, este edificio junto otros de Aalto como el Sanatorio de Paimio
(1929-32) y la Biblioteca de Viipuri (1927-33) restaron visibilidad al resto de obras funcionalistas
finlandesas. La experimentación con esta tendencia en Finlandia excedió a estos tres ejemplos y fue
mayor de lo que muchas veces se ha estimado, hasta las casas tipo destinadas al medio rural tratadas
en el capítulo anterior se vieron salpicadas por esta influencia. Arquitectos como P. E. Bolmstedt,
Erkki Huttunen, M. y R. Ypyä, Yrjö Lindegren, Väinö Vähäkallio o Viljo Revell plasmaron su
1
SALOKORPI, Asko: Modern architecture in Finland. Op. cit., p. 18.
101
interés por esta vertiente racional en diferentes obras por su extenso país. Como en la mayoría de los
casos, la incorporación de esta nueva vertiente arquitectónica no se produjo de manera repentina ni
de la mano de un único actor. En alguna ocasión se ha llegado a anotar que fue Erik Bryggman y no
Aalto el primero en interesarse y dejar plasmado su interés por esta vertiente.2
Tan solo un año después de la construcción de Villa Oivala por parte de Kallio, en 1925,
muchos jóvenes arquitectos escandinavos visitaron el novedoso pabellón diseñado por Le Corbusier
para la Exposición Internacional de París de ese mismo año. Con este evento se desencadenó la
difusión de las ideas del arquitecto suizo en el conjunto de países nórdicos. Así, en 1926 Uno Åhren
publicó el artículo “On the way to architecture” en la revista sueca Byggmästaren, publicación muy
consultada por los arquitectos finlandeses, haciendo público su apoyo a los principios de Le
Corbusier. Ese mismo año la revista finlandesa Arkkitehti reseñó el libro Vers une Architecture.
También en este año, en busca de nuevas oportunidades, Aalto desplaza su residencia y su oficina a
Turku. Allí, cerca de Suecia, refuerza su amistad con el arquitecto sueco Sven Markelius quien en
1927 viajó a Alemania con el objetivo de conocer la nueva arquitectura de la Exposición Weissenhof
de Sttutgart y la Bauhaus de Dessau. Fue Markelius quien tras repetidos encuentros y conversaciones
telefónicas a lo largo del verano de 1927 convenció a Aalto de la validez de los nuevos postulados.3 El
21 de abril de 1928, tras el requerimiento personal de Aalto, Markelius dio una conferencia en la
reunión anual de la SAFA (Sociedad de Arquitectos Finlandeses) sobre “Las tendencias del
Racionalismo en la arquitectura moderna”. El que fuera el director de la revista Arkkitehti en aquel
4. Cartel del encuentro de la SAFA en Turku en 1928 momento, Hilding Ekelund, declaró que este encuentro había supuesto la definitiva inserción del
funcionalismo en Finlandia. Tras este comienzo, para corroborar y conocer de primea mano algunas
de estas ideas, en el verano de 1928 Aalto preparó un viaje por Europa visitando Holanda y Francia.
Durante ese mismo verano, Bryggman, con quien en aquel momento ya había empezado a colaborar
Aalto, también se embarcó en una peregrinación por el continente para visitar las nuevas
construcciones. El itinerario de Bryggman se ha considerado, en lo que a acercamiento al
funcionalismo se refiere, más acertado que el de Aalto. Bryggman visitó Stuttgart y su Weissenhof
Siedlung, Frankfurt, donde conoció a Ernst May, y Dessau, accediendo al nuevo edificio de la
Bauhaus e interesándose por el programa académico seguido en la escuela. Los acontecimientos en
relación a la nueva arquitectura a partir de aquí son ya más conocidos. Aalto proyecta y construye las
oficinas del Turun Sanomat de 1928 a 1930 y el sanatorio de Paimio de 1929 a 1932.4 Bryggman
por su parte se presenta al concurso para las oficinas de la aseguradora Suomi en 1927, con una
propuesta muy similar a la del Turun Sanomat de Aalto. Entre 1929 y 1930 diseña y construye el
2
PEARSON, Paul David: Op. cit., p. 77. Sobre las particularidades de la emergencia del funcionalismo en Finlandia: SCHILDT, Göran: Alvar Aalto: the early years. New
York, Rizzoli, 1984; SCHILDT, Göran: “Aalto, Bauhaus and the Creative Experiment”, en MIKKOLA, Kirmo (ed.): Alvar Aalto vs. the Modern Movement. Alvar Aalto
5. Fotografía de los arquitectos Aino Marsio, Erik Bryggman, Alvar
ja modernismin tila. Helsinki, Alvar-Aalto Symposium, 1981; HEINONEN, Raija-Liisa: Funktionalismin läpimurto Suomessa. Helsinki, Suomen rakennustaiteen
Aalto y Sven Markelius
museo, 1986; GARCÍA RÍOS, Ismael: Op. cit.
3
Richard Weston es quien valora la frecuencia con la que Aalto mantenía conversaciones telefónicas desde su estudio de Turku con Markelius. WESTON, Richard: Op.
cit., pp. 40, 230.
4
El Turun Sanomat se ha destacado especialmente por ser el primer inmueble en recoger en Finlandia los cinco puntos de la arquitectura enunciados por Le Corbusier.
102
pabellón de Finlandia para la Exposición Internacional de Amberes de 1930 y ese mismo año
comienza el diseño del Instituto Deportivo de Vierumäki. Fueron los dos, Aalto y Bryggman, quienes
conjunta y simultáneamente abanderaron el cambio e impulsaron el avance de esta arquitectura en
Finlandia incluso antes de visitarla durante sus respectivos viajes. Las soluciones que por separado
idearon en sus trabajos individuales fueron, en una etapa inicial y tras su amistad, indudablemente de
la mano. Es posible, por tanto, interpretar su amistad y colaboración, analizando sus obras anteriores
y posteriores a este momento, como un oportuno catalizador. La prueba más palpable de esto se
encuentra en un proyecto anterior que puede ser considerado como la primera propuesta
funcionalista dentro del país: el diseño presentado por Aalto y Bryggman para el concurso del edificio
polifuncional de la compañía Kauppiaitten Osakeyhtiö en Vaasa en 1927. Bajo el lema Waasas, el
edificio imaginado conjuntamente por ambos sentó un precedente de raíz racional frente a las que
hasta ese momento habían realizado cada uno por separado. Basta compararla con otros diseños del
mismo período como el complejo para la Cooperativa Agrícola de Turku (1927) y la primera
propuesta para la biblioteca de Viipuri (1927-1933) de Aalto, o con el Hotel Seurahuone en Turku 6. E. Bryggman, concurso edifico para aseguradora Suomi (1927)
(1927-28) y la propuesta para el concurso de la anterior cooperativa por parte de Bryggman para
reconocer esta evolución. La pretérita sensibilidad clasicista de estos otros ejemplos, inmediatamente
anteriores o simultáneos al primero, se vio relegada a partir de la reciente amistad de los dos
arquitectos. La confirmación tangible de este efecto catalítico se produjo en 1929 cuando de nuevo
conjuntamente diseñan, adelantándose a la Exposición de Estocolmo de 1930, y a pesar de su
provisionalidad, el primer evento público de perfil funcionalista en el entorno escandinavo: la Feria
del Septingentésimo Aniversario de la Ciudad de Turku.5 Es por todo esto que, sin restar importancia
a Aalto, se debe mirar a Erik Bryggman como una figura esencial en la recepción, asimilación y
desarrollo del funcionalismo en Finlandia así como fundamental en el panorama general de la
arquitectura del país en aquel momento. También se debe otorgar a Turku la importancia que en este
movimiento tuvo como contexto creativo, activo y abierto a las importaciones del continente.
La adopción de estas nuevas ideas, sin sufrir la oposición radical manifestada en otras
7. E. Bryggman, maqueta del pabellón de Finlandia para la
culturas, despertó en Finlandia actitudes contrarias. Una de las más manifiestas se propició en los Exposición Internacional de Amberes (1930)
concursos de edificios religiosos. En este campo se generó una oposición entre los jóvenes seguidores
de la nueva tendencia y la institución, representada en la mayor parte de los concursos por
arquitectos veteranos recelosos de este nuevo camino. En algunas ocasiones, tras ser premiados
proyectos innovadores, no se ejecutaba ninguno de ellos y se repetía la competición, otras veces eran
declaradas desiertas convocatorias a las que concurrían un importante número de participantes y en
otros casos eran descalificadas propuestas innovadoras argumentando que no se sometían a las bases
5
Sobre la Feria de Turku y su relevancia ver STANDERTSKJÖLD, Elina: “The Turku fair of 1929, a manifesto of functionalism”, en NIKULA, Riita (ed.): Erik
Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., pp. 130-134. Ese mismo año se produjo la definitiva legitimación internacional de la adopción finlandesa del
funcionalismo cuando Markelius, invita a Aalto como representante finlandés a participar en el CIAM de 1929. 8. E. Bryggman, Instituto Deportivo de Vierumäki (1930-36)
103
9., 10., 11., 12., 13., y 14. A. Aalto y E. Bryggman, Feria de Turku (1929) fotografías, carteles y axonometría del conjunto
104
del concurso.6 Como respuesta a esta actitud y a modo de protesta, la revista Arkkitehti, dirigida de
1928 a 1934 por Martti Välikangas primero y Hilding Ekelund después, se dedicó a publicar
aquellos proyectos que dotados de interés arquitectónico habían sido injustamente descalificados u
obviados. En el campo teórico una de las advertencias más significativa se produjo muy
tempranamente de la mano de P. E. Blomstedt. En 1928, en su artículo “¿Anemia arquitectónica?
Una nación se autoanaliza”, además de arremeter contra el clasicismo importado de Suecia, criticó la
adopción a ciegas como una moda del nuevo estilo, añadiendo que para hacer funcionalista un
edificio bastaba con quitar grecas y decoración de la etapa anterior, abrir huecos mayores e introducir
en él artilugios modernos (radiadores, retretes, electricidad, escaleras espirales, etc). Asoció
directamente a esta nueva corriente una falta de gusto francesa, alemana y holandesa.7 Otro
arquitecto, exdirector de la revista Arkkitehti y futuro profesor del Politécnico que también se mostró
reservado con la nueva corriente fue Bertel Jung. En su artículo “Funcionalismo”, publicado en 15. A. Aalto y E. Bryggman dibujo para el concurso del edificio para
la compañía Kauppiaitten Osakeyhtiö en Vaasa (1927)
Arkkitehti en 1930, también equiparó la adopción de la nueva corriente al grado de exageración y
difusión que sufrían otras modas, especialmente las de vestimenta.8 Argumentó también que el
funcionalismo en Finlandia no llegó a alcanzar la fuerza de estilos anteriores y que los resultados
iniciales fueron duros y toscos. Sin embargo estas y otras declaraciones similares no supusieron una
interposición real al avance de la corriente. El aspecto que sin embargo sí marcó esta tendencia en su
posterior desarrollo, especialmente tras la II Guerra Mundial, tal y como se podrá comprobar, fue la
mayoría silenciosa del país que nunca se sintió identificada, en un país aún eminentemente rural y
poco modernizado, ni con la imagen ni las ideas que se querían imponer.9
A pesar de todo esto, la mayor parte de los arquitectos finlandeses destacados siguieron
con la investigación sobre los postulados de la nueva arquitectura hasta los albores de la II Guerra
16. A. Aalto, perspectiva presentada al concurso de la Biblioteca de
Mundial. Ejemplos de Huttunen como las Oficinas y almacenes para la Sociedad Cooperativa KOP Viipuri en 1927 bajo el lema “V.V.V.”
en Oulu (1937-38) o la Iglesia de Nakkila (1935-37) evidencian este interés. Otros como el Palacio
de Cristal Lasipalatsi en Helsinki (1935-36) de N. Kokko, V. Revell y H. Riihimäki, el Hotel
Aulanko en Hameenlinna (1937-38) de M. Blomstedt y M. Lampén o la Bibliteca Académica de la
Universidad de Turku (1934-35) de Bryggman igualmente sirven para representar este período. Alvar
Aalto también continuó interesado en estas ideas, especialmente en su aplicación en aquellos encargos
6
En 1929, en el concurso para el diseño de la iglesia de Sortavala, no fue construido el proyecto funcionalista de Bryggman que había resultado premiado. Un año después,
en 1930 el concurso para la iglesia de Tehtaanpuisto en Helsinki recibió 56 propuestas, los proyectos más destacados eran de arquitectos de Turku, pero la imagen
renovadora que presentaban llevó al jurado a convocar otro concurso en 1932 solicitando expresamente formas tradicionales. Ese mismo año, en la competición para la
iglesia de Mikael Agricola en Helsinki en la que Bryggman recibió el segundo premio, se decidió convocar también un concurso posterior en el que se premió y construyó
una propuesta romanticista de Lars Sonck. NIKULA, Riita: Construir con el paisaje: breve historia de la arquitectura finlandesa. Op. cit., pp. 125-126; JOHANSSON, Eriika:
“Elers – Ervi – Arkka. The life of the architect”, en JOHANSSON, Eriika, LAHTI, Juhana y PAATERO, Kristiina (coords.): Aarne Ervi tilaa ihmiselle. Architect Aarne
Ervi 1910-1977. Hesinki, Suomen Rakennustaiteen Museo, 2010, p. 147; MICHELI, Silvia: Op. cit., p. 47, 51.
7
A pesar de esta crítica Blomstedt confió en los valores reales y perdurables de la corriente y en una esencia que no se encontraba en los tics del nuevo estilo. El artículo se
puede encontrar en: BLOMSTEDT, Pauli Ernesti.”Architectonic Anaemia?”, en NORRI, Marja-Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Op.
cit., pp. 128-131.
8
El atículo se puede leer en: JUNG, Bertel: “Functionalism”, en NORRI, Marja-Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Op. cit., pp. 132-135.
9
AA.VV.: “La influencia europea. Movimiento moderno y funcionalismo”, en Aitim n. 159, jul/ago. Madrid, Aitim, 1992, p. 29.
17. E. Bryggman, Restaurante del Hotel Seurahuone, Turku (1927-28)
105
18., 19., 20., 21., y 22. A. Aalto, croquis y planta del Pabellón de Finlandia en la Feria
Mundial de Nueva York de 1939 (1938-39), axonometría del Pabellón de Finlandia para la
Exposición Universal de París de 1937 (1936-37), Aino en la casa de Munkkiniemi (1935)
y emplazamiento de Villa Mairea (1937-39)
106
que por su función mejor podían acoger este tipo de diseños, así como en alguno de los concursos de
edificios públicos a los que se presentó. Destaca en este período la conclusión en 1934 e inauguración
en 1935 de la Biblioteca de Viipuri, con una conocida evolución del clasicismo hacia el
funcionalismo.10 Sobresale significativamente también en esta fase aaltiana la amplia intervención
llevada a cabo entre 1936 y 1938 en el complejo de la fábrica de Sunila, en Kotka. Junto al respeto
por la topografía y configuración natural del lugar, es reseñable la formalización racional adoptada
para los diferentes grupos residenciales. Ésta intervención ha llegado a ser considerada el primer
conjunto residencial funcionalista, y casi uno de los únicos en el campo doméstico en Finlandia. Pero
al mismo tiempo y casi de manera bicefálica, Aalto comenzó a ensayar decididamente durante esta 23. Erkki Huttunen, Oficinas y almacenes para la Sociedad Cooperativa
KOP, Oulu (1937-38)
década la vertiente orgánica, humana y de sensibilidad naturalista que le caracterizó y precipitó al
escenario internacional. Cuatro proyectos de los más conocidos de Aalto ejemplifican
cronológicamente la evolución de esta sensibilidad: en primer lugar y tras su reciente traslado a
Helsinki su propia vivienda en Helsinki, en el barrio de Munkkiniemi (1935), tras ella el Pabellón de
Finlandia para la Exposición Universal de París de 1937 (1936-37), después el Pabellón de Finlandia
en la Feria Mundial de Nueva York de 1939 (1938-39) y finalmente Villa Mairea (1937-39). Este
conjunto de cuatro obras conformaron un personal manifiesto por parte de Aalto que, junto a los
anteriores modelos funcionalistas, caracterizaron una década repentinamente sacudida en su fase final
por el inicio de la Segunda Gran Guerra.
Se puede afirmar que la II Guerra Mundial lo cambió casi todo, especialmente en el caso
de la arquitectura finlandesa. La evolución de ésta se vio truncada por un enfrentamiento bélico que
afecto directa y repetidamente a Finlandia. En 1939, tres meses después del inicio de la II Guerra
Mundial la Unión Soviética atacó Finlandia con el objetivo de ganar territorio estratégico para la
defensa de Leningrado, actualmente San Petersburgo, frente a las fuerzas alemanas. El conflicto,
24. E.Bryggman, Bibliteca Académica, Universidad de Turku (1934-35)
denominado en Finlandia Guerra de Invierno, terminó en marzo del año siguiente con el Tratado de
Paz de Moscú. Finlandia se vio obligada a ceder, entre otros territorios, la simbólica región de
Carelia. Dos años después, en 1941, dentro de la II Guerra Mundial y con el apoyo de las fuerzas
alemanas, Finlandia trató de recuperar el territorio perdido en el anterior enfrentamiento
desencadenando la Segunda Guerra ruso-finlandesa o Guerra de Continuación. Este enfrentamiento
vio su fin en 1944 con el Armisticio de Moscú. Poco cambió el reparto territorial frente al anterior
tratado, pero se añadió la obligatoria condición de tener que expulsar de territorio finlandés a las
tropas alemanas. Este hecho originó una tercera guerra en este período, la guerra de Laponia. En la
huida del ejército germano éste utilizó la táctica de tierra quemada por la que toda la región del norte
de Finlandia quedó devastada. Un tercio de las viviendas existentes fueron destruidas y Rovaniemi,
capital del norte, fue incendiada en su totalidad. El balance final tras los enfrentamientos fue para
Finlandia nefasto. El problema de mayor calado fue la población desplazada y sin alojamiento. Se
calcula que unos 400.00 finlandeses, más de un 10% de la población, tuvieron que ser realojados.
