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Toma de Decision

La toma de decisiones es una acción importante en los negocios y organizaciones. Requiere evaluar múltiples opciones y elegir la mejor alternativa considerando factores como riesgos y consecuencias. Las decisiones pueden ser estratégicas, tácticas, programadas o imprevistas, y todas afectan el futuro de la empresa. Tomar decisiones acertadas es fundamental para el éxito organizacional y requiere analizar a profundidad cada situación y establecer un plan de ejecución.

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Toma de Decision

La toma de decisiones es una acción importante en los negocios y organizaciones. Requiere evaluar múltiples opciones y elegir la mejor alternativa considerando factores como riesgos y consecuencias. Las decisiones pueden ser estratégicas, tácticas, programadas o imprevistas, y todas afectan el futuro de la empresa. Tomar decisiones acertadas es fundamental para el éxito organizacional y requiere analizar a profundidad cada situación y establecer un plan de ejecución.

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Importancia de la toma de decisiones:

Tomar decisiones es una acción propia de todos los seres humanos, porque combina la razón y la
voluntad. Desde que despertamos, cada día, tomamos decisiones, buenas o malas, pero las
tomamos. Sin embargo, aquellas que tienen que ver con muchas personas en una organización,
requieren especial atención. Por ello, la importancia de la toma de decisiones en un negocio.

Y no solo es importante, es vital, porque se trata del poder de decidir qué es lo mejor, qué se
quiere hacer, qué se quiere lograr, cuáles son las perspectivas, los objetivos y los cambios que se
pretenden alcanzar a la hora de tomar una decisión, según las circunstancias laborales.

Sin lugar a dudas, una decisión tiene un impacto trascendental en la empresa. Y sus consecuencias
pueden ser positivas o negativas, según el punto de vista de cada quien. Definitivamente, se trata
de una acción en la que la subjetividad hace de las suyas, directa o indirectamente.

¿Qué significa tomar decisiones?

Unos dicen que es la combinación del pensamiento, el corazón y la voluntad para hacer elecciones
en la vida. Otros afirman que se trata de la libertad de cada persona a elegir lo que quiere, a
decidir lo que considere conveniente.

En una definición más objetiva, algunos señalan que se trata de un proceso en el que se deciden
determinadas acciones, con el objetivo de darle solución a una situación dada. Incluso, en este
proceso, pueden participar diversas voces, para poder seleccionar las convenientes decisiones
entre varias alternativas.

En fin, una de las definiciones que me parece más apropiada es:

«Se entiende por Toma de Decisiones el proceso de evaluar y elegir, por medio del razonamiento y
la voluntad, una determinada opción en medio de un universo de posibilidades, con el propósito
de resolver una situación específica, ya sea que se trate del ámbito personal, vocacional, familiar,
social, laboral, económico, institucional o empresarial, entre otros».

Es más que una simple elección

Es importante dejar claro, que la toma de decisiones no debería confundirse con la cotidiana
elección que hacemos a la hora de seleccionar una prenda de vestir para ir a la oficina, escoger
qué desayunar, elegir zumo o café, o ir caminando o en automóvil al centro comercial.
Te preguntarás ¿Por qué si son decisiones? Pues porque realmente no involucran un
procedimiento que los expertos denominan escrutinio racional.

La toma de decisiones tiene que ver con la valoración y estimación de un conjunto de


circunstancias y variables dentro de un contexto dado, en el cual es prioritario o se requiere
seleccionar una estrategia de participación. Esta puede estar a cargo de un individuo, una
organización, una comunidad, una institución.

Por ello, se dice que la toma de decisiones es un proceso complejo, que va más allá de una simple
elección. Y en el caso que nos corresponde, la toma de decisiones en un negocio, aún más.

Importancia de la toma de decisiones

La toma de decisiones es sumamente importante, no solo en los negocios, sino también en


cualquier situación laboral, profesional y personal. Esta es, probablemente, la que más nos lleve a
la reflexión, para no tomar aquellas decisiones que podrían ser las menos favorables. Sin embargo,
ese es un interesante tema para otro artículo.

En este, se requiere destacar por qué tiene una importancia especial en las organizaciones. Y se
debe, principalmente, a que en el momento que un presidente, una junta directiva, un consejo de
accionistas, u otro tipo de autoridades empresariales toma decisiones, están propiciando cambios
a futuro.

