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Análisis Transaccional

El documento presenta una introducción al Análisis Transaccional. Se resume la biografía de Erick Berne, quien desarrolló esta teoría. Luego, se explican conceptos clave como los estados del yo, las transacciones y las hambres psicológicas. Finalmente, se divide el trabajo en dos capítulos, el primero cubriendo la teoría de la personalidad y comunicación en el Análisis Transaccional, y el segundo sobre el método psicoterapéutico.

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Análisis Transaccional

El documento presenta una introducción al Análisis Transaccional. Se resume la biografía de Erick Berne, quien desarrolló esta teoría. Luego, se explican conceptos clave como los estados del yo, las transacciones y las hambres psicológicas. Finalmente, se divide el trabajo en dos capítulos, el primero cubriendo la teoría de la personalidad y comunicación en el Análisis Transaccional, y el segundo sobre el método psicoterapéutico.

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FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN, TURISMO Y PSICOLOGÍA

ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA

ANÁLISIS TRANSACCIONAL

ASESOR DEL CURSO


RAMIREZ CASTILLO, Maximo
AUTORES
ARIZAGA ZUTA, Ursula Ingrid
HILARIO VILLAFUERTE, Karina
SUÁREZ VARGAS, Karen Beatriz

ASIGNATURA
Psicología Clínica y de la Salud

FECHA DE ENTREGA
30/05/16

Aula Gesell 1 – 75M

LIMA – PERÚ
2016

1
INDICE
Pg.

PORTADA……………………………………………………………………. I
INDICE…………………………………………………………………..........
II
DEDICATORIA........................................................................................
INTRODUCCIÓN................................................................................... III
CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN AL ANÁLISIS TRANSACCIONAL
4
1.1. Biografía de Erick Berne y orígenes del análisis Transaccional
1.2. El Análisis Transaccional 6
1.3. Filosofía y principios del Análisis transaccional
1.4.1 Concepto de cura y finalidad de la terapia de Berne 7

2. Metas del Análisis Transaccional


8
3. Principios y Aplicación del Análisis Transaccional
4. Campos de Aplicación 9
5. Características del Análisis Transaccional y su relación con otros enfoques
6. Que ofrece el Análisis Transaccional 10

7. Teoría de la personalidad
10
1. Estados del Yo
11
2. Análisis estructural de los estados del yo
3. Análisis funcional de los estados del yo
14
4. Diagnósticos de los estados del yo
10. Teoría de la comunicación 14
1. El análisis transaccional
15
2. Transacciones complementarias
3. Transacciones cruzadas
16
4. Transacciones ulteriores
5. Las hambres psicológicas 18
6. Caricias
7. Hambre de estructura 18

8. Programación de tiempo
23

II
2
11. Teoría de los juegos psicológicos
12. Teoría del guion de vida

CAPÍTULO II: METODO PSICOTERAPEUTICO


2.1. Método Psicoterapéutico
2.2. Escuela Redecisión
2.3. Escuela Cataxis
2.4. Técnica de Análisis Transaccional
2.5. Eficacia de la terapia de Anlisis Trassaccional

CONCLUSIONES…………………………………………………………...
REFERENCIAS.......................................................................................

3
“La docencia es una profesión

emocionalmente apasionante, profundamente

ética e intelectualmente exigente, cuya

complejidad sólo es comprensible para

quienes solemos poner el cuerpo y el alma en

el aula.”

M. Fullan y A. Hargreaves

III
4
INTRODUCCIÓN

Hoy en día existe una gran variedad de teorías aplicadas a problemas psicosociales o

trastornos mentales, sin embargo, el enfoque humanista, el cual ha revalorado la

concepción del hombre, nos propone una teoría que no solo colabora con la comprensión de

la Teoría de personalidad del paciente sino también con la teoría de la comunicación,

estamos hablando del Análisis Transaccional, el cual, nos facilita el entendimiento de las

influencias de las relaciones sociales y como estas afectan en la conformación de nuestra

estructura de personalidad, así como a identificar la postura que tomamos ante mensajes,

caricias, mandatos, etc.

La importancia del estudio sobre el Análisis Transaccional radica en la calidad de

servicios que vamos a dar los psicólogos a nuestros pacientes pues esta teoría, la cual es

muy sencilla para el entendimiento tanto de los profesionales como de los pacientes, y al

mismo tiempo nos muestra características importantes de las personas en sus relaciones,

ayuda al paciente a darse cuenta de sus conductas y buscar mejores maneras de reaccionar

antes ciertas situaciones. Así mismo, es muy importante tener en cuenta que no todas las

teorías o enfoque se adaptan a las necesidades de los pacientes.

En el presente trabajo se presentarán los principios, las características y las teorías

que son parte del Análisis transaccional. Como estudiantes de los últimos ciclos de la

carrera de psicología, nos parece muy importante que tengamos conocimientos acerca de

5
los enfoques psicoterapéuticos y las técnicas, las cuales nos orientaran a realizar y mejorar

la calidad de vida de las personas a por medio de nuestra intervención psicológica.

Para la elaboración del siguiente trabajo monográfico se ha consultado a diversas

fuentes de información tales como libros, revistas científicas y artículos electrónicos de

base de datos como EBSCOHOST, SCIELO y E-LIBRO. Es así como de las fuentes antes

mencionadas podemos destacar la publicación de Berne de 1970, titulado “¿Qué dice usted

después de decir hola?, donde se aborda los aspectos teóricos que son relevantes del tema

en estudio.

Por otro lado, para una mejor comprensión del tema, el siguiente trabajo está

dividido en dos capítulos. En el primer capítulo se aborda la teoría de la personalidad y de

la comunicación y todos los aspectos teóricos que encontramos en el Análisis

Transaccional. En el segundo capítulo presentamos todos los aspectos relacionados a la

psicoterapia, las técnicas y el Análisis Transaccional en el Perú.

Finalizando el presente trabajo se dará a conocer las conclusiones a las que se llegó

a partir de la realización de este estudio. Esperamos que después de leer nuestro trabajo

queden absueltas sus dudas sobre este tan interesante tema, ampliando además su

conocimiento e interés por desarrollar a futuro investigaciones o si desean especializarse en

el Análisis Transaccional.

6
CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN AL ANÁLISIS TRANSACCIONAL

Erick Berne (1971) el profesional que inició los postulados del Análisis

Transaccional (AT), nos dice que es una teoría de la personalidad, de la comunicación y un

método clínico de psicoterapia. Para empezar, hablaremos un poco sobre la biografía de

este autor y los inicios del AT.

1.1. Biografía de Erick Berne y orígenes del Análisis Transaccional

Eric Berne, nació en el año de 1910 en la Ciudad de Montreal, Canadá. En 1935, en

su ciudad natal, obtuvo el título de medicina y cirugía. Posteriormente se trasladó a los

Estados Unidos donde, en 1938, se tituló en psiquiatría en la Universidad de Yale. En este

país ejerció su profesión y creó el sistema llamado análisis transaccional (AT).

Como era habitual en ese lugar y época, inició su formación en el modelo

psicoanalítico, siendo su psicoanalista Paul Federn, discípulo y colaborador estrecho de

Sigmund Freud. Berne se interesó especialmente por los estados yoicos y se trasladó en el

año de 1947 a Carmel (California), donde prosiguió sus estudios de psicoanálisis con Erik

Erikson, psicoanalista de la psicología del yo. Ese mismo año Berne escribió The Mind in

Action, que en español significa los Mecanismos de la Mente, obra que fue muy divulgada

y que utiliza un vocabulario popular. El libro es ejemplificado a través de varias historias

cotidianas sobre diversos aspectos de la psiquiatría y del psicoanálisis. El prefacio de esta

obra es de Abrahan A. Brill que, siendo uno de los introductores del psicoanálisis en

Estados Unidos, muestra su asombro y valora el trabajo hecho por Berne, redactando que él

posee la feliz facultad de documentar y presentar procesos mentales abstrusos de una


7
manera tan sencilla y tentadora, que puede mantener el interés incluso de un fatigado lector

de temas psicoanalíticos. Este estilo sencillo y simple de lectura lo mantuvo siempre,

incluso en los artículos sobre la Intuición y la Comunicación publicados entre 1949 y 1956.

Fue en este último año ya mencionado en donde fue rechazado como miembro de la

Sociedad Psicoanalítica de San Francisco. Tras ser separado de dicha institución, él

prosiguió con la teoría que estaba creando y publicó un artículo en el año de 1958 acerca

del Análisis Transaccional, manifestando ser un nuevo y efectivo método de terapia

aplicado a grupos de personas, en el cual se incorpora aspectos de la comunicación. Aquí

implementó postulados de su amigo Gregory Bateson.

Aunque buscó alternativas para lograr una psicoterapia más eficaz, fue respetuoso

con las teorías psicoanalíticas en las que se formó. Se rodeó de un equipo de colegas y

organizó regularmente seminarios en San Francisco, para compartir sus experiencias como

terapeuta de grupo y con vistas a desarrollar un modelo de "psiquiatría social" basado en el

estudio de las interacciones entre las personas y sus estados del yo, al que llamó análisis

transaccional.

Berne dedicó 12 años a desarrollar su teoría. Su primer libro, que tituló Análisis

Transaccional en Psicoterapia, el cual vio la luz en el año de 1961, fue una revolución en el

campo de la comunicación interpersonal de grupo o de masas. Esto le costó el hecho de que

la Sociedad Psicoanalíticas no le quisiera dar el título de psicoanalista, pero que al final le

fue concedido póstumamente y fue entregado por su hijo pequeño, Terry Berne, a Francisco

Massó Cantarero como agradecimiento por haber hecho la mejor exposición sobre su padre

que él había oído en toda su vida.

Para Berne el rechazo fue un duro golpe que combatió intensificando su gran

ambición de añadir algo nuevo al psicoanálisis. En el libro Teórico de la Comunicación,


8
Berbe expone su modelo de personalidad el cual abarca los estados del yo, de acción social,

el cual nos muestra las transacciones en la interacción social y de la imbricación de ambos

aspectos en el modo de organizar la vida en lo inmediato, dando a conocer sus ideas con

respecto al aislamiento, los rituales, los pasatiempos, la actividad, los juegos psicológicos,

la intimidad y el famoso guion de vida.

En el libro The Structure and Dynamics of Organizations and Groups, el cual aún no

ha sido traducido al español y fue publicado en el año de 1963, desarrolla diversos aspectos

psicológicos del funcionamiento grupal. En el año de 1964 publicó Games People Play,

raducida al español como Juegos en que participamos, libro que se convirtió en ese un best-

seller en EEUU ese mismo año. Después, en 1966 publicó Principles of Group Treatment,

traducida como Introducción al tratamiento de grupo, en 1968 A Layman’s Guide to

Psychiatry and Psychoanalysis, el cual fue una re-edición de uno de sus primeros libros

llamado Mecanismos de la mente y en 1970 publicó Sex in Human Loving, traducida como

¿Qué hace usted del amor cuando hace el amor?

Berne escribió todas estas obras en un lenguaje accesible para que el lector capte la

información nuclear en una primera lectura y entienda las implicaciones de la misma en

lecturas en las posteriores obras que iba publicando. What do you say after you say hello?,

traducida como ¿Qué dice usted después de decir hola?, última obra que termina de

elaborar en 1970 en el hospital de Monterrey, donde se encontraba hospitalizado por haber

sufrido un infarto el 26 de junio.

En el pasado había queda el seminario clínico de Monterrey que, desde 1950, se

celebraba los jueves y estaba constituido por personas dedicadas profesionalmente a la

salud. También queda el seminario que, la noche de los martes, se celebraba en San

Francisco y que en 1958 se organizó como el Seminario de Psiquiatría Social de San


9
Francisco, cuyos miembros eran heterogéneos en su dedicación laboral: se agrupaban

profesionales de la salud, pacientes y personas de ocupaciones diversas interesadas en el

AT. En 1964, pasa a denominarse Seminario de Análisis Transaccional de San Francisco, y

sus miembros, y junto con los participantes de los seminarios de Monterrey crean la

International Transactional Analysis Association (ITAA) (Asociación Internacional de

Análisis Transaccional). Finalmente, Eric Berne fallece a los sesenta años, el 15 de julio de

1970, en el Hospital de Monterrey a causa de un infarto. Se sabe también que unos meses

antes, el 14 de marzo de 1970, había muerto Fritz Perls, el creador de la Terapia Gestalt, a

los 76 años. Ambos hombres eran considerados como personas extraordinarias las cuales

aportaron grandes ideas al mundo de la comunicación.

Actualmente su exponente más importante es Claude Steiner y sus postulados se

encuentra en su libro Los juegos que juegan las personas. Este modelo de análisis

transaccional posee algunos cambios con respecto a sus paradigmas, sin embargo, la

práctica del método sigue persiguiendo la eficacia de que el cliente pueda cambiar

sentimientos, pensamientos y comportamiento.

Valbuena (2006) señala que Eric Berne en la actualidad es considerado uno de los

autores más originales que han escrito sobre comunicación, pues supo conectar muy bien

con un público de millones de lectores y su sistema sigue teniendo una gran participación

en la actualidad, porque anticipó las principales cuestiones teóricas de la ahora llamada

Sociedad de la Información.

10
Figura 1. Vida y pasatiempos de Erick Berne.

1.2. El Análisis Transaccional

El análisis transaccional es una teoría de la personalidad neofreudiana que retoma

por los conceptos de ello, yo y superyo, pero transformándolas de entidades intrapsíquicas a

instancias transaccionales, en un enfoque que se centra en las interacciones de las personas

más que en las dinámicas internas.

Silva (2008) menciona que Berne en sus planteamientos, rechazó abiertamente la

costumbre generalizada en psiquiatría y en psicología de recurrir al uso de un lenguaje

cientificista, confuso y complejo, reemplazándolo por un lenguaje simple y directo, al

alcance de la mayoría de las personas, como en el caso de la denominación de los Estados

del Yo: Padre, Adulto y Niño. Así mismo, señaló que este enfoque se opuso al patrón

médico de enfermedad y a la tendencia del profesional de diagnosticar o etiquetar a las

personas.

Berne en el desarrollo de su teoría enfatizó el concepto de la elección conductual

basada en una decisión personal, señalando que la perturbación psicológica corresponde

fundamentalmente a decisiones infantiles reversibles gracias a las tendencias innatas y

11
potentes que poseen las personas en su deseo de recuperación sobre la base del desarrollo

de nuevos aprendizajes conductuales.