10 25. M. Blomstedt y M. Lampén, Hotel Aulanko en Hameenlinna
Al respecto se puede consultar: JOVÉ SANDOVAL, José María: Alvar Aalto: proyectar con la naturaleza. Valladolid, Universidad de Valladolid, 2003, pp. 87-130.
(1937-38)
107
26. Rovaniemi destruida tras la huida de las tropas alemanas (1944-45).
108
27., 28., 29. y 30. Imágenes proyectadas por Aalto en 1941 en Suiza con motivo de su conferencia “La
reconstrucción de Europa es el problema clave de la arquitectura de nuestro tiempo”
109
Este hecho, así como el estado de las ciudades destruidas, cambiaron radicalmente la dedicación y los
objetivos tanto de los arquitectos como de la industria durante la década de los años cuarenta.
11
AALTO, Alvar: “European reconstruction brings to the fore the most critical problem facing architecture in our time”, en SALOKORPI, Asko y KÄRKKÄINEN,
Maija (eds.): ABACUS 3. Vusikirja 1982 Yearbook. Helsinki, Suomen Rakennustaiteen Museo, 1983, p. 140.
12
33. Universidad de Helsinki en llamas desde la Plaza del Senado Desde este puesto se hizo cargo de la recientemente fundada Oficina de Reconstrucción, encargada de supervisar los dibujos de casas tipo que se iban a diseminar por
(1944). todo el país, los elementos constructivos y estandarizados de estos proyectos y el planeamiento de las ciudades a reconstruir. Tras ella apareció la Oficina de
Estandarización en 1943, otra entidad fundamental para el posterior desarrollo de la arquitectura en el país finlandés. JOHANSSON, Eriika: Op. cit., p 57.
SAARIKANGAS, Kirsi: Op. cit.
13
A través de su vínculo con inversores y fundaciones americanas, fruto de sus estancias en el MIT, Aalto trató a toda costa de conseguir financiación americana para la
reconstrucción de su país. Para ello propuso la creación de una ciudad laboratorio en Finlandia sufragada con fondos americanos. Finlandia no pudo beneficiarse de ningún
tipo de ayuda prestada por la alianza de Reino Unido, EEUU y Francia ya que éstos rechazaron la colaboración por el acercamiento finlandés al bando alemán durante la
reciente guerra. KORVENMAA, Pekka: “The Finnish Wooden House Transformed: American prefabrication, war-time housing and Alvar Aalto”, en THORNE,
Robert, POWELL, Christopher y PEPPER, Simon: Construction History. Journal of the Construction History Society, Vol. 6, 1990. Carfax Publishing Company, Abingdon,
1990; KORVENMAA, Pekka: “The Crisis as Catalyst: Finnish Architecture, Alvar Aalto, and the Second World War. A Case of Strategic Decision-Making”, en
TUUKKANEN, Pirkko (ed.): Architecture of the Essential. The 6th International Alvar Aalto Symposium, Jyväskylä, Alvar Aalto symposium, 1995.
14
LEHTOVUORI, Olli: Suomalaisen asuntoarkkitehtuurin tarina. The story of Finnish housing architecture. Helsinki, Rakennustieto Oy & Ympäristöministeriö, 1999, pp.
73-75.
15
Sobre la arquitectura de los años cuarenta en Finlandia puede consultarse KORVENMAA, Pekka: “Destruction, Scarcity and New Rise. Finnish Architecture in the
1940s”, en NORRI, Marja-Riitta, STANDERTSKJÖLD, Elina y WANG, Wilfred (eds.): Op. cit., pp. 70-82.
34. Sodankylä quemada tras la huida de las tropas alemanas, 1944.
110
Esta fase ha sido tradicionalmente entendida como terreno baldío dentro de la
historiografía de la arquitectura finlandesa. La escasez de medios, la ausencia de encargos públicos y el
anonimato de los trabajos de reconstrucción han llevado prácticamente al olvido de lo construido en
esta época. Los estudios al respecto, llevados a cabo principalmente por Pekka Korvenmaa y Kirsi
Saarikangas, se han centrado principalmente en construcciones residenciales conocidas como las casas
de veteranos.16 J. M. Richards, uno de los más importantes historiadores de la arquitectura finlandesa,
sentando precedente ya en 1966, estigmatizó la arquitectura de posguerra al declarar que la
arquitectura finlandesa no recuperaría la creatividad hasta la llegada de los años cincuenta.17 A pesar
de todo ello, existió un movimiento con una exigua colección de obras que, escapando de las
restricciones de materiales, y por tanto del empleo masivo de la madera, dio respuesta, sin perder de
vista la reciente nueva arquitectura, a las necesidades culturales y psicológicas de la época. Esta
sensibilidad, que en Finlandia se ha venido a llamar Funcionalismo Romántico, en cierto modo,
encontró parte de su inspiración en actitudes similares coetáneas de países cercanos. Para entender
mejor la arquitectura desarrollada bajo este apelativo será necesario, como en otras ocasiones, analizar
lo ocurrido en el conjunto nórdico.
Muchos son los nombres que ha recibido el resurgir romántico que se produjo tras la II
35. Vivienda tipo publicada en las fichas RT de la Oficina de
Guerra Mundial y que afectó, entre otros, especialmente al entorno escandinavo. Junto al de Estandarización, 1943.
16
Este es el nombre con el que popularmente se conocieron y siguen denominando la mayor parte de las viviendas de reconstrucción. La calidad con la que fueron erigidos
ha hecho que hayan llegado en perfecto uso hasta nuestros días a pesar de estar realizadas casi exclusivamente con madera. Algunas de ellas hoy en día son muy valoradas
por los usuarios y las instituciones.
17
RICHARDS, J. M. A guide to Finnish Architecture. London, Hugh Evelyn, 1966, p. 83.
18
LUND, Nils-Ole: Op. cit., p. 252. 36. Construcción de casas de veteranos donadas por el estado sueco,
Västerås, Lahti.
111
37., 38., 39., 40. y 41. Kay Fisker, C. F. Møller, Poul Stegmann y C. Th.
Sørensen, Universidad de Århus, (1931-42).
112
tuvo también instantáneamente consecuencias que a veces se han pasado por alto.19 Los severos
sistemas y formalizaciones que este viaje al futuro propició no tardaron en ser suavizados. Esta actitud
crítica inicial frente al riguroso funcionalismo, según Colquhoun, se vio especialmente reflejada en la
obra de los tempranos años treinta de Le Corbusier, quien empezó a usar materiales naturales, de J. J.
P. Oud, que trató de introducir el ornamento en la nueva arquitectura, y de un Aalto que empezaba a
explorar lo irracional y psicológico en su obra.20 En el entorno nórdico, aunque de un modo
silencioso y discreto, esta repuesta fue más firme y extensa, ya que afectó a la mayoría de los países
nórdicos y se activó de manera muy temprana. Tal y como ocurrió en el caso del clasicismo nórdico,
fue la arquitectura sueca la que desarrolló más extensamente esta actitud crítica y recibió la atención
mediática, pero fueron los arquitectos daneses los primeros en explorar, a comienzos de los años
treinta, los caminos de la domesticación funcionalista. El ejemplo precursor, más notable e influyente
en este sentido, se encuentra en el concurso y posterior realización de la Universidad de Århus. En
1931 los arquitectos Kay Fisker, C. F. Møller y Poul Stegmann junto al paisajista C. Th. Sørensen se
presentaron al concurso para esta nueva universidad. Las obras comenzaron un año después, en 1932,
y, aunque se prolongaron en el tiempo, desde su comienzo mostraron una revisión de los ideales
42. y 43. Le Corbusier, Maison Errazuriz, Zapallar, Chile (1930).
modernidad a través de la perspectiva tradicional danesa. Los rasgos más distintivos y novedosos que
caracterizaron este conjunto pasaron a ser parte del repertorio habitual en la siguiente década que se
está tratando. Entre ellos se encuentra la preferencia por materiales y tonos terrosos en sustitución del
blanco inmaculado, destacando el uso del color amarillo a través de materiales cerámicos naturales. El
empleo de cubiertas de teja y huecos amplios, de proporción normalmente cuadrada, en detrimento
de la cubierta plana y la ventana corrida modernas también son reseñables. La voluntad por hacer
manifiestos los hastiales de los grandes bloques construidos así como el hecho de trabajarlos como si
de alzados principales se tratara también fue un recurso repetido.21 Por otro lado y de un modo
general, se recurrió en todo el complejo universitario a una palpable aunque comedida libertad
formal y compositiva, y una activa incorporación de la vegetación y la topografía que distinguió toda
la intervención. Para Eva Rudberg, esta tradición funcional, nombrada así por el propio Kay Fisker,
aterrizó con fuerza en Suecia. El cuidado por los detalles, la materialidad e intimidad de esta
arquitectura atrajo a la mayoría de los arquitectos suecos y como consecuencia, para Rudberg, el
edificio de la Universidad de Århus se convirtió en un modelo a seguir para éstos.22
19
COLQUHOUN, Alan: Op. cit., p. 107
20
Para Colquhoun también se detecta una actitud similar en la filosofía donde pensadores como L. Wittgenstein, J. L. Austin o Karl Popper negaron equiparación entre el
análisis racional y el mundo real. Ibidem.
21
Debe destacarse que esta preferencia por los rasgos tradicionales había permanecido latente en la escena danesa. Arne Jacobsen por ejemplo, simultaneados con sus
primeros proyectos bajo principios del nuevo estilo, realizó viviendas unifamiliares como la Casa Wandel (1927) o la Casa Steensen (1932) con una base en la arquitectura
romanticista danesa de ladrillo y teja, continuadora de los modelos de su mayor exponente durante el siglo XIX, Nicolai Abilgaard. Inmediatamente antes de la Segunda
Guerra Mundial y tras está continuó haciendo uso de esta arquitectura de ladrillo amarillo y teja en el campo residencial, SOLAGUREN-BEASCOA, Félix: Arne
Jacobsen. obras y proyectos. Barcelona, Gustavo Gili, 1989, pp. 13-16; SOLAGUREN-BEASCOA, Félix: “El ojo crítico. (Sobre la discreta evolución arquitectónica de
Arne Jacobsen)”, en ARNUNCIO, Juan Carlos y GRIJALBA, Julio (dirs.): 4 centenarios. Arne Jacobsen. Valladolid, Universidad de Valladolid, Secretariado de
Publicaciones e Intercambio Científico, 2002, pp. 111.
22
RUDBERG, Eva: “Building the Welfare of the Folkhemmet”, en CALDENBY, Claes, LINDVALL, Jöran y WANG, Wilfred (coords.): Sweden: 20th-Century
Architecture. Berlín, Prestel, 1998, p. 129.
113
44., 45., 46., 47. y 48. Sune Lindström, Ayuntamiento y Hotel en Karlskoga,
(1940).
114
Fijado este precedente danés, interesa conocer el itinerario y desarrollo de esta corriente
en Suecia antes de llegar, de manera natural a través de este país, a la vecina Finlandia. Los
arquitectos suecos fueron lentamente apropiándose de esta sensibilidad hasta terminar por focalizar la
atención mediática y atraer parte importante de la actividad crítica internacional. Son varios los hitos
históricos que llevaron a la sublimación de la corriente en este país escandinavo. El primero de ellos
vuelve a dirigir a Asplund, el referente más destacado en todo este entorno. Tras la exitosa y
revolucionaria Exposición de Estocolmo de 1930, Asplund dejó prácticamente de lado aquel severo
lenguaje en favor de una mayor naturalización, cercana a la anterior danesa, que fue creciente hasta su
precipitado fallecimiento. Los tres ejemplos que mejor demuestran esta temprana postura en aquel
momento de transición son los Laboratorios Bacteriológicos (1933-37), el Crematorio del Bosque de
del Cementerio de Estocolmo (1935-40) y especialmente su propia residencia de descanso en Stennäs 49. E. G. Asplund, Crematorio del Cementerio de Estocolmo, (1935-
40)
(1936-39).23 Tras este primer paso los acontecimientos se encadenaron en el tiempo. En 1937, como
redactor de la influyente revista Byggmästaren, Sune Lindström fue abiertamente crítico con la nueva
arquitectura funcionalista. En el editorial del primer número anual animó a sus compañeros a mirar a
su alrededor en busca de sustratos más profundos, así como a encontrar contrapesos que, sin suponer
un paso atrás, equilibrasen la balanza. En ese mismo texto avisó a los lectores: La arquitectura del
pasado tuvo en su conjunto un contacto más íntimo con la gente que la moderna, la cual se ha
ensimismado en asuntos estéticos, lugar donde se ha perdido en masturbaciones espirituales.24 A modo de
ilustración de sus recomendaciones, poco tiempo después, en 1940, construyó un edificio conjunto
50. E. G. Asplund, Laboratorios Bacteriológicos (1933-37)
de Ayuntamiento y Hotel para la localidad de Karlskoga. Allí se observan importantes e influyentes
variaciones sobre el funcionalismo como el ondulante pórtico de acceso, el empleo del ladrillo visto
aparejado en el interior y el exterior, así como otros materiales de destacada textura como la piedra y
la madera sin tratar. Lindström prestó también mucha atención a elementos como barandillas,
pasamanos y demás elementos auxiliares que, junto a otros objetos decorativos como el mobiliario o
las telas, en su mayoría realizados con materiales naturales, aportaban al conjunto un carácter
pintoresco y menos rígido. En un principio, esta declaración de intenciones a través de este ejemplo
no trascendió internacionalmente, sin embargo, junto a los ejemplos anteriores, se comenzaba a
constituir un conjunto de obras que daban credibilidad a los primeros postulados críticos con el
funcionalismo. Funcionalismo suave fue el apelativo ingeniado por Erik Lundberg para esta inaugural
pero nada tímida variación de la arquitectura moderna.25
23
Tal fue el poder de estas obras que pronto, en 1950, en su Storia dell'Architettura Moderna, Bruno Zevi reconoció a Asplund como el primer arquitecto crítico con el
funcionalismo en Suecia. ZEVI, Bruno: Historia de la arquitectura moderna. Barcelona, Poseidón, 1980, p. 230.
24
RUDBERG, Eva: “Early Functionalism 1930-1940”, en CALDENBY, Claes, LINDVALL, Jöran y WANG, Wilfred (coords.): Op. cit., p. 108.
25
BENNETT, Janey: “Sub Specie Aeternitatis. Erik Bryggman Resurrection Chapel”, en NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt –
architect. Op. cit., p. 245.
51. y 52. E. G. Asplund, residencia de descanso en Stennäs (1936-39)
115
afectados. No fue el caso de Suecia, teóricamente declarada neutral,26 donde la no intervención
belicista permitió una evolución más o menos constante de toda actividad, así como un
posicionamiento privilegiado, por la conservación de su industria e infraestructuras intactas, al final
del conflicto. Este discurso relativamente natural de los acontecimientos permitió que la corriente
crítica alrededor del funcionalismo siguiera su curso aun durante la contienda. La continuación de
estas ideas se vio reforzada por la llegada al ámbito académico del libro The culture of cities the Lewis
Mumford. En 1940, dos años después de su publicación, fue traducido al sueco y utilizado como
libro de texto en la enseñanza universitaria de arquitectura. 27 En él, desde un enfoque más general y
urbanístico, Mumford revisaba la utilidad del funcionalismo, daba legitimidad al empleo de una
mayor flexibilidad, criticaba el excesivo avance tecnológico y admiraba el papel de la naturaleza.
Dentro del entorno nórdico fue Suecia el país donde más repercusión real tuvo esta publicación.
Según Thomas Hall fue un libro mucho más influyente en el círculo escandinavo que en su país de
origen, los Estados Unidos. 28 Para Hall llegó a ser tan importante en los años cuarenta como Le
Corbusier lo había sido en los veinte. Esta publicación, que desembarcó en un momento oportuno
entre los arquitectos suecos, supuso un impulso y una reafirmación de las primeras intuiciones al
respecto, experimentadas en este país y en Dinamarca.
26
El papel jugado por Suecia en la II Guerra Mundial fue ambiguo. Inicialmente neutral, dado que no intervino militarmente, tanto durante la I Guerra Mundial como
durante esta segunda, Suecia no se opuso a las voluntades del régimen alemán. Éste recibía mineral sueco así como el permiso para atravesar con sus fuerzas armadas por su
territorio. Al mismo tiempo Suecia exportaba material manufacturado al bando aliado, más concretamente a Inglaterra. Tras el declive del bando germano y debido en
parte a las presiones aliadas, Suecia rompió sus vínculos con Alemania en favor de un apoyo auxiliar al otro bando. Al mismo tiempo Suecia atendió a refugiados de
cualquiera de los países cercanos, entre ellos 80.000 niños finlandeses, y también apoyó a Finlandia durante la invasión rusa con la aportación de unos 2.000 militares
voluntarios suecos. Como se verá más adelante, este cambio de postura pudo influir en la posterior trascendencia de sus ideas arquitectónicas, especialmente las relativas al
urbanismo y la ordenación del territorio, sobre los países aliados que debían ser reconstruidos.
27
CAPOBIANCO, Lorenzo: Sven Markelius, achitettura e città. Milano, Electa, 2006, p. 83; NIKULA, Riitta (ed.): Sankaruus ja arki - Suomen 1950-luvun miljöö.
Heroism and the everyday - Building Finland in the 1950s. Op. cit. pp. 219-220. Estas ideas seguían la línea de anteriores publicaciones de Mumford como Technics and
54. Recorte de la prensa Sueca, del periódico Svenska Dagbladet del 20 Civilization de 1934 donde advertía del excesivo dominio histórico de la tecnología en la cultura occidental y abogaba por un mayor control humano sobre este hecho.
de marzo de 1939. Representa caricaturizado al director de la políticas de 28
HALL, Thomas: Planning and urban growth in the Nordic countries. London, Chapman & Hall, 1991, p. 215; NIKULA, Riitta (ed.): Sankaruus ja arki - Suomen 1950-
vivienda en Estocolmo, Axel Dahlberg, plantando monótonos bloques luvun miljöö. Heroism and the everyday - Building Finland in the 1950s. Op. cit., p. 220.
paralelos.
