UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
FACULTAD DE MEDICINA
DEPARTAMENTO DE MEDICINA FÍSICA Y
REHABILITACIÓN (HIDROLOGÍA MÉDICA)
TESIS DOCTORAL
Talasoterapia y enfermedad neurológica
MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTORA
PRESENTADA POR
Carla Morer Liñán
DIRECTOR
Francisco Maraver Eyzaguirre
Madrid, 2017
© Carla Morer Liñán, 2016
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
FACULTAD DE MEDICINA
DEPARTAMENTO DE MEDICINA FÍSICA Y REHABILITACIÓN
HIDROLOGÍA MÉDICA
TALASOTERAPIA Y ENFERMEDAD NEUROLÓGICA
CARLA MORER LIÑAN
MADRID 2015
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
FACULTAD DE MEDICINA
DEPARTAMENTO DE MEDICINA FÍSICA Y REHABILITACIÓN
HIDROLOGÍA MÉDICA
TALASOTERAPIA Y ENFERMEDAD NEUROLÓGICA
AUTOR:
CARLA MORER LIÑAN
DIRECTOR DE TESIS:
DR. FRANCISCO MARAVER EYZAGUIRRE
MADRID 2015
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Como a la familia no me sale daros las gracias (que por supuesto las merecéis con
tanto apoyo logístico) os quiero dedicar mi tesis. A mi madre, porque te admiro y te
quiero aún más y por ser un modelo de autosuficiencia para todas las mujeres; a mis
hermanos, Astrid y Kiko, por ser mi brújula y estar siempre allí. A la Aba, para que
pueda seguir presumiendo de nietos allí donde esté….te echo tanto de menos! y por
supuesto a Antonio, qué haría sin tu FE y hacerme sentir siempre tan apoyada. Tú me
has enseñado el camino de la perseverancia que tantas veces me ha hecho falta. Contigo
llegó Ivo, a quien dedico muy especialmente esta tesis, por todo el tiempo que le ha
robado y ser lo más importante de mi vida, habiendo llegado el último!
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Estar escribiendo los agradecimientos y dedicatoria, significa, finalmente, que este
largo proyecto ha chutado a puerta, al fin!...ahora sólo queda esperar y ver si entra en la
portería ….tantas veces fuera de juego, que ya no sabía si llegaría este momento. Ha
sido un partido difícil, pero tengo que decir que lo he disfrutado muchísimo; por eso
siento que debo agradecer, en primer lugar, a mis pacientes, por su colaboración y
tesón…al fin y al cabo este partido tiene sentido por ellos. Y gracias, especialmente a
María del T. por ponernos a prueba.
Gracias a HenriK S por tu determinación y a Alberto Z por tu apertura de miras,
sin vosotros este partido no se hubiera jugado. Gracias a Cecilia B por ser un modelo
de eficacia y haberme dejado aprender tanto. Gracias a los tres por vuestra amistad,
trabajar así es un placer.
Gracias también a Thalasia por haberme dejado crecer profesionalmente, gracias a
todo el equipo, pero en especial a Alejandro H, Jorge dR, Ana P, Ino P, Patricia G pero
también a Andrés S, Liliana B, Anastasia G, Alfredo O…a todos! gracias por confiar
en mí y poner lo mejor de vosotros para “cuidar a nuestros suecos”.
Gracias a todos aquellos que han hecho que la hidrología sea mucho más que una
salida profesional, una vocación. Gracias a mis maestros del Balneario de Archena,
Miguel Angel C, Juan B y sobre todo a Luis O, por tu “savoire faire” y la confianza que
pusiste para que aterrizara un día en Thalasia…y cambiar mi destino. Gracias a Olga C
y Araceli M, compañeras y amigas, con las que sigo aprendiendo. Muchísimas gracias a
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Pilar Z por darle forma a tanto dato (sin tu ayuda, imposible). Gracias a Paco A, por tus
consejos y siempre disposición.
Pero sobretodo GRACIAS a mi director de tesis, Paco M, Profesor, Hay Tesis!.
GRACIAS por tu batuta, claridad y afecto; por hacer fácil lo imposible, y por no dejar
que me disperse marcando los tempos siempre que ha hecho falta. Gracias por tu
confianza desde el principio y dejarme seguirte en este camino de la ciencia.
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ABREVIATURAS
AJI: Artritis Juvenil Idiopática
AR: Artritis Reumatoide
ATA: Alta Temprana Asistida
AVAD: Años de Vida perdidos Ajustados a Discapacidad
AVD: Actividades de la Vida Diaria
BBS: Escala de Equilibrio de Berg
BRRM: Bad Ragaz Ring Method
BOE: Boletín Oficial del Estado
CAP: Centro de Atención Primaria.
CCAA: Comunidades Autónomas
CIF: Clasificación internacional del funcionamiento, de la discapacidad y de la salud
CIMT: Constraint-induced movement therapy
CLBP: Lumbalgia Crónica
CSIC: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
DALY: Disability-Adjusted Life Year
DC: Documentos de Consenso
DH: Declaración de Helsingborg
DHA: Ácido docosahexaenoico
EA: Espondilitis Anquilopoyética
ECA: Ensayo Clínico Aleatorizado
EN: Escala Numérica
EPA: Ácido eicosapentaenoico
EQ-5D: Escala de Calidad de Vida 5 Dimensiones
EQ-VAS: Escala de Autopercepción de Salud de EQ-5D
FEMTEC: World Federation of Hydrotherapy and Climatotherapy
FM: Fibromialgia
FMTh: Federación Mundial de Talasoterapia
GHE: Global Health Estimate
GBD: Global Burden of deseases
GPC: Guías de Práctica Clínica
HRM: Health Resort Medicine
ILAE: Liga Internacional contra la Epilepsia
IMAS: Instituto Murciano de Acción Social
IMSERSO: Instituto de Mayores y Servicios Sociales.
ISMH: International Society of Medical Hydrology and Climatology
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KNGF: Clinical Practice Guideline for Physical Therapy
MFR: Medicina Física y Rehabilitación
NICE: National Institute for Care and Health Excellence
NME: No Musculoesquelética
OA: Osteoartritis
RRSR: Recursos Sanitarios Regionales
s.: Siglo
SEHM: Sociedad Española de Hidrología Médica.
TC: Tomografía Computarizada
TUG: Timed Up and Go Test
UCM: Universidad Complutense de Madrid.
VVAA: Varios Autores
WHO: World Health Organization
WHO-5: Five Well-being Index
6MWT: Test de los 6 Minutos Caminando
10m: Test de los 10 Metros (m/s)
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Dedicatoria
Agradecimiento
Abreviaturas
Índice
Resumen/Abstract
I.- INTRODUCCION .................................................................................... 21
I.A. Talasoterapia - Antecedentes ........................................................ 21-30
I.B. Talasoterapia - Conceptos ............................................................. 31-50
II.- PLANTEAMIENTO ................................................................................. 51
II.A. Tratamiento rehabilitador del ictus ............................................... 52-72
II.B. Hidrología médica en el tratamiento del ictus ............................... 72-91
II.C. Modelo Escandinavos vs Mediterráneo......................................... 91-114
III.- HIPÓTESIS - OBJETIVOS ...................................................................... 115-116
IV.- MATERIAL Y METODO ........................................................................ 117-134
V.- RESULTADOS......................................................................................... 135-146
VI.- DISCUSIÓN: ............................................................................................ 147-157
VII.- CONCLUSIONES .................................................................................... 159-160
VIII. BIBLIOGRAFIA ...................................................................................... 161-181
ANEXOS
I Índice de tablas
II Índice de figuras
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RESUMEN
Introducción
La medicina termal (balneoterapia, talasoterapia, hidroterapia) en los últimos
años ha experimentado un cambio conceptual (multidisciplinar) y ha iniciado con paso
firme el camino a la evidencia científica en todas las fases del proceso terapéutico:
prevención-mejoría sintomática-rehabilitación. El desarrollo químico farmacéutico y el
incremento de la esperanza de vida mundial han modificado las indicaciones
tradicionales de la talasoterapia (y balneoterapia) por otras. Existe un amplio sector de
enfermedades en las cuales está justificado otro tipo de intervenciones con un
mecanismo de acción diferente y que tenga en cuenta la potencialidad reactiva del
sujeto: prevención, tratamiento de cuadros de evolución crónica sobre todo en aquellos
con intolerancias medicamentosas y en aquellas secuelas sintomáticas de traumatismos,
eventos vasculares o intervenciones quirúrgicas (rehabilitación). El ictus es la
enfermedad vascular cerebral que aún hoy es la primera causa de muerte en mujeres (la
segunda en hombres) y la principal causa de discapacidad adquirida en el adulto. En los
últimos años se ha conseguido un descenso gradual de la mortalidad gracias al
desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas y preventivas; en cambio, se está
observando un leve ascenso en la incidencia explicado principalmente por el
envejecimiento de la población, lo cual implica aumentos en la supervivencia con
secuelas y prevalencia global (estimadas).La planificación y gestión de los recursos
económicos (sanitarios y sociales) de cada país con estos datos epidemiológicos es
variable a tenor, todavía, de estudios poco concluyentes. Aunque la prevención primaria
es crucial, y seguirá siendo la piedra angular de los esfuerzos para reducir la
discapacidad global por ictus, existe demostración acumulada de que la mejora
sistemática del manejo del ictus, incluida la rehabilitación puede también reducir la
11
mortalidad y la discapacidad por esta causa. La rehabilitación es un proceso complejo.
A pesar de Declaraciones de Consenso y Guías de práctica Clínica, existen diferencias
respecto a los servicios de rehabilitación al que tienen acceso los pacientes tras un ictus..
La evidencia refleja beneficios significativos asociados a la rehabilitación intensiva con
tiempos más cortos desde el ictus; pero, ni un solo método de medicina física es más (o
menos) eficaz en la promoción de la recuperación funcional y movilidad tras el ictus.
Las investigaciones clínicas en hidrología médica (a excepción de la hidroterapia) en
enfermedades neurológicas son prácticamente inexistentes, pero en algunas
enfermedades reumáticas son bastantes contundentes; las ciencias básicas existentes son
estimulantes, pero no son lo suficientemente fuertes como para sacar conclusiones
firmes respecto a los mecanismos de acción de la medicina termal. Aun así, la
talasoterapia (y terapia acuática) en el tratamiento del ictus (con un enfoque holístico)
actuaría en diferentes dominios de la ICF, tanto del individuo como ambientales. La
posología y los efectos adversos/contraindicaciones no han sido convenientemente
estudiados.
Objetivos
El objetivo principal es determinar la eficacia de la intervención talasoterapia en
la rehabilitación del ictus a través del hallazgo de características clínicas y escalas de
valoración funcional del equilibrio postural y dinámico, marcha y calidad de vida
(movilidad, cuidados personales, actividades cotidianas, dolor/malestar,
ansiedad/depresión). Los objetivos secundarios es establecer la relación de los
resultados obtenidos con el tipo de ictus (isquémico o hemorrágico), fase (agudo,
subagudo o crónico) y grado de autonomía. Por último, investigar sobre la duración
óptima de la cura termal y sus efectos adversos/contraindicaciones.
12
Material y Método
Material: 92 pacientes post ictus con grado de discapacidad Leve-Moderado
(Rankin <-3).
Método: Estudio prospectivo quasi experimental antes-después, en pacientes
post ictus con un programa multidisciplinar intensivo (6h/dia 6 días a la semana) que
incluía: talasoterapia, climatoterapia, terapia física, terapia neuropsicológica, Educación
Sanitaria, Prevención, ejercicio físico, relajación y actividades recreativas. Todos los
pacientes fueron correctamente evaluados con escalas de valoración ampliamente
validadas (Escala de Equilibrio de Berg (BBS), Equilibrio dinámico /Timed up and Go
(TUG), Test de la marcha de 10 metros (10-m), Test de la marcha de 6-min (6MWT),
Calidad de vida (EQ-5D), Bienestar (WHO-5 y Escala Numérica del dolor (EN) antes y
después de 2 o 3 semanas de tratamiento. Un subgrupo pudo ser evaluado con
seguimientos a los 6, 12,18, 24 y 30 meses.
Resultados
Los pacientes experimentaron mejoras significativas en el Equilibrio postural y
dinámico (BBS (P=0.000),TUG (P=0.000), Marcha (10-m (P=0.007), 6MWT
(P=0.000)), y Dominio Movilidad (p=0.029); Autopercepción de Salud (p=0.000) del
EQ-5D , Dolor ( EN ) (p=0.000) y Bienestar subjetivo (WHO5 (P=0.005).En relación a
la mejora de las variables evaluadas y la duración de la Cura, no hay diferencias
estadísticamente significativas entre dos semanas versus tres semanas, excepto en la
velocidad de la marcha ( p=0.045). Se registraron efectos adversos en el 35,2% de la
muestra: Infección (9,9%); Caída grave: 0%; Dolor incapacitante (3,3%); Fatiga
Neurológica (5,5%); Insuficiencia Cardiaca Congestiva (1,1%) (ICC) Descompensación
Diabética Grave (DM) (0%); Reacción cutánea severa (2,2%) ;Epilepsia
(2,2%);Descompensación Asmatica (1,1%) ; + de 1 complicación de las anteriores
13
(9,9%). La tasa de suspensión del programa fue de 6,5 %..El tipo de ictus (isquémico o
hemorrágico, subagudo o crónico) no presenta diferencias en las mejoras observadas,
excepto en el dominio Dolor/malestar de la Calidad de Vida (isquémico/hemorrágico) (
(p=0.001) , que de forma cualitativa y en el global de la muestra no mejora
significativamente pero sí en el análisis cuantitativo ; y el Dominio Actividades
Cotidianas de la Calidad de Vida (Subagudo y crónico) ( p=0.001) que de nuevo no
mejoraba significativamente de forma cualitativa en el global de la muestra. Por último,
queríamos relacionar el nivel basal de Autonomía medido con la Escala de Barthel con
las mejorías observadas: son significativas las relaciones de Barthel con el EQ-5D
(dolor/malestar)(p=0.033) (correlación positiva) , TUG (p=0.027) (correlación
negativa) y Test de la marcha de 6 minutos(p=0.000) (correlación positiva). Los datos
de seguimiento demuestran diferencias estadísticamente significativas en al menos la
primera vez que repiten (que va de 6 a 30 meses) y que siguen experimentando
mejoras al final de la intervención en el BBS (p=0.000). TUG (p=0.001), 10-m
(p=0.006) y 6MWT (p=0.008).
Conclusiones
1ª. La talasoterapia (como concepto multidisciplinar de Medicina Termal) en un clima
marítimo mediterráneo es una intervención eficaz en la rehabilitación del ictus
(isquémico y hemorrágico) en sus fases subaguda (6 m a 1 año) y crónica (más de 1
año) en pacientes con una discapacidad leve y moderada por lo que podría
incorporarse a las indicaciones habituales de la Hidrología Médica.
2ª. Los centros de talasoterapia, registrados como centros sanitarios y cumplan con los
criterios internacionales de calidad y normas reguladoras, son un lugar apropiado
para la rehabilitación global del ictus en fases subaguda y crónica en pacientes con
una discapacidad leve y moderada en el marco de los dos componentes
14
fundamentales (Funcionamiento/Discapacidad y Factores Contextuales) de la CIF-
OMS, bajo los principios de la Declaración de Helsingborg sobre la Estrategia
Europea del Ictus de la OMS.
3ª. La talasoterapia tras dos y tres semanas de tratamiento mejora el equilibrio, la
marcha, la calidad de vida (dominio movilidad), la autopercepción de salud y
cuantitativamente el dolor y bienestar global de pacientes post ictus en fase subguda
y crónica.
4ª. En relación a la mejora de las variables evaluadas y la duración de la Cura, no hay
diferencias estadísticamente significativas entre dos semanas versus tres semanas,
excepto en la velocidad de la marcha.
5ª. La rehabilitación del ictus conlleva efectos adversos (condición de paciente frágil)
sin embargo la talasoterapia multidisciplinar es una intervención segura para la fase
subaguda y crónica y relativamente bien tolerada
6ª. El tipo de ictus (isquémico o hemorrágico, subagudo o crónico) no presenta
diferencias en las mejoras observadas (excepto 2 dominios del EQ5D)
7ª. El seguimiento de un subgrupo de pacientes demuestra que a los pacientes que
regresaron al programa por lo menos una vez (ya sea a los 6 m, 12 m o 30 m),
excepto en Calidad de Vida, mantienen el estatus conseguido en el primer
programa, excepto en el equilibrio estático y que en un segundo ciclo de
tratamiento (ya sea de dos o tres semanas) continúan mejorando en el equilibrio
estático y dinámico, marcha y dolor.
8ª. Elevados niveles del índice de Barthel no garantiza mayores mejorías en las
variables estudiadas; por tanto parece lógico que puedan incluirse pacientes en
estadios basales de mayor Dependencia a los de nuestra muestra.
15
ABSTRACT
Introduction
Health Resort Medicine (balneotherapy, thalassotherapy, hydrotherapy) has
developed a conceptual change over the last years (multidisciplinary) and has definitely
start the row to the scientific evidence in whole therapeutic process: prevention-
symptoms improvement- rehabilitation. Drug development and life expectancy
improvements have modified traditional indications of thalassotherapy (and
balneotherapy) to others. There is a large pool of diseases in witch other type of
interventions appears to be justifiable given the potential reaction of the individual
subject: prevention, some chronic diseases, especially those with intolerances or
allergies and in sequels from traumatisms, surgical interventions or neurological
diseases (rehabilitation). Stroke is the major cause of death in woman (second in man)
and major cause of disability in adults. Mortality rate has decreased in the past 20 years
thanks to new therapeutic and preventive strategies; however, incidence is slightly
growing since the increase of population ageing, with improving sequels survival rate
and global prevalence. Economic resources (social and sanitary) management according
those epidemiological data may differ from country to country since studies are far from
conclusive. Although primary prevention is crucial to decrease global impairment from
stroke, evidence about systematic improvement of stroke management, including
rehabilitation, reduce also stroke death and disability Stroke rehabilitation is a complex
intervention. . Although European consensus and Best practice Guides, you find still
differences from type of rehabilitations patient’s access. Evidence reflects significant
improvements in intensive rehabilitation as soon as possible from the onset symptoms;
however, no one approach to physical rehabilitation is any more (or less) effective in
promoting recovery of function and mobility after stroke. Health Resort Medicine
16
neurological clinical trials are very few but in some rheumatic diseases are highly
conclusive; existent basic sciences studies are encouraging, but far conclusive for health
resort medicine mechanisms of action. However, thalassotherapy (and aquatic therapy)
on stroke treatment (holistic approach) may play an important role on some ICF
domains. Dosage and side effects/contraindications need further research.
Objetives
The main aim of this study was to evaluate the efficacy of thalassotherapy on
stance, balance, gait and quality of live (Mobility, Personal Cares, Daily Activities,
Pain, Anxiety/Depression). Other objectives were study the relation between the results
to type of stroke (ischemic or hemorrhagic), time since onset ( acute, sub-acute or
chronic) and Independence for Daily Life Activities (DLA). Last, investigate about the
optimal duration of the thermal cure and its side effects/contraindications.
Material and Methods
Material: 92 stroke patients with a Low- Moderate Disability (Rankin <-3).
Methods: Prospective quasi experimental before-after study, in stroke patients
performing a multidisciplinary intensive treatment (6h/day 6 days/week) that includes:
thalassotherapy, climatotherapy, physical therapy, neuropsychological therapy, sanitary
education, prevention, physical exercise, relaxation and recreational activities. All
patients were properly evaluated on validated scales (Berg Balance Scale (BBS) Time
up and Go Test (TUG) , 10 meter Gait Test (10m) , 6- minutes walking test (6MWT)
Quality of Life (EQ-5D), wellbeing (WHO-5) and pain (NS) before and after two or
three weeks of treatment. Follow up was possible with some patients (24) up to thirty
months.
Results
Patients presented a significantly improvement in balance (BBS (P=0.000), TUG
17
(P=0.000), Gait (10-m (P=0.007), 6MWT (P=0.000) and Mobility- EQ-5D (p=0.029);
VAS-EQ-5D (p=0.000) , Pain ( NS ) (p=0.000) and Wellbeing (WHO5 (P=0.005).
Improvements observed on those outcomes were not statistically significantly
different in two or three weeks treatment, except gait speed (10m) ( p=0.045). Side
effects were registered in 35,2% of the patients: Infection (9,9%); Severe Fall: 0%;
Unreliable pain (3,3%); Fatigue (5,5%); Hard failure (1,1%) (ICC) Diabetic
emergency (0%);Severe Skin Reaction (2,2%) ;Epilepsy (2,2%);Asthmatic emergency
(1,1%) ; more than one from the previous (9,9%). Suspension Rate of the program was
6, 5%. Type of stroke (ischemic or hemorrhagic, acute or sub-acute or chronic) is not
related withe the observed improvements, but Pain-EQ-5D (ischemic/hemorrhagic)
((p=0.001) , witch there was no qualitative significantly difference but improves
quantitatively significantly (NS) ; and DLA-EQ-5D (sub-acute/chronic) ( p=0.001)
again with no qualitative improvement in the whole sample . Basal Barthel Index was
also compared with the improvements observed: significantly improvements were
observed with Pain.EQ-5D (p=0.033) (positive correlation), TUG (p=0.027) (negative
correlation) and 6MWT (p=0.000) (positive correlation). Follow up data shows
significantly improvements, at least first time follow up (which is from six to thirty
months), with significantly improvements after two or three weeks of treatment in
BBS (p=0.000). TUG (p=0.001), 10-m (p=0.006), 6MWT (p=0.008)
Conclusions
1st. Thalassotherapy
(as part of health resort medicine) in a Mediterranean Marine
Climate is an effective intervention in stroke (either ischemic or hemorrhagic)
rehabilitation from 6 months after symptoms onset in slight to moderate disable
patients witch allows to include it to usual indication on the HRM field.
18
2nd. Thalassotherapy centers registered as sanitary centers with international quality
standards fulfilling and regulations, are a proper place for stroke rehabilitation on
sub-acute and chronic phases, in patients with low to moderate disability according
International Classification of Function and disability, ICF-WHO framework,
keeping the principles of Helsingborg Declaration among European Stroke
strategy- WHO.
3rd. Thalassotherapy after two or three weeks of treatment improves balance, gait, pain,
wellbeing quality of live (mobility domain) and auto perception of health.
4rh. Optimal duration study conclude that there was no significantly improvements
between two or three weeks, except on gait speed.
5th. Stroke
rehabilitation includes side effects but thalassotherapy seems to be safe
enough and relatively well tolerated.
6th. Type of stroke doesn’t present differences between improvements observed (except
two domains of EQ-5D).
7th. Follow
up shows that improvements of repeaters (at least first time, even if it was at
6 , 12 or 30 months), except on quality of live, maintain the improvements from
first program , except n static balance, and improvements in balance, gait and pain
are observed as well in a second time program ( 2 or 3 weeks).
19
8th. High Barthel Index scores doesn’t guarantee better improvements in the studied
outcomes, therefore it makes sense that patients with lower scores tan the study
simple might be included in the program.
20
I. INTRODUCCIÓN
I.A. Talasoterapia - Antecedentes
Esta memoria se inicia con un breve capítulo dedicado a la correcta definición de
la talasoterapia y sus antecedentes históricos más relevantes, cosa necesaria para evitar
errores de interpretación, pues podemos encontrar múltiples versiones del concepto desde
que el Dr Joseph de La Bonnardiere (1829-1887) en 1865 lo acuñara por primera vez en
Archachon, Francia, para definir “los usos terapéuticos de los baños de mar”196 aunque
sería treinta años más tarde, cuando otro médico, presidente del “I Congreso Internacional
de Baños de Mar e Hidrología”, el profesor Verneuil, oficializó esta nueva nomenclatura
en su discurso de apertura (1894, Boulogne-sur-Mer)341.
De hecho, ya antes, en el s. XVII41, un londinense llamado Dr John Floyer (1649-
1734) publicó una tesis (1697) titulada “Disertación sobre los buenos usos de los baños
de mar calientes y fríos en Inglaterra” y una cincuentena de años más tarde, el Dr Richard
Russell (1687-1759) en Brighton, Inglaterra, escribiría el primer tratado médico sobre la
materia de la era moderna, titulado “The Use of Sea Water in Diseases of the
Glands”(1750)265-296 una época en la que los “Sanatorios Marinos” como el que se
inauguraba por primera vez en Dieppe, Francia, en 1778, en Margate, Inglaterra, en 1791
o en Heiligendamm, Alemania, en 1793, se dedicarían a la cura de enfermedades
infecciosas o el raquitismo infantil y el agua de mar se suministraba por vía oral o en
baños, lejos de las indicaciones actuales; y mucho antes, todavía más lejos desde el punto
de vista médico, encontramos los referentes clásicos como Hipócrates, que preconizaba
que “el agua marina ahuyenta el dolor lumbar y las piernas cansadas” y la aconsejaba “en
las afecciones pruriginosas o erosivas”187 o la civilización Egipcia, Fenicia, Romana e
incluso en el Medievo tal y como nos describe la Profª. San Martín Bacaicoa301.
21
En Italia, el primer documento oficial sobre talasoterapia es el “Reglamento para el
buen servicio y el buen orden de los baños de mar” y data de 1822 (perteneciente al Gran
Ducado de Toscana) y en Alemania, en 1823, existen relatos de cómo el Dr Chenitz
utilizaba el agua de mar para el tratamiento del bocio166.
La talasoterapia como la conocemos hoy es hija del Dr Louis Bagot, que en 1899,
en Roscoff, Francia, creaba el Instituto Marino de Rockroum y fue el primero en unir los
términos “balneoterapia” (alternancia de baños fríos y calientes de agua de mar, a lo que
añadió la técnica de ducha en chorro para masajear las zonas dolorosas) y “climatoterapia
marina” (el mar como un gigante aerosol natural cargado de partículas) y por primera vez
las afecciones reumáticas se tratarían en agua de mar caliente con una gran innovación:
la actividad física dentro del agua, a lo que denominó “fisiobalneoterapia” sin duda un
visionario del escenario actual166.
Ya en el s. XX, el biólogo René Quinton (1867-1925), en París y de allí al resto del
mundo, con los llamados “Dispensario Marino” y sus investigaciones en bioquímica
marina, emite la hipótesis que la primera célula orgánica salió del medio marino en base
a la similitud física y fisiológica entre éste y el plasma sanguíneo a través de experimentos
con animales y la administración endovenosa u oral de agua de mar; así Quinton
contribuyó grandemente a reducir la mortalidad infantil, salvando centenares de lactantes
de la gastroenteritis o del cólera infantil y poniendo las bases científicas del valor del
contenido bioquímico del agua de mar y su potencial con el celebérrimo “L’Eau de mer,
milieu organique” (1904)299. En 1905 nació el plasma de Quinton: agua de mar reducida
a la isotonía con agua oligomineral, preparado en frío por microfiltración (el uso del
plasma de Quinton fue reconocido y usado por la sanidad francesa hasta 1982 momento
en el que se cortó la prestación y cerró el último Dispensario Marino que quedaba en
22
París120 pero que se sigue usando, más minoritariamente, hasta nuestros días sobre todo
en el campo de la medicina preventiva y medicina del deporte11.
Las primeras décadas del s. XX fueron años de expansión para la talasoterapia: en
Cannes, en 1914, el “I Congreso de Talasoterapia” reuniría 600 médicos, se creó una
Asociación Internacional de Talasoterapia, que recogería el “estado del conocimiento” en
climatoterapia, helioterapia y la cura marina290. Se publica el “Tratado Italiano de
Talasoterapia”, editado en 1932, por el Prof. Giulio Ceresole (fundador en 1910 del
Observatorio para el estudio de la Climato-Talasoterapia) que definía esta disciplina
médica como “una climatoterapia marina integrada con todos los estímulos del ambiente
marino a disposición con objetivo curativo”68. Eran los años de las “Colonias Marinas”
para jóvenes y niños214 y los centros que ofrecían tratamientos de talasoterapia se fueron
multiplicando por la costa del Océano Atlántico, Mar Báltico, Mar Mediterráneo y Mar
Negro.
Curiosamente, tras unos años grises para la talasoterapia entre guerras mundiales y
desarrollo quimioterápico, el “padre” de la talasoterapia contemporánea podría ser
Louison Bobet, insigne ciclista francés cuyo fatal accidente automovilístico en 1961 y su
posterior recuperación en Roscoff con el Dr. René Bagot, hizo que inaugurara en 1964 el
famoso Instituto de Quiberon, otra vez en Francia, y fue el verdadero impulsor de la
talasoterapia actual tal y como se recoge en la biografía escrita por su hermano, el Dr J.
Bobet40.
Desde entonces la talasoterapia, empírica como muchas otras especialidades
médicas, ha tenido un camino controvertido, no sólo por la revolución que supuso la
invención de la penicilina y el desarrollo farmacológico que dejó en decadencia muchos
de sus antiguos usos; además de la dificultad (necesaria) en actualizarse a una medicina
basada en la evidencia se une la circunstancia especial por su papel en la hidrología
23
médica, no siempre reconocido no solo por organismos públicos (servicios nacionales de
salud de Italia o Francia, que en este país, por ejemplo, desde 1945, solo reconocen la
balneoterapia o los centros de rehabilitación (con agua del grifo o agua de mar) como
prestación sanitaria reembolsable),sino también por universidades en países como
Alemania, de gran importancia y tradición termal, como podemos ver en la propuesta de
Guttenbruner et al. en 2010149 para unificar conceptos y definir términos en medicina
termal (en inglés, “health resort medicine”, HRM) donde la talasoterapia se restringe
meramente a la “climatoterapia”. En Italia, sin embargo, el Prof. Agostini, Director de la
Escuela de Hidrología Médica de la Universidad de Pisa, en su “Manuale di Medicina
Termale” (2000) define talasoterapia como “utilización terapéutica de los estímulos
químicos, físicos y climáticos producidos en el particular ambiente o medio marino”6 y
el Prof. Solimene et al. (2010), de la Universidad de Milán, la define como “tratamientos
que recogen las múltiples propiedades beneficiosas del mar en el que se reúnen elementos
de la hidrología (cura con agua), climatoterapia (cura con el clima) y helioterapia (cura
con la luz y el calor del sol)” 53.
Por otro lado, la Sociedad Internacional de Hidrología Medica (ISMH) que engloba
todos los países con actividad científica termal, sí recoge publicaciones de talasoterapia
en sus actividades y congresos. Turquía179 y Países del Este como Rusia, Rumanía235,
Croacia249 y Bulgaria, albergan los centros de talasoterapia moderna más antiguos, pero
su impacto en publicaciones científicas o congresos internacionales como en la
Federación Mundial de Termalismo y Climatología (FEMTEC) (sobre todo en ruso) es
menor. Los congresos científicos de Talasoterapia han tenido un curso irregular: el “XX
Congreso Internacional de Talasoterapia” tuvo lugar en Nordseeheilbad Borkum
(Alemania) en 1991 y el XXI (y último) fue celebrado en Hammamet (Túnez) en 2000.
El “1er y 2º Congreso Europeo de Talasoterapia” tuvieron lugar en 2002 (Warnemunde)
24
y 2008 (Heringsdorzf) ambos en el Mar Báltico (Alemania) y patrocinados por ESPA
(European Spas Association). Por otro lado el II Congreso (y último) de la Federación
Mundial de Talasoterapia (FMTh): nuevas fronteras de la talasoterapia un reto para el
tercer milenio, tuvo lugar en Marina di Castagneto Carducci, Livorno, Italia, en 2005. En
España (Baiona), en Noviembre de 2015 se celebrará “I Congreso Internacional de
Talaso: Salud y Bienestar” organizado por el Prof. José Luís Legido y su equipo de la
Universidad de Vigo.
También las dificultades técnicas de captación de agua de mar con las garantías de
pureza necesarias, ha dificultado el desarrollo de centros que realizaran “verdadera
talasoterapia” lo cual siempre ha sido un mito en el sector; en ausencia de una
reglamentación oficial, para defender y promover la talasoterapia y evitar que se diluyera
o fuera asimilado por la “cultura spa” de ocio y bienestar, en 1997 se creó en Francia la
Certificación de Calidad Qualicert precisamente para distinguir aquellos centros que se
correspondieran fielmente a la definición de la Sociedad Francesa de Talasoterapia
fundada en 1986, “Mer et Santé” y publicada en el Diario Oficial de la República Francesa
el 18/07/1997 y posteriormente refrendada en el último Congreso Mundial de
Talasoterapia (FMTh, 2005) que dice: “en un sitio privilegiado, la talasoterapia es la
utilización combinada, bajo supervisión médica, con objetivo curativo o de prevención,
de los beneficios del medio marino, que comprende: clima marino, el agua de mar, los
lodos marinos, las algas, arena y otras substancias extraídas del mar” con unos requisitos
muy concretos y estrictos y así distinguirlos de aquellos que no cumplieran unos mínimos
o se confundieran entre la amalgama de centros termo lúdicos y spas. Hoy en día existen
muchas otras certificaciones de calidad en otros países, pero Qualicert siempre ha sido,
por pionera, la referencia341. En España recién estrenamos la norma ISO que ha adaptado
el Instituto de Calidad Turística Española (ICTE) para Instalaciones de Talasoterapia
25
(ISO Internacional 17680:2015), basada en la Norma Tunecina 126.05 “Servicios
Turísticos- Buenas Prácticas en Talasoterapia”; la cual no se ocupa “de las virtudes
terapéuticas supuestas de la talasoterapia” ni “cubrir las decisiones que corresponden a la
profesión médica”, sino únicamente de: calidad de los servicios que respondan a las
necesidades implícitas y explícitas de los clientes, el uso respetuoso del concepto de
talasoterapia, muy específicamente la aplicación de los principios de higiene y seguridad
y por último la comodidad a los clientes.
Con todo ello, los centros de talasoterapia no han parado de florecer en todas
nuestras costas y el número de curistas no ha cesado de aumentar hasta nuestros días, ya
sea para verdaderas curas de salud u otros usos más lúdicos en boga a las tendencias
actuales71.
En España, la talasoterapia siempre ha formado parte de la hidrología médica, tanto
desde el punto de vista académico, formando parte del currículo vitae de la
especialidad164 en la Escuela Profesional de Hidrología Medica de la Facultad de
Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y como tal en las
publicaciones “tratado” de referencia: Armijo M & San Martin de la UCM (1994), que la
define como “utilización terapéutica de las aguas del mar, preferentemente en forma de
baños, y también, teniendo en cuenta que estas curas se producen normalmente a orillas
del mar, la simultánea acción del clima marino“21 o San José C de la Universidad de
Sevilla (2012), como “técnica hidrológica que emplea el agua de mar y el clima marítimo
con fines terapéuticos”298 o el Glosario de Hidrología Médica de Ceballos MA (2001)
3como el “uso metódico, con fines terapéuticos, de aguas de mar, preferentemente en
forma de baños, que aprovecha la acción simultánea del clima marino o marítimo.
Sinónimo: marinoterapia”67.
