CP 85
CP 85
ISBN 978-987-741-041-9
1. Acción Judicial. 2. Derecho Procesal. I. Torrado, Adriana Elena, coord. II. Título.
CDD 347.05
ISBN 978-987-741-041-9
1ra. Edición
Tirada: 2000 ejemplares
Hecho el depósito que marca la Ley 11.723.
Agradecimiento
Nº 66 Impuesto a las Ganancias, Impuesto sobre los Bienes Personales e Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.
Personas físicas y sucesiones indivisas
Nº 67 Impuesto a las Ganancias, Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta e Impuesto sobre los Bienes Personales.
Personas jurídicas
Nº 71 Modalidades contractuales.
Nº 72 Seguridad Social.
Nº 73 Impuesto a las Ganancias, Impuesto sobre los Bienes Personales e Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.
Personas físicas y sucesiones indivisas
Nº 74 Impuesto a las Ganancias, Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta e Impuesto sobre los Bienes Personales.
Personas jurídicas
Nº 75 Herramientas de Marketing.
Nº 78 Impuesto a las Ganancias, Impuesto sobre los Bienes Personales e Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.
Personas físicas y sucesiones indivisas.
Nº 79 Proceso de Informatización Judicial. Herramientas para auxiliares de la justicia sobre Notificaciones Electrónicas e
Ingreso de Documentos Digitales.
Nº 80 Impuesto a las Ganancias, Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta e Impuesto sobre los Bienes Personales.
Personas jurídicas
Nº 84 Impuesto a las Ganancias, Impuesto sobre los Bienes Personales e Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.
Personas físicas y sucesiones indivisas.
Informe final y distribución de fondos
Índice
1 Introducción 7
2 Cuestiones preliminares 9
3 Rendición de cuentas 23
5 Activos pendientes 33
7 Honorarios 61
7.1 Oportunidad 61
7.2 Pautas de regulación 62
7.3 Recursos 71
8 Publicidad 73
10 Readecuación 79
11 Dividendo concursal 81
a. Plazo fijo 81
b. Oficio prenumerado 81
c. Giro 81
12 Distribución complementaria 83
15 Modelos 93
El presente cuaderno está dirigido a los jóvenes profesionales en Ciencias Económicas que realizan
sus primeras incursiones como síndicos en los procesos falenciales previstos en la Ley 24.522 y sus
modificaciones.
Se busca, por medio de este trabajo, otorgar herramientas, doctrina y jurisprudencia útil para que de-
sarrollen su actividad sindical con celeridad, eficacia y diligentemente, tal como lo exige la normativa
concursal.
Como cuestiones preliminares se plasma el objetivo de la quiebra y las diversas formas de liquidación
del patrimonio del deudor. Seguidamente, se desarrolla la parte medular del informe final a cargo del
órgano sindical, haciendo hincapié en la preferencia que otorga la ley a cada uno de los diversos cré-
ditos.
Por último, solo a modo ilustrativo, se proporcionan modelos de oficios, mandamientos, un escrito de
informe final y ejercicios de distribución de fondos que facilitarán la tarea de los síndicos.
Introducción 7
2. Cuestiones preliminares
En el marco de la “Ley de Concursos y Quiebras” (de ahora en adelante cada vez que se mencione
“LCQ”, nos referiremos a la Ley 24.522 y sus modificaciones), la finalidad, tanto del concurso preventi-
vo como de la quiebra, es la cancelación de las deudas preexistentes del concursado o el fallido, pero
las consecuencias son distintas, según se trate de uno u otro proceso.
En el primer caso, frente al estado de cesación de pagos, se busca la recomposición del capital de
trabajo de la concursada a los fines de continuar con la unidad económica y mantener la fuente de tra-
bajo. Sin perjuicio de ello, se entiende que el concurso preventivo es el pedido condicional de propia
quiebra, toda vez que la quiebra es la consecuencia ineludible ante el fracaso del mismo.
En el segundo supuesto, tema que nos ocupa, nos encontramos dentro de un proceso universal cuyo
objeto es la liquidación del patrimonio del deudor, prenda común de los acreedores, con el fin de can-
celar las deudas preexistentes al decreto de quiebra (pasivos). Involucra todo el patrimonio del deudor
y a todos los acreedores.
El objetivo es proceder al pago de los créditos que sean declarados verificados o admisibles por el Juez
del proceso. Los acreedores pudieron haber sido reconocidos como tales dentro del período informati-
vo de la quiebra (quiebra directa) o en el concurso preventivo anterior (quiebra indirecta), con más los
que se insinúan en las quiebras (art. 202 LCQ).
La actividad de la sindicatura en esta etapa es de suma importancia, atento a que, debe procurar obte-
ner los recursos necesarios para satisfacer, no sólo las deudas previas a la declaración de quiebra, sino
también aquellas que se devengan con posterioridad, como ser los gastos del concurso (publicación de
edictos, mantenimiento y conservación de los bienes a realizar, trabas de inhibiciones, etc.).
Una vez iniciado el proceso falencial, el fallido debe poner a disposición de la sindicatura los bienes y
documentos relacionados con su actividad, así como también, los títulos justificativos del dominio de
los bienes registrables.
Cuando el fallido no aporte tales elementos, corresponde al síndico averiguar e indagar sobre su pa-
trimonio, a través de oficios (instrumentos públicos librados por un juez, a otro juez o a un organismo
público o privado, a los efectos de que adopte alguna medida, o informe sobre documental que obre
en su poder), y conseguir su localización a los fines de incautarlo y proceder a su “inmediata liquida-
ción”. En caso de inmuebles se realizan mandamientos de constatación y eventual clausura.
Jurisprudencia: en autos “GENTILE MARIA ALEJANDRA s/ QUIEBRA”, se concede con relación al recurso
Cuestiones preliminares 9
de apelación interpuesto por la concursada, y la Sala C de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Co-
mercial resuelve el 30/04/2013 hacer lugar al recurso dado que el síndico lo consideró propicio por no
haber vencido el periodo de exclusividad. El funcionario explica que: “…la resolución del art. 42, donde
el juez fija las categorías, es obligatoria, pudiendo fijar las categorías mínimas ante el silencio del deu-
dor porque la notificación por Ministerio de Ley de la misma marca el inicio del periodo de exclusividad,
y por ende, si nunca se dictó la resolución, nunca se inició el periodo de exclusividad y por lo tanto nunca
venció el mismo ni la posibilidad del concursado de acompañar las conformidades, no correspondiendo
el decreto de quiebra”.
Si bien la ley dispone que LA REALIZACIÓN LA HACE EL SÍNDICO, es una expresión equívoca. El funcio-
nario es administrador del patrimonio y responsable de instar el procedimiento liquidatario por imperio
de la legitimación que le otorga el art 109 LCQ, pero la tarea concreta de vender, rematar o de cualquier
forma de enajenar debe caer en los funcionarios específicos, ya sean martilleros, instituciones como el
Banco de la Ciudad de Buenos Aires (en bienes muy específicos o de escaso valor1), o Sociedades de
Bolsa2, etc. Esto lo establecen los arts. 88 inc. 9 y 261 LCQ.
Como señala Rivera en Instituciones de derecho concursal, pág. 207, “… el síndico tampoco es vendedor,
ya que el desapoderamiento no transmite el dominio a la masa ni al síndico, sino que el fallido sigue sien-
do su titular y sus adquirentes (sucesores a título singular) necesitan que la documental (mandamiento
de entrega de posesión y oficio al registro de propiedad) sea subscripta por el juez para perfeccionar la
venta e inscribir la transmisión”. Ley de Concursos y quiebras comentada, Francisco Junyent Bas y Carlos
A. Molina Sandoval, Ed. LexisNexis Depalma, Tomo II, pág. 411.
Por otra parte, la realización de los bienes debe efectuarse de la MANERA MÁS CONVENIENTE para
la masa, es decir, logrando el mayor producido y los menores gastos para la quiebra, y dentro de los
plazos estipulados por la ley art. 217 LCQ (4 meses desde la fecha de quiebra o desde que queda firme
y se puede ampliar por 90 días).
Para alcanzar este objetivo, se deberá analizar cuál es el medio más efectivo de los que establece la
ley (la licitación, la venta en conjunto, la subasta, la venta directa, etc.) y, a posteriori, debe proponer
al Juez del proceso la forma seleccionada. En caso de ser aceptada por el mismo, será llevada adelante
con las tareas y controles necesarios para una adecuada tasación, publicidad, y conservación de los
bienes a realizar.
1
Esto fue dispuesto en los autos “DOMINIC S.A.C.I. s/ QUIEBRA” (Expte. 121470/1998) por el Juzgado Nacional de Primera Instan-
cia en lo Comercial N° 26 – Secretaría N° 51, por auto de fecha 22/06/2004.
2
Esto fue dispuesto en los autos “SCARSO JOSE EDUARDO s/ QUIEBRA” (Expte. 39.426) por el Juzgado Nacional de Primera Ins-
tancia en lo Comercial N° 23 – Secretaría N° 45, por auto de fecha 26/08/2005.
10 Cuestiones preliminares
De no cumplirse con el plazo, LA LEY ESTABLECE UNA SANCIÓN de remoción automática para el síndi-
co y el martillero o persona designada para la enajenación. Y en cuanto al juez, la ley considera a la
demora injustificada causal de mal desempeño. La realidad es que el plazo previsto en la ley de cuatro
meses es inviable en la práctica. El tiempo que se demora en una correcta realización de bienes supera
ampliamente los cuatro meses. Se desconoce si existe aplicación de sanciones por este tema.
En referencia a LA CONSERVACIÓN, se entiende no sólo mantener el valor del bien sino además, ADMI-
NISTRARLO de manera tal que, de ser posible, genere ingresos en beneficio de la masa de acreedores.
A modo de ejemplo, una vez perfeccionada la venta de un inmueble que fuera realizada en subasta
pública, es decir, con el pago del precio y su aprobación, corresponde que el dinero obtenido sea ad-
ministrado de la manera más conveniente; esto implica, tratando de preservar el valor de la moneda
y procurando su rendimiento. Este último objetivo se alcanzaría colocándolo a plazo fijo renovable
automáticamente cada 30 días en la sucursal bancaria judicial, en la cual se encuentran depositados
los fondos, debiendo realizar para ello el oficio correspondiente. Otro ejemplo es la celebración de
contratos sobre bienes desapoderados (conf. art. 186 LCQ).
Cuestiones preliminares 11
su verificación, siendo obligación del síndico contemplarlos en la oportunidad de la confección del in-
forme final (art. 218 LCQ).
Sin perjuicio de ello, teniendo en cuenta que las deudas anteriores al decreto de quiebra deben ser
verificadas en autos, y las posteriores serán indefectiblemente afrontadas por la quiebra como con-
secuencia de lo dispuesto en los arts. 240 o 244 LCQ, el síndico puede solicitar la innecesariedad del
libramiento de dichos oficios de manera previa a la subasta. Además, por los motivos expuestos no
deben incluirse en los edictos las deudas que pudieran pesar sobre el bien, y esa espera podría generar
el vencimiento de los informes, que sí resultan indispensables a los fines liquidatorios, esto es, en la
etapa de realizar la distribución de fondos.
• Enajenación de la empresa como unidad (art 205 LCQ): esta forma de liquidación, normalmente se
realiza por “LICITACIÓN”. En este procedimiento, el martillero se ocupa de la tasación y el síndico
lleva adelante el proceso, efectuando el pliego de condiciones con las bases fijadas, detalle de
los bienes, condiciones de locación (en caso de existir), créditos pendientes de realización que
aumentan la base, u otras. Se publican edictos y se aceptan ofertas bajo sobre cerrado en el juz-
gado (art. 212 LCQ), debiendo el interesado depositar el 10% de la oferta. Esta garantía podrá ser
en efectivo, títulos públicos, seguro de caución o fianza bancaria. Luego el juez procederá a abrir
los sobres ante los oferentes, síndico y acreedores, labrando un acta de las actuaciones y los he-
chos. Si hay empate, el juez llama a mejorar la oferta en una audiencia junto a todos los oferentes
para dar transparencia al proceso. Se declara adjudicatario a quien haya otorgado la mayor oferta
y dentro de los 20 días debe integrar el saldo. Una vez acreditado el depósito del saldo, el juez
debe ordenar la confección del mandamiento de entrega de posesión y oficios de inscripción. Si el
adjudicatario o comprador no pagase, se lo declara postor remiso con pérdida de la garantía en los
términos del art. 584 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación3, adjudicando la compra al
oferente que se encuentra en segundo lugar si supera la base dispuesta por el Juez.
• Enajenación singular (art. 208 LCQ): se realiza mediante SUBASTA PÚBLICA. Esta manera de venta
judicial requiere que el juez ordene publicar edictos en el Boletín Oficial y en otro diario de gran
circulación, durante el lapso de 2 a 5 días para bienes muebles, y de 5 a 10 días para inmuebles. A
su vez, puede ordenar publicidad complementaria, si la estima necesaria, o bien si lo establecieran
las leyes locales (art. 278 LCQ). La norma establece que la venta se ordena sin tasación previa y
sin base, pero en la práctica no sucede para evitar mal vender los bienes. Con este mismo fin es
que la ley prevé que el juez pueda adoptar el procedimiento establecido en el art. 205 LCQ.
Este es el medio habitual de enajenación que tiene por fin la transferencia coactiva de los bienes
de un deudor ejecutado, para satisfacer a los acreedores ejecutantes con arreglo a los términos re-
sueltos por el órgano jurisdiccional. El martillero cumple con las instrucciones de dicha resolución,
y su comisión será abonada por el adquirente del bien enajenado. Cuando la subasta fracase o se
3
La declaración de postor remiso de un comprador ocurrió en los autos “IGLESIAS JORGE s/ QUIEBRA s/ INCIDENTE DE SUBASTA
(Expte. 119669/2000), en trámite por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°26 Secretaria N° 51; y en
los autos.
12 Cuestiones preliminares
suspenda por motivos ajenos al martillero, se debe regular honorarios al mismo (comisión ficta),
porque toda actividad tiene como contraprestación justa y necesaria una remuneración, y el trabajo
no se presume gratuito (art. 115 Ley 20.744). La retribución por su labor profesional es un derecho
de propiedad, y de negarse se estaría violando un derecho constitucional (art.17 C.N.). Pero, como
es una ley de orden público que busca proteger el interés general, y no de los particulares, se in-
tenta no designar al martillero hasta no comprobar la existencia de activos a liquidar.
• Más de una forma de enajenación: en caso de ser necesario o de resultar conveniente, se podrá
optar por más de una forma de enajenación de los bienes de la fallida si eso pudiera implicar un
mayor ingreso para la quiebra.
• Venta directa (art. 213 LCQ): este medio facilita la enajenación y disminuye los costos pero tiene
que ser evidente la necesidad de utilizarlo ya sea por la naturaleza del bien, el escaso valor de la
cosa o el fracaso anterior de otra forma de liquidación. Normalmente, los jueces encargan al síndi-
co o a intermediarios, instituciones o mercados especializados esta venta directa. Otras veces son
promovidas por los interesados, y los jueces llaman a mejorar la oferta para definir al adquirente
y luego la aprueban.
En autos “INTERSEC S.A. s/ Propia Quiebra”, en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Ins-
tancia en lo Comercial N° 26 - Secretaria N° 52, se autorizó la venta directa de una marca a una
empresa alemana que consiguió el síndico a través de un gestor de marcas.
Cabe destacar que es excepcional la venta directa de un inmueble. La jurisprudencia en este sen-
tido ha sostenido que “La venta directa es una modalidad de enajenación que, por su ubicación sis-
temática en el articulado de la ley 24.522, resulta de utilización excepcional y respecto de ella cabe
una interpretación restrictiva, por lo que sólo cabe acudir a ella cuando han fracasado los intentos de
realizar los bienes por medio de las modalidades preferidas por la ley citada --criterio plasmado en el
art. 213 de la misma” (“Goldín, Julio s/quiebra”. CNCom, Sala B, 07/12/98. LL, 1999-D, 462).
• Bienes invendibles (art. 214 LCQ): en este caso, los bienes se donan a asociaciones de bien públi-
co, ya sea, porque su enajenación genera muchos gastos, o porque nadie los compra en subastas
fracasadas. Esto se debe realizar previa vista al fallido porque el desapoderamiento no implica
pérdida de la propiedad. Es el síndico quien debe conseguir los interesados, debiendo solicitar
un mandamiento de posesión para hacer la entrega a quien resulte destinatario de los bienes.
Un ejemplo bastante común es la existencia de marcas en quiebras en las que la sindicatura no
encuentra documentación contable que permita determinar si dicho activo se encuentra registrado
contablemente con un valor de adquisición o si se trata de un activo autogenerado, lo cual no
permite establecer el valor probable de realización, ya que no resulta posible demostrarse la ca-
pacidad para generar beneficios económicos futuros, exigido por la Resolución Técnica N° 17 de la
FACPCE para valuar los activos intangibles adquiridos y los producidos. En esos casos, ante una
subasta sin base, en los términos del art. 208 LCQ y el fracaso de la msima por falta de oferen-
tes, teniendo en cuenta la carencia de información acerca del uso de la marca y del destino de su
utilización, el síndico puede solicitar al Juez que ordene la cancelación de la subasta frente a la
imposibilidad de obtener asociaciones de bien público interesadas en ella.
Jurisprudencia: en autos “FERNANDEZ JOSE s/ QUIEBRA” (Expte. 084353/2001) en trámite por ante
el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 26 - Secretaria N° 51 se dispuso: “Buenos Aires, 4 de julio de
2013. I. Se presentó en este acto el fallido y solicitó que se le adjudique el 1/3 indiviso de los dos lotes
de terreno ubicados en la Ciudad de Mar del Plata, que fueron declarados invendibles en el presente
proceso falencial.-…Ahora bien, atento el estado de autos y del análisis de la petición efectuada por
el fallido, no corresponderá acceder a lo solicitado.-Es que, la resolución que declara invendible el 1/3
de la parte indivisa de los lotes detallados ut supra y que pertenecían al fallido; torna improcedente
una nueva adjudicación al peticionante.- Mas, cuando el fallido fue desapoderado de esos bienes al
Cuestiones preliminares 13
momento en que se le declaró la quiebra (art. 107 LCQ); no siendo óbice a tal circunstancia el hecho de
que estos fueran declarados invendibles por falta de interesados en su adquisición.-III. Por lo expues-
to, Resuelvo:1) Rechazar la solicitud del fallido ...; ello sin perjuicio de que si la Obra Don Orione se
encuentra interesada en dicho bien arbitre - mediante la sindicatura de la quiebra - las gestiones nece-
sarias para hacer la presentación pertinente en este proceso, a fin de que le sea donado el mismo.-Sin
costas por no mediar contradictorio.-Notifíquese por Secretaría.-. Fdo. María Cristina O’Reilly. Juez”.-
Doctrina: parte de la doctrina se ha opuesto a la donación de los bienes del fallido, a saber:
“El art. 214, LCQ, ha merecido críticas por parte de la doctrina. Es que el dasapoderamiento no
supone la pérdida de la propiedad de los bienes sino, únicamente, la pérdida de las facultades
de administrar y disponer de éstos”4.
“El desapoderamiento propio de la quiebra no es expropiación de los bienes del deudor, que si-
gue siendo su propietario (aunque aquellos estén destinados prioritariamente a satisfacer el pa-
sivo falencial; ver. Art. 107, LCQ). De tal modo, los bienes que no pueden realizarse y convertirse
en dinero, no cumplen el destino liquidativo propio de la quiebra y deben devolverse a su dueño
(el fallido). Sólo con su consentimiento expreso, o con su falta de objeción, podrían entregarse
a asociaciones de bien público. Es inconstitucional cualquier otra interpretación que pudiera ha-
cerse de este art. 214”5.
• Títulos públicos y otros bienes cotizables (art. 215 LCQ): en la Bolsa de Comercio (bonos / accio-
nes / títulos / O.N.) la oferta es pública, y para enajenar los títulos que pudiere tener una empresa
fallida se debe recurrir a una sociedad de bolsa o entidad financiera habilitada con la finalidad de
abrir una cuenta y poder liquidarlos. La Ley de Mercado de Capitales Nº 26.831, promulgada por el
Poder Ejecutivo Nacional con fecha 27 de diciembre de 2012, aprobó un nuevo régimen regulatorio
de la oferta pública, propiciándose un moderno sistema destinado a regular en forma integral todo
lo referente a la oferta pública de valores negociables. El 1° de agosto de 2013 se dicta el Decreto
Reglamentario N° 1.023 y el 5 de septiembre de 2013 por Resolución General 622 se aprueba y se
dictan las Normas de la Comisión Nacional de Valores (N.T. 2013).
Con esta norma, quien constituya una Sociedad de Bolsa aprobada por la Comisión Nacional de
Valores podrá realizar las liquidaciones que efectuaban los viejos agentes de bolsa, dependiendo
de la categoría que revistan:
- Agente de liquidación y compensación propio.
- Agente de liquidación y compensación integral.
- Agente de corretaje de valores negociables.
Estas nuevas sociedades pueden realizar la operatoria sin necesidad de poseer una costosa acción
del mercado y cuyo cupo era limitado.
En síntesis, la realización de cualquier tipo de títulos valores con cotización debe realizarse por
cualquier agente de mercado de valores que se encuentre autorizado a ello.
4
Bonfanti-Garrone – Concursos y Quiebras. La ley 19.551 – Buenos Aires – Abeledo Perrot – 1997 – pág. 398.
5
Rouillon Adolfo A. N. – Régimen de Concursos y Quiebras – Ley 24.522 – 15ª edición actualizada y ampliada - Ciudad de Buenos
Aires – Ed. Astrea – 2008 – pág. 323/324.
14 Cuestiones preliminares
Según Rouillón6, la transparencia de los mercados que menciona el art. 215 de la LCQ hace impe-
rativa la venta de títulos y de los demás bienes que se negocian en aquellos. No se trata de una
forma de enajenación residual. Para estos bienes, es ésta la manera prioritaria de liquidación.
• Créditos (art. 216 LCQ): según este artículo, los créditos deben ser realizados en la forma prevista
por el art. 182 LCQ.
Los juicios iniciados por el síndico (art. 182 LCQ) ante la pérdida de la legitimación procesal del
fallido (art. 110 LCQ) y en defensa de los intereses del concurso, no requieren autorización judicial.
El funcionario acredita personería con el decreto de quiebra y el acta de aceptación de cargo, y
pide las medidas necesarias que le permitan la continuación del trámite judicial. Se requiere au-
torización del juez en caso de novación, quita, espera o comprometer en árbitros. El proceso no
requiere el pago de tasas de justicia/ sellados/ impuestos (caja de abogados), porque serán consi-
derados gastos del concurso (art. 240 LCQ). El síndico como administrador del patrimonio entrega
los recibos cancelatorios y deposita el dinero en una cuenta a la orden del juez en el banco que
corresponda a la jurisdicción judicial. Si se rechaza la pretensión del funcionario, las costas se im-
ponen a la quiebra (art. 240 LCQ).
Jurisprudencia: en autos “AIM S.A. s/ Quiebra” (Expte. 30554/2002) la Sala A de la Cámara Nacional
de Apelaciones en lo Comercial, en fecha 18/03/2013, resolvió: “… Las costas judiciales generadas
por la actuación del síndico quien, al decretarse la quiebra toma la postura de defensa del interés de
la quiebra, y que fueron impuestas a la fallida, cuentan con la preferencia del art. 240 LCQ (gasto de
justicia) debiendo ser soportadas por la quiebra. Pero, los estipendios fijados por las actuaciones de
primera instancia, deben ser considerados en su origen, como una deuda de la, por entonces, concur-
sada, y no de la quiebra…”.
En síntesis, la elección de la forma de realización de los bienes de la fallida dependerá de las carac-
terísticas del bien, y poniendo relevancia en la venta como unidad de negocios con la finalidad de
mantener las fuentes de trabajo.
Cabe destacar que la venta como unidad puede realizarse encontrándose la continuación de la explo-
tación en cabeza del síndico o de la cooperativa de trabajo (conf. arts. 189, 190 y ss. LCQ).
Una vez liquidados todos los bienes, cobrados los créditos y pedidos todos los informes, corresponde
realizar un único informe final junto con el proyecto de distribución de fondos en los términos del art.
218 LCQ para cumplir con el objetivo de la quiebra de satisfacer el crédito de los acreedores mediante
el pago del dividendo concursal. Si bien la actual ley concursal contempla únicamente la posibilidad
de presentar un único informe final, la doctrina ha aceptado la posibilidad de presentar distribuciones
complementarias (Truffat, Edgardo D. “Distribuciones parciales en la quiebra: su posibilidad”. DSCE,
julio 1999).
Las distribuciones parciales pueden ser para atender créditos con derecho a pronto pago con las re-
servas de los créditos preferentes (art. 183 LCQ), los gastos prededucibles (art. 240 LCQ) y los créditos
con garantía real (art. 126 LCQ).
6
Rouillon Adolfo A. N. – Régimen de Concursos y Quiebras – Ley 24.522 – 15ª edición actualizada y ampliada - Ciudad de Buenos
Aires - Ed. Astrea – 2008 – pág. 324.
Cuestiones preliminares 15
2.4 Oportunidad para su presentación
El informe final y distribución de fondos se encuentra normado en el art. 218 LCQ y dice:
Artículo 218 - Informe final – Diez (10) días después de aprobada la última enajenación, el síndico debe
presentar un informe en dos (2) ejemplares, que contenga:
2) Resultado de la realización de los bienes, con detalle del producido de cada uno.
3) Enumeración de los bienes que no se hayan podido enajenar, de los créditos no cobrados y de los que
se encuentran pendientes de demanda judicial, con explicación sucinta de sus causas.
4) El proyecto de distribución final, con arreglo a la verificación y graduación de los créditos, previendo
las reservas necesarias.
Honorarios. Presentado el informe, el juez regula los honorarios, de conformidad con lo dispuesto por
los Artículos 265 a 272.
Publicidad. Se publican edictos por dos (2) días, en el diario de publicaciones legales, haciendo conocer
la presentación del informe, el proyecto de distribución final, y la regulación de honorarios de primera
instancia. Si se estima conveniente, y el haber de la causa lo permite, puede ordenarse la publicación
en otro diario.
Observaciones. El fallido y los acreedores pueden formular observaciones dentro los diez (10) días si-
guientes, debiendo acompañar tres (3) ejemplares. Son admisibles solamente aquellas que se refieran
a omisiones, errores o falsedades del informe, en cualquiera de sus puntos.
Si el juez lo estima necesario, puede convocar a audiencia a los intervinientes en la articulación y al sín-
dico, para que comparezcan a ella, con toda la prueba de que intenten valerse.
Formuladas las observaciones o realizada la audiencia, en su caso, el juez resolverá en un plazo máximo
de diez (10) días contados a partir de que queden firmes las regulaciones de honorarios. La resolución
que se dicte causa ejecutoria, salvo que se refiera a la preferencia que se asigne al impugnante, o a
errores materiales de cálculo.
Dentro de los 10 días de que quede firme la aprobación de la última liquidación, sin importar la for-
ma de enajenación del bien, corresponde presentar el informe final previsto en el art. 218 LCQ en tres
ejemplares: uno para el expediente principal, el segundo para el legajo de copias del art. 279 LCQ y a
disposición de los interesados, y la tercera copia para el síndico con la fecha de intervención para su
archivo. Ahora bien, respecto de la copia para el legajo, previamente deberá consultarse en el juzgado
si llevan legajos de copias, si no es así, no será necesario este ejemplar.
Este plazo es de posible cumplimiento, porque, si bien existen importes que habrá que modificar previo
a la aprobación del informe, sobre dichos montos se efectúan reservas hasta tanto queden fijados los
valores definitivos (Ej.: honorarios aún no regulados; deuda de expensas de un inmueble subastado del
cual se dispone de importes a la fecha de su solicitud –cercanos a la subasta- pero claramente anterior
a la de la entrega de la posesión; costo de publicación de edictos del proyecto de distribución; etc.).
16 Cuestiones preliminares
Además, cuando se refiere a liquidación final, se entiende que pueden existir bienes pendientes de
liquidación, por su escaso valor o de difícil localización, pero lo primordial para su presentación es
haber liquidado el activo principal.
Por ello resulta contradictorio el comienzo de la norma en relación con lo que dispone en su inciso 3º,
ya que no siempre debe aguardarse a la venta del último bien en caso que existan bienes pendientes
de enajenación y el Juez igualmente autorice al síndico a presentar el informe final.
Este informe debe contener un acabado detalle del proceso liquidatario y todas las acciones llevadas
a cabo para obtener la recomposición patrimonial del fallido, con la respectiva rendición de cuentas y
el resultado de la realización de los bienes.
Por ello, el síndico debe adoptar ciertos recaudos previos a su elaboración, tales como obtención de
informes de deudas por impuestos inmobiliarios, municipales, servicios de electricidad, aguas, expen-
sas, etc.
Además deben identificarse todos los incidentes y procesos vinculados, y en caso de que alguno de
ellos se encuentre paralizado o archivado, corresponde realizar el trámite tendiente a su desparaliza-
ción o desarchivo.
Asimismo, el síndico debe realizar un control sobre el estado de todos los juicios no atraídos al pro-
ceso concursal de los cuales tiene conocimiento por haber sido notificado de las actuaciones –se haya
o no presentado- y averiguar si existe potencial incidencia económica sobre la quiebra a los fines de
computar las reservas respectivas.
A su vez, debe controlar que se encuentren vigentes las inhibiciones oportunamente trabadas y, en
caso de encontrarse vencidas, pedir la reinscripción de las mismas. La vigencia es de 5 años, salvo el
Registro Nacional de Aeronaves, que informa una vigencia por 10 años (autos “Santanni y Cardona saci
s/ quiebra” en trámite por ante el Juzgado Nacional de 1ra Instancia en lo Comercial Nro. 26 Sec. 52). No
obstante ello, algunos magistrados suelen ordenar a los Registros la anotación sine die de la inhibición
general de bienes, por considerar que la misma no se encuentra sujeta al plazo de caducidad, fundan-
do ello en que no se trata de una medida cautelar decretada en un proceso de ejecución singular, sino
de una tendiente a hacer efectivo el desapoderamiento de pleno derecho en los términos del art. 106
LCQ, el cual no tiene un período de vigencia determinado, toda vez que lleva consigo la imposibilidad
de que el fallido pueda administrar o disponer de esos bienes, y se funda en la necesidad de conservar
la integridad del patrimonio hasta el día que cesa el estado de la quiebra.