116
52) recibieron una difusión importante tras la guerra.29 Fue el propio Sven Backström, uno de los
arquitectos más activos durante este período, quien tempranamente resumió en la revista
Architectural Review de septiembre de 1943, bajo el título “Un sueco mira a Suecia”, el pensamiento
de este momento.30 En aquel artículo defendió que la nueva objetividad había demostrado no ser tan
objetiva para los usuarios, la deseada funcionalidad no había operado como se esperaba, y sus
postulados habían supuesto un cambio radical adaptado al hombre moderno, el cual resultaba no ser
tan diferente al viejo.
117
esta tendencia como una respuesta a la II Guerra Mundial, lo hará recordando las siguientes palabras
de W. J. Lesnikowski:
Durante este período de debate vieron la luz algunas de las obras más importantes en
relación a este tendencia que se está tratando. Quizá los proyectos arquitectónicos más representativos
de estas ideas en Suecia fueron los de Sven Markelius, a pesar de haber sido con anterioridad uno de
los mayores defensores en la práctica y la teoría del funcionalismo. En 1939 se observa ya alguna
inflexión a este respecto en el pabellón para su país de la Feria Mundial de Nueva York. El carácter
flexible, amable y algo lírico que presenta la parte trasera del pabellón, junto a la atención prestada a
la vegetación y la organización natural del patio interior, denotan cierta preocupación en este sentido.
Su proyecto más relevante dentro de esta fase fue su residencia a las afueras de Estocolmo, en Kevinge
(1945). Aquí Markelius, sin olvidar los avances de la modernidad, realizó una vivienda en
continuidad con la tradición local.38 Configurada en “L”, se hicieron palpables tanto ligeras
36
BENNETT, Janey: Op. cit., p. 244.
62. Cartel de la exposición Amerika Bygger (América Construye). RUDBERG, Eva: “Building the Welfare of the Folkhemmet”, en CALDENBY, Claes, LINDVALL, Jöran y WANG, Wilfred (coords.): Op. cit., p. 126; LUND,
37
118
59. y 60. Sven Markelius, vivienda propia en Kevinge, Estocolmo (1945)
63., 64., 65., 66. y 67. Sven Markelius, Sede Sindical en Linköping (1952)
120
inflexiones en su configuración exterior, como una composición aditiva y desarreglada, propia de
edificaciones históricas, ampliadas y alteradas durante su vida efectiva. Fueron empleados, en
consonancia, materiales tradicionales de marcada textura como la madera, el ladrillo y la teja,
reservando el hormigón únicamente para la cimentación. Los elementos vegetales y los espacios
exteriores cobraron de nuevo una considerable importancia al ser definidos con una cuidada atención
y una voluntad naturalista de apariencia descuidada. Se dispuso un irregular estanque en el centro de
la propiedad que, junto a los pavimentos exteriores y demás anexos, fueron exquisitamente detallados
y dibujados. Otra obra algo posterior de Markelius, la Sede Sindical en Linköping (1952), también
recogió y amplió de manera reflexionada muchas de los presupuestos expuestos hasta el momento.
Otros protagonistas de esta fase como Ralph Erskine, gracias a alguna de sus obras iniciales, o Sture
Frölén quien con proyectos como su vivienda en los jardines Näsby Palace (1946) o su Pabellón Real
de Tenis (1947), ambos en Estocolmo, pueden ser destacados por su decantación hacia la inclinación
romántica.
Superada la fase de debate y con un conjunto suficiente de obras que lo hacían patente, la
cuestión abordada superó definitivamente la frontera sueca.39 Al igual que en otras tendencias, la
aparición de algunos apelativos o adjetivos clave ayudaron en su difusión y primera comprensión. El
artículo que más colaboró en este sentido fue el publicado en 1947 en la revista Architectural Review
bajo el título “The New Empiricism: Sweden´s Latest Style” (“El Neoempirismo: el último estilo
sueco”).40 Centrándose en edificios residenciales unifamiliares, se describió esta arquitectura como
una revisión del funcionalismo que, a través de la introducción de la psicología, los hábitos y
reacciones domésticas, y los materiales tradicionales, había logrado humanizar su severa estética.41
Este reportaje estuvo encabezado por la residencia de Sven Markelius en Kevinge. En enero del año 68. y 69. S. Markelius, vivienda propia en Kevinge, Estocolmo (1945)
siguiente, en 1948, coincidieron otros dos artículos, de nuevo en el panorama crítico inglés, sobre
esta tendencia. En Archiectural Review y bajo la firma de Eric de Maré, Lasse M. Giertz y Nils
Ahrbom se publicó “The New Empiricism” (“El Neoempirismo”).42 El artículo en este caso se abría
con el edificio ya destacado de Hotel y Ayuntamiento en la localidad de Karlskoga, a cargo de Sune
Lindström. Este reportaje se centró en edificios públicos de mayor escala y sacó a colación un
término que, según su autor, era frecuentemente empleado por los jóvenes arquitectos suecos:
39
Las campañas de vivienda social denominadas La casa del pueblo y Buena vivienda para todos, impulsadas por el gobierno socialdemócrata sueco, alcanzaron fama
internacional ya que fueron de las pocas propuestas erigidas durante el período bélico. Es por ello que fueron utilizadas por revistas como Werk, Casabella, L'Architecture
d'Aujourd'hui o Die Bauzietung para llenar sus páginas. Esto dio visibilidad a esta arquitectura sueca y llamó la atención sobre sus arquitectos. CAPOBIANCO, Lorenzo:
Op. cit., p. 83.
40
Este artículo ha sido atribuido en alguna ocasión a Eric de Maré. Éste no es un hecho probado dado que es un texto que no aparece firmado en la revista. En otros casos
se ha optado por atribuirlo a los directores de la revista en aquel momento: J. M. Richards, Nikolaus Pevsner, Osbert Lancaster y Hubert de Cronin Hastings. Finalmente
en 2002 Eric Mumford atribuyó razonadamente la invención y aplicación del término “New empiricism” a J. M. Richards. POWERS, Alan: Britain: Modern Architectures
in History. London, Reaktion Books, 2007, p. 281; GRAVAGNUOLO, Benedetto: Historia del urbanismo en Europa: 1750 – 1960. Madrid, Akal, 1998, pp. 164-165. El 70. S. Markelius, Pabellón sueco, Feria Mundial de Nueva York (1939)
artículo original se puede consultar en AA.VV.: “The New Empiricism: Sweden’s latest style”, Architectural Review n. 101(606), June 1947. London, London
Architectural Press, 1947, pp. 199-204.
41
En algunas de las consideraciones de esta sensibilidad se pueden encontrar antecedentes al TEAM 10.
42
MARE DE, Eric, GIERTZ, Lasse M. y AHRBOM, Nils: “The New Empiricism”, Architectural Review, n. 103(613), January 1948, London, London Architectural
Press, 1948.
121
71. Michael Ventris, dibujo para el artículo “Function and arabesque” de la
revista Plan ilustrando su visión “Skojigt” de la arquitectura Sueca (1948)
122
Spontanitet (Espontaneidad). Con esta expresión hacían alusión a una forma de proyectar más libre,
espontánea pero objetiva, orgánica y humana. El otro artículo publicado al mismo tiempo fue el
escrito por el arquitecto inglés Michael Ventris en la revista Plan, bajo el título “Function and
arabesque” (“Función y arabesco”).43 Ventris, que había pasado unos meses trabajando en Suecia,
aportó otro adjetivo para esta arquitectura que se venía realizando en el país escandinavo, el término
sueco: Skojigt. Este apelativo, que tuvo mucho menos éxito que los anteriores, se puede traducir
como diversión o informalidad, con algunos matices alrededor de lo alegre y lo juguetón. Sin duda
alguna, de manera sutil ambos términos, Skojigt y Spontanitet, evocan a la Swedish Grace del
clasicismo sueco anterior. Se puede observar como fue Inglaterra el país en el que más atención se
prestó a esta corriente y por tanto, uno de los que más se vio influido por ella. Esto no es casual, el
intercambio a lo largo de esta época fue mutuo y muy activo.44
Para tratar de cerrar la explicación sobre el origen y las características de esta tendencia, y
antes de dar el salto al caso finlandés, resulta interesante saber que no solo Inglaterra se vio influida
por ella. En este sentido, quizá el más notable fue el caso italiano. Allí, tras el fascismo, los arquitectos 72. Ralph Erskine, Casa “La Caja” en Lissma, Djupdalen (1942)
italianos vieron en el modelo socialdemocrático escandinavo, y más concretamente en el caso de la
inalterada Suecia, un paradigma a seguir. Han sido varios los historiadores que han apreciado en este
hecho parte de la influencia por parte del neoempirismo sobre lo que se vino a llamar en Italia
Neorrealismo o Neohumanismo.45 Los vínculos culturales establecidos entre los países escandinavos y
los Estados Unidos también han llevado explicar cierta repercusión en el país americano.46 Los
intercambios mutuos, especialmente de arquitectos profesores como Kay Fisker, Lawrence B.
Anderson o S. E. Rasmussen llegaron afectar a la recuperación del estilo Bay Region, a pesar de ser
una corriente nacida con anterioridad. En alguna ocasión el Estilo Alpino Suizo o la arquitectura
austriaca también se han visto como inclinaciones afectadas por esta corriente nórdica.47
43
RUDBERG, Eva: “Building the Welfare of the Folkhemmet”, Op. cit., pp. 125-126; VENTRIS, Michael: “Function y arabesque”, Plan (Journal of the Architectural
Students´ Association), n.1, London, 1948.
44
El neoempirismo se ha visto en muchas ocasiones como una influencia directa de las New Town inglesas, e incluso de tendencias posteriores. Eva Rudberg, quien ha
valorado el vínculo del neoempirismo y la cultura inglesa, ha destacado que esta nueva tendencia escandinava, en su uso del ladrillo y el mortero, atrajo principalmente a los
ingleses por su recuerdo de la tradición de William Morris. RUDBERG, Eva: “Building the Welfare of the Folkhemmet”, Op. cit., p. 127. No es difícil interpretar que el 73. Sture Frölén, vivienda en los jardines Näsby Palace, Estocolmo
interés fue recíproco ya que en 1947, Kay Fisker, el pionero de esta tendencia en el entorno nórdico publicó en la revista Byggmästaren el artículo titulado “Three pioneers (1946)
from the end of the 19th century: C. F. A. Voysey, M. H. Baillie Scott, H. Tessenow” (“Tres pioneros de finales del siglo XIX: C. F. A. Voysey, M. H. Baillie Scott, H.
Tessenow”) recordando a importantes figuras del Arts & Crafts inglés. FISKER, Kay: “Three pioneers from the end of the 19th century: C. F. A. Voysey, M. H. Baillie
Scott, H. Tessenow”, en Byggmästaren, July 1947, Stockholm, Arkitektur Förlag AB, 1947, pp. 221-232.
45
CAPOBIANCO, Lorenzo: Op. cit., p. 84; MONTANER, Josep María: “La arquitectura de la Tercera Generación (I). 5 – Arquitectura Nórdica: «New Empirism» y la
arquitectura como material”, El Croquis n. 35, Septiembre 1988. Madrid, El Croquis editorial, 1988, pp. 22; TAFURI, Manfredo y DAL CO, Francesco: Arquitectura
contemporánea, tomos 1 y 2. Madrid, Aguilar, 1989, pp. 337.
46
Stanford Anderson lo detalla en su artículo “The ‘New Empiricism-Bay Region Axis’: Kay Fisker and Postwar Debates on Functionalism, Regionalism and
Monumentality” (“La ‘Alianza Neoempirismo-Bay Region’: Kay Fisker y los debates de posguerra sobre Funcionalismo, Regionalismo y Monumentalidad”).
ANDERSON, Stanford: “The ‘New Empiricism: Bay Region Axis’: Kay Fisker and Postwar Debates on Functionalism, Regionalism, and Monumentality”, Journal of
Architectural Education vol. 50, n. 3, February 1997, p. 197.
47
ERIKSSON, Eva: “International Impulses and National Tradition”, en CALDENBY, Claes, LINDVALL, Jöran y WANG, Wilfred (coords.): Op. cit., p. 27;
MONTANER, Josep Maria: Op. cit., p. 22.
123
74. y 75. Knutsen, vivienda propia en Lillevannsveien, Oslo (1939)
124
Funcionalismo romántico en Finlandia
48
NIKULA, Riitta (ed.): Sankaruus ja arki - Suomen 1950-luvun miljöö. Heroism and the everyday - Building Finland in the 1950s. Op. cit., p. 221. 78. Simbólico cartel de la exposición Bo bättre celebrada en Norra
Guldhenden, Goteborg en 1945
125
Paralelamente, Kyosti Alander apreció en la recuperación romántica que se empezaba a
producir en Finlandia una natural reacción frente a las amenazas de un desarrollismo muy vinculado
con el reciente enfrentamiento bélico. Nils Erik Wickberg, en una lectura similar, distinguió en la
relajación de los postulados arquitectónicos más radicales un esfuerzo por facilitar la asimilación y
compresión de una reconstrucción realizada en un período con bastantes dificultades añadidas.49 Por
otro lado, con una visión más pragmática de la cuestión, Ritta Nikula lo ha explicado como una
respuesta netamente práctica a las patentes limitaciones del momento:
79. Casas de veteranos en Pieksämäki La nueva escasez acabó con la admiración superficial de la tecnología.
Se demandó el desarrollo de técnicas de construcción más realistas. Esto no debió
considerarse como un retorno a los antiguos ideales del romanticismo, simplemente
significó una aceptación de las condiciones existentes, fue puro realismo.50
49
HELAMAA, Erkki: 40 Luku. Korsujen ja jälleenrakentamisen vuosikymmen. Helsiniki, SRA y Alvar Aalto Museum, 1983, pp. 121-135.
50
NIKULA, Riitta: “Functionalism and Scarcity: The Legacy of Erik Bryggman’s Architecture”, en KÄRKKÄINEN, Maija (ed.): Functionalism - utopia or the way
forward? The 5th International Alvar Aalto Symposium. Jyväskylä, Alvar Aalto Symposium, 1992, p. 78.
51
Las consecuencias de la guerra tuvieron una influencia similar de manera generalizada en otros países del entorno cercano como Dinamarca. SOLAGUREN-
BEASCOA, Félix. Arne Jacobsen. obras y proyectos. Op. cit., p. 19.
52
HELAMAA, Erkki: Op. cit., pp. 121-135; NIKULA, Riitta: “Functionalism and Scarcity: The Legacy of Erik Bryggman’s Architecture”. Op. cit., p. 78.
82. Casas de veteranos en Kuopio
126
soluciones sencillas. El propósito era conseguir espacios interiores de atmósfera lo más cálida y
acogedora posible. De este modo los trabajos con alfombras y cortinas de tejidos naturales y
estampados vegetales se repitieron. También el mobiliario y los elementos auxiliares realizados a base
de mimbre y ratán, junto otras fibras naturales y derivados de la madera, se emplearon
reiteradamente.53
Esta arquitectura fue condensando una serie de características comunes, muy singulares,
que permiten hablar de ella como una corriente definida y a tener en cuenta. Entre los rasgos más
distintivos, además de todos los citados hasta el momento, se encuentran otros que merecen ser
destacados. A pesar del perfil tradicionalista de esta vertiente, nunca se renunció a la utilización de la 83. Elsi Borg y Olavi Sortta, Hospital Infantil Lastenlinna, Helsinki
tecnología moderna desarrollada y disponible hasta el momento.54 Al fin y al cabo esta sensibilidad (1938-48)
no fue un punto y aparte de cara al funcionalismo sino una revisión crítica de éste, un punto y
seguido para algunos de sus predicados y su evolución. El hormigón, en los casos en los que era
posible, fue empleado con naturalidad en combinación con elementos estructurales de acero
principalmente, y madera en otras ocasiones. La planta libre, abierta y continua, como aportación de
la modernidad, fue también asumida y empleada en la gran mayoría de los casos. Por otro lado, la
sombra como herramienta de proyecto, frente a los volúmenes blancos funcionalistas, adquirió
importancia. En este sentido, en muchas ocasiones los límites de las construcciones se desdibujaron
gracias a elementos intermedios como porches, terrazas, pérgolas y otros tipos de anexos, que
permitían una fusión más natural entre interior y exterior. Se produjo una reconsideración de la
topografía frente a la tabula rasa del funcionalismo. En los casos en los que esta aparecía en el solar de
trabajo, era asumida con naturalidad y los volúmenes construidos se adaptaban a la misma, 84. Hugo Harmia y Woldemar Baeckman, detalle de la Escuela Superior
de Ciencias Económicas y Empresariales, Helsinki (1941-50)
generalmente de manera escalonada. Esto permitía un abaratamiento en los costes de construcción, se
evitaba cualquier tipo de movimiento de tierras innecesario, al mismo tiempo que colaboraba en
pretendido dinamismo de unas construcciones que empezaban a perder rigidez formal. Leves giros y
algún elemento curvo puntual también participaron en este objetivo y con el de la interacción
interior-exterior. La escala de muchos de los espacios también se ajustó optando por unas
proporciones algo menores en algunas estancias. De manera más concreta, se puede hablar de
distintivos elementos que adquirieron protagonismo. Así, las ventanas hexagonales y los conjuntos
regulares de pequeños óculos circulares se emplearon con frecuencia. Las barandillas y demás trabajos
de herrería fueron cuidadosamente detallados y ejecutados, apareciendo la naturaleza como fuente de
inspiración a través de la recurrencia a estrellas, flores, hojas o ramas entre sus motivos preferidos.55
Los espacios interiores, bajo la voluntad de hacerlos más humanos, cálidos y acogedores
también sufrieron algunos cambios con respecto a la tendencia funcionalista. Quizá lo más destacado 85. Paavo Tynellin, lámpara del restaurante de la Casa de Finlandia en
Nueva York (1946)
53
Exposición: Decades of Finnish Architecture 1900–1970. Museum of Finnish Architecture. Helsinki 2010- Helsinki 2013.
