Resumen
Capítulo I: Juan Pablo Castel hace una pequeña presentación de su persona donde menciona ser el
autor del crimen de María Iribarne, hace hincapié en la memoria colectiva, dice que el no cree en
eso y que no sabe lo que realmente recuerde la gente sobre su crimen, piensa que quizás y ya se
ha olvidado.
Capítulo II: Hace una pequeña introducción a su historia de la muerte de María Iribarne e
irónicamente pide que aunque sea uno de sus lectores lo entienda, contando que una sola
persona lo entendió y esa fue precisamente la mujer que mató.
Capítulo III: Castel cuenta como conoció a María, dice que fue en una exposición de pintura en el
que él expone, le llama la atención una muchacha que mira fijamente una ventanita con una mujer
frente al mar que aparece en uno de sus cuadros, al notar tal detalle.
Capítulo IV: Castel se obsesiona con la chica y la busca por toda la ciudad. En su búsqueda el
pintor fantasea con todas las posibilidades que tiene para conocerla y abordarla en la calle, a la vez
que hace una serie de reflexiones que muestran su postura ante la pintura y las exposiciones a las
que prefiere no ir.
Capítulo V: Juan Pablo Castel encuentra a María en la calle y la sigue hasta su trabajo, entra al
edificio detrás de ella y le pregunta por cualquier cosa, María lo reconoce y se sonroja.
Capítulo VI al VII: Castel le hace ver que la ha estado buscando que tienen que hablar de la
"ventana" de su cuadro, lo que María parece no entender y él sale corriendo. María lo alcanza y se
disculpa diciéndole que lo tiene muy presente y se va. Castel no deja de pensar en ella y decide
buscarla otra vez.
Capítulo XIX al XII: Al día siguiente Castel va al mismo lugar a esperar que María pase y la lleva del
brazo a un parque cerca de ahí. El pintor le confiesa a María que no deja de pensar en ella y que la
necesita, le pide que nunca se separe de él. Le pide que hablen del cuadro de la ventana y María le
dice que le parecía un mensaje de desesperanza y le dice que nada ganará con verla porque le
hace daño a todos los que se le acercan. Más tarde Castel la llama por teléfono y no alcanza a
entender la misteriosa voz de María que finalmente le dice que tiene que colgar. Juan Pablo le dice
que la llamará al día siguiente. Agitado por la llamada Castel no puede dormir y se va a un café,
muy temprano habla a casa de María y la mucama le dice que se fue al campo pero había dejado
una carta para él. Al llegar a casa de María lo recibe un hombre ciego que le entrega la carta y se
presenta como Allende, esposo de María, sorprendido Castel abre la carta que únicamente dice:
"Yo también pienso en usted". Allende cuenta a Castel de la estancia en donde se encuentra María
y de Hunter su primo, quien está al frente del lugar.
Capítulo XXI al XXV: Abrumado por el desgaste de la relación Castel se pierde en la bebida y sueña
que un hombre lo convierte en pájaro. Al levantarse llama a casa de María y se entera que se fue a
la estancia y le manda una carta pidiéndole perdón. Días después recibe respuesta de María
invitándolo unos días a la estancia. Al llegar a la estación, un chofer recoge a Juan Pablo
argumentando cierta indisposición de María. En la estancia es recibido por Hunter y una amiga
que lo cuestiona sobre pintura. Los amigos conversan mientras Castel se pregunta sobre los
motives de María para no salir de su habitación.
Capítulo XXVI al XXVIII: Finalmente aparece María y se van a caminar por la playa con el pretexto
de ver unos dibujos de Castel. Estuvieron en silencio frente al mar y María le confesó lo conmovida
que estaba con el cuadro de la ventana y de cómo deseaba conocerlo. Al regresar a la casa, Hunter
estaba muy agitado y al parecer celoso, eso hizo entender a Castel la relación que había entre
ellos, se retiró a su habitación y escuchó que discutían. Al día siguiente muy temprano decide
marcharse.
Capítulo XXIX al XXXIII: Castel confundido y decepcionado por la situación con María bebe
incansablemente, se pelea en los bares y maltrata prostitutas. Le envía una carta a María en donde
le explica su salida repentina de la estancia y agradece sus atenciones pero él no cree en ella
porque no entiende como puede hablarle de amor a él y a su marido y al mismo tiempo acostarse
con Hunter y así se lo hace ver. Va al correo a depositar la carta y minutos después se arrepiente,
trata inútilmente de recuperarla pero en la oficina postal no se lo permiten. Castel llama a María a
la estancia para pedirle que venga a verlo o si no se matará, María le hace ver que no tiene caso
verse de nuevo que sólo se lastimarán más pero ante la amenaza de suicidio acepta. Castel sigue
cuestionándose la relación entre Hunter y María y va a buscar a Lartigue un amigo cercano a
Hunter para preguntarle desde cuándo mantienen relaciones María y su primo, ante la negativa de
Lartigue y su nerviosismo, Castel sólo confirma sus sospechas. Llama a casa de María que ya está
en Buenos Aires y acuerdan verse al día siguiente a las cinco de la tarde.
Capítulo XXXIV al XXIX: María no llega a la cita y al llamarla a su casa, Juan Pablo se entera de que
se regresó temprano a la estancia. Castel le pide un coche a un amigo porque según él su padre
está muy enfermo. Castel se encuentra afuera de la estancia y recuerda los momentos felices con
María y la sueña niña corriendo en un caballo con su cabello al viento: … en todo caso había un
sólo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud,
toda mi vida. Comprende que siempre ha existido un muro de vidrio que separa a María de él.