Basado en una concepción humanística positiva, Berne consideró necesario que el

terapeuta abandone el supuesto de enfermedad y estado crónico, cuyas consecuencias era

producir en el paciente un estado crónico y de enfermedad, y que en su lugar adopte el

supuesto de la curabilidad, ofreciendo a los participantes una esperanza positiva. Esta teoría

se basa en una filosofía positiva y de confianza en el ser humano. Considera que todas las

personas tienen el mismo valor como seres humanos. Lo que puede variar son las

conductas, algunas de las cuales pueden ser adecuadas y otras no. Es decir, no se requiere

que la persona actúe bien y realice todo con éxito para que sea juzgado como valioso. Por

ello, se le acepta incondicionalmente, no importa que ciertos de sus actos sean calificados

por ella misma o por otras como equivocados o tontos, o por el hecho de que los demás la

acepten o condenen. Este autor, por lo tanto, subraya el valor del ser humano solo por el

hecho de estar vivo y añade que, aunque una existencia puede no ser del todo satisfactoria,

siempre hay posibilidad de que lo sea. La mejor estrategia para el manejo de problemas

relacionados con el valor humano consiste en separar el problema o hecho del autor, de esta

forma se reacciona ante el comportamiento apropiado o inapropiado, sin dar opiniones

sobre el valor de la persona. Los modelos humanísticos existenciales coinciden con esa

filosofía positiva del ser humano.

Constituida en la actualidad como una teoría total de la personalidad, de la

comunicación y como una psicoterapia individual y social, el AT explica por qué las

personas se diferencian unas de otras y actúan de la manera en que cada una de ellas lo

hace, proporcionándole a estas los medios cognitivos que les permitan entender su conducta

y asumir la responsabilidad que les incumbe en cuanto a un cambio y adopción de


12
conductas más positivas, adecuadas y satisfactorias para asegurar un máximo desarrollo de

la persona.

Como teoría, el Análisis Transaccional explica la estructura y funcionamiento de la

personalidad humana con base en la experiencia personal de cada cual, que constituye, en

última instancia, el marco de referencia individual tomando en cuenta las conductas y

vivencias cotidianas y de las cuales el individuo es, en realidad, el único juez válido.

Como modelo científico, el AT, observa, compara, evalúa, valora, integra y actúa

sobre la conducta, al separar el comportamiento en unidades simples y al analizar los

intercambios de estímulos y respuestas entre las personas.

Como modelo humanístico, el AT persigue como objetivo fundamental el ayudar al

hombre a crecer y desenvolverse plenamente al liberarlo de sus ataduras y compromisos

arguméntales, como los guiones psicológicos o argumentos de vida, juegos psicológicos y

manipulaciones, enseñándole los caminos hacia la autonomía, la intimidad y la

autenticidad, mediante la recuperación y fortalecimiento de su okeidad, primigenia y

adiestramiento, para optar por una posición existencial realista.

Como técnica o instrumento de cambio, el AT proporciona respuestas a una

multiplicidad de preguntas que las personas formulan con respecto a sí mismas, a los

demás, a las conductas y motivos de cada cual. Además, el AT, ubica en las personas

mismas la responsabilidad con respecto al uso adecuado y oportuno de los instrumentos

conductuales ofrecidos al brindarles alternativas para el cambio conductual a través del

mejoramiento de sus formas de relación y su emancipación con respecto a un estilo de vida

conflictivo y supeditado a prejuicios y fantasías.

Un gran punto a favor que encontramos en la parte psicoterapéutica es que el

autoconocimiento que las personas pueden adquirir a través del AT permite a cada
13
individuo controlar, con relativa facilidad, la manifestación personal de comportamientos

inadecuados o irracionales y de detectar pensamientos y modos de percepción impropios

antes de que éstos sean activados. En esta forma, las personas pueden manejar la

producción y la transmisión personal de mensajes y estímulos negativos y no asertivos.

Su fácil integración con otras disciplinas de las ciencias humanas y sociales le ha

proporcionado una gran difusión mundial dentro del entorno humanista, laboral y de la

autoayuda. Además, el AT es considerado como un método positivo de formación del

Hombre Integral y un modelo decisional pues nos permite comprender nuestras relaciones,

lo que buscamos en nuestras relaciones y cuáles son nuestras raíces ocultas que nos hacen

reaccionar de manera repetitiva, nos ayuda a sentir y tomar conciencia de qué es lo que

pasa en nosotros y por lo tanto qué necesitamos, deseamos y cuáles son nuestras metas, nos

permite actuar y tomar la iniciativa para poner en marcha los cambios personales,

relacionales u organizacionales y nos impulse a utilizar la potencia necesaria para alcanzar

nuestro desarrollo y evolución.

La psicoterapia del análisis transaccional es reconocida como un método científico

para el tratamiento de trastornos psiquiátricos en dos países con una alta cultura en

tratamiento de trastornos psiquiátricos: Suiza y Austria. Sin embargo, también se ha

señalado su debilidad epistémica pues sus constantes analogías con el psicoanálisis

freudiano le han dificultado ser

1.3. Filosofía y principios del Análisis Transaccional

El Análisis Transaccional, el cual está basado en la teoría humanista, propone que

todos nacemos "bien" y metafóricamente hablando nos dice que “todos nacemos príncipes

y princesas” pero, luego la sociedad influye en nuestra forma de comportarnos ante

14
determinadas situaciones, ejerciendo acciones auto limitadoras con las que nos convertimos

en “sapos o ranas encantadas”.

El primer principio es “Yo soy OK y Tú eres OK”, el cual hace referencia a que

somos personas dignas de confianza y respeto básico, así como la otra persona también.

El segundo principio en que se basa el AT es que todos tenemos un cierto potencial

humano determinado por los condicionamientos genéticos, circunstanciales de salud, y

sociales de origen y procedencia, que podemos desarrollar. Aquellas limitaciones externas

al desarrollo de nuestro potencial humano, y sobre todo las limitaciones internas decididas

tempranamente, producen la infelicidad, la auto-limitación de las habilidades personales

para resolver problemas y enfrentarnos a la vida y en definitiva la patología o trastornos

mentales. De modo que somos responsables de nuestras vidas y decidimos lo que es bueno

para nosotros.

El tercer principio hace referencia en la filosofía del Análisis Transaccional, el cual dice

que todos podemos cambiar en pos de la autonomía y tenemos los recursos necesarios para

hacerlo. Estos recursos pueden ser personales o relacionales e incluyen la posibilidad de

tomar nuevas decisiones más auto potenciadoras.

De las investigaciones de Penfield, algunas de las conclusiones fundamentales para

entender el A.T. que se pueden deducir son:

 Cada experiencia de nuestra vida queda registrada en el cerebro, que funciona como un

magnetófono de alta fidelidad. Estimulando el lugar apropiado vuelve a revivirse la

experiencia, apareciendo conjuntamente, y en la misma secuencia temporal, recuerdo y

sentimiento.

 La memoria (imágenes y emociones) tiene un enraizamiento biológico.

15
 Se da la posibilidad de coexistencia simultánea, en la experiencia propia, de

sentimientos presentes y pasados.

1.3.1. Concepto de cura y finalidad de la terapia en Berne

El Análisis Transaccional se marca como objetivo la autonomía de la persona.

Berne utiliza a veces de forma implícita, otras explícitamente, la cuestión de la salud mental

en términos de crecimiento o de evolución hacia un objetivo, la autonomía.

Para Berne (1964) una persona autónoma es la que posee tres capacidades:

Conocimiento, espontaneidad e intimidad. Una persona autónoma posee las siguientes

características:

 es consciente y está abierta a los datos externos e internos que le llegan por su sistema

sensorial;

 es espontánea, se comporta en función de las elecciones que ha reconocido, de las

opciones que ha puesto en práctica y de las decisiones apropiadas que ha tomado;

 es capaz de intimidad, es decir, de establecer contacto con los otros y mantenerlo,

esperando siempre una respuesta positiva con todo el riesgo que comporta el hecho de

exponerse y de permanecer vulnerable a los demás.

Underhill diferencia entre el concepto de cura y la meta de la terapia que es la

autonomía. Autonomía, auto actualización y sinergia son las dimensiones esenciales de la

salud mental según el autor: "donde falta una de las tres no se está plenamente realizado;

así la autonomía es una puerta de entrada para la salud mental" (Underhill,1980: 4).

1.4. Metas de Análisis Transaccional:


16
La meta del Análisis Transaccional es la Autonomía de la persona a través de:

 La conciencia o capacidad de distinguir la realidad de la fantasía interna proyectada

sobre lo que pasa o sucede, es decir, el terapeuta realiza un contrato con el adulto, jamás

con el niño o padre, ya que, a través de ello, el paciente toma conciencia de su situación

y decide iniciar la intervención.

 La espontaneidad o capacidad de expresar mis propios pensamientos, sentimientos y

necesidades y de actuar en consecuencia, viviendo para sí, puesto que el paciente debe

decidir sobre qué tema abordar.

 La intimidad o capacidad de abrirme al otro, estar próximo, cercano y ser auténtico con

el otro con reciprocidad.

 La ética o capacidad de elegir actuar en cada contexto respetando los propios valores

asumidos.

 Comprender como entramos en relación con los otros, lo que buscamos en nuestras

relaciones y cuáles son nuestras raíces ocultas que nos hacen reaccionar de manera

repetitiva.

 Sentir y tomar conciencia de qué es lo que pasa en nosotros y por tanto de que

necesitamos, deseamos y de cuáles son nuestras metas.

 Actuar y tomar la iniciativa para poner en marcha los cambios personales, relacionales

u organizacionales.

 Utilizar los Permisos, Protecciones y la Potencia necesarios para alcanzar nuestro

desarrollo y evolución.

1.5. Principios de aplicación del Análisis Transaccional:

La práctica profesional del Análisis Transaccional se basa en dos principios, los

cuales son:
17
 La comunicación profesional - cliente; la relación terapéutica debe ser clara, directa y

oportuna o pertinente a la situación.

Como, por ejemplo, en la terapia ningún nivel debe de estar excluido, ni el

emocional, ni el racional, ni el de los valores personales. Tampoco está excluida ningún

área del comportamiento del foco de la terapia, ni la intrapsíquica (lo que pasa dentro de

nosotros, en nuestra mente), ni la corporal (lo que pasa dentro o en nuestro cuerpo), ni la

conductual (el comportamiento), ni la relacional, ni la social. Ya que el lenguaje que hay

entre el terapeuta y el paciente es sencillo, claro, potente o expresivo, la jerga es limitada y

compartida entre ambos.

 El Análisis Transaccional es un método contractual. Berne (1970) expresa:

"Un contrato es un acuerdo Adulto con uno mismo o con otra persona para realizar un

cambio."

El contrato tiene como finalidad orientar y guiar el trabajo terapéutico con el

Análisis Transaccional. Por ello, cuenta como objetivo lo que el cliente desea alcanzar, una

meta de cambio, e implica un análisis cooperativo entre ambos de la situación a resolver

con posibles opciones y alternativas. Por el cual, tanto el terapeuta y el cliente, asumen una

responsabilidad durante todo el proceso, pero esta es diferenciada pues el cliente se

responsabiliza de cambiar lo que sea necesario de su situación tomando nuevas decisiones,

poniéndolas en práctica y usando todos sus recursos disponibles. Por su parte el Analista

Transaccional se responsabiliza de cuidar el proceso, de confrontar al cliente en el

momento adecuado, de apoyar cuando sea conveniente, de dar orientación cuando es

oportuno y de señalar lo que observa cuando sea pertinente.

Asimismo, el contrato supone un compromiso en las dos direcciones, donde el

cliente se compromete a poner de su parte toda la energía disponible con el fin de resolver
18
los problemas para alcanzar su objetivo y el Analista Transaccional se compromete a

proporcionar al cliente el espacio y el tiempo adecuado para que se realice el cambio,

además pone a disposición del cliente sus conocimientos y habilidades con el fin de que el

cliente las use para resolver sus problemas. Todo lo dicho anteriormente se desarrolla en un

marco de respeto mutuo acerca de la propia valía y del potencial que todo ser humano tiene

para enfrentarse a la vida y a las situaciones. Es decir, desde la perspectiva de “Yo soy OK

- Tú eres OK”, también se infiere la frase "busco la ayuda que tú me puedes dar, y que tú

me ofreces".

1.6. Campos de aplicación

El Análisis Transaccional se utiliza principalmente en:

 Psicoterapia: individual, de pareja, de familia, en grupo.

 Orientación (Counselling): personal, familiar, relacional, vocacional, etc.

 Empresa y organizaciones: consultoría, desarrollo organizacional, cultura

organizacional, trabajo en equipo, dirección de personas, comunicación, etc.

 Trabajo social: exploración de recursos, apoyo y orientación social, integración y

marginación, reinserción social, etc.

 Relación de ayuda: asistencial, clínica, familiar, voluntariados, etc.

 Pedagogía: educación, reeducación, orientación e integración escolar, desarrollo

humano, etc.

 Formación: de padres, profesores, educadores, profesionales, vendedores,

consumidores, amas de casa, adolescentes, parejas, dirigentes, etc.

1.7. Características del Análisis Transaccional y su relación con otros

enfoques

19
Es de suma importancia conocer las características que posee el análisis

transaccional, ya que la distinguen y la convierten en una teoría amplia, flexible e integral.

A la vez permiten que al ponerla en práctica pueda ser complementada y profundizada con

los aportes que brindan otros enfoques teóricos para una adecuada intervención.

Esta teoría se basa en una filosofía positiva y de confianza en el ser humano, ya que

se considera que todas las personas tienen el mismo valor como seres humanos, pero lo que

puede variar son las conductas, algunas de las cuales pueden ser adecuadas y otras no.

Sobre este aspecto del valor humano, según el enfoque de la Terapia Racional Emotivo-

Conductual y de acuerdo con Ellis, en Naranjo (2004), el concepto de bueno no puede

aplicarse al ser humano, porque no se requiere que la persona actúe bien y realice todo con

éxito para que sea juzgado como valioso. Por ello, se le acepta incondicionalmente, no

importa que ciertos actos sean calificados por ella misma o por otras como equivocados,

tontos o por el hecho de que los demás la acepten o rechazan. Este autor, subraya que el

valor del ser humano es estar vivo y añade que, aunque una existencia puede no ser del todo

satisfactoria, siempre hay posibilidad de que lo sea. La mejor estrategia para el manejo de

problemas relacionados con el valor humano consiste en separar el problema o hecho de la

persona, de esta forma se reacciona ante el comportamiento apropiado o inapropiado, sin

dar opiniones sobre el valor de la persona.

Así mismo, los modelos humanísticos existenciales coinciden con esa filosofía

positiva del ser humano. Como parte de sus principios básicos, de acuerdo con Feixas y

Miró (1993), se señala la autorrealización, que se concibe como una tendencia inherente al

organismo que lo impulsa hacia el crecimiento, la diferenciación y la búsqueda de sentido,

entendido como el énfasis en el carácter intencional de la acción humana. Esto sostiene que

la persona no solo se mueve por motivaciones materiales, sino también por principios
20
axiológicos, tales como la libertad, la justicia y la dignidad, que suponen el intento de

trascender la propia existencia.

Otro punto importante a señalar es que es un modelo de aprendizaje, no de

enfermedad, como ya habíamos mencionado anteriormente. Se espera que la persona

aprenda a hacer lo adecuado y a sentir las emociones auténticas. Este enfoque considera

que en la mayoría de los casos, la asignación de enfermedad mental está mal aplicada, ya

que se trata (normalmente) de un desajuste de conducta o conductas inadecuadas, fruto del

proceso de socialización.