Si el síndico no controló la vigencia de la referida medida cautelar, podrá ser responsable en los tér-
minos del art. 255 LCQ.
Cuestiones preliminares 17
La actividad del síndico es pasible de responsabilidades de carácter civil, penal, fiscal y profesional y,
a su vez, puede sufrir sanciones disciplinarias y monetarias.
En cuanto a lo penal la postura general es descartarla porque no se considera al síndico como em-
pleado público (fallo “Amiano, Marcelo Eduardo y Otro C/ E. N. -M° De Justicia- y Otro S/ Proceso De
Conocimiento” - CSJN - 04/11/2003. En el mismo sentido: “Di Lorenzo, Alberto Osvaldo y otro c/Estado
Nacional – Ministerio de Justicia y otro”. [Link]., Sala III, 12/08/2008). No obstante ello, en
los autos “Rodríguez Gamallo, Osvaldo Horacio s/ recurso de casación” (CNCP –Sala III - 30/12/2008)
se entendió que no resulta igual la interpretación que del concepto “funcionario público” se hace en el
derecho administrativo que en el derecho penal, sosteniendo que en el precedente “Amiano” la Corte
Suprema de Justicia de la Nación sólo se expidió con relación a la responsabilidad extracontractual que
le podría caber al Estado en la órbita del derecho público patrimonial; y no en cuanto a la responsabi-
lidad penal que podría reprochársele al síndico de un concurso en su carácter de funcionario público,
investido como tal, en los términos del artículo 77 del Código Penal. (Del voto en mayoría del Dr. Riggi).
En cuanto a la responsabilidad fiscal, la ley de procedimientos tributarios 11.683 en su art.8 inc.b dis-
pone que el síndico es responsable solidario por la determinación e ingreso del tributo. Por eso, de-
terminada doctrina opina que debe requerirse a la AFIP la clave fiscal de la fallida con un certifico del
cargo que expide el juzgado y proceder a la presentación y pago de las DDJJ correspondientes. Cabe
poner de resalto que el síndico tiene la administración de los bienes y esto podría encuadrar en ne-
gligencia. (Este tema se retoma en el punto 4 inc. b al hablar de la tranferencia del IVA por subasta.)
El nuevo Código Civil y Comercial habla de resarcimiento económico por daños. El síndico vela por la
protección de los bienes desde su incautación hasta su liquidación. En caso de que los bienes sean
hurtados o dañados provocando una disminución en el producido final, el síndico debería reparar el
perjuicio causado si no hubiese tomado los recaudos necesarios para la protección de esos bienes
(arts. 1710, 1716 y ccs CCC).
Respecto a las sanciones profesionales, la Ley 20.488 art. 23 y el Código de Ética establecen sancio-
nes que van desde una advertencia hasta la cancelación de la matrícula al anoticiarse de la sanción
impuesta por el juez.
Ademas, la LCQ en su art. 255 establece que, ante la remoción, el síndico, además de cesar en sus fun-
ciones en todos los procesos en los que intervenga, va a ser inhabilitado para ejercer sus funciones de
síndico por el término de 4 años, y pueden reducirse sus honorarios. Normalmente, en caso de no exis-
tir antecedentes sancionatorios, y ser solo una negligencia que puede ser subsanada, podría aplicarse
un llamado de atención, apercibimiento o multa equivalente al salario del juez de primera instancia.
Un aspecto a analizar es la responsabilidad del síndico en la confección del edicto de subasta, el cual
fue abordado por Villoldo en su columna “De interés para el síndico” del periódico EXTRA (edición del
mes de diciembre de 2013).
Según lo establece la ley concursal se debe publicar edictos en la venta de la empresa mediante subas-
ta pública (art. 205 – inc. 5 LCQ) y en la venta de bienes muebles e inmuebles (art. 208 LCQ).
La primera de las normas indica el contenido de los mismos en cuanto a la ubicación y destino del
establecimiento, base de venta y demás condiciones de la operación. Por su parte, en el caso de los
edictos de venta de bienes muebles e inmuebles, si bien la norma no indica su contenido, en virtud de
lo dispuesto por el art. 278 LCQ, resulta aplicable el art. 566 CPCCN.
Los edictos son confeccionados por los martilleros que intervienen en la subasta, salvo que se trate
de un llamado a mejora de oferta y el Juez resuelva aceptar el mismo solo con un traslado previo al
18 Cuestiones preliminares
síndico sin haber designado un martillero, en cuyo caso el edicto para convocar la recepción de ofertas
para mejorar la efectuada en el expediente suele encomendarse al funcionario concursal.
Sin perjuicio de lo señalado en el párrafo anterior, es recomendable que el síndico controle el edicto
una vez que el martillero lo presente a su confronte para su posterior publicación a los fines de evitar
futuras nulidades o suspensiones de subastas. Como en la actualidad el martillero lleva el edicto en
un pendrive o lo envía por mail al juzgado, el síndico debiera solicitar en el expediente, con suficiente
antelación, que el martillero acompañe un proyecto del edicto impreso para que el funcionario concur-
sal pueda analizarlo.
La cuestión a plantear es quién es el responsable en caso de que existan errores en la confección del
edicto, que puedan motivar una nueva publicación con el gasto que ello implica. En nuestra opinión,
el principal responsable es el martillero.
Sin perjuicio de lo expuesto, el primero que toma contacto con los bienes a subastar es el síndico,
quien debe proceder a incautarlos y conservarlos hasta que se lleve a cabo la subasta y se entregue
la posesión a quien resulte adquirente. Ello lleva a que el mismo tenga y deba tener un conocimiento
de los mismos que le permita su cabal identificación, debiendo determinar con certeza la titularidad en
cabeza del quebrado –sobre todo cuando se trata de inmuebles, debiendo estudiar para ello los respec-
tivos títulos-, de manera previa a requerir la venta del bien, a efectos de que el Juzgado lo identifique
correctamente en el decreto de subasta. En efecto, la deficiente identificación puede llevar al planteo de
suspensión de subasta, luego de publicados los edictos, lo cual incrementará los gastos de la quiebra.
Cabe aquí mencionar un caso producido por la falta inicial de claridad en la identificación de un in-
mueble al no indicarse en el decreto de subasta las parcelas que componían el inmueble objeto de
subasta, lo que llevó a estudiar el grado de responsabilidad del síndico.
De lo expuesto y considerando que una omisión como las mencionadas por parte del funcionario con-
cursal en principio implicará una negligencia y no un obrar doloso, su conducta podrá ser reprochable
en los términos del art. 255 LCQ.
Ello sin perjuicio de destacar que el responsable en la confección de los edictos será el martillero.
También el síndico podría ser responsable por las omisiones en las que pueda incurrir en la distribución
de fondos, como por ejemplo por la no inclusión de un acreedor del que tenía conocimiento o por la
distribuciòn de fondos que tengan una afectación específica, como por ejemplo, fondos depositados
para el pago de cuotas concordatarias en la etapa de cumplimiento del acuerdo y que no fueron perci-
bidas por el acreedor antes de la quiebra. Sobre este último tema, la jurisprudencia rechazó el recurso
de apelación interpuesto por el síndico que había distribuído dichos fondos, confirmando la resolución
de primera instancia que había ordenado librar oficio al Banco Ciudad para que abonara las sumas de-
positadas por la deudora a una acreedora, luego de la homologación del acuerdo preventivo aprobado,
Cuestiones preliminares 19
consistente en el pago de varias cuotas de dicho acuerdo, que no habían sido percibidas oportuna-
mente. Se dijo que “más allá de la oposición del funcionario quien señala que al no haber sido cobradas
antes del decreto de quiebra, dichas sumas ya no pueden ser abonadas pues constituyen material de
desapoderamiento (Ley 24.522:107), debe señalarse que la norma determina que el desapoderamiento
alcanza a los bienes existentes a la fecha de la declaración de quiebra y a los que el fallido adquiera hasta
su rehabilitación, quedando excluidos los bienes que al momento de la declaración de quiebra estaban
separados definitivamente del patrimonio del deudor; asi, las sumas depositadas por la fallida durante la
época en que se encontraba al frente de la administración de su patrimonio y por ende, no solo habilita-
da sino obligada a satisfacer las cuotas concordatarias en la medida de su vencimiento, han salido de su
patrimonio y deben ser consideradas de propiedad de los acreedores a favor de quienes se efectuaron los
depósitos (En igual sentido: “TSL S.A. s/quiebra”. CNCom, Sala A, 11/08/11)”. (“Finmark Sociedad de Bolsa
S.A. s/quiebra”. CNCom, Sala A, 19/12/06)
Sin embargo, el juez no puede desentenderse del asunto, porque es el director del proceso y, como es
sabido, la opinión del síndico no es vinculante para el juez, y es él quien aprueba el proyecto.
El síndico también sería responsable por la no inscripción de medidas ordenadas por el juez o la no
reinscripción de las mismas a su vencimiento, generando el incumplimiento de este deber que el activo
falencial se vea disminuido.
“La Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires rechazó el Recurso Extraordinario de
Inaplicabilidad de Ley interpuesto por tres Contadores Públicos que integraban la Sindicatura del Con-
curso Preventivo de la empresa “Canley S.A.”. El MOTIVO DEL RECURSO fue que la Cámara de Apela-
ción en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de San Nicolás confirmó la resolución de Primera
Instancia que había sancionado a la Sindicatura plural interviniente, conformada por tres Contadores
Públicos, con remoción e inhabilitación por el término de cuatro ( 4 ) años para desempeñar esa tarea,
por haberse configurado el deficiente desempeño de sus funciones, sanción considerada “excesiva” por
los síndicos ([Link]
so-preventivo-de-una-empresa-por-haber-omitido-librar-oficios-para-inhibir-a-empresas-vinculadas-a-la-
concursada-lo-que-condujo-a-que-se-enajen/).
El artículo 255 de la Ley 24.522, párrafo III, señala la negligencia, falta grave o mal desempeño de sus
funciones como causales de remoción del Síndico en la Quiebra, remoción que causa la inhabilitación
para el desempeño del cargo de Síndico por el término que indica la norma, y puede importar también
la reducción de los honorarios a regularse por su desempeño entre un 30% y 50%.
En el párrafo IV del citado artículo, se lee: “Puede aplicarse también, según las circunstancias, aperci-
bimiento o multa hasta el equivalente a la remuneración mensual del Juez de Primera Instancia” (véase
“Síndico Concursal. Sanciones”(Ley 24.522): Por Carlos Moro, LL 1995, E, p.170).
20 Cuestiones preliminares
dico en el porcentaje decidido por el juez de grado. Es que comprobada la mera configuración de una
conducta reprochable debe sancionarse al funcionario, con independencia del resultado de su accionar.
Mas luego, la entidad de la sanción deberá relacionarse con la actividad o inactividad reprochada y con la
importancia de sus consecuencias, observándose, en cualquier caso, una regla de gradualidad y propor-
cionalidad (CNCom, Sala D, 11.12.08, ‘Marbein SA s/ quiebra s/ incidente de apelación art. 250’, y sus citas).
(En el caso se decidió la remoción del funcionario por haber procedido a suscribir un acuerdo transaccio-
nal -de dudosa conveniencia para los intereses de la masa- sin haber solicitado y obtenido previa autori-
zación del magistrado a cargo del proceso falencial; y haber sido sancionado con anterioridad -primero
con apercibimiento y luego con multa-).”
CROCITTA CESAR ALFREDO S/ QUIEBRA. Heredia - Vassallo - Dieuzeide. Cámara Comercial: D. Fecha:
20141030 Ficha Nro.: 000066957.
“Corresponde confirmar la sanción impuesta al síndico por actividades incumplidas pendientes de eje-
cución. Es que la debida diligencia en cumplimiento de sus funciones no se encuentra supeditada a las
conminaciones del Juez, sino que aquél debe tomar la iniciativa peticionando lo conducente, y –con mayor
razón- dar puntual cumplimiento a las disposiciones del magistrado de la causa, colaborando así con su
tarea a la rápida tramitación del concurso (CNCom, Sala E, 11.3.08, ‘Perelman, Carlos s/quiebra s/ inci-
dente de apelación’, con remisión al dictamen). De modo que verificada una conducta negligente debe
imponerse una sanción al síndico, cuya entidad -aplicada con máxima prudencia- debe relacionarse con
la actividad o inactividad reprochada y con la importancia de sus consecuencias; observándose, en cual-
quier caso, una regla de gradualidad y proporcionalidad (CNCom, Sala D, 11.12.08, ‘Marbein SA s/ quiebra
s/ incidente de apelación art 250’ y sus citas). (En el caso se dispuso la remoción, inhabilitación por cuatro
años y pérdida del derecho al cobro de honorarios del síndico).”
BANHAM SA S/ QUIEBRA. Heredia - Dieuzeide. Cámara Comercial: D. Fecha: 20141009 Ficha Nro.:
000066918
“Procede rechazar el pedido de remoción del síndico, por cuanto, en el caso, durante el lapso en el cual la
fallida intentó concluir la quiebra por avenimiento -aproximadamente diez años- el síndico instó el trámite
de las actuaciones y contestó los requerimientos que le fueron efectuados, cumpliendo en todo momento
con el deber de colaboración que la ley le impone. De ahí que no se advierte, considerando las actuaciones
reseñadas, que haya mediado actuación negligente por parte de la sindicatura para admitir el pedido de
remoción formulado por la fallida.”
CARDARELLI RENATA S/ QUIEBRA S/ INCIDENTE DE REMOCION DE Síndico.
Bargalló - Sala. Cámara Comercial: E. Fecha: 20141030
Ficha Nro.: 000066941
([Link]
Cuestiones preliminares 21
3. Rendición de cuentas
Debe tenerse presente que se está frente a una rendición de cuentas y como tal será ésta la oportuni-
dad de la sindicatura de dar detalle para su reclamo si es que no fue resarcido previamente. En muchas
oportunidades los comprobantes se van agregando por los propios interesados, en la medida en que
se producen los gastos (tal es el caso de la publicación de edictos en el Boletín Oficial -La Ley S.A.-),
o por la sindicatura para su posterior reembolso. En estos supuestos alcanzará con la referencia del
expediente y foja en la que se encuentran. Para el caso de haber sido abonados, deberá consignarse
expediente y foja en la que se encuentra acreditada su cancelación.
En caso de haberse realizado la venta de bienes a través de incidentes de subasta, deben referenciarse
las fojas de cada una de las actuaciones, identificándolas.
A modo de ejemplo, en el escrito a presentar se puede detallar los gastos de la siguiente manera:
Rendición de cuentas 23
4. Resultado de las realizaciones
“2) Resultado de la realización de los bienes, con detalle del producido de cada uno”.
Corresponde enumerar los bienes que fueron realizados con un detalle riguroso de los ingresos gene-
rados por cada uno de ellos.
a. Resulta conveniente confeccionar una planilla minuciosa sobre los fondos ingresados al expedien-
te, sus causas y toda la información que pudiera servir para clarificar su comprensión. A modo de
ejemplo, la citada planilla podría contener la siguiente información:
–– (menos) Pagos realizados por el síndico que haya autorizado el juez (vgr. IVA, Impuesto a la
Transferencia de Inmuebles, créditos del art. 240 LCQ)
–– Total, según saldo actualizado que el síndico debe obtener del banco de depósitos judiciales
(BNA o BCBA)
b. A su vez, el síndico debe revisar si existió transferencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en
el caso de que el martillero hubiera depositado un monto en relación con dicho concepto. Cabe
resaltar que la venta de, por ejemplo, rodados en subastas judiciales (arts. 2 y 28 Ley 23.349) está
alcanzada por el tributo, y en función de lo previsto en los arts. 6 y 8 de la Ley de Procedimientos
Tributarios N° 11.683, los síndicos de las quiebras están obligados a pagar el tributo al Fisco por-
que son responsables en forma personal y solidaria.
Si el monto de IVA fue depositado por el martillero y aún no fue transferido, corresponde solicitar
su transferencia, una vez aprobada la subasta, a la cuenta de la Administración Federal de Ingresos
Públicos que corresponda para dicho tributo aclarando que es en concepto de IVA (Banco Nación
Argentina Cuenta Nº 1532/69).
A su vez, hay que tener en cuenta que, para que corresponda el tributo, no sólo debe observarse
la existencia de un hecho imponible, sino que además el fallido debe ser sujeto obligado por el
Impuesto al Valor Agregado, si no, no corresponde el pago del mismo. Entonces, en el caso de
existir hecho imponible y ser sujeto obligado, no se justifica el no ingreso del tributo.
No hay una norma que determine específicamente la competencia o la obligación de liquidar el Impues-
to al Valor Agregado en las subastas judiciales, sea por el juez o por los auxiliares que éste designe;
v.g. martilleros. Correlativamente, tampoco se encuentra regulado el procedimiento respectivo. Esto ha
sido sostenido en el DICTAMEN D.A.T. 25/91 de fecha 18 de julio de 1991.
Ello sin perjuicio de considerar que el art. 2 inc. a) del mencionado ordenamiento legal considera venta
a la transferencia a título oneroso que importe la transmisión del dominio de cosas muebles mediante
ventas y subastas judiciales.
Por otra parte, el art. 4 de la Ley 23.349 dispone en su último párrafo que “Mantendrán la condición de
sujetos pasivos quienes hayan sido declarados en quiebra o concurso civil, en virtud de reputarse cumpli-
dos los requisitos de los incisos precedentes, con relación a las ventas y subastas judiciales y a los demás
hechos imponibles que se efectúen o se generen en ocasión o con motivo de los procesos respectivos…”.
Asimismo, se debe tener en cuenta el tipo de bien que se enajena a efectos de diferenciar si tri-
buta la alícuota general del 21 % de IVA, o la alícuota reducida del 10,5 %. En autos “COKEFLET
S.A. s/ Quiebra” (Expte. n° 05834/2010), en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia
en lo Comercial N° 23 Secretaría N° 46, se planteó que el art. 2 de la Ley 23.349 indica que a los
efectos de la liquidación del Impuesto al Valor Agregado se considera venta a toda transferencia
Si el bien a subastar es una camioneta utilizada para transporte de mercadería siendo un bien de
uso de la sociedad, el síndico puede solicitar se corra traslado al fisco a efectos de que se expida
a la brevedad respecto de la tasa que corresponde aplicar. En autos “Cokeflet S.A. S/ Quiebra C/
Litoral Nave S.A. y Otras S/Ordinario” Expte. 005834/2010, en trámite por ante el Juzgado Nacional
de Primera Instancia en lo Comercial N° 23 Secretaría N° 46, el fisco se expidió por la tasa del
10,5%. Al tratarse de un automotor comprendido en la posición arancelaria de la nomenclatura
común del Mercosur 8704.21.90.
c. Se debe informar en qué cuenta fueron depositados los fondos y, en caso de que se hallen en
distintas cuentas, conviene requerir la unificación de las mismas.
Es decir, al momento de realizar el informe, es necesario aclarar si los fondos se encuentran depo-
sitados a plazo fijo o en cuentas disponibles, y en este último caso, solicitar en forma inmediata
que se afecten a plazo fijo con el objeto de generar intereses.
El art. 183 LCQ dispone que: “Las sumas de dinero que se perciban deben ser depositadas a la or-
den del juez en el banco de depósitos judiciales correspondiente, dentro de los tres (3) días”, y así
mismo, dichos fondos pueden ser dispuestos en cuentas con el fin de “… devengar intereses en
bancos o instituciones de crédito oficiales o privadas de primera línea”. Esto sin perjuicio de que la
colocación genere una tasa de interés negativa debido al proceso inflacionario.
Si bien una quiebra, sin perjuicio de que logre obtener una Clave Única de Identificación Tributaria
(CUIT), no puede demostrar tener capacidad económica para la compra de moneda extranjera en el
mercado legal al precio oficial, con el objetivo de evitar la pérdida de valor económico de la mo-
neda, podría lograrse que el juez ordene dicha inversión (Zeltray Investments S.A. c/ Galion Federal
y otros s/ Ejecución Hipotecaria - Expte.071732/2001 - Juzgado Nacional en lo Civil 69… “Buenos
Aires, Marzo de 2009.-… Atento lo solicitado en el punto IV, líbrese oficio al Banco de la Nación Argen-
tina, Sucursal Tribunales, a los fines de invertir las sumas depositadas en autos a plazo fijo en dólares
renovable automáticamente.- ...”).
Un tema discutido es si resulta posible realizar la distribución de los fondos en moneda extranje-
ra. La jurisprudencia, en sentido negativo, ha sostenido que “Procede rechazar la petición de la
sindicatura de abonar en moneda extranjera las acreencias incluidas en el ajuste del proyecto de
Si bien las normas de restricción del mercado cambiario no se encuentran vigentes, pudiendo el
juez de la quiebra ordenar la compra de moneda extranjera y su posterior inversión a plazo fijo en
el marco de las facultades que le confiere el art. 183 LCQ, la cuestión que puede seguir generan-
do reparos en cuanto a la distribución en moneda extranjera es el hecho de la modificación de la
moneda de pago de los créditos admitidos en moneda de curso legal, salvo en aquellos procesos
en que todos los créditos o su gran mayoría hubieran sido admitidos en moneda extranjera –sin
perjuicio de lo dispuesto por el art. 127 LCQ.
Hasta el dictado de la Ley 26.764, los fondos de las quiebras, en la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, eran depositados en el Banco de la Ciudad de Buenos Aires, Sucursal Tribunales y, a partir
de la entrada en vigencia de la misma el 17 de octubre de 2012, los depósitos judiciales de los Tri-
bunales Nacionales y Federales de todo el país se efectuaron en el Banco de la Nación Argentina.
La Ley indica que los depósitos que hasta esa fecha se encuentren depositados en el Banco de la
Ciudad de Buenos Aires continuarán en dicha entidad hasta la extinción de las causas que le dieron
origen y como pertenecientes a ellas.
Pese a la normativa legal descripta ut supra, algunos magistrados ordenaban abrir cuenta en el
Banco de la Ciudad de Buenos Aires -Sucursal Tribunales- con fundamento en la facultad que les
otorga el art. 183 LCQ, y que el mismo es un banco de primera línea que a pedido de ellos otorga
una tasa diferencial a los plazos fijos mejorando el rendimiento en beneficio de la masa de acree-
dores. Debe tenerse en cuenta que la Ley de Concursos y Quiebras es una norma de orden público,
que prevalece sobre la Ley 26.764.
Asimismo, los martilleros que realizaban las subastas en la Oficina de subastas judiciales, hoy en
día ubicada en Jean Jaurès 545 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tenían dentro del edificio
una sucursal del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, por lo que, al momento de efectuar los depó-
sitos para evitar trasladarse con el dinero por cuestiones de seguridad, lo realizaban en una cuenta
abierta en dicho banco, los que luego debían ser transferidos al Banco de la Nación Argentina.
Con referencia a este tema, pese a la vigencia de la Ley, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Civil y Comercial Federal - Sala III en la Causa nº 6.417/2012 Incidente de medida precautoria en
autos “Banco de la Ciudad de Buenos Aires C/ Banco de la Nación Argentina S/ Acción Meramente
Declarativa”, en fecha 14 de agosto de 2015, dispuso ordenar la suspensión de la transferencia de
los depósitos judiciales del Banco de la Ciudad de Buenos Aires al Banco de la Nación Argentina
impuesta por la ley 26.764, como así también la apertura de las nuevas cuentas en esta última en-
tidad bancaria, que estuvieran relacionadas con procesos judiciales ventilados ante los tribunales
nacionales ordinarios en lo Comercial, Laboral, Criminal y Correccional –incluida la Cámara Nacional
de Casación en lo Criminal y Correccional-, ello desde que se notifique la medida y hasta que se
dicte sentencia firme. Lo resuelto implica que el Banco de la Nación Argentina deberá abstenerse
de realizar la apertura de nuevas cuentas a la orden de actuaciones pertenecientes a los juzgados
o tribunales de los fueros indicados, las que deberán abrirse en el Banco de la Ciudad de Buenos
Aires -Sucursal Tribunales-.
La Ley 23.898 dispone el pago de la Tasa de Justicia por el servicio de administración de justicia.
Esta ley, en el artículo 3° inciso e) dispone la aplicación de la tasa reducida en los procesos con-
cursales y falenciales. Por lo tanto, concierne al síndico practicar liquidación de la tasa de justicia
aplicando la tasa reducida del 1,5 % sobre el importe total que arroja la liquidación de los bienes
mencionados en el punto a) debiendo solicitar se corra vista al fisco con la finalidad de que pres-
te su conformidad al cálculo efectuado. Si bien con la reforma introducida por la Ley 25.563 se
eliminó a la quiebra como un proceso de alícuota reducida, los síndicos continuaron liquidando la
tasa aplicando el 1,5% sin que el representante del fisco observara la misma. Más recientemente,
un Juez ordenó al síndico la readecuación del informe final y la liquidación de la tasa aplicando
la alícuota del 3%, lo cual fue apelado por el funcionario y modificado en segunda instancia por
considerar que la Ley 25.563 no se encuentra vigente.
En ese sentido, la jurisprudencia sostuvo que “el cese de la vigencia de la Ley 25563 -dada la tran-
sitoriedad y excepcionalidad por la cual ha sido dictada- provoca el retorno a la aplicación de la
legislación de la Ley 23898 que dispone la alícuota reducida que deben oblar los procesos de falen-
cia por tasa de justicia. O sea, el 1,5% del activo realizado, liquidación que fuera efectuada, en su
Este importe base de liquidación de la tasa es aquel neto del Impuesto al Valor Agregado, por-
que resultaran ilógicos, la liquidación y pago de la tasa sobre el IVA, castigando de esa forma
aún más a la masa de acreedores.
En el caso de que los fondos hubieran generado intereses, corresponde calcular la tasa sobre
dicho importe. “El principio general en la materia es el cálculo del monto imponible sobre el capi-
tal y los intereses devengados (cfr. art. 4, ley 23.898).”7
Asimismo, hay quienes consideran que la tasa de justicia se debe abonar completa antes del
pago de los demás gastos por aplicación del art. 9 de la ley 23.898, pero la LCQ es una norma
de orden público y prevalece sobre la ley de Tasas Judiciales.
Las leyes de orden público son aquellas de interés general, colectivo, que involucran la paz y
la seguridad social, las buenas costumbres, la justicia y la moral conformando la estructura de
la organización social, siendo irrenunciables e imperativas. Por lo expuesto, en caso de no ser
suficiente el producido de los bienes, corresponde prorratearlo junto con los demás gastos de
concurso tal como lo prevé el último párrafo del art. 240 LCQ.
Si bien la mayoría de los juzgados corren traslado al fisco del cálculo efectuado por el síndico
respecto de la tasa de justicia, algunos pocos, como el Juzgado Nacional en lo Comercial Nro.23
sec.45, recargan con mas tareas al funcionario concursal. Este juzgado resolvió: “58239/2009
- NENICA FOOD S.A. s/QUIEBRA. Buenos Aires, 9 de diciembre de 2015. …3. Respecto a la notifi-
cación al Representante del Fisco sobre el importe presupuestado para oblarse en concepto de
tasa de justicia (ver fs. 400:V), la remisión de las actuaciones a ese departamento gubernamental
podría acarrear dilación y, por efecto de los consecuentes traslados, hasta podrían extraviarse
algunas actuaciones. Es por ello que en lugar de la usual remisión se implementará la siguiente
operatoria: El síndico deberá presentarse directamente ante el Representante del Fisco, con co-
pia de esta providencia. Hágase saber a ese departamento fiscal que cualquier requerimiento de
información podrá dirigirse directamente al Síndico, y que si aún fuese necesario consultar las ac-
tuaciones, deberá concurrir al tribunal para que se le facilite dicha compulsa en dependencias de
la Secretaría correspondiente. Las copias entregadas por la sindicatura, serán suscriptas por ese
funcionario y la respuesta del fisco será directamente remitida a este tribunal, o, alternativamen-
te, se advertirá que existe dictamen, para que sea retirado personalmente por el síndico. Para lo
cual, expídase certificado a fin que pueda acreditar su cargo, y comuníquese ésta decisión al Fisco
con la entrega del material pertinente….Fdo. María José Gigy Traynor. Juez Subrogante”.
7
Autos: “Aisenberg Maquinarias S.A. s/ Quiebra” (Expte. 055419/1995) en trámite por ante el Juzgado Nacional de Primera Ins-
tancia en lo Comercial N° 23 Secretaría N° 46 – 08/05/2013.
Esta cuestión es controvertida por juristas y doctrinarios. Según se observa en la opinión del fisco,
emitida en autos “KLAS MARIO EDUARDO s/ Quiebra” (Expte. Nº 053637/2002), que tramita por
ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26, Secretaria N° 52, el represen-
tante del fisco informó que “no corresponde liquidarse la tasa judicial por la etapa concursal” porque
no hay dos servicios de justicia sino uno. Cabe aclarar que se trató de una quiebra indirecta por
fracaso del concurso anterior (sin homologación). En otras causas donde se homologó el acuerdo,
se abonaron los honorarios del síndico, la tasa de justicia y algunas cuotas, y ante el incumpli-
miento en el pago de la cuota concordataria quiebra, en oportunidad de realizar el proyecto de
distribución, se liquidó y abonó la tasa al fisco.
Recordemos que los gastos de concurso no requieren verificación y es obligación del síndico in-
cluirlos en el proyecto junto con los honorarios regulados a los profesionales del concurso.
Es importante distinguir aquellos procesos en los cuales existen créditos con privilegio especial,
en los cuales la jurisprudencia, en general, considera que la tasa de justicia es un gasto compren-
dido en el art. 240 LCQ; por lo tanto, si no existen excedentes de fondos, una vez satisfechos los
créditos con privilegio especial, esta tasa no sería cancelada.
Un tema importante es qué ocurre con la tasa que suele abonar el acreedor hipotecario en la eje-
cución hipotecaria promovida antes de la quiebra del deudor. Teniendo en cuenta que el servicio
de justicia brindado en la ejecución hipotecaria se ha visto suspendido por la quiebra del deman-
dado, suele imputarse a cuenta de la tasa de justicia de la quiebra, debiendo el juez autorizar esa
imputación y luego ser aprobado por el representante del fisco.
