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Producción Ovina

Este documento presenta una introducción a la producción ovina en Argentina. Explica que históricamente la actividad ovina fue muy importante en Buenos Aires pero luego se trasladó principalmente a Patagonia. Actualmente hay alrededor de 14,5 millones de ovinos distribuidos en pequeñas explotaciones familiares. Describe las diferentes categorías de animales en un rebaño ovino y aspectos claves de la reproducción como el comportamiento estacional de las ovejas y la importancia del manejo del servicio.
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Producción Ovina

Este documento presenta una introducción a la producción ovina en Argentina. Explica que históricamente la actividad ovina fue muy importante en Buenos Aires pero luego se trasladó principalmente a Patagonia. Actualmente hay alrededor de 14,5 millones de ovinos distribuidos en pequeñas explotaciones familiares. Describe las diferentes categorías de animales en un rebaño ovino y aspectos claves de la reproducción como el comportamiento estacional de las ovejas y la importancia del manejo del servicio.
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UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA

FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS Y FORESTALES


CURSO DE INTRODUCCIÓN A LA PRODUCCIÓN ANIMAL

INTRODUCCIÓN A LA PRODUCCIÓN OVINA

INTRODUCCION

El sector ovino muestra una rica trayectoria a nivel nacional y en especial en la


provincia de Buenos Aires, siendo los lanares el elemento fundamental en el poblamiento
de la Pampa Húmeda y el motor de la economía agro-exportadora de fines del siglo XIX
y principios del XX. Para ese entonces se llegó a un stock de alrededor de 74 millones de
cabezas de las cuales el 70% se encontraba en tierras bonaerenses básicamente en
explotaciones manejadas por colonos inmigrantes. La incorporación del los territorios
patagónicos junto al progreso del bovino y la primera oleada de agriculturización
pampeana generó un corrimiento de la actividad ovina hacia la Patagonia donde se
transformó en el eje productivo-poblacional de este territorio. Por su parte en la provincia
de Buenos Aires, la actividad ovina comenzó a relegarse. Luego de un período de
estabilidad en los años ‘50-‘70, factores globales como la aparición de las fibras
sintéticas, los descensos de los precios internacionales de las lanas y las políticas
cambiarias neoliberales nacionales de los ‘80 y ‘90 condenaron al sector.
El stock nacional para el Censo Nacional Agropecuario del 2002 orillaba los 12
millones de ovinos de los cuales apenas 1,4 millones se encontraban en Buenos Aires
atomizados en majadas principalmente vinculadas al autoconsumo de los
establecimientos agropecuarios. En este escenario de profunda crisis del sector y con el
flagelo del despoblamiento rural latente, en el año 2003 se pone en marcha la ley nacional
25422 para la recuperación de la ganadería ovina, a la que adhieren la gran mayoría de
las provincias argentinas. Este instrumento a partir de la creación de un fondo fiduciario
brinda apoyos económicos reintegrables y no reintegrables a productores y
emprendimientos asociativos, cooperativas, etc., estimulando la adecuación y
modernización de los sistemas productivos ovinos que permitan su sostenibilidad a través
del tiempo y consecuentemente, mantengan e incrementen las fuentes de trabajo y la
radicación de la población rural. Con este nuevo marco el horizonte de la actividad ovina
es alentador y brinda perspectivas para el desarrollo local en las pequeñas poblaciones
sentando bases que contribuyen al arraigo y asentamiento de familias en el medio rural.

GENERALIDADES

Los sistemas productivos ovinos en Argentina son diversos de acuerdo a la región


agroecológica en la cual se desarrollan y en consecuencia presentan diferentes
problemáticas. Si bien, según cifras oficiales, las existencias superan ligeramente los 14,5
millones de cabezas ovinas se observa una disparidad notoria con la realidad. Así en
terreno se observa un número mayor que, históricamente, no es declarado. Esta diferencia
estaría en manos de asalariados rurales como encargados de campos, peones, etc. que
pueden definirse como agricultores familiares de subsistencia. El stock oficial se
distribuye en 78.232 establecimientos. El 85% de estos productores cuenta con menos de
100 animales en sistemas de producción mixtos o de la pequeña agricultura familiar. No
obstante en la Patagonia se cría el 75 % del total nacional de ovinos de manera
completamente extensiva donde coexisten pequeñas explotaciones familiares con
latifundios.

Composición de la Majada

Si bien cada región agroecológica le da una impronta propia a la producción los


rebaños cuentan con categorías reproductivas y productivas que no escapan a las
generalidades de los sistemas ovinos.

- Carneros: Son los “padres” del rebaño. Machos enteros genéticamente superiores
a la media de la majada. Si bien es común encontrar establecimientos en los que
estos machos conviven todo el año con las hembras (servicio continuo), se
recomienda su ingreso solo en la temporada reproductiva (servicio estacionado) y
en un porcentaje aceptable (3 al 5 %) que dependerá de las diferentes condiciones
agroecológicas y del manejo reproductivo del establecimiento.
- Ovejas: Conforman el pie de cría. Son las hembras que ya han parido al menos
una vez. Representan el grueso del stock del rebaño y tienen por objetivo
productivo producir al menos un cordero al año, mas allá del objetivo específico
del sistema este sea carne, leche o lana.
- Borregas: También forman parte del pie de cría. Son hembras jóvenes (2 dientes)
que no han entrado a servicio reproductivo. Generalmente ingresan como
reposición o reemplazo de las ovejas que, por diferentes factores, salen del
sistema o cambian de categoría. Su incorporación al pie de cría depende de los
diferentes manejos reproductivos teniéndose en cuenta el desarrollo y
conformación de la hembra.
- Corderas: Hembras jóvenes diente de leche que una vez seleccionadas por
fenotipo ingresan al proceso de recría. Son la reposición futura de hembras en la
majada. Aquellas que no son seleccionadas son vendidas en pie o como carne de
cordero.
- Corderos: Machos jóvenes diente de leche. En su gran mayoría son vendidos
como carne de cordero. Si bien pueden ser seleccionados para quedar como
carneros este manejo se reserva a las cabañas y/o planteles reproductivos. En los
establecimientos dedicados principalmente a la producción de lana de Patagonia y
litoral es común que los corderos sean castrados tempranamente y se críen como
capones productores tanto de lana como carne.
- Capones: Son machos castrados (2 a 8 dientes) productores de lana durante su
vida. Los más jóvenes (2 dientes) también son denominados como borregos.
Dependiendo de los mercados y necesidades de cada establecimiento pueden ser
consumidos o comercializados como carne ovina con pesos vivos que oscilan
entre 40 y 50 kilos.
- Retajos: Machos castrados que ofician de marcadores de hembras en celo. Los
manejos ovinos organizados utilizan esta categoría en el pre-servicio como
“efecto macho” logrando con su presencia (feromonas) la activación reproductiva
de las hembras.
- Refugos: Surgen de todas las categorías. Es el rechazo de aquellos animales que
pro diferentes causas no cumplen con las expectativas productivas del
establecimiento.