26
Por otra parte, otros autores como Hernández Torres et al. del Instituto Carlos III
(Ministerio de Sanidad ) (2006) la definen como “uso metódico, con fines terapéuticos,
de aguas de mar, preferentemente en forma de baños, y la simultánea acción del clima
marino o marítimo”162; desde el punto de vista profesional, como se recoge en la Sociedad
Española de Hidrología Médica (SEHM), donde sus miembros médicos hidrólogos
podrían trabajar por igual en balnearios como en centros de talasoterapia y así se expresa
en sus conceptos, definiciones, publicaciones y congresos. No así la administración
pública, que recordemos en España el termalismo se encuentra entre las prestaciones
sociosanitarias, que no sanitarias, por tanto cuyo objetivo es más bien social que médico
pero que en cualquier caso jamás ha reconocido la talasoterapia entre sus servicios. La
sanidad en España se encuentra mayormente transferida en presupuesto y normas
reguladoras a las diferentes Comunidades Autónomas y sólo la Comunidad Autónoma de
Murcia reconoce la talasoterapia sanitaria a la par de la balneoterapia, desde 1997 cuyo
decreto se hace eco de las particularidades del sector, pues en una región de 11.317 km2
(2,24% del territorio nacional) confluyen balnearios de gran tradición y la laguna salada
más grande de Europa, el Mar Menor y sus centros de talasoterapia y zonas de aplicación
de peloides naturales en Lo Pagán que hizo necesario disponer de un instrumento
legislativo que permitiera “regular y ordenar el sector, por otra parte tan diversificado y
94
peculiar” . En este marco, únicamente en la Región de Murcia, sí encontramos
Programas Regionales (subvencionados desde el IMAS, Instituto Murciano de Acción
Social) de “Salud y Bienestar” que ofrecen por igual centros balnearios y de talasoterapia
(malogradamente intermitente, por falta de presupuesto, desde su creación en 2007) así
como el singular Programa de Termalismo Municipal del Ayuntamiento de Cartagena:
“Talasoterapia y oferta asistencial socio-sanitaria preventiva complementaria en la playa
27
para mayores de 55 años” en uno de los establecimientos de talasoterapia de la Manga
del Mar Menor desde el año 2008.
Ante tal controversia tan solo en la definición del término, el grupo de investigación
de la Escuela de Hidrología Médica de la UCM publicó una carta al editor como réplica
a la propuesta de Guttenbrunner et al.149 ya mencionada, con la definición a mi modo de
entender más precisa y es:
“Talasoterapia ( del griego, θάλασσα sea), no se refiere únicamente al uso médico
del agua marina, caracterizada por un alta mineralización, alta densidad y composición
química rica en cloruro, sodio, magnesio, calcio, potasio, yodo... sino también a la
aplicación de peloides marinos denominados limos (Peloterapia), exposición solar
protocolizada (Helioterapia), la aplicación total o parcial de arena caliente
(Psammoterapia) y Climatoterapia marina (usando la atmósfera, temperatura, humedad,
viento, presión barométrica...)”217 pues es precisamente el camino basado en la evidencia
y su constatación en las bibliotecas médicas digitales lo que marcará el futuro de la
talasoterapia.
En este sentido, sin embargo, MeSH (Medical Subject Headings), vocabulario
médico controlado ( y actualizado por expertos) que usa la Librería Médica Nacional
(Americana, la NML) para indexar artículos de todas las publicaciones biomédicas
relevantes para la base de datos MEDLINE/PubMED, en 2015 todavía redirige el término
“thalassotherapy” a “climatotherapy” (climatoterapia) , introducido en 2007 y que define
como “exponer a un paciente a un CLIMA más adecuado para su salud o para el cuidado
de algún condicionante de su salud”.
A pesar de este panorama, desde un tiempo a esta parte han aparecido gran cantidad
de trabajos científicos que están dotando a la talasoterapia de base científica y rigor
basado en la evidencia, a destacar las aportaciones de Sukenik, con más de 30
28
publicaciones indexadas desde 1990 (entre las más de 100 que hay sobre el Mar Muerto)
sobretodo en el campo de la reumatología y dermatología, con numerosos ensayos
clínicos aleatorizados (ECA) de elevada calidad que demuestran la eficacia de los
tratamientos en patologías como la artritis reumatoide, artritis psoriasica, espondilitis
anquilopoyética, fibromialgia y otros procesos articulares no inflamatorios. Las
condiciones climáticas y cualidades terapéuticas del Mar Muerto y sus aguas hipersalinas
también demuestran efectos beneficiosos en vitíligo, psoriasis y dermatitis atópica entre
otras patologías dermatológicas, publicaciones en las que, sin embargo, jamás se usa el
término talasoterapia sino balneoterapia/balneología y climatoterapia2-181-245-327-328 por
citar únicamente las revisiones sistemáticas más recientes o relevantes.
Quién sí utiliza el término talasoterapia (hablamos de publicaciones en inglés) es
de Andrade SC et al. (2008) y Zijlstra et al. (2005), un estudio brasileño y el otro holandés
publicados en “Rheumatology International Journal” y en la prestigiosa “Rheumatology”
que evalúa su eficacia en el tratamiento de la fibromialgia93-383. Es interesante el dato del
estudio de Zijstra de que pacientes originarios de Holanda fueron enviados a un centro de
talasoterapia en Túnez durante 19 días384. La talasoterapia “made in France” encuentra en
Túnez su máximo exponente, cuyo Gobierno demandó a expertos de la talasoterapia la
definición de una reglamentación oficial sanitaria que regulara el sector que ni si quiera
existe en Francia ni otros países occidentales.
La revisión sistemática de Schuh A en 2009 (en alemán) de los artículos más
relevantes publicados en bases de datos electrónicas de 1998 a 2008 concluye que para la
mayoría de las indicaciones conocidas de climatoterapia y en parte de talasoterapia
(enfermedades reumatológicas, dermatológicas y respiratorias crónicas) hay evidencia de
efectos agudos y a largo plazo, siempre que se seleccione la zona de clima apropiado313.
29
La evidencia científica de la talasoterapia, además de las especialidades clásicas
mencionadas, se extiende a la otorrinolaringología y aparato respiratorio, sobretodo en
pediatría, y estudios singulares en digestivo, urología y ginecología tal y como se
demuestra en la revisión de Cerrada en 2007 que presenta hasta 80 referencias69, que
también incluye gran cantidad de estudios científicos en otras ramas relacionadas con el
mar pero más alejado del concepto de talasoterapia de Maraver et al.217 y tienen que ver
con los prometedores hallazgos de aguas de mar profunda, sobretodo en Japón159-300, el
uso nutricional, oral, del agua de mar135, la sal en sí misma (vía oral) y sobre todo, por el
potencial nutricional, terapéutico (antiviral, anticoagulante, antioxidante, anti reflujo,
antidiabético, cicatrizante..) y estético (adelgazante, miles de cosméticos), de algas y
bacterias (fitoplancton) pero también crustáceos por su papel protector articular o
antioxidante, incluso diferentes substancias que se extraen del tiburón por su efecto
antiangeogénico y protector inmunitario y los actualmente muy reconocidos omega-3: los
famosos EPA (Ácido eicosapentaenoico) y DHA (Ácido docosahexaenoico) por su efecto
antiinflamatorio cardiovascular, potencial protector de la demencia y depresión o incluso
en la mejora de la calidad de vida de los pacientes con cáncer, que proceden del mar
también tal y como ha revisado recientemente (2014) la doctora en farmacia Bardoulat
recopilando más de 60 referencias publicadas en revistas internacionales28. La
bioprospección marina está reportando multitud de pequeñas moléculas que pueden ser
aplicadas en la salud humana. Entre los quince mil metabolitos marinos conocidos, una
treintena de ellos están siendo probados en fases clínicas, principalmente en oncología, y
algunos ya han sido comercializados96.
El estado de la evidencia en patología vascular y neurología será discutido más
adelante.
30
I.B. Talasoterapia - Conceptos
Hoy en día, con la proliferación de spas urbanos, la aparición de las curas
termolúdicas en los balnearios, la utilización inadecuada del término “talasoterapia” o
“balneario” para cualquier tratamiento a base de agua y la “desmedicalización” del
termalismo en general ha desviado el camino prometedor de la talasoterapia (y de la
balneoterapia).
La pregunta actual sería:
¿Se puede realizar aún una talasoterapia realmente útil para la salud?
Para responder a esta pregunta voy a hacer referencia de nuevo a la publicación de
Guttembrunner et al. sobre la propuesta de definición de la HRM como “todas las
actividades médicas originadas y derivadas en centros termales basadas en la evidencia
científica y encaminadas a la promoción de la salud, prevención, terapia y rehabilitación”.
Este es el concepto multidisciplinar actual, una nueva evolución de la balneoterapia
clásica. Así el área de conocimiento de la medicina termal incluiría: elementos principales
(“core elements”), modalidades (“métodos”) y agentes (“substancias, factores”)149:
- En primer lugar, el término “medicina” HRM incluye tanto diagnóstico como
tratamiento y puede referirse tanto a promoción de la salud, prevención,
tratamiento y rehabilitación.
- Los elementos principales son:
El uso de aguas minerales naturales (hipotermales, isotermales o
hipertermales), gases (CO2, SH2 y Radón) y peloides.
El uso de agua corriente ordinaria (hidroterapia).
El uso de factores climáticos.
“La talasoterapia se diferencia de la balneoterapia no tanto por la falta de un agua
mineral natural, al fin y al cabo el agua de mar se puede considerar un agua clorurado-
31
sódica de alta mineralización” (el término que utiliza es “salsobromoiodica”, en italiano,
es decir compuesta principalmente de cloruro de sodio, yodo y bromo, estos últimos en
forma de yoduro (I-) y bromuro (Br-)210.
Agua de mar. Características
Así, al modo de las mineromedicinales, el agua de mar, posee las siguientes
características:
Organolépticas
Olor: orgánico «sui géneris».
Color: incolora.
Sabor: salino.
Físicas
Son numerosos los autores que han estudiado las características fisicoquímicas de
las aguas marinas de nuestro entorno, así del Mar Atlántico331, Mediterráneo317, Mar
Muerto29-236, Aguas Lacustres de Lo Pagán62-85 y Mar Menor16 (Tabla 1).
El pH del agua de mar es alcalino. La Temperatura varía con la latitud y la
profundidad. En el Ártico puede tener en la superficie en verano cerca de 3 ºC, mientras
que el Mar Báltico y el Mar del Norte, entre 14-18 ºC y en el Mediterráneo entre 22-27
ºC. En Cuba, son comunes temperaturas medias del orden de 25 ºC317. El Mar Menor,
debido a su poca profundidad, tiene gran variación de temperatura. En verano puede
alcanzar los 35 ºC en algunas zonas costeras y en invierno la temperatura es menor que
la del Mediterráneo, pero rara vez baja de los 10 ºC. El pH suele oscilar poco debido a la
elevada salinidad de las aguas (7,12 en primavera a 9 ºC en invierno)16.
32
Tabla 1. Determinaciones fisicoquímicas del agua del Mar
Mar Mar
Cualidad Atlántico Mediterráneo Lo Pagán
Muerto Menor
Temperatura ‐ 22-27ºC ‐ 22-29 ºC 22-35,5ªC
Ph ‐ ‐ 8,05 8 8-9
Conductividad
‐ ‐ 181,3 93,400 54,5
mS/cm a 25ºC
Salinidad º/ºº ‐ 36-39 280 42,5-46 42-47,4
Densidad
1,028 1,032 ‐ 1,03 1,03
gr/cm3
Oxígeno mg/l ‐ ‐ ‐ 6,72-5,21 6,29-9,86
Residuo seco
‐ ‐ ‐ 72,366 ‐
180ºC gr/l
Residuo seco
34,48 ‐ 345 78,066 ‐
110ºC gr/l
La densidad o peso específico del agua de mar es en función de la salinidad, la
temperatura y la presión pero varía entre límites bastante restringidos de 1,02400 a
1,03000 gr/cm3 con los valores más bajos en superficies y cerca de las costas (más o
menos diluidas según los ríos que desembocan) y los más altos en profundidad82.
Bioquímicas
A pesar de que la acción sobre el organismo de los componentes del agua de mar
(y derivados), es objeto de discusión por algunos investigadores62-151-156, numerosos
trabajos demuestran que el agua de mar presenta una doble riqueza: mineral y orgánica,
responsable de sus peculiaridades, pudiendo ser así utilizada en el tratamiento de diversas
enfermedades86. Es bien conocido su perfil mineral en cuanto a elementos mayoritarios
(macro elementos) como cloruro, sodio, potasio, calcio, magnesio, etc. (Tabla 2); pero es
menos conocido que también posee más de 60 minerales103 una veintena de los cuales,
presentes sólo en trazas (Tabla 3), son necesarios para el funcionamiento del cuerpo
humano (oligoelementos): el Iodo en la síntesis de la hormona tiroidea, el zinc y el bromo
33
Tabla 2. Constituyentes primarios del agua del Mar
Mar Mar
Atlántico Mediterráneo Lo Pagán
Muerto Menor
gr/l gr/l gr/l gr/l gr/l
Cl– 18,98l 20,98 239,287 41,4748 21,689
Na+ 10,54 11,65 42,090 23,2978 14,081
SO4= 2,47 2,72 0,536 6,4972 3,198
Mg++ 1,27 1,41 47,142 2,8231 2,005
Ca++ 0,400 0,442 0,3914 0,734
K+ 0,380 0,420 18,400 1,0253 0,494
HCO3- 0,140 0,155 8,211 0,122
CO3= 0,332 0,048
NO3- 0,016 0,1224 0,056
Br- 0,065 0,072
H3BO3- 0,024 0,027
F- 0,0013
Sr++ 0,0133
en la activación de la Insulina y otras hormonas, el cobalto en la síntesis de vitamina B12,
el selenio antioxidante, cardio protecto, etc., que podrían penetrar las paredes de la piel,
en lo que llamamos la “transmineralización” 21-99-107-285-316 tal y como, más recientemente,
se podría concluir en 18 ECA a doble ciego de aguas minerales o peloides en los que los
grupos control eran de agua corriente ordinaria o fangos desmineralizados y en los que se
muestran diferencias estadísticamente significativas en algunas variables e indicaciones
a favor del grupo tratamiento242.
34
Tabla 3. Constituyentes secundarios del agua del Mar
Mar Mar
Atlántico Mediterráneo Lo Pagán
Muerto Menor
gr/m3 gr/m3 gr/m3 gr/m3 gr/m3
Si 3 3 - - -
F- 1,3 1,3 - - -
N 0,5 0,5 - - -
A 0,5 0,5 - - -
Li+ 0,17 0,17 - 0,77 0,11
P 0,1 0,1 - - -
I- - 0,07 - - -
Con el desarrollo de los métodos analíticos se han podido determinar
cuantitativamente componentes minoritarios (se calcula que el agua marina contiene 92
elementos químicos de la Tabla de Mendeleiev) (Figura 1) cuya acción terapéutica aún
se desconoce255.
De acuerdo con estos datos, en el Mar Menor las concentraciones iónicas son
superiores a las del Mediterráneo y para algunos elementos, como el Mg o el Ca, incluso
superan los valores medios esperables para aguas de la salinidad de las de la laguna. El
Mar Muerto también es peculiar en este sentido, donde el catión predominante no es el
sodio sino el magnesio: 27% de NaCl, 14% CaCl2, 4% KCl, 53% MgCl2, 2% MgBr2236.
35
Figura 1. Componentes químicos del agua del Mar136
De acuerdo con estos datos, en el Mar Menor las concentraciones iónicas son
superiores a las del Mediterráneo y para algunos elementos, como el Mg o el Ca, incluso
superan los valores medios esperables para aguas de la salinidad de las de la laguna. El
Mar Muerto también es peculiar en este sentido, donde el catión predominante no es el
sodio sino el magnesio: 27% de NaCl, 14% CaCl2, 4% KCl, 53% MgCl2, 2% MgBr2236.
Si bien las relaciones entre elementos guardan una constancia sensible, las demás
características del agua (materiales en suspensión, salinidad total, temperatura, contenido
en oxígeno, etc.) son muy variables y dependen de la meteorología del momento, vientos
y oleaje, entrada de agua dulce por escorrentía o lluvia, vertidos, actividad biológica, etc.
16-21-216
.
A toda esta riqueza mineral, hay que añadirle la presencia de materia orgánica viva
y no viva. Microrganismos como el plancton (fitoplancton o plancton vegetal o micro-
algas y zooplancton o plancton animal) así como aminoácidos libres, compuestos,
36
oligosacáridos, polisacáridos, ácidos grasos, hidrocarburos, fenoles, iodoles, vitaminas,
urea y compuestos diversos166.
En España, los centros de talasoterapia (tal y como ocurre en los balnearios) se están
sometidos a legislaciones higiénico-sanitarias y por tanto otra vez nos encontramos en
una amalgama de variedad según comunidad autónoma. En principio, no se debería tratar
químicamente el agua en los tratamientos individuales. El agua se debería calentar a un
máximo de 50ºC precisamente para evitar la desnaturalización de sus componentes
orgánicos. Por el contrario, los tratamientos colectivos sí deberían tratarse física o
químicamente por razones higiénicas obvias.
En algunas comunidades, por carecer de ordenación propia, la legislación para la
prevención de infección por legionella muchas veces es común a piscinas de uso
público288 y otras instalaciones que no tienen nada que ver con balnearios y centros de
talasoterapia que se ven sometidos a procesos (como calentar depósitos por encima de
60-70ºC o usar desinfectantes) que ponen en jaque los principios de la balneoterapia. En
Murcia, única Región que regula sanitariamente la talasoterapia, las aguas deben cumplir
unos requisitos microbiológicos de salubridad: “el agua salina, empleada en los
tratamientos o baños deberá cumplir los requisitos microbiológicos contemplados en el
Anexo I, no debiéndose sobrepasar los niveles indicados en él, excepto para los gérmenes
viables totales” y las instalaciones una serie de requisitos para garantizar su estado
higiénico (en este caso técnicas de filtración mecánica)335 respetándose a priori las
cualidades y usos de los centros pero garantizando las condiciones de seguridad e higiene;
aunque por supuesto, el agua de mar final no es comparable a las cualidades intrínsecas
del agua de mar “nativa”. El agua de mar fresca está viva y algunos de sus componentes
no perduran más allá de 24-48 horas fuera de su medio natural40-341.
37
Todos los centros de talasoterapia (regulaciones sanitarias y normas de calidad
aparte) ofrecen prestaciones similares comparables en cuanto a la “materia prima”
utilizada y sus indicaciones (hay diferencias sí, entre los componentes minoritarios, es
cierto y queda por establecer el rol específico de cada uno de estos minerales). En
cualquier caso, las propiedades físicas del agua (hidroterapia) son comunes y las
diferencias se deben en gran parte a los tratamientos complementarios, a la calidad de las
instalaciones y a las aptitudes de sus profesionales.
El clima de la estación marítima, sin tener el ascendente de antaño, sigue siendo
relevante. Obviamente existen notables variaciones climáticas en las costas de los mares
del mundo por lo que no es posible dar una definición universal de clima marino. La
climatoterapia incluye la aplicación médicamente planificada de factores climáticos y en
el campo de la talasoterapia puede ser útil una clasificación efectuada en base al objetivo
terapéutico (Tabla 4). La climatoterapia también incluye un cambio de entorno
climático149, es decir, el traslado del paciente de su lugar de vivienda habitual al centro
termal.
Tabla 4. Clasificación de la Climatoterapia Marina
1. Oceánico
En base al área de localización 2. Marítimo
3. Insular
En base a la temperatura local, el 1. Fuerte (estimulante o excitante)
viento y la naturaleza del litoral
2. Débil (atenuante o sedante)
1. Fuertemente húmedo (caluroso o frío)
En base al nivel hidrométrico 2. Moderadamente húmedo (caluroso o frío)
medio y la temperatura
3. Moderadamente seco (caluroso o frío)
En todo caso, es el uso de otras terapias complementarias a la medicina termal, por
ejemplo terapias físicas (medicina física, fisioterapia), dieta (terapia nutricional), ejercicio
físico, masaje, psicoterapia, relajación, educación sanitaria, terapias complementarias o
38
incluso orientales, alternativas y el uso de factores ambientales (presencia de personal
sanitario cualificado, contacto social, actividades lúdicas, ocio….) la gran novedad dentro
del concepto multidisciplinar de medicina termal actual149 y los que marcarán las
diferencias de un centro a otro respecto a sus usos (médicos o no) e indicaciones.
Las “modalidades” de Guttembrunner et al.149 o métodos de aplicación del agua de
mar son comunes a toda la medicina termal (Tabla 5).
Tabla 5. Métodos aplicación de adaptados a la Talasoterapia
Bebida
Balneoterapia Baño frío (Mar)
Baño caliente: 1.En piscina
2. En bañera con o sin hidromasaje)
3.Duchas, chorros subacuático, afusiones
4. Recorrido, mani-pediluvio…
Irrigaciones vaginales, nasales y bucales
Terapia atmiátrica: nebulizaciones, inhalaciones, aerosoles, estufas, insuflaciones.
Los “agentes, substancias, factores” 149 o los diferentes medios de estímulo son lo
que diferencian la balneoterapia de la talasoterapia210. Respecto al termalismo clásico, la
talasoterapia puede disponer de los mismos medios terapéuticos y de técnicas exclusivas
según Agostini6. Por eso en su día nosotros217propusimos que la Talasoterapia fuera un
elemento básico de la HRM en las que los métodos de aplicación “modalidades” serían:
los baños totales o parciales, duchas, inhalación, irrigaciones, paquetes (aplicación local
de los peloides marinos), etc.; y sus agentes (Substancias) el agua marina, peloide marino,
arena marina y otros.
Por otra parte otros cayeron en desuso (baño de aire, viaje de mar, cura de barco),
y algunos se han transformado en meramente lúdicos (cura de reposo, jornada de playa...).
39
La metódica del baño en bañera o en piscina es análoga a la balneoterapia con agua
mineral. El baño puede ser realizado directamente en el mar, tratándose en este caso de
un baño hipo termal donde cobra especial importancia el factor cinesiterápico93. El
movimiento de las olas produce sobre el cuerpo inmerso un estímulo mecánico (masaje)
y determina una verdadera “fisiocinesiterapia natural”210.
En algunos países como Italia o Turquía el baño en bañera puede estar enriquecido
con sal marina (natural, producida artesanalmente en salinas)66 por su acción osmótica en
algunas patologías cutáneas y en la insuficiencia linfático-venosa de miembros inferiores.
El resto son los que aún hoy identifican plenamente la talasoterapia:
Climatoterapia marina
Los factores climáticos relevantes en terapia son: radiación solar (ultravioleta,
infrarroja) que se utiliza con fines terapéuticos (helioterapia), estímulo termal
(temperatura, viento, humedad…) y la composición del aire (pO2, aerosoles terapéuticos,
ausencia de polución y alérgenos…). La reacción psicológica de la experiencia de nuevos
paisajes puede ser un factor añadido313.
Hay varios métodos de exposición y modalidades en climatoterapia: descanso al
aire libre con exposición total o parcial al sol, pasear expuesto a determinados factores
climáticos, etc.
Una correcta práctica helioterápica debe fundamentarse sobre algunas reglas
generales: terapia gradual y centrípeta, cuerpo desnudo expuesto a la radiación solar con
una adecuada protección de cabeza y ojos, a poder ser con una incidencia perpendicular
y personalizada al tipo de cura, la intensidad del tratamiento, la capacidad reactiva del
paciente (fenotipo piel, comorbilidades…)5.
El aerosol marino se caracteriza por la presencia de agua en partículas
microscópicas con elevada cantidad de sales minerales e iones que han levantado el viento
40
y las olas procedentes del mar. Estas partículas, inhaladas, constituyen una especie de
aerosol natural rico en sales que penetra por la vía respiratoria. A demás, en la costa, es
elevado el proceso de ionización de las partículas en suspensión y en esta zona se
caracteriza por lo más negativamente. Así, la ionización negativa se produce en la costa
(igual que en las montañas) de forma espontánea238.
Podemos encontrar en la literatura algunas revisiones sobre los efectos más
relevantes de la climatoterapia marina, al menos en algunas indicaciones182-373.También
existen algunas publicaciones sobre los efectos sobre el organismo a nivel bioquímico de
la climatoterapia en determinadas condiciones191-254-273, los efectos sobre la vitamina D158
y estudios clínicos (ECA) sobre los efectos de la helioterapia23 y otros donde la
climatoterapia marina (en general) es un factor relevante dentro de la cura de
talasoterapia93-383 y tantos otros ya mencionados del Mar Muerto que recordemos
publican siempre como “climatoterapia”2-180-245-327-328 por citar revisiones más relevantes
o recientes.
Peloidoterapia marina
Peloterapia (o peloideterapia) es el uso terapéutico de peloides o fangos, en forma
de aplicación local o general, siempre externa, sobre la zona que se desea tratar67 con
objetivo terapéutico o cosmético350. Otra vez en hidrología médica se produce las
diferencias en la definición de conceptos por lo que podemos identificar múltiples
propuestas del término; en este sentido Gomes et al.142 (2013) publican una revisión
histórica, clasificación y glosario en el que el grupo de trabajo en cuestión propone:
“Un peloide es un fango madurado o una suspensión/dispersión fangosa con
propiedades terapéuticas y/o cosméticas, compuesto de una compleja mezcla de material
de grano fino , agua mineral o agua de mar y, a menudo, componentes orgánicos
procedentes de actividad biológica metabólica”142.
41
En lo que sí parece estar todo el mundo de acuerdo es en la clasificación de los
peloides según la Clasificación Internacional de los peloides de la ISMH (Dax, 1949) en
la que los limos serían los peloides cuyo componente sólido es mineral y el líquido agua
de mar o lago salado, de temperatura hipotermal y maduración in situ54.
El origen del componente sólido de los limos, aunque variable, suele ser el fondo
de lagunas o lagos salados, por lo que suele ser abundante el contenido de cloruros,
sulfatos, carbonatos y fosfatos, siendo el componente orgánico (vegetal y animal)
bastante más elevado que en los fangos y con un tiempo de maduración “in situ”
generalmente más largo, incluso años210.
El método de aplicación puede ser:
- Método egipcio: extracción del lugar de origen y emplastamiento en capas de
unos 10-20 cm de espesor que se mantienen al sol (paseando) hasta que la capa
superior alcance una temperatura de unos 50ºC lo cual limita su utilización a
latitudes y épocas del año que pueda conseguirse.
- Centro de talasoterapia: Transporte del limo al lugar de aplicación y posterior
calentamiento al baño maría o vapor y aplicación en baño o emplastamiento de
las diferentes áreas a tratar de la misma forma que en la balneoterapia.
Probablemente los limos más conocidos en el mundo son los del Mar Muerto. Se
utilizan allí, en su forma natural256, pero también forman parte de innumerable cantidad
de formulaciones farmacéuticas utilizadas para el tratamiento de diversas afecciones
(reumáticas y dermatológicas principalmente), incluso con evidencias de su eficacia en el
uso en domicilio en forma de “compresas”121. También es muy conocido el uso en forma
de sales, fangos y derivados en cosmética y estética54-283.
Los limos se utilizan también con frecuencia en Rusia y en los países cercanos al
Mar Negro (Rumanía, Turquía), ricos en hidrógeno sulfurado. En Italia se utilizan en San
42
Giovani di Portoferraio (Isla de Elba), con elevada cantidad de minerales ferrosos y azufre
lo que propicia el desarrollo de una rica flora bacteriana y algas7, también en Cervia y
Margarita de Saboya (Mar Adriático). En Francia los limos se recogen en la bahía del
Mont Saint Michel y en la bahía de Bourgneuf, cerca de Saint Jaean de Monts166.
En España se producen peloides con las aguas mineromedicinales de los
establecimientos balnearios de Archena (Murcia), Arnedillo (La Rioja), Caldas de Bohí
(Lérida) y El Raposo (Badajoz), pero los únicos limos son los que se producen con las
aguas lacustres de San Pedro de Pinatar en Lo Pagán (Murcia);todos ellos de gran
tradición en el uso terapéutico. El uso de los peloides en cosmética también empieza a
tener forma científica con los primeros trabajos sobre el efecto fisiológico en piel sana58-
227
e incluso la influencia en piel de la maduración16-18-59. En 2014 (al modo del Mar
Muerto) sale al mercado el primer peloide del Mar Menor comercializado con su
particular fórmula farmacéutica20.
En un estudio publicado en Anales de Hidrología Médica en 2012 se comparaban
las aguas de Lo Pagán (Murcia), las del Mar Muerto y las de la Laguna del Mar Chiquita,
una de las más grandes del mundo (en Argentina) cuyos limos y sales se utilizaron en el
pasado con aplicaciones sobre la piel y en baño, concluyendo que la composición química
y mineralógica de todas ellas eran similares29. En Argentina existen otras lagunas:
Epecuén (Buenos Aires) y Guatraché (La Pampa) similares en desarrollo a la del Mar
Chiquita y que en la actualidad, vuelve a plantearse la posibilidad de utilizar sus fangos,
sales y aguas como recursos terapéuticos y estéticos tal y como se hacía hace 60 años19.
Teniendo en cuenta que los beneficios de la peloideterapia se deben a sus
propiedades físicas y a los principios activos procedentes del agua que las compone61-256,
en los últimos 5 años un equipo multidisciplinar, con investigadores de diferente
formación científica: geólogos, químicos, físicos, farmacéuticos, biólogos y médicos,
43
pertenecientes a cinco universidades españolas (A Coruña, Autónoma de Madrid,
Complutense de Madrid, Sevilla y Vigo) y otros de la Universidad de Granada y La
Coruña, han analizado, comparado (y publicado) numerosos artículos científicos sobre la
caracterización físico-química de los componentes sólidos de peloides españoles (y de
otros países) así como las aguas en las que maduran estos peloides y otras mezclas nuevas
(incluso los cambios que induce la maduración de los mismos) así como el control
microbiológico de las mezclas y los peloides (organismos patógenos y componente algal
y cianobacteriano) para su seguridad en la aplicación en pacientes y para determinar sus
propiedades terapéuticas207.
En el análisis de los 5 peloides clásicos españoles de Pozo M. el al (2013) se
concluye que tienen diferente composición mineralógica, incluyendo diferentes
porcentajes de minerales de arcilla, carbonatos, minerales terrígenos, sales y materia
orgánica. Teniendo en cuenta las diferencias mineralógicas, se observaron una amplia
gama de valores físico-químicos en el índice de plasticidad, capacidad de intercambio
catiónico y capacidad de retención térmica. Tienen en común un alto contenido de
fracción de grano fino (arcilla + limo) alcanzando porcentajes mayores del 95 % (excepto
Bohí), y un contenido variable de esméctica. Los parámetros térmicos eran cercanos a los
del peloide TERDAX de referencia. El análisis del perfil de textura (TPA) es una forma
fácil, rápida y reproducible para determinar las propiedades mecánicas de los peloides.
La gama de valores obtenidos fueron: para la dureza (133-462 g), cohesión (0,5 hasta
0,8), adhesividad (2491 hasta 7.102 gs) y elasticidad (17,56 a 19,68 mm). Estos resultados
indican que los peloides con diferentes composiciones y una amplia gama de propiedades
físico-químicas no térmicas se pueden utilizar con éxito en peloterapia. Además, los
valores comparativamente similares para las propiedades térmicas están de acuerdo con
la importancia de los peloides para los propósitos termoterápicos284.
44
El análisis de las aguas que maduran los peloides españoles realizado por Corvillo
et al85 (2006) concluye que entre los cationes presentes en las aguas destacan el sodio
(Na+), con el siguiente orden: Caldas de Bohí, Lo Pagán, Arnedillo, Archena y El Raposo;
el calcio (Ca++), con El Raposo, Archena, Arnedillo, Caldas de Bohí y Lo Pagán; el
magnesio con Lo Pagán, El Raposo, Archena, Arnedillo y Caldas de Bohí. Todas
contienen indicios de potasio y de litio excepto las de El Raposo y sólo en el agua de El
Raposo se detectó indicios de Fe total. Todas estas aguas tienen cloruros (Cl-) con el
siguiente orden Lo Pagán, Arnedillo, Archena, Caldas de Bohí y El Raposo; bicarbonatos
(HCO3-) con El Raposo, Caldas de Bohí, Archena, Arnedillo y Lo Pagán y sulfatos
(SO4=),Caldas de Bohí, Arnedillo, Archena, Lo Pagán y El Raposo. Todas las aguas
analizadas contienen indicios de fluoruros excepto Lo Pagán. Carbonatos las de Lo Pagán
e indicios las de Caldas de Bohí. Nitratos las de El Raposo, e indicios Arnedillo y Lo
Pagán y sulfhidratos (SH-), las de Caldas de Bohí e indicios las de Archena no estando
presente en las demás aguas85.
Los únicos limos españoles que maduran en las aguas lacustres de Lo Pagán,
comparadas con otras aguas donde también maduran peloides, son muy clorurado sódicas
especialmente ricas en magnesio y carbonatos y con indicios de Nitratos, Potasio y de
Litio85; y el peloide se caracteriza por una textura clástica en el que carbonato y silicato
se incluyen en una matriz arcillosa - limo y sales precipitadas , en su mayoría halita; con
un 34,32% de agua (65,68% de solido), elevada densidad (1494 kg/m3), bajo % de
plasticidad (20%), bajo % de arena (1,20%), elevado % de limo (77,90%) y medio % de
arcilla (20,8%). Es muy duro y adhesivo, medianamente cohesivo y elástico. Sus
propiedades térmicas son también intermedias versus los otros 4 peloides españoles
(capacidad calorífica, coeficiente de conductividad y retentividad térmica, tiempo de
relajación y de enfriamiento de 45 ºC a 37 ºC)85-284.
45
Respecto a la composición química, en peloideterapia es importante saber la
concentración de elementos beneficiosos (Ca, Mg, Fe…) que dependerá de su
concentración en el agua y en su fase sólida (arcilla…). Muchos autores han estudiado la
movilidad de sus elementos en peloides utilizados con fines terapéuticos. En el estudio
de Carretero et al (2010)62, sobre la movilidad de los elementos en la interacción entre el
sudor artificial y los peloides españoles, las mayores cantidades de elementos se lixivian
desde el de Lo Pagán debido a su cualidad hipermarina62-63.
Los peloides, y más concretamente los limos, han sido investigados por algunos
autores, postulándose que sus efectos terapéuticos son debidos a la presencia de las
materias bituminosas, de los ácidos húmicos y de la materia orgánica, aunque se ha
demostrado que en algunos casos apenas poseen materia orgánica, por lo que sus efectos
pueden ser debidos a sus propiedades físico-químicas y, posiblemente, a la presencia de
sales256. En el caso de los limos algunos han atribuido sus acciones terapéuticas a su
elevado contenido en oligoelementos33. El estudio de las características físico-químicas
de los peloides es el primer paso para el conocimiento de los parámetros que favorecen o
explican sus efectos terapéuticos. El comportamiento térmico de lodos y limos juega un
papel importante en la capacidad de almacenar y transmitir energía, y por lo tanto, en la
selección para su uso en peloterapia como agente termo terapéutico208. Para que un
peloide sea apropiado para su uso en peloterapia, debe poseer buenas propiedades
térmicas tales como: un alto calor específico y una baja conductividad térmica. Así mismo
es importante que posea una lenta cinética de enfriamiento y una buena adhesividad,
además de que sea fácilmente manipulable y provoque una sensación agradable sobre la
piel64.