Sin perjuicio de ello, podría entenderse que son dos procesos diferentes y cualquier proceso pue-
de ser interrumpido por infinidad de circunstancias y el momento en que se genera el hecho im-
ponible es diferente (en el juicio hipotecario es al instar la actuación judicial y en las quiebras se
abona un importe equivalente a la tasa mínima al iniciar el proceso y el saldo una vez presentado
el proyecto de distribución).
e. Por otro lado, hay que tener en cuenta que puede haber diferentes tipos de liquidaciones dentro
de un mismo proceso atendiendo al tipo de bien o al momento de su liquidación, pero el informe
final deberá recabar la información de cada una de esas liquidaciones.
f. A fin de acreditar el saldo bancario existente de autos, para distribuir entre los profesionales y
acreedores, sólo habrá que solicitarle previamente al juzgado que agregue al expediente dichos
saldos, dado que la Resolución 400/2014 de la CSJN, de fecha 26 de marzo de 2014, dispuso que,
a partir del 1° de abril de 2014, las consultas de saldos a los bancos de la Nación Argentina y de
la Ciudad de Buenos Aires se realicen únicamente por medio de la aplicación informática diseñada
al efecto.
Sin perjuicio de ello, en el Banco de la Ciudad de Buenos Aires pueden realizarse las consultas
de saldos de las cuentas judiciales, movimientos en las cuentas y listado de acreedores pagados
“3) Enumeración de los bienes que no se hayan podido enajenar, de los créditos no cobrados y de
los que se encuentran pendientes de demanda judicial, con explicación sucinta de sus causas.”
a. Aquellos bienes que no se han podido enajenar, al verse imposibilitada su incautación, o por cual-
quier otra causa, pero que podrían generar un ingreso futuro.
Algo habitual es el caso del Registro Nacional de la Propiedad Automotor, que a menudo informa
que la fallida es 100 % titular de un rodado, debiendo el síndico solicitar su secuestro. Para que
esta medida surta efecto, se informa a la Policía de la Provincia que corresponda (mediante un
exhorto), a la Policía Federal Argentina, a Gendarmería Nacional y a Prefectura Naval Argentina (por
medio de oficios). El oficio es un instrumento público librado por un juez hacia otro juez o hacia un
organismo público o privado con el fin que informen sobre documentación que obre en su poder
o adopten alguna medida.
También puede suceder que, en el caso de un inmueble ocupado o usurpado, S.S. se negare a
transferirlo en ese estado; previo a la subasta se debe proceder al desalojo a fin de restituirlo a la
masa falencial y recuperar su uso y goce que será transferido al adquirente judicial. Este proceso
suele demorar varios años. Si se tratara de un inmueble en CABA donde habita una familia con
una persona enferma, un menor y un perro, simultáneamente al mandamiento de lanzamiento, es
necesario librar oficios a: la Policía Federal Argentina, al Cuerpo de Medicina Preventiva y Laboral
del Poder Judicial, al Consejo de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes del Gobierno de
la Ciudad de Buenos Aires y al Instituto Pasteur.
Para el caso de que el costo que insuma el desalojo del inmueble y, en su caso, la seguridad que
haya que colocar para evitar nuevamente la ocupación del mismo sea tan elevado y reduzca sen-
siblemente el monto a distribuir entre los acreedores, el síndico puede proponerle al juez subas-
tar el inmueble ad corpus, debiendo quedar constancia en el edicto del estado de ocupación del
mismo, quiénes son sus ocupantes y la existencia o no de título que les pemita su ocupación. De
esta manera, quien resulte adquirente, al momento de recibir la posesión del inmueble, lo hará en
el estado en que se encuentre, condición que conocía al momento de realizar la oferta de compra.
b. Respecto de los créditos no cobrados, debe aclararse el estado de situación y, en su caso, por qué
continúan en gestión judicial y el avance de las actuaciones.
1. En cuanto a los bienes invendibles deberán ser donados a una entidad de bien públi-
co que acepte la donación (“Iglesias Jorge s/ Quiebra s/ Incidente de subasta” – Expte.
119669/2000 - Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaria N°
51, 27/11/2009). Puede darse el caso de que los costos de traslado de los bienes a liquidar
hasta, a modo de ejemplo, el depósito del Banco de la Ciudad de Buenos Aires (designado
liquidador en bienes muy específicos, como podría ser obras de arte o joyas, o bienes de
poco valor) fuera superior al monto que se podría obtener por los mismos. Por lo expuesto,
en el caso en estudio, y dado que el costo-beneficio no es rentable, se ordena su dona-
ción. Más aún, existiendo entidades benéficas que proceden a retirar los objetos donados
quedando los gastos a su cargo. Se procede informando la situación al juez y, una vez
obtenida su conformidad, comunicarse con la entidad respectiva.
Activos pendientes 33
2. En el caso de un fallido persona física que fallece, su ropa es inembargable. Ahora bien, si
la familia no la acepta, siendo primordial vaciar el inmueble a subastarse, podría donarse
a una entidad de bien público, como por ejemplo, el Cottolengo Don Orione ubicado en el
barrio de Nueva Pompeya.
Cabe destacar que la ropa siempre está excluida del desapoderamiento, no debiendo hacer
nada el síndico. Salvo, claro está, que la misma sea un bien de cambio para el fallido y
deba proceder a su incautación para su posterior liquidación.
Otra posibilidad es que del informe de dominio del registro de la propiedad inmueble surja un terreno
ubicado en medio de una Villa de Emergencia de peligroso acceso, incluso con custodia policial. Por
cuestiones de seguridad, el martillero podría tasar el terreno con la utilización de una foto satelital.
Indudablemente, el valor de esta propiedad es cercana a cero y cualquier gasto hace inviable la liqui-
dación del mismo. En este caso, corresponde que el juez ordene su donación a una entidad de bien
público pero la misma deben aceptarla.
Para el supuesto de que una propiedad de muy escaso valor fuera subastada, abonando el adquirente
la seña, pero incumpliendo con el depósito del saldo en el plazo estipulado por el juez, se lo declara
postor remiso (art. 584 CPCC) con pérdida de la seña. El activo sale a segunda subasta judicial al 75%
del valor de la base establecida en la anterior debiendo analizar si el gasto de publicación de edictos
no supera el producido del bien. Si los gastos superan el monto del producido, el síndico debe infor-
marlo al juez para suspender la subasta y declarar el bien invendible.
34 Activos pendientes
6. Contenido del informe final y proyecto de distribución de fondos
Atento a que se está frente a un Informe Final, que como tal infiere la culminación de un proceso, se
aconseja incluir de manera previa una descripción sucinta de las causas que generaron el estado de
cesación de pagos y desencadenaron en el actual estado falimentario, de manera tal que, de su lectura,
pueda desprenderse una sinopsis de lo acaecido en el proceso y facilite su análisis para el juez como
así también para todo otro interesado.
• Datos del fallido: se indican el domicilio constituido en autos, fecha de entrega de la documental
obrante en su poder, si se le tomó la audiencia de explicaciones y su resultado, etc.
• Fechas relevantes del proceso: son las del decreto de quiebra, informes individual y general, re-
solución del art. 36, determinación de la fecha que se fije como inicio del estado de cesación de
pagos, recursos interpuestos, entre otros.
• Medidas trabadas: vigencia, y en su caso, levantamiento de las mismas y la causa. Se debe tener
en cuenta que, dictada la sentencia de quiebra, a fin de cumplir con sus efectos patrimoniales,
es imprescindible confeccionar y diligenciar oficios a todos los registros de la propiedad para que
procedan a trabar la inhibición general de bienes del fallido. La mayoría adopta esa medida por
el término de cinco años salvo el Registro Nacional de Aeronaves que la inhibe por 10 años. Lo
más conveniente, para no tener que solicitar su reinscripción al vencimiento, es peticionar que se
trabe “sin límite de vencimiento o sin caducidad por transcurso legal” (SINE DIE), y se levanten a
pedido del nuevo propietario. En la actualidad, al decretarse la quiebra, la mayoría de los juzgados
ordena en el auto de quiebra la traba de inhibiciones sin vencimiento de la misma por tratarse de
un proceso falencial. La caducidad de las inhibiciones a los cinco años se encuentra prevista en el
art. 207 del CPCC.
• Detalle de los bienes pendientes de incautación y/o enajenación, y de los créditos pendientes de
cobro fundamentando los motivos.
“4) El proyecto de distribución final, con arreglo a la verificación y graduación de los créditos, previendo
las reservas necesarias.”
En este inciso, la norma requiere informar quiénes son los acreedores de la quiebra en orden al privi-
legio que revisten.
Los privilegios les asignan a los créditos una prelación en el cobro y nacen de la ley; no pueden crearse
por voluntad de las partes.
Si bien el régimen de privilegios concursales pretende ser un sistema cerrado, lo cierto es que el art.
241 LCQ en su inciso 6) se encarga de abrir esa puerta y reenviar a cuatro normas fuera de la ley concur-
sal: la Ley de Entidades Financieras, la Ley de Navegación, el Código Aeronáutico y la Ley de Seguros.
La Corte Suprema ha dicho que el objeto de un proceso de quiebra es “...convertir a los bienes del deu-
dor en una masa única, constituida en vista de una liquidación colectiva rígida e igualitaria, considerando
los privilegios de los acreedores”9.
En este punto es importante resaltar que en los procesos universales los privilegios se rigen por la ley
concursal, exista o no cesación de pagos (art. 2579). Los mismos serán aplicables a los concursos y
quiebras y a los procesos liquidativos judiciales tales como las liquidaciones de Cooperativas y Mutua-
les que insta el INAES y la liquidación de los fideicomisos (conf. art. 1687 CCC). También a las suce-
siones atenta tratarse de un juicio universal y teniendo en cuenta que el art. 2358 CCC expresamente
dispone que el administrador de la sucesión debe pagar a los acreedores presentados según el rango
de preferencia de cada crédito establecido en la ley de concursos (alude a “preferencias” cuando las
mismas en la LCQ solo son las de los arts. 240 y 244, siendo los restantes privilegios). En este caso,
deben tenerse las siguientes preferencias:
–– Los acreedores por deudas del causante y por cargas de la sucesión, y los legatarios tienen
derecho al cobro de sus créditos y legados sobre los bienes de la herencia, con preferencia
sobre los acreedores de los herederos (art. 2316 CCC).
–– En los casos del art. 2321 CCC en que el heredero debe responder con sus propios bienes, los
acreedores del heredero cobran según el siguiente rango:
1. Por los créditos originados antes de la apertura de la sucesión, con preferencia respecto
de los acreedores del causante y de los legatarios.
2. Por créditos originados después de la apertura de la sucesión, concurren a prorrata con
los acreedores del causante.
Lo indicado es importante si tenemos en cuenta que el art. 111 LCQ dispone que, en los casos en que
el fallido es heredero y acepta la herencia, los acreedores del causante sólo pueden proceder sobre los
bienes desapoderados, después de pagados los del fallido y los gastos del concurso.
8
Llambías, Jorge – Tratado de Derecho Civil – Obligaciones – Buenos Aires - Edit. Perrot – 1973 – Tomo I – págs. 640 y 642.
9
Fallos 311:424 y precedentes allí citados.
–– Generales
La característica de este privilegio radica en que tienen preferencia de cobro sobre la totalidad
del patrimonio falencial, luego de satisfechos los créditos de mayor rango (arts. 244, 241 y 240
LCQ).
“…Los privilegios generales sólo pueden hacerse valer en los juicios universales de concurso o
quiebra del deudor, en tanto quien ostenta un privilegio especial puede ejecutar sus créditos con
independencia del concurso general”10. Esto se encuentra plasmado en el art. 2580 CCCN.
6.2.2 Extensión
La extensión, se refiere a los conceptos que gozan del privilegio o la preferencia de cobro según se
trate de créditos contra el fallido o créditos del concurso (gastos de conservación y justicia).
Hay que distinguir entre la norma general y la particular respecto de determinados créditos.
–– Norma general
La norma general establece que los privilegios alcanzan al capital únicamente, sin hacerse ex-
tensivos a intereses, o accesorios (art. 242 LCQ), salvo disposición expresa en contrario (conf.
arts. 2577 y 2579 CCCN).
–– Norma particular
Algunos créditos tienen privilegio o preferencia de cobro, no solamente respecto del capital,
sino también sobre los intereses y accesorios.
Esos créditos son los siguientes:
• Los intereses por 2 años a partir de la mora en los créditos enumerados en el art. 241 inc.
2) LCQ.
• Las costas, todos los intereses por 2 años anteriores a la quiebra y los compensatorios
posteriores a ella hasta el efectivo pago con la limitación establecida en el art. 126 LCQ
cuando se trate de los créditos enumerados en el art. 241 inc. 4) LCQ. En este caso se uti-
lizará el siguiente orden: las costas, los intereses anteriores a la quiebra, el capital y los
intereses compensatorios posteriores a la quiebra.
Se refiere al orden en que los acreedores procederán al cobro. Cuanto mejor sea su privilegio, más
posibilidades de cobrar sobre el producido de los bienes y el tiempo en hacerlo efectivo puede ser
menor que el de los demás acreedores denominados comunes o quirografarios. El art. 2579 del nuevo
Código Civil y Comercial de la Nación (en adelante CCCN) establece que en los procesos universales los
privilegios se rigen por la ley aplicable a los concursos, exista o no cesación de pagos.
[Link] Reserva de gastos del art. 244: esta reserva sólo debe contemplarse en el caso de que existan
acreedores con privilegio especial.
10
Cámara Civil y Comercial de Morón - Sala 2º - 04/03/1996; “Cabello, Julio César c/ Zurita, Jorge Oscar s/Ejecución de honora-
rios” - BAB 2351191.
Se entiende que, para hacer efectivo un privilegio, es menester la realización del bien sobre el que
recae, y que para ello son necesarias gestiones y diligencias tendientes a posibilitar la percepción
del crédito, las que en definitiva son actos en beneficio de quienes son acreedores. Es decir, sobre el
producido de los bienes sobre los cuales recae un privilegio especial y que fueron liquidados, el juez
determina, a pedido fundamentado del síndico, un porcentaje de reserva para contribuir a los gastos
ocasionados en la conservación, administración y liquidación de los bienes, postergando el pago de los
acreedores privilegiados. La jurisprudencia los estima de un 10% a un 30% del producido.
En este punto, los síndicos solemos preguntarnos si en esa reserva deben incluirse la totalidad de los
gastos de conservación, administración y enajenación de los bienes asientos de privilegios especiales
o solicitarle al Juez que determine la contribución que deberán realizar dichos acreedores privilegiados,
la cual suele fijarse en un porcentaje del producido de la venta de dichos bienes.
Cabe destacar, como bien lo ha señalado la jurisprudencia, que la citada norma no establece qué por-
centaje del precio debe ser retenido a los efectos de ser afectado a ese destino, esto es, la atención
de las erogaciones relacionadas directamente con los bienes afectados por los privilegios especiales
allí previstos.
Ello ha llevado a decir que “…si el quantum respectivo no ha sido fijado por el legislador en ningún por-
centaje fijo o preestablecido, es porque dicho importe es per se variable, en tanto resultante de la incierta
(de antemano) entidad de los gastos que se hayan realizado en cada caso. La consigna es sólo una: que
los importes a retener provengan de erogaciones cuya fuente sea prevista en dicha norma, cual es la de
haberse generado con motivo de la liquidación, administración o conservación de los bienes afectados
por el privilegio especial al que habrán de postergar” (“Confeggi Horacio Enrique s/ quiebra s/concurso
especial por Harkam Matías Antonio”. CNCom, Sala C, 24/04/12).
Por otra parte, como toda reserva, es en principio provisoria, motivo por el cual, si la misma es fijada
en un porcentaje, el monto resultante podrá ser suficiente o insuficiente para atender la totalidad de
los gastos con las siguientes consecuencias:
–– En caso de alcanzar y quedar un remanente, este será para atender el crédito del acreedor con
privilegio especial que contribuyó con la reserva.
Por último, cabe destacar que, además de fijar la contribución, el juez debe establecer el porcentaje de
los honorarios del síndico que deben ser atendidos con la preferencia del art. 244 LCQ cuando no son
atendidos en su totalidad con tal graduación.
En los autos “Muller Jorge s/ Quiebra s/ Incidente de Concurso Especial” – Expte. 089498/2002, en trá-
mite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26, Secretaría N° 52, en fecha
23/03/2007, se resolvió lo siguiente: “…2. Para resolver la fijación del porcentual, por el cual, el acreedor
hipotecario habrá de contribuir por los gastos del presente proceso, a tenor de lo previsto por el art. 244
La reserva de gastos es una especie dentro del género “gastos de justicia”; puesto que no es otra cosa que
estos últimos, sólo que ocasionados en beneficio de los acreedores cuyo privilegio especial tiene asiento
en un determinado bien o bienes, sea con motivo de un concurso especial o en la liquidación general.
El hecho de que un crédito haya sido reconocido como gasto del concurso, no excluye en modo algu-
no que la acreencia pueda estar comprendida en la categoría del art. 244 LCQ, cuando los gastos de
justicia han sido realizados sobre el bien asiento del privilegio.
La reserva de gastos es “la previsión que se efectúa sobre el precio obtenido en la realización del bien
asiento del privilegio especial, generalmente calculada en un porcentaje, detrayéndola provisionalmente
del producido. Ese fondo de reserva no se entrega al acreedor instante del concurso especial sino que se
destina a satisfacer un elenco determinado y circunscrito de rubros. El pago de gastos y de gestiones pro-
fesionales que, relacionadas únicamente con los créditos con privilegios especiales debe ser soportado
por sus titulares por cuanto se realizaron o devengaron en su beneficio. Expresado de otra forma: ‘de lo
obtenido en la subasta se separa una suma (mejor un por ciento) para atender ciertos ítems, que quedará
momentáneamente hibernada a la espera de la concretización y acreditación de sus conceptos’”11.
Este fondo de reserva se destina a satisfacer determinados rubros, como ser el pago de gastos y de
gestiones profesionales relacionadas únicamente respecto de los créditos con privilegios especiales, y
en beneficio de éstos.
El art. 244 LCQ crea un derecho de preferencia que está por encima de los privilegios especiales. Su
asiento se limita a cada bien afectado en la preferencia del crédito al que el gasto favorece, argumento
que surge de la norma: “reservar del precio del bien sobre el cual recae”.
La reserva del art. 244 LCQ, no es un privilegio ni especial ni general, pues los privilegios son una
cualidad de los créditos verificables, es decir, sólo pueden otorgarse por deudas con causa anterior al
concurso o quiebra del fallido, y en este caso la reserva es enteramente post concursal.
“Debe recordarse que el desapoderamiento inmediato que produce la quiebra, implica el cese de la ad-
ministración del patrimonio por el fallido, siendo reemplazado por el síndico. Con lo cual, las acreencias
que se devenguen por los bienes desapoderados estarán a cargo de la quiebra, porque son bienes admi-
nistrados por el síndico bajo el control judicial a fin de proceder a su liquidación con el fin de obtener el
mayor resultado posible en beneficio del acreedor hipotecario”12. De ahí el deber de contribuir a la masa
falencial en un porcentaje sobre el precio del bien.
11
Mosso, Guillermo G. - Concurso especial y reserva de gastos – Buenos Aires - Edit. Ad Hoc – 2002 – Capítulo III - pág. 59.
12
Cámara, Héctor - El Concurso Preventivo y la Quiebra – Buenos Aires - Edit. Depalma – 1982 - - Vol. III, pág. 2056 y ss.
Requisitos: “De la atenta lectura del art. 244 de la LC se desprende que los requisitos exigidos para que un
concepto pueda integrar la reserva de gastos son cuatro:
a. que los gastos u honorarios se realicen sobre el bien sobre el cual reposa el privilegio;
d. si se trata de honorarios, se remuneren sólo las tareas enderezadas a la realización del bien asiento y
no la totalidad de las faenas realizadas.
e. …sólo deben reconocerse los gastos realizados en beneficio exclusivo de los acreedores con privile-
gio especial o de aquellos que, hechos en beneficio del concurso general, favorecen de alguna mane-
ra a estos acreedores, a punto tal que, por ello, su satisfacción es postergada”13.
Dentro de este enfoque, y a los fines de estimar los honorarios, no sólo deben priorizarse las tareas del
síndico vinculadas con la realización del bien asiento del privilegio, sino también todas las relaciona-
das con el crédito, ya que para efectivizar su cobro el acreedor debe solicitar la verificación del mismo.
Esto permite la cristalización del pasivo, de manera tal que el patrimonio no se vea deteriorado por
créditos creados en connivencia con el acreedor y en evidente perjuicio del resto de los acreedores,
entre los que se sitúan aquellos con privilegio especial. Además, todas las labores encomendadas a
la sindicatura tienden, no sólo a la determinación del pasivo, sino también a la custodia y protección
de los bienes, favoreciendo a todos los acreedores. Se entiende que procede incluir estas labores en
la regulación de honorarios, a punto tal que deberían ser consideradas al momento del cálculo de la
reserva art. 244 LCQ.
Por lo expuesto, los rubros que deben incluirse en la reserva del art. 244 LCQ son:
ii. Impuestos municipales: respecto al Impuesto Inmobiliario, Alumbrado, Barrido, Limpieza, Mante-
nimiento y Conservación de Sumideros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (conocido como
ABL), y las tasas municipales del resto de las jurisdicciones. La jurisprudencia no es pacífica (ver
comentario al art. 240 LCQ).
iii. Obras sanitarias (hoy Aguas Argentinas, AySA, empresas provinciales prestadoras del servicio).
13
Mosso, Guillermo G. - Concurso especial y reserva de gastos – Buenos Aires – Edit. Ad Hoc – 2002 – Capítulo IV - pág. 76.
v. Gastos efectuados por el escribano: son aquellos cobrados por el Colegio de Escribanos al expedir
el segundo testimonio de un inmueble, y los necesarios para la inscripción del mismo en el Regis-
tro de la Propiedad Inmueble de la jurisdicción que corresponda.
vi. Gastos de conservación de los bienes subastados: por ejemplo, son aquellos erogados o deven-
gados al contratar un servicio de seguridad privada sobre un inmueble hipotecado para evitar su
ocupación ilegal, o el alquiler de una cochera para preservar el vehículo prendado hasta su venta.
vii. Gastos de construcción, reparación y conservación de inmuebles (art. 2585 CCCN): son las mejoras
para mantener su valor y evitar su deterioro.
Existe la posibilidad de que los acreedores titulares de créditos con garantías reales efectúen la ejecu-
ción separada de los bienes sobre los cuales recaen los privilegios a través de un Concurso Especial
previsto en el art. 209 LCQ.
La diferencia del concurso especial con el concurso general radica en que, mientras el resto de los
acreedores debe aguardar a cobrar el dividendo concursal (art. 218 LCQ), a estos titulares de privilegio
especial garantizados con prenda (art. 2219 CCCN), Ley 12.962 y Ley 20.094, hipoteca y prenda naval,
hipoteca (art. 2205 CCCN) o warrants (art.18 Ley 9.643), y titulares de obligaciones negociables o de-
bentures que tengan garantía especial (art.152 inc. 1° LCQ) se les otorga –en virtud de la trilogía de
los Art. 126, 209 y 244 LCQ- la facultad de instar, por vía del concurso especial, la realización, por su
cuenta, del bien asiento del privilegio. Esto les permite procurar el cobro inmediato de su acreencia,
adelantándose al resto de los acreedores, cobrando hasta el límite del producido, todo ello con la par-
ticipación del síndico y la aprobación del juez.
El fundamento de este procedimiento especial está previsto en el art. 183 LCQ: “…Las deudas compren-
didas en los artículos 241, inciso 4 y 246, inciso 1, se pagarán de inmediato con los primeros fondos que
Procedimiento: el acreedor inicia el incidente con el título justificativo y solicita la subasta. Actualmente
se peticiona por medios electrónicos desde el juzgado.
El síndico, en el plazo de cinco días (art. 273 LCQ), analiza la regularidad formal y extrínseca del título y
el juez dicta sentencia sobre el derecho. Esta resolución pasa a autoridad de cosa juzgada formal y no
material. Por este motivo, se requiere la sentencia verificatoria que hace cosa juzgada formal y material
considerándose definitiva, salvo dolo (art. 37 LCQ).
Si el acreedor optara por compensar su crédito (art. 211 LCQ) hasta el límite de su acreencia, el juez,
previo a ordenar el mandamiento de entrega de posesión, debe resolver cuál es el porcentaje de re-
serva del art. 244 LCQ que debe depositar en autos para garantizar el pago de los gastos preferentes.
Teniendo en cuenta que el acreedor de manera previa debió hacer saber su intención de compensar el
crédito en el expediente para que el juez autorice al martillero a recibir esa oferta en la subasta, es en
esa oportunidad que debe hacerle saber que, además de ingresar el eventual mayor valor que pueda
surgir de la puja en la subasta, deberá contribuir con los gastos preferentes del art. 244 LCQ. Luego,
al realizar el proyecto de distribución en el expediente principal, en la planilla desaparece el crédito
privilegiado, y se realizará el detalle de los acreedores del art. 244 LCQ que se abonan con la suma
reservada a prorrata en caso de ser insuficientes.
Tanto en la liquidación del concurso general o mediante la opción del concurso especial, el acreedor
hipotecario debe contribuir en los términos del art. 244 LCQ. Es que, según este artículo, “antes de
pagar los créditos que tienen privilegios especiales, se debe reservar del precio del bien sobre el que re-
caen, los importes correspondientes a la conservación, custodia, administración y realización del mismo
efectuados en el concurso. También se calcula una cantidad para atender a los gastos y honorarios de los
funcionarios del concurso, que correspondan exclusivamente a diligencias sobre tales bienes”.
La reserva a realizar en el informe final, en concepto de honorarios, comprende entre otros a los ho-
norarios del escribano nombrado en el auto de sentencia de quiebra, de la sindicatura y los de los
letrados que asisten al acreedor peticionante.
En cuanto al pago del impuesto inmobiliario, que pesa sobre un inmueble, por períodos posteriores al
decreto de falencia, la jurisprudencia no es pacífica respecto a su tratamiento, toda vez que se discute
incluirlo en las reservas del art.244 ó art. 240 LCQ.
Parte de la jurisprudencia entiende que reviste importancia la preferencia del art. 244 LCQ, basándose
en que el mismo hace a la conservación y administración del bien subastado, cuyo pago posterga a los
créditos amparados con privilegio especial:
“Cabe incluir en la reserva prevista en el artículo 244, LC, los importes correspondientes a obligaciones
impositivas y tasas en concepto de alumbrado, barrido y limpieza, y servicio de obras sanitarias, ya que
se trata de gastos que fueron realizados para la conservación del bien asiento del privilegio hipotecario”
(CNCom. - Sala C - ‘in re’ ‘Fel - Bret SA s/ Quiebra s/ Inc. de concurso especial por Hernández, Julio Alberto’ -
24/05/2001; CNCom. - esta Sala - ‘in re’ ‘Transportadora de Productos Argentinos S.A. s/ Quiebra s/ Concur-
so especial por Ferreyra de Kislinger, Manuel’ - 19/04/2004, ‘Natale Cueros S.A. s/ Quiebra’ CNCom - Sala
B - Buenos Aires, 26/04/2005 Ana I. Piaggi - María L. Gómez Alonso de Díaz Cordero - Enrique M. Butty”).
En el otro sentido, los diversos fallos se niegan a otorgar a este impuesto la preferencia del art. 244
LCQ basándose en que el mismo no hace a la conservación del bien subastado.
“Hechos: En el marco de un concurso especial, el acreedor hipotecario apeló la resolución que incluyó
dentro de los gastos del concurso las deudas por impuestos, tasas y contribuciones devengadas entre la
quiebra y la toma de posesión del bien a subastar. - La Cámara consideró a las obligaciones impositivas
como gastos del concurso en los términos del art. 244 LCQ, no así respecto de provenientes del impuesto
inmobiliario. Las obligaciones impositivas de orden municipal con base en el ABL y los servicios de Obras
sanitarias devengadas con posterioridad a la fecha del auto de quiebra y la toma de posesión del bien a
subastar constituyen gastos del concurso en los términos del art. 244 de la ley 24.522 (Adla. LV- D, 4381)
Y por tanto postergan inclusive a los acreedores con privilegios especial como el hipotecario, ya que se
trata de gastos que fueron realizados en aras de la conservación del bien que es asiento del privilegio (del
dictamen del fiscal que la Cámara hace suyo).- Las deudas por impuesto inmobiliario devengados con pos-
terioridad a la fecha del auto de quiebra y la toma de posesión del bien a subastar no deben ser incluidas
en las reserva que prevé al art. 244 de la ley 24.522 (Adla., LV -D, 4381) en tanto no son tributos que se
originen en la conservación del bien (del dictamen del fiscal que la Cámara hace suyo).”( [Link]., Sala
C, 24/05/2001, ‘Fel - Bret S.A. s/ Quiebra s/ Inc. Conc. Esp. por Henandez, Julio A’, La Ley 2001- F, 491- DJ,
2001-3, 761- IMP, 2001- 23,203- IMP, 2001 -B, 2726.- ).
Cabe recordar que los privilegios se consideran de orden público; por lo tanto son taxativos y no cabe
una interpretación amplia de los mismos, sino restrictiva, no siendo posible extenderlos por analogía.
La jurisprudencia se ha pronunciado: “…Precisado el alcance del art. 271, de la Ley 19.551 y resultando del
mismo una suerte de privilegio dentro de los privilegios generales, debe tenerse en cuenta que ‘los privile-
gios… sólo pueden resultar de expresa normatividad legal basada en su propia naturaleza y no de la calidad
del acreedor… se encuentran signados por el crisma del orden público y sujeto a principios cardinales si-
guientes: a) son de interpretación estricta…’ (Argeri, ‘La quiebra y demás procesos concursales’, Ed. Platen-
se, 1974, T 3, págs. 248/249)” (CCivil y Com. Rosario, Sala II, 19/05/1999, ‘Cruz Azul de Rosario s/ Quiebra’).
Una vez realizado el bien, resultando insuficiente su producido, el saldo insoluto deviene quirografario.
De existir intereses posteriores, ellos se pierden (conf. art. 245 LCQ).
Además, deben abonarse en el orden de los incisos y dentro de cada inciso en el orden que la ley
24.522 los prevé, y sólo sobre el producido del bien asiento de privilegio, con las excepciones del art.