54
Jaime Ferrer Forés, en su artículo “System house: prefabricación y estandarización” apoya esta lectura. FERRER FORÉS, Jaime J: Op. cit., pp. 393-395.
55
HELIN, Pekka: “Reflections of the national and the international in modern Finnish architecture”, en AA.VV. (eds.): Abacus 1. Vuosikirja. Yearbook, Op. cit., p. 163.
127
88. y 89. Aarne Ervi, complejo de Leppiniemi (1942-51)
128
en este sentido fue la inclusión de diseñadores de interiores en la plantilla de los estudios de
arquitectura. El primero en hacerlo fue Aarne Ervi quien contrató a Lasse Ollinkari en 1946.
Ollinkari permaneció realizando una importante actividad en el equipo de Ervi hasta 1954.56
Muchos otros siguieron el modelo de Ervi57 y como consecuencia de esto, el mobiliario, la
iluminación y la decoración en general ganaron aún más protagonismo. En respuesta a esta nueva
preocupación, en 1948 nació una nueva revista en Finlandia que alcanzó mucha popularidad: Kaunis
Koti. Su título, que puede ser traducido como Casa Bella, da alguna pista sobre los contenidos de la
misma. Dedicada a la vivienda y a todo lo que rodeaba a lo doméstico, su lema principal era belleza y
confort para nuestras viviendas. Supuso una competencia editorial a la revista Arkkitehti, que hasta el
momento había sido la única especializada en el sector.58 En el capo arquitectónico, ésta siempre
defendió que la arquitectura debía ser bella, humana, alegre y optimista, y que, sin objetos
innecesarios, todos los elementos cotidianos debían ser bonitos, simples y útiles. En ella fueron
alabados los materiales naturales así como el necesario empleo del color. Gran parte del mobiliario y
demás componentes decorativos que aquí se publicaron eran diseñados para una única obra en
concreto y producidos casi exclusivamente para ella. En la posguerra, la ausencia de industria
especializada con producción seriada de mobiliario obligó a esta autoproducción en obra. Como
resultado, se obtuvo una gran riqueza decorativa, aún conservada en Finlandia, que consiguió llenar 90. Portada del primer número de la revista “Kaunis Koti” en 1948
las páginas de esta revista y muchas ediciones de diseño actuales. La escasez también fue responsable
de la recuperación de otro elemento decorativo, el papel pintado. Ante la gran producción papelera
finlandesa éste se convirtió en un recurso popular por su sencilla obtención, economía y versatilidad,
en línea con la corriente decorativista que se estaba empezando a imponer.
Un aspecto más a destacar, citado como propio de esta fase, fue el empleo de vegetación
en el interior. Con mucha frecuencia eran dispuestas plantas, especialmente trepadoras, en distintos
espacios interiores, ya que por cuestiones ambientales, saludables y hasta económicas era
recomendado su uso.59 Este recurso se popularizó, especialmente en el umbral de las ventanas,
llegando a recibir el nombre de flower windows, término que se puede interpretar como ventanas
vegetales. Este elemento, que volvía a potenciar la relación interior exterior y aportaba mayor densidad
56
La figura de Ollinakari fue muy valorada por el propio Ervi, con quien acabó entablando una importante amistad, y por los críticos que han tratado este período. La
aparición de esta nueva figura en el panorama arquitectónico propició un encendido debate en relación al papel y las responsabilidades que los diseñadores de interiores
podían asumir. El debate llegó a afectar al nombre exacto que debía recibir esta ocupación. Más información AALTONEN, Susanna: “Aarne Ervi´s office community as
seen by the interior designer Lasse Ollinkari”, en JOHANSSON, Eriika, LAHTI, Juhana y PAATERO, Kristiina (coords.): Op. cit.; JOHANSSON, Eriika: Op. cit., p.
31.
57
Es destacable el caso de Erik Bryggman, quizá el más comprometido con esta arquitectura quien, en 1948, incorporó a su hija, Carin Bryggman, como diseñadora de
interiores a su estudio. NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., p. 72.
58
PAATERO, Kristiina: “House Beautiful”, en NIKULA, Riitta (ed.): Sankaruus ja arki - Suomen 1950-luvun miljöö. Heroism and the everyday - Building Finland in the
1950s. Op. cit., p. 245; HERNEOJA, Aulikki: “Wooden image in interior colourings - The Finnish post-war home.” Paper 197. Lahti, World Conference on Timber
Engineering (WCTE). Lahti, 2004. <http://www.ewpa.com/Archive/2004/jun/Paper_197.pdf > (27/20/2012)
59
Erika Johansson recuerda como Aarne Ervi, uno de los mayores defensores de este recurso y de los que más lo empleó, en parte de su correspondencia con los doctores
del Sanatorio de Harjavalta, llegó a recibir consejo directo por parte de estos de emplear enredaderas, tanto en porches como en espacios previos, ya que se propiciaba con
ellas una iluminación interior más cálida y por tanto más saludable. Resulta interesante recordar también como fue el propio Ervi quien en 1935, en la inauguración de la
Biblioteca de Viipuri de Aalto, sujetó subido a una escalera las ramas que adornaron la foto de la entrada para su publicación. JOHANSSON, Eriika: Op. cit., p. 33. 91. Erik Bryggman, interior de los anexos de la Capilla de la Resurrección
del Cementerio de Turku (1938-41)
129
92., 93., 94., 95. y 96. Diferentes imágenes publicadas en
“Kaunis Koti” hasta 1958
130
al límite entre ambos, aportó color y naturalidad a interiores en muchos casos austeros. En 1954 en
Kaunis Koti, bajo el título “Viherkasvien sijoitus” (“Distribución de las plantas de interior”), Kyllikki
Halme detalló como debía hacerse uso de esta práctica.60 El empleo más refinado y lírico de este
recurso se produjo en uno de los edificios de Erik Bryggman que más adelante será tratado, la Capilla
de la Resurrección del Cementerio de Turku (1938-1941). Bryggman dispuso allí, en el altar mayor,
una gran planta trepadora interior. Iluminada y alimentada por la luz natural del gran ventanal
anexo, y con base en la cruz de fondo, configura junto con ella un poético y sutil retablo vivo dentro
de la iglesia, evocador de múltiples interpretaciones.61
Todos estos recursos fueron configurando los rasgos de una arquitectura que, de manera
silenciosa, supuso una alternativa a las redundantes casas de veteranos. La depresión material e
intelectual de este momento y la identificación de esta corriente con una recuperación romántica
anacrónica facilitó una interpretación peyorativa y regresiva de esta fase. Al mismo tiempo, el hecho
de haberse desarrollado entre dos momentos cumbre de la arquitectura finlandesa, el funcionalismo
de los años treinta y el período heroico de los cincuenta y sesenta, ha colaborado a su práctica
desaparición de la historiografía arquitectónica. A pesar de que al igual que en el resto de países
involucrados en el conflicto, éste ha sido destacado por ser una período carente de manifiestos,
artículos teóricos o representantes destacados, Finlandia sí aportó algunos textos importantes. Aalto
ya había publicado de manera casi premonitoria, en noviembre de 1940, su conocido escrito La
humanización de la arquitectura, y unos años después, en 1948, publicaría otro destacado artículo de
carácter más personal, La trucha y el torrente de la montaña.62 Sin embargo, se debe destacar que
durante esta fase vio la luz otro influyente texto de uno de los arquitectos historiadores más relevantes
del país, Nils Erik Wickberg.63 Publicado originalmente en 1943 el texto titulado Tankar om
arkitektur (Reflexiones sobre arquitectura) supuso un importante y definitivo espaldarazo en Finlandia
a la corriente que se viene tratando. Fue tal su éxito que debió ser reeditado posteriormente en dos
ocasiones, 1946 y 1963, en forma de libro.64 En este escrito, inmediatamente anterior al desarrollo
del resurgimiento romántico en Finlandia, Wickberg se posicionó en contra de la belleza de la
máquina enunciada por Le Cobursier. Frente a la mecanización de la vida, presentaría de nuevo a
Wright como una alternativa. Argumentó que la planta libre no había sido un invento del arquitecto
suizo sino que ya había sido utilizada por Wright, y con una considerable anterioridad por la cultura
japonesa e incluso por la careliana. Para él era sencillo deducir que la esterilidad y puritanismo de un
60
En Arkkitehti también se hizo referencia a este recurso. HERNEOJA, Aulikki: Op. cit., pp. 3-4.
61
Bryggman ya había experimentado con bastante anterioridad este recurso y sus implicaciones simbólicas de una manera casi idéntica en una de las obras más
desconocidas y más enigmáticas de su carrera, la Capilla Funeraria de Parainen (1929-30).
62
Ambos textos se encuentran en SCHILDT, Göran: Alvar Aalto. De palabra y por escrito. Op. cit., pp. 142-151.
63
Para Salokorpi, Wickberg tuvo durante mucho tiempo una influencia personal y directa mayor de lo que se ha considerado en la arquitectura finlandesa. Primero durante
su etapa como profesor de Historia de la Arquitectura (1946-52), y después como profesor en el Politécnico de Helsinki (1955-72). SALOKORPI, Asko y
KÄRKKÄINEN, Maija (eds.): Op. cit., p. 165.
64
WICKBERG, Nils Erik: “Tankar om arkitektur”, Finsk Tidskrift 3/1943, pp. 79-91; WICKBERG, Nils Erik: Ajatuksia arkkitehtuurista. Aikamme kysymyksiä 10.
Helsinki, Otava, 1946; WICKBERG, Nils Erik: Försök över arkitektur. Helsingfors, Söderström, 1963. Recogido traducido al inglés en WICKBERG, Nils Erik:
“Thoughts on architecture”, en SALOKORPI, Asko y KÄRKKÄINEN, Maija (eds.): Op. cit., pp. 143-166.
131
97. y 98. Erik Bryggman, Capilla de la Resurrección del Cementerio
de Turku (1938-41)
132
funcionalismo adolescente, en pubertad, necesitaba una mayor humanidad y flexibilidad. Animó a
los arquitectos a diseñar de un modo más natural, a construir y planificar como si lo ejecutado
hubiera estado siempre en el lugar en el que iba a ocupar. Paralelamente, bajo una postura finalmente
positivista, afirmó que la era de la máquina sí podía ser la base para crear un arte auténticamente local
a pesar de no dejar de abogar por una vuelta a lo tradicional a todos los niveles culturales.
Algo similar ocurrió con uno de los edificios más valorados de la arquitectura finlandesa:
la Capilla de la Resurrección del Cementerio de Turku (1938-1941). A pesar de que más adelante se
prestará la debida atención a la figura de Erik Bryggman, resulta interesante recuperar ahora este
singular edificio. Esta construcción ha sido entendida como un verdadero condensador, en él se han
apreciado rasgos del anterior Clasicismo Nórdico, de la Italia vernácula y su paisaje, de la Finlandia
65
Esta etapa de rasgos románticos también podría haber sido denominada como la Etapa amarilla. Muchas de las construcciones de este período recurrieron
reiteradamente a este mismo tono a través de diferentes materiales como el ladrillo, la cerámica o los rugosos morteros. Se debe anotar como este color fue el utilizado
tempranamente por algunos de los arquitectos ya citados, pioneros en motivar esta desviación romántica, como Kay Fisker, C. F. Møller y Poul Stegmann en la
Universidad de Århus (1932-46) o Asplund en sus Laboratorios Bacteriológicos (1933-37).
133
99., 100., 101., 102., 103. y 104. Hugo Harmia y Woldemar Baeckman, Escuela Superior de
Ciencias Económicas y Empresariales de Helsinki (1941-50)
134
105., 106., 107., 108., 109. y 110. Elsi Borg y Olavi Sortta, Hospital
Infantil Lastenlinna, Helsinki (1938-48)
135
111., 112., 113., 114. y 115. Erik Bryggman, Capilla de 116., 117., 118. y 119. Erik Bryggman, Capilla de la
la Resurrección del Cementerio de Turku, croquis inciales Resurrección del Cementerio de Turku, segunda versión
y primera versión (1938) (1939)
136
medieval y del reciente funcionalismo.66 Además de estos aspectos, esta obra maestra aparece como
una declaración de intenciones, un presagio de la corriente tratada. En el primer concurso, llevado a
cabo en 1938, Bryggman optó por realizar una propuesta de perfil funcionalista, eminentemente
prismática, con cubierta plana y elementos propios de la modernidad.67 En el segundo concurso, ese
mismo año, la propuesta varió poco, aunque ya aparecía una nueva cubierta a dos aguas de tendida
inclinación. El proyecto final, iniciado en su construcción en 1939, ganó algunos atributos más en
esta predisposición hacia la incursión de matices románticos. La Guerra de Invierno paralizó su
construcción y hasta su reinicio, durante uno de los lapsos bélicos en 1940, Bryggman contó con casi
un año para repasar y manipular algunos aspectos de la Capilla de la que sólo se encontraba ejecutada
la estructura. En este tiempo de reflexión, y en su posterior proceso de construcción, debido a la
nueva situación de escasez y al tiempo de meditación con el que contó Bryggman, el proyecto fue
madurado y reelaborado, recibiendo un mayor influjo tradicional. Como en los casos anteriores, la
obra adquirió mayor textura y calidez en su conjunto, y la decoración escultórica aumentó y gano
importancia. Tanto la fachada principal como el interior, así como el acceso y la salida ritual al
cementerio, se llenaron de simbólicos relieves escultóricos.68 Se diseñaron una elaborada puerta
enrejada así como multitud de detalles interiores. Uno de los rasgos más distintivos de este cambio se
encuentra en los zócalos y la parte inferior de los paramentos exteriores. Bryggman, con el propósito
de ahorrar material ante la escasez de cemento, aportó la tradicional solución de añadir lajas de
pizarra y granito al revestimiento exterior de mortero.69 Estas piedras se acopiaron de las
proximidades de la obra y fueron cuidadosamente colocadas por el propio Bryggman.70 Este
proyecto, que acabaría por ser un referente para muchos arquitectos dentro y fuera de Finlandia, pero
que especialmente lo sería para el resto de trabajos de Erik Bryggman, presentó un temprano
acercamiento romántico que fue agravandose con la llegada de la guerra y sus consecuencias.
66
BENNETT, Janey: Op. cit., p. 243
67
Desde el comienzo el proyecto presenta importante deudas hacia algunas experiencias de E. G. Asplund como el estar de la Villa Snellman (1917-21) o la propia
Capilla del Bosque (1918-20).
68
El primer escultor encargado de esta tarea fue Ennu Oka. Tras su muerte en la Guerra de Invierno fue sustituido por Jussi Vikainen quien realizó estos trabajos en la
misma línea que había sido concebidos por Oka. BENNETT, Janey: Op. cit., p. 247.
69
Algunos modelos funcionalistas también religiosos a finales de esta década presentaron estos llamativos añadidos de piedra en sus tersos paramentos exteriores. Son los
casos de la Iglesia de Varkaus de Martti Paalanen (1937-39) y la Iglesia de Kannonkoski de Pauli Blomstedt (1938). QUANTRILL, Malcolm: Op. cit., pp. 78-79.
70
BRYGGMAN, Erik: Turun siunauskappeli. Turku, Uusi Aura, 1948; BENNETT, Janey: Op. cit., p. 246. Otros materiales como los del suelo interior o la cubierta
también tuvieron importantes problemas de adquisición. 120., 121., 122. y 123. Erik Bryggman, Capilla de la Resurrección del
Cementerio de Turku, evolución romántica del proyecto (1940)
137
124., 125., 126. y 127. Erik Bryggman, Capilla de la
Resurrección del Cementerio de Turku (1938-41)
138
psicológicas relativas a la atmósfera psíquica colectiva previa a la guerra. Las
guerras no estallan repentinamente, ellas tienen su origen en un proceso mental
colectivo.71
Resulta razonable pensar que para justificar este razonamiento Pallasmaa se apoyara en la
anterior capilla de Bryggman, en las obras previas a la guerra de Aalto y en un discreto grupo de
proyectos menos conocidos, que también en Finlandia, tal y como había pasado en Dinamarca y
Suecia, presentaron alguna temprana variación sobre el funcionalismo. En este conjunto deben ser
destacados dos edificios: la Oficinas Centrales de Correos en Helsinki (1934-38) de Jorma Järvi, Erik
Lindroos y Kaarlo Borg, y el edificio para la Sede de la Sociedad Sampo en Turku (1936-38) de Erik 128. Erik Bryggman, Capilla de la Resurrección del Cementerio de
Turku, porche de acceso (1938-41)
Bryggman. Los dos ejemplos ofrecieron una configuración global y una articulación de volúmenes
directamente dependiente de las experiencias funcionalistas. Sin embargo, tanto su fenestración, en la
que prácticamente fueron olvidadas las modernas ventanas corridas, como su acabado exterior, en el
que también se renuncia a unos de los principios base del funcionalismo, el revestimiento blanco
continuo, aportan pistas sobre estas nuevas preocupaciones. Estos dos rasgos, pero principalmente el
revestimiento exterior, en ambos casos a base de piezas cerámicas de color amarillo terroso, puede ser
interpretado como un signo premonitorio.72
Llegado este punto, resulta finalmente necesario apuntar al grupo de proyectos que, tras
la segunda gran contienda mundial, acabaron por plasmar y dar una mayor visibilidad y
trascendencia a la corriente recuperadora de valores románticos en Finlandia. Las cuatro figuras más
relevantes, responsables del mayor número de obras en este conjunto, fueron Erik Bryggman, Aarne
Ervi, Viljo Revell y Hilding Ekelund. De Erik Bryggman ya se ha citado su Capilla de la
Resurrección en Turku, pero quizá resulte más ilustrativa para esta corriente la posterior vivienda
ejecutada en Kuusisto, de nuevo cerca de Turku, entre 1947 y 1949. Conocida como Villa Nuutila,
presentó claras vinculaciones con la capilla de Bryggman y supuso un hito dentro de sus proyectos 129. Jorma Järvi, Erik Lindroos y Kaarlo Borg, Oficinas Centrales de
Correos en Helsinki (1934-38)
residenciales. Éste, por su importancia en varios niveles, es el primero del los dos ejemplos a los que
más adelante se dedicará un análisis detallado. Erik Bryggman llevó a cabo más proyectos bajo estos
principios, en este caso alejados de la tipología unifamiliar. Algunos de estos fueron el bloque de
viviendas en la calle Lätinen Rantakatu 21 (1951) en Turku, la Capilla en el Cementerio de Lohja
(1950-56) o la Capilla del Cementerio de Honkanummi en Vantaa (1952-56). El segundo de los
proyectos residenciales que se analizará, junto a Nuutila, perteneció a Aarne Ervi. Fue su propia
residencia en Helsinki, Villa Ervi, construida en 1950 en Kuusisaari, una de las islas de la capital
finlandesa. Por otro lado y casi de manera sorprendente, el que fuera uno de los rescatadores de la
modernidad en los años cincuenta en Finlandia, Viljo Revell, también se vinculó a esta sensibilidad.