46
Algoterapia
En este apartado nos ocupa el uso de las algas marinas en los centros de
talasoterapia. Como ya vimos, las algas constituyen gran parte de la flora marina y
contienen proteínas y vitaminas, gran cantidad de minerales y oligoelementos en
concentraciones superiores a las del agua de mar.
Se pueden usar de varias maneras:
- Naturales (recubriendo parcial o totalmente el cuerpo del paciente), lo cual
requiere una técnica de recogida, de preparación y conservación muy
particular.
- Liofilizadas (polvo de alga fermentada) que se añaden al agua del baño o como
emplastamiento o crema. La elaboración industrial (generalmente por
“criopulverización”) de este producto no debe alterar sus propiedades
naturales. En cosmética se utilizan ampliamente en forma de cremas, jabones
para prevenir estrías (Spirulina), estimular la síntesis de colágeno favoreciendo
la regeneración de tejidos y la reducción de arrugas (Chorella Vulgaris) entre
otros usos (hidratantes, anticelulíticos).
- Mezcladas con peloides (micro algas).Esta modalidad ha sido aplicada en las
Termas di San Giovanni de la Isla de Elba, ideada y aplicada por el doctor
Ernesto Somigli que inició sus primeros ensayos en 196847 pero a nivel
científico se encuentra todavía en fases preliminares, sobre todo en lo referente
a sus usos terapéuticos por su potencial termo terapéutico (y antinflamatorio)
en enfermedades osteo-articulares reumáticas207 o dermatológicas como la
psoriasis o el acné98.
47
En España la algoterapia está poco desarrollada en los centros de talasoterapia y su
uso muy restringido a la cosmética (liofilizadas procedentes típicamente de la Bretaña
francesa pero también de otras partes del mundo).
Con el incremento del interés por el uso de productos naturales en la sociedad, el
uso de micro algas puede llegar a ser un área importante de desarrollo en los centros
termales y de talasoterapia. El grupo de investigación del Departamento de Física
Aplicada de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Vigo que dirigeel Prof. José
Luís Legido, lidera la innovación en el uso de micro algas en el termalismo207-208-246.
Psammoterapia
Es el tratamiento por baños de arena67. La Psammoterapia es una práctica que utiliza
los baños de arena con fines terapéuticos. Se puede considerar una forma de termoterapia
seca (45-60 ºC) a la que se acompaña el componente farmacológico específico del agua
de mar bajo la forma de sal que se adhiere a los granos de arena. La arena debe presentar
unas características especiales de granulometría, de composición y de color con el fin de
garantizar una capacidad térmica y una curva de enfriamiento y cesión del calor utilizable
en terapia. La playa debe tener también características climáticas adecuadas: exposición
solar, bajos valores de ventosidad, nubosidad y humedad relativa143-379.
La técnica puede variar levemente pero consiste en excavar un hoyo de 2 x 1 metros
y 20-30 cm de profundidad en cuyo fondo debe haber por lo menos 15 cm de arena seca
y se recubre al paciente con arena a temperatura superior a la corporal con el fin de
facilitar la sudoración del cuerpo, una condición esencial para la interacción arena/cuerpo
humano, efectuándose por un tiempo progresivamente mayor cada día, empezando por 5
minutos hasta un máximo de 25’ en la aplicación total y 35’ en la parcial. A diferencia
del limo, la psammoterapia es una termoterapia seca que induce una sudoración
abundante que la arena absorbe inmediatamente.
48
En España no hay actualmente centros en los que se utilice este “agente” como tal.
Encontramos en la literatura referencias a su utilización a la Isla de Porto Santo (Madeira),
Playa de Guarapí (Brasil) y los centros termales de la isla de Kuyushu (Japón)143.
No existen estudios clínicos recientes sobre la Psammoterapia. Las indicaciones
clásicas son equivalentes a la peloterapia en enfermedades musculo esqueléticas
(reumáticas y ortopédicas). En algunos trabajos de los años 60-80 se hace referencia al
estímulo del eje hipotálamo-hipofisario y cortico-suprarrenal, efectos fisiológicos y
bioquímicos sobre la variación de las proteínas y glicoproteínas séricas así como sus
indicaciones análogas a la Peloterapia113-278-379.
Haloterapia Marina
Haloterapia Marina, término de nuevo acuñamiento, consiste en reproducir, en un
ambiente confortable, el aerosol marino con un alto porcentaje de sal. En medicina termal,
es bien conocido el método de la “antroespeleoterapia” que consiste en la permanencia
con objetivo terapéutico en grutas naturales húmedas frías o cálidas, que se utiliza
sobretodo en Polonia y otros países del Este76.
A la pregunta sobre si se puede hoy día realizar una talasoterapia realmente útil para
la salud, la respuesta es sí. Hay evidencias de cómo el tratamiento talasoterápico es útil
en todas las fases del proceso terapéutico: prevención-mejoría sintomática-rehabilitación.
El desarrollo químico farmacéutico (que no está en absoluto en contraposición a la
medicina termal; de hecho, la experiencia ha demostrado que ni uno ni otro son la panacea
“para todo ni para todos”) y el incremento de la esperanza de vida mundial simplemente
ha modificado las indicaciones tradicionales de la talasoterapia (y balneoterapia) por
otras. Por un lado la terapia médica actual ha resuelto la gran mayoría de enfermedades
que afligían la humanidad; por el otro, es evidente que existe un amplio sector de
enfermedades en las cuales está justificado otro tipo de intervenciones con un mecanismo
49
de acción diferente y que tenga en cuenta la potencialidad reactiva del sujeto: prevención,
tratamiento de cuadros de evolución crónica de origen post-infeccioso, alérgico o
autoinmune, las afecciones crónicas degenerativas (osteoarticulares o neurológicas…),
más aún en aquellos sujetos con intolerancias medicamentosas y en aquellas secuelas
sintomáticas de traumatismos, eventos vasculares o intervenciones quirúrgicas
(rehabilitación).
50
II. PLANTEAMIENTO
Este trabajo dio comienzo en el año 2010 con el motivo de iniciar los estudios de
doctorado y a raíz de la colaboración con el Institut Guttmann de Barcelona que me puso
en contacto con la empresa sueca “Enriched Life” (http://enrichedlife.se) cuya actividad
se centra en la salud (“Health & Care de Scandinavia AB”) la cual había organizado viajes
de rehabilitación en el extranjero (España e Israel) para pacientes reumáticos referidos
por las diputaciones provinciales suecas desde 1992 y que a raíz de una cooperación con
el Hospital Danderyd/Instituto Karolinska se plantearon la posibilidad de adaptar su
programa de rehabilitación a la patología neurológica, en concreto al ictus.
En primer lugar, en colaboración con Richard Levi (especialista en Neurología y
Medicina Física y Rehabilitación (MFR), Consultor Senior, Hospital Universitario
Norrland, Profesor de la Universidad de Umea y antes del Instituto Karolinska; miembro
de la directiva de la Sociedad Sueca de MFR) y Karin Rudling (MD, Especialista en MFR,
Consultora Senior, Jefa de Servicio de Rehabilitación entonces del Hospital Danderyd de
Estocolmo y previamente del Hospital Universitario del Instituto Karolinska; ahora Jefa
del Servicio de Neurorehabilitación del Hospital Universitario de Uppsala, presidenta de
la Sociedad Sueca de MFR desde 2011 y delegada sueca en la Sociedad Internacional de
MFR ) con la inestimable mediación y verdadera artífice de la puesta en escena del
proyecto de Cecilia Boestad (Fisioterapeuta, Jefa de Unidad del Dept. de MFR del
Hospital Universitario Danderyd de Estocolmo) se revisó el tratamiento rehabilitador del
ictus y su posible adaptación en España, país escogido por su previa experiencia en
pacientes reumáticos, el clima y la distancia asequible desde Suecia en avión para este
tipo de pacientes; además en Málaga funcionaba ya NeuroOptima para la rehabilitación
del ictus y daño cerebral adquirido también de origen sueco (2003). Uno de los elementos
51
diferenciadores iba a ser la introducción de la Hidrología Médica como parte del enfoque
holístico del proyecto.
Cabe decir, que los datos que se teníamos en el año 2010 eran mucho menores a los
actuales y que durante el planteamiento y el transcurso de nuestra investigación, los
grupos pioneros en este tema han publicado nuevos hallazgos que han aportado avances
en el terreno de la hidrología médica/neurociencia como veremos más adelante.
Entre los años 2011 y 2014 se han recogido y analizado los datos de 92 pacientes,
se han confeccionado y por fin se ha elaborado esta memoria que esperamos pueda dar
lugar a una publicación científica más adelante.
II.A. Tratamiento rehabilitador del ictus
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, un ictus o accidente
cerebrovascular (ACV o AVC) se define como un “rápido desarrollo de signos clínicos
de una alteración focal (o global) de la función cerebral que dura 24 horas o más o que
lleva a la muerte, sin otra causa aparente que no sea de origen vascular” (WHO 2006).
El ictus es una entidad heterogénea tanto en las formas de presentación clínica como
en la etiopatogenia, y ello dificulta la obtención de datos epidemiológicos fiables. La
epidemiología del ictus ha estado marcada por las discrepancias metodológicas. La
cuestión sobre si hay diferencias geográficas o raciales en distintas poblaciones372 y la
repercusión de las intervenciones poblacionales sobre los factores de riesgo en su
incidencia obligaban a disponer de datos epidemiológicos comparables; una de las
características más interesantes de la epidemiología del ictus es el fuerte descenso de la
mortalidad que ha ocurrido en muchos países desde principios del s. XX. En algunos
países del norte de Europa el declive comenzó más tarde, pero la mayoría de los países
industrializados han experimentado una disminución de la mortalidad por ictus desde
principios de 1950 y una aceleración del descenso desde el inicio de los años 70338; aun
52
así, en el análisis de los datos de la OMS, las enfermedades cerebrovasculares representan
la tercera causa de muerte en el mundo occidental, la primera causa de discapacidad física
en las personas adultas y la segunda de demencia367. Los criterios para la clasificación de
los subtipos de ictus no han sido estandarizados y hay diferencias de un estudio a otro (la
capacidad para distinguir entre ictus hemorrágico e ictus debido a infarto depende de la
tomografía computarizada (TC ) y / o la necropsia; y no siempre son posibles)43.
El conocimiento de la prevalencia de una condición, que es la proporción de la
población afectada por una enfermedad determinada en un momento dado, es esencial
para la planificación. Se han publicado muchas estimaciones de la prevalencia del ictus
entre una amplia gama de países, pero las comparaciones internacionales son difíciles, tal
y como revela “The Global Burden of Ischemic Stroke: findings of the Global Burden of
deseases (GBD) 2010 study“ de la OMS35.
La prevalencia estandarizada por edad-promedio de ictus en todo el mundo es de
entre 5 y 10 por 1.000 habitantes. Las explicaciones más probables para la amplia
variación incluyen diferencias en los métodos de medición, en la estructura de edades de
la población estudiada y en la definición de ictus. Las diferencias en la prevalencia
también pueden reflejar la disminución de la mortalidad en distintos periodos de
observación que conducen a un mayor grupo de supervivientes. La prevalencia está
influenciada por tres fuerzas dinámicas: incidencia (el número “de primera vez” que se
produce un determinado evento dentro de una población); duración (una función del
tiempo que cada una de las personas que ha sufrido un ictus permanece vivo); y los
cambios dentro de la edad y el sexo de los estratos de la población, ya que ocurren
impactos de ictus en diferentes subconjuntos de diferentes maneras. En definitiva, destaca
la importancia en la estimación de la carga de una enfermedad crónica como el ictus de
la que muchas personas se recuperan. La estimación de planificación rondaría alrededor
53
de 4,6 por cada 1000 habitantes que serían los que se recuperan y tendrían necesidades
de cuidados continuados, lo cual es un reflejo más exacto del impacto del ictus y es
sustancialmente menor que las directrices actuales de 6,0 por cada 1000 habitantes
utilizados por muchas autoridades. El número de personas que viven con un ictus tenderá
a aumentar en el futuro por dos razones: las cifras de población en los grupos de edad y
sexo afectados por ictus están aumentando, y que los supervivientes del ictus están
viviendo más tiempo, aumentando el pool de individuos en la prevalencia. Sin embargo,
el primer evento cerebrovascular tiene más probabilidades de matar a las personas que
son ya frágiles y discapacitadas por otras causas, sobre todo si son mayores. La necesidad
de servicios de planificación justifica mayores esfuerzos en la prevención primaria,
tratamiento en las etapas agudas y la gestión de la incapacidad permanente tras el ictus44.
En España no disponemos de estudios epidemiológicos ideales sobre el ictus.
En 2012 se publicó el estudio IBERICTUS, el proyecto epidemiológico más
ambicioso que se ha realizado en nuestro país sobre la incidencia de los accidentes
cerebrovasculares100. El estudio IBERICTUS establece que, cada año, en España, y por
cada 100.000 habitantes, se producen 187 nuevos casos de ictus, produciéndose una
mayor incidencia en hombres que en mujeres. El 80% de los ictus detectados son
isquémicos, mientras que el 20%, hemorrágicos. La mayor parte de los ictus isquémicos
se producen por aterotrombosis o enfermedades cardiacas capaces de generar embolias.
Además, también se comprobó que estas cifras se incrementan claramente con la
edad, alcanzando un pico sobre los 85 años; algo de especial importancia en un país como
el nuestro, con una pirámide demográfica marcada por un progresivo y llamativo
envejecimiento poblacional. Por lo que es esperable que, en un futuro cercano, se
produzca un agravamiento de éste ya importante problema de Salud Pública (Tabla 6).Las
enfermedades cerebrovasculares suponen en España la primera causa de muerte en las
54
mujeres (y la segunda en hombres), y significan la primera causa de discapacidad
adquirida en la vida adulta100.
Tabla 6. Número de discapacitados por ictus Edad/Sexo (INE)222
Edad (años) 6-24 25-44 45-64 65-79 +79 Total
Varones 1840 4381 17915 42030 16090 82256
Mujeres 988 1745 14515 38437 37342 93027
Total 2828 6126 32429 80467 53432 175282
En 2006 se había publicado un metanalisis que recogía siete estudios de prevalencia
de ictus en mayores de 70 años que se habían llevado a cabo entre 1991 y 2002 en siete
poblaciones distintas del centro y noreste de España42.Con la edad se producía un
aumento de la prevalencia, particularmente entre las mujeres. En las edades más
avanzadas, la proporción de afectados era más alta en el sexo femenino. Por otra parte,
había diferencias geográficas importantes. La prevalencia era mayor en zonas urbanas
(8,7%) y menor (3,8%) en la población rural42.
El estudio IBERICTUS muestra que la incidencia de ictus en España es moderada
en comparación con otros países occidentales y europeos. Sin embargo, se espera que
estas cifras vayan a cambiar debido al envejecimiento progresivo de la población100. Las
tasas de prevalencia de ictus en España (aunque variables de un estudio a otro)
comparadas con otros estudios europeos ocupaban un lugar intermedio y seguían las
mismas tendencias en cuanto a distribución por sexo y edad42.
Los datos epidemiológicos de Suecia a partir de publicaciones en inglés son
también escasos, en un estudio publicado en 1988260 las tasas de incidencia para la
población estudiada fueron 221,2 para los hombres, 195,8 para las mujeres, y de 208,3
para la población total (por 100.000 habitantes y año). Tasa de letalidad en 30 días fue
del 17,5 %. El ictus aterotrombótico fue el subtipo más común (58,4 %), seguido en
55
frecuencia por el ictus cardioembolico (30,6 %), hemorragia intracerebral (8,3 %) y
hemorragia subaracnoidea (2,7 %)260.
El Proyecto Kungsholmen es un estudio poblacional longitudinal sobre el
envejecimiento y la demencia, llevada a cabo por el Centro de Investigación en
Gerontología de Estocolmo en colaboración con el “Aging Research Center” del Instituto
Karolinska. El proyecto, que comenzó en 1987, ha reunido una base de datos a lo largo
de 12 años y ofrece información sobre el envejecimiento desde una perspectiva
multidisciplinar. En el año 2000 se publicaron algunas de sus contribuciones en la
materia101.
En la fase aguda de la enfermedad es difícil determinar el grado de recuperación
funcional del paciente a largo plazo, aunque hay escalas pronosticas. A los 6 meses del
ictus, el 26,1% de los pacientes han fallecido, el 41,5% están independientes y el 32,4%
son dependientes, estimándose de forma global que entre los supervivientes del ictus el
44% quedan con una dependencia funcional. El ictus recurrente es el principal
responsable de discapacidad y muerte después de un ictus. Por ello, la prevención de la
recurrencia del ictus es fundamental para evitar la discapacidad.
La carga global de enfermedad engloba tanto la mortalidad como la discapacidad.
La carga del ictus se prevé que aumentará de alrededor de 38 millones de DALYs,
Disability-Adjusted Life Year, o “años perdidos de vida saludable,” globales en 1990 a
61 millones DALYs en 2020. Las cifras de DALYs por 1000 habitantes, combinan los
años de vida potencial perdida debido a una muerte prematura con los años de vida
productiva perdida debido a la discapacidad (en español, AVAD, años de vida perdidos
ajustados a discapacidad). Los resultados del GBD indican que en la Región Europea de
muy baja mortalidad (Euro-A), a la que pertenece España y Suecia, de cada 100 AVAD
56
perdidos por ictus, un 62,1 % lo son por mortalidad (Años de Vida Perdidos - AVP) y un
37,9 % lo son por mala salud (Años Vividos con Discapacidad)368.
La rehabilitación relacionada con la salud es fundamental para mejorar el
funcionamiento y la promoción de la participación de las personas con discapacidad.
Dada la alta incidencia de ictus en todo el mundo y los grandes costos asociados con el
uso de recursos de atención de la salud, es importante definir los servicios basados en la
evidencia (coste-eficaces) para la rehabilitación del ictus.
En el estudio de Muro et al.248 en pacientes mayores de 60 años, la incidencia de
ictus con discapacidad residual severa en España después de 6 meses fue del 75 por 10
000, fue mayor en hombres, y aumenta con la edad. El uso de días de hospitalización por
unidad de población era similar a la de los datos europeos reportados, pero el uso de otros
recursos sanitarios fue menor. El acceso a las ayudas técnicas era limitado y las
adaptaciones en el hogar eran excepcionales. El estudio concluye que el desarrollo de
“Unidades de Ictus” y el tiempo y distribución de la rehabilitación de pacientes con ictus
en España difiere de lo observado en otras poblaciones europeas (es menor) 248. Así
mismo, en la revisión de Ekman M et al.100 que analiza los estudios europeos publicados
entre 1994 y 2003, se estima el coste del ictus el primer año tras el evento es entre 20.000
y 30.000 euros, con la excepción del trabajo español de Carod-Artal FJ et al.60 con una
estimación de 5.338 euros.
En la reciente revisión de Howard-Wilsher et al. (2015) concluye que aunque la
evidencia disponible es a menudo descrita como limitada, inconsistente o no concluyente,
algunas intervenciones de rehabilitación eran rentables en una variedad de condiciones
de discapacidad asociada al ictus. La mayoría de estas intervenciones se refiere a “early
suported discharge” (lo que equivale en español a “alta temprana asistida, ATA”), la cual
57
incluye cuidados en el hospital y cuidados de enfermería, rehabilitación y servicios
sociales en domicilio167.
Una revisión sistemática revisaba la eficacia y costes asociados de una “Atención
Integrada”, definida como herramienta multidisciplinar para aumentar la calidad y
eficacia de los cuidados basados en la evidencia versus cuidados habituales y concluía
evidencias de nuevo de la ATA; sin embargo la rehabilitación en el hogar, a pesar de los
buenos resultados en salud, es poco probable que conduzca a la reducción de costos. Los
cuidados en las Unidades de Ictus son más caros que la atención convencional, pero
conduce a mejores resultados de salud368.
Un metanalisis concluía que probablemente una sola forma de rehabilitación no
podía proveer beneficios de salud en términos económicos para todos los grupos de
pacientes y situaciones. Para algunos pacientes con ictus, la rehabilitación hospitalaria
puede ser el método más rentable de proporcionar rehabilitación; sin embargo, para otros
pacientes, la rehabilitación en el hogar u otros (clínicas, centros de rehabilitación…)
puede ser el modelo más rentable de atención. La combinación ideal de servicios de
rehabilitación en el ictus merece una mayor investigación368.
En conclusión, en Europa, sin obviar las dificultades de comparar
estudios internacionales , en los últimos años se ha conseguido un
descenso gradual de la mortalidad por ictus gracias al desarrollo de
nuevas estrategias terapéuticas y preventivas; en cambio, se está
observando un leve ascenso en la incidencia explicado principalmente por
el envejecimiento de la población, lo cual implica aumentos en la
supervivencia con secuelas y prevalencia global (estimadas).La
planificación y gestión de los recursos económicos (sanitarios y sociales)
58
de cada país con estos datos epidemiológicos es variable a tenor, todavía,
de estudios poco concluyentes.
En este sentido, Europa, entre el 8 y 10 de Noviembre de 1995 convocó
precisamente en Helsingborg (Suecia) una reunión de consenso organizada por la OMS,
en colaboración con la Federación Europea de Sociedades Neurológicas, la Sociedad
Internacional del Ictus y otras donde un grupo de expertos, representantes de los
departamentos de salud de los distintos gobiernos, científicos, expertos en toma de
decisiones, expertos en el manejo del Ictus y pacientes y asociaciones de pacientes,
examinaron los datos concernientes a los conocimientos disponibles sobre el manejo del
Ictus, y llegaron a un acuerdo sobre un plan de acción para mejorar estos conocimientos
y reforzar la calidad de la asistencia a los pacientes que padecieran un Ictus. Se abordaron
cinco aspectos del manejo del Ictus:
1. Manejo del Ictus agudo
2. Rehabilitación
3. Prevención secundaria
4. Evaluación del resultado del Ictus y de la calidad de la asistencia
5. Organización de los servicios que atienden al Ictus.
Este documento presenta la “Declaración de Helsingborg” (DH): una Declaración
de Consenso sobre el Manejo del Ictus y los planes de acción sugeridos para implementar
tal Declaración.
Los objetivos para el año 2005 de la DH, eran:
1. Todos los estados miembros deberán establecer un sistema de organización del
manejo del Ictus agudo con el fin de reducir la proporción de la mortalidad en el
primer mes tras el Ictus a menos de un 20%.
59
2. En los supervivientes a la fase aguda del Ictus, la incidencia de recurrencia fatal y
no fatal de Ictus durante los dos primeros años debería reducirse a menos del 20%
de casos. La mortalidad debida a enfermedad vascular debería ser menor del 40%.
3.
Más del 70% de los pacientes supervivientes deberían ser independientes en la
realización de las AVD tres meses después del inicio del Ictus.
4.
Todos los pacientes deberían tener acceso a medidas apropiadas de prevención
secundaria del Ictus.
5.
Todos los pacientes que han presentado un Ictus deberían tener un acceso fácil y
precoz a la valoración especializada y tratamiento en Unidades de Ictus, si están
disponibles, y durante el tiempo necesario mientras ello suponga –o pueda suponer-
un beneficio para el paciente y su familia.
6.
Los cuidados de Rehabilitación deberían ser dispensados por un equipo
multidisciplinar entrenado específicamente para el manejo del Ictus.
7.
Los estados miembros deberían establecer sistemas de Control de Calidad para
evaluar el manejo del Ictus.
Respecto a los Cuidados de Rehabilitación, la DH recomendaba entre otros los
siguientes aspectos relevantes4:
A- Rehabilitación en los primeros 6 meses:
1. La rehabilitación es más eficaz cuando se inicia muy precozmente tras el Ictus.
2. Las necesidades de Rehabilitación de los pacientes con Ictus deberían ser evaluadas
por un equipo interdisciplinar que posea: habilidades en enfermería, fisioterapia,
terapia ocupacional y cuidados médicos.
3. Cuando se considere apropiado, los pacientes deberían tener acceso a terapias de
comunicación e intervenciones psicológicas y sociales.
60
C- Rehabilitación a partir de los 6 meses:
1. Hay pocas pruebas de que la rehabilitación más allá de los 6 meses pueda mejorar
las alteraciones del lenguaje o de los déficits motores o perceptivos.
2. Para alcanzar una adaptación óptima, los pacientes con secuelas permanentes
deberían recibir apoyo comunitario, así como ayuda profesional para adaptarse y
manejarse en las actividades de la vida diaria.
3. El cuidado de los pacientes debería organizarse de manera que:
- La depresión y cualquier deterioro en la habilidad para realizar las AVD
puedan ser detectadas y tratadas.
- Sean tomadas las medidas adecuadas de prevención secundaria para reducir
el riesgo de recurrencia del Ictus y de otros eventos vasculares.
D- El paciente y la familia:
1. La rehabilitación debería centrarse en los objetivos propios del paciente.
2. La rehabilitación debería planificarse en estrecha colaboración con el paciente y sus
familiares, los cuales deberán considerarse como colaboradores importantes en el
proceso de rehabilitación.
E- Rehabilitación Interdisciplinaria:
1. Para ser más efectiva, la rehabilitación requiere la intervención de un equipo
interdisciplinario compuesto, por ejemplo, de un médico, un enfermero experto en
la rehabilitación del ictus, un fisioterapeuta, un terapeuta ocupacional y un
logopeda. Algunos pacientes solo requerirán la intervención de un trabajador social
y un psicólogo, ambos entrenados en la rehabilitación del ictus.
2. Ocasionalmente la limitación de recursos y condiciones locales pueden requerir que
la misma persona realice más de una función.
F- Entrenando al paciente:
61
1. Las sesiones programadas de fisioterapia se complementarán con otras sesiones
realizadas por familiares y voluntarios, dirigidos por profesionales del cuidado de
la salud.
G- Tratamientos Rehabilitadores:
1. Cualquier técnica utilizada en el manejo de la incapacidad debería ser especificada,
dirigida por objetivos, intensiva y centrada en las necesidades del paciente.
2. Actualmente no existe ninguna técnica específica que pueda recomendarse.
H- El Ambiente:
1. La mayoría de la información disponible sugiere que un ambiente positivo y
estimulante, tanto física como emocionalmente, potencia los efectos beneficiosos
del tratamiento.
2. El ambiente donde esté el paciente debe ser tan personalizado y acogedor como sea
posible y debe permitirle realizar las tareas y funciones básicas.
La segunda DH, se llevó a cabo del 22-24 de marzo de 2006 con los objetivos de
actualizar la evidencia científica, monitorizar el progreso y establecer nuevos objetivos
para el año 2015. El congreso fue organizado por la Sociedad Internacional de Medicina
Interna, aprobado por el Consejo Europeo de Ictus y la Sociedad Internacional de Ictus,
y co-patrocinado por la Oficina Regional de la OMS para Europa. La reunión preparó la
segunda DH que detalla los principios de las áreas de atención, investigación y desarrollo,
y las metas para el año 2015 en las 5 áreas de la primera DH. Los efectos cognitivos a
largo plazo del ictus, y la sobrecarga del cuidador, habían sido infravalorados. La
evaluación de la calidad como una parte integral de los servicios aún no estaba bien
establecida en algunas zonas geográficas. Varios de los objetivos originales de la DH para
2005 se constataron que no se habían cumplido. Por tanto, algunos objetivos para 2015
62
en la segunda DH se mantuvieron sin cambios, o sólo ligeramente modificados, como en
el caso de la rehabilitación260.
En España, fruto de la DH, se elaboraba en 2008 la “Estrategia en Ictus del Sistema
Nacional de Salud” haciendo eco sobre la importancia de “reducir la carga que representa
el ictus en el individuo, la familia y la sociedad, siendo un reto para los profesionales
sanitarios, los sistemas de salud y la comunidad científica en general. Aunque la
prevención primaria es crucial, y seguirá siendo la piedra angular de los esfuerzos para
reducir la discapacidad global por ictus, existe demostración acumulada de que la mejora
sistemática del manejo del ictus, incluida la rehabilitación, puede también reducir la
mortalidad y la discapacidad por esta causa”222. La Evaluación de la Estrategia en Ictus
del Sistema Nacional de Salud presentada en 2013 reconocía un mayor conocimiento de
la fisiopatología del ictus, la implantación del Código Ictus, las Unidades de Ictus, los
tratamientos de reperfusión y el tratamiento preventivo (primario y secundario) habían
permitido reducir de manera muy importante la mortalidad y las secuelas del ictus en
España; sin embargo en cuanto al objetivo de “Rehabilitación y Reinserción” concluye:
“Las Comunidades Autónomas (CCAA) informan que se lleva a cabo el plan
individualizado de rehabilitación prácticamente al cien por cien y, respecto a que todo
paciente con ictus al alta de su plan de rehabilitación, recibe una evaluación funcional,
como apoyo en su integración en la esfera social o laboral, aunque se identifican
importantes esfuerzos para alcanzar el objetivo, la heterogeneidad en el grado de
cumplimiento del mismo es aún importante en las CCAA. También casi la mitad de las
CC AA informan que en un amplio porcentaje, el paciente y la familia reciben en el
hospital la formación adecuada e información para llevar a cabo los cuidados necesarios
en el domicilio (en este sentido, la Región de Murcia fue pionera al publicar en 2011 una
“Guía de Manejo del ictus para pacientes y familiares”)240. Por parte de los equipos de
63
Atención Primaria, la mayoría de las CC AA afirman que han llevado a cabo acciones
para realizar una valoración integral de los pacientes dados de alta y de sus cuidadores,
aunque sólo una de ellas lo ha evaluado; respecto a que ofrezcan apoyo a las familias que
cuidan y atienden a personas con ictus, la mayoría afirma que estos aspectos se están
trabajando, pero sólo una aporta datos. Por último, se están iniciando sistemas de
coordinación entre las distintas instituciones con competencias en recursos sociales y
sanitarios para organizar las prestaciones de apoyo a las personas con discapacidad
residual tras el ictus y a sus cuidadores”222-223.
La rehabilitación es un proceso complejo. A pesar de la DH y de la Estrategia
Nacional, en España existen diferencias entre CCAA respecto a los servicios de
rehabilitación al que tienen acceso los pacientes tras un ictus. En nuestro país, el ictus en
la fase aguda recibe una atención hospitalaria, continuándose el seguimiento en Atención
Primaria. Una vez el paciente es dado de alta de los hospitales, dadas las características
de nuestro sistema nacional de salud es difícil que el neurólogo pueda llevar un
seguimiento continuo y estrecho del paciente, por lo que le corresponde al médico de
familia este papel. Esta tesis no tiene como objetivo realizar una revisión bibliográfica de
la rehabilitación del ictus pero la palabra “heterogeneidad” tanto en metodología como
en recursos disponibles es común denominador no sólo en España sino en el resto del
mundo, lo cual es patente ante las múltiples “Guías de Práctica Clínica” (GPC),
“Documentos de Consenso” (DC) al respecto que podemos encontrar.
La Región de Murcia elaboró su propia GPC en 2006 impulsada por la Sociedades
Murciana de Neurología y Medicina de Familia, en la que refería tasas de incidencia en
la región de más de 2.000 casos nuevos al año y calculaban que había unas 6.000 personas
con secuelas de ictus en la Región. En la introducción afirmaba que “aunque en los
últimos diez años había mejorado mucho la atención al ictus en nuestro país, creemos que
64
en la fase de recuperación y cuidados de estos pacientes tras un ictus todavía se mantiene
una actitud pasiva y algo nihilista. Ejemplos de ello son la pobre infraestructura de
rehabilitación que existe en general en nuestro entorno y la escasa reincorporación a la
sociedad y a la actividad laboral de los pacientes tras un ictus” y recoge los propósitos de
la DH para una adaptación a las infraestructuras de la Región de Murcia239.
En dicha guía es de destacar por su relación con esta tesis, en los objetivos de
rehabilitación que recomiendan239:
1.
Evaluación del deterioro y discapacidad tras el ictus mediante el Informe de alta
hospitalaria y el índice de Barthel.
2.
Su versión sobre los tempos: la recuperación funcional es mayor en el primer mes,
se mantiene hasta el tercer mes, es menor entre el tercer y sexto mes y experimenta
cambios progresivamente menores entre el sexto y decimosegundo mes. Por regla
general, se establece que a partir del 6º mes se produce la estabilización del cuadro,
aunque la rehabilitación ha demostrado ser eficaz incluso cuando se realiza 12
meses después del inicio del ictus. El lenguaje y el equilibrio pueden seguir
mejorando hasta transcurridos 2 años.
3.
Criterios de Inclusión: en principio todos los pacientes, salvo las siguientes
excepciones:
• Pacientes con déficit neurológico reversible, que se recuperan de forma
espontánea.
• Pacientes con enfermedad concomitante que le impide realizar esfuerzos (p. ej.
insuficiencia cardiaca o respiratoria)
• Pacientes incapaces de colaborar por déficit cognitivo o bajo nivel de conciencia.
65
4. Otras indicaciones de rehabilitación incluirían:
- Los pacientes con complicaciones derivadas del ictus como el hombro
doloroso o la espasticidad, frecuente en estos pacientes también precisarán
indicación de rehabilitación.
- Los pacientes con pérdida funcional tras el alta.
- Aquellos pacientes con mal pronóstico inicial pero con mejoría de su estado
cognitivo y con posibilidades de colaboración en el tratamiento pueden ser
reevaluados e incluidos en un programa de rehabilitación.