Cuando esas decisiones son acertadas, implican aspectos relacionados directamente con la
economía, con miras a perspectivas que pretenden ser positivas para la empresa. Con la aspiración
que no se presenten conflictos, ni consecuencias que puedan poner en peligro los intereses de
todos los que forman parte de esa organización.

Claro está, que ese tipo de situaciones no es fácil para aquel o aquellos que tengan la
responsabilidad de tomar esas decisiones. En ese proceso existen todo tipo de riesgos,
dependiendo de los resultados que se obtengan. Aunque, en la mayoría de las veces, se espera
éxito, crecimiento y desarrollo de las organizaciones para afrontar nuevos retos.
Algunas de sus características de la importancia de la Toma de Decisiones

Los especialistas en este tema empresarial señalan que, a la hora de tomar decisiones de
trascendencia en las empresas, se deben tomar en cuenta ciertas características, porque de ello
dependerán sus aciertos o fracasos.

Al ser una de las responsabilidades fundamentales de la organización, se recomienda que la toma


de decisiones sea estudiada y analizada en profundidad, con el propósito que pueda ser acertada,
efectiva, oportuna, sensata, equilibrada, objetiva y justa. Y que se cuente con toda la información
y documentación necesaria para que pueda ser ejecutada.

En cuanto a su clasificación

También se da el caso que a la toma de decisiones la han clasificado según su importancia.

Tomas de Decisiones Estratégicas

Son aquellas que, a través de sus objetivos organizacionales, orientan la dirección que debe
recorrer la empresa en su presente y futuro. Esto se relaciona con acciones importantes como
nuevos productos y/o servicios, ampliación de producción, incursión en nuevos mercados,
estrategias de marketing, nuevos accionistas, entre otros.

Tomas de Decisiones Tácticas

Se refiere a las que se llevan a cabo en situaciones o circunstancias especiales, que requieren el
cumplimiento de propósitos ya previstos.

Tomas de Decisiones No Programadas

Se trata de aquellas que se deben tomar en circunstancias novedosas, y que, a pesar de ser
inesperadas e imprevistas, igualmente son importantes para la organización. Son decisiones que
se deben llevar a cabo para solucionar una situación nueva.

Tomas de Decisiones Programadas

Son las decisiones que se toman en forma rutinaria, cuyos procesos cotidianos exigen que se
repitan, mientras aporten los resultados esperados.
Importancia de la Toma de Decisiones Acertadas…

En todos los negocios, empresas y organizaciones se toman decisiones a diario. No importa si son
estratégicas, programadas, imprevistas, sencillas o trascendentales, lo cierto es que se toman, con
su alta dosis de riesgo.

Para que el momento no sea tan traumático, los especialistas presentan una lista de
recomendaciones antes de ese importante momento. No importa si son 5, 10, 25 o 100, lo que
realmente importa es que se analicen los aspectos básicos y, llegado el momento, se tome una
decisión que sea acertada y que proporcione buenos resultados para todos en la empresa.

Recomendaciones:

Estudiar y analizar cada situación detalladamente y en profundidad: Cada caso es distinto y debe
conocerse a la perfección, desde su origen, a fin de conocer los pros, los contras y las posibles
consecuencias de las decisiones que se tomarán. Una amplia visión del entorno te proporcionará
todas las perspectivas para actuar acertadamente.

Establecer las opciones más convenientes: Este punto es realmente importante, porque mientras
más alternativas de solución tengas, es más probable obtener un buen resultado como
consecuencia de la decisión que se tome. Por ello, se recomienda consultar con los especialistas
para obtener consejos y recomendaciones que permitan tener una buena perspectiva de la
situación planteada.

Analizar otros factores: Cuando se toman decisiones, siempre hay factores que se deben
considerar plenamente, como: Riesgos (se recomienda identificarlos con tiempo); Consecuencias
(buenas o malas, pero siempre las habrá); Factibilidad (¿Se puede o no tomar esa decisión?);
Recursos (establecer cuáles y cuántos, y si son los adecuados).

Selección la mejor decisión: Después de analizar, estudiar y pensar todas las posibilidades, llega el
estresante momento de tomar la decisión. Para ello, lo ideal es tomarse el tiempo necesario y,
luego de ver todas las variables, tomar la decisión.