71
BENNETT, Janey: Op. cit., pp. 244-245
72
Más palapable se hace este hecho en el caso del ejemplo de Byrggman. En esta Sede de la Sociedad Sampo de Turku se ha destacado repetidamente la cálida atmósfera
de la que gozaba la denominada Cafetería Lehtinen. En ella, además de ejecutar una refinada escalera Bryggman empleó de un modo innovador bambú y madera curvada
para el mobiliario. NIKULA, Riitta: “Functionalism and Scarcity: The Legacy of Erik Bryggman’s Architecture”. Op. cit., p. 74.
130. Erik Bryggman, Sede de la Sociedad Sampo en Turku (1936-38)
139
132. y 133. Erik Bryggman, bloque de viviendas en la calle
Lätinen Rantakatu 21, Turku (1951)
136. y 137. Hilding Ekelund y Martti Välikangas, Villa Olímpica en Helsinki (1939-40)
131. Hilding Ekelund, perspectiva de viviendas adosadas en 134. y 135. Hilding Ekelund, complejo residencial en Porintie 5, Munkkivuori, 138. y 139. Viljo Revell, Instituto de Orientación Profesional para Veteranos de
Maunula (1950) Helsinki (1957-58) Guerra en Liperi (1946-59)
140
Lo más llamativo en su caso fue la influencia ejercida sobre su arquitectura por F. LL. Wright,
especialmente a través de sus amplias y aglutinadoras cubiertas. Algunos de sus proyectos como el
Instituto de Orientación Profesional para Veteranos de Guerra en Liperi (1946-59) o el edifico
infantil en Menninkäisentie (1954), en Tapiola, mostraron esta particular visión romántica.73 En el
caso de Hilding Ekelund, fiel seguidor de la tradición pintoresca mediterránea, esta nueva corriente
se adaptó a la perfección a sus intereses y capacidades. Fue uno de los más activos dentro de este
grupo de arquitectos y ya tempranamente, y durante un período prolongado de tiempo, mostró
mucho interés por ella. Algunas de sus obras bajo esta influencia fueron la Villa Olímpica (1939-40),
realizada junto a Martti Välikangas en Helsinki. Con su mujer, Eva Kuhlefelt-Ekelund, desarrolló y
construyó la Insituto Tradicional de Lärkkulla (1948-50). Otros conjuntos residenciales como sus
intervenciones en el Barrio de Maunula (1951-56) o en Porintie (1957-58), Munkkivuori, ambos en
Helsinki, también merecen ser destacados. Alguna otra propuesta también interesante pero no
construida como su proyecto “Celleri”, para un concurso de reforma de viviendas en 1953, debe
también ser recuperado.
conocido como Edifico Serpiente y sus anexos (1951), en Helsinki, la Iglesia de Sakkola (1943) o el
Instituto Vaalijala (1948-52), cerca de Pieksämäki, en el centro de Finlandia. Las viviendas para As
Oy Ekonomitalo (1952), en Helsinki, de Ahti y Esko Korhonen, también deben ser incluidas, así
como el bloque de servicios de la Fundación del Bienestar de Mujeres Finlandesas (1949-53) de Eija
y Olli Saijonmaa. Otro arquitecto adscrito a esta corriente aún menos difundido, quizá por
desarrollar casi toda su actividad al norte, en Rovaniemi, fue Ferdinand Salokangas. Algunas de sus
obras como el Ayuntamiento de Rovaniemi (1949), la estación de bomberos de la misma ciudad
(1949) o su bloque de apartamentos para profesores de Rantavitikka (1950), empiezan a ser
rescatadas en la actualidad, tal y como ocurre con otras obras desarrolladas en este período. También
en Rovaniemi, el Instituto de Enseñanza Secundaria de Jorma Järvi (1952) cabe ser citado a este
respecto.
73
En alguna ocasión se ha valorado la figura de Wright y su arquitectura como relevantes en la asimilación de las nuevas ideas románticas en Finlandia. La exposición
Amerika Bygger (América Construye), llevada a cabo en el Museo Ateneum en Helsinki en 1945, fue muy importante en este sentido. HELANDER, Vilhelm y RISTA,
Simo: Suomalainen rakennustaide. Modern architecture in Finland. Helsinki, Kirjayhtymä, 1987, p. 23.
142. y 143. Aarne Ervi, Villa Ervi, Kuusisaari (1949-51)
141
150. Eija y Olli Saijonmaa, bloque de servicios de la Fundación del Bienestar
de Mujeres Finlandesas (1949-53)
144. Hilding Ekelund, propuesta“Celleri” para 146., 147. y 148. Ahti y Esko Korhonen, viviendas para As
concurso de reforma de viviendas (1953) Oy Ekonomitalo (1952)
145. Ferdinand Salokangas, apartamentos 149. Ferdinand Salokangas, Ayuntamiento de Rovaniemi (1949) 151. Yrjö Lindegren, Edificio Serpiente, Helsinki (1951)
para profesores de Rantavitikka (1950)
142
aparición una gran variedad de términos en relación a esta corriente, con el fin de unificar criterios y
facilitar su comprensión dentro del ámbito finlandés, serán utilizados a partir de este momento
únicamente dos: neoempirismo y funcionalismo romántico. Por un lado se ha considerado
importante la noción de neoempirismo por ser un término de origen internacional, uno de los
primeros en ser empleados y, a pesar de hacer referencia inicialmente al caso sueco, representativo de
una actitud generalizada en este entorno.74 Por otro, funcionalismo romántico se ha adoptado por
haber sido el término ideado dentro de la propia Finlandia para su particular expresión construida de
esta fase. A lo largo de todo el trabajo ambos términos conservarán los matices que los diferencian, el
primero más vinculado a su origen sueco y el segundo a la particularidad del caso finlandés tras la
guerra.
Tras haber valorado ya algunos aspectos de la obra de Erik Bryggman, para profundizar
más aún en su figura, resulta indispensable considerar, en primer lugar, la ciudad en la que nació,
vivió y desarrolló casi la totalidad de su actividad: Turku. Desde su regreso a ésta en 1921, tras
graduarse en Helsinki en 1916, ambos nombres han permanecido indiscutiblemente unidos hasta la
actualidad.75 Bryggman residió allí hasta su muerte en 1955, ocupando la mayor parte del tiempo el
primer edificio construido por él mismo, el bloque de viviendas en la calle Brahenkatu 9 (1923-24).
El motivo de su retorno a Turku le vinculó desde un principio con la historia local ya que, tras
trabajar varios años con su profesor y mentor Armas Lindgren en Helsinki, éste le dio la oportunidad
de colaborar directamente con él llevando a cabo la restauración de la catedral, el edificio más antiguo
y uno de los más notables de la ciudad. En 1939 las autoridades le confiaron también la restauración
del segundo edificio en importancia, el Castillo, lo cual reafirmó la vinculación con esta ciudad y su
historia. Turku, un auténtico crisol cultural dentro de Finlandia tras la consecución de la
independencia, tenía unas características bastante diferentes a las de la capital. Su rápida y tradicional
conexión con Suecia, y en especial con Estocolmo, había hecho de ella un satélite de esta última. La
mayoría de los habitantes eran suecoparlantes y tanto las autoridades como los estratos más altos de la
sociedad, así como los círculos culturales y artísticos, se identificaban con aquella cultura. La
burguesía finlandesa estaba dividida en dos secciones claramente diferenciadas. En primer lugar una
153. Erik Bryggman, bloque de viviendas en Brahenkatu 9 (1923-24)
74
El término neoempirismo se puede presentar como una variación de la noción más global de Empirismo con la que ha sido definida en algunas ocasiones y de manera
general la predilección en el círculo escandinavo por la naturalidad, la informalidad y la adaptación. También ha sido empleado para algunos de los resultados tempranos
de la variación del funcionalismo por parte de Aalto y algunos de sus seguidores en este círculo.
75
En dicha ciudad se ha fundado recientemente, bajo la colaboración de la Ciudad de Turku, el Instituto Bryggman. Fundado en honor a las figuras de Erik Bryggman y
de su hija Carin Bryggman organiza actividades en esta núcleo e incluso cuenta con un el Día Anual de Bryggman, el 12 de abril. <http://www.bryggman.fi> (18/10/2012)
143
más tradicional, terrateniente y conservadora, ligada al oeste del país y, por otro lado, una progresista
y emergente, vinculada al desarrollo industrial, especialmente al maderero, afincada en la capital.
Desde un principio, la mayoría de los comitentes de Bryggman pertenecieron al primer grupo. Es
conocido que Bryggman era especialmente condescendiente y comprensivo con las solicitudes de sus
clientes lo cual propició que, ante este panorama conservador dominante, su arquitectura se viera
teñida, en la mayor parte de los casos, de la componente tradicional que era requerida por los
promotores. 76 Esto fue combinado repetidamente con las inquietudes modernas ya anotadas que
tanto le interesaron. 77 Bryggman se convirtió en un referente en la ciudad, y como reconocimiento a
su compromiso con la misma y a su prominencia, llegó a ocupar puestos en el Ayuntamiento de
Turku. Algún periodista llegó a referirse a él, por su arquitectura y posición, como el Engel de
Turku.78
76
En este sentido, la arquitectura italiana ya referida apareció siempre en su obra como una solución intermedia y conciliadora.
77
Ante esta situación, en su artículo publicado en 1928 bajo el título “Funktionalismi” (“Funcionalismo”), se preguntó si esta nueva corriente llevaría a un rechazo de la
tradición. Su respuesta fue que superficialmente podría parecer que sí, pero amplió que la tradición no debía convertirse en un resto pegajoso de las formas del pasado, sino
que se ofrecía como un modo de ampliar el patrimonio cultural de aquel momento. Bryggman adelantaba con este comentario una actitud que desarrollaría lo largo de
toda su carrera. BRYGGMAN, Erik: “Functionalism”, en NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., pp. 280-281. Silvia
Micheli por otro lado ha destacado que la frecuente participación de Erik Bryggman en concursos nacionales supuso una válvula de escape para éste ya que aquí disponía
de la libertad proyectual para la experimentación arquitectónica que su clientela privada de Turku no le ofrecía. MICHELI, Silvia: Op. cit., p. 32.
78
NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., p. 71.
79
PIIRONEN, Esa: Erik Bryggman. Turun Taidemuseo 16.9.-15.10.1967. Turku, Turun taidemuseo, 1967, p. 7.
80
PALLASMAA, Juhani: “The Virtue of Humility”, SD Space Design, Montly Journal of Art and Architecture – 9912, nº 423. Tokyo, Kajima Institute Publishing, 1999,
p. 85.
81
MICHELI, Silvia: Op. cit., pp. 45-46
82
Información extraída de Un periodista llegó a anotar que, por las horas que pasa trabajando, era verdaderamente difícil entrevistarle. Sólo los viajes al extranjero lo
apartan de su mesa de trabajo. Cuando conseguían hablar con él en contadas ocasiones hablaba de él mismo, siempre recurría a cuestiones de carácter general. MICHELI,
Silvia: Op. cit., pp. 30-32.
155. Caricatura de Erik Bryggman
144
Se ha podido comprobar como sus raíces destinaron de algún modo a Bryggman a sufrir
la influencia sueca. Durante toda su carrera, su predilección por la arquitectura de este país fue más
que significativa. Aludiendo a los matices que diferencian los gentilicios Finlandaise y Finnois, el
primero más relativo a los finlandeses pro-suecos y el segundo más vinculado a la región del este, a
Carelia, Janey Bennet ha definido a Bryggman como el prototípico Finlandaise.83 De cara al país
vecino, uno de sus contactos allí fue Nils Ahrbom, arquitecto, profesor y crítico, con quien compartía
cierta visión común de la arquitectura.84 Sin embargo, en el círculo sueco existieron tres destacadas 156. Sigurd Leweretnz, propuesta para el Crematorio de Bergaliden
(1914)
figuras que desde un principio atrajeron sobremanera la admiración de Bryggman: E. G. Asplund, S.
Lewerentz y S. Markelius. Nikula demuestra este hecho al anotar que entre los recortes que de la
prensa sueca Bryggman conservaba, la mayoría de ellos eran artículos referidos a obras de estos tres
arquitectos.85 Este interés había comenzado tempranamente, en 1914, cuando junto a su amigo
Ekelund, visitó la Exposición del Báltico llevada a cabo en Malmö. Allí, con tan solo 23 años, pudo
admirar la propuesta para el Crematorio de Bergaliden, en Helsingborg, desarrollada por Lewerentz
un año antes. Tal fue su impresión que reprodujo la propuesta del sueco en su proyecto para el
concurso del Crematorio de Helsinki de 1919. También en relación con Lewerentz, la Capilla 157. Erik Bryggman, propuesta para el Crematorio de Helsinki (1919)
Funeraria de Parainen (1929-30), uno de los edificios más desconocidos y enigmáticos de Bryggman,
ofreció una clara dependencia, en este caso pre-funcionalista, de la Capilla de la Resurreción del
cementerio de Estocolmo (1923-25). Según Nikula: Bryggman, obviamente, admiraba a Lewerentz.86
También resulta evidente como Bryggman presentó una consideración similar hacia Asplund. Su
propia hija y colaboradora Carin, así lo ha manifestado.87 A pesar de la conocida amistad entre
Asplund y Aalto, la arquitectura del primero acabo influyendo de manera más palpable, inspiradora y
directa en Bryggman que en el propio Aalto, para quien la figura de Asplund fue un referente a nivel
intelectual. Al analizar en paralelo la obra de Asplund y Bryggman van apareciendo, progresivamente,
considerables e innegables similitudes entre proyectos de ambos.88
83
BENNETT, Janey: Erik Bryggman. Southern California Institute of Architecture, 1986. Tesis doctoral inédita, pp. 171-172.
84
158. Gunnar Asplund, propuesta de ampliación de la Biblioteca de
Es importante recordar que fue Nils Arhbom uno de los firmantes del segundo artículo publicado en 1948 en la revista Architectural Review bajo el título “The New Estocolmo, portada en Byggmästaren, junio-1928
Empricism”. MARE DE, Eric, GIERTZ, Lasse M. y AHRBOM, Nils: “The New Empiricism”. Architectural Review n. 103(613), January 1948, London, London
Architectural Press, 1948, pp. 8-22.
85
NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., p. 72; MICHELI, Silvia: Op. cit., p. 93. Nikula también anota que Byrggman
llegó a a conocer personalmente a Asplund.
86
BENNETT, Janey: Erik Bryggman. Op. cit., pp. 17-18, 80; NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., pp. 16-17;
NIKULA, Riitta: “Functionalism and Scarcity: The Legacy of Erik Bryggman’s Architecture”. Op. cit., p. 67.
87
SCHILDT, Henri: “Erik Bryggman in Italy”, en NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., p. 106.
88
HAUSEN, Marika: “Casa Haartman”, en NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., pp. 167-170; BENNETT, Janey:
Erik Bryggman. Op. cit., p. 33; MICHELI, Silvia: Op. cit., p. 88. Algunas de las similitudes a destacar son las existentes entre el dibujo de la ampliación de la Biblioteca de
Estocolmo de Asplund, publicado en la portada de Byggmästaren de junio de 1928 y los pabellones de la Feria de Turku de 1929. La Villa Snellman de Asplund (1918),
sirvió como referente por un aspecto o por otro a tres proyectos residenciales de Bryggman, la residencia agrícola Skogsbole (1924), Villa Haarteman (1925-26) y la Villa
Warén (1932-33); según Bennet,a pesar de que no existe prueba de ello, Bryggman debió visitar Villa Snellman en 1920, en su paso por Estocolmo en su viaje hacia Italia.
La propuesta de Bryggman para el concurso del Parlamento de Finlandia (1924) también presentó alguna considerable similitud con la propuesta inicial de 1921 de
Asplund para la Biblioteca de Estocolmo. La Capilla de Turku (1938-41), que en sus dibujos iniciales parecía estar inspirada en el salón de Villa Snellman, con un círculo
abombado dentro de un cuadrado, en su consecución ofreció alguna dependencia del Crematorio del Bosque de Asplund en el Cementerio de Estocolmo (1935-40). Las
iglesias triangulares de la etapa final de Bryggman, Nokia (1953), Lohja (1950-56) y Honkanummi (1952-56), también pudieron estar inspiradas por el Crematorio de
Kviberg en Goteborg (1936-40) de Asplund. De un modo general, el diseño de objetos, así como elementos arquitectónicos como barandillas, rejas y otros también
presentó dependencias de Asplund. Finalmente Villa Nuutila, de la que se hablará más adelante, ha sido también interpretada como una revisión de la Casa en Stennäs
(1936) del propio Asplund.