La DH en 1995 ya recogía “Actualmente no existe ninguna técnica específica que
pueda recomendarse”. La verdad es que existen múltiples métodos de medicina física y
rehabilitación que pueden ser usados tras el ictus, lo cual siempre ha generado
controversia y debate sobre la eficacia de los diferentes enfoques. Algunos rehabilitadores
y fisioterapeutas basan sus tratamientos en un enfoque particular; otros utilizan una
mezcla de componentes tomados de diferentes enfoques a criterio propio. Han pasado 20
años desde la primera DH y se ha publicado muchísimo al respecto. Actualmente
podemos encontrar cientos de artículos originales sobre la eficacia de cierta intervención
u otra en el tratamiento rehabilitador del ictus; desde el yoga o el taichí, pasando por la
homeopatía hasta los más sofisticados artilugios electromecánicos. La hidrología médica
también ha sido evaluada como veremos más adelante. También se han publicado
numerosa revisiones. Las revisiones Cochrane se basan mayoritariamente en ensayos
clínicos controlados y son altamente estructuradas y sistematizadas. La evidencia se
incluye o excluye en función de criterios explícitos de calidad, para minimizar los sesgos
y gozan de un amplio prestigio en la comunidad médica internacional (¡aunque no son las
únicas válidas!). Se han publicado en estos 20 años más de 50 revisiones Cochrane sobre
66
diferentes aspectos relacionados con la rehabilitación del ictus. Por su interés en esta tesis
voy a destacar algunas:
En 2014, Pollock A et al.281 realizaba una actualización de la revisión de 2007280
sobre el equilibrio y funcionalidad de miembros inferiores tras el ictus (una revisión con
21 estudios incluidos que concluía que no había todavía evidencia suficiente para ningún
método de fisioterapia en concreto para la rehabilitación del equilibrio postural y
funcionalidad de miembros inferiores tras el ictus)280. En la de 2014 revisaba los
diferentes enfoques de medicina física para la recuperación de la funcionalidad y
movilidad tras el ictus (independencia para AVD, función motora, equilibrio, velocidad
de la marcha). El objetivo era explorar la eficacia de los diferentes métodos que
incorporan componentes de tratamiento individual, categorizados como entrenamiento en
tareas repetitivas (o “functional task training”), intervenciones musculo esqueléticas
(activas), intervenciones musculo esqueléticas (pasivas), intervenciones
neuropsicológicas, intervenciones cardiopulmonares, dispositivos auxiliares o
modalidades concretas. A demás, también exploraron el impacto de la fase del ictus
(tiempo transcurrido desde el evento), localización geográfica del estudio, dosis de la
intervención, profesional que realiza la intervención y los componentes de tratamiento
incluidos en cada intervención. El grupo control consistía en ausencia de tratamiento,
cuidados habituales o control de la atención. En ocasiones se comparan 2 métodos. Se
incluyeron 96 estudios (10.401 participantes), más de la mitad (50/96) llevados a cabo en
China y concluyeron que la medicina física, compuesta por una selección de componentes
con diferentes enfoques, es eficaz para la recuperación de la funcionalidad y movilidad
tras el ictus. La evidencia relacionada con la dosis de terapia física es limitada por la gran
heterogeneidad y no permite establecer conclusiones consistentes. La evidencia también
sugiere beneficios significativos asociados a la rehabilitación con tiempos más cortos
67
desde el ictus. De nuevo, ni un solo método de medicina física es más (o menos) eficaz
en la promoción de la recuperación funcional y movilidad tras el ictus. En consecuencia,
la evidencia indica que la rehabilitación del ictus no se debería limitar a enfoques
compartimentados, sino por el contrario debería comprender tratamientos de medicina
física basados en las evidencia, claramente definidos, bien descritos, independientemente
del origen histórico o filosófico281.
La revisión de Saunders DH et en 2013310 (actualización de la de 201149 y 2009309;
en las que ya se concluía que había evidencias para incorporar el entrenamiento
cardiorrespiratorio a la rehabilitación post ictus) tenía como objetivo determinar si el
entrenamiento físico después del ictus reducía la mortalidad, la dependencia y la
discapacidad. Los objetivos secundarios fueron determinar los efectos del entrenamiento
físico sobre la movilidad, condición física, calidad de vida, estado de ánimo, y la
incidencia de eventos adversos. Se incluyeron 45 estudios (2188 participantes) en el que
se comparaba intervenciones de ejercicio de tipo cardiorrespiratorio, de resistencia o
mixtos. Se registraron un total de 16 fallecimientos y no se reportaron datos de
dependencia. La conclusión de los autores fue que el efecto del entrenamiento sobre la
mortalidad y dependencia restaba incierto. El entrenamiento cardiorrespiratorio reduce la
discapacidad tras el ictus en aras a la mejora del equilibrio y movilidad evidenciada. Hay
suficiente evidencia para incorporar entrenamiento cardiorespiratorio y mixto,
incluyendo caminar, programas de rehabilitación post-ictus para mejorar la velocidad,
equilibrio y tolerancia a la marcha. No hay evidencia científica que soporte el uso de
entrenamiento en resistencia310.
La revisión de Aziz et al. en 200825 (la más reciente en este sentido) pretendía
determinar si los servicios de rehabilitación basados en diferentes terapias (comparadas
con cuidados habituales) podían influir en el resultado de funcionalidad un año o más
68
después del ictus (sobre todo en actividades de la vida diaria).Se incluyeron solo 5
estudios (487 participantes). En general, no hubo pruebas concluyentes sobre si la terapia
basada en la intervención de rehabilitación un año después del ictus sería capaz de influir
en cualquier paciente o cuidador de forma consistente. Los ensayos variaron en el diseño,
el tipo de intervenciones provistas, la calidad y los resultados evaluados. Esta revisión
destacaba la escasez de estudios que investigan las intervenciones de rehabilitación
basadas en terapias a largo plazo para los pacientes con ictus25.
En los últimos años, la bibliografía científica también ha hecho eco de las nuevas
tendencias en rehabilitación del ictus derivado de los avances científicos, requisitos
reglamentarios, etc. La prevalencia de ictus estaba aumentando en los países
desarrollados, la duración de las hospitalizaciones disminuyendo, y la disponibilidad de
métodos y ubicaciones de servicios de rehabilitación alternativos se estaba expandiendo.
Técnicas nuevas e innovadoras, agentes farmacológicos que estimularan por sí mismos la
recuperación motora (reboxetina, fluoxetina, anfetaminas, dopamina o glutamato o
acetilcolina), técnicas de medicina complementaria (hidrología médica) o alternativa
(homeopatía) y actividades de la comunidad, tales como clases en grupo de ejercicios,
empezaban a ser prácticas extendidas. Se han desarrollado múltiples herramientas
novedosas para mejorar la función motora post ictus basadas en las prometedoras nuevas
tecnologías (dispositivos robóticos para la recuperación de la extremidad inferior y
superior, interfaces cerebro/ordenador, estimuladores cerebrales no invasivos,
neuroprótesis, dispositivos portátiles para el análisis cuantitativo del movimiento, la
realidad virtual , o la tabla-PC utilizada para la neurorehabilitación169; sin embargo,
quedan preguntas con respecto a la seguridad a largo plazo, el efecto clínico y el costo-
beneficio de muchas de estas intervenciones en la recuperación funcional. Con más
69
investigación, su potencial utilidad en el mundo real vendrá con el tiempo. Estas nuevas
técnicas ofrecen una gran esperanza para el futuro de la rehabilitación de ictus.
La revisión de Roth et al. en 2009295 sobre las prácticas de rehabilitación post ictus
en Estados Unidos, ratificaba que estaban evolucionando, en parte por los avances
científicos, parte por las tendencias sociales y parte por necesidades empresariales. Se
ponía de relieve que el desarrollo científico y desarrollo práctico sirven de plataforma de
lanzamiento para nuevas iniciativas posiblemente más audaces que podrían ser testadas
en el futuro. En algunos centros de Estados Unidos y otros países, la rehabilitación se ve
como una especialidad cargada de oportunidades de crecimiento e innovación. El impacto
que estos cambios tendrá en la funcionalidad de los individuos post ictus aún no está
claro, pero es importante reconocer que el foco esencial de estas iniciativas y programas
es mejorar la calidad de vida de los pacientes post ictus295.
Los tiempos en la rehabilitación del ictus han sido también controvertidos; sobre
todo en la rehabilitación a largo plazo. A principios de los 90, ya existían evidencias de
recuperación funcional más allá de la primera fase; sin embargo, la posibilidad de predecir
la resultados de los pacientes a nivel individual aparecía como el principal problema a
resolver con el fin de asignar a largo plazo programas de rehabilitación sólo a los
pacientes que se beneficiarían de la terapia90. En los últimos años, nuestra comprensión
del aprendizaje motor, la neuroplasticidad y la recuperación funcional después de la
ocurrencia de la lesión cerebral ha crecido de manera significativa. Hallazgos novedosos
en la neurociencia básica han proporcionado un impulso a la investigación en
rehabilitación motora. El cerebro revela un espectro de capacidades intrínsecas a
reaccionar como un sistema muy dinámico que puede cambiar las propiedades de sus
circuitos neuronales. Esta plasticidad cerebral puede conducir a un grado extremo de
recuperación espontánea y la rehabilitación puede modificar e impulsar los procesos de
70
plasticidad neuronal. Los estudios en animales han extendido estos hallazgos,
proporcionando información en una amplia gama de eventos moleculares y fisiológicos
subyacentes. Los estudios de neuroimagen en pacientes humanos335 han formulado
observaciones a nivel de sistemas que a menudo resultan paralelos a los hallazgos en
animales. En general, las mejores recuperaciones se asocian con el mayor retorno hacia
el estado normal del cerebro en cuanto a su organización funcional. La reorganización de
los elementos supervivientes del sistema nervioso central supone, por ejemplo, una
recuperación conductual, a través de cambios en la lateralización interhemisférica, la
actividad de la corteza vinculada a las zonas lesionadas, y la organización de los mapas
de representación cortical. La evidencia de modelos de animales sugiere que tanto el
aprendizaje motor como la estimulación cortical alteran circuitos inhibitorios
intracorticales y puede facilitar una potenciación a largo plazo y remodelado cortical. La
revisión de Hara publicada en 2015155 recoge el estado de las investigaciones actuales
sobre la fisiología y el uso de estimulación cortical en modelos animales y en humanos
con hemiplejia post ictus; sin embargo, no hay todavía una certeza absoluta sobre el
funcionamiento de los diferentes procesos y las intervenciones terapéuticas (como la
estimulación eléctrica funcional y otras...) ni de sus interacciones en detalle155.
¿Cuál es el futuro de la rehabilitación del ictus?
La comprensión tanto de la neuroplasticidad como de la recuperación potencial será
crítico en el diseño de las intervenciones de rehabilitación con el fin de seleccionar la
intervención más adecuada para un individuo en base a: sustrato neurofisiológico
disponible, parámetros de la intervención (incluyendo la intensidad y la progresión de la
intervención); y la manera óptima de asociar intervenciones médicas y de rehabilitación
para facilitar la recuperación funcional. Tratamientos médicos diseñados para facilitar la
recuperación neurofisiológica tales como las células madre, factores de crecimiento, y
71
pequeñas moléculas, que están actualmente en una fase preclínica, tendrá que asociarse
con servicios de rehabilitación de salud y del comportamiento para promover el
aprendizaje y maximizar la recuperación tanto a nivel neurofisiológico como funcional48.
El aprendizaje, pues, podría ser el resultado de una modificación morfológica entre las
interconexiones de las neuronas, similar a los fenómenos que ocurren durante la
formación de sinapsis en la vida embrionaria.
“Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”
(Dr. Santiago Ramón y Cajal, 1852-1934).
II.B. Hidrología médica en el tratamiento del ictus
El único texto que hace referencia explícita a la talasoterapia como indicación para
la rehabilitación post ictus es italiano (Bonsignori F) editado en 201147, fruto del interés
en los últimos diez años, según el autor, de la rehabilitación por las posibilidades que
ofrece los centros de talasoterapia. En opinión de Bosignori F, la estrategia de
recuperación de las funciones perdidas se basa en la acción sinérgica de la variada
metodología (limos, algas, psammoterapia, hidrocinesiterapia talasoterapica…) que
deben integrarse a la actividad de cinesiterapia clásica en seco. Destaca así mismo, el
aspecto psicológico motivacional que supone la rehabilitación en una instalación de
talasoterapia, de agrado para el paciente por su localización cerca del mar y el ambiente
generalmente acogedor, contribuyendo a una actitud positiva hacia la cura47.
Los autores (médicos) franceses265-41-341-166 otorgan a la talasoterapia un papel
“generalista” pero no especifican su indicación en la rehabilitación post ictus. Bobet J
reivindica el papel de la talasoterapia en la prevención primaria y secundaria de
enfermedades vasculares (dejar de fumar, dieta anti-ateromatosis, relajación y una
correcta prescripción de ejercicio físico)41. Recodemos que en Francia existen centros de
72
rehabilitación con instalaciones de agua de mar pero sin el enfoque de la medicina
termal128.
En España, los autores de referencia21-162-298, tampoco incluyen el ictus entre sus
indicaciones.
Aún hoy, septiembre 2015, no he encontrado ni una sola publicación en la base de
datos Medline, Scopus y Embase en lengua inglesa, español, francés o italiano sobre la
talasoterapia y el tratamiento del ictus.
Únicamente he encontrado 3 artículos: 1 en ruso, sin abstract329, 1 estudio antes-
después de 1998, sobre los efectos de la “hidrokinesis” (sin mención en las palabras clave
de la talasoterapia, únicamente hidroterapia) en la espasticidad de 23 pacientes con
distintas enfermedades neurológicas, entre ellos 12 ictus, que realizaban sesiones de 45
minutos al día de movilidad activa y pasiva en agua de mar a 32 ºC, natación libre y
marcha en inmersión completa, durante 2 semanas, mejorando las características de la
marcha378 y 1 último estudio del año 2000, con 66 sujetos, en chino, con abstract en
inglés363, que concluye que el funcionamiento del sistema circulatorio en pacientes
convalecientes de ictus es inferior a aquellos adultos sanos de la misma edad y que los
factores y marcadores hemodinámicos cardíacos y cerebrales pueden mejorar a través
del ejercicio físico en agua de mar, que puede ser beneficiosa para pacientes con ictus,
sin poder profundizar en la metodología y discusión de los resultados, pero que nos
traslada más bien a la hidroterapia, donde la evidencia científica es mucho más
significativa como veremos más adelante.
La revisión (en español) realizada por Llor Vilà en artículos publicados hasta 2008
otorga un grado de recomendación C (evidencia baja: experiencias clínicas u opiniones
de expertos)364 al uso de la talasoterapia en la enfermedad neurológica y especifica
únicamente parálisis y polineuriti212.
73
Matsumoto et al. publicaron en 2014 un estudio (un ECA de 22 pacientes)224 en el
que investiga el efecto de los baños (hasta las rodillas) en agua a 41ºC durante 5 minutos
en la espasticidad de miembros inferiores en pacientes post ictus y concluye que son
efectivos como tratamiento no farmacológico y podrían usarse en la rehabilitación como
método no-invasivo y escasos efectos colaterales. Curiosamente, en el artículo no se
especifica el tipo de agua, sin embargo sí menciona que se realiza según protocolo de la
“Guía de la Asociación Japonesa de Medicina Física, Balneoterapia y Climatología” y
aunque el protocolo del estudio dista de las curas balnearias en Europa, es interesante la
discusión (clínica y electrofisiológica) sobre los efectos de la termoterapia/medicina física
en la espasticidad, fenómeno que ocurre con frecuencia tras una lesión de primera
motoneurona como en el ictus, esclerosis múltiple o lesión espinal y que además resulta
una causa significativa de discapacidad. El aumento del tono muscular en miembros
inferiores es uno de los obstáculos mayores en la rehabilitación de la hemiparesia post-
ictus y puede afectar seriamente a la estabilidad de la marcha y actividades de la vida
diaria (AVD), incluso aunque la hemiparesia no sea severa211. En el estudio de Matsumoto
et al.224 se considera que el aumento de la temperatura corporal que se produce tras el
baño juega un rol importante en la mejora de la espasticidad y que los mecanismos por
los que se alteran los parámetros electrofisiológicos que miden son complejos, más allá
de los inducidos por la relajación muscular y otros tejidos blandos sino que tienen que ver
con la mismísima conducción nerviosa y que podrían ser extrapolables a otras técnicas
como la sauna. En este sentido también, el estudio de Chen et al. en 2011 (Taiwán)
concluía que la estimulación térmica acompañada por cualquier técnica de facilitación
manual o el estímulo a la participación activa de los miembros inferiores pareticos puede
ser un tratamiento complementario prometedor eficaz para la rehabilitación temprana
(ictus agudo) en fase moderada a grave74.
74
Los estudios clínicos mencionados74-224 y otros de autores japoneses234-376, sobre
los efectos autonómicos, neuro-inmunológicos y fisiológicos en adultos sanos de los
baños de uso común en balneología en Japón (palabra clave “footbaths”) sí bien no sirven
para dar evidencia científica a la cura termal en la rehabilitación de enfermedades
vasculares, sí nos sirven de punto de partida para valorar los riesgos/beneficios de su
aplicación; al igual que la numerosa bibliografía existente en hidroterapia sobre los
efectos psicológicos y fisiológicos derivados de la inmersión en el sistema cardiovascular,
respiratorio, renal, musculo-esquelético o neuromuscular que recoge Becker et al. en su
celebérrimo “ Comprehensive Aquatic Therapy” (2010) (Tabla 7)32. El impacto positivo
de la actividad acuática en los sistemas cardiovascular, musculo esquelético, sistema
nervioso autónomo (SNA) y endocrino podría tener implicaciones para los problemas de
salud que enfrenta la población mundial, como la enfermedad vascular, la obesidad, la
diabetes o la artritis o el asma (el sistema autonómico es un auténtico bioregulador y
gobierna todas las respuestas biológicas a los tratamientos regulando la mayor parte de
funciones del organismo, asi todas de forma inconsciente y su desequilibrio parece ser el
común denominador final en numerosas enfermedades cardiovasculares y procesos
inflamatorios: el aumento del tono parasimpático disminuye la liberación de citoquinas
pro inflamatorias y el aumento del tono simpático las aumenta)31.
De hecho los efectos de la inmersión en agua corriente ordinaria han sido
ampliamente estudiados desde los años 70 en medicina aeroespacial. Becker ya en su
revisión de 2009 detalla y reseña perfectamente los cambios fisiológicos que ocurren
durante la inmersión a diferentes alturas del cuerpo y diferentes temperaturas y sus
posibles aplicaciones en rehabilitación en algunas patologías comunes30. Es de destacar
por su implicación con el ictus, el apartado cardiovascular, sobre todo la evidencia del
75
Tabla 7. Efectos fisiológicos de la inmersión
Respuesta Respuesta Respuesta Respuesta
Cardiocirculatoria Respiratoria Renal Muscular
Aumento retorno Compresión caja Aumento del flujo Aumento del
venoso y linfático, torácica y renal, aclaramiento flujo sanguíneo
Aumento volumen abdomen creatinina, péptido en reposo
central (precarga) natriurético atrial y (44%)
catecolaminas ejercicio?
(dopamina) (20%)
Aumento de gasto Aumento de la Disminución
Cardíaco (18%), presión arterial actividad SNA
volumen sistólico pulmonar, simpático renal, Eje
(39%) resistencia área RAA y ADH.
Disminución Disminución Aumento de la
Frecuencia Cardiaca capacidad vital, excreción de Sodio y
(-15%) difusión y volu- Potasio
men pulmonar
Disminución Disminución leve Aumento de la
resistencia vascular pO2, distensibili- diuresis (400%)
periférica (-14%) dad pulmonar,
(Arterial y venosa) flujo espiratorio
máximo
Presión arterial variable Aumento del Enmascaramiento de
(disminución trabajo los mecanismos de la
hipertensos sin cambios respiratorio (60%) sed.
normotensos)
Disminución edema
periférico
(*) Inmersión (tórax o más profundo), 1 hora, 35 ºC
(**) SNA. Sistema Nervioso Autónomo. Eje RAA. Eje Renina Angiotensina Aldosterona. ADH Hormona
antidiurética.
aumento de la precarga que conlleva un aumento del volumen sistólico y descenso de la
frecuencia cardiaca de un 12-15% en agua a temperatura media (30-35ºC) ya que varía
en función de la temperatura del agua. En agua caliente (a partir de 36ºC) la frecuencia
cardiaca aumenta significativamente (sobre todo a partir de 39ºC). También es importante
el aumento del flujo sanguíneo muscular periférico y por tanto del gasto cardíaco en
inmersión hasta el cuello y que también varía con la temperatura de un 30% a 33°C a un
121% a 39°C.Por último, el descenso de la vasoconstricción simpaticomimético reduce
tanto el tono venoso periférico como la resistencia vascular sistémica un 30% a
76
temperatura termo neutra (33-35ºC),cayendo durante la primera hora de inmersión y
duradera incluso horas después, produciendo descensos en la presión diastólica. La
presión sistólica aumenta con el incremento de la carga de trabajo, pero generalmente es
un 20% menos en el agua que en seco. La mayoría de estudios muestran a penas cambios
o descensos en las presiones medias durante la inmersión a temperaturas normales. En
conclusión, basados en investigaciones substanciales, la terapia acuática en piscinas a
temperaturas entre 31-38ºC parecen ser un entorno seguro y potencialmente terapéutico
para pacientes normotensos e hipertensos en contraste a las creencias generalizadas30. A
demás, un amento en el equilibrio simpaticovagal se asocia con reducción del estrés,
emociones positivas, relajación y meditación; dichos cambios psicológicos pueden causar
un descenso en la irritabilidad cardiaca, presión arterial y ansiedad165. La inmersión en
agua caliente (placentera y relativamente accesible) parece mejorar el equilibrio entre el
componente simpático y parasimpático (lo cual no ocurre en agua fría) y parece ser uno
de los cambios más importantes que producen la sensación de ralajación característica31
pero que además podría estar relacionado con algunos procesos cognitivos, mejorando el
estado de ánimo, la memoria y funciones ejecutivas165. Hay que tener en cuenta que todas
estas investigaciones se han realizado en sujetos sanos (jóvenes y mayores) y aunque los
resultados mostraron variaciones sustanciales individuales en magnitud, no en términos
generales165-31.
Las investigaciones más recientes demuestran que la actividad acuática aumenta la
elasticidad de los vasos sanguíneos, aumentando la eficiencia circulatoria tanto en vasos
de gran calibre, como la arteria carótida, como pequeño vaso. La sintetasa de óxido nítrico
endotelial aumenta durante los ejercicios en el agua, permitiendo una respuesta
vasodilatadora de la musculatura lisa vascular reduciendo aún más la presión arterial262-
263
. Aún más reveladoras resultan las investigaciones de 2015 sobre el impacto de la
77
inmersión y ejercicio en agua en la circulación arterial cerebral, pues se han objetivado
aumentos del diámetro de la carótida y velocidad del flujo sanguíneo; simultáneamente
aumenta significativamente el flujo sanguíneo a las arterias cerebrales anterior y
posterior, produciéndose un aumento del flujo cerebral alrededor del 7% que perdura
durante el ejercicio en el agua65 incluso comparado con ejercicios en seco a la misma
intensidad286. El grupo japonés de investigación de Sato D et al. ha publicado varios
estudios (2012-2015) sobre la inmersión en agua puede mejorar la eficacia de la terapia
física en la rehabilitación del ictus , proporcionando la activación de las áreas afectadas
del córtex cerebral , mejorando de este modo el procesamiento de señales y el
aprendizaje305 o influir en el procesamiento cortical de inputs somato sensoriales306; así
como los beneficios añadidos de la estimulación por flujo de agua (y no únicamente con
la inmersión) en los circuitos intracorticales y cambios en la excitabilidad cortico espinal,
incrementando la activación del córtex motor para la planificación y ejecución de
movimientos voluntarios307-308.
Las propiedades físicas esenciales del agua que producen dichos efectos
fisiológicos (densidad, gravedad específica, presión hidrostática, flotabilidad, viscosidad
y propiedades termodinámicas). En un estudio sobre la adaptación cardiovascular tras
inmersión hasta el tórax en agua de mineralización fuerte (17 gr/l) clorurada sulfatada
sódica durante 30 minutos a 38 ºC en adultos jóvenes sanos en el que se recogía una
notable disminución de la presión arterial (45 % sistólica y 30 % diastólica) y aumento
leve del ritmo cardíaco post baño con recuperación a los 30 minutos, sin recuperar los
valores de referencia en el caso de la tensión arterial. Nótese que no se detectaron efectos
adversos303.
En cuanto a ensayos clínicos, el estudio de Kesiktas N et al. en 2004 en pacientes
con lesión medular y espasticidad, la hidrocinesiterapia mejora la espasticidad y
78
disminuye el consumo de baclofeno183. Ya en el ictus, también en 2004 Chu et al.
demostraba que la utilización del medio acuático puede incrementar la fuerza muscular
en miembros inferiores, velocidad de la marcha, equilibrio y la capacidad cardiovascular
y respiratoria77 y Aidar et al. en 2007 demostraba mejoras en la calidad de vida9. Noh et
al. (2008) y Paizan et al. (2009), publicaban los primeros estudios sobre terapia acuática
específica258-272. La intervención de la terapia acuática (como uso de las propiedades
mecánicas y térmicas del agua durante la inmersión total o parcial en tratamiento
individual o en grupo) en adultos con patología neurológica es cada vez mayor,
experimentando una gran evolución en los últimos años y por tanto también la producción
científica. Diversos autores habían publicado estudios302-75-172-205-204-168-186-289-319-375 pero
ha sido recientemente, que han aparecido publicaciones de calidad sobre los beneficios
de la utilización de la terapia acuática en la rehabilitación del ictus: Kim et al. y Zhu et
al. en 2015, Furnari et al., Jung et al., Montagna et al. Park S et al. y Tripp F et al. en
2014, Aidar et al. y Hans et al. en 2013, Park et al. en 2012 y 2010, Park et al. en 2011 y
Lee et al. en 2010 en los que se demuestra un incremento del control postural, equilibrio
dinámico, propiocepción, normalización de la marcha, funcionalidad para actividades de
la vida diaria y mejoría de la calidad de vida, depresión y ansiedad. En estos ECA el grupo
control lo realizan pacientes que realizan fisioterapia convencional (pero muy variable,
desde cinesiterapia a métodos kabat o Bobath), en ocasiones la intervención acuática es
el único tratamiento y en otras se añade o intercala al tratamiento que realiza el grupo
control, concluyendo que ambos son eficaces para las variables medidas, siendo en
algunas variables superior el grupo acuático, anticipando futuras recomendaciones para
el tratamiento rehabilitador del ictus185-382-133-237-277-342-9-154-274-275-276-202; sin embargo
existen muchas diferencias en los criterios de inclusión, posología y variables que
impiden generalizar sus conclusiones (Tablas 8a y 8b).
79
Table 8a. Comparativa de los estudios publicados en algunos aspectos relevantes
Autor Diseño Intervención Fase Ictus Variable Posología Inclusión Exclusión
(año) Estudio, Intervención
País Muestra (n) Acuática
Zamparo Estudio Talasoterapia Crónico Marcha 45 min Andar 5-6 min
(1998) Antes-después (1 grupo) Hidrocines. 32ºC
Italia 12 6v/se/ 2 se
Wang Ensayo clínico Talasoterapia ? Función cardiovascular ? 4se ¿
(2000) Random? vs seco vs sanos
China 66 (3 grupos)
Chu ECA Hidroterapia Crónico V02 max (CF). Fuerza 1h, Hidrocines. >1año, marcha indep, estable
(2004) 13 vs seco muscular.Velocidad Intenso altura tórax medicamente, no iam previo, no
Canada (2 grupos) marcha. Equilibrio estático 26-28ºC 3v/se/8 se comorbil ortopédicas, pedalear
ergómetro 60%FCM
Aidar ECA Hidroterapia No Calidad de vida 55-60 min Hemiparesia/hemiplegia,
(2007) 31 vs seco especificado /?v/se Estabilidad clínica
Port/Esp (2 grupos) 12 se Exclus: no descrito.
Noh DK ECA piloto Hidroterapia vs Subagudo y Equilibrio estático 1h, Ai-Chi - Halliwick 6m, Primer ictus, caminar indep.
(2008) 25 (seco) Crónico Fuerza Muscular Marcha Altura 115 cm Medicamente estable. Exclus. IAM,
Corea (2 grupos) 34ºC, 3v/se/ 8se HTA no controlada, arritmia. no
comorbil ortopédicas,
Paizan Ensayo clínico Hidroterapia seco No Actividades de la vida 45 min No descrito
(2009) no randomizado vs seco vs nada especificado diaria Halliwick, Bad Ragaz
Brasil 118 (3 grupos) 3v/se/6meses
Chan ECA Hidroterapia No Equilibrio estático y No especificado No descrito
(2010) 25 secovs seco especificado dinámico
Canadá (2 grupos)
Lee ECA Hidroterapia crónico Equilibrio 50 min 10 task training 1 año, Caminar >10m indep., BSLE >
(2010) 34 vs Seco estático/dinámico inten media, altura 1,50, 4, MMSE >24, MBI > 75, exclus. Enf
Corea (2 grupos) 33-34ºC. 3v/se/12sem Mental/visual.
Park ECA Hidroterapia subagudo y Velocidad Marcha 30 min cinta subacuátic 6m, caminar > 10m indep. > 20
(2010) 20 vs seco crónico Funciones Físicas y D11 a 2-4m/s a 28-30ºC MMSE, exclus. Enf. Mental/Orto
Corea (2 grupos) Mentales 4v/se/6 se
Park ECA Hidroterapia subagudo y Propiocepción 35 min, 33-35ºC, 6m, Exclus. comorbilidades internas
(2011) 44 crónico Marcha Hidrocines. altura D11 ni orto, > 24 MMSE, no alt. visuales
Corea Equilibrio (1,30m) 6v/se/6 se y > Marcha autónoma > 15m
Santos Antes-Después Hidroterapia No se Movilidad Funcional Hidrocines. Edad 5-85años,Caminar con
(2011) 10 (1 grupo) especifica 12 sesiones cualquier tipo de ayuda. Exclus.
Brasil Comorbilidades neurológicas severas
Park ECA Hidroterapia Subagudo y Patrón de la marcha 30 min cinta subacuátic 6m, caminar 10m independiente, > 20
(2012) 20 Crónico D11 a 2-4m/s a 28- MMSE, exclus. Enf. Mental/Orto.
Corea 30ºC. 4v/se/6 se
Table 8b. Comparativa de los estudios publicados en algunos aspectos relevantes
Autor Diseño Intervención Fase Ictus Variable Posología Inclusión Exclusión
(año) Estudio, Intervención
País Muestra (n) Acuática
Jakaitis Antes-Después Hidroterapia Subagudo y CF Hidrocines. Nivel cognitivo adecuado
(2012) 13 (1 grupo) crónico 2v/se/1 año Clínicamente estable
Brasil
Aidar ECA Hidroterapia crónico Depresión 45-60 min, Hidrocines. Isquémico > 1 año
(2013) 31 Vs control (2 Ansiedad Altura 1,5m Rankin 2-3-4
Brasil/Portugal grupos) 2v/se/12 se
Han ECA Hidroterapia + Subagudo y Propiocepción 40 min. Tableros 6m, caminar >15m indep. Exclus.
(2013) 60 seco vs seco Crónico Equilibrio 33,5ºC, alt 1,10m, Comorbilidades internas/ Orto/visual,
Corea (2 grupos) /3v/se/6 se > 24 MMES.
Furnari ECA Hidroterapia + Subagudo Postura Hidrocines 30 dias,1er ictus, MRS 2-
(2014) 40 seco 3v/se vs Equilibrio estático 3v/se /8 se 3,estable,ausencia comorbilidades,
Italia seco 6v/se Marcha caminar >10 m, MM>24. Exclus tto
(2 grupos) antiespasticidad, cot
Jung ECA Hidroterapia Crónico Equilibrio Estático 40 min. Carrera obstác. 6m, caminar >15m indep MMES >-
(2014) 30 Vs seco 1,10m; 33-35ºC 24, Exclus Enf Mental/visual/
Corea (2 grupos) 3v/se/12 se Auditiva/Pusher Syndrome/orto
Montagna Estudio Antes- Hidroterapia Crónico Equilibrio estático y 40 min. Halliwick 1 episodio, clinicamente estable,
(2014) Después (1 grupo) dinámico 2v/se /9 se Tº? capaz de caminar, BS 4 Exclus
Brasil 15 Calidad de vida Altura? comorbilidades que contraindicaran
Control postural fisioterapia.
Park SW et. ECA Hidroterapia subagudo y Equilibrio estático y 30 min Cinta correr >6m < 2a, 10m indep
(2014) 22 + Rehab. Gnral crónico dinámico subacuática Exclus. Comorbilidades cardiovas
Corea vs Rehab. Gnral Xifoides (FC b > 100, TA > 180/110 ) def
(2 grupos) 34ºC. 5v/se/4 se cognitivo/Visual severo
Tripp F et al. ECA Hidroterapia + agudo y Equilibrio estático 45 min. Halliwick >2se, transferencias autónomas o
(2014) 30 Fisioterapia subagudo Marcha 3v/se /2 se mínima ayuda. Exclus. marcha indep,
Alemania 2ve/se vs comorbilidades: enfermedades infec.,
Fisioterapia ICC, traqueotomía, úlceras,
5v/se(2 grupos) perforación timpánica y otras.
Kim EK et al. ECA Hidroterapia vs Subagudo y Equilibrio 30 min FNP, 1,10m 6m, >24 MMSE,
(2015) 20 seco Crónico AVD 31-33ºC caminar 10 m
Corea (2 grupos) 5v /se/ 6 se indep., BSLE >4
Zhu Z et al. ECA Hidroterapia subagudo y Equilibrio 45 min 6m
(2015) 28 crónico Estático y dinámico Hidrocines.
China Marcha 5v/se/ 4se
Erceg-Rukavina ECA Balneoterapia agudo Espasticidad 20 min 6 se -6m, Edad 40-75 años,
(2015) 70 vs. Hidroterapia Dolor Baño espasticidad miembro superior.
Bosnia-Herzeg (ambos + conv Agua Mineral Natural Exclus. Ictus hemorrágico,
+ crioterapia) 31-33ºC comorbilidades Orto,
(2 grupos) 6v/ se/3 se contraindicaciones balneo.
El metanalisis de Hall et al. de 2008 sobre la eficacia de la terapia acuática en el
tratamiento del dolor en enfermedades neurológicas y musculo esqueléticas153 y la
revisión de Kamioka et al. de 2010 sobre la eficacia de la terapia acuática y balneoterapia,
resumen de las revisiones sistemáticas basadas en ECA sobre terapias de inmersión
acuática178, no figuran estudios de pacientes post ictus. La primera revisión hallada se
publica en 2010287 y recogía los efectos de la terapia acuática en el equilibrio y velocidad
de la marcha en pacientes post ictus77, pero fue incapaz de realizar una conclusión
definitiva a tenor de la calidad de los 5 estudios incluidos:
En 2011, Mehrholz et al. publican la primera revisión Cochrane en la que
sintetizaron sistemáticamente y compararon los efectos de la terapia acuática y terapias
en seco en AVD en pacientes post ictus y hallaron que los ejercicios en el agua mejoran
la fuerza y AVD pero no hallaron “mejoras significativas” en el control postural, marcha
ni en la forma física en comparación al tratamiento standard. No se reportaron efectos
adversos (de hecho no queda claro si no hubieron o no los reportaron). La conclusión de
los autores (2011) es que la evidencia de los ECA analizados no permite confirmar o
refutar que los ejercicios en medio acuático podrían ayudar a aumentar la funcionalidad
tras el ictus226; sin embargo sólo 4 ECA (94 pacientes)10-72-77-258 se incluyeron en dicha
revisión, evaluados con la escala PEDro215 con puntuaciones de 5-6/10 pero la población
estudio eran pacientes con marcha independiente y mayoritariamente en estadio crónico
(al menos 1 año post ictus) y los tratamientos en seco (control) muy variables, lo cual
impide, obviamente, generalizar las conclusiones.
Posteriormente se ha publicado la revisión sistemática de Marinho-Buzelli et al.