El enfoque conductual coincide con el punto de vista de Corey (1989), quien señala

que una premisa básica de la perspectiva conductual es que todas las conductas,

cogniciones y emociones problemáticas han sido aprendidas y por lo tanto pueden ser

modificadas con nuevos aprendizajes. Aunque este proceso de modificación

frecuentemente es conocido como terapia, es más una experiencia educativa en la cual las

personas se involucran en un proceso de enseñanza-aprendizaje. Se dice que es un proceso

educativo porque se espera que las personas adquieran conocimientos de cómo mirar su

propio proceso de adquisición de conductas, ayudándolos a buscar formas más efectivas de

modificar sus comportamientos, cogniciones y emociones.

Por otra parte, refiriéndose al enfoque Cognitivo, Garrido y García (1994)

mencionan que este utiliza un modelo educativo, debido a que las personas sufren porque

desarrollan una forma errónea de dar significado al mundo, y lo que se busca mediante el

proceso de orientación es enseñarles a desarrollar una nueva manera de ver la realidad. En

última instancia, es un método de aprender a aprender de la realidad.

La Terapia Racional Emotivo-Conductual enseña a las personas a utilizar su modelo

del ABCDE desde las primeras sesiones, por eso se considera que tiene una modalidad
21
educativa como el Psicodrama, en el cual las personas aprenden y aplican las técnicas

propias de esta terapia mediante el entrenamiento.

Con lo dicho anteriormente, con respecto al Análisis Transaccional, Thomas (2000)

subraya que en este enfoque considera que las personas poseen el potencial para

desenvolverse como seres autónomos y liberarse de los esquemas mentales y conductuales

que limitan su crecimiento personal y su salud vital. Por lo tanto, es un enfoque para todas

las personas y especialmente para aquellas que desean darle un sentido a su existencia y

que consideran que sus pensamientos, conductas y formas de enfrentar las situaciones de la

vida no son las más adecuadas. Berne (1983) señala que:

“En cuanto se refiere a la existencia real en el mundo, el Análisis transaccional

comparte con el análisis existencial una elevada estima y un intenso interés por las

cualidades personales de sinceridad, integridad, autonomía y autenticidad, lo mismo que

por sus manifestaciones sociales más conmovedoras en el encuentro y la intimidad”. (p.

342)

Thomas (2000) señala que el Análisis Transaccional es una teoría humanística que

tiene como propósito central facilitar que la persona crezca y se desenvuelva plenamente al

liberarla de ataduras y compromisos tales como los guiones psicológicos o argumentos de

vida, juegos psicológicos y manipulaciones, enseñándole caminos hacia la autonomía, la

intimidad, la honestidad y la autenticidad mediante el fortalecimiento de una posición

existencial realista. Además, involucra paralelamente un modelo de aprendizaje, partiendo

de que en general la conducta humana es el resultado de experiencias y aprendizajes del

pasado, generalmente distorsionadas por presiones educacionales prejuiciadas e influencias

negativas de otras personas y del entorno.

Ahora pasaremos a mencionar las principales características del A.T:


22
- El modelo está basado en las necesidades de todo ser humano; debido a que se

toma en cuenta necesidades tales como el afecto, el reconocimiento, la autoestima, la

autoconfianza, la autonomía, el bienestar, la pertenencia y la aceptación social, dentro de un

marco de armonía tanto intra como interpersonal. Asimismo, ofrece las bases necesarias

para realizar cambios conductuales y hacer elecciones que favorezcan la autorrealización

personal, relaciones humanas más adecuadas y satisfactorias mejorando el estilo de vida de

la persona. En el Existencialismo, uno de los propósitos fundamentales es ayudar a la

persona a descubrir el significado de su existencia y mejorar sus relaciones con las demás.

Por otra parte, en el enfoque Centrado en la Persona, su creador, Carl Rogers (1961) señala

que: “Es un empeño evidente en toda vida orgánica y humana expandirse, extenderse,

llegar a tener autonomía, desarrollarse, madurar, es la tendencia a expresar y activar todas

las capacidades del organismo…” (p. 35). En la terapia Gestalt, de acuerdo con Zinker

2000), se anima constantemente a las personas a intentar nuevos estilos de comportamiento

para permitir la expresión de dimensiones de su personalidad que están adormecidas y para

probar modos alternativos de conducta que les permita ampliar su capacidad de respuesta

en el mundo.

- El modelo es objetivo, porque se basa en hechos cotidianos observables y

registrables. Thomas (2000) señala que como modelo científico el Análisis Transaccional

observa, coteja, evalúa, valora, actualiza, integra y modifica la conducta al separar el

comportamiento en unidades simples y fácilmente identificables y comprensibles (análisis)

y, al aplicar esos análisis a las relaciones interpersonales (transacciones). Opi y Beltrán

(2005) agregan que este enfoque es predictivo, por cuanto la observación de las

manifestaciones de conducta, junto con el conocimiento de la historia de vida de la persona,

23
indica que si esta continúa aplicando el mismo “programa” mental, tenderá a obtener

ciertos resultados predecibles y al ser predictivo, facilita la prevención.

- También es diagramable; es decir, emplea diagramas y esquemas simples mediante

los cuales se pueden representar todo tipo de situaciones, lo cual permite a la persona

explicar o comprender fácilmente esta teoría. Esto favorece el autoconocimiento y permite

de manera más fácil controlar comportamientos inadecuados o irracionales. De igual forma,

en el enfoque Cognitivo se utilizan los gráficos, por ejemplo, el gráfico de pastel, mediante

el cual la persona puede identificar sus problemas y lo cambios que desea para su vida,

determinar si existe un equilibrio entre las áreas de su existencia o las posibles causas de un

evento determinada.

- El Análisis Transaccional facilita la integración de técnicas derivadas de otros

enfoques, tales como la Gestalt, el Conductismo, el enfoque Cognitivo, la Bioenergética, la

Terapia Racional Emotivo-Conductual, el enfoque Existencial, la Terapia Sistémica, entre

otros, lo cual aumenta la capacidad de su uso en la práctica profesional y su aplicación

tanto en la intervención individual como con grupos humanos en campos tales como el

organizacional, el educativo y el familiar.

- Es contractual; es decir, se trabaja con base en objetivos establecidos con la

persona orientada. El proceso se inicia con un contrato bilateral por cuanto se considera que

el enfoque contractual protege la autodeterminación de la persona y le permite darse cuenta

cuando ha logrado lo que se proponía. De igual forma ocurre en el enfoque Conductista, las

primeras sesiones se dedican a establecer las metas personales que se desean alcanzar,

como conductas por cambiar y destrezas por aprender. También en el enfoque Cognitivo,

durante la primera parte del proceso se ayuda a la persona a transformar las situaciones que

24
presenta en objetivos de trabajo, los cuales se anotan en una hoja, con el título “lista de

objetivos” y la fecha en que son formulados.

- El modelo es igualitario; es decir, tanto la persona que facilita el proceso como la

persona orientada se sitúan en el mismo nivel. De igual forma, en el enfoque Cognitivo se

considera que se requiere de una sólida alianza terapéutica, muchos de los aspectos del

proceso, tales como los tema que se van a trabajar durante las sesiones, la frecuencia de

estas y las tareas por realizar, se deciden de forma conjunta. Feixas y Miró (1993) proponen

un modelo de relación al que llaman de experto a experto, con el que amplían la propuesta

de Rogers de una relación de persona a persona. En este modelo, los autores consideran que

la persona orientada es experta en su mundo personal y quien orienta es una persona

experta en relaciones humanas y en el funcionamiento de sistemas de construcción.

- El Análisis Transaccional facilita una autoexploración más profunda. De acuerdo

con Naranjo (2004), el análisis estructural o de la personalidad que emplea este enfoque

permite responder a las preguntas: ¿quién soy yo?, ¿por qué actúo de la forma en que lo

hago? y ¿cómo llegué a ello?. Para ello, se analizan pensamientos, sentimientos y

comportamientos provenientes de los distintos estados emocionales del yo, se determinan

los estados predominantes del yo y la dinámica interna entre ellos. El objetivo fundamental

es establecer la comunicación más franca y auténtica posible entre los componentes

afectivos e intelectuales de la personalidad.

- En este enfoque se pretende que las personas fortalezcan su estado Adulto del Yo

como directivo de la personalidad, para que puedan emanciparse y tomar sus propias

decisiones en forma autónoma, sean capaces de evaluar antes de actuar y acepten la

responsabilidad completa de sus pensamientos, sentimientos y conductas, y que realicen

25
elecciones en forma consciente; es decir, que logren desarrollar un estado Adulto que

funcione como árbitro entre los otros estados emocionales del yo.

- El Análisis Transaccional también facilita que la persona pueda identificar sus

posiciones psicológicas hacia sí misma, las otras personas y la vida, para descubrir los

mensajes recibidos y adoptados, probablemente desde la niñez, que sustentan esas

percepciones.

- Otro tipo de análisis que se emplea es el de los guiones del drama de la vida, los

cuales están relacionados con decisiones y posiciones psicológicas mantenidas desde la

infancia. Este análisis permite que la persona pueda entender cómo su guión o plan de vida,

de las cuales se estructura con base en tres preguntas centrales que incluyen identidad y

propósito: ¿quién soy yo?, ¿qué hago aquí? y ¿quiénes son los otros?

1.8. Qué ofrece el Análisis Transaccional:

A cualquier persona en general:

 El Análisis Transaccional ofrece una formación básica, sencilla y clara en aspectos

psicológicos esenciales como la personalidad, la comunicación, las necesidades

humanas, los sentimientos y emociones, las actitudes, la dinámica de grupos, etc.

 Además de instrumentos útiles para explicar los comportamientos propios y de los otros

para poder basar de forma sólida las estrategias de relación y cambio.

 Opciones y medios efectivos para poder dar alternativas a los conflictos que se

producen en las relaciones interpersonales.

 Modelos de referencia para la observación, auto-observación y el crecimiento personal

y profesional.

 Experiencias vivenciales individuales y grupales que abren nuevas perspectivas en la

comunicación personal y en la solución de problemas.


26
A los profesionales:

A. De manera general:

 Una nueva perspectiva psicosocial integradora e integrable con sus conocimientos

profesionales previos.

 Una serie de herramientas para el diagnóstico, intervención y evaluación de la realidad

psicosocial donde se desarrolla su actividad.

B. De manera específica:

 Una organización científica, profesional bien estructurada en distintos niveles

regionales: nocional e internacional.

 Un código de ética profesional común.

 Unos requisitos de formación y unos procedimientos de entrenamiento profesional

comunes en prácticamente todo el mundo, en los distintos campos de aplicación del

Análisis Transaccional.

 Unos cuerpos de certificación profesional independientes de la estructura política de las

organizaciones.

 Una serie de publicaciones para la difusión de los avances científicos y profesionales

del Análisis Transaccional.

 Una serie de Congresos periódicos para el intercambio de experiencias y avances en los

distintos campos de aplicación del Análisis Transaccional.

1.9. Teoría de la personalidad

Hay que empezar por señalar que una persona se relaciona con los demás desde tres

estados distintos de su personalidad: padre, adulto o niño. Así mismo, podemos señalar que

la personalidad de una persona se ha formado gracias a las conductas y las interacciones

que ha tenido tanto con sus padres, como con las personas significativas.
27
1.9.1. Estados del yo

Berne (1970) define los estados del yo como sistemas coherentes de pensamiento y

sentimiento conformado por los patrones de conducta correspondientes. Así mismo, señala

que son los componentes de la personalidad y pueden clasificarse en tres tipos: Adulto,

Padre y Niño. En la vida cotidiana, cada persona durante puede ubicarse en un tipo u otro,

variando su modo de sentir, pensar y actuar según el estado del yo en que se encuentre.

Gráficamente, Berne representa este modelo con tres círculos alineados

verticalmente rodeados por una línea que los engloba, la cual suele omitirse para simplificar

el diagrama, al igual que se utilizan las iniciales P, A y N.

Figura 2. Representación de los estados del yo.

En un recién nacido, el conocimiento se centra alrededor de la satisfacción de sus

propias necesidades y bienestar; procura evitar las experiencias dolorosas y responde a

nivel del sentimiento con todo lo que posee y es. Casi inmediatamente, aparece su estado

Niño del yo. A continuación, se desarrolla el estado Padre del yo; a menudo, puede

observarse cuando el niño juega en la familia, imitando a sus padres. Unas veces, los padres

se disgustan al verse “representados” por sus hijos. Otras veces, se sienten complacidos. El

estado Adulto del yo se desarrolla cuando el niño intenta dar sentido a su propio mundo y
28
concluye que puede manipular a otros. Por ejemplo, puede preguntar: “¿Por qué tengo que

comer si no tengo hambre?”. Entonces se da cuenta de que puede manipular a los demás

fingiendo que le duele el estómago cuando no quiere comer.

1.9.2. Análisis estructural de los estados del Yo

El análisis estructural es para Berne el estudio de los Estados del Yo. Es un análisis

porque se divide, se descompone en partes la conducta y los componentes que la integran y

es estructural pues se refiere a los componentes integrales y fundamentales de la estructura

de la persona.

1.9.2.1. Estado del Yo Padre

Derivado del padre y la madre que hemos tenido y de las personas mayores que han

intervenido de manera directa en nuestra educación. Es un conjunto de las actitudes y el

comportamiento incorporados de procedencia externa. Sentimos, pensamos, actuamos y

hablamos de una manera muy semejante a como lo hacían nuestros padres y madres cuando

éramos niños, ya que ellos fueron modelos básicos en la formación de nuestra personalidad.

Sus valores e ideas acerca de la vida, sus pautas de comportamiento, sus normas, reglas y

leyes de convivencia, se van a ir grabando en el hijo o hija, e influyen de forma poderosa en

la configuración futura de su personalidad. Y todo eso sucede sin que la persona sea

consciente de ello, por lo que se terminan reproduciendo pautas aprendidas en la infancia

sin darse casi cuenta. El Padre es como una grabadora de cinta. Es una colección de códigos

de vida pregrabados, prejuzgados y prejuiciados. Cuando una persona esta en un estado del

yo Padre piensa, siente y se conduce como uno de sus padres o alguien que tomo su lugar.

El Padre decide, sin razonar, como reaccionar a las situaciones, lo que es bueno y es malo,

y como las personas deben vivir.

29
1.9.2.2. Estado del Yo Adulto

En él percibimos la realidad presente de forma objetiva, de forma organizada,

calculamos las circunstancias y consecuencias de nuestros actos con la base de la

experiencia y los conocimientos. Es la dimensión interior del individuo, que se caracteriza

por el análisis racional de las situaciones, la formulación sensata de juicios y la puesta en

marcha del propio sentido de la responsabilidad. Este estado hace posible la supervivencia

y, cuando está suficientemente desarrollado, debe analizar si en nuestra conducta hay

exceso de influencias inconscientes e irracionales de nuestro padre o de nuestro niño.