Aspectos reproductivos

Generalidades

Salvando las excepciones raciales, en general los ovinos presentan un


comportamiento reproductivo particular. Si bien esta descripto en todas las especies, el
fotoperíodo, en los ovinos juega un papel fundamental en la actividad reproductiva. De
acuerdo a la presentación de celos a las hembras ovinas se las define como poliéstricas
estacionales de fotoperíodo negativo, esto significa que presentan varios ciclos estrales
durante la temporada de menor gradiente de luz. Existen algunas razas que pueden
presentar actividad ovulatoria durante los meses con mayor gradiente de luz. Este período
es corto observándose 1 o 2 ciclos con menor fertilidad y prolificidad. Algunas de las
razas que suelen mostrar este comportamiento son Merino y algunos de sus cruzamientos
(Corriedale) como también los Hampshire Down.
El ciclo estral es el período de tiempo que se extiende entre estro y estro. En la oveja es
de 15 a 18 días. La duración del celo es de 24 a 48 horas produciéndose la ovulación en la
mitad. Las manifestaciones de celo en la oveja son escasas, se caracteriza por inquietud y
acercamiento al macho. Como se dijo la presencia de machos (enteros o castrados) en la
majada desencadena la actividad reproductiva en las hembras, efecto que se utiliza para
acumular la máxima cantidad de ovejas en celo en un corto período de tiempo. Por lo
general en majadas que se encuentran en buena condición corporal (2,5 a 3) no se
requiere más que 50 – 60 días de servicio con los carneros, lográndose en estas
condiciones alrededor del 90 % de preñez. Este acortamiento del período de servicios
redunda en un acotado período de partos.
El período de gestación es aproximadamente de 150 días pudiendo las hembras ovinas
parir 1 a 2 crías que podrán serán destetadas alrededor de los 90 a 120 días de edad.
En cuanto a los carneros deben ser apartados de la majada e incorporados solo en la
temporada de servicios y en un porcentaje acorde con el número de hembras puestas en
reproducción.

Manejo Reproductivo

Es muy común encontrar establecimientos que mantienen a los carneros todo el año
dentro de la majada (servicio continuo). Los productores que desarrollan esta práctica con
el pretexto de producir corderos a lo largo del año enmascaran deficiencias reproductivas
en los establecimientos. Con esta modalidad se mantienen hembras y machos sub-fértiles
en la majada, se alarga significativamente el período de servicios que pueden solaparse
incluso con partos y lactancias. Además no se cubren eficientemente los requerimientos
nutricionales de los diferentes estadíos fisiológicos ya que se produce un desajuste
temporal con la curva de oferta forrajera anual. De este modo es muy difícil proyectar los
diferentes trabajos rurales que se deben realizar en el rebaño a lo largo del año como
esquila, vacunaciones y desparasitaciones.
El estacionamiento de los servicios organiza todas las acciones del sistema productivo
ovino. Tomando en cuenta la condición de estacionalidad reproductiva que presentan las
hembras se intenta que el servicio se desarrolle durante el otoño, haciendo coincidir los
altos requerimientos del servicio (ovulación/prolificidad) con la mayor oferta que se logra
con los rebrotes otoñales de los pastizales naturales. De este modo los partos y la
lactancia que presentan también altos requerimientos nutricionales se dan durante la
primavera donde se produce un aumento de la oferta forrajera que muchas veces excede
los requerimientos de la majada.

Manejo Reproductivo
E F M A M J J A S O N D
Servicio – Parición - Lactancia

E F M A M J J A S O N D
Servicio Parición

Con la incorporación de algunas pautas y prácticas de manejo se puede mejorar la


eficiencia productiva.

- Evaluación de la majada pre-servicio


- Boqueo: para determinar edad y alteraciones dentarias.
- Condición Corporal: 2,5 a 3
- Esquila parcial: Desoje y limpieza anovulvar.
- Palpación de ganglios y glándula mamaria.

- Evaluación andrológica
- Boqueo: para determinar edad y alteraciones dentarias.
- Condición Corporal: 2,5 a 3
- Esquila parcial: Desoje
- Palpación de ganglios.
- Evaluación del aparato reproductor (testículos, escroto, pene y prepucio)
- Evaluación del aparato locomotor (aplomos, pezuñas, etc)

- Flushing y “efecto macho”


- El flushing se refiere a un refuerzo energético en la alimentación que cubre el
aumento de los requerimientos nutricionales del servicio. Se realiza 30 a 15 días
previos al servicio.
- El “efecto macho” es la introducción de machos castrados llamados retajos en la
majada que provocan a partir de sus feromonas la activación reproductiva de las
hembras. Se realiza concomitantemente con el flushing. Estos machos pueden
llevar arneses marcadores (pinturas) para la determinación de la tasa de ovulación
diaria. De este modo cuando esta se eleva pueden incorporarse los carneros a
la majada retirándose los retajos.

- Servicio
No debe extenderse más allá de los 60 días. Esto dependerá también de las
condiciones agroecológicas del establecimiento.

- Diagnóstico de gestación
Este debe realizarse precozmente por ecografía abdominal a partir de los 30 días
de la salida de los carneros de la majada.
Esta técnica brinda información valiosa no solo de preñez/vacuidad de las ovejas
sino también diagnostica gestaciones múltiples. Estos datos son importantes para
el manejo nutricional diferencial para lograr una aceptable CC para afrontar el
parto y la lactancia.

- Gestación
- Las hembras preñadas no deben perder CC por lo que deben estar bien nutridas.
Se debe considerar que las hembras que llevan adelante gestaciones múltiples
presentan mayores requerimientos nutricionales que aquellas hembras que
presentan gestaciones simples. Deben llegar en buenas CC al parto para afrontar
con reservas suficientes la lactancia.

- Esquila parcial
- Desoje.
- Limpieza de barriga y mamas.
- Limpieza de región anovulvar.
- Partos
- Transcurrida la gestación el período de partos se desarrolla durante 60 días. Esto
permite organizar recorridas en la majada pudiendo optimizar los logros (mayor
cantidad de corderos vivos = mayor corderos señalados).

- Lactancia
- Llegando las ovejas en buena CC (3,5 a 4) pueden amamantar a sus corderos
hasta el destete que se realiza entre los 90 y 120 días.

- Señalada (castración y descole)


- Es el momento en que se cuentan los corderos/as logrados en el año. Se
aprovecha este momento para realizar tratamientos sanitarios a la majada,
descolar a las hembras y en los establecimientos que llevan los corderos a capones
se realiza la castración.