(2015) sobre los efectos de la terapia acuática en la movilidad en enfermedades
neurológicas recogiendo 20 estudios, tanto ECA (que en el caso de ictus incluye 3202-258-
77
como estudios quasi-experimentales (no randomizados o antes-después, con 2 estudios
82
sobre el ictus,237-378 todos publicados en revistas revisadas por pares, en los que el grupo
de intervención terapéutica solo recibe terapia acuática (se descarta aquellos estudios en
los que se combina con fisioterapia convencional) y concluye que el nivel de evidencia
que soporta el uso de la terapia acuática para la mejora del equilibrio y velocidad de la
marcha es “medio-bajo” (13,8/28)218 según criterios Down & Black 1998102 para evaluar
la calidad y metodología de estudios clínicos randomizados o no en los que la puntuación
máxima es 28. Según esta clasificación, en la revisión de Marinho-Buzelli AR et al. 3
artículos fueron evaluados como “medio” (50%-68%) y 2 artículos como “bajo” (25%-
46%)218. Es muy destacable que en la revisión sistemática y metanalisis de Veerbeek
publicada en 2014349 sobre el estado de la evidencia de la terapia física en la rehabilitación
del ictus, entre las múltiples intervenciones evaluadas, figurara la terapia acuática (como
“water-based exercises at suitably heated hydrotherapy pool” o ejercicio en agua a una
temperatura adecuada en piscina de hidroterapia). Sin embargo se incluyeron solo 3
ECA9-258-77 (65 pacientes en fase crónica) valorados en la escala PEDro entre 5 y 6 puntos,
con resultados positivos en la mejora de la fuerza muscular349.
La posología es uno de los parámetros más heterogéneos en hidrología médica y la
hidroterapia no es una excepción. En este sentido, además de la hidrocinesiterapia clásica,
se han desarrollado numerosas técnicas. Algunas pretenden adaptar componentes de la
rehabilitación clásica en seco a un medio más seguro como los estudios que han
investigado el efecto específico de la carrera de obstáculos en el agua174 o la cinta de
correr subacuática275-276-175 con resultados en ocasiones dispares en algunas variables277
y posibles soluciones como el efecto del uso de un manguito con peso en la extremidad
afecta para reducir la flotación no deseada en el uso de la cinta de correr subacuática y así
mejorar la estabilidad postural y equilibrio dinámico175. Incluso existe un estudio sobre
los efectos motores favorables del uso de oxígeno hiperbárico asociado a terapia acuática
83
en pacientes post ictus en estado crónico220. Otros adaptan técnicas ya desarrolladas desde
hace años en seco al medio acuático, como la FNP (Facilitación Neuromuscular
propioceptiva) (o método kabat)185. Todos estos hallazgos podrían contribuir al desarrollo
de patrones motores más eficientes en el entrenamiento post ictus y una prescripción más
adecuada.
Otras, sin embargo, plantean protocolos de terapia acuática muy específicos, a
destacar en patología neurológica el método halliwick (y Ai Chi o Bad Ragaz). El primer
ECA con el uso de estas terapias específicas en el tratamiento del ictus es coreano
(2008)258 y posteriormente se han publicado otros 3 estudios en Brasil y Alemania en
2009272 2014237-342 probablemente fruto de la expansión mundial de dicha técnica en los
últimos años, sin duda por la prolífica actividad del holandés Lambeck J vinculado a la
Universidad de Lovaina (Bélgica)197 implementando cursos todo el año en diferentes
países, co-organizando congresos (ECEBAT, European Conference Evidence Based
Aquatic Therapy 2013 en Izmir, Turquía y 2015 en Lovaina, Bélgica) y otras actividades
de difusión de conocimiento (libros, web: http://www.halliwick.net/es con videos, fotos,
noticias y bibliografía relacionada desde ECAs a tesis doctorales26, estudios antes-
después, estudios de casos clínicos o abstract de congresos); a destacar su colaboración
con la Asociación Australiana de Fisioterapia que ya en 2008 publicaba140 la Guía de
Fisioterapia Acuática Basada en la Evidencia, con 220 referencias, que otorga un nivel de
evidencia II (al menos 1 ECA adecuadamente diseñado)140 al uso de terapia acuática en
el ictus en referencia al Chu KS de 200477 y otras 2 publicaciones con nivel de evidencia
IV (estudios de series de casos) 140 en referencia a 2 artículos publicados en el Journal of
Aquatic Physical Therapy en 1996243 y 1998173. No es casualidad, que la única GPC
europea en su edición en inglés (2014) que reconoce la hidroterapia en el tratamiento
rehabilitador del ictus es holandesa, (KNGF Clinical Practice Guideline for Physical
84
Therapy), que recomienda la utilización de la terapia acuática para el incremento de la
fuerza muscular en el miembro parético y resalta su influencia en la función
cardiovascular y en la tolerancia al ejercicio. En medicina termal, es coautor de las 2
revisiones Cochrane que evalúan la balneoterapia en enfermedades reumáticas de
Verhagen et al. en 2007, OA (osteoartritis)352 y 2015, AR (artritis reumatoide)353.
Como he dicho, una de estas terapias específicas usadas en neurología es el “Ai
Chi”, siendo creado por Jun Konno en Japón en 1996, a partir de la combinación de
conceptos de Tai-Chi y Qi Qong. En el desarrollo de esta técnica, el fisioterapeuta enseña
verbal y visualmente una combinación de movimientos de miembros superiores,
inferiores y tronco con un ritmo lento y coordinado que la persona debe realizar en
bipedestación dentro de la piscina258-279-32-198.
El método de los anillos de Bad Ragaz (BRRM, Bad Ragaz Ring Method), basado
en el concepto de la FNP, es una terapia basada en el movimiento contra resistencia por
medio de patrones de movimiento en posición supina, con ayudas de flotación en el
cuello, la pelvis y, según el caso, los tobillos. Es una intervención individual en la cual el
terapeuta realiza resistencias adaptadas al paciente, contra las que este tiene que moverse.
La velocidad del movimiento se decide en función de la resistencia adicional que ofrece
el agua, y con dicha velocidad se decidirá también qué fibras se activarán durante el
movimiento. Este método se emplea en determinadas fases de la rehabilitación
(fortalecimiento muscular) y se completa con otros conceptos como Halliwick, que se
centran en la actividad y en la resolución de problemas32-198. A pesar de sus aplicaciones
en patología musculo esquelética y neurología, solo hay un artículo publicado sobre el
tratamiento del ictus con esta técnica272.
Halliwick (Halliwick School for Girls, Southgate, London, 1949) es un concepto
originalmente desarrollado por James McMillan para enseñar a los pacientes con una
85
discapacidad física a nadar y para hacerles más independientes en el agua225, mediante un
programa de diez puntos individualizado221. Las posibilidades y limitaciones del paciente
se analizan para emplear una intervención sistemática con la intención de ayudarle a
mejorar su función, su independencia y su participación. La naturaleza del halliwick es
un abordaje activo, y en su mayor parte dinámico, para poder facilitar el movimiento y el
input sensorial. Sin embargo también tiene un componente estático, en el cual se ejercitan
la activación selectiva de los músculos y la estabilización de las articulaciones específicas.
Se puede usar para tratar objetivos según todos los componentes de la Clasificación
Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) (OMS 2001)81
y tiene numerosas aplicaciones para pacientes que están siguiendo una rehabilitación, sea
musculo esquelética, neurológica o pediátrica32-198. La cantidad de investigación sobre
Halliwick basada en pacientes es aún limitada, pero va en aumento. En los últimos años
se han publicado algunos estudios interesantes en el tratamiento del ictus258-272-237-342.
Existen otros métodos específicos de intervención, no todos han seguido el camino
de la evidencia científica. Algunos están fundamentalmente dirigidos a mejorar el
bienestar del paciente, como la terapia craneosacral en el agua148 y otras conocidas en
general como “técnicas de relajación acuática” o variantes de dicho término. El watsu
(water shiatsu o shiatsu en agua), creado en los 80s por Harold Dull (masajista shiatsu)
en el Health Spa Centre de Harbin Hot Spring, California, comprende estiramientos
pasivos y técnicas de masaje administradas en agua caliente (en la superficie) para
mejorar generalmente el dolor, estrés y fatiga311 pero que ha tenido también una gran
difusión e implementación clínica en entornos de tratamiento interdisciplinarios tales
como centros de rehabilitación32. En el tratamiento del ictus existen 2 publicaciones
interesantes sobre el uso del watsu243-75.
86
La medicina termal es un tratamiento ampliamente utilizado en enfermedades
reumáticas. Los mecanismos por los cuales la inmersión en agua mineral o termal aminora
la sintomatología todavía no están completamente explicados. El beneficio neto es
probablemente el resultado de una combinación de factores mecánicos, térmicos y
químicos entre los más prominentes115. La recientemente revisión publicada por Tenti et
al. (2014) recoge el estado de la evidencia de la medicina termal en enfermedades
reumáticas, así, si flotabilidad, la inmersión, la resistencia y la temperatura juegan un
papel importante y el alivio del dolor puede ser debido a la presión y la temperatura del
agua en la piel o el calor puede reducir el espasmo muscular y aumentar el umbral del
dolor, también se ha demostrado que la peloidoterapia aumenta los niveles plasmáticos
de B-endorfinas y la secreción de corticotropina, cortisol, hormona de crecimiento y
prolactina así como una disminución en los niveles circulantes de prostaglandina E2,
leucotrieno B4, la interleuquina-1B y factor de necrosis tumoral-α, importantes
mediadores de la inflamación y el dolor. A demás la balneoterapia puede aumentar el
Factor-1 de crecimiento ligado a la insulina, que estimula el metabolismo del cartílago y
Factor de Crecimiento-β. Los efectos anti-inflamatorios y anti-degenerativos de ciertas
aguas minerales también se han confirmado en colonias de condrocitos. Varios estudios
in vitro y en humanos han puesto de relieve la acción positiva de los peloides y baños
termales, especialmente en aguas sulfuradas, en el sistema oxidativo/antioxidante. En
general, el estrés térmico tiene un efecto inmunosupresor pero muchos otros factores no
específicos también pueden contribuir a los efectos beneficiosos observados tras una cura
termal en enfermedades reumáticas, incluyendo efectos sobre los factores de riesgo
cardiovascular117-153 y los cambios en el medio ambiente, un entorno agradable y la
ausencia de obligaciones laborales336; sin embargo existe un único ECA publicado sobre
los efectos beneficiosos de la inmersión en agua termal (40 ºC) sobre el dolor y rigidez
87
en pacientes con osteoartritis de rodilla (OA) inducida por un ictus en estadio crónico y
es, de nuevo, coreano (2013)209.
El tratamiento del ictus con balneoterapia no ha sido a penas estudiado. No sólo no
ha sido una indicación clásica en los libros de texto21-162-7, sino que en ocasiones ha sido
una contra-indicación en fase aguda/subaguda21-162-357. San José C298 refiere que las aguas
clorurado-sódicas hipertónicas (o sole) en balneación, estimulan la eritropoyesis y
producen un incremento de la secreción corticosteroidea y del metabolismo del nitrógeno,
un efecto normalizador del tono neurovegetativo y del aparato circulatorio, así como una
disminución de la excitabilidad nerviosa7, por tanto, en su conjunto, indicios de una
mejora en la regulación trofotrópica del sistema vegetativo e incluye entre las
indicaciones de la crenoterapia las secuelas de ictus, entre las que destaca la hemiplejia y
la espasticidad; sin embargo las técnicas que aconseja son todas en seco o propias de la
medicina física: cinesiterapia pasiva y activa, técnica de Bobath, crioterapia, FNP,
electroterapia, ultrasonidos, masoterapia y terapia ocupacional298. En Francia, la “GPC”
o mejor “Guía de Buenas Prácticas Termales” realizada en 2003 por el Sindicato Nacional
de Médicos de Estaciones Termales, Marinas y Climáticas de Francia (“Guide des
Practiques Medicales Thermales”) y publicada en 2004 en “La Press Thermale et
357
Climatique” , en el capítulo de Neurología, incluye entre las indicaciones de la
crenoterapia las “secuelas motrices de afecciones neurológicas no evolutivas, sobretodo
hemiplejías consecuencia de un ictus”; según argumenta, las lesiones propiamente dichas
del sistema nervioso (central o periférico) no son susceptibles de mejorar con el
tratamiento termal. No así ciertas de sus consecuencias. Así, algunos síntomas son
susceptibles de ser mejorados por las técnicas utilizadas en terapéutica termal:
principalmente el caso del dolor, los problemas algodistróficos, las contracturas
musculares, las retracciones músculo-tendinosas, los fenómenos de desequilibrio, incluso
88
deterioro articular (por tanto sobre los miembros y/o el raquis), esencialmente pues, y en
una palabra, las consecuencias neuro-ortopédicas del ictus así como en la espasticidad o
incluso alteraciones del esquema corporal y recomienda las técnicas termales habituales:
baños en bañera y piscina, duchas, chorros, chorro subacuático, hidromasaje, masajes
bajo el agua y productos termales como peloides, estufas o compresas cuya prescripción
dependerá del médico termal según el paciente (forma clínica de sus afecciones motoras
o sensitivas, de la intensidad de sus síntomas..) de la edad psicológica del paciente y las
patologías asociadas, de la asociación con otras indicaciones con doble discapacidad357.
La revisión (en español) realizada por Llor Vilà de artículos publicados hasta 2008
otorga un grado de recomendación C (evidencia baja: experiencias clínicas u opiniones
de expertos)364 al uso de la balneoterapia en la enfermedad neurológica y especifica poli
neuropatía y neuralgias por atrapamiento así como rehabilitación del accidente vascular
cerebral (AVC)212. Más recientemente, la revisión de Stier-Jarmer et al en 2014 sobre el
estado de la evidencia de la efectividad de la medicina termal en enfermedades no
musculo-esqueléticas no incluye ni un sola publicación relacionada con el ictus, las
únicas enfermedades neurológicas que aparecen son el parkinson y la neuropatía
periférica y otras de tipo psiquiátrico como el trastorno de ansiedad generalizado o el
síndrome “burn-out” ocupacional. La revisión concluye que la literatura científica 2002-
2013 se asocia a mejoras en estas patologías, sin embargo, unas veces por el tamaño
muestral otras por la falta de grupo control o la falta de seguimiento limita
considerablemente generar evidencia322.
El grupo de investigación de Medicina del Deporte de Berger et al. de la
Universidad de Savoia (Francia) ha estudiado la mejora de la propiocepción y equilibrio
con la inmersión en piscina de agua termal (en Aix les Bains). En 2008 comparaba el
dolor y equilibrio estático/dinámico en 12 adultos mayores de 60 años (el ictus era criterio
89
de exclusión) tras 1 y 4 semanas de ejercicio en agua termal a 34ºC y ejercicios en seco
con resultados positivos a favor del grupo terapéutico en dolor y equilibrio dinámico pero
no en parámetros posturales37.
Aunque es conocido que en países como Japón267-377, Rusia55, Polonia o Bulgaria188
existe tradición en el uso de las aguas minerales naturales y peloides en el campo de la
neurología, el único estudio clínico publicado de balneoterapia e ictus en inglés que he
encontrado es de 2015 y procede de Bosnia-Herzegovina. Se trata de un ECA con 70
pacientes con ictus en estadio agudo (< 6m) en el que el grupo terapéutico se somete a
baños en agua sulfatada cálcica magnésica y el grupo control a baños con agua corriente
ordinaria (además de fisioterapia clásica y crioterapia) durante 21 días con mejoras
significativas en la espasticidad y el dolor en miembros superiores en el grupo terapéutico
concluyendo que la balneoterapia podría ser un tratamiento coadyuvante coste-efectivo
en la rehabilitación del ictus111.
En peloideterapia sólo he encontrado un artículo en ruso con abstract en inglés
publicado en 2010144 sobre el seguimiento de 60 pacientes entre 43 y 70 años en fase
aguda post ictus isquémico (desde 10 semanas) a los que se aplica peloides. Sin acceso a
los datos de metodología y discusión de los cambios hemodinámicos y metabólicos
cerebrales supuestos sí es de destacar la buena tolerancia y ausencia de efectos
secundarios registrados.
En fisiopatología existe algún estudio ruso189 y japonés de finales de los años 80
sobre los efectos de los baños termales en la viscosidad sanguínea; en 1993 (antes del
desarrollo e implementación de las técnicas de fibrinólisis actuales que han revolucionado
el tratamiento del ictus agudo) se publicó en inglés un estudio japonés sobre los efectos
de la balneoterapia (baños de 10 minutos a 41ºC en agua mineral natural alcalina
bicarbonatada sódica) en la circulación sanguínea y fibrinólisis (activándola) en pacientes
90
con ictus en estadio subagudo y crónico (también en controles sanos) sin modificaciones
importantes en la coagulación sanguínea, con una técnica que se usa en Japón junto con
cinesiterapia pasiva y masajes en la extremidad parética para preservar una adecuada
nutrición y circulación sanguínea en las áreas afectas así como prevenir el desarrollo de
la anquilosis característica. En cuanto a otros efectos colaterales se registró pequeños
ascenso y descenso significativos de la frecuencia cardíaca y presión arterial
respectivamente post baño pero sin cambios significativos en el hemograma por lo que se
consideró un tratamiento suficientemente seguro. Los autores consideran que la
activación de la fibrinólisis tras los baños termales podría ser útil y seguro en el
tratamiento de pacientes post-ictus y podría también ayudar en la prevención del infarto
cerebral en sujetos sanos97.
II.C. Modelo Escandinavos vs Mediterráneo
En este proyecto confluían dos escuelas muy distintas en su planteamiento global
de la Terapia Física .Con un marco europeo común pero por un lado, Suecia, de influencia
anglosajona que sobre todo habían desarrollado las técnicas cinesiterápicas; por otro lado
España, de histórica influencia francesa y alemana, hemos desarrollado más las técnicas
manuales y de medicina física (ultrasonidos, magnetoterapia, laserterapia, onda corta…)
para el tratamiento de las mismas enfermedades. La hidrología médica no existe como
especialidad médica en Suecia porque no hay balnearios ni centros de talasoterapia y la
única aplicación conocida del agua es la terapia acuática en grupo (hidrocinesiterapia) y
el “wellness” (uso lúdico). Sin embargo, sí había un fuerte nexo común, la importancia
del clima y de un ambiente agradable, motivador, fuera de los estresores de la vida
cotidiana y que invitara a la rehabilitación. La rehabilitación en el ictus es un proceso
terapéutico que intenta que la persona afectada desarrolle de nuevo su máximo potencial
físico, psicológico y social; ello conlleva la coordinación de múltiples intervenciones
91
durante un periodo de tiempo y el modelo de la medicina termal parecía óptimo para
llevarlo a cabo.
“Enriched Life”, afortunadamente, tenía una amplia experiencia en viajes de
rehabilitación al Mar Muerto para pacientes reumáticos referidos por la Diputaciones
provinciales suecas con lo que su bagaje en medicina termal era superior a lo habitual en
su país. En Suecia desde los años sesenta y en Noruega existe desde 1976124, sin embargo,
tradición (con un gran índice de aceptación entre la población) de remitir pacientes con
enfermedades reumáticas a programas de rehabilitación integral con equipos
multidisciplinares de reumatología a climas cálidos, en instituciones seleccionadas de la
zona mediterránea con condiciones climáticas cálidas y estables (definidas como un clima
seco con numerosas horas de luz al día y una temperatura media > 20ºC durante un
mínimo de 8 meses al año) por periodos de 4 semanas.
Los programas de rehabilitación integral escandinavos se caracterizan por:
- Tratamiento sistemático multidisciplinar compuesto por médicos y
profesionales de la salud.
- Evaluaciones individuales y un plan de tratamiento con objetivos terapéuticos
definidos.
- Deben incluir terapia física con ejercicio cardiovascular y de resistencia con el
objetivo de mejorar la condición física, fuerza muscular, movilidad y
equilibrio, terapia ocupacional y programas de auto-cuidado.
En 2010, Forseth KO, del Departamento de Reumatología (Sección Climatoterapia)
del Hospital Universitario de Oslo junto con el Departamento de Reumatología del
125
Hospital Universitario Karolinska de Estocolmo (Suecia) bajo encargo de las
Asociaciones de Reumatismo Noruego y Sueco, publica una revisión para presentar la
evidencia de la eficacia de la rehabilitación integral en un clima cálido (vs tratamiento en
92
Escandinavia) de los pacientes con un amplia variedad de enfermedades reumáticas. Sólo
6 estudios (629 pacientes) cumplieron los criterios de selección, con diagnósticos de
artritis reumatoide (AR), artritis juvenil idiopática (AJI) y espondilitis anquilopoyética
(EA) y el nivel de evidencia hallado para reducir la actividad de la enfermedad, dolor,
balance articular, limitación a la actividad e impacto global de la enfermedad fue medio
(AR) -bajo (AJI, EA) aunque se necesitarían más estudios de alta calidad para validar las
conclusiones. Los autores también concluyen que la transferibilidad de los resultados
puede ser cuestionada considerando el hecho de la del que la mayoría de los estudios
incluidos en la revisión se llevaron a cabo antes la introducción y uso a gran escala de los
nuevos fármacos biológicos; sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los
pacientes se benefician de estos fármacos y la actividad de la enfermedad, aunque esté
bien controlada, no excluye la presencia de limitaciones funcionales125. La EA fue
estudiada en otro artículo original posterior (2011), esta vez sólo por autores noruegos,
los pacientes mejoraban más y durante más tiempo en un programa de 4 semanas en
Montenegro o Izmir (Turquía) (ambas localizaciones incluyen técnicas de balneoterapia,
entre otras, en el programa) versus rehabilitación en Noruega (que también incluye
hidroterapia)320. La fibromialgia también ha sido evaluada (2014) con un estudio de 132
pacientes en un ECA de tres grupos: rehabilitación en Noruega, rehabilitación en Turquía
(esta vez sólo hidroterapia en ambos grupos de rehabilitación, pues intentaron que fueran
lo más homogéneo posible) y grupo control (solo cuidados habituales) y seguimiento a 3
y 12 meses en el que se observaron mejoras significativas y más duraderas en el dolor del
grupo de clima cálido versus los otros dos, pero las funciones físicas mejoraron por igual
en las rehabilitaciones independientemente del clima80.
En realidad estos programas de rehabilitación no están planteados con el prisma de
la medicina termal, pero el hecho de incluir la climatoterapia como componente
93
fundamental, aunque no está claro el papel que determina22-326, el dolor al menos sí parece
tener relación con la temperatura y presión atmosférica147-349-1 y por desarrollarse en
ocasiones en países donde sí hay tradición termal (como Turquía, España o Israel…) con
lo que a veces se incluye la balneoterapia/hidroterapia como intervenciones de
tratamiento, así como la duración de 3 a 6 semanas, con tratamiento 5 días a la
semana...hace que podamos encontrar muchos elementos en común.
Se han publicado otros estudios escandinavos sobre el efecto de la rehabilitación en
un clima cálido sobre otras enfermedades crónicas con efectos positivos a largo plazo en
diferentes dimensiones de salud (física y psicológica). He encontrado estudios sobre
enfermedades neurológicas: neuromusculares (neuropatía periférica y
neuromiopatías)259-89, síndrome post-polio325, parálisis cerebral infantil318, pero ninguno
sobre el ictus.
La propuesta de Enriched Life (a través del comité médico de expertos asesor) tenía
un enfoque holístico pero tenía cuatro principios fundamentales e imprescindibles:
1.
Elevada intensidad y frecuencia (sobretodo cinesiterapia activa)
2.
Los programas de rehabilitación son más efectivos cuando se llevan a cabo en una
fase cuanto más precoz, mejor. La rehabilitación tardía es la que se realiza cuando
la mayor parte del déficit se ha estabilizado y tiene como objetivo mantener la
funcionalidad recuperada, continuar el proceso de adaptación y mejorar la
realización de las AVD, pero con la incorporación de nuevas perspectivas basadas
en la neuroplasticidad; “use it or lose it” (zeiler).
3.
Clima cálido y ambiente agradable (para garantizar la motivación).
4.
Evaluación individual y objetivos concretos: físicos, cognitivos, psicológicos y
sociales. Este aporte de la rehabilitación se basa en gran parte en la participación de
un equipo técnico multidisciplinario y en el funcionamiento específico del equipo
94
médico y paramédico: compartir las competencias y los conocimientos,
actualización periódica; redacción de los procedimientos; elaboración de un
programa individualizado de tratamiento y de un proyecto de vida durante
reuniones de síntesis en presencia, en ocasiones, del paciente y de los miembros de
su familia.
El modelo es la DH y las GPC NICE (National Institute for Care and Health
109
Excellence) para la rehabilitación del ictus (NICE 2008 y 2013) (NICE es una
organización independiente responsable de proveer orientación para la promoción de la
salud, la prevención y el tratamiento de las enfermedades en el Sistema Nacional de Salud
en Inglaterra) a lo que se incorpora elementos de la tradicional cura climática y
rehabilitación integral escandinava y las nuevas tendencias de rehabilitación en el ictus
basadas en la neurociencia: ambiente enriquecido365 y nuevos aportes prácticos de la
neuroplasticidad230.
A pesar de que los datos en hidrología médica y enfermedades reumáticas son
estimulantes, es imposible ignorar la existencia de una compleja serie de problemas e
incertidumbres que evitan que la medicina termal obtenga el consenso total de la
comunidad científica352-353-354. Uno de los puntos críticos es el controvertido problema de
la absorción de los minerales disueltos en las aguas termales o la demostración de efectos
específicos distintos de los relacionados con la simple acción del calor. Lamentablemente
pocos estudios se han realizado sobre este tema y se sabe poco sobre los efectos
específicos de las diversas aguas minerales (o agua de mar). Todavía no está claro qué
elementos son esenciales y cuál es la concentración ideal de cada elemento con el fin de
alcanzar una respuesta óptima al tratamiento. Queda por aclarar qué aguas minerales son
las más adecuadas para diversas enfermedades y si los diferentes componentes ejercen
95
acciones específicas. Tal evidencia llevaría a una especialización de los centros termales,
con una prescripción de sus terapias más precisa y racional336.
Por otra parte, los resultados bioquímicos a largo plazo que puedan justificar las
mejoras observadas en algunos ECA y revisiones de elevada calidad: Elkayam105 (Mar
Muerto), Fioravantiet et al.104 (Italia), Forrestier et al.122 (Francia), Nguyen253 (Francia)
Van Tubergen345 (Holanda) Naumann250 (Alemania) entre otros, siguen sin estar
estudiados. Ya en 2005 Bender T et al. publicaba una revisión sobre la eficacia de la
hidrología médica (por separado, balneoterapia, hidroterapia y medicina termal) en el
tratamiento del dolor, con una muy interesante discusión sobre los mecanismos de acción
y un análisis de coste eficacia (Bender T34).
En conclusión, las investigaciones clínicas en balneoterapia en enfermedades
neurológicas son prácticamente inexistentes111, pero en algunas enfermedades reumáticas
son bastantes contundentes; las ciencias básicas existentes son estimulantes, pero no son
lo suficientemente fuertes como para sacar conclusiones firmes respecto a los
mecanismos de acción de la medicina termal.
En una revisión exhaustiva de la literatura sobre el uso de la hidroterapia, los
artículos disponibles son de un nivel de calidad limitado, con la notable excepción de
nuevo de la terapia acuática en el área músculo esquelética (lumbalgia361, OA362, FM39,
AR13. Más de 30 años de investigación demuestra que los ejercicios en general, y
específicamente ejercicio en el agua, son beneficiosos para reducir el dolor y discapacidad
en enfermedades del aparato locomotor354.
En todo el mundo se han establecido programas de neuro-rehabilitación
multidisciplinarios e interdisciplinarios que contribuyen a mejorar el funcionamiento de
los pacientes neurológicos184. La terapia acuática como método de apoyo a la
rehabilitación ha tenido un rol menor en comparación a los tratamientos motores
96
funcionales en seco. De hecho, es recomendado en algunos libros de texto, sin embargo
no hay indicaciones precisas. Los beneficios de la hidroterapia en el tratamiento de
déficits funcionales neurológicos no están bien estudiados en la literatura científica y la
mayoría se basan en investigaciones cualitativamente insuficientes o estudios de casos.
Por esta razón, está prácticamente ausente de las GPC. Sin embargo, como hemos visto,
hay buena evidencia de estudios de inmersión y también investigaciones en medicina del
deporte73, razones de peso por las que tratar a los pacientes neurológicos en la piscina
tenga sentido. La hidroterapia también permite aplicar los conocimientos básicos sobre la
plasticidad del sistema nervioso tras el daño cerebral y los principios del aprendizaje
motor. La terapia acuática permite utilizar específicamente las propiedades físicas del
agua, tales como la flotabilidad, presión hidrostática, turbulencias, las olas y la inercia;
esto supone que el fisioterapeuta que lo realiza comprende la física del agua y sus
aplicaciones, aunque en ocasiones ciertas barreras arquitectónicas de las piscinas
terapéuticas existentes impiden utilizar el agua de forma óptima como medio terapéutico.
Las estrategias de compensación que los pacientes han desarrollado en tierra firme, no
funcionan en el agua; esto obliga al paciente a desarrollar nuevas estrategias de
comportamiento con el uso forzoso de reacciones de equilibrio, respuestas motoras de
cadena abierta y cerradas reactivas que amplían sus experiencias de movimiento para dar
soluciones a los problemas de los pacientes neurológicos, y conducir a una mejora en el
funcionamiento en las actividades diarias. La fisiología del ejercicio, aspectos cognitivos
y la estimulación al esfuerzo límite son requisitos importantes para el éxito del tratamiento
en el agua27.
Tal vez el aspecto más importante de la medicina termal es el efecto psicológico de
la eliminación del estrés laboral y/o familiar. La medicina termal o HRM, sin duda, tiene
un fuerte efecto placebo34. Incluso autores anglosajones desde hace muchos años160,
97
USA) consideraban los centros termales como lugares excelentes para la rehabilitación,
fomentando la personalidad y la independencia de los pacientes. Los pacientes, además
de experimentar mejoras en su patología, también experimentaban una mayor calidad de
vida (física y mental) y menos ansiedad y depresión129 .El mecanismo de acción de estos
efectos pueden ser modificaciones adaptativas en los sistemas de regulación, en especial
de las funciones autonómicas y cambios en la conducta.
Dados los datos epidemiológicos del ictus, las estrategias nacionales instan a
investigar el coste-eficacia de las intervenciones de rehabilitación. No existen ECA en los
que se evalúe el coste/eficacia de la medicina termal en el ictus; pero sí en enfermedades
como el Síndrome de Parkinson, con resultados positivos en términos de efectividad y
costes versus tratamiento convencional en Francia50, cáncer de mama247, dermatitis
atópica157 y sobre todo enfermedades reumáticas12-137-115-346 que muestran datos
divergentes. La talasoterapia fue evaluada también por Zijlstra et al. en 2007; el
incremento de calidad de vida a 6 meses en pacientes con fibromialgia con 2 semanas de
tratamiento con talasoterapia, ejercicios y educación sanitaria comparado con solo
cuidados habituales en Holanda representaba un incremento del 50-65 % del coste por
paciente384. Los programas de rehabilitación integral en clima cálido escandinavos los ha
financiado siempre el Sistema Nacional de Salud y desde 1997 también en Noruega; con
todos los gastos incluidos, el costo diario de la rehabilitación en un clima cálido se estima
en un 90% y 60% del coste en Noruega y Suecia, respectivamente125. Un estudio de la
Universidad de Texas en 2006 concluía que programas de ejercicio en el agua puede
mejorar los comportamientos que promueven la salud y disminuir los costos de salud tras
una lesión cerebral104. Esta tesis no pretende realizar un estudio del coste/eficacia de la
talasoterapia en el tratamiento del ictus, pero es de destacar que las Autoridades suecas
instaron a Enriched life a evaluarlo en aras a una posible ampliación de las indicaciones
98
de su programa de rehabilitación integral en clima cálido; sin embargo, a nadie escapa
que la rehabilitación de los pacientes que han sufrido un ictus es una rehabilitación
especializada, compleja y difícil y que no se puede pensar que estos pacientes pueden
tratarse con una rehabilitación general elemental.
En la preparación del trabajo, una vez justificado el “Qué” (rehabilitación del ictus
en un centro de talasoterapia”) otras cuestiones merecían una discusión:
1. La terapia que se iba a realizar (“Cómo”)
2. La duración de la intervención (“Cuando” y “Cuanto”)
3. Ictus Isquémico versus Hemorrágico.
4. Contraindicación clásica versus precaución.
Cómo332-264:
El re-aprendizaje motor consiste en alcanzar habilidades del comportamiento motor
“relativamente permanentes”, resultantes de la práctica, capaces también de detectar
errores y responder a los obstáculos del entorno. Una manera eficaz de aprender es ofrecer
variabilidad de entrenamiento de habilidades, modificando el entorno y aplicando
restricciones (bio)-mecánicas312. Conseguir el éxito depende de la estructuración de la
práctica (calidad y cantidad) y se retroalimenta también con la interacción entre el
paciente, la tarea y el entorno. Las exigencias particulares del entorno pueden influir
terapéuticamente en el comportamiento motor del paciente251. En el ictus, aparecen y
persisten comportamientos motores anómalos291; para prevenir o corregir “malos hábitos”
es necesario incrementar la frecuencia del movimiento, poner a prueba el sistema
neuromotor. La idea es enriquecer el entorno para estimular cierta flexibilidad neuro-
motora257. La terapia debe ser intensiva (“intensive massed practice”) en un ambiente
enriquecido; es decir, las intervenciones deberían incluir prácticas repetitivas131, con
descansos bien distribuidos; en la línea, por ejemplo, de la terapia por restricción del lado
99
sano (conocida como “Constraint-induced movement therapy ,CIMT)333; que es un
enfoque de la rehabilitación del ictus que implica el uso forzado y práctica concentrada
del miembro afectado al restringir el miembro no afectado, que podría ser superior a la
rehabilitación tradicional84. La revisión de Van Peppen et al. en 2004 los autores afirman
que existe una fuerte evidencia de que los pacientes se benefician de programas de
ejercicio/terapias físicas (CIMT, cinta rodante, entre otras) en los que se entrenan tareas
(“Task Oriented Training”) de forma directa e intensiva343. El metanalisis de Verbeek et
al. en 2014 evalúa más de veinte intervenciones diferentes y concluye en la misma línea,
repetición y alta intensidad de entrenamiento orientado al cumplimiento de tareas
específicas y lo amplia a todas las fases del ictus349. En conclusión, la terapia física
aplicada debía ser exigente/desafiante/motivadora, repetitiva, con una atención especial
y estimulante de la atención197 y tal y como ya nos resolvió la revisión Cochrane de 2014,
independientemente de la terapia (ninguna ha demostrado más eficacia (o menos) que
otra, que deberá seleccionarse entre las múltiples intervenciones basadas en la evidencia
y el razonamiento clínico crítico, teniendo en cuenta el paciente y las
habilidades/experiencia del equipo terapeuta281.
El gran el elemento diferenciador del programa iba a ser la hidrología médica, en
este caso talasoterapia (y terapia acuática).