243 LCQ.
A modo de ejemplo, si en una quiebra se verificaron créditos laborales con privilegio especial art. 241
inc. 2 LCQ y, además, un acreedor hipotecario con privilegio especial sobre el inmueble de la fallida
A su vez, si se liquida el inmueble, y la causa del crédito del acreedor hipotecario era la sentencia en
un juicio ejecutivo donde se le regularon honorarios a su letrado y se ordenó el pago de intereses,
una vez verificado, con el producido se debe pagar en el siguiente orden según lo establecido por el
art.242 inc. 2 LCQ: las costas, los intereses anteriores a la quiebra, el capital y los intereses posterio-
res a la quiebra hasta el efectivo pago, con el límite del producido del bien gravado, toda vez que los
intereses compensatorios devengados con posterioridad referidos a este tipo de créditos, al igual que
los de origen laboral, no son suspendidos (cristalización del pasivo art.129 LCQ).
En el caso de que existieran créditos comprendidos en un mismo inciso y sobre un mismo bien, concu-
rren a prorrata, salvo en el supuesto de hipotecas que se abonan según el grado de la misma, es decir,
primero debe abonarse la de primer grado y así sucesivamente.
También cabe señalar que la hipoteca prevalece sobre los créditos del fisco, en la medida en que sean
posteriores a la constitución de la garantía (art. 2586 – inc. c) CCCN), no respecto a las anteriores.
La jurisprudencia ha entendido que: “…El derecho que los arts. 3110 y 3934 del CCiv. confieren al acree-
dor hipotecario sobre el precio de la finca gravada, tiene primacía y es preferente respecto de los demás
acreedores del deudor, incluso el del Fisco, quien, conforme el art. 3879 del CCiv., sólo goza de privilegio
general…” (CSJN, “Banco Hipotecario Nacional c/ Provincia de Entre Ríos”, 01/01/1948, T. 212, pág. 587;
CNCom. Sala A 19/12/2006, “Consorcio Perú 1289/99 c/ Sasson, JoseI s/ Quiebra s/ Ejecución de Expen-
sas”; CNCiv, Sala G, “Bernabé, Horacio L. c/ Castesama, Omar R. s/ Ejecutivo hipotecario” 07/06/1989;
conf. Colombo, “Ejecución hipotecaria”, Ed. Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1974, ps. 373/6, p 1/3 y citas;
Highton, “Cuestiones de privilegios en el juicio ejecutivo, con especial referencia al privilegio del Fisco
(nueva interpretación teórica y funcionamiento practico)”, ED114-962; sala L, L051779 “Lew, José M.
c/ Pelicano, Hilda M. s/ Ejecución hipotecaria”; id. Sala G, 48.948, primer voto del Dr. Burnichón, del
07/06/1989; id., Sala A, “Vidal, Manuel v. Michelet, Jorge s/ Ejecución hipotecaria” 22/3/1994).
Para los privilegios especiales enumerados en los incs. 4 y 6 del art. 241 LCQ, amparados por garantías
reales y los previstos por leyes especiales, rigen los respectivos ordenamientos.
El art. 243 – inc. 1 LCQ reenvía a los respectivos ordenamientos. Se entiende que los ordenamientos
están vigentes. Una ley puede derogarse en forma expresa o tácita, y este último mecanismo implica
que la nueva ley contiene disposiciones que no pueden conciliarse con las de la ley anterior, y esto no
ocurrió con el nuevo Código Civil y Comercial.
A su vez, en el nuevo código, los privilegios están previstos en el Libro Sexto (arts. 2573 al 2583) del
Proyecto en un Título (el II). Si bien existen discrepancias en el orden de los privilegios que aplica el
nuevo CCC respecto de la LCQ, se debe estar a lo establecido por la LCQ, toda vez que la regla general
es que la Ley especial deroga tácitamente a la general; toda vez que el CCC es una ley de fondo en-
tendemos que se debe aplicar la LCQ.
Los que dicen que el articulado de la LCQ estaría tácitamente derogado se basan en que el nuevo CCC
en realidad es una ley, y siendo ambas leyes, se aplicaría que la ley posterior deroga a la anterior.
“Conforme establece el art. 5º de la ley 26.994, las leyes de contenido mercantil que actualmente integran,
complementan o se encuentran incorporadas al Código de Comercio (excepto las expresamente deroga-
das por el art. 3º), mantienen su vigencia como leyes que complementan al nuevo Código Civil y Comercial
de la Nación.
Además, hay que tener en cuenta que los acreedores laborales de los arts. 241 inc. 2 y 246 inc. 1 LCQ
tienen derecho a “Pronto pago”, lo que implica que no necesitan aguardar la distribución final para
proceder al cobro de su crédito, en función de lo establecido en el art. 183 LCQ, que indica que en el
proceso de quiebra se aplican las normas del art. 16 LCQ.
Por lo tanto, habrá que detraer las sumas que estos acreedores hayan cobrado del monto total verifi-
cado previo a incorporarlos en el proyecto.
• “El acreedor con derecho de retención cobra antes de los acreedores con privilegio especial,
siempre que la retención se efectuara antes de la constitución del gravamen” (Cncom Sala E,
14/02/1990, “Flores Cia Financiera S.A. s/ Quiebra s/ Inc. por Fincarfe S.A.”).
A su vez, frente a la liquidación judicial de una compañía de seguros, el crédito generado por un jui-
cio por daños y perjuicios ganado contra una aseguradora tiene privilegio especial sobre la base de
lo resuelto en el fallo: “Garantía Compañía Argentina de Seguros S.A. s/ Liquidación s/ Incidente de
verificación tardía por Teseira Analía Elizabeth y Otros” (ex. Expte. 053395), en trámite por ante el Juz-
gado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaria N° 51, donde se reclamaban un
crédito proveniente de los daños sufridos como consecuencia de cierto accidente de tránsito en el que
falleciera Gustavo Javier Boedo, concubino y padre -respectivamente- de las actoras. Señalaron haber
iniciado actuaciones judiciales por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil Nº 100
caratuladas “Teseira Analía Elizabeth y otros c/ Bravo Fernando Omar s/ daños y perjuicios”, en cuyo
trámite la compañía en liquidación habría sido citada en garantía, haciéndosele luego extensiva la con-
dena allí dispuesta como consecuencia del siniestro acaecido. En dicho incidente, se resolvió en fecha
02/05/2008 verificar el crédito a favor de las herederas, su mujer y sus dos hijas, con privilegio especial
y general arts. 241 inc. 6 de la ley 24.522, 118 y 160 de la ley 17.418 y art. 54 in fine de la ley 20.091.
Son los gastos de justicia. Se consideran gastos comunes hechos en beneficio de todos los acreedores.
La ley no hace una enumeración respecto de los créditos que quedan comprendidos en este apartado,
por lo tanto debe interpretarse que se trata de todos aquellos gastos necesarios para el trámite del
concurso, así como los relacionados con la protección y conservación de los bienes que conforman el
activo falencial.
Para que un gasto realizado con motivo de un proceso pueda ser calificado como gasto de justicia es
necesario que haya sido efectuado en interés común de los acreedores. La jurisprudencia ha entendido:
Estos créditos, originados en los gastos de conservación y justicia, deben abonarse cuando resulten
exigibles y sin necesidad de verificación, es decir que no resulta obligatorio esperar a las resultas del
proyecto de distribución de fondos para efectivizar tales pagos; sin embargo en algunos casos, resulta
aconsejable aguardar al informe final a los fines de no afectar el orden de créditos con mejor rango:
“La función de los créditos comprendidos en el art. 240 LCQ, es permitir la subsistencia del proceso con-
cursal, pero no sacrificarse en aras de su eficacia. Ellos hacen posible su marcha, suministrando los me-
dios que lo impulsan, pero no se insertan en sus consecuencias, es decir no concurren con los créditos
verificados”14.
En el supuesto de la insuficiencia de los fondos obrantes en autos para satisfacer estos créditos, la
distribución de los mismos debe efectuarse a prorrata, según lo establecido en el art. 240 LCQ.
Así se dispuso en un fallo donde se regularon honorarios al veedor, cuyos autos decían: “Agrégase,
que no se controvierte la prelación de la LC: 240 que revisten los honorarios que le fueron regulados al
apelante en virtud de su designación como veedor en estas actuaciones. Tampoco, que en principio tales
acreencias deben ser canceladas sin aguardar la distribución general de los dividendos. Mas, en el caso
se aprecia la existencia de otros créditos que revisten paridad de rango; y, en esa inteligencia resulta
razonable que la distribución entre ellos, que se producirá a prorrata (LC: 240 último párr.), sea diferida
hasta que el estado procesal de los juicios en que la fallida es parte permita el pago de los mismos. Ello,
sin perjuicio de que esta solución pueda revisarse si tal postergación se prolongase irrazonablemente.”
(Causa 9.195/96 - “Terminal Portuaria Intefema de Buenos Aires SA s/ Quiebra” - Expte. 009195/1996 en
trámite por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1 Secretaría N° 1 – CNCom,
Sala B, 04/03/2005, Fdo. Ana I. Piaggi - Enrique M. Butty).
Respecto al tratamiento de los intereses sobre estos conceptos, el texto legal no hace aclaración algu-
na; sin embargo corresponde analizar los efectos tanto del concurso preventivo cuanto de la quiebra,
ya que, en ambos casos, la normativa legal establece como norma general que se suspenden los inte-
reses que devenguen los créditos (arts. 19 y 129 LCQ), pero haciendo únicamente referencia a aquellos
por causa o título anterior a la presentación en concurso preventivo o declaración de quiebra, haciendo
una clara excepción respecto de los créditos garantizados con prenda o hipoteca o aquellos de origen
laboral.
En este contexto, los gastos de conservación y justicia que son originados con posterioridad no se
encuentran alcanzados por esta normativa, por lo que deben pagarse al ser exigibles y devengan inte-
reses desde su mora.
Tal como establece el art. 240 LCQ, el pago de los créditos que gozan de dicha preferencia debe ha-
cerse “cuando resulten exigibles”.
Los honorarios del síndico actuante en el concurso preventivo son exigibles luego de transcurridos 90
días contados a partir de la homologación o junto con la primera cuota concordataria, si esta venciere
antes (conf. art. 54 LCQ).
Si la quiebra se decreta sin que los honorarios sean abonados total o parcialmente, el síndico tiene
derecho a reclamar los intereses moratorios, constituyendo los mismos la indemnización consiguiente
al estado de mora del deudor (artículos 508 y 622, CC) (“Metalúrgica Kysmar S.A.I.C. s/concurso pre-
ventivo”. CNCom, Sala B, 29/12/04 y “Furlanetto SACIFIMA s/quiebra”. CNCom, Sala E, 24/02/05).
14
Villanueva, Julia – Privilegios – Buenos Aires – Rubinzal - Culzoni Editores - pág. 430.
A su vez, en el caso de intereses sobre los honorarios del síndico del concurso preventivo, corresponde
que se aplique la Tasa Activa del Banco de la Nación Argentina para operaciones de descuento a 30
días. En autos “Del Piave S.R.L. s/ Quiebra” - Expte. 86984/2002, en trámite ante el Juzgado Nacional de
Primera Instancia en lo Comercial N° 22, Secretaría N° 44 – CNCom, la Sala A resuelve: “Buenos Aires,
23 de Abril de 2015.- Y VISTOS: 1.) Apeló la sindicatura la decisión de fs. 2.585 que rechazó el planteo de
inconstitucionalidad del art. 61 de la ley de arancel.- La a quo sostuvo que en razón de la norma impug-
nada los honorarios devengan intereses conforme la tasa pasiva. ….- 2.) En torno a la materia propuesta
a consideración del Tribunal, corresponde puntualizar en primer término que esta Cámara Comercial fijó
como doctrina legal que ‘exceptuados los créditos propios de entidades financieras, en ausencia de con-
vención o leyes especiales, no procede por aplicación de la ley 23.928 fijar, a partir del 1 de abril de 1.991,
el interés a tasa pasiva’ (esta CNCom. en pleno, 27.10.94, ‘SA La Razón s. quiebra s. inc. de pago a profe-
sionales’).- Síguese de ello que a falta de previsión legal especial y con el objeto de integrar la laguna, el
deudor, como regla, debe solventar el interés que cobran los bancos públicos, conforme lo expresamente
previsto por el art. 565 CCom., salvo que la obligación se trate de alguno de los supuestos contemplados
por leyes especiales que adopten una solución diversa.- En la especie, encontrándose involucrada una
acreencia por honorarios de un síndico, más allá de su condición de contador, resulta de aplicación la ley
de concursos y quiebras que carece de disposición especial aplicable a los honorarios regulados confor-
me a lo previsto en los arts. 265 y sgtes. LCQ, en punto a los intereses que devenguen. En ese marco, no
puede soslayarse que el art. 271 del citado cuerpo normativo señala expresamente que para el cálculo
de las regulaciones no se aplican las disposiciones de leyes locales y, que por ende, así como los jueces
deberán regular honorarios sin atender a los mínimos de ley, tampoco cabe la utilización de la ley local,
especial, para restringir el curso de los intereses sobre los emolumentos debidos al síndico por la etapa
del concurso preventivo.- Desde otro sesgo, se recuerda que tampoco el decreto-ley 16.638/57 establece
cuál es la tasa para liquidar los réditos que acceden a los honorarios reclamados por el aquí recurrente,
como profesional de ciencias económicas en ocasión del ejercicio de su actividad profesional. En tal con-
texto, estímase que por las razones hasta aquí desarrolladas no cabe hacer ‘aplicación supletoria o por
extensión’ al caso, de lo previsto en el art. 61 de la ley 21.839 en materia de aranceles para abogados.- Es
que, el principio de analogía constituye un procedimiento interpretativo al que se recurre cuando en el
A lo largo del articulado de la Ley 24.522 se enumeran preferencias que se encuentran incluidas en
esta clasificación, entre ellas:
• Los contratos con Prestaciones Recíprocas Pendientes: por las prestaciones que cumpla el tercero
después de la presentación en concurso (art. 20 LCQ), o del decreto de quiebra (art. 144 inc. 7
LCQ).
• Los intereses posteriores a la suspensión del remate de un bien gravado con hipoteca o prenda
(art. 24 LCQ).
• La publicación de los edictos de quiebra ordenados sin previo pago (art. 89 LCQ).
• Los cargos por donaciones al fallido aceptado por el síndico (art. 113 LCQ).
• La tasa de justicia generada por la acción de ineficacia ejercida por el síndico (art. 119 LCQ).
• Los contratos de seguros de daños patrimoniales por la totalidad de la prima impaga (art. 154 LCQ).
• Los alquileres de los bienes locados por el fallido para explotación comercial devengados después
del decreto de quiebra (art. 157 LCQ).
• Impuestos, tasa de justicia, sellados y otros gravámenes por demandas iniciadas por el síndico
para efectivizar el cobro de créditos del fallido, ordenadas sin previo pago (art. 182 LCQ).
• Los honorarios del síndico por su intervención en juicios no atraídos a la quiebra por ejercer la legi-
timación procesal del fallido: Doctrina: “Entre los créditos con privilegio de ‘gastos de conservación
y justicia’ no específicamente individualizados por la ley 24.522, pueden nombrarse los honorarios
devengados en el concurso por los funcionarios de ese proceso, los créditos provenientes de la conti-
nuación posconcursal de contratos del fallido o en virtud de la continuación de la empresa en quiebra,
los créditos por costas judiciales impuestas por la actuación del síndico en incidentes concursales o
en procesos vinculados o donde actuara ejerciendo la legitimación procesal perdida por el fallido, los
daños y perjuicios ocasionados a terceros por bienes o por funcionarios o empleados de la quiebra,
los tributos postfalenciales sobre los bienes desapoderados, la contraprestación por servicios públi-
cos brindados después de la declaración de quiebra”15.
• Los honorarios del síndico regulados por la etapa del concurso y de la quiebra (arts. 266 y 267
LCQ) y en incidentes en los que la quiebra sea condenada en costas.
• Los honorarios de los demás funcionarios (escribanos o martilleros de la quiebra por remates fra-
casados), y los gastos realizados por los mismos en relación con la quiebra.
• Los honorarios del abogado peticionante de la quiebra pero no los del abogado del concursado o
fallido, salvo que se trate de un pedido de propia quiebra. La jurisprudencia ha entendido: “Con-
sidero entonces que no le asiste al peticionante la preferencia invocada en los términos del art. 240
LC. Es que el letrado de la concursada o fallida actúa en beneficio de su cliente, por lo que no cabe
imponer a la masa de acreedores el solventar los honorarios derivados de los servicios prestados a su
cliente y no al concurso. Así, el letrado de la insolvente no puede ser equiparado a los funcionarios del
concurso, pues realiza una labor distinta a la de aquéllos. De tal manera, si de las actuaciones no ha
resultado un beneficio para el concurso, sus honorarios no pueden tener el carácter de gastos del con-
servación y justicia en los términos del art. 240 L.C. (conf. CNCom., Sala B, autos: “Carlos Gibaut S.A.
s/ Conc. Prev. s/ Inc, de Revisión por Cone S.A.” del 12/07/2001; Sala A autos: “Tras-Cereal s/ Quiebra
s/ Inc. de pedido de autorización” del 18/10/1993; Sala D, autos: “Fiebres de Bencich s/ Quiebra s/ Inc.
de impugnación por García Cueva Héctor” del 03/04/1990”; CNCom., Sala D, 12/12/2006- “Starplast
S.A. s/ Quiebra”).
• Gastos generados por los inmuebles subastados desde el decreto de quiebra hasta la toma de
posesión (Aysa, Expensas, ABL).
• Las costas judiciales generadas por la actuación del síndico, quien, al decretarse la quiebra, toma
la postura de defensa del interés de la quiebra, y que fueron impuestas a la fallida, cuentan con
la preferencia del art.240 LCQ (gasto de justicia) debiendo ser soportadas por la quiebra. Pero los
estipendios fijados por las actuaciones de primera instancia deben ser considerados en su ori-
gen, como una deuda de la, por entonces, concursada, y no de la quiebra. (“Aim S.A. s/ Quiebra”,
18/03/2013, CNCom, Sala A); esto debido a que la actuación fue antes de la quiebra.
• Los honorarios del letrado del síndico en extraña jurisdicción cuya contratación fue autorizada por
el juez (art. 258 LCQ).
15
Rouillon, Adolfo A. N. - Régimen de Concursos y Quiebras. Ley 24.522 – Buenos Aires - Edit. Astrea - 1998. 8ª ed. – pág. 306.
Luego de abonados los gastos del art. 240 LCQ, corresponde pagar el capital emergente de sueldos,
salarios y remuneraciones mencionados en el inciso 1 del art. 246 LCQ. Es decir, las contraprestaciones
debidas a los trabajadores en sus diversas modalidades como retribución de los servicios prestados.
En este punto debemos detenernos y aclarar que solo se incluye el capital por 6 meses de sueldos, sa-
larios y remuneraciones, no correspondiendo incluir ninguno de los restantes rubros mencionados en el
art. 246 – inc. 1 LCQ, no obstante existir cierta doctrina que incluye la totalidad de los rubros, fundada
en el fallo de “Pinturas y Revestimientos Aplicados S.A. s/ Quiebra” que se desarrolla a continuación:
“Teniendo en cuenta que la ley confiere el rango superior entre los diversos créditos privilegiados genera-
les a los provenientes de ‘sueldos, salarios y remuneraciones’, como referida a la contraprestación debida
al trabajador –en sus diversas modalidades- como consecuencia de su servicio o prestación laboral no
comprendiendo por tanto otros rubros no retributivos, como los demás enunciados en el artículo 270, inc.
1, ld, ley 19.551 ([Link]. indemnizaciones, vacaciones no gozadas, etc.) que no tiene por causa ‘el trabajo’,
sino un hecho conexo pero diverso, aun cuando el salario sirva de base para el cálculo de esos rubros”16.
Sin perjuicio de lo expuesto en el art. 247 LCQ y la jurisprudencia mencionada, en función de la senten-
cia dictada por la CSJN en “Pinturas y Revestimientos Aplicados S.A. s/ Quiebra” Expte. 069930/1998,
en trámite por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 4 Secretaría N° 8,
sentencia de fecha 26/03/2014, los trabajadores tienen un rango de privilegio superior a los demás cré-
ditos privilegiados incluso los del Estado y los de seguridad social (haciendo referencia a la AFIP), fun-
dando su sentencia en que los convenios internacionales cuando hayan tenido ratificación legislativa
hacen efectivas sus disposiciones introduciendo en su derecho interno las modificaciones. En el caso,
el Convenio 173 de la Organización Internacional del Trabajo (en lo sucesivo OIT) fue ratificado por la
Ley 24.285 teniendo rango superior a las leyes (art. 75 inc. 22 CN), y en su art. 1 inc. b) indica que los
créditos de los trabajadores tienen un rango de privilegio superior a los demás créditos privilegiados,
incluso los del Estado y los de seguridad social. Por Recomendación 180 de la OIT, que complementa
el convenio mencionado, se determina que el privilegio alcanza a los accidentes de trabajo y enfer-
medades profesionales. La CSJN entiende que el Convenio protege la inviolabilidad física, psíquica y
moral del trabajador. A su vez el accidente de trabajo también está protegido en el Convenio 17 de la
OIT ratificado por la Ley 13.560. Por todo lo expuesto, la Corte entiende que estos convenios interna-
cionales desplazan los arts. 239 1er párrafo, 247 y 249 LCQ, y manda modificar la sentencia recurrida.
La CSJN, al analizar la aplicación de un tratado internacional, sostuvo que: “…la Convención de Viena
sobre el derecho de los tratados (…) confiere primacía al derecho internacional convencional sobre el de-
recho interno. Ahora esta prioridad de rango integra el ordenamiento jurídico argentino. La Convención es
un tratado internacional constitucionalmente válido, que asigna prioridad a los tratados internacionales
frente a la ley interna en el ámbito del derecho interno, esto es, un reconocimiento de la primacía del de-
recho internacional por el propio derecho interno… la necesaria aplicación del art.27 de la Convención de
Viena impone a los órganos del Estado argentino asignar primacía al tratado ante un eventual conflicto
con cualquier norma interna contraria o con la omisión de dictar disposiciones que, en sus efectos, equi-
valgan al incumplimiento del tratado internacional en los términos del citado art.27” (ver “Ekmekdjian
Miguel c/ Sofovich Gerardo”, del 7.7.1992, en Fallos 315: 1503).
Por la aplicación del fallo, los laborales sin asiento de privilegio (es decir, por sus créditos que revisten
de privilegio general) cobrarían por art. 247 LCQ, es decir, antes que la afip.
La ley concursal argentina cumple con lo dispuesto por el art. 11 del Convenio OIT Nº 95 ratificado me-
diante el Decreto Ley 11.594/56 toda vez que da preferencia a los trabajadores respecto de los acree-
dores ordinarios o llamados quirografarios por el art. 248 LCQ.
16
de Diego, Julián Arturo - La remuneración del trabajador - Ed. Depalma – 1984 – págs. 429/31.
–– Respecto a los rubros, la OIT Nro. 95 refiere a salarios, la OIT Nro.173 en su art.6 aclara que
se debe incluir como mínimo los salarios por 3 meses, vacaciones por dos años, licencias e
indemnización por despido. Estos rubros están cubiertos por la LCQ.
–– Los tratados apuntan solo a los privilegios generales porque la OIT Nro. 95 art.11 inc.2 destaca
la preferencia sobre “los acreedores ordinarios” y el 173 art.8 inc. 1 indica que los créditos la-
borales gozarian de “un rango de privilegio superior al de la mayoría de los demás créditos privi-
legiados” entendiéndose que existen algunos créditos privilegiados de rango superior apuntan-
do a los privilegios especiales, los cuales son taxativos y tienen un bien asiento de privilegio.
El fallo sienta como principio general que el trabajador debe cobrar sus acreencias laborales
antes que cualquier otro acreedor, salvo que se trate de otros trabajadores con los cuales
debe concurrir en un plano de igualdad, es decir, en este último caso se distribuye a prorrata.
Lo que plantea el fallo no es generar un privilegio diferente sino modificar la preferencia en
el orden de pago. Es decir, ante la existencia de un crédito laboral y un crédito fiscal, ambos
con privilegio general, el crédito laboral deberá ser abonado en primer lugar y con el sobrante
se atenderá el crédito fiscal.
Si bien el fallo de la CSJN “Pinturas y Revestimientos” es solo de aplicación obligatoria para ese caso
en particular, la doctrina habla de cierta obligatoriedad de respetar el precedente dictado por los su-
periores jerárquicos.
Como síndicos y en conocimiento del fallo, el funcionario debería aplicarlo. Aquellos acreedores que se
sientan afectados podrán impugnar el proyecto ejerciendo su derecho de defensa y el juez, director del
proceso, debe resolver y expedirse, y, de ser necesario, ordenar al síndico su readecuación.
Los créditos con privilegio general tienen una preferencia de cobro sobre el 50% del monto producido
por la liquidación de todos los bienes falenciales y no de uno en particular, una vez satisfechos los
créditos con privilegio especial -previa reserva de gastos del art. 244 LCQ, los gastos de concurso y el
capital emergente de sueldos, salarios y remuneraciones debidos al trabajador por seis meses-. En el
caso de que la suma no sea suficiente, concurren a prorrata entre ellos, y el saldo insoluto participa a
prorrata con los comunes o quirografarios.
Según el articulado de la norma, son créditos con privilegio general los siguientes:
1. “Los créditos por remuneraciones y subsidios familiares debidos al trabajador por SEIS (6) meses y
los provenientes por indemnizaciones de accidente de trabajo, por antigüedad o despido y por fal-
ta de preaviso, vacaciones y sueldo anual complementario, los importes por fondo de desempleo y
cualquier otro derivado de la relación laboral. Se incluyen los intereses por el plazo de dos (2) años
contados a partir de la mora, y las costas judiciales en su caso;
2. El capital por prestaciones adeudadas a organismos de los sistemas nacional, provincial o municipal
de seguridad social, de subsidios familiares y fondos de desempleo;
5. El capital por facturas de crédito aceptadas por hasta veinte mil pesos ($ 20.000) por cada vendedor
o locador. A los fines del ejercicio de este derecho, sólo lo podrá ejercitar el libramiento de las mismas
incluso por reembolso a terceros, o cesionario de ese derecho del librador. (Inciso incorporado por
art. 7° de la Ley N° 24.760 B.O. 13/01/1997)”. La ley 24.760 sigue vigente y no fue expresamente de-
rogada, por lo que se entiende que complementa el nuevo CCC.
Además de estos privilegios, la jurisprudencia ha reconocido privilegio general al crédito por primas
adeudadas a una Aseguradora de Riesgos de Trabajo (“GARBIN SA S/ CONCURSO PREVENTIVO S/ IN-
CIDENTE DE REVISION PROMOVIDO POR PROVINCIA ASEGURADORA DE RIESGOS DEL TRABAJO SA”.
CNCom, en pleno, 20/12/07).
Como se dijo anteriormente, los privilegios son taxativos, lo cual es categórico, limitando su interpre-
tación. Siguiendo este razonamiento, la Inspección General de Justicia, al insinuar su crédito, peticiona
se le conceda la preferencia de privilegio general, pero los jueces lo declaran inadmisible determinando
que el mismo reviste el carácter de quirografario:
En autos “Furor S.A. s/ Quiebra s/ Incidente de Revisión por IGJ”, Expte. Nº 045543/10, Juzgado Nacional
de Primera Instancia en lo Comercial N° 9 - Secretaría Nº 18, se dispuso: “Buenos Aires, 8 de febrero
de 2011. … las tasas que percibe el incidentista, como contraprestación por los servicios que presta (art.
2: e del Decreto 1493/82), no están vinculadas expresamente con la actividad del fisco como único titular
del derecho reconocido por la LCQ: 246:4 (conf. arg. CNCom., Sala E, 11.12.2006, ‘Gas Areco S.A. s/ Conc.
Preventivo s/ Inc. de verificación por Inspección General de Justicia’; íd. Sala A, 23.06.2009, ‘Talleres Sus
Motor S.A. s/ Quiebra s/ Inc. de revisión promovido por Inspección General de Justicia’). … el privilegio
nace de la ley y no puede otorgárselo por analogía o extensión, la acreencia de marras sólo puede ser
calificada como quirografaria (cfr. Esta Sala, 11.11.10, ‘Savaria S.A. s/ Quiebra s/ Incid. de verificación por
IGJ”; íd. 03/02/2011 “Kinte S.A. s/ Quiebra s/ Incid. de revisión por IGJ’). … Rafael F. Barreiro, Juan Manuel
Ojea Quintana, Alejandra N. Tevez”.
En autos “Río Export S.A. s/ Concurso Preventivo s/ Incidente de Revisión promovido por IGJ” - Cám.
Nac. Com. - Sala D - 09/06/2010, se dispuso: “…Para reconocer privilegio no basta con que la acreencia
derive de servicios que pudieran calificarse como públicos, sino que además se requiere un elemento sub-
jetivo, cual es que sea adeudada ‘… al Fisco Nacional, Provincial o Municipal’ [art. 246, inc. 4), L. 24522],
que debe cobrarlos directamente. El hecho de que, en definitiva, el crédito insinuado se dirija al Fisco Na-
cional por intermedio de la Tesorería General de la Nación no es una justificación válida, pues entonces
cualquier disposición de esa índole tendría condición o virtualidad para modificar la ley sustantiva, lo cual
no puede admitirse”.
En igual sentido, en autos “Telba Data S.A. s/ Quiebra s/ Incidente de revisión por IGJ”, Expte.
27906/2012, Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 23, Secretaría N° 45, la resolu-
ción de la CNCom, Sala B, de fecha 22/11/2012 dice: “…II. No corresponde reconocer privilegio al crédito
por tasas que percibe la Inspección General de Justicia como contraprestación por los servicios que presta
(decreto 1493/82:2-e), toda vez que no se relacionan con la actividad fiscal del Estado, pues no basta con
que la acreencia derive de la prestación de servicios que puedan ser calificados como públicos, en tanto
debe tratarse de impuestos y tasas que cobre directamente el Fisco Nacional, único titular del derecho
reconocido por la Ley 24.522:246-4. No existiendo norma concursal alguna que establezca que el crédito
Son todos los demás acreedores comunes cuyos créditos no revisten privilegio alguno concurriendo
sobre el remanente una vez satisfechos todos los demás créditos.
Son aquellos acreedores que convinieron con el deudor, a través de un pacto contractual, la posterga-
ción de sus derechos respecto de otras deudas de éste, presentes o futuras, rigiéndose sus créditos
por las condiciones de su subordinación con el objetivo de incrementar el grado de satisfacción de los
acreedores quirografarios; algunos créditos se consideran subordinados o postergados, quedando en
peor condición que los restantes créditos, ya sea en forma voluntaria o por imperio legal. Asimismo, el
art. 41 LCQ último párrafo establece una categoría separada para los mismos.