159. A. Aalto y E. Bryggman, Feria de Turku (1929)
145
160., 161., 162. y 163. Erik Bryggman, Capilla Funeraria de Parainen
(1929-30). SRM 24/449, SRM 24/455 y SRM 24/461
146
Esta predisposición hacia lo recibido de Suecia unido al perfil eminentemente
conservador y tradicionalista de la mayoría de los clientes privados de Bryggman, se convirtió en un
perfecto caldo de cultivo para la incorporación de la corriente neoempirista que durante los años
cuarenta se desarrolló en Suecia. La admiración de Bryggman hacia Markelius, uno de los
protagonistas más mediáticos de esta tendencia, también influyó en la aceptación de esta corriente en
su ideario. La inclusión de la modernidad en el programa y los objetivos del neoempirismo, encajó al
mismo tiempo en la actitud moderada que el propio Bryggman estaba empezando a adoptar sobre la
arquitectura moderna. Siempre estuvo suscrito a la revista Byggmästaren la cual, como se ha
comprobado, gozó de una efervescente actividad teórica en relación a este tema. El silencio que se
vivía en Finlandia durante estos años pudo propiciar un acercamiento mayor a estas otras fuentes.
Durante la década de los cuarenta se publicaron en Byggmästaren artículos relativos a la vivienda
unifamiliar y la vivienda de campo, llegando a ser algunos exclusivamente monográficos de este
tema.89 Esta fue una de las cuestiones que más preocupó a Bryggman durante toda su carrera. Llegó a
ser considerado uno de los mayores expertos en este ámbito durante la década de los años treinta,
principalmente entre su clientela local. A pesar de que será recordado, tanto en su ciudad como en la
historia de la arquitectura, en primer lugar por su Capilla de la Resurrección, y en segundo por su
período de colaboración con Aalto en la etapa de éste en Turku, el aspecto residencial y doméstico en
su arquitectura debe ser también valorado. El propio Aulis Blomstedt, en el obituario dedicado a
Bryggman, destacó la importancia de esta faceta en el arquitecto de Turku.90 El artículo de Esa
Piironen titulado “Lo pequeño es bello. Arquitectura residencial de Erik Bryggman” recoge a la
perfección los proyectos del arquitecto finlandés en este campo y destaca el empleo de éste por parte
de Bryggman como laboratorio de experimentación.91 Entre los proyectos más significativos de esta
categoría se encuentran algunas residencias destacadas como la Villa Solin (1927-29) en
Katariinanlaakso, la Villa Warén (1932-33) en Ruuissalo, Turku, la Villa Kaino (1935) en Kakskerta
o la Villa Jaatinen (1939) en Vessölandet. Muchas de estas residencias, inscritas dentro del
movimiento funcionalista, presentaron tempranas inflexiones románticas, a través de detalles
puntuales y el empleo de materiales blandos que suavizaban el severo lenguaje moderno.
Tras la guerra, Bryggman viajó a Suecia con la intención expresa de visitar el barrio de
Gustavsberg, junto a Estocolmo. Este barrio de viviendas sociales era un reflejo de la arquitectura
neoempirista residencial que se estaba desarrollando en Suecia. Es fácil imaginar que durante su visita
aprovechara también para conocer de primera mano la obra de compañeros como Leif Reinus y Sven
89
Este parece ser un lujo durante esta fase sólo al alcance de un país no involucrado en la II Guerra Mundial. Algunos artículos fueron: “Small country houses”, en el que
se incluyeron viviendas de Markelius y Reinius, “Special issue. Small country houses in Sweden” y “Country houses”. AA.VV. “Small country houses”, Byggmastaren n. 24,
1941, Stockholm, Arkitektur Förlag AB, 1941, pp. 301-312. AA.VV. “Special issue. Small country houses in Sweden”, Byggmastaren n. 24, 1946, Stockholm, Arkitektur
Förlag AB, 1946 a, pp. 413-444. AA.VV. “Country houses”, Byggmastaren n. 25, 1946, Stockholm, Arkitektur Förlag AB, 1946, pp. 445-484.
90
NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., p. 71.
91
PIIRONEN, Esa: “Smal is Beautiful. Erik Bryggman´s villa architecture”, en NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit.,
pp. 171-189. 164., 165. y 166. Erik Bryggman, Complejo de Pansio, cerca de Turku
(1945-49)
147
167., 168. y 169. Erik Bryggman, Villa Solin en Katariinanlaakso (1927-29) 170., 171. y 172. Erik Bryggman, Villa Warén en Ruuissalo, Turku (1932-33) 173., 174. y 175. Erik Bryggman, Villa Jaatinen en Vessölandet (1939)
148
Backström, protagonistas en la Suecia de posguerra. A su regreso, en una entrevista en un periódico
local, alabó los nuevos ejemplos suecos y se lamentó de que, debido a la escasez de todo tipo de
materiales, no pudieran ser llevados a cabo en Finlandia.92 Este viaje y las reflexiones sobre el mismo
tuvieron dos consecuencias destacadas en la obra de Bryggman. La primera se reflejó en la ejecución
de noventa viviendas unifamiliares en el municipio de Pansio, cerca de Turku, para los trabajadores
de la armadora Laivateollisuus (1945-49). Bryggman, a pesar de su pretensión de realizar un
complejo netamente neoempirista, tuvo que someterse a la realidad de la situación finlandesa y
fabricarlas completamente en madera.93 Tras ellas, sin embargo, pudo resarcirse y ejecutar, en 1949,
Villa Nuutila y el bloque de viviendas en Läntinen Rantakatu 21, ejemplos representativos de la
predilección de Bryggman hacia la corriente neoempirista.94
Erik Bryggman y Villa Nuutila (1947-49) 176. Erik Bryggman, bloque de viviendas en Lätinen Rantakatu 21,
Turku (1951)
Villa Nuutila, la última vivienda unifamiliar realizada por Erik Bryggman, puede
considerarse como la más destada del conjunto de sus obras residenciales. En ella se destilaron
muchos de los temas más importantes experimentados anteriormente por él. Junto a la Capilla de la
Resurrección, ha acabado por ser uno de sus proyectos más atendidos y publicados, al menos en su
país y, según Asko Salokorpi, se convirtió en el más puro y satisfactorio ejemplo de la arquitectura
romántica de los años cuarenta.95 Gracias a las tareas de conservación llevadas a cabo por los primeros
propietarios y los actuales ocupantes, herederos de los anteriores, actualmente la vivienda se
encuentra en un estado casi originario.96 Leonardo Mosso, el primer crítico internacional en 177. Erik Bryggman, interior de la vivienda del propio Bryggman en
reconocer la actividad de Erik Bryggman, vio esta vivienda como una continuación de su anterior Lätinen Rantakatu 21
Capilla de la Resurrección de Turku.97 A pesar de los nexos comunes entre ambas, entre otros su
naturaleza romántica material y compositiva, así como su emplazamiento y relación con el lugar, esta
lectura inicial resulta insuficiente. Como se comprobará es un ejemplo que, además de contener
92
NIKULA, Riitta: “Functionalism and Scarcity: The Legacy of Erik Bryggman’s Architecture”. Op. cit., p. 77.
93
Las viviendas fueron ejecutadas por Ahlström. La adaptación al terreno, el escalonamiento y encadenamiento entre las viviendas, el profundo respeto hacia la vegetación
y especialmente hacia los árboles fueron rasgos muy distintivos de este conjunto. Wickberg las valoró como el mejor ejemplo residencial en Finlandia, reflejo de la herencia
de la ciudad nórdica, sensible y humana. NIKULA, Riitta: “Functionalism and Scarcity: The Legacy of Erik Bryggman’s Architecture”. Op. cit., p. 76.
94
Tal fue su identificación con esta corriente que el propio Bryggman, tras dejar su vivienda estudio en la calle Brahenkatu 9, adquirió uno de los inmuebles del nuevo
bloque en Läntinen Rantakatu 21 como su nueva residencia.
95
SALOKORPI, Asko: Modern architecture in Finland. Op. cit., p. 38.
96
Raija y Matti Hurme, residentes actuales de la vivienda, han llevado a cabo en ella labores de mantenimiento destacables como la utilización siempre de los mismos
colores definidos por Bryggman en el proyecto original o la restitución de las tejas del tejado adquiriendo en Suecia las nuevas al único vendedor del mismo modelo
cerámico. Entrevista con los actuales propietarios: 03/07/2011.
97
MOSSO, Leonardo: L'opera di Erik Bryggman nella storia dell'architettura finlandese. Atti e Rassegna Tecnic – Nueova Serie A. 12 –N. 12, dicembre 1958. Torino, s.d.,
1958, p. 14.
178. Sven Markelius, vivienda propia en Kevinge, Estocolmo (1945)
149
reflexiones compartidas con el proyecto de Turku, se abre a nuevas experiencias vinculadas a la época
TURKU en la que se inscribe y a otras no experimentadas hasta el momento por su arquitecto. En este sentido
se cree que es especialmente necesario entroncar directamente esta propuesta en el movimiento
neoempirista que hasta el momento se viene analizando. No resulta complicado imaginar como en
proyectos de esta corriente, como por ejemplo la vivienda del propio Markelius en Kevinge,
Bryggman descubrió una evolución natural y válida de los proyectos de viviendas que venía
realizando.98 En este y otros ejemplos Bryggman encontró un respeto hacia la naturaleza y una fusión
con el entorno, una atención a la tradición local, un cuidado hacia los detalles y hasta unas
geometrías, en muchos casos comunes, que encajaban en su concepción de la arquitectura. Además,
179. Emplazamiento de Villa Nuutila con respecto a Turku ofrecían una desarrollada e innovadora evolución en el empleo de una nueva materialidad construida
que Bryggman ya había empezado a valorar por su cuenta antes de la irrupción bélica.
El proyecto de Villa Nuutila comenzó en 1947. Erik Hausen encargó a Erik Bryggman el
diseño de una residencia de verano en un solar de la localidad de Kuusisto, en el archipiélago Sea, al
sur de Turku. Al poco tiempo y por cuestiones económicas Erik Hausen abandonó su idea, y tanto el
emplazamiento como el proyecto asociado a él, en aquel momento en desarrollo, pasó a ser comprado
por el abogado Antti Nuutila.99 Para éste y su familia el objetivo era utilizarla como viviendas
principal. La excelente relación establecida entre los nuevos clientes y el arquitecto de Turku propició
un próspero desarrollo del proyecto, así como su íntegra conservación actual. La evolución del mismo
debió suponer un esfuerzo para todos participantes en esta tarea, llegar a construir esta vivienda de
naturaleza eminentemente pétrea en un momento en el que, debido al racionamiento material
180. Erik Bryggman, maqueta de Villa Nuutila, Kuusisto (1947-49) sufrido hasta 1954, el 85% de las viviendas eran enteramente de madera, fue sin duda un logro
destacable.
En el análisis de los dibujos originales se pueden distinguir tres fases en el desarrollo del
proyecto. Al igual que en el caso de la Capilla de la Resurrección, la prolongación de su ejecución en
el tiempo facilitó a Bryggman una mayor reflexión y elaboración, así como la adición de mayor
contenido. A pesar de cambiar de propietario, el diseño no sufrió importantes modificaciones más
allá de evoluciones propias de cualquier proyecto. En la primera propuesta, perteneciente a finales de
1947, se observa desde un principio la atención prestada por Bryggman a la implantación. Desde su
iniciático viaje a Italia, el paisaje y la relación de la arquitectura con éste había sido un tema
primordial. Allí, además de la architettura minore, le impresionó el paisaje, el equilibrio propiciado
150
182., 183., 184. y 185. Erik Bryggman, acuarelas de su viaje a Italia en 1920:
Siena, San Gimignano y Fiesole. Bryggman fotografiado en la Iglesia de San
Francisco, Fiesole en 1927
151
186. Erik Bryggman, Villa Nuutila fotografiada en 2011
152
187. Erik Bryggman, Villa Nuutila fotografiada en 2011
153
188., 189. y 190. Erik Bryggman, versión inicial primeros dibujos sobre Villa
Nuutila, emplazamiento, planta y alzados, finales de 1947. SRM s.n.
154
entre la topografía y los volúmenes construidos.100 El propio Bryggman declaró que la experiencia
italiana fue fundamental para el resto de su carrera y que mucho más valioso que llenar el equipaje de
innumerables detalles fue estudiar las plantas y los emplazamientos.101 Esta preocupación, que empezaba
manifestarse en la nueva corriente germinada en el ámbito nórdico, como se puede comprobar, ya
había sido una prioridad en la evolución de su arquitectura. En este sentido, para Esa Piironen, Villa
191. Estudio de árboles llevado a cabo por Bryrggman
Nuutila acabó siendo el mejor ejemplo de Bryggman en lo que relación entre arquitectura y paisaje se
refiere.102 Paralelamente, en la decisión de implantación del edificio en el solar, tanto la vegetación
existente como las grandes rocas de origen glaciar presentes en el solar, también tuvieron un papel
predominante. Para Nikula, Bryggman se sirvió de estas preexistencias para dramatizar el conjunto.103
Tanto en las viviendas de Pansio como en las de Läntinen Rantakatu 21, ya había prohibido
tajantemente cortar ningún árbol. En su estudio, todos sus trabajadores estaban advertidos de este
aspecto al que Bryggman prestaba ya una especial atención en su representación.104 Éste hecho, que
también había sido importante en otras obras anteriores, se convirtió en algo fundamental en sus
proyectos a partir de los años cuarenta, entrando de nuevo en consonancia con la nueva tendencia
nórdica. De este modo, en Villa Nuutila los dos grandes robles existentes, grafiados en la planta de
situación de manera distintiva al resto, acabaron por condicionar la posición del conjunto en forma
“L”. La villa se situó abrazando estos dos árboles así como las emergencias rocosas junto a la costa, de
tal modo que estos elementos naturales se convirtieron en el primer y el segundo plano de las vistas al
mar desde el acceso y las zonas estanciales. En relación con la topografía, desde un principio y hasta la
ejecución, se optó por emplazar el cuerpo principal de la vivienda en el punto más alto del solar.
Perpendicularmente a este cuerpo, el ala de dormitorios se acomodó en la pronunciada ladera de
manera descendente quedando cubierto por una larga cubierta inclinada, un recurso no utilizado
anteriormente por Bryggman. El acceso por tanto se situó, de manera lógica y al igual que en
proyectos anteriores, en el encuentro de estas dos piezas, a una altura intermedia entre ambas. Con la
elección de esta disposición se observa como inicialmente el proyecto presentó una vertiente 192. Erik Bryggman, Complejo de Pansio, cerca de Turku, (1945-49)
SRM 80/1362
claramente continuadora de sus proyectos residenciales funcionalistas anteriores. Sin embargo, la
elección de un marcado acabado de enlistonado de madera, cubriendo una estructura también de
madera, la encasilló dentro del período de escasez material, como una natural evolución de su
inmediatamente anterior proyecto de Pansio. A pesar de que el proyecto ofrecía en planta una
100
BENNETT, Janey: “Sub Specie Aeternitatis. Erik Bryggman Resurrection Chapel”. Op. cit., p. 243; NIKULA, Riitta: “Functionalism and Scarcity: The Legacy of
Erik Bryggman’s Architecture”. Op. cit., p. 67; SCHILDT, Henri: Op. cit., pp. 103-104. En sus notas del viaje a Italia aparecen repetidamente ya en 1920 expresiones
como la conocida architettura minore o el arte del asentamiento como claves de lo italiano.
101
WESTON, Richard: Op. cit., p. 25.
102
PIIRONEN, Esa: “Smal is Beautiful. Erik Bryggman´s villa architecture”. Op. cit., p. 188. Esa Piironen relaciona esta virtud de Bryggman a la hora de emplazar sus
proyectos con la tradición local que tanto valoraba. Según ésta, el emplazamiento que podía ser, aparentemente, el más difícil o el más incómodo, debía propiciar siempre
el mejor aprovechamiento de las condiciones climatológicas y las vistas más agradable del entorno desde el interior.
103
NIKULA, Riita: Construir con el paisaje: breve historia de la arquitectura finlandesa. Op. cit., p. 129.
104
NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., pp. 71, 77. Los árboles siempre eran dibujados por él. Otro dato importante al
respecto aparece en su proyecto de la Biblioteca de la Universidad de Turku (1934-35), allí respetó la existencia de un roble del solar, el cual fue incluido en la
composición, colocando el acceso junto a él. Bryggman acabó refiriéndose a este roble como el árbol de la sabiduría. Actualmente, uno de los árboles dibujados por
Bryggman es el logotipo del Instituto Bryggman.
193. Erik Bryrggman, Biblioteca de la Universidad de Turku (1934-35)
155
194., 195., 196., 197., 198. y 199. Erik Bryggman, segunda versión de
Villa Nuutila, planta alzados y secciones, mediados de 1948. SRM s.n.
156
fragmentación algo más acusada que en experiencias anteriores, tanto el acabado repetitivo en madera
como la gran cubierta ofrecen en un principio la imagen de un proyecto homogéneo y unitario.
terreno. Este revestimiento continuo, de naturaleza muy rugosa, tal y como venía ejecutándose
durante la recuperación romántica nórdica, fue coloreado en un tono amarillo, también muy propio
de este período.105 Las chimeneas, también características de esta fase, se multiplicaron, crecieron en
tamaño y se reafirmaron en su recubrimiento de pizarra. Se pasó de una en la primera fase a tres en la
segunda, situadas en salón, cocina y dormitorio principal. La gran cubierta inclinada se descartó en
favor de una acertada fragmentación volumétrica escalonada del ala de dormitorios. Junto a la
adición de un nuevo almacén cerca de la cocina, ligeramente separado, se terminó por reforzar el
carácter atomizado del conjunto. En toda la construcción tomaron protagonismo los hastiales, los
cuales entraron decididamente a formar parte de la composición de los alzados tal y como había
ocurrido en el movimiento neoempirista. La fenestración también sufrió cierta fragmentación. Así 201. H. Ekelund, subida al Monte Caprino, Roma (1921)
hicieron acto de presencia grupos de ventanas tipo saeteras, pequeños óculos circulares de ventilación,
agrupados en la coronación de los hastiales, y hasta algún hueco poligonal, todos ellos tipos muy
característicos como ya se ha visto de la nueva corriente escandinava. También empezaron a ser
valorados y definidos elementos intermedios como porches, terrazas y pequeños senderos a base de
piedras, que ayudaron a enriquecer la residencia y a facilitar su relación con el entorno. Se observa
por tanto como el cambio de cliente dio a Bryggman la posibilidad de ir aproximando este proyecto
al tipo de arquitectura que recientemente había valorado en su viaje a Suecia. Poco a poco y de
manera sutil el proyecto empezó a adquirir cada vez un perfil más cercano al neoempirismo.