La piscina era un elemento fundamental. El agua es un valor añadido a la
rehabilitación del ictus: proporciona una “inestabilidad lenta” (permite cierto tiempo para
pensar y reaccionar, lo cual no ocurre en seco ¡y la caída es mucho más segura!), libertad
de movimiento (medio más dinámico) y una elevada dosis de información perceptual. A
demás, gracias a sus propiedades físicas el agua proporciona un soporte natural, hay más
espacio entre el terapeuta y el paciente (a demás es graduable) lo cual promociona la
independencia. Dicho soporte, además, hace que se necesite menos fuerza motriz para
100
suscitar actividad muscular. En general, el agua y la piscina es un medio agradable y
divertido32-198. Otra vez existen muchos tipos de intervenciones posibles en el agua como
ya hemos visto, así que probablemente ya en 2010 las premisas de Pollock A et al.
(intervenciones basadas en la evidencia, razonamiento clínico crítico, el paciente,
aptitudes/experiencia de los terapeutas) volvían a ser válidas para el tipo de intervención
47
acuática escogida. La “hidrocinesiterapia talasoterapica” se fundamenta en la
integración de las propiedades físicas y químicas del agua marina a la actividad motora
efectuada bajo prescripción médica y supervisión de personal cualificado. A las
propiedades físicas habituales del agua: la disminución de peso aparente (principio de
Arquímedes) a un 15 % en inmersión hasta los hombros, 33 % hasta el arco submamario
y del 50 % hasta el ombligo, 25 % rodillas32 el agua de mar con su elevado peso específico
(o densidad relativa) debido a su elevada salinidad, añade mayor flotabilidad. Otro punto
crítico es la temperatura. El calor, además de una sensación agradable, posee una acción
miorelajante y mejora la elasticidad de los tejidos blandos, con la consiguiente mejora de
la movilidad articular, además del efecto analgésico118 y de la mejora de la circulación
local (acción antiedematógena y trófica característica del agua de mar) 47. La temperatura
del agua no debe ser excesiva, entorno los 32-33 ºC47, 32-36 ºC242-357, 31-35 ºC32, 33-34
ºC79 26-35 ºC (Tabla 9). El fenómeno físico de la resistencia en el agua hace que un
movimiento lento encuentre poquísima resistencia, mientras que uno rápido encuentra
una fuerte resistencia. Esto permite adaptar el entrenamiento motor a todas las fases de la
rehabilitación. Todos estos efectos son buenas razones para utilizar el medio acuático en
el entrenamiento y la rehabilitación del ictus32.
Las otras intervenciones serían las propias de la talasoterapia que hemos visto en la
introducción como “concepto multidisciplinar actual” (“spa treatment”, medicina termal
o HRM). Como no hay evidencia científica al respecto en el tratamiento del ictus, las
101
intervenciones de nuevo sería en base a la opinión de expertos47-53-357, los libros de texto
clásicos21-298-7 y de nuevo, el razonamiento clínico crítico, la historia clínica del paciente,
experiencia del médico especialista en hidrología médica prescriptor y aptitudes de los
terapeutas. A modo curioso, en 2013 se publicó un ECA chino (abstract en inglés)381 en
el que se comparaban dos grupos en el tratamiento de la hemiplejia post ictus. Un grupo
recibía rehabilitación (terapia Bobath + entrenamiento funcional) y masaje; el otro, la
misma rehabilitación y acupuntura durante 3 semanas. Ambas intervenciones mejoraron
de forma similar la calidad de vida y funcionalidad de los pacientes; el tratamiento con
masaje se consideró mejor en cuanto a coste-eficacia381.
Una buena forma (más global y más apropiada para ser usada de forma
internacional) de reflejar los efectos de algunas de las intervenciones y sobretodo de los
factores ambientales de la medicina termal es hacerlo en el marco de la CIF149-148.
La Clasificación Internacional del Funcionamiento, comúnmente conocido como
CIF (ICF de sus siglas en inglés), es una clasificación de la salud y dominios relacionados
con la salud. Dado que el funcionamiento y la discapacidad de una persona se producen
en un contexto, la CIF también incluye una lista de factores ambientales. CIF es el marco
de la OMS para medir la salud y la discapacidad, tanto a nivel individual como
poblacional. CIF fue aprobado oficialmente por los 191 Estados Miembros de la OMS en
la Quincuagésima Cuarta Asamblea Mundial de la Salud el 22 de mayo de 2001
(resolución WHA 54.21)369 como el estándar internacional para describir y medir la salud
y la discapacidad. En España, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Secretaría de
Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. Instituto de Mayores y Servicios
Sociales (IMSERSO) edita una versión abreviada y resalta su aplicación como
herramienta clínica: en la valoración de necesidades, para homogeneizar tratamientos con
102
condiciones específicas de salud, en la valoración vocacional, en la rehabilitación y en la
evaluación de resultados81.
La CIF es muy extensa, pero en resumen tiene 2 partes cada una con dos
componentes: Parte 1. Funcionamiento y Discapacidad: (a) Funciones y Estructuras
Corporales; (b) Actividades y Participación. Parte 2. Factores Contextuales: (c) Factores
Ambientales; (d) Factores Personales. Cada componente tiene diferentes dominios y
pueden expresarse en positivo o negativo.
La talasoterapia (y terapia acuática) en el tratamiento del ictus (con un enfoque
holístico) actuaría, por ejemplo, en los siguientes Dominios:
- Dominio CIF “b”: Funciones neuromusculoesqueléticas y relacionadas con el
movimiento. Funciones vestibulares (b235); Funciones sensoriales
adicionales: b-260-Función propioceptiva. Funciones musculares b735-
Funciones relacionadas con el tono muscular y otras.
- Dominio CIF “d”: Movilidad. Cambiar y mantener la posición del cuerpo: d-
415 Mantener la posición del cuerpo. D-440 Uso fino de la mano d-445 Uso de
la mano y el brazo. Interacciones y relaciones interpersonales generales
(familia, grupos, amigos…) (d710-d729) Interacciones interpersonales
particulares (extraños, profesionales…) (d730-d779); d-839 - Educación
(sanitaria). .Áreas principales de la vida. Vida comunitaria, social y cívica: d-
910-vida comunitaria; d-920-tiempo libre y ocio (actividades culturales, ocio
saludable…).
- Dominio CIF “e”: Productos y tecnología: e-110 (productos locales), e-115-
(productos y tecnología para la movilidad). Entorno natural y cambios en el
entorno derivados de la actividad humana: acceso a una atmósfera que
promueva la salud en un entorno cercano a la Naturaleza. e-210- Geografía
103
física, e225-Clima; e-240-Luz, e260 Cualidad del aire. Apoyo y relaciones:
e310 Familiares cercanos, e320 Amigos, e340 Cuidadores y personal de ayuda,
e355 Profesionales de la salud (médicos especialistas, terapeutas cualificados:
fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, terapeutas del deporte, logopedas,
psicólogos…) e360 Otros profesionales (bañeros, masajistas…). Actitudes.
e450 Actitudes individuales de profesionales de la salud e455 Actitudes
individuales de profesionales “relacionados con la salud”. e-580 Servicios,
sistemas y políticas sanitarias proporcionando rehabilitación médica y
promoviendo un estilo de vida saludable (equipamientos apropiados para
talasoterapia, hidroterapia, climatoterapia, masaje, ejercicio, nutrición, terapia
ocupacional, educación sanitaria…).
Cuando y Cuanto:
En medicina termal siempre ha habido la duda sobre el tiempo mínimo necesario
para que dicho tratamiento fuera eficaz. El programa de Termalismo Social en España
tiene actualmente una duración de 10-12 días (9 días de tratamiento) independientemente
de la indicación de la cura; igual que el Termalismo Sanitario de Italia y Portugal. En
Alemania, Turquía, Hungría y Francia el programa de Termalismo Sanitario dura 21 días;
en Francia dura 21 días desde 1947, curiosamente por una cuestión fisiológica, el ciclo
menstrual y cuestiones de higiene126. En Alemania y Turquía algunas indicaciones
(rehabilitación cardiovascular y enfermedades reumáticas inflamatorias) pueden durar
hasta 4 semanas. En algunos países contemplan la posibilidad de realizar 2 curas termales
al año. La mayoría de bibliografía sobre medicina termal publicada de calidad procede de
estos países y por tanto la evidencia surge en enfermedades reumáticas con dichas
duraciones126-123-118.
104
Los programas de rehabilitación integral en clima cálido escandinavos duran 4
semanas (20 días de tratamiento) 125.
Según la bibliografía, la cura “balneoterapia y climatoterapia” en Israel (Mar
Muerto) en enfermedades reumáticas y dermatológicas dura 2 o 3 semanas2-181-245-327-328
por citar únicamente las revisiones sistemáticas más recientes o relevantes).
La talasoterapia como tal, según Bonsignori F debería durar igual que el ciclo de
cura termal en Italia (12 días); aunque bajo su experiencia, refiere, se pueden obtener
resultados a partir de una semana47. El programa de talasoterapia de Zijstra et al. en
fibromialgia tenía una duración de 15 días (8 días de tratamiento, 3h al día)383; el de
Zamparo P et al. en el ictus, tenía una duración de 2 semanas (12 días de tratamiento)378.
El de Andrade et al. en fibromialgia, 12 semanas (36 días, 1h al día de tratamiento)93, más
propio de la hidroterapia en los que la posología suele ser a razón de 2 o 3 días a la semana
(1h) durante un número elevado de semanas. En la tabla 9 podemos ver que en los estudios
publicados de terapia acuática en el ictus la duración va de 2 a 24 semanas, de 2 a 6 días
a la semana. En el estudio de balneoterapia e ictus111 el tratamiento tenía una duración de
3 semanas (6 días a la semana de tratamiento).
El estudio de Marklund et al. sobre la terapia física intensiva en el ictus para mejorar
la funcionalidad de miembros inferiores tenía una duración de 2 semanas, 5 días a la
semana, 6h al dia219 y el de Vearrier LA et al. 6h/día 2 semanas consecutivas para mejorar
el equilibrio post ictus348.
Otra vez hay pocos estudios que hayan estudiado la duración óptima, y ninguno en
el ictus.
En Francia, Chareyras JB et al. en 1997 evaluaron que los resultados de una cura
corta de 8 a 10 días en enfermedades gastrointestinales eran médicamente insuficientes70.
Schmidt J evaluó en 2005 los efectos de la carboterapia durante 18 días consecutivos
105
versus a 9 días en los fenómenos de Raynaud a través de un ensayo clínico aleatorizado
a doble ciego. Los pacientes son a menudo personas jóvenes, el trabajo y / o las
responsabilidades familiares son circunstancias en las que tres semanas pueden ser un
obstáculo importante. Parecía legítimo discernir si una duración más corta tenía valor
terapéutico; sin embargo las pruebas mostraron que los pacientes que recibieron 18 días
se adaptaron más fácilmente a la exposición al frío (la mejoría clínica parece ser que
resultó enmascarada por las condiciones climáticas invernales)312.
En 2004, Hernández Torres et al. publicaban un trabajo original en español sobre
este aspecto y concluía que a partir del noveno día de tratamiento con aguas
bicarbonatadas sulfatadas hay evidencias de que el efecto crenoterápico antioxidante
comienza a ser eficaz y estadísticamente significativo en la población estudiada, lo que
coincide con la mejoría física obtenida. Este efecto crenoterápico se potencia al doble si
se prolonga el tratamiento hasta 14 días161.
En 2002 y 2003, Strauss-Blasche et al. concluían en su estudio sobre la mejora del
dolor con la medicina termal en Austria que el dolor se alivia más a medio plazo en los
pacientes admitidos en octubre y noviembre que en abril y junio, que mejora más el a
corto plazo y otras variables psicológicas323 y que el efecto hipolipemiante de la cura
termal también tenía en parte una afectación estacional324.
La revisión de Ottenbacher et al. sobre la rehabilitación del ictus, parecía que las
mejoras observadas estaban relacionadas a una iniciación precoz del tratamiento pero no
a la duración de la intervención270.
Françon A en su revisión publicada en La Press Thermale et Climatique (2008)127
propone realizar ensayos clínicos que evalúen la duración de 7 a 10 días o 2 semanas
versus 3 semanas de la cura termal según indicación.
Ictus isquémico vs. Hemorrágico:
106
Existen múltiples clasificaciones de ictus. Los criterios para la clasificación de los
subtipos de ictus no han sido estandarizados y hay diferencias de un estudio a otro (la
capacidad para distinguir entre ictus hemorrágico e ictus debido a infarto depende de la
tomografía computarizada (TC) y / o la necropsia; y no siempre son posibles)43.
Básicamente incluye: infarto cerebral, hemorragia cerebral y HSA, Hemorragia
Subaracnoidea. Según sea isquémico (80%) o hemorrágico (20%), el manejo médico en
la fase aguda y en la instauración de la prevención secundaria será algo diferente. En las
formas de evolución favorable, la rehabilitación se enfrenta a problemas similares;
dependerá de la clínica sin distinción entre uno y otro, pues el pronóstico evolutivo de los
supervivientes una vez instaurado el daño, contrariamente a la mortalidad, no será muy
distinto239; nada publicado al respecto en medicina termal
Contraindicación clásica versus precaución:
- Posibles complicaciones intrínsecas al tratamiento termal.
La medicina termal, en general, se considera un tratamiento bien tolerado y con
pocos efectos adversos. “Una ventaja importante de la balneoterapia es la falta de efectos
adversos graves, y, en contraste con las creencias de algunos médicos, la escasez de
contraindicaciones para la terapia en la zona del Mar Muerto” 328. Los autores sin duda se
referían a ciertas publicaciones que relacionaban la climatoterapia/helioterapia en el Mar
Muerto con cáncer de piel132 que ha sido discutido por otros autores israelíes que sólo
encuentran evidencias versus la queratosis actínica91.
Otros autores han publicado estudios sobre el potencial riesgo toxicológico de los
minerales disueltos en las aguas. Varga C apuntaba que la realización de un análisis
completo químico (incluidos los análisis orgánicos de alto rendimiento) y pruebas de
toxicidad específicas de aguas medicinales y muestras de peloide, disminuiría el riesgo
toxicológico calculado347.
107
En peloterapia, aunque su acción principal y común es probablemente
termoterápica117, parte de los elementos químicos presentes en el peloide pueden pasar,
por vía tópica, al organismo del paciente en tratamiento, ejerciendo un efecto
beneficioso266 o nocivo según la naturaleza del elemento y su concentración. El tipo de
elementos presentes en un peloide dependerá de la composición mineralógica del material
sólido empleado, pero también de la hidroquímica del agua de maduración; las muestras
de peloides españoles estudiadas y publicadas presentan un bajo contenido en elementos
trazas potencialmente tóxicos62.
Los estudios de medicina termal publicados, aunque sea en otras enfermedades
distintas al ictus, pocas veces hacen referencia a los efectos adversos. No se sabe si es que
no hubo o no se reportaron. Roques CF presentaba recientemente una revisión sobre el
tema: de 45 ensayos clínicos sobre balneoterapia y dolor seleccionados, solo 29
reportaron efectos adversos: 11/17 OA (496 pacientes), 8/10 CLBP (389 pacientes), 2/6
FM (80 pacientes), 8/12 de enfermedades no musculo esqueléticas, NME (562 pacientes).
Del total de pacientes, sólo 16 sobre un total de 1527 (1,04%) tuvieron que suspender la
cura termal debido a estos efectos adversos: 3 OA, 11 CLBP, 2 NME y otros 12 (0,78%)
perder sesiones de tratamiento: 2 OA por erisepela (1) y dolor (1), 8 CLBP por dolor (6),
infección (1) y alergia (1) y 2NME por erisepela (1) y palpitaciones (1). Roques CF
concluía que la balneoterapia es un tratamiento del dolor físico crónico bien tolerado en
enfermedades musculo esqueléticas y ciertas condiciones vasculares, definiendo bien
tolerado como un máximo de 1% de suspensión de cura termal293.
En talasoterapia, Andrade SC en su estudio de talasoterapia en Brasil y fibromialgia
sí apunta que “efectos adversos menores como quemaduras de primer grado a causa de la
carabela portuguesa son esperables en un entorno sub-tropical que en ocasiones obliga a
suspender alguna sesión de talasoterapia”. Zijstra en su talasoterapia, 58 pacientes con
108
fibromialgia, Túnez, también reportó efectos adversos menores frecuentes como
quemaduras solares y gastroenteritis leves auto limitadas que considera esperables en un
entorno Mediterráneo y que también ocasionaron que algunos pacientes perdieran
sesiones de talasoterapia; pero no se cuantifica. Sí se especifica que 2 pacientes
experimentaron efectos adversos más significativos, aunque éstos no estuvieron
estrictamente relacionados con la talasoterapia (uno de ellos tuvo un esguince de tobillo
en una visita cultural y el otro tuvo que acudir a Urgencias de un hospital tras caída de
caballo, únicamente tuvo lesiones superficiales y pudo regresar al Hotel para continuar,
pero se tuvo que adaptar su programa de talasoterapia y ejercicio) 383.
De nuevo la importancia del razonamiento clínico crítico, teniendo en cuenta el
paciente y la naturaleza de la intervención cobra relevancia. La investigación nunca
sustituirá a la experiencia clínica y el razonamiento del profesional para decidir qué
intervención aplicar87.
- Contraindicaciones.
Las contraindicaciones clásicas de la cura termal es otro gran aspecto a revisar. A
medida que se van publicando estudios científicos, antiguas contraindicaciones clásicas
como el cáncer se convierten en indicaciones247.
El ictus todavía no ha llegado a esta fase, así el ictus agudo y subagudo (evento
cerebrovascular en los últimos 6 meses) es una contraindicación clásica a la cura termal21-
162-347
e una indicación relativa en las fases crónicas (por ejemplo, no es una indicación
de cura termal en el Programa de Termalismo Social de España, pero sí lo es en el
Termalismo Sanitario de Francia, sin embargo las indicaciones neurológicas
representaron a penas un 1% de los curistas en 2010123. Por el contrario, las
investigaciones sobre medicina del deporte370-371, fisiología de la inmersión que ya hemos
visto y de rehabilitación cardiovascular nos permiten “poner en duda razonable” la
109
contraindicación, así como las evidencias de terapia acuática y otras invitan a revisar la
“no-indicación”.
- Los pacientes que han tenido un ictus son pacientes de alto riesgo cardiovascular:
Chase publicaba en 2008 una revisión de la base de datos de la Clínica Cooper de
más de 40.000 hombres que demostró que los de ejercicio nadadores tienen menos de la
mitad del riesgo de mortalidad que hombres sedentarios, y, sorprendentemente,
aproximadamente la mitad del riesgo de mortalidad de los de ejercicio andadores y
corredores73.
Oláh et al., de Hungría, estudiaron los efectos (2010) y seguridad (2011) de la
balneoterapia en pacientes con riesgo cardiovascular (arteriosclerosis, dislipemia,
obesidad, hipertensión arterial) concluyendo que la balneoterapia tenía un efecto
fisiológico más pronunciado en comparación con la observada en el grupo de control
tratado con agua del grifo en un período de 3 meses268 y no había motivos para
considerarlo una contraindicación269 Merati en Italia (2014) concluía que la
peloideterapia (peloide a 40ºC durante 10 min. en aplicación general) no produjo cambios
hemodinámicos relevantes en normotensos y pacientes hipertensos tratados; por el
contrario, los pacientes tratados con B-Bloqueantes aparentemente tenían limitaba la
adaptación cardiovascular al estrés térmico, posiblemente por una reducción de la
contractilidad miocárdica, por lo tanto, causaba una significativa disminución, aunque no
peligrosa, en la PA sistólica229. Gayda M et al. concluían en su estudio con 16 pacientes
con hipertensión no tratada que el “ejercicio y sauna” tenían efectos positivos sobre la
presión sistólica de 24 horas y sobre la presión arterial media. El “ejercicio y sauna” y
“sólo sauna” reducen la resistencia vascular total, y los efectos positivos duran hasta 120
minutos después de la exposición al calor138.
110
Si bien es cierto que hay publicado algún estudio de casos sobre los efectos clínicos
de la balneoterapia hipertermal en enfermedad cardiovascular con resultados
contradictorios en Japón194-271 o Turquía195 la verdad es que hoy día podemos encontrar ,
además de los efectos ya largamente conocidos sobre la fisiología32 suficientes evidencias
procedentes de la medicina del deporte232, balneoterapia46-141-228, HRM339-385,
climatoterapia3-134-191, hidroterapia: inmersión182 e hidrocinesiterapia330-78-146 de los
beneficios de la hidrología medica en pacientes con enfermedades cardíacas incluso
versus ejercicios en seco56. El grupo sueco de Cider et al. del Hospital Universitario de
Goteburgo, Suecia, utiliza una temperatura de 33-34 ºC y concluyen en sus numerosas
publicaciones que la inmersión e hidrocinesiterapia es bien tolerada por el paciente
cardíaco79; Meyer K hacía una revisión al respecto en 2008 en la misma línea231; sin
embargo la temperatura del agua es importante. Bañarse a >- 40ºC durante más de 10 min
puede inducir cambios remarcables en el sistema cardiovascular por aumento
significativo de la temperatura central; lo cual no ocurre con baños termo neutros (34-
35ºC), en los que sólo se observa, como sabido, ligero descenso de la Frecuencia
Cardiaca, al menos en adultos sanos234.
Últimamente se han publicado artículos sobre un “baño de medio cuerpo” para
paliar los efectos potencialmente nocivos del tradicional baño caliente (40 ºC) diario
japonés que tiene fines higiénicos y de relajación170-171 que por otra parte, se presume que
de hacerse por la mañana, mejora la eficiencia en el trabajo203.
Acorde con la literatura pues, la medicina termal se puede aplicar con poco riesgo
si se realiza adecuadamente y puede proporcionar una nueva terapia no farmacológica
para las enfermedades cardíacas estudiadas (cardiopatía isquémica e insuficiencia
cardíaca en clase funcional I-III de la NYHA, New York Heart Association).
111
- El ictus tiene mayor incidencia como hemos visto en poblaciones mayores y por
tanto, potencialmente más “frágiles”.
Podemos encontrar una descripción de las múltiples complicaciones agudas y
crónicas post ictus y su tratamiento recomendado en todas las GPC. Buscando estadísticas
concretas, Langhorme et al. publicaba un estudio (2000) en el que se reclutaron 311
pacientes con ictus ingresados en un hospital de Escocia y seguimiento a los 6, 18, y 30
meses después del accidente cerebrovascular. Las complicaciones durante el ingreso
hospitalario y en el seguimiento permanecieron de forma similar y fueron: ictus
recurrente (9 % de los pacientes), ataque epiléptico (3 %); infecciones del tracto urinario
(24 %), infección respiratoria (22 %), otras infecciones (19 %); caídas (25 %), caídas con
lesiones graves (5 %), úlceras por presión (21 %); trombosis venosa profunda (2 %),
embolia pulmonar (1 %); dolor de hombro(9 %), otro dolor (34 %);depresión (16 %),
ansiedad (14 %), emocionalismo (12 %),confusión (56 %); es decir, las complicaciones
postictus, particularmente infecciones y caídas, son comunes200. En 2015 el mismo grupo
de investigación concluía que los eventos cardiovasculares e infecciones son las
complicaciones más frecuentes postictus en los reingresos282. Teasell et al (2002)
publicaba un estudio de cohortes retrospectivo de 238 pacientes admitidos en una Unidad
de Ictus en Canadá334 y vieron que de los 238 pacientes, 88 ( 37 %) experimentaron al
menos1 caída, y casi la mitad de ellos (45 pacientes [19 %]) al menos 2 caídas. Se informó
de un total de 180 caídas durante el periodo de estudio de 5 años. De las 180 caídas
reportadas, el 33 % se produjo cuando los pacientes estaban usando sus sillas de ruedas.
Se produjeron lesiones en el 22 % de las caídas reportadas: contusiones (49 %) y
abrasiones (41 %), principalmente en extremidades, superiores (30.8 %) e inferiores (25,6
%). Sólo se informó 1 fractura334. A pesar del número elevado de caídas, la mayoría
112
fueron de pronóstico leve. Algunas escalas de evaluación funcional (equilibrio) podrían
ser predictivas de riesgo de caída334.
No hay estudios de complicaciones del ictus en el medio termal. Françon et al.
publicaba en “La Press Thermale” en 2001126 un estudio prospectivo que se llevó a cabo
en Aix-les-Bains Bains en un período de 4 años (1995-1998) que incluyó 465 pacientes
con patología reumática y tratamiento termal y supuestamente propensos a las infecciones
(tratamiento inmunosupresor, pacientes con una historia de trasplante o que recibían
fármacos inmunosupresores para el cáncer, hemopatías malignas, SIDA, insuficiencia
respiratoria crónica), con el fin de evaluar la incidencia de de infecciones eventos en estos
pacientes a lo largo de una cura termal reumatológica y los resultados fueron: se
registraron infecciones en 42 pacientes (9,03 %), de los cuales 21 pertenecieron a la esfera
ORL y los otros 21: 8 bronquitis, 8 fiebres aisladas, 1neumonía, 1erisipela, 1 micosis, 1
conjuntivitis, 1 cistitis; 2 hospitalizaciones; 0 muertes. Estos datos fueron comparados
con los de una encuesta similar de 1992 a 5182 pacientes en la misma ciudad y
concluyeron que los pacientes tratados con metotrexato y corticosteroidesa la vez eran los
únicos que podían desarrollar infecciones significativamente con más frecuencia y que
por presentar un mayor riesgo parecía recomendable clasificarlos como una
contraindicación126.
Existen a penas estudios de casos en niños24-193-130 y adultos jóvenes192 que publican
una discusión sobre el baño y la epilepsia y sus posibles mecanismos fisiopatológicos. La
epilepsia refleja debido a bañarse se conoce como " la epilepsia de baño" o "epilepsia de
inmersión en agua “, de acuerdo con la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE). No
se debe confundir con la verdadera epilepsia en agua caliente que es más frecuente en el
sur de la India y Turquía, pero poco frecuente en los países occidentales; estudios
recientes han señalado factores genéticos130. El hecho de que estos tipos de crisis no hayan
113
sido reportados en otros sitios de temperaturas altas, como saunas, sugiere que el estímulo
táctil complejo, más que la temperatura, puede jugar el rol más relevante en la producción
de convulsiones192.
114
III. HIPOTESIS - OBJETIVOS
Hipótesis
Hipótesis general:
La talasoterapia en un clima marítimo mediterráneo es una intervención eficaz en la
rehabilitación del ictus en fases subaguda y crónica.
Hipótesis concretas/funcionales:
Hipótesis 1: No hay unanimidad en el tratamiento rehabilitador del ictus y existen
diferencias entre países o incluso de región a región. Existen múltiples guías
de práctica clínica y documentos de consenso que recogen el estado de la
evidencia actual.
Hipótesis 2: La hidrología médica (sobre todo hidroterapia) ha mostrado eficacia en el
tratamiento rehabilitador del ictus.
Hipótesis 3: La hidrología médica (balneoterapia, talasoterapia, climatoterapia) y la
rehabilitación integral en clima cálido han mostrado eficacia en patologías
del aparato locomotor (y otras), tanto en la esfera física como emocional. La
patología vascular neurológica ha sido poco estudiada e incluso formaba
parte de la contra-indicación clásica.
Hipótesis 4: El centro de talasoterapia reúne todos los elementos necesarios para llevar a
cabo la rehabilitación del ictus con las premisas de las Guías de Práctica
Clínica y Documentos de Consenso con el valor añadido de la hidrología
médica que puede contribuir en una mayor eficacia de la intervención
terapéutica.
115
Objetivos
Objetivo general:
Determinar la eficacia de la intervención talasoterapia en la rehabilitación del ictus
subagudo y crónico a través del hallazgo de características clínicas y escalas de valoración
funcional.
Objetivos específicos:
1º.
Determinar las mejorías post tratamiento del equilibrio, marcha, dolor, calidad de
vida, bienestar y percepción de salud en una muestra definida de pacientes que
han sufrido un ictus.
2º.
Analizar y comparar las mejorías entre los pacientes que realizaron 2 o 3 semanas
de tratamiento y su mantenimiento hasta los 2 años de seguimiento.
3º.
Determinar la incidencia de efectos adversos o procesos intercurrentes y las
consecuencias para el paciente.
4º.
Determinar si existen diferencias en los resultados según características del ictus
(agudo, subagudo, crónico, isquémico o hemorrágico) y grado de autonomía basal
del paciente.
116
IV.MATERIAL Y METODO
Participantes
Se reclutaron pacientes en Suecia entre 2010 y 2014 a través de anuncios en prensa,
página web, asociaciones de pacientes y colaboración de algunas diputaciones
provinciales. A través de entrevista telefónica se admitieron aquellos que cumplieran las
condiciones de haber tenido un ictus (usando la definición de la OMS),
independientemente de la duración de la enfermedad o nivel de discapacidad inicial pero
sí encontrarse clínicamente estables (con un informe de su médico de cabecera y en casos
dudosos revalorado por el comité médico asesor). Los criterios de exclusión fueron una
discapacidad evaluada por un fisioterapeuta experto en la Escala de Rankin Modificada
(MRS) de 4 o más (discapacidad moderadamente severa y severa)45-344 y la presencia de
cualquier comorbilidad que pudiera influir en su entrenamiento físico, deterioro cognitivo
severo (el informe del médico de cabecera debía incluir su juicio clínico al respecto y de
nuevo en casos dudosos eran valorados por el comité médico asesor) y contraindicación
absoluta a la talasoterapia (valorado por un médico especialista en hidrología médica).
Finalmente, 92 pacientes fueron considerados aptos para el inicio del programa. Todos
los participantes incluidos en este estudio dieron su consentimiento mediante modelo
propio de consentimiento informado. El estudio fue realizado de conformidad a los
estándares reguladores de Buenas Prácticas Clínicas y la Declaración de Helsinki 2000.
Diseño
El estudio fue diseñado como un estudio prospectivo de tipo antes-después y fue
realizado entre 2011-2014 en el que las evaluaciones fueron realizadas basalmente, al
tercer día de la llegada a España de los 92 pacientes, y a las 2 o 3 semanas después de la
intervención, un día antes de partir de nuevo a Suecia, con 24 seguimientos a los 6, 12,
18, 24 o 30 meses (en cada uno se evaluó antes y después de 2 o 3 semanas de
117
tratamiento). Obviamente, ni los pacientes ni los terapeutas ni el investigador eran ciegos
a la intervención. Todas las variables fueron evaluadas por un fisioterapeuta experto
miembro del equipo terapéutico.
Medidas de Resultado
En primer lugar se recogen medidas descriptivas como la edad, sexo, duración del
ictus (agudo nosotros lo definimos como una duración < de 6 meses desde el primer ictus;
subagudo > 6 meses y < 1 año; crónico >1 año) y tipo de ictus (isquémico o hemorrágico).
A todos los pacientes se les evaluó la limitación para Actividades de la Vida Diaria
con la Escala de Barthel el día del ingreso al programa así como las escalas de Riesgo de
caída de Morse y Dowtown con el fin de definir el tipo de muestra180. La Escala de Barthel
incluye las diez áreas más comunes incluidas en las escalas de AVD. La puntuación va
de 0 a 100, con incrementos de 5 puntos, en el que la máxima puntuación es 100 puntos
(90 si usa silla de ruedas) y el grado de dependencia: < 20, Total; 20-35, Grave; 40-55,
Moderado; > o igual de 60, Leve; 100 Independiente83.
Es muy importante minimizar los riesgos de caídas en pacientes post ictus por las
comorbilidades asociadas, contar con herramientas de valoración de este riesgo es
importante para implementar intervenciones preventivas por parte de los terapeutas de
acuerdo a las características propias del establecimiento y tipo de paciente. La escala de
Riesgo de Caída de Morse se utiliza fundamentalmente en el Hospital y tiene una
puntuación máxima de 125 puntos; de 0-24 puntos, son de bajo riesgo; 25-50 puntos,
requieren plan de prevención y >50, tienen alto riesgo de caída y por tanto requieren
medidas especiales297. La Escala del riesgo de padecer caídas de Downton, (1993) valora
el riesgo con la intención también de reducir aquellos factores de riesgo que pueden
contribuir a las caídas. La puntuación es de 0 a 14 y con una puntuación de 3 o más, se
118
considera un riesgo alto; las preguntas incluyen: caídas previas, consumo de
medicamentos, déficits sensoriales, estado mental y deambulación294.
Una medida de resultado primaria fue el equilibrio, determinado y evaluado por la
Escala de Equilibrio de Berg (BBS)36. Con esta herramienta, ejecución y necesidad de
asistencia se evalúa con una puntuación de 0-4 puntos en 14 ítems diferentes en el área
de movilidad de manera que la puntuación máxima son 56 puntos que se valora por
intervalos. Un aumento de la estabilidad postural se describe como uno de los factores
pronósticos más importantes para la consecución de habilidades para una macha
independiente, incluso más que el aumento de fuerza en la extremidad parética190. Los
pacientes con una puntación en el BBS de 45 puntos o menos es sabido que tienen un
incremento en el riesgo de caídas14 y cambios de más de 6 puntos indican cambios
clínicamente relevantes321. El equilibrio dinámico fue medido con el Timed Up and Go
Test (TUG), que mide el tiempo requerido para levantarse de una silla e ir y venir entre
la silla y un punto a 3 metros delante del paciente; sirve para identificar problemas en la
movilidad funcional en pacientes con ictus. La debilidad muscular y espasticidad propias
del ictus son una dificultad a la hora de realizar tareas funcionales, por lo que el TUG
demorará más en completarse252. Descensos en el tiempo TUG se correlaciona con la
capacidad funcional, equilibrio y velocidad de la marcha en aquellos pacientes post ictus
que pueden andar150. La pérdida de movilidad normal es de una importancia crucial. Para
la mayoría de pacientes, es quizás la habilidad que más les estresa. Hay pocas medidas
estandarizadas que midan la movilidad. En este estudio hemos utilizado el tiempo en
realizar una distancia determinada. Hemos realizado 2 mediciones: distancia corta
(tiempo en recorrer 10 metros) y otra de mayor tiempo (6 minutos), que también mide
resistencia y forma física. El tiempo de recorrer 10 metros (10-m) es remarcablemente
simple, valido, sensible, útil, reproducible y relevante, implica solicitar al paciente que
119
camine sobre una distancia (10m) a su velocidad preferida, usando sus propios
mecanismos de ayuda (incluyendo la asistencia de otra persona si lo desea), lo que
normalmente se anota360. La velocidad de la marcha se relaciona con otras medidas como
la cadencia y longitud del paso, equilibrio, patrón de la marcha, uso de ayudas para
caminar, caídas, fuerza en las piernas y la importancia de la movilidad; sin embargo puede
tener una elevada variabilidad individual, del orden del 20% y no siempre se correlaciona
con la calidad de la marcha213. La resistencia también es importante, y se mide mejor
solicitando al paciente que camine durante un periodo de tiempo (2, 6 o 12 min), y
después anotar la distancia recorrida en ese tiempo (o cuando el paciente se pare, aunque
no haya pasado el tiempo predeterminado) . El test de la marcha de 6 minutos mide la
distancia recorrida y velocidad de la marcha y ha sido ampliamente utilizado en estudios
del ictus119.