• Contractual anterior al decreto de quiebra y dándose a conocer al juez: existen casos en los cuales
los socios simulan un aporte de capital mediante un contrato de mutuo a la sociedad (art. 1525 y
ss CCCN) y para dar una buena imagen a sus clientes subordinan su crédito.
• Sociedades accidentales: los socios ocultos formarán una categoría inferior a los quirografarios,
cobrando una vez que se les abone a los acreedores del socio gestor y los gastos de concurso
(art. 151 LCQ).
• El socio que, sabiendo que el ente se halla insolvente, se aviene a prestarle dinero en vez de arbi-
trar los mecanismos para capitalizarlo, no puede quedar en el concurso de la sociedad en igualdad
de condiciones con los demás acreedores para disputar derechos a los referidos acreedores. Se
expresa que hacerlo importaría tanto como admitir la posibilidad de trasladar el riesgo comercial
propio a terceros, lo cual es inadmisible y justifica que los créditos así nacidos sólo puedan ser
admitidos con el carácter de subordinados. (CNCom. D, 26/08/86, “El Palacio del Fumador S.R.L. s/
Quiebra – Incidente de verificación por Ríos José María”, RDCO 1987, pág. 151; CNCom, 31/05/12,
“Díaz y Quirini S.A. s/ Concurso Preventivo – Incidente de revisión (promovido por Quirini Augus-
to; Claudio A. Casadío Martínez, “Breve aproximación a los créditos subordinados. Con especial
referencia a su incidencia concursal y en el proyecto unificado de Código Civil y Comercial”) http://
[Link]/2012/10/23/breve-aproximacion-a-los-creditos-subordinados-con-es-
pecial-referencia-a-su-incidencia-concursal-y-en-el-proyecto-unificado-de-codigo-civil-y-comercial/
• Los socios o accionistas de la sociedad fallida. En este punto debemos ubicar antes a los socios:
recedentes que tuvieron que devolver lo que la sociedad les había pagado (conf. art. 150 LCQ).
“El art. 2582 determina en seis incisos cuáles créditos gozarán de privilegio especial, en una enume-
ración que armoniza con la Ley de Concursos y Quiebras (art. 241)…”
Privilegios especiales
Art. 2582 – inc. b): agrega que en el caso de dependientes ocupados por el propietario en la edifi-
cación, reconstrucción o reparación de inmuebles, el privilegio recae sobre éstos, incorporando un
nuevo asiento. No indica que recae “además” sobre éstos, con lo cual si se trata de una empresa
que adeuda sueldos por la edificación de un inmueble y sueldos a los empleados que trabajaban
en la fábrica, además de dividirse el asiento según donde trabajaba cada uno de ellos y los bie-
nes que fueron incautados por el síndico en cada uno de los inmuebles, también lo será según la
finalidad de los sueldos adeudados:
“En la segunda parte del inc. b, se alude a los privilegios de los créditos de los dependientes que hu-
bieran sido ocupados por el propietario en la edificación, reconstrucción o reparación de inmuebles.
En ese caso, el privilegio recae sobre dichos inmuebles”. La división del asiento de privilegio yo la
realizaba antes cuando la fallida tenía dos fábricas y cada empleado tenía privilegio sobre las má-
quinas incautadas en la fábrica donde laboraban. Ese criterio es el mismo. Solo que agrega lo del
privilegio sobre el inmueble.
([Link]
Art. 2582 – inc. e): incorpora a los titulares de un crédito garantizado con el derecho real de an-
ticresis. En cuanto a la prenda, aclara que están garantizados aquellos cuya prenda es con o sin
desplazamiento.
Art. 2582 – inc. f): incorpora al Código de Minería entre las normas a las que reenvía el art. 241 –
inc. 6 LCQ.
• Los privilegios especiales se extienden exclusivamente al capital del crédito, excepto en los si-
guientes casos (art. 2583):
La novedad es que a las costas en los juicios laborales les otorga un privilegio especial y en la ley
concursal gozan del privilegio general del art. 246 – inc. 1.
En cuanto a los intereses de los créditos con garantía real, admite los posteriores al juicio sin limi-
tación a los compensatorios como lo hace la ley concursal.
• Conflicto entre acreedores con privilegio especial. El art. 2586 CCC establece que los privilegios
especiales tienen la prelación que resulta de los incisos del art. 2582 CCC (idéntico lo que el art.
243 LCQ dispone con relación a los incisos del art. 241 LCQ), excepto los siguientes supuestos:
a) Los créditos mencionados en el art. 2582 – inc. f) tienen el orden previsto en sus respectivos
ordenamientos (idéntico al art. 243 inc. 1 LCQ).
b) El crédito del retenedor prevalece sobre los créditos con privilegio especial si la retención co-
mienza a ser ejercida antes de nacer los créditos privilegiados (idéntico al art. 243 inc. 2 LCQ).
Lo dispuesto por el art. 243 inc. 1 LCQ en cuanto a los créditos con garantía real del art. 241
– inc. 4 LCQ que se rigen por sus respectivos ordenamientos, resulta aplicable el siguiente
rango:
d) Los créditos fiscales y los derivados de la construcción, mejora o conservación, incluidos los
créditos por expensas comunes en la propiedad horizontal, prevalecen sobre los créditos la-
borales posteriores a su nacimiento:
“Debe advertirse que la doctrina ha cuestionado la solución prevista en el inc. d en relación a la
postergación de los créditos laborales, de manera que habrá que aguardar la interpretación que
efectúe la jurisprudencia sobre la cuestión”. ([Link]
do/CCyC_Nacion_Comentado_Tomo_VI.pdf)
e) Los créditos con garantía real prevalecen sobre los créditos laborales devengados con poste-
rioridad a la constitución de la garantía.
El rango precedente crea una nueva excepción consistente en los créditos laborales anteriores a los
créditos derivados de la construcción, mejora o conservación, los que resultan desplazados por los
primeros.
En el caso de existir un gran número de acreedores, es conveniente realizar los cálculos del proyecto
de distribución final en un anexo en razón de la graduación de los créditos y previendo las reservas
por incidentes pendientes de resolución.
17
Se consultaron los siguientes trabajos y ponencias:
2º Congreso Metropolitano de Ciencias Económicas - “El Nuevo Escenario Profesional” - 14, 15 y 16 de noviembre de 2007 - Con-
sejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ponencia: “Tratamiento de los Privilegios en la ley de concursos” - Autoras: Elsa Frumento Bouillet y Cecilia Beatriz Montelvetti.
50% Art.246
(Privilegio General)
50% Art.248
(Quirografarios)
Art.250 (Subordinados)
“… en nuestro derecho falencial, la quiebra de un sujeto no produce por sí misma, o no es de por sí, ex-
tintiva de las obligaciones por ella abarcadas. La extinción puede suceder en vinculación con la verifi-
cación de créditos, el modo especifico de conclusión del procedimiento y la rehabilitación del fallido,…
“… como posibles causas emergentes de la quiebra (modos, circunstancias o medios propios) vincula-
das a la extinción de las obligaciones abarcadas: la verificación de créditos (Art.200 LCQ ss y concs),
la conclusión de la quiebra (Arts. 225 a 229 LCQ y concs.) y la rehabilitación del fallido (Arts. 234 a 238
LCQ).
En cuanto a los créditos, la LCQ la extinción se vincula a los efectos de la rehabilitación del fallido pu-
diendo afirmar que el pago (total o parcial) recibido por el acreedor resulta cancelatorio de su crédito.
Asimismo, la LCQ extingue el privilegio especial convirtiéndolo en quirografario (Art.245), y además, ex-
tingue la obligación, respecto de los intereses compensatorios posteriores a la quiebra de un acreedor
con garantía real donde el bien asiento de privilegio es insuficiente para cubrirlos.
…por el solo hecho de no concurrir a la quiebra, no se extingue el vínculo obligatorio, el que subsiste
aun en caso de conclusión del proceso y puede ser reclamado por el acreedor en tanto no hubiera suce-
dido a su respecto la prescripción según el derecho de fondo.”
6.6 Reservas
“ARTÍCULO 220.- Reservas. En todos los casos, deben efectuarse las siguientes reservas: 1) Para los
acreedores cuyos créditos están sujetos a condición suspensiva. 2) Para los pendientes de resolución
judicial o administrativa.”
El art. 220 LCQ establece los únicos supuestos en que corresponde efectuar reservas.
El primero de los supuestos corresponde a acreedores reconocidos como tales pero sujetos a una
condición suspensiva. El segundo es para los pretensos acreedores que se encuentran pendientes de
una resolución judicial o administrativa (vgr. que tengan en trámite un incidente de revisión o de ve-
rificación tardía).
Sólo admite la afectación de fondos con destino a reservas en los casos contemplados en sus dos
incisos, los que tienen en común que los créditos deben encontrarse pendientes del dictado de una
resolución judicial o administrativa o de la ocurrencia de una condición suspensiva.
La jurisprudencia ha sostenido que “El inc. 2 del art. 220 de la ley 24.522 supone -justamente- la existen-
cia de una controversia no resuelta como ocurre en la situación de autos, referida a créditos devengables
en razón de relaciones conflictivas mantenidas por la sindicatura. Y la controversia no sólo puede estar
referida al crédito en sí mismo, sino también a su graduación; mas cualquiera sea el aspecto pendiente, la
solución es similar: la reserva debe ser constituida… Por último, cuando la ley prevé que en los proyectos
de distribución que se practiquen deberán efectuarse reservas para los créditos pendientes de resolución
judicial o administrativa, no se entiende que la normativa legal exija el requisito de la liquidez del crédito
como condición necesaria para acceder a la reserva, porque la liquidez y exigibilidad en estos casos de-
pende de una resolución judicial (esta Sala, 7.5.82, en ‘Editorial Codex S.A.’)” (Koner s/quiebra s/inc. de
reservas de fondos en: Frieboes de Bencich, Emilia I. s/quiebra. CNCom, Sala C, 17/12/04).
Distinto es el caso de las obligaciones devengadas entre el decreto de quiebra y la toma de posesión,
las que serán reconocidas con la graduación del art. 240 o 244 LCQ, en cuyo caso la segunda de las
normas citadas contempla la reserva de los créditos de mayor preferencia que desplazan a los acree-
dores con privilegio especial.
Otra cuestión es la famosa reserva que suele efectuar la AFIP de verificar otros rubros en caso de que
se determine deuda por ciertos impuestos. En estos casos el juez puede tener presente dicha reserva;
sin embargo no produce efectos en los términos del art. 220 LCQ ya que el síndico, en oportunidad de
presentar el informe final con el proyecto de distribución de fondos, no podrá reservar fondos atento
a carecer de monto determinado, salvo que el organismo promueva incidente con anterioridad a la
presentación de dicho informe denunciando dicho monto; caso contrario cobrará con futuras distribu-
ciones complementarias (art. 223 LCQ).
La jurisprudencia ha entendido que: “…Corresponde efectuar reservas por créditos pendientes de reso-
lución judicial o administrativa, créditos sujetos a condición suspensiva o gastos futuros aun no determi-
nados como podría ser el gasto de publicación de edictos del informe final. Es carga del síndico efectuar
las reservas y de no cumplir con las mismas puede ser sancionado…”.“Olimpia Cia. Arg. de Seguros S.A. s/
Liquidación s/ Inc. de Verificación por D’agostino, Marta”, 24/05/1990, Cámara Comercial Sala D.
En autos “Klas Mario Eduardo s/ Quiebra”, Expte. 053637/2002, en trámite ante el Juzgado Nacional
de Primera Instancia en lo Comercial N° 26, Secretaría N° 52 se resolvió: “Buenos Aires, 16 de mayo de
2008. *Y VISTOS: Estos autos para resolver la observación formulada a fs. 1495 por el Gobierno de la Ciu-
dad de Buenos Aires al proyecto de distribución de fondos presentado por la sindicatura a fs. 1469/1471,
el que fuera publicitado en los términos del art. 218 LC. conforme constancias de fs. 1481/1482, incidencia
que fue contestada por el síndico a fs. 1495/96. 1. Se presenta el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a
fs. 1469/71 a fin de formular la observación al proyecto arriba citado. Argumenta que la sindicatura omitió
establecer una reserva a su favor, en virtud del crédito -con los carácteres privilegiado general, especial y,
también, quirografario- que reclama en los autos: ‘Klas Mario Eduardo s/ Quiebra s/ incidente de verifica-
ción por GCBA’, expte. nro. 046074. 2. El funcionario sindical contesta el traslado de rigor a fs. 1500/1501,
solicitando el rechazo de la impugnación. Aduce no haber sido notificado por el acreedor impugnante del
traslado del incidente de verificación arriba mencionado. Además, señala que el proyecto de distribución
fue presentado con fecha 01.11.07 –v. fs. 1434/37-, y que a consecuencia de la observación formulada por
el señor Representante del Fisco en su dictamen de fs. 1441, readecuó su proyecto con fecha 12.02.08
En esta causa el síndico debería haber planteado revocatoria con apelación en subsidio a los efectos de
que la Cámara lo analice toda vez que se entiende que el síndico, como auxiliar de justicia, no puede
ser condenado en costas.
ARTÍCULO 218… “Honorarios. Presentado el informe, el juez regula los honorarios, de conformidad con
lo dispuesto por los Artículos 265 a 272.”
Para que el juzgador pueda expedirse en razón de los honorarios, es menester realizar un detalle de todos los
profesionales intervinientes en el proceso (funcionarios y letrados):
• Síndico (actual y anterior), enajenador, escribano, indicando en qué fecha fueron designados, cuán-
do aceptaron el cargo, el domicilio constituido a efectos de notificarles la regulación, aclarando si
actuaron en el proceso y hasta qué momento.
• Además se debe hacer mención del letrado de la sindicatura y del peticionante de la quiebra.
Sobre la base de las tareas realizadas en el proceso, el juez regulará los honorarios de todos los pro-
fesionales intervinientes.
7.1 Oportunidad
Inmediatamente después de la presentación del informe final, y sin necesidad de petición de parte, tal
como lo prevé el art. 218, inc. 4, le corresponde al “…juez regular los honorarios, de conformidad con
lo dispuesto por los artículos 265 a 272”. El art. 265 inc.4 claramente indica que la oportunidad de la
regulación es “al finalizar la realización de bienes en la oportunidad del art. 218”.
Los honorarios deben ser estimados por el síndico por la máxima suma dentro del proyecto de distri-
bución que acompaña al informe final.
Por lo tanto, se regulan los honorarios en esta oportunidad y previo a la publicación de edictos dado
que el mencionado art. 218 también dispone que: “Se publican edictos por DOS (2) días, en el diario de
publicaciones legales, haciendo conocer la presentación del informe, el proyecto de distribución final y la
regulación de honorarios de primera instancia…”.
Coincidentemente, Rouillon18 opina lo siguiente: “…La regulación debe hacerla el juez concursal, a ren-
glón seguido de la presentación del informe final y sin necesidad de petición del interesado”.
Si bien parece una solución automática, esto no siempre resulta así, y algunos jueces regulan al rei-
terar la petición. Y en caso de regular, lo deben hacer por los honorarios que les corresponden a los
funcionarios y profesionales intervinientes.
18
Rouillon, Adolfo A. N. - Régimen de Concursos y Quiebras. Ley 24.522 – Buenos Aires - Edit. Astrea – 2008 15° ed. – pág. 328
Honorarios 61
A su vez, si el síndico actuó en un concurso preventivo y en su posterior quiebra; por no haberse ho-
mologado el concurso preventivo, le corresponde doble regulación, una por cada proceso y aplicando
las diferentes pautas regidas en la ley (arts. 266 y 267 LCQ).
En autos “Muller Jorge s/ Quiebra”, Expte. 089498/2002, en trámite ante el Juzgado Nacional de Pri-
mera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaría N° 52, se dispuso: “Buenos Aires, 5 de noviembre de
2012.-…4. Corresponde entonces efectuar la regulación de los honorarios de los profesionales que han
intervenido en autos. Atento el estado de autos, y en virtud de lo establecido por los arts. 218, 265 inc. 4º
y 267 de la ley 24522, cabe determinar los honorarios de los profesionales intervinientes en estas actua-
ciones. En tal entendimiento y por la etapa concursal devenida en quiebra en los términos del art. 46 LC
(decreto del 27 de abril de 2005), regúlanse los honorarios del síndico ……., en la suma de pesos ……. y
los de las letradas patrocinantes de la originariamente concursada, en forma conjunta, Dras. ………., en la
suma de pesos …..En lo que respecta a la intervención en el procedimiento falencial, tomando como pauta
el activo realizado, regúlanse los honorarios del síndico ……, en la suma de pesos ….., los de la escribana
……… por la aceptación al cargo de fs. 1820, en la suma de pesos ……… ($ ………..-). Déjase constancia que
el monto de los honorarios regulados no incluyen la alícuota del I.V.A., impuesto que debe ser soportado
por quien tiene a su cargo el pago de las costas, conforme la doctrina sentada por la C.S.J.N. en los au-
tos ‘Compañía General de Combustibles S.A. s/ recurso de apelación’ del 16.06.93.- Esta medida se hará
efectiva únicamente en caso que el beneficiario del pago revista la calidad de responsable inscripto (R.G.
-D.G.I.- 3316/91: 3).-Notifíquese.- Fdo. María Cristina O’reilly. Juez”.
Las pautas regulatorias en caso de acuerdo preventivo se sintetizan en el siguiente cuadro y deberán
ser tenidas en cuenta en el supuesto de quiebra indirecta liquidada por el fracaso de concurso anterior.
Si existió homologación, pero no se abonaron los honorarios, no hay conflicto porque se toma la reso-
lución firme que se expide sobre los mismos.
62 Honorarios
Pero en el caso que se plantea deberá practicarse una reserva, tomando las pautas de regulación del
concurso, pero como nos encontramos ante en el estadio de una quiebra donde se liquidó el activo, la
base es el activo liquidado, y no como dice la norma “el activo prudencialmente estimado”:
En autos “Walonik, Pedro Martín s/ Quiebra”, Cám. Nac. Com. - Sala E - 09/12/2005, se dispuso: “La
regulación de honorarios de los distintos profesionales intervinientes en el concurso debe efectuarse so-
bre el monto del activo estimado entre un mínimo del 1% y un máximo del 4% (artículo 266, ley 24522).
Asimismo, debe tenerse en cuenta la limitación contenida en el párrafo 2 del citado precepto, merituando
a tal fin el 4% del pasivo verificado”.
Entonces, si la quiebra fuera indirecta, por fracaso del acuerdo, es decir, declarada antes de la homo-
logación del acuerdo, en este supuesto, corresponde regulación de honorarios profesionales por la
actuación en el concurso preventivo y también en la quiebra posterior. En este sentido se ha expedido
la Cámara Comercial de la siguiente forma: “Tiene dicho esta sala que, en estos supuestos, corresponde
practicar una regulación independiente para cada una de las etapas por las que atravesó el proceso (cfr.
“Ruta 8 S.A. s/ Quiebra”, 29/08/97). Ello, a fin de atender la necesaria retribución de las labores cumplidas
durante el concurso, evitando que los honorarios que se fijen por tal concepto disminuyan el porcentual
de la escala arancelaria que se aplique para fijar los emolumentos de los diversos profesionales intervi-
nientes en la quiebra” (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, Sala E -06/11/2002- “Compass
Argentina S.A. s/ Quiebra”- Publicado en: LA LEY 2003-D, 448).
Respecto al tope del 1% del activo estimado, si el mismo superase el monto de $ 100.000.000.-, cabe
efectuar varias aclaraciones sobre este punto, a saber:
Este párrafo, el del tope, fue incorporado por el art. 14 de la Ley 25.563, la cual declaró la emer-
gencia productiva y crediticia hasta el 10/12/2003. Además, modifica con su art.13 la Ley 23.898
al incorporar las tasas de justicia especiales reducidas que se aplican en los procesos concur-
sales y falenciales.
Honorarios 63
Como lo establece el art. 1° de la Ley 25.563, la emergencia finalizaba el 10/12/2003, y las pos-
teriores prórrogas la extendieron hasta el 31/12/2005. Por lo tanto, sobre la base de lo expuesto,
el párrafo agregado y por consiguiente el tope de $ 100.000.000 no se encontrarían vigentes.
• “Añádase que tampoco resulta aplicable en la especie el porcentual establecido por la Ley 25.563,
pues se trata de una ley que, en lo que aquí concierne, no fue prorrogada” (Ieba Inversora Eléctrica de
Buenos Aires S.A. s/ Concurso Preventivo”, Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°
3, Secretaría N° 5, 15/06/07. En igual sentido “Saturno Hogar S.A. s/ Concurso Preventivo”, Juzgado
de 1ra. Instancia en lo Civil y Comercial N° 5 de la Ciudad de Neuquén, 01/09/10, confirmado por la
Sala I de la Cámara de Apelaciones de la Ciudad de Neuquén el 22/02/11).
• “En dicho marco la Ley 25.563 introdujo en su artículo 13 modificaciones a la Ley 23.898 (artículo
3), y ha dispuesto la emergencia productiva y crediticia hasta el 10.12.2003. Dicha situación ha sido
reconocida y contemplada en las leyes de prorroga 25.589 y 25.972 –hasta el 31.12.2005-, mas no
se halla prorrogada en las leyes 26.077 y 26.204, por lo cual al presente la emergencia regulada en
la Ley 25.563 no permanece vigente (conf. CNCom, Sala A, ‘Unipack SA s/ concurso preventivo’, del
23.03.2009” (Fundación Dr. Daniel F. Gómez s/ Concurso Preventivo s/ Incidente de apelación (art.
250 CPCC) (Por la Concursada)”. CNCom Sala F, 03/02/11.
• “….Es del caso destacar, a todo evento, que si bien la situación general de emergencia prevista por
el art. 1º de la ley 25.561 – emergencia, social, económica, administrativa, financiera y cambiaria – ha
sido prorrogada sucesivamente por las leyes 25.589, 25.972, 26.077, 26.204, 26.339, 26.456, 26.563
y 26.729 dicha regulación general se ha plasmado, además, en disposiciones especiales dirigidas a
distintos ámbitos en los que se ha manifestado la crisis, que a su vez, han sido objeto de prórrogas
especiales . En lo que aquí interesa, el art. 13 de la ley 25.563 introdujo a la ley 23.898 (art. 3) las
modificaciones de que se trata, y ha dispuesto la emergencia productiva y crediticia hasta el 10.12.13.
Dicha situación ha sido reconocida y contemplada en las leyes de prórroga 25.589 y 25.972 – hasta el
31.12.05, con diversos alcances en el punto. Sin embargo, no se halla prorrogada en las leyes 26.077 y
26.204, por lo cual, al presente, la emergencia regulada en la ley 25.563 no permanece vigente (conf.
Arg. esta CNCom, esta Sala A, in re: ‘Unipack S.A. s/ Conc. Preventivo’ del 23.03.09). ‘En efecto, debe
destacarse, particularmente que la ley 25.563 en su art. 1º estableció, con precisión, que las modifi-
caciones introducidas a las leyes que menciona, “regirán mientras dure la emergencia salvo que se
establezca un plazo menor” sin perjuicio de cumplirse y mantenerse hacia el futuro los efectos corres-
pondientes a los actos perfeccionados. Es con esa inteligencia que debe entenderse lo dispuesto en
el art. 13 de esa ley cuando fijó una tasa especial para los procesos concursales del 0.75% del importe
de todos los créditos verificados comprendidos en el acuerdo preventivo, reduciendo el citado por-
centaje al 0,25% cuando dicho importe superase la suma de $ 100.000.000, aplicando éste último
sobre el excedente. A su turno pues, ha de interpretarse que cuando el art. 20 del citado cuerpo legal
habla de “derogación” del inc. e) del art. 3º de la Ley 23.898, debe ser interpretado con la extensión
y el alcance que la propia ley le ha asignado en sus arts. 1º y 13, esto es, que ha de entenderse que
dispone la reducción especial de la tasa de justicia en la emergencia, que sólo estaba dirigida a los
concursos preventivos. Es que, resulta incongruente interpretar que el texto del art. 20 apuntó a una
decisión de aumentar al doble en plena crisis y emergencia, la alícuota de la tasa en las quiebras,
reduciendo a la mitad la de los concursos preventivos. Máxime, si se repara en que ese artículo solo
contiene una disposición ‘complementaria’ de las contempladas en la misma ley. En este marco pues,
si bien la expresión ‘derógase’ del art. 20 de la ley 25.563, literalmente, tal como lo señala el a quo
podría conducir a otra interpretación, su incongruencia, ante los propósitos que inspiran la telesis le-
gal, resulta reconocida por la propia postura sostenida por la Representante del Fisco quien liquida el
1.5%. De este modo el alcance de esa norma debe ser entendido entonces, se reitera, en el ámbito y
con la extensión de lo previsto en los arts. 1 y 13 de esa ley que, como se ha dicho ut supra, ha perdido
vigencia. Coadyuva a tal conclusión, también que la ley 25.972 – promulgada el 15.12.04 – mantuvo
64 Honorarios
dicha solución al sostener que la tasa de justicia para acuerdos concursales seguiría siendo ‘calculada
sobre el monto de los mismos, hasta el 0.75% y 0.25% respectivamente’ sin referencia y/o restricción
alguna con respecto a las tasas reducidas o especiales que como supuestos de excepción contiene
el art. 3 inc e) de la ley 23.898 para las quiebras. Nuevamente pues, queda en claro pues, más allá de
cualquier interpretación meramente literal, que la intención del legislador en los textos involucrados
fue la de contrarrestar los efectos generados por la crisis económica y no introducir una modificación
para agravar la alícuota de la tasa en las quiebras. 3) Así las cosas, el cese de la vigencia de la ley
25.563 – dada la transitoriedad y excepcionalidad por la cual ha sido dictada – provoca el retorno a
la aplicación de la legislación de la ley 23.898 que dispone la alícuota reducida que deben oblar en
los procesos de falencia por tasa de justicia. O sea, el 1.5% del activo realizado, liquidación que fue-
ra efectuada, en su momento y luego consentida por el Fisco Nacional (ver fs. 268 vta). Coincide en
esto, el criterio del Fisco quien en su dictamen de fs. 947, expuso que el objeto de las modificaciones
introducidas por la ley de emergencia económica fue la de paliar la emergencia productiva y crediticia
acaecida como consecuencia de las medidas económicas que fueran implementadas, aspectos de
los cuales una empresa fallida nunca podría alegar verse válidamente afectada, razón por la cual no
sería lógica la solución a que arriba literalmente el fallo apelado, en el sentido de agravar los gastos
falenciales. Y cabe refrendar de tal forma, entonces, que el concepto de que la alícuota a aplicar en los
procesos de quiebra y liquidatorios continua siendo el 1.5% sobre el total del activo liquidado. En fun-
ción de todo ello, y a los fines de la aplicación de la Ley 23.898 se configura la excepción prevista por
el inc, 3 inc e) de la ley de tasa de justicia que impone la aplicación de la tasa reducida en un cincuenta
por ciento en los procesos concursales, como el que nos ocupa, incluídos los concursos en caso de
liquidación administrativa….” “Asociación Francesa Filantrópica y de Beneficencia s/ Quiebra s/ In-
cidente de distribución anticipado y provisorio”, CNCom, Sala A, 02/02/13.
• “…4.- Ahora bien, cabe apuntar que, contrariamente a lo expuesto por la Sra. Juez a quo, estima esta
Sala que la disposición del último párrafo del art. 266, incorporado por la Ley 25.563, art. 14, referida
a que en concursos cuyo activo supere los cien millones de pesos los honorarios no deben exceder el
1% del activo estimado, no se encuentra actualmente vigente.. Véase que si bien la situación general
de emergencia prevista por el art. 1° de la Ley 25.561 -emergencia, social, económica, administrati-
va, financiera y cambiaria- ha sido prorrogada sucesivamente por las leyes 25.589, 25.972, 26.077,
26.204, 26.339, 26.456, 26.563 y 26.729, dicha regulación general se ha plasmado, además, en dispo-
siciones especiales dirigidas a distintos ámbitos en los que se ha manifestado la crisis que, a su vez,
han sido objeto de prórrogas especiales. En lo que aquí interesa, el art. 14 de la Ley 25.563 introdujo a
la Ley 24.522 (art. 266) las modificaciones de que se trata, y ha dispuesto la emergencia productiva y
crediticia hasta el 10.12.03. Dicha situación ha sido reconocida y contemplada en las leyes de prórroga
25.589 y 25.972 -hasta el 31.12.05-, con diversos alcances en el punto. Sin embargo, no se halla pro-
rrogada en las leyes 26.077 y 26.204, por lo cual, al presente, la emergencia regulada en la ley 25.563
no permanece vigente (conf. arg. esta CNCom., esta Sala A, in re: ‘Unipack S.A s/ conc. preventivo’, del
23.03.09; en igual sentido, esta Sala A, ‘Asociación Francesa Filantrópica y de Beneficencia s/ Quiebra
s/ Incidente de distribución anticipado y provisorio’ del 22.02.13). De ello se sigue que, actualmente, se
encuentran vigentes los mínimos arancelarios establecidos en el art. 266 LCQ, primer y segundo párra-
fo.. Por otra parte, señálase que, de su lado, el art. 271 LCQ también permite a los jueces regular hono-
rarios sin atender a los mínimos fijados en la ley, cuando la naturaleza, alcance, calidad o resultado de
la labor profesional o el valor de los bienes que se consideren indicaren que la aplicación lisa y llana
de aquéllos conduce a una desproporción entre la importancia del trabajo realizado y la retribución
resultante.. “Italcred S.A. s/ Concurso Preventivo”, CNCom, Sala A, 04/09/15.
Como puede observarse en el gráfico anterior, la ley prevé un tope máximo del 4 % del pasivo verifi-
cado y distintos topes mínimos. En el caso de que los topes máximos sean inferiores al tope mínimo
consistente en dos sueldos de secretario, correspondería aplicar este último y así lo interpreta la ju-
risprudencia: “Teniendo en cuenta en la especie el monto del activo del concurso y que ni aun de adop-
tarse para la regulación el máximo del 4% se alcanzaría el mínimo legal previsto por el art. 266, segundo
párrafo, de la ley 24.522 (Adla, LV-D, 4381) -dos sueldos básicos de secretario de primera instancia-, las
Honorarios 65
regulaciones deben practicarse a partir del mencionado límite inferior establecido en la norma citada”
(CNCom., Sala E-10/09/2003- “Kasimis, Andrés E. s/ conc. prev.” - Publicado en: LA LEY 2003-F, 743).