157
208. Ragnar Ekelund, Segovia (1953)
204. Erik Bryggman, Santa Chiara, Assisi (1920) 206. Erik Bryggman, Siena (1920)
205. Erik Bryggman, Fiesole (1920). Publicado en “Italia la bella” 207. Erik Bryggman, Fiesole (1920). Publicado en “Italia la bella” 210. Ragnar Ekelund, Catedral de Gerona (1954)
158
otra escala Bryggman volvió a recuperar este procedimiento para resolver la disposición en pendiente
de los dormitorios en Villa Nuutila. Es conocido que Bryggman mantenía una estrecha relación con
Hilding Ekelund. Fruto de ello y de su mutuo interés por el país mediterráneo, en el famoso artículo
de Ekelund “Italia la bella”, junto a sus dibujos, Ekelund publicó algunos otros realizados por
Bryggman en su viaje de 1920.106 Aunque con alguna diferencia, muchos de los dibujos de ambos
estaban realizados con una técnica muy similar, directamente inspirada en los cuadros del hermano
de Hilding, el pintor Ragnar Ekelund.107 En el sistema de representación de las obras de Ragnar,
admirador de Cézanne y del cubismo, los dos amigos arquitectos apreciaron una forma adecuada de
representar y al mismo tiempo interpretar el paisaje y la arquitectura menor italiana. Esta particular
visión, a través del filtro cubista, quedaría directamente plasmada en dibujos de Villa Nuutila así
como en la composición general definitiva de esta residencia.108
211. Ragnar Östberg, Villa K. O. Bonnier, Estocolmo (1910-11)
La tercera y definitiva versión, fechada dos meses después que la anterior, fue la que
menos variaciones presentó. Aunque pocas, éstas fueron bastante claras y reveladoras. La más
destacada fue la inclusión de la oblicuidad en todo el conjunto. Si en los dos casos anteriores la planta
quedaba perfectamente definida por una geometría ortogonal, en este caso se introdujeron dos giros
en su configuración. Con respecto al grupo formado por estar-comedor-cocina, el ala de dormitorios
se abrió ligeramente, y el almacén anexo a la cocina, junto a una pequeña construcción con función
de bodega, sufrieron también una modificación similar. Este fue un recurso empleado por Bryggman
casi exclusivamente en esta obra.109 Con ello, en la concepción global de la residencia, se avanzó aún
más en la disgregación y naturalidad del conjunto. Estas ligeras inflexiones, que también fueron
indiscriminadamente empleadas por el movimiento neoempirista, en particular en proyectos
domésticos, tenían un origen claro en la arquitectura de E. G. Asplund. Como muy bien ha rastreado
y reflejado Stuart Wrede, éste fue un recurso medievalizante que Asplund había aprendido en la
arquitectura de Ragnar Östberg, que ha acabado por recibir el nombre de planta Östberg.110 212. E. G. Asplund, Villa Snellman, Djursholm (1917-18)
106
Todos los dibujos publicados pueden consultarse en la traducción del artículo “Italia la bella” incluido en el anexo final de este trabajo. EKELUND, Hilding: Op. cit.
107
La exposición titulada Poetics of the Street. Ragnar and Hilding Ekelund's painterly city, llevada a cabo en el Amos Anderson Art Museum de Helsinki entre 2011 y
2012, ha indagado recientemente en la relación artística entre ambos hermanos. En ella se demostraba como ambos trabajaron bajo una similar reducción estructural y un
mismo ideal estético.
108
Más información sobre la relación de los hermanos Ekelund en este sentido en MIKKOLA, Kirmo: “The transition from classicism to functionalism in Scandinavia”,
en SALOKORPI, Asko (ed.): Classical Tradition and the Modern Movement. Klassinen perintö ja modernismi. Den klassiska traditionen och modernismen. Op. cit., p. 47. Otros
proyectos cercanos como Villa Mairea (1938-1939) de Aalto o Villa Snellman (1917-21) de Asplund también han recibido interpretaciones en este sentido. WREDE,
Stuart: “Asplund´s Villa Snellman; tha classical, the vernacular and modernism”, en SALOKORPI, Asko (ed.): Classical Tradition and the Modern Movement. Klassinen
perintö ja modernismi. Den klassiska traditionen och modernismen. Op. cit., pp. 158-177.
109
Bryggman siempre confió en la geometría ortogonal como base para todo sus proyectos. Sólo en la Capilla de la Resurrección de Turku, antecedente como se ha
comprobado de esta vertiente romántica, Bryggman utilizó una ligera inflexión en uno de los muros de la nave central con el fin de focalizar más la atención en el altar.
110
La planta Östberg tiene su origen en el conocimiento por parte de éste del Castillo de Läckö, el cual desde el siglo XIII había acumulado durante el paso de los años
diferentes irregularidades. Como indica Wrede, era un recurso especialmente indicado para edificios residenciales, de naturaleza sólida y contención volumétrica, ya que 213. E. G. Asplund, Villa en Stennäs (1936-39)
sólo así se conseguía aplacar la tensión introducida con la informalidad. Esta relajada desviación aludía por un lado al desorden propio medieval y por otro a construcciones
de vida prolongada en el tiempo, con diferentes añadidos y ampliaciones desiguales. Östberg sólo utilizó los muros inflexos dentro de volúmenes cerrados, Asplund sin
embargo, lo amplió, con un objetivo funcional, entrelazando diferentes volúmenes, este el caso de Villa Nuutila. A pesar Janey Bennett ha indicado que Bryggman pudo
estar directamente influido por Östberg, visitó muy interesadamente el Ayuntamiento de Estocolmo en 1914, cuando aún estaba en obras, es innegable que en el caso de
Bryggman se produce un filtrado de estas ideas a través de la admirada obra de Asplund. BENNETT, Janey: Erik Bryggman. Op. cit., pp. 26-27; ERIKSSON, Eva: Op.
cit., p. 36; WREDE, Stuart: La arquitectura de Erik Gunnar Asplud. Op. cit., pp. 21-39, 62-63.
159
214., 215. y 216. Erik Bryggman, croquis de trabajo de
Villa Nuutila,
última fase, no fechados. SRM s.n.
160
217., y 218. Erik Bryggman, versión final de Villa Nuutila,
documentación gráfica y fotografía interior. SRM 86/1666
161
219., y 220. Erik Bryggman, Villa Nuutila, documentación gráfica y
fotografía exterior
162
Bryggman no se limitó a emplear este mecanismo sino que se sirvió de otros dos recursos
también propios de Asplund, para conformar la planta de Nuutila. Recurrió por un lado, en el
encuentro entre el estar y el vestíbulo de acceso, a la conexión de diferentes unidades volumétricas a
través de sus esquinas a modo de rótula. Por otra parte, en el encuentro entre cocina y estar, utilizó
una unión en desplazamiento tangencial entre piezas contiguas. Asplund había empleado el primero
de estos recursos en la admirada por Bryggman Villa Snellman (1917-18), y el otro en su propia
residencia de descanso en Stennäs (1936-39). Todos estos mecanismos, mas los anteriores, que
también potenciaban la fragmentación del proyecto, y junto a otros nuevos como la variedad de
techos y suelos adoptados en cada estancia, sin duda alguna produjeron el ilusorio resultado de una
obra aditiva, prolongada en su construcción y enraizada por tanto en el lugar y en el tiempo. Bruno
Zevi, al hablar de la Villa en Stennäs se refirió a ella como una arquitectura sin arquitecto. […]. Una
‘casa como refugio’, […] símbolo, no de una civilización maquinista y frenética, sino del habitáculo
humano y de un sosegado diálogo con el entorno.111 Esta descripción sirve también para ser aplicada en
este caso a Villa Nuutila y es que tanto Stuart Wrede como Silvia Micheli, han visto en la Villa en
Stennäs, además de una referencia dentro del neoempirismo, una fuente innegable de inspiración
para Villa Nuutila.112 En este sentido, además de lo visto hasta el momento, la indagación en los
croquis originales de Nuutila sirve para dar una pista más, definitiva en este sentido. En dibujos más
tempranos de la misma se descubre como Bryggman trabajó con la idea de llegar a construir una 221. y 222. E. G. Asplund, Chimenea de Villa en Stennäs (1936-39).
Plano de detalle ARKM.1988-02-10223
chimenea muy similar a la desarrollada por Asplund en Stennäs, si bien, y aunque al final fue
descartada en favor de otras opciones menos protagonistas y expresivas, quedaron estos dibujos como
huella del incesante interés de Bryggman por la arquitectura de su compañero. Paralelamente, la
definición de un recibidor decididamente a caballo entre las dos partes principales de la casa, grafiado
y construido con un pavimento claramente diferenciador y con una escalera como elemento
mediador, también sirve para apoyar estas vinculaciones.
En Villa Nuutila aparece una secuencia más de detalles y rasgos de naturaleza plenamente 223. Erik Bryggman, croquis chimenea sin fechar. SRM s.n.
neoempirista que sirven de un modo definitivo para adscribir la residencia a esta corriente
escandinava de perfil sueco. En la línea de los proyectos de esta tendencia Bryggman tejió un
definitivo sistema de terrazas, porches y senderos, todos ellos de pizarra, que sirvieron para acomodar
el edificio a su emplazamiento y vincularlo con el mismo. Al igual que en los modelos suecos, este
sistema, junto a la vegetación que lo acompañaba, fueron cuidadosamente dibujados en todas las
representaciones de la vivienda. La fenestración se mantuvo con una naturaleza disgregada, variada y
libre, predominando los huecos grandes de proporción cuadrada. En una de las puertas del vestíbulo
de acceso se dispuso un hueco hexagonal, haciendo referencia directa a uno de los gestos más
111
ZEVI, Bruno: Op. cit., p. 230.
112
Si se atiende al proyecto original de la residencia en Stennäs de Asplund se descubrecomo, al igual que el área de dormitorios de Nuutila, estaba originalmente dividida
en tres partes diferenciadas y escalonadas, de un modo igualmente alusivo a fragmentaciones y adicciones propias de sistemas tradicionales. WREDE, Stuart: La
arquitectura de Erik Gunnar Asplud. Op. cit., pp. 164; MICHELI, Silvia: Op. cit., p. 88.
224. E. G. Asplund, Villa en Stennäs, versión inicial
163
225. y 226. Erik Bryggman, interior de Villa Nuutila recibidor y distribuirdor
164
227. Erik Bryggman, interior de Villa Nuutila, ámbito del estar
165
228. y 229. Erik Bryggman, interior de Villa Nuutila, dormitorio principal y comedor
166
230. Erik Bryggman, interior de Villa Nuutila, estar
167
231. Erik Bryggman, interior de Villa Nuutila, estar. SRM 86/1670
168
comunes de la tendencia sueca. Por otro lado se debe destacar la insistencia por parte de Bryggman,
tanto a través de sus croquis y dibujos, como de las fotografías que se publicitaron de la residencia,
por hacer aparecer en el interior y en el exterior las populares ventanas vegetales ya referidas. El gran
ventanal del estar y el del vestíbulo de acceso fueron los sitios donde se focalizó este recurso.
Bryggman también se preocupó por grafiar cuidadosamente, en los dibujos que iban a ser publicados,
un interior doméstico y acogedor. Así incluyó un mobiliario artesanalmente elaborado y otro tipo de
complementos domésticos en alguna de las secciones de Nuutila. Otro elemento más, protagonista en
232. Erik Bryggman, croquis de Villa Nuutila sin fechar. SRM s.n.
la casa, desgraciadamente ahora ya desaparecido pero del que aún se conserva algún croquis y
fotografías, fue el mural diseñado para el interior de uno de los laterales del estar. Bryggman ya había
hecho con anterioridad uso de esta práctica,113 pero tal y como era habitual en esta fase, en este caso
se diseñó con un patrón a base de motivos vegetales. A pesar de que se desconoce como fue
ejecutado, resulta sencillo sospechar que, por su apariencia repetitiva, fuera realizado mediante la
técnica de papel pintado, muy frecuente también en el entorno sueco. La gran cortina destinada a
separar el comedor del estar, al otro lado de este mural, también se eligió con una decoración a base
de motivos vegetales muy característico, como se ha visto, de esta etapa. No resulta extraño aventurar
que Bryggman pudo trasladar la responsabilidad de la definición de algunos de estos detalles a su hija
Carin Bryggman. Ésta, tras terminar estudios de diseñadora de interiores se incorporó al estudio de
su padre en 1948 y, tal y como anota Nikula, participó activamente en el desarrollo de este
proyecto.114 Bryggman completó el conjunto de esta residencia en 1951 con la ejecución de una
sauna y un embarcadero anexos.
233. Erik y Carin Bryggman
Se puede concluir que el proyecto de Villa Nuutila supuso una agradable confluencia
entre las nociones que Bryggman había venido experimentando con anterioridad y la revisión
escéptica hacia el funcionalismo que se había venido madurando en los diferentes países nórdicos, y
en especial en Suecia. Asplund, que fue un referente durante toda la carrera de Bryggman, lo fue
también para este movimiento en la década de los años cuarenta. El conocimiento por parte del
arquitecto de Turku de la obra del maestro sueco facilitó el encuentro de ambas sensibilidades y la
asimilación por parte de Bryggman de los nuevos presupuestos. La aparición de esta nueva corriente
le permitió una reafirmación en estos principios críticos para el resto de su carrera. La arquitectura
italiana, como variable que también le acompañó durante su profesión, hizo también acto de
presencia en Nuutila. Su relevancia quizá queda resumida a la perfección en el único pilar en el
interior de la casa. Pensado y definido como una austera columna clásica, situado como charnela
entre el estar y el acceso, condensa al mismo tiempo las aspiraciones modernas y tradicionales 234. Erik Bryggman, sauna de Villa Nuutila (1951). SRM 86/880
113
Bryggman había empleado este recurso con anterioridad de manera menos refinada en el techo de la Villa Haartman (1925-26). También lo utilizó más sutilmente en
el bloque de viviendas en el que el mismo residió en Brahenkatu 9 (1923-24). Según Bennet aún se podía observar este motivo en una de las paredes del estudio-casa de
Carin Bryggman, en la que era la antigua casa de Erik Bryggman, y en la que fuera también residencia de Nils Erik Wickberg en el mismo bloque en los años ochenta.
BENNETT, Janey: Erik Bryggman. Op. cit., p. 40; HAUSEN, Marika: Op. cit., p. 166.
114
NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., p. 71.
169
235. Erik Bryggman, interior de Villa Nuutila, distribuidor
236. Erik Bryggman, dibujo del distribuidor sin fechar (1948). SRM s.n.
170
Turku, Bryggman fue capaz de nuevo de trabajar y poner en conjunción múltiples y dispares
referencias. Como escribe Nikula, esta capacidad para atender al mismo tiempo diferentes vectores y
conjugarlos meticulosamente en una obra fue una aspiración propia del arquitecto de Turku:
Dentro de los matices que pueden establecerse en la corriente originada en esta fase, si
Erik Bryggman presentó una influencia proveniente del neoempirismo sueco más palpable, el caso de
Aarne Ervi y su villa respondieron, aunque sin obviar la vertiente sueca, a una génesis propia
dependiente más de su carrera profesional y de las particulares circunstancias nacionales. Un año
antes de que irrumpiera en 1939 la Guerra de Invierno en Finlandia, el joven arquitecto Aarne Ervi,
de 28 años, abrió su propia oficina en Helsinki. En el concurso para la ampliación de la Biblioteca
Universitaria de esta ciudad, llevado a cabo en 1937, Ervi había resultado ganador, imponiéndose a
un Alvar Aalto que pasó a ocupar el segundo lugar. Esta victoria permitió al joven Aarne emanciparse 238. Detalle de la conocida fotografía del vestíbulo de la biblioteca de
Viipuri en 1935 donde aparecen Aarne Ervi, Alvar Aalto y Aino Aalto.
profesionalmente. Hasta el momento y desde 1934 había alternado diferentes ocupaciones. Una de
ellas fue trabajar durante tres años en el estudio de su mentor, y con el tiempo amigo, al que acababa
de vencer en el anterior concurso, Alvar Aalto. En su estancia en esta oficina participó en proyectos
germinales de la carrera de Aalto: la fase final de Viipuri (1933-35), la propia vivienda y estudio de
Aalto en Riihitie, Helsinki (1935), y todas las fases del Pabellón de Finlandia para la Exposición
Universal de París de 1937 (1936-37). El vínculo entre los dos era algo más que profesional, como ha
anotado Arne Hästesko, resulta interesante descubrir como entre ambos existió una relación real de
parentesco familiar.116 A pesar de que en alguna ocasión se ha considerado que el desarrollo de la
sensibilidad y la carrera profesional de ambos fue en paralelo, para Kirmo Mikkola es evidente que la
influencia de la práctica de Aalto fue fundamental en muchos aspectos de la arquitectura de Ervi.117
El propio Ervi reconoció que su forma de pensar había estado influida por haber trabajado de joven,
115
NIKULA, Riita (ed.): Erik Bryggman, 1891-1955: arkkitehti - arkitekt – architect. Op. cit., p. 78.
116
En el artículo de Hästesko se hace referencia a más acontecimientos que reafirman esta relación. Entre ellos cabe recordar el momento en el que Ervi estuvo a punto de
tener que prestar dinero a la familia Aalto o el hecho de que en el momento el que fue fundada la Empresa Artek por los Aalto y los Gullichsen, Ervi poseía diez acciones
de la empresa. A nivel arquitectónico es especialmente destacable el similar entendimiento y manejo que de los materiales, los detalles y la escala tenían ambos arquitectos.
HÄSTESKO, Arne: “Ervi´s apprenticeship with Aalto”, en JOHANSSON, Eriika, LAHTI, Juhana y PAATERO, Kristiina (coords.): Op. cit., pp. 47, 53-54.