La siguiente medida de resultado fueron la Calidad de Vida relacionada con la salud
evaluada con el EQ-5D, que existe en muchos idiomas, desarrollado por el grupo EuroQol
para estimar respuestas en 5 dimensiones (movilidad, actividad, dolor, ansiedad y
depresión y autocuidados). El EQ-5D es particularmente útil para la evaluación de una
amplia gama de condiciones de salud y tratamientos a través del tiempo pues proporciona
un perfil descriptivo simple; pero también para las comparaciones entre poblaciones y
datos de tipo socioeconómico pues aporta también un solo valor del índice (EQ EAV)
que se puede utilizar como una medida cuantitativa de resultado de salud52. El EQ EAV
(EQ VAS) registra autopercepción de la salud del entrevistado en un análogo vertical a la
escala visual en la que los puntos finales están etiquetados “mejor estado de salud
imaginable” (100) y “peor estado de salud imaginable” (0). Para profundizar un poco más
en estas dimensiones, se evaluó específicamente los síntomas de depresión/bienestar
emocional y el dolor. Las escalas para valorar medidas de perturbación del ánimo no
120
siempre están bien adaptadas para valorar pacientes con limitaciones funcionales360. La
primera dificultad surge en establecer una distinción entre discapacidades
(comportamientos mal adaptativos) y deficiencia y/o la presencia de alguna patología
psiquiátrica de base. Tras el ictus, los pacientes son particularmente vulnerables a
trastornos del ánimo. No resulta sencillo estimar la prevalencia real de la depresión post
ictus debido a la diferente metodología utilizada en los estudios realizados, pero
aproximadamente, mientras que un 8 % de mayores están deprimidos, el 33% de los
pacientes que han sufrido un ictus tienen síntomas de depresión, incluso presentan
síntomas de depresión el 17 % de los supervivientes del ictus 5 años después88. El Índice
de Bienestar de 5 ítems de la OMS (WHO5) es uno de los cuestionarios más ampliamente
utilizados para evaluar el bienestar psicológico subjetivo. Desde su publicación en 1998,
el WHO-5 ha sido traducido a más de 30 idiomas y ha sido utilizado en investigaciones
varias en todo el mundo por su elevada sensibilidad y especificidad366; se usa para medir
el estado de bienestar, vitalidad e interés general por las cosas en un tiempo definido como
“las últimas 2 semanas”. El puntaje bruto va de 0 a 25 y se multiplica por 4 para obtener
el resultado final: 0 representa el peor bienestar imaginable y 100 representa el mejor
bienestar imaginable. A demás de poder establecer diferencias en el bienestar subjetivo
en la población a estudio (se consideran significativas diferencias >- 10%); valores por
debajo de 13 indican un bajo nivel de bienestar y es también válida como herramienta de
screening de depresión (valores < 8) 340.
Como consecuencia de la debilidad, la inmovilidad articular y los cambios
articulares y en los tejidos blandos causados por el desuso, pueden desarrollarse artritis
adhesivas, tendinitis y bursitis que produzcan dolor típicamente en el hombreo y muñeca
pero también en otras articulaciones. Se sabe que el dolor tiene un efecto negativo en la
recuperación funcional, dificultando la rehabilitación. Para evaluar la intensidad del dolor
121
hemos utilizado la Escala Numérica (EN), que introdujo Downie en 1978106, el paciente
asigna un valor numérico a su dolor en función del grado de intensidad que considere,
que va desde el 0 al 10, siendo el 0 la ausencia de dolor y el 10 el máximo dolor
imaginable. Muchos pacientes son reticentes a utilizar palabras para cuantificar su dolor
y esta es una buena alternativa para profundizar en la 3º dimensión del EQ-5D.
Intervenciones
Este estudio fue realizado en el Centro de Talasoterapia Thalasia en San Pedro del
Pinatar, en la confluencia del Mar Mediterráneo y el Mar Menor, en la Región de Murcia,
España. Thalasia fue inaugurado en 2006 con una inversión pública de 9 millones de
euros (Consorcio Turístico de Talasoterapia: participado al 40% por el Ayuntamiento de
San Pedro del Pinatar y al 60% por la Consejería de Turismo de la Comunidad Autónoma
de Murcia) con la finalidad de dinamizar el turismo en la zona, romper la estacionalidad
y promocionar el Mar Menor como destino de Turismo de Salud. Gestionado por una
empresa privada, forma parte de un complejo turístico que incluye un Hotel de cuatro
estrellas e instalaciones de ocio y deporte.
El Centro de Talasoterapia es un centro sanitario autorizado inscrito en el Registro
de Recursos Sanitarios Regionales (RRSR) a los efectos previstos en el artículo 5 del
Decreto 309/2010, del 17 de diciembre, por el que se desarrolla el sistema de
identificación de los centros, establecimientos y servicios sanitarios inscritos en el RRSR;
con el Tipo de centro y Código C3 (Servicios Sanitarios Integrados en una Organización
No Sanitaria) con los servicios autorizados correspondientes (incluido el U.58
Hidrología) e inscrito en el registro con el número: 10600001. Como Centro de
Talasoterapia, está regulado sanitariamente por el ya comentado en la introducción
Decreto 55/1997 (Consejería de Sanidad y Política Social de la CA de Murcia) 94 que
regula la dotación de personal sanitario, que como mínimo, debe tener: Director Médico
122
(especialista en Hidrología Médica), número de médicos especialistas en función de la
actividad del establecimiento y personal bañero debidamente preparado; así como
normativa de instalaciones, usuarios, personal encargado del funcionamiento del centro,
autorizaciones y control sanitario en cuanto a seguridad e higiene (límites
microbiológicos en otros, controlados periódicamente).Es decir, para bien de la
talasoterapia en Murcia, el Decreto específico regula todos los criterios de calidad
oficializados en el segundo Congreso Mundial de Talasoterapia, Marina di Castagneto
Carducci, Livorno, 200547 y que recoge, entre otras, la Norma Qualicert (1991)
(Organismo certificador independiente, reconocido por el Estado Francés)341 excepto dos:
uno, la ubicación del centro de talasoterapia en un lugar privilegiado (en la costa, lejos de
focos de contaminación ambiental y con una distancia máxima a la línea del mar de
1000m) y dos, la naturaleza del agua de mar (debe ser una agua marina natural, lo cual
implica regulaciones del sistema de captación y bombeo, análisis en la acometida y la
garantía de conservación en condiciones de pureza, sin aplicación de tratamientos
termoquímicos al agua de uso en tratamientos individuales). En este sentido Thalasia es
muy singular en España, ya que: primero, está ubicado frente (150m) las Salinas y
Arenales de san Pedro del Pinatar, que goza de diversas figuras de protección tanto a nivel
regional (Paisaje Protegido de los Espacios Abiertos e Islas del Mar Menor, Parque
Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar y Parque Regional de
Callblanque), como Europeo (Zona de Especial Protección para las Aves y Lugar de
Importancia Comunitaria) y también Internacional (Humedal Ramsar y ZEPIM)358 y a
una distancia de unos 1000m de las playas Mediterráneas que forman parte del Espacio
Protegido y; segundo, el agua de mar procede del Mar Mediterráneo, captada a 1700m de
la costa (frente a la Playa de la Higuerita, en el término municipal de Pilar de la Horadada,
Alicante) en un sistema de toma abierta y drenes horizontales (una batería de 20 tomas
123
horizontales distribuidas a lo largo de 450m) que pertenece a la Desalinizadora de agua
marina del Nuevo Canal de Cartagena (San Pedro del Pinatar I, con un sistema avanzado
de autocontrol en términos de calidad e higiene) y mediante sistema de bombeo, previo
filtrado, se transporta entubada (a 1,20 m de profundidad y 1060 m de longitud de tubo)
al depósito principal en el centro de talasoterapia, desde el cual se distribuye a los
depósitos de las piscinas terapéuticas (sometiéndola previamente a un sistema de
electrolisis para garantizar las medidas higiénicas) o a los depósitos del área de
tratamiento (agua natural, no tratada, cuya máxima temperatura a la que se somete es
60ºC). También existe un plan de evacuación específico para el agua de mar y derivados
de los tratamientos (peloides) regulado por la Consejería de Agua, Agricultura y Medio
Ambiente. Con todo ello, Thalasia es un centro de talasoterapia que cumple todos los
estándares de calidad.
El Mar Menor es una laguna costera de una superficie de 135 km cuadrados y
profundidad máxima de 7 metros, siendo su profundidad media de 4 metros, situada en el
SE de la Península Ibérica (37º 38'- 37º 50' N y 0º 41'- 0º 52' W), limita al norte con la
provincia de Alicante y al sur con el Cabo de Palos, con una Clima Mediterráneo suave,
cálido y seco (según la clasificación del clima de Köppen-Geiger es BSh) (Figura 2). La
temperatura media anual es de 18,2 ºC, y las medias mensuales de junio, julio, agosto y
septiembre son superiores a los 21 ºC. El invierno es muy suave, pues las temperaturas
medias de los meses fríos (enero y febrero) no descienden de los 11 ºC. Otro dato a
destacar es el escaso régimen de lluvias, con menos de 300 lm2 al año (Tabla 9) y sus 320
días y 3.000 horas anuales de insolación (Figura 3). Los vientos suelen soplar de sureste
o suroeste (leveche seco), y en otoño del este o noroeste (levante), acompañados en esta
última estación de nubes y lluvias. A veces también sopla en otoño el leveche o el de
noroeste, y deja el cielo sin nubes (Figura 4).
124
Figura 2. Climograma de San Pedro del Pinatar
Fuente: Climate-Model by Climate-Data.org, datos recogidos entre 1982-2012
Tabla 9. Tabla climática de San Pedro del Pinatar
El mes más caluroso del año con un promedio de 26.2 °C es agosto. El mes más
frío del año es de 11.1 °C y es enero. La diferencia en la precipitación entre el mes más
seco y el mes más lluvioso es de 51 mm. Las temperaturas medias varían durante el año
en 15.1 °C.
Radiación media anual 4594,78 Whm2/dia. Máxima anual de 4645,51 y Mínima
anual de 2827,57.
125
Figura 3. Mapa de Radiación Global de San Pedro del Pinatar
Fuente: Atlas de Radiación Solar de la Comunidad Autónoma Región de Murcia – ARGEM, 2007
Figura 4. Recursos eólicos en la Región de Murcia
Fuente: Consejería de Economía, Industria e Innovación. AERGEM 2003)
En Primavera y Otoño, en San Pedro del Pinatar la velocidad media del viento oscila
entre 5-7m/s. http://atlaseolico.idae.es/inc/get_map.php?pdf=sta80_es-mu
126
En base al método de clasificación del clima marino con objetivo terapéutico de
Agostini G8 (Tabla 4), el clima en San Pedro del Pinatar sería un Clima Marítimo, débil,
moderadamente seco y caluroso.
Los participantes realizaron el programa en grupos de un máximo de 15 pacientes
entre los años 2011-2014, siempre en los meses de marzo-mayo (temperatura media de
16,5ºC) y/o septiembre-noviembre (temperatura media de 19,5ºC), evitando los meses
más fríos y más calurosos. Las horas de luz al día varían de 11,26 a 14,34 h entre los
meses del programa.
Mientras, en el norte de Suecia (Kiruna, Umea) las temperaturas oscilan entre -10
ºC y 18 ºC con medias de 4ºC; de -1 ºC a 22 ºC en el centro (Estocolmo) con medias de 5
ºC y de 0 ºC a (Figura5 y Tabla 10). Las horas de luz al día van desde 0 a 24 h (Kiruna,
invierno y verano respectivamente). La media en primavera y otoño es de 12 h al día
según datos del Instituto Meteorológico de Suecia.
Figura 5. Climograma de Suecia
Fuente: Climate-Model by Climate-Data.org, datos recogidos entre 1982-2012
127
Tabla 10. Tabla climática de Suecia
El mes más caluroso del año con un promedio de 18.4 °C es julio. El mes más frío
del año es enero con -6.8 °C de media.
El día 1 los pacientes viajaban de diferentes puntos de Suecia a Alicante en avión.
Estuvieron alojados en un hotel turístico de categoría 4 estrellas en régimen de pensión
completa y acompañados en sus habitaciones por familiares y/o cuidadores. El día 3 se
realizaban todas las evaluaciones (fisioterapia, neuropsicologa, logopeda, enfermería y
consulta médica por un especialista en hidrología médica). El día 14 (64 pacientes) o día
21 (28 pacientes) pues el paciente seleccionaba el número de semana en base a criterios
personales, el grupo retornaba a su domicilio, previa evaluación y consulta médica de
salida. Los participantes recibieron un total de 10 sesiones (programa de 2 semanas) o 15
sesiones (programa de 3 semanas) de un heterogéneo grupo de intervenciones (6 horas al
día, 5 días a la semana) y otras actividades; consistente en 5 elementos: talasoterapia (y
climatoterapia), terapia física, terapia neuropsicológica, educación sanitaria/autocuidados
y actividades recreativas (Tabla 11). Todos los participantes recibían un resumen de las
intervenciones realizadas, mejorías observadas y pautas de continuación en
domicilio/centro de rehabilitación; así como informe médico de alta para su médico de
cabecera con la evolución, tolerancia global del programa y posibles efectos
adversos/recomendaciones médicas.
128
Tabla 11. Intervenciones terapéuticas del Programa
Intervención Características Terapeuta Frecuencia Descripción Prescripción
Marítimo Débil (moderadamente seco y
Climatoterapia caluroso). Temperatura media 14-24ºC - 7v/se Terapia física al aire libre Médico especialista
Escasa precipitación. Presión barométrica Actividades Recreativas al aire libre Hidrología Médica
elevada. Helioterapia*(irradiación solar (español)
elevada). Aerosol Marino. Ionización -
45 min. Tª 32-24ºC. Altura 1,40 Fisioterapeut Médico especialista
Terapia Piscina de Agua de Mar** a experto 5 v/se Método Halliwick*** + terapia manual en Hidrología Médica
Acuática Individual (español) flotación. (español)
Métodos de 25-45 min. Limo 45ºC Fisioterapeut Limo****. Masaje bajo ducha***** Médico especialista
aplicación de Ducha Vichy 37ºC a expertos 2v/se Terapia manual en seco Hidrología
Talasoterapia Cabinas Adaptadas. Individual (español) Electroterapia y otras técnicas de Medicina física Médica(español)
Terapia Física 1h. Temp. Ambiente. Seco Fisioterapeut Entrenamiento fuerza Protocolo comité
y Terapia Habitación adaptada (cama, ducha..). a experto 5v/se +combinación de métodos para mejorar habilidades médico experto sueco
Ocupacional Individual (o con familiar/cuidador) (sueco) para realizar tareas motoras
Terapia 1h Neuropsicó- Cogmed@****** Protocolo comité
cognitiva y Individual o en grupo logo. Logope- 0-5v/se + médico experto sueco
emocional da expertos Combinación de métodos
(suecos)
Ejercicio 30-45 min. Fisioterapeuta Entrenamiento de la resistencia y condición física. Protocolo comité
físico******* 1 grupo en agua (hidrocinesiterapia) experto 5v/s médico experto sueco
Piscina Agua de Mar 32-33ºC y 1 grupo (Sueco)
seco. (Gimnasio). Grupo
Relajación 45 min Neuropsicól Mindfullness********* Protocolo comité
Seco ogo 2v/se médico experto sueco
Grupo (Sueco)
Educación 1h Expertos Charlas y ponencias sobre temas varios Protocolo comité
Sanitaria Grupo varios 1-2v/se relacionados con el ictus impartidas por expertos médico experto sueco
Charlas dirigidas a cuidadores/familiares
Prevención 1h Médico y Hábitos higiénico dietéticos Médico especialista en
Secundaria/ Consulta Médica/Enfermería Enfermera 1-2v/se Adecuación prescripción farmacológica a los Medicina Familia y
Terciaria (español) Factores Riesgo CV Enfermera
Cardio-
Vascular*****
***
Actividades Variable Auxiliares Jugar Wii. Aplicaciones informáticas Protocolo comité
Recreativas*** de enferme- 6v/se Paseo ionizante. ½ jornada playa o mercadillo local médico sueco y
****** ría. Expertos Excusión cultural o Naturaleza de 1 día (sábados) expertos locales
en ictus Cenas-Espéctaculo. Otros
(suecos)
1* Helioterapia: No se establece una prescripción protocolizada de irradiación solar
pero los pacientes son advertidos de los beneficios de una adecuada exposición al sol y
las medidas de protección de cabeza, ojos y piel en base a fenotipo cutáneo.
2* Agua de Mar: Agua de Mar Mediterráneo cuya composición fisicoquímica y
constante de composición anual se resume en la Tabla 12 y comparación con la del Mar
Menor en Tabla 1316.
Tabla 12. Composición fisicoquímica trimestral de las aguas de Thalasia
Julio 09 Octubre 09 Enero 10 Abril 10 Media
Conductividad 25ºC 66700 67280 67300 65600 66720.0
pH 7.5 7.6 7.4 7.5 7.5
Litio (mg/L) 0.09 0.09 0.09 0.08 0.09
Sodio (mg/L) 11643.1 11426.1 11343.2 11570.7 11496
Potasio (mg/L) 470.9 444.9 472.1 459.9 462
Magnesio (mg/L) 1431.6 1331.3 1405.5 1417.5 1396
Calcio (mg/L) 511.1 548.4 562.2 537.9 540
Fluoruros (mg/L) 1.4 1.5 1.5 1.5 1.5
Cloruros (mg/L) 19586.0 20482.0 19541.7 19103.1 19678
Bromuros (mg/L) 6.0 6.1 6.7 6.6 6.4
Bicarbonatos (mg/L) 134.2 140.3 134.2 140.3 137
Nitratos (mg/L) 10.2 10.5 10.4 10.5 10.4
Sulfatos (mg/L) 2837.0 2741.1 2833.8 2713.9 2782
Tabla 13. Aguas de Thalassia y Lo Pagán. Medias de componentes mayoritarios
Thalasia Lopagán Thalasia Lopagán
media (mg/L) media (mg/L) media (% meq) (%meq)
Sodio 11496 23297 76.47 78.38
Potasio 462 1025 1.84 2.06
Magnesio 1396 2823 17.57 17.97
Calcio 540 391 4.12 1.51
Cloruros 19678 41474 90.22 89.50
Bicarbonat 137 122 0.37 0.15
Sulfatos 2782 6497 9.41 10.35
3* Terapia Halliwick: realizada por un fisioterapeuta que ha participado en un
Curso certificado de Terapia Halliwick, las sesiones incluyen el tiempo de entrar y salir
de la piscina, tiempo de preparación(albornoz, acceso adaptado..). El tratamiento
puramente dura unos 35 minutos, de los cuales 5 minutos se realizan ejercicios para
familiarizarse con el agua y adaptación mental (Fase 1), 10 minutos para ejercitar el
control rotacional (Fase 2), 15 minutos se practica la terapia específica en base al paciente
130
y sus objetivos (fase 3) y los últimos 5 minutos se realizan estiramientos y técnicas de
relajación en flotación con elementos de soporte (algunos componentes del watsu y de
otras terapias)
4* Limo Marino: el peloide utilizado en Thalasia sería un Limo (Clasificación de
Dax, 1949); origen predominantemente inorgánico (mineral) cuya naturaleza química es
el agua de Mar Mediterráneo (60 % aproximadamente), hipertermal en bañera, de
maduración en tanque (no in situ). La fase sólida es una arcilla: bentonita de nombre
comercial Volcangel@ (silicato de magnesio hidratado o esmectita magnésica). La
técnica de aplicación fue de 45 ºC durante 10 minutos en forma de emplastamiento
local/general según prescripción médica. Las características fisicoquímicas se resumen
en la Tabla 1215 y Figuras 6 y 7.
Figura 6. Peloide Thalasia. Distribución del tamaño de partícula
5* Masaje bajo Ducha Vichy (afusión): masaje general o parcial según prescripción
médica de 15 minutos bajo ducha filiforme de afusión a 37ºC y baja presión (efecto
neurosedativo) que se realiza después de la aplicación del limo y es realizado por un
131
técnico de baños con titulación de masajista (relajación) o por un fisioterapeuta
(analgésico o miorelajante). También tiene efecto de aerosol marino.
Figura 7. Peloide Thalasia. Curva de enfriamiento
46
44
Temperatura (ºC)
42
40
38
36
0 10 20 30 40 50 60
Tiempo (min)
6* Cogmed Working Memory Training® es una solución informática para
problemas de atención causados por una mala memoria. Cogmed ofrece una solución de
entrenamiento para todos los entornos. (http://www.cogmed.com)
7* Ejercicio Físico: los grupos se establecían en función de discapacidad-
comodidad (Rankin 3: seco; Rankin< 3: agua) y preferencias personales. Los ejercicios
los supervisaba un fisioterapeuta experto en cada grupo y consistían en ejercicios
aeróbicos y de resistencia (actividades de grupos musculares grandes como bicicleta
estática, step, caminar/cinta correr...); ejercicios de flexibilidad (estiramientos) y
neuromusculares (ejercicios de coordinación y equilibrio).
8* Mindfullness (terapia de reducción del estrés y terapia cognitiva): Teoría en la
que esta forma de meditación facilita una postura atencional hacia la propiocepción
inspirada en la cultura Oriental que se ha utilizado en algunos programas de rehabilitación
del ictus374.
132
9* Prevención Secundaria (encaminada a detectar la enfermedad en estadios
precoces en los que el establecimiento de medidas adecuadas puede impedir su
progresión) y Terciaria (comprende aquellas medidas dirigidas al tratamiento y a la
rehabilitación de una enfermedad para ralentizar su progresión y, con ello la aparición o
el agravamiento de complicaciones e intentando mejorar la calidad de vida de los
pacientes). En la consulta de enfermería, los pacientes fueron enérgicamente advertidos
de hidratarse adecuadamente y descansar después de comer y por la noche así como
recomendaciones nutricionales en base a sus antecedentes patológicos y su condición de
prevención cardiovascular terciaria. Los pacientes con antecedentes de epilepsia tenían
prohibido el consumo de alcohol. En la consulta médica se revisaba el tratamiento
farmacológico de factores de riesgo cardiovascular, cumplimiento y cambios oportunos
para un mejor control así como prevención secundaria de otras comorbilidades.
10* Las actividades recreativas eran de acuerdo a los estándares de un hotel turístico
de calidad superior (piscinas interiores y exteriores, playa, excusiones de 1 día,
entretenimientos de día como la wii o juegos de mesa y/o noche varios) las cuales
formaban parte del programa (en base al CIF)81, además los pacientes siempre las
realizaban acompañados de familiares/cuidadores (de acuerdo con la Declaración de
Helsinborg)4 y equipo terapeuta (con la posibilidad de aplicar técnicas de terapia
ocupacional en terreno) excepto los domingos (1 día a la semana de tiempo realmente
libre).
El agua de mar de Thalasia se mantiene constante en las cuatro muestras recogidas
trimestralmente a lo largo de un año.
Destaca una concentración de cloruros y sodio aproximadamente el doble en el Mar
Menor versus Thalasia. En el Mar Menor también destaca la presencia de altos niveles de
Potasio y Magnesio y en Thalasia de Calcio.
133
De acuerdo a los resultados el peloide de Thalasia es un 60 % de agua y 35 %
cenizas, por tanto el componente sólido es inorgánico (cumpliendo con las características
de un Limo), posee un tamaño medio de partículas de 11 µm y el 90 % son más pequeñas
de 27,6 µm. Los parámetros de textura indican que el peloide tiene una baja dureza y
adhesividad y una alta Cohesividad; en relación a su transmisión calorífica es un peloide
de nivel medio para la liberación de calor (a los 20 minutos, desde 45 ºC, alcanza la
temperatura corporal de unos 36 ºC).
Análisis Estadístico
Si los datos seguían una distribución normal se usó el t-student para medir
diferencias antes y después de la intervención. Para cada prueba cuantitativa se describe
el número de casos (N) el valor mínimo y máximo, así como la media y la desviación
típica (desviación estándar). Se da para el valor inicial y para el valor a las 2 semanas y 3
semanas (según paciente), y para otras dos variables que se han creado “sal” que es el
valor de salida sin diferenciar si es a las 2 o 3 semanas cuando salen y otra variable “dif”
que es la diferencia entre el valor inicial y final (o final menos inicial para que quede
positivo y tenga más fácil interpretación).
Si los datos no seguían una distribución normal se utilizaron test no-paramétricos:
test de Wilcoxon para muestras apareadas (valores iniciales y finales).
Para las cualitativas se dan tablas de frecuencias con las variables de entrada y salida
y se comparan con el test de McNenar para datos apareados.
La comparación se consideró estadísticamente significativa cuando p < 0.05. Los
datos se presentan como media +-DE. Todos los análisis estadísticos fueron realizados
usando SPSS (versión 22.0 para Windows, SPSS Inc., Chicago, IL, USA).
134
V. RESULTADOS
La muestra incluye 92 pacientes que fueron sometidos a las intervenciones
detalladas durante 2 o 3 semanas. Las características demográficas y estado funcional
de los participantes se presentan en la Tabla 14. Seis pacientes (6,5%) abandonaron el
tratamiento por cuestiones médicas, cuatro (4,3%) de ellos no pudieron completar su
estancia en España por dicho motivo.
Tabla 14. Características y estado funcional basal de los participantes (n=92)
Características Participantes Otros
Sexo (H/M) 59/33 64,1%/35,9%
Edad (años) 67,49 (9,562) Min 44 y Max 88
Tipo de Ictus (isquémico/hemorrágico) 71/21 77,18%/22,8%
Tiempo (Agudo, SubA, Crónico) 1/17/74 1,1%/18.5%/80.4%
Escala de Barthel 70,05 (22,98)
Morse 67,44 (19,32)
Downtown 4,32 (+-1,28)
En el seguimiento, el grupo de tratamiento mostró mejorías en el equilibrio
postural, comparadas con los valores basales, en la media de la puntuación del BBS
26.913 (18.99) versus 32.6250 (20.00), línea basal versus seguimiento (a las 2 y 3
semanas juntos) (P=0.000), que corresponde 31.339 (19,64) a los que se van a las 2
semanas y 35.692 (20.88) los que se van a las 3 semanas. Se hace la diferencia Salida-
Entrada (todos juntos), y tiene una media de 5.5341 lo que indica que en media mejoran
5.5341 unidades. Hay diferencia significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.000
(sin distinguir entre 2 y 3 semanas).
El grupo también mostró mejorías en el equilibrio dinámico, comparadas con los
valores basales, en la media de la puntuación del TUG 46,74 (40,16) versus 38.42 (28.61),
línea basal versus seguimiento (a las 2 y 3 semanas juntos) (P=0.000), que corresponde
39.19 (31.04) a los que se van a las 2 semanas y 35.74 (18.72) los que se van a las 3
semanas. Se hace la diferencia Entrada-Salida (todos juntos), y tiene una media de 9.1184
135
(16.78) lo que indica que en media mejoran 9.1184 unidades (Tabla 18). Hay diferencia
significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.000 (sin distinguir entre 2 y 3
semanas)
A la hora de evaluar la marcha, el grupo también mostró, comparadas con los
valores basales, en la media de la puntuación del 10-m 41.021 (42.677) versus 34.75
(32.70), línea basal versus seguimiento (a las 2 y 3 semanas juntos) (P=0.007), que
corresponde 37.89 (35.89) a los que se van a las 2 semanas y 22.57 (8.41) los que se van
a las 3 semanas. Se hace la diferencia Entrada-Salida (todos juntos), y tiene una media de
6.2610 (22.83) lo que indica que en media mejoran 6.2610 unidades. Hay diferencia
significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.007 (sin distinguir entre 2 y 3
semanas); en la media de la puntuación también del 6MWT 149.626 (148.07) versus
185.16 (176.43), línea basal versus seguimiento (a las 2 y 3 semanas juntos) (P=0.000),
que corresponde 197.254(183.51) a los que se van a las 2 semanas y 151.636 (154.0391)
los que se van a las 3 semanas. Se hace la diferencia Entrada-Salida (todos juntos), y tiene
una media de 32.6386 (58.92) lo que indica que en media mejoran 32.6386 m. Hay
diferencia significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.000 (sin distinguir entre
2 y 3 semanas).
La calidad de vida medida con el Test EQ-5D al ser las 5 variables cualitativas
describimos su evolución tras el tratamiento mediante tablas de frecuencias que indican
cómo están al principio y a la salida. El test que se utiliza es el test de McNemar, cómo
hipótesis nula tiene la no diferencia entre los valores iniciales y finales, por lo tanto si se
rechaza (p<0.05) indica que hay diferencia:
Movilidad
Vemos que de los 60 que comienzan con un 2, el 10 % quedan con 1 (mejoran) y
54 quedan con un 2 (quedan igual) y de los 8 que comienzan con un 3, el 12,5 % quedan
136
con un 1, el 2 5% con un 2 (mejoran) y el 62,5 % se quedan igual (con un 3). Hay
diferencia significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.029 (sin distinguir entre
2 y 3 semanas).
Cuidado Personal
Vemos que de los 34 que comienzan con un 2, el 11,8 % quedan con 1 (mejoran) y
26 (76,5 %) quedan con un 2 (quedan igual) y de los 10 que comienzan con un 3, el 0 %
quedan con un 1, el 30 % con un 2 (mejoran) y el 70 % se quedan igual (con un 3). No
hay diferencia significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.401 (sin distinguir
entre 2 y 3 semanas).
Actividades Cotidianas
Vemos que de los 35 que comienzan con un 2, el 22,9 % quedan con 1 (mejoran) y
26 (74,3 %) quedan con un 2 (quedan igual) y de los 22 que comienzan con un 3, el 18,2
% quedan con un 1, el 18,2 % con un 2 (mejoran) y el 63,6 % se quedan igual (con un 3).
No hay diferencia significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.232 (sin distinguir
entre 2 y 3 semanas).
Dolor/Malestar
Vemos que de los 41 que comienzan con un 2, el 9,8 % quedan con 1 (mejoran) y
36 (87,8 %) quedan con un 2 (quedan igual) y de los 13 que comienzan con un 3, el 0 %
quedan con un 1, el 38,5 % con un 2 (mejoran) y el 61,5 % se quedan igual (con un 3).
No hay diferencia significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.245 (sin distinguir
entre 2 y 3 semanas).
Ansiedad/Depresión
Vemos que de los 31 que comienzan con un 2, el 19,4 % quedan con 1 (mejoran) y
24 (77,4 %) quedan con un 2 (quedan igual) y de los 8 que comienzan con un 3, el 0 %
quedan con un 1, el 25 % con un 2 (mejoran) y el 75 % se quedan igual (con un 3). No
137
hay diferencia significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.815 (sin distinguir
entre 2 y 3 semanas).
Euro-Qol recomienda una forma concreta de presentar los datos descriptivos de los
5 dominios del EQ- 5D y una de ellas es agrupar los pacientes que respondieron 1 (sin
problemas) y los que respondieron 2 o 3 (problemas) (Gráfico 3 y 4)
Figura 8. Porcentaje de pacientes que indican “problemas”
El EQ-5D tiene una segunda parte en la que se valora en una escala cuantitativa
(EQ-EAV) la autopercepción de salud de los participantes y en nuestra muestra los
resultados fueron:
Se hace la diferencia Salida-Entrada (todos juntos), y tiene una media de 9.4023 lo
que indica que en media mejoran 9.4023 unidades. Hay diferencia significativa entre el
comienzo y la fecha de alta p=0.000 (sin distinguir entre 2 y 3 semanas).
En el seguimiento, el grupo de tratamiento mostró mejorías también en el dolor,
comparadas con los valores basales, en la media de la puntuación dela EN 2.98 (3.41)
versus 1.63 (2.41), línea basal versus seguimiento (a las 2 y 3 semanas juntos) (P=0.000),
138
Figura 9. Porcentaje de pacientes que indican “problemas” en los seguimientos
que corresponde 1,71 (2.43) a los que se van a las 2 semanas y 1.42 (2.42) los que se van
a las 3 semanas. Se hace la diferencia Salida-Entrada (todos juntos), y tiene una media de
1.28 (1.99) lo que indica que en media mejoran 1.2898 unidades. Hay diferencia
significativa entre el comienzo y la fecha de alta p=0.000 (sin distinguir entre 2 y 3
semanas).
Para profundizar en la 4ª y 5ª dimensión del EQ-5D, a un 33,33 % de la muestra
también se les evaluó con el WHO-5 y los resultados sobre su percepción de bienestar
en las últimas 2 semanas el grupo también mostró mejorías comparadas con los valores
basales, en la media (65,3 versus 79,06), línea basal versus seguimiento (a las 2 y 3
semanas juntos) (P=0.005). El 22% obtuvo una puntuación < 13 y un 10% <8. La mejoría
global fue del 17,41 %.
Respecto a la duración de la cura, describimos a continuación las variables
diferencia para los que estuvieron 2 y 3 semana, de las variables cuantitativas (que son
BBS, TUG, 10m, 6MWT, EN, WHO-5 y también EQ-VAS).
139
Mediante el test de la U de Wilcoxon- Mann-Whiney comparamos si hay diferencia
significativa entre los las 2 y 3 semanas; vemos que sólo hay diferencia significativa para
la movilidad, en concreto el 10-m (velocidad de la marcha) p=0.045.
Para las variables cualitativas (EQ-5D), calculamos previamente el cambio de
categoría entre la entrada y la salida(diferencia entrada-salida) y despues aplicamos el test
exacto de Fisher. No se encuentran diferencias significativas todos los p-valores> 0.368.
Respecto a objetivo de evaluar las complicaciones durante la cura estos fueron los
resultados:
Describimos primero las complicaciones: 1-Nada (64,8 %) ; 2-Infeccion (9,9 %);
3-Caida Grave (0 %); 4-Dolor incapacitante (3,3 %); 5-Fatiga Neurológica (5,5 %); 6-
Insuficiencia Cardiaca Congestiva (1,1 %); 7 Descompensación Diabética Grave (0 %);
8-Reacción cutánea severa (2,2 %); 9-Epilepsia (2,2 %); 10-Descompensación Asmática
(1,1%); 11- + de 1 complicación de las anteriores (9,9 %) (Tabla 15).
Tabla 15. Frecuencia de las Complicaciones
Frecuencia Porcentaje % valido % acumulado
Válido Nada 59 64,1 64,8 64,8
2,0 9 9,8 9,9 74,7
4,0 3 3,3 3,3 78,0
5,0 5 5,4 5,5 83,5
6,0 1 1,1 1,1 84,6
8,0 2 2,2 2,2 86,8
9,0 2 2,2 2,2 89,0
10,0 1 1,1 1,1 90,1
11,0 9 9,8 9,9 100,0
Total 91 98,9 100,0
Perdidos Sistema 1 1,1
Total 92 100,0
Hacemos ahora una variable que sólo sea “No tener complicación” (64,1%) y “Sí
tener” (35,2%). Y describimos ahora cómo fue la solución de las complicaciones (32
pacientes): centro (atendidas en el propio centro de talasoterapia) (78,1%); Ucias (requirió
acudir a Urgencias de un centro hospitalario) (12,5%); Ingreso (tras el acceso a Urgencias,
140
los servicios médicos del centro Hospitalario deciden su ingreso en planta para
tratamiento) (9,4%) (Tabla 16) y qué consecuencias tuvo para el desarrollo del programa:
Ninguna (34,4%); ocasionó la pérdida de algún tratamiento (46,9%) o la suspensión del
programa: 6 pacientes (18,8% de las complicaciones) (Tabla 17) y un 6,5% del total de
92 pacientes que accedieron al programa.