Después de la espera, Castel ve a través de la ventana de la casa, que ellos bajan las escaleras y se
van del brazo a dar un paseo por el parque, al volver a casa, Castel se siente morir al notar que
sólo se enciende una luz, la de la habitación central, y más tarde la de la habitación de María. Juan
Pablo con un cuchillo en mano, sube por el balcón y aparece frente a la ventana de María quien le
pregunta sobre lo que va a hacer, Castel responde que tiene que matarla porque lo ha dejado solo
y la mata. Sale de la casa y muy temprano llama a casa de María y le dice a Allende que tiene que
verlo. En la cita, Castel le confiesa a Allende sus sospechas de infidelidades de María e incluso le
hace ver que lo engañaba con él mismo. Inútilmente Allende persigue a Castel y le grita
"insensato". Castel se entrega a las autoridades y se entera que Allende se ha suicidado.
Determine el punto de vista del narrador
La novela está escrita en primera persona y es narrada con la intención de que alguien pueda
entenderla aunque es difícil porque hay momentos en que uno llega a perderse, ya que el autor
empieza a escribir algo y de un momento a otro se acuerda de más y más cosas que no tiene que
ver directamente con lo que escribe pero lo escribe para poder detallar más su situación.
Tiempo en que transcurrieron las acciones.
En la novela se muestra un tiempo cronológico y no se puede determinar en qué momento exacto
transcurren las acciones. Suele existir minutos, horas y meses.
Registros del habla.
El habla de la novela es coloquial pero con acento argentino, ya que tienen conjugación de verbos.
Y se distinguen los 3 tipos de discurso, es decir, narración, descripción y diálogo. Ejemplo: vos,
tenés, equivocás, imaginás.
*Narración: "Me sentía bastante tonto: de ninguna manera era esa mi forma de ser. Hice una gran
esfuerzo mental: acaso yo no razonaba? Por el contrario, mi cerebro estaba constantemente
razonando como una maquina de calcular, por ejemplo en esta misma historia, no me había
pasado meses razonando y barajando hipótesis y clasificándolas? Y, en cierto modo, no había
encontrado a María al fin, gracias a mi capacidad lógica? Sentí que estaba cerca de la verdad, muy
cerca, y tuve miedo de perderla: hice un enorme esfuerzo." Pagina 84-85
*Diálogo: "- No las queme porque fueran comprometedoras, sino porque eran tristes.
Me deprimían.
- Porque te deprimían?
- No se...Richard era un hombre depresivo. Se parecía mucho a vos.
- Estuviste enamorada de el?
- Por favor...
- Por favor que?
- Pero no, Juan Pablo. Tenés cada idea...
- No veo que sea descabellada. Se enamora, te escribe cartas tan tremendas que juzgas mejor
quemarlas, se suicida y pensás que mi idea es descabellada
Por que?
- Porque a pesar de todo nunca estuve enamorada de el.
- Porque no?
- No se, verdaderamente. Quizá porque no era mi tipo.
- Dijiste que se parecía a mí.
- Por Dios, quise decir que se parecía a vos en cierto sentido, pero no que fuera idéntico. Era un
hombre incapaz de crear nada, era destructivo, tenia una inteligencia mortal, era un nihilista. Algo
así como tu parte negativa."
Pagina 112
*Descripción: "Abrió la puerta un mucamo que debía de ser polaco o algo por el estilo y cuando di
mi nombre me hizo pasar a una salita llena de libros: las paredes estaban cubiertas de estantes
hasta el techo, pero también había montones de libros encima de dos mesitas y hasta de un sillón.
Me llamo la atención el tamaño excesivo de muchos volúmenes." Pagina 92
Ejemplos de los recursos literarios.
Símil
1-"…pero esos momentos de ternura se fueron haciendo mas raros y cortos, como inestables
momentos de sol en un cielo cada vez mas tempestuoso y sombrío…" Cáp. 17
2-"…cuando ella me vio, se detuvo como si de pronto se hubiera convertido en piedra…" Cáp. 9
Epíteto
1-"…el cielo, tormentoso…" Cáp. 27
2-"…entre los árboles agitados…" Cáp. 38
Asíndeton
1-"…desprecio a los hombres, los veo sucios, feos, incapaces, ávidos, groseros, mezquinos…" Cáp.
21
2-"…nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos
sufrir, gritamos, morimos, mueren…" Cáp. 9
Paradoja
1-"…sentí que eras como yo y que también buscabas ciegamente a alguien…" Cáp. 27
2-"…su rostro de cadáver logro sonreírme…" Cáp. 2
Polisíndeton
1-"…yo, tan entupido, tan ciego, tan egoísta, tan cruel…" Cáp. 15
2-"…esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad…" Cáp. 36
Hipérbole
1-"…pero este sol era un sol negro, un sol nocturno…" Cáp. 15
2-"…el mar se había ido transformando en un oscuro monstruo…" Cáp. 27
Personificación
1-"…los caminos me fueron trayendo recuerdos de otros mundos…" Cáp. 15
Metáfora
1-"…mi propio tiempo fue una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un
rió oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil…" Cáp. 36