Cuando la persona está en el estado del yo Adulto, funciona como una computadora

humana. Opera en los datos que colecciona y guarda o usa para tomar decisiones de

acuerdo a un programa basado en la lógica. Cuando la persona está en el estado del yo

Adulto usa pensamiento lógico para resolver problemas, asegurándose de que las

emociones del Niño o Padre no contaminen el proceso. Las personas podrían concluir con

esto que las emociones no son buenas. Pero solo significa que para ser racional y lógicos

debemos ser capaces de separarnos a nosotros mismos de nuestras emociones.

1.9.2.3. Estado del Yo Niño

En él aparecen los impulsos naturales, las primeras experiencias que se nos grabaron

en la infancia y cómo respondimos ante ellas. Es la parte de nuestra persona que siente,

piensa, actúa, habla y responde igual que lo hacíamos siendo niños. Tiene un tipo de

pensamiento mágico e irracional, las relaciones las concibe como algo eminentemente

emocional. Cuando estamos en el estado del yo Niño nosotros actuamos como el niño que

una vez fuimos. No estamos sólo haciendo una escena; nosotros pensamos, sentimos,

vemos, escuchamos y reaccionamos como un niño de tres, cinco u ocho años de edad

30
1.9.3. Análisis funcional de los estados del Yo

Aquí, como el propio nombre lo dice, abarca el cómo funcionan los estados del yo

en una persona, describiendo las conductas que se pueden ver y oír.

1.9.3.1. Estado del Yo Padre

Cuando la persona activa su Estado Padre del Yo puede funcionar de diferentes maneras:

PADRE NUTRITIVO

Si observamos a un padre cualquiera o incluso a nuestros propios padres, podemos ver que

en ocasiones se muestran de una forma benévola, protectora y nutritiva: alabando,

ayudando, dando permisos adecuados, explicando lo que está bien y es justo, acariciando y

consolando cuando conviene, haciéndose cargo de los problemas y favoreciendo

soluciones. Es la parte del Padre que nosotros llamamos Padre Nutritivo Positivo (PN+).

En otras ocasiones pueden ser sobreprotectores o melosos, pueden dar permisos

inadecuados o ayudar menospreciando, pueden ser demasiado posesivos y paternalistas,

pueden ser acaparadores y demagogos. Es el Padre Nutritivo negativo (PN-).

Así, por ejemplo, si un padre lleva a su hijo, que acaba de aprender a andar, tomado

para una larga caminata, lo está protegiendo, ayudando. (PN+); pero si el chico tiene ya

ocho años probablemente lo está perjudicando puesto que le dificulta el desarrollo de su

propia resistencia, seguridad, autovaloración, etc. propiciando la dependencia (PN-).

PADRE CRITICO

Ese mismo padre también puede comportarse protegiendo cuando es necesario,

dando normas oportunas, orientando de forma conveniente, velando por la seguridad de los

demás, es el Padre Crítico Positivo (PC+).

31
En otro momento puede ser demasiado crítico, juzgando y evaluando, manteniendo

y controlando, prohibiendo, acusando, vituperando, señalando, protestando, renegando... es

el padre malo, el padre severo y autócrata, aquel que genera la actitud de contradependencia

de quienes están bajo su "espada", es el padre que "apoca y achica", que acompleja o

inhibe, que infunde miedo llamándolo, quizá, respeto; es el padre que se piensa poseedor de

la verdad absoluta, conocedor de todo; está lleno de opiniones y prejuicios, generalmente

irracionales, a cerca de la religión, política, tradiciones, estilo de vida, crianza de los hijos,

formas de hablar, ropas adecuadas, de los gitanos o los negros, o de los jóvenes de ahora,

etc, es el Padre Crítico Negativo (PC-).

Así, por ejemplo, si un padre dice a su hijo "bájate del balcón que puedes caerte" le

está dando la oportunidad de tomar conciencia de un hecho que va a facilitar su propia

seguridad a la vez que le demuestra estima y aprecio (PC+); pero si le dice "¡Niño, eres

imbécil, no ves que te vas a caer que te lo he dicho ya mil veces!", lo que está haciendo de

entrada es devaluando y despreciando al otro, a la vez que insultándolo y agrediéndolo;

Esto va a degenerar, fácilmente, en una ruptura de la comunicación y en respuestas del otro

en consonancia con la rabia y mal genio de aquel (PC-).

32
Figura 3. Estados del Yo Padre y sus funciones.

1.9.3.2. Estado del Yo Niño

También en el Niño existen diferentes formas de funcionamiento:

NIÑO NATURAL

Es la parte del Niño que juega sin trabas, que ríe o llora cuando lo siente, que se

pone triste o contento en consonancia con los acontecimientos, que dice las cosas tal como

las ve, sin restricciones y tabúes, sin prejuicios, que se asombra con cualquier cosa, que se

revela contra las anomalías de este mundo, es el Niño Natural (NN). Es en realidad lo que

la persona sería si nada le influyese en otra dirección. Este Niño es el que responde

impulsivamente a las sensaciones de su propio cuerpo, llorando cuando tiene hambre,

arrullando cuando está confortable y satisfecho, prefiriendo el placer al dolor y siendo

desvergonzadamente sensual. Disfruta con sensaciones tales como rodar sobre una

alfombra o chapotear el agua de un charco, sorber ruidosamente un biberón o explorando y

asombrándose del descubrimiento de su propio cuerpo. No tiene censor interior que le diga

"NO".

¿Ha visto alguna vez a una persona lamiendo un helado con delicia, bailando con

feliz abandono o riendo a carcajadas? En tales casos ha visto a su NN expresándose.

Independientemente de la edad de la persona, su Niño Natural es la parte más valiosa de su

personalidad. Añade encanto y cordialidad dando capacidad para el afecto, la

33
espontaneidad, la sensualidad, la curiosidad, la imaginación. La persona con un NN sano es

probable que disfrute de la vida a la vez que será un compañero divertido.

No obstante, el NN no siempre es agradable y divertido, también es miedoso,

inmoderado, egocéntrico. Es, en resumen, la parte natural de la persona.

EL PEQUEÑO PROFESOR

Es la parte del Niño innatamente intuitiva, creadora, alógica, manipuladora.

Sin conocimientos especiales el niño intuye mucho de lo que ocurre a su alrededor.

El mira la cara de su madre y decide que es mejor dejar lo que está haciendo, comprende a

la perfección el mensaje no verbal enviado a través de una mirada desaprobadora y decide

entonces con su Pequeño Profesor (PF) que es lo mejor que puede hacer en esa situación.

Estructuralmente decimos que es el Adulto del Niño y su continua pretensión es

homeostática, persigue el equilibrio entre las demandas del medio ambiente exterior y las

de su propio mundo interno.

Cuando una persona madura, su intuitivo PF continúa activo. Por ejemplo, un

individuo puede intuir el significado del mentón tenso del jefe o del guiño de ojo de un

amigo. Sin embargo, el PF a veces se equivoca y el jefe puede tener dolor de muelas y al

amigo picarle en el ojo.

Es intuitivo y creador, pero a la vez su proceder es simple y primitivo, no razona

porque no tiene la estructura metodológica para ello y de ahí que sus conclusiones tienden a

ser inconsistentes. Por ejemplo, tiene un padre que le pega que lleva bigote- Conclusión:

miedo a los hombres con bigote. El PF es muy hábil para adaptarse a las situaciones y con

él una persona puede manipular a su cónyuge, padre, maestro, amigo, jefe, etc. El marido

puede manipular a la esposa con un ramo de flores si llega tarde a casa, ella puede

34
aprovechar la oportunidad para sacar un vestido nuevo. El hijo se lleva el coche con la

excusa de ir a estudiar a la biblioteca, etc.

El Pequeño Profesor del Niño no está siempre bien informado. El no ha vivido lo

suficiente ni ha tenido las experiencias suficientes para estarlo. A menudo toma decisiones

equivocadas y saca conclusiones erróneas. (Ejemplo: una madre comenta con otra oyéndola

su hijo: "Calla, calla, no me digas más, si la clase que les ha tocado es una ratonera". Al día

siguiente el niño llora al ir a clase, no quiere entrar, nadie sabe que le pasa. Tras mucho

indagar ocurre que lo que le da miedo son los ratones de la clase). Es por ello que en

muchas ocasiones cuando la persona funciona bajo alternativas de su PF finalmente llega a

malas soluciones, a problemas, a situaciones difíciles. El PF es genial, pero también puede

ser manipulador, fantástico, egoísta, etc. Por ello es conveniente que funcione en la

persona, pero conjuntamente con el Adulto.

Resulta interesante aclarar que NN y PF son innatos, naturales en la persona. Para

algunos autores ambos conforman el llamado NIÑO LIBRE (NL). Lo que realmente nos

importa aquí es conocerlos en la persona, o en nosotros mismos, con el fin de permitir su

necesaria expansión sin ignorar a la vez sus posibilidades de originar problemas.

NIÑO ADAPTADO

El niño, desde el mismo momento de su nacimiento, e incluso desde el instante en

que fue engendrado, está sujeto a los distintos avatares y vicisitudes de la vida. Cualquier

decisión de la madre como tomar o no una medicación en el embarazo, comer de unos u

otros alimentos, fumar o tomar drogas, estar nerviosa o tranquila y hasta decidir que nazca

o no, va a influir determinantemente en su vida. Continuamente está en inter-relación con

su medio. Ese proceso de adaptación y desarrollo va a depender de forma total de las

condiciones ambientales a la vez que de las propias características personales. A toda esa
35
serie de registros interiorizados de amoldamiento a ese espacio es a lo que llamamos Niño

Adaptado

Inmediatamente después de nacer el bebé empieza a adaptarse a las demandas del

mundo exterior. Lo hace por voluntad propia, por necesidad de sobrevivir.

Irremediablemente ha de adaptarse o morir, ni siquiera es capaz de discernir el frío, del

hambre o del dolor, es a través del contacto con el mundo, especialmente los padres, que va

desarrollando, descubriendo, conociendo: en un momento determinado se encuentra mal, la

madre le da alimento y le viene una placidez absoluta; pero en otro momento que también

está mal lo arropa y nuevamente se siente feliz. Es la madre quien distingue sus

necesidades, sabe más de él que él mismo. Por eso el que la madre sonría o frunza el ceño,

el que apruebe o desapruebe, que se preocupe de algo o no le de importancia, que premie o

castigue, es lo que va a ir haciendo que el niño vaya adaptándose formando esta parte de su

personalidad principalmente influida por los padres.

Ahora puede surgir una confusión derivada de hablar de la influencia de los padres

tanto en el origen del Estado Padre del Yo como en el NA. La diferencia sustancial está en

que mientras en aquel lo que la persona hace es actuar tal y como lo hacían las figuras

parentales, cuando actúa desde el Niño Adaptado lo hace tal y como él mismo lo hacía

cuando era niño respondiendo del mismo modo y, por tanto, influenciado por los padres a

la manera de su infancia, buscando tal vez la aprobación de aquellos o reproduciendo bajo

los mismos patrones de comportamiento.

El individuo en su infancia, es decir, el niño, tiene diversas posibilidades de

adaptarse a su medio: puede tender generalmente a hacer aquello que los demás esperan de

él, adaptándose de forma sumisa y entonces hablaremos de Niño Adaptado Sumiso (NAS),

o bien puede desarrollar la tendencia a actuar haciendo lo contrario o dejando de hacer lo


36
que se le pide y en este caso hablaremos de Niño Adaptado Rebelde (NAR). Si nos

imaginamos a los niños fácilmente entenderemos estas dos posibilidades de conducta.

Desde el NA Sumiso acomodándose y sometiéndose a las exigencias del exterior, siendo

"un niño bueno" y desde el NA Rebelde oponiéndose y rebelándose, siendo díscolo y

difícil, siendo "un niño malo".

Como en los demás estados del yo, en el NAS y NAR están los sistemas positivo y

negativo de conducta. Así, por ejemplo, cuando una persona espera que se ponga verde el

semáforo o cede preferencia a otra es NAS+; sin embargo, si alguien se le cuela en una cola

y es incapaz de mostrarse asertivo o se siente temeroso de ver al jefe, será NAS-. Del

mismo modo, quien luche por vencer una injusticia activará su NAR+ pero quien siempre

hace lo contrario que se le pide o siempre molesta por llamar la atención estará en NAR-.

Figura 4.

Estados del Yo

Niño y sus funciones.

1.9.3.3. Estado del Yo Adulto

37
Hemos podido observar que el análisis funcional nos describe conductas que se

pueden ver y oír. Por esto, el Adulto no se subdivide funcionalmente. Como hemos

afirmado con anterioridad es el razonamiento, la lógica, la función fundamental del Adulto.

Sin embargo, la teoría concuerda que este sistema no puede actuar de manera negativa

Figura 5. Estado

del Yo Adulto.

Se dan casos donde un estado del yo Adulto puede presentar parcialmente

características que corresponden a un estado del yo Padre, como ocurre en el caso de los

prejuicios y los tópicos en que una persona o un grupo consideran como hechos las

creencias trasmitidas por tradición. Otras veces, un estado del yo Adulto puede en parte

mostrar aspectos relativos a un estado del yo Niño, como sucede en las ilusiones, en que

alguien toma como certezas las creencias de la infancia. Ambos casos se denominan

contaminación, pues el discurrir del pensamiento de estilo adulto tiene por objeto justificar

la creencia en vez de averiguar su veracidad. De este modo, alguien puede dar indicios de

una contaminación doble, pudiendo combinar el prejuicio de Hay que desconfiar de los

extraños y la ilusión de La gente no me tiene en cuenta. Así es como concluye: Dice que le

interesa mi opinión para ridiculizarme cuando se la dé.

38
También, y con frecuencia, las personas desarrollan diálogos internos al situarse

alternativamente en un estado del yo y otro, como es el caso de alguien que se dice a sí

mismo Vamos, adelante, que tú eres capaz de hacerlo (estado del yo Padre) y replica A por

ello (estado del yo Niño).

En resumen, a cada tipo de estados del yo le corresponden unos modos genéricos de

sentir, pensar y actuar y cada persona presentará unas características específicas de cada

uno de ellos, así como una tendencia a ubicarse predominantemente en un tipo o en otro.

De este modo quien se sitúe preferentemente en un tipo Padre, presentará con frecuencia

comportamientos de estilo protector y directivo o incluso sobreprotector y autoritario;

expresará pocas inferencias intuitivas y creativas y disfrutará menos de lo inmediato

(características de un tipo de estado del yo Niño); también tomará escasas decisiones y

acciones adaptadas a las condiciones cambiantes del entorno (aspectos del tipo Adulto).

Berne denomina exclusión de un tipo de estado del yo, sea Padre, Adulto o Niño, cuando la

persona no suele ubicarse en él, pudiendo atañer a uno o a dos de ellos.