Manejo Reproductivo

E F M A M J J A S O N D
Servicio Parición

Evaluación F Evaluación
de la L
Lactancia
% Carneros de la
majada U majada
S
Evaluación H
Andrológica I
N DG Señalada
G Ecografías Castración
Descole

Efecto
Macho

Manejo nutricional

Los sistemas ovinos en la Argentina son en su gran mayoría netamente


extensivos, por lo que el manejo nutricional se resume a cubrir los requerimientos
nutricionales de la majada según el estado fisiológico que atraviesa. En tal sentido se
destacan los siguientes aspectos:

Producción forrajera
- El manejo de las praderas o pastizales naturales no es sencillo dado que
debemos equilibrar las pautas de manejo que esta exige, con los
requerimientos nutricionales de la majada.
- La calidad y cantidad de forraje permite aumentar la carga animal y de este
modo se puede lograr más lana y carne por hectárea.
- Las características del pastoreo (severidad, frecuencia, presión selectividad
ovina, etc.) influye en la producción y duración del pastizal o pastura
implantada. El pastoreo excesivo y continuo con los lanares puede resultar
muy severo si no se presta la atención debida. No obstante especies como el
rye grass y el trébol blanco producen satisfactoriamente, aún siendo
pastoreadas en forma continua, permitiendo manejar el equilibrio entre estas
dos especies. Otras especies forrajeras como el trébol rojo, pasto ovillo, lotus,
cebadilla y alfalfa no perduran bajo pastoreos continuos, de todos modos
pueden ser utilizados bajo pastoreos dirigidos.
- Reservas forrajeras: Durante el otoño y la primavera en los pastizales y
pasturas manejadas con buen criterio se genera un excedente de forrajes que
puede ser reservados en forma de rollos y fardos para momentos de déficit
como el invierno y el verano.

Manejos sanitario

Aplicación de prácticas sanitarias y programas de selección

- Evaluación de la majada: Como se expresó anteriormente es necesaria la


evaluación periódica del rebaño. Al menos dos veces al año (pre-servicio y
señalada) aprovechando otros encierres y/o prácticas se puede hacer una
evaluación general tanto de los carneros como de las ovejas y borregas. Se
tendrán en cuenta la condición corporal, el estado dentario, la sanidad en
general, etc.. Es importante observar cualquier alteración que pueda
condicionar el desarrollo reproductivo del rebaño. Ejemplo de lo dicho son las
heridas en órganos reproductores producidas durante la esquila.
- Plan Sanitario estratégico: Se debe contar con un plan sanitario mínimo que
cubra los requerimientos sanitarios de la majada.
1. Profilaxis vacunal: Las ovejas deben ser inmunizadas 30 días antes del parto.
Se utilizan vacunas polivalentes (triples, cudruples) contra Gangrena Gaseosa,
Enterotoxemia y Hepatitis Infecciosa. En zonas endémicas tambien se
inmuniza contra Estima contagioso (Boquera). Por su parte los corderos se
vacunan al destete. Si las madres no fueron vacunadas preparto los corderos
deben inmunizarse 15 días previos a la señalada y revacunados a los 30 días.
Los carneros deben ser inmunizados anualmente.
2. Profilaxis parasitaria: Como premisa se debe tener en cuenta que el 99% de
los parásitos, ya sea en forma de huevos o larvas, se encuentran
fundamentalmente en el medio ambiente (pastizales y pasturas) y solo el 1 %
parasita al animal. Es por esto que no basta con realizar tratamientos
antiparasitarios sistemáticos al rebaño si no se realiza de forma conjunta el
buen manejo y rotación de los animales en los potreros. Con el ánimo de
evitar el uso indiscriminado de antiparasitarios que desarrollen resistencia
parasitaria se recomienda como rutina realizar periódicamente un análisis
coproparasitológico para la determinación de huevos de parásitos en materia
fecal. También contribuye en este sentido el uso alternado de antiparasitarios
inyectables con drogas de uso oral. Además se debe tener en cuenta evitar la
sub-dosificación de los animales por lo que resulta necesario conocer el peso
aproximado de las diferentes categorías a tratar.
- Selección y reposición en la majada: Existen ciertas premisas a la hora de
poner en práctica un programa de selección:
1. Definir claramente en forma previa los Objetivos de Selección.
2. Determinar el cual será el Criterio de Selección a partir del cual se evaluará el
o los objetivos propuestos.
3. Parámetros genéticos como la repetibilidad, la heredabilidad y las
correlaciones.
Una vez definido el objetivo se debe poner énfasis en los sigientes aspectos.
Se tendrá en cuenta el hecho de trabajar con individuos comparables, sobre lotes
homogéneos en lo referente a edad, estado fisiológico, etc..
Otro factor de consideración es la adaptación al medio. Los animales mas aptos
son aquello que mejor producen en las condiciones ambientales en las que se
encuentra.
La base para el trabajo genético es incrementar la fertilidad. Esto se logra con
prácticas sistémicas periódicas como:
- Control del estado mamario- genital de las hembras para eliminar defectos
congénitos (pezones ciegos) como adquiridos (lesiones post-esquila).
- Refugo de ovejas vacías posterior al servicio (ecografía)
- Retención de ovejas que presentan partos múltiples y corderas hijas de partos de
múltiples.
- Acortar el intervalo generacional.
- Otros parámetros como tamaño corporal, cara descubierta, etc.

Registro y control de los procesos reproductivos (eficiencia)

Todo establecimiento debe llevar control a través de registros para lograr mayor
eficiencia. Se pueden destacar:

3. Número de carneros puestos a servicio (reemplazos)


4. Número de ovejas y borregas encarneradas
5. Época de servicio (Fecha de entrada y salida de carneros)
6. Porcentaje de preñez (Simples, dobles y vacías)
7. Parición
Oveja paridas
Oveja que perdió cordero
Oveja fallada (seca)
Corderos
- Vivos
- Muertos

Preñez = Oveja preñada / Oveja encarnerada


Fertilidad = Oveja parida / Oveja encarnerada
Prolificidad = Corderos nacidos / ovejas paridas
Supervivencia = Corderos destetados / Ovejas paridas
Tasa reproductiva = Corderos destetados / Ovejas encarneradas

BIOTIPOS PRODUCTIVOS OVINOS

Si bien a nivel mundial existen 450 razas de ovinos, de acuerdo al destino


productivo que se les otorga a los ovinos estos se clasifican en “biotipos productivos”
definidos como el conjunto de caracteres morfo-biológicos que hacen a un individuo o
grupo de individuos aptos para una determinada producción".