Comunicar la decisión y ejecutarla según el plan establecido: Luego de echarle una última mirada
al plan de ejecución de la decisión seleccionada, es conveniente comunicarla al equipo de trabajo
y discutir los detalles. A partir del ejecútese, esperar los resultados y/o las consecuencias,
esperando sean positivas para el logro de los objetivos.

Impacto en la empresa

Por otra parte, a la hora de tomar decisiones empresariales, se determina el futuro de la


organización. Este es uno de los motivos por los que debes ser cuidadoso ante lo que rechazas y lo
que aceptas.
La experiencia de muchas empresas ha determinado que un paso en falso, podría causar una gran
pérdida de dinero y de talento humano. Por ello, al tomar una decisión importante, lo más
recomendable es consultar con compañías especializadas en la materia, para que te asesoren en
todos los ámbitos.

Ten en cuenta que ninguna opción puede ser previsible. Pero sí se puede crear un plan de acción,
en el caso que los resultados no sean los esperados. Un Plan B o un Plan de Emergencia es lo más
apropiado en esos casos.

Así que, a la hora de tomar una decisión, no solo pienses en el presente, sino también en el futuro.
Es probable que en un momento dado te puedas preguntar… ¿Qué pasará en un futuro con esa
decisión?

Impacto en el personal

Todas las personas que laboran en tu empresa, dependerán de las decisiones que tomes. Esto es
una enorme responsabilidad y un gran compromiso. Pero puedes aceptar los retos con el respaldo
de decisiones, en las cuales tengas en consideración el capital humano.

Tu compromiso con la empresa siempre será una de las primeras prioridades. Y para cumplirlo con
eficacia, requieres de la labor del personal. Por lo tanto, asegúrate, antes de contratarlo, que se
trata de personas proactivas, dispuestas a aprender y a apoyar a la organización con su
experiencia. Sin embargo, no olvides que los empleados siempre deben ser una solución, y no otro
problema más.

Conclusiones sobre la importancia de la Toma de Decisiones…

La toma de una decisión tiene un impacto transcendental en la empresa. Y sus consecuencias


pueden ser positivas o negativas, según el punto de vista de cada quien.

«Se entiende por Toma de Decisiones el proceso de evaluar y elegir, por medio del razonamiento y
la voluntad, una determinada opción en medio de un universo de posibilidades, con el propósito
de resolver una situación específica, ya seas que se trate del ámbito personal, vocacional, familiar,
social, laboral, económico, institucional o empresarial, entre otros».

Se dice que la toma de decisiones es un proceso complejo, que va más allá de una simple elección.
Y en el caso que nos corresponde, la toma de decisiones en un negocio, aún más.

Los especialistas en este tema empresarial señalan que, a la hora de tomar decisiones de
trascendencia en las empresas, se deben tomar en cuenta ciertas características, porque de ello
dependerán sus aciertos o fracasos.
Al ser una de las responsabilidades fundamentales de la organización, se recomienda que la toma
de decisiones sea estudiada y analizada en profundidad, con el propósito que pueda ser acertada,
efectiva, oportuna, sensata, equilibrada, objetiva y justa. Y cuenta con toda la información y
documentación necesaria para que pueda ser ejecutada.

Al tomar una decisión se recomienda: Estudiar y analizar cada situación detalladamente y en


profundidad; Establecer las opciones más convenientes; Analizar otros factores como Riesgos,
Consecuencias, Recursos y Factibilidad; Selección la mejor decisión; Comunicar la decisión y
ejecutarla según el plan establecido.

En Venezuela tenemos que tener en cuenta para la toma de decisión que:

¿Es posible construir una visión distinta de la empresa? ¿Es necesario hacerlo? ¿Existe alguna
relación entre la sociología y la economía?, o, por el contrario, se trata de dominios autónomos
que operan de manera independiente y regidos por criterios radicalmente distintos. Estas
interrogantes están entre nosotros y nos apresuramos a responder con un sí rotundo.

Es posible y necesario elaborar una perspectiva más integral de la empresa. Estoy persuadido, y así
lo respaldan nuestros estudios contenidos en los dos Observatorios de la PYME en Venezuela
(2001) y (2004), de la necesidad de construir una nueva relación entre las distintas ciencias
sociales para las cuales las organizaciones constituyen su objeto de estudio. No se trata de
arrebatar espacios, en apariencia exclusivos, sino de superar las borrosas fronteras que han
construido las distintas disciplinas científicas y que tanto perjudican la comprensión y análisis de
las organizaciones. Lo que se pretende es resaltar la necesidad de articular las teorías sobre el
mercado, el estado y la sociedad que subyacen al análisis de las organizaciones y empresas.