En este caso, debe tenerse en cuenta que las distintas salas de la Cámara Comercial, en el ámbito de
la Capital Federal, tienen distintos criterios para la aplicación de los montos mínimos de honorarios
basados en el sueldo del secretario de primera instancia.
Asimismo, en caso de quiebra indirecta por incumplimiento del acuerdo, es decir, cuando el deudor
deja de pagar las cuotas concordatarias, además de los honorarios del síndico designado en la etapa
de falencia, corresponde regularle honorarios a la sindicatura designada durante la etapa del concurso
por las tareas realizadas con posterioridad a la homologación en función de lo previsto por el art. 289
LCQ sobre la base del 1% de lo pagado a los acreedores.
Puede el síndico solicitar un porcentaje mayor cuando el 1% es muy bajo frente a las tareas realizadas,
en cuyo caso debe detallar tales tareas y pedirle al juez que las meritúe.
La “ultraactividad” del síndico en el proceso concursal promovido por la Ley 24522 y sus reformas
es entendida como el desempeño que -con posterioridad a la homologación del acuerdo preventivo y
a la fijación de sus emolumentos- tiene el funcionario en el expediente principal y en los incidentes.
Ese trabajo extra, cargado al síndico fuera de la regulación prevista al momento de la homologación
correspondería que sea retribuido atendiendo a que la actuación profesional no se presume gratuita.
Estas tareas corresponden al control en el cumplimiento del acuerdo, en tanto realice labores que
merezcan ser remuneradas aplicando analógicamente el art. 260 LCQ (dado que no existen pautas),
y tratándose de una actividad profesional, ésta se presume onerosa (arg. CCiv: 1638, y ley 21.839: 3;
CNCom. Sala D, 21.02.01, “Ristorante San Babila S.R.L. s/ Concurso Preventivo s/ Incidente de revisión
por Salas, Mirtha”; íd., 20.05.11, “Baud Mol S.A. s/ Concurso Preventivo s/ Incidente transitorio”, entre
otros).
En autos “Fernández Miguel s/ Quiebra”, Expte. 038387, CNCom Sala D, que tramitó ante el Juzgado
Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaria N°51, se dictó la siguiente resolución:
“Buenos Aires, 18 de diciembre de 2013… 2. Por presentado el proyecto de distribución de fondos en
los términos del art. 218 de la ley 24.522.-… 5. En consecuencia, corresponde regular honorarios a los
profesionales intervinientes de acuerdo a lo dispuesto en los arts. 265 inc. 4º y 267 de la ley citada.- Por
ello, de conformidad con lo normado por los arts. 218, 265:4, 267 y 271 de la ley 24.552, se regularán los
honorarios, tomándose como base regulatoria el 12% del activo realizado.- En consecuencia, tomando
dicho parámetro regulo los honorarios de: a) al síndico, Ctdor. ……..… en la suma de pesos veinte mil cien
($ 20.100).- b) el letrado apoderado del peticionante de la quiebra, Dr. …….…, en la suma de pesos dos mil
quinientos ($ 2.500).-Notifíquese.- Asimismo, sin perjuicio de señalar que al momento de la homologa-
ción del concurso del deudor - que posteriormente devino en quiebra - se regularon los honorarios de los
funcionarios intervinientes en el proceso durante su faz concursal; corresponde determinar en esta opor-
tunidad los emolumentos de la sindicatura que intervino en el concurso como contralor del acuerdo, ello
hasta el decreto de quiebra.- En consecuencia, tendré en cuenta por un lado la importancia, complejidad
y extensión de la labor desarrollada , por lo que se regulan los honorarios de: a) el síndico, Ctdora. …….…,
en la suma de pesos diez mil cuarenta ($10.040).- Notifíquese.- Fdo. Maria Cristina O’reilly Juez”.
La jurisprudencia ha dicho que, aun cuando la ley no prevea una tarea conjunta del síndico y del comité
de control, toda vez que esa actividad atípica fue ordenada por el juez y no mereció objeciones por las
partes interesadas, debe considerarse una actuación plural y paralela que se plasma en presentaciones
separadas. (“Aerolíneas Argentinas S.A. s/ Concurso Preventivo”, Expte.059970/2001, en trámite por
ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 15 Secretaría N° 29, fallo de fecha
28/11/12, CNCom Sala D).
66 Honorarios
Deben considerarse otras tareas realizadas, como por ejemplo los informes que el juez le haya enco-
mendado similares a los que suele presentar un veedor, los que exceden el mero control del cumpli-
miento del acuerdo.
El avenimiento es uno de los modos de concluirse la quiebra por el cual existe un acuerdo de conteni-
do patrimonial celebrado entre el deudor y sus acreedores verificados y declarados admisibles que no
requiere homologación judicial, pero sí, una garantía del deudor por los gastos del proceso.
Una vez resuelto, el juez regula aplicando el art. 267 LCQ y, en el caso de que no se hubiera liquidado
la totalidad de los bienes, se analizará el activo prudencialmente estimado en la oportunidad de reali-
zarse el informe general del art. 39 LCQ, respecto de los bienes no vendidos, sumando ese importe a
los fondos no ingresados por los bienes enajenados.
Ahora bien, la jurisprudencia ha señalado que una disminución de las deudas no puede considerarse
como un mayor activo. En la causa “Soratto, Ricardo s/ Quiebra Voluntaria s/ Quiebras y Conc. S / Inc.
Cas” se levanta la quiebra por avenimiento y se regulan los honorarios en función del art. 267/8 LCQ
según el activo realizado, el no realizado prudencialmente estimado y las tareas cumplidas. Se apela
y la Cámara incluye en la base del cómputo de los honorarios el crédito hipotecario del Banco Nación
que fuera pagado por una heredera del fallido por subrogación entregando una carta de pago. Luego
se apela a la Suprema Corte de Mendoza, quien dice que la base es exclusivamente el activo y el pago
por subrogación es una disminución del pasivo, revocando el fallo. El Tribunal entiende que “la confor-
midad y posterior carta de pago otorgada por la Srta. Soratto, implicó sin lugar a dudas una disminución
de dicho pasivo y posibilitó la conclusión de la quiebra, pero en modo alguno puede considerarse como
un incremento del activo”, y por lo tanto, decidió revocar el fallo de Segunda Instancia ([Link]
[Link]/areas/justicia/files/[Link]).
Sin perjuicio de lo resuelto en dicho fallo, en caso de que la carta de pago haya sido otorgada al falli-
do e implique una disminución del pasivo, ese importe sí debe ser considerado en la base regulatoria
de los honorarios.
En este caso, la Ley establece que deben adoptarse los parámetros del art. 267, pero en el supuesto
de que el estado de distribución complementaria no se deba a la incorporación de un nuevo activo, se
regula en función de la calidad, extensión e importancia de las tareas realizadas.
A la hora de proceder a regular los honorarios en una distribución complementaria, el magistrado debe
tener en cuenta qué tareas desarrolló el síndico y demás profesionales intervinientes entre la distribu-
ción final y la distribución complementaria19.
19
Villoldo, Juan Marcelo. “LA APLICACIÓN DE LOS TOPES ARANCELARIOS EN LAS DISTRIBUCIONES COMPLEMENTARIAS”. RDCO
Nro. 227, LexisNexis.
20
Pesaresi – Passarón, [Link]. pág. 308.
Honorarios 67
Sin embargo, tal retribución no puede en forma ultraactiva remunerar las nuevas tareas que el síndico
realice luego de presentar el informe final21.
La regulación de honorarios practicada con base en el total del activo realizado no siempre remunera
en forma íntegra la labor desempeñada por la sindicatura en el procedimiento concursal, especialmente
cuando se desarrollan actividades profesionales con posterioridad a dicha regulación, que no pudieron
ser evaluadas al momento de practicar la misma22.
Lo que la ley no establece es en que medida deben remunerarse las tareas realizadas con posteriori-
dad a la clausura del proceso por distribución final y hasta la presentación del proyecto de distribución
complementaria.
Un criterio utilizado para establecer la forma de determinación de los honorarios en las distribuciones
complementarias ha sido el de comparar la escala utilizada en la distribución final y ver si la misma ha
sido magra o si los funcionarios han sido suficientemente remunerados, tratándose de una apreciación
subjetiva del juez, de forma tal de no afectar el principio de proporcionalidad entre la suma fijada como
honorario y el trabajo realizado23.
La doctrina más especializada en materia de honorarios en procesos concursales piensa que, salvo
circunstancias excepcionales, corresponde fijar los honorarios de todos los profesionales que hayan
recibido regulación con motivo del informe final y, además, repetir el mismo porcentaje, coeficiente
o proporción utilizados para el total o conjunto de las regulaciones efectuadas, incluidos los trabajos
desarrollados con posterioridad24.
En la vereda opuesta se ha dicho que “los porcentajes utilizados en las distintas distribuciones parciales
pueden diferir sin que ello constituya agravio para los beneficiarios de las regulaciones”25.
Esta postura tiene en cuenta la importancia o magnitud de las tareas realizadas, las que pueden variar
de una distribución a otra.
No basta con hacer una simple comparación de cifras, dejando de lado las tareas realizadas para la
obtención de los fondos distribuidos en cada oportunidad.
21
Para mencionar algunas tareas posibles, procedemos a detallar las tareas ocurridas en el caso “Canteras El Sauce”:
- Actuación en un expediente por cobro de pesos, en el cual se obtuvo sentencia favorable para la quiebra. Aunque fue un trabajo
profesional largo y dificultoso, por tener domicilio la demandada en el exterior, no ingresaron fondos a la quiebra.
- Tramitación en el Juzgado Federal Contencioso Administrativo Federal Incidente de Impuesto de Sellos, que al obtener sentencia
favorable, la Dirección General Impositiva modificó la liquidación practicada, reduciendo el monto reclamado, aumentando los
bienes para los acreedores.
- Acogimiento a los beneficios del régimen especial del decreto 932/1993. Atento a la situación especial de una quiebra para
poder ingresar al mismo demandó una larga y creativa labor por parte de la sindicatura, y amplitud de criterio por parte del Juz-
gado, logrando una disminución del pasivo en pesos/dólares estimada en $ 104.000. Aumentado los bienes para los acreedores.
- Actuación en distintos incidentes de verificación tardía (Tareas detalladas por Rabinovich de Landau, Silvia G. “Honorarios
complementarios en la quiebra”. Doctrina Societaria y Concursal, Errepar, Enero 2006).
En el mencionado precedente, la sindicatura sostuvo en la queja presentada ante la Corte, por denegación del recurso extraor-
dinario, que “… no podía preverse la importancia y magnitud de la tarea realizada con posterioridad al informe final y resulta difícil
de imaginar que el tribunal haya estimado posible que el 82% del personal de la fallida iniciara acciones con fundamento en su
incapacidad laboral, la sustanciación de 330 incidentes de verificación tardía, la intervención en mas de veinte licitaciones para la
protección de los fondos o la presentación en autos de catorce proyectos de distribución” (Citado por el Dictamen del Procurador,
de fecha 18.11.03 in re “Canteras El Sauce S.A. s/quiebra”. CSJN, 30.03.04).
22
Rabinovich de Landau, Silvia G. “Honorarios complementarios en la quiebra”. Doctrina Societaria y Concursal, Errepar, enero
2006.
23
Pesaresi – Passarón, [Link]., pág. 363.
24
Pesaresi – Passarón, [Link]., pág. 363.
25
“Mid American s/quiebra s/inc. regulación de honorarios”. CNCom, Sala E, 22.08.86 (citado por Pesaresi – Passarón, [Link],
pág. 363).
68 Honorarios
Por ello, no se puede sostener como principio absoluto que “en el caso de distribuciones complemen-
tarias la retribución mínima prevista por el legislador ya se encuentra garantizada con la regulación prac-
ticada en oportunidad de la finalización de la realización de los bienes”26.
Menos aún se puede establecer como regla que en las regulaciones practicadas al aprobar distribucio-
nes complementarias readquieren virtualidad los restantes topes del art. 267, de la LCQ (máximo del
12% y mínimo del 4%) sobre el activo realizado con posterioridad a la distribución final27.
No hay que subirse al péndulo e irse al otro extremo y defender a ultranza la regulación del tope
mínimo fijo en todas las distribuciones, sino relativizar las reglas o principios a los que refiere el fallo
y analizar cada caso en concreto a la hora de regular honorarios.
Es cierto que en aquellos procesos con activo escaso, si en la distribución final se utilizó el tope míni-
mo fijo, en la distribución complementaria -si el activo a liquidar es ínfimo-, puede utilizarse la escala
porcentual.
Pero también puede regularse un importe que oscile entre el 12% y los tres sueldos de secretario, uti-
lizando el magistrado la facultad de perforar el mínimo fijo.
El síndico debe formular la reserva por honorarios de los profesionales que intervinieron en el proceso,
en la oportunidad de presentar el informe final, atento a que la regulación de los mismos precederá
una vez presentado el informe, conforme lo indica el art. 218 segundo párrafo LCQ. Por lo expuesto,
corresponde estimarlos y reservarlos sobre el valor máximo posible en función de lo normado en el
art. 267 LCQ.
A continuación, en el gráfico que se anexa, se detallan los límites máximos y mínimos que determina
el texto legal.
26
“Laspina, Jorge R. s/quiebra”. CCivyComCordoba 2aNom, 30.06.03. LLC 2003 (diciembre), 1417 - IMP 2004-A, 1337.
27
“Laspina, Jorge R. s/quiebra”. CCivyComCordoba 2aNom, 30.06.03. LLC 2003 (diciembre), 1417 - IMP 2004-A, 1337.
Honorarios 69
El art. 267 LCQ establece que las regulaciones no pueden ser inferiores al 4%, ni superiores al 12% del
activo realizado, ni ser inferiores a tres sueldos de secretario. En las quiebras donde el activo es ínfimo,
ambos topes parecen inconciliables.
Estos límites corresponden a las regulaciones para todos los intervinientes y no para cada uno en
particular.
Es importante agregar que el art. 271 LCQ hace referencia a la regulación de honorarios sin atender a
los mínimos legales, cuando la naturaleza, alcance, calidad o resultado de la labor profesional o el va-
lor de los bienes que se consideren, indiquen que la aplicación lisa y llana de aquellos conduce a una
desproporción entre la importancia del trabajo realizado y la retribución resultante, e indica que en ese
caso deberá fundar las razones de tal decisión bajo pena de nulidad.
El art.1255 CCCN establece: “...Si la aplicación estricta de los aranceles locales conduce a una evidente e
injustificada desproporción entre la retribución resultante y la importancia de la labor cumplida, el juez pue-
de fijar equitativamente la retribución”. Esto significa que, si el juez entendiera que existe una notoria
desproporción entre los honorarios que establece la normativa y la tarea cumplida, fijaría los honorarios
conforme al principio de equidad, pudiendo establecerlos tanto por arriba de la pautas arancelarias como
por debajo de las mismas. Por eso la resolución judicial debe ser fundada bajo pena de nulidad.
Se entiende que los magistrados deben equilibrar la exigencia legal de cumplir, por un lado, con los
honorarios mínimos (tres sueldos de secretario) y, por el otro, analizar la magnitud e importancia de
la labor desarrollada en el proceso, porque la simple aplicación de la normativa legal podría arrojar
resultados irrisorios; opinión compartida por cierta jurisprudencia:
“En sentido concordante cuadra señalar que si bien el art. 271 LCQ prevé el mérito de la labor profesional
como uno de los parámetros a evaluar para aplicar la excepción que habilita a los jueces a no respetar los
mínimos arancelarios, al decir ‘cuando la naturaleza, alcance, calidad o resultado de la labor profesional,
no menos cierto es que dicha normativa ordena también a los jueces regular los honorarios sin atender a
los mínimos fijados en la ley cuando “el valor de los bienes” de la quiebra condujera a una desproporción
entre la importancia del trabajo realizado y la retribución resultante’…En razón de los valores económicos
en juego corresponde pues, en el caso regular los honorarios de los profesionales intervinientes con pres-
cindencia de la pauta mínima fundada en el salario del Secretario de Juzgado que contempla el art. 267
LCQ y tomando a ese efecto un porcentual del activo realizado que posibilite compatibilizar la finalidad
última del procedimiento falencial- que es la obtención del mayor dividendo concursal posible por parte
de los acreedores- con el derecho a una retribución digna por parte de los beneficiarios de esos emolu-
mentos. En esta línea, estima prudente el Tribunal asignar a las retribuciones de los funcionarios actuan-
tes en el presente trámite falencial el 30 % del activo realizado como tope regulatorio por lo actuado en
la quiebra” CNCom., Sala A, 24/04/2007- “Ingeniería y Mantenimiento Electromecánico SA s/ Quiebra”.
Sin perjuicio de que la aplicación de los parámetros establecidos en la ley conduzca a una desproporción
entre la importancia del trabajo realizado y la retribución resultante, habilitando a los jueces a apartarse
de la pauta legal, a su vez, evalúan que un honorario equivalente a los 3 sueldos de secretario impediría
a los acreedores verificados percibir el cobro de su crédito. Con ese fundamento, intentan tomar un por-
centaje del activo superior al 12% del activo realizado pero que arroje una suma inferior a los 3 sueldos
de secretario buscando ser equitativos, tanto con los acreedores que intentan alcanzar el mayor divi-
dendo concursal como con el síndico que pretende una retribución justa y digna por su trabajo (art.14
bis CN), el cual no se presume gratuito (Art.115 LCT). (“Q.M.H. S.R.L. s/ Quiebra” - Expte. 001959/2006
en trámite por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 23 Secretaría N° 45).
70 Honorarios
7.2.5 Al concluir por cualquier causa el procedimiento del concurso preventivo o de la quiebra
Si la quiebra concluye por pago total, se aplican las pautas del art. 267 LCQ.
En el caso de finalizar el proceso por “clausura por falta de activo” se dan dos situaciones:
a. De no existir activo alguno, ante el pedido de regulación de honorarios, algunos jueces no proce-
den a efectuarla aludiendo que no tiene sentido porque no existe activo del cual cobrarse y genera
una mayor actividad jurisdiccional injustificada.
En autos “Fernandez Eduardo Hugo s/ Quiebra”, Expte. 037441/1994, en trámite por ante el Juzgado
Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 12 Secretaría N° 24 se resolvió: “Buenos Aires,
4 de abril de 2014. I. Tiénese presente. II.1. De las constancias de autos y de las manifestaciones de
la sindicatura (v. fs. 228/229) -incontestadas por el fallido notificado a fs.231, surge la inexistencia
actual de bienes realizables en el presente proceso colectivo, circunstancia que acarreará la clausura
del procedimiento por falta de activo (L.C.232), toda vez que se encuentran reunidos los requisitos
de la norma legal citada. 2.- Respecto de los efectos de la solución que se adelantara (2do. párrafo
del art. 230), cabe señalar que los mismos no cesan debiendo en consecuencia el síndico constatar la
vigencia de las inhibiciones personales y patrimoniales oportunamente decretadas, librando los des-
pachos del caso. 3. Por ello, RESUELVO: a) Clausurar el procedimiento en la presente quiebra por falta
de activo; b) Requerir a la sindicatura para que cumpla dentro de los cinco días de notificada con el
control de las inhibiciones, c) Importando lo resuelto precedentemente, presunción de fraude, acorde
a lo preceptuado por el art. 233 L.C.Q., una vez firme, remítanse los autos a la Justicia Penal a fin de
la instrucción del sumario correspondiente; d) Notifíquese a la sindicatura por Secretaría. III. Habida
cuenta la inexistencia de activo, tiénese presente lo solicitado en el punto II del escrito en despacho
para su oportunidad. Fdo. HERNÁN DIEGO [Link]” Esta resolución no fue apelada porque las
resoluciones son inapelables por art 273 inciso 3 LCQ.
b. Cuando existe un activo ínfimo que no alcanza a cubrir los gastos del concurso, también debe so-
licitarse la clausura por falta de activo (art. 232 LCQ).
El criterio aquí expuesto fue avalado por la doctrina: “La clausura del procedimiento de liquidación,
acaecida tras la realización de los bienes y distribución del producto, pese a no haberse alcanzado el
pago total, se justifica en la imposibilidad de continuar un trámite sin objeto”28.
7.3 Recursos
En el estadio de una quiebra, donde la fallida pierde la legitimación procesal (art. 110 LCQ), es obliga-
ción del síndico, en cumplimiento de su deber legal y en representación de la fallida y de la masa de
acreedores, apelar los honorarios de todos los profesionales intervinientes en los presentes autos por
considerar alto el estipendio fijado, incluyendo los propios.
A su vez, en defensa de sus intereses, debe apelar por bajos cuando la suma es completamente des-
proporcionada a la calidad, eficacia y extensión de los trabajos efectivamente realizados conculcando el
derecho de propiedad siempre que la regulación arroje un resultado confiscatorio (art. 17 CN) y lesione
los derechos de trabajo garantizados por la Constitución Nacional (art. 14 bis CN).
28
Rouillon, Adolfo A.N. - Régimen de concursos y Quiebras – Buenos Aires - Ed. Astrea – 1998 8ª ed., pág. 296.
García Martinez, Roberto - Derecho Concursal – Buenos Aires - Ed. Abeledo – Perrot – 1997, pág. 564.
Honorarios 71
Además se debe puntualizar que no se proporciona una retribución justa y acentuar que el trabajo no
se presume gratuito (art. 115 LCT). Con este fundamento se requiere a V.E. elevar los honorarios regu-
lados modificando la sentencia de primera instancia en tal sentido.
Si nadie recurriera los honorarios, el juez, de oficio, debe elevarlos en consulta al Tribunal Superior
por aplicación del art. 272 LCQ para que se expida confirmando, reduciendo o elevando los mismos.
El fundamento del recurso debe presentarse en “otro sí digo” o en un memorial presentado en hoja
separada dentro del plazo de cinco días de concedido (arts. 245 y 246 CPCCN) con copia de traslado.
En la Ciudad de Buenos Aires, hay 3 salas de la Cámara Comercial (B,D y E) que, ante la existencia de
un activo insignificante, otorgan como mínimo los tres sueldos de secretario. La resolución de Cámara,
Sala E, de fecha 29-11-11, en autos “Desarrollos Tecnológicos S.A. s/ Quiebra”, Expte. 31184/03 en trámi-
te por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaría N° 51 se dispuso:
“…La revisión de los honorarios regulados en el supuesto de autos debe efectuarse conforme las pautas
establecidas en la Ley 24522: 267. La citada norma dispone que el total de las regulaciones no puede ser
inferior al 4% del activo realizado o a tres sueldos de secretario de primera instancia –el que sea mayor-,
ni tampoco puede exceder el 12% del parámetro citado en primer término. Consecuentemente, teniendo
en cuenta el total del activo indicado por el síndico a fs.863/6, se adoptara la pauta mínima prevista en
el art. 267 primera párrafo, fundada en el salario del secretario de Juzgado. Ello pues, el porcentual máxi-
mo previsto en el precepto legal referido -12% del activo- resulta ser inferior a tres sueldos de secretario
de primera instancia…postura a la que también adhieren otras Salas que integran el tribunal (cfr. Sala D,
“Columbris SA s/ quiebra” del 28/06/11; Sala B, “Wesson SRL s/quiebra” del 23/09/11). Ello pues el tempe-
ramento que adoptó se ajusta a la finalidad que persigue la ley, que es la de asegurar a los funcionarios y
letrados de la quiebra un mínimo retributivo…”.
72 Honorarios
8. Publicidad
“ARTÍCULO 218… Publicidad. Se publican edictos por DOS (2) días, en el diario de publicaciones lega-
les, haciendo conocer la presentación del informe, el proyecto de distribución final y la regulación de
honorarios de primera instancia. Si se estima conveniente, y el haber de la causa lo permite, puede or-
denarse la publicación en otro diario.”
“ARTÍCULO 219.- Notificaciones. Las publicaciones ordenadas en el Artículo 218 pueden ser sustituidas
por notificación personal o por cédula a los acreedores, cuando el número de éstos o la economía de
gastos así lo aconseje.”
Una vez presentado el proyecto, el magistrado ordena publicar edictos durante dos días en el diario de
publicaciones legales de la jurisdicción del juzgado (Boletín Oficial de la Nación) y de la provincia don-
de posea establecimientos haciendo conocer la presentación del informe y la regulación de honorarios.
La finalidad de esta publicidad es que el fallido o los acreedores, dentro de los diez días siguientes a la
última publicación, puedan formular observaciones con fundamento en omisiones, errores o falsedad,
pudiendo el Juez convocarlos a audiencia de considerarlo necesario.
La publicación de edictos en Boletín Oficial se realiza vía intranet en los Juzgados Nacionales de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En autos “Muller Jorge s/ Quiebra”, Expte. 089498/2002 en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera
Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaría N° 52, se dispuso e informó: “Buenos Aires, 5 de noviembre
de 2012….3. Publíquense edictos por dos días en el Boletín Oficial a los fines previstos por el art. 218 de
la ley 24.522, y a fin de que los acreedores y el fallido formulen -en caso de creerlo necesario- las obser-
vaciones pertinentes dentro de los diez días de concluida la publicidad. Serán remitidos por Secretaría
en virtud de lo dispuesto el 26/6/12 por la CSJN en la Resolución N° 1.687/12 y en el Expte. N° 7163/2009,
donde se dispuso que a partir del 1.9.12 todas las consultas al Boletín Oficial y la publicación de edictos
debían realizarse únicamente por medio del “Sistema Electrónico de Consulta y Publicación de Edictos”.
… MARIA CRISTINA O’REILLY. JUEZ”.
El edicto debe constar de no más de 70 caracteres por línea para no abonar el doble por cada una.
En función de lo establecido por el art. 219 LCQ, en el caso de existir pocos acreedores o con el fin de
economizar gastos, las notificaciones por edictos pueden ser sustituidas por notificación personal o
por cédula art. 135/6 CPCC.
Además, respecto de los acreedores laborales, la notificación corresponde que se realice por cédula o
algún medio fehaciente atento al fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación vigente y que se
indica ut infra.
En la causa “Clínica Marini S.A. s/ Quiebra”, varios acreedores laborales plantearon la inconstitucionali-
dad del art. 224 LCQ para redistribuir los dividendos caducos entre la masa de acreedores. Este pedido
fue rechazado en primera instancia y fue apelado.
Publicidad 73
habían renunciado a su derecho a percibir los dividendos concursales cuando no se les dio una posibi-
lidad cierta de conocer la existencia de ese derecho, notificándolos personalmente o por cédula de los
proyectos de distribución como lo establece el art. 277 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Además, los jueces resaltaron que el art. 218 de ese cuerpo legal dispone que deben publicarse edictos
por dos días en el diario de publicaciones legales, haciendo conocer la presentación del informe, el
proyecto de distribución final, y si se estima conveniente, y el haber de la causa lo permite, puede or-
denarse la publicación en otro diario. En ese contexto, señalaron que, en el caso, se mandaron ambas
publicaciones en cumplimiento de las pautas legales, no siendo aconsejable o económicamente viable
la sustitución de tales publicaciones por notificaciones por cédula (art. 219 LCQ), valorando la cantidad
de acreedores laborales que surgen de los proyectos de distribución, y el a quo manifestó que “no
puede, soslayarse el carácter de notificación erga omnes que atribuye la legislación concursal a los edictos
y hace presumir la notificación iure et de jure”.
La Fiscal General ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial dedujo recurso extraordina-
rio, que fue desestimado, dando lugar a la queja que está legitimada porque según el fallo de la CSJN,
Fallos: C. 534; XLIV. 01/08/13 “…tiene legitimación para recurrir la sentencia por la vía federal, ya que
tanto la Constitución Nacional en su art. 120, como la ley que rige su actuación, encomiendan al Minis-
terio Público la función de defender el orden jurídico en su integridad (Fallos: 319:1855 y sus citas)”.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió que hacía lugar a la queja y declaraba procedente
el recurso extraordinario dejando sin efecto la sentencia por lo siguiente:
“…8°) Que, en efecto, la Fiscal General impugnó la constitucionalidad de los arts. 218 y 224 de la ley
de concursos en su aplicación a los acreedores laborales, en razón de la falta de idoneidad de la publi-
cación de edictos para hacer saber la existencia del proyecto distributivo a tales acreedores, teniendo
en cuenta que usualmente transcurren varios años entre la declaración de quiebra y la distribución de
fondos –en el caso de autos, la falencia fue declarada el 3 de octubre de 1984– y la dificultad que impli-
ca para los trabajadores controlar el expediente y aún mantener contacto con sus letrados, siendo por
demás evidente que la lectura sistemática del Boletín Oficial no se encuentra al alcance de la mayoría
de ellos. Desde esa perspectiva, considera la Fiscal General que el juego de esa norma con el brevísi-
mo término de caducidad del art. 124 de la ley 24.522 –que redujo a un año el plazo de cinco años que
establecía la ley 19.551– afecta gravemente los derechos de los trabajadores, que presumiblemente no
habrán renunciado a percibir sus créditos alimentarios, sino que no han tomado conocimiento de que
los importes se encuentran a su disposición. Se suma a ello que la consecuencia de la caducidad es que
esos créditos -que en el caso alcanzan a cuantiosas sumas de dinero- se destinan al patrimonio estatal,
lo que la Fiscal General considera contrario al art. 8°, inc. 10 del Convenio 173 de la OIT, ratificado por
la ley 24.285, que dispone que: ‘La legislación nacional deberá atribuir a los créditos laborales un ran-
go de privilegio superior al de la mayoría de los demás créditos privilegiados y en particular a los del
Estado y de la Seguridad Social’ por lo que no resulta constitucionalmente admisible que tales fondos
sean asignados al Estado por una presunción de abandono que se sustenta en una ficción legal, no com-
patible con la situación descripta”.