Biotipo productor de lana: Los animales que se encuentran enmarcados en este biotipo
poseen una conformación del cuerpo algo estrecho y angulosa, carecen de la apariencia
paralelepípeda que caracteriza el biotipo carnicero, siendo proporcionalmente la cabeza y
el cuello más largos y estrechos. El cuerpo largo presenta cuartos anteriores estrechos,
tórax moderadamente largo, profundo y con escaso arco de costillas y cuartos posteriores
menos desarrollados. La línea superior no es recta ni paralela con la línea inferior, se
observa depresión en el dorso y la grupa es oblicua. El esqueleto es de huesos sólidos de
buena longitud y diámetros moderados. Muestran un despegue equilibrado. Algunos
ejemplos de razas puras referentes son el Merino Australiano y el Ideal.

Merino Ideal
Biotipo productor de carne: En este caso los ejemplares que representa este biotipo
muestran como conformación ideal aquella que responde a la de un paralelepípedo
rectangular (forma de barril) con sus líneas superior y inferior paralelas rectas, lo mismo
que las líneas de los costados sin observarse depresiones ni altibajos. Un esqueleto de
huesos fuertes, de gran diámetro en el arco costal, con cabeza y extremidades pequeñas
pero voluminosas generan una imagen de despegue mínimo. En esta especialización se
busca obtener una producción de carne óptima cuya tendencia es lograr el mayor
desarrollo de masas musculares en las regiones del cuerpo más valiosas (dorso, cuartos
posteriores, anteriores y el pecho) Son buenos ejemplos de razas carniceras el Hampshire
Down y Suffolk entre otras.

Hampshire Down Texel

Biotipo Doble Propósito Estos animales, tal vez los mas difundidos, responden a un
biotipo intermedio entre un productor de lana y un productor de carne mostrando armonía
en sus proporciones y un equilibrio manifiesto en sus en sus diámetros longitudinales y
transversales. Son ejemplos las razas Corriedales y Romney Marsh.
Corriedale Romney Marsh

Biotipo productor de leche: La intensificación de la producción láctea en algunas razas


ovinas ha determinado características morfológicas especiales, que se evidencian en su
conformación corporal y gran desarrollo de la glándula mamaria. El rendimiento de carne
y lana de este biotipo sin ser despreciable juegan un papel secundario. Son animales
grandes, de líneas angulosas con un vellón poco extenso y desarrollado. Muestran un
gran despegue con extremidades largas como contraste de su tórax, que es estrecho pero
largo y profundo. La grupa adquiere gran desarrollo para dejar lugar a la inserción de las
mamas que en número de dos presentan en general simétricamente gran volumen. Son
ejemplo las razas Manchega y Pampinta.

Pampinta

Biotipo productor de pieles: En general estos animales presentan características rústicas,


casi primitivas. Son de tamaño grande moderadamente despegados del suelo presentan
más desarrollados en los cuartos posteriores. Estos ejemplares se encuentran provistos de
un depósito adiposo en la base de la cola lo que le valió el apelativo de Razas de Cola
Gorda o Gruesa. El vellón es de pelos gruesos y lanilla fina. Siendo de color negro en el
animal joven y grisáceo en el adulto. Como referencia de este biotipo encontramos la raza
Karakul.
Karakul
Producción de Lana

La fibra o hebra lanosa es un a de las varias faneras de la piel y como los


cuernos, uñas, pelos, etc., esta constituida por escleroproteínas (queratina). Es de
crecimiento continuo desde los estados fetales hasta el final de la vida.
Su aspecto físico es el de un fino hilo cilíndrico, macizo (no medulado), incoloro,
traslucido y de brillo variable, siendo su número tan grande que alcanza a muchos
millones en la piel de los ovinos. Se originan en los folículos lanosos y se distribuyen
uniformemente sobre toda la cubierta de los ovinos.

Propiedades físicas de la fibra lanosa


- Diámetro o calibre y finura: Si bien pueden parecer sinónimos obedecen a
diferentes entidades, entendiendo por diámetro a la medida transversal de la fibra
expresada en micrones. La finura, apreciación subjetiva, se refiere en forma
colectiva al promedio de las mediciones de gran cantidad de fibras representativas
del total de la cubierta. Es un carácter racial, no obstante puede sufrir variaciones
en un mismo individuo o en un grupo. Se reconocen causas medioambientales
como fisiológicas (gestación, lactancia, etc.). De todos modos se sabe que a
mayor número de folículos lanosos por unidad de superficie dérmica menor es el
calibre o diámetro de la fibra lanosa.
- Longitud: También es un carácter racial y esta sujeto a variaciones donde priman
las causas ecológicas. Se mide en centímetros y se relaciona al crecimiento anual.

Merino Corriedale H. Down Lincoln Karakul


Folículos/mm² 65 20 20 10 7
Diámetro µ 20 26 28 36 40
Longitud cm 9 15 7 20 20

- Ondulaciones: Son una cualidad constante de las cubiertas ovinas pero no


exclusiva de la especie. Por cuestiones de mercado se las asocia frecuentemente
con el concepto de “calidad” ya que a mayor cantidad de ondulaciones por
pulgada menor es el calibre de las fibras y son de menor crecimiento anual.
Opuestamente las de menor número de ondas son las fibras más largas pero más
gruesas.
- Higroscopicidad: Capacidad de absorber, retener y eliminar agua de la humedad
ambiente.
- Flexibilidad: Capacidad de soportar elevado número de dobleces sin romperse.
- Elasticidad: Capacidad de soportar estiramientos recuperando su longitud
original.
- Extensibilidad: Esta capacidad es prácticamente una continuidad irreversible de la
elasticidad, después de la cual y llegado al máximo de sus posibilidades, alcanza
el punto de ruptura.
Otras propiedades de importancia son:
- Resistencia a la tracción: Capacidad de soportar una tracción hasta su ruptura,
característica importante en los procesos industriales de cardad y peinado.
- Resistencia a la combustión: Fibra no combustible. Propiedad de importancia
económica y seguridad.
- Resistencia al paso de la electricidad: Las lanas secas son malas conductoras de
la electricidad.
- Capacidad aislante: Aísla tanto del frío como del calor.
- Capacidad de filatura: Posibilidad de confeccionar un hilo.
- Capacidad de afieltrado: Posibilidad de confeccionar una tela mediante presión y
humedad.

La mecha es el conjunto de fibras o hebras lanosas que se encuentran asociadas


en forma natural. Es considerada la unidad estructural de la cubierta lanosa del animal.
Estos agrupamientos de fibras comparten cualidades y características que le son propias a
cada una de las razas como la longitud, ondulaciones, uniformidad, forma, color y brillo.
Existen otras características compartidas por las fibras en una mecha y consideradas de
suma importancia en el proceso de industrialización
- Resistencia a la tracción: Se refiere a la capacidad que tiene una fibra de soportar
una tracción hasta el punto de ruptura. Se mide en gramos y es de suma
importancia en el proceso de industrialización. Como se expresó el diámetro de la
fibra puede variar a lo largo del año influenciado por causas medioambientales y
fisiológicas. Estas variaciones se traducen adelgazamientos o estrangulaciones en
la longitud de la fibra lo que la hace vulnerable al estiramiento que deben soportar
en las maquinarias textiles.
- Rendimiento al lavado: Es una estimación porcentual de la cantidad de lana
limpia que queda una vez sometida al proceso de lavado industrial. Los rindes
están influenciados fuertemente por las condiciones agroecológicas y climáticas
regionales.

