Oración matutina: Señor, dirige mi pensamiento hoy para que esté libre de
autocompasión, deshonestidad, obstinación, interés propio y miedo. Inspira
mis ideas, decisiones e intuiciones. Ayúdame a relajarme y a tomármelo con
calma. Libérame de las dudas y la indecisión. Guíame hoy y muéstrame mi
próximo paso. Señor dame lo que necesito para enfocar cualquier problema.
Rezo especialmente por mi liberación de la obstinación. Te pido por todas
estas cosas y para que yo pueda ser de la máxima utilidad a Ti y a todos los
que me rodean. (AA p 80-81)
Oración matutina (SA) Te ruego que me mantengas sobrio y me protejas de la
lujuria hoy, porque solo yo no puedo… Hoy te ofrezco mi voluntad y mi vida,
para que obres en mí según tus deseos. Líbrame de la servidumbre del ego,
para que pueda cumplir mejor tu voluntad. Elimina los obstáculos que haya
en mi camino y haz que mi victoria sobre los mismos sea un testimonio para
aquellos que con el apoyo de tu fortaleza, de tu amor y de la puesta en
práctica de tu forma de vida, reciban mi ayuda. Concédeme hoy lo que
necesite.
Oración a lo largo del día: Señor, me encuentro agitado y
asustado/dubitativo. Ayúdame a detenerme y a recordar que ya no dirijo yo
solo el espectáculo. Concédeme los pensamientos y acciones apropiados que
me ayuden en estas situaciones específicas. Libérame del miedo, el enojo, la
preocupación, la autocompasión y las decisiones imprudentes. Que se haga
tu voluntad y no la mía. (AA p 82)
● Oración nocturna: Señor, perdóname si he sido egoísta, resentido,
deshonesto y temeroso hoy. Ayúdame a no quedarme nada para mí y a
hablarlo abiertamente con otra persona. Muéstrame dónde debo una
reparación y ayúdame a hacerla. Ayúdame a ser amable y considerado
con todo el mundo. Ayúdame a pensar qué puedo hacer por los
demás. Por favor, ayúdame a no irme hacía la preocupación, el
remordimiento o los pensamientos enfermizos, y así ser útil a los
demás. (AA p 80)
Oración nocturna (SA): Dios, conoces mi corazón, cuánto deseo sumergirme
en la lujuria. A ti te la entrego. Ven y vence a mi lujuria. La rechazo, no quiero
tener ninguna relación con ella—sea consciente o inconscientemente—
Quiero que tú te hagas cargo de ella. Por favor, ayúdame a mantenerme
sobrio de toda mi lujuria esta noche. (SA p 169)
Algunas oraciones para cada uno de los Pasos:
1r. Paso: Señor, Admito que soy impotente ante la lujuria. Admito que mi
vida es ingobernable cuando trato de controlarla. Ayúdame hoy a entender el
verdadero significado de esa impotencia. Elimina de mí toda la negación
causada por mi adicción.
O: Admito que soy impotente ante la lujuria. Mi vida se ha vuelto
ingobernable (AA p. 29, SA p. 83)
2º Paso: Padre Celestial, sé en mi corazón que sólo tú puedes devolverme el
sano juicio. Te pido humildemente que elimines todos mis pensamientos
engañosos y toda conducta adictiva en el día de hoy. Sana mi espíritu y
restaura en mí una mente clara.
O: Sin ayuda, es demasiado para mí. Pero hay Uno que tiene todo el poder:
Dios. ¡Ojalá le encuentres ahora! Las medias tintas no nos sirvieron de nada.
Me encuentro en el momento crucial. Le pido a Dios cuidado y protección
con total abandono. (AA p. 59)
3r. Paso: Señor, yo me ofrezco a ti para que hagas conmigo y en mí tu
voluntad. Libérame de la esclavitud del ser, para que yo haga mejor tu
voluntad. Libérame de mis dificultades, que la victoria sobre ellas sirva de
testimonio para aquéllos a quien yo ayude, de tu poder, tu amor y tu forma
de vida. Ojalá haga siempre tu voluntad (AA p 63)