Tabla 16. Solución de las complicaciones
Frecuencia Porcentaje % valido % acumulado
Válido Centro 25 78,1 78,1 78,1
Ucias 4 12,5 12,5 90,6
Ingreso 3 9,4 9,4 100,0
Total 32 100,0 100,0
Tabla 17. Consecuencia de las complicaciones
Frecuencia Porcentaje % valido % acumulado
Válido Ninguno 11 34,4 34,4 34,4
Pierde 15 46,9 46,9 81,3
Suspende 6 18,8 18,8 100,0
Total 32 32 100,0 100,0
El siguiente objetivo fue evaluar si las mejoras observadas presentaban diferencias
según el tipo de ictus (Agudo, Subagudo, Crónico; Isquémico o Hemorrágico) y grado
de autonomía basal de los pacientes y estos fueron los resultados:
Describimos las frecuencias mediante una tabla de contingencia, y vemos que de
los Isquémicos (77,18 %) hay 1 Agudo 14 Sub-Agudos y 56 Cronicos, lo cual en
porcentajes es el 1.4 %, 19.7 % y 78.9 %. Hemorrágicos (22,82%) hay 0 agudos, 3
Subagudos y 18 Crónicos, lo cual en porcentajes es el 0 %, 14.3 % y 85.7 %.
En primer lugar queremos contrastar si existe relación entre el tipo de ictus
(Hemorrágico o Isquémico) y el tiempo de evolución (Agudo, Sub Agudo y Crónico)
Mediante un test Chi-Cuadrado de independencia se contrasta si hay relación entre ambas
variables. Como hay sólo un caso de agudo dicho test no es válido y por lo tanto haremos
141
el test sólo con los otros. Como p=0.556, no se rechaza la independencia, es decir ambas
variables están relacionadas.
Una vez sabemos que son equiparables en tiempo de evolución, queríamos
contrastar si había diferencias entre el tipo de ictus (Isquémico o Hemorrágico) y las
mejorías observadas. Estudiamos si las variables cuantitativas” dif “están relacionada con
el tipo (Isq o Hemo) mediante el test de la U de Wilcoxon- Mann-Whiney. (Tabla 18).
Vemos que no existen diferencias significativas pues todos los p-valores >0.328.
Tabla 18. Variaciones de Test cuantitativos vs Tipo de Ictus
Ahora para las variables cualitativas comparamos los valores “Isquémicos” y de
“Hemorrágicos”, valorando el cambio de categoría entre la entrada y la salida (diferencia
entrada-salida) y despues aplicamos el tes exacto de Fisher. Solo se encuentran
diferencias significativas en dolor/malestar ( p=0.001).
Hemos realizado lo mismo, con el tiempo desde el primer ictus (SubAgudos,
Crónicos) y las mejorías observadas. Estudiamos en primer lugar si las variables
cuantitativas”dif“ están relacionada con el tipo (SubAgudo–Cronico) mediante el test de
142
la U de Wilcoxon-Mann-Whiney (Tabla 19). Vemos que no existen diferencias
significativas todos los p-valores >0.060.
Tabla 19. Variaciones de Test cuantitativos vs Fase del Ictus
En segundo lugar, las variables cualitativas: comparamos los valores Sub Agudos
y de Cronicos, valorando el cambio de categoría entre la entrada y la salida (diferencia
entrada-salida) y despues aplicamos el tes exacto de Fisher. Solo se encuentran
diferencias significativas en actividades cotidianas ( p=0.001).
Por último, queriamos relacionar el nivel basal de Autonomía medido con la
Escala de Barthel con las mejorías observadas. Dado que la variable Barthel es una
variable numérica estudiamos la relación con las variables de mejoría (“dif”) mediante
Correlación de Spearman que es un coeficiente que vale también para variables
ordenadas. En la primera fila encontramos el valor del coeficiente (un valor positivo
indica que según aumenta Barthel aumenta la mejoría y negativo al contrario) y en la
segunda p-valor, por ejemplo el coeficiente de Barthel con la mejoría de BBS vale 0.181
y no es significativamente distinto de 0 pues p=0.092. Son significativas las relaciones de
143
Barthel con Test de EQ-5D (dolor/malestar) (p=0.033), Test de TUG (p=0.027) y Test de
la marcha de 6 minutos (p=0.000) (Tabla 20).
Tabla 20. Escala de Barthel vs todas las variables de mejoría
A continuación estudiamos las mejorías en un subgrupo (26,8 %) de pacientes a los
que se les pudo hacer seguimiento, y estos fueron los resultados
A un 26,08% de la muestra se le pudo hacer seguimiento, pues 18 repitieron 1 vez
(19,6 %), 4 repitieron 2 veces (4,3 %), 1 repitió 3 veces (1,1 %) y 1 repitió 4 veces (1,1
%).
Nos centraremos en los que repiten 1 vez. La descripción de la primera vez que
vuelven, es la siguiente: 6 personas lo hacen a los 6 meses (25 %), 15 a los 12 meses (62,5
%) y 3 a los 30 meses (12,5 %).
Para poder evaluar los seguimientos, primero comparamos si hay diferencias en las
mejoras observadas entre los que vuelven (repetidores) y los que no vuelven y lo hacemos
relacionando cómo estaban cuando salieron, para ello comparamos las variables “sal”
cuando salieron la primera vez (para ver si influye en volver cómo salieron la primera
vez).
Mediante el test de Wilcoxon-Mann-Whitney vemos que no hay diferencia
significativa los que volvieron frente a los que no volvieron en variables cuantitativas:
BBS, dolor-EN, EQ-5D EVA, TUG, 10-m y 6-min. (todas los p-valor = 0.065).
Para la cualitativas mediante el test exacto de Fisher vemos que hay diferencia
significativa sólo en EQ-5D actividades cotidianas p=0.001.
144
Una vez visto que no habían diferencias significativas (excepto en EQ-5D
Actividades cotidianas), quisimos ver las mejorias observadas durante los seguimientos:
Para el estudio de la primera vez que vuelven: primero comparamos los valores de
salida de la primera (“sal”) vez con los valores cuando entran la segunda vez, para ver si
ha variado su estado en el tiempo que han estado en su domicilio habitual. Para ello,
describimos todas las variables de salida la primera vez (“sal”) y de entrada la primera
vuelta (“v1”). Mediante el tets de Wilcoxon de muestras apareadas se demuestra que si
existen diferencias estadísticamente significativas p=0.009, en el BBS. No así en el TUG
p=0.637; ni enel 10m., p=0.638; ni en el 6MWT, p=0.616.
Para evaluar el EQ-5D empleamos el tets de McNenar de muestras apareadas que
no existen diferencias estadísticamente significativas p=0.687 en el dominio movilidad;
ni en el de cuidado personal, p=0.721; sim embargo, las actividades cotidianas,
dolor/malestar y la ansiedad/depresión, no se pudieron calcular por la nula frecuencia.
En el EQ-VAS, se observa mediante el tets de Wilcoxon de muestras apareadas que
No existen diferencias estadísticamente significativas p=0.420.
En caso del dolor (EN) tambien se observa, mediante el tets de Wilcoxon de
muestras apareadas, que no existen diferencias estadísticamente significativas p=0.139.
Por último, comparamos comparamos los valores de salida de la segunda vez con
los valores cuando entran la segunda vez, para ver si ha variado su estado en el tiempo
que han estado por segunda vez. Los resultados fueron:
BBS: mediante el test de Wilcoxon de muestras apareadasse demuestra que existen
diferencias estadísticamente significativas entre cuando entran y cuando salen la primera
vez que vuelven p=0.000.
145
TUG: mediante el test de Wilcoxon de muestras apareadas se demuestra que existen
diferencias estadísticamente significativas entre cuando entran y cuando salen la primera
vez que vuelven p=0.001.
10m: mediante el test de Wilcoxon de muestras apareadas se demuestra que existen
diferencias estadísticamente significativas entre cuando entran y cuando salen la primera
vez que vuelven p=0.006.
6 MWT: mediante el test de Wilcoxon de muestras apareadas se demuestra que
existen diferencias estadísticamente significativas entre cuando entran y cuando salen la
primera vez que vuelven p=0.008.
EQ-5D (movilidad): mediante el test de Wilcoxon de muestras apareadas se
demuestra que no existen diferencias estadísticamente significativas entre cuando entran
y cuando salen la primera vez que vuelven p=0.063, pero queda al borde de la
significación estadística.
EQ-5D (cuidado personal, actividades cotidianas, dolor/malestar y
ansiedad/depresión): mediante el test de Wilcoxon de muestras apareadas se demuestra
que no existen diferencias estadísticamente significativas entre cuando entran y cuando
salen la primera vez que vuelven.
EQ-VAS: mediante el test de Wilcoxon de muestras apareadas se demuestra que
que no existen diferencias estadísticamente significativas entre cuando entran y cuando
salen la primera vez que vuelven pero que la significación está muy próxima p=0.063.
Dolor EN: mediante el test de Wilcoxon de muestras apareadas se demuestra que
que existen diferencias estadísticamente significativas entre cuando entran y cuando
salen la primera vez que vuelven p=0.020.
146
VI. DISCUSIÓN
Los supervivientes del ictus presentan de forma habitual deficiencias motoras que
provocan una disminución de la fuerza en la pierna hemiparética y un equilibrio deficiente
con la consecuente incapacidad en AVD y una elevada incidencia de caídas297-294. En las
últimas décadas, la hidrología médica se ha aplicado en numerosos campos terapéuticos,
incluido el tratamiento de enfermedades crónicas fundamentalmente del aparato
locomotor352-353-354 como la OA116-122 AR o EA181. Algunos protocolos de hidroterapia
han demostrado ser eficaces en la mejora del equilibrio postural en enfermedades
neurológicas como parkinson, esclerosis mútiple o parálisis cerebral infantil148.
De todas formas, solo unos pocos trabajos han puesto atención en el potencial
beneficio de la medicina termal en individuos que hayan padecido un ictus (tabla 9).
La muestra en estudio tenía un media de edad de 67,49 años, mayoritariamente
hombres (64,1%) que habían padecido un ictus (77,18% isquémico), encontrándose la
mayoría (80,4%) en fase crónica (más de un año desde el primer evento), con un grado
de discapacidad leve y moderado (Rankin <-3) y un grado de dependencia Leve (Índice
Barthel > 60); También se objetivó un elevado riesgo de caída (Downton > 3 y Morse >
50). Aunque el diseño del estudio es limitado, es cierto que la muestra es concordante con
los datos epidemiológicos ya vistos100.
Uno de los objetivos de este trabajo era investigar los efectos de la talasoterapia
(como concepto multidisciplinar) en el equilibrio y la marcha post ictus. La muestra de
pacientes analizados mejoró significativamente el equilibrio postural y dinámico, así
como la marcha (p< 0.05), lo cual, a pesar de la ausencia de estudios similares, es
consistente con los estudios previos sobre hidroterapia o balneoterapia. El BBS y el TUG
son las escalas más utilizadas para valorarlo en estos estudios218.
147
El equilibrio estático es la habilidad de mantener el centro de gravedad en los límites
de la estabilidad; el equilibrio dinámico es la habilidad de adaptar la postura del cuerpo
para prevenir caídas mientras el cuerpo se mueve277. El mecanismo que subyace la mejora
del equilibrio postural tras la hidroterapia parece estar relacionado con el efecto
beneficioso de los ejercicios acuáticos en extremidades inferiores, como la fuerza, rango
articular o dolor, muy relacionado con el equilibro32. De hecho, cuando se camina en el
agua, la flotabilidad desciende el componente vertical de la fuerza de reacción del suelo
con apoyo parcial (dependiendo del nivel de inmersión) sobre los miembros inferiores148
y, simultáneamente, el aumento de la resistencia al movimiento, debido a la suma de
fuerzas que ejercen el agua sobre el cuerpo humano, que permite un incremento del rango
articular y fuerza muscular en extremidades inferiores.
El ejercicio acuático, de hecho, proporcionando una quita simétrica del peso sobre
extremidades inferiores, facilita el caminar a pacientes con enfermedades neurológicas,
que son típicamente incapaces de manejar su peso completo sobre miembros inferiores.
A este fin, la flotabilidad del agua permite a los pacientes post ictus moverse con menos
esfuerzo y en planos de movimiento que sería imposible en tierra sin asistencia. La
posibilidad de apoyar el cuerpo en el agua (que no sería posible en seco), hace que los
movimientos puedan ser ejecutados más fácilmente en el agua, con un impacto sobre el
sistema musculo esquelético disminuido32. De esta forma, un entrenamiento basado en la
repetición y en la intensidad, en el agua puede provocar cambios sustanciales, entre ellos
una mejora del equilibrio. A demás, el medio acuático provee un entorno seguro para el
paciente, minimizando el impacto de una eventual caída197.
148
También se ha sugerido otro efecto beneficioso potencial de la hidroterapia que
podría estar relacionado con una respuesta particular a los sistemas reflejos en un
ambiente acuático. La hidroterapia, de hecho, a través de un efecto sobre la sensibilidad
en el huso muscular y en la piel, determina una disminución de la actividad en las fibras
gamma con la consecuente reducción de la espasticidad y contracturas dolorosas,
proporcionando un efecto analgésico y de relajación muscular224. El estudio sobre
balneoterapia e ictus111 refería una actuación específica de las aguas minerales
incrementando la inhibición pre-sinaptica de las alpha motoneuronas responsables del
tono muscular.
Los sujetos afectos por patología neurológica ven reducida su actividad física no
sólo por causas que dependan por la patología en sí, sino también por cuestiones
sociológicas y motivacionales, eso les lleva a disminuir su condición física y su
desempeño cardiovascular y muscular, condiciones parcial o totalmente reversibles con
una adecuada terapia física. Los estiramientos de los músculos hipertónicos han
demostrado reducir la espasticidad y contracturas e incrementar el balance articular de la
cadera. Zamparo et al.378 demostraron cómo 2 semanas de talasocinesiterapia fue eficaz
en mejorar las características de la marcha de sujetos afectos de paresia espástica
(incluyendo algunos pacientes con hemiparesia post-ictus), a través de un descenso del
consumo de oxígeno, sobre todo en las marchas de progresión más lenta. El agua es
probablemente el método más simple para desgravitar una articulación y favorecer su
movilidad y relajar la musculatura, por eso parece verosímil que realizar ejercicio físico
en agua (talasocinesiterapia o hidrocinesiterapia) mejore las características de la marcha
en pacientes post ictus, en especial en aquellos con mayores dificultades. El desempeño
de la marcha es otra de las variables que encontramos habitualmente en los estudios. El
ECA de Chu el at. 77, uno de los primeros, demostraba que la terapia acuática en 8 semanas
149
era más efectiva versus grupo control en aumentar la velocidad de la marcha, fuerza
muscular en el miembro inferior afecto y condición física cardiovascular en pacientes
post ictus. La heterogeneidad en el diseño de los estudios dificulta determinar si la terapia
en seco representa una práctica clínica recomendada vs práctica usual. En el interesante
(y pionero en uso de la terapia Halliwick/Ai Chi ) estudio de Noh et al. 258 demostró una
mejora significativa en el equilibrio y fuerza en miembro inferior parético de individuos
afectos de un ictus en estadío crónico tras un ciclo de hidroterapia junto con terapia física
convencional en seco vs sólo seco. Sin embargo, como vimos, una revisión sistemática
Cochrane reciente no confirma ni refuta que dichos ejercicios en el agua pudieran ayudar
a disminuir la discapacidad post ictus, aunque los datos proceden de muestras
pequeñas226.
Posteriormente, Furnari et al. 133, demostraba que la hidrocinesiterapia mejoraba
significativamente el equilibrio y patrón de la marcha en pacientes post ictus (subagudos)
combinado con ejercicio físico en seco.
Los resultados del BBS de nuestro estudio se pueden comparar con los del estudio
de Noh et al.258, que fue el primero en publicar un ECA sobre ictus y terapia Halliwick,
en pacientes crónicos (media de 2,8 años desde el ictus). Basalmente Noh et al. hallaron
un BBS de 43.3 en el grupo de intervención terapéutica versus 26.91 (18.99) en el nuestro;
aun así la media de mejoría del equilibrio postural tras 2 semanas fue 31,33 (19,64) y a
las tres semanas 35,69 (20,88), globalmente 32,62 (20,00) lo cual significó una media de
aumento de 5,53 puntos (5,20), vs 7,6 (6,2) en el estudio de Noh et al. tras 8 semanas de
intervención. El de Tripp et al. reportaba mejoras de 11 (6.25 puntos) en solo dos semanas,
sin embargo era un grupo agudo. Los resultados de Tripp et al (también con Halliwick)
también soportan la hipótesis de que la hidrología medica puede tener efectos positivos
en la movilidad funcional de pacientes en estadio agudo (< 3meses) tras 2 semanas de
150
tratamiento, sin embargo el tamaño de la muestra vuelve a ser pequeño (n=30); en nuestro
estudio sólo habían 2 pacientes en esta fase y no pudimos hacer conclusiones.
218
La revisión última revisión sistemática (2015) que incluía los 8 ECA y 12
estudios cuasi experimentales antes-despúes concedía una evidencia moderada al uso de
terapia acuática para mejorar el equilibrio dinámico y velocidad de la marcha (de forma
superior al ejercicio en seco) en estudios evaluados en diferentes enfermedades
neurológicas, de los cuales 5 son sobre el ictus237-202-258-77-378 sin embargo las muestras de
nuevo son pequeñas. Las propiedades hidrodinámicas del agua como flotabilidad y
viscosidad que ya hemos visto alientan una bipedestación asistida que junto la progresiva
descarga, hace mejorar la marcha sobre todo en pacientes incapaces de mantenerse de pie
en seco218.
El estudio de Montagna et al. 237 también con Halliwick presenta algunas similitudes
con nuestro estudio: demostraba la eficacia de la terapia acuática en el equilibrio (BBS)
y sugiere que el equilibrio está también influido por factores como la personalidad y
socioambientales. Por tanto, la individualidad de cada paciente con sus circunstancias,
presentará una postura corporal que incluye equilibrio, coordinación neuromuscular y
adaptación, que determinarán la movilidad corporal; precisamente el Dominio Movilidad
del EQ-5D fue el único significativamente mejor tras la intervención, lo cual se
corresponde con la bibliografía sobre el hecho que los hombres (64,1% de nuestra
muestra) tienen mayor recuperación post ictus en la movilidad237.
Nuestro estudio, en la misma línea que habían confirmado estudios previos, ha
demostrado una mejoría significativa del equilibrio y la marcha, clínicamente evaluada,
de pacientes post ictus con un grado de severidad de leve a moderada independientemente
del tiempo transcurrido desde el primer episodio (Subagudo o Crónico).
151
Otros autores, como Kim et al. 185 demostraban que una terapia específica como la
FNP realizada en medio acuático mejora el equilibrio y AVD en pacientes subagudos y
crónicos. Existen varias formas de evaluar las AVD en pacientes ictus. Nosotros
evaluamos el total de la muestra con la Escala de Barthel y según el resultado media se
trataba de una muestra con dependencia leve. Para promover una recuperación funcional,
el agua permite “recuperar” espontáneamente el lado parético, y así practicar y mejorar
el objetivo de independencia funcional; sin embargo, según nuestros resultados, mejores
resultados en el índice de Barthel no siempre se relacionan con mejores resultados en las
variables estudiadas, luego es posible que el nivel de dependencia para AVD no sea una
limitación para realizar este programa.
Otro de nuestros objetivos era evaluar los efectos adversos. En los estudios (tabla
9) sólo se reportan en 2 estudios342 258 no hubieron342 y 1 empeoramiento de la salud (sin
especificar), el cual tuvo que abandonar el tratamiento258; lo cual significa un 0% y un
7,6 % respectivamente. En nuestra muestra el 6,5 % tuvo que suspender el tratamiento,
lo cual, si lo comparamos con la revisión de Roques293 para balneoterapia en aparato
locomotor sería una tasa elevada (máximo 1 %) igual que con la de talasoterapia383, sin
embargo, es acorde con la bibliografía previa258 y menor que las de rehabilitación
convencional200. El riesgo de caídas es muy alto, lo cual implica la necesidad de aplicar
mecanismos de seguridad y protocolos de alarma específicos, pero si se aplican (como
fue el caso: alarmas en cabinas de tratamiento, lavabos y en todos aquellos lugares que el
paciente pudiera encontrarse sin auxilio en momento dado), la incidencia de caídas graves
es baja (si bien es cierto que la enfermería atendió múltiples erosiones y contusiones
leves). Tampoco tuvimos una incidencia relevante de crisis de epilepsia (la mayoría de
pacientes con antecedentes tenían tratamiento farmacológico específico; pero no todos
estaban en una fase estable de la enfermedad definida como ausencia de crisis en el último
152
año). Los episodios acontecidos se resolvieron eficazmente en el centro y los pacientes,
tras un periodo de descanso, pudieron continuar con el programa.
La calidad de vida fue evaluada con el Euro-Quol (EQ-5D). Tiene la ventaja de ser
ampliamente reproducible y estar traducido a todos los idiomas, sin embargo, el hecho de
haber demostrado características específicas de calidad de vida en cada país, hace que las
conclusiones sean difíciles de extrapolar. Por ejemplo, Suecia es el país (entre 30
analizados) que presentan mejores índices de EQ-VAS medios sin tener en cuenta
edad/sexo. En nuestra muestra la media basal fue de 57,176 (19,79), que comparado con
niveles de su grupo de edad: 81,8 (17,9), es notablemente inferior, como corresponde a
una muestra de nuestras características experimentando una mejora post intervención de
casi 10 puntos, situándose en 67,24 (17,13) a la salida, lo cual fue estadísticamente
significativo. A demás, sus estudios también apuntan que en la caracterización de una
muestra también influye la renta-per cápita del país (correlación positiva) y el nivel
socioeconómico, que presenta variaciones por edad/sexo en algunos de los dominios,
sobretodo bienestar/dolor y ansiedad/depresión lo cual, según apunta el grupo Euro-Qol
podría deberse a la influencia del temperamento propio de cada país en las respuestas. En
los datos de EuroQ por países, en la franja de edad sin tener en cuenta estado de salud,
los problemas de movilidad afectan al 17% vs casi el 80% de nuestra muestra.
Autocuidados 1%, Actividades cotidianas 8%, Dolor/Disconfort un 60% y
Ansiedad/depresión un 30%. Por tanto, nuestra muestra, podríamos decir que tiene un %
de afectación mucho mayor en movilidad, actividades cotidianas y autocuidados pero %
similares a los observados en % poblacionales en Dolor/Disconfort y
Ansiedad/Depresión.
El único dominio que observamos diferencias estadísticamente significativas con
nuestra intervención, fue en el de movilidad. Si bien es cierto que una de las críticas al
153
EQ-5D es su limitada capacidad para detectar cambios en intervenciones relativamente
cortas, la verdad es que los resultados se corresponden con los observados en otros
estudios de ictus237. La mayoría de los pacientes incluídos en la muestra eran isquémicos
y existen evidencias sobre que los hemorrágicos tienen mejores niveles de calidad de vida
que los isquémicos, aunque los individuos de nuestro estudio no mostraron diferencias
significativas, si es sabido que las personas con enfermedades neurológicas tiene una
calidad de vida limitada que puede afectar en su recuperación, no sólo por las limitaciones
físicas sino también cognitivas, psicológicas y las derivadas de cambios económicos tras
el ictus237.
El dominio EQ-5D dolor/malestar/disconfort no mostró diferencias significativas
en el EQ-5D, por un lado puede que las respuestas estén condicionadas por los factores
que ya señala EuroQol, sin embargo, con el background de la hidrología médica, que
siempre ha demostrado mejorías en este dominio, quisimos evaluarlo más profundamente.
Uno de los objetivos del tratamiento del ictus también es disminuir el dolor como ya
vimos, un dolor que no sólo limita la calidad de vida, sino también la intensidad de la
rehabilitación y sus resultados. El más repetido es el dolor de hombro de la extremidad
parética. Ninguna estrategia de tratamiento es eficaz para todos los pacientes, por eso no
es extraño que muchas veces se combinen diferentes modalidades de tratamiento
(medicación, fisioterapia, masaje, ejercicio…). Nuestra intervención en términos de dolor
apostaba por la talasoterapia y sus componentes: clima, agua de mar, peloide aplicados
por profesionales con amplia experiencia y según prescripción médica especialista en
hidrología médica. Mediante la Escala Numérica los pacientes valoraron antes y después
de la intervención el dolor de forma generalizada (si había más de una localización,
proponíamos al paciente que hiciera una media propia) y, de esta forma sí, se observaron
diferencias estadísticamente significativas. Las medias de la muestra fueron bajas
154
comparado con los estudios en enfermedades reumáticas como FM y talasoterapia: 9,4 a
5.893 y 5,9 a 2,3383; OA y balneoterapia 4,99-4122, 4,1 a 2,9118.
Nuestra muestra al inicio tenía una media de 2,98 (3,41) y a la salida 1,63 (2,61).
El dolor representa tanto al neuropático como osteo-muscular, que también estaba
presente teniendo en cuenta la edad media de la población estudiada. Los pacientes
experimentaron mejorías del dolor global y la causa es probablemente multifactorial dado
la naturaleza de las intervenciones. En nuestra opinión este datos es especialmente
relevante, pues las intervenciones de talasoterapia iban encaminadas a este propósito
(mejorar el dolor y poder continuar el programa a la intensidad deseada). Algunos
pacientes tuvieron que vencer su prejuicio inicial versus nuestras técnicas (sobre todo con
el limo) porque la gran mayoría había acudido jamás a un centro termal con intención
terapéutica. La terapia manual, en cambio, fue muy bien recibida por los pacientes, pues
los protocolos de fisioterapia en Suecia no incluyen este tipo de intervención.
También quisimos investigar en el malestar y en el dominio Ansiedad/Depresión
del EQ-5D que no ha mostrado diferencias significativas en nuestra muestra. Sin
embargo, el WHO-5 demuestra que sí hubo diferencias estadísticamente significativas en
el incremento del bienestar en sus últimas 2 semanas (precisamente de estancia en el
programa), que se cuantificó globalmente en 33,33% de la muestra. El 22% obtuvo una
puntuación < 13 (malestar) y un 10% <8 (indicativo de depresión; lo cual era evaluado
específicamente por la neuropsicologa). La mejoría global fue del 17,41% (significativo
por encima del 10%).
En general lo estudios de talasoterapia, los resultados sobre la salud mental son
contradictorios, la mejoría en salud mental fue menos pronunciada y de menor duración
que la salud en términos físicos383, pero curiosamente en el otro caso93, los ejercicios en
agua de mar habían demostrado mayores ventajas en los aspectos emocionales;
155
probablemente por diferencias en la situación basal de los pacientes ya que en el estudio
de Zijstra et al. los niveles medios de depresión inicial eran más bajos que el estudio de
Andrade et al. y por tanto con menos recorrido para la mejoría (media Índice de
Depresión de Beck ( BDI) de 13.1 en Zijstra versus 28,8 en Andrade en los grupos de
tratamiento).
La mejoría en la salud mental de los individuos de nuestra muestra también debe
ser de causa multifactorial, pero probablemente fue en gran parte debida a los efectos de
la talasoterapia, que puede ofrecer ventajas añadidas (sales, elementos traza, clima,
ambiente agradable) a los efectos biofísicos puros de la inmersión (flotabilidad, gradiente
de presión hidrostática, temperatura y viscosidad del agua…) y más aún a la rehabilitación
clásica en seco.
Este estudio es pionero en hacer seguimiento de los pacientes, pues ninguno de los
previos presenta datos más allá de la intervención. En nuestro caso, a pesar de ser un
subgrupo de muestra (18 pacientes), es interesante observar en los resultados que los
pacientes conservaban la mayoría de las mejoras (excepto BBS) a su regreso a Thalasia
(la mayoría de los cuales fue al cabo de un año), o cual demuestra el éxito de la
intervención y las pautas de continuación al alta. El otro dato importante es el hecho de
que siguen mejorando en las siguientes intervenciones a las 2 o 3 semanas de tratamiento,
lo cual nos lleva, sin duda, de nuevo a Ramón y Cajal y los entresijos de la
neuroplasticidad.
Limitaciones
La limitación de este estudio es que no existe aleatorización individual en la
asignación de la intervención. La falta de aleatorización provoca un menor control sobre
156
otros factores que pueden interferir en el resultado final del análisis. Ente estos, el
principal problema es el sesgo de selección , pero hay otros como la dificultad para valorar
aspectos como la evolución de la enfermedad, diferencias en los cuidados .El resto de
aspectos relacionados con la calidad que se debe comprobar son similares a los que se
deben valorar en un ECA: enmascaramiento, si hubo un seguimiento adecuado, valorar
las perdidas, si hubo un análisis estadístico adecuado aunque, siempre, vs ECA, puntúan
bajo en validez externa, factores de confusión y sesgos.
Proyección futura
Hacer un ECA (gold standard) no es fácil en los estudios de Hidrología Médica,
sin embargo, será necesarios otros estudios, multicéntricos, incluyendo grupo control
randomizado, que confirmen estos datos prometedores. Así como un seguimiento
protocolizado porque no hay estudios que lo evalúen.
Otro factor a investigar sería evaluar la medicina termal en estados agudos post-
ictus y en un estadio más severo de discapacidad. Es importante que los futuros estudios
usen variables relevantes como AVD.
Existe una clara necesidad de estudios bien diseñados con muestras amplias que
evalúen la talasoterapia (en general la medicina termal) en individuos post ictus, y creo
que debería realizarse con prioridad pues en mi opinión son los centros idóneos para
establecer programas de este tipo y la epidemiología del ictus (internacional) y la
repercusión sociosanitaria y económica de sus consecuencias lo justifican.
157
VII. CONCLUSIONES
1ª. La talasoterapia (como concepto multidisciplinar de Medicina Termal) en un clima
marítimo mediterráneo es una intervención eficaz en la rehabilitación del ictus
(isquémico y hemorrágico) en sus fases subaguda (6 m a 1 año) y crónica (más de 1
año) en pacientes con una discapacidad leve y moderada por lo que podría
incorporarse a las indicaciones habituales de la Hidrología Médica.
2ª. Los centros de talasoterapia, registrados como centros sanitarios y cumplan con los
criterios internacionales de calidad y normas reguladoras, son un lugar apropiado
para la rehabilitación global del ictus en fases subaguda y crónica en pacientes con
una discapacidad leve y moderada en el marco de los dos componentes
fundamentales (Funcionamiento/Discapacidad y Factores Contextuales) de la CIF-
OMS, bajo los principios de la Declaración de Helsingborg sobre la Estrategia
Europea del Ictus de la OMS.
3ª. La talasoterapia tras dos y tres semanas de tratamiento mejora el equilibrio, la
marcha, la calidad de vida (dominio movilidad), la autopercepción de salud y
cuantitativamente el dolor y bienestar global de pacientes post ictus en fase subguda
y crónica.
4ª. En relación a la mejora de las variables evaluadas y la duración de la Cura, no hay
diferencias estadísticamente significativas entre dos semanas versus tres semanas,
excepto en la velocidad de la marcha.
5ª. La rehabilitación del ictus conlleva efectos adversos (condición de paciente frágil)
sin embargo la talasoterapia multidisciplinar es una intervención segura para la fase
159
subaguda y crónica y relativamente bien tolerada (tasa de suspensión del programa
de 6,5 %), en la línea de otras intervenciones de rehabilitación del ictus pero superior
a la observada en tratamientos de medicina termal de otras enfermedades. Los datos
de este estudio no son suficientes para descartar la contraindicación en la fase aguda.
6ª. El tipo de ictus (isquémico o hemorrágico, subagudo o crónico) no presenta
diferencias en las mejoras observadas, excepto en el dominio Dolor/malestar de la
Calidad de Vida (isquémico/hemorrágico) , que de forma cualitativa y en el global
de la muestra no mejora significativamente pero sí en el análisis cuantitativo; y el
Dominio Actividades Cotidianas de la Calidad de Vida (Subagudo y crónico) que de
nuevo no mejora significativamente de forma cualitativa en el global de la muestra.
7ª. El seguimiento de un subgrupo de pacientes demuestra que a los pacientes que
regresaron al programa por lo menos una vez (ya sea a los 6 m, 12 m o 30 m), excepto
en Calidad de Vida, mantienen el estatus conseguido en el primer programa, excepto
en el equilibrio estático y que en un segundo ciclo de tratamiento (ya sea de dos o
tres semanas) continúan mejorando en el equilibrio estático y dinámico, marcha y
dolor.
8ª. Elevados niveles del índice de Barthel no garantiza mayores mejorías en las variables
estudiadas; por tanto parece lógico que puedan incluirse pacientes en estadios basales
de mayor Dependencia a los de nuestra muestra.
160
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181
ANEXO I:
Índice de Tablas
Tabla 1: Determinaciones fisicoquímicas del agua del Mar 33
Tabla 2: Constituyentes primarios del agua del Mar 34
Tabla 3: Constituyentes secundarios del agua del Mar 35
Tabla 4: Clasificación de la Climatoterapia Marina 38
Tabla 5: Métodos aplicación de adaptados a la Talasoterapia 39
Tabla 6: Número de discapacitados por ictus Edad/Sexo (INE) 55
Tabla 7: Efectos fisiológicos de la inmersión 76
Tabla 8a: Comparativa estudios más relevante 80
Tabla 8b: Comparativa estudios más relevante 81
Tabla 9: Tabla climática de San Pedro del Pinatar 125
Tabla 10: Tabla climática de Suecia 128
Tabla 11: Intervenciones terapéuticas del Programa 129
Tabla 12: Composición fisicoquímica trimestral de las aguas de Thalasia 130
Tabla 13: Aguas de Thalassia y Lo Pagán. Medias de componentes mayoritarios 130
Tabla 14: Características y estado funcional basal de los participantes 135
Tabla 15: Frecuencia de las Complicaciones 140
Tabla 16: Solución de las complicaciones 141
Tabla 17: Consecuencia de las complicaciones 141
Tabla 18: Variaciones de Test cuantitativos vs Tipo de Ictus 142
Tabla 19: Variaciones de Test cuantitativos vs Fase del Ictus 143
Tabla 20: Escala de Barthel vs todas las variables de mejoría 143
183
ANEXO II:
Índice de Figuras
Figura 1: Componentes químicos del agua del Mar 36
Figura 2: Climograma de San Pedro del Pinatar 125
Figura 3: Mapa de Radiación Global de San Pedro del Pinatar 126
Figura 4: Recursos eólicos en la Región de Murcia 126
Figura 5: Climograma de Suecia 127
Figura 6: Peloide Thalasia. Distribución del tamaño de partícula 131
Figura 7: Peloide Thalasia. Curva de enfriamiento 132
Figura 8: Porcentaje de pacientes que indican “problemas” 138
Figura 9: Porcentaje de pacientes que indican “problemas” 139
185