VELLÓN

VELLÓN ZOOTÉCNICO: Es la totalidad de la lana o pelo que produce un ovino


y que lo protege del ambiente. Se entiende que es toda la cobertura lanosa-pilosa con
otros elementos del metabolismo y del medioambiente en que vive el animal. (LANA
VELLÓN + LANA NO VELLÓN)
Se denomina VELLÓN COMERCIAL o LANA VELLÓN al total anual de lana
de paleta, cogote, costilla, lomo y cuartos, con sus agregados naturales y aplicados.
Componentes físico-químicos del Vellón

El vellón zootécnico se encuentra compuesto por un 50 a 70% de fibras lanosas-pilosas.


Otro componente, la suarda o grasa de la lana es un producto del metabolismo de la piel
y sus glándulas (sebáceas y sudoríparas), se halla en un 10 a 25% teniendo como función
proteger la piel y la fibra lanosa. También en un 10 a 20% se encuentra el agua y aire
resultante de la interacción del animal con el medioambiente. El resto lo componen
elementos extraños provenientes del suelo, de origen animal (ácaros de sarna, piojos,
materia fecal de pájaros, etc.) y origen vegetal (espinas, abrojos, etc.)

Factores que afectan la producción de lana

La producción de lana puede ser influenciada por diferentes factores como:

- Raza: El factor racial o étnico es particularmente influyente ya que en razas puras


la lana, como reflejo del genotipo, muestra desviaciones poco apreciables.

- Individuo: Como en todas las especies existen ejemplares que se apartan de las
características comunes alcanzando límites sobresalientes o deficientes.

- Sexo: Los Carneros son el sector de la población ovina que producen lanas más
gruesas, largas y pesadas, observándose el indudable efecto de la actividad
hormonal. Los Capones (machos castrados) son de lanas de finuras intermedias
entre las de los carneros y de las ovejas. Son vellones homogéneos y uniformes
debido a que usan muy poco de las reservas energéticas. Por su parte las Ovejas
presentan las lanas más finas pero también las más sufridas y dispares.
- Edad: Las fibras que se obtienen durante la primer esquila de un ovino son las
mas finas de la majada, siempre y cuando el animal este sano y en buena
condición corporal. A partir de la segunda esquila y durante 4 a 5 años el ovino
presenta un diámetro de fibra y peso del vellón bastante estable. En la senectud
nuevamente la fibra se afina y presenta una menor longitud de mecha.

- Nutrición y Sanidad: De acuerdo al estado nutricional y sanitario de los ovinos


las lanas pueden presentar un menor o mayor diámetro. A una buena sanidad y
condición corporal ovina le corresponde un mayor grosor en la fibra (dentro del
estándar racial) y también un óptimo estado en cuanto a sus propiedades físicas y
químicas. Cuando el estado nutricional es deficiente o el animal presenta alguna
enfermedad la fibra de lana se ve afectada directamente produciendo afinamiento
y en algunos casos estrangulamiento de las fibras tornándolas débiles y
quebradizas.

- Selección: La alta heredabilidad que presentan varios de los factores de interés de


la industria lanera como la finura y el peso del vellón entre otros fundamentan los
programas de mejoramiento genético en las majadas comerciales. Estos planes
pueden ser de gran efectividad siempre que estén bien dirigidos y se lleven a cabo
con pertinencia y sin cortes en el proceso.

- Instalaciones: El estado de las instalaciones no debe traicionar o desvirtuar los


planes de crianza y producción ovina. Resulta prioritario el mantenimiento de
todas las instalaciones vinculadas al proceso productivo de la lana, sean estas de
campo (tranqueras, alambrados, aguadas, etc.) como las de esquila,
acondicionamiento y acopio del producto.

Esquila

Es el proceso por el cual se obtiene la producción lanosa y/o pilosa de un ovino,


luego de haber transcurrido un determinado período de crecimiento, que generalmente
corresponde a un año. La época de esquila en Argentina se extiende desde septiembre a
febrero, comenzando en la región mesopotámica y desplazándose hacia el sur, llegando a
patagonia norte a medidos de noviembre junto con la mejora de las condiciones
climáticas.
Al grupo de personas que se dedican a esta faena se los conoce comúnmente
como comparsa de esquila. Cada cual con su función conforman una empresa que se
traslada de establecimiento en establecimiento desarrollando no solo la esquila sino
también el acondicionamiento de la lana.
La esquila puede ser:
- Esquila parcial o de limpieza: Se realizan en determinadas épocas del año y según
necesidad. Así, previo al servicio, se realiza el “desoje” que se refiere a la esquila
de la cubierta lanosa que cubre parcial o totalmente los ojos en algunos biotipos
(copete). Se realiza tanto en carneros como ovejas para garantizar la visión y el
acceso a la comida. También se justificó esta práctica por la vinculación existente
entre el fotoperíodo y el comportamiento reproductivo ovino. Al mismo tiempo se
aprovecha a realizar la esquila para limpieza anovulvar o “descascarrieado” que
favorece la higiene del acto reproductivo. Posteriormente y previo al período de
parición se realiza la nuevamente la esquila de la zona anovulvar y como
complemento se esquila la región mamaria para favorecer el mamado de los
corderos.
- Esquila total: Se realiza anualmente y se obtiene el vellón completo básicamente
con fines comerciales. Se conocen dos métodos o formas de esquilar:

Esquila tradicional: También llamada criolla se realiza con el animal maneado (dos
manos y una pata). Esta técnica se observa en comunidades aborígenes y
explotaciones familiares que poseen majadas poco numerosas.

Esquila Tally-hy: Este método de origen australiano se realiza con el animal suelto
(bienestar animal), garantizando la obtención del vellón entero y en excelentes
condiciones.
Si bien históricamente se utilizó la tijera como herramienta de esquila, hoy se ha
difundido el uso de maquinas esquiladoras eléctricas cuyas tijeras constan de un peine
y un cortante.

Una vez logrado el vellón este es desplegado, emprolijado, plegado y almacenado.