“...11) Que el razonamiento así seguido por la Cámara la llevó a omitir la consideración de planteos se-
rios y conducentes, que refieren a derechos especialmente protegidos por la Constitución Nacional y por
tratados de igual jerarquía, invocados por la Fiscal General. Este Tribunal ha señalado repetidas veces
que la relación de trabajo reviste una especificidad que la distingue de muchos otros vínculos jurídicos,
74 Publicidad
puesto que la prestación del trabajador constituye una actividad inseparable e indivisible de su persona
y, por lo tanto, de su dignidad como tal. El principio protectorio que establece la Ley Fundamental y el
plexo de derechas que de él derivan, así como los enunciados de las declaraciones y tratados de jerar-
quía constitucional, han hecho del trabajador un sujeto de ‘preferente tutela’ (Fallos: ‘Vizzoti’ 327:3677;
‘Aquino’ 327:3753; ‘Pérez, Aníbal Raúl c/ Disco S.A.’ 332:2043), por lo que reviste especial trascenden-
cia la omisión en verificar la compatibilidad de las normas concursales aplicadas por el a quo con la
Constitución Nacional y con el Convenio 173 de la OIT ratificado por ley 24.285, en la forma propuesta
por la recurrente. Además no debe soslayarse que la propia ley autoriza la publicidad del proyecto de
distribución de fondos por otros mecanismos alternativos –aunque en determinadas circunstancias (art.
219)– de modo que el tribunal a quo debió examinar la incidencia de dicha cuestión a la luz de la norma-
tiva referida respecto de los acreedores laborales que cuentan con una especial tutela, a fin de procurar-
les la real satisfacción de los créditos adeudados que revisten carácter alimentario. Ello por cuanto no
debe tomarse desde la misma perspectiva a un trabajador como a un acreedor financiero o a un acreedor
comercial, aunque los dos integren la misma masa pasiva, dado el origen de cada crédito –en el primer
caso, derivado del producto íntegro de su trabajo– y la disparidad de recursos con que cuentan unos y
otros para seguir el proceso falencial hasta esta instancia. Por eso, resultaba imprescindible efectuar un
análisis diferenciado, evaluando los respectivos intereses en juego, máxime cuando se trata de prote-
ger la percepción de créditos laborales. Cabe añadir que la reciente reforma de la ley 24.522 mediante la
sanción de la ley 26.684, acentúa significativamente los recaudos legales para asegurar el conocimien-
to y participación de los trabajadores en los actos celebrados en los procesos de concurso preventivo y
quiebra. Forma parte de esas modificaciones, la incorporación de representantes de los trabajadores en
los organismos de control del proceso universal (art. 14 inc. 13; art. 42). Asimismo, a los efectos de la
constitución del comité de acreedores que actuará como controlador de la etapa liquidatoria, se dispone
la comunicación escrita no solamente a los acreedores verificados sino ‘a la totalidad de los trabajado-
res que integren la planta de personal de la empresa’ (art. 201) e inclusive se introduce como modo de
notificación de la audiencia informativa prevista en el art. 14, inc. 10, la ‘publicación por medios visibles
en todos los establecimientos’ que pertenezcan a la deudora. Resulta claro, de tal modo, que la orien-
tación de la reforma legislativa se dirige a asegurar que los trabajadores de la empresa insolvente co-
nozcan el trámite que les permitirá preservar su fuente de trabajo o percibir, aunque sea parcialmente,
sus créditos alimentarios, corrigiendo una marginación que muchas veces tiene su origen en la distan-
cia temporal entre el inicio del proceso y su culminación. ..Fdo. RICARDO LUIZ LORENZETTI. - ELENA I.
HIGHTON DE NOLASCO. - JUAN CARLOS MAQUEDA. - E. RAUL ZAFFARONI”.
En concordancia con lo expuesto en las líneas superiores, el Ministerio Público de la Nación, basándose
en el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación al que se hizo referencia y a otros resueltos
en la misma fecha (“AESA Aceros Especiales SA s/ Quiebra s/ incidente de apelación”; “Case SACIFIE s/
Quiebra”; Dolce Pasti SA s/ Quiebra”), entiende que, a fin de evitar una lesión al orden público laboral,
los acreedores laborales deben ser notificados personalmente o por cédula. A su vez agrega que se
les debe informar en dicha notificación el número de oficio prenumerado, monto del crédito a cobrar,
que se presenten en el banco sucursal tribunales munidos del DNI detallando el domicilio del mismo
y otra información útil.
Con respecto a esto último corresponde informar nombre, domicilio y teléfono del síndico concursal
para que pueda contactarlo en caso de duda (“Santanni y Cardona SAIC s/ Quiebra”, Expte. 34043/2003,
en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaría N° 52, reso-
lución de fecha 13/7/2015).
En autos “Max Precision S.A. s/ Quiebra”, en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia
en lo Comercial N° 22, Secretaría N° 44, en el auto que se transcribe a continuación, la Jueza a cargo
dispuso la generalización de la doctrina “Clínica Marini” a todos los acreedores y no únicamente a los
acreedores laborales. El auto es el siguiente: “Buenos Aires, 22 de agosto de 2014….2. Atento la doctrina
que fluye del precedente CSJN ‘Clínica Marini SA s/ quiebra’, líbrese cédula a los acreedores fin de hacer
saber la existencia del dividendo, así como de que, transcurrido un año desde dicha notificación, aquel
podrá declararse caduco en los términos del art. 224 LCQ… MARGARITA R. BRAGA – Juez”.
Publicidad 75
El síndico debe proponer el reemplazo de la notificación edictal por otra modalidad de citación
personal en oportunidad de presentar el proyecto de distribución y en función de la cantidad de
acreedores existentes.
La notificación a los acreedores laborales debe hacerse al domicilio real informado por la Policia
Federal, Renaper y la Cámara Electoral en el caso de que al verificar el crédito solo informaran el
domicilio constituido. Hay que asegurarse de la notificación fehaciente atento a lo que establece
el fallo dictado en “Clínica Marini S.A. s/ Quiebra”. Y los costos de la notificación a extraña juris-
dicción son nulos si se efectúa la diligencia a través de la división interiores de la Policia Federal
Argentina cuyos oficios son recibidos en el Palacio de Tribunales ingresando por el portón de hierro
ubicado sobre la calle Lavalle.:
“Buenos Aires, 29 abril de 2015 – MEP Hágase saber a la sindicatura que a los fines de lo previsto por
LCQ 224, deberá previamente cumplir con la debida notificación a los acreedores Martín Cabanne;
Luis Alberto Fernández, Silvia Ignoto, Raúl Orellana, Guillermo Pinasco, Alicia Mabel Ram, José Villa-
rruel, y Roberto Raúl Walenten. A tal fin, salvo en el caso de la acreedora Ignoto que tiene domicilio en
esta ciudad, deberá comisionarse al agente fiscal de las respectivas jurisdicciones, mediante oficio ley
22.172, el que debe diligenciarse mediante la División Interiores de la Policía Federal (LCQ 258). Enco-
miéndase la confección de tales oficios a la sindicatura” MARIA CRISTINA O REILLY JUEZ (FREEZEN
SA S/QUIEBRA Expte. 20078/2001 en trámite por ante este Juzgado Nacional de Primera Instancia
en lo Comercial Nº 26 Sec. Nº 52).
En la notificación solo se hace saber la existencia del proyecto distributivo a los acreedores; no se
considera necesario agregar copia del escrito.
76 Publicidad
9. Impugnaciones y observaciones
“ARTÍCULO 218…Observaciones. El fallido y los acreedores pueden formular observaciones dentro los
DIEZ (10) días siguientes, debiendo acompañar TRES (3) ejemplares. Son admisibles solamente aque-
llas que se refieran a omisiones, errores o falsedades del informe, en cualquiera de sus puntos.
Si el juez lo estima necesario, puede convocar a audiencia a los intervinientes en la articulación y al sín-
dico, para que comparezcan a ella, con toda la prueba de que intenten valerse.
Formuladas las observaciones o realizada la audiencia, en su caso, el juez resolverá en un plazo máximo
de DIEZ (10) días contados a partir de que queden firmes las regulaciones de honorarios. La resolución
que se dicte causa ejecutoria, salvo que se refiera a la preferencia que se asigne al impugnante, o a
errores materiales de cálculo.”
Dentro de los diez días de la última publicación de edictos, y/o de la fecha de recepción de cada cé-
dula, los acreedores o el fallido pueden efectuar observaciones o impugnaciones por error de cálculo,
respecto a las preferencias, por omisiones de reservas o por falsedad.
De esta presentación se corre traslado a la sindicatura, quien la contesta, y el juez resuelve. En caso de
corresponder, modifica la distribución oportunamente presentada. La resolución del juez causa ejecu-
toria: “…El pronunciamiento que resuelve las observaciones contra un proyecto de distribución de fondos
presentado por el síndico causa ejecutoria (lc: 214), y es, por tanto, insusceptible de recurso alguno (en
igual sentido: Sala A, 21.10.93, “Cia. Frigocen SAIC s/ Inc. de distribución de fondos”; Sala A, 14/08/1995,
‘Huergo, Carlos s/ Quiebra’)”. Fdo. Garzón Vieyra - Ramírez – Guerrero. Autos: “Fundiciones Santini
S.A.I.C. s/ Quiebra”, Expte. 048041/1998 en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo
Comercial N° 15 Secretaría N° 29, fallo de fecha 29/08/1988 CNCom Sala E.
El juez puede rechazarla por no referirse a los temas que específicamente indica el articulado, y en prin-
cipio es inapelable art. 273 inc. 3, para evitar perturbar la celeridad y agilidad del proceso liquidatorio.
Sin embargo, en el caso de que se incorporen rubros que no fueron objeto de verificación, podría en-
cuadrarse en un error material que provoca un daño grave a los demás acreedores habilitando el recurso
extraordinario (“Rayo Laser S.A. s/ Quiebra s/ Queja”, Expte. 031350/2008/1, CNCom Sala A 24/6/2011).
Resulta conveniente que la resuelva y luego eleve a la Cámara el expediente para resolver todas las
apelaciones.
También procede la queja ante la denegación del recurso de apelación si el Juez de Primera Instancia
no observa el error de cálculo que prevé la ley. En los autos “Sierras Sin Fin S.A. s/ Quiebra s/ Queja”,
Expte. 025726/1992/2 en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 10
Secretaría N° 19, fallo de fecha 14/06/2000, CNCom Sala D se resolvió: “…Procede la queja interpuesta
por un acreedor hipotecario por denegación de la apelación deducida, respecto de la decisión que rechazó
su observación del proyecto de distribución formulado por el síndico concursal (con base en que en un
precedente proyecto luego dejado sin efecto, había asignado un monto mayor para atender su crédito,
pero inexplicablemente en la nueva distribución se proyectó asignarle una cifra menor) con base en la
norma de la lc: 218. Ello así, toda vez que -en la especie-, la impugnación aparece fundada en la existencia
de un atribuido error de cálculo que había motivado la reducción del monto originariamente asignado en
el precedente proyecto…” Fdo. ROTMAN - CUARTERO.
En el caso de existir menores debe darse intervención al Defensor de Menores, previo a la aprobación:
La jurisprudencia se ha expedido: “…Resulta improcedente que el síndico concursal se agravie con base
en que precluyó el plazo para impugnar el informe final (ley 24522: 218) cuando -como en el caso- se ve-
rifica que el planteo formulado por un incidentista y el defensor de menores e incapaces, más que una
Impugnaciones y observaciones 77
observación en los términos de la ley 24522: 218-4° párr., se trató de un planteo de nulidad por la no inter-
vención del ministerio pupilar en el proyecto de distribución de fondos, ya que si bien rechazo la nulidad,
se dejó sin efecto un proveído tachado de nulo y se dispuso que la sindicatura formulara un nuevo cálculo.
Máxime, si en la época de practicarse el proyecto de distribución de fondos, el incidente de verificación de
créditos ya había sido incoado y el síndico fue notificado de tal incidencia con anterioridad a la aprobación
del proyecto practicado, por ende, no cupo que el funcionario concursal ignorara tal pretensión sino que,
por el contrario, hubo de practicar la reserva establecida por la ley 24522: 220-2°…” Fdo. Butty - Díaz Cor-
dero – Piaggi (“Luconi, Carlos Alberto S/ Quiebra”, 26/09/2001, Cámara Comercial Sala B.
Si el juez hace a lugar a la impugnación, el síndico debe modificar el proyecto en ese sentido:
“Corresponde hacer lugar a la impugnación al proyecto de distribución final efectuado por el consorcio de
propietarios. Sucede que tratándose de un crédito prededucible, el pago del crédito por expensas debe
realizarse de inmediato, sin necesidad de verificación alguna, y en forma íntegra, de modo similar al que
lo haría la deudora de hallarse in bonis (arg. y doctrina de la Ley 24522: 240), es decir, que los intereses
deben calcularse, según las pautas que resulten legal o contractualmente aplicables, hasta la fecha del
efectivo pago (conf. Rivera, J., Instituciones de derecho concursal, Santa Fe, 2003, T. II, pág. 267, apartado
d; O. Maffía, La ley de concursos comentada, Buenos Aires, 2003, T. II, pág. 240; F. Junyent Bas y C. Molina
Sandoval, Ley de concursos y quiebras comentada, Buenos Aires, 2005, T. II, pág. 510, citados en ‘Dallas
Instrumentos S.A. s/ quiebra s/ inc. LCQ 240 promovido por Aguas Argentinas S.A.’, del 14/12/06)” Ekudale
S.A. s/ Quiebra, Expte. 090668/2000 en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo
Comercial N° 9 Secretaría N° 17, CNCom Sala D fallo de fecha 07/05/12.
78 Impugnaciones y observaciones
10. Readecuación
Una vez firmes los honorarios, aprobada la tasa de justicia por el fisco, resueltas las impugnaciones en
el caso de que las hubiera, corresponde proceder a la readecuación del proyecto solicitando su aproba-
ción por estar ajustado a derecho, ordenándose el pago de los dividendos falenciales. No se requiere
nueva publicación de edictos ni otro medio de notificación.
En autos “Fernández José s/ Quiebra”, Expte. 84353/2001, en trámite por ante el Juzgado Nacional
de Primera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaría N° 51, se dispuso: “Buenos Aires, 27 de abril de
2015 – Toda vez que la readecuación del proyecto de distribución de fondos a despacho sigue los mismos
lineamientos que el reparto efectuado en fs. 2261 y que no fuera objetado por los interesados, apruéba-
se en cuanto ha lugar por derecho la readecuación efectuada a fs. 2323. II. Atento el estado de autos y
en atención al saldo bancario extraído por sistema del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, líbrese oficio
prenumerado a fin de efectuar las siguientes transferencias: 1) la suma de $ 162,72 en concepto de gasto
del art. 240 de la LCQ (edictos) a la cuenta 4426/6 denominada Fondo Coop., abierta en el Banco de la
Ciudad de Buenos Aires, Sucursal Tribunales; 2) la suma de $ 1,40 en concepto de gasto del art. 240 de la
LCQ (diligenciamiento de oficio) a la cuenta N° 2857/24 denominada INPI 5100/622 Recaudadora, abierta
en el Banco de la Nación Argentina, Casa Central; 3) la suma de $ 3,50 en concepto de gasto del art. 240
de la LCQ (diligenciamiento de oficio) a la cuenta N° 3297/34 denominada ANAC 5600/669 Recaud. FF 12,
CBU N° 0110599520000053297345, CUIT N° 30710884755, abierta en el Banco de la Nación Argentina,
Casa Central. 4) la suma de $ 1,91 en concepto de gasto del art. 240 de la LCQ (diligenciamiento de oficio)
a la cuenta N° 2635/86 denominada Prefectura Nacional Argentina MJSYGH4006/380 Recaud. FF 13, CBU
N° 0110599520000002635866, CUIT N° 30546694719, abierta en el Banco de la Nación Argentina, Casa
Central” Fdo. MARIA CRISTINA O’ REILLY – JUEZ.
De manera previa, debe ordenarse la desafectación de la inversión a plazo fijo y, una vez que los fon-
dos se encuentren a la vista en la cuenta judicial, proceder a la readecuación. Esto es necesario para
evitar que sigan generándose intereses, lo que motive un nuevo recálculo de la tasa al fisco.
Readecuación 79
11. Dividendo consursal
“ARTÍCULO 221.- Pago de dividendo concursal. Aprobado el estado de distribución, se procede al pago
del dividendo que corresponda a cada acreedor.
El juez puede ordenar que los pagos se efectúen directamente por el banco de depósitos judiciales me-
diante planilla que debe remitir con los datos pertinentes.
También puede disponer que se realicen mediante transferencias a cuentas bancarias que indiquen los
acreedores, con gastos a costa de éstos.
Si el crédito constara en títulos-valores, el acreedor debe presentar el documento en el cual el secreta-
rio anota el pago.”
El dividendo concursal es el importe a percibir por cada uno de los acreedores de la fallida, fruto de la
liquidación de los bienes. Para proceder a su pago es necesario:
a. Plazo fijo: desafectar los fondos que hubieran sido colocados a plazo fijo y colocarlos en la cuenta
bancaria abierta en autos.
b. Oficio prenumerado: confeccionar la planilla anexa al oficio prenumerado que realiza el juzgado,
dirigido al banco en el cual están depositados los fondos, sucursal Tribunales, a los efectos que
proceda a abonar a todos los acreedores mencionados en la planilla las sumas allí dispuestas. En
la planilla se detallan los beneficiarios (teniendo en cuenta los poderes y cesiones de créditos), con
su número de CUIT/CUIL o DNI (en el caso de tratarse de una persona física), el concepto del divi-
dendo (honorarios, IVA sobre honorarios en caso de ser responsable inscripto frente al impuesto,
gastos, capital o intereses) y el monto del dividendo a cobrar. En el caso de necesitar más de una
planilla en razón del número de acreedores, se debe adicionar el total de la hoja y colocarlo como
transporte en la hoja siguiente. Estos anexos se confeccionan por duplicado agregándose una co-
pia al expediente y el original es llevado por personal del juzgado al banco, junto con el libro de
prenumerados donde se deja asentada la fecha y el número de recepción. En el caso de personas
jurídicas, debe indicarse el nombre y apellido y CUIT/DNI de quien percibirá el dividendo, en el
caso de que al momento de solicitar la verificación haya acompañado un poder para percibir. Los
anexos deben ser firmados por el síndico en original. Luego los acreedores concurren directamente
al banco con su documento de identidad y, en el caso de cobro de honorarios, se debe adicionar
como requisito adjuntar la constancia de inscripción en la AFIP con el fin de efectivizar el cobro.
Con los acreedores sobre los que se tienen datos de las cuentas para transferir el dividendo, el
juzgado se ocupa de confeccionar un oficio prenumerado por separado (Ej.: AFIP, Registros de pro-
piedad, ARBA, etc.), debiendo el síndico enunciar los datos para realizar las transferencias (número
y tipo de cuenta, titular de la cuenta, CUIT, CBU y concepto a transferir).
c. Giro: si el número de acreedores a abonar es ínfimo, se libran giros judiciales debiendo el intere-
sado presentarse con su documento de identidad en el juzgado a retirar el cheque judicial y pos-
teriormente dirigirse al banco.
Podría habilitarse la feria judicial para peticionar la aprobación del dividendo falencial de existir un gran
número de acreedores laborales debido al origen alimentario de sus créditos:
La jurisprudencia ha dispuesto que: “…Procede la solicitud de habilitación de feria judicial formulada por
ciertos acreedores laborales con el fin de que se apruebe el informe final y el proyecto de distribución de
fondos y, en consecuencia, se ordene al Banco de la Ciudad de Buenos Aires el pago de los créditos veri-
ficados y declarados admisibles en las proporciones proyectadas por la sindicatura cuando, -como en el
caso-, se verifica que solo restaría determinar -como en el caso- precisión de los honorarios de los profe-
Dividendo concursal 81
sionales intervinientes en el expediente, antes de proceder a distribuir los fondos de acuerdo a lo previsto
por la lc: 218 y, a más, nada impediría una distribución parcial de fondos en las actuaciones, en la medida
que se produzcan las reservas necesarias para la atención de créditos preferentes. En tal sentido cabe pre-
cisar, que el tema no admite demora, puesto que ante la grave y prolongada crisis económica que afecta a
nuestro país, no parece razonable admitir dilación alguna -ni siquiera en el período de feria judicial- para
la concreción de la distribución de fondos proyectada por la sindicatura. Máxime, si no se advierte ningún
óbice factico ni jurídico para distribuir inmediatamente dichos fondos -con las reservas pertinentes-, y que
la mayoría de los créditos comprendidos en el proyecto de distribución son de naturaleza alimentaria. por
tanto, la demora en el pago de tales acreencias, comprometería derechos básicos de naturaleza alimenta-
ria de los cuales son titulares dichos acreedores…” Fdo. Monti - Di Tella - Díaz Cordero (Fx4 Gráfica Ham
S.A. s/ Quiebra, 20/01/2003, Cámara Comercial: Sala Feria).
Se adjunta a continuación un ejemplar de la planilla anexa al formulario prenumerado que debe com-
pletar el síndico.
82 Dividendo concursal
12. Distribución complementaria
El art. 222 LCQ establece que corresponde realizar una distribución complementaria por nuevos ingre-
sos. Estos nuevos ingresos podrían ser los siguientes:
1. provenientes de bienes no liquidados por no haberse hallado con anterioridad (por ejemplo, un
automotor que según la información aportada por el Registro pertenecía al fallido y al no localizar-
se se ordenó su secuestro con resultado positivo);
2. por desafectación de reservas (en el supuesto de declararse sentencia verificatoria por una suma
inferior a la reserva efectuada o ante la declaración de caducidad del incidente);
El síndico puede hacer reservas solo de aquellos acreedores de los que tenga conocimiento, ya sea
porque se presentaron a verificar, o fueron incluidos de oficio por el síndico (gastos de concurso), o
juicios de los que haya sido notificado fehacientemente.
Por ejemplo, en el caso de impuestos de una propiedad, de los, que debido a la intercepción de
correspondencia, el síndico tomara conocimiento. Debe mantenerlas por el plazo de prescripción de
cada crédito, debiendo en su momento solicitarle al juez la desafectación de la misma, salvo que el
magistrado intime al acreedor bajo apercibimiento de desafectar la reserva sin necesidad de declarar
la prescripción del crédito.
De existir acreedores verificados presentados con posterioridad al primer proyecto, es decir que no
fueron reservados en su oportunidad por desconocerse su existencia, tienen derecho a incorporarse
en esta oportunidad (art. 223 LCQ), reduciendo el monto de su crédito en proporción a la parte no
percibida.
En autos “Bodegas y Viñedos Talacasto S.A. s/ Quiebra s/ Inc. de apelación”, Expte. 047819/2001, en
trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaría N° 51, en fe-
cha 26/03/01, el dictamen del fiscal de la CNCom Sala B decía: “Resulta improcedente que un acreedor
laboral y su letrado -ambos tardíos- soliciten que se le abonen los porcentajes ya incluidos en anteriores
proyectos de distribución cuando -como en el caso- procede aplicar la lc: 223 toda vez que comparecieron
al concurso después de haberse presentado el proyecto de distribución. De modo pues, que la referida
presentación tardía impidió que los créditos fuesen tratados como reserva en los términos de la lc: 200.
Por tanto, dichos acreedores solo tienen derecho a participar de las futuras distribuciones en la propor-
ción que correspondía al crédito total no percibido (conf. Lc: 223)” Fdo.Díaz Cordero - Piaggi.
Este proyecto no requiere publicidad edictal salvo disposición en contrario del juez.
Distribución complementaria 83
En autos “Santanni y Cardona S.A.I.C. s/ Quiebra”, Expte 34043/2002, en trámite ante el Juzgado Na-
cional de Primera Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaría N° 52, se dispuso: “Buenos Aires, 15 de
diciembre de 2014 - …a. Por presentado el proyecto de distribución de fondos complementario en los tér-
minos del art. 222 de la ley 24522.- b. En atención a la cantidad de acreedores que percibirán acreencias,
se estima prudente la publicación de edictos por dos días en el Boletín Oficial, y a fin de que los acreedores
y el fallido formulen -en caso de creerlo necesario- las observaciones pertinentes dentro de los diez días
de concluida la publicidad, lo que así se decide. Serán remitidos por Secretaría en virtud de lo dispuesto el
26/6/12 por la CSJN en la Resolución N° 1.687/12 y en el Expte. N° 7163/2009, donde se dispuso que a partir
del 1.9.12 todas las consultas al Boletín Oficial y la publicación de edictos debían realizarse únicamente
por medio del “Sistema Electrónico de Consulta y Publicación de Edictos”. c. Atento el estado de autos,
y en virtud de lo establecido por los art. 265 inc. 3º y 267 de la ley 24522, teniendo en cuenta el monto a
distribuir, regúlanse los honorarios …-Notifíquese” - MARIA CRISTINA O’R EILLYJUEZ.
A su vez, corresponde el pago de la tasa de justicia por esos nuevos activos incorporados, siempre y
cuando no sea por desafectación de reservas.
A renglón seguido el magistrado regula los honorarios del síndico por la presentación de la misma:
“Estas distribuciones son posteriores a la distribución final (art. 218), y presuponen también una regula-
ción de honorarios complementaria”29.
Cabe destacar que la base regulatoria no incluye las desafectaciones de reservas cuyos importes fueron
base regulatoria en el informe final:
“Ello no obsta a que si existieren aun bienes en el patrimonio de la fallida, no incluidos en el informe final,
puedan formularse proyectos complementarios en los que deberán practicarse las correspondientes re-
gulaciones de honorarios sobre la base de lo liquidado” (CnCom, Sala E, 29/12/1989, Erosa Fryda S.A. s/
Quiebra - La Ley 1991-C, 558, sec. Jurisp. Agrup., caso 7315).
29
Rouillon, Adolfo A. N. Régimen de Concursos y Quiebras Ley 24.522 – Buenos Aires – Edit. Astrea – 2008 15ª ed. - pág. 330.
84 Distribución complementaria
13. Caducidad del dividendo concursal
“ARTICULO 224: El derecho de los acreedores a percibir los importes que les correspondan en la distri-
bución caduca al año contado desde la fecha de su aprobación.
La caducidad se produce de pleno derecho, y es declarada de oficio, destinándose los importes no co-
brados al patrimonio estatal, para el fomento de la educación común.”
El dividendo puesto a disposición de los interesados caduca al año desde que el mismo puede ser
efectivizado por el interesado, y no desde la aprobación del proyecto sin perjuicio de la diversa juris-
prudencia existente:
“En la ciudad de La Plata, a 11 de octubre de 2006, habiéndose establecido, de conformidad con lo dis-
puesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden de votación: doctores Pettigiani,
Roncoroni, Kogan, Genoud, Hitters, se reúnen los señores jueces de la Suprema Corte de Justicia en acuer-
do ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa C. 91.818, ‘Agronomía Bolívar S.A. Concurso
preventivo, hoy su quiebra’. ANTECEDENTES. La Sala II de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial
del Departamento Judicial de Azul confirmó el fallo de primera instancia que había decretado caduco el
derecho de los acreedores a percibir dividendos (fs. 1074/1080). Se interpuso, por Banco Mayo (en liqui-
dación judicial, hoy su quiebra), recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley (fs. 1083/1087). Oído el
señor Subprocurador General, dictada la providencia de autos y encontrándose la causa en estado de dic-
tar sentencia, la Suprema Corte resolvió plantear y votar la siguiente. CUESTIÓN. ¿Es fundado el recurso
extraordinario de inaplicabilidad de ley? VOTACIÓN. A la cuestión planteada, el señor Juez doctor Petti-
giani dijo: 1. La Cámara fundó su decisión en que computando el plazo entre la resolución que aprobó la
distribución complementaria (fs. 998) y el de solicitud de los acreedores (fs. 1040) no cabe dudas de que
caducó el derecho en disputa (art. 224, LC). 2. Contra dicho pronunciamiento se alzó el Banco Mayo (hoy
en liquidación judicial) por vía del recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley en el que denunció ab-
surdo e infracción de los arts. 273 inc. 5 y 224 de la Ley 24522. 3. El recurso no puede prosperar. Tal como
ya lo reseñé entendió el a quo que conforme lo prevé el art.224 de la Ley de Concursos ha caducado el
derecho de los acreedores recurrentes a percibir sus dividendos considerando el plazo transcurrido desde
la fecha de aprobación de la distribución complementaria (26 de febrero de 2001, v. fs. 998) y la petición
de las libranzas que fuera desestimada (2 de julio de 2002, v. fs. 1040). Lo que se discute en definitiva es
la fecha en que quedó notificada para los recurrentes la resolución de fs. 998. Al respecto surge del texto
legal (art. 224, LC) que se trata de un plazo anual y por ende el mismo debe computarse de la forma pre-
vista en el Código Civil (arts. 25 y 26, ley citada). Que es un plazo de caducidad, que no requiere petición
de parte y que no es susceptible de interrupción o suspensión; que el mismo opera de pleno derecho y si
bien necesita declaración expresa del tribunal no necesita de vista al acreedor quien si no ejerció su dere-
cho en tiempo lo pierde definitivamente (conf. RIVERA; ROITMAN Y VÍTOLO. Ley de Concursos y Quiebras,
T. III, comentario alart. 224). Ahora bien, la forma en que fue estructurada la resolución de fs. 998 generó
los agravios del recurrente quien pretende salir de la clara normativa del art. 224 citado y exigir la notifica-
ción -para este caso concreto- en forma personal o por cédula. … Como ya fuera transcripto, la resolución
de fs. 998 luego de tener por presentado el proyecto de distribución complementaria, ordenó ponerlo de
manifiesto en la Mesa de Entradas para conocimiento de los acreedores (obviamente para su automática
notificación) y luego reguló honorarios los que sí debían ser anoticiados en forma personal o por cédula.
Tal interpretación (de un doble sistema de notificación) por otra parte es acorde a la regla consagrada por
el art. 273 inc. 5 de la Ley concursal que privilegia los principios de rapidez y economía a efectos de dar
seguridad en los plazos y definición en las etapas, y ello justifica el régimen de notificaciones consagrado
(conf. Ac. 82.348, sent. de 6-IV-2005). Así, los acreedores del fallido con derecho a la percepción del di-
videndo concursal tienen la carga de presentarse a cobrar su crédito dentro del plazo de un año (art. 224
citado) y su incumplimiento determina la caducidad de pleno derecho de esa prerrogativa…”.
“No corresponde decretar la caducidad del derecho al cobro del dividendo concursal, cuando no se advier-
te inacción por parte del acreedor, sino que, por el contrario, la orden de pago cursada al banco deposi-
tario de los fondos de la quiebra, no incluyó su crédito y, para que pueda comenzar a computarse el plazo
de caducidad del derecho a percibir el dividendo concursal, ineludiblemente, los fondos debieron estar a
disposición del acreedor en la entidad bancaria pagadora” (“Aglomerado Salta S.A. s/ Quiebra” - Expte.