117
HÄSTESKO, Arne: Op. cit., p. 54. 239. Aarne Ervi en la biblioteca de Viipuri sujetando unas ramas
decorativas para la fotografía de su publicación
171
240., 241., 242., 243. y 244. Aarne Ervi, edificio Pothania (1949-57).
Fotografías en construcción, axonometría y estado actual.
172
tempranamente, en la oficina de Aalto.118 De manera innegable, en sus palabras se evidenciaba el peso
de esta temprana influencia:
Un estancamiento prácticamente total del trabajo de los arquitectos con la guerra frustró
las aspiraciones iniciales de Ervi. Durante el desarrollo de la posterior Guerra de Continuación, Ervi
trabajó en el servicio de inteligencia del ejército finlandés. Tras su final se involucró activamente en la 245. Fotografía del equipo del Insituto de Estandarización en 1942.
Aarne Ervi y Viljo Revell destacan como los más altos.
reconstrucción, llegando a ser nombrado por Alvar Aalto Director del Instituto de Estandarización de
la SAFA. Junto a él, con Viljo Revell y Kaj Englund redactó las fichas de la Norma RT. Una especie
de diccionario-manual de la construcción, destinado a arquitectos, promotores y constructores, el
cual fue la base para la reconstrucción residencial del país.120 El vínculo de estas fichas con las formas
tradicionales de construcción era evidente, no podía ser de otro modo en un documento dirigido a
una reconstrucción de calidad pero ejecutada por mano de obra no altamente cualificada. A la
importancia de su relación con Aalto y a la influencia de la guerra y sus consecuencias, se debe sumar
también la repercusión que desde joven tuvo sobre Ervi la nueva arquitectura funcionalista. Fue en su
etapa de estudiante (1930-35) cuando se produjo la irrupción y mayor debate al respecto. Su
temprana participación en la Biblioteca de Viipuri, durante la colaboración con Aalto, también pudo
afectar a su concepción de la modernidad. A pesar de que el lenguaje formal de sus obras no estuviera
246. Motaje promocional de las Normas RT.
directamente vinculado a esta corriente, en todas ellas existió una decidida voluntad innovadora
constructiva que marcó toda su carrera. Parte de esta predilección por la innovación tecnológica
encontró su raíz en el viaje a los Estados Unidos, realizado en 1947 por Ervi, con el fin de coordinar
la construcción de la Casa de Finlandia en Nueva York. Su experiencia previa en el campo de la
estandarización le llevó a interesarse por este aspecto que se encontraba más avanzado en la cultura
americana.121 Poco después de su regreso, en 1949, ganó el concurso para el edificio Porthania de la
Universidad de Helsinki en el centro de la ciudad. Ervi, que manifestó un gran interés hacia este
proyecto, se propuso poner al servicio de este edificio la tecnología disponible más avanzada del
momento. Entre otros aspectos novedosos, fue un edificio casi construido en su totalidad con
118
AALTONEN, Susanna: Op. cit., p. 99. 247. Casa tipo diseñada en la Oficina de Reconstrucción en 1945.
119
Texto extraido de la Exposición Architect Aarne Ervi. Helsinki, Museum of Finnish Architecture, 2010-2011. Del 1/12/2010 al 20/02/2011.
120
Para Roger Connah el documento contaba con tal calidad que ha permanecido vigente casi hasta la actualidad. CONNAH, Roger: Op. cit., p. 112.
121
En 1943, con el fin específico de ampliar sus conocimientos sobre prefabricación y estandarización Ervi viajó también a Alemania. JOHANSSON, Eriika y LAHTI,
Juhana: “Standardisation work”, en JOHANSSON, Eriika, LAHTI, Juhana y PAATERO, Kristiina (coords.): Op. cit., p. 57.
173
248.Aarne Ervi, Villa Ervi (1946-50) en Kuusisaari
174
elementos prefabricados además de ser el primero realizado en Finlandia con estructura de hormigón
pretensada. Fue la obra más innovadora de su época para la que no se encontraban ingenieros con
suficiente experiencia y conocimientos al respecto en Finlandia.122 A largo plazo, la constante
predilección hacia las nuevas tecnologías y su consecuente manejo de las mismas fue lo que acabó por
reportar un mayor reconocimiento nacional a Aarne Ervi.
Es probable que los ingresos obtenidos con este concurso permitieron a Ervi afrontar un
proyecto en el que hacía diez años venía trabajando, su propia residencia: Villa Ervi. La oportunidad
de recuperar ahora este proyecto radica en el importante papel que jugó tanto para su autor como
para la historia de la arquitectura de su país. Es necesario destacar que Ervi perteneció
generacionalmente a un grupo posterior al de Aalto, Bryggman, Ekelund o Välikangas. A diferencia
de éstos, para él y otros de sus compañeros coetáneos como Viljo Revell, dado que el funcionalismo
había emergido con fuerza durante su formación, tanto la arquitectura menor italiana como el
romanticismo nacional fueron poco más que escenas pasadas de la historia. A pesar de ello, esta villa
supuso una declaración de principios por parte de un joven, pero reconocido arquitecto como Ervi,
en favor de una arquitectura humana y confortable, paralela a la de Aalto que, desde su voluntad
doméstica, acabó siendo una constante a lo largo de su carrera y de la historia finlandesa. Resulta
necesario entender y explicar la presente obra, realizada por uno de los jóvenes arquitectos más
prometedores, como un necesario eslabón entre tradiciones anteriores y futuras que aseguraba por
tanto la continuidad de esta sensibilidad. La importancia nacional e internacional de Villa Ervi quedó
reflejada en el hecho de que pocos años después de su conclusión, en 1951, su repercusión fue tal que
llegó a ocupar un número doble completo de la revista nacional de arquitectura Arkkitehti.123 249. Revista Arkkitehti nº 11-12/1951 dedicada a Villa Ervi
Además, internacionalmente fue también recogida y entendida como representativa en Finlandia del
funcionalismo romántico en el que, paralelamente a la evolución de la arquitectura de los maestros, se
había venido trabajando en escandinavia.124
Ya en 1939, tras conseguir la autonomía profesional, Ervi empezó a dibujar este proyecto
destinado a ser su propia residencia-estudio la cual, tras ser posteriormente ampliada, lo sería durante
el resto de su vida. El emplazamiento elegido fue una parcela en una de las islas contiguas a Helsinki,
la isla de Kuusisaari, al oeste de la capital entre ésta y la futura Tapiola. El primer proyecto dibujado
por Ervi presentó una gran vinculación con su experiencia en el estudio de Aalto. Resulta evidente al
HELSINKI
comparar el alzado posterior de esta residencia con la recién construida por Aalto para sí mismo en
Riihitie, proyecto en el que es sabido que había trabajado Ervi. Esta versión inicial contiene una
organización en planta, una articulación volumétrica y una relación entre interior y exterior muy
similar tanto a la vivienda anterior de Aalto como también a Villa Mairea (1938-39). En la propuesta 250. Emplazamiento de Villa Ervi con respecto a Helsinki
122
En esta y otras obras de Ervi, el empleo de materiales muy novedosos como los plásticos, vinilo, fibra de vidrio y componentes acrílicos fue muy corriente.
123
Arkkitehti 11-12/1951. Helsinki, The Finnish Association of Architects / SAFA, 1951.
124
TH. ANDRESEN, Bitten Jordan: Wohnen in Skandinavien. Stuttgart, Julius Hoffmann, 1958.
175
251., 252. y 253. Aarne Ervi, primera propuesta para Villa Ervi (1939)
176
de Ervi el estudio estaba completamente separado de la vivienda, conectándose únicamente con ella a
través de un porche cubierto. Se definieron unos límites ondulantes para el espacio estancial de la
casa y para la zona de trabajo, que de nuevo aludían a proyectos más que conocidos de Aalto.125 La
irrupción de la guerra impidió a Ervi continuar con el proyecto, puesto que no recibió licencia para
su ejecución hasta 1943. En aquel momento decidió no continuar con esta versión y unos años
después, en 1946, empezó a dibujar una nueva. Esta segunda propuesta, que se materializó entre
1949 y 1950, casi al mismo tiempo que Villa Nuutila, cambió sustancialmente el diseño inicial. La
mayoría de las referencias más evidentes a la arquitectura de Aalto desaparecieron. El proyecto se
definió en base a dos volúmenes cubiertos por dos grandes cubiertas inclinadas a dos aguas. El más
alto alojó en planta baja un elaborado acceso en dos alturas, la cocina y el comedor. En la planta
superior de esta pieza se dispusieron dos dormitorios, un baño y un pequeño estar. En el más bajo de
los volúmenes, desarrollado en planta baja, se situaron el estar y el dormitorio principal. Finalmente
254. Villa Ervi vista desde el exterior, estado actual
debajo de todo ello se ubicó un gran sótano que acogió una sala de ocio y todas las instalaciones de la
vivienda. Las dos piezas que conformaban la imagen exterior del proyecto se organizaron de nuevo
escalonadamente, de manera similar a Villa Nuutila. Al igual que en este caso, se atendió y dibujó
meticulosamente, casi obsesivamente, tanto los interiores, donde aparecen delineadas hasta las
manilla de las puertas, como el entorno de la residencia. Los porches, accesos y terrazas, así como la
vegetación que acompañaba a los mismos fueron cuidados al extremo. A pesar de la división en dos
cuerpos, toda la vivienda en general, pero en particular la planta inferior, se planteó con una
disposición completamente abierta y continua, en constante contacto con el resto de la parcela y el
mar. El dormitorio principal se situó en una innovadora posición junto al estar, casi como una
estancia más del mismo, participando también de esta continuidad espacial interior. Este tipo de
decisiones sirvieron para constatar el no rechazo por parte de esta corriente de los avances producidos
antes de la guerra. A pesar de ser visto como un movimiento tradicionalista, entre sus objetivos se
encontraba, desde una actitud crítica, tratar de ampliar el espectro funcionalista y moderno mediante
una experimentación no sólo material. En este sentido, para Ervi, trabajar con un modelo unifamiliar
255. Villa Ervi patio delantero de acceso. SRM 84/2971
pequeño, y ser cliente y diseñador al mismo tiempo facilitó éste y otros fines:
177
256. Fotografía aérea SRM 84/2969
178
260., 261., 262. y 263. Plantas de Villa Ervi. Fotografías acceso y patio SRM 84/2975 y
SRM 84/2973
179
264. Villa Ervi, estado actual del vestíbulo.
265. Villa Ervi, estar con dormitorio al fondo, estado inicial SRM 84/2992
266. Villa Ervi, vista del estar desde el dormitorio, estado inicial SRM 84/2994
180
Muchos de los rasgos que se han citado con anterioridad como propios del llamado
funcionalismo romántico finlandés fueron palpablemente empleados por Ervi en su propia
residencia. De nuevo, además de lo ya anotado, se volvió a emplear un revestimiento exterior a base
mortero rugoso sobre zócalo de piedra y un acabado de teja en las prolongadas cubiertas. Esto se
completó con grandes aberturas de proporción eminentemente cuadrada así como acogedoras zonas
estanciales a caballo entre exterior e interior. Dentro, nuevamente se articuló la continuidad a través
de una estratificación espacial de diferentes alturas y escalas que fragmentaban el interior. La madera
y demás materiales naturales asumieron un papel protagonista, particularmente en el estudiado
acceso, en el conjunto formado por el ropero y la escalera. A lo largo de toda la vivienda se
dispusieron igualmente abundantes plantas, enredaderas y ventanas vegetales, junto a cortinas y
papeles pintados decorados a base de patrones vegetales. La chimenea volvió a aparecer como sello
distintivo tanto en el estar principal inferior de manera protagonista, como en el de la planta superior
más discretamente. El mobiliario y muchos de los elementos decorativos, que desde un principio se
dibujaron en planta, gracias a una ejecución manual y materialidad natural, dispusieron, como en
Villa Nuutila, de un perfil más tradicional.
Paralelamente, en la concepción exterior del conjunto, Ervi logró ampliar algunas de las
experimentaciones iniciadas en el caso de Villa Nuutila. La sencillez formal y la naturalidad
127
Es conocido que sus proyectos de viviendas y en particular los detalles producidos para las mismas llegaban a ocasionar a Ervi frecuentes discusiones con los contratistas.
LAHTI, Juhana: “Architect Aarne Ervi – naturally modern”, en JOHANSSON, Eriika, LAHTI, Juhana y PAATERO, Kristiina (coords.): Op. cit., p. 149.
JOHANSSON, Eriika: Op. cit., p. 33.
128
AALTONEN, Susanna: Op. cit., p. 87.
129
La adquisición por parte del arquitecto Mauri Tommila del actual conjunto de casa, estudio y sauna de Villa Ervi ha permitido una conservación óptima del mismo
gracias al interés y el esfuerzo prestado por Mauri y su estudio Tommila Oy por mnatenerlo en perfecto estado y en su uso original. 267., 268. y 269. Acabados interiores naturales y con motivos vegetales
en estar, comedor y dormitorio de Villa Ervi, SRM 84/2993, SRM
84/2998 y SRM 84/2997
181
270. y 271. Villa Ervi, Chimenea secundaria en planta primera SRM B/226-15
272. y 273. Villa Ervi, Detalle y estado actual del acceso SRM B/226-12
182
274. y 275. Villa Ervi, Aseo en dormitorio principal SRM B/226-14
183
278. Estado actual de Villa Ervi
184
compositiva de la residencia remitieron a un deseado grado de anonimato en la autoría. La humildad
material y la aparente ausencia de innovaciones de cualquier tipo apuntaron igualmente hacia una
discreción y casi camuflaje con el resto de construcciones de su entorno. Se puede hablar de nuevo,
aunque bajo otros objetivos, de una pretendida arquitectura sin arquitecto. La conjunción de unas
prominentes y continuas cubiertas de alero muy bajo, un cerramiento perimetral totalmente ciego,
muy poco frecuente en las residencias finlandesas y nórdicas, y un acceso acodado con ámbitos
sombríos y filtrados, desvelan al mismo tiempo un deseado grado de privacidad y reserva hacia el
interior. Resulta sencillo entender esto como el propósito de buscar un refugio doméstico, privado y
humano por parte de un personaje como Ervi que, con considerables habilidades sociales, empezaba a
gozar de cierta distinción en su país.130 Estos rasgos no solo proporcionaron una mayor intimidad a la
vida privada de Ervi sino que añadieron una mayor carga enigmática a todo el conjunto. Es necesario
recalcar en este sentido el fuerte contraste originado por tanto entre un interior extremadamente
cálido y acogedor y un exterior completamente anómino, sencillo y, para observadores ligeros, casi
irrelevante. No es complicado deducir que parte de este interés y habilidad en el manejo de modelos
populares, aparentemente comunes, proviniera de la experiencia anterior de Ervi como Director del
Instituto de Estandarización. Al fin y al cabo, salvo por su revestimiento exterior sólido y por los
cuidados detalles en la urbanización exterior, su apariencia general y similitud dimensional y
compositiva, llevan a asemejar Villa Ervi con alguna de las típicas viviendas de veteranos.
experimento de nuevos materiales para este ámbito de trabajo. Tanto su publicación en Arkkitehti
como en la revista Kaunis Koti, donde se divulgó bajo el título de “Obra maestra de la tecnología y la
naturaleza”, enfatizaron la super-modernidad del conjunto en el momento de su construcción.132 A
130
Es conocido que su facilidad comunicativa y de relación social fue uno de los rasgos más distintivos y conocidos de Ervi. Esta predisposición quedó plasmada poco
después, en los cincuenta, en su matrimonio con la famosa actriz finlandesa Rauni Luoma y con la construcción de un refugio para el que acabaría por ser el presidente de
Finlandia, Urho Kekkonen. JOHANSSON, Eriika: Op. cit., p. 35. AALTONEN, Susanna: Op. cit., p. 85.
131
Junto al edificio Porthania, parte de sus experimentaciones más novedosas las desarrolló en el campo de la vivienda. La llamada “Casa del mañana”, proyectada por Ervi
construida en 1955 en el Forum Nórdico de Construcción en Helsinki, es uno de los mejores ejemplos en este sentido. Al respecto se puede consultar: LAHTI, Juhana y
LESKINEN, Linda: “A `House for Tomorrow”, en JOHANSSON, Eriika, LAHTI, Juhana y PAATERO, Kristiina (coords.): Op. cit., pp. 109-112.
132
Ibidem.; Arkkitehti 11-12/1951, Op. cit.; Kaunis koti 1/1951: 17-19. 282. Aarne Ervi, “Casa del mañana” en el Forum Nórdico de
Construcción en Helsinki (1955)
185
287. y 288. Estructura, estado actual y anuncio de Betocel publicado en
Arkkitehti 11-12/1951 aprovechando imágenes de Villa Ervi
186
pesar de la aparente contradicción surgida entre este aspecto tecnológico e innovador y la imagen
arraigada de este tipo de arquitectura, no se debe olvidar que este movimiento, nacido como una
variable crítica del funcionalismo, en ningún momento renunció a postulados y avances de la anterior
corriente. Todo aquello que no obstaculizara la deseada humanización de los espacios habitables, y
facilitara y abaratara la construcción en esta fase de escasez, era propenso de ser utilizado. En el
artículo referido en el segundo apartado de este capítulo, publicado en Architectural Review en 1947,
relativo a esta tendencia y titulado “The New Empiricism: Sweden’s latest style”, ya se hizo referencia
a esta doble naturaleza en el caso del neoempirismo sueco.133 En la correspondencia finlandesa de esta
corriente, el funcionalismo romántico, como su propio nombre indica y como se ha comprobado,
también se hizo patente esta compatibilidad. En relación a las construcciones que aparecían en aquel
artículo ya se destacó la voluntaria combinación de materiales tradicionales junto a sistemas
estandarizados y prefabricados, en particular, y al igual que el caso de Ervi, en aspectos como la 289. Sven Markelius, esquema del System House (1942) que sirvió
como base para constuir su propia vivienda en Kevinge
estructur