Esquila Preparto: Esta es una modalidad de esquila que tiene su origen en Nueva
Zelandia y que como su nombre lo indica se realiza alrededor de 30 a 15 días antes
del inicio de la época de partos. (NO debe confundirse con la esquila parcial de
limpieza que se realiza solo en las regiones anovulvar y mamaria). La justificación de
esta práctica es que las madres esquilada preparto, al ser despojadas de su cobertura
de lana, muchas veces en condiciones climáticas desfavorables, buscan refugio y
alimentarse mejor para aumentar sus reservas energéticas. Esto redunda en una
mejora en la condición corporal con que las madres enfrentan el parto y la lactancia
logrando corderos con mayor peso al nacimiento, disminuyendo sustancialmente las
pérdidas por muertes perinatales lo que se traduce en mejores porcentajes de
señalada. No obstante para poder realizar la esquila preparto es muy importante tener
al momento de practicarla algún tipo de refugio y reservas forrajeras suficientes,
acordes con el número de ovejas esquiladas. De no contar con estas premisas es
preferible NO REALIZAR EQUILA PREPARTO.
Otra ventaja de esta modalidad es sobre los vellones. Es sabido que stress
nutricional, cualquiera sea la causa, altera la condición corporal de los ovinos
comprometiendo su eficiencia. Eventos fisiológicos como el parto y la lactancia que
suceden uno o dos meses antes de la esquila pueden incidir negativamente sobre el
estado general de las madres produciendo disminución abrupta en el diámetro de la
lana, haciéndola menos resistente a la tracción alterando su calidad. La esquila
preparto previene esta situación al dejar ese afinamiento o estrangulamiento en la
punta de las fibras que serán cosechadas en la próxima zafra. Si bien el primer año
que se practica esta técnica se logran menos kilos de lana por haber esquilado unos
meses antes se obtienen vellones más homogéneos y de mejor calidad.

Clasificación y acondicionamiento de la lana

Existen diferentes modos de clasificar y acondicionar la lana. Históricamente se


ha clasificado por sexo o categoría ovina de la cual procede la lana, por ejemplo lana de
oveja, lana de carnero o lana de capón. Del mismo modo se ha clasificado por edad
como lana de madres, lana de borregas y lana de cordero. También se ha hecho por tipo
de lana obteniéndose lana vellón, lana de barriga, lana de garras, mestiza, criolla, entre
otras. Del mismo modo el acondicionamiento y almacenamiento tradicional de los
vellones es diverso y se realiza según las regiones, comúnmente en la pradera pampeana
y debido a la cercanía de los mercados se utilizan los lienzos que son fáciles de
transportar por su tamaño y peso moderado. En la región mesopotámica los enormes
bolsones son la típica forma de acondicionamiento y en patagonia se utilizan los fardos
de estancia. En todos los casos estos embalajes o envoltorios fueron confeccionados
tradicionalmente con tela de arpillera que trasmite impurezas a los vellones y conserva la
humedad poniendo en riesgo la calidad de la lana.

PROLANA
Con el propósito de asistir al productor lanero de todo el país mejorando la
calidad de la lana, su presentación y las condiciones de venta desde 1994 en Argentina
existe el programa nacional PROLANA. Se encuentran involucrados todos los actores del
sector ovino sean estos estatales o privados. Para lograrlo de manera efectiva el programa
se propuso:

- Impulsar prácticas que contribuyan al mejoramiento de la calidad de la lana


1 Esquila por el método Tally-hy
2 Protocolo de identificación, acondicionamiento y clasificación
3 Envasado en fardos de material no contaminante (Nylon de 200 micrones).
- Promover la adhesión de las provincias al programa
- Generar y difundir información vinculada al sector ovino (científico-técnica,
mercados, valores de referencia, etc.)
- Implementar sistemas de gestión.
- Desarrollar un sistema de comercialización.

No obstante en la actualidad coexisten en el sector ovino lanero argentino


maniobras de esquila y acondicionamiento tradicionales con estrategias que promueven
protocolos de calidad y gestión como es el PROLANA.

Clasificación de lanas

Como se expresó anteriormente las lanas se han clasificado de diferentes maneras,


de todos modos se requieren valores cuantitativos a la hora de su evaluación y
comercialización. La siguiente tabla resume a partir de cuatro razas referentes las
diferentes cualidades mensurables de las lanas.

Clasificación Kilogramos Tipo de Tipo de


Rinde
Razas Diámetro Longitud Ondulaciones
Argentina de vellón vellón Mecha

Extra
Super
Merino Fina 17.7 a 24.9 6 a 10 4a8 8 a 18 30 a 55 Cerrado Cúbica
Fina
Prima

Cruza I
Corriedale 25 a 30.9 14 a 15 5a7 5a8 45 a 70 Denso Mosaico
fina II

Romney Cruza 3
29.4 a 34.3 14 a 18 4a8 3a6 45 a 70 Semiabierto Cilíndrica
Marsh mediana 3 Fuerte

4
Cruza
Lincoln 5 34.4 a 40.2 20 6 a 15 1a3 60 70 Abierto Cónica
gruesa
6

Herramientas para definir calidad y valor

Cuando se trabaja bajo las mejores condiciones (protocolo PROLANA) la primera


evaluación de todos los parámetros de calidad la realiza el acondicionador en la mesa de
emvellonado. Es una estimación completamente subjetiva “a ojo” del evaluador
observándose la longitud de la mecha, finura, color y resistencia a la tracción.
La evaluación objetiva requiere de aparatos especiales y se realizan en laboratorio
que ofrecen resultados exactos.
El CORE TEST es un tipo de análisis que a partir de una muestra obtenida por
calado de todos los fardos del lote determina:
- Finura o diámetro (micronaje)
- Porcentaje de materia vegetal
- Rendimiento al lavado y al peine seco
- Color (amarillamiento y brillantez)
- Medulación.
Las “muestras de puño” permiten al laboratorio brindar información objetiva de:
- Resistencia a la tracción
- Punto de ruptura
- Largo promedio de la mecha.
Este tipo de muestra se obtiene al extraer al azar de la tapa de todos los fardos
aproximadamente 250 gramos de lana totalizando 3 kilos de lana como mínimo.

Mercados y comercialización

La lana representa solo el 1,6% de la producción mundial de fibras textiles siendo


las fibras sintéticas las que ocupan una proporción muy importante del mercado.
Argentina es un país tradicionalmente productor de lanas, especialmente finas que
son las de mayor valor y las más solicitadas por los principales compradores del mundo.
Se encuentra dentro de los principales países exportadores por detrás de Australia, Nueva
Zelanda, Sudáfrica y la ex Unión Soviética.
El mercado internacional de la lana, al cual se destina el 80 % de la producción
lanera del país, tiene una dinámica muy activa, es sumamente exigente y competitivo. Al
mercado interno solo ingresa el 20%.
La producción de lana como materia prima argentina en general estuvo vinculada
a la visión agro-exportadora dominante del mercado. Las mejores lanas con escaso valor
agregado fueron históricamente enviadas a los países industrializados siendo sus
manufacturas textiles posteriormente adquiridas en nuestras tierras. La cadena de la lana
en la actualidad presenta una baja integración vertical con el sector industrial existiendo
escasas hilanderías, tejedurías, procesadoras y lavaderos que se localizan
mayoritariamente en patagonia.
El hilado artesanal (hilado, teñido y tejido) ha sido tradicionalmente una actividad
que ha generado trabajo en el medio rural involucrando básicamente mano de obra
familiar. Se encuentra muy desarrollado en provincias del NOA y en comunidades de
pueblos originarios de toda la Argentina.