023673/1990 - CNCom Sala D - fallo de fecha 05/07/07).
Los acreedores tiene la carga de concurrir al banco para efectivizar el cobro; caso contrario caduca su
derecho y se extingue el crédito. Esto se produce de pleno derecho y puede ser declarado de oficio
por el juez. Sin embargo, la mayoría de los juzgados previamente intiman por cédula a los acreedores
a efectos de que en 5 días arbitren los medios que estimen pertinentes a los efectos de hacer efecti-
vo el cobro de los dividendos a su favor bajo apercibimiento de decretar la caducidad de los mismos
(“Sintesia S.A.I.C. y F. s/ Quiebra” - Expte. 112226/1998, en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera
Instancia en lo Comercial N° 26 Secretaría N° 52, 27/08/2009). Además, le requieren al síndico que
previamente se expida si correspondería declararlos caducos.
Las sumas de dinero correspondientes a honorarios no caducan. Así se decidió en autos “Klas Mario s/
Quiebra”, Expte. 053637/2002, en trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial
N° 26 Secretaría N° 52, 04/12/12; se dispuso: “… adviértese que no resulta acertada la petición formula-
da por el síndico, tendiente a la eventual declaración de la caducidad del derecho a la percepción de los
honorarios regulados en autos a la escribana, siendo que la carga de la presentación a cobrar sólo está
prevista para los dividendos concursales, por lo que no cabe extenderla a los beneficiarios de la regulación
de honorarios practicada a los funcionarios intervinientes en el procedimiento. Por ello, no ha lugar al pe-
dido de caducidad en los términos previsto por el art. 244 de la L.C.Q… Fdo. María Cristina O’reilly. Juez”.
En el caso de los honorarios, creemos que debería aplicarse la prescripción prevista por el Código Civil
y Comercial de la Nación (5 años según art. 2566).
Una vez caducos, se destinan los fondos al patrimonio estatal para el fomento de la educación común.
Ahora bien, existieron diversos planteos respecto a cuál debía ser el destino final de esos fondos:
a. A los acreedores del fallido: en primer lugar, en la quiebra de Carbometal SAIC, los acreedores cu-
yos créditos no fueron satisfechos en su totalidad pretendían que esas sumas sean redistribuidas,
pero esto no tuvo sentencia favorable ante la CSJN. El juez de primera instancia había resuelto “…
distribuir las sumas provenientes de la caducidad del derecho de dos acreedores entre el resto”. Esto
fue resuelto a contrario sensu por la Corte y en igual sentido por la Cámara Comercial en el siguien-
te fallo: “Decretada la caducidad de los dividendos concursales no percibidos, corresponde conforme
lo establecido por la Ley 24522: 224, girar los mismos a una cuenta especial del Ministerio de Edu-
cación para el fomento de la educación común, sin que pueda alegarse que ello afecta el derecho de
propiedad de los restantes acreedores, en la medida en que se advierta que el mismo se encuentra
acotado al cobro del dividendo concursal emergente del proyecto de distribución aprobado, que les
corresponda en cada caso” (“A. Bottacchi S.A. de navegación s/ Quiebra s/ Inc. de disposición de
fondos distribuidos” - Sumario N° 341, Cam. Comercial Sala E., 2002-08-27, ficha Nro. 000037741).
b. Al fallido: en autos “Cardone Juan Carlos s/ Quiebra”, fallo de la Cámara Civil, Comercial y de Ga-
rantías de Necochea resolvió declarar la inconstitucionalidad del art. 224, 2º párrafo que destina al
fomento de la educación los importes no cobrados por caducidad del dividendo concursal porque
c. Al Estado: en contraposición al fallo descripto ut supra se resolvió que el art. 224 no resulta in-
constitucional ni contrario a los art.16 y 17 de la Constitución Nacional: “1.- cuando un acreedor no
se presenta a cobrar el dividendo concursal puede presumirse que lo abandona negligentemente, el
efecto de ese abandono a favor del estado puede encontrar justificación, además del carácter publi-
cístico que insufla al concurso, en el dominio eminente del Estado. por lo cual, el art. 224, ultima parte
de la ley 24522 -en cuanto destina los importes no cobrados al patrimonio estatal, para el fomento de
la educación común- no es inconstitucional, pues no hay nada de absurdo o irrazonable en que la ley
presuma que esa renuncia es a favor de un tercero -el Estado- y no del deudor, ni tampoco de los acree-
dores, considerando que los derechos de uno y otros quedaron consolidados con el auto que aprobó
la distribucion.2.- no puede afirmarse que el destino para la educación que el art. 224, última parte de
la ley 24522 dispone para los fondos dejados de percibir por los acreedores verificados, sea inconsti-
tucional, pues no vulnera derechos adquiridos ni del deudor ni de los acreedores, por lo tanto no es
confiscatorio, pues se intercepta en el camino de la presunta garantía constitucional de esos sujetos un
acto procesal consentido por ellos mismos que dispone una manera de distribuir. 3.- el art. 224, última
parte de la ley 24522 no es inconstitucional, pues no favorece de modo discriminatorio a un determina-
do sector, sino que coadyuva al fomento de uno de los servicios esenciales del estado más caros de la
modernidad, cual es la educación (confirmada por la Corte Suprema, 14.11.06, ver fichas: 46298, 46299,
46300, 46301 y 46302) (síndicos en j° 27.542 Fiscalía de Estado en j° 22.216 Carbometal SAIC s/ conc.
prev. s/ rec. directo s/ inc. cas. (ed 2.1.03 y 3.1.03, f° 51836). xe “síndicos en aplicación 27.542 fiscalía de
estado en aplicación 22.216 Carbometal saic s/ conc. prev. s/ rec. directo s/ inc. cas. (ED 2.1.03 Y 3.1.03,
aplicación 51836). (Sumario N° 342)”SC MENDOZA: SALA I., 20020801. Ficha Nro.: 000038249)
d. A la CABA: Existe la ley 2.990 de “Dividendos Concursales Caducos” de la CABA, pero la misma re-
sulta ser inconstitucional dado que intenta reglamentar y modificar la LCQ, pero esto no es posible
en función de la pirámide constitucional y la jerarquía de las normas. Compete en forma exclusiva
al Congreso de la Nación, quien tiene las facultades exclusivas para legislar en materia de Concur-
sos y Quiebras (art. 75 inc. 12, 126 y 31 Constitución Nacional), resolver el destino de los fondos.
Nos encontramos en un país federal donde la Constitucional Nacional está por sobre la Ley local y
se prohíbe a las provincias ejercer el poder delegado a la Nación (Fallos de la CSJN: Cyment Zelik
s/ Quiebra y otros):
“Resulta inadmisible el planteo del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en torno a la
transferencia de los dividendos concursales no percibidos y caducos. Ello por cuanto la ley 2990 san-
cionada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no resulta válida porque pretende
regular el destino de los fondos caducos de las quiebras que ya se encuentra determinado por una ley
nacional cuya sanción es de competencia exclusiva del Congreso Nacional (conf. conf. CSJN, 7/2/12,
“Beaudean, Ricardo s/ Quiebra”, del 07/02/12)” Antonio Delgado SAIC S/ Quiebra. Fdo. Vassallo -
Dieuzeide - Heredia. Cámara Comercial: Sala D. Fecha: 2012-04-23 Ficha Nro.: 000060862.
e. A la provincia que corresponda: SCBA 11/10/06 “Agronomía Bolívar S.A. s/ Quiebra”: “...La Sala II
de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de Azul confirmó la sen-
tencia recaída en la instancia inferior que, a su turno, tuvo por operado de pleno derecho el plazo
de caducidad previsto por el art. 224 de la Ley de Concursos y Quiebras, como consecuencia de lo
cual dispuso rechazar la solicitud de libranzas de cheques en concepto –en lo que aquí interesa– de
dividendos concursales correspondientes al Banco de Olavarría S.A., hoy Banco Mayo en Quiebra en
los autos “Agronomía Bolívar S.A. s/Quiebra” (fs. 1040) y destinar los fondos no distribuidos al Mi-
nisterio de Educación de la Provincia de Buenos Aires para el fomento de la educación (fs. 1059 y fs.
1074/1080)...”.
Del exhaustivo análisis de las diversas normas, jurisprudencia y doctrina, se sintetiza que corresponde
destinar los fondos al Ministerio de Educación de la Nación, siendo el Estado Nacional en razón de la
Ley de Educación Nacional N° 26.206 quien se debe encargar de distribuir esos fondos para el fomento
educacional como garante del financiamiento del sistema educativo nacional (art. 9 de dicha norma).
La Corte Suprema de Justicia de la Nación se expidió, en tanto la Ley 24.522 es Nacional (CN art. 75
inc. 12) y ni las provincias ni la Ciudad Autónoma de Buenos Aires pueden legislar ni reglamentar sobre
ella. En los autos “Cuevas Miguel Angel s/ Quiebra (indirecta)”, Expte. 094715/2001, en trámite ante
el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 18 Secretaría N° 36, en fecha 08/07/10 se
resolvió la inconstitucionalidad de la Ley 2.990 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que disponía
sobre el destino de los fondos.
14.1 Fondos insuficientes para cubrir gastos del art. 240 LCQ
Distribuidos todos los fondos, en el caso de que no hubieran alcanzado a cubrir los gastos de concur-
so (art. 240 LCQ) debe clausurarse el proceso por falta de activo (art. 232 LCQ). Se le corre traslado
al fallido dado que esta resolución es apelable e importa la presunción de fraude, debiendo intervenir
la Justicia Penal. Este procedimiento no arroja, por lo general, resultados positivos, porque de la nor-
mativa actual se eliminó la calificación de conducta del fallido y de sus administradores, y además, el
tema no va a ser analizado por el Tribunal en lo Penal Económico con abundantes conocimientos en
la materia y con capacidad para aplicar sanciones.
La ley concursal establece diversas situaciones en que podría darse la tipificación de quiebra frau-
dulenta sin necesidad de presumirla, por lo que el juez del concurso, en caso de advertir un posible
delito, en su calidad de funcionario público, al dictar sentencia (de impugnación del acuerdo, nulidad
del acuerdo, quiebra, extensión de quiebra, ineficacia del acto, acción de responsabilidad, declaración
de clausura), debería hacer saber la posible existencia del delito de quiebra fraudulenta y proceder a
realizar el pase a la Justicia Penal para que luego el juez competente investigue los hechos.
A su vez, el funcionario sindical está en la obligación de hacer notar estos fraudes al tomar conocimien-
to de los mismos y, previo a requerir la clausura del procedimiento por falta de activo, debería realizar
un informe que contenga una síntesis de lo ocurrido en el proceso, resaltando qué acciones podrían
estar incursas dentro de las previstas en los arts. 176 y 178 del Código Penal de la Nación Argentina,
requiriéndole al Juez Comercial que dictamine sobre la calidad del sujeto como fallido comerciante,
toda vez que por causa de un vacío legal el no comerciante fallido no es sujeto activo de esta pena.
Luego, el Juez debe pasar el expediente a la Justicia Penal por presunción de fraude y realizar una de-
nuncia expresa en caso de existir una sospecha cierta de la existencia de un delito de acción pública.
Esto facilitaría al juez penal tomar un rápido conocimiento de la causa y aplicar las sanciones penales
correspondientes. Con el transcurso del tiempo, y con un aumento en el número de sanciones, es po-
sible que se logre disminuir el número de delitos de esta índole.
Mientras que no se hagan realidad las posibilidades de una futura reforma a la ley a fin de que se corra
traslado a la Justicia Penal Económica, cualquier persona, tanto física como jurídica, podría quebrar en
la Argentina y salir indemne.
Pasados los dos años desde la resolución que dispone la clausura del procedimiento, el juez debe
disponer la conclusión del proceso ordenando su archivo.
14.2 Fondos suficientes para cubrir gastos del art. 240 LCQ
Si la distribución alcanza a cubrir los gastos del art. 240 LCQ, se clausura el procedimiento por dis-
tribución final (art. 230 LCQ). Pasados los dos años desde la resolución que dispone la clausura del
procedimiento, el juez debe disponer la conclusión del proceso ordenando su archivo.
En cuanto a cómo realizar la distribución, el art. 228 LCQ dispone que, de existir remanente, deben
pagarse los intereses suspendidos a raíz de la declaración de quiebra, considerando los privilegios. Del
texto de la ley se desprende que deben ser considerados los privilegios, debiendo el síndico proponer
la distribución, la cual será considerada por el Juez30.
Si bien el texto de la ley pareciera seguir el principio, según el cual lo accesorio (el interés) sigue a lo
principal (el capital), lo cierto es que los privilegios son de interpretación restrictiva y solo son creados
por ley. Por otro lado, cuando el legislador quiso establecer un privilegio temporal a los intereses, lo hizo
en las dos excepciones contenidas en el art. 242 LCQ, correspondiente a períodos anteriores al decreto de
quiebra. Por último y no por ello menor, al momento en que renacen los intereses, los fondos provienen
de la venta de todos los bienes del fallido, sin poder identificarse el asiento con los créditos, motivo por
el cual no resulta posible “considerar los privilegios” en el esquema de privilegios concursales.
No obstante ello, siendo que la ley obliga al síndico a “considerar los privilegios” y no pudiendo dicho
funcionario calificar a todos los intereses como quirografarios, la solución se encontraría en la exten-
sión de los privilegios. En el caso de los privilegiados especiales, el agotamiento del asiento extingue
el privilegio (conf. art. 245 LCQ); en cambio, en los privilegiados generales, los mismos concurren a
prorrata con los quirografarios en lo que excedan de la extensión establecida en el art. 247 LCQ.
No obstante nuestra opinión, existe otra solución propuesta por la doctrina especializada que consiste
en considerar que la extensión del privilegio a los intereses depende de la existencia de ese remanente,
con prescindencia de que él se corresponda o no con el producto de su asiento, debiendo comenzarse
con el pago de los intereses de los créditos con privilegio especial, aplicando las mismas pautas –rango
o prorrata, según corresponda- que deben utilizarse para resolver los conflictos de concurrencia que
entre ellos se susciten (Villanueva, Julia. ‘Privilegios’. Ed. Rubinzal – Culzoni, 2004, p. 126). Aplicando
esta solución, debería atenderse en primer lugar los intereses renacidos de los créditos con privilegio
especial, luego los de aquellos que fueron reconocidos con la preferencia del art. 240 LCQ y el rema-
nente repartirlo por mitades entre los intereses renacidos de los acreedores con privilegio general y los
quirografarios con la extensión del art. 247 LCQ.
30
Villoldo, Juan Marcelo. “Consultorio Concursal”, revista DSE Errepar, diciembre 2015.
Una vez concluido el proceso liquidatorio es necesario proceder a su anotación en el Registro de Juicios
Universales respectivo. En el caso de que se trate de una conclusión por avenimiento o pago total,
deberá ser la sociedad interesada quien proceda a la inscripción, y en el caso de clausura por distri-
bución final o falta de activo, debiera ser el juzgado de oficio quien lo ordene y el síndico diligencie
el oficio pertinente.
De igual manera concluye en el caso de que no existan acreedores y alcancen los fondos para atender
los gastos del art. 240 LCQ o en el caso de que el fallido presente las cartas de pago de todos los
acreedores.
El síndico designado en la quiebra como oficial de justicia ad-hoc, Armando Pepe, DNI 11.111.111, pro-
cederá a la constatación y eventual clausura del domicilio de la fallida, sito en la calle Perú 2222 piso
1ro Dpto. A de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y a la incautación de los bienes de su propiedad,
perteneciente a FREEZ S.A., colocando las fajas de seguridad (se agregan cuatro al presente) y dejan-
do establecida consigna policial que se solicitará al efecto. Deberá informar sobre las condiciones de
seguridad del inmueble y consignar en Secretaría las llaves que hubiere, con indicación de su número.
Queda facultado para solicitar el auxilio de un cerrajero para violentar cerradura, allanar domicilio y re-
querir el auxilio de la fuerza pública a los fines de cumplir con su cometido, con habilitación de días y
horas en caso necesario. En caso de tratarse de un domicilio particular, el oficial de justicia solo deberá
efectuar inventario de los bienes existentes en el mismo, debiendo procederse de conformidad con el
art. 177 L.C. La medida ha sido dispuesta en los autos caratulados “FREEZ S.A. S/ QUIEBRA”, en trámite
ante el Juzgado Nacional de 1º Instancia en lo Comercial Nº 26, a cargo de la Dra. María Elsa, Secretaría
Nº 52, a mi cargo y dice: “Buenos Aires, 27 mayo de 2015... Proceder a librar mandamiento de constata-
ción, inventario y eventual clausura, con habilitación de días y horas a diligenciarse en el día, al domicilio
de la fallida”. FDO. MARIA ELSA. JUEZ. Dado, sellado y firmado en la sala de mi público despacho en
Buenos Aires, junio de 2015.
Modelos 93
15.2 Oficio Ley 22.172 de pedido de informe de deuda
Municipalidad de Tigre
S / D
Tengo el agrado de dirigirme a Ud. en los autos “MARIA ALEJANDRO DAVID S/ QUIEBRA”
Expte. Nº 091117, en trámite por ante este Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº
12, a cargo del Dr. Hernán Diego, Secretaría Nº 23, a cargo del Dr. Gerardo Dario, sito en Marcelo T.
de Alvear 1840 P.B. de esta Ciudad, a fin de que acompañe deuda actualizada del inmueble del fallido,
sito en Neuquén 941/95 PB 1 de General Pacheco, Partido de Tigre (Pdo (057) Tigre; matrícula: 25947/1
cuya nomenclatura catastral es: Circ. II; Secc. B; Manzana 101; Parc.8; Subparcela 1; Partida 009449-1).
El auto que ordena el presente dice: “Buenos Aires, 27 de mayo de 2015… De conformidad con lo
solicitado líbrense los oficios requeridos, en su caso conforme ley 22.172….…. Fdo.: HERNÁN DIEGO.-Juez”.
El síndico está facultado para firmar el presente art. 275 inc.1 Ley 24.522.
Se deja constancia de que el diligenciamiento del presente se encuentra exento del previo
pago de cualquier impuesto, tasa, arancel, sellado o cualquier otro gasto que pudiere corresponder
(art. 273 inc. 8º Ley 24.522), y que se encuentran autorizados a diligenciar el presente LA SíndicA Ma-
ría Pérez y/o el Dr. Matute, Alejandro DNI 28.888.888 y/o quienes ellos designen.
94 Modelos
15.3 Oficio al Banco de la Nación Argentina
OFICIO
Sucursal Tribunales
S / D
Tengo el agrado de dirigirme a usted en los autos “NENI FOOD S.A. S/ INCIDENTE DE INTEGRA-
CION DE APORTES”, Expte. 58888/2009 (ex EXPTE.5933) en trámite por ante este Juzgado Nacional
de Primera Instancia en lo Comercial Nº 23, a mi cargo, Secretaría Nº 45, a cargo del Dr. Bruno, sito
en Marcelo T. de Alvear 1840 P.B. de esta Ciudad, a fin de que inviertan los fondos que se encuentran
depositados en la cuenta Nro. 9940007727 a plazo fijo por el término de treinta días, renovables auto-
máticamente.
Se deja constancia de que el diligenciamiento del presente se encuentra exento del previo
pago de cualquier impuesto, tasa, arancel, sellado o cualquier otro gasto que pudiere corresponder
(art. 273 inc. 8º Ley 24.522), y que se encuentran autorizados a diligenciar el presente LA SíndicA Ma-
ría Pérez, y/o el Dr. Matute, Alejandro DNI 28.888.888 y/o quienes ellos designen.
Modelos 95
15.4 Edicto
(Intranet)
(Nota: Atento a que el día 25/6/2012 la CSJN dictó la Resolución N° 1.687/12 en el Expte. N° 7163/2009, en donde se dispuso que
a partir del 1/9/2012 todas las consultas al Boletín Oficial y la publicación de edictos debían realizarse únicamente por el “Siste-
ma Electrónico de Consulta y Publicación de Edictos”. Por ello, hallándose eliminado el soporte papel como medio de comu-
nicación con el Boletín Oficial para consultas y publicaciones a partir de la fecha señalada, a los fines de brindar un mejor más
rápido servicio de justicia, la sindicatura deberá remitir vía e-mail a la dirección de mail del juzgado como “archivo adjunto” en
formato Word 97, en cualquier día y horario, el modelo de edicto para que el Juzgado, previo confronte, proceda a su remisión
al Boletín Oficial por medio del sistema referido. Se insta al interesado a que cumpla con la mayor celeridad posible lo anoticia-
do. Asimismo, se hace saber que cualquier circunstancia relativa al trámite a seguir que no resulte de significativa entidad será
solucionada por el Tribunal en Secretaría ante la asistencia y petición del interesado.)
96 Modelos
15.5 Síndico apela honorarios por altos y bajos
Sr. Juez:
SERÁ JUSTICIA
OTRO SÍ DIGO:
FUNDA RECURSO
Que vengo a apelar por bajos los honorarios regulados a mi favor toda vez que la suma es
completamente desproporcionada a la calidad, eficacia y extensión de los trabajos efectivamente rea-
lizados conculcando mi derecho de propiedad (Art.17 CN).
Tal como indica el artículo 271 LCQ, los jueces deberán regular honorarios sin atender a las
pautas previstas por la ley cuando exista una desproporción entre la importancia de la labor realizada
y la retribución resultante.
Modelos 97
párrafo, fundada en el salario del secretario de Juzgado. Ello pues, el porcentual máximo previsto en el
precepto legal referido -12% del activo- resulta ser inferior a tres sueldos de secretario de primera instan-
cia…postura a la que también adhieren otras Salas que integran el tribunal (cfr. Sala D, ‘Columbris SA s/
quiebra’ del 28/06/11; Sala B, ‘Wesson SRL s/quiebra’ del 23/09/11). Ello pues el temperamento que adopto
se ajusta a la finalidad que persigue la ley, que es la de asegurar a los funcionarios y letrados de la quiebra
un mínimo retributivo…”. Se adoptó igual criterio en “Agalte SA s/ quiebra”, en fecha 2-11-11.
Además hay que entender que la suma que arroja el 12% del activo da un resultado confisca-
torio lesionando los derechos de propiedad (art.17 CN) y de trabajo (art.14 bis CN) al no proporcionar
una retribución justa, resaltando que el trabajo no se presume gratuito (art.115 LCT) y, por otro lado,
es desproporcionado a la tarea realizada.
Por todo lo expuesto, solicito se eleven los honorarios regulados a mi favor modificando la
sentencia de primera instancia en este sentido.
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15.6 Síndico solicita. Presenta proyecto de distribución
Señor Juez:
Adella González, síndica concursal, con domicilio constituido junto al letrado que me patroci-
na, Dr. Marcelo Casa T° 11 F° 11 CPACF, en la calle Tucumán 555 P. 12° “D”, en autos caratulados: autos
“Juan Pérez s/ Quiebra” Expte. 57416/2010, a V.S. digo:
La fallida solicita su propia quiebra e informa que es empleada del Gobierno de la Ciudad con un hijo
discapacitado. El decreto de quiebra es de fecha 26-10-09 y en fecha 02-07-2010 se fija como fecha de
cesación de pagos el 30-6-09 (fs.157/8). No existen bienes de titularidad de la fallida; por eso el activo
se conformó con embargos a su sueldo.
A fs.216, S.S. entendió vencido el plazo previsto por el Art.236 LCQ y esta sindicatura indicó a fs. 220
que no existe proceso penal, por lo que a fs.341 se resuelve ordenar el levantamiento de la inhabili-
tación de la fallida.
III. A continuación informo que los fondos existentes surgen de los embargos que se efectuaban so-
bre el salario mínimo, vital y móvil de su cuenta sueldos Nro.361111 perteneciente al Banco Santander
Río Suc. 175 (Parque Patricios) CBU 0720175888000033311040 (ver fs.20). El saldo en el banco según
las constancias que se acompañan al presente asciende a $ 10.063,35 en plazo fijo según certificado
063333117 con vencimiento 10-10-12 y la suma de $ 23.953,26 en saldo disponible de la cuenta 0002-
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023-046-0713-0777-6. La Ley 23.898 establece en su artículo 3° inciso e) la aplicación de la tasa re-
ducida en los procesos concursales. Por lo tanto, esta funcionaria calcula la tasa de justicia aplicando
la tasa reducida del 1,5% sobre el importe total mencionado ut supra $ 34.016,61, siendo la misma de
$ 510,25. Solicito que de la misma se corra vista al fisco.
A) El informe:
1) El abogado peticionante de la quiebra, Dr. Mario Szuzu, domicilio en Lavalle 14 piso 1ro, CABA,
zona 108. CUIT 20-22222222-1 Responsable Inscripto.
2) Síndico Pablo Pérez, con domicilio en Maipú 3 PB CABA, fs.214, que, habiendo sido designado
a fs.17, acepta el cargo el 20-11-09 y renuncia en fecha 29-2-12 fs.195. CUIT 20-11111111-0 Monotri-
butista.
3) Esta sindicatura, Adella González, designada en fecha 7-3-12, acepta el cargo a fs.200 el 16-3-12.
CUIT 27-33333333-2 Responsable Inscripta.
b) Conforme surge de autos, son acreedores del concurso (ver sentencia del art. 36 e incidentes):
c) La reserva:
No se hace reserva para la publicación de edictos en el Boletín Oficial, a la que se refiere el tercer pá-
rrafo del Art. 218 de la Ley concursal. No es necesaria la misma atento al número de acreedores, los
que pueden ser notificados mediante cédula (art. 219 LCQ).
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d) El saldo a distribuir es: $ 34.016,61
Tal como lo prevé el art. 218, inc. 4 “Presentado el informe, el juez regula los honorarios, de conformidad
con lo dispuesto por los Artículos 265 a 272.”. El art. 265 inc.4 claramente indica que la oportunidad de
la regulación es “al finalizar la realización de bienes en la oportunidad del art.218”.
Por lo tanto, corresponde que se regulen en esta oportunidad y previo a la publicación de edictos dado
que el mencionado art.218 también dispone que “Se publican edictos por DOS (2) días, en el diario de
publicaciones legales, haciendo conocer la presentación del informe, el proyecto de distribución final y la
regulación de honorarios de primera instancia…”.
Adella González
Contador Público UBA
CPCECABA T17 F83
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16. Ejercicios prácticos
16.1 Caso 1
Consigna:
Practicar la readecuación del proyecto de distribución final en los siguientes autos:
“Esteban Pepe s/quiebra”
Enunciado:
En la quiebra se ha vendido el siguiente inmueble:
[Link] 960 $ 135.000.-
Acreedores:
Afip – DGI (privilegio general) $ 28.500.-
Afip – DGI (quirografario) $ 8.500.-
Ricardo López (laboral) sueldos $ 5.000.-
Indemnizaciones Ley 25.323 $ 10.000.-
SAC y Vacaciones $ 2.500.-
Banco Río (quirografario) $ 16.000.-
Leonardo Rogo (quirografario) $ 7.500.-
Diners Club Argentina (quirografario) $ 6.000.-
Sergio Grand (acreedor hipotecario) $ 48.000.-
El juez resuelve que la reserva para gastos del Art.244 LCQ es del 30%, por lo que cubre en su totali-
dad los gastos previstos.
Los honorarios del síndico han quedado firmes por resolución de Cámara en un 12% del activo.
SOLUCIÓN PROPUESTA:
Saldos
Detalle Parciales % Inmueble
insolutos
Fondos ingresados 135.000,00
Total 157.475,00
COMPROBACIÓN
Acreedores
Gastos del concurso art. 244 LCQ 6.200,00
Gastos art. 240 LCQ 1.050,00
Acreedores con privilegio hipotecario 48.000,00
Acreedores con privilegio general ilimitado 5.000,00
Acreedores laboral con privilegio general limitado 8.616,62
Acreedores con privilegio general limitado - AFIP 19.645,88
Acreedores quirografarios 28.262,50 116.775,00
Consigna:
Realizar el proyecto de distribución de fondos en los siguientes autos:
“Esteban Estero s/quiebra”
Enunciado:
Auto de decreto de quiebra: 09/04/1999
Fecha de entrega de posesión del inmueble: 10/02/2000
Realización de bienes:
a) Inmueble: $ 50.000.-
b) Rodado: $ 12.500.-
c) Intereses ganados por plazo fijo: $ 2.000.-
por inversión de la subasta del inmueble
Gastos realizados:
a) Publicación de edictos subasta: $ 2.500.-
b) Publicación de edictos de la quiebra: $ 500.-
c) Gastos de exhibición de los bienes subastados: $ 200.-
d) Comisión del martillero: 10 % sobre el precio de venta de los bienes
muebles y 5% sobre el precio de venta de los bienes inmuebles.
Debe ser soportada por el adquirente en subasta.
Gastos a realizar:
a) ABL: desde el auto de quiebra hasta la entrega de posesión: $ 2.600.-
b) Patentes automotores: desde el auto de quiebra hasta
la entrega de posesión: $ 1.200.-
Acreedores verificados, con sentencia favorable en el juicio hipotecario, los que obtienen:
• Los acreedores hipotecarios son coacreedores de igual grado de privilegio
• Juan Pérez, acreedor hipotecario
a) Capital: $ 9.000.-
b) Intereses compensatorios anteriores: $ 3.600.-
c) Intereses compensatorios posteriores: $ 1.800.-
• Antonia Estelar, acreedor hipotecario
d) Capital: $ 36000.-
e) Intereses compensatorios anteriores: $ 14.400.-
f) Intereses compensatorios posteriores: $ 7.200.-
AFIP:
a) Crédito con privilegio general, art. 246, inciso 4: $ 16.000.-
b) Quirografario: $ 40.000.-
La Playa SA
a) Quirografario: $ 20.000.-
En cuanto a la discusión acerca de si la tasa de justicia es art. 240 o 244, la jurisprudencia ha dicho:
“Cualquiera sea el “nomen iure” que se les asigne –contribución, gastos de justicia o reserva de gastos-
lo cierto es que, cuando la liquidación de los bienes hipotecados es insuficiente para satisfacer el crédito
y sus accesorios, el acreedor hipotecario debe soportar el pago de la tasa de justicia y de los honorarios
regulados a favor de los letrados intervinientes y del síndico, en la medida en que su actuación redunda
en beneficio e interés individual del primero” (Ccivl y Com, Azul, sala II, abril 1-997- “Banco de Olavarria
SA c Lacoade Domingo y otro” - ED 174-27).