1.9.4. Diagnóstico de los estados del yo

Berne nos dice que es una cuestión de agudeza visual y auditiva, de perspicacia y de

una especial sensibilidad intuitiva. La hipótesis es que en cada momento es uno de los tres

órganos psíquicos el que está al control y, por tanto, que las manifestaciones

fenomenológicas son discretas, es decir, se manifiestan una a una aunque cambien de

momento a momento.

Hay cuatro métodos de diagnóstico de un estado del yo que son complementarios y

nos permiten precisar el diagnóstico:

39
 Diagnóstico comportamental. Se basa en la observación y clasificación de los

comportamientos observados en una persona dada en base a la experiencia clínica y

relacional con esa persona: hay portes, gestos, ademanes, voces, vocabulario y otras

características conductuales distintas para cada estado del yo de una persona dada.

 Diagnóstico social u operacional. Se basa en la respuesta transaccional que la

manifestación de un determinado estado del yo estimula en las otras personas en la

situación. El diagnóstico del estado del yo Padre queda corroborado si se observa al

paciente respondiendo con patrones parentales en respuesta a la conducta infantil por

parte de otras personas del grupo o del entorno en una situación dada. El diagnóstico del

estado del yo Niño queda corroborado si su manifestación da como respuesta que

alguien del entorno se comporte paternalmente con la persona.

 Diagnóstico histórico. Se basa en los recuerdos de la historia del paciente. En el estado

del yo Padre, el diagnóstico se corrobora aún más si la persona puede afirmar con

exactitud de qué figura parental es copia su conducta en un momento dado. En el caso

del estado del yo Niño, si el diagnóstico es correcto será posible encontrar

históricamente recuerdos de sentires y conductas similares del paciente en la primera

infancia.

 Diagnóstico fenomenológico. La decisiva reafirmación de un diagnóstico ocurre sólo si

el individuo puede reexperimentar fenomenológicamente, en plena intensidad y con

poco deterioro, el momento o la época en que asimiló el estado del yo Parental que

ahora manifiesta, o todo el estado del yo arcaico (Niño) redespertado.

EGOGRAMA

40
Una herramienta que se usa mucho en el diagnóstico es el Egograma, fue creado por

John Dusay y es una representación gráfica de la intensidad y la frecuencia de los estados

del Yo en una situación concreta o en un período de tiempo determinado. Lo importante

para utilizar esta técnica es que la persona reflexione sobre la cantidad de tiempo que utiliza

cada uno de los estados de su Yo, tanto en el sistema positivo como negativo de conducta,

en las distintas facetas de la vida: Trabajo, familia, pareja, ocio, o durante un período de

tiempo concreto (ejemplo: ayer, hoy, la semana pasada, etc.). Para completarlo tan solo

tienen que distinguir sus estados del Yo y sombrear o trazar una barra para cada estado en

función de la cantidad que considere (de 1 a 10), de tal modo que aquellos estados más

usados tendrán la barra más larga y los menos usados será corta o nula.

Al terminar tendrá una representación gráfica de sus estados del Yo y el paciente

estudiará y reflexione sobre si es así como desea ser o actuar. Si hay aspectos que él desea

cambiar en su persona, deberá comprometerse con ello de tal forma que el egograma se

ajuste a la imagen que desee de sí mismo.

41
Figura 6. Egograma de la relación con la familia y la pareja.

Figura 6. Egograma de las principales características conductuales de ciertas profesiones.


1.10. Teoría de la comunicación

Aquí encontramos el análisis de cómo se dan las relaciones o comunicaciones entre

los estados del yo.

1.10.1. El Análisis Transaccional

Este análisis permite que nos demos cuenta de lo que está sucediendo entre dos o

más personas cuando éstas están en interacción social, o de lo que está pasando en el

proceso interno de una persona entre sus tres estados del yo. Es decir, permite el análisis de

las transacciones sociales y de las transacciones internas.

Transacción significa intercambio y es la unidad de interacción social. Se define

como el intercambio de un estímulo y una respuesta entre estados del yo específicos.

Cualquier transacción tiene dos partes: el estímulo y la respuesta al estímulo, que a su vez

42
se convierte en nuevo estímulo para la otra persona, y así sucesivamente. Las transacciones

individuales usualmente son parte de una serie mayor en un proceso de comunicación

circular más que lineal.

El análisis transaccional propiamente dicho es el análisis de las transacciones que se

entablan entre las personas cuando están en interacción social. Presupone el análisis

estructural, y por tanto el diagnóstico preciso del estado del yo de cada una de las personas

implicadas en la relación con los cuatro aspectos básicos del diagnóstico (comportamental,

social, fenomenológico e histórico). A su vez, el análisis transaccional facilita el

diagnóstico de los estados del yo implicados, especialmente el diagnóstico social.

En la práctica, el análisis transaccional tanto estructural como funcional con

respecto a la personalidad de las personas, son los instrumentos complementarios de

diagnóstico y las herramientas básicas del tratamiento orientado a la reestructuración de la

personalidad y de las relaciones sociales.

CLASIFICACION DE LAS TRANSACCIONES

 Según el número de estados del Yo implicados:

A) SIMPLES: un solo estado del Yo por participante.

B) COMPUESTAS: más de un estado del Yo.

 Según el origen de la respuesta:

A) COMPLEMENTARIAS

B) CRUZADAS

 Según el número de mensajes emitidos simultáneamente:

A) NO ULTERIORES: un solo mensaje por vez

B) ULTERIORES: dos o más mensajes simultáneos.

43
Las ulteriores se subdividen en:

- ANGULARES: dos estímulos simultáneos y una respuesta

- DOBLES: dos estímulos y dos respuestas simultáneas

1.10.2. Transacciones complementarias

Son aquellas en las que la respuesta regresa del estado del yo que recibió el estímulo

al que lo emitió; es decir, la respuesta es la esperada, sigue el orden natural de las

relaciones humanas. Una transacción complementaria involucra un estado del yo en cada

persona. Las transacciones tienden a producirse en cadena, de modo que cada reacción es a

su vez un estímulo que puede tener o no una respuesta.

Figura 7. Transacciones complementarias entre estados del Yo iguales.

La Primera regla de la comunicación, según Berne, es que “la comunicación

seguirá llevándose a cabo sin tropiezos mientras las transacciones sean complementarias”;

es decir, que la comunicación puede seguir, en principio, indefinidamente.

44
Figura 8. Transacciones complementarias entre diferentes estados del Yo.

1.10.3. Transacciones cruzadas

La Segunda regla de la comunicación es la inversa de la anterior, y dice: “la

comunicación queda rota cuando ocurre una transacción cruzada”. Una transacción es

cruzada cuando la respuesta no vuelve del estado del yo que recibió el estímulo al que lo

emitió. Clínicamente es la clásica reacción de transferencia, y decía que es la que causa, y

siempre ha causado, las mayores dificultades sociales en el mundo, en la familia, en el

amor, en la amistad o en el trabajo.

45
Figura 9.

Principales conflictos entre los Estados del Yo.

1.10.3.1. TIPO I o Transferencial

El estímulo es percibido por el receptor por un estado del Yo distinto al que iba

destinado y responde en función de lo que él percibió.

Ejemplo

Estímulo: "¿Terminaste tus tareas?" (A - A)

Respuesta: "Siempre estás vigilándome" (N - P)

Está claro que la persona que responde ha procesado interpretando de determinada

forma la pregunta, pero no en función de su contenido.

46
Las personas que tienden mucho a este cruce tienen muy desarrollado el NA (Niño

Adaptado) por haberse dirigido a ese estado del Yo la mayoría de los mensajes tempranos.

Sus padres utilizaron demasiado el estado parental del Yo para educarlos y por ello

emocionalmente les dejaron fijados en etapas adolescentes o preadolescentes del desarrollo,

con sumisión o rebeldía ante la autoridad.

Esta es la típica y más conocida transacción transferencial donde, por ejemplo, el

alumno proyecta a su Padre interno sobre el profesor, el empleado sobre el jefe o el

paciente sobre el psicoterapeuta. Según Berne, es esta la transacción que ocasiona más

problemas en el mundo.

1.10.3.2. TIPO II o contratransferencial

Es justamente al contrario que la anterior. Las personas con esta tendencia poseen

demasiado desarrollado el Padre y en lugar de computar para resolver adecuadamente los

problemas, "persiguen" o "salvan" a los demás.

Ejemplo

Estímulo: "He suspendido el examen" (A - A)

Respuesta: "Ya te dije que eras un vago" (PC - N) ó

"Pobrecito, con lo que has estudiado" (PN a N) 

1.10.3.3. TIPO III o Deshumanizada

Es la que ocurre cuando el estímulo proviene del NN que solicita comprensión,

cariño o protección y recibe la respuesta del Adulto con sus formas peculiares, que como

sabemos son frías, intelectualizadas y asépticas. Los profesionales con formación

exclusivamente técnica tienden a este tipo de transacción en situaciones de intimidad.

También es una forma de negar elogios merecidos, al no reforzar los logros de los demás.

47
Para entender esta transacción un poco más: "no siempre es Adulto usar Adulto". No

olvidemos que las caricias más nutritivas, de mayor nivel biológico, proceden del NN y del

Padre Nutritivo.

Ejemplo

E: "Mami, aprobé todas las asignaturas" (N a P)

R: "Era lo previsible" (A a A)

1.10.3.4. TIPO IV o Respuesta Exasperante

Es la que se da cuando desde el Padre adecuado la persona se muestra justa, firme o

interesada por los demás y recibe una respuesta Adulta que descalifica el contenido ético el

mensaje. Ocurre cuando alguien que requiere comprensión recibe hechos. La persona que

utiliza este tipo de transacción con frecuencia puede ser tachada de cínica.

Ejemplo

E: "¡Deja de mirar la televisión y escúchame, por favor!"

R: "Observo que estás nervioso. Tomate algo caliente"

Vemos que la persona necesita, pide, atención (P a N) y recibe una fría respuesta Adulto.

1.10.3.5. TIPO V o Queja Mutua

Ocurre cuando alguien pide protección o ayuda (N a P) y el otro responde a su vez


quejándose (También N a P).

Ejemplo

E: "Vengo muy cansado, he tenido un día..."

R: "Pues anda que yo que..."

48
1.10.3.6. TIPO VI o Transacción del Infinito

Es la contraria a la anterior. Consiste en que Estímulo y Respuesta son de P a N. O

de otro modo, se responde a un ataque con otro ataque. Llamadas así porque parecen seguir

hasta el infinito.

Ejemplo

E: "No haces más que pelearte con tu hermano"

R: "Pues anda que tú que siempre peleas con mamá"

Es un circuito de mutuo refuerzo de "estar mal" procurando que el otro se sienta

peor para sentirse uno mejor.

1.10.4. Transacciones ulteriores

Aquí se evidencia la tercera regla de la comunicación. En las transacciones

ulteriores están involucrados más de dos estados del yo simultáneamente. Este tipo de

transacciones son la base de a lo que más adelante Berne llamó juegos psicológicos. En una

transacción ulterior se envía más de un mensaje a la vez. Uno de ellos es abierto y

generalmente verbal: es el nivel social del mensaje. El otro es oculto, generalmente no

verbal: es el nivel psicológico del mensaje. Muchas veces el nivel social de la transacción

tiene un contenido Adulto-Adulto, mientras que el nivel psicológico de los mensajes son

Padre-Niño o Niño-Padre. Veamos un ejemplo:

— Marido: “¿Qué has hecho con mis calcetines?”

— Esposa: “Los he puesto en tu cajón”

Aparentemente ésta es una transacción complementaria Adulto-Adulto, y de hecho

así lo es a un nivel social, pero veamos ahora la misma transacción con sonidos y con

gestos:

49
— Marido (duramente, tono de voz cayendo al final de la frase; músculos faciales

tensos, juntando las cejas): “¿Qué has hecho con mis calcetines?”

— Esposa (voz temblorosa, tono alto; hombros levantados, cabeza caída hacia

adelante, mirando desde abajo, levantando las cejas): “Los he puesto en tu cajón”

El nivel psicológico es Padre-Niño, Niño-Padre. Si pusiéramos palabras a los

mensajes psicológicos enviados a este nivel, podríamos decir:

— Marido: “¡Estás siempre desordenando mis cosas!”

— Esposa: “¡Siempre estás criticándome injustamente!”.

Dado este ejemplo, es importante mencionar que la tercera regla de la

comunicación: “lo que ocurre después de una transacción ulterior está determinado por el

nivel psicológico y no por el nivel social”. Si deseamos comprender el comportamiento

debemos prestar atención al nivel psicológico de la comunicación.

Figura 10. Transacciones Ulteriores.

1.10.4.1. Ulteriores angulares

50
Involucran tres estados del Yo.

Ejemplo:

E: "¡Que rico parece tu bocadillo!" (Lleva un mensaje N-N directo pero a la vez un mensaje

N-P de "dame un poco")

R: "Toma la mitad" que responde al mensaje psicológico encubierto

En general, estas transacciones implican manipulación. Para que la respuesta

enganche debe existir en la otra persona falta de información, ingenuidad, patología

psicológica, o alguna flaqueza o punto débil. De lo contrario, dará una respuesta directa

descalificando la parte oculta del mensaje y el emisor probablemente buscará otro

candidato.

1.10.4.2. Ulteriores dobles

Involucran en total cuatro estados del Yo. Dos para el emisor y dos para el receptor.

Ejemplo

E: "¡Vaya, volví a equivocarme!" (Mensaje social A-A y psicológico de "que tonto soy" de

N-P)

R: "Si, ya veo" (Mensaje social A-A y psicológico de "si eres tonto, si" (P-N)

1.10.4.3. Transacción de la Horca

Es un tipo especial de transacción ulterior en la que un estímulo que comporta una conducta

destructiva para la propia persona, recibe una respuesta que refuerza el contenido

perjudicial.

Ejemplo

E: "Ayer cogí una borrachera que... ja, ja, ja"

51
R: "¿Si?, es que eres un caso, ja, ja, ja"

Reír para "los adentros" las propias desgracias o las de otras personas o hacerlo

forzadamente son de este tipo de transacción.

Figura 11. Transacciones Angulares y Dúplex.

1.10.5. Las hambres psicológicas básicas

La motivación básica del comportamiento humano es la satisfacción de las

necesidades humanas y, en el comportamiento social, sobre todo de las necesidades psico-

sociales, las cuales Berne llamó hambres psicológicas. Entablamos transacciones con los

otros para satisfacer estas hambres psicológicas básicas. Berne habló de tres hambres

psicológicas básicas, el hambre de estímulos, el hambre de reconocimiento y el hambre de

estructura, a las que añadió posteriormente el hambre de sexo, de incidentes y de posición.