Producción de Carne Ovina

A mediados del siglo XIX la carne de los ovinos representaba un subproducto de


la lana que era la materia prima exportada por excelencia. Con el advenimiento de la
industria frigorífica se produce un cambio paradigmático en el sector ovino con la
incorporación de razas carniceras a las majadas que fueron desplazando a los “laneros”
hacia las tierras menos productivas del sur.
Actualmente los sistemas productivos patagónicos mantienen un perfil lanero
pero la carne significa mucho más que un subproducto, ejemplo de esto es el “cordero
patagónico” que ha surgido como una marca registrada. El resto de los territorios,
guiados por las exigencias de los mercados, muestran sistemas de crianza doble propósito
(carne–lana). Son generalmente complementarios de otras actividades como la ganadería
vacuna o la agricultura y paulatinamente van inclinando la balanza netamente hacia la
producción carnicera en detrimento de la producción de lana. De este modo los sistemas
productivos ovinos de carne se valen del uso de razas puras como Hampshire Down,
Border Leicester, Dorpper o Poll Dorset para ser incorporadas como líneas paternas en
los cruzamientos terminales que son realizados sobre majadas doble propósito como
Romney Marsh o Corriedale, consiguiéndose mejorar el peso al nacimiento y la
precocidad de crecimiento de los corderos.
El objetivo productivo es claro: lograr la mayor cantidad de kilos de carne por
hectárea. Esto se alcanza:
- Mejorando la condición corporal de la majada
- Mejorando los porcentajes de preñez
- Promoviendo la prolificidad de la majada
- Disminuyendo la mortalidad peri-natal.
- Aumentado los porcentajes de señalada.

Generalidades

La carne ovina es todo producto cárnico obtenido de un animal ovino que no es


cordero
• La carne de cordero se obtiene de todo animal ovino menor a un año o que aun es
diente de leche
• La carne de cordero pesado proviene de animales entre diente de leche y dos
dientes, con un peso vivo mínimo de 32 kg. y máximo de 50 kg.

Características organolépticas de la carne ovina


– Alto contenido proteico.
– Gran terneza, jugosidad, aromas y sabores característicos.
– Equilibrado engrasamiento.
– Posee todas las vitaminas del complejo B.
– Aporta vitaminas A y E.
– El contenido en colesterol es similar al de otras carnes.
– Equilibrado aporte de aminoácidos esenciales.
– Contribuye con ácidos grasos esenciales Omega 3 y 6
– Aporta complejos antioxidantes y anticancerígenos, como beta-carotenos

Manejo

El manejo de los sistemas productivos ovinos de carne no escapan a las


generalidades de la crianza. Son sistemas netamente extensivos basados en una majada o
rebaño compuesto por ovejas y borregas como pie de cría; carneros generalmente de
razas carniceras con los que se logran cruzamientos terminales que van a faena como
cordero o cordero pesado (borrego) después de un engorde.
Si bien hubo intentos de engorde de corderos a corral para lograr la categoría de cordero
pesado (borrego) lo común es el engorde en praderas o pasturas.

Consumo, mercados y comercialización


El consumo de carne ovina en la Argentina ronda 1,5 kilogramos per capita, muy
por debajo de lo que se consume de carne vacuna 56 kg., porcina 8 kg. y aviar 34 kg..
Tradicionalmente la carne ovina se ha consumido fundamentalmente como cordero
liviano no habiendo habito de consumo de otra categoría. La carne de capón o borrego y
oveja forman parte del autoconsumo cárnico diario de las familias del medio rural y
raramente se faenan corderos para este menester.
La oferta de carne ovina tiene en la estacionalidad reproductiva un factor limitante
para su desarrollo. Este condicionante genera que en determinada época del año
(diciembre a febrero) exista una gran cantidad de corderos disponibles para el mercado.
Esta sobreoferta, si bien se da junto a un incremento en la demanda por las tradicionales
fiestas de fin de año, genera una baja en el precio. Si a esto se le suma la falta de
frigoríficos y plantas de faenas habilitadas, el altísimo grado de comercialización
informal o en “tranqueras” y los acopiadores que imponen sus precios los resultados
económicos de los sistemas ovinos no logran ser del todo eficientes lo que profundiza
muchas veces el desaliento.
Si bien existen modos de desestacionalizar la oferta de carne de cordero a través
de la manipulación hormonal del ciclo reproductivo no se han logrado los mismos índices
de eficiencia productiva.
Se ha intentado llevar a mayor kilaje las reses ovinas buscando lograr corderos
pesados. Esta práctica ha sido auspiciosa en países como Uruguay, pero aquí en
Argentina todavía se debe desarrollar. También la presentación de la carne conspira
contra su propia divulgación ya que, en gran medida, la carne ovina se comercializa por
pieza (res o media res) y en el caso de lograrse el trazado de la canal las porciones son
muy grandes para el consumo citadino (cuartos, paleta con costillar, etc).
La Provincia de Buenos Aires creó el Mercado Ovino de Buenos Aires (MOBA),
informe mensual de los valores de referencia de la carne ovina. Este valor se obtiene del
promedio pagado por los frigoríficos habilitados de la provincia y otros valores de
referencia de patagonia y del Uruguay. Tiene por objeto brindar una herramienta de
referencia para los productores ovinos de la provincia. Si bien es un paso adelante solo
está disponible online.
Se han realizado un sinnúmero de emprendimientos de cadenas agroalimentarias
que tuvieron el mercado interno y la exportación como los dos canales disponibles de
comercialización pero la gran mayoría de ellos se vieron limitados por factores como
estacionalidad reproductiva, falta de volúmenes cárnicos, competencia con el mercado
informal, entre otras.
Otros aspectos que afectan negativamente la comercialización son la falta de
integración en la cadena agroalimentaria, la escasa e ineficiente estructura frigorífica y la
dificultad de cumplimiento de normativas impositivas y sanitarias.