La perspectiva socioeconómica de las organizaciones asume, como punto de partida, la clara


insuficiencia del modelo de racionalidad económica, para explicar el desempeño de las
organizaciones y empresas. La explicación de las decisiones empresariales, a partir del modelo de
racionalidad económica o de su derivado, la relación costo beneficio, es excesivamente parcial, por
decir lo menos. Las redes sociales, las emociones, la familia, las decisiones afectivas e incluso la
confrontación y la retaliación, son parte integral del proceso de toma de decisiones. A ello se
añade las limitaciones cognitivas, la complejidad creciente que provoca y agrega incertidumbre,
todo lo cual hace obvias las debilidades estructurales del modelo de racionalidad económica.

Una adecuada caracterización de la empresa venezolana, exige la inclusión de dimensiones como


la desconfianza, el desconocimiento y la desinformación, el hábito y la costumbre en las relaciones
institucionales, la ausencia de planes de negocio, la conformación familiar de la organización, el
trabajo con redes formales e informales, la selección de proveedores, no necesariamente en base
a la relación costo beneficio, y un extenso etcétera. Tales aspectos, que son fundamentales para la
empresa, se sitúan en un ámbito distinto al de la racionalidad económica.
La socio economía también postula la visión de la empresa como un dispositivo socioeconómico,
es decir, que las empresas y organizaciones, además de producir bienes y servicios que satisfacen
las necesidades sociales, son al mismo tiempo, espacios de relaciones sociales, de relaciones
simbólicas y culturales, que están sometidas a dinámicas sociales y políticas, tanto en su interior
como en su relación con el contexto del que forma parte y el cual contribuye a crear.

Lo anterior nos permite conectar con uno de los fundamentos del paradigma que se propone: las
organizaciones y empresas, utilizando las palabras de Polanyi, posteriormente ampliadas y
profundizadas por Granovetter, están incrustadas en un contexto social más amplio y, en
consecuencia, no pueden ser explicadas fuera del mismo. Por tal razón, abordar la empresa exige
de una más amplia teoría de lo social, con lo cual resulta obvia la relación entre sociología y
economía.

Conceptualizar a la empresa simplemente, como un dispositivo orientado exclusivamente por el


afán de lucro del empresario, egoísta y mefistofélico, no solamente impide comprender las
relaciones sociales a su interior, las limitaciones de la racionalidad, el conflicto, la cultura y el
poder, sino que además niega la posibilidad de la ética y la responsabilidad social de las
organizaciones. Para algunos, esta relación está negada de plano, no existe la posibilidad de que la
empresa pueda mantener una actitud ética. En la negación de esta relación, se dan la mano y se
encuentran compartiendo un espacio común, los detractores y los defensores de la empresa. En
ambos casos se asume que el único objetivo que puede perseguir la empresa en su sano juicio, es
el de obtener una mayor rentabilidad.

Sostenemos, por el contrario, que la dimensión moral y ética es un hecho constitutivo de la


actividad de las organizaciones y empresas, tanto como lo es del ser humano y, su exclusión o
negación, sólo conduce a una inacabada comprensión de la realidad de las organizaciones. No es
posible reducir la actividad socioeconómica y los procesos decisorios a la información técnica libre
de valores. Las personas, y entre ellas, los empresarios, no lo están, eligen en virtud de emociones,
de juicios de valor y hábitos aprendidos, tal y como lo señalara hace ya algún tiempo Max Weber,
en relación a los tipos de acción que es posible identificar en la realidad.

Lo dicho nos permite establecer una nueva relación con el concepto de productividad. Postulamos
una perspectiva más amplia e integral de la productividad, que incorpora los aspectos de las
relaciones de cooperación entre empresas, entre empleados y empresarios, el impacto ambiental
que produce el proceso productivo y el contexto sociocultural e institucional en el que operan las
empresas, todos ellos temas sustantivos en el marco de un enfoque de desarrollo sostenible.
Llegados a este punto, creemos que es posible proponer la necesidad de estimular y reanimar un
debate, que consideramos crucial, por las consecuencias que de él derivan, para el análisis de la
empresa, para el desarrollo de la productividad, para el desarrollo de la ética empresarial y en
torno a la necesidad de establecer una nueva relación sociedad-empresa en Venezuela.

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