El hambre de estímulos es previa en el tiempo y en importancia a las otras, tiene relación

52
con lo biológico y los estímulos neuronales. Los estímulos físicos de todo tipo, visuales,

auditivos, cenestésicos y, sobre todo, táctiles, son una necesidad para el buen

funcionamiento arqueopsíquico (Niño) y neopsíquico (Adulto). También asociado con este

hambre de estímulos podemos valorar el hambre de incidentes. De hecho, los incidentes

son situaciones que alteran el estado del medio, y toda alteración del medio resulta en un

estímulo para la persona. La ausencia de estímulos y de incidentes provoca el aburrimiento,

que para la mayoría resulta insoportable. En orden de importancia y de urgencia, quizá la

más importante de todas las hambres es el hambre de reconocimiento. Berne decía que es la

sublimación del hambre de estímulos. Necesitamos reconocimiento por existir, por lo que

hacemos y por lo que somos, necesitamos ser amados, ser apreciados y respetados. Esta

necesidad de reconocimiento se satisface con las caricias y las expresiones de amor.

1.10.6. Las caricias

Una caricia se define como una unidad de reconocimiento y estimulación. Cualquier

comportamiento que supone para el que lo recibe un estímulo o un reconocimiento, una

valoración o una expresión emocional, es una caricia. Para entender el lenguaje de la

comunicación, desde el punto de vista transaccional, es necesario entender el lenguaje de

las caricias. Toda caricia lleva implícito un mensaje valioso: “Yo me doy cuenta de que tú

estás ahí”. Éste es el valor estimulativo y de reconocimiento de toda caricia y de toda

comunicación interpersonal. Las caricias son esenciales para la vida de una persona. Sin

ellas, dice metafóricamente Berne, la “medula espinal se encogerá”. Se ha comprobado que

un niño muy pequeño necesita caricias físicas reales para mantenerse vivo y sano. Los

adultos pueden sobrevivir con menos caricias físicas conforme aprenden a intercambiar

caricias verbales o simbólicas. Las caricias pueden ser positivas, como alabanzas y

expresiones de aprecio, y negativas, como los juicios negativos o las devaluaciones. Pueden
53
ser incondicionales, cuando se dan y reciben por el mero hecho de existir y por lo que se es,

y condicionadas, cuando se dan y reciben por lo que hacemos. Dado su valor trófico, para

la satisfacción de las hambres de estímulo y de reconocimiento, la regla básica que

funciona en las relaciones interpersonales es: ¡vale más una caricia cualquiera que ninguna!

Es decir, una caricia tiene valor, aunque sea negativa. Esto explica muchos

comportamientos transaccionales complejos.

1.10.7. Hambre de estructura

El hambre de estructura empieza a ser importante en cuanto se desarrolla de forma

operativa el Adulto. Es decir, cuando el niño empieza a dar sentido a su experiencia en

contacto con el mundo que le rodea y en sus relaciones transaccionales con las personas

que le rodean. El hambre de estructura lo planteaba Berne como la necesidad de estructurar

el tiempo con el fin de obtener la máxima cantidad de ganancias internas y externas. En

este sentido, el hambre de estructura podríamos decir que tiene al menos dos dimensiones

principales: estructura externa y estructura interna. La estructura externa tiene dos aspectos:

el temporal y espacial. La estructura externa espacial tiene relación con la necesidad de

orientarse en el espacio, de 13 responderse a las preguntas ¿Dónde estoy? ¿Cómo se puede

uno mover aquí?, y con la necesidad de explorar el mundo y de establecer relaciones

espaciales. La estructura externa temporal tiene relación con la necesidad de darle sentido a

la existencia y responder a las preguntas básicas sobre el tiempo en soledad o en relación:

¿Qué hago en este lugar con estas personas? ¿Qué hacer después de decir “! Hola!”? La

estructura temporal se satisface con la programación del tiempo. La necesidad de estructura

interna tiene relación con la identidad, con la necesidad de responderse a las preguntas

existenciales básicas sobre sí mismo y los otros: ¿Quién soy yo? ¿Cuáles son mis límites?

¿Cuáles son mis potencialidades? ¿Quiénes son los otros para mí? Las respuestas a estas
54
preguntas en la interacción transaccional con el entorno, en especial con los padres y las

demás figuras de autoridad, contribuyen a construir la identidad. En el mejor de los casos,

si las necesidades básicas de aceptación, amor, estimulación y reconocimiento se satisfacen

adecuadamente, se desarrolla la identidad realista positiva característica del individuo

autónomo. En las áreas en las que el parentamiento no ha sido tan satisfactorio, la

adaptación a esas circunstancias y a los mensajes recibidos y percibidos da como resultado

una serie de decisiones autolimitadoras que constituyen nuestro guión de vida con diversos

niveles de identidad que veremos más adelante.

1.10.8. Programación del tiempo

Berne dice que hay tres tipos de fuentes de programación del tiempo: material,

social e interna o individual. Cada una de ellas dará como resultado distintas formas de

estructurar nuestro tiempo en relación social con los otros y las formas de intercambio de

caricias, es decir, las transacciones. La programación material estructura las transacciones

de manera que el intercambio de caricias se orienta a manejar la realidad para transformarla

con acuerdo a un objetivo o proyecto común acordado o establecido en función de la

posición social que cada persona ocupa. En términos prácticos, este modo de estructurar el

tiempo lo llamaba Berne actividades. La programación social estructura las transacciones

de manera estilizada de forma que el intercambio de caricias se orienta al reconocimiento

mutuo de manera regular en los encuentros, las despedidas y en los momentos señalados de

las personas. En sus mismas palabras, este modo de estructurar el tiempo lo llamó Berne

rituales o ceremoniales. Otro aspecto de la programación social, establecido en cada cultura

de manera apropiada y diferente, estructura las transacciones de manera que el intercambio

de caricias se orienta al conocimiento mutuo y a la selección social, de modo que podamos

encontrar personas afines y potencialmente propicias para transacciones más


55
comprometidas personalmente en cuanto a la intensidad emocional de las caricias. Este

modo de estructurar el tiempo lo llamaba Berne pasatiempos. La programación individual

estructura las transacciones de dos formas. Una de modo que discurran de modo natural, no

programadas socialmente ni materialmente, de forma que el intercambio de caricias se

orienta a satisfacer la necesidad de encuentro genuino y directo entre las personas. Es lo

que Berne llamaba intimidad. Para que esto sea posible es necesario que las personas estén

en contacto con su identidad personal realista positiva, de modo que tengan Permiso para

ser conscientes, espontáneos, auténticos, aceptando los límites propios, ajenos y de la

realidad, es decir, autónomos. Cuando las personas están en contacto con sus identidades de

guión, basadas en decisiones tempranas autolimitadoras, su programación individual

tenderá a estructurar las transacciones de modo que las caricias que se intercambian

procuren confirmar esos aspectos de las identidades de guión. Esta forma de estructurar el

tiempo toma la forma de relaciones simbióticas de extorsión de caricias, y por tanto no

auténticas. Cuando estas relaciones simbióticas de extorsión fracasan, desembocan en lo

que Berne llama juegos psicológicos. En resumen, existen seis formas básicas de

estructurar el tiempo; una en aislamiento social, y cinco formas transaccionales: los rituales

o ceremoniales, los pasatiempos, las actividades, los juegos psicológicos y la intimidad.

1.11. Teoría de los juegos psicológicos

En el análisis transaccional, Berne presentó los juegos como series de transacciones

ulteriores de naturaleza repetitiva, con un saldo bien definido. Dado que una transacción

ulterior significa que el agente pretende estar haciendo algo, mientras realmente está

haciendo algo distinto, todos los juegos implican un timo. El saldo suele ser complacerse en

sentimientos de culpa, incompetencia, pena, miedo o rencor que se denominan “rackets”.

término del argot estadounidense que se refiere a negocios ilegales. Un racket, como por
56
ejemplo el rencor, se puede ir incrementado en sucesivos juegos, como si se acumulasen

cupones, hasta un punto en el cual la persona se cree suficientemente justificada para

actuar; por ejemplo, agrediendo.

En su best-seller Games People Play (Juegos en que participamos), Eric Berne

expone múltiples pasatiempos y juegos, así como las antítesis de ellos, que son modos de

neutralizarlos.

En What do you say after you say hello? (¿Qué dice usted después de decir

“hola”?), menciona el triángulo dramático, elaborado por Stephen Karpman,12 y según el

cual, a lo largo del juego, los jugadores ocupan una de tres posibles papeles: Perseguidor,

Salvador y Víctima, pudiendo pasar de uno a cualquier otro según la fase del juego.

Por último, está la intimidad; Berne la define como una relación libre de juegos,

sincera, con un mutuo dar y recibir sin explotación.

1.11.1. Triángulo dramático de Karpman

Lo principal para todo profesional y, en especial, en el campo de las

drogodependencias, en el que es muy fácil representar el rol de Salvador, consiste en no

caer en el juego llamado por Karpman Triángulo Dramático.

Karpman, discípulo de Eric Berne nos dice que el Triángulo Dramático representa

tres roles diferentes, en los que suele manifestarse el profesional: Salvador, Perseguidor y

Víctima. Estos son roles que se ejercitan de manera inconsciente y repetitiva. Se producen

mediante intercambios verbales y no verbales. A estas transacciones comunicacionales del

Triángulo Dramático se les llama juegos psicológicos o de relación; éstos se aprenden

durante la infancia en el seno de la familia y escuela y se utilizan para confirmar los mitos

existenciales de cada uno.

57
Por ejemplo, en la vida se ha venido a sufrir... o no te puedes fiar de nadie, también

¿por qué siempre me ocurre lo mismo?. También se utilizan para manipular a los demás, es

decir, para que los otros hagan algo sin pedírselo directamente y para evitar la intimidad,

pues los juegos del Triángulo distancian de forma conflictiva a las personas, alejándolas de

tener encuentros abiertos y sinceros.

El Triángulo Dramático, también ha sido llamado el Triángulo de la Supervivencia,

pues durante la infancia asumimos estos papeles para poder sobrevivir emocionalmente.

Cualquier niño empieza por sentirse Víctima, porque es imposible que todas sus

necesidades sean satisfechas, y sobretodo, la necesidad básica de sentirse amado

incondicionalmente. El niño no siempre puede decir No, pues depende de los adultos. El

niño que se siente Víctima en casa pasa a ser un Perseguidor en el colegio, con sus

compañeros/as. Lo mismo ocurre en la etapa adulta, cada persona escoge una manera de

protegerse de su propio dolor emocional, unos tendrán tendencia a cuidar a los demás

haciendo de Salvadores, otros descargarán su resentimiento sobre los otros haciendo de

Perseguidores y unos terceros seguirán como niños indefensos e impotentes en el papel de

Víctimas. Los tres roles del Triángulo son un intento errado de conseguir afecto. A veces,

se prefiere recibir reproches como una forma de recibir amor. El Salvador actúa bajo el

influjo de la culpa, la Víctima bajo el influjo del resentimiento, mientras que el Perseguidor

bajo el influjo de la agresividad.

Cada vez que una persona representa de forma inconsciente uno de los papeles del

Triángulo Dramático está entrando en un juego emocional y acabará sintiéndose mal. Para

poder detectar cuando estamos entrando en el Triángulo Dramático, debemos aprender a

distinguir entre los papeles representados de forma consciente y auténtica, donde el

58
resultado suele ser positivo, y los papeles representados de forma inconsciente e

inauténtica, donde el resultado es negativo.

1.- La persona SALVADORA va por la vida prestando ayuda, a cambio de

mantener la dependencia de los otros hacia él. Por una parte, necesita Víctimas y, si no las

encuentra, las crea; por otra, al ser ayuda inauténtica, se queja continuamente de sus

esfuerzos. Suele decir siempre se aprovechan de mi generosidad. La percepción interna del

Salvador es que los otros le necesitan y asume la responsabilidad de solucionar los

problemas de la Víctima, pues cree que la Víctima no puede pedir ayuda ni resolver su

situación. Según Steiner el Salvador hace por los otros más de lo que le corresponde y, a

menudo, se obliga a sí mismo a hacerlo, aunque sienta que no quiere hacerlo. Prioriza las

necesidades de los demás por encima de las suyas, porque no tiene conciencia de lo que

quieren realmente. El Salvador actúa bajo el influjo de la culpa y por la necesidad de

sentirse superior. Lo que consigue haciéndose cargo de los problemas de los demás es

evitar sentir su propio sufrimiento: ojos que no ven, corazón que no siente.

Un ejemplo típico de la representación del papel de Salvador es el siguiente: Las

esposas de los alcohólicos no llegan a comprender que sus infinitos sacrificios, su

desinterés y su buena voluntad en soportar los abusos del alcohólico, seguidos del perdón,

le perjudican más que le ayudan. Muchos alcohólicos se ponen en tratamiento especializado

y dejan de beber, cuando la esposa da un ultimátum del tipo: separación matrimonial o

tratamiento en un Centro especializado en alcoholismo. Teniendo en cuenta que la amenaza

por sí sola no funciona, sólo cuando la esposa realmente actúa y prepara la separación en

serio, es cuando ésta deja de hacer de Salvadora del alcohólico - Víctima y hace algo para

ayudarse a sí misma e indirectamente ayuda también a confrontar al marido alcohólico con

su problema. Un profesional de la salud (médico, psicólogo, asistente social, etc...) puede


59
representar el rol de Salvador cuando empieza a hacer horas extras y ni las cobra ni las

recupera. También, cuando se extralimita en sus funciones, cuando se esfuerza más que el

usuario, cuando se responsabiliza de los casos de sus compañeros, etc. Es fácil saber si uno

ha caído en este papel, cada vez que el profesional se siente mal en relación con sus

clientes, cuando experimenta sentimientos de tristeza, decepción, impotencia, cansancio o

rabia es señal de haber asumido un papel que no le corresponde. El profesional que hace de

Salvador se dirige a sus usuarios con una de estas actitudes: Yo estoy bien, tú estás mal y

voy a hacer mía la responsabilidad de tú malestar o yo estoy mal, tú estás mal, pero yo te

veo peor y voy a responsabilizarme de tu malestar. Otra de las formas que tiene el

profesional para darse cuenta de que está haciendo más esfuerzo que el usuario y, por tanto,

que está vivenciando el papel de Salvador consiste en atender y escuchar el propio cuerpo,

éste no engaña nunca. Por ejemplo, el caso del profesional que está intentando convencer

de algo al usuario éste último le sigue la corriente con un tiene razón, pero, si el profesional

empieza a notar dolor de espalda, cansancio físico, dolor de cabeza, mareo o cualquier otro

mensaje corporal durante la entrevista o al finalizar ésta, entonces es que ha asumido el

papel de Salvador.

2.- La VÍCTIMA se las arregla para no acertar en hacer bien las cosas; envía

mensajes verbales y/o no verbales quejándose, de su indefensión; su comportamiento es

autodestructivo, y provoca su humillación o sufrimiento y finja estar desconcertado. La

actitud de la Víctima se suele representar por algunos usuarios de Servicios de la

Administración que intentan poner el cebo al profesional. para que represente el papel de

"Salvador". La actitud de la Víctima suele ser: Yo estoy mal, tú estás mal y vamos

arreglárnosla para que yo esté peor o yo estoy mal, tú estás bien y quiero que te hagas cargo

de mi malestar. La Víctima siente culpa, inferioridad, tristeza y tiene una baja autoestima.
60
Su sentimiento básico es de resentimiento contra la vida que le hace sufrir y contra los

Salvadores que siguen incapacitándola con su ayuda. En términos generales, podríamos

decir que un infante depende de los adultos y, por tanto, puede ser una auténtica Víctima;

por el contrario, la persona adulta tiene capacidad de decisión y es responsable de cambiar

su situación.

3.- El PERSEGUIDOR se comporta bajo el influjo de la agresividad, quiere

satisfacer sus necesidades y actúa en interés propio, poniendo a los demás en situaciones

difíciles o de sufrimiento. Su lema es pisa antes de que te pisen. Su juego preferido se llama

te pillé. El juego de Perseguidor establece unas pautas de comportamiento rígidas, por lo

estrictas o por lo poco prácticas; exige que se cumplan a rajatabla y suele cebarse en

personas dotadas de una personalidad vulnerable, aquellas se complementarán con el Juego

que marque el Perseguidor, haciendo de Víctimas.

Existen tres clases de comportamiento Perseguidor:

 Activos, actúan para satisfacer sus necesidades, pero pasando por encima de los otros.

 Vengativos, su propósito es castigar a los otros y tener la sensación de triunfo, de haber

ganado.

 Pasivos, éstos persiguen por defecto, al no hacer lo que les toca o no cumplir con sus

obligaciones, pone a los demás en serios apuros, provocándoles ansiedad o preocupación.

Si llevásemos la actuación de cada rol al dramatismo máximo, podríamos decir que

el Perseguidor puede ser un homicida, la Víctima. puede llegar a suicidarse y el Salvador

puede llegar a enfermar psicológica o físicamente por cuidar a los demás.

61
Por otro lado, Karpman decía que como las personas que interpretan los tres roles

del Triángulo acaban siempre sintiéndose mal, generalmente intentan mejorar cambiando

de rol:

 El Salvador cansado de salvar pasará a perseguir a la Víctima.

 La Víctima intentará salir de su pasividad persiguiendo al Perseguidor o al

Salvador.

 El Perseguidor acabará teniendo mala conciencia y esto le llevará a hacer de

Salvador.

Por ejemplo, en el campo de las drogodependencias, estos papeles son siempre

representados por las familias, por ejemplo, el caso típico de un padre que hace de

Perseguidor, la madre que va de Salvadora y el hijo que hace indistintamente los papeles de

Perseguidor de la familia y de Víctima de la droga; la esposa o el esposo de la persona con

62
problemas de alcoholismo suele hacer en casa el papel de Salvadora, mientras que ante el

profesional hace el papel de Víctima.

Figura 12. Triángulo dramático de Karpman.

1.12. Teoría del Guión de vida

En la estructuración del tiempo a largo plazo (meses, años) la persona puede estar

siguiendo un guion, que Eric Berne define como un programa en curso, desarrollado en la

primera infancia bajo la influencia parental, que dirige la conducta del individuo en los

aspectos más importantes de su vida.

La psicología realista busca eliminar los juegos psicológicos clásicos en la neurosis

para que se tenga una vida donde se sea capaz de decidir más libremente la dirección que

momento a momento desea llevar en su relación con los otros. Teniendo conciencia de que

no es posible conseguir la madurez absoluta todo el tiempo.

Desde la temprana infancia, el niño irá fraguando su propio guion, ya que interioriza

versiones de mensajes de las figuras relevantes: órdenes, prohibiciones, permisos,

atribuciones o procedimientos, hayan sido emitidos intencionadamente de modo verbal o no

verbal, o mostrados sin intención como modelo de comportamiento. Aceptará

interiorizarlos por la insistente repetición de los mismos o por el modo impactante, incluso

traumático, en que él los ha percibido.

La terapia de Análisis Transaccional esta dirigida a conseguir la autonomía y a

recobrar la intimidad. Para conseguirlo es necesaria la regresión donde se pide que el

paciente hable con su niño interno.

Los mensajes interiorizados y las experiencias vividas contribuyen a que la persona,

ya desde la infancia, se adscriba con preferencia a una de las siguientes posiciones de

autovaloración y valoración de los demás, también llamadas posiciones existenciales:

63
Yo estoy bien-soy bueno/a / Tú estás bien-eres buena/o, lo cual supone que se

valora y estima favorablemente a sí mismo y que valora favorablemente a ese “otro”:

específicamente, a una persona concreta y genéricamente, a una persona cualquiera.

Yo estoy bien-soy bueno/a / Tú estás mal-eres mala/o implica una autoestima favorable y

una valoración desfavorable de los demás, ante los que puede tomar una actitud

perseguidora (“Hay que eliminarles”) o salvadora (“Hay que rescatarles de su situación”).

Yo estoy mal-soy malo/a / Tú estás bien-eres buena/o conlleva una desfavorable

autoestima frente a una favorable valoración de los demás, con estado emocional triste, se

tiene como incapaz e indefenso/a e irradia pesimismo, desgana hacia la actividad (abulia),

marcada dificultad de disfrute (anhedonía) y desinterés por la situación emocional de los

demás (apatía). Sin embargo, esta posición con marcados aspectos depresivos, permite a

quien en ella se ubica suponer que es posible no estar así, pues se atribuye que los demás

están de otra manera.

Yo estoy mal-soy malo/a / Tú estás mal-eres mala/o fomenta la desesperación, pues

la persona se valora desfavorablemente, al igual que hace con los demás, quedando la

esperanza de poder estar bien muy remota, o tal vez inexistente.

La posición preferida y los mensajes interiorizados condicionarán las características

del guion que propiciará elegir las personas con quienes relacionarse, que han de estar en

sintonía con dicho guion y que la persona irá desarrollando mediante retraimiento, rituales,

pasatiempos y juegos y que irá adaptándolo sucesivamente para adecuarlo a las

circunstancias cambiantes.

La persona elige el argumento del guion a una edad temprana, en la cual sus

capacidades están poco desarrolladas, tiene pocos conocimientos adquiridos y acumula

pocas experiencias vitales. Por ello, el programa elegido dista bastante de ser el adecuado
64
para las circunstancias que irán surgiendo en la vida, de modo que los logros y las

satisfacciones que se obtienen con él, están considerablemente alejadas de las que la

persona podría alcanzar. Además, al no tener plena consciencia del guion, tenderá a repetir

decisiones y acciones equivocadas, atesorar “rackets” y anquilosarse en posiciones

existenciales dañinas para sí y para otros.

65
Figura 13. Sistema de Guión.

Figura

14.

Posiciones y actitud hacia la vida en el Análisis Transaccional.

66
CAPITULO II: MÉTODO PSICOTERAPÉUTICO

2.1. Método Psicoterapéutico

Una de las características más interesantes del Análisis Transaccional es la habilidad

para incorporar ideas y técnicas de otras terapias, manteniendo el cuerpo teórico propio.

Muchos de los psicoterapeutas analistas transaccionales también se han formado en otras

modalidades y las han incorporado a su trabajo. La Gestalt, el psicoanálisis, la terapia

breve, la bioenergética, la programación lingüística neuronal, la teoría de sistemas, la

terapia de Ericksson, la psicología del comportamiento, la teoría del desarrollo y otras.

Hoy en día se distinguen varias "escuelas" de Análisis Transaccional, aunque pocos

psicoterapeutas pertenecen exclusivamente a una. De hecho, para poder adquirir

acreditación profesional, el psicoterapeuta debe demostrar la habilidad de recurrir

libremente al pensamiento y a las técnicas de varias de ellas.

Cada escuela pone el énfasis teórico en una parte distinta del Análisis Transaccional

y ha desarrollado una variedad de técnicas terapéuticas preferidas.

El Análisis Transaccional realiza su abordaje terapéutico desde su marco teórico,

resaltando la relación terapéutica, el diálogo, el empleo y análisis de esquemas, así como

abordajes que integran recursos técnicos de otras escuelas como la reestructuración

Cognitiva, el role playing, las sillas vacías, diversas técnicas de Programación

Neurolingüística, entre otros recursos. La intervención se realiza a través de “Contratos

Terapéuticos”.
67
Existen tres diferentes escuelas u orientaciones del Análisis Transaccional, cada una

posee sus propias técnicas y se han desarrollado por diversos discípulos en la actualidad:

a. Escuela de la Catexia o Clásica de Eric Berne.

b. Escuela de Reparentalización de Jacquie Schiff.

c. Escuela de Redecisión de Robert y Mary Goulding.

2.2. La escuela clásica

Sigue de cerca la aproximación al tratamiento desarrollado por Eric Berne y sus

colaboradores durante los primeros tiempos. Se caracteriza por emplear muchas

herramientas analíticas para facilitar el entendimiento adulto, es decir, el primer paso es que

el cliente desarrolle el entendimiento de cómo ha ido estableciendo sus problemas. A partir

de entonces, realiza contratos para cambiar el comportamiento y salir de los viejos patrones

de guion para ir hacia la autonomía. Se reconoce que a medida que el cliente cambie su

comportamiento es probable que empiece a sentirse diferente, aunque el tema central de

esta escuela no es animar a expresar los sentimientos.

Una función importante del terapeuta es la de dar al cliente nuevos mensajes parentales. El

terapeuta debe proporcionar para que la terapia sea efectiva: permiso, protección y

potencia.

El trabajo de grupo y el proceso de grupo son importantes. El cliente interacciona

con los otros miembros como una repetición del problema que trae a la terapia, que es una

repetición de situaciones de problemas sin resolver en la infancia. Y el papel del

psicoterapeuta es permitir que el proceso del grupo se desarrolle, alimentar con

intervenciones que ayuden a los miembros del grupo a ser conscientes de los juegos y de

otros patrones de guion que han exhibido en su relación con otros miembros y con el

terapeuta.
68
2.3. La escuela de redecisión

Bob y Mary Goulding, son los creadores de esta aproximación terapéutica que

combina la teoría del Análisis Transaccional con las técnicas de la terapia gestáltica. A

diferencia de la anterior escuela, para ellos la persona debe contactar de nuevo con los

sentimientos que experimentó en el momento de tomar las decisiones tempranas para poder

re decidirlas de forma nueva y más apropiada al aquí y ahora.

Los psicoterapeutas de esta escuela enfatizan la responsabilidad de la persona. El

contrato terapéutico no es con el psicoterapeuta, sino que lo realiza el paciente consigo

mismo y el psicoterapeuta ejerce de testigo. El profesional no da permisos, sino que el

paciente toma permiso para comportarse y sentir de nuevas formas, con el psicoterapeuta

actuando como un modelo positivo.

El trabajo de grupo es frecuente, aunque no el proceso. En su lugar, la terapia se

realiza de forma individual, con el resto del grupo actuando como testigos y

proporcionando caricias para animar y reforzar el cambio.

2.4. La escuela Catexis

La reparentalización es un método de psicoterapia que Schiff y sus colaboradores

crearon para el trabajo con pacientes psicóticos. Se basa en la premisa de que la "locura" es

el resultado de mensajes parentales destructivos inconscientes.

También con pacientes neuróticos ha tenido buenos resultados, poniendo el énfasis

en la confrontación de descuentos y redefiniciones. En lugar de pasividad, se pide a las

personas que piensen y actúen para solventar los problemas.

Cuando la terapia de Schiff se realiza en grupos, el grupo actúa proporcionando un

entorno reactivo (confrontación de cuidado).


69
Más allá de estas escuelas, se han dado otros avances en modelos teóricos que crean

su propia aproximación terapéutica.

El abordaje psicoterapéutico comienza con un contrato bilateral entre el terapeuta y

su cliente, pero no debe confundirse esta, puesto que el contrato lo hace el cliente teniendo

como testigo al terapeuta que puede versar sobre el alivio de síntomas como el ruborizarse,

la frigidez o dolores de cabeza; puede tratar de la manera de adquirir control sobre

comportamientos como el beber con exceso, maltratar a niños, fracasar en los estudios; o

puede centrarse alrededor de las experiencias de la infancia, en las que el niño fue

despreciado, abandonado, mimado en exceso, desatendiendo o tratado brutalmente, todas

las cuales pueden constituir una base que explique síntomas específicos de la conducta

actual del paciente.

El Análisis Transaccional no solamente es un instrumento provechoso para las

personas entrenadas en el campo de la psicoterapia, sino que proporciona al público

en general una estimulante perspectiva del comportamiento humano que la mayoría

puede comprender y utilizar.

De acuerdo con Berne (1970), el objetivo fundamental es establecer la

comunicación más franca y autentica posible entre los componentes afectivos e

intelectuales de la personalidad, a partir de ello, la persona puede emplear tanto sus

emociones y su intelecto de una manera más equilibrada.

2.5. Técnicas de Análisis Transaccional:

A. Técnicas de tres sillas

Ir sentándose en cada una de las tres sillas de los estados del yo. (Es necesario

fijarse en el lenguaje no verbal). Se trata de hacer evidente el diálogo interno para

comprender al paciente y se comprenda a sí mismo.


70
Finalidades:

1.- para practicar el AT – ámbito del diagnóstico

2.- para descontaminación (para que el cliente entienda en qué consiste su conflicto).

3.- re decisión (dar voz a cada una de las sub personalidades).

4.- parentamiento (dar voz al estado silenciado, nuevos mensaje).

B. Entrevista al padre

Profundización en el Yo Padre mediante la prolongación del diálogo gestáltico de

las dos sillas. Permite introducir contenidos afectivos en los procesos cognitivos que se

están analizando. Clarificación del estado niño del padre y abandono de los síntomas

destinados a cuidar los sentimientos parentales.

C. Fantasías relacionadas con el parentamiento

Personas que han sido parentadas de una manera distorsionada (imaginación de un

padre ideal). Aportación de nuevas opciones para el estado Padre y disminución de la

potencia de sus aspectos insanos. Transformación del diálogo intrapsíquico.

D. Fantasías guiadas estructuradas

Distinguir entre las que tienen una meta exploratoria (desconfunsión del niño) y las

que tienen una meta correctiva. Tratamiento de fobias. Exploración de los obstáculos que

impiden la resolución del conflicto y cambio de las pautas de comportamiento habitual.

E. Fantasía de la obra de teatro

Para desentramar el guion de vida. Detectar “profecías destinadas al auto

cumplimiento”. Nos puede ayudar mucho al psicodiágnostico . Captar momentos de vida

que se tomaron decisiones de guion. Descubrir aspectos existenciales ocultos.

71
F. Evocaciones fantaseadas

Se trata de recrear una escena del pasado. Detectar mensajes que pueden haber

afectado a la persona de forma no consciente, especialmente los primeros mensajes de

guion (en épocas pre verbales).

G. El trabajo con sueños

Re decisión. Toma de conciencia de lo que está pasando y utilización de la misma

para suscitar el cambio terapéutico

H. El trabajo con cuentos

El descubrimiento de piezas esenciales del guión de vida y la confrontación de los

engaños que el mismo esconde. Identificar los roles del juego psicológico (salvador,

perseguidor o victima).

I. Dramatización de la escena clave del guion

Rastrear la infancia del paciente y detectar la escena traumática que dio lugar a una

decisión tomada desde el estado Niño. Toma de conciencia de lo que está pasando y

utilización de la misma para suscitar el cambio terapéutico.

2.6. Eficacia de la terapia de Análisis Transaccional

¿Cómo sabemos que nuestros clientes están avanzando, mejorando, alcanzando sus

objetivos, o cualesquiera que sean los objetivos del tratamiento para las personas que están

en terapia? Podemos escuchar lo que ellos describen que está sucediendo en sus vidas y

relaciones. Podemos ver cómo interactúan con nosotros o con los miembros del grupo.

Podemos administrar pruebas estandarizadas. De una forma u otra, sin embargo, confiamos

en lo que comunican con sus palabras o comportamiento. Si nos dicen que están

satisfechos, ¿nos quedamos insatisfechos? Si ellos dicen que se sienten mejor o felices o

experimentan otros sentimientos positivos, ¿descontamos o descalificamos todo eso?


72
El Análisis Transaccional integra otras técnicas, procede del psicoanálisis, aprende

del conductismo, se complementa de la Gestalt. Los transaccionalitas actualmente trabajan

con técnicas neo conductistas y neurolingüísticas. Esta terapia pertenece a la clase de

psicoterapias, cada vez más amplia, que tiende a la producción de cambios en el

pensamiento, los sentimientos y la conducta del paciente.

En primer lugar, cada persona debe ponerse en contacto con los mensajes positivos

y negativos que alberga dentro de sí. El terapeuta se sirve de algunas preguntas para obtener

esta información. Es importante pedirle al paciente que se describa a él mismo, para que

entre en contacto con su historia y con su ser interno.

Cuatro premisas básicas seguidas por el análisis transaccional

l.- La intuición emocional, representa la empatía con el cliente y sustituye la

transferencia de otras líneas psicoterapéuticas, como en el caso del psicoanálisis tradicional.

2.- Descontaminar puede ser mejor que interpretar. Aunque la interpretación se

contempla desde el Análisis Transaccional como una de las 8 técnicas básicas de

psicoterapia, sin embargo, se realiza en forma de interrogación; por eso en los textos se cita,

generalmente entrecomillado. O sea, interpretación dialogada; por eso advierte Berne: “No

jugar a psicoanálisis, variación sueños”, tampoco intelectualizar demasiado.

3.- El método diagramático y expresar los Estados del yo y las Transacciones

especialmente. Este método resulta muy pedagógico y el terapeuta no clasifica a la persona,

sino que espera a descubrir el molde que ésta se ha creado.

4.- Terapia breve: por trabajar el aquí y ahora desde la conciencia actual del sujeto,

lo que representa la mayoría de edad del cliente, por su toma de decisiones. Berne dice:

“Jamás presione cuando haya resistencia".

73
Se debe de ser muy cuidadoso con lo que se le dice y transmite al paciente ya que

los pacientes tienen lo que dice el terapeuta: tienes un ego fuerte.

El análisis transaccional utiliza tres formas básicas para dirigir la terapia

1. Descontaminación y fortalecimiento del estado del yo adulto.

2. Redecisión del estado del Yo niño en un revivir relevante que es respuesta a un

volver a vivir el incidente original traumático.

3. Reparentalización que implica la decatectización del estado del yo padre original

y la incorporación voluntaria a través de un nuevo estado del yo padre (generalmente el del

terapeuta).

Al tener claros todos esos aspectos, la persona puede volver a decidir sobre sí

misma, desechando el “mito” personal para encontrar su verdadero yo, y así modificar su

percepción o posición existencial para adoptar una más sana: “yo estoy bien y tú estás

bien”; asimismo, puede abandonar juegos psicológicos y buscar formas más sanas de dar y

obtener caricias, lo cual le permitirá mejorar sus relaciones interpersonales y dejar guiones

de vida predeterminados, reconociendo su poder para definir su proyecto existencial y

convertirse de esta forma en autor y protagonista real de su vida.

En el modelo del adulto integrador las tres funciones básicas son manifestaciones

funcionales apropiadas, que funciona apropiadamente de acuerdo con la edad. Cuando no

se logra esta funcionalidad la tarea del terapeuta es la de descatequizar las manifestaciones

del niño y del padre resolviendo su conflicto.

En terapia se hace uso de dos aspectos importantes: lo que se interpone en el camino

de una persona y aquellas cosas de las que sería deseable hacer un mayor uso.

El término “Palanca” se utiliza para describir los esfuerzos que hace el paciente por

manejar el equilibrio del poder intrapersonal y las maniobras del terapeuta para impedir que
74
la terapia se debilite o se destruya. El análisis de la palanca es cuando el terapeuta pone en

una balanza lo que el paciente quiere de el y lo que él quiere del paciente. En esta terapia se

debe acariciar al niño rebelde, modificar la decisión del niño y ejercitar la afirmación del

adulto.

Las personas que asisten a este tipo de terapia deben saber que no se necesita estar

enfermo tan solo se necesita el deseo de enriquecer la vida.

La evidencia empírica (informes de casos) muestra un alto de eficacia en aquellos

campos en el que ha sido aplicada, aunque, como se pretendería llegar a una teoría cuando

esta debe aportar una evidencia experimental, es decir, datos que hayan sido recogidos

mediante experimentos rigurosamente controlados. Sin embargo, se conoce que existen

diseños experiméntales con esta orientación pero aún están en sus comienzos.

Otra forma de que el Análisis Transaccional se acerque más al campo científico, es

definiendo unívocamente sus variables dependientes e independientes, es por ello que el

transaccionalismo está aún lejos de formar parte de los criterios básicos para denominar

científica a esta teoría.

a. Susceptibilidad de prueba.

Esta crítica es la que se le hace al psicoanálisis ya que sus postulados e hipótesis

están en términos muy generales, pues no son muy susceptibles de ser probados

empíricamente.

b. Relevancia.

En psicología las teorías más relevantes intentan explicar aspectos significativos de

la conducta humana. La personalidad es tanto como la memoria, el aprendizaje o el

comportamiento.

75
c. Simplicidad:

El AT explica la personalidad con menos hipótesis y menores niveles de inferencias,

así como menores anclajes de empíricos que la teoría a partir de la cual se originó.

d. Susceptibilidad de modificación:

Es siempre deseable poder cambiar una teoría a la luz de nuevas evidencias

experimentales y científicas.

Repercusiones

El Análisis Transaccional tiene sus límites y explica todas las dificultades que

podemos ir experimentando en la vida, ya no sólo desde el punto de vista espiritual que,

desde luego, no es su finalidad específica-, sino también en aquellos aspectos de nuestro

desarrollo que no tienen que ver propiamente con el guion psicológico, por ejemplo, la

crisis de la mediana edad, el proceso de envejecer, la proximidad de la muerte, etc.

Así pues, no todo queda resuelto con lo que nos podemos facilitar resolver que es

mucho con el Análisis Transaccional en nuestro crecimiento personal. Aun con la

satisfacción de todo lo que podemos lograr en cuanto a cubrir nuestras necesidades de

individuación y vinculación, existen nuevos posibles logros por delante, con sus propias

dificultades, nuestras limitaciones humanas al respecto y las frustraciones que de todo ello

resulta. También, claro, el mundo tiene sus propios problemas reales que interfieren en las

cosas y que también nos afectan, pues no vivimos solos.

ANÁLISIS DE UN CASO

Siguiendo los principios teóricos del análisis transaccional y centrándonos en los juegos

psicológicos, vamos a analizar una conversación.

(Un hombre y una mujer con relación conyugal se hayan en el salón de su casa)
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-Esposa: Roberto, que se ha estropeado la lavadora.

-Marido: Pues llama al técnico.

-Esposa: ¿No tienes curiosidad por si puedes arreglarla tú?

-Marido: Pues no.

-Esposa: ¿Y si es una cosa de nada?

-Marido: Pues mejor; si lo arregla resultará más barato y tardará menos.

-Esposa: ¿Y si no viene?

-Marido: ¿Cuántos años tiene la lavadora?

-Esposa: Yo qué sé… Unos siete.

-Marido: Compramos otra que centrifugue y fuerce los calcetines.

-Esposa: Eiimmh… ¡Qué lástima de hombre! Tienes un espíritu de botijo –el marido
mientras tanto se está mordiendo una uña-. ¡No te muerdas las uñas!

-Marido: ¿Pero por qué? Si son mías.

-Esposa: Y ponte recto que pareces un viejo. Y mañana me montas la estantería del pasillo,
que tengo las figuritas que me regaló mamá por los suelos.

-Marido: Vaaaale… La tía no nos podía haber regalado un jamón. Figuritas, para tener otra
estantería llena de mierda.

-Esposa: ¿Decías algo?

-Marido: Que sí, que te monto la estantería.

-Esposa: Y del lunes no pasa que te recortes este pelo, que va a venir mi familia y quiero
que te vean guapo. O limpio, por lo menos.

-Marido: Síííííí…

-Esposa: ¿Habrás sacado la basura?

-Marido: Síííííí…

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-Esposa: Que tiene pescado y huele mucho.

-Marido: Que te he dicho que síííííí…

-Esposa: Y echa a lavar este pijama, que el azul ya lo tienes “planchao”.

-Marido: Gracias…

-Esposa: Y no leas desde tan cerca, que te vas a quedar bizco.

-Marido: ¡Joder, Marina!

-Esposa: ¡A mí no me hables con tacos!

-Marido: ¡Pero bueno, ya está bien! ¡Qué marcaje, pareces Guti!

-Esposa: ¡Que no me grites!

-Marido: ¡Yo grito cuando me da la gana! ¡Y a partir de hoy voy a hacer lo que me salga de
las narices!

-Esposa: ¿¡Quéééé!?

-Marido: Mejor dicho: de los huevos

Al principio del segmento, la mujer acude en busca de ayuda de su marido,

abarcando las primeras transacciones. Éstas son de tipo ulterior, ya que en un nivel

explícito resultan ser transacciones adulto-adulto (por ejemplo, “Roberto, que se ha

estropeado la lavadora.”), pero a un nivel implícito el mensaje va dirigido desde el yo Niño

de la esposa al yo Padre del marido (sería “Soluciona por mí el problema de la lavadora”),

el cual responde con el Yo Adulto (“llama al técnico”), aunque a veces implícitamente con

el yo Padre Nutritivo (“Compramos otra que centrifugue y fuerce los calcetines”).

Analizando estos primeros intercambios desde el triángulo dramático, la mujer acude como

víctima en busca de un salvador, su marido, cumpliendo este papel proponiendo soluciones

que Marina va rechazando sistemáticamente, a la vez que Roberto no acepta ayudarla de la

forma que ella quiere.


78
Tras varios intercambios siguiendo esta tónica, se produce un cambio de rol: Marina

empieza a lanzar reproches a su marido y a cuestionar el cumplimiento de varias tareas,

pasando así a representar el rol de perseguidora. Roberto ante esta nueva posición reacciona

cambiando al rol de víctima. Entre los mensajes de la esposa vemos una dinámica que

según el análisis transaccional se vería como mensajes enviados del Yo Padre Crítico al Yo

Niño Adaptado (por ejemplo, “ponte recto que pareces un viejo”). Las respuestas de

Roberto son en su mayoría enviadas del Yo Niño Adaptado Sumiso (“Que sí, que te monto

la estantería”), aunque se da alguna que está dirigida desde el Niño Rebelde (“La tía no nos

podía haber regalado un jamón”).

La conversación finaliza con un rebusque de Roberto en forma de resentimiento que

sustituye a una emoción auténtica como podría ser tristeza o rabia. En este rebusque usa el

Estado del Yo Niño Adaptado Rebelde (“¡Yo grito cuando me da la gana!”). En este

momento, Marina sigue hablando desde el Yo Padre Crítico (“¡A mí no me hables con

tacos!”). Este resultado final es, tal y como define la teoría, previsible, ya que el juego en sí

mismo consiste en que uno de los jugadores (Roberto en este caso) acumule emociones

negativas.

Además, estos sucesos no son procesados por el Yo Adulto, y si lo hace es estando

contaminado por otro de los dos Estados del Yo. Esto viene propiciado por la presencia de

transacciones ulteriores que “enganchan” a alguno de los otros dos estados del Yo. Un

efecto directo de la ausencia de dicho estado es la falta de toma de conciencia por parte de

los participantes en la interacción, que a su vez provoca que se perpetúe el juego

psicológico hasta llegar al resultado final.

Un resumen de este fragmento sería: Marina va a Roberto como víctima en busca de

un salvador. Al no ayudarla como ella quiere, ésta pasa a perseguidora y Roberto a víctima.
79
Este último, tras cumplir este rol por un rato termina sintiendo un rebusque de

resentimiento.

Los conceptos desarrollados por este análisis son fácilmente identificables con

situaciones que el hombre común encuentra en su vivir diario, de ahí su aplicación en

diversos ámbitos, no sólo en el clínico. Se debe analizar la estructura funcionamiento de la

personalidad, aspectos conceptuales y metodológicas de esta perspectiva, y la importancia

de los procesos grupales e individuales en la atención institucional.

80
CONCLUSIONES

El análisis transaccional aporta una clara metodología y unos conceptos básicos

expresados en un lenguaje sin tecnicismos abstractos. Aunque en apariencia parece

sencillo, aporta un modelo profundo, con técnicas de probada eficacia para facilitar la

reestructuración y el cambio personal.

Su efectividad y su fácil integración con otras disciplinas de las ciencias humanas y

sociales, le ha dado una gran difusión mundial. Reflexionar sobre los fundamentos

epistemológicos del AT es un tema crucial y apasionante. Crucial, porque nos permitiría

asentar más consistentemente las diferentes prácticas profesionales, avanzar sólidamente en

el desarrollo de nuestras teorías y métodos, y paliar la imagen poco favorable que el AT

tiene en algunos ambientes, entre ellos el académico. Es también apasionante porque no es

tarea fácil, pero el análisis transaccional permite categorizar relaciones y conocer con

bastante precisión el tipo y la calidad de la relación que está dándose en un momento

concreto. Más allá de brindar un esquema interpretativo general, permite conocer mediante

sus categorías lo que está sucediendo y en el momento en que sucede y permite reorientar el

curso de acción.

Es comprobable empíricamente y es sabido corrientemente que existen diferentes

experiencias de aprender, o circuitos de conductas de aprendizaje variados: hay quienes

aprenden con rabia, quienes necesitan miedo para aprender, o angustia; otros tienen su

experiencia de aprender con alegría, hay quienes aprenden desvalorizando al otro y otros lo

hacen con creatividad. En fin, hay otros que no aprenden.

81
El Análisis Transaccional puede ayudarnos a distinguir entre formas sanas y formas

negativas de aprender. Y lo que es más puede indicarnos caminos de corrección para la

modificación de nuestras conductas. A través de la utilización adecuada de la practica en

relación con otros modelos que se le integran con el fin de lograr desarrollar los recursos

necesarios que el individuo posee.

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