Producción de Leche: Tambo Ovino

La lechera ovina es una de las actividades más antiguas en la región mediterránea


de Europa. Aquí en Argentina el escaso desarrollo de la actividad obedece a múltiples
causas como la falta de cultura en el consumo de derivados lácteos de origen ovino,
escasa articulación de la cadena agroalimentaria, informalidad en los aspectos sanitarios y
bromatológicos, escasos volúmenes de producción, estacionalidad, entre otras
Los sistemas productivos lecheros ovinos se caracterizan por ser extensivos o
semi-intensivos, con una producción estacional de leche cuyo principal destino es la
elaboración de derivados lácteos, principalmente quesos, y en menor medida dulce de
leche. El número de tambos en el país crece lentamente, con explotaciones que entran y
salen del sistema continuamente.

Generalidades
Según una encuesta realizada por el INTA Anguil de la provincia de La Pampa,
en el marco del Proyecto Nacional de Lechería Ovina, sobre un total de 48 tambos el
59% de los establecimientos son tambos fábricas o sea producen leche y reciben de otros
tambos, el 28% solo produce leche para venta, y el 13% produce leche y elabora quesos.
Debe señalarse que el 24% de los tambos encuestados pertenecen a Instituciones del
estado (INTA, Universidades, Escuelas agrotécnicas, etc.). Esta actividad sólo en el 56%
de los casos constituye el único ingreso al productor. La leche obtenida siempre es
destinada a la elaboración de quesos, dulce de leche y/o arroz con leche. La leche
ordeñada es refrigerada (17%), congelada (72%) y refrigerada y/o congelada (11%) según
la capacidad de elaboración.
En cuanto a la superficie de los establecimientos el promedio de hectáreas
afectadas al tambo es de 20,8 hectáreas y en el 60% de los casos la superficie es destinada
a los ovinos. Por otro lado, el 53% de los productores crían otras especies como bovinos
(33%) y caprinos (11%). La alimentación está basada en verdeos invernales a base de
avena, y en menor medida centeno, trigo y cebada. El 10,3% usa pasturas en base a
alfalfa sola o asociadas y el 27,6% pasturas de tréboles y gramíneas.
El 63% de los tambos posee muy buenas instalaciones de ordeñe, de acuerdo a las
reglamentaciones vigentes. Sólo dos establecimientos realizan ordeñe manual, mientras
que el resto lo hace a máquina; el 80 % tambos ordeñan con el sistema directo al tarro, el
resto con línea de leche al tanque de enfriado. En igual cantidad se encuentran los tambos
en cuanto al uso de la tarima de ordeñe y fosa. El 22% de los establecimientos posee
ordeñadora con más de seis bajadas. Un 12% posee termo y caldera para la limpieza de
las instalaciones. En cuanto al destino de los efluentes, el 12% cuenta con piletas de
decantación, el resto o bien los envía a zonas bajas (65%), o a riego (23%) o a pozos
ciegos 6%.
Como se sabe, son tres las razas lecheras que existen en el país: Frisona,
Manchega y Pampinta, puras y sus cruzas, representadas en el 38,1%, 4,3% y 36,7%
respectivamente, existiendo en el sur del país la cruza de Frisona por Texel con un
10,9%. Casi la mitad de los tambos (46%) son también cabaña registrada o vende
reproductores en forma ocasional. Sólo el 19% realiza controles lecheros. Del resto de los
tambos, sólo lo hace el 32%. El total de ovejas en ordeñe es de 3692 ovejas, con una
producción de leche estimada de 500.155 litros y una producción de quesos de 90.937
kilogramos.
Rutina de ordeñe: el 84 % de los tambos realiza un solo ordeñe diario. El repaso
manual se realiza en el 5% de los establecimientos. En 45 tambos, el inicio del ordeñe
está comprendido en el período que va de agosto a octubre, mientras que en los tres
restantes va desde marzo a abril. El promedio de duración del ordeñe es de 7,3 meses. La
limpieza rutinaria de ubres la realiza el 47% de los productores, y el resto lo hace sólo
cuando es necesario (lluvias, etc.). El uso de sellador de pezones está instalado en 36
tambos. El 100 % de los encuestados da algún tipo de suplementación en el momento del
ordeñe, ya sea alimento balanceado (44%) o mezclas de granos, expeller y sales, el resto.
Manejo de los corderos: El 29% de los establecimientos realiza destete brusco de los
corderos en un período comprendido entre los 15 y 45 días de edad. El 68% hace media
leche (ordeñe con cordero). El 3% hace destete precoz y media leche.
Las majadas están compuestas en promedio por 75 ovejas en ordeñe, 18 borregas,
29 ovejas secas y/o preñadas, 9 carneros y 50 ovejas que no pertenecen al tambo.
Tamaño de los tambos: El 33% de los tambos tiene numero de ovejas en ordeñe
que está comprendido entre 21 a 90 ovejas. Solo un 3% de tambos poseen más 190 ovejas
en ordeñe.
La producción diaria promedio por oveja es de 0,713 litros, la duración promedio
de lactancia es de 190 días, y la cantidad de litros totales por oveja en lactancia es de 136
litros.

Manejo de la majada

El 60 % de las instalaciones se encuentra en buen estado. La identificación de la


majada se hace mediante el uso de caravanas o tatuajes en el 68% de los
establecimientos. En lo que respecta al manejo reproductivo, el 100% posee servicio
estacionado en otoño, desde el 25 de febrero al 30 de mayo. Un 11% encarnera las
borregas y ovejas vacías en primavera con sincronización con esponjas (22%). Un 47%
realiza servicio dirigido a corral y un 11% usa carneros vasectomizados (retajos) en
otoño. El porcentaje de carneros utilizados 2.8% y la edad de la borrega al primer
servicio se ubica entre los 8 a 14 meses. La parición se concentra entre el 20 de julio y 5
de noviembre.

Índices reproductivos promedios:

% de parición /ovejas servidas 129%


% de parición /ovejas paridas 145%
% de señalada / ovejas servidas 115%
%de parición / ovejas paridas 128%

El 79% de los tambos se realiza la esquila tradicional y solo en el 16% se efectúa


esquila preparto. La producción media de lana es 3,9 kg de vellón sucio por oveja, con un
grosor 32,7 micras y un rinde al lavado del 74,5%, estos datos últimos surgen de los
análisis de laboratorio que realizaron el 47% de los propietarios.

Mercados y comercialización

La distribución geográfica de los tambos en la republica Argentina no sigue una


estructura de cuenca lechera ni de desarrollo rural, por lo que cada establecimiento
trabaja y produce en forma aislada en todo sentido. No existe una cadena agroalimentaria
definida en la lechería ovina. La informalidad comercial, bromatológica y sanitaria de los
productos son algunos de los factores que atentan con el desarrollo de la actividad. Al ser
los derivados lácteos ovinos productos de carácter “artesanal” y de oferta limitada su
mercado y comercialización se restringen al